Un derivado es un contrato entre un comprador y un vendedor celebrado en una fecha
actual respecto a una transacción que se cumplirá en un punto futuro en el tiempo.
Un derivado financiero es un producto financiero cuyo valor depende de la evolución
del precio de otro activo, que se denomina activo subyacente. Estos activos
subyacentes pueden ser un índice bursátil, acciones, valores de renta fija, divisas,
materias primas, tipos de interés.
¿Para qué se usan los derivados financieros?
Los derivados financieros son productos financieros complejos que se usan para
cubrir inversiones u operaciones financieras. Las empresas o los inversores utilizan
los derivados para protegerse de cambios o riesgos del mercado, por ejemplo, ante la
volatilidad del precio de una materia prima o ante el riesgo de tipo de cambio si operan
con diferentes divisas.
Características principales de los derivados financieros
Todos los tipos de derivados financieros comparten unas características comunes:
Tienen por objeto cualquier tipo de activo financiero (una acción o cesta de
acciones, una divisa, una materia prima, un índice, etc.)Su precio varía en
relación al valor del activo subyacente, al que está vinculado.
Se pueden negociar en mercados organizados o no organizados, lo que implica,
en el primer caso, que las condiciones de los contratos estén estandarizadas, y
en el segundo, que puedan acordarse libremente por las partes.
Se liquidan a plazo. En el momento del intercambio pueden ser liquidados en
efectivo o en bienes (el activo subyacente).
Tipos de derivados :
Existen varios tipos de derivados, incluyendo:
o Futuros : Contratos estandarizados para comprar o vender un activo a un
precio y fecha futuros.
o Opciones : Contratos que dan el derecho, pero no la obligación, de
comprar o vender un activo a un precio y fecha determinada.
o Swaps : Contratos para intercambiar flujos de efectivo basados en
diferentes variables, como tasas de interés o divisas.
o Forwards : Contratos personalizados entre dos partes para comprar o
vender un activo a un precio y fecha futura.
Futuros:
Ejemplo de futuros de materias primas: o lo decimos con el petróleo
Venezuela
o Un productor de trigo en Argentina acuerda vender 5.000 bushels de trigo
a un panadero en Estados Unidos a un precio de $7 por bushel en un
contrato de futuros que vence en seis meses. Esto protege al productor
de una caída en el precio del trigo y al panadero de un aumento.
Ejemplo de futuros financieros:
o Un inversor compra un contrato de futuros del índice S&P 500, apostando
a que el índice subirá en los próximos tres meses. Si el índice sube, el
inversor obtiene ganancias; si baja, sufre pérdidas.
Opciones:
Ejemplo de opciones sobre acciones:
o Un inversor una opción de compra (opción de compra) sobre una
empresa tecnológica a un precio de ejercicio de $100, con vencimiento en
un mes. Esto le da el derecho, pero no la obligación, de comprar las
acciones a $100, incluso si el precio de mercado sube. Si el precio sube
por encima de $100, el inversor puede ejercer la opción y obtener
ganancias. Si el precio se mantiene por debajo de $100, puede dejar que
la opción expire y solo perderá la prima pagada por la opción.
Ejemplo de opciones sobre divisas:
o Una empresa importadora europea que compra productos en estados
unidos, compra una opción de venta tipo (opción de venta) sobre el dólar,
esto para protegerse de la posible baja del dólar frente al euro.
Swaps (permutas):
Ejemplo de swaps de tasas de interés:
o Una empresa con un préstamo a tasa de interés variable acuerda con otra
empresa con un préstamo a tasa de interés fija intercambiar sus pagos de
intereses. Esto permite a ambas empresas gestionar su riesgo de tasas
de interés.
Ejemplos de swaps de divisas:
o Una empresa estadounidense con operaciones en Europa acuerda con
una empresa europea intercambiar flujos de efectivo en dólares por flujos
de efectivo en euros. Esto les permite gestionar el riesgo de cambiario.
Contratos a Plazo:
Ejemplo para importadores:
Una empresa venezolana que importa repuestos de au
tomóviles de Estados Unidos necesita pagar $100,000 en dólares dentro de 90
días. Para protegerse de una posible apreciación del dólar frente al bolívar, la
empresa celebra un contrato forward con un banco. El contrato establece un tipo
de cambio fijo para la compra de los $100,000 en 90 días. Así, la empresa
conoce exactamente cuántos bolívares necesitará, independientemente de las
fluctuaciones del mercado.
Ejemplo para exportadores:
Un productor de café colombiano vende su cosecha a una empresa en
Alemania, y recibirá pagos en euros dentro de seis meses. Para evitar el riesgo
de una depreciación del euro frente al peso colombiano, el productor firma un
contrato forward con un banco para vender los euros a un tipo de cambio fijo en seis
meses.