Implementación de los Principios Rectores en el Perú
Nombre: María Juana Palomino Dávalos
Definición.
El desarrollo tecnológico y económico han acelerado el crecimiento del comercio
mundial, globalizando la economía (Rojas, 2016). Estos hechos dan origen a las
empresas transnacionales, los cuales se establecen en diferentes partes del mundo,
donde generan trabajo y ganancias, en diferentes rubros, lo cual evidencia una
interacción entre la empresa y el individuo o grupo de personas. En esta interacción se
conjugan varios derechos consagrados en normas y tratados internacionales.
En ese proceso, paralelamente han surgido defensores de los Derechos Humanos,
quienes han hecho notar que no solo desde los estados se cometen violaciones a los
derechos Humanos, sino también, desde las empresas.
En esa lógica según Bilchitz (2010) Identifica abusos de empresas transnacionales
descritos por HUMAN, (2008) y PAUST (2002), así mismos considerando a ALSTON, P.
(2005) señalan que:
“tradicionalmente la atención del derecho internacional recayó sobre los Estados
como sujetos primarios del derecho internacional: sin embargo, en los últimos
años, tanto la comunidad académica como las Naciones Unidas (ONU) están
dando más atención en las obligaciones de actores no estatales y organizaciones
no gubernamentales, movimientos de liberación, y empresas”. (Bilchitz, 2010,
pág. 209).
Estos hallazgos de abusos constantes por parte de las empresas, ha evidenciado el poder
de estas empresas para poder ejercer impacto sobre los derechos fundamentales. Es a
partir de estos hallazgos, básicamente desde 1990 se ha venido debatiendo de que los
Estados no son los únicos que cometen violaciones ni los únicos que tienen el deber de
respetar los derechos humanos, sino también las empresas.
En esa perspectiva, Carel (2015) en un artículo en la web, precisa que “casos como el
desastre de la fábrica de pesticidas en Bhopal en 1984, casos como el, que cobró la vida
de 25 000 personas, o el escándalo de trabajo infantil de la empresa Nike en los años
1990, explican la aparición de esta discusión dentro del sistema de derechos humanos”
(Carel, 2015).
Estas muestras de violaciones de los derechos humanos por parte de las empresas,
hacen que la Comisión de Derechos Humanos en el 2005 decidió incorporar un nuevo
enfoque y un nuevo pensamiento respecto a las empresas y su relación con los derechos
humano, por lo que se le encarga a John Ruggie profesor de la Universidad de Harvard
para que realice un trabajo al respecto en un plazo de 3 años quien diseño un marco
normativo adaptando al nuevo enfoque. Y es en el año 2008 que Ruggie presentó los tres
pilares de los Principios Rectores a la comisión la misma que fuera considerada en el
2010: proteger, respetar y remediar.
Por lo que el presente ensayo pretende evidenciar la debida diligencia de estos tres
pilares en américa latina en particular en el Perú.
Fundamentación.
Es en el 2011 donde el Concejo de Derechos Humanos de la ONU adopta ´por consenso
“los principios relativos a la responsabilidad de las empresas de respetar los derechos
humanos” (Carel, 2021). La misma que fue aplaudida por las mismas empresas, Estado, y
sociedad civil en su conjunto. Las cuales fueron incorporando paulatinamente en las
diferentes regiones.
Colombia se adhirió a la Declaración de Inversión Extranjera y Empresas Multinacionales
de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en 2011,
posteriormente según la Directiva 001 de 2014 expedida por la Procuraduría General de
la Nación, se promueve la adopción de los Principios Rectores y su defensa por parte de
los funcionarios del Ministerio Público. La misma que estaba alineada al Plan Nacional de
Desarrollo 2014-2018 “Todos por un Nuevo País” que tiene como objetivo: “construir una
Colombia en paz, equitativa y educada en armonía con los propósitos del Gobierno
Nacional, con las mejores prácticas y estándares internacionales, y con la visión de
planificación, de largo plazo prevista por los objetivos de desarrollo sostenible”
(Consejeria de Derfechos Humanos, 2014).
En el caso Argentino, el 2016 comunica el inicio del proceso de implementación del
PNA, ya en el año 2017 se da comienzo formal de la elaboración de Plan Nacional de
Acción de Empresas y Derechos Humanos (PNAEDH). En cuanto a su legislacion
interna, a través del inc. 22, artículo 75°, ha otorgado una jerarquía supra legal a diversos
tratados internacionales de derechos humanos ratificados (primer párrafo) y una jerarquía
constitucional (segundo párrafo) a otros tratados de mayor relevancia como los tratados
Internacionales. En el marco de la Resolución N° 2887 de la OEA la Argentina estableció
el Plan Nacional de Acción en Derechos Humanos (PNADH 2017 – 2020) dentro de
“Cultura Cívica y compromiso con los derechos humanos”, está inserto un apartado
específico para impulsar políticas públicas destinadas a proteger, respetar y remediar
según los Principios Rectores. (Argentina, 2017)
En caso del Estado de México, para implementar los Principios Rectores, en setiembre
del 2015, instaló el Grupo de Trabajo Nacional sobre Empresas y Derechos (Grupo de
Trabajo México), conformado por representantes de instituciones públicas, sociedad civil,
sectores empresariales y otros. Sin embargo, según la sociedad civil señalo que durante
los 2 años del proceso de desarrollo del PNA de México careció una participación efectiva
de actores claves ni en la socialización final del borrador.
Avances de la Implementación de los Principios Rectores en el Perú.
Para enmarcarnos dentro del ámbito peruano, debemos de partir recurriendo a la
Constitucion Política del Perú, donde en su artículo 58 reconoce a la empresa
constitucionalmente, en términos de libertad de iniciativas privadas, dentro de una
Economía Social de Mercado. (DEMOCRÁTICO, 1993)
“Artículo 58°. La iniciativa privada es libre. Se ejerce en una economía social de mercado.
Bajo este régimen, el Estado orienta el desarrollo del país, y actúa principalmente en las
áreas de promoción de empleo, salud, educación, seguridad, servicios públicos e
infraestructura”
El Perú cuenta con una amplia legislación en temas laborales, además es parte de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde el año 1919, desde la cual se ha
venido adecuando la legislación interna para los temas laborales. Desde una
responsabilidad social de empresas, acuñado por Howard Bowen en 1953 en Estados
Unidos de Norteamérica. En Perú la Responsabilidad Social Empresarial, se ha
desarrollado desde 1996. Esta se ha originado por iniciativa de las propias empresas,
que deciden ser socialmente responsables, sobre todo en empresas extractivas, las
misma que se han sentado en territorios de poblaciones originarias. Es a partir del año
2011, que el Estado asume dicho enfoque sustentado en el programa Perú Responsable,
que consistía que el estado otorgaba un certificado a las empresas que implementan
políticas de responsabilidad social empresarial. Este enfoque donde la empresa ya
asume cierta responsabilidad social, desde mi punto de vista, constituye la base para
reconocer que hay ciertas responsabilidades que las empresas deben de asumir no
solamente en cuanto al medio ambiente sino a otros temas como lo estructuro muy bien
John Ruggie 2008 sintetizado en los PR.
En esa perspectiva, en julio del 2012, se suscribió la Declaración de Lima, donde el Perú
da muestra de la voluntad para implementar los Principios Rectores sobre las Empresas y
Derechos Humanos de las Naciones Unidas (PREDH). Es así que, con Decreto Supremo
Nº 002-2018-JUS se aprueba el Plan Nacional de Derechos Humanos 2018–2021 (PNDH
PERU 2018 – 2021) donde se evidencia en su 5to Lineamiento Estratégico, la
implementación de los Principios Rectores a través de un PNA sobre Empresas y
Derechos Humanos.
Es así que, se realizaron dos lanzamientos del proyecto del PNA sobre empresas y
Derechos Humanos liderado por MINJUSDH y la Defensoría del Pueblo. La primera en
junio de 2018 y por cuestiones políticas, un (re) lanzamiento, en diciembre del 2019. Con
una participación activa de varios sectores como el Consejo de Machiguengas del Rio
Urubamba. (Carneiro Freire, Cordero Sanz, Cordero Sanz, & Martín Hernando, 2013).
Dicha aprobación marca un hito en las políticas públicas sobre derechos humanos, pues
se incorpora formalmente al sector empresarial, a través de un conjunto de acciones del
Estado, así como los actores sociales, para promover una cultura de debida diligencia
empresarial en derechos humanos.
Cierre.
En síntesis, en América Latina desde que el Concejo de Derechos Humanos de la ONU
adopto los Principios Rectores han pasado 11 años, donde vemos países como Perú,
Colombia, Argentina y México vienen implementado los Principios Rectores a través de
normas, políticas públicas e instrumentos como un Plan Nacional de Acción sobre
Empresas y Derechos Humanos. Estos instrumentos como el PNA que fueron elaborados
en cada uno de los países mencionados aún no se efectivizan debido a que carecen de
algunas de las siguientes características recomendadas en un Manual de los Principios
Rectores de las Naciones Unidas como son:
● Debe garantizar el acceso a la justicia para las poblaciones vulnerables que sufren
abusos en contexto de actividades extractivas.
● Debe garantizar una debida reparación para las víctimas de estos abusos.
● Debe incluir a todos los poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial)
● Debe ser considerado como políticas de Estado.
● Debe regular el sector privado (la relación entre las empresas y el Estado).
● Debe fortalecer las instituciones encargadas de velar por el respeto a los Derechos
Humanos. (Zúñiga Carrillo & Mendoza Vargas, 2020)
Es así que para el caso peruano todavía es deficiente el acceso a la justicia de
poblaciones vulnerables que sufren abusos en contextos de actividades extractivas, por
ejemplo, innumerables juicios a los defensores de la naturaleza o dirigentes de
comunidades originarias. No está claro aún una debida reparación para las víctimas de
estos abusos y existe esfuerzos aislados entre los diferentes poderes del estado
(Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Es decir, que, si bien es cierto que los instrumentos de
gestión ya contemplan PR, estos faltan que se efectivice en los instrumentos más
operativos para su efectividad.
Bibliografía
Zúñiga Carillo, C., Borjas Torres , J., & Orcotorio Figueroa, R. (2019). Empresas y Derechos
Humanos. Perú: Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR).
Argentina, P. d. (2017). I Plan Nacional de Accion en Derechos Humanos 2017-2020. Argentina:
Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Argentina.
Bilchitz, D. (2010). EL MARCO RUGGIE: ¿UNA PROPUESTA ADECUADA PARA LAS OBLIGACIONES DE
DERECHOS HUMANOS DE LAS EMPRESAS? SUR V-7, N-12, 209-241.
Carel, I. (14 de diciembre de 2021). PANORAMA. Obtenido de PANORAMA:
https://panorama.ridh.org/que-son-los-principios-rectores-sobre-empresas-y-derechos-
humanos/
Chile, R. d. (2010). CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA REPÚBLICA DE CHILE. Chile: Republica de Chile.
Colombia, P. d. (2022). Plan Nacional de Acción de Empresas y Derechos Humanos 2020/2022.
Bogota: Presidente de la República de Colombia.
Consejeria de Derfechos Humanos, P. d. (2014). Plan Nacional de Acción sobre Derechos Humanos
y Empresas. Bogota Colombia: Presidencia de la Republica de Colombia.
Miniosterio de Justicia y Derechos Humanos de Argentina. (2019). Primer Plan Nacional de Acción
argentino en Empresas y Derechos Humanos (2019-2023). Buenos Aires: Presidencia de la
Nacion Argentina.
Rojas, L. (2016). La revolución de las empresas FinTech y el futuro de la Banca. Serie Políticas
Públicas y Transformación Productiva, 8-10.