TEMA 16: LAS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES DE LOS ALUMNOS Y DE LAS
ALUMNAS CON ALTERACIONES DEL HABLA. ASPECTOS DIFERENCIALES EN EL
DESARROLLO DE LA COMUNICACION Y DEL LENGUAJE.
En definitiva, se deberá realizar una adaptación adecuada a las necesidades que el niño
presente, tomando dicha adaptación como medio para que el alumno logre alcanzar, si fuera
posible, los objetivos establecido con carácter general para el resto de alumnos.
Como ya adelantábamos, consideramos adecuado realizar un cambio de orden en los elementos
del epígrafe, de tal forma que vayamos de una menor a una mayor concreción en lo que a la
intervención se refiere. Centrándonos ya en el segundo gran punto del epígrafe, comenzamos el
desarrollo de la ACTUACIÓN DEL MAESTRO DE AUDICIÓN Y LENGUAJE con alumnos que
presentan alteraciones del lenguaje, para lo cual vamos a tratar primeramente las funciones del
maestro, los principios de intervención que debemos seguir, las estrategias y técnicas que
podemos llevar a cabo con estos alumnos y, por último, la intervención específica en caso de
sujetos con alteraciones del lenguaje.
Comenzamos, pues concretando las funciones del maestro especialista en audición y
lenguaje, teniendo que tener siempre presente que, lógicamente, podrán variar, dependiendo si
nos encontramos ejerciéndolas como miembros pertenecientes a un Equipo de Orientación
Educativa y Psicopedagógica externo al centro escolar, como miembro del Departamento de
Orientación en Institutos de Educación Secundaria o como profesional de apoyo a la integración
dentro del centro educativo. En cualquier caso girarán en torno a las siguientes: prevención,
detección, valoración, intervención (directa e indirecta)y seguimiento de todos aquellos aspectos
relacionados con la comunicación y el lenguaje oral y escrito (Orden de 9 de Diciembre de 1992).
Una vez especificadas nuestras funciones pasamos a concretar los principios que debemos
perseguir ante toda intervención que llevemos a cabo con sujetos con alteraciones del lenguaje.
Estos deberían ser los siguientes: fomentar la espontaneidad, para lo cual deberemos potenciar
que las emisiones del niño produzcan cambios en el ambiente y ofrecerle estímulos naturales y
contextuales; generalización de los aprendizajes, para lo cual deberemos coordinarnos con el
tutor, los maestros especialistas de Música y Educación Física y con la familia; incluir objetivos
funcionalmente relevantes, para lo cual el alumno deberá comprobar que lo que realizamos en
las sesiones le sirve para algo y, por último, potenciar su competencia lingüística, ya que no
importan tanto adquisiciones concretas, sino que debemos primar que el niño se comunique.
Para poder lograr estos principios, deberemos utilizar, de forma sistemática las siguientes
estrategias a la hora de relacionarnos con el niño con alteraciones del lenguaje. Adoptamos un
enfoque funcional encaminado a favorecer las actividades de grupo con carácter abierto. En
todas las actividades deberemos atender a la capacidad de respuesta y colaboración del niño,
evitando en todo momento, llegar a fatigarle y, así, adaptar el trabajo al ritmo que pueda seguir.
Así mismo, y como base fundamental de la intervención, deberemos utilizar las siguientes
estrategias comunicativas (Serón, 1992: Monfort y Juarez, 2001; Manolson y Watson, 1995;
Sánchez Sáinz, 2000): abarcar el entorno del niño; no centrarnos en la continua corrección
formal de aspectos expresivos; considerar que el último fin es la comunicación; adentrarnos
primero en los contenidos que posean mayor utilidad inmediata para el niño; desarrollar
diferentes tipos de actividades para un mismo objetivo; realizar actividades cortas y repetidas;
establecer refuerzos para cada actividad; darle tiempo para expresarse; brindar oportunidades
para ampliar el uso del lenguaje; hacer preguntas abiertas que posibiliten respuestas diversas;
utilizar todo tipo de representaciones visuales que apoyen el lenguaje.
Para lograr los objetivos que nos propongamos en el programa de intervención, podremos
utilizar las siguientes técnicas: encadenamiento hacia atrás y hacia delate (quitándole la
ayuda poco a poco, de una manera o de