TEMA 16: LAS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES DE LOS ALUMNOS Y DE LAS
ALUMNAS CON ALTERACIONES DEL HABLA. ASPECTOS DIFERENCIALES EN EL
DESARROLLO DE LA COMUNICACION Y DEL LENGUAJE.
otra), ensayos discretos (modelando su conducta lingüística por medio de sucesivos ensayos),
espera estructurada (ofreciéndole la ayuda cada vez más tarde), dramatización (haciendo que el
alumno se ponga en un papel que no es el habitual), enseñanza incidental (dando importancia a
todas las emisiones del niño y haciendo que la sesión gire en torno a ellas). imitación inmediata
(el adulto realiza primero lo que va a pedir), el feed-back correctivo (el adulto recoge en su
respuesta el enunciado del niño corrigiéndolo o ampliándolo, ofreciendo un enunciado correcto),
la inducción (darle pistas) y el modelado (repitiendo el niño algo concreto).
En cuanto a la intervención específica que se puede llevar a cabo con el sujeto con
alteraciones del lenguaje queremos destacar lo siguiente:
Cuando nos encontramos ante un retraso simple del lenguaje, lo primero es realizar un diagnóstico
diferencial que nos permite establecer si realmente se trata de un retraso del lenguaje, y no de una
de disfasia, afasia o cualquier otros retraso derivado de otros cuadros más o menos patentes como
retraso mental, discapacidad auditiva, etc... La intervención irá encaminada a crear en el niño la
necesidad de comunicarse. No se trata de empezar a trabajar desde el primer momento ejercicios
vocálicos y logocinéticos, sino que se debe buscar el interés lúdico que puede despertar el lenguaje.
Interesa más la comunicación que la articulación. Se debe empezar con palabras y objetos que
tengan significado real para el niño, pasando poco a poco a aumentar su vocabulario y potenciar la
expresión. En un segundo momento y, conforme se progrese en la comunicación, se pasará a
trabajar la articulación, la sintaxis y la correcta construcción gramatical. Margarita Nieto (1995)
presenta una serie de sugerencias pedagógicas generales que se pueden resumir en: educación del
movimiento por el movimiento (con actividades de educación psicomotriz, expresión corporal,
coordinación, equilibrio, esquema corporal, lateralidad, asociación de la palabra a la acción, ritmo,
etc.), estimulación senso-motriz de los órganos de la articulación (desarrollando la agilidad de los
órganos implicados en el habla), educación auditiva (trabajando la atención y alerta al estímulo
sonoro, la discriminación e integración fonémica, la relajación y el fraseo, etc.), el cuento (para
ampliar su nivel verbal) y el juego verbal (con adivinanzas, trabalenguas, retahílas, etc.). será
importante utilizar libros, cuentos y realizar actividades de atención, imitación y llevar a cabo
conversaciones con el niño. En definitiva, se deberán trabajar los cuatro componentes del lenguaje
de forma lúdica y adecuada al desarrollo del niño.
Respecto a la intervención logopédica en la disfasia, también conviene comenzar realizando un
diagnóstico diferencial, aunque esto suele resultar complejo. Respecto a las tareas prioritarias de
producción del lenguaje oral, el especialista en audición y lenguaje debe contemplar, al menos, los
siguientes niveles (Monfort y Juarez, 1995):
1. Estimulación reforzada. Ofreciendo programas formativos a padres y profesores para que:
reduzcan la tendencia dirigista, aprendan a ajustar su lenguaje a las necesidades del niño,
aprendan a crear situaciones comunicativas activas, eliminen conductas negativas y aprendan
técnicas específicas de intervención.
2. Reestructuración. Reforzando el input (por medio de gestos significativos y de gestos de apoyo
a la pronunciación), facilitando el output (por medio de imitación y apoyos táctiles y gráficos) y
entrenando factores asociados (como atención, percepción y discriminación, secuencias
temporales, ritmos y psicomotricidad)
3. Intervención logopédica formal, por medio de praxias bucofaciales, de la organización sintáctica
y del campo semántico. Será especialmente útil intervenir en la fonología y en la sintáxis,
aspectos especialmente afectados en estos niños.
4. Comunicación alternativa, en la reeducación de disfásicos graves.