1
PRESENTACIÓN
Cristo es la más hermosa juventud de este mundo. Todo lo que Él toca se
vuelve joven, se hace nuevo, se llena de vida, (CV no.1), por eso dentro de los
quehaceres que le ocupan a la Pastoral de adolescentes y jóvenes, el más alto,
es de hacer que ellos se experimenten tocados por Jesús, para que, tocados
por él, se llenen de vida, de una vida nueva, de vida abundante.
Jesucristo es la respuesta a los interrogantes y a las inquietudes
fundamentales… especialmente, de los jóvenes, nos dijo San Juan Pablo II en
el 2000, por eso hemos pues de insistir en suscitar y promover los caminos que
lleven a los adolescentes y jóvenes, sin escatimar en la misma creatividad que
el Espíritu Santo con su dinamismo nos favorece, para que ellos, en Cristo
tengan vida digna.
La peregrinación parroquial de la cruz juvenil, quiere ser un momento de gracia,
de modo particular en cada parroquia y al mismo tiempo en la región pastoral.
En torno a ella los adolescentes y los jóvenes, de la mano con sus párrocos han
de vivir un momento de gracia para fortalecer la fe personal de cada
adolescente y de cada joven, donde cada uno en su propia persona se sienta
abrazado por Jesús y su misterio, al mismo tiempo que sintoniza a toda la
región o diócesis en una misma experiencia de fe, que dejando diversos frutos
en cada uno, hace resplandecer la consolidación, también de los grupos
juveniles.
No hay que menospreciar a los jóvenes como si fueran incapaces de abrirse a
propuestas contemplativas. Sólo hace falta encontrar los estilos y las
modalidades adecuadas para ayudarlos a iniciarse en esta experiencia de tan
alto valor (C.V. no. 224). Nuestra oración les acompaña.
ATENTAMENTE: PBRO. VÍCTOR MANUEL RENDÓN SANTANA
ASESOR DE LAS DIMENSIONES DE ADOLESCENTES Y JÓVENES
2
ÍNDICE
RITO DE LA RECEPCIÓN
DE CRUZ FUERA DE LA MISA---------------------------------PÁG. 4
RITO DE RECEPCIÓN
DENTRO DE LA MISA--------------------------------------------PÁG. 6
ROSARIO DE LOS JÓVENES--------------------------------- PÁG 8
HORA SANTA VOCACIONAL----------------------------------PÁG 12
VÍA CRUCIS CON LA VIDA DE SAN JOSÉLITO---------PÁG 17
3
RITO DE RECEPCIÓN DE LA CRUZ
FUERA DE LA MISA Y EN LUGAR AJENO AL TEMPLO CON PROCESIÓN
1.- Reunidos en algún punto previamente
acordado, a una hora previamente
establecida, se encuentran los que van a
entregar y los que van a recibir la cruz
juvenil. Este rito está pensado para recibir
la cruz y después partir en procesión. La
cruz se pone en un lugar visible, y se
adorna con flores. A sus lados se ponen
poner dos jóvenes cargando ciriales, o
bien alguna velas.
SE ENTONA UN CANTO SOBRE LA
CRUZ O UN CANTO JUVENIL
DELEGADO DE
LOS QUE ENTREGAN: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
TODOS: Amén.
DELEGADO DE
LOS QUE ENTREGAN: Queridos hermanos, nos reunimos llenos de alegría para hacerles
entrega de la Cruz Juvenil. Ella nos ha acompañado por un tiempo conveniente, alrededor de
ella hemos orado, hemos adorado a Jesús en la Eucaristía, en torno a ella hemos convivido y
hemos meditado la Palabra de Dios. Hoy es tiempo de pasarla a ustedes, y les pedimos que
oren por nosotros, para que sepamos apreciar los frutos que nos ha dejado esta experiencia
de encuentro.
DELEGADO QUE
RECIBE LA CRUZ: Queridos hermanos, agradecemos el haber custodiado tan hermoso
signo de salvación. Hoy recibimos con alegría la Cruz Juvenil, y nos comprometemos a orar
en torno a ella, a escuchar la Palabra de Dios, y promover todo culto que nos ayude a
fortalecer en torno a ella nuestra fe.
LECTOR:
De la homilía de San Juan Pablo II en el año 2000:
Queridos jóvenes: …Por nosotros Cristo se hizo obediente hasta la muerte, y una muerte de
cruz. Por eso Dios lo exaltó". ¡Qué cercanas a nuestra existencia están estas palabras!
ustedes, queridos jóvenes, comienzan a experimentar el carácter dramático de la vida. Y se
4
preguntan sobre el sentido de la existencia, sobre la relación con ustedes mismos, con los
demás y con Dios. A su corazón sediento de verdad y paz, a sus numerosos interrogantes y
problemas, a veces incluso llenos de angustia, Cristo, Siervo sufriente y humillado, que se
abajó hasta la muerte de cruz y fue exaltado en la gloria a la diestra del Padre, se ofrece a sí
mismo como única respuesta válida. De hecho, no existe ninguna otra respuesta tan sencilla,
completa y convincente.
Contemplen a Cristo con renovado impulso de fe. ¡Seguidlo! Él no promete una felicidad
ilusoria; al contrario, para que logréis la auténtica madurez humana y espiritual, los invita a
seguir su ejemplo exigente, haciendo suyas sus comprometedoras elecciones.
María, la fiel discípula del Señor, los acompañe en este caminar de conversión y progresiva
intimidad con su Hijo divino, quien, "se hizo carne y habitó entre nosotros" (Jn 1, 14). Jesús
se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza, y cargó con nuestras culpas para
redimirnos con su sangre derramada en la cruz. Sí, por nosotros Cristo se hizo obediente
hasta la muerte, y una muerte de cruz.
ALGUN JOVEN: Llenos de alegría elevemos a Dios nuestra plegaria, diciendo así, como
Jesucristo nos enseñó: Padre Nuestro… Ave María…Gloria al Padre…
2.- Se da inicio a la festiva procesión, llevando en alto la cruz y acompañando el recorrido
con alegres cantos, hasta llegar al Templo o al lugar en donde ha de permanecer la Cruz.
Una vez llegado al lugar se puede tener la Santa Misa como de ordinario, o bien se puede
rezar el Santo Rosario, o si se ha dejado la misa y el rosario u otra actividad para otro día,
recordar a los asistentes las actividades que se tendrán en torno a la cruz.
5
RITO DE RECEPCIÓN DENTRO DE LA MISA
1.- En la puerta principal del Templo se forman los que darán el servicio litúrgico: turiferario,
ciriales, etc. Una comisión de los jóvenes que van a entregar la cruz juvenil y al último los
ministros ordenados. La liturgia de la palabra se toma del día propio. La cruz se coloca en un
lugar visible para la asamblea, pero todavía no en el lugar o altar donde quedará
oficialmente.
Monición de entrada:
Queridos hermanos, hoy nuestra comunidad parroquial se llena de mucha alegría al recibir la
cruz juvenil que peregrina por nuestras tierras. Ella es un signo de la presencia de Jesús
entre nosotros, presencia que fortalece, que renueva, que alegra y que acompaña. Y que de
modo muy especial ha venido para ser luz entre nuestros jóvenes. Vivamos con gozo la
Santa Eucaristía. De pie.
Monición a la liturgia de la Palabra:
La palabra del Señor es eficaz siempre y en todo momento, ella sacude nuestras
conciencias, anima nuestros corazones y nos afianza en la fe y en la esperanza.
Escuchemos atentos la Palabra de Dios.
Monición a las ofrendas:
Pongamos ante el altar del Señor, los mismos bienes que Él generosamente pone en
nuestras manos, al no tener méritos propios en qué apoyarnos, nos permita el Señor que los
podamos ofrecer con sencillez de corazón.
1.- Pan y Vino. Transformados en el Cuerpo y Sangre de Cristo, serán el alimento excelente
de nuestras almas.
2.- Flores. Son el signo de nuestro compromiso de querer hacer de nuestras vidas una
ofrenda agradable al Señor.
3.- Globos. Son el signo de la alegría que Dios ha traído a nuestras vidas.
4.- Frutas. Son el signo de la diversidad de dones que el Espíritu Santo ha puesto en
nosotros.
Monición a la comunión: Ha llegado el momento más sublime de la Eucaristía, Cristo se
nos da como alimento celestial. Pasemos a comulgar, se les recuerda estar debidamente
preparados.
6
Acto para recibir la cruz. Este rito puede hacerse también después del saludo inicial, o
después de la homilía, o bien, cómo está aquí después de la oración post comunión.
2.- El equipo que entrega se pone al frente con la cruz. El equipo que va a recibir la cruz se
prepara para recibir y se ponen de frente al equipo que entrega, mientras un mimebro de los
que entregan dice:
Delegado parroquial que entrega la cruz: Llenos de mucha alegría y esperanza hacemos
entrega de esta Cruz Juvenil. Confiamos que será un momento de gracia para ustedes, así
como ha sido para nosotros, y rogamos al Señor que los haga rebosar en frutos. Que esta
cruz que hoy les entregamos se trasluzca en sus vidas y acciones.
3.- El equipo delegado recibe la Santa Cruz, y la muestra en alto a la asamblea mientras
todos la veneran con aplausos y porras. Después solemnemente es llevada al altar que se
ha dispuesto para recibirla, mientras se entona o se lee el siguiente himno:
LECTOR: Con pena amarga fui a Jesús; mostrele mi dolor;
Perdido, errante, vi Su luz; bendíjome en Su amor.
CORO: En la cruz, en la cruz, do primero vi la luz,
Y las manchas de mi alma Él lavó;
Fue allí, por fe, do vi a Jesús,
Y siempre feliz con Él seré.
LECTOR:Sobre una cruz, mi buen Señor Su sangre derramó
Por este pobre pecador, a quien así salvó.
Coro: En la cruz, en la cruz, do primero vi la luz,
Y las manchas de mi alma Él lavó;
Fue allí, por fe, do vi a Jesús,
Y siempre feliz con Él seré.
LECTOR:Venció la muerte con poder, y al cielo se exaltó;
Confiar en Él es mi placer, morir no temo yo.
Coro: En la cruz, en la cruz, do primero vi la luz,
Y las manchas de mi alma Él lavó;
Fue allí, por fe, do vi a Jesús,
Y siempre feliz con Él seré.
7
ROSARIO DE LOS JÓVENES
MISTERIOS DOLOROSOS
GUÍA: AVE MARÍA PURÍSIMA
TODOS: SIN PECADO, CONCEBIDA.
ACTO DE CONTRICCIÓN
Señor mío, ¡Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Tu quién eres, Bondad
infinita, y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberte ofendido;
también me pesa porque podrías castigarme con las penas del
infierno. Ayudado de tu divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la
penitencia que me fuese impuesta. Amén.
SAN JUAN BOSCO; RUEGA POR NOSOTROS
BEATO CARLO ACUTIS; RUEGA POR NOSOTROS
SAN JOSÉ SÁNCHEZ DEL RÍO; RUEGA POR NOSOTROS
SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS; RUEGA POR NOSOTROS
I LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
Nuestro Señor nos enseña que cuando estamos solos, tristes y angustiados, debemos
recurrir siempre a la oración, y apoyarnos en la fe verdadera, en el Dios de Amor. Sólo así
hallaremos la paz y la fortaleza necesarias para superar los momentos de mayor abatimiento
y tribulación.
¿Es la fe mi arma más poderosa para vencer el temor y la depresión?
¿Acepto la voluntad de Dios Padre, aún cuando ésta me provoque un gran dolor?
PADRE NUESTRO Y 10 AVE MARÍAS, GLORIA… SAN JUAN B…
II LA FLAGELACIÓN
El dolor de los golpes los lleva no sólo en el cuerpo, sino también en el alma a causa del
pecado de los hombres. Pero El, que nos ama, se da a sí mismo como Cordero inocente
para ser signo de reconciliación con el Padre.
8
¿Acepto los dolores y las injusticias que me ocasiona el pecado del prójimo?
¿Cómo reacciono cuando los demás ejercen violencia sobre mí?
PADRE NUESTRO Y 10 AVE MARÍAS, GLORIA… SAN JUAN B…
III LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Cristo, Príncipe de la paz, verdadero Rey y Mesías, es humillado sin ofrecer ninguna
resistencia. No se defiende. No lucha.
¿Asumo con paciencia y valor las humillaciones y las degradaciones?
¿Denigro y menosprecio a mis hermanos?
¿Soy justo?
PADRE NUESTRO Y 10 AVE MARÍAS, GLORIA… SAN JUAN B…
IV LA VÍA DE LA CRUZ
Cristo, tomando la pesada cruz sobre sus hombros, nos invita a seguirlo dominando nuestras
pasiones, alejándonos del pecado, aceptando nuestra cruz de cada día.
¿Acepto siempre el largo camino de dolor que debo vivir?
¿Qué hago para aliviar la cruz de pecados que Jesús carga sobre sus hombros?
Los demás, ¿llevan cruces pesadas a causa de mi actuar?
PADRE NUESTRO Y 10 AVE MARÍAS, GLORIA… SAN JUAN B…
V LA MUERTE DE JESÚS
Cuando los soldados se repartieron sus vestiduras, Cristo se quedó en el madero de la cruz
cubierto con las burlas, las humillaciones, las heridas que nosotros mismos le causamos con
nuestro pecado.
Si Jesús dio la vida por mi pecado, ¿qué hago para convertirme y no pecar más?
¿Soy capaz de aceptar los sacrificios, aún los más duros?
PADRE NUESTRO Y 10 AVE MARÍAS, GLORIA… SAN JUAN B…
ORACIÓN A SAN JUAN BOSCO
Oh Padre y maestro de la juventud, San Juan Bosco, que tanto trabajasteis por la salvación
de las almas, sed nuestra guía en buscar el bien de la nuestra y la salvación del prójimo,
ayudadnos a vencer las pasiones y el respeto humano, enséñanos a amar a Jesús
Sacramentado, a María Santísima Auxiliadora y al Papa, y obtenednos de Dios una santa
muerte, para que podamos un día hallarnos juntos en el Cielo. Así sea.
9
Por las intenciones del Santo Padre, rezaremos un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria.
T. Padre Nuestro, que estás en el cielo...
T. Dios te salve María, llena eres de gracia...
T. Gloria al Padre...
G. Dios te salve María, Hija de Dios Padre, en tus manos encomendamos nuestra fe para
que la ilumines, llena eres de gracia..
G. Dios te salve María, Madre de Dios Hijo, en tus manos encomendamos nuestra esperanza
para que la alientes, llena eres de gracia...
G. Dios te salve María, Esposa de Dios Espíritu Santo, en tus manos encomendamos
nuestra caridad para que la inflames, llena eres de gracia...
G. Dios te salve María, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin
culpa original, llena eres de gracia...
TODOS: Dios te salve Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas. ¡Ea pues!, Señora y abogada nuestra: vuelve a nosotros tus ojos
misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús: fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor
Jesucristo. Amén
Letanías
Señor, ten piedad de nosotros
Cristo,ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
Cristo óyenos,Cristo óyenos
Cristo escúchanos,Cristo escúchanos
Dios Padre celestial,ten piedad de nosotros
Dios Hijo redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios
10
Santa María, Ruega por nosotros Vaso digno de honor,
Santa Madre de Dios, Vaso insigne de devoción,
Santa Virgen de las vírgenes, Rosa mística,
Torre de David,
Madre de Cristo, Torre de marfil,
Madre de la Iglesia, Casa de oro,
Madre de la divina gracia, Arca de la alianza,
Madre purísima, Puerta del cielo,
Madre castísima, Estrella de la mañana,
Madre virginal, Salud de los enfermos,
Madre inmaculada, Refugio de los pecadores,
Madre amable, Consuelo de los afligidos,
Madre admirable, Auxilio de los cristianos,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador, Reina de los ángeles,
Madre del Salvador, Reina de los patriarcas,
Reina de los profetas,
Virgen prudentísima, Reina de los apóstoles,
Virgen digna de veneración, Reina de los mártires,
Virgen digna de alabanza, Reina de los confesores,
Virgen poderosa, Reina de las vírgenes,
Virgen clemente, Reina de todos los santos,
Virgen fiel, Reina concebida sin pecado original,
Reina elevada al cielo,
Espejo de justicia, Reina del santísimo rosario,
Trono de la sabiduría, Reina de las familias,
Causa de nuestra alegría, Reina de la paz,
Vaso espiritual,
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Oremos:
11
Te rogamos, Señor, que nos concedas a nosotros tus sievos, gozar de perpetua salud de
alma y cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la bienaventurada Virgen María, seamos
librados de la tristeza presente y disfrutemos de la eterna alegría. Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
HORA SANTA VOCACIONAL
Exposición del Santísimo Sacramento/ Canto
ORACIÓN INICIAL
Señor Jesucristo,(cf. Pastores Dabo Vobis, n. 1)
Tú prometiste siempre dar a tu Iglesia pastores.
En la fe, sabemos que tu promesa no puede fallar.
Confiando en el poder del Espíritu Santo que trabaja en la Iglesia,
nosotros elevamos nuestras plegarias por tus sagrados ministros del Pueblo Santo,
para que el sacrificio en el cual Tú diste tu Cuerpo y Sangre
pueda ser diariamente renovado en el mundo hasta que lleguemos a ese Reino
donde Tú vives con el Padre y el Espíritu Santo,
un Dios, por los siglos de los siglos.
o bien:
Acoge, Señor,
las oraciones de tu pueblo
congregado aquí en tu presencia;
por este sacramento de amor,
haz madurar las semillas
que Tú has sembrado
en el campo de tu Iglesia;
a fin de que sean muchos los que elijan
servirte en sus hermanos y hermanas.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Todos: Amén.
Se hace un momento de silencio. Sigue la liturgia de la Palabra.
12
LITURGIA DE LA PALABRA
Primera Lectura: 1 Samuel 3, 1-10 Habla, Señor, que tu siervo te escucha.
Lectura del primer libro de Samuel
En los tiempos en que el joven Samuel servía al Señor a las órdenes de Elí, la palabra de
Dios se dejaba oír raras veces y no eran frecuentes las visiones.
Los ojos de Elí se habían debilitado y ya casi no podía ver. Una noche, cuando aún no se
había apagado la lámpara del Señor, estando Elí acostado en su habitación y Samuel en la
suya, dentro del santuario donde se encontraba el arca de Dios, el Señor llamó a Samuel y
éste respondió: “Aquí estoy”. Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: “Aquí estoy. ¿Para
qué me llamaste?” Respondió Elí: “Yo no te he llamado. Vuelve a acostarte”. Samuel se fue a
acostar. Volvió el Señor a llamarlo y él se levantó, fue a donde estaba Elí y le dijo: “Aquí
estoy. ¿Para qué me llamaste?” Respondió Elí: “No te he llamado, hijo mío. Vuelve a
acostarte”.
Aún no conocía Samuel al Señor, pues la palabra del Señor no le había sido revelada. Por
tercera vez llamó el Señor a Samuel; éste se levantó, fue a donde estaba Elí y le dijo: “Aquí
estoy. ¿Para qué me llamaste?”
Entonces comprendió Elí que era el Señor quien llamaba al joven y dijo a Samuel: “Ve a
acostarte, y si te llama alguien, responde: ‘Habla, Señor; tu siervo te escucha’ ”. Y Samuel se
fue a acostar.
De nuevo el Señor se presentó y lo llamó como antes: “Samuel, Samuel”. Éste respondió:
“Habla, Señor; tu siervo te escucha”.
Palabra de Dios. Todos: Te alabamos, Señor. (se deja un momento de reflexión y después
se ofrece una reflexión del texto leído)
Plegaria Universal
Puesto de pie, el sacerdote o diácono invita al pueblo a rezar:
13
Celebrante: Dios escoge aquellos a quienes Él quiere, oremos al Señor para que envíe
trabajadores a sus campos:
Todos: Señor, confiamos en ti.
LECTOR: Tal como Tú llamaste a Abraham para ser padre de muchas naciones, inspira a
muchos jóvenes a responder a tu llamada.
Todos: Señor, confiamos en ti.
LECTOR: Tal como Tú llamaste a Moisés, tendiendo las multitudes de Jetro, proporciona
pastores dignos a tu pueblo en nuestro día.
Todos: Señor, confiamos en ti.
LECTOR: Tal como Tú llamaste a Aarón para servirte en tu templo, llama a los hombres para
que sirvan a tu Iglesia en la imagen de Cristo.
Todos: Señor, confiamos en ti.
LECTOR: Tal como hablaste para despertar a Samuel con tu llamada, abre los oídos de tus
elegidos.
Todos: Señor, confiamos en ti.
LECTOR: Tal como cada Sumo Sacerdote fue elegido entre los hombres, así llama a los
hombres para ofrecer el santo y vivo sacrificio.
Todos: Señor, confiamos en ti.
LECTOR: Tal como Eliseo fue ungido por el profeta Elías, dales a los que llamas fuerza para
seguirte sin voltear atrás.
Todos: Señor, confiamos en ti.
LECTOR: Tal como llamaste a los Apóstoles para ser embajadores de Cristo, así envíanos
predicadores fervientes para fortificar nuestros espíritus.
Todos: Señor, confiamos en ti.
14
Se hace un momento de oración en silencio.
LECTURA Pastores Dabo Vobis, núm. 38-39
La Iglesia debe acoger cada día la invitación persuasiva y exigente de Jesús, que nos pide
que «roguemos al dueño de la mies que envíe obreros a su mies» (Mt 9, 38). Obedeciendo al
mandato de Cristo, la Iglesia hace, antes que nada, una humilde profesión de fe, pues al
rogar por las vocaciones —mientras toma conciencia de su gran urgencia para su vida y
misión— reconoce que son un don de Dios y, como tal, hay que pedirlo con súplica incesante
y confiada. Ahora bien, esta oración, centro de toda la pastoral vocacional, debe
comprometer no sólo a cada persona sino también a todas las comunidades eclesiales.
Nadie duda de la importancia de cada una de las iniciativas de oración y de los momentos
especiales reservados a ésta —comenzando por la Jornada Mundial anual por las
Vocaciones— así como el compromiso explícito de personas y grupos particularmente
sensibles al problema de las vocaciones sacerdotales. Pero hoy, la espera suplicante de
nuevas vocaciones debe ser cada vez más una práctica constante y difundida en la
comunidad cristiana y en toda realidad eclesial. Así se podrá revivir la experiencia de los
apóstoles, que en el Cenáculo, unidos con María, esperan en oración la venida del Espíritu
(cf. Hch 1, 14), que no dejará de suscitar también hoy en el Pueblo de Dios «dignos ministros
del altar, testigos valientes y humildes del Evangelio».
Se hace un momento de oración en silencio.
PADRE NUESTRO
El celebrante dice o canta: Oremos juntos como Cristo nos enseñó: Todos:Padre nuestro…
BENDICIÓN DEL SANTÍSIMO
Después del Padre Nuestro, el celebrante se arrodilla enfrente del altar, delante del
Santísimo Sacramento. Mientras se arrodilla se entona el canto Tantum Ergo (o cualquier
otro himno Eucarístico apropiado) mientras se inciensa el Santísimo Sacramento. Cuando
se termina el himno, el celebrante se pone de pie y canta o dice:
Oremos.
Señor, Dios nuestro, enséñanos a vivir en nuestros corazones
el misterio de la Pascua de tu Hijo, por el cual, Tú redimiste al mundo.
Cuida amorosamente los regalos de gracia que por tu amor hemos recibido
15
y llévalos a su culminación en la gloria del cielo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Todos: Amén.
Una vez dicha la oración, el celebrante toma el velo humeral, hace genuflexión, toma la
custodia y, sin decir nada, traza la señal de la cruz con la custodia.
RESERVA DEL SANTÍSIMO
Después se saca el Santísimo Sacramento de la custodia y se reserva en el sagrario.
Reservado el Santísimo, el celebrante dice las Alabanzas al Santísimo Sacramento, que a la
vez son repetidas por la asamblea.
Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo nombre.
Bendito sea Jesucristo, Dios y verdadero hombre.
Bendito sea el nombre de Jesús.
Bendito sea su sacratísimo Corazón.
Bendita sea su preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su santa e inmaculada concepción.
Bendita sea su gloriosa asunción.
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos.
16
VÍA CRUCIS 2: SAN JOSELITO
GUÍA: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
Guía: Hermanos nos hemos reunido para meditar la vida de San José Sánchez del Río,
mártir por causa de Cristo, a través de este vía crucis, en el cual queremos seguir sus
sangrientas pisadas para reconocer en ellas, principalmente las huellas de Jesús, Nuestro
Señor.
Su vida nos parece admirable, y más su testimonio martirial, y sabemos que esta obra
maravillosa está sostenida por Dios y su gracia. Adolescente como nosotros, acogió en su
corazón la grandeza del amor divino y permitió que ese amor grande de Dios se manifestara
en su vida. Con atención y cariño vivamos pues este momento de fe.
Los invito a elevar a Dios nuestras plegarias, por nosotros y todos los adolescentes cristianos
del mundo. A cada intención digamos:
R: Haz Señor que te sirvamos con alegría.
1.- Bendice Señor a toda tu Iglesia y a cuántos la dirigen. Bendice al Santo Padre, e tus
Obispos, sacerdotes y diáconos, que sean fieles y fervorosos. Oremos.
2.- Bendice nuestra Diócesis, a nuestro Obispo, bendice nuestro seminario con santas
vocaciones. Oremos.
3.- Bendice Señor nuestras jóvenes vidas, haz que con alegría recibamos el evangelio y nos
esforcemos por vivir como tú quieres. Oremos.
4.- Bendice nuestra tierra con la Paz e inspíranos las obras que la promuevan y la defiendan.
Oremos.
17
5.- Que el testimonio de San José Sánchez del Río nos inspire a servirte con entrega y
fidelidad. Oremos.
Guía: Escúchanos Señor Bueno y poderoso, sé nuestro consuelo y fortaleza en la debilidad,
y ayúdanos a ser fieles a ti y a tu Palabra. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
Narración tomada de, P. Rubén Olguin Guerrero, San José Sánchez del Rio, Valiente
Cristero, Martirizado a los 14 años de Edad,
https://www.celam.org/observatoriosociopastoral/detalle_personajes.php?id=NDA=
PRIMERA ESTACIÓN: LA FE DE SAN JOSELITO
GUÍA: Te adoramos Oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo y a mí, pecador.
Lector: Al igual que Jesús, también San Joselito, así como también nosotros, tuvimos una
infancia y una adolescencia. José fue un niño travieso y alegre como todos los niños. Jugaba
a las canicas, corría con sus amigos por las calles empedradas y se iba al campo a cazar
palomas güilotas con la resortera. Su afición por los caballos y a la vida campestre le fue
normal desde pequeño, como a los demás chicos de Sahuayo. En su casa conoció la
pobreza y el trabajo desde pequeño, pero sobre todo, creció rodeado de unidad familiar y de
los valores cristianos que dan sentido a la vida: la fe, la caridad hacia propios y extraños,
concretados en una piedad sólida que le transmitieron sus padres.
Comentario:
La fe de San José Sánchez del Río no brotó de la casualidad, su familia fue el primer espacio
donde Él conoció la Fe, en su familia aprendió a conocer a Dios y amarlo y amar sus
mandamientos. Pidamos a Jesús, que nuestras familias sean escuelas donde aprendamos la
fe, donde podamos dar los primeros pasos en nuestra vida cristiana.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre…
Guía: Señor pequé, ten misericordia de mí.
Todos: Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros.
18
SEGUNDA ESTACIÓN: LA COMUNIDAD DE FE DE SAN JOSELITO
GUÍA: Te adoramos Oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo y a mí, pecador.
Lector: José veía a los valientes cristeros que pasaban veloces en sus caballos por las calles
de su pueblo, les oía gritar con gallardía: ¡Viva Cristo Rey!, ¡viva la Santísima Virgen de
Guadalupe!, escuchaba los relatos que contaban los mayores sobre sus hazañas en el
campo contra los perseguidores de Cristo. ¡Él también soñaba en irse con ellos para
defender los derechos de Cristo Rey en su patria!
La fe no es sólo una experiencia personal, la fe nos vincula a una comunidad que, nos ayuda
a vivirla más profundamente, ya lo dijo el Papa Benedicto XVI en el año de la fe: La misma
profesión de fe es un acto personal y al mismo tiempo comunitario. En efecto, el primer
sujeto de la fe es la Iglesia. En la fe de la comunidad cristiana cada uno recibe el bautismo,
signo eficaz de la entrada en el pueblo de los creyentes para alcanzar la salvación. Como
afirma el Catecismo de la Iglesia Católica: «“Creo”: Es la fe de la Iglesia profesada
personalmente por cada creyente, principalmente en su bautismo. “Creemos”: Es la fe de la
Iglesia confesada… o, más generalmente, por la asamblea litúrgica de los creyentes. “Creo”,
es también la Iglesia, nuestra Madre, que responde a Dios por su fe y que nos enseña a
decir: “creo”, “creemos”
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre…
Guía: Señor pequé, ten misericordia de mí.
Todos: Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros.
19
TERCERA ESTACIÓN: LA VIDA SACRAMENTAL DE SAN JOSELITO
GUÍA: Te adoramos Oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo y a mí, pecador.
Lector: Desde que hiciera su Primera Comunión, José había tomado la decisión de cultivar
una amistad sincera y fiel con Jesús. José (o Joselito como le gustaba que le dijeran) había
nacido en el amplio período conocido como la Revolución mexicana: aquélla fue una época
muy difícil para las familias, los pueblos y ciudades de todo el país, por los episodios de
violencia constante que se desarrollaban entre las diversas bandas de revolucionarios que se
disputaban el poder.
Comentario: Los sacramentos están ordenados a la santificación de los hombres, a la
edificación del Cuerpo de Cristo y, en definitiva, a dar culto a Dios, pero, como signos,
también tienen un fin instructivo. No sólo suponen la fe, también la fortalecen, la alimentan y
la expresan con palabras y acciones; por se llaman sacramentos de la fe (Catic no. 1123)
Ellos nos ayudan a fortalecer nuestra fe y a afrontar con fe la vida y todas sus situaciones.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre…
Guía: Señor pequé, ten misericordia de mí.
Todos: Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros.
20
CUARTA ESTACIÓN: LA VALENTÍA DE LA FE
GUÍA: Te adoramos Oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo y a mí, pecador.
Lector: Su hermano Miguel decidió tomar las armas para defender la causa de Cristo y de su
Iglesia. José, viendo el valor de su hermano, pidió permiso a sus padres para alistarse como
soldado; su madre trató de disuadirlo pero él le dijo: "Mamá, nunca había sido tan fácil
ganarse el cielo como ahora, y no quiero perder la ocasión". Su madre le dio permiso, pero le
pidió que escribiera al jefe de los Cristeros de Michoacán para ver si lo admitía. José escribió
al jefe cristero y la respuesta fue negativa. No se desanimó y volvió a insistir pidiéndole que
lo admitiera, si no como soldado activo, sí como un asistente.
Comentario: Nos dijo el Papa Benedicto XVI: No se comienza a ser cristiano por una decisión
ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da
un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva (Deus Caritas est no. 1). La
fe nos compromete y dinamiza realmente nuestra vida a tenor del evangelio.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre…
Guía: Señor pequé, ten misericordia de mí.
Todos: Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros.
21
QUINTA ESTACIÓN: SAN JOSELITO AYUDA A LOS CRISTEROS
GUÍA: Te adoramos Oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo y a mí, pecador.
Lector: San José Sánchez del Río, ¡soñaba en irse con los cristeros para defender los
derechos de Cristo Rey en su patria!, pero había un problema: sus papás no se lo permitían
debido a su corta edad. José no se desanimó, y tanto insistió que, después de escribir varias
veces al general de las tropas cristeras, con apenas 13 años logró que le permitieran
enrolarse en las fuerzas cristeras que luchaban al mando del general Prudencio Mendoza,
jefe de los cristeros de la zona de Cotija y sus alrededores. José era bastante apreciado en la
tropa cristera porque desde el inicio se distinguió por su servicialidad. Se le veía por todos
lados del campamento, engrasando las armas, friendo los frijoles de la comida, cuidando que
a los caballos no les faltara agua y pastura.
A su mamá, que con razón se oponía a sus deseos de ir a la lucha, debido a su corta edad,
José le respondía: “Mamá, nunca ha sido tan fácil ganarse el cielo como ahora”. Con los
demás cristeros, José rezaba todas las noches el santo rosario a María Santísima, antes de
acostarse y descansar de la dura jornada. Era una vida de sacrificios y privaciones por amor
a Cristo Rey y su Madre Santísima, la Virgen de Guadalupe.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre…
Guía: Señor pequé, ten misericordia de mí.
Todos: Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros.
22
SEXTA ESTACIÓN: SAN JOSELITO OFRECE SU VIDA
GUÍA: Te adoramos Oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo y a mí, pecador.
Lector: El 5 de febrero de 1928, durante el transcurso de un combate entre los cristeros y
fuerzas federales en las inmediaciones de Cotija, el caballo del jefe Guízar Morfín resultó
muerto de un balazo. Entonces, el valiente niño cristero saltó de su montura y se la ofreció a
su jefe dirigiéndole estas palabras: “Mi general, aquí está mi caballo. Sálvese usted aunque a
mí me maten. Yo no hago falta y usted sí.”
Como era de prever, José quedó hecho prisionero, quien al igual que a otros cristeros,
condujeron maniatados a Cotija. Allí se encontraba el general callista Guerrero, quien lo
reprendió por combatir contra el Gobierno. José le replicó: “Me han aprehendido porque se
me acabó el parque, pero no me he rendido”. Con él también cayó prisionero otro joven algo
mayor de nombre Lázaro, originario tal vez de Jiquilpan.
Comentario:
Jesús nos dijo en su evangelio: El que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda
su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el
mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? (Mateo 16:25-
26). San Joselito imitando la vida de Nuestro Señor, estimó su vida en nada, y ha preferido
exponerse antes que esconderse, es la valentía que nos viene de la fe y de la convicción de
saber que el Señor nos sostiene en nuestro camino.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre…
Guía: Señor pequé, ten misericordia de mí.
Todos: Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros.
23
SÉPTIMA ESTACIÓN: SAN JOSELITO ESCRIBE A SU MADRE
GUÍA: Te adoramos Oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo y a mí, pecador.
Lector: Desde Cotija, José prisionero escribió a su mamá esta hermosa carta:
Cotija, Mich., lunes 6 de febrero de 1928.
Mí querida mamá:
Fui hecho prisionero en combate en este día. Creo que en los momentos actuales voy a
morir, pero nada importa, mamá. Resígnate a la voluntad de Dios; yo muero muy contento,
porque muero en la raya al lado de nuestro Dios. No te apures por mi muerte, que es lo que
me mortifica: Antes diles a mis otros dos hermanos que sigan el ejemplo de su hermano el
más chico, y tú, has la voluntad de Dios. Ten valor y mándame la bendición juntamente con la
de mi padre. Salúdame a todos por última vez y tú recibe por último el corazón de tu hijo que
tanto te quiere y verte antes de morir deseaba. José Sánchez del Río.
José se enteró de los esfuerzos que hacía su familia para liberarlo y pidió que no se pagara
por su rescate ni un solo centavo. José ya había hecho su resolución de morir antes que
traicionar en lo más mínimo a Cristo Rey. José escribió su última carta y la dirigió a una de
sus tías:
Sahuayo, 10 de febrero de 1928.
Querida tía: Estoy sentenciado a muerte. A las ocho y media de la noche llegará el momento
que tanto he deseado. Te doy las gracias por todos los favores que me hiciste tú y
Magdalena. Dile a Magdalena que conseguí que me permitieran verla por última vez y creo
que no se negará a venir (para que le llevase la Sagrada Comunión), antes del martirio.
Salúdame a todos y tú recibe como siempre y por último el corazón de tu sobrino que mucho
te quiere… Cristo vive, Cristo reina, Cristo impera y Santa María de Guadalupe.
Firmado: José Sánchez del Río, que murió en defensa de la fe.
24
Comentario: En el camino de la Cruz, Cristo encuentra a su Madre y ese encuentro consuela
el corazón de los dos, superando la pena de la prueba. San Joselito escribe a su Madre y a
su familia, y así sana su corazón y calma el corazón de sus padres. La familia siempre
acompaña nuestros caminos, en nuestros momentos de gozo y de pena, la familia con su
cercanía y afecta nos ayuda a llevar nuestras cruces.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre…
Guía: Señor pequé, ten misericordia de mí.
Todos: Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros.
OCTAVA ESTACIÓN: EL MARTIRIO DE SAN JOSELITO
GUÍA: Te adoramos Oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo y a mí, pecador.
Lector: El viernes 10 de febrero de 1928, cerca de las 6 de la tarde, sacaron al valiente niño
cristero del templo convertido en prisión y lo trasladaron al cuartel. Al acercarse la hora de su
sacrificio, los soldados del gobierno comenzaron por desollarle los pies con un cuchillo,
pensando que José se ablandaría con el tormento y terminaría pidiendo clemencia a gritos,
pero se equivocaron. Al sentir los tremendos dolores en su propio cuerpo, José pensaba en
Cristo en la cruz y se lo ofrecía todo mientras gritaba ¡Viva Cristo Rey!
Los soldados lo sacaron a golpes e insultos del cuartel y le obligaron a caminar descalzo con
sus pies heridos por las calles empedradas rumbo al cementerio. Su martirio llevaba ya
algunas horas, pues pasaban las 11 de la noche cuando llegaron al campo santo. Los
verdugos aún querían hacerlo apostatar de su fe aplicándole esos bárbaros tormentos, pero
no lo lograron.
Comentario: La redención se ha realizado mediante la cruz de Cristo, o sea mediante su
sufrimiento (SD 3) Solamente el hombre, cuando sufre, sabe que sufre y se pregunta por
qué; y sufre de manera humanamente aún más profunda, si no encuentra una respuesta
satisfactoria. Esta es una pregunta difícil, como lo es otra, muy afín, es decir, la que se refiere
al mal: ¿Por qué el mal? ¿Por qué el mal en el mundo? (SD 9) La redención victoriosa del
hombre se da cuando el hombre une sus padecimientos a los de Cristo, es más, cuando
padece por él y para él.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre…
Guía: Señor pequé, ten misericordia de mí.
Todos: Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros.
25
NOVENA ESTACIÓN: MUERTE DE SAN JOSÉ SÁNCHEZ DEL RÍO
GUÍA: Te adoramos Oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo y a mí, pecador.
Lector: En medio del asombro y edificación de todos los presentes. Llegados al cementerio,
se paró al borde de su propia fosa mientras seguía vitoreando a Cristo Rey. Los verdugos
acribillaron su cuerpo maltratado a puñaladas, hasta que el capitán de la escolta decidió
acabar con todo y disparó con su fusil a la cabeza del mártir, que ya se encontraba
derrumbado en la fosa. Sus últimas palabras fueron “¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Santa María de
Guadalupe!”.
Comentario: En el Misal Romano, el Prefacio de los Santos Mártires reza así:
La sangre del glorioso mártir…derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre,
manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo
débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio.
El Martirio es la prueba máxima de fe, de amor y de fidelidad, se atraviesa con confianza
cuando vivimos la certeza de haber encontrado a Dios, de que somos amados por Él, y que
la vida junto a Él, es mejor que cualquier cosa.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre…
Guía: Señor pequé, ten misericordia de mí.
Todos: Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros.
26
DECIMA ESTACIÓN: LA FE HEROICA DE SAN JOSELITO
GUÍA: Te adoramos Oh Cristo, y te bendecimos.
Todos: Que por tu Santa Cruz, redimiste al mundo y a mí, pecador.
Lector: EXTRACTO DE LA HOMILÍA DEL CARDENAL SARAIVA MARTINS
EN LA MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS POR LA BEATIFICACIÓN DE JOSÉ SÁNCHEZ EL
RÍO
Sahuayo (Michoacán, México)
Lunes 21 de noviembre de 2005
Venimos al lugar mismo de los hechos, y parece que el espacio y el tiempo se vuelven
sagrados, cargados de gracia, preñados del misterio de Dios: hemos recorrido
procesionalmente, con las reliquias del beato, la distancia que él mismo tuvo que recorrer
con los pies sangrantes para llegar al lugar de su martirio. En lo profundo de nuestra alma
resonaban sus gritos juveniles: ¡Viva Cristo Rey!, ¡Viva la Virgen de Guadalupe! En un
recorrido triunfal, hemos llegado a este templo parroquial del Apóstol Santiago, donde él
estuvo preso hasta los últimos días, y donde el celo por la casa de Dios le devoró las
entrañas y le inflamó el corazón para defender la dignidad del santuario, despedirse de sus
familiares, caminar con pie firme y decidido al encuentro de Jesús.
Ni la tropa toda junta tenía el valor y la entereza de este muchacho, confesaron sus mismos
victimarios. ¿De dónde sacaba el beato José tanta fuerza y valentía? ¿Cómo se puede
explicar tanta fe y amor a Jesús en un alma aún tierna y juvenil? El beato José es un prodigio
de la gracia, es una muestra de la grandeza de su vocación cristiana, es un ejemplo del
testimonio interior del Espíritu.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre…
27
Guía: Señor pequé, ten misericordia de mí.
Todos: Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros.
28