¿COMO ESTA TU ALMA y tus pensamientos?
Aquí tienes algunas preguntas profundas para examinar nuestro corazón y saber si realmente estamos
caminando como un verdadero hijo de Dios.
Estas preguntas están basadas en la Palabra de Dios y nos ayudarán a reflexionar en nuestras acciones,
palabras, carácter, gestos y miradas.
1. En mis acciones:
¿Mis obras reflejan la fe que profeso? (Santiago 2:17)
¿Estoy haciendo todo para la gloria de Dios? (1 Corintios 10:31)
¿Amo a mi prójimo como a mí mismo? (Marcos 12:31)
¿Mis acciones muestran el fruto del Espíritu? (Gálatas 5:22-23)
¿Estoy sirviendo a Dios o a mi propio interés? (Mateo 6:24)
¿Obedezco la Palabra de Dios o solo la escucho? (Santiago 1:22)
2. En mis palabras:
¿Mis palabras edifican o destruyen a los demás? (Efesios 4:29)
¿Estoy hablando con verdad o con engaño? (Colosenses 3:9)
¿Mis palabras reflejan amor y gracia? (Colosenses 4:6)
¿COMO ESTA TU ALMA y tus pensamientos?
¿Hablo con humildad o con orgullo? (Proverbios 16:18)
¿Estoy usando mi boca para bendecir o para maldecir? (Santiago 3:9-10)
3. En mi carácter:
¿Mi carácter se está moldeando según Cristo? (Romanos 8:29)
¿Perdono como Cristo me perdonó? (Colosenses 3:13)
¿Tengo paciencia y dominio propio? (2 Pedro 1:5-7)
¿Estoy creciendo en amor, gozo y paz? (Gálatas 5:22)
¿Soy fiel en lo poco para que Dios me confíe más? (Mateo 25:21)
4. En mis gestos:
¿Mis gestos reflejan amabilidad y compasión? (Colosenses 3:12)
¿Mis expresiones muestran orgullo o huildad? (Filipenses 2:3)
¿Uso mis gestos para expresar ira o mansedumbre? (Proverbios 15:1)
¿Mis gestos son coherentes con el amor de Dios en mí? (1 Juan 4:7)
5. En mis miradas:
¿Mis ojos reflejan pureza o deseo pecaminoso? (Mateo 5:28)
¿Estoy mirando con juicio o con gracia? (Lucas 6:37)
¿Mis ojos buscan la vanidad del mundo o la gloria de Dios? (Salmos 119:37)
¿Mis ojos reflejan la luz de Cristo o las tinieblas del pecado? (Mateo 6:22-23)
Preguntas y reflexión final:
¿Si alguien me observa en secreto, vería en mí el reflejo de Cristo?
¿Si Jesús estuviera físicamente a mi lado, aprobaría lo que hago, digo y pienso?
¿Estoy caminando en santidad y buscando la presencia de Dios cada día? (1 Pedro 1:15-16)
Si al responder estas preguntas encuentras áreas donde
fallas, la solución es clara:
arrepiéntete, pídele a Dios que transforme tu corazón y esfuérzate en obedecer su Palabra.
¿COMO ESTA TU ALMA y tus pensamientos?
Recuerda que ser un hijo de Dios no es solo un título, sino
un estilo de vida.