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Introducción a la Computación Cuántica

El documento aborda la computación cuántica, explicando conceptos fundamentales como qubits, superposición y entrelazamiento, que permiten a las computadoras cuánticas procesar información de manera más eficiente que las computadoras clásicas. Se discuten las aplicaciones actuales y futuras de esta tecnología, así como los principios físicos que la sustentan. Además, se examinan las puertas cuánticas y su funcionamiento en comparación con las puertas lógicas clásicas.

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Introducción a la Computación Cuántica

El documento aborda la computación cuántica, explicando conceptos fundamentales como qubits, superposición y entrelazamiento, que permiten a las computadoras cuánticas procesar información de manera más eficiente que las computadoras clásicas. Se discuten las aplicaciones actuales y futuras de esta tecnología, así como los principios físicos que la sustentan. Además, se examinan las puertas cuánticas y su funcionamiento en comparación con las puertas lógicas clásicas.

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TERCER PARCIAL

COMPUTADORES CUANTICOS

JULIAN MORALES

CORPORACION UNIVERSITARIA REMINGTON


ARQUITECTURA DE COMPUTADORES
FACULTAD DE INGENIERIA
ANTONIO JOSE BARRIOS HOYOS

MONTERÍA-CÓRDOBA
04 de marzo de 2025
Tabla de contenido

Introducción..................................................................................................................................3
Qubits vs. bits clásicos. ..................................................................................................................4
Principios de la computación cuántica. .............................................................................................5
Superposición. ...........................................................................................................................5
Entrelazamiento. ........................................................................................................................7
Puertas cuánticas. ........................................................................................................................ 10
Registradores cuánticos: Almacenamiento intermedio ...................................................................... 12
Medición: Conversión de estados cuánticos a estados clásicos........................................................... 14
Principios físicos detrás de la computación cuántica......................................................................... 14
Computador cuántico. ¿Cómo se organiza? ..................................................................................... 19
Aplicaciones actuales y futuras de la computación cuántica. ............................................................. 21
MICROSOFT (MEJORANA 1). ................................................................................................ 21
Conclusión. ................................................................................................................................ 26
Introducción.

Al conversar sobre computación cuántica, podría parecer un desafío enorme que ha tenido a la

comunidad científica y tecnológica con intranquilidad durante la última década. A diferencia de

las computadoras portátiles que se usan a diario y funcionan según la física clásica, la computación

cuántica está basada en las leyes de la mecánica cuántica, lo que significa que puede procesar

cambios masivos de forma completamente distinta y, dentro de lo que cabe, mucho más rápido.

Dado que la tecnología evoluciona a velocidad de vértigo y el pedido de poder de cómputo es

insaciable, llegamos a un constante en que los transistores que son primordiales en las

computadoras de hoy en día son tan bajitos que acuñar los efectos cuánticos llega a ser ineludible.

El cálculo cuántico aprovecha esos efectos en vez de tratar de apartarlos con el fin de hacer cálculos

más eficientes. En este artículo, aprenderemos acerca de las ideas básicas de cómo trabaja el

cálculo cuántico, por poner un ejemplo qubits, los cuales son casi idénticos a los bits de las

computadoras comunes, excepto que tienen la capacidad de existir en cientos de estados a la vez.

También exploraremos de qué forma es que está estructurada una computadora cuántica y de qué

forma está pensado utilizar esta tecnología más adelante. También veremos una ojeada a

fenómenos fundamentales como la superposición y el entrelazamiento cuántico, los cuales dejan a

las computadoras cuánticas hacer cálculos de forma distinta y dentro de lo que cabe, más rápido

que un equipo de antes. También echaremos un ojo a diversos otros entresijos de que forma la

computadora cuántica, como la lógica cuántica y los circuitos. Un punto muy curioso es intentar

entender de qué forma se las arreglan los científicos para medir un estado cuántico sin alterar la

información que lleva, un obstáculo exageradamente dificultoso de resolver. Y por último,

intentaremos repasar de qué forma está basado la física, como el cálculo cuántico.
Qubits vs. bits clásicos.

Interiorizando primeramente lo más básico, los bits, podemos decir que un bit la unidad básica de

información en la computación clásica el cual representa un valor binario, es decir 1 y/o 0. En

términos simples un bit puede ser considerado como un interruptor que puede estar en una de dos

posibles posiciones: encendido (1) o apagado (0). Los bits se utilizan en todos los dispositivos

digitales para almacenar y procesar datos, funcionan atreves de estados eléctricos o

magnetizaciones que representan valores binarios. En una computadora clásica los bits se

almacenan en los dispositivos de memoria como discos duros, SSDs, y en la memoria RAM. La

CPU de la computadora realiza operaciones lógicas y aritméticas utilizando estos bits. Con los bits

se pueden realizar operaciones básicas de lógica binaria como AND, OR, XOR y NOT,

operaciones que son la base de toda programación y procesamiento de datos en los sistemas

digitales, por ejemplo, la operación AND produce un 1 solo si ambos bits de entrada son 1, la

operación OR solo produce 1 si al menos una de las dos entradas es 1, la operación NOT invierte

el valor de un bit y la operación XOR produce un 1 si los bits de entrada son diferentes. Ahora

bien, los Qubits, unidad de básica de información de la computación cuántica, se diferencian de

los bits porque estos pueden en una superposición de estados 0 y 1 lo que significa que un Qubit

puede representar simultáneamente tanto el 0 como el 1, lo que permite una capacidad de

procesamiento mucho mayor. Los Qubits utilizan principios de la mecánica cuántica, como la

superposición y el entrelazamiento. La superposición permite que un Qubit exista en múltiples

estados simultáneamente, mientras que el entrelazamiento conecta los Qubits de manera que el

estado de un afecta al estado del otro. Los Qubits pueden ser implementados utilizando diversas

tecnologías, como trampas de iones, circuitos, superconductores y puntos cuánticos permitiendo

que las computadoras cuánticas puedan resolver ciertos problemas mucho más rápido que las
computadoras clásicas, gracias a la capacidad también, de procesamiento paralelo de los Qubits

por ejemplo, un algoritmo cuántico puede evaluar múltiples soluciones simultáneamente lo que es

particularmente útil en problemas de optimización y búsqueda. Además, los Qubits pueden realizar

operaciones cuánticas complejas que no tienen equivalentes directos en la computación clásica.

Principios de la computación cuántica.

Superposición.

Una cosa no puede estar en varios sitios a la vez, ¿verdad? Mentira, al menos en el mundo cuántico

sí, es la superposición cuántica. Mientras que para seres como nosotros no tiene ningún sentido

que algo pueda estar en dos estados a la vez, rojo-azul, arriba-abajo, izquierda-derecha, gire en un

sentido o gire en el otro, esto ocurre de forma continua en el mundo cuántico. Es una de las

maravillas de la naturaleza cuántica de la materia.

Este fenómeno tan peculiar conocido como superposición cuántica nace a raíz de unos

experimentos que se realizaron en torno a una propiedad muy misteriosa de las partículas, lo que

se conoce como spin, y también en torno a la descripción ondulatoria de la materia que realiza

Erwin Schrodinger, en torno a su mecánica ondulatoria para explicar el mundo cuántico.

Todo esto nace cuando en 1924 un príncipe francés, Louis de Broglie, propone que los electrones

no son partículas de materia sino ondas. El revuelo ya se monta completamente cuando Einstein

recibe esta propuesta y decide apoyarla, pero entonces el electrón no solo es una partícula, es

también una onda.

Aquí es donde entra Erwin. Este personaje consigue describir el comportamiento de las partículas

como ondas que se propagan en el espacio. Es lo que se conoce como la mecánica ondulatoria y
resulta ser un éxito para describir las propiedades de los átomos. Esta onda, según la interpretación

clásica de la mecánica cuántica, es una onda de probabilidad, lo que esto quiere decir es que cuando

una partícula se propaga por el espacio no lo hace como una concentración esférica de materia,

como el tipo de bola, si no que lo hace como una ondulación que se propaga en todas las

direcciones cubriendo cada rincón comportándose como una ola, pero entonces ¿dónde está la

partícula? Pues está en cualquier punto donde la onda ha alcanzado es decir está en todos los sitios

que ha cubierto la onda a la vez.

Todo esto lo podemos definir como un proceso físico que conocemos como colapso cuántico.

Cuando miramos realmente dónde está una partícula, cuando la medimos realmente aparece estar

en un único lugar, pero estará en un lugar o en otro en función de la probabilidad que tenga de

estar en cada lugar y esto lo da la amplitud de la onda que se está propagando y en un proceso

puramente de azar, el lugar donde la onda sea más intensa será más probable encontrarlo ahí el

lugar donde la onda sea menos intensa, sea más bajita será menos probable encontrarla ahí; es la

naturaleza aleatoria de la mecánica cuántica.

Todo esto está probado con experimentos como el que se realizó en 1973, el famoso experimento

de la doble rendija de Young con electrones. Un experimento que muestra que un electrón puede

pasar por dos rendijas a la vez.

Teniendo en cuenta lo anterior entonces podemos decir que el sentido de las computadoras

cuánticas reside esencialmente en este fenómeno de superposición que hemos comentado.

Mientras que en un ordenador normal los bits solo pueden estar en un estado a la vez (0 o 1), en

una computadora cuántica usamos qubits, que gracias a la superposición cuántica pueden estar en

0 y 1 simultáneamente.
Por ejemplo, imaginemos que hay una moneda, en un ordenador clásico, esa moneda solo puede

estar cara o cruz. Pero en el mundo cuántico, mientras no la observemos, la moneda está girando

tan rápido que es cara y cruz a la vez. Esto permite que un qubit no represente solo dos

posibilidades como el bit clásico, sino todas las combinaciones posibles entre 0 y 1, es como si

tuviéramos infinitos computadores trabajando en paralelo, es como si lanzáramos miles de

personas a buscar un tesoro en un laberinto enorme, pero en lugar de que cada persona explore un

camino diferente, cada persona explora todos los caminos posibles a la vez y luego elige el

correcto.

Entrelazamiento.

El entrelazamiento es una de las propiedades más misteriosas del mundo cuántico y a la vez que

más aplicaciones tiene. El entrelazamiento cuántico es un fenómeno que permite que una partícula

influencie el estado de otra instantáneamente, aunque estén a años luz de distancia.

Todo esto del entrelazamiento parte de un intento de Albert Einstein. La rivalidad profesional que

mantuvieron Albert Einstein y Gils Bohr durante varias décadas a causa de la mecánica cuántica

es de sobra conocida. Bohr defendía su realidad, mientras que para Einstein no era sino una

demostración de que había algo que no llegábamos a entender. Y es que a Einstein le encantaba

poner a su rival en apuros buscaba algún punto débil de la teoría y atacaba sin piedad formas

extrañas de romper el principio de incertidumbre la realidad cuántica de la materia o incluso el

entrelazamiento cuántico o como Einstein lo llamaba, esa acción fantasmal a distancia.

En 1935, Einstein, junto con sus dos estudiantes Boris Podolski y Nathan Rosen, publican un

artículo científico atacando a la mecánica cuántica por medio de un experimento mental, en lo que

se ha venido a conocer como la paradoja EPR. Imaginemos una partícula. Como ya sabemos, según
la mecánica cuántica, la partícula puede estar en una superposición de estados, es decir, en varios

estados a la vez. Imaginemos que los estados son colores entonces la partícula puede ser a la vez

roja y azul pero en realidad lo que está ocurriendo es que su estado está dado por una función de

onda con valor diferente de 0 en los dos estados a la vez como sabemos esto será así hasta que la

partícula es observada o medida en ese momento según la interpretación clásica de la mecánica

cuántica la función de onda colapsa en un estado particular será roja o azul. Ahora imaginemos

una segunda partícula que está en superposición de estado rojo y azul pero conectada con la

primera de tal manera que si la primera es roja la segunda será azul y viceversa. ¿Qué pasará

entonces si en esta situación tomo las dos partículas y las separo? Cada una seguirá siendo azul y

roja a la vez, pero ¿y cuando mida una de ellas? Colapsará en uno de los estados por ejemplo azul

haciendo que inmediatamente la otra sea roja, no importa lo lejos que esté inmediatamente, es

decir en tiempo cero, la segunda partícula se entera de que la primera ha colapsado en el estado

azul Esta descripción fue usada por Einstein y sus colaboradores para llevar a la cuántica a un

absurdo, a una paradoja, ya sabían por aquel entonces gracias a la relatividad que nada puede viajar

a velocidad superior a la velocidad de la luz en el vacío entonces ¿cómo podía informarse a la

segunda partícula de forma instantánea a largas distancias de este hecho? de ahí la famosa

descripción de acción fantasmal.

Esta situación fue desbloqueada unas décadas después por John Stuart Bell, con las desigualdades

de Bell, dando la razón a los partidarios de la realidad cuántica, a cambio de una pequeña

concesión, admitir que la teoría violaba el principio de localidad, a la vez que demostraba que este

efecto no puede ser utilizado para enviar información de forma instantánea. No está en conflicto

con la relatividad, ni información, ni energía viaja más rápido que la luz.


El tiempo y los experimentos han dado la razón a Bell y a la mecánica cuántica, mostrando que es

una teoría completa y que el entrelazamiento es un efecto real. Entrelazar partículas hoy en día es

fácil. En una capa S, los dos electrones que caben se sitúan de tal forma que sus espines son

complementarios. Si uno es un medio, el otro será menos un medio. Como cada electrón estará en

una combinación de esas dos posibilidades, los dos electrones de una capa S están entrelazados.

Algo similar ocurre gracias a la conservación, por ejemplo, del momento angular. Cuando un par

electrón positrón se desintegran en dos fotones estos tendrán que seguir las reglas de conservación,

por lo que sus propiedades estarán entrelazadas, o con un separador de haz para los fotones.

El entrelazamiento tiene miles de aplicaciones en ciencia y tecnología, como la computación

cuántica o la criptografía, incluso podría ser la base de la teleportación.

El entrelazamiento es una de las piezas clave de la computación cuántica. Este misterioso vínculo

une a los qubits, de modo que lo que le sucede a uno, afecta inmediatamente al otro, incluso si

están a años luz de distancia. Si dos qubits están entrelazados y cambiamos uno de ellos, este

cambio se transmite automáticamente al otro. Dicho de otro modo, parecen un solo qubit, a pesar

de estar ubicados en dos puntos distantes del universo.

Esta propiedad excepcional permite realizar cálculos complejos a velocidades impensables para

una computadora tradicional. Por ejemplo, en algoritmos como el de Shor (para factorizar números

grandes), o en la teleportación cuántica de información, los cúbits entrelazados actúan de manera

coordinada para solucionar problemas que, en una máquina clásica, tomaran años. De este modo,

el entrelazamiento no es solo una curiosidad puramente física, sino que es la base que permitirá a

las computadoras cuánticas superar de manera radical a sus primas clásicas en ciertos tipos de

cálculos.
Puertas cuánticas.

Los dispositivos electrónicos se encargan de transformar en señales eléctricas la información

procedente del exterior. Procesan estas señales y proporcionan algún tipo de respuesta. La base de

estos dispositivos son los circuitos eléctricos, que a su vez están constituidas por las puertas lógicas

En la computación clásica podemos entender una puerta lógica como una función booleana que

toma un conjunto de bits y los procesa para obtener una salida que es un 0 o un 1. Por ejemplo: La

puerta NOT es aquella que transforma un bit en su complementario, por lo tanto, el 0 iría al 1 y el

1 iría al 0. Todas estas puertas se suelen representar con una tabla de verdad, en la que en una

columna representamos las posibles entradas y a la derecha su salida. En el ejemplo anterior hemos

trabajado con una función que tomaba un bit para obtener uno de salida. Sin embargo, podría ser

que tomáramos varios bits de entrada y procesáramos una salida, esto sería el caso de la puerta

OR, la puerta XOR.

Ya hemos reflejado cómo funcionan las puertas lógicas en el mundo clásico. Pero ¿qué pasa en el

mundo cuántico? En el mundo cuántico vamos a entender una puerta lógica como una matriz.

Recordemos que un qubit, el estado de un qubit lo representábamos con un vector columna. Pues

la respuesta procesada la vamos a entender como el producto de esa matriz por el estado de nuestro

qubit. Dicho esto, podríamos pensar que existen tantas puertas cuánticas como matrices de 2x2

haya, pero esto no es del todo así ya que hay una restricción muy importante que se debe respetar,

y es que tanto la entrada como la salida deben ser estados de un qúbit, por lo tanto, la suma de los

módulos al cuadrado de los elementos del vector columna deberían dar igual a 1. El conjunto de

estas matrices se denomina matrices unitarias, que tienen la propiedad de que al multiplicarlas por

la adjunta de su transpuesta nos da la identidad.


Para centrarnos en las puertas cuánticas, vamos a ver cuatro estados fundamentales de los qubits.

Dos de ellos ya los conocemos, que son el ket 0 y el ket 1, pero hay otros dos que son muy

importantes, que son el ket positivo y el ket negativo. El ket positivo y el ket negativo son aquellos

que al ser medidos con la misma probabilidad irán a 0 o irán a 1.

Podemos entonces empezar a definir las puertas lógicas que nos serán más útiles. La primera de

ellas es la puerta CNOT, que funciona muy similar al NOT en el caso de la computación clásica,

y tiene la propiedad de mandar el ket 0 al 1 y el 1 al 0. La matriz que lo representa sería la siguiente:

Básicamente lo que hace es transformar el estado alfa-beta en el beta-alfa.

La segunda puerta es la que se va a utilizar al comienzo de todos los algoritmos cuánticos. Es la

puerta de Hadamard, o puerta a H, que transforma el ket 0 en el ket positivo y el 1 en el negativo.

La representación de su matriz sería la siguiente:


La tercera puerta es la puerta Z, que lo que hace es transformar el ket positivo en el negativo y el

negativo en el positivo. La matriz que lo define sería la siguiente:

Registradores cuánticos: Almacenamiento intermedio

En la computación cuántica, un registro cuántico podemos decir que es un sistema comprendiendo

por múltiples qubits. Es el semejante cuántico del registro de procesador clásico. Los

computadores cuánticos hacen operaciones manipulando los qubits dentro de un registro cuántico.

Definiendo un poco más profundo y detallado a los registradores cuánticos podríamos decir según

lo investigado que son esos espacios de memoria dentro de una computadora cuántica que

funcionan como espacios de almacenamiento temporal mientras se hacen los cálculos. Una

diferencia notable que ya habíamos plasmado anterior mente es que en los computadores comunes

estos registradores en estos computadores pueden tener valor de 0 o 1 pero en estos computadores

cuenticos los qubits tienen la capacidad de equivales a ambos (0 y 1 a la vez) gracias a la

anteriormente mencionada superposición.

Entonces viéndolo de una manera un poco más grafica para poder entender el concepto de los

registros cuánticos podemos imaginar a un registrador cuántico como muchísimos qubits que
trabajan juntos en equipo con la finalidad de guardar y manipular toda la información que sea

necesaria mientras se realiza una operación cuántica y para estas operaciones estos computadores

emplean unos algoritmo especializados a la estos problemas cuánticos llamados algoritmos

cuánticos, como por ejemplo, el algoritmo de Sohr y es entonces aquí, en estos registradores donde

se guarda la información mientras se está ejecutando la solución del problema cuántico.

En estos registradores también se aplica el concepto anterior mente visto como en entrelazamiento.

Sabiendo que el entrelazamiento propone que dos qubits totalmente diferente y alejados el el uno

del otro pueden ser el mismo debido al principio del entrelazamiento, podemos aprovechar este

fenómeno para guardar información de cálculos en estos mismos pero a la misa vez resolver estos

problemas, por ejemplo, si queremos sumar dos números cuánticos, primero cargamos los valores

en registradores separados, luego aplicamos las operaciones necesarias, y finalmente leemos el

resultado desde otro registrador gracias al entrelazamiento el resultado que de en un registrador

podemos leerlo en el otro registrador. La ventaja que tienen estos registradores cuánticos es que

pueden mantener muchos cálculos a la vez gracias a la superposición y guardar datos de una

operación en un registrador mientras usamos otro para resolver la misma operación gracias al

entrelazamiento permitiéndole además a los computadores cuánticos crear estados más complejos

y realizar operaciones más avanzadas.

El almacenamiento intermedio en registradores cuánticos es importante porque muchas

operaciones cuánticas necesitan espacios temporales para guardar resultados parciales antes de

obtener la respuesta final. Son como las hojas de borrador donde hacemos cálculos antes de escribir

el resultado final.
A medida que avanza la tecnología cuántica, los científicos buscan formas de crear registradores

cuánticos más estables y con mayor cantidad de qubits para poder resolver problemas cada vez

más complejos.

Medición: Conversión de estados cuánticos a estados

clásicos.

Técnicamente la medida es lo que se conoce como colapso de la función de onda. La función de

onda es como una base de datos con todas las posibles combinaciones, pero cuando uno mide,

observa o quiere un resultado de ese computador cuántico esa función de onda colapsa, es decir

que en palabras técnicas medir es igual a colapsar lo que significa que de todas las posibilidades

solo una es la que vamos a observar si hacemos millones de medidas pues las observaciones

corresponderán con las probabilidades que están descritas en la función de onda. Pero para cada

medida obtenemos solo un resultado por lo tanto se abre un abanico muy grande de posibilidades,

pero ese mismo se cierra y entonces volviendo al principio diciendo que un computador es tener

unos cuantos 0 y 1 al final esto también aplica para la computación cuántica utilizando las

propiedades o fenómenos anteriormente mencionadas como superposición y entrelazamiento, pero

luego volveremos a tener unos pocos o muchos 0 y 1 en función de los qubits que tengamos.

Principios físicos detrás de la computación cuántica.

Hoy día la mecánica cuántica está en boca de todos los físicos, y su desarrollo en los últimos años

hace suponer que se convertirá en la teoría del todo en el futuro. Pero ¿qué es la mecánica cuántica

de la que hablan todos? ¿Y cómo explicarla en un lenguaje que se puede entender?


La mecánica cuántica es la parte de la física que estudia el mundo a escala de los átomos y sus

partículas subatómicas. Los átomos son las estructuras de las que están compuestas todas las cosas

y son tan pequeños que no los podemos ver a simple vista, aunque en el último siglo hemos

descubierto que el átomo se compone de partículas más pequeñas subatómicas que actúan de forma

muy extraña e impredecible.

Debido a que es una física muy abstracta y difícil de comprender, muchos “magos del misterio” se

han aprovechado de su abstracción para explicar poderes sobrenaturales de la mente, muy usado

por falsos videntes y curanderos. La física clásica es intuitiva, y los fenómenos a escala

macroscópica que es nuestro mundo cotidiano se pueden predecir usando las leyes de Newton y

Einstein. Si dejas caer un vaso de cristal, sabemos que caerá al suelo y se romperá. Nos han

enseñado la física clásica y la hemos experimentado desde niños. Pero para la física cuántica,

también llamada mecánica cuántica, eso no funciona.

Muchos científicos creían que estaba todo inventado. La física de Newton funcionaba muy bien

para describir los cuerpos celestes, vivíamos en un universo determinista que se podía predecir con

facilidad mediante ecuaciones. De otra manera, el científico James Clare Maxwell realizó su teoría

clásica al unificar la electricidad, el magnetismo y la luz, eran todo parte de un mismo fenómeno.

La luz solo era un fenómeno ondulatorio donde se propagaban los fenómenos electromagnéticos.

Los secretos de la física quedaban resueltos sabiendo la posición de cualquier partícula en el

universo, era posible predecir cualquier evento, pero eso cambió en el año 1900, cuando Max

Planck intentaba resolver el problema que presentaban algunos cuerpos al irradiar o recibir el calor.

En el electromagnetismo clásico, se supone que un cuerpo debería emitir la luz en varias longitudes

de onda y seguir su cambio de frecuencias hasta el infinito, conforme se calienta o se enfría, sin

embargo, esto no sucedía en la práctica, había un límite en los resultados experimentales. Max
Planck, sin abandonar la física clásica, llamó a este fenómeno la catástrofe ultravioleta. Para

remediar este error, pensó que la energía que emiten o absorben los cuerpos no era continua sino

que se emitía en paquetes de información llamado quantum o cuántos. En ese momento Max

Planck no lo supo, pero había descubierto la física cuántica.

La luz era emitida y absorbida por unidades indivisibles de información, que más adelante llamó

constante de Planck. Es una proporción entre la energía de un fotón y su frecuencia

electromagnética ondulatoria.

Luego llegó Albert Einstein se inspiró en Planck para demostrar que la luz se basa en paquetes de

energía llamados cuantos, en el llamado efecto fotoeléctrico con el que ganó el Nobel. Incluso

Niels Borg obtuvo también el Nobel al inspirarse en el trabajo de Planck.

Borg planteó que los electrones de un átomo daban vueltas alrededor y podían ir de una órbita a

otra y que al hacerlo emitían fotones que producían distintos niveles de energía cuántica.

El átomo era un sistema solar en miniatura que se podía predecir, pero los átomos y sus partículas

subatómicas no son un sistema solar, y eso lo fuimos descubriendo conforme se desarrollaba la

mecánica cuántica.

Se descubrieron un montón de partículas subatómicas, además de los electrones y protones,

existían otras como, por ejemplo, dentro de los protones están los Quarks y Gluones, partículas

elementales que ya no se pueden dividir.

Se empezó a entender que las partículas no eran bolitas dando vueltas y que ni siquiera tienen una

forma definida y pueden estar en cualquier lugar de forma aproximada imposible de predecir.
Al estudiar la naturaleza de los fenómenos cuánticos, Louis Víctor de Broglie, en 1924, propuso

que toda partícula tenía una dualidad de onda-partícula. Esto se demostró más adelante en el

experimento de la doble rendija, estudiando la luz y su extraña naturaleza, que se puede cambiar

entre onda y partícula. En una pared de dos rendijas, los fotones pueden comportarse como ondas

en la pared, pero si ponemos un detector para que nos diga por dónde pasaron los fotones, se

comportarán como partículas. Este experimento se puede realizar con neutrones, protones y

electrones, y los resultados son similares, lo que quiere decir que la naturaleza ondulatoria de una

partícula colapsa al observarla en un solo estado.

Una de las hipótesis que existen es que nosotros por el simple hecho de observar interactuamos

con el mundo cuántico. A modo de ejemplo, nosotros vemos el mundo tal y como es porque existen

unas partículas portadoras llamadas fotones que rebotan en los objetos y tus ojos las reciben. Si no

fuera por esas partículas de luz, no podríamos ver nada de lo que nos rodea. Los objetos que vemos

suelen ser grandes, pero ¿qué pasaría si en vez de objetos viéramos un electrón? pues pasaría que

los fotones al rebotar en el electrón le provocarían una perturbación. En objetos grandes cuando

rebotan los fotones no apreciamos alteraciones debido a que las partículas subatómicas contienen

una mínima cantidad de energía. Los objetos macroscópicos están compuestos de millones de

átomos y partículas subatómicas seria, entonces, necesario que trillones de partículas se pusieran

de acuerdo para ver fenómenos cuánticos en nuestra vida cotidiana pero las partículas subatómicas

son tan livianas que cualquier acción contra ellas las perturba, incluso nuestras mediciones a través

de los fotones de luz lo que quiere decir que en el mundo de lo más pequeño no podemos predecir

nada, ya que todo está sujeto a continuas alteraciones. Lo que haga una partícula afecta a millones,

incluso los posibles observadores que hubiera. Por lo tanto, en la mecánica cuántica solo podemos

hablar de probabilidades, no podemos predecir con seguridad donde estará exactamente una
partícula subatómica como un electrón, es lo que se llama principio de incertidumbre de

Heisenberg.

Para resolver este enigma, usamos la ecuación de Strodinger, que determina dónde se encuentra

por ejemplo un electrón como onda en el modelo de Bohr pero una onda puede abarcar muchos

lugares, cuando la miramos, la encontramos en cualquiera de esos lugares determinada por la

ecuación; esto va en contra de nuestra lógica intuitiva, y para resolver el problema, los científicos

lo resolvieron en una conferencia histórica en 1927 en donde acudieron científicos de la talla de

Albert Einstein, Niels Borg, Erwin Schrödinger, Arthur Compton y Marie Curie, en lo que hoy se

conoce como interpretación de Copenhague. Se basa en que los sistemas físicos cuánticos

generalmente no tienen propiedades definidas y están en una especie de limbo en el tiempo antes

de ser medidos. El acto de medir condiciona el sistema y colapsa la función de onda. Esta dualidad

de onda partícula ha desarrollado multitud de ideas y teorías conforme se ha desarrollado la

mecánica cuántica.

Existe también la posibilidad de que las partículas subatómicas no sean ni partículas ni ondas, sino

que se trate de otra cosa, y que depende del experimento, puedan ser observadas de una manera o

de otra.

Uno de los experimentos mentales realizados por Erwin Schrodinger en 1935, en respuesta a la

interpretación de Copenhague, proponía que si un gato está en una caja opaca y hay un veneno en

su interior, que depende de una sola partícula radiactiva para liberarse, habría un 50% de que el

gato esté vivo y muerto. Ese gato debería estar vivo y muerto a la vez, debido a la dualidad de

onda-partícula del veneno, lo que se llama superposición cuántica y solo será cuando alguien habrá

la caja que colapsará en un solo estado, según la interpretación de Copenhague. A partir de aquí,
la mecánica cuántica fue evolucionando, hasta el punto de desarrollar más hipótesis que explicara

la dualidad cuántica.

Según Hugg Everet, en respuesta a la paradoja del gato de Schrödinger, el gato estaba vivo y

muerto a la vez, pero en diferentes realidades alternativas, también llamadas múltiples universos,

sin interacción, debido a la decoherencia cuántica.

El extraño comportamiento del mundo cuántico predice que la realidad se desdobla en varias

posibilidades y lo hace continuamente. Nuestros átomos y partículas subatómicas deberían estar

en un limbo hasta que alguien nos observa y colapsa en un solo estado. Entonces, ¿nosotros dónde

estamos exactamente?

Las hipótesis teóricas cuánticas, en la búsqueda de una teoría unificada, proponen incluso que

nuestra realidad está formada por cuerdas de 10 dimensiones en múltiples universos paralelos,

donde no existen hechos objetivos a nivel cuántico.

La física clásica de Newton y Einstein predice muy bien los objetos grandes con una estimación

muy cercana al 100% y un margen de error mínimo, pero no deja de ser eso, una estimación,

nuestra realidad es cuántica.

Computador cuántico. ¿Cómo se organiza?

La organización interna de un computador cuántico es más compleja que la de un computador

tradicional. Necesita un sistema de control especial para manejar los qubits, que son

extremadamente frágiles y pueden perder su información fácilmente. Por eso, estos computadores

deben estar en condiciones muy específicas, como temperaturas cercanas al cero absoluto (-273

°C), para evitar que el ruido del entorno afecte los cálculos. También se requieren algoritmos
cuánticos especiales para aprovechar al máximo sus capacidades, ya que los programas diseñados

para computadoras clásicas no funcionan de la misma manera en una computadora cuántica.

Un computador cuántico es un tipo de máquina que funciona de manera muy diferente a las

computadoras tradicionales. Mientras que un ordenador clásico está compuesto por una serie de

bits que para entendernos son cosas que pueden estar en dos estados que describimos como 0 y 1

así el estado de un ordenador con n bits será una tira de n 0 y 1, en la computación cuántica la

unidad mínima de información es el qubit que está en una combinación del estado 0 y el estado 1,

puede tener mucho de estado 0 y poco de estado 1 o al revés o lo mismo de estado 0 que de estado

1 gracias a un fenómeno llamado superposición. Esto les da a los computadores cuánticos una gran

ventaja para resolver ciertos problemas más rápido que las computadoras normales.

En un ordenador clásico con n bits la cantidad de información que contiene un estado concreto de

la máquina tiene tamaño n, es una colección de n 1 o 0, una colección en concreto sin embargo en

un ordenador cuántico con n qubits un estado concreto de la máquina es una combinación de todas

las posibles colecciones de n 1 y 0, cada colección posible tiene un coeficiente algo como para

decirnos que hay un poco de una combinación y mucho de otra el caso es que hay dos ^ n

combinaciones de n 0 1, o sea que la cantidad de información que contiene un estado concreto de

un ordenador cuántico tiene tamaño 2 elevado.

Los ordenadores clásicos para pasar de un estado del ordenador a otro lo que hacemos es usar una

operación lógica sobre los bits que definen el estado en el que ya está el ordenador, estas

operaciones se llaman puertas lógicas. Poniendo muchas de esas operaciones lógicas formamos un

algoritmo que va cambiando el estado del ordenador hasta un estado final tal que ese estado nos

da la solución al problema que nos habíamos planteado, pues en el caso cuántico es parecido vamos

de un estado del ordenador a otro a través de operaciones lógicas cuánticas o sea puertas cuánticas.
Estas puertas cuánticas las encadenamos formando algoritmos que llevan al ordenador a un estado

que nos da la solución al problema que le hemos planteado.

Una de las diferencias claves es que los qubits pueden estar entrelazados, lo que significa que

pueden compartir información entre sí sin necesidad de estar físicamente conectados. Esto permite

que un computador cuántico haga cálculos de una manera muy eficiente, ya que un cambio en un

qubit puede afectar a otros qubits de manera instantánea. Este tipo de conexión no existe en los

computadores clásicos, donde cada bit funciona de manera independiente.

Los computadores cuánticos tienen una organización diferente a la de los computadores

tradicionales porque usan qubits en lugar de bits, aprovechan la superposición y el entrelazamiento

cuántico, y necesitan condiciones muy específicas para funcionar. Aunque aún están en desarrollo,

estos computadores prometen ser revolucionarios en áreas como la inteligencia artificial, la

seguridad informática y la simulación de moléculas para la creación de nuevos medicamentos.

Aplicaciones actuales y futuras de la computación

cuántica.

MICROSOFT (MEJORANA 1).

El miércoles 19 de febrero de 2025, Microsoft nos sorprendió con la presentación de un procesador

con el que simplemente no contábamos, haciendo prácticamente una especie de “ghost dropping”.

Todas las redes sociales de Microsoft se activaron para mostrarnos su último avance, su procesador

Majorana 1, el que es hoy en día el primer procesador cuántico basado en qubits topológicos de la

historia.
Este hito de la historia de Microsoft empieza con el CEO de Microsoft Satya Nadella diciendo “La

mayoría de nosotros que hay tres tipos principales de materia, sólida, líquida y gaseosa. Hoy eso

ha cambiado. Después de una búsqueda de casi 20 años hemos creado un estado de la materia

completamente nuevo, desbloqueando una nueva clase de materiales, los topoconductores, que

permiten un salto fundamental en la informática.” Lo que ha presentado Microsoft es un tipo de

procesador cuántico que es bastante distinto a lo que IBM, Google e Intel tienen ahora mismo en

sus laboratorios. Hasta ahora la idea fundamental detrás de los qubits, lo que sería el equivalente

a los transistores en los ordenadores convencionales, estaba en operar y medir los estados cuánticos

de los procesadores en sistemas con superconductores o trampas iónicas. Simplificando todo esto

un poco, se aislaban ciertas partículas, hacían sus procesos y luego mediamos a ver qué es lo que

habían hecho. Creo que no hace falta ser un genio para intuir que el concepto de medirle algo a

una partícula subatómica no es precisamente algo sencillo y que de ahí vienen casi todos los

problemas de los procesadores cuánticos. Si el mero hecho de ver el resultado es casi una pesadilla,

imaginemos lo que tiene que ser todo lo demás.

Ante esta situación, el enfoque de Microsoft ha sido un poco distinto, digamos que han querido un

poco darle vuelta a la situación. En lugar de que el qubit sea sencillo de fabricar y muy complicado

de manipular, han hecho justamente lo contrario. Han creado un material y con él un nuevo estado

de la materia y ha sido tan complicado como que llevan trabajando en ello 20 años, pero la verdad

es que, una vez creado, tanto las mediciones como las manipulaciones y sobre todo el tema de la

escalabilidad se simplifica bastante.

Pero ¿por qué Microsoft saca pecho y considera esto un hito tan importante en la computación

cuántica? Bueno, pues es que el reto ahora mismo que se estaban enfrentando era la inestabilidad

del sistema y la escalabilidad. Por un lado, los sistemas son tremendamente sensibles a cualquier
perturbación, lo que hace que se produzcan errores que hay que comprobar y que se tengan que

tomar una cantidad de medidas de aislamiento que son increíblemente complejas y a consecuencia

de esto hacer los sistemas cada vez más grandes hace que todos estos problemas se multipliquen

y se vuelva todo todavía más complicado.

Esta propuesta de Microsoft, el MAJORANA 1, minimiza todos estos problemas. De repente estos

qubits se vuelven muy estables. Las interferencias, tanto las térmicas como las electromagnéticas,

afectan aproximadamente 10 veces menos. Los errores, si se producen, quedan registrados, con lo

que se pueden arreglar en tiempo real y para colmo podrían meter un millón de qubits en un par

de centímetros cuadrados, es decir, son más estables, puedes meter mil veces más qubits en un solo

sistema, hace falta menos frío y se controla a través de pulsos digitales.

Para esta tecnología se han basado en los fermiones de Majorana, unas partículas subatómicas que

se predijeron en el año 1937 precisamente por Ettore Majorana. La particularidad de esta partícula

es que es a la vez partícula y antipartícula. Simplificándolo es como una especie de par entre

materia y antimateria y esto es lo que le da gran parte de la estabilidad. Pero se puede hacer todavía

más estable porque estas partículas se pueden enlazar de cuatro en cuatro formando una especie

de H y eso es lo que se llama los Tetrones H. ¿Y por qué querrías enlazar estos fermiones justo con

esta forma? Bueno pues porque enganchados así los puedes controlar de forma digital, mandando

unos pulsos de voltaje, algo que ya tenemos dominado desde hace cientos de años y que ya

podemos interactuar con tus qubits y además todos estos qubits se reorganizan creando una especie

de nano hilos como si fuese una especie de cuerda, una cuerda con estos nano hilos trenzados entre

sí si se rompe un hilo de la cuerda, pues en principio la cuerda no se rompe y por lo tanto toda la

información que tendríamos que conseguir no se pierde. Han logrado quitarse todos esos

problemas de probabilidad de fallos que teníamos antes.


Como dos datos interesantes, primero estas estructuras se fabrican con arsiniuro de indio y de

aluminio. Es una fabricación que se hace prácticamente átomo a átomo que es muy complicada

pero dentro de lo que cabe está dentro de nuestras capacidades. Por otro lado es muy curioso cómo

se mide y es que dependiendo del estado somos capaces de identificar conductancia cuando el

voltaje es 0.

Entonces ¿qué es la topología? digamos que es estudiar las propiedades, por ejemplo, en este caso,

cuando estamos hablando de un material, que no cambian cuando deformas este material de forma

continua. Digamos que estos fermiones son como una especie de nudos dentro del campo cuántico

que no se deshacen, aunque haya cierto nivel de perturbaciones.

Las limitaciones de este lanzamiento de Microsoft son muy parecidas a las que siempre han estado

cuando hablamos de los procesadores cuánticos, pero hay que reconocer que sí que hay ciertas

diferencias. La primera limitación es el tema de la temperatura, que seguimos estando a

temperaturas criogénicas, en este caso hablamos de 1°K. Es algo más caliente, por decirlo de

alguna forma, que los procesadores cuánticos actuales, pero estamos en las mismas lo impide que

de momento salga de instalaciones muy preparadas para poder operar todo este tipo de máquinas.

El tema de la escalabilidad, aunque ha mejorado sigue siendo un problema evidente. Es cierto que

ahora lo que tenemos por delante es una autopista en lugar de una carretera regional, pero la

realidad es que todavía tenemos que recorrer esa autopista. Y el que a mí me parece el verdadero

problema, y este creo que sí que tomará algo más de tiempo, es que los algoritmos cuánticos

conocidos no funcionan directamente en este procesador. Algoritmos como el de Sohr, el que ya

hablamos, o el de Grover, hay que modificarlos para que funcionen con estos sistemas.
Ahora mismo Microsoft ha descrito una hoja de ruta que parece muy interesante. Desde 2025 a

2027 quieren refinar el sistema y de hecho lo que están haciendo es asociarse con laboratorios

como el MIT, Lincoln Lab, para mejorar todo lo que tiene que ver con los topoconductores y

aumentar la densidad de qubits en el procesador.

Entre 2028 y 2030 quieren integrar ya estos sistemas en Azure para que todos los desarrolladores

de todo el mundo puedan empezar a meterle mano al sistema. La idea es tener para entonces

disponibles máquinas, podríamos llamar virtuales, de aproximadamente unos 100 qubits, que es

más que suficiente para poder trabajar en los algoritmos y poder desarrollar aún más cosas y para

2030 quieren que esté disponible ya la fase comercial con el lanzamiento de Majorana 2, que

debería tener un millón de qubits. Y con ello, pues evidentemente, cambiar completamente cómo

funciona nuestro mundo.

Con estos números la generación de fármacos o las estructuras logísticas, incluso cosas como la

criptografía, es que simplemente van a ser irreconocibles. Realmente que esto ha sido un golpe

importante encima de la mesa. Este lanzamiento de Majorana 1 me parece que es, efectivamente,

muy importante. Que se haya hecho un avance tan interesante y que ya de base se tenga una

planificación comercial dice mucho de cómo está trabajando Microsoft en estos ámbitos. Las

aplicaciones en las que vamos a poder usar todo esto son prácticamente desconocidas tenemos

algunas ideas, pero la verdad es que pasar de 100 a un millón de qubits es algo que es tan exagerado

que directamente nadie es capaz de valorar las locuras que se van a poder hacer. Solo para

reflexionar, si escribes 2 elevado a 1 millón en básicamente cualquier ordenador, el resultado es o

error o infinito.
Conclusión.

Después de todo lo que investigamos, parece increíble cómo la computación cuántica está

cambiando las reglas del juego. A diferencia de las computadoras que todos conocemos, que solo

pueden procesar datos como "sí" o "no" (los famosos 0 y 1), las cuánticas hacen algo que suena a

ciencia ficción: pueden trabajar con varias posibilidades al mismo tiempo.

Durante este semestre, entendimos que esto no es solo un avance más. Es como cuando pasamos

de las calculadoras a los primeros ordenadores, pero mucho más radical. Los equipos que estamos

estudiando podrían resolver en poco tiempo problemas que hoy tardarían siglos en calcularse.

Vimos cómo esta tecnología podría cambiar la seguridad en internet, por ejemplo, pero también

cómo podría ayudar a crear nuevas medicinas. Imaginen poder simular exactamente cómo se

comporta una molécula sin tener que hacer mil experimentos en laboratorio. Eso ahorraría años de

trabajo y muchísimo dinero.

Claro que todavía hay problemas grandes por resolver. Los qubits son súper delicados y se

"descontrolan" fácilmente, y los errores son difíciles de controlar. Pero cada mes aparecen noticias

de avances, y eso nos hace pensar que estamos cerca de ver cosas increíbles.

La computación cuántica no es sólo una manera más rápida de hacer lo mismo de siempre. Es casi

como aprender a pensar diferente sobre la información y sobre cómo funciona el mundo a nivel

muy pequeño.

Lo más impresionante de toda esta investigación fue darnos cuenta de que estamos viviendo el

comienzo de algo muy grande. Como cuando aparecieron las primeras computadoras y nadie

imaginaba que terminaríamos con smartphones en los bolsillos. La computación cuántica apenas
está empezando a mostrar lo que puede hacer, y nosotros tuvimos la suerte de estudiarla justo

cuando está despegando.

Webgrafía.

Bolgar, Catherine. (19 de febrero de 2025). El chip Majorana 1 de Microsoft abre un nuevo camino

para la computación cuántica. Microsoft. [Link]

chip-majorana-1-de-microsoft-abre-un-nuevo-camino-para-la-computacion-cuantica/

Lopez, Juan Carlos. (20 de abril del 2022). Los ordenadores cuánticos, explicados: cómo

funcionan, qué problemas pretenden resolver y qué desafíos deben superar para lograrlo. Xataca.

[Link]

problemas-pretenden-resolver-que-desafios-deben-superar-para-lograrlo

Schneider, Jhon, Smalley, Ian. (28 de febrero de 2024). Qubits vs. bits. IBM.

[Link]

Schneider, Jhon, Smalley, Ian. (28 de febrero de 2024). ¿Qué es el entrelazamiento cuántico?.

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Santaolalla, Javier. Date un voltio. (6 de diciembre de 2016). ¿Qué es la mecánica cuántica?.

Youtube. [Link]

FísicaPro. (28 de agosto de 2022). Computación Cuántica EXPLICACIÓN SENCILLA Y

RIGUROSA de Cómo Funciona y Para Qué Sirve. Youtube.

[Link]

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