¿QUÉ ES UN PROYECTO INTEGRADO?
“Es un plan que expresa una intencionalidad, explicitando los propósitos que lo
guían y ofrece un marco orientador para la toma de decisiones durante la
enseñanza. Se caracteriza por su flexibilidad, ya que en la práctica puede ser
modificado, enriquecido y recreado en cada situación concreta. En consecuencia,
se opone por definición a los tradicionales planes detallados, rígidos y prescriptivos.”
(María Alejandra Mare y Gladys Tedesco: 2001).
Es por ello que los proyectos son una metodología y no un ortodoxo método, toma
en cuenta los aprendizajes previos de los alumnos, para hacer vínculos con su
realidad y transformarla, el sujeto interactúa con ella, no es un mero espectador. El
modelo de un proyecto responde a las preguntas para qué, qué, cómo, con qué, y
cuándo, todas ellas bajo un marco problematizador, que desafíe al sujeto y ponga
en acción los conocimientos que ya posee y los que está adquiriendo.
Las competencias que pretenden desarrollar los Proyectos Integrados, es decir,
formar en todos los ámbitos del conocimiento y atender a grupos de alumnos en
donde cada uno tiene un modo especial de pensar, de sentir y de actuar,
independientemente de que en cada persona existan unos patrones cognitivos,
afectivos y conductuales con ciertas semejanzas. Todo ello nos lleva a pensar en la
diversidad de capacidades, intereses, maduración, necesidades, condiciones
socioculturales, etc., y en la forma de interrelacionar los conocimientos en los
alumnos para una buena formación y de calidad para todos y todas, lo que nos
llevaría a la equidad en educación. Tedesco (2000: 35) afirma que «...una sociedad
y una economía basadas en el uso intensivo de conocimientos producen
simultáneamente fenómenos de más igualdad… de mayor homogeneidad y de
mayor diferenciación».
En estos Proyectos partimos de una posibilidad privilegiada para dar sentido a los
aprendizajes de «todos los alumnos», ya que siempre en su diseño hay un para qué
en la planificación que abre la puerta hacia la significatividad y calidad de los
aprendizajes (López y San José, 2002).
El motor de todo Proyecto Integrado, por tanto, es el conjunto de acciones que
llevarán a conseguir una determinada formación de calidad y con carácter eminen-
temente práctico, estratégico y orientado al futuro trabajo profesional. Por ello, cada
Proyecto Integrado deberá ser desarrollado por los profesores de forma que para
planificarlo deben atender a una serie de indicadores que guíen la elección del
Proyecto a desarrollar, su planificación, y que deberá estar basado en los siguientes
objetivos:
– Facilitar y estimular la búsqueda de informaciones, la aplicación global del
conocimiento, de estrategias y conocimientos prácticos, capacidades sociales y
estrategias diversas, no necesariamente vinculadas al currículum estricto de las
materias.
– Implicar la realización de algo tangible, tales como realizar prototipos,
intervenciones en el medio cultural, inventarios, recopilaciones, exposiciones,
planes, estudios de campo, publicaciones, etc.
– Implicar la información a los demás, dentro y/o fuera del centro educativo, sobre
el trabajo o la obra realizados, las conclusiones obtenidas, etc., usando diferentes
códigos de comunicación, oral o escrito, simbólico, artístico, etc., en español o en
otros idiomas y apoyándose en las tecnologías de la información y la comunicación.
– Conectar las actividades de alguna forma con el mundo real, para que el alumnado
tenga oportunidad de aplicar e integrar conocimientos diversos y pueda actuar
dentro y fuera de los centros docentes.
– Hacer un trabajo lo más próximo posible a las condiciones reales y siguiendo el
desarrollo completo del proceso, en sus distintas fases de planificación y realización
hasta el resultado final y conectado con la práctica diaria.
– Fomentar la participación de todos y todas en las discusiones, toma de decisiones
y en la realización del Proyecto, sin perjuicio de que puedan repartirse tareas y
responsabilidades.
– Acostumbrar al alumnado a hacerse responsable, tanto de su propio aprendizaje
como de la parte que le corresponda en la realización del Proyecto.
Al ser el alumno el único responsable de su aprendizaje (constructivismo) se
promueve el trabajo cooperativo, la construcción de aprendizajes significativos, todo
ello en un tiempo pertinente, ni reduciendo ni extendiendo, puesto que se pierde la
intencionalidad del trabajo. El docente es un mediador entre el currículo y la
práctica, entendiendo como currículo al “Proyecto selectivo de cultura, cultural,
social, política y administrativamente condicionado, que rellena la actividad escolar,
y que se hace realidad dentro de las condiciones de la escuela tal como se halla
configurada” (Gimeno Sacristán: 1997), pero éstos no son eternos ni absolutos, al
igual que la realidad se modifican.
Los proyectos siempre son claros en los propósitos, y éstos son los justificantes de
la práctica pedagógica, son una guía para seleccionar los contenidos (necesidades
según la edad del alumno y de la sociedad) y las actividades a implementar, de
manera que al concluir y evaluar se observen estos propósitos.
Al trabajar por proyectos hay una gran gama de modelos de organización, pero
todos ellos coinciden en algo, no hay islas de conocimiento, es decir todo está
relacionado, no se puede fragmentar la realidad.
¿Globalización o interdisciplina?
En la globalización, la enseñanza se organiza en función del alumno, unificando la
visión de la realidad, mientras que la interdisciplina, es la interacción entre
diferentes disciplinas de manera que se solucione una problemática, siendo así
integrales.
Multidisciplina: Sumativa
Pluridisciplina: Contigua
Interdisciplina: Interacción
Metadisciplina: Superar
Transdisciplina: Unificación
Es así, que hay tres tipos de proyectos; en torno a las disciplinas, al tópico o a las
transversales, cada uno útil según los propósitos que se tengan.
Etapas del proyecto:
Los Proyectos Integrados no suponen de ninguna forma un modo diferente de
planificar, sino una forma de utilizar una metodología activa de enseñanza-
aprendizaje que coloca al alumno en una situación óptima para aprender a aprender
y construir conocimientos prácticos, de carácter interdisciplinar, en la sociedad del
conocimiento. Además, no se basan en materias concretas, sino en contenidos a
construir a partir de los distintos conceptos desarrollados durante años por los
alumnos, teniendo que abarcar contenidos de tipo conceptual, procedimental y
actitudinal. Este tipo de enseñanza es, sin embargo, una forma nueva de afrontar el
currículo y, sobre todo, supone una manera distinta de dar clase y un nuevo papel
del profesorado y el alumnado. Es necesario informarnos y reflexionar sobre estas
nuevas formas de planificar y llevar a cabo el aprendizaje, es necesario conocer los
principios metodológicos de un aprendizaje por proyectos (Lozano, 1998)
Es así que los proyectos integrados, son una metodología que reúne las
características del constructivismo, las necesidades sociales, una visión completa
(no fragmentada) de la realidad, y la forma en qué aprende el sujeto.