Análisis de La Situación Financiera A Corto Plazo
Análisis de La Situación Financiera A Corto Plazo
2. EL FONDO DE MANIOBRA
Como mencionamos anteriormente, nuestro análisis se debe centrar en el fon
do de maniobra, también llamado capital circulante, fondo de rotación o working
capital, en inglés.
Activo Pasivo
Patrimonio neto
Activo no corriente
Pasivo no corriente
Fondo de maniobra
Activo corriente
Pasivo corriente
Activo Pasivo
Patrimonio neto
Pasivo no corriente
Activo no corriente
Fondo de maniobra
Pasivo corriente
Activo corriente
— No todas las partidas del activo corriente son igual de líquidas, ni todas las
partidas del pasivo corriente tienen la misma exigibilidad.
En efecto, estamos comparando dos rectángulos como si se tratara
de un todo homogéneo cuando sabemos que el activo corriente puede
estar compuesto por partidas muy líquidas, como el efectivo y equivalen
te, o por otras mucho menos líquidas, como son por ejemplo las materias
primas.
Por su parte, los distintos conceptos del pasivo corriente, ya se trate por
ejemplo de pagos a proveedores o de deudas con entidades de crédito, en
tre otras, podrían vencer en solo un día desde hoy o hasta en un año.
— La calidad de las distintas partidas: independientemente del tiempo que
quede para que una partida se convierta en efectivo, o sea exigible, también
habrá que tener en cuenta el número de veces que se liquida al año, o el
número de veces que la partida es exigible de media al año.
Este último hecho es fácilmente entendible si pensamos, por ejemplo,
en una empresa que cobra el 100 % de sus ventas a un mes y paga el 100 %
de sus compras y suministros a tres meses. Esto significa que la partida de
clientes se hace líquida doce veces al año y sin embargo la partida de pro
veedores sólo es exigible cuatro veces al año.
Siguiendo con el ejemplo anterior, si el importe de las ventas ascien
de a 12.000 euros al año, sin estacionalidad, y el importe de las compras,
que también se realizan de forma lineal a lo largo del año, asciende a
6.000 euros, podríamos decir que el saldo medio de clientes es de 1.000
euros y el de proveedores de 1.500. Si el activo y el pasivo corrientes
estuvieran compuestos básicamente por estas partidas, la empresa ten
dría fondo de maniobra negativo pero no tendríamos que esperar ten
siones en sus pagos en el corto plazo, ya que el activo corriente se liqui
da más veces que el número de veces que es exigible al año el pasivo
corriente.
• Materias primas.
• Productos en curso.
• Productos semiterminados.
• Productos terminados.
Por tanto, es de esperar que las empresas fabriles tengan fondo de ma
niobra positivo, cuyo tamaño dependerá de los siguientes factores:
• El tiempo que dure su proceso productivo: cuanto más largo sea, más ne
cesidad de mantener inventarios tendrá, por lo que el fondo de manio
bra será mayor.
• El valor que añada la empresa al producto que fábrica: cuanto mayor sea
el porcentaje del valor añadido, dividido por la materia prima adquiri
da y los servicios obtenidos en el exterior, mayor será el fondo de ma
niobra.
El coste de la materia prima y los servicios adquiridos en el exterior
afectan tanto al pasivo corriente (deuda con proveedores) como al acti
vo corriente (existencias). Si el ciclo de producción sumado al período
que los productos terminados permanecen en el almacén hasta su venta
es mayor que el período de pago a proveedores, estas dos partidas (cos
te de la materia prima y los servicios adquiridos en el exterior) contri
buirán a aumentar el fondo de maniobra, y lo contrario sucedería si el
período de pago a proveedores fuera mayor.
Sin embargo, frecuentemente desequilibrará la igualdad entre el ac
tivo corriente y el pasivo corriente, a favor del primero, el valor añadido
por la empresa a los productos, es decir, la mano de obra directa y los
costes indirectos de fabricación imputados a los productos, ya que incre
menta el valor del activo corriente, pero su paso por el pasivo corriente
a través de las facturas asociadas y el pago de la nómina suele ser más
fugaz.
• El margen con el que la empresa venda sus productos: cuanto mayor sea
el margen, mayor será la partida de clientes y por tanto mayor será el
fondo de maniobra.
• La calidad de las partidas del activo corriente y del pasivo corriente.
— Empresas de servicios: se caracterizan por no necesitar mantener grandes
inversiones en activos corrientes. Sin embargo, la diversidad de empresas
de servicios hace que sea muy difícil generalizar cómo será el fondo de
maniobra que esperamos encontrar.
Como ejemplo de esta diversidad citaremos dos casos muy distintos:
• Empresa consultora: en la medida en que la empresa se dedique a la eje
cución de grandes proyectos de consultoría, los recursos empleados
(principalmente el sueldo de los consultores) en los distintos proyectos
se irán acumulando en lo que se podría denominar «proyecto en curso»,
que formará parte del activo corriente.
Además, si la empresa no subcontrata los servicios de otras empre
sas, por realizar los proyectos exclusivamente con personal propio, el
pasivo corriente será en principio muy reducido, por lo que es de esperar
que este tipo de empresas cuenten con fondo de maniobra positivo.
• Aerolínea: una empresa de transporte aéreo de pasajeros contará con un
activo corriente muy reducido, ya que apenas tiene existencias y en mu
chas ocasiones los clientes pagan incluso antes de usar el servicio, por lo
que se podría esperar que el fondo de maniobra fuera negativo.
Por tanto, podemos concluir que no se puede establecer ninguna regla a prio
ri de la existencia de un fondo de maniobra ideal, ya que éste vendrá determinado
por la estructura del balance y por la calidad de los activos corrientes y los pasivos
corrientes.
Serán el sector al que pertenezca la empresa y la mejor o peor gestión de sus
partidas del circulante los que determinen el importe que la empresa deberá des
tinar a su capital circulante.
En cualquier caso, los importes destinados al capital circulante no deben ser
mayores ni menores de los necesarios por los siguientes motivos:
Si el fondo de maniobra es positivo, éste será una inversión que deberá ser
financiada, y si es negativo, supondrá una fuente de financiación para la empresa.
Además esta inversión será no corriente, ya que se deberá mantener a largo
plazo. En efecto, la razón de ser de una empresa es llevar a cabo sus operaciones
de explotación, por lo que la inversión en capital circulante debe ser entendida
como inversión fija y financiada con fondos de financiamiento permanentes.
Si se trata de una fuente de financiación, por ser el capital circulante negativo,
también debemos entender que se trata de una fuente de financiación permanen
te, por lo que financiará parte del activo no corriente.
3. LA LIQUIDEZ
La liquidez de una empresa viene dada por la capacidad que tenga para hacer
frente a sus obligaciones a corto plazo.
A su vez, la liquidez de un activo dependerá de su capacidad de convertirse
en efectivo. De esta forma el activo más líquido será el efectivo y equivalente,
seguido del resto de inversiones financieras temporales, los deudores y las exis
tencias.
Una primera aproximación a la liquidez de una empresa y a su evolución nos
la proporcionarán las diferentes comparaciones que realicemos de las partidas del
activo corriente con las del pasivo corriente. Sin embargo, éstas tienen ciertas li
mitaciones, algunas de las cuales ya anticipamos previamente, por lo que no de
bemos sacar conclusiones basándonos exclusivamente en ellas sin disponer de
información adicional.
No obstante, las ventajas de estas comparaciones son su simplicidad y la fa
cilidad de cálculo.
Por ello decimos que estos ratios son indicadores débiles de la liquidez de una
empresa.
Un análisis más exhaustivo de la liquidez de la empresa requerirá la inclusión
de indicadores fuertes. Éstos son los que provienen de la capacidad de la empresa
para generar fondos, prestando especial atención a los flujos de caja de explota
ción.
Para evaluar si la liquidez de una empresa mejora con el transcurso de los años
será suficiente contar con los estados financieros formulados por ella, en especial
los estados de flujo de efectivo y el balance. Sin embargo, dictaminar sobre la li
quidez actual de la empresa supondrá un ejercicio de prospección, ya que las
obligaciones que se harán exigibles en el corto plazo se deberán satisfacer con los
flujos de caja que se generen o capten en el corto plazo.
Por tanto, será necesario proyectar los estados financieros al futuro, con las
estimaciones que nos aporte el plan de negocio de la empresa y las previsiones
económicas generales y del sector.
Estas previsiones financieras nos pueden ser útiles para nuestros análisis, aun
que deberíamos contrastar su viabilidad y valorar la confianza que nos merecen
en base a lo realistas que sean.
Nuestras conclusiones en base a estos últimos datos serán muy fiables, espe
cialmente si las proyecciones o estimaciones de los estados financieros son de
calidad. Sin embargo, sólo podremos afirmar que la empresa no tendrá dificulta
des para satisfacer sus compromisos financieros en el corto plazo si disponemos
de un calendario de pagos y cobros.
TABLA 12.1
Ratio de circulante
Activo corriente
Ratio de circulante (RC) =
Pasivo corriente
Este ratio indica cuántos euros de activo corriente tiene la empresa por cada
euro de pasivo corriente.
De acuerdo con Bernstein (1993; p. 61), las razones básicas del uso general del
ratio de liquidez son:
a) «Este ratio mide el grado de cobertura del activo circulante respecto del
pasivo circulante. Cuanto mayor sea el activo circulante respecto del pa
sivo circulante, tanto mayor será la seguridad de poder pagar las deudas
con dichos activos.
b) El exceso del activo circulante sobre el pasivo circulante proporciona un
margen de seguridad contra las posibles pérdidas en la enajenación o li
quidación de activos circulantes distintos del efectivo. Cuanto mayor sea
este margen de seguridad, mejor para los acreedores. El margen de sol
vencia mide pues el margen de seguridad disponible para cubrir posibles
pérdidas en el valor del activo circulante.
c) Este ratio mide la reserva de fondos líquidos en relación con las obliga
ciones a corto plazo disponibles como margen de seguridad frente a la
a b
No diferencia No tiene en cuenta
las distintas partidas la calidad de las partidas
Limitaciones
del ratio de circulante
c d
No tiene en cuenta No tiene en cuenta
la generación de caja el futuro
a) No diferencia las distintas partidas: trata todas las partidas como si tuvie
ran la misma liquidez, ya que todas forman parte del numerador o deno
minador del ratio, como un todo, sin discriminar su liquidez. Esta limita
ción se puede evitar de dos formas distintas que realmente son la misma:
— Descomponiendo el ratio en sus distintos elementos. Dedicaremos el
siguiente epígrafe a su exposición.
— Utilizando ratios derivados del ratio de circulante que agrupen las
partidas teniendo en cuenta su liquidez. Dentro de este mismo tema
dedicamos un epígrafe a su explicación.
Ejemplo Empresas A y B
TABLA 12.2
Cálculo del ratio de circulante. Empresa A
TABLA 12.3
Cálculo del ratio de circulante. Empresa B
TABLA 12.4
Descomposición del ratio de circulante. Empresa A
Empresa A X+1 X
Existencias 120 95
Clientes 85 70
Inversiones financieras temporales (IFT)* 20 30
Efectivo y equivalentes (E y Eq.) 15 25
Total activo corriente 240 220
Empresa A X+1 X
Proveedores 95 90
Deudas c.p. entidades de crédito 45 55
Total pasivo corriente 140 145
Descomposición del RC Ratio % Ratio %
TABLA 12.5
Descomposición del ratio de circulante. Empresa B
Empresa B X+1 X
Existencias 60 60
Clientes 50 55
Inversiones financieras temporales (IFT)* 40 30
Efectivo y equivalentes (E y Eq.) 30 25
Proveedores 95 90
Deudas c.p. entidades de crédito 45 55
derías, que es la partida menos líquida, los activos corrientes sólo cubren el 50 %
de los pasivos corrientes, cuando en el año X cubrían el 57 %.
Por otra parte, de acuerdo con nuestras consideraciones previas, la empresa A
presentaba, aparentemente, mejor liquidez que la B, al ser mayor su ratio de cir
culante. Sin embargo, observando la descomposición del ratio, esto no parece ser
así, ya que concentra mayor porcentaje de su ratio de circulante en todas las par
tidas más líquidas.
TABLA 12.6
Ratio de la prueba ácida
TABLA 12.7
Ratio de la disponibilidad inmediata
TABLA 12.8
Ratio de la liquidez inmediata
Cuanto más alejados del valor del ratio de circulante estén los valores de PA
y LI, menos líquido será su activo, ya que existirá un porcentaje significativo de
activos corrientes que necesitan un período de tiempo relativamente prolongado
para convertirse en efectivo.
En la tabla 12.9 presentamos los resultados de las empresas A y B para los
ratios PA, DI y LI. Las conclusiones que se extraen de éstos son las mismas que
las expuestas para la descomposición del ratio de circulante, al ser ambos proce
dimientos muy similares.
TABLA 12.9
Cálculo de PA, DI y LI. Empresas A y B
no tome en consideración la gran importancia que tienen los flujos de fondo para
la capacidad de la empresa de hacer frente a sus obligaciones vencidas, han con
ducido a la búsqueda de medidas más dinámicas».
Con la finalidad de dinamizar el análisis de la liquidez es muy recomendable
la utilización del ratio de flujos de caja de explotación sobre el pasivo corriente.
TABLA 12.10
Ratio de flujo de caja de explotación sobre pasivo corriente
* EFE de explotación.
Este ratio mide las veces que podríamos satisfacer nuestras obligaciones de
pago exigibles a lo largo del próximo año con los flujos de caja que ha generado
nuestra actividad de explotación en el último año.
Por tanto, aunque hemos dinamizado el ratio, sigue adoleciendo todavía, al
igual que el ratio de circulante, de no tener en cuenta el futuro. Sin embargo, en
la medida en que se estime que los flujos de caja de explotación se mantendrán
estables, será un indicador fuerte de la liquidez de la empresa.
Si disponemos de una proyección fiable del flujo de caja de explotación para
el año siguiente, en base a las estimaciones realizadas por la empresa, podemos
sustituir el numerador del ratio por el flujo de caja de explotación estimado para
el ejercicio siguiente.
Aun cuando hayamos resuelto las limitaciones del ratio de circulante, al con
templar ahora la generación de caja, e incluso las estimaciones futuras, para tener
total certeza de que no se producirán tensiones en la liquidez debemos contar con
un calendario de cobros y pagos. No obstante, si se producen simples desajustes
temporales entre los cobros y los pagos, las líneas de créditos de las entidades fi
nancieras ayudarán en la mayoría de los casos a amortiguar estas diferencias.
Lev (1978; p. 26) también resalta este último punto: «El hecho de que los activos
líquidos constituyan un potencial suficiente en un momento d eterminado es sola
mente un aspecto de la situación de solvencia de la empresa. Otro, quizá más im
portante, será el emparejamiento periódico de las entradas y salidas de fondos. Para
mantener una adecuada situación de liquidez (y por tanto de solvencia) es necesario,
evidentemente, que las entradas y salidas de fondos estén sincronizadas. Una técni
ca más afinada para evaluar la solvencia de una empresa no puede olvidar, por tan
to, la relación que debe existir entre las entradas y salidas de fondos a lo largo del
período, así como la existencia de unos remanentes suficientes de activos líquidos».
Siguiendo la recomendación de Lev, vamos a proponer un último ratio para
medir la liquidez, muy utilizado en la literatura contable, y que extractamos de
Bernstein (1993).
TABLA 12.11
Ratio de disponibles más realizables sobre el total
de gastos a pagar en el ejercicio
Por simplificación, si entendemos que los gastos durante el ejercicio son linea
les, el resultado del ratio propuesto anteriormente nos indicará el porcentaje de
días del año durante los cuales la empresa podría atender sus pagos, incluso si se
interrumpiera su actividad.
Beaver (1966) identificó un ratio similar, al que denominó no credit interval, como
uno de los ratios más eficaces a la hora de discriminar las empresas que iban a tener
problemas para atender sus compromisos financieros de las que no los tendrían. Este
autor define el ratio como el número de días estimado que una compañía podría
proseguir con su actividad, al mismo nivel, aunque se paralizaran las ventas, simple
mente utilizando los recursos líquidos de los que dispone en un momento dado.
TABLA 12.12
Ratio de rotación de materias primas y período medio materias primas
TABLA 12.13
Ratio de rotación de la producción y período medio de productos en curso
Coste de la producción
Rotación de la producción =
Saldo medio productos en curso
365
Período medio PPCC o producción (PMPC) =
Rotación producción
TABLA 12.14
Ratio de rotación de los productos terminados y período medio
de los productos terminados
Coste de ventas
Rotación de productos terminados =
Saldo medio productos terminados
365
Período medio PPTT (PMPT) =
Rotación productos terminados
Si las ventas del ejercicio ascienden a 400 u.m., cuyo detalle es una venta
de 200 u.m. (período de cobro cuatro meses) y dos ventas de 100 u.m. (perío
do de cobro dos meses), el período medio de cobro será tres meses, una vez
ponderados los importes con sus respectivos plazos, por lo que la rotación as
cenderá a 4.
Una mayor rotación de la partida de clientes significará una gestión más efi
ciente de ésta y un menor período de cobro, por lo que la calidad de la partida
mejorará al incrementar la rotación, ya que será menor el tiempo que ha de trans
currir para su conversión en efectivo.
Podemos calcular el período medio de cobro a clientes conociendo previamen
te su rotación o directamente a través del saldo medio de clientes y del importe de
las ventas diarias medias.
TABLA 12.15
Ratio de rotación de clientes y período medio de cobro a clientes
Ventas
Rotación de clientes =
Saldo medio clientes
365
Período medio cobro clientes (PMC) =
Rotación de clientes
TABLA 12.16
Ratio de rotación de proveedores y período medio de pago a proveedores
Compras
Rotación de proveedores =
Saldo medio proveedores
365
Período medio pago proveedores (PMP) =
Rotación de proveedores
1
Existencias iniciales + Compras = Coste de ventas + Existencias finales, por lo que Compras =
= Coste de ventas + Existencias finales − Existencias iniciales.
TABLA 12.17
Extracto de la cuenta de resultados y del estado de flujos de efectivo.
Empresas A y B. Ejercicios X + 1 y X
Empresa A X+1 X
Empresa B X+1 X
TABLA 12.18
Rotación de productos terminados, clientes y proveedores. PMPT, PMC y PMP.
Empresas A y B. Ejercicios X + 1 y X
Empresa A Empresa B
X+1 X X+1 X
* Las pequeñas diferencias que pueden surgir al realizar los cálculos con los datos de las rotaciones
que aquí mostramos se deben a que sólo hemos detallado dos decimales para éstas.
** Los datos del año X son los saldos a final del ejercicio y no son media al no disponer de los datos
del ejercicio X – 1. En cualquier caso, en el enunciado se nos indicaba: «Ambas empresas no sufrieron al
teraciones en sus saldos de clientes, proveedores y existencias durante el ejercicio X.
TABLA 12.19
Cálculo del ratio flujos de caja de explotación sobre pasivo corriente empresas A
y B. Ejercicios X + 1 y X
Empresa A Empresa B
X+1 X X+1 X
Ahora podemos completar estas conclusiones previas, ya que conocer las ro
taciones nos permite ampliar el alcance de nuestro análisis al poder enjuiciar
también la calidad del ratio.
Además, disponemos de un indicador fuerte de la liquidez, calculado en base a
la generación de flujos de caja de explotación en relación con su pasivo a cortoplazo.
En base a ellos, debemos matizar nuestras consideraciones previas de la si
guiente forma:
a) Evolución de la liquidez
— Empresa A: la rotación de las existencias ha disminuido levemente, por lo
que su período medio de almacenamiento aumenta en tres días aproxima
damente. Sin embargo, apreciamos un aumento en la rotación de clientes
de 5 a 5,16, disminuyendo en consecuencia el período medio de cobro de
clientes en dos días aproximadamente.
Por tanto, en el año X el tiempo total que discurría desde que la em
presa adquiría las existencias hasta que cobraba sus ventas ascendía a
350,37 días, manteniéndose estable en el ejercicio X + 1 en 350,96 días. Este
CUESTIONARIO DE AUTOEVALUACIÓN
1. Si una empresa tiene un fondo de manio b) La liquidez inmediata se basa en un
bra negativo: porcentaje vertical del balance.
a) No podrá hacer frente a sus pagos ya c) RC no puede en ningún caso ser igual
que el pasivo corriente es mayor que a PA.
el activo corriente. d) Las respuestas a) y c) son correctas.
b) Debemos ser conscientes de que pue 5. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones es
de ser normal en algunos sectores. falsa? La liquidez será mayor en la medi
c) Antes de dictaminar acerca de la si da en que:
tuación, debemos estudiar la compo
sición de las masas patrimoniales in a) La rotación de mercaderías sea mayor.
volucradas y la calidad de su partidas. b) La rotación de clientes sea mayor.
d) Las respuestas b) y c) son correctas. c) La rotación de proveedores sea mayor.
d) El período medio de cobro de clientes
2. Elija la respuesta correcta: sea menor.
a) Si el fondo de maniobra es una inver
6. El indicador más robusto de la liquidez es:
sión, entonces RC > 1.
b) Si el fondo de maniobra es una inver a) RC, ya que compara el activo co
sión, entonces RC < 1. rriente con el pasivo corriente.
c) Si el fondo de maniobra es un fondo b) PA, ya que no tiene en cuenta las exis
de financiación, entonces RC > 1. tencias, que es la partida menos líquida.
d) Si el fondo de maniobra es positivo, c) LI, ya que incluye en el numerador
entonces RC < 1. exclusivamente la partida de Efectivo
+ Equivalentes al efectivo, que es la
3. Si dos empresas tienen un RC con el mis partida más líquida.
mo valor: d) FCE/PC, ya que nos describe la capa
a) Su nivel de liquidez puede ser distin cidad que tiene la empresa para pagar
to dependiendo de la descomposición sus compromisos a corto con la gene
del ratio de circulante. ración de efectivo.
b) Su nivel de liquidez puede ser distinto
dependiendo de la calidad de las par 7. ¿Cuál de las siguientes son limitaciones
tidas del circulante. de RC?
c) Las respuestas a) y b) son correctas. a) No diferencia entre las distintas par
d) Su nivel de liquidez será siempre el tidas ni tiene en cuenta la calidad de
mismo. éstas.
b) No tiene en cuenta la generación de
4. Es verdadero que: caja.
a) La disponibilidad inmediata se basa c) No tiene en cuenta el futuro.
en un porcentaje vertical del balance. d) Las respuestas a), b) y c) son correctas.
2. LA ESTRUCTURA ECONÓMICO-FINANCIERA
El análisis estático de la solvencia comprende el estudio de ciertos ratios que
detallan la composición del pasivo, así como de otros que analizan la cobertura
de la deuda con el activo fijo.
A continuación desarrollaremos ambos tipos de ratios.
TABLA 13.1
Ratio de apalancamiento
Pasivo
Apalancamiento (AP) =
Patrimonio neto
Su resultado debe ser interpretado como las unidades monetarias exigibles por
la deuda por cada unidad monetaria de patrimonio neto.
Cuanto mayor sea su importe, menor será la protección de los acreedores, o,
lo que es lo mismo, menor será la solvencia.
La medición del grado de solvencia será más acorde con la realidad en la me
dida en que los activos estén valorados a su valor razonable. Si por el contrario
los activos no están adecuadamente valorados, el importe del patrimonio neto
puede ser mayor o menor que su importe real.
Si por ejemplo ciertos activos no han sido valorados a valor razonable, siendo
éste mayor que su valor histórico, el ratio de apalancamiento mostrará una visión
más pesimista que la real, ya que la garantía con la que cuentan los acreedores de
la empresa es mayor que la indicada por el ratio al estar el patrimonio neto infra
valorado.
Si el ratio es superior a 1, al ser la deuda total mayor que patrimonio neto, la
compañía obtiene menos financiación de los socios que de los acreedores.
Un ratio igual a 2 indica que los acreedores tendrán como garantía 1 u.m. de
patrimonio neto por cada 2 u.m. de deuda que la empresa tiene con ellos. Aunque,
como ya hemos expuesto anteriormente, esto será así siempre y cuando los activos
hayan sido adecuadamente valorados.
También es necesario tener en cuenta que la protección de las diferentes deu
das no será la misma, ya que los distintos contratos de crédito pueden contener
cláusulas que detallen su prelación en caso de quiebra, e incluso el derecho a ha
cerse con el control de la compañía si se dan ciertas circunstancias.
Este ratio constituye también una medida del riesgo financiero asociado al ca
pital propio, ya que cuanto mayor sea el grado de apalancamiento, mayor será el
riesgo financiero, puesto que incrementará la volatilidad de los beneficios netos.
Esto es así porque el coste de la deuda es un coste fijo en el corto plazo, por lo que
TABLA 13.2
Ratio de autonomía financiera
Patrimonio neto
Autonomía financiera (AF) =
Pasivo + Patrimonio neto
TABLA 13.3
Ratio de dependencia financiera
Pasivo
Dependencia financiera (DF) =
Pasivo + Patrimonio neto
TABLA 13.4
Ratio de endeudamiento a corto plazo
Pasivo corriente
Ratio endeudamiento c.p. (RECP) =
Pasivo
TABLA 13.5
Ratio de solvencia total
Total activo
Solvencia total (ST) =
Pasivo
— El ratio está fuertemente influido por las normas de valoración del acti
vo, por lo que deberíamos analizar si su valor está próximo al de reali
zación.
— Algunas empresas pueden no necesitar gran cantidad de activos para su
funcionamiento, por lo que las necesidades de capital no serán muy gran
des y por tanto el ratio de solvencia total no será muy alto; sin embargo,
esto no tiene por qué traducirse en situaciones de solvencia desfavorables.
— El hecho de que en épocas de restricción financiera la empresa enajene
activos para la obtención de recursos financieros nos sugeriría dos posibles
situaciones:
• La empresa dispone de activos no necesarios para la explotación, que
han detraído rentabilidad hasta su enajenación.
• En el caso de que sí generaran flujos de caja de explotación, su enajena
ción impactaría en dos direcciones en los niveles de solvencia futuros:
por una parte permitiría reducir la deuda, pero por otra la capacidad de
la empresa de generar flujos de caja de explotación se vería limitada.
zo éstos son la única variable que puede asegurarnos que se mantendrán o alcan
zarán los niveles de solvencia deseados.
Si limitamos nuestro análisis al estudio de la evolución de la situación estática,
podríamos cometer los siguientes errores:
TABLA 13.6
Ratio de cobertura de las cargas financieras
*Tipo impositivo.
— Vender activos.
— Endeudarse o ampliar capital.
— Reducir el efectivo y equivalentes.
TABLA 13.7
Ratio de flujos de caja de explotación sobre intereses pagados
Cuanto mayor sea el ratio de flujos de caja de explotación sobre intereses pa
gados, mayor facilidad tendrá la empresa para atender los pagos por intereses de
la deuda.
Que el ratio sea menor que 1 indicaría que la empresa no genera fondos suficien
tes para atender el pago de intereses. Esto por sí solo no hace inviable a la empresa,
pero no es una situación mantenible a largo plazo. A continuación citamos algunas
de las situaciones en las que transitoriamente se podría dar esta circunstancia:
Por otra parte, hemos de tener en cuenta que el hecho de que el ratio sea ma
yor que uno no quiere decir que la empresa no pueda tener dificultades para
afrontar sus compromisos financieros en el largo plazo, ya que también deberá
afrontar los respectivos vencimientos de la deuda, por lo que hemos de comple
mentar este ratio con el desarrollado en el siguiente epígrafe.
Por último, destacar, al igual que hicimos en el análisis de la liquidez, que el
análisis está construido sobre magnitudes pasadas, por lo que en la medida en que
el futuro difiera del pasado no será un buen instrumento para evaluar la solvencia
futura.
La sustitución de los intereses pagados por los intereses a pagar en base a
nuestro actual endeudamiento es un ejercicio sencillo, que sólo entrañaría el pro
blema de estimar los intereses a pagar en caso de que el interés fuera variable, bien
por estar ligado a algún indicador, bien por estar referenciada la deuda en mone
da extrajera y no tener contratado en ninguno de los dos casos instrumentos de
cobertura para mitigar las posibles fluctuaciones.
Por tanto un ratio intermedio, en el sentido de que incluyera una magnitud
del pasado, como es el flujo de caja de explotación de un período contable ce
rrado, con una magnitud del futuro, como son los intereses a pagar en el futu
ro, mejoraría la capacidad predictiva del ratio en la medida en que los flujos de
caja de explotación de años venideros no difieran significativamente de los del
pasado.
También puede resultar interesante la simulación de escenarios, estudiando
cómo las distintas variaciones de los flujos de caja de explotación afectan al
ratio, con lo que este análisis de sensibilidad nos informará del impacto de la
volatilidad en la generación de flujos de caja de explotación en la solvencia de
la empresa.
Adicionalmente, si se dispone de datos fiables basados en estimaciones futuras
realizadas por la empresa y contrastables en función de las hipótesis sobre las que
se han construido, será muy recomendable la utilización de las magnitudes futuras
previstas de los flujos de caja de explotación.
TABLA 13.8
Ratio de flujos de caja de explotación sobre deuda total
TABLA 13.9
Ratio indicativo del flujo de caja de explotación disponible después de pagar las
inversiones y los dividendos
3.3.1. Payout
El payout muestra el porcentaje del resultado neto repartido a los socios me
diante dividendos. Su composición es la siguiente:
TABLA 13.10
Ratio de pay out
Dividendo
Pay out =
Resultado neto
Que el payout presentara niveles altos sería en principio una señal de fortaleza,
ya que significaría que la empresa puede atender todos sus compromisos finan
cieros y además permitirse destinar un porcentaje importante a remunerar al los
socios.
Sin embargo, es interesante estudiar su evolución en relación con la del resul
tado neto, pues pueden darse las siguientes situaciones:
Por último, señalar que el ratio suele oscilar entre 0 y 1 pero podría no estar
comprendido en ese rango en los siguientes casos:
— Una empresa con resultado negativo que reparte dividendos: el ratio sería
negativo.
— Una empresa que reparte un dividendo superior a su resultado: el ratio
sería mayor que 1.
En ambos casos, al ser mayor la cifra de dividendos que el resultado del ejer
cicio, el reparto de éstos se deberá hacer con cargo a alguna partida disponible del
patrimonio neto, como puede ser la prima de emisión o ciertas reservas de libre
disposición, siempre que se respeten las limitaciones y requisitos contenidos en el
Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital1.
TABLA 13.11
Ratio de autofinanciación
Resultado no distribuido
Autofinanciación =
Resultado neto
1
Véase artículo 273.2 párrafo 1 del Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se
aprueba el Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital.
AAA: ésta es la máxima calificación otorgada por Standard & Poor’s. La ca
pacidad del deudor para cumplir con sus compromisos financieros es extremada-
mente fuerte.
AA: la capacidad del deudor para cumplir con sus compromisos financieros
es muy fuerte.
A: la capacidad del deudor todavía es fuerte, pero sin embargo es más vulne-
rable a ciertos efectos adversos y a variaciones en las circunstancias económicas.
BBB: los niveles de protección y seguridad son adecuados, pero los efectos
adversos y las variaciones en las circunstancias económicas tienen más posibilida
des de debilitar la capacidad para que el emisor cumpla con sus compromisos
financieros.
BB, B, CCC, CC, y C: tienen características especulativas. BB mostraría el
menor nivel de especulación, y C, el mayor. Aunque existen ciertos niveles de pro
tección, la capacidad de repago de las deudas está sujeta a grandes incertidum
bres, y el emisor está sujeto a ciertas condiciones adversas. A continuación se
detalla cada uno de ellos:
BB: aunque este tipo de emisiones son las menos vulnerables dentro de las que
hemos denominado especulativas, afrontan incertidumbres y exposición a una
situación económica adversa que podría llevar al emisor a no poder cumplir con
sus compromisos financieros.
B: el emisor actualmente cuenta con capacidad para el pago de sus deudas. Sin
embargo, es probable que la situación económica adversa pueda provocar que éste
no tenga capacidad para atender sus compromisos financieros.
CCC: una emisión con esta calificación ya es actualmente vulnerable al impago.
El emisor depende de que se produzcan situaciones económicas favorables para
poder cumplir con el pago de sus deudas.
CC: esta calificación se otorga a emisiones que actualmente son muy vulnera-
bles al impago.
C: esta calificación se asocia a emisiones con pagos vencidos no satisfechos.
D: emisiones que han caído en incumplimiento (default).
En el caso de que existan agencias de calificación que sigan los títulos emitidos
por una sociedad cuya solvencia estemos dictaminando, contar con esta informa
ción nos puede ser de gran ayuda. Sin embargo, debemos tener en cuenta que a
menudo los cambios en las calificaciones se producen con un cierto retraso, por
lo que podrían no recoger la situación financiera actual completa.
De acuerdo con Bernstein (1993; p. 157), «los criterios que intervienen en la
determinación de la clasificación del crédito no han sido nunca definidos exacta
mente, interviniendo en la misma tanto factores cuantitativos (por ejemplo, el
análisis de ratios) como factores cualitativos como la situación de mercado y la
calidad de la gestión. Las principales agencias de calificación se han negado siem
pre a determinar exactamente el conjunto de factores que intervienen en su pro
ceso de calificación (que es una decisión del comité) puesto que ello es un arte y
una ciencia, y también porque hacerlo daría lugar a cuestionar con una serie in
finita de argumentos la validez del gran número de factores de valoración que
intervienen en la decisión de calificación».
Sin embargo, sí conocemos las variables que de forma general influyen en es
tas calificaciones. Wild, Subramayan y Halsey (2007; p. 539) citan los siguientes
factores:
Se pide:
Ejemplo solvencia
TABLA 13.12
Balance de situación de la empresa X. Ejercicios X + 1 y X
Activo Pasivo
TABLA 13.13
Balance de situación de la empresa Z. Ejercicios X + 1 y X
Activo Pasivo
TABLA 13.14
Cuenta de resultados de las empresas X y Z. Ejercicios X + 1 y X
Empresa A Empresa B
TABLA 13.15
Aplicación de resultados de las empresas X y Z. Ejercicios X + 1 y X
Empresa A Empresa B
TABLA 13.16
Resumen estado flujo de efectivos empresas X y Z. Ejercicios X + 1, X y X − 1
Empresa A Empresa B
Empresa A Empresa B
Saldo inicial efectivo y equivalentes 30,00 55,00 50,00 232,38 95,00 200,00
Saldo final efectivo y equivalentes 11,25 6,96 35,00 271,60 217,38 65,00
EMPRESA X
TABLA 13.17
Cálculo AP, AF, DF, RECP y ST. Empresa X. Años X + 1 y X
Año X + 1 Año X
Año X + 1 Año X
EMPRESA Z
TABLA 13.18
Cálculo AP, AF, DF, RECP y ST. Empresa Z. Años X + 1 y X
Año X + 1 Año X
EMPRESA X
TABLA 13.19
Cálculo ratios dinámicos de solvencia. Empresa X. Años X + 1, X y X − 1
Año X + 1 Año X Año X − 1
EMPRESA Z
TABLA 13.20
Cálculo ratios dinámicos de solvencia. Empresa Z. Años X + 1, X y X − 1
Año X + 1 Año X Año X − 1
EMPRESA X
TABLA 13.21
Cálculo del payout y del ratio de autofinanciación. Empresa X. Años X + 1 y X
Año X + 1 Año X
EMPRESA Z
TABLA 13.22
Cálculo del payout y del ratio de autofinanciación. Empresa Z. Años X + 1 y X
Año X + 1 Año X
Por otra parte, el ratio de RECP ha disminuido de 0,40 a 0,33, pero no es de
bido a la reducción del volumen de deudas a corto plazo, que permanece invaria
ble, sino al aumento del endeudamiento total, por lo que ahora el porcentaje de
deudas a corto plazo es menor, sin que esta variación por sí sola introduzca nin
gún matiz positivo.
En línea con los resultados obtenidos para los ratios estáticos, el ratio FCE/
Deuda total muestra un ligero empeoramiento (de 0,18 a 0,16), fruto de haber
aumentado la deuda total más que la generación de flujos de caja de explotación,
y el ratio Σ FCE/Σ(FCI + dividendos pagados) también evoluciona negativamen
te (desde 0,64 hasta 0,55).
En este último caso la evolución negativa se debe al mayor aumento experi
mentado tanto por las necesidades de inversión como por la retribución al accio
nista que a los flujos de caja de explotación, aunque estos últimos también evo
lucionan positivamente.
En consecuencia, el payout ha aumentado (de 0,40 a 0,50) al haber incremen
tado más el dividendo repartido que el beneficio neto.
Sin embargo, la capacidad para afrontar el pago de los intereses se ha visto
fortalecida, de acuerdo con el aumento experimentado por los ratios CCF (de 4,45
a 5,08) y FCE/Intereses pagados (desde 4,50 hasta 6,33).
Por tanto, aunque aparentemente la solvencia de «la empresa X» ha disminui
do levemente fruto del incremento del pasivo exigible, su capacidad para atender
los compromisos derivados de los intereses ha aumentado.
Adicionalmente, debemos subrayar que el porcentaje que representan los flujos
de caja de explotación sobre las necesidades de inversión + los dividendos ha dismi
nuido, pero no fruto de la evolución de los flujos de caja de explotación sino por el
aumento de las inversiones y de los dividendos, lo que podría indicar dos cosas:
Empresa Z
De acuerdo con la información contenida en los ratios estáticos, la solvencia
de «la empresa Z» muestra aparentemente una evolución ligeramente positiva, al
aumentar AF (de 0,47 a 0,50) y ST (de 1,88 a 2,00) y disminuir AP (de 1,14 a 1,00)
y DF (de 0,53 a 0,50).
El aumento aparente que muestran los ratios de solvencia es consecuencia del
incremento experimentado en el patrimonio neto, fruto de una ampliación de
capital realizada y desembolsada en el ejercicio X + 1.
Por otra parte, el ratio de RECP ha permanecido estable al no haber variado
ni el importe de la deuda a corto plazo ni el total de la deuda.
El aumento que muestran los indicadores estáticos o débiles no se ve refren
dado por los ratios dinámicos, que como sabemos son indicadores más robustos.
En concreto, disminuyen CCF (de 14,29 a 10,87), FCE/Intereses pagados (desde
36,00 hasta 7,50) y FCE/Deuda total (de 0,21 a 0,19).
La evolución de los ratios dinámicos se debe a los siguientes factores:
— Los gastos financieros asociados al coste de la deuda, así como los pagos
por intereses, han aumentado, aun cuando la deuda ha permanecido estable.
— El resultado neto y los flujos de caja de explotación han disminuido. En
concreto, este último disminuye desde 180,00 en el año X-1 hasta 150 en
el año X + 1.
Por tanto, aun cuando los ratios estáticos muestran una situación de mejoría,
fruto de la ampliación de capital, la capacidad de atender los compromisos finan-
cieros derivados de las deudas ha evolucionado negativamente por los motivos ex
puestos anteriormente.
Sin embargo, la empresa goza de una buena situación de solvencia, ya que con
los flujos de caja de explotación que genera podría pagar siete veces y media los
intereses de sus deudas, y además con éstos hacer frente a la casi totalidad de sus
inversiones y pagos por dividendos, ya que el ratio Σ FCE/Σ(FCI + dividendos
pagados) se sitúa en torno a 1.
Por otra parte, la empresa ha elevado su payout (de 0,20 a 0,30) al aumentar
el dividendo incluso cuando ha disminuido el beneficio neto. Quizá se deba a un
intento de hacer atractiva la ampliación de capital mediante los dividendos futu
ros a percibir.
En cualquier caso, sería necesario contar con información adicional relativa a:
a) el destino de los fondos captados; b) el grado de cobertura de las necesidades
de financiación incluidas en su plan estratégico, alcanzado tras la ampliación de
capital, y c) las estimaciones de los flujos de caja de explotación futuros. Contan
do con esta información, podríamos contrastar si está previsto que el deterioro se
mantenga a lo largo de los períodos futuros, ya que si la tendencia continuara, la
empresa tendría las siguientes opciones: