El comportamiento ético se refiere a la conducta humana basada en principios y valores que permiten diferenciar
lo correcto de lo incorrecto. Su significado radica en la aplicación de normas morales en la toma de decisiones,
asegurando justicia, honestidad y responsabilidad en las acciones individuales y colectivas.
El sentido del comportamiento ético está en su impacto en la convivencia social y en la construcción de confianza
dentro de una comunidad o institución. Actuar éticamente no solo implica cumplir con reglas externas, sino
también con principios internos que guían el respeto por los derechos de los demás y el bienestar común.
El sentido del comportamiento ético en el ámbito personal radica en la formación de la identidad y el carácter de
cada individuo. Ser ético implica actuar con honestidad, responsabilidad y coherencia con los valores morales, lo
que fortalece la autoestima, la credibilidad y la paz interior. Además, permite la toma de decisiones alineadas con
principios que favorecen el desarrollo personal y el bienestar.
Ámbito Personal
1. Autoconocimiento y reflexión: Evalúa constantemente tus valores y principios para asegurarte de
que guían tus decisiones.
2. Honestidad y coherencia: Actúa de acuerdo con lo que piensas y dices, evitando la mentira y el
engaño.
3. Responsabilidad: Asume las consecuencias de tus actos y cumple con tus compromisos.
4. Respeto por ti mismo: Mantén una actitud de autovaloración y evita conductas que perjudiquen tu
integridad.
5. Formación continua: Aprende sobre ética y moral para mejorar tu criterio en la toma de decisiones.
Ámbito Social
1. Respeto y empatía: Escucha y valora las opiniones y derechos de los demás, aunque sean diferentes
a los tuyos.
2. Justicia y equidad: Trata a las personas de manera justa, sin discriminación ni favoritismos.
3. Compromiso con la comunidad: Participa en actividades que beneficien a la sociedad, como
voluntariados o acciones de responsabilidad social.
4. Sostenibilidad y responsabilidad ambiental: Actúa con conciencia ecológica, reduciendo tu impacto
negativo en el medio ambiente.
5. Denuncia y prevención de injusticias: No seas indiferente ante la corrupción, la violencia o cualquier
acto que atente contra la ética social.
En el ámbito social, el comportamiento ético es fundamental para la convivencia armoniosa y la construcción de
una sociedad justa y equitativa. Promueve el respeto, la empatía y la cooperación entre individuos, evitando
conflictos y fomentando relaciones basadas en la confianza. También es clave para el desarrollo de instituciones
sólidas y responsables, ya que la ética fortalece la justicia, la equidad y el bien común.