Linea de Tiempo de Ambiental
Convenio de Londres 1933
El Convenio de Londres de 1933 fue un tratado internacional que buscaba la conservación de
la fauna y la flora. Se aplicó en gran parte de África colonizada, donde se crearon parques
naturales y se protegieron especies.
Convenio de Londres de 1933
Objetivo Conservar la fauna y la flora
Acciones Creación de parques naturales y protección de especies
Especies protegidas Se otorgaron diferentes grados de protección a dos clases de especies
El Convenio de Londres de 1933 reemplazó a la Convención de Londres de 1900, que
buscaba proteger la vida silvestre africana pero no entró en vigor.
La Declaración de Estocolmo de 1972 fue una serie de principios y acciones que se
establecieron en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, celebrada en
Estocolmo, Suecia. Esta conferencia fue la primera en centrar la atención internacional en los
temas ambientales.
En esencia, la Declaración de Estocolmo:
Reconoció el derecho fundamental del ser humano a un medio ambiente
saludable: Afirmó que toda persona tiene derecho a una vida digna y en armonía con la
naturaleza.
Estableció los principios básicos de la protección ambiental: Presentó 26 principios
que guiaron las políticas ambientales de los países en las décadas siguientes. Estos
principios abordaron temas como la contaminación, la conservación de los recursos
naturales, el desarrollo sostenible y la cooperación internacional.
Puso en el centro del debate el vínculo entre desarrollo económico y protección
ambiental: Reconoció que el desarrollo económico no puede lograrse a costa de la
degradación ambiental.
Marcó el inicio de un diálogo global sobre el medio ambiente: Fomentó la
cooperación entre países industrializados y en desarrollo para enfrentar los desafíos
ambientales comunes.
¿Cuál fue su impacto?
La Declaración de Estocolmo tuvo un impacto profundo y duradero:
Creación de instituciones ambientales: Impulsó la creación de programas y agencias
ambientales a nivel nacional e internacional.
Desarrollo del derecho ambiental: Contribuyó al desarrollo del derecho internacional
ambiental y a la adopción de leyes nacionales para proteger el medio ambiente.
Mayor conciencia pública: Aumentó la conciencia pública sobre los problemas
ambientales y la necesidad de tomar medidas para proteger el planeta.
En resumen, la Declaración de Estocolmo fue un punto de inflexión en la historia de la
protección ambiental. Sus principios siguen siendo relevantes hoy en día y continúan
inspirando a gobiernos, organizaciones y ciudadanos a trabajar juntos para construir un futuro
más sostenible.
Comisión Mundial Sobre el medio Ambiente y el desarrollo en 1983
La Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, más conocida como
Comisión Brundtland, fue un organismo creado por las Naciones Unidas en 1983 con el
objetivo de analizar las complejas relaciones entre el medio ambiente y el desarrollo
económico. Presidida por la primera ministra noruega Gro Harlem Brundtland, la comisión tenía
como misión elaborar un informe que sirviera de base para un nuevo programa de acción
internacional para el medio ambiente.
¿Por qué se creó la Comisión Brundtland?
A mediados de los años 80, la preocupación por el deterioro ambiental a nivel mundial era cada
vez mayor. La deforestación, la contaminación, la pérdida de biodiversidad y el cambio
climático eran problemas que amenazaban el bienestar de las generaciones presentes y
futuras. En este contexto, la ONU decidió establecer una comisión que pudiera analizar a fondo
estas cuestiones y proponer soluciones.
El Informe Brundtland: "Nuestro futuro común"
El resultado más destacado de la labor de la Comisión Brundtland fue el informe titulado
"Nuestro futuro común", publicado en 1987. Este documento introdujo por primera vez el
concepto de desarrollo sostenible, definido como aquel que satisface las necesidades del
presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones de satisfacer las suyas
propias.
Los principales aportes del Informe Brundtland fueron:
Popularización del concepto de desarrollo sostenible: El informe hizo que este
concepto se convirtiera en una idea central en la agenda internacional.
Énfasis en la interrelación entre medio ambiente y desarrollo: Demostró que la
protección del medio ambiente y el crecimiento económico no son objetivos
contrapuestos, sino complementarios.
Reconocimiento de la dimensión social del desarrollo sostenible: Subrayó la
importancia de la equidad social y la erradicación de la pobreza como elementos
esenciales para lograr un desarrollo sostenible.
Propuesta de un programa de acción global: El informe presentó un conjunto de
recomendaciones para transformar las sociedades hacia modelos de desarrollo más
sostenibles.
Convenio Sobre la diversidad biológica y la convención Marco de las Naciones Unidas
sobre el cambio climático 1992
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) es
un tratado internacional adoptado en 1992 durante la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro.
Este acuerdo multilateral representa un hito en la cooperación internacional para abordar uno
de los mayores desafíos ambientales de nuestro tiempo: el cambio climático.
Objetivo principal
El objetivo principal de la CMNUCC es estabilizar las concentraciones de gases de efecto
invernadero en la atmósfera a un nivel que impida una interferencia humana peligrosa en el
sistema climático. En otras palabras, busca prevenir los efectos más perjudiciales del
calentamiento global.
Principios clave
La CMNUCC se basa en varios principios fundamentales:
Responsabilidades comunes pero diferenciadas: Reconoce que todos los países
comparten la responsabilidad de abordar el cambio climático, pero que los países
desarrollados, al ser históricamente los mayores emisores de gases de efecto
invernadero, tienen mayores responsabilidades.
Cooperación internacional: Fomenta la cooperación entre los países para abordar el
cambio climático de manera conjunta y efectiva.
Transferencia de tecnología: Promueve la transferencia de tecnologías limpias y
eficientes desde los países desarrollados hacia los países en desarrollo para ayudarlos
a reducir sus emisiones y adaptarse a los impactos del cambio climático.
Estructura y funcionamiento
La CMNUCC establece un marco general para la acción climática internacional. Bajo este
marco, se han celebrado numerosas conferencias de las Partes (COP), donde los países
negocian y adoptan decisiones para fortalecer la respuesta global al cambio climático.
La declaración de Rio de 1992
La Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, también conocida como la
Declaración de Río, es un documento histórico que surgió de la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo celebrada en Río de Janeiro en 1992. Esta
conferencia, a menudo llamada Cumbre de la Tierra, fue un punto de inflexión en la historia de
la cooperación internacional para abordar los desafíos ambientales y de desarrollo.
¿Qué es la Declaración de Río?
La Declaración de Río es un conjunto de principios que establecen las bases para una nueva
era de cooperación en materia ambiental y desarrollo. Estos principios buscan integrar la
protección del medio ambiente y el desarrollo económico de manera sostenible.
Principios clave de la Declaración de Río
Algunos de los principios más importantes de la Declaración de Río incluyen:
Principio de precaución: Cuando haya peligro de daño grave o irreversible al medio
ambiente, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para
postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la
degradación ambiental.
Responsabilidad común pero diferenciada: Los países desarrollados reconocen la
responsabilidad que les cabe en la búsqueda de soluciones a los problemas
ambientales mundiales, en vista de las presiones que han ejercido sobre el medio
ambiente global en el pasado y de sus capacidades científicas y tecnológicas actuales.
Cooperación internacional: Los Estados deberán cooperar en espíritu de solidaridad
mundial para conservar, proteger y restaurar la salud y la integridad del ecosistema de
la Tierra.
Importancia de la Declaración de Río
La Declaración de Río ha sido fundamental para:
Establecer una agenda ambiental global: La declaración sentó las bases para una
serie de acuerdos internacionales sobre el cambio climático, la biodiversidad y otros
temas ambientales.
Promover el desarrollo sostenible: La declaración enfatizó la necesidad de integrar la
protección del medio ambiente en las decisiones de desarrollo económico.
Fortalecer la gobernanza ambiental: La declaración impulsó la creación de
instituciones y mecanismos internacionales para abordar los desafíos ambientales
globales.
Legado de la Declaración de Río
La Declaración de Río ha tenido un impacto duradero en la política ambiental internacional. Ha
servido como marco de referencia para numerosos acuerdos y convenciones ambientales, y ha
influido en las políticas de los gobiernos a nivel nacional. Sin embargo, a pesar de los avances
logrados, un documento fundamental que refleja el compromiso de la comunidad internacional
de construir un futuro más sostenible. Sus principios continúan guiando los esfuerzos para
abordar los desafíos ambientales y de desarrollo que enfrentamos en el siglo XXI.**
Acuerdo de Marrakech 1994
El Acuerdo de Marrakech de 1994 es un tratado internacional que establece la Organización
Mundial del Comercio (OMC). Aunque a primera vista puede parecer que un acuerdo
comercial no tenga una conexión directa con el desarrollo sostenible, al analizar sus
disposiciones y objetivos, se puede observar una relación más profunda y compleja.
¿Cómo se relaciona el Acuerdo de Marrakech con el desarrollo sostenible?
1. Reconocimiento del desarrollo sostenible: El preámbulo del Acuerdo de Marrakech
menciona explícitamente el desarrollo sostenible como uno de los objetivos
fundamentales de la OMC. Esto significa que los miembros de la OMC reconocen la
importancia de equilibrar el crecimiento económico con la protección del medio
ambiente y la promoción del bienestar social.
2. Comercio y medio ambiente: Aunque el Acuerdo de Marrakech no establece un
mecanismo explícito para abordar los problemas ambientales, sí reconoce la necesidad
de proteger el medio ambiente. Varios acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente
(AMUMA) están en vigor y algunos de ellos incluyen disposiciones que pueden afectar
el comercio. La OMC busca encontrar un equilibrio entre las normas comerciales y la
protección ambiental.
3. Desarrollo de los países en desarrollo: El Acuerdo de Marrakech incluye
disposiciones especiales y diferenciadas para los países en desarrollo, reconociendo
que estos países tienen necesidades y capacidades diferentes. El objetivo es ayudar a
estos países a integrarse en el sistema comercial mundial y beneficiarse del comercio
internacional para impulsar su desarrollo económico.
4. Promoción de la eficiencia económica: Al reducir las barreras comerciales y
promover la competencia, el Acuerdo de Marrakech puede contribuir a una mayor
eficiencia económica. Una economía más eficiente puede generar recursos adicionales
que pueden invertirse en medidas de protección ambiental y desarrollo social.
Protocolo de Kioto 1997
El Protocolo de Kyoto es un acuerdo internacional que complementa la Convención Marco de
las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Adoptado en 1997 en la ciudad
japonesa de Kyoto, este protocolo estableció, por primera vez, compromisos jurídicamente
vinculantes para los países industrializados a fin de reducir sus emisiones de gases de efecto
invernadero (GEI).
Objetivos del Protocolo de Kyoto
Reducción de emisiones: El objetivo principal del Protocolo era reducir las emisiones
de seis gases de efecto invernadero (dióxido de carbono, metano, óxido nitroso,
hidrofluorocarbonos, perfluorocarbonos y hexafluoruro de azufre) en un promedio del
5% respecto a los niveles de 1990 en el período comprendido entre 2008 y 2012.
Mecanismos de flexibilidad: El protocolo introdujo mecanismos de mercado como el
comercio de emisiones, la implementación conjunta y los mecanismos de desarrollo
limpio, que permitían a los países cumplir sus objetivos de reducción de emisiones de
manera más flexible y rentable.
Importancia del Protocolo de Kyoto
Primer acuerdo internacional vinculante: Fue el primer acuerdo internacional que
establecía objetivos cuantificados de reducción de emisiones para los países
industrializados.
Impulso a la acción climática: El Protocolo de Kyoto sentó las bases para futuras
negociaciones climáticas y generó conciencia sobre la urgencia de abordar el cambio
climático.
Desarrollo de mecanismos de mercado: Los mecanismos de flexibilidad introducidos
por el protocolo han impulsado el desarrollo de mercados de carbono y han fomentado
la inversión en proyectos de reducción de emisiones en países en desarrollo.
Limitaciones y desafíos
Participación limitada: No todos los países industrializados ratificaron el Protocolo de
Kyoto, y Estados Unidos, uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero,
nunca lo ratificó.
Periodo de compromiso limitado: El primer periodo de compromiso del Protocolo
(2008-2012) finalizó en 2012, y aunque se negoció una segunda fase (la Enmienda de
Doha), su entrada en vigor fue limitada.
Ambición insuficiente: Las reducciones de emisiones establecidas en el Protocolo de
Kyoto resultaron insuficientes para evitar los impactos más graves del cambio climático.
Declaracion del Milenio 2000
La Declaración del Milenio: Un Compromiso Global para el Siglo XXI
La Declaración del Milenio, adoptada en el año 2000 por los líderes mundiales reunidos en la
sede de las Naciones Unidas en Nueva York, representa un hito en la historia de la
cooperación internacional. Este documento histórico recoge los compromisos de los países
miembros de la ONU para abordar los desafíos más urgentes del mundo a principios del siglo
XXI.
¿Qué es la Declaración del Milenio?
La Declaración del Milenio es un documento que establece una visión compartida para un
mundo más justo, equitativo y sostenible. En ella, los líderes mundiales se comprometieron a
trabajar juntos para erradicar la pobreza extrema y el hambre, promover la educación universal,
mejorar la salud materna e infantil, y proteger el medio ambiente.
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)
La Declaración del Milenio dio origen a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), un
conjunto de ocho objetivos específicos con metas cuantificables para el año 2015. Estos
objetivos se convirtieron en una referencia global para medir el progreso en el desarrollo
humano y orientaron las políticas de los países y de las organizaciones internacionales.
Los ocho ODM eran:
1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
2. Lograr la enseñanza primaria universal.
3. Promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer.
4. Reducir la mortalidad infantil.
5. Mejorar la salud materna.
6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
Importancia de la Declaración del Milenio
La Declaración del Milenio y los ODM tuvieron un impacto significativo en la agenda global de
desarrollo. Algunos de sus logros más destacados incluyen:
Mayor conciencia global: Los ODM ayudaron a sensibilizar a la opinión pública sobre
los desafíos más importantes del mundo y a movilizar recursos para abordarlos.
Avances en el desarrollo: Se lograron avances significativos en la reducción de la
pobreza, el aumento de la esperanza de vida y la mejora del acceso a la educación y
los servicios básicos.
Marco de cooperación internacional: Los ODM proporcionaron un marco común para
la cooperación entre países, organizaciones internacionales y la sociedad civil.
La Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo,
Sudáfrica, en 2002 fue un evento crucial en la historia de los esfuerzos globales por lograr un
futuro sostenible. Este encuentro, a menudo denominado Cumbre de Johannesburgo, sirvió
como un punto de encuentro para líderes mundiales, representantes de la sociedad civil,
empresas y organizaciones internacionales con el objetivo de reafirmar el compromiso con el
desarrollo sostenible y trazar una hoja de ruta para el futuro.
¿Cuál era el objetivo principal?
El principal objetivo de la Cumbre de Johannesburgo era renovar el compromiso político con
el desarrollo sostenible y traducir los principios acordados en Río de Janeiro en 1992 en
acciones concretas. Se buscaba avanzar en la implementación de la Agenda 21 y fortalecer la
cooperación internacional en temas como la erradicación de la pobreza, la protección del medio
ambiente y la promoción del desarrollo social.
¿Cuáles fueron los principales resultados?
La Cumbre de Johannesburgo adoptó una Declaración Política y un Plan de Implementación
que incluyeron disposiciones sobre:
Reducción de la pobreza: Se reafirmó el compromiso de reducir a la mitad, para el año
2015, la proporción de personas que viven en la extrema pobreza y sufren hambre.
Protección del medio ambiente: Se establecieron metas para mejorar la gestión de
los recursos hídricos, proteger la biodiversidad y promover el desarrollo sostenible en
las zonas costeras y pequeñas islas en desarrollo.
Desarrollo sostenible: Se reconoció la importancia de integrar las dimensiones
económica, social y ambiental del desarrollo sostenible en todas las políticas y
programas.
Financiamiento para el desarrollo: Se reafirmó la necesidad de aumentar la
asistencia oficial para el desarrollo y movilizar recursos financieros adicionales para
apoyar los esfuerzos de los países en desarrollo.
Gobernanza mundial: Se destacó la importancia de fortalecer la gobernanza mundial
para el desarrollo sostenible, incluyendo la participación de todos los actores relevantes.
¿Cuál fue el legado de la Cumbre de Johannesburgo?
La Cumbre de Johannesburgo sentó las bases para los Objetivos de Desarrollo del Milenio
(ODM) y los posteriores Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Aunque algunos de los
objetivos establecidos en Johannesburgo no se cumplieron en su totalidad, la Cumbre marcó
un hito importante en la evolución del concepto de desarrollo sostenible y reafirmó la necesidad
de una acción global coordinada para abordar los desafíos ambientales y sociales.
La Cumbre de Johannesburgo también destacó la importancia de:
La participación de todos los actores: Se reconoció que el desarrollo sostenible
requiere la participación de gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y otros actores
relevantes.
La integración de las dimensiones económica, social y ambiental: Se enfatizó la
necesidad de abordar los desafíos del desarrollo de manera holística, teniendo en
cuenta las interconexiones entre los aspectos económicos, sociales y ambientales.
La cooperación internacional: Se reafirmó la importancia de la cooperación
internacional para abordar los desafíos globales.
En resumen, la Cumbre de Johannesburgo 2002 fue un evento fundamental en la historia
del desarrollo sostenible. Aunque enfrentó desafíos, sentó las bases para futuras
acciones y reafirmó el compromiso de la comunidad internacional con un futuro más
sostenible.
El Acuerdo de París, adoptado en 2015, representa un hito histórico en los esfuerzos globales
para combatir el cambio climático. Este tratado internacional, jurídicamente vinculante, fue
suscrito por casi todos los países del mundo con el objetivo de limitar el aumento de la
temperatura global muy por debajo de 2 °C respecto a los niveles preindustriales, y proseguir
los esfuerzos para limitar ese aumento a 1,5 °C.
¿Cuáles son los principales objetivos del Acuerdo de París?
Mantener el aumento de la temperatura global: El objetivo central es limitar el
aumento de la temperatura global muy por debajo de 2 °C respecto a los niveles
preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitarlo a 1,5 °C.
Aumentar la capacidad de adaptación: Los países se comprometen a aumentar la
capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y fortalecer la
resiliencia a los riesgos climáticos.
Hacer flujos financieros coherentes con un desarrollo bajo en emisiones: Se
busca hacer que los flujos financieros sean coherentes con una trayectoria hacia un
desarrollo resiliente al clima y con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.
Fortalecer la acción climática a largo plazo: Los países se comprometen a establecer
objetivos a largo plazo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
¿Cuáles son las características más destacadas del Acuerdo de París?
Participación universal: A diferencia de protocolos anteriores, como el Protocolo de
Kyoto, el Acuerdo de París incluye compromisos de todos los países, tanto
desarrollados como en desarrollo.
Contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC): Cada país presenta sus
propias NDC, que describen las acciones que tomará para reducir sus emisiones y
adaptarse al cambio climático.
Mecanismo de transparencia: Se establece un mecanismo de transparencia para que
los países puedan monitorear y evaluar sus progresos en la implementación de sus
NDC.
Cooperación financiera: Se reconoce la necesidad de proporcionar financiamiento a
los países en desarrollo para ayudarlos a mitigar y adaptarse al cambio climático.
¿Por qué es importante el Acuerdo de París?
Compromiso global: Demuestra un compromiso global sin precedentes para abordar
el cambio climático.
Flexibilidad: Permite a cada país establecer sus propias metas y acciones en función
de sus capacidades y circunstancias nacionales.
A largo plazo: Establece un marco a largo plazo para la acción climática.
Basado en la ciencia: Reconoce la importancia de la mejor ciencia disponible y los
conocimientos de los indígenas y las comunidades locales.
Desafíos y próximos pasos
A pesar de sus logros, el Acuerdo de París enfrenta desafíos importantes, como la necesidad
de aumentar la ambición de las NDC, asegurar la financiación necesaria y fortalecer la
cooperación internacional.
Los próximos pasos incluyen:
Aumentar la ambición de las NDC: Los países deben presentar NDC más ambiciosas
cada cinco años.
Fortalecer la cooperación internacional: Se requiere una mayor cooperación entre
los países para lograr los objetivos del Acuerdo de París.
Mobilizar recursos financieros: Es fundamental movilizar los flujos financieros
necesarios para apoyar la acción climática en los países en desarrollo.
En resumen, el Acuerdo de París es un marco fundamental para la acción climática
global. Sin embargo, su éxito dependerá de la voluntad política de los países para
implementar sus compromisos y de la cooperación internacional para abordar este
desafío global.
La Opinión Consultiva OC-23/17 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
representa un hito en la jurisprudencia internacional al establecer un vínculo claro y
contundente entre los derechos humanos y el medio ambiente. Esta opinión, emitida en
noviembre de 2017 a solicitud de Colombia, ha tenido un profundo impacto en la interpretación
y aplicación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
¿Qué dice la Opinión Consultiva OC-23/17?
En esencia, la Corte IDH estableció que:
Los derechos humanos y el medio ambiente están interrelacionados: La protección
del medio ambiente es esencial para garantizar el pleno disfrute de los derechos
humanos, como el derecho a la vida, a la salud, a un nivel de vida adecuado y a un
medio ambiente sano.
Obligaciones de los Estados: Los Estados tienen la obligación de adoptar medidas
para proteger el medio ambiente y garantizar que las actividades humanas no causen
daños significativos a los ecosistemas.
Responsabilidad internacional: Los Estados pueden ser responsables
internacionalmente por los daños ambientales que causen a otros Estados o a sus
propios ciudadanos.
¿Por qué es importante esta Opinión Consultiva?
Fortalecimiento de los derechos humanos: La Opinión Consultiva amplía la
protección de los derechos humanos al reconocer que estos no se limitan a las
libertades individuales, sino que también incluyen el derecho a un medio ambiente sano.
Herramienta para la defensa ambiental: Esta opinión proporciona una base legal
sólida para las personas y comunidades que buscan proteger el medio ambiente y
hacer valer sus derechos.
Impulso a la justicia ambiental: La Opinión Consultiva contribuye a la construcción de
una justicia ambiental que reconozca las desigualdades y las vulnerabilidades de ciertos
grupos sociales frente a los impactos ambientales.
¿Cuáles son las implicaciones de esta Opinión Consultiva?
Mayor exigibilidad de los derechos ambientales: Las personas pueden recurrir a los
tribunales para exigir que se respeten sus derechos ambientales y para obtener
reparación por los daños sufridos.
Mayor responsabilidad de los Estados: Los Estados tienen la obligación de adoptar
medidas preventivas y correctivas para proteger el medio ambiente y garantizar el
cumplimiento de sus obligaciones internacionales.
Promoción de la cooperación internacional: La Opinión Consultiva subraya la
importancia de la cooperación internacional para abordar los desafíos ambientales
transfronterizos.
En resumen, la Opinión Consultiva OC-23/17 representa un avance significativo en la
protección de los derechos humanos y el medio ambiente. Esta opinión ha sentado un
precedente importante y ha inspirado a otros tribunales y organismos internacionales a
reconocer la interconexión entre estos dos ámbitos fundamentales.