Estudio Bíblico Cristiano
E1 - 04
LA ORACIÓN
Aprendiendo a
comunicarnos con
Dios
LA ORACIÓN
Aprendiendo a comunicarnos con Dios
I. INTRODUCCION
II. LA ORACIÓN ES CONVERSAR CON DIOS
A. ¿CÓMO HABLA DIOS?
1. DIOS HABLA A TRAVÉS DE LA CONCIENCIA
2. DIOS HABLA A TRAVÉS DE LAS ESCRITURAS
3. DIOS HABLA A TRAVÉS DEL ESPÍRITU SANTO
B. ¿CÓMO DEBE HABLAR EL HOMBRE?
1. LA ORACIÓN DEBE SER HECHA A DIOS
2. NO NECESITAMOS INTERMEDIARIOS
3. LA ORACIÓN DEBE SER SINCERA
4. LA ORACIÓN NO DEBE CONTENER INÚTILES REPETICIONES
5. DEBE HABER CONOCIMIENTO
6. DEBE HABER VERDADEROS DESEOS
7. DEBE HABER FE
8. DEBE HABER OBEDIENCIA
9. DEBE HABER TIEMPO
III. BENEFICIOS DE LA ORACIÓN
A. LA ORACIÓN NOS PERMITE CONOCER CADA VEZ MEJOR A DIOS
B. LA ORACIÓN ES EL TERMÓMETRO EN NUESTRA RELACIÓN CON DIOS
C. LA BUENA ORACIÓN ES MUESTRA CLARA DE NUESTRA DEPENDENCIA DE DIOS
IV. ELEMENTOS QUE INCLUYE LA ORACIÓN
A. ADORACIÓN
B. ALABANZA Y AGRADECIMIENTO A DIOS POR TODO
C. CONFESIÓN DE PECADOS
D. PETICIONES ESPECÍFICAS
V. LA FORMA DE ORAR, POSICIÓN, LUGAR, ESTILO
POSTRARNOS SOBRE NUESTRO ROSTRO, PONERNOS DE RODILLAS, CLAMANDO A GRAN VOZ
ACOSTADO EN TIERRA
CANTANDO CON JÚBILO USANDO INSTRUMENTO MUSICALES
ALZANDO LAS MANOS
LA ORACION PRIVADA A SOLAS CON DIOS
LA ORACIÓN EN PÚBLICO CON EL PUEBLO DE DIOS
DERRAMANDO NUESTRA ALMA DELANTE DE DIOS EN UNA ORACIÓN SILENCIOSA
LA ORACIÓN
Aprendiendo a comunicarnos con Dios
I. INTRODUCCIÓN
Por haber depositado la fe en nuestro Señor Jesucristo como Señor y Salvador, Él ha realizado en
nosotros el Nacimiento Espiritual. Este nuevo nacimiento nos permite relacionarnos con Dios bajo el Nuevo
Pacto. Estar involucrados en el Nuevo Pacto es estar en comunión con Dios, esta comunión nos da
todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana.
El cristianismo es vivir asiendo la voluntad de Dios. El cristianismo es Cristo viviendo su vida a
través de nosotros. 1 Juan 2:6 “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.”. Por
esto es necesario estar en continua comunión con Él para saber cuál es su voluntad y realizarla.
Esta comunión con Dios es lo que llamamos oración, de la cual dice la escritura:
1 Tesalonicenses 5:16-18
“16. Estad siempre gozosos. 17. Orad sin cesar. 18. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de
Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
El pasaje enseña que la oración continua es una de las características normales de la vida cristiana,
pues es la voluntad de Dios. Y es de tal importancia que después de haber Nacido Espiritualmente y
tener el Espíritu de Dios habitando en nosotros, la oración es uno de los elementos más importante en
la vida de todo cristiano. Sin ella es imposible vivir la vida cristiana, porque la oración es en realidad
comunicarse con Dios.
II. LA ORACIÓN ES CONVERSAR CON DIOS
La oración lejos de ser un ritual lleno de frases repetitivas, es en realidad conversar con Dios con todo
lo que esto verdaderamente implica. La oración es algo que debemos aprender a hacer, especialmente
porque en el mundo hemos aprendido y practicado una forma de comunicación que aunque puede llegar
a ser muy efectiva, no es adecuada en nuestra relación con Dios.
Cuando hablamos de comunicación nos estamos refiriendo a dos personas (como mínimo) que al hablar
comunican conceptos e ideas que la otra persona entiende y ante los cuales también responde. Las formas
en que los hombres nos comunicamos pueden ser muy variadas e incluyen no sólo palabras, también
gestos y otra serie de elementos que la pueden hacer más o menos efectiva.
A. ¿CÓMO HABLA DIOS?
Por lo general las personas no tienen problemas para expresarle a Dios lo que piensan o para hacerle
innumerables peticiones, pero sí hay mucha ignorancia respecto de la forma cómo Dios habla y se
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 1 de 23
comunica con el hombre. Esta incomprensión hace que los hombres piensen que Dios no está
respondiendo, y la falta de respuesta ha llevado a convertir la oración en un monólogo o ritual donde los
hombres hablan sin recibir respuestas, o tomando como respuestas cosas que Dios no ha
contestado. Sin embargo Dios si habla y responde a los hombres de diferentes maneras.
1. DIOS HABLA A TRAVÉS DE LA CONCIENCIA
Salmos 16:7
“Bendeciré a Jehová que aconseja, aun en las noches me enseña mi conciencia.”
La conciencia ha sido colocada por Dios en el nombre y es la que le indica cuando algo es bueno
o malo. La conciencia en el hombre está cauterizada por causa de valores y objetivos completamente
equivocados del mundo y esto hace que no esté funcionando de manera adecuada. Sin embargo es el
elemento dado por Dios para dirigir al hombre y no le queda más remedio al hombre que usarla. Si el
hombre no usa su conciencia para definir lo bueno y lo malo, tendría que apegarse a la conciencia de
otro hombre que seguramente también estará contaminada.
La conciencia es de tal importancia en la dirección de la vida del hombre que todos aquellos que no han
oído de la palabra de Dios serán juzgados por su conciencia.
Romanos 2:14-15
“14. Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque
no tengan ley, son ley para sí mismos, 15. mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando
testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,”
Si la conciencia de los hombres los acusará o defenderá delante de Dios, eso quiere decir que Dios
espera que los hombres vivan de acuerdo a su consciencia. Y quien no viva de acuerdo a su
conciencia no estará haciendo la voluntad de Dios.
Hechos 23:1
“Entonces Pablo, mirando fijamente al concilio, dijo: Varones hermanos, yo con toda buena conciencia
he vivido delante de Dios hasta el día de hoy.”
Las personas que viven de acuerdo a su conciencia o que viven en integridad, son personas que
normalmente terminan conociendo a Dios.
Juan 3:21
“Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.”
Si la conciencia es el primer elemento colocado por Dios para dar dirección a la vida del hombre, y la
oración es también un recurso para obtener de Dios dirección y poder para actuar haciendo su voluntad,
eso quiere decir que no está bien que en nuestras oraciones le pidamos a Dios algo que vaya en
contra de nuestra conciencia.
Es decir, en lo básico lo que nuestra conciencia desaprueba Dios también desaprueba, no
precisamente por ser lo correcto sino por la obligación de vivir de acuerdo a la conciencia.
1 Corintios 4:4
“Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga
es el Señor.”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 2 de 23
El apóstol Pablo expresa que aunque estaba haciendo las cosas de acuerdo a su conciencia, eso no
quiere decir que esté haciendo lo justo, la perfecta voluntad de Dios. Pero como él dice, ese es un
asunto en que cada uno recibirá el juicio de Dios.
2. DIOS HABLA A TRAVÉS DE LAS ESCRITURAS
2 Timoteo 3:16-17
“16. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir
en justicia, 17. a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”
Las Escrituras nos han sido dadas por Dios para que con ellas poder corregir nuestras conciencias de
todos aquellos conceptos completamente equivocados que hemos aprendido en el mundo. Por esto
entre más conozcamos y creamos en las Escrituras, más se corregirá nuestra conciencia, lo cual nos
permitirá discernir el bien y el mal, lo que es de Dios y lo que no es de Dios. Por esto debemos
renovarnos por medio de las Escrituras en nuestro entendimiento y así comprobar cuál es la buena
voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Romanos 12:2
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
Cuando un cristiano dice que vive de acuerdo a la palabra de Dios, lo que en realidad está pasando es
que está viviendo de acuerdo a su conciencia renovada por la palabra de Dios. Por eso a pesar de
ser cristiano y de conocer la palabra de Dios, el apóstol escribe:
Hechos 24:16
“Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.”
2 Corintios 1:12
“Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de
Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho
más con vosotros.”
Pero aclara que esa conciencia ha sido transformada por la palabra de Dios de lo cual da testimonio
en el Espíritu Santo.
Romanos 9:1
“Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo,”.
3. DIOS HABLA A TRAVÉS DEL ESPÍRITU SANTO
Mientras el Señor Jesucristo estuvo en la tierra, Él fue quien dio testimonio de la verdad. Sabiendo que
iba a partir dio la promesa de que el Espíritu Santo seguiría dando testimonio de la verdad.
Juan 16:13
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia
cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.”
El Espíritu Santo está habitando en la vida de todo hijo de Dios, cumpliendo con la promesa dada por el
Señor Jesús. Todo cristiano debe vivir bajo la dirección del Espíritu Santo.
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 3 de 23
1 Juan 2:27
“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que
nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira,
según ella os ha enseñado, permaneced en él.”
Está dirección de Dios a través del Espíritu Santo en cada persona puede tener sus diferencias respecto
de la forma como Dios les habla, colocando un sentir, a través de las Escrituras, a través de una
predicación, con la manifestación de los dones espirituales, a través de una situación, oyendo una voz,
teniendo una visión, un sueño, etc.. Pero nunca la dirección del Espíritu Santo va en contra de las
Escrituras o de los principios enseñados por Dios.
B. ¿CÓMO DEBE HABLAR EL HOMBRE?
Como mencione antes, los hombres hemos aprendido a comunicarnos entre nosotros con una clase de
comunicación que puede ser muy efectiva pero que incluye actitudes y elementos que no son
aprobados por Dios. Además una cosa es comunicarse con una persona igual a nosotros y otra muy
diferente hablar con el creador de los cielos y la tierra, por eso dije antes, debemos aprender a
comunicarnos con Dios. ¿Qué nos enseñan las Escrituras acerca de esto?
1. LA ORACIÓN DEBE SER HECHA A DIOS
En cierta ocasión los discípulos le pidieron al Señor Jesucristo que les enseñara a orar y les dijo:
Mateo 6:9
“Vosotros, pues, orareis así: Padre nuestro que estas en los cielos, santificado sea tu nombre.”
Lo primero que Él enseña es que la oración debe ser hecha a Dios Padre. Algunos argumentando que
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Dios, han decidido hacer oraciones al Espíritu Santo o al Hijo.
Ciertamente no creo que haya celo en la trinidad por esto, sin embargo creo acertado seguir la
instrucción del Señor Jesús de orar al Padre. Si revisamos las Escrituras notaremos que los apóstoles
oraban al Padre o a Dios.
2 Corintios 1:3
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda
consolación,”
Filipenses 1:3
“Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros,”
Colosenses 1:3
“Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,”
1 Pedro 1:3
“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo
renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,”
Jesús no solo enseño que nuestra oración debe ser al Padre, sino que todo lo que le pidamos al Padre
debemos hacerlo en su nombre.
Juan 14:13-14
“13. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
14. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 4 de 23
Juan 15:16
“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis
fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.”
Juan 16:23-24
“23. En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre
en mi nombre, os lo dará. 24. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para
que vuestro gozo sea cumplido.”.
Otra cosa muy importante que enseñó Jesús es que debemos pedirle al Padre celestial que nos de él
Espíritu Santo.
Lucas 11:13
“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre
celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? ”
Para resumir podemos decir que la Escritura nos enseña que “debemos orar al Padre en el nombre de
Jesucristo en el poder o la unción del Espíritu Santo”.
2. NO NECESITAMOS INTERMEDIARIOS
Teniendo claro el mandato de la Escritura y la naturaleza de Dios, en especial su omnisciencia y su
omnipresencia que nos aseguran que él sabe todas las cosas y que él está en todo lugar, quedan
totalmente descartados, por inútiles e innecesarios, todo tipo de intermediarios en nuestra
comunicación con Dios.
Jeremías 23:23-25
“23. ¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? 24. ¿Se ocultará alguno,
dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra? 25. Yo he oído
lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: Soñé, soñé.”
No solo Dios ha oído lo que aquellos profetas mentirosos dijeron, la Escritura nos dice que Dios conoce
nuestros más íntimos pensamientos y sabe de antemano lo que vamos a decir:
Salmos 139:1-4
“1. Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. 2. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos. 3. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis
caminos te son conocidos. 4. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes
toda.”
Siendo esto así; ¿Qué necesidad puede haber de algún tipo de intermediario?
• Algunos creen necesitar intermediarios porque no se consideran dignos de hablar con Dios.
Hay creyentes que piden a otros creyentes que hagan oraciones por ellos porque creen que al otro
creyente Dios si le contesta, pero la Escritura nos enseña que hay un solo mediador entre Dios y el hombre,
y ese mediador es Jesucristo.
1 Timoteo 2:5-6
“5. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6. el cual se
dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 5 de 23
El único intermediario valido entre Dios y los hombres es Jesucristo, el cual murió por nuestros
pecados justificándonos y haciéndonos aceptables delante de Dios. Esto quiere decir que cualquier hijo
de Dios pude acercarse confiadamente a Dios. Más aún, el hecho de buscar un intermediario para
comunicarnos con Dios es una ofensa pues al hacerlo estaríamos rechazando la oportunidad y el privilegio
que Dios a través de su hijo nos ha otorgado. Por lo tanto, definitivamente no necesitamos como
intermediarios a ninguna persona, ni las ánimas benditas, ni los santos, ni las vírgenes y ni siquiera
a los ángeles. Cuando el apóstol Juan estaba recibiendo la revelación del apocalipsis tuvo la intención de
adorar al ángel, el cual le dijo:
Apocalipsis 19:10
“Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus
hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el
espíritu de la profecía.”
• Otros creen necesitar intermediarios por la naturaleza de su petición.
Estas personas llegan a creer que Dios es igual a los hombres, es decir, piensan que si hacen las
peticiones directamente a Dios, Dios no las responderá. Esta actitud de buscar un intermediario refleja
también la falta de fe, pues creen que su petición es demasiado grande para hacerla directamente a Dios
y por lo tanto buscan un intermediario que pueda influenciar o manipular a Dios para obligarlo a
responder a algo que creen que Dios no quiere responder.
La creencia de la necesidad de un intermediario para hacer esto, es evidencia de un gran
desconocimiento y de una pésima imagen de Dios. Si la escritura dice:
Romanos 8:31-32
“31. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32. El que no escatimó
ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las
cosas?”
Si Dios fue capaz de entregar a su hijo por nosotros para salvarnos,… ¿Cómo puede ocurrírsele a
alguien que si hace una petición legítima a Dios, Dios no la responderá? Y peor aún, si habiendo
decidido Dios decir no, porque no conviene a quien hace la petición; ¿Será que la influencia de alguien
logrará que Dios conteste algo que no conviene?
Esta mala creencia de necesitar un intermediario para comunicarse con Dios, es la que han dado a luz una
práctica que a los ojos de Dios creo que debe ser abominable. Y es la de pagar, o pactar con Dios al
hacer una petición para asegurar la respuesta de esta.
Quien paga o pacta para recibir una respuesta de Dios está menospreciando el sacrificio de
Jesucristo en la cruz. Pues es gracia a este sacrificio que ahora podemos ir directamente a Dios sin
necesidad de ningún intermediario y mucho menos tratando de comprar el favor de Dios.
Hebreos 10:19-22
“19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de
Jesucristo, 20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, 21
y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22 acerquémonos con corazón sincero, en plena
certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.”
Hebreos 10:19-22
“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar
gracia para el oportuno socorro.”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 6 de 23
3. LA ORACIÓN DEBE SER SINCERA
Mateo 6:5
“Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en
las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.”
Cuando la oración no es sincera, no agrada a Dios, porque es un intento de engañar a Dios, pues Dios
está en todos lados y todo lo sabe. Tal comportamiento es una clara evidencia de no conocer a Dios.
Dios aprecia la sinceridad; hay más confianza en Dios cuando usted le dice a Dios que usted cree que
él ha actuado mal, que cuando cree que ha actuado mal y se lo reserva por miedo a que le vaya peor.
En la historia de Job encontramos a este hombre diciéndole a Dios cosas completamente equivocadas,
pero que consideraba ciertas. Era sincero con Dios por eso dijo:
Job 3:1-3
“1. Después de esto abrió Job su boca, y maldijo su día. 2. Y exclamó Job, y dijo: 3. Perezca el día en que
yo nací, Y la noche en que se dijo: Varón es concebido.”
Cuando este hombre está maldiciendo su día, en realidad aunque no sea consciente está maldiciendo a
Dios quien lo creo. Más adelante también producto de su situación dice cosas espantosas de Dios, que
Dios es injusto, que Dios es malvado, etc. Sin embargo al final del libro Dios dice que Job hablo rectamente.
Job 42:7-8
“7. Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras a Job, Jehová dijo a Elifaz temanita: Mi ira
se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo
Job. 8. Ahora, pues, tomaos siete becerros y siete carneros, e id a mi siervo Job, y ofreced holocausto por
vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto a él atenderé para no trataros
afrentosamente, por cuanto no habéis hablado de mí con rectitud, como mi siervo Job.”
La palabra rectitud no se refiere al contenido de las declaraciones de Job, ya que ellas fueron equivocadas,
sino a la sinceridad con la que hablo. Por supuesto parte de la bendición de Dios es hacerle entender
lo equivocado de sus argumentos. Por esto Job después de una larga conversación con Dios también dijo:
Job 42:3-6
“3. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía;
Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. 4. Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré,
y tú me enseñarás. 5. De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. 6. Por tanto me aborrezco, Y
me arrepiento en polvo y ceniza.”
En nuestra relación con Dios es más importante la sinceridad que el conocimiento, y cuando hay
sinceridad Dios aumenta el conocimiento. Cuando no hay sinceridad en nuestras oraciones, Dios que
todo lo sabe, percibe nuestra hipocresía y falta de confianza en Él, que por supuesto daña nuestra
relación con Él.
Otro ejemplo de la importancia de la sinceridad lo vemos en aquel hombre a quien el Señor dijo que si
creía, liberaba a su hijo de un demonio. El padre respondió:
Marcos 9:23-24
“23. Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. 24. E inmediatamente el padre del
muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.”
Inicialmente respondió que creía, pero luego siendo honesto más bien pidió ayuda por su incredulidad. El
resultado fue que obtuvo respuesta pues Jesús líbero a su hijo.
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 7 de 23
Además cuando la oración es hipócrita, no sólo no es para Dios sino que tiene como objetivo conseguir
cosas de los hombres, no de Dios. Por eso como dijo Jesús es mejor:
Mateo 6:6
“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu
Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”
Si la oración es sincera y a Dios, no importa lo que piense la gente, Dios que ve lo que hay en lo
profundo de nuestro corazón promete recompensarnos en público.
4. LA ORACIÓN NO DEBE CONTENER INÚTILES REPETICIONES
Mateo 6:7-8
“7. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería
serán oídos. 8. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis
necesidad, antes que vosotros le pidáis.”
Jesús aclara que las oraciones con repeticiones inútiles provienen de los gentiles que no conocen a Dios
y precisamente por eso piensan que para obtener una respuesta de Dios son necesarias muchas
repeticiones, concentración, penitencias como los profetas de Baal y actualmente como mencioné
anteriormente hay algunos cristianos que creen que el asunto es cuestión de dinero, que hay que
pagar con dinero para que Dios conteste las peticiones hechas.
¿Qué lleva a los hombres a pedirle a Dios con insistencia algo? ¿Acaso Dios es sordo? ¿Será que es
olvidadizo? ¿Le gusta hacerse rogar para sentirse importante? ¿Nos regala gratis la salvación pero nos
cobra las oraciones? ¿Dios no tiene claro lo que es bueno para nosotros y de tanto pedirle cualquier cosa
terminará dándonosla?
Cualquiera de estas razones demuestra el desconocimiento tan grande que la gente tiene de Dios.
Orar es conversar con Dios, las continuas repeticiones no lo son.
Jesús descalifica por completo las vanas repeticiones argumentando que no son necesarias puesto que
Dios sabe qué es lo que nosotros necesitamos aun antes de pedirle. Suena casi como si no hubiere que
pedirle porque Él ya sabe. Sin embargo si debemos pedir, es un mandato y un privilegio hacerlo, además
a través de la oración Dios hace varias cosas en nuestro corazón.
Lucas 11:9-10
“9. Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 10. Porque todo aquel
que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.”
No sólo se nos ordena pedir sino que aún se nos enseña que nunca somos inoportunos al pedir. Lo cual
quiere decir que no hay un tiempo especial para pedir, ni tampoco hay límite en la cantidad de
peticiones. Sin embargo después de orar, en lugar de insistir con la misma oración, o de insistir con
argumentos para convencer a Dios de darnos lo que le pedimos (palabrería), debemos aprender a
descansar, en que Dios en el momento preciso, dará la respuesta precisa que traerá verdadera
bendición a nuestra vida.
Una de las razones para descansar es la siguiente promesa:
1 Juan 5:14-15
“14. Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad,
él nos oye. 15. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las
peticiones que le hayamos hecho.”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 8 de 23
Donde nos dice que todo lo que se pida si es de acuerdo a su voluntad, Dios nos oirá y nos concederá lo
que le hayamos pedido.
Si ha sido lo correcto de la manera correcta, Él me dará. Sí pido algo que no es adecuado, es decir que
pido algo que no es de acuerdo a la voluntad de Dios, entonces su respuesta será no. Y si Dios ha
dicho que no, entonces ya no debemos insistir con la misma petición. Seria necedad. Y aún podemos
correr el riesgo de que nos responda para mostrarnos lo equivocado de nuestra petición, que en otras
palabras quiere decir que usted se arrepentirá de haber pedido lo que pidió.
En el capítulo 22 del libro de números, se narra la historia de un profeta al que Dios con claridad cuando
le consultó en oración le dijo que hacer... pero cuando a este profeta se le hicieron nuevos ofrecimientos,
más significativos dentro del mundo, volvió a preguntar a Dios por lo mismo, mostrando la poca importancia
respecto de hacer la voluntad de Dios, y la mucha importancia que daba a las riquezas materiales.
Por su falta de disposición de hacer la voluntad de Dios y debido a su insistencia a Dios, Dios le contestó...
Números 22:20-22
“20. Y vino Dios a Balaam de noche, y le dijo: Si vinieron para llamarte estos hombres, levántate y vete con
ellos; pero harás lo que yo te diga. 21. Así Balaam se levantó por la mañana, y enalbardó su asna y fue con
los príncipes de Moab. 22. Y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Jehová se puso en
el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos.”
Si Dios le dijo con toda claridad que fuera con ellos.... ¿Por qué cuando fue, la ira de Dios se encendió
contará el?
La respuesta es, que Dios le dijo que fuera porque cuando este hombre preguntó, en realidad no deseaba
saber cuál era la voluntad de Dios para obedecerla sino que deseaba hacer la suya propia por su amor al
dinero.
Prueba de esto es, todo lo que ocurrió luego con la vida de Balaam, quien se constituyó en un tenaz
enemigo espiritual del pueblo de Dios, siendo su proceder tan maligno, que se convirtió en uno de los
iniciadores de la terrible doctrina que busca usar las cosas de Dios para hacerse rico... la doctrina
de la prosperidad material, doctrina que en el presente ha invadido muchas iglesias y lo seguirá
haciendo.
Apocalipsis 2:14
“Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que
enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a
cometer fornicación.”
La doctrina de Balaam es en esencia la doctrina que aparece como cristiana tratando de conquistar
el mundo, menospreciando el verdadero deseo de Dios de formar en cada uno de sus hijos el
carácter de su hijo Jesucristo.
¿CUÁNDO LAS REPETICIONES SON VÁLIDAS?
También hay oraciones donde debe haber continuas repeticiones, pero no hay peticiones, sino una
contínua repetición de los atributos de Dios. Por ejemplo:
Isaías 6:3
“Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está
llena de su gloria.”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 9 de 23
Apocalipsis 4:8
“Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y
no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que
es, y el que ha de venir.”
Este tipo de oración que incluye continuas repeticiones, es en realidad llamada alabanza o adoración,
también se llama exaltación y cuando las hacemos, al repetir las grandezas de lo que Dios es, conforta
nuestra alma y nos da fortaleza para enfrentar situaciones difíciles.
Cuando hay certeza de que la petición es la voluntad de Dios.
Hay pasajes que enseñan que la insistencia en la oración trae resultados, pero debemos entender la
diferencia entre vana palabrería y la necesidad legítima de insistir con nuestra oración. Esto debe ser así
solo cuando hay certeza de que la petición es la voluntad de Dios. Por ejemplo:
Lucas 18:1-8
“1. También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,
2. diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 3. Había también en
aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. 4. Y él no quiso por
algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre,
5. sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me
agote la paciencia. 6. Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. 7. ¿Y acaso Dios no hará justicia a
sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? 8. Os digo que pronto les
hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?”
De acuerdo al contexto podemos entender que una cosa es insistir en una oración de la cual no tenemos
certeza de una respuesta positiva de parte de Dios, porque no conocemos a la perfección su voluntad en
estos asuntos, (un trabajo, salud, casa, etc.) Pero otra cosa muy diferente es orar por algo que con
claridad la Escritura dice que Dios si nos quiere dar. Por ejemplo:
Santiago 1:5-6
“5. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente
y sin reproche, y le será dada. 6. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante
a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.”
En este caso en particular dice que la petición debe ser hecha con fe no dudando nada porque de lo
contrario no recibiremos la respuesta a nuestro pedido.
5. DEBE HABER CONOCIMIENTO
1 Juan 5:14-15
“14. Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él
nos oye. 15. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las
peticiones que le hayamos hecho.”
Teniendo la promesa de que Dios contestara toda oración hecha de acuerdo a su voluntad, el
conocimiento de la voluntad de Dios se convierte en uno de los asuntos más importantes en la vida
cristiana. La oración del apóstol Pablo por sus discípulos era:
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 10 de 23
Filipenses 1:9-10
“9. Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento,
10. para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo,”
El amor sin conocimiento en el mejor de los casos termina siendo simplemente bondad, pero la bondad
sin el conocimiento de la voluntad de Dios nos llevará a hacer muchas cosas completamente
equivocadas, que en lugar de hacer bien producirán mucho mal.
Igual pasa con las oraciones hechas sin el conocimiento de la voluntad de Dios, al hacerlas creyendo que
son la voluntad de Dios y al no recibir respuesta. Esta falta de respuesta puede producir mucha
incredulidad. Puede llevarnos aun a pensar que Dios no es tan amoroso como dice ser, ni tan
generoso, ni tan poderoso, ni tan justo, etc.
Para entender la voluntad de Dios, debe haber conocimiento de la palabra de Dios. Si conocemos la
voluntad de Dios podremos orar de acuerdo a esa voluntad y Dios oirá nuestra oración. La oración y el
estudio de la palabra de Dios siempre van juntos, no se pueden separar nunca. La oración debe
acompañar al estudio de la palabra y la palabra de Dios debe guiar nuestra oración.
6. DEBE HABER VERDADEROS DESEOS
También es posible que hagamos oraciones en los cuales no tenemos un verdadero deseo de recibir
la respuesta de Dios: “Señor dame discípulos”. Es posible que hasta tengamos verdadera fe en que puede
darnos lo que le estamos pidiendo, pero consideramos que tener discípulos es algo complicado y más que
entenderlo como un privilegio lo vemos sólo como una obligación. Es posible en este caso que Dios
quiera que repitamos la oración hasta que tengamos verdaderas ganas de recibir la respuesta.
También puede ocurrir que oremos intercediendo por otra persona, algo que es de acuerdo a la voluntad
de Dios, pero sin desear de corazón que Dios responda. Es posible que Dios decida que insistamos
en la oración hasta que verdaderamente anhelemos respuesta para esta persona.
Si estamos pidiendo a Dios cosas que no nos interesa si nos las da o no, entonces no nos afectará que
la respuesta sea positiva o negativa. Y si no nos importa si Dios nos contesta, entonces lo más seguro
es que Dios no contestará. Su palabra dice:
Mateo 5:6
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.”
La condición que coloca aquí es que debe haber hambre y sed. Es decir verdaderos deseos de que se
haga la voluntad de Dios. Cuando oramos pidiendo algo al Señor debemos hacerlo no solo con fe
si no también con gran deseo y pasión.
El siguiente pasaje nos da un ejemplo de la diferencia tan grande que puede significar el hacer las cosas
con pasión:
2 Reyes 13:18-19
“18. Y le volvió a decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo tomado, le dijo: Golpea la
tierra. Y él la golpeó tres veces, y se detuvo. 19. Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo:
Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo
tres veces derrotarás a Siria.”
La mejor motivación para orar con pasión y deseos, es el verdadero amor.
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 11 de 23
Gálatas 5:5-6
“5. Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; 6. porque en Cristo Jesús ni
la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.”,
La conclusión es, que más que las obras o la falta de ellas, lo importante es la fe que funciona (obra)
cuando hay amor.
Filipenses 1:8-9
“8. Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo.
9. Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento,”
El apóstol Pablo consiente del amor por sus discípulos, ora por ellos fervientemente y pide que el amor de
ellos crezca también cada vez más. Es indudable que cuando verdaderamente amamos a alguien,
tendremos los mejores deseos para esa persona, de tal manera que nos alegraremos con sus triunfos
y nos entristeceremos con sus derrotas o fracasos.
Romanos 12:15
“Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.”
Pero si no hay amor, seremos indiferentes con su vida, de tal manera que nuestra oración no será
ferviente, o apasionada y por lo tanto no será efectiva.
Santiago 5:16-18
“16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración
eficaz del justo puede mucho. 17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró
fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18 Y otra vez
oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto. ”
7. DEBE HABER FE
Marcos 11:22-24
“22. Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. 23. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere
a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que
dice, lo que diga le será hecho. 24. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis,
y os vendrá.”
Según este pasaje cualquiera que verdaderamente crea que lo que dice será hecho, se cumplirá. Por esta
razón dice el Señor Jesús que cualquier cosa que pidamos creyendo, recibiréis la respuesta. Sin embargo
esta promesa no puede ser separada de esta otra:
1 Juan 5:14-15
“14. Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad,
él nos oye. 15. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las
peticiones que le hayamos hecho.”
Si no tenemos en cuenta esta segunda promesa podríamos pensar que cualquier cosa que de corazón
creyéramos y pidiéramos la podríamos recibir, sin importar si es una buena o una mala petición.
Si Dios no colocara este filtro y contestara cualquier petición, esto traería grandes problemas, pues Dios
se vería obligado a responder cuánta necedad los hombres con fe le pidiesen, que es lo mismo a decir que
Dios contribuye con la destrucción de la vida de estas personas que no saben lo que piden.
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 12 de 23
Santiago 4:3
“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”
Pero sí tenemos en cuenta esta segunda promesa en 1 Juan 5:14-15, sabemos que cualquier cosa que
pidamos pasará por el filtro de la perfecta voluntad de Dios, lo que es bueno para nosotros, lo que
ayuda a cumplir los planes de Dios, lo que glorifica Dios, etc. Y sólo sí la petición es adecuada a la
voluntad de Dios, recibiremos la respuesta a dicha petición.
Si no tenemos una respuesta afirmativa, nuestra confianza en Dios debe llevarnos a reconocer que la
petición fue equivocada, (en la actitud, en el tiempo, o en la petición misma) y que por lo tanto la respuesta
negativa de Dios es lo mejor que podemos recibir en ese momento.
Siempre la razón por la cual Dios responde afirmativa o negativamente una petición es la misma, que el
plan maravilloso que él ha tenido para cada hombre se cumpla. No hay mayor bendición para el
hombre que Dios cumpla su propósito con él.
De este pasaje de Marcos 11:23-24
“23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no
dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. 24 Por
tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”
Algunos hacen un énfasis desmedido y falto de sabiduría respecto de algo que llaman el poder de la palabra
hablada. Ellos creen que si un cristiano declara como hecho algún evento futuro, ese evento sin lugar a
dudas se realizará. Prácticamente enseñan que no hay que pedirle a Dios que realice el evento, sino
solamente declararlo con fe y el evento sucederá. Y dan como respaldo bíblico pasajes como el siguiente:
Mateo 21:19-20
“19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le
dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. 20 Viendo esto los discípulos, decían
maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera?”
Ciertamente el Señor Jesús hizo declaraciones en este sentido, pero a diferencia de los hombres que
practican este tipo de oración, Jesús si sabía cuál era la voluntad de Dios, por eso a él le funcionaba.
El problema es que muchos cristianos ignorando la voluntad de Dios, e ignorando las escrituras, han
declarado y han afirmado que Dios cumplirá ciertas cosas, simplemente porque las han declarado con fe,
y estas oraciones en su mayoría no se han cumplido, demostrando que además de la fe es necesario
que la oración haya sido hecha de acuerdo a la voluntad de Dios.
Al hacer estas declaraciones sin el conocimiento de la voluntad de Dios, lo que dejan es un pésimo
testimonio acerca del cristianismo. Hay cristianos que en vez de orar hacen declaraciones de fe o
proclamaciones de fe sin pensar que lo que dicen está o no de acuerdo a la voluntad de Dios, y
muchas veces declaran como hecho cosas que Dios no respalda por no ser su voluntad. Por ejemplo han
declarado sano a un enfermo y luego han tenido que predicar en el entierro. Han declarado próspero un
negocio y luego han terminado en la cárcel o en bancarrota por causa de las deudas, etc.
La falta de sabiduría al hacer este tipo de oración está en que no toman el filtro de la fe, es decir la
voluntad de Dios, y sin tener en cuenta la voluntad de Dios declaran como hecho asuntos que Dios no
respalda por no ser su voluntad.
Es importantísimo entender que las palabras pronunciadas por los hombres sólo tienen poder si
Dios así lo decide. Que es igual a decir que el poder no está en las palabras, sino en el respaldo de
Dios.
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 13 de 23
Los que creen en esta mala doctrina, además de apoyase en pasajes mal interpretados, se aferran a los
pocos testimonios que funcionan, cometiendo el grave error de ignorar los miles de testimonios que no se
cumplen.
Por esto cuando vamos a hacer una oración, si Dios nos ha mostrado lo que Él va a hacer y nos
pide que lo declaremos como un hecho, debemos hacerlo y la petición se cumplirá. Pero si al hacer
una oración no sabemos si realmente es la perfecta voluntad de Dios contestar afirmativamente nuestra
petición, es un error grave ya que es un pecado de presunción y soberbia el declararlo como un
hecho. Lo correcto es hacer una oración como nos lo enseñó el Señor Jesús en uno de los momentos más
críticos de su vida:
Lucas 22:42
“Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad si no la tuya.”
En esta oración podemos encontrar un asunto relativo y uno absoluto. Lo relativo es la petición de Jesús
respecto de la copa, pero lo absoluto, por supuesto lo más importante es que al final sólo se haga la
voluntad de Dios.
Yo me atrevo a decir que cualquier tipo de oración o fórmula para orar en la cual se ignore o se enseñe a
ignorar la voluntad de Dios, tiene que ser una obra (engaño) del demonio. Y al contrario, cualquier
oración en la que de todo corazón estemos dispuestos a aceptar la voluntad de Dios, cualquiera que ésta
sea, es algo que indudablemente agrada a Dios.
8. DEBE HABER OBEDIENCIA
Puesto que la oración es un recurso dado por Dios para que hagamos su voluntad, se sobreentiende
que quien no quiera hacer su voluntad no necesitara de la oración. ¿Para qué si no quiere hacer la
voluntad de Dios? El Señor Jesús dijo:
Juan 15:7,10
“7. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os
será hecho.10. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he
guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.”
En primer lugar, cuando alguien no permanece en Dios, ni la palabra de Dios permanece en él, lo más
seguro es que las peticiones que haga en oración tampoco serán de acuerdo a la voluntad de Dios y
por lo tanto no serán respondidas.
1 Juan 5:14-15
“14. Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él
nos oye. 15. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las
peticiones que le hayamos hecho.”
Santiago 4:3
“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”
Por supuesto hay quienes sin conocer a Dios y sin desear hacer su voluntad usan la oración para obtener
lo que desean. Pero pedir a Dios algo sin conocer su voluntad es un acto similar al del ladrón que
se da la bendición y se encomienda a Dios antes del atraco.
En segundo lugar, la falta de permanencia en los mandamientos de Dios, evidencia la falta de fe, si no
hay confianza en Dios para obedecerle; ¿Habrá confianza para esperar de él una respuesta? No.
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 14 de 23
Santiago 2:14
“Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?”
Si por no creerle hacemos cosas en contra de los principios de Dios lo cual nos perjudica y luego oramos
para que Él nos prospere en ésos asuntos…. Siendo esto una contradicción de fe; ¿Dios responderá?
Si gasto irresponsablemente algún dinero y luego pido a Dios para solucionar este asunto; ¿Dios
responderá? Si nos alimentamos descuidadamente afectando nuestra salud y luego oramos por sanidad;
¿Dios responderá? Si tratamos mal a nuestra esposa o hijos y luego oramos a Dios por el bienestar familiar;
¿Dios responderá?
Lo correcto en todos estos ejemplos es hacer las cosas de acuerdo a la dirección de Dios, y además
orar para pedir su bendición.
Pero es común, por causa de la dureza de corazón del hombre, que cuando el hombre no recibe respuesta
a sus oraciones, en lugar de reconocer lo mal hechas o la mala actitud al hacerlas, prefiere culpar a
Dios. Sin embargo Dios en su palabra nos aclara la razón por la cual no contesta:
Isaías 59:1-2
“1. He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;
2. pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados
han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.”
Y no es porque no tenga poder o no pueda oír sus oraciones, sino por causa del pecado en la vida de
los hombres que las hacen.
Salmos 66:18-19
“18. Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado. 19. Mas
ciertamente me escuchó Dios; atendió a la voz de mi súplica.”
Si nuestras intenciones no están de acuerdo con la voluntad de Dios, entonces son intenciones inicuas
aunque el mundo no las reconozca cómo malas. En ese caso lo correcto es arrepentirse, (cambiar el
objetivo) pedir perdón, y hacer la petición de acuerdo a la voluntad de Dios para recibir su respuesta.
9. DEBE HABER TIEMPO
Por la importancia de la oración para nuestra vida, y por el mandato de orar sin cesar, debemos entender
que es necesario tener tiempo suficiente para orar. Jesús nos dio ejemplo:
Marcos 1:35
“Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.”
No tener tiempo para orar, siendo esto después de la presencia de Dios en nuestra vida, el recurso más
poderoso para vivir la vida cristiana, sería un gran error. La oración es tan importante como nuestra
respiración, pues nuestra vida depende de ello. Sería comparado a decir que no tenemos tiempo para
comer porque estamos ocupados viviendo la vida.
Por esto es necesario el estudio de las Escrituras para comprender mejor a Dios y su voluntad, y
nuestra conversación con el tienen que ser prioritarias en nuestra vida.
En la Escritura se nos exhorta a evaluar y a calcular el costo que nuestra nueva vida requiere.
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 15 de 23
Lucas 14:28-29
“28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los
gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 29 No sea que después que haya puesto el cimiento,
y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él,”
Y como elementos indispensables e irremplazables están el estudio de las Escrituras que nos da el
conocimiento de Dios y la oración que nos permite relacionarnos con él. Sin estos dos elementos es
imposible vivir la vida cristiana.
Siendo esto así; ¿Será correcto que un cristiano diga que no tiene tiempo para orar? No será más
bien una clara evidencia de que no está administrando bien su tiempo, puesto que no es posible aceptar
que alguien no tenga tiempo para hacer la voluntad de Dios. Quien no tiene tiempo de hacer la voluntad
de Dios es porque lo está desperdiciando en otras cosas que no son su voluntad.
En otras palabras como es posible que alguien no tenga tiempo para hacer la voluntad de Dios (orar) si
sólo para eso fuimos creados.
Lucas 14:33
“Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.”
Cuando alguien dice que no tiene tiempo para orar o para cualquier cosa que Dios le pida es porque no
está dispuesto a pagar el precio, no porque no tenga tiempo. Lo cual también evidencia que su escala
de valores y sus prioridades son equivocadas. Por eso la advertencia de la Escritura:
2 Timoteo 2:4
“Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por
soldado.”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 16 de 23
III. BENEFICIOS DE LA ORACIÓN
Siendo la oración un recurso poderoso dado por Dios para que hagamos su voluntad, los beneficios de la
oración son muchos. El principal de ellos es que ayuda a la realización de la obra de Dios, pero respecto
de nuestra vida podemos mencionar:
A. LA ORACIÓN NOS PERMITE CONOCER CADA VEZ MEJOR A DIOS
Sabiendo que Dios sólo contesta lo que es su voluntad, a través de las oraciones contestadas y no
contestadas podemos ir evaluando y conociendo la voluntad de Dios, lo cual también nos permite
conocerlo mejor a Él. Es tan importante el conocimiento de Dios que es de las pocas cosas de las cuales
se nos permite jactarnos.
Jeremías 9:23-24
“23. Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se
alabe en sus riquezas. 24. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y
conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas
quiero, dice Jehová.”
Pero; ¿Sin conversar con Él, sin tener tratos con Él, como podremos entonces conocerle?
Además, del conocimiento que tengamos de Dios dependerá toda nuestra vida, y toda nuestra eternidad.
Efesios 3:19
“y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la
plenitud de Dios.”,
Entre más conocimiento tengamos de Dios, mucho más fácil es nuestra vida no sólo porque
hacemos las cosas de manera más acertada, sino porque la confianza en Dios nos permite
descansar cada vez más en él.
B. LA ORACIÓN ES EL TERMÓMETRO EN NUESTRA RELACIÓN CON DIOS
La oración (la conversación) es también un termómetro en nuestra relación con Dios, igual que la
comunicación lo es en el caso de una pareja de enamorados, pues muestra la situación en que ellos están,
evidencia su amor, su cariño, su respeto, etc. Si hay buena relación con Dios y hay madures, la oración
será continua, tierna, inteligente y llena de fe. Pero si hay mala relación con Dios, la oración será casi
nula o peor aún podrá ser hipócrita y obstinada. (Religiosa)… Cómo pidiendo a Dios que nos prospere
en el mal (en lo que no es su voluntad).
Éxodo 16:4
“Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente
la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.”
Cuándo se es consciente que el mundo es un desierto para nuestra vida espiritual, es cuando nos
acercamos a Dios en busca del alimento espiritual necesario. Debemos meditar cuales son nuestros
principales objetivos en la vida y en nuestro diario vivir, si es Dios lo primero en nuestra vida, o es
nuestro trabajo, o estudio, esposo o esposa o hijo o negocio o cualquier otra cosa en nuestra vida,
entonces la oración decaerá, o se volverá simplemente frases que se repiten. Un ritual.
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 17 de 23
Mateo 10:37-39
“37. El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí,
no es digno de mí; 38. y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 39. El que halla
su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.”
Salmos 32:3-5
“3. Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día. 4. Porque de día y de noche se
agravó sobre mí tu mano; se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah 5. Mi pecado te declaré, y
no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de
mi pecado.”
Una buena relación con Dios siempre será rica en oración.
C. LA BUENA ORACIÓN ES MUESTRA CLARA DE NUESTRA DEPENDENCIA DE DIOS
Lucas 6:12
“En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.”
Si Jesús siendo el hijo de Dios oraba de esta manera, es porque Él creía que la oración era realmente
útil, necesaria y muy importante para hacer la voluntad de Dios y vivir en su voluntad. Siendo esto
así, ¿Cuánto más nosotros debemos orar? Es por esto que el apóstol Pablo nos dice en
1Tesalonisenses 5:17 “Orad sin cesar.”
Otras preguntas que debemos hacernos son: ¿Qué tanto necesitaremos la oración? ¿Qué tanto
dependemos de Dios y lo hacemos evidente en nuestra oración? ¿Entre más trabajo tenemos, más
tiempo dedicamos a la oración o menos?
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 18 de 23
IV. ELEMENTOS QUE INCLUYE LA ORACIÓN
La oración siendo una conversación puede incluir elementos como la adoración, alabanza, agradecimiento,
confesión y peticiones específicas. Los elementos que se usen y el orden en que se haga dependerán de
cada persona y de sus necesidades. Lo importante es que no se convierta en un ritual y se pierda
el verdadero sentido de la oración, que es comunicarnos con Dios.
A. ADORACIÓN
La adoración es un reconocimiento profundo y genuino de la grandeza de Dios. Esta adoración surge
como un resultado de ser conscientes de la grandeza de Dios con el cual nos estamos relacionando.
Cuando no hay adoración, nos podríamos preguntar si somos conscientes de que estamos hablando con
Dios.
Salmos 95:6-7
“6. Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor. 7. Porque él es
nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz,”
Bajo el Nuevo Pacto la adoración es algo que no puede faltar en la vida del creyente puesto que el
Espíritu Santo que habita en él le llevara a adorar al Padre.
Juan 4:23-24
“23. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y
en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24. Dios es Espíritu; y los que
le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.”
Una genuina adoración hace que nuestro corazón se humille delante de Dios y se disponga para
hacer solo su voluntad. Quien no está dispuesto a hacer la voluntad de Dios no ha entendido y no
tiene idea de la grandeza de Dios. Se adora a Dios por lo que Dios es.
B. ALABANZA Y AGRADECIMIENTO A DIOS POR TODO
La alabanza es nuestro reconocimiento a Dios por lo que Él es y por lo que Él hace. Dios hace todas
las cosas de manera perfecta para bendecirnos.
1 Crónicas 16:25-27
“25. Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza, y de ser temido sobre todos los dioses.
26. Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; mas Jehová hizo los cielos. 27. Alabanza y
magnificencia delante de él; Poder y alegría en su morada.”
Hebreos 13:15
“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios
que confiesan su nombre.”
Lo contrario de la alabanza son las quejas. Cualquier queja que salga de nuestra boca directa o
indirectamente ofende a Dios, pues hacer esto es quejarse de su soberanía y de las cosas que manda
o permite para bendecirnos. Contrario a esto, la alabanza nos permite estar en su presencia.
Salmos 95:2
“Lleguemos ante su presencia con alabanza; aclamémosle con cánticos.”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 19 de 23
1 Tesalonicenses 5:18
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
Si no puedes alabarlo o no puedes agradecerle de corazón, es decir sintiéndote verdaderamente
agradecido por lo que está pasando, entonces debes pedirle perdón a Dios por tu incredulidad y
rogarle que te permita creerle y agradecerle por lo que Él está haciendo en tu vida.
Romanos 8:28
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados.”
La alabanza fortalece nuestra vida espiritual y permite que Dios haga su obra.
2 Crónicas 20:22
“Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab,
y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los
otros:”,
Hechos 16:25-26
“25. Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. 26. Entonces
sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al
instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.”
C. CONFESIÓN DE PECADOS
En nuestro tiempo de oración si somos conscientes de que hemos pecado, debemos ponernos a cuentas
con Dios. Esto es pedirle perdón a Dios por nuestras faltas y pecados.
1 Juan 1:9
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos
de toda maldad.”
Proverbios 28:13
“El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.”
Todos los días debemos pedir perdón a Dios por nuestros pecados, los que nos acordamos y los que no
recordemos también y pedirle al Señor que nos libre de los que nos son ocultos.
Salmos 19:12-13
“12 ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. 13 Preserva también
a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de
gran rebelión.”
Salmos 32:1-7
“1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. 2 Bienaventurado
el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño. 3 Mientras callé,
se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. 4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí
tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
5Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y
tú perdonaste la maldad de mi pecado. 6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas
ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él. 7 Tú eres mi refugio;
me guardarás de la angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. Selah”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 20 de 23
Y así como por la Escritura reconocemos que hemos pecado, por la misma Escritura debemos aceptar
el perdón de Dios y la ayuda ofrecida para dejar de pecar.
Isaías 1:18
“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la
nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.”
D. PETICIONES ESPECÍFICAS
Según la Escritura una de las razones por las cuales no recibimos lo que deseamos es porque no lo
pedimos.
Santiago 4:2
“Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis
lo que deseáis, porque no pedís.”
Dios asegura estar dispuesto a dar buenas cosas a los que la pidan.
Mateo 7:11
“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre
que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?”
Juan 14:13-14
“13. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
14. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.”
Debemos incluir en las peticiones las necesidades que otros tienen.
1 Timoteo 2:1
“Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos
los hombres;”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 21 de 23
V. LA FORMA DE ORAR, POSICIÓN, LUGAR, ESTILO
No hay razones para pensar que hay lugares desde donde Dios no nos pueda escuchar, o que haya
posiciones que impidan que nuestra oración llegue la presencia de Dios. Lo más importante de la
oración siempre será nuestra actitud, que puede ser expresada de diferentes maneras. Por ejemplo:
POSTRARNOS SOBRE NUESTRO ROSTRO, PONERNOS DE RODILLAS, CLAMANDO A GRAN VOZ
Mateo 26:39
“Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase
de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.”
Lucas 22:41-42
“41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 42 diciendo:
Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.”
Hechos 7:60
“Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho
esto, durmió.”
Hechos 9:40
“Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita,
levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó.”
Hechos 21:5
“Cumplidos aquellos días, salimos, acompañándonos todos, con sus mujeres e hijos, hasta fuera de la
ciudad; y puestos de rodillas en la playa, oramos.”
ACOSTADO EN TIERRA
2 Samuel 12:16
“Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra.”
CANTANDO CON JÚBILO USANDO INSTRUMENTO MUSICALES
Salmos 33:2-3
“2. Aclamad a Jehová con arpa; cantadle con salterio y decacordio. 3. Cantadle cántico nuevo; hacedlo
bien, tañendo con júbilo.”
Salmos 81:1
“Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra; al Dios de Jacob aclamad con júbilo.”
ALZANDO LAS MANOS
Salmos 63:4
“Así te bendeciré en mi vida; en tu nombre alzaré mis manos.”
1 Timoteo 2:8
“Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 22 de 23
LA ORACION PRIVADA A SOLAS CON DIOS
Mateo 6:6
“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto;
y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”
Salmos 81:7
“En la calamidad clamaste, y yo te libré; Te respondí en lo secreto del trueno; Te probé junto a las aguas
de Meriba.Selah”
LA ORACIÓN EN PÚBLICO CON EL PUEBLO DE DIOS
2 Crónicas 20:3-6
“3 Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno
a todo Judá. 4 Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová: y también de todas las ciudades de
Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová. 5 Entonces Josafat se puso en pie en la asamblea de Judá y de
Jerusalén, en la casa de Jehová, delante del atrio nuevo; 6 Y dijo: Jehová Dios de nuestros padres,
¿no eres tú Dios en los cielos, y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿no está en tu
mano tal fuerza y poder, que no hay quien te resista?”
Hechos 20:36
“Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos.”
DERRAMANDO NUESTRA ALMA DELANTE DE DIOS EN UNA ORACIÓN SILENCIOSA
1 Samuel 1:9-17
“9 Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado
en una silla junto a un pilar del templo de Jehová, 10 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró
abundantemente. 11 E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu
sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo
dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.
12 Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. 13 Pero Ana
hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria.
14 Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino. 15 Y Ana le respondió diciendo: No,
señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi
alma delante de Jehová. 16 No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis
congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora. 17 Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te
otorgue la petición que le has hecho.”
LA ORACIÓN - Aprendiendo a comunicarnos con Dios Página 23 de 23