Concepto de Liquidez en el Ámbito Financiero
Antes de ingresar al tema de liquidez vamos a hacer una corta definición de riesgo y
liquidez en el ámbito financiero; por lo tanto, podemos definir riesgo como la posibilidad de
que una empresa afronta pérdidas económicas debido a los factores externos o las decisiones
que toman en la gestión financiera.
Es de crucial importancia que una empresa tenga la capacidad de identificar, medir,
controlar y gestionar sus riesgos para su estabilidad y éxitos a largo plazo, la no gestión
adecuada puede ocasionar insolvencia o la quiebra. En consecuencia, una gestión eficaz de los
riesgos asegura la capacidad de que los activos y el flujo de caja puedan cumplir con
obligaciones financieras, y con ello invertir en nuevas oportunidades y crecer de manera
sostenible.
A continuación, se describen los riesgos frecuentes financieros:
Riesgos:
Riesgo de mercado Riesgo de crédito Riesgo de liquidez Riesgo operativo Riesgo reputacional
La liquidez hace referencia a la capacidad del negocio para generar efectivo que permite
cumplir con sus obligaciones, es decir, si la empresa usa correctamente sus recursos tales como,
inventarios, cartera, activos trabajando con el mínimo de inversión logrando el máximo de
rendimiento de los recursos, entendiéndose a todo aquello que se puede convertir en dinero al
corto plazo sin pérdida de valor. Para ello, es fundamental que el total los activos líquidos, sean
superiores a sus gastos y deudas a corto plazo. De lo contrario, podrían enfrentarse insolvencia
que compromete su sostenibilidad.
Para Olivia Feldman, “todo depende de tu plan y de tu estrategia, pero también depende
de las circunstancias económicas en cada momento. Con una inflación como la actual, tener
dinero en efectivo implica que estás perdiendo poder adquisitivo, por lo que no es una buena
decisión”. “Hay que entender en qué se invierte el dinero, porque se puede perder mucho más
dejándonos llevar por la idea de invertir en un producto que no entiendes, como criptomonedas
o fondos de inversión. Si no se entiende en qué se está invirtiendo, lo mejor es no hacerlo”.
Impacto y Aplicación en las Instituciones financieras
La aplicación de la gestión de riesgo de liquidez, con base a Basilea III, es determinar
la posición en riesgo para las instituciones financieras, evitando posibles desbalances y futuras
crisis financieras. Cabe mencionar que en el país aún no es viable la implementación de las
normas de Basilea III debido a que se requiere una etapa de preparación para el sistema
financiero.
Recordemos que la actividad de las instituciones financieras consiste en la captación
de depósitos a corto plazo y la concesión de créditos a largo plazo, por lo tanto, podemos
afirmar la existencia de una vulnerabilidad intrínseca de estas entidades al riesgo de liquidez y
de mercado. Por otro lado, se puede mencionar que antes de la crisis financiera existía falta de
controles en el riesgo de liquidez tanto de los entes reguladores como de las instituciones
financieras combinada a una alta financiación reduciendo al mínimo su costo.
La aplicación de las recomendaciones propuestas en Basilea III permitirán una
evaluación de su liquidez más acorde a un escenario de estrés financiero para todas las
instituciones financieras reguladas por el ente de control.
Prácticamente cualquier transacción o compromiso financiero repercute sobre la
liquidez de una institución financiera (Comité de Supervisión Financiera de Basilea, 2008). En
consecuencia, se hace necesaria una gestión eficaz del riesgo de liquidez de tal modo que la
capacidad de las instituciones financieras para hacer frente a los flujos de caja resultantes de
sus obligaciones de pago influidos tanto por acontecimientos externos como por la conducta
de otros participantes del mercado, y por tanto, de naturaleza incierta quede garantizada. La
complejidad tanto del riesgo de liquidez como de su gestión ha aumentado enormemente en los
últimos años, en línea con la evolución de las instituciones financieras en su conjunto. El riesgo
de liquidez y su correcta gestión son de vital importancia, puesto que la falta de liquidez de una
sola entidad puede tener repercusión negativa sobre todo el sistema en conjunto.
Conclusiones
Los indicadores de liquidez propuestos por Basilea III exige a las instituciones
financieras mantener niveles adecuados de liquidez y fomentar una financiación más estable.
La aplicación de estos principios regulatorios permitirá que las instituciones financieras puedan
enfrentar de manera más eficaz escenarios de estrés, protegiendo así a los depositantes y
asegurando la continuidad de las operaciones financieras en tiempos de incertidumbre.