Estructura y Funciones de las Cortes Españolas
Estructura y Funciones de las Cortes Españolas
Indice Tema 1
1.4.1. El Pleno.
2.1. Designación.
2.2. Cese.
3. El poder judicial.
índice Tema 2
Índice Tema 2 O posiciones
güB9 P ° G ra l M a rtín e z C a m po s. 5 2 80 10 M A D R ID Tel 914 444 9 20
G ran do G racia . 171 08012 BAR C ELO N A Tel 9 34 150 9 88
A lb o ra y a . 23 46010 V A L E N C IA T el. 963 6 1 4 199
P o n z a n o . 15 28010 M A D R ID Tel 9 1 4 4 44 9 20
TEMA 2
I. I. CONCEPTO Y COMPOSICIÓN.
a) Son el órgano típicamente representativo del pueblo español a través del cual los ciudadanos
participan en los asuntos públicos por medio de representantes. La elección de estos repre
sentantes supone el ejercicio por los ciudadanos del derecho de participación regulado en el
artículo 23 de la Constitución Española, que como vimos en el Tema 1, se configura como un
derecho fundam ental objeto de una especial protección.
b) Las Cortes son un órgano de poder político. Son uno de los poderes del Estado a que se refiere
el artículo l.° 2 de la Constitución. Y en la terminología clásica son el poder legislativo, que
goza de independencia frente a los otros poderes, si bien mantiene relaciones de colaboración e
interacción.
c) Son un órgano deliberante: sus decisiones se llevan a cabo a través de un proceso de discusión
en el que participan m iem bros de las diversas tendencias dando un grado de m ayor racionali
dad a sus acuerdos.
e) Son un órgano de acción continuada que ejerce sus funciones incluso durante las vacaciones
parlam en tarias o en los supuestos de disolución o extinción del m andato, a través de la D ip u ta
ción perm anente.
E F .- Oposiciones 2 -1
I) Las Cortes son un poder legislativo, es decir, creadoras de Derecho, de normas superiores a
cualquier otra, que no podrán ser enjuiciadas sino por el Tribunal Constitucional.
Las Cortes Generales se componen de dos Cámaras: el Congreso de Diputados y el Senado. Vea
mos a continuación la composición de cada una de ellas.
1.1.1. El Congreso.
Es el órgano político por excelencia que canaliza la representación del pueblo español, realizando
con carácter casi exclusivo la función política en que se hace efectiva la relación de confianza en que
se apoya el Gobierno y es además el principal órgano en la elaboración de las leyes, sin perjuicio de la
participación del Senado, la cual, tiene un carácter subordinado.
N ota: En las cuestiones de test relacionadas con este apartado debemos atender a la referencia legis
lativa que haga la pregunta, pues si la cuestión plantea qué número de miembros componen el
Congreso según la Constitución, la respuesta será «un mínimo de 300 y un máximo de 400». Si
se menciona la LOREG o se plantea el número de Diputados que componen la Cámara Baja sin
mención al texto constitucional, le respuesta será «350 Diputados».
Respecto a la distribución territorial de sus miembros, la Constitución Española indica que la cir
cunscripción electoral es la provincia.
Las poblaciones de Ceuta y Melilla estarán representadas cada una de ellas por un Diputado.
La Ley distribuirá el número total de Diputados, asignando una representación mínima inicial a
cada circunscripción y distribuyendo los demás en proporción a la población.
Nuevamente será la LOREG la encargada de fijar esa asignación mínima inicial, y así, el artículo
162 señala que a cada provincia le corresponde un mínimo inicial de dos Diputados. Para completar el
reparto, los 248 Diputados restantes se distribuyen entre las provincias en proporción a su población.
Respecto al sistema electoral empleado, procede indicar que de acuerdo con la Constitución Espa
ñola la elección se verificará en cada circunscripción atendiendo a criterios de representación propor
cional.
2 -2 E F .- Oposiciones
El Congreso es elegido por 4 años. El mandato de los Diputados termina 4 años después de su
cleeeión o el día de la disolueión de la Cámara.
La eitada disolueión anticipada, puede ocurrir, bien a propuesta del Presidente del Gobierno se
gún el artículo I 15 de la Constitución Española o bien en los supuestos en que tras la celebración de
elecciones o la negación del voto de confianza se proceda a nombrar Presidente del Gobierno por el
procedimiento previsto en el articulo 99 de la Constitución y transcurridos 2 meses desde la primera
votación de investidura, ningún candidato hubiera obtenido la confianza de la Cámara.
Son electores y elegibles todos los españoles que estén en pleno uso de sus derechos políticos.
Hav que tener en cuenta a este respecto que el artículo 23 de la Constitución Española consagra
como únicos titulares del derecho a la elección de representantes en elecciones periódicas, a los es
pañoles. si bien, de conformidad con el artículo 13.2, los extranjeros también podrán ser titulares del
derecho al sufragio activo v pasivo, pero únicamente en las elecciones municipales. Por lo tanto, en
la elección de los miembros de las Cámaras solo los españoles pueden ejercer el derecho al voto y ser
elegidos.
L3S elecciones tendrán lugar entre los 30 días y 60 días desde la terminación del mandato y el
Congreso electo deberá ser convocado dentro de los 25 días siguientes a la celebración de las eleccio
nes.
1.1.2. El Senado.
En cada provincia se elegirán cuatro Senadores por sufragio universal, libre, igual, directo y se
creto por los votantes de cada una de ellas.
En las provincias insulares, cada isla o agrupación de ellas, con Cabildo o Consejo Insular, cons
tituirá una circunscripción a efectos de elección de Senadores, correspondiendo tres a cada una de las
islas mayores -Gran Canaria, M allorca y Tenerife- y uno a cada una de las siguientes islas o agrupacio
nes: Ibiza-Formentcra, Menorca, Fuerte ven tura, Gomera, Hierro, Lanzarote y La Palma.
Las poblaciones de Ceuta y Melilla elegirán cada una de ellas dos Senadores.
Las Comunidades Autónomas designarán además un Senador y otro más por cada millón de habi
tantes de su respectivo territorio. La designación corresponderá a la Asamblea legislativa o, en su de
fecto, al órgano colegiado superior de la Comunidad Autónoma, de acuerdo con lo que establezcan los
Estatutos, que asegurarán, en todo caso, la adecuada representación proporcional.
En la legislatura 20^2>-^oS^p\ Senado se compone de 266 senadores, de los cuales 58 han sido
designados por las Comunidades Autónomas.
Al igual que el Congreso, el Senado es elegido por 4 años, de modo que el mandato de los Sena
dores termina 4 años después de su elección o el día de la disolución de la Cámara.
E F .- Oposiciones 2 - .3
1.2. INCOMPATIBILIDADES Y PRERROGATIVAS.
Las Cortes Generales se hallan integradas por los miembros del Congreso (Diputados) y los del
Senado (Senadores) elegidos por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto, y no ligados por
mandato imperativo (art. 67.2 de la Constitución Española). La prohibición del mandato imperativo va
acompañada de la configuración de los votantes como cuerpo electoral cuya tarca es elegir a la Cámara
pero cuc a voluntad no puede predeterminar en modo alguno la libre voluntad del representante.
Como va hemos indicado, son elegibles todos los españoles que estén en pleno uso de sus dere
chos políticos siempre que no concurra en ellos una causa de inelegibilidad a determinar por la Ley
Electoral.
• A los altos cargos de la Administración del Estado que determine la ley, con la excepción de los
miembros del Gobierno.
Además nadie podrá ser miembro de las dos Cámaras simultáneamente, ni acumular el acta de
una Asamblea de Comunidad Autónoma con la de Diputado al Congreso (art. 67.1 de la Constitución
Española).
Esto implica que no es posible ser Diputado autonómico y miembro del Congreso acumulando
ambos cargos, pero sí es posible, y así ocurre en muchos casos, ser Senador y miembro de una Asam
blea Legislativa de una Comunidad Autónoma.
En cuanto a la primera cuestión hay que señalar que los miembros de las Cortes Generales no
deben estar ligados por mandato imperativo (art. 67.2). Su mandato, pues, es representativo. Los par
lamentarios no deben recibir instrucciones vinculantes de los electores que los han elegido. Como es
notorio, se trata aquí de un antiguo principio del Estado liberal, que la existencia de los partidos políti
cos y la misma democracia liberal ha puesto en crisis, ya que resulta contradictorio con la disciplina de
partido y con el carácter de clase o regional de algunos importantes partidos.
En cuanto a los derechos y privilegios de Diputados y Senadores los principales son los siguientes:
• Inviolabilidad por las opiniones manifestadas en el ejercicio de sus funciones (art. 71), lo que
significa la imposibilidad de ser perseguido, detenido o juzgado por razón de las opiniones o
m
2 -4 »E F .- Oposiciones
■d
de los votos emitidos en la Cámara o sus Comisiones. Esta prerrogativa tiene como finalidad la
protección de la libre formación de voluntad de la Cámara.
• Inmunidad durante el periodo de su mandato, que solo podrá procederse a su detención en caso
de flagrante delito y que para ser inculpado o procesado se necesitará autorización previa de la
respectiva Cámara. Es lo que los Reglamentos denominan «suplicatorios».
• Remuneración: Diputados y Senadores percibirán una asignación económica que será fijada por
la respectiva Cámara.
• Fuero especial en materia criminal, de modo que en las causas contra Diputados y Senadores la
competencia corresponde a la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.
1.3. ATRIBUCIONES.
En virtud del artículo 66 de la Constitución Española, podemos sintetizar las funciones de las
Corles en legislativa, de carácter financiero y de control, existiendo, asimismo, otras funciones diver
sas que enumeraremos en el último apartado de esta pregunta.
• Función legislativa.
Como ya apuntamos en otro momento, el «Poder Legislativo» reside en las Cortes Generales,
lo que dicho con otros términos significa que son el órgano encargado de elaborar las leyes.
Las leyes son las normas aprobadas por las Cortes Generales, sancionadas y promulgadas por el
Rey y publicadas en el Boletín Oficial del Estado.
a) Al Gobierno.
d) A los ciudadanos, de acuerdo con el artículo 87.3 de la Constitución, y con la ley orgáni
ca que la desarrolle: por una ley orgánica se regulará en qué forma y con sujeción a qué
requisitos podrá ejercerse la iniciativa popular para presentar proposiciones de ley. En
cualquier caso, el mínimo de firmas acreditadas que se exigirá será de 500.000 y quedarán
excluidas de la iniciativa popular todas las materias que sean propias de leyes orgánicas,
tributarias, de orden internacional o referentes a la prerrogativa de gracia (se reguló por la
Ley Orgánica 3/1984, de 26 de marzo).
E F .- Oposiciones 2 -5
b) Seguidamente se remite al Congreso, acompañado de una «Exposición de Motivos» de los
antecedentes necesarios para pronunciarse sobre el proyecto.
e) La Mesa del Congreso ordenará su publicación y la apertura del plazo para presentar «en
miendas», disponiendo desde este momento, los Diputados y Grupos Parlamentarios, de
un plazo de 15 días hábiles para presentar enmiendas.
d) Aprobado un proyecto de ley por el Congreso, su Presidente lo remitirá, con los antece
dentes del mismo y documentos producidos en la tramitación ante dicha Cámara, al Pre
sidente del Senado. Este último, cumplidos los trámites reglamentarios, someterá el pro
yecto a la deliberación de la Cámara Alta (Congreso = «Cámara Baja»; Senado = «Cámara
Alta»),
c) En el plazo de 2 meses, contados a partir del día en que se reciba el texto del proyecto, el
Senado puede aprobarlo, oponer su veto o introducir enmiendas. El citado plazo puede
reducirse a 20 días naturales en los proyectos declarados urgentes por el Gobierno o por el
Congreso.
- En caso de veto por el Senado, el proyecto de ley no podrá ser sometido a la sanción del Rey
hasta que el Congreso levante el veto mediante la ratificación por «mayoría absoluta» del
texto original.
Si no obtuviese tal mayoría se someterá de nuevo a votación una vez hayan transcurrido 2
meses desde la interposición del veto. Si en esta votación el proyecto lograra «mayoría sim
ple», quedará levantado el veto y aprobado; en caso contrario, el proyecto será rechazado.
Las proposiciones de ley dimanantes del Congreso podrán ser adoptadas a iniciativa:
Las proposiciones de ley dimanantes del Senado podrán ser adoptadas a iniciativa:
a) Un Grupo parlamentario.
b) Veinticinco Senadores.
Las proposiciones de ley de las Comunidades Autónomas, y las de iniciativa popular, serán
examinadas por la Mesa del Congreso a efectos de verificar el cumplimiento de los requisitos
legalmente establecidos.
Por último, añadir que, según el artículo 91 de la Constitución: «El Rey, en el plazo de 15 días,
sancionará las leyes aprobadas por las Cortes Generales y las promulgará y ordenará su inme
diata publicación», entrando en vigor conforme a lo establecido en el Código Civil.
2 -6 E F .- Oposiciones
Además de la tramitación de proyectos y proposiciones de ley, el desarrollo de esta función legislati
va de las Cortes comprende las siguientes manifestaciones:
• De acuerdo con el artículo 81 de la Constitución Española, «Son Leyes orgánicas las relati
vas al desarrollo de los derechos fundamentales y de las libertades públicas, las que aprue
ben los Estatutos de Autonomía y el régimen electoral general y las demás previstas en la
Constitución». A lo largo del texto constitucional se reservan a ley orgánica otras materias
tales como la iniciativa legislativa popular, el funcionamiento del Tribunal Constitucional, o
las condiciones y el procedimiento de las distintas modalidades de referendum, entre otras.
2. Autorización al Gobierno para dictar normas con rango de ley sobre materias no reservadas a
la ley orgánica (arts. 82 a 85). La delegación legislativa se otorgará mediante una ley de bases
cuando su objeto sea la formación de textos articulados o por una ley ordinaria cuando se trate
de refundir varios textos legales en uno solo, teniendo en cuenta que las disposiciones del Go
bierno que contengan legislación delegada recibirán el título de decretos legislativos.
• Función financiera.
1. Aprobación de los Presupuestos del Estado, potestad atribuida a las Cortes Generales por el
artículo 66, y desarrollada en el artículo 134 de la Constitución, de acuerdo con el cual, co
rresponde al Gobierno la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado y a las Cortes
Generales su examen, enmienda y aprobación.
2. Planificación, mediante ley, de la actividad económica general para atender a las necesidades
colectivas, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial y estimular el crecimiento
de la renta y de la riqueza y su más justa distribución (art. 131.1).
3 3 1 9 Oposiciones SE P T IE M B R E 2015 2 -7
•4. I jercicio de la potestad originaria partí establecer tributos mediante ley y, por norma del mis
mo rango, determinación de todo benelleio fiscal (art. 133).
5. Autorización aI Gobierno para emitir Deuda Pública o contraer crédito (art. 135).
ó. Control de las cuentas y de la gestión económica del Estado, así como del sector público a
realizar por el Tribunal de Cuentas, que depende directamente de las Cortes Generales, y que
ejercerá sus funciones por delegación de ellas en el examen y aprobación de la Cuenta Gene
ral del Estado, acerca de la cual remitirá a las Cortes un informe anual.
• Función de control.
A través de la actividad de control las Corles llevan una inspección de crítica y censura de las
actividades del Gobierno, a la vez que participan en la misma.
Sus manifestaciones típicas, que serán objeto de desarrollo en el Tema 5 de este Bloque de Or
ganización Pública, son:
a) La facultad de las Cámaras o sus Comisiones a exigir información del Gobierno (arts. 109 y
110 de la Constitución Española).
b) La facultad de los parlamentarios de hacer preguntas al Gobierno o sus Ministros (art. 111).
c) La posibilidad de formular interpelaciones que pueden dar lugar a mociones (art. 111).
d) Aprobación del voto de investidura del Presidente del Gobierno (art. 99).
e) Aprobación de la moción de censura (arts. 113 y 114), que necesariamente contiene un can
didato a la Presidencia del Gobierno.
g) Declarar el Estado de sitio y autorizar la declaración del Estado de excepción (art. 116).
• Otras funciones.
1. Propuesta al Rey, tanto por el Congreso como por el Senado, de cuatro personas por cada
Cámara para ser designadas miembros del Tribunal Constitucional (art. 159.1).
2. Propuesta al Rey, tanto por el Congreso como por el Senado, de diez personas por cada Cá
mara para ser designadas miembros del Consejo General del Poder Judicial (art. 122.3).
2-8 ►
m EF .- Oposiciones
5. Autorización riel referendum consultivo de todos los ciudadanos sobre decisiones políticas
de especial transcendencia, el cual se convoca por el Rey a propuesta del Presidente del Go
bierno con la autorización expresa del Congreso de los Diputados (art. 92).
Cada una de las Cámaras tiene su propia organización determinada por la Constitución y sus res
pectivos Reglamentos. Las Cámaras funcionarán en Pleno y por Comisiones (art. 75). Las sesiones
plenarias serán públicas, salvo acuerdo en contrario, adoptado por mayoría absoluta o con arreglo al
Reglamento (art. 80).
1.4.1. El Pleno.
Deben destacarse en la organización del Pleno algunas cuestiones relativas al Presidente y la Mesa.
Así. las Cámaras eligen sus respectivos Presidentes y los demás miembros de sus Mesas.
La Mesa es el órgano rector de la Cámara y ostenta la representación colegiada de esta en los actos
a que asista.
Los Presidentes del Congreso y del Senado poseen todos los poderes administrativos y facultades
de policía en el interior de sus respectivas sedes.
La Mesa del Senado, se compone del Presidente, dos Vicepresidentes y cuatro Secretarios. Re
sultará elegido Presidente del Senado el que obtenga el voto favorable de la mayoría absoluta de los
miembros de la Cámara. No lográndose la mayoría absoluta, se procederá a efectuar una nueva vo
tación entre aquellos Senadores que hayan empatado con mayor número de votos o, en defecto del
supuesto anterior, entre los que hayan obtenido las dos mayores votaciones. En esta segunda votación
resultará elegido el que obtenga más votos.
La Mesa del Congreso se compone de Presidente, cuatro Vicepresidentes y cuatro Secretarios. Re
sultará elegido Presidente del Congreso el que obtenga el voto de la mayoría absoluta de los miembros
de la Cámara. Si ninguno obtuviera en primera votación dicha mayoría, se repetirá la elección entre los
que hallan alcanzado las dos mayores votaciones y resultará elegido el que obtenga más votos. El Pre
sidente del Congreso preside las sesiones conjuntas de ambas Cámaras.
Además en cada Cámara existe una Junta de Portavoces constituida por los Portavoces de los
Grupos Parlamentarios. Se reunirá bajo la presidencia del Presidente de la Cámara respectiva.
Las Comisiones, salvo precepto en contrario, estarán formadas por los miembros que designen los
Grupos Parlamentarios en el número que, respecto de cada uno, indique la mesa del Congreso, oída la
Junta de Portavoces, y en proporción a la importancia num érica de aquellos en la Cámara.
E F .- Oposiciones 2 -9
F.n cuanto a las Comisiones I egislativas Permanentes, el Pleno podrá delegar en ellas la apro
bación de proyectos \ proposiciones de lev. salvo cuando se refieran a la reforma constitucional, las
cuestiones internacionales, las leves orgánicas v de bases y los Presupuestos Generales del Estado. La
delegación puede ser rc\ocada. I ste recurso, procedente de la Constitución italiana, no parece que ha
ya cumplido el proposito que lo animaba de descargar los asuntos riel Pleno, aunque lo cierto es que la
previsión tampoco estorba (art. 75),
Ante las ( omisiones será obligatorio comparecer por acuerdo de las Cámaras, podiendo imponer
se sanciones en caso de incumplimiento de dicha obligación (art. 7ó.2).
ción sea comunicado al Ministerio fiscal para el ejercicio, cuando proceda, de las acciones oportunas.
Sera obligatorio comparecer a requerimiento de las Cámaras. La ley regulará las sanciones que puedan
imponerse por incumplimiento de esta obligación.
Ln cada Cámara habrá una Diputación Permanente compuesta por un mínimo de 21 miembros,
que representarán a los Grupos Parlamentarios, en proporción a su importancia numérica.
Las Diputaciones Permanentes estarán presididas por el Presidente de la Cámara y estarán dotadas
de los siguientes poderes:
c) En caso de haber sido disuelta o de que hubiere expirado el mandato del Congreso de los D ipu
tados, asumir las facultades de este en orden a:
Que reúnen a los miembros de la Cámara del mismo partido o de tendencias afines. Se exige un
mínimo de miembros para constituir un Grupo. Cada Grupo tiene un portavoz. Todos los portavoces
constituyen la Junta de Portavoces y junto con el Presidente de la Cám ara fijan el orden del día.
Los D iputados, en número no inferior a 15, podrán constituirse en G rupo Parlam entario. También
los Diputados de una o varias formaciones políticas que, aun sin reunir dicho número, hubieren obtenido
2-10 ►
m E F .- Oposiciones
un número de escaños no interior a cinco y, al menos, el 15 por 100 de los votos correspondientes a las
circunscripciones en que hubieren presentado candidatura o el 5 por 100 de los emitidos en el conjunto
de la nación.
La constitución de los Grupos Parlamentarios se hará dentro de los 5 días hábiles siguientes a la
sesión constitutiva del C ongreso, y los Diputados que no queden integrados en un Grupo Parlamenta
rio pasarán a formar el Grupo Mixto.
Cada Grupo Parlamentario estará compuesto, al menos, por 10 Senadores, integrándose en el Gru
po Mixto los que no se incorporen a un Grupo Parlamentario.
Una particularidad que se da en la Cámara Alta es la de que dentro de los Grupos Parlamentarios
que se compongan de Senadores elegidos en el territorio de dos o más Comunidades Autónomas, o por
las Asambleas Legislativas de las mismas, podrán constituirse en Grupos Territoriales, integrados cada
uno de ellos, como mínimo, por tres Senadores.
Las Cámaras se reúnen anualmente en dos periodos de sesiones: el primero, de septiembre a di
ciembre. y el segundo, de febrero a junio (art. 73.1).
Las Cámaras pueden reunirse en sesiones extraordinarias a petición del Gobierno, de la Diputa
ción Permanente o de la mayoría absoluta de los miembros de cualquiera de ellas. Deben convocarse
sobre un orden del día determinado y serán clausuradas una vez que este haya sido agotado (art. 73.2).
c) Aprobación de los acuerdos por la mayoría de miembros presentes, sin perjuicio de las espe
ciales que establezcan la Constitución, las Leyes y los Reglamentos de las Cámaras.
El régimen jurídico del Defensor del Pueblo está previsto en las siguientes normas:
Artículo 54 de la Constitución Española, incluido en el Capítulo IV del Título I que regula las
garantías de los derechos del m encionado Título, y que en consecuencia lo define como el Alto com i
sionado de las Cortes Generales, designado por estas para la defensa de los derechos com prendidos en
el Título I, a cuyo efecto podrá supervisar la actividad de la Administración, dando cuenta a las Cortes.
E F .- Oposiciones 2-11
El propio articulo 54 resena a !o\ Orgánica la regulación de esta institución, y en cumplimiento
de esta exigencia constitucional de aprobo la I.ev Orgánica 3 19X1. de 6 de abril, del Detensor del Pue
blo. que ha sido modificada poi la I e\ Orgánica 2 1992. de 5 de marzo.
■Y-imismo. el Defensor del Pueblo está regulado en un Reglamento adoptado por las Mesas del
Congreso v del Senado reunidas en sesión conjunta, el 6 de abril de 19X3. conocido como «Reglamen
to de Organización v I uncionamiento del Deícnsor del Pueblo», modificado por Resoluciones de 21
de ahid di luu2 \ de 2b de septiembre de 2000 \ 3 de octubre de 2000.
2 ) D I S K i\ \( l« > \
I I Delensoi del Pueblo es designado por las ( orles para un periodo de 5 años a propuesta de la
Comisión Mixta de Relaciones con el Defensor del Pueblo. Puede ser candidato cualquier español,
mayor de edad que se encuentre en el pleno uso y disfrute de sus derechos civiles y políticos.
• Se designará en las ( orles Generales una Comisión Mixta Congreso-Senado encargada de rela
cionarse con el Defensor del Pueblo.
• Dicha Comisión se reunirá para proponer a los Plenos de las Cámaras el candidato o candidatos
a Defensor del Pueblo.
• Sera designado quien obtuviese una votación favorable de las tres quintas partes de los miem
bros del Congreso y posteriormente, en un plazo máximo de 20 días, fuese ratificado por esta
misma mayoría del Senado.
• Los Presidentes del Congreso y del Senado acreditarán conjuntamente con sus firmas el nom
bramiento del Defensor del Pueblo, que se publicará en el Boletín Oficial del Estado.
El Defensor del Pueblo estará auxiliado por un adjunto primero y un adjunto segundo, en los que
podrá delegar sus funciones y que le sustituirán por su orden, en el ejercicio de las mismas, en los su
puestos de imposibilidad temporal y en los de cese.
El Defensor del Pueblo nombrará a sus adjuntos, previa conformidad de las cámaras en la forma
que determinen sus reglamentos.
El Defensor como los adjuntos no estarán sujetos a mandato imperativo alguno, ni recibirán ins
trucciones de ninguna autoridad; gozando de inviolabilidad por las opiniones o actos que realicen en
el ejercicio de sus cargos y no podrán ser detenidos si no es en caso de flagrante delito, en cuyo caso
la inculpación, prisión, procesamiento y juicio corresponde exclusivamente a la Sala de lo Penal del
Tribunal Supremo.
Las personas que se encuentren al servicio del Defensor del Pueblo, y mientras perm anezcan en el
m ismo, se considerarán como persona al servicio de las Cortes.
2 -1 2 ¥
m E F .- Oposiciones
La dotación económica necesaria para el funcionamiento de la institución constituirá una partida
dentro de los Presupuestos de las Cortes Generales.
2.2. CESE.
a) Por renuncia, expiración del pla/.o para su nombramiento o muerte, en cuyos supuestos se de
clarará vacante el cargo por el Presidente del Congreso.
b) Por actuar con notoria negligencia en el cumplimiento de las obligaciones y deberes del cargo.
Ln tal supuesto, el artículo 5." de la Ley Orgánica del Defensor del Pueblo exige que el cese se
decidirá por mayoría de 3/5 de los componentes de cada Cámara mediante debate y previa au
diencia del interesado.
c) Por incapacidad sobrevenida o por haber sido condenado, mediante sentencia formal, por deli
to doloso. En estos supuestos, la ley exige también el requisito del apartado anterior, es decir,
mayoría de 3/5 de ambas Cámaras.
En los supuestos en que esté vacante el cargo y en tanto no se proceda a una nueva designación,
desempeñarán sus funciones, en su propio orden, los Adjuntos.
Es de señalar que la defensa de los derechos que se encomienda al Defensor del Pueblo es la to
talidad de los derechos reconocidos en el Título Primero, y no solo un grupo de los mismos, y no solo
los de la Sección 2.a del Capítulo II de dicho Título, que ya goza de una protección suficiente a través
del procedimiento judicial sumario y el recurso de amparo. Son precisamente el resto de los derechos
de este Título los que constituirán fundamentalmente el objeto de las actuaciones del Defensor. Se tra
ta de los derechos de los ciudadanos que la Administración en su relación cotidiana y directa con estos
tiende a violar. Es en este contexto de «mala administración» donde cobran toda su importancia y jus
tificación las facultades de supervisión del Defensor del Pueblo respecto de la Administración Pública.
Siguiendo con la legitimación para dirigirse al Defensor del Pueblo, y además de la posibilidad
prevista anteriormente, el artículo 10.2 de la Ley Orgánica 3/1981, establece que: «Los Diputados y
Senadores individualmente, las Comisiones de investigación o relacionadas con la defensa general o
parcial de los derechos y libertades públicas y, principalmente, la Comisión Mixta Congreso-Senado
de relaciones con el Defensor del Pueblo podrán solicitar, mediante escrito motivado, la intervención
del Defensor del Pueblo para la investigación o esclarecimiento de actos, resoluciones y conductas
concretas producidas en las Administraciones Públicas, que afecten a un ciudadano o grupo de ciuda
danos en el ámbito de sus competencias».
E F .- Oposiciones 2-13
Las quejas con que se inicia ei procedimiento a instancia de parte se harán por escrito en papel
común, sin necesidad de intervención de ahogado o procurador, con especificación de los datos perso
nales de identificación del reclamante v el objeto de su queja. Todas las actuaciones del Defensor del
Pueblo son gratuitas para el interesado.
La queja deberá presentarse en el plazo máximo de un año, contado a partir del momento en que
se tuviera conocimiento de los hechos objeto de la misma.
Fl Defensor del Pueblo registrará y acusará recibo de las quejas que se formulen, que tramitará o
rechazara. Fn este último caso lo hará en escrito motivado, podiendo informar al interesado sobre las
vías mas oportunas para ejercitar su acción, caso de que a su entender hubiese alguna.
Admitida la queja, el Defensor del Pueblo promoverá la oportuna investigación sumaria c infor
mal para el esclarecimiento de los supuestos de la misma. En todo caso dará cuenta del contenido sus
tancial de la solicitud al organismo o a la dependencia administrativa procedente con el fin de que por
su jefe, en el plazo máximo de 15 días, se remita informe escrito.
Todos los poderes públicos están obligados a auxiliar, con carácter preferente y urgente, al Defen
sor del Pueblo en sus investigaciones e inspecciones, a cuyo efecto:
b) El Defensor del Pueblo podrá solicitar a los poderes públicos todos los documentos que consi
dere necesarios para el desarrollo de su función, incluidos aquellos clasificados con el carácter
de secretos salvo que el Consejo de Ministros acuerde la no remisión de los mismos. Cuando
entienda que un documento declarado secreto y no remitido por la Administración pudiera
afectar de forma decisiva a la buena marcha de su investigación, lo pondrá en conocimiento de
la Comisión Mixta Congreso-Senado encargada de relacionarse con el Defensor del Pueblo.
El Defensor del Pueblo, aun no siendo competente para modificar o anular los actos y resolucio
nes de la Administración Pública, podrá, sin embargo, sugerir la modificación de los criterios utiliza
dos para la producción de aquellos.
El Defensor del Pueblo, con ocasión de sus investigaciones, podrá formular a las autoridades y
funcionarios de las Administraciones Públicas:
• Advertencias.
• Recomendaciones.
2-14 » E F .- Oposiciones
F:n todos los casos, las autoridades y los funcionarios vendrán obligados a responder por escrito
en termino no superior al de un mes.
Además, el Defensor del Pueblo informará al interesado del resultado de sus investigaciones y
gestión, asi como de la respuesta que hubiese dado la Administración o funcionario implicados, salvo
en el caso de que estas, por su naturaleza, fuesen consideradas como de carácter reservado o declara
das secretas.
I I Defensor del Pueblo dará cuenta anualmente a las Cortes Generales de la gestión realizada en
un informe que presentará ante las mismas. In su informe indicará el número y tipo de quejas presen
tadas: aquellas que hubiesen sido rechazadas y sus causas, así como las que fueron objeto de investiga
ción \ el resultado ríe las misma, con especificación de las sugerencias o recomendaciones admitidas
por las Administraciones Públicas.
Como ya hemos expuesto, la actuación del Defensor del Pueblo se extiende al ámbito de la Admi
nistración Civil en lo relativo a sus relaciones con los ciudadanos y su actuación conforme a los crite
rios previstos en el artículo 103.1 de la Constitución Española. Pero la Ley Orgánica del Defensor del
Pueblo hace referencia también a la capacidad investigadora del Defensor del Pueblo en otros ámbitos.
A este respecto podemos destacar las siguientes cuestiones:
• El Defensor del Pueblo podrá, en todo caso, de oficio o a instancia de parte, supervisar por sí
mismo la actividad de las Comunidades Autónomas. En gran parte de las mencionadas Comu
nidades Autónomas se han constituido órganos similares al Defensor del Pueblo que actúan en
su respectivo ámbito, por lo que estos órganos deben coordinar sus funciones con las del De
fensor del Pueblo y este podrá solicitar su cooperación.
• El Defensor del Pueblo velará por el respeto de los derechos proclamados en el Título Primero
de la Constitución, en el ámbito de la Administración Militar, sin que ello pueda entrañar una
interferencia en el Mando de la Defensa Nacional.
3. EL PODER JUDICIAL.
Uno de los pilares básicos del estado liberal, en la fórmula de Montcsquieu, es el principio de se
paración de poderes, distinguiéndose entre poder ejecutivo, legislativo y judicial.
Partiendo de esta separación de poderes, podemos afirmar a grandes rasgos que al poder legisla
tivo le asiste la potestad legislativa (art. 66.2) al ejecutivo la reglamentaria y ejecutiva (art. 97), y a los
jueces y tribunales «la potestad jurisdiccional en todo tipo de procesos, juzgando y haciendo ejecutar
lo juzgado». Dicha potestad en cuanto tal, posee determinadas notas que la diferencian de las demás;
E F .- Oposiciones 2-15
decir, a ya omites y todos los justiciables
d e s t a c a la d e s u g e n e r a l i d a d p u e s s e e j e r c e f r e n t e a t o d o s , e s
e stá n oblicuad os a c u m p l o la s r e s o l u c i o n e s judiciales a colaborar con los jueces y tribunales en el
y
proceso. Asi l o d i c e el a r t i c u l o I I b d e la ( o n s t i t u e i ó n Española cuando afirma textualmente «es obli
g a d o c u m p lit l a s s e n t e m l a s v demas resoluciones firmes de l o s jueces y tribunales, así como prestar la
c o la b o ra ció n r e q u e r i d a p o r e s t o s e n el curso d e l proceso y en la ejecución de lo resuelto».
I a potestad o fu n c ió n ju risd ic c io n a l es ante todo una potestad decisoria, en la que el juez o tribu
nal ro sn é isc el c o n f l i c t o su sc ita d o ,satisfaciendo el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva
q u e r e c o g e e l a f l u i d o 74 d e la ( onstitueión I spañola en estos términos «todas las personas tienen
d e r e c h o a o b t e n e r la t u t e l a e l e c t i v a d e jueces v tribunales en el ejercicio de sus derechos c intereses
l e g í t i m o s , s i n q u e . e n n i n g ú n caso, pueda producirse indefensión».
I a ( onstitueión I spañola de 1*478 regula el poder judicial en el Título VI (arts. 117 a 127).
El estudio del poder judicial debe partir de los principios constitucionales que lo informan, para,
posteriormente conocer la organización judicial que se ha regulado en la LOPJ respetando y garanti
zando estas premisas.
El artículo 117.1 de la Constitución dispone que «la justicia emana del pueblo y se administra en
nombre del Rey por jueces y magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles,
responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley». Este principio básico tiene su último fun
damento en la soberanía del pueblo reconocida en el artículo l.° 2 de la Constitución Española.
Pero el artículo 117.1 no es la única manifestación de este principio, ya que el artículo 125 de la
Constitución regula la participación de los ciudadanos en la Administración de Justicia, al indicar que
«Los ciudadanos podrán ejercer la acción popular y participar en la Administración de Justicia median
te la institución del Jurado, en la forma y con respecto a aquellos procesos penales que la Ley determ i
ne, así como en los Tribunales consuetudinarios y tradicionales». De este precepto extraemos tres vías
de participación ciudadana en la Administración de Justicia, veámoslas:
- Acción popular, en virtud de la cual toda persona puede defender intereses públicos actuando como
miembro de la colectividad en el ámbito que la ley determine. El artículo 19 de la LOPJ se refiere a
la acción popular, y concreta que los ciudadanos de nacionalidad española podrán ejercer la acción
popular, en los casos y formas establecidos en la Ley, teniendo en cuenta que la misma se circuns
cribe únicamente al ámbito penal.
2-16 E F .- Oposiciones
- rribunales Consuetudinarios y Tradicionales; el propio artículo 19 de la I.OPJ reconoce al ca
rácter de Tribunal Consuetudinario y Tradicional, tanto al Tribunal de las Aguas de la Vega de
Valencia, como al Consejo de Hombres Buenos de Murcia. TI primero de ellos es un Jurado de
Riegos encargado de dirimir los conflictos por el agua de riego entre los agricultores de las Co
munidades de Regantes de las acequias que forman parte de la Vega de Valencia, sobre la que
tiene jurisdicción el Tribunal. Por su parte, el Consejo de Hombres Buenos de Murcia, es un
Tribunal Consuetudinario y Tradicional cuya función es la gestión y justicia en el regadío de la
huerta de Murcia. Tanto uno como otro deben ser considerados fórmula de participación ciuda
dana en la Administración de Justicia, precisamente porque estos se componen de personas no
especializadas en la práctica judicial.
• Independencia.
La idea de un poder judicial que administre justicia implica necesariamente que este sea indepen
diente. es decir, que no encuentre ataduras en el ejercicio de la función constitucional; son muy varia
das las técnicas jurídicas tendentes a la obtención de este fin y casi todas ellas han sido acogidas por la
Constitución Española.
Régimen de Incompatibilidades.
La independencia del poder judicial trata de asegurarse, en cuanto al Estatuto personal de sus
miembros, con un rígido sistema de incompatibilidades, de tal suerte que el puesto de juez o m agis
trado no puede ocuparse al mismo tiempo que se desarrollan otras actividades. La Constitución, en su
artículo 127.2, remite a la ley en este punto al afirm ar que: «la ley establecerá el régimen de incom
patibilidades de los miembros del poder judicial, que deberá asegurar la total independencia de los
mismos». Tanto en el Derecho español como en el Derecho comparado, se prohíbe al juez el ejercicio
simultáneo de cualquier función pública o actividad profesional privada, con la excepción clásica de
la docencia y de otras actividades de escasa relación con el ejercicio de la función jurisdiccional, tales
como la investigación, actividades artísticas y deportivas, etc.
Con un rígido sistem a de incom patibilidades se consigue, de una parte, obtener del titular de un
órgano jurisdiccional la dedicación necesaria para el ejercicio de su función, así com o la inexistencia
de conexiones personales c intereses que pudieran resultar contrarios al recto e independiente cum pli
m iento de la m isión de adm inistrar justicia a él encomendada.
Scanned by CamScanner
Sometimiento a la lev.
rste principio aparece definido en el artículo I 17.5 de la Constitución Española, que indica expre
samente que «el ejercicio de la potestad jurisdiccional en todo tipo de procesos, juzgando y haciendo
ejecutar lo juzgado, corresponde exclusivamente a los Juzgados y Tribunales, determinados por las
leves, según las normas de competencia y procedimiento que los mismos establezcan».
La importancia suprema de este principio supone que la unidad jurisdiccional, siguiendo el artícu
lo 117.5. sea la base de la organización y funcionamiento de los Tribunales.
- De acuerdo con el artículo 117.6, se prohíben los Tribunales de Excepción. Estos Tribunales
surgen o nacen tras los hechos causantes del ilícito, y una vez juzgado el delito, quedan supri
midos vulnerando el principio de seguridad jurídica que garantiza el artículo 9.° 3 de la Cons
titución. Son propios de Estados dictatoriales o totalitarios, y su prohibición es consecuencia
tanto del Estado de Derecho como de la radical ruptura con el sistema político anterior a la
Constitución.
Se trata, com o dice Alm agro Nosete, de asegurar que la potestad jurisdiccional sea ejercida por
Tribunales O rdinarios y con las garantías ordinarias, sin perjuicio de la especialización de órganos,
siem p re que respondan a condiciones objetivas y legales y no a intentos solapados de discrim inación.
2-1 8 ►
m E F .- Oposiciones
El monopolio jurisdiccional del Poder Judicial supone, por una parte, la exclusión de cualquier
función de este carácter en manos del ejecutivo, o del Parlamento y, por otra, la inconstitucionalidad
de todos aquellos Tribunales especiales o excepcionales no previstos en la norma fundamental.
Varias son las excepciones a este principio que por razones diversas preve la Constitución; en
primer lugar, el artículo 125 se refiere a Tribunales Consuetudinarios y Tradicionales situados fuera
del Poder Judicial, mantenidos por razones históricas y de naturaleza generalmente popular ya mencio
nados anteriormente. De más importancia es el reconocimiento de la jurisdicción militar, en el ámbito
estrictamente castrense y en los supuestos del estado de sitio.
Unidad territorial.
El Poder Judicial se encuentra encuadrado en el aparato estatal, de acuerdo con el artículo 149.1.5
de la Constitución, que establece la competencia exclusiva estatal sobre la Administración de Justicia.
Ello no quiere decir que esta no se organice geográficamente, antes al contrario, toda distribución de
órganos jurisdiccionales viene determinada por criterios territoriales, lo que significa esta unidad terri
torial es que el Poder Judicial se encuentra de forma singular que solo existe un Poder Judicial estatal,
sin que quepan poderes judiciales autonómicos.
¿Cómo entender, pues, la referencia a un Tribunal Superior, que hace el artículo 152.1 de la Cons
titución, como órgano que culmina la organización judicial en el ámbito territorial de la Comunidad
Autónoma? Acudiendo al precepto mencionado, este dispone que el Tribunal Superior de Justicia cul
mina la organización judicial en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma, sin perjuicio de la
jurisdicción que corresponde al Tribunal Supremo, quedando así patente que no es un órgano autonó
mico, sino integrado en el poder judicial estatal, único e independiente.
Unidad funcionarial.
E F .- Oposiciones 2-19
‘•vra diMií.ti. l’.-.r h,,.. uiu que 1,1 tncMMcnciü de Cuerpos Especiales y la unidad de
1i ' > ■i. ■ ¡ \ i i u'Tia e'peeiah/aeu'n de los tribunales y de sus miem
bro- m ra.-- >*. .i- •• < " ■• - m pK• ii iti-r i<' de ia di vimoii del trabajo
• ;• •r tibí
I I pt !••" I d de ■; i - \ IV i»;:'1T.idi
t
| ,i ir», i, [»■ ti . I, ti , i, 111. ¡n Mi tu iTe i i ' u n ' i Mititaparltda la existencia de responsabilidad ilcl pie/ por
I,ti dan.f ,.|ii, pnc,|;........i ti i t n i I t u n u to de su tilín ton iutísdaeional l a responsabilidad de los jue-
» es \ ni.ipisiTad.n, pnedi s» i t o 11. pt nal \ dtst iplmana (art Ib.l d e l a l O f ’J)
t<\ i,p,nisahiIidatl i o ti
| a ultima tnoddtt at ion de la I Ol’.l lia suprimido la responsabilidad civil directa de los Jueces
\ magistrados, dt forma que. tras la mencionada reforma, las actuaciones judiciales podran dar
lugar a la responsabilidad patrimonial del listado, y. declarada la misma, será el Estado el que,
en t aso dt apreciarse dolo o culpa grave del juez, podrá repetir contra el mismo.
Responsabilidad penal.
l a responsabilidad penal deI Juez ha de dilucidarse cuando haya cometido un delito o falta en
el ejercicio de su función jurisdiccional. En tal caso, se interpondrá directamente la pertinente
querella ante el órgano jurisdiccional ante el que este «aforado» el Juez o Magistrado, determi
nado en la I <)IM y que suele coincidir con el Tribunal Superior. Si el delito fuere apreciado por
el 1 rihunal Supremo o por un Tribunal Superior de Justicia la denuncia la planteará directamen
te ante el Tribunal competente, pero si se tratara del Consejo General del Poder Judicial, habrá
de comunicárselo al Ministerio Fiscal, quien interpondrá la pertinente querella.
Responsabilidad disciplinaria.
El Juez puede incurrir en responsabilidad disciplinaria cuando realiza alguna de las conduc
tas pre\ islas en los artículos 417 a 419 de la LOPJ, que prevén las faltas muy graves, graves
y leves.
Las sanciones que se puede imponer a los Jueces son las de advertencia, multa, traslado forzoso,
suspensión y separación del servicio. Las dos primeras para las infracciones leves, además la multa pa
ra las graves y el traslado, la suspensión y la separación del servicio se reservan para las infracciones
muy graves. La autoridad competente para la imposición de la sanción depende de su gravedad, así,
si se traía de una infracción leve, puede imponerla el Presidente o las Salas de Gobierno del Tribunal
Supremo, la Audiencia Nacional o el Tribunal Superior de Justicia del que dependa el Juez o magistra
do; y si fuera grave o muy grave, la Comisión Disciplinaria del CGPJ, o el Pleno del CGPJ, según lo
previsto en la LOPJ.
a) Principio de gratuidad, «La justicia será gratuita cuando así lo disponga la Ley, y, en todo ca
so, respecto de quienes acrediten insuficiencia de recursos para litigar» (art. 119 de la Cons
titución Española).
b) Principio de publicidad, «Las actuaciones judiciales serán públicas, con las excepciones que
prev ean las Leyes de procedimiento» (art. 120.1 de la Constitución Española).
►E F .- Oposiciones
2-20
c) Principio de oralidad, pues de conformidad con la Constitución Española, el procedimiento
será predominantemente oral, sobre todo en materia criminal (art. 120.2 de la Constitución
Española).
Para finalizar el epígrafe procede señalar que el artículo 124 de la Constitución Española, dentro
del Título VI dedicado al Poder Judicial, regula al Ministerio Fiscal, y dispone expresamente:
«1. El Ministerio Fiscal, sin perjuicio de las funciones encomendadas a otros órganos, tiene por
misión promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los
ciudadanos y del interés público tutelado por la ley, de oficio o a petición de los interesados,
así como velar por la independencia de los Tribunales y procurar ante estos la satisfacción del
interés social.
2. El Ministerio Fiscal ejerce sus funciones por medio de órganos propios conforme a los prin-
cipios de unidad de actuación y dependencia jerárquica y con sujeción, en todo caso, a los de
legalidad e imparcialidad.
4. El Fiscal General del Estado será nombrado por el Rey a propuesta del Gobierno, oído el Con-
sejo General del Poder Judicial». El Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal ha sido establecido
por Ley 50/1981, de 30 de diciembre, reformado por la Ley 24/2007, de 9 de octubre (BOE de
10 de octubre).
4.1. COMPOSICIÓN.
«El CGPJ estará integrado por el presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por 20
miembros nombrados por el rey por un periodo de 5 años. De estos 12, entre jueces y magistrados de
todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la Ley Orgánica; 4 a propuesta del Con-
greso de los Diputados y 4 a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por la mayoría de 3/5 de
A la vista de este precepto, vamos a desglosar la elección de los miembros del CGPJ.
• El presidente, que lo es también del Tribunal Supremo, es nombrado por el Rey, en una sesión
a celebrar entre los tres y cinco días siguientes a la sesión constitutiva, siendo elegido quien en
votación nominal obtenga el apoyo de la mayoría de tres quintos de los miembros del Pleno. El
nombramiento se llevará a cabo en real decreto refrendado por el presidente del Gobierno. La
duración del mandato del presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Ju-
dicial coincidirá con la del Consejo que lo haya elegido, pudiendo ser reelegido por una sola vez.
• Los restantes 20 miembros son nombrados por el rey por un periodo de 5 años mediante real
decreto refrendado por el ministro de Justicia. La propuesta al rey la formulan las Cámaras
atendiendo al principio de presencia paritaria entre hombres y mujeres, del siguiente modo:
La propuesta será formulada al rey por el Congreso de los Diputados y el Senado, correspon-
diendo a cada Cámara proponer 6 vocales, por mayoría de 3/5 de sus respectivos miembros,
entre los jueces o magistrados que deseen presentar su candidatura avalados por 25 miembros
de la carrera judicial en servicio activo o por una asociación judicial legalmente constituida.
Corresponde a la junta electoral integrada por el presidente de sala más antiguo del Tribunal
Supremo, quien la presidirá, y por 2 vocales: el magistrado más antiguo y el más moderno
del Tribunal Supremo, actuando como secretario, con voz pero sin voto, el secretario de Go-
bierno del Tribunal Supremo, resolver cuantas cuestiones se planteen en el proceso de pre-
sentación y proceder a la proclamación de candidaturas.
La designación de los 12 vocales del Consejo General del Poder Judicial del turno judicial de-
berá respetar, como mínimo, la siguiente proporción: 3 magistrados del Tribunal Supremo; 3
magistrados con más de 25 años de antigüedad en la carrera judicial y 6 jueces o magistrados sin
sujeción a antigüedad. Si no existieren candidatos a vocales dentro de alguna de las mencionadas
categorías, la vacante acrecerá el cupo de la siguiente por el orden establecido en este precepto.
– Los restantes 8 miembros serán propuestos para su nombramiento por el rey entre abogados
y otros juristas de reconocida competencia con más de 15 años de ejercicio en su profesión.
También podrán ser elegidos por el turno de juristas aquellos jueces o magistrados que no se
encuentren en servicio activo en la carrera judicial y que cuenten con más de 15 años de ex-
periencia profesional.
El Pleno de cada Cámara elegirá 4 vocales, por mayoría de 3/5 de sus miembros, en la misma
sesión en que se proceda a la elección de los 6 vocales anteriormente mencionados e inme-
diatamente a continuación de esta.
• Por lo tanto, podemos afirmar que cada Cámara propone al rey para su nombramiento 10 vo-
cales, elegidos por mayoría de 3/5, 4 entre juristas de reconocida competencia con más de 15
años de ejercicio en su profesión y 6 correspondientes al turno judicial, y que una vez elegidos,
elegirán al presidente, que también será nombrado por el rey.
2 – 22 Oposiciones
Las Cámaras designarán, asimismo, 3 suplentes para cada uno de los turnos por los que se puede
acceder a la designación como vocal, fijándose el orden por el que deba procederse en caso de sustitu-
ción. El Consejo General del Poder Judicial se renovará en su totalidad cada 5 años, contados desde la
fecha de su constitución. Los presidentes del Congreso de los Diputados y del Senado deberán adoptar
las medidas necesarias para que la renovación del Consejo se produzca en plazo.
Los Vocales del Consejo General del Poder Judicial desarrollarán su actividad con dedicación
exclusiva, siendo su cargo incompatible con cualquier otro puesto, profesión o actividad, públicos o
privados, por cuenta propia o ajena, retribuidos o no, a excepción de la mera administración del patri-
monio personal o familiar. Les serán de aplicación, además, las incompatibilidades específicas de los
jueces y magistrados enunciadas expresamente en el artículo 389 de la LOPJ.
La situación administrativa para los que sean funcionarios públicos, tanto judiciales como no ju-
diciales, será la de servicios especiales.
4.2. Organización.
4.2.1. Presidente.
El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial es la primera auto-
ridad judicial de la Nación y ostenta la representación del Poder Judicial y del órgano de gobierno del
mismo. Para ser elegido presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial,
será necesario ser miembro de la carrera judicial con la categoría de magistrado del Tribunal Supremo
y reunir las condiciones exigidas para ser presidente de sala del mismo, o bien ser un jurista de recono-
cida competencia con más de 25 años de antigüedad en el ejercicio de su profesión.
2.ª Convocar y presidir las sesiones del Pleno y de la Comisión Permanente, decidiendo los em-
pates con voto de calidad.
3.ª Fijar el orden del día de las sesiones del Pleno y de la Comisión Permanente.
4.ª Proponer al Pleno y a la Comisión Permanente las cuestiones que estime oportunas en mate-
ria de la competencia de estos.
6.ª Autorizar con su firma los acuerdos del Pleno y de la Comisión Permanente.
7.ª Ejercer la superior dirección de las actividades de los órganos técnicos del Consejo General
del Poder Judicial.
10.ª Nombrar y cesar al director del Gabinete de la Presidencia y al director de la Oficina de Co-
municación, así como al personal eventual al servicio del presidente.
11.ª Proponer al Pleno el nombramiento del vicepresidente del Tribunal Supremo, del secretario
general y del vicesecretario general, así como, en los dos últimos casos, acordar su cese.
12.ª Podrá encargar cometidos a vocales concretos o a grupos de trabajo siempre que este encargo
no tenga carácter permanente ni indefinido.
4.2.2. Vicepresidente.
En el primer Pleno ordinario del Consejo General del Poder Judicial posterior a la elección del
presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, se deberá elegir al vicepre-
sidente del Tribunal Supremo que será nombrado, por mayoría absoluta, por el Pleno del Consejo Ge-
neral del Poder Judicial, a propuesta del presidente. De no alcanzarse mayoría absoluta en la votación,
el Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial deberá efectuar una nueva
propuesta de Vicepresidente.
4.2.3. Pleno.
En la sesión en la que se tenga que proceder a la elección del presidente será necesaria al menos
la presencia de 12 de sus miembros. En los demás casos, para la válida constitución del Pleno será
siempre necesaria, como mínimo, la presencia de 10 vocales y el presidente.
1.ª La propuesta de nombramiento, por mayoría de 3/5, de los 2 magistrados del Tribunal Consti-
tucional cuya designación corresponde al Consejo General del Poder Judicial.
2.ª La propuesta de nombramiento del presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General
del Poder Judicial, así como la emisión del informe previo sobre el nombramiento del fiscal
general del Estado.
3.ª El nombramiento del vicepresidente del Tribunal Supremo, del secretario general y del vicese-
cretario general del Consejo General del Poder Judicial.
4.ª Todos los nombramientos o propuestas de nombramientos y promociones que impliquen al-
gún margen de discrecionalidad o apreciación de méritos.
2 – 24 Oposiciones
5.ª La interposición del conflicto de atribuciones entre órganos constitucionales del Estado.
8.ª La aprobación del presupuesto del Consejo General del Poder Judicial y la recepción de la
rendición de cuentas de su ejecución.
10.ª La resolución de aquellos expedientes disciplinarios en los que la propuesta de sanción consis-
ta en la separación de la carrera judicial.
11.ª La resolución de los recursos de alzada interpuestos contra los acuerdos sancionadores de la
Comisión Disciplinaria y los que se interpongan contra los de la Comisión Permanente.
12.ª La aprobación de los informes sobre los anteproyectos de ley o de disposiciones generales que
se sometan a su dictamen por el Gobierno o las cámaras legislativas y las comunidades autó-
nomas.
13.ª Las demás que le atribuye esta Ley, las que no estén conferidas a otros órganos del Consejo y
aquellos asuntos que, por razones excepcionales, acuerde recabar para sí.
El Pleno designará un máximo de dos Vocales por cada Comunidad Autónoma para que, sin perjui-
cio de las competencias de los respectivos Tribunales Superiores de Justicia, sirvan de cauce de interlocu-
ción entre las instituciones y autoridades del territorio y el Consejo General del Poder Judicial.
La Comisión Permanente estará compuesta por el Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo
General del Poder Judicial, que la presidirá, y otros 7 Vocales: 4 de los nombrados por el turno judicial
y 3 de los designados por el turno de juristas de reconocida competencia. Los Vocales de ambos turnos
se renovarán anualmente a fin de que, salvo renuncia expresa, todos los Vocales formen parte de aque-
lla, al menos durante un año, a lo largo del mandato del Consejo.
a) Preparar las sesiones del Pleno de conformidad con el plan de trabajo y las directrices que este
establezca.
b) Velar por la exacta ejecución de los acuerdos del Pleno del Consejo.
c) Decidir aquellos nombramientos de jueces y magistrados que, por tener carácter íntegramente
reglado, no sean de la competencia del Pleno, acordar la jubilación forzosa por edad de los
mismos y resolver sobre su situación administrativa.
f) Preparar los informes sobre los anteproyectos de ley o disposiciones generales que se hayan de
someter a la aprobación del Pleno.
h) Ejercer cuantas competencias le sean delegadas por el Pleno o le fueren atribuidas por la ley.
La Comisión Disciplinaria estará compuesta por 7 vocales elegidos por el Pleno por un periodo de
5 años: 4 del turno judicial y 3 del turno de juristas de reconocida competencia. A la Comisión Disci-
plinaria compete resolver los expedientes disciplinarios incoados por infracciones graves y muy graves
e imponer, en su caso, las sanciones que correspondan a jueces y magistrados, con la sola excepción de
aquellos supuestos en que la sanción propuesta fuere de separación del servicio.
Estará integrada por 3 vocales que serán renovados anualmente por el Pleno. Le corresponde la
realización de estudios y proyectos de carácter económico y financiero que le sean encomendados por
el Pleno del Consejo, el control de la actividad financiera y contable de la gerencia y aquellas otras
que resulten necesarias para el correcto desempeño de las funciones del Consejo General del Poder
Judicial en materia económica, pudiendo además delegarle la Comisión Permanente la elaboración del
borrador de proyecto del presupuesto anual del Consejo, cuya aprobación corresponderá, en todo caso,
a la Comisión Permanente antes de su elevación al Pleno.
El Pleno del Consejo General del Poder Judicial elegirá anualmente, de entre sus vocales, y atendien-
do al principio de presencia equilibrada entre mujeres y hombres, a los componentes de la Comisión de
Igualdad y designará, entre ellos, a su Presidente. La Comisión de Igualdad estará integrada por 3 vocales.
Le corresponderá a la Comisión de Igualdad asesorar al Pleno sobre las medidas necesarias o con-
venientes para integrar activamente el principio de igualdad entre mujeres y hombres en el ejercicio
de las atribuciones del Consejo General del Poder Judicial y, en particular, le corresponderá elaborar
los informes previos sobre impacto de género de los reglamentos y proponer medidas para mejorar los
parámetros de igualdad en la carrera judicial así como el estudio y seguimiento de la respuesta judicial
en materia de violencia doméstica y de género, sirviéndose para ello del Observatorio contra la Violen-
cia Doméstica y de Género o de cualquier otro instrumento que se pueda establecer a estos efectos.
2 – 26 Oposiciones
Junto a los mencionados órganos, la LOPJ alude a una serie de órganos técnicos, que son: la Se-
cretaría General, el Servicio de Inspección, el Gabinete Técnico, la Escuela Judicial, el Centro de Do-
cumentación Judicial y la Oficina de Comunicación.
Las deliberaciones de los órganos del Consejo General del Poder Judicial tendrán carácter reser-
vado, debiendo sus componentes guardar secreto de las mismas y los acuerdos de sus órganos colegia-
dos serán adoptados por mayoría absoluta de los miembros presentes, salvo cuando la LOPJ disponga
otra cosa o cuando se trate del nombramiento de Presidentes de Sala y Magistrados del Tribunal Su-
premo, Presidente de la Audiencia Nacional y Presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia en
cuyo caso se requerirá una mayoría de tres quintos de los miembros presentes. Quien preside tendrá
voto de calidad en caso de empate.
Los Vocales tienen el deber inexcusable de asistir, participar y emitir voto válido sobre todas las
cuestiones a decidir por el Pleno y las Comisiones. Solo podrán abstenerse en los supuestos en que
concurra causa legal para ello. Asimismo, únicamente podrán emitir voto en blanco cuando la natu-
raleza del acuerdo lo permita y en ningún caso podrán hacerlo en materia disciplinaria y en las deci-
siones sobre recursos. La votación será siempre nominal y no tendrá carácter secreto, recogiéndose su
resultado en el acta.
5. EL TRIBUNAL SUPREMO.
El artículo 123 de la Constitución define al Tribunal Supremo como órgano jurisdiccional supe-
rior en todos los órdenes, salvo lo dispuesto en materia de garantías constitucionales. Añade la LOPJ
que tiene su sede en la Villa de Madrid, jurisdicción en toda España y que ningún otro podrá tener el
título de Supremo.
Actúa en Pleno, en Salas de Justicia, en Salas de Gobierno y en la sala del artículo 61 de la LOPJ.
Está constituido por el Presidente del Tribunal Supremo (que lo es también del CGPJ), los Presidentes
de Sala y los Magistrados que determine la ley para cada una de las Salas y, en su caso, Secciones en
que las mismas puedan articularse.
• Primera, de lo Civil.
• Segunda, de lo Penal.
• Tercera, de lo Contencioso-Administrativo.
• Cuarta, de lo Social.
• Quinta, de lo Militar.
La Sala del artículo 61, constituida por el Presidente del Tribunal Supremo, los Presidentes de
Sala y el Magistrado más antiguo y más moderno de cada una de ellas, está encargada, entre otras
cuestiones, de declarar la ilegalidad y consecuente disolución de los partidos políticos, y de los inci-
dentes de recusación del Presidente del Tribunal Supremo, de los Presidentes de Sala, o de más de dos
Magistrados de una Sala.
• De las demandas de responsabilidad civil por hechos realizados en el ejercicio de su cargo, diri-
gidas contra el Presidente del Gobierno, Presidentes del Congreso y del Senado, Presidente del
Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Presidente del Tribunal Constitu-
cional, miembros del Gobierno, Diputados y Senadores, vocales del Consejo General del Poder
Judicial, Magistrados del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo, Presidentes de la Au-
diencia Nacional y de cualquiera de sus Salas y de los Tribunales Superiores de Justicia, Fiscal
General del Estado, Fiscales de Sala del Tribunal Supremo, Presidente y Consejeros del Tribunal
de Cuentas, Presidente y Consejeros del Consejo de Estado, Defensor del Pueblo y Presidente y
Consejeros de una Comunidad Autónoma cuando así lo determinen sus Estatutos de Autonomía.
• De los recursos de casación, revisión y otros extraordinarios en materia penal que establezca la ley.
• De la instrucción y enjuiciamiento de las causas contra el Presidente del Gobierno, Presidentes del
Congreso y del Senado, Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial,
Presidente del Tribunal Constitucional, miembros del Gobierno, Diputados y Senadores, vocales
del Consejo General del Poder Judicial, Magistrados del Tribunal Constitucional y del Tribunal
Supremo, Presidente de la Audiencia Nacional y de cualquiera de sus Salas y de los Tribunales Su-
periores de Justicia, Fiscal General del Estado, Fiscales de Sala del Tribunal Supremo, Presidente y
Consejeros del Tribunal de Cuentas, Presidente y Consejeros del Consejo de Estado y Defensor del
Pueblo, así como de las causas que, en su caso, determinen los Estatutos de Autonomía.
Además de las competencias atribuidas a las Salas de lo Civil y de lo Penal del Tribunal Supremo,
dichas Salas conocerán de la tramitación y enjuiciamiento de las acciones civiles y penales, respectiva-
mente, dirigidas contra la Reina consorte o el consorte de la Reina, la Princesa o Príncipe de Asturias y su
consorte, así como contra el Rey o Reina que hubiere abdicado y su consorte.
2 – 28 Oposiciones
Poder Judicial y contra los actos y disposiciones de los órganos competentes del Congreso de
los Diputados y del Senado, del Tribunal Constitucional, del Tribunal de Cuentas y del Defen-
sor del Pueblo en los términos y materias que la ley establezca y de aquellos otros recursos que
excepcionalmente le atribuya la ley.
• De los recursos de casación y revisión en los términos que establezca la ley (art. 58 de la LOPJ).
• De los recursos de casación y revisión y otros extraordinarios que establezca la ley en materias
propias de este orden jurisdiccional (art. 59 de la LOPJ).
• De los recursos de casación y revisión que establezca la ley, contra las resoluciones del Tribu-
nal Militar Central y de los Tribunales Militares Territoriales.
• De los incidentes de recusación contra uno o dos Magistrados de la Sala o contra más de dos
miembros de la Sala de Justicia del Tribunal Militar Central.
• De los recursos jurisdiccionales en materia disciplinaria militar que procedan contra las sancio-
nes impuestas o reformadas por el Ministro de Defensa o la Sala de Gobierno del Tribunal Mili-
tar Central.
• De los recursos jurisdiccionales contra las sanciones disciplinarias judiciales impuestas a quienes
ejerzan funciones judiciales, fiscales o secretarias relatorias, y no pertenezcan a la propia Sala.
• De los recursos de apelación en materia de conflictos jurisdiccionales que admita su ley regula-
dora contra las resoluciones en primera instancia del Tribunal Militar Central.
• De las pretensiones de declaración de error de los órganos de la Jurisdicción Militar a los efec-
tos de responsabilidad patrimonial del Estado, sin perjuicio, de lo dispuesto en el artículo 61.5
de la LOPJ.
6.1. INTRODUCCIÓN.
• El Tribunal Supremo.
1. Primera, de lo Civil.
2. Segunda, de lo Penal.
3. Tercera, de lo Contencioso-Administrativo.
4. Cuarta, de lo Social.
• La Audiencia Nacional.
La Audiencia Nacional, con sede en la villa de Madrid, tiene jurisdicción en toda España. La
Audiencia Nacional estará integrada por las siguientes Salas:
1. De Apelación.
2. De lo Penal.
3. De lo Contencioso-Administrativo.
4. De lo Social.
En el caso de que el número de asuntos lo aconseje podrán crearse dos o más secciones den-
tro de una Sala.
2 – 30 Oposiciones
• De lo Civil y Penal.
• De lo Contencioso-Administrativo.
• De lo Social.
Se compondrá de un Presidente, que será nombrado por el Rey a propuesta del Consejo General
del Poder Judicial, presidirá la Sala de lo Civil y Penal del propio Tribunal, y tendrá la conside-
ración de Magistrado del Tribunal Supremo mientras desempeñe el cargo; de los Presidentes de
Sala y de los Magistrados que determine la ley para cada una de las Salas, y, en su caso, de las
secciones que puedan crearse dentro de ellas.
Las Audiencias Provinciales, que tendrán su sede en la capital de la provincia, de la que toma-
rán su nombre, extenderán su jurisdicción a toda ella.
En cada partido habrá uno o más Juzgados de Primera Instancia (asuntos civiles) e Instrucción
(asuntos penales), y de Violencia sobre la Mujer (asuntos penales y civiles relacionados con la
violencia de género) con sede en la capital de aquel y jurisdicción en todo su ámbito territorial.
Tomarán su designación del municipio de su sede.
En la villa de Madrid podrá haber uno o más Juzgados Centrales de Instrucción, con jurisdic-
ción en toda España, que instruirán las causas cuyo enjuiciamiento corresponda a la Sala de lo
Penal de la Audiencia Nacional o, en su caso, a los Juzgados Centrales de lo Penal y que trami-
tarán los expedientes de ejecución de las órdenes europeas de detención y entrega, así como los
expedientes de extradición pasiva.
• De lo Mercantil.
Con carácter general, en cada provincia, con jurisdicción en toda ella y sede en su capital, habrá
uno o varios Juzgados de lo Mercantil. También podrán establecerse en poblaciones distintas
de la capital de provincia cuando, atendidas la población, la existencia de núcleos industriales o
mercantiles y la actividad económica, lo aconsejen delimitándose en cada caso el ámbito de su
jurisdicción. Podrán establecerse Juzgados de lo Mercantil que extiendan su jurisdicción a dos
o más provincias de la misma Comunidad Autónoma.
No obstante, los Juzgados de lo Mercantil de Alicante tendrán competencia además, para cono-
cer, en primera instancia y de forma exclusiva, de todos aquellos litigios que se promuevan al
En cada provincia y con sede en su capital, habrá uno o varios Juzgados de lo Penal. Podrán
establecerse Juzgados de lo Penal cuya jurisdicción se extienda a uno o varios partidos de la
misma provincia. Tomarán su denominación de la población donde tengan su sede.
Asimismo, en la villa de Madrid, con jurisdicción en toda España, habrá uno varios Juzgados
Centrales de lo Penal.
En cada provincia, con jurisdicción en toda ella y sede en su capital, habrá uno o más Juzgados
de lo Contencioso-Administrativo. Cuando el volumen de asuntos lo requiera se podrán esta-
blecer uno o más Juzgados de lo Contencioso-Administrativo en las poblaciones que por ley
se determine. Tomarán la denominación del municipio de su sede, y extenderán su jurisdicción
al partido correspondiente. También podrán crearse excepcionalmente Juzgados de lo Conten-
cioso-Administrativo que extiendan su jurisdicción a más de una provincia dentro de la misma
Comunidad Autónoma.
Por su parte, en la villa de Madrid, con jurisdicción en toda España habrá Juzgados Centrales
de lo Contencioso-Administrativo que conocerán, en primera o única instancia, de los recursos
contencioso-administrativos contra disposiciones y actos emanados de autoridades, organismos,
órganos y entidades públicas con competencia en todo el territorio nacional.
• De lo Social.
En cada provincia, con jurisdicción en toda ella y sede en su capital, habrá uno o más Juzgados
de lo Social. También podrán establecerse en poblaciones distintas de la capital de provincia
cuando las necesidades del servicio o la proximidad a determinados núcleos de trabajo lo acon-
sejen, delimitándose, en tal caso, el ámbito de su jurisdicción. Los Juzgados de lo Social podrán
excepcionalmente extender su jurisdicción a dos o más provincias dentro de la misma Comuni-
dad Autónoma.
En cada provincia, y dentro del orden jurisdiccional penal, habrá uno o varios Juzgados de Vi-
gilancia Penitenciaria, que tendrán las funciones jurisdiccionales previstas en la Ley General
Penitenciaria en materia de ejecución de penas privativas de libertad y medidas de seguridad,
emisión y ejecución de los instrumentos de reconocimiento mutuo de resoluciones penales en la
Unión Europea que les atribuya la ley, control jurisdiccional de la potestad disciplinaria de las
autoridades penitenciarias, amparo de los derechos y beneficios de los internos en los estableci-
mientos penitenciarios y demás que señale la ley.
2 – 32 Oposiciones
De otro lado, en la villa de Madrid, con jurisdicción en toda España, habrá uno o varios Juzga-
dos Centrales de Vigilancia Penitenciaria que tendrán las funciones jurisdiccionales previstas en
la Ley General Penitenciaria.
Por último, existirán en cada provincia, con jurisdicción en toda ella y sede en su capital, uno o
más Juzgados de Menores, a los que corresponderán el ejercicio de las funciones que establez-
can las leyes para con los menores que hubieran incurrido en conductas tipificadas por la ley
como delito o falta y aquellas otras que, en relación con los menores de edad, les atribuyan las
leyes.
Finalmente, en la villa de Madrid, con jurisdicción en toda España, habrá un Juzgado Central
de Menores, que conocerá de las causas que le atribuya la legislación reguladora de la respon-
sabilidad penal de los menores.
• Juzgados de Paz.
En cada Municipio donde no exista Juzgado de Primera Instancia e Instrucción, y con jurisdic-
ción en el término correspondiente, habrá un Juzgado de Paz.
Los Jueces de Paz y sus sustitutos serán elegidos por el Pleno del Ayuntamiento, con el voto
favorable de la mayoría absoluta de sus miembros, entre las personas que reuniendo las condi-
ciones legales así lo soliciten. Si no hubiera solicitante, el Pleno elegirá libremente.