Proporcionalidad directa
La proporcionalidad directa es una relación entre dos magnitudes en la que, al
aumentar o disminuir una de ellas, la otra varía en la misma proporción. Es decir,
si una magnitud se duplica, la otra también lo hace; si se reduce a la mitad, la otra
también se reduce en la misma proporción.
Matemáticamente, si dos variables 𝑥 y Y son directamente proporcionales, existe
una constante a tal que:
Donde:
Y: es proporcional a x,
A: es la constante de proporcionalidad (un valor que no cambia),
X: es la magnitud independiente.
Un ejemplo clásico es el precio de una cantidad de un producto: si compras más
unidades de un producto, el precio total aumenta proporcionalmente.
Un ejemplo clásico es el precio de una cantidad de un producto: si compras más
unidades de un producto, el precio total aumenta proporcionalmente.
X 1 2 3 4 5 6
Y 5 10 15 20 25 30
A= 20/4
A= 5
Proporcionalidad Inversa
La proporcionalidad inversa es una relación entre dos magnitudes en la que, al
aumentar una de ellas, la otra disminuye en la misma proporción, y viceversa. Es
decir, cuando una magnitud se incrementa, la otra disminuye de forma que el
producto de ambas siempre es constante.
Matemáticamente, si dos variables x y y son inversamente proporcionales, se
cumple que:
X ⋅Y= a
o también:
Y= A/X
Donde:
X y Y son las magnitudes inversamente proporcionales,
A es una constante que permanece fija.
Por ejemplo, si aumentas la velocidad a la que viajas, el tiempo que tardas en
llegar a tu destino disminuye en la misma proporción, lo que refleja una relación de
proporcionalidad inversa entre velocidad y tiempo.
X 3 6 12 1
Y 8 4 2 24
a= 6. 4 = 24