Conceptos
Bulimia Nerviosa:
La bulimia nerviosa, comúnmente denominada bulimia, es un trastorno grave
de la alimentación que, a veces, pone en riesgo la vida. Las personas con
bulimia se dan atracones. Esto significa que las personas sienten que han
perdido el control sobre su alimentación y comen grandes cantidades de
comida a la vez. Esto suele ocurrir en secreto y, a menudo, se sienten muy
culpables y avergonzados. Entonces, intentan deshacerse de la comida y las
calorías sobrantes de forma poco saludable, como vomitando o abusando de
los laxantes. Esto se denomina purgar.
Si padeces bulimia, es probable que te centres en tu peso y en la forma de tu
cuerpo incluso cuando intentas pensar en otras cosas. Es posible que te
juzgues con dureza y crueldad por lo que consideras defectos de tu aspecto y
personalidad. La bulimia está relacionada con la forma en que te ves a ti
mismo, no sólo con la comida. Puede ser difícil de superar y peligrosa.
Es importante recordar que un trastorno de la alimentación no es algo que se
elija. La bulimia es una enfermedad compleja que afecta el funcionamiento del
cerebro y la toma de decisiones. Sin embargo, un tratamiento eficaz puede
ayudarte a sentirte mejor contigo mismo, a comer más sano y a revertir
complicaciones graves.
Síntomas
Algunos de los síntomas de la bulimia pueden incluir los siguientes:
Vivir con miedo a engordar e intentar adelgazar de formas poco saludables.
Ingerir de forma repetida cantidades extraordinariamente grandes de comida a la
vez.
Sentir una pérdida de control durante los atracones. Es posible que sientas que
no puedes dejar de comer o que no puedes controlar lo que comes.
Vomitar a propósito o hacer ejercicio al extremo después de un atracón para no
engordar.
Utilizar diuréticos o medicamentos que te hacen orinar, laxantes o enemas para
evacuar las heces pese a no ser necesarios.
Ayunar, limitar las calorías o no comer ciertos alimentos entre atracones.
Usar suplementos alimentarios o productos herbarios para perder peso. Estos
productos pueden ser peligrosos.
Estar muy descontento con la forma de tu cuerpo y tu peso.
Dejar que la forma de tu cuerpo y tu peso guíen cómo te sientes y tu valía.
Tener cambios extremos de humor.
Las personas con bulimia pueden utilizar diferentes métodos para purgarse. La
gravedad de la bulimia depende de la cantidad de veces a la semana que te
purgues y de los problemas que te cause hacerlo.
Cuándo debes consultar con un médico
Si tienes síntomas de bulimia, busca ayuda médica de inmediato. Si no se
trata, la bulimia puede afectar gravemente tu salud física y mental.
Habla con tu profesional de atención primaria o con un profesional de la salud
mental sobre los síntomas y sentimientos relacionados con la bulimia. En caso
de que no sepas si quieres buscar tratamiento, habla con alguien acerca de lo
que te sucede. Puede ser un amigo o un ser querido, un maestro, un líder
religioso u otra persona en la que confíes. Ellos pueden ayudarte a dar los
primeros pasos para buscar ayuda.
Ayudar a un ser querido que presenta síntomas de bulimia
Si crees que un ser querido tiene síntomas de bulimia, háblale de forma abierta
y honesta sobre lo que te preocupa. No puedes obligar a una persona a buscar
ayuda, pero puedes alentarla y apoyarla. También puedes ayudarla a encontrar
un profesional de atención médica o un profesional de la salud mental,
programar una cita e incluso acompañarla.
Las personas con bulimia pueden tener cualquier peso; por ejemplo, un peso
promedio o sobrepeso. Por eso, no puedes determinar si una persona tiene
bulimia con solo mirar su talla.
Las señales de bulimia que los amigos y familiares pueden notar incluyen
las siguientes:
Preocuparse constantemente por la alimentación o el sobrepeso
Tener una imagen corporal distorsionada o negativa, o ambas
Comer cantidades extraordinariamente grandes de comida una y otra vez de una
sentada
Seguir dietas estrictas o hacer ayuno después de los atracones
Tener reflujo ácido, dificultades para defecar y otros problemas estomacales
Negarse a comer en público o frente a otras personas
Ir al baño justo después de comer, a la hora de la comida o por largos períodos
Hacer mucho ejercicio
Tener llagas, cicatrices o callosidades en los nudillos o las manos
Tener los dientes y las encías dañados
Subir o bajar de peso
Hinchazón de las manos y los pies, así como de las mejillas y la zona de la
mandíbula
Prevención
Aunque no hay una forma segura de prevenir la bulimia, puedes guiar a la
persona hacia un comportamiento saludable o a que busque tratamiento
profesional antes de que la situación empeore. Puedes ayudar de la siguiente
manera:
Promueve y refuerza en tus hijos e hijas una imagen corporal saludable,
sin importar su tamaño ni forma de cuerpo. Ayúdales a adquirir más
confianza en muchas facetas de su personalidad, no solo en su aspecto
físico.
Promueve comidas familiares amenas de forma regular.
No hables en casa sobre el peso ni la forma del cuerpo.
Desaconseja las dietas. Esto es especialmente importante cuando hay
comportamientos poco saludables para controlar el peso, como ayunar,
etiquetar los alimentos como buenos o malos, utilizar suplementos para
adelgazar o laxantes, o vomitar.
Habla con tu profesional de atención primaria para detectar los primeros
signos de un problema alimentario.
Si notas que un familiar o un amigo tienen problemas con la comida que
pudieran derivar en un trastorno de la alimentación o indicar que ya existe,
piensa en hablar con la persona sobre estos temas y pregúntale cómo
puedes ayudar. Si lo haces, sé comprensivo.
Diagnóstico
Para diagnosticar la bulimia, el profesional de atención médica hará lo
siguiente:
Hablar contigo sobre tus hábitos alimentarios, formas de perder peso y
síntomas físicos.
Hacer un examen físico.
Solicitar análisis de sangre y orina.
Solicitar un electrocardiograma u otras pruebas para detectar problemas
en el corazón.
Hacer una evaluación de salud mental, que incluya hablar sobre cómo te
sientes con respecto a tu cuerpo y tu peso.
Tu profesional de atención médica también puede solicitar más pruebas para
precisar un diagnóstico, descartar causas médicas para los cambios de peso y
verificar si hay alguna complicación relacionada.
El diagnóstico de bulimia suele incluir atracones y purgas al menos una vez a la
semana durante tres meses. No obstante, cualquier conducta de atracón y
purga, aunque se realice con menos frecuencia, puede ser peligrosa y requiere
tratamiento. Cuanto más frecuentes es esta conducta, más grave es la bulimia.
Tratamiento
Cuando se padece bulimia, es posible que se necesite uno o varios tipos de
tratamiento. El tratamiento incluye terapias y medicamentos de eficacia
demostrada que pueden ayudarte a mejorar.
Por lo general, el tratamiento implica un trabajo en equipo que te incluye a ti, a
tu familia, a tu profesional de atención primaria, a un profesional de la salud
mental y, a veces, a un dietista que sepa cómo tratar problemas alimentarios.
A continuación, se describen las opciones de tratamiento de la bulimia.
Terapia de conversación
La terapia de conversación o psicoterapia consiste en hablar con un profesional
de la salud mental sobre la bulimia y otros problemas relacionados.
Los estudios demuestran que estos tipos de terapia de conversación pueden
reducir los síntomas de la bulimia:
Terapia cognitivo conductual mejorada para ayudar a adolescentes y adultos
con bulimia a crear patrones alimentarios saludables y sustituir tanto creencias
como conductas negativas y poco saludables por creencias y conductas positivas
y saludables.
Tratamiento basado en la familia para ayudar a padres y madres de niños y
adolescentes con bulimia a aprender qué hacer respecto a los comportamientos
alimentarios poco saludables y ayudar a sus hijos e hijas a recuperar el control
sobre lo que comen.
Terapia dialéctico conductual para ayudar a las personas a tolerar mejor las
aflicciones, alcanzar más equilibrio emocional, ser más conscientes de la
realidad y llevarse mejor con los demás.
Medicamentos
Hay antidepresivos específicos que pueden reducir los síntomas de la bulimia.
El único antidepresivo que la Administración de Alimentos y Medicamentos de
los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado
específicamente para tratar la bulimia es la fluoxetina (Prozac). Se trata de un
inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina. Puede ayudar con los
síntomas de la bulimia, aunque no estés deprimido. Este medicamento
funciona mejor cuando se utiliza con terapia de conversación.
Educación nutricional
Los dietistas con formación especial en el tratamiento de trastornos de la
alimentación pueden ayudar. Pueden elaborar un plan de alimentación que te
ayude a comer de forma más sana, a controlar la sensación de tener
demasiada hambre o excesivas ansias de comer y a proporcionar una buena
nutrición. Comer con regularidad y no limitar las cantidades ni los tipos de
alimentos es importante para superar la bulimia.
Hospitalización
Por lo general, la bulimia puede tratarse fuera del hospital. Sin embargo, si los
síntomas son graves y tienes serias complicaciones de salud, es posible que
tengas que recibir tratamiento en un hospital. Algunos programas para
trastornos de la alimentación pueden ofrecer tratamiento diurno en lugar de
hospitalización.
Dificultades del tratamiento en la bulimia
Si bien la mayoría de las personas con bulimia se recuperan, algunas dicen
que los síntomas no desaparecen por completo. Los períodos de atracones y
purgas pueden aparecer y desaparecer a lo largo de los años. Por ejemplo,
algunas personas pueden darse atracones y purgarse cuando están bajo
mucho estrés.
Si vuelves a caer en el ciclo de atracones y purgas, busca ayuda. Las sesiones
de seguimiento con tu profesional de atención primaria, dietista o profesional de
la salud mental pueden ayudarte antes de que el trastorno de la alimentación
vuelva a descontrolarse. Aprender formas positivas de afrontar la situación,
encontrar maneras sanas de llevarse bien con los demás y controlar el estrés
pueden ayudar a evitar que reaparezca un problema alimentario.
Estilo de vida y remedios caseros
Además del tratamiento profesional, sigue estos consejos para cuidado
personal:
Sigue tu plan de tratamiento. No faltes a las sesiones de terapia. Además,
intenta seguir lo que tú y tu terapeuta planeen para el tiempo entre sesiones,
aunque esos planes te incomoden.
Aprende sobre la bulimia. Saber más sobre tu afección puede ayudarte a
seguir el plan de tratamiento.
Recibe la nutrición adecuada. Si no estás comiendo bien o te purgas con
frecuencia, es probable que tu cuerpo no esté recibiendo todos los nutrientes que
necesita. Habla con tu profesional de atención primaria o con tu dietista sobre los
suplementos de vitaminas y minerales que necesitas. Sin embargo, debes
intentar obtener la mayoría de las vitaminas y minerales de los alimentos.
Mantente en contacto. No te alejes de los familiares y amigos que se preocupan
por ti y quieren verte saludable. Entiende que solo quieren lo mejor para ti y es
saludable tener en tu vida a personas que se preocupan por ti.
Sé bueno contigo. Intenta no pesarte ni mirarte al espejo con frecuencia. Estas
acciones pueden alimentar tu impulso de mantener hábitos poco saludables.
Sé cuidadoso con el ejercicio. Habla con tu profesional de atención primaria
sobre qué tipo de actividad física es adecuada para ti, sobre todo si haces mucho
ejercicio para quemar calorías después de un atracón.
Medicina alternativa
Las personas con trastornos de la alimentación corren el riesgo de abusar de
suplementos alimentarios y productos herbarios creados para reducir el hambre
o ayudar a perder peso. Los suplementos o las plantas medicinales para bajar
de peso pueden tener efectos secundarios graves y ser aún más peligrosos
cuando se toman con otros medicamentos.
Ni los suplementos alimentarios ni los para adelgazar requieren la aprobación
de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos para
comercializarse. Además, recuerda que "natural" no siempre significa seguro.
Si consumes suplementos alimentarios o plantas medicinales, habla con tu
profesional de atención primaria sobre los riesgos.
Estrategias de afrontamiento y apoyo
Puede que te resulte difícil enfrentarte a la bulimia cuando los medios de
comunicación, los entrenadores, la familia y quizá tus propios amigos o
compañeros te transmiten mensajes contradictorios. ¿Cómo encaras una
enfermedad que puede ser mortal cuando también recibes mensajes que dicen
que estar delgado es un signo de éxito?
Asegúrate de hacer lo siguiente:
Recuerda cuál es el peso saludable para tu cuerpo.
Intenta no hacer dieta ni omitir comidas, porque puede ocasionar atracones.
No faltes a las sesiones de terapia.
No visites los sitios web que apoyan o dignifican los trastornos de la
alimentación.
Trabaja con el equipo de tu tratamiento para averiguar qué situaciones causan
pensamientos o comportamientos que pueden desempeñar un papel en tu
bulimia. Crea un plan para afrontar a esas situaciones.
Haz un plan para hacer frente a las dificultades cuando hay contratiempos.
Busca modelos positivos que te hagan sentir mejor contigo mismo.
Busca actividades y aficiones que te gusten para distraerte de los pensamientos
sobre atracones y purgas.
Para sentirte mejor contigo mismo, perdónate, céntrate en lo positivo, date
crédito y acéptate.
Obtén apoyo
Si tienes bulimia, tú y tu familia pueden buscar grupos de apoyo para obtener
ánimo, esperanza y consejos sobre cómo afrontarla. Los miembros del grupo
pueden entender lo que estás pasando porque ya lo vivieron. Consulta a tu
profesional de atención médica si hay un grupo en tu área.
Consejos de asesoramiento para padres
Si eres el padre o la madre de un niño con bulimia, es posible que te culpes por
el trastorno de la alimentación de tu hijo. No obstante, este tipo de trastornos
puede tener muchas causas, y se sabe que no los causan ni el padre ni la
madre. El padre y la madre desempeñan un rol muy importante para ayudar a
sus hijos e hijas a recuperarse de estas enfermedades.
Estas son algunas sugerencias:
Asegúrate de que tu hijo reciba tratamiento. Participa en el plan de
tratamiento para saber de qué forma apoyar mejor a tu hijo.
Escucha. Escucha activamente. Ofrece a tu hijo un lugar seguro para hablar y
compartir sentimientos sin juicios.
Organiza comidas en familia regulares. Tener horarios rutinarios para comer
es importante para reducir los atracones.
Habla con tu hijo adolescente sobre tus preocupaciones. No lo culpes. Un
trastorno de la alimentación no es algo que tu hijo elija o algo que quiera hacer.
Es una enfermedad compleja que afecta su cerebro y la forma en que toma
decisiones.
Preparación para la consulta
A continuación, te presentamos información que te ayudará a preparar para la
cita médica y a saber qué puedes esperar del equipo de atención médica.
Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañen, si es posible, para
ayudarte a recordar los puntos más importantes y brindar un panorama más
completo de la situación.
Qué puedes hacer
Antes de la cita, prepara una lista de lo siguiente:
Tus síntomas, incluidos los que no parecen estar relacionadas con la cita.
Información personal crucial, incluidos eventos de gran estrés o cambios
recientes en tu vida.
Todos los medicamentos, incluidos los disponibles sin receta médica, así como
las vitaminas, los productos herbarios u otros suplementos que estés tomando, y
sus dosis.
Preguntas para hacerle al profesional de atención médica, a fin de que
puedas aprovechar el tiempo al máximo.
Las siguientes son algunas preguntas que puedes hacerle al profesional de
atención primaria o al profesional de la salud mental:
¿Qué tipo de pruebas necesitan hacerme? ¿Tengo que prepararme para estas
pruebas?
¿Qué tratamientos recomienda?
¿Existe una alternativa genérica al medicamento que me está recetando?
¿De qué manera el tratamiento afectará mi peso?
¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web
me recomienda?
No dudes en hacer otras preguntas durante la cita.
Qué esperar del médico
Es posible que el profesional de atención primaria o el profesional de la salud
mental te haga varias preguntas, como las siguientes:
¿Desde hace cuánto tiempo estás preocupado por tu peso?
¿Piensas en comida con frecuencia?
¿Alguna vez comes a escondidas?
¿Vomitaste alguna vez porque te sentías demasiado lleno?
¿Tomaste alguna vez medicamentos para perder peso?
¿Haces ejercicio? Si es así, ¿con qué frecuencia?
¿Has encontrado otras maneras de bajar de peso?
¿Tienes algún síntoma físico?
¿Tuvo alguno de tus familiares síntomas de un problema alimentario o se le
diagnosticó un trastorno de la alimentación?
¿Quién descubrió la bulimia nerviosa?
Fue recién en 1979 que Russell publicó la primera descripción clínica exacta de
la enfermedad. En su trabajo describió 30 pacientes con peso normal que
además de un intenso temor a engordar presentaban atracones y vómitos. La
llamó en su momento bulimia nerviosa, una variante ominosa de la anorexia
nerviosa
Primer caso de bulimia nerviosa:
En el caso de la bulimia nerviosa, fue el Dr. Otto Döerr (1972), psiquiatra
chileno, quien realizó la primera descripción de una condición que hoy
conocemos como bulimia nerviosa
Anorexia nerviosa
La anorexia nerviosa es un trastorno de la alimentación por el cual las personas
pierden más peso de lo que se considera saludable para su edad y altura. Las
personas con anorexia típicamente evitan o restringen severamente los
alimentos.
Las personas con este trastorno pueden tener un intenso miedo de ganar peso,
incluso si ya son demasiado delgadas. Es posible que hagan dietas estrictas o se
ejerciten demasiado, o bien que usen otros métodos para perder peso.
Síntomas
Los síntomas de la anorexia incluyen:
Tener un miedo intenso a subir de peso o engordar, incluso si está bajo de
peso
Negar a mantener el peso que se considera normal para su edad, sexo,
altura y desarrollo.
Tener una imagen de su cuerpo que está muy distorsionada y muy
enfocada en el peso o la forma de su cuerpo y negarse a admitir la gravedad
de la pérdida de peso
Cambios físicos incluyendo irregularidades en el periodo mensual
Las personas con anorexia pueden limitar de forma drástica la cantidad de
alimentos que ingieren, o bien pueden comer y luego inducirse el vómito. Otros
comportamientos son:
Cortar la comida en pequeños trocitos o moverla alrededor del plato en vez
de comer
Ejercitar todo el tiempo, incluso cuando están lesionadas
Ir al baño inmediatamente después de cada comida
Negarse a comer en presencia de otras personas
Consumir pastillas para orinar, defecar o disminuir el apetito
Otros síntomas de la anorexia pueden ser:
Piel amarillenta o con manchas, reseca y cubierta de vello fino
Pensamientos confusos o lentos, además de poca memoria o criterio
Depresión
Boca seca
Extrema sensibilidad ante el frío (usar varias capas de ropa para estar
abrigado)
Pérdida de fuerza ósea, músculos y grasa corporal
Cansancio
¿A quiénes afecta?
La anorexia nerviosa no es una enfermedad que afecte exclusivamente a mujeres,
pero es diez veces más frecuente en el sexo femenino. El número de hombres con
anorexia está aumentando en las últimas décadas y suele tratarse de casos muy
graves. El pico máximo de incidencia se da en la adolescencia, se calcula que
afecta aproximadamente al 1% de las mujeres menores de 25 años.
Webgrafía: [Link]
%20bulimia%20es%20una%20enfermedad,para%20evitar%20subir%20de%20peso.
Diagnóstico
Si el médico sospecha que tienes anorexia nerviosa, por lo general, te indicará
varias pruebas y exámenes para precisar un diagnóstico, descartar causas
médicas del adelgazamiento y determinar si tienes alguna complicación
relacionada.
Por lo general, estos exámenes y pruebas comprenden los siguientes:
Exploración física. Puede consistir en medirte la estatura y el peso;
controlar los signos vitales, como la frecuencia cardíaca, la presión arterial
y la temperatura; controlar la piel y las uñas para detectar problemas;
escuchar el corazón y los pulmones; y examinar el abdomen.
Análisis de laboratorio. Los análisis pueden consistir en un hemograma
completo y análisis de sangre más especializados para controlar los
electrolitos y las proteínas, además del funcionamiento del hígado, los
riñones y la tiroides. También puede hacerse un análisis de orina.
Evaluación psicológica. Es probable que un médico o un profesional de
salud mental te hagan preguntas sobre tus pensamientos, sentimientos y
hábitos alimentarios. También pueden pedirte que completes
cuestionarios de autoevaluación psicológica.
Otros estudios. Podrían hacerte radiografías para controlar la densidad
ósea, detectar fracturas por sobrecarga o huesos fracturados, o detectar
neumonía o problemas del corazón. También pueden hacerte
electrocardiografías para detectar irregularidades cardíacas.
Tratamiento
El tratamiento para la anorexia suele llevarse a cabo mediante un abordaje en
equipo, que incluye médicos, profesionales de salud mental y dietistas, todos
con experiencia en trastornos de la alimentación. La terapia permanente y la
educación sobre nutrición son muy importantes para la recuperación continua.
Aquí se muestra lo que suele comprender el tratamiento para las personas con
anorexia.
Hospitalización y otros programas
Si tu vida corre peligro inminente, tal vez necesites tratamiento en la sala de
emergencias de un hospital en caso de que tengas alteraciones del ritmo
cardíaco, deshidratación, desequilibrios de electrólitos o una emergencia
psiquiátrica. Puede que deban hospitalizarte en el caso de complicaciones
médicas, problemas psiquiátricos o desnutrición grave, o si el rechazo a comer
es continuo.
Algunas clínicas se especializan en el tratamiento de personas con trastornos
de la alimentación. Pueden ofrecer programas residenciales o diurnos en lugar
de la hospitalización completa. Los programas especializados contra los
trastornos de la alimentación tal vez ofrezcan tratamientos más intensivos que
duren más tiempo.
Atención médica
Debido a la gran cantidad de complicaciones que causa la anorexia, tal vez
necesites controlar con frecuencia los signos vitales, el nivel de hidratación y
electrolitos, además de otras afecciones físicas relacionadas. En los casos
graves, es posible que las personas con anorexia primero necesiten recibir
alimentación a través de un tubo que se coloca en la nariz y va hasta el
estómago (sonda nasogástrica).
Por lo general, un médico de atención primaria o un profesional de la salud
mental coordinan la atención médica junto con otros profesionales.
Cómo volver a un peso saludable
El primer objetivo del tratamiento es que vuelvas a tener un peso saludable. No
puedes recuperarte de la anorexia sin volver a un peso saludable y aprender a
alimentarte correctamente. Los profesionales involucrados en este proceso
pueden incluir lo siguiente:
El médico de atención primaria, que puede brindar atención médica y
supervisar tus necesidades de calorías y aumento de peso
Un psicólogo u otro profesional de salud mental, que puede trabajar contigo
para desarrollar estrategias de comportamiento que te ayuden a volver a un peso
saludable
Un dietista, que puede guiarte para volver a los hábitos regulares de
alimentación, lo que incluye planes de comidas específicos y aportes calóricos
que te ayuden a alcanzar tus objetivos de peso
Tu familia, que probablemente también participe para ayudarte a mantener
hábitos alimentarios normales
Psicoterapia
Las terapias que mencionamos a continuación pueden ser útiles para tratar la
anorexia:
Terapia familiar. Este es el único tratamiento basado en evidencias para los
adolescentes con anorexia. Dado que el adolescente con anorexia no puede
hacer buenas elecciones sobre alimentación y salud mientras padece esta
afección grave, esta terapia moviliza a los padres para que ayuden al niño con la
recuperación de la alimentación y el peso hasta que el niño pueda tomar buenas
decisiones sobre su salud.
Terapia individual. Para los adultos, la terapia cognitivo-conductual
(específicamente la terapia cognitivo-conductual mejorada) ha demostrado
buenos resultados. El objetivo principal es normalizar los hábitos y las conductas
de alimentación para apoyar el aumento de peso. El segundo objetivo es cambiar
las creencias y los pensamientos distorsionados que mantienen la alimentación
restrictiva.
Medicamentos
No hay medicamentos aprobados para tratar la anorexia porque ninguno ha
demostrado funcionar bien. Sin embargo, los antidepresivos u otros
medicamentos psiquiátricos pueden ayudar a tratar otros trastornos de salud
mental que también puedas padecer, como depresión o ansiedad.
Dificultades del tratamiento en la anorexia
Una de las dificultades más significativas para tratar la anorexia es que las
personas quizá no quieran el tratamiento. Los obstáculos para el tratamiento
pueden ser los siguientes:
Pensar que no necesitas tratamiento
Tener miedo a aumentar de peso
No ver la anorexia como una enfermedad y verla, en cambio, como una elección
de estilo de vida
Las personas con anorexia pueden recuperarse. Sin embargo, tienen un mayor
riesgo de recaídas en períodos de mucho estrés o durante situaciones
desencadenantes. La terapia continua o las citas médicas periódicas durante
los momentos de estrés pueden ayudarte a mantenerte sano.
Estilo de vida y remedios caseros
Cuando tienes anorexia, puede ser difícil que te cuides adecuadamente.
Además del tratamiento profesional, adopta las siguientes medidas:
Cumple con tu plan de tratamiento. No faltes a las sesiones de terapia e
intenta no desviarte de los planes de comidas, incluso si te hacen sentir
incómodo.
Habla con el médico sobre los suplementos de vitaminas y minerales
adecuados. Si no estás comiendo bien, probablemente el cuerpo no esté
recibiendo todos los nutrientes que necesita, como vitamina D o hierro. Sin
embargo, por lo general, se recomienda obtener la mayor parte de las vitaminas
y de los minerales de los alimentos.
No te aísles de los familiares y los amigos que te cuidan y que desean verte
saludable. Comprende que ellos solo quieren lo mejor para ti.
Resiste la necesidad imperiosa de pesarte o de mirarte al espejo con
frecuencia. Esto solo puede estimular tu impulso por mantener hábitos poco
saludables.
Medicina alternativa
Es probable que las personas con anorexia abusen de los suplementos
dietéticos y productos herbarios diseñados para inhibir el apetito o ayudar a
adelgazar. Los suplementos o las plantas medicinales para adelgazar pueden
tener efectos secundarios graves e interactuar con otros medicamentos. Estos
productos no pasan por un proceso de revisión riguroso y pueden tener
ingredientes que no se publican en el envase.
Ten presente que «natural» no siempre quiere decir «seguro». Si usas
suplementos dietéticos o plantas medicinales, analiza los posibles riesgos con
tu médico.
Los enfoques que reducen la ansiedad y que complementan el tratamiento para
la anorexia pueden aumentar la sensación de bienestar y promover la
relajación. Algunos ejemplos de estos enfoques son masajes, yoga y
meditación.
Estrategias de afrontamiento y apoyo
Tal vez te resulte difícil sobrellevar la anorexia cuando te enfrentas a mensajes
contradictorios de los medios de comunicación, la cultura y, quizá, tu propia
familia o tus amigos. Incluso es posible que hayas oído a las personas decir en
broma que desearían tener anorexia durante un tiempo para poder bajar de
peso.
Si un ser querido o tú tienen anorexia, pídanle al médico o al profesional de
salud mental consejos sobre estrategias de afrontamiento y sobre apoyo
emocional. Aprender sobre las estrategias eficaces de afrontamiento y obtener
el apoyo necesario de la familia y los amigos son fundamentales para que el
tratamiento sea exitoso.
Preparación para la consulta
La siguiente información te ayudará a prepararte para la cita médica y a saber
qué esperar del médico o profesional de salud mental.
Puedes pedirle a un familiar o a un amigo que te acompañe. La persona que te
acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
Además, un miembro de la familia puede darle al médico una imagen más
completa de tu vida familiar.
Qué puedes hacer
Antes de la cita médica, haz una lista con lo siguiente:
Cualquier síntoma que tengas, incluso los que no parezcan estar relacionados
con el motivo de la cita médica. Trata de recordar cuándo comenzaron tus
síntomas.
Tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor
estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
Todos los medicamentos, las vitaminas, los productos herbarios, los
medicamentos de venta libre y otros suplementos que estás tomando, así como
las dosis.
Las preguntas para hacerle al médico, para que no olvides nada de lo que
quieres hablar.
Algunas preguntas que quizá quieras hacerle al médico o al profesional de
salud mental son las siguientes:
¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme? ¿Estas pruebas requieren alguna
preparación especial?
¿Esta afección es temporal o de larga duración?
¿Qué tratamientos hay disponibles y cuál me recomiendas?
¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
¿Hay folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me
recomiendas?
Durante la cita médica, no dudes en hacer otras preguntas.
Qué esperar del médico
Es probable que el médico o el profesional de salud mental te hagan una serie
de preguntas, como las siguientes:
¿Cuánto tiempo hace que te preocupa tu peso?
¿Haces ejercicio? ¿Con qué frecuencia?
¿Qué métodos has utilizado para bajar de peso?
¿Tienes algún síntoma físico?
¿Vomitaste alguna vez porque te sentías demasiado lleno?
¿Otras personas expresaron su preocupación porque estás demasiado delgado?
¿Piensas en la comida con frecuencia?
¿Alguna vez comes a escondidas?
¿A alguno de tus familiares alguna vez le diagnosticaron un trastorno de la
alimentación o tuvo síntomas de un trastorno de este tipo?
Webgrafía: [Link]
treatment/drc-20353597
Primer caso de anorexia
Pero es hacia finales del s. XVII que se registra el primer caso clínico de anorexia, en 1686,
cuando el médico y religioso inglés Richard Morton atendió a una joven en estado de
desnutrición extrema.
Fatorexia
La fatorexia, conocida comúnmente como megarexia es una enfermedad que
provoca una distorsión de la realidad con respecto a la percepción física de
uno mismo; pero se da en personas con sobrepeso produciendo un efecto
contrario al de la anorexia.
Las personas que sufren fatorexia creen que tienen buen físico y condiciones
saludables, a pesar de que la realidad muestra lo contrario:
presentan sobrepeso y en algunos casos obesidad.
Según lo publicado por el doctor Jaime Burgos en su libro denominado "Dieta
isoproteica", existen más fatoréxicos que anorexicos ya que cada 10 personas
que sufren esta enfermedad, solo existe 1 con anorexia.
Riesgos de la fatorexia
Las personas que padecen esta enfermedad afrontan los mismos riesgos que
una persona que tiene obesidad. Entre las consecuencias se puede mencionar
la hipertensión, la diabetes, dislipidemia o problemas cardiacos y los
problemas cardiovasculares.
Características de esta enfermedad
Omiten su peso y masa corporal.
En una consulta médica si la balanza muestra una cifra superior, piensan que
la máquina está defectuosa.
Prefieren usar ropa holgada y oscura.
Evitan mirarse en espejos de cuerpo entero, optan por visualizar solo su rostro.
Asumen que las personas exageran cuando advierten que tienen sobrepeso
Estos son los principales síntomas
Los megaréxicos, a pesar de padecer un evidente exceso de peso,
no aprecian que haya ningún problema, se sienten orgullosos de
su aspecto físico y se consideran “fuertes” o “enérgicos”.
Sus hábitos alimenticios son evidentemente poco saludables, y
comen más cantidad de comida de la que deberían, favoreciendo
la carencia de nutrientes.
No les gusta pesarse y rechazan las básculas, por lo que
desconocen su peso real.
Visten con ropa amplia que no se pegue al cuerpo y disimule su
figura. También evitan, por ejemplo, hacerse fotos de cuerpo
entero y los espejos de cuerpo entero porque no pueden aceptar
su propia figura.
No les gusta ir de compras porque tienen que enfrentarse a su
verdadera talla, mayor de lo que imaginan, y esto les produce
desconcierto y tristeza.
Aunque aún no se trata de manera oficial y el término es
todavía pseudocientífico, son muchos los profesionales que
la consideran un problema en aumento que se soluciona con
terapia psicológica y una dieta adecuada.
¿Qué tratamiento ofrecen los psicólogos?
A pesar de que se trata de un trastorno alimentario, cuyas
consecuencias son igualmente graves, no siempre se
diagnostica de manera acertada. Cuando un profesional
identifica el problema, suele ofrecer terapia piscologica bajo
un enfoque cognitivo conductual para tratar de modificar el
comportamiento que muestra el paciente y que este adquiera
una visión real de su cuerpo. Algunas personas suelen
mostrarse reacias y niegan el problema. Por ello, los expertos
en salud mental trabajan primero para cambiar la nula
colaboración y la negación del problema que presentan estos
pacientes.
La terapia suele incluir una reeducación nutricional para que
el paciente aprenda a comer sano y contrarreste muchos de
los efectos negativos que el exceso de peso ha podido
ocasionar en su cuerpo, como anemia, desnutrición,
alteraciones cardiovasculares, problemas de movilidad,
dificultades respiratorias, diabetes, etc.
Además de la terapia y de la dieta especializada que habrá
diseñado un nutricionista, se darán pautas de estilo de vida
saludable para que la persona aprenda a llevar una vida sana,
abandone el sedentarismo y practique ejercicio que contribuya
a su mejoría física y a su estabilidad emocional.
Al igual que la anorexia, la fatorexia es un trastorno grave
que debe tratarse cuanto antes debido a las consecuencias que
presenta para la salud. Pero, a diferencia de lo que sucede con
otros problemas alimentarios, no siempre se detecta. Por ello,
si sospechamos que un familiar o amigo puede tener fatorexia,
es recomendable que consultemos con un especialista para
que realice el diagnóstico adecuado y defina el tratamiento
más conveniente.
Riesgos
La fatorexia puede volverse tan peligrosa para la salud como la
anorexia y también, al igual que ésta, llevar a la muerte por los
problemas de salud que trae aparejada la obesidad. Las
personas que la padecen, al tener exceso de peso, corren los
mismos riesgos que las que tienen obesidad de sufrir
numerosas enfermedades crónicas, entre ellas:
. Diabetes
. Hipertensión
. Problemas cardiovasculares
. Riesgo cardíaco
. Dislipidemia
Webgrafía
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%20enfermedad,para%20evitar%20subir%20de%20peso.
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cs/#:~:text=En%20qu%C3%A9%20consiste%20la%20megarexia%20o%20fatorexia&text=Esta
%20%C3%BAltima%20es%20un%20trastorno,hora%20de%20comer%20y%20alimentarse.
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