El jardín de las Delicias.
Ertohenbosch
1490/1500
Cerrado tercer día de la creación. Día que creó la vegetación. Grisalla.
En esa época se concebía al mundo como una tierra plana, rodeada
de agua. Extrañamente, El Bosco envuelve a la Tierra en una suerte
de esfera de cristal, prefigurando la imagen de un mundo redondo
Abierto: paraíso, vida terrenal e infierno.
Cuando se abre un mundo de color.
Paraíso
El panel izquierdo corresponde al paraíso. En él se puede observar a
Dios creador con los rasgos de Jesús. Este sostiene a Eva de la
muñeca, como símbolo de que se la entrega a Adán.
A la izquierda de Adán, está el árbol de la vida.
En la franja central y a la derecha, se encuentra el árbol del
conocimiento del bien y del mal, rodeado por una serpiente. Este
yace sobre una roca con perfil humanoide, probablemente símbolo
del mal escondido.
Bajo la roca, vemos a una serie de reptiles saliendo del agua y
adoptando formas extraordinarias.
En el centro de la pieza, destaca una fuente alegórica a los cuatro ríos
del Edén que atraviesa verticalmente el espacio cual obelisco,
símbolo de la fuente de la vida y la fertilidad. En su base, se
encuentra una esfera con un orificio, donde se observa a un búho que
contempla la escena imperturbable. Se trata del mal que acecha
desde el principio al ser humano, esperando el tiempo de la
condenación.
Entre la fuente y el árbol de la vida, sobre el lago, puede verse un
cisne flotando. Es símbolo de la hermandad espiritual a la que
pertenecía El Bosco y, por lo tanto, símbolo de fraternidad.
A lo largo de toda la escena se ve toda suerte de animales marítimos,
terrestres y voladores, incluidos algunos animales exóticos, como las
jirafas y los elefantes; también vemos seres fantásticos, como el
unicornio y el hipocampo. Muchos de los animales están en lucha.
El Bosco tenía conocimiento de muchos animales naturales y
mitológicos por medio de los bestiarios y relatos de viajeros
publicados en la época.
Jardín de las delicias
En este se representa a decenas de personas totalmente desnudas,
blancas y negras. Los personajes están distraídos mientras disfrutan
de toda clase de placeres, especialmente sexuales, y son incapaces
de advertir el destino que les espera. Algunos personajes miran al
público, otros comen frutos, pero, en general, todos conversan entre
sí.
Para la época del pintor, la desnudez en la pintura era inaceptable,
excepto que se tratara de la representación de los personajes
mitológicos, como Venus y Marte y, claro está, Adán y Eva, cuyo fin
último era aleccionador.
Gracias al ambiente algo más permisivo del Renacimiento, abocado al
estudio de la anatomía humana, El Bosco no teme en representar
frontalmente la desnudez de personajes comunes, pero, por supuesto,
lo justifica como ejercicio moralizador.
Hay animales comunes y exóticos.
Fresas, zarzamoras y cerezas son otras de las frutas que aparecen,
asociadas a la tentación y la mortalidad, al amor y al erotismo
respectivamente. No podían quedar fuera las manzanas, símbolo de
la tentación y el pecado.
Infierno
En el infierno, destaca la figura central del hombre-árbol, al que se
identifica con el demonio. En el infierno, este parece ser el único
personaje que mira hacia el espectador.
En esta sección, las personas reciben su merecido por los pecados
cometidos en el jardín de las delicias. Son torturados con los mismos
elementos que disfrutaron en el jardín de las delicias. El Bosco
condena aquí el juego, la música profana, la lujuria, la codicia y
avaricia, la hipocresía, el alcoholismo, etc.
El protagonismo de los instrumentos musicales usados como armas
de tortura, le ha merecido a este panel el nombre popular de "infierno
musical".
Ciertamente, lo primero que salta a la vista cuando vemos este
tríptico es su carácter imaginativo y moralizante, expresado a través
de elementos como la sátira y la burla. El Bosco usa, además,
múltiples elementos fantásticos, a los que podríamos
llamar surrealistas, pues parecen sacados de sueños y pesadillas.
El lavatorio (1540)
Junto la última cena.
última Cena antes de partir el pan Jesús lava los pies de sus discípulos
como un signo de humildad y también de purificación antes de
instituir la Eucaristía.
Crea el espacio, la profundidad mediante
perspectiva geométrica con el enlosado y la arquitectura, con los
escorzos de la mesa, del apostol, pero también perspectiva
aérea utilizando gamas frías en el fondo que parece difuminarse por
la neblina del canal .
Personajes en movimiento
Forma en que concibe el espacio.
Lienzos más grandes en Venecia.
Espacio concreto y con condiciones de visibilidad muy concretas.
Manierismo, personajes distribuidos de manera caprichosa, espacios
muertos.
Tema principal en una esquina. Manierismo, bizarría.
Eco de la última cena, encima de la cabeza de Jesucristo. Verse desde
un lateral.
Espacio tiene en cuenta el lugar, perspectiva adaptada al ojo.
Escenografía teatral.
Teatrillos con figuras de cera.
Punto de fuga el arco.
Tono jocoso, apóstoles luchando para quitar las calzas. Desdén a la
alta cultura, salpicar con elementos cómicos.
Protagonismo del perro.
Adoración
Tema terrenas y celestial.
Canon alargado, cromatismo variado, posiciones forzadas
Picelada suelta, incluso aplicar la técnica con los dedos
Azul, amarillo, rojo
Niño luz del mundo.
Autorretrato del pintor, el que está arrodillado
Algunos creen que el de la derecha era el hijo.
Pensado para su enterramiento.
Se cree que el pastor de la derecha sería un ángel
El caballero de la mano en el pecho.
Perfecto caballero cristiano. Juramento del caballero con la espada.
Noble
Vestimenta noble, de moda
Fina cadena y espada
Sobriedad.
Fondo neutro, no distracción superflua.