¿Qué es el Neolítico?
El periodo neolítico es la última etapa de la Edad de Piedra, también
conocida como la etapa final de evolución cultural. Fue posterior al
período mesolítico y anterior a la Edad de Bronce. Comprende desde el
año 6.000 a.C. hasta el 3.000 a.C. y, junto con los períodos paleolítico y
el mesolítico, conforman la Edad de Piedra.
El Neolítico se caracterizó por el uso de herramientas de piedra
moldeada y pulida. Además, se destacó por el desarrollo de la
agricultura y la ganadería, la alfarería, las artes, la domesticación de
ciertos animales y la consolidación de la vida sedentaria.
Ver además: Hombre primitivo
Características del Neolítico
El sistema de cultivo permitió formalizar el estilo de vida sedentario.
El punto de partida del período neolítico es motivo de debate. Se
estima que se inició alrededor del 10.000 a.C., cuando
los humanos aprendieron a cultivar, a criar ganado doméstico y a
recolectar plantas y frutos. El sistema de cultivo de trigo, arroz y maíz,
permitió formalizar el estilo de vida sedentario.
La evidencia arqueológica indica que la transición de las culturas
recolectoras de alimentos a las productoras, se produjo de manera
gradual. Por ejemplo, en el Medio Oriente alrededor del 9.000 a. C., en el
sudeste de Europa alrededor del 7.000 a.C. y en el este
de Asia alrededor del 6.000 a.C.
El período neolítico implicó un cambio cultural gradual y no
repentino, por lo que se divide en tres etapas según el nivel de
sofisticación alcanzado en la agricultura, arquitectura y cerámica:
Neolítico inicial. Se estima entre el año 6.000 a.C. hasta el 3.500
a.C.
Neolítico medio. Es el más fructífero y se desarrolló entre el
3.000 a.C. y el 2.800 a.C.
Neolítico final. Es el más breve, desde el 2.800 a.C. hasta el
2.300 a.C. con el comienzo de la Edad de los Metales.
Arte neolítico
Las pinturas neolíticas utilizaban colores monocromáticos.
En las pinturas neolíticas se destacan las imágenes del cuerpo
humano sin detalles en el rostro, con aspecto algo primitivo y tonos
monocromáticos. El asentamiento en ‘Ain Ghazal (ubicado en la actual
región de Jordania) es un importante yacimiento arqueológico que
contiene una gran cantidad de estas figuras.
En cuanto a la cerámica, se han encontrado evidencias de una amplia
gama de objetos y de figuras relacionadas con la fertilidad, en Tell-Halaf,
al norte de Siria, y en Tell-al-Ubaid, en la costa del Golfo Pérsico. Los
objetos de cerámica eran decorados con diseños
geométricos realizados con pintura de color marrón o negra.
Arquitectura neolítica
El período neolítico medio se destacó por los avances en arquitectura. Es
el caso del templo Gobekli Tepe, ubicado en el sureste de
Turquía. Es considerado el lugar de culto más antiguo construido por el
hombre. Se caracterizaba por sus pilares decorados con relieves de
animales, como jabalíes, serpientes y grandes felinos, que consideraban
protectores del templo.
Otras edificaciones que se destacan son el conjunto arquitectónico
de los Dólmens de Antequera, que forman los monumentos de
Menga, Viera y Romeral, de los que se conservan restos y son
considerados Patrimonio Mundial de la Humanidad. Consisten en
grandes bloques de piedra que forman cámaras y espacios techados. Se
estima que eran espacios destinados a rituales.
El uso de la piedra pulida
El dominio del trabajo de la piedra permitió perfeccionar las herramientas y las armas.
Los períodos previos al Neolítico se caracterizaron por el uso de la
piedra como parte del armamento bélico. Sin embargo, durante el
período neolítico se incorporaron nuevas técnicas para trabajar la
piedra, como el pulido, en lugar de solo tallarla o partirla con golpes.
El dominio del trabajo de la piedra permitió perfeccionar las
herramientas y las armas, como la punta de flecha o la lanza para
cazar. Se han encontrado restos arqueológicos de esqueletos humanos
con puntas de flecha incrustadas.
Las técnicas aplicadas al uso de la piedra sirvieron de influencia,
también, para perfeccionar la cerámica (para conservar alimentos),
la alfarería (para la recolección de frutos) y la fabricación de tejidos (con
agujas realizadas en hueso).
Fin del Neolítico
Hacia fines del período neolítico aparece el trabajo sobre algunos
metales, como el cobre. Esto fue lo que marcó la transición a la Edad de
Bronce (mezcla de cobre y estaño que resulta de mayor dureza y
mejores propiedades de fundición).
El bronce se habría usado para la fabricación de armas, algo que no era
posible con el cobre. Los conocimientos desarrollados en metalurgia son
los que dieron por obsoleto el período neolítico y la Era de Piedra.
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El término Neolítico se refiere a la última etapa de la Edad de Piedra,
nombre acuñado por académicos a finales del siglo XIX que cubre tres
etapas distintas: Paleolítico, Mesolítico y Neolítico. Este último se
caracteriza por su arquitectura megalítica, la difusión de las prácticas
agrícolas y el uso de herramientas de piedra pulidas.
Cronología
El término Neolítico o Nueva Edad de Piedra se utiliza especialmente
vinculado a la agricultura, porque es el período en el que se introdujeron
el cultivo de cereales y la domesticación de animales. Como la
agricultura se desarrolló en distintos momentos en diferentes regiones
del mundo, no existe una fecha única para marcar el comienzo del
Neolítico. En el Oriente Próximo, la agricultura se desarrolló hacia el
9000 a. C., en el sudeste de Europa hacia el 7000 a. C., y
posteriormente en otras regiones. Incluso dentro de una región
específica, el desarrollo de la agricultura se produjo en momentos
diferentes. Por ejemplo, en el sudeste de Europa apareció por primera
vez hacia el 7000 a. C., en el centro de Europa hacia el 5500 a. C., y en
el norte hacia el 4000 a. C. En Asia oriental, el Neolítico va desde el
6000 hasta el 2000 a. C.
EL DESARROLLO DE LA CULTURA
NEOLÍTICA PARECE HABER SIDO UN
CAMBIO GRADUAL MÁS QUE
REPENTINO.
La cerámica es otro elemento que hace problemático el poner una fecha
al Neolítico. En algunas regiones, su aparición se considera un símbolo
del Neolítico, pero esta noción hace que dicho término sea aún más
ambiguo, ya que el uso de la cerámica no siempre tiene lugar luego de
la agricultura: en Japón aparece antes, mientras que la agricultura del
Oriente Próximo precede a la producción de cerámica.
Todos esos factores hacen que el punto de partida del Neolítico sea
difuso. Hay que recordar que el origen del término se sitúa en un
sistema de clasificación de finales del siglo XIX (detallado
anteriormente) y debemos tener en cuenta sus limitaciones.
¿Una revolución?
Para reflejar el profundo impacto que tuvo la agricultura sobre la
población humana, el arqueólogo australiano Gordon Childe popularizó
el término “Revolución neolítica” en la década de 1940. Sin embargo,
actualmente se cree que en el pasado se exageró el impacto de la
innovación agrícola: el desarrollo de la cultura neolítica parece haber
sido un cambio gradual más que repentino. Además, antes de que
apareciera la agricultura, hay evidencias arqueológicas de que
normalmente hubo un período de vida seminómada, en el que las
sociedades preagrícolas podrían haber tenido una red de lugares de
acampada y vivir en localidades diferentes, de acuerdo con la respuesta
de los recursos a las variaciones estacionales. A veces, uno de esos
lugares podría haber sido adoptado como campamento base; el grupo
podía pasar allí la mayor parte del tiempo, a lo largo del año, explotando
los recursos locales, incluyendo plantas salvajes: es un paso más
cercano a la agricultura, que no es totalmente incompatible con la
búsqueda de alimentos, como medio de vida. Eso significa que un grupo
podía llevar a cabo actividades de cazador-recolector durante parte del
año, y agrícolas en el resto, quizás a pequeña escala. Más que una
revolución, el registro arqueológico sugiere que la adopción de la
agricultura es el resultado de cambios pequeños y graduales.
Herramientas de obsidiana
Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright)
La agricultura se desarrolló de manera independiente en varias
regiones. Desde su origen, la pauta dominante en esas regiones
separadas es la difusión de las economías agrícolas y la reducción de las
actividades de caza y recolección, hasta el punto de que, hoy en día, las
economías de caza sólo persisten en áreas marginales en las que los
cultivos son imposibles, como las regiones árticas heladas, áreas
densamente forestales, o desiertos áridos.
La agricultura introdujo cambios fundamentales que afectaron la
organización de la sociedad humana y su uso de la tierra, lo que implicó
la deforestación, el cultivo de raíces alimenticias y de cereales que se
pueden almacenar por períodos prolongados, junto con el desarrollo de
nuevas tecnologías de cultivo y pastoreo como el arado, los sistemas de
irrigación, etc. Una agricultura más intensiva implica más comida
disponible para más gente, más aldeas y una transición hacia una
organización política y social más compleja. Conforme crece la densidad
de la población de las aldeas, estas se transforman gradualmente en
pueblos y finalmente en ciudades.
Desarrollos durante el Neolítico
Al adoptar un estilo de vida sedentaria, los grupos del Neolítico
aumentaron su consciencia de la territorialidad. Durante el período de
9600 a 6900 a. C., en el Oriente Próximo, hubo también innovaciones en
puntas de flecha, aunque no se detectaron cambios importantes en los
animales cazados. Sin embargo, se encontraron esqueletos humanos
con puntas de flecha incrustadas y, también hacia esas fechas,
asentamientos como el de Jericó, rodeados por murallas masivas y
fosos. Parece que la evidencia de ese período es un testimonio de
conflictos intercomunales, no muy distantes de la guerra organizada.
También hubo innovaciones adicionales en la producción de
herramientas de piedra adoptadas de forma general por muchos grupos
de localizaciones distantes, lo que evidencia la existencia de redes
importantes de intercambio e interacción cultural.
Collar neolítico de variscita
Mark Cartwright (CC BY-NC-SA)
La vida en asentamientos permanentes trajo consigo nuevas formas de
organización social. Al hacerse más eficientes las estrategias de
subsistencia en las comunidades neolíticas, creció la población de los
diversos asentamientos. A partir de trabajos antropológicos, sabemos
que, cuanto más grande es el grupo, la sociedad se vuelve menos
igualitaria y más jerárquica. Aumentó la importancia social de los
miembros de la comunidad implicados en la gestión y el reparto de los
recursos alimentarios. Las evidencias arqueológicas han mostrado que,
durante el Neolítico temprano, las viviendas no tenían instalaciones
individuales de almacenamiento; tanto el almacenamiento como las
actividades vinculadas a la preparación de la comida para su almacenaje
se gestionaban a nivel de la aldea. En el sitio de Jarf el Ahmar, al norte
de Siria, hay una gran estructura subterránea que se utilizaba como
almacén comunitario. Esa construcción ocupa un lugar céntrico entre las
viviendas y también hay evidencias de que se llevaban a cabo diversos
rituales allí.
HACIA EL FINAL DE LA ERA NEOLÍTICA
SE INTRODUJO LA METALURGIA DEL
COBRE, QUE MARCA UN PERÍODO DE
TRANSICIÓN HACIA LA EDAD DEL
BRONCE.
Otro sitio arqueológico en el norte de Siria llamado Tell Abu Hureyra
muestra evidencias de la transición de la búsqueda al cultivo de
alimentos: fue un proceso gradual que se prolongó por varios siglos. Los
primeros habitantes del sitio cazaban gacelas, onagros y reses salvajes.
Posteriormente, se aprecian evidencias de cambio: se redujo el consumo
de gacela y creció el de oveja (salvaje al principio, y domesticada al
final). El pastoreo pasó a ser la fuente principal de carne, y la caza de
gacelas se convirtió en una actividad marginal. Los restos humanos
muestran un mayor desgaste dental en todos los adultos, que es un
reflejo de la preponderancia de cereales en la dieta. Es interesante el
hecho de que, una vez introducida la cerámica, descendieron las tasas
de desgaste dental, pero aumentó la frecuencia de dientes en mal
estado, lo que sugiere que los alimentos cocinados hechos a base de
harina molida a la piedra fueron reemplazados de forma mayoritaria por
platos como las gachas de avena, que se hervían en ollas.
El fin del Neolítico
Hacia el final de la era neolítica se introdujo la metalurgia del cobre, que
marca un período de transición hacia la Edad del Bronce, a veces
denominada Calcolítico o Eneolítico. El bronce es una aleación de cobre
y zinc, más dura que el cobre, con mejores propiedades de fundición y
un punto de fusión inferior. El bronce se puede utilizar para fabricar
armas, algo que no era posible con el cobre, que no es lo
suficientemente duro para soportar las condiciones del combate. Con el
tiempo, el bronce pasó a ser el principal material de herramientas y
armas, y buena parte de la tecnología de la piedra quedó obsoleta, lo
que marcó el final del Neolítico y, por tanto, de la Edad de Piedra.