Haced las obras de Abraham
Apóstol German Ponce / Domingo, 2 de febrero de 2025
Juan 8:39 Ellos le contestaron, y le dijeron: Abraham es nuestro padre. Jesús les
dijo*: Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. (LBLA)
El Señor les dijo a judíos: “Si sois hijos de Abraham tienen que hacer las obras de
Abraham”, porque a ellos no les calaba la Palabra, ellos no cumplían la Palabra del
Señor, los propósitos del Señor fueron detenidos por sus malas obras. Abraham
agradó al Señor por sus obras, las obras son la forma de trabajar, en griego se dice
ergazomai que es hacer las cosas con deleite.
Pablo les explicó a los gálatas que se debía creer y que la salvación no es por obras,
el padre de la fe es Abraham
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1. Obediencia- Tal como el Señor dijo
Génesis 12:4 Entonces Abram se fue tal como el Señor le había dicho; y Lot fue
con él. Y Abram tenía setenta y cinco años cuando partió de Harán.
Debemos ver las obras de Abraham, no lo que él dijo sino lo que él hizo. Primero
Dios lo llamó, él vivía en Ur de los caldeos, estaba en medio de la idolatría, Abraham
tenía que seguir instrucciones, él se fue tal como el Señor le había dicho. Abraham
fue obediente a lo que Dios le dijo.
Probablemente Abraham tenía incertidumbre, la primera obra fue ir, aunque tenía
dudas, él sabía que Dios tenía preparado cosas que ojo no vio ni que oído escuchó.
Dios nos dejó un manual de instrucciones en la Biblia para que las sigamos, al
hacerlo demostramos obediencia al Señor. Lo primero que debemos hacer es
obedecer al Señor tal como Él lo dijo.
Por ejemplo, si alguien nos hace mal, la Biblia dice que debemos devolver bien por
mal, eso es seguir instrucciones. La Biblia dice: “Perdona nuestras ofensas, así como
nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.
Los hijos de Abraham debemos seguir instrucciones, ese debe ser el primer sello
que tengamos.
Lo primero que debemos hacer en el Evangelio es seguir instrucciones.
2. Visión- Alza tus ojos 360°
Génesis 13:14 Y el Señor dijo a Abram después que Lot se había separado de él:
Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el
oriente y el occidente, 15 pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu
descendencia para siempre. (LBLA)
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Aquí hay un punto importante porque Lot se fue con Abraham, el Señor le había
dicho que dejara su parentela, pero llegó un momento donde se separaron, Dios le
volvió a Abraham hasta que se separó de Lot. Dios deja de hablarnos hasta que lo
obedecemos, si Él nos da una orden y la desobedecemos, el Señor nos deja de
hablar hasta que le obedezcamos completamente.
No debemos tener nuestra propia visión, Lot se fue con su visión personal, pero
Abraham siguió la visión divina, Abraham no siguió su visión personal, por eso, dejó
que Lot eligiera su territorio. Donde tú vayas Dios te va a bendecir.
Labán sabía que la bendición que tenía es porque tenía a Jacob consigo, Dios va a
bendecir a otros porque nosotros estamos en ese lugar con ellos. Las obras de
Abraham es seguir la visión divina, el que a nada le apunta a nada le pega.
En medio de la visión, Abraham pudo ver a Canaán, él no vio con los ojos biológicos,
sino que utilizó los ojos espirituales, él sabía que Dios le iba a brindar casas que no
construyó y una tierra de la cual fluía leche y miel.
Primero debemos creer y luego crear, la Biblia dice que vamos a ser como árboles
trasplantados junto a corrientes de agua que todo lo que hace prospera. Debemos
aprender a proyectarnos en el Señor. Hay personas que no son cristianas y tienen
su visión definida, entonces nosotros debemos saber proyectarnos en la visión
divina para lograr ponernos objetivos y cumplir esas metas.
Claro que van a haber pruebas, pero debemos tener visión, no para siempre
estaremos en el desierto, Dios nos va a dar la salida de cada problema que
tengamos en nuestra vida, Él nos va a ayudar en cada momento de nuestra vida
para mantenernos con bien.
Debemos aprender a proyectarnos en el Señor siguiendo la visión
divina.
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3. Pacificador- Separación necesaria
Génesis 13:8 Y Abram dijo a Lot: Te ruego que no haya contienda entre nosotros,
ni entre mis pastores y tus pastores, porque somos hermanos. 9 ¿No está toda la
tierra delante de ti? Te ruego que te separes de mí: si vas a la izquierda, yo iré a la
derecha; y si a la derecha, yo iré a la izquierda. (LBLA)
Abraham era un pacificador, los hijos de Dios se deben reconocer por ser
pacificadores, la Biblia dice: “Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán
llamados hijos de Dios”, la palabra utilizada en ese pasaje para hijos es huios que
son hijos maduros.
Debemos seguir la paz y la santidad sin la cual nadie verá al Señor. Abraham tuvo
sus diferencias con Lot, pero buscó la paz y se separó de Lot, no se debe poner el
sol sobre nuestro enojo, debemos buscar la paz.
Si usted tiene un problema con alguien y va a tomar Santa Cena, debemos buscar
la paz con el hermano para estar bien con el Señor.
Debemos buscar la paz con todos los hermanos.
4. Reconocer autoridad- Sacerdote
Melquisedec
Génesis 14:18 Entonces Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino; él era
sacerdote del Dios Altísimo. 19 Y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios
Altísimo, creador del cielo y de la tierra; 20 y bendito sea el Dios Altísimo que
entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram el diezmo de todo. (LBLA)
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En este pasaje hay Santa Cena porque aparece el pan y vino, Abraham estaba de
pie y de pronto se encontró con Melquisedec que es el Sacerdote eterno, es un
enviado de parte de Dios para bendecir a Abraham.
El Señor Jesús le dijo a una ciudad que no lo recibió: “El que no me recibe a Mí no
recibe al que me envió”. A veces obedecemos al pastor, pero no a los ancianos ni a
los diáconos, recibir a la autoridad general es fácil, pero no reconocer la autoridad
delegada es un tremendo problema. Los hijos de Dios debemos reconocer
autoridad.
El soldado aprende a reconocer autoridad, así como Abraham aceptó la autoridad
de Melquisedec. Cristo Jesús se maravilló del centurión porque él sabía el principio
de autoridad, sabía que era autoridad y lo obedecían, pero también que estaba bajo
autoridad y tenía que obedecer.
En cuanto a la familia, el varón es la cabeza de la mujer, ella se debe sujetar a la
autoridad del marido.
El cristiano tiene que aceptar la autoridad delegada.
5. Creyó- Justicia
Génesis 15:5 Lo llevó fuera, y le dijo: Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si
te es posible contarlas. Y le dijo: Así será tu descendencia. 6 Y Abram creyó en el
Señor, y Él se lo reconoció por justicia. (LBLA)
A Abraham le reconocieron por justicia que él creyó que podía contar las estrellas
aún de día. Eso era algo imposible, por eso, los comentaristas rabínicos señalan que
Abram hizo algo sobrenatural, Dios hizo un milagro con alguien que ya estaba viejo,
él creyó que Dios le iba a multiplicar su descendencia como las estrellas del cielo.
Cuando él creyó Dios se lo contó por justicia, la base de nuestra fe es creerle al
Señor. A Dios le gusta que le creamos, las promesas del Señor son sí y amén, al que
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cree todo le es posible. Si Dios te dijo que va a prosperar las obras de tus manos
debes creerlo, lo que le creamos al Señor, Él lo toma por justicia.
Humanamente hay cosas imposibles para nosotros, pero para Dios no hay nada
imposible, Abraham llegó a tener 100 años, su situación era terrible porque ya no
podía engendrar, su esposa Sara tenía 89 años, pero de pronto Dios hizo el gran
milagro y nació Isaac.
Debemos atrevernos a creer todo lo que dijo Dios, Él va a traerte bendición y
alegría, usted va a tener una gran vejez si el Señor no ha venido, Dios nunca ha
dejado a un justo desamparado
Creerle al Señor nos cuenta por justicia.
6. Interceder- Confianza
Génesis 18:31 Y Abraham dijo: He aquí, ahora me he atrevido a hablar al Señor;
tal vez se hallen allí veinte. Y Él respondió: No la destruiré por consideración a los
veinte. 32 Entonces dijo Abraham: No se enoje ahora el Señor, y hablaré solo esta
vez; tal vez se hallen allí diez. Y Él respondió: No la destruiré por consideración a
los diez. 33 Y el Señor se fue tan pronto como acabó de hablar con Abraham; y
Abraham volvió a su lugar. (LBLA)
Abraham se puso a interceder por las ciudades de Sodoma y Gomorra. Eso fue una
especie de negociación. Abraham tenía una confianza de hablar con el Señor, otra
obra de Abraham fue interceder.
Cuando estos ángeles visitaron a Abraham pudimos ver hospitalidad, Abraham los
trató muy bien, les dio de comer y beber en su territorio. Algunos sin saber
hospedaron ángeles.
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Debemos presentarnos ante el Señor para negociar con Él. Cuando el Señor Jesús
se perdió aparentemente, sus padres José y María lo fueron a buscar al templo y el
Señor les dijo que era necesario que estuviera en los negocios de su Padre.
Debemos interceder confiadamente ante el Señor.
7. Adorador- Dar lo que más amas
Génesis 22:5 Entonces Abraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y
el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros. (LBLA)
Dios le fue pidiendo poco a poco a Abraham, me parece que el regalo que le dieron
a Abraham fue su hijo, él tuvo un hijo a los 100 años y él descuidó su relación con
el Señor, Dios es celoso, Santiago dice que Dios nos cela celosamente.
Elí tenía a sus hijos antes que Dios, en el corazón de nosotros debe estar primero el
Señor, a veces echamos a perder las bendiciones por no buscar al Señor, debemos
buscar primeramente al Reino de Dios y su justicia, todas las demás cosas serán
añadidas.
Abraham tenía que caminar 30 kilómetros hasta el lugar donde lo iban a ofrecer,
pero ellos siguieron avanzando a pesar de que podían haberse negado, la Biblia dice
que debemos amar al Señor con todo nuestro corazón, al Señor debemos tener en
primer lugar.
Génesis 22:13 Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero
detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y Abraham fue, tomó el
carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham aquel
lugar con el nombre de El Señor Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte
del Señor se proveerá. (LBLA)
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Esto es una proyección profética hermosa porque el Señor Jesús murió en el Monte
Moriah, allí fue donde Cristo Jesús murió. En ese monte, el Señor Jesús fue el
sacrificio para salvarnos a todos nosotros.
El Señor nos cela celosamente, debemos darle su lugar en nuestro
corazón.