TEMA VI
EL DERECHO POST-CLÁSICO
El asesinato de Alejandro Severo hasta el inicio del reinado de Justiniano, transcurre una
de las etapas más complejas, agitadas, confusas y problemáticas de la historia del mundo
El Imperio se divide en dos partes y en una y otra se producirá un hecho
fundamental:
En Occidente: la decadencia y caída del Imperio Romano.
En Oriente: el bizantinismo. Los rasgos de esta época son difíciles de sintetizar,
pero es indudable que una pluralidad de factores políticos económicos, culturales y
religiosos, contribuyen a conformarla.
ORGANIZACIÓN POLÍTICA
La Burocracia Imperial resulta compleja. En ella se aprecia una organización minuciosa,
clasificada y jerarquizada de funcionarios, en la que, en general, aparece una separación
de funciones civiles y militares, y la distribución de aquellos en diversas categorías y
rangos. Los más altos funcionarios forman el Consistorium Principis (órgano asesor del
Emperador, derivado del antiguo Consilium Principis del Principado) y como más
destacados cabe citar:
Un Ministro de Justicia (Quaestor Sacri Palati).
Un Jefe de las Cancillerías Imperiales (Magister Officiorum).
Un encargado de la hacienda y el tesoro, en su vertiente de patrimonio estatal
(Comes Sacrarum Largitionum).
Un encargado de la hacienda y el tesoro, en su vertiente de patrimonio de la
Corona (Comes Rerum Privatarum).
El emperador ya no es Princeps (el primero de los ciudadanos), es imperator (el que
manda). También es dueño (Dominus), de ahí, Dominado, y, además, dios (Deus), pues
su poder arranca de una investidura divina y se ejerce sobre todo y sobre todos.
El Cristianismo minó, lógicamente, este carácter, que se sustituye por la gracia de
Dios sobre el soberano. Pese a ello, mantendrá los apelativos de divino (Divus) y
sagrado (sacer).
Dos nombres, entre los Emperadores, hay que destacar: Diocleciano y
Constantino, que procurarán corregir la escisión social que produjo el Cristianismo
por vías opuestas:
Diocleciano, combatiéndolo a través de:
El paganismo.
La persecución de los cristianos.
El culto al Emperador.
Constantino, propiciándolo. Diocleciano (años 284 a 305 d. de C.), crea
una efímera Tetrarquía (gobierno de 4), asentada:
Por un lado, en su convencimiento de la imposibilidad de gobernar una sola
persona un territorio tan vasto.
Por otro, en la necesidad de asegurar a ultranza la sucesión.
Así, en base a su convencimiento de la imposibilidad de gobernar una sola persona, y sin
renunciar al concepto unitario de Imperio, aunque parezca contrasentido, lo divide en dos
partes, Oriente y Occidente. Con el título de Augusto se reserva Oriente y confía
Occidente, también como Augusto, a Maximiano.
En base a la necesidad de asegurar a ultranza la sucesión, ambos nombran, con el título
de Césares, a quienes, en el futuro, tras su muerte o abdicación, serán, como Augustos,
sus respectivos sucesores, que, a su vez, deberían proceder de igual manera, es decir,
nombrar, según su capacidad, a un nuevo César.
Tras la renuncia de los dos primeros Augustos el régimen fracasa.
Constantino (años 307 a 337 d. de C.) proclama la libertad religiosa, traslada la capital del
Imperio a Bizancio, desde entonces, y en su honor, Constantinopla (ciudad de
Constantino); abraza el Cristianismo y pone fin al régimen de la tetrarquía al dividir, a su
muerte, el Imperio entre sus hijos: Constantino, Constancio y Constante. Como se dijo en
el tema anterior, el problema de la sucesión, que no pudo resolver Augusto, encuentra,
cuatro siglos después su solución, aunque sea tarde para Roma.
ESTRUCTURA ECONÓMICA-SOCIAL - TERRITORIO - LA DIVISIÓN DEL IMPERIO A
LA MUERTE DE TEODOSIO I
(año 395 D. de C.), definitivamente, se consagra la división del Imperio:
OCCIDENTE: que dejará a su hijo Honorio, caminará a su desaparición, producida
en el año 476, cuando el bárbaro Odoacro depone a Rómulo Augústulo, último
Emperador Romano, fin de la Edad Antigua.
ORIENTE: que corresponderá a su hijo Arcadio, verá surgir una nueva forma de
vida y cultura, el mundo bizantino, que se prolongará hasta el año 1453, cuando
Constantino XII, El Paleólogo, sucumbe frente a Mohamet II, al frente de sus sphis
y jenízaros, cayendo Constantinopla en poder de los turcos, marcando el fin de la
Edad Media.
LA ADMINISTRACIÓN DEL IMPERIO
La administración territorial sufre profundas modificaciones. El Imperio se divide en 4
Prefecturas (Galia, Italia, Ilírico y Oriente). Éstas, se dividen en 12 Diócesis,
comprendiendo, cada una, un número variable de Provincias.
Al frente de las Prefecturas habrá un Praefectus; de las Diocesis un Vicarius y de las
Provincias (cuya extensión se reduce y aumenta su número hasta llegar a 120 y no hay
recuerdo de la distinción entre provincias senatoriales y provincias imperiales), un
Gobernador, que recibe distintas denominaciones.
Las ciudades, tienen un mismo tipo de administración: un Senado o Cámara Municipal
(Curia u Ordo) y unos magistrados, elegidos en ésta, por parejas (duoviri). Las cargas que
recaen sobre la Curia, hace que procure eludirse su ingreso en ella.
Roma mantiene el Senado y los principales funcionarios creados en el Principado y la otra
capital, Constantinopla, la imitará.
POBLACIÓN
Recordemos que desde el año 212 d. de C. todos los habitantes del Imperio tienen la
condición de ciudadanos, sin embargo, el absolutismo imperial los convertirá en súbditos,
hasta el extremo que sí alguien pretende sustraer su persona o sus bienes a este poder,
podrá pagar incluso con la vida.
A efectos penales, y comportando una distinción social de interés, cabe diferenciar entre:
HONESTIORES: categoría de personas de rango elevado, integrada por
senadores, caballeros y decuriones.
HUMILIORES: categoría de personas de rango inferior.
SOCIEDAD
Está integrada por estamentos cerrados a los que se pertenece por herencia y no pueden
abandonarse. Están separados por férreas barreras y ahogan todo tipo de iniciativa
individual.
Esta vinculación personal hereditaria se manifiesta al pertenecer:
A determinados ordines, como el de los Decuriones, la Aristocracia Municipal,
cuyos integrantes responderán, ante el Imperio, de las deudas y necesidades de la
ciudad.
A ciertas profesiones, como a la de marinos (navicularii) y panaderos (pistores).
A la propia tierra, como los colonos (coloni) con la que podrán ser vendidos o
reclamados sí la abandonaban.
Clases privilegiadas fueron:
o Los militares.
o El Alto Funcionarado.
o A partir de Constantino, el Clero. Salvo éstos, en la escala social, se
impuso a cada uno su papel:
El colono está ligado a la tierra.
El artesano está ligado a su profesión.
El soldado está ligado a su legión.
El funcionario está ligado a su administración. Brevemente
aludiremos a las causas de esta crisis social:
1. CAUSAS POLÍTICAS
1.1 FACTOR INTERNO: el problema sucesorio, que iniciado en el Principado
alcanza, ahora, su punto álgido, con una intervención directa de los
ejércitos (anarquía militar). Por vía de síntesis: en medio siglo, del año 235
al año 283 d. de C., hubo 22 Emperadores:
1.1.1 Maximino Tracio, con su hijo Maximino, del año 235 al 238.
1.1.2 Gordiano III (nieto de Gordiano I), del año 239 al 244 (existieron
Gordiano I y su hijo Gordiano II, que no llegaron a tomar posesión
del Imperio).
1.1.3 Felipe, el Árabe, del año 244 al 249.
1.1.4 Decio, del año 249 al 251.
1.1.5 Gayo Treboniano, en primer término con Hostilio y luego con
Volusiano, su hijo, del año 251 al 253.
1.1.6 Emiliano, pocos meses del año 253.
1.1.7 Valeriano, del año 253 al 260.
1.1.8 Galieno, hijo de Valeriano, del año 260 al 268.
1.1.9 Claudio Gótico, del año 268 al 270.
1.1.10 Quintilio, hermano de Claudio Gótico, 15 días del año 270.
1.1.11 Aureliano, del año 270 al 275.
1.1.12 Tácito, de Septiembre del año 275 a Marzo de 276.
1.1.13 Floriano, hermano de Tácito, de Marzo a Mayo del año 276.
1.1.14 Probo, de Mayo del año 276 al 282.
1.1.15 Caro, con sus hijos Carino y Numeriano, del año 282 al 283.
OTROS EMPERADORES ROMANOS DE ESTE PERÍODO SON:
1.1.16 Diocleciano y Maximiano, como Augustos, y Constancio Cloro y
Galerio como Césares, en la primera tetrarquía, del año 285 al 305.
1.1.17 Constancio Cloro y Galerio, como Augustos, y Maximino Dacia y
Severo Licinio como Césares, del año 305 al 312.
1.1.18 Constantino, del año 312 al 337, con Licinio hasta el año 324.
1.1.19 Constancio II, del año 337 al 361, con Constante hasta el año 350.
1.1.20 Juliano, el Apostata, del año 361 al 363.
1.1.21 Joviano, del año 363 al 364.
1.1.22 Valentiniano y Valente, del año 364 al 379.
1.1.23 Teodosio I, del año 379 al 395, con Graciano hasta el año 383, con
Valentiniano II hasta el 392. A su muerte en el año 395, el Imperio
Romano queda definitivamente partido en dos Estados:
EL DE ORIENTE: con su capital en Constantinopla, bajo el mando de Arcadio.
EL DE OCCIDENTE: bajo el poder de Honorio, con su capital en Milán y luego en
Rávena.
1.2 FACTOR EXTERNO: la presión de los pueblos que rodean el Imperio,
sobre todo los partos (persas; quienes atraviesan el Éufrates y la dinastía
de los sasánidas, conquista y agrega a su reino: Mesopotamia, Siria,
Capadocia y las ciudades de Antioquia y Tarso), en la frontera sur-oriental
y los germanos en la nor-occidental (quienes desbordan el Rhin y
reconquistan los territorios que Roma les había arrebatado a su derecha;
realizan incursiones por Italia y conquistan Rávena, e incluso, llegan a
Hispania, a través de las Galias), que se hace insostenible.
Otros pueblos, especialmente, los marcómanos y los godos, invaden y
saquean, en distintas ocasiones Tracia, Macedonia y la Acaya (Grecia).
Consecuencia de ello será que proliferan las tendencias secesionistas y
que se creen organizaciones políticas autónomas de defensa, que más
que negarse a formar parte del Imperio, pretenden separar su suerte de la
de aquél.
Sirva de ejemplo el Reino que Odenato (Príncipe árabe), crea en Palmira,
abarcando Siria, Asia Menor y Egipto, y que se mantiene unido durante 18
años, primero bajo el poder de aquél y, después, de su viuda Zenobia.
2. CAUSAS ECONOMICAS.
Es la época de miseria y ruina. Un vasto proceso de ruralización invade el Imperio
y ahoga la floreciente vida urbana de antes. El auge de los latifundios termina con
los últimos restos de la pequeña propiedad rural. La inflación llega a cotas
increíbles (por ejemplo, en el siglo I, una artraba de trigo costaba 7 sestercios; en
el siglo III, 120.000 sestercios), los impuestos se pagan por millones y son
insuficientes para sufragar los gastos de un funcionario ingente, los ejércitos de
mercenarios (aproximadamente entre 300 ó 400 mil soldados) y el lujo de una
corte de tipo oriental.
La necesidad de dinero se hace angustiosa; se devalúa la moneda, pues al no
existir el papel moneda, se reúnen las monedas de cobre devaluadas en saquitos
(folles), en donde se indica su valor oficial, adoptándose el saquito como unidad
(follis). Caracalla, en Época Clásica, y Aureliano, Diocleciano y Constantino, en la
Época Post-Clásica, proceden a tales devaluaciones. Además, se falsea la
moneda buena por lo que Caracalla ahuecó las monedas, rellenándolas con un
metal inferior (cobre) y plateándolas externamente. Su uso y deterioro puso de
manifiesto el fraude y produjo como efectos: (i) el atesoramiento y (ii) la ocultación,
de la moneda buena (de oro o plata) por los particulares. Así, se enrarece la
circulación de monedas y las Provincias ven agotadas sus reservas.
Diocleciano intentará poner freno a esta crisis regulando el precio de los artículos
de primera necesidad, los jornales de los obreros y las remuneraciones de las
profesiones liberales por el Edictum de Pretiis Rerum Venalium (del año 301 d. de
C.) catalogado como el más amplio y minucioso régimen de tasas conocido y cuya
infracción, por lo común, llevará aparejada la pena de muerte.
EL DERECHO
Introducción el Derecho Post-Clásico, es producto de múltiples factores; entre
otros:
El definitivo decaimiento de la Jurisprudencia, que pierde su capacidad creadora
como Fuente del Derecho.
El ser las Constituciones Imperiales la única fuente de producción oficial del
Derecho.
El confusionismo de las Fuentes y la dificultad de su manejo. En el mismo orden
de ideas, presenta los siguientes caracteres:
La tendencia a la fusión de los estratos jurídicos anteriores.
La separación entre el Derecho Oficial y el Derecho Popular.
El vulgarismo y degradación de los conceptos jurídicos e
instituciones, que formadas en la vida práctica (Derecho Romano
vulgar) se manifiesta, sobre todo a partir de Constantino. Para el
investigador, el Derecho Romano Vulgar presenta:
Un ATRACTIVO INDUDABLE la influencia que pudo tener
en la Compilación Justinianea y su difusión en las Leyes
Bárbaras de Occidente y en el Derecho de la Alta Edad
Media.
Un POSIBLE PELIGRO el convertirse en una abstracción,
por lo que deberá precisarse más su concepto y caracteres,
dotarle de un contenido positivo y no minimizar la influencia
de otros factores, como el Cristianismo, el Helenismo o el
Absolutismo, en la compleja evolución jurídica post-clásica o
que éstos sólo se aprecien a la luz del vulgarismo.
Además, a partir de Constantino, y su traslado de la corte a
Bizancio, se produce una intensificación de los influjos
grecoorientales y por influencia del Cristianismo, se
introducen nuevas ideas y concepciones. Al conjunto de
principios basados en el nuevo sistema de valores que se
consideran como fundamento y razón de ser del Derecho, se
le llama Ius Naturale, expresión que cobra nuevo sentido,
apreciados por la Glosa, al comentar: “natura, id est, Deus”
(natural, esto es, Dios).
TIPIFICACIÓN: EL DERECHO ROMANO VULGAR
DERECHO VIEJO (IUS VETUS) Y DERECHO NUEVO (IUS NOVUM): las fuentes
del Antiguo Derecho (las Leyes Comiciales, los Plebiscitos, los Senadoconsultos y
los Edictos de los magistrados) están petrificadas, aunque el Derecho originado
por ellas, el Ius Vetus, como ya se llamaba en el Principado, siga en vigor. A él se
opondrá un nuevo Derecho, el Ius Novum, cuya fuente de producción única es el
emperador, a través de sus Constituciones Imperiales, que ahora se denominan
leges, palabra que nada tiene que ver con su primer significado y vinculación
comicial.
IURA Y LEGES: estas Leges (Constituciones Imperiales) se suelen contraponer a
los Iura (derechos), término que designa a los escritos y opiniones de los juristas
clásicos y preclásicos, ya que la Jurisprudencia ahora, ha agotado su capacidad
creadora. Iura tiene pues, dos acepciones:
Una amplia, por contraposición a Leges, que alude a todo el Derecho
Antiguo (Ius Vetus) no modificado por aquellas.
Una restringida, que alude a los escritos de los juristas anteriores, tenidos
en cuenta en la práctica jurídica y judicial y que, después, se recogerán en
el Digesto de Justiniano.
CONCEPTO
El Derecho Romano Vulgar, es un Derecho simplificado, realista y adaptado a las
necesidades prácticas de la época, que acaba por imponerse. Las razones de esta
imposición serán:
La decadencia de la Jurisprudencia y la pérdida de su capacidad creadora.
El acceso a la Cancillería Imperial de juristas cada vez más alejados de los
clásicos, imbuidos en lo retórico más que en lo jurídico.
La doble presión, de la vida práctica de las ciudades y de los usos de las
Provincias.
La crisis cultural y política por la que atraviesa el Imperio.
Es un Derecho, deformado sí se quiere, pues se aleja de los cánones clásicos, pero,
en esencia, Derecho Romano, que se separa de los Derechos Provinciales y del
Derecho Oficial (Imperial) y que siendo resultado de otro fenómeno más amplio, el
vulgarismo, se manifiesta en Occidente y en Oriente, aunque en esta parte del
Imperio, se frena por la vuelta al clasicismo de las Escuelas de Derecho.
ORIGEN
se encuentra ya en la propia Época Clásica, en la que el número de personas que
conocían el Derecho era muy reducido y donde existe una práctica jurídica, con
intervención de juristas más modestos, en la que empiezan a diluirse, poco a poco, los
caracteres propios del Derecho Clásico y se va alejando de aquél. Aunque se acusa,
sobre todo en las Provincias, también, en menor medida, se deja sentir en Italia y en la
propia Roma. En síntesis, su origen está en la propia práctica jurídica, no en una
reglamentación del poder imperial, y crece, de forma anárquica, a partir de aquella
práctica cotidiana, judicial o privada.
CARACTERES
la característica principal del Derecho Romano vulgar, y en ella cabe resumir sus
demás notas, es la vuelta a cierto primitivismo jurídico, que se refleja, en síntesis, en
las dos siguientes manifestaciones:
En la hostilidad ante cualquier tipo de construcción teórica, abstracta o erudita, con
claro predominio del fin sobre el medio jurídico idóneo para alcanzarlo. Así, por
ejemplo, se considera al contrato consensual de compraventa, o a la donación, por
sí sola, y sin necesidad de entregar la cosa, como apta para transmitir la
propiedad. Pierden, pues, su carácter de negócio creador de obligación para
convertirse, como en Época Arcaica, en modo de adquirir la propiedad.
En la exagerada importancia que se da a la apariencia del acto, que prevalece
sobre el real contenido y significado del mismo, en suma, confundiendo la
apariencia del derecho con el propio derecho y el poder de probarlo con su
existencia. Por ello, por ejemplo, la estipulación (promesa) muda su tradicional
forma oral por la escrita.
EFECTOS
consecuencia de lo expuesto, será la deformación de los conceptos e instituciones
jurídicas, su pérdida de solidez clásica y el que se produzca un confusionismo e
indeterminación que se aprecia en todos los campos del Derecho. Así:
EN MATERIA DE OBLIGACIONES Y CONTRATOS se diluyen las
distinciones clásicas del Sistema Contractual Romano (contratos
reales, consensuales, verbales y literales).
EN MATERIA DE DERECHOS REALES (derechos sobre las
cosas), se diluye la diferencia entre propiedad y posesión, y entre
aquella y los derechos sobre cosas ajenas, sobre todo con el
usufructo.
EN MATERIA PROCESAL, se pierden las ideas y contraposiciones
básicas, como las distinciones entre acciones personales y reales o
entre acciones civiles y penales.
FUENTES
LEGISLACIÓN IMPERIAL: es lógico que la Legislación Imperial,
cuantitativamente, sea la Fuente de mayor importancia en Época Post-Clásica.
Pese a ello no representa más que una pequeña parte del Ordenamiento Jurídico
vigente en el Imperio. Su atención se centra en el ámbito de la administración y en
el económico-social y, sólo en menor medida, en el campo del Derecho Privado,
sobre todo, el de familia, en donde se aprecian influencias cristianas y heleno-
orientales.
Respecto a la Legislación Imperial nos limitaremos a aludir a la situación de las antiguas
modalidades de las Constituciones del Príncipe y a la principal distinción existente entre
las nuevas del Emperador.
a-. Las Mandata, decaen rápidamente.
b-. Las Decreta, al generalizarse los trámites procésales, son absorbidas por las
Rescripta.
c-. Las Rescripta, son privadas de su eficacia fuera del caso concreto, siendo, pues,
Leges Speciales.
d-. Las Edicta, son sustituidas, en el fondo, aunque puedan recordar la forma, por Leyes
Generales que se convierten, como eran aquellas, en la manera usual de legislar y
tendrán carácter perpetuo y vigencia en todo el imperio.
e-. Dichas Leges Generales, formuladas como “Edictales”, también se las llama Leges
Edictales, presentan la forma de carta dirigida ad Senatum o ad Populum o ad Praefectos
Praetorios o a otros Magistrados Imperiales.
f-. En base a lo expuesto, en esta época, la principal distinción es la de Leges Generales,
de aplicación general, y Leges Speciales, restringida a un caso concreto.
g-. Una categoría intermedia entre las Rescripta (Leges Speciales) y las Leges Generales
son las Pragmaticae Sanctiones, disposiciones relativas a determinada provincia, territorio
o grupo de personas, no a una sola, cuya vigencia suele ser temporal, no perpetua.
EL CONFUSIONISMO DE FUENTES
INTRODUCCIÓN
la gran complejidad del Derecho Post-Clásico en el que a la masa vigente de Leges, que
regulan, en su mayoría, puntos aislados y materias concretas, se une el Derecho anterior
recogido por la Jurisprudencia, en teoría en pie salvo en los puntos por aquéllas
modificados, crea uno de los confusionismos jurídicos más graves del que tenemos
noticia y que exige le prestemos atención.
Si pensamos que tanto los Iura, como las Leges tenían vigencia ante los tribunales y que,
en base a ellos, se debían resolver los litigios, surgen dos problemas, concernientes a
abogados y jueces, y un riesgo, que sólo afectaría a los jueces.
LOS PROBLEMAS SERÍAN:
UNO TEÓRICO: la dificultad de poder dominar estas Fuentes.
OTRO PRÁCTICO: la dificultad de acceder a ellas. Problema especialmente grave
respecto a las Leges, ya que sí no se obtiene copia en el momento de su
publicación o puede accederse a los archivos imperiales, no cabría posibilidad de
su consulta.
El RIESGO: sería una consecuencia de estas dificultades: la indefensión que se
produciría en el juez para sentenciar, cuando las pretensiones de las partes se
basaran en Constituciones o textos contradictorios y que eran esgrimidos por los
abogados, en su recitatio, en defensa de los intereses de sus clientes, ya que no
podría contrastar la fidelidad de la cita o su aplicación al caso planteado.
LAS SOLUCIONES: adoptadas para obviar tales inconvenientes serán:
1. CANONIZACIÓN DEL IUS: en materia de Iura, su “canonización” se produce por una
Ley de Citas de Teodosio II y Valentiniano III del año 426 d de C., que limita el número de
juristas cuyo testimonio puede invocarse (citarse) en juicio. La Ley sanciona la vigencia de
dos Leyes anteriores, de Época de Constantino, también llamadas, impropiamente, de
citas:
La primera, del año 321 d. de C., deroga las notas críticas a las Respuestas y
Cuestiones de Papiniano, admitiendo, en adelante, sólo la cita directa de las obras
de éste.
La segunda, del año 337 ó 338 d. de C., decretó la autenticidad y autoridad
de todos los escritos de Paulo, en especial las Opiniones, que circulaban
bajo su nombre.
Los juristas citados en la precitada ley son: Gayo, Papiniano, Ulpiano,
Paulo y Modestino, conocido como “el Tribunal de los Muertos”:
En caso de discrepancia, prevalecería el sentir mayoritario.
En caso de empate, que podría darse sí alguno de ellos no había opinado
sobre el supuesto, el criterio de Papiniano y sí no está entre los opinantes,
decidiría el juez.
La extraña solución de que prevalezca el número sobre el fondo de la
argumentación de fondo, pone de relieve el proceso de decadencia del
Derecho de Juristas de esta época.
2-. RECOPILACIÓN DE LEGES: en materia de Leges, primero los propios juristas,
con carácter privado, y después los emperadores, ahora por vía oficial, dedicaron
sus esfuerzos a hacer recopilaciones que facilitasen su consulta y aplicación. A
ello responden tres Códigos:
CODEX GREGORIANUS Código Gregoriano; que se redacta en Época de
Diocleciano y recoge las Rescripta dictadas desde Adriano a Diocleciano.
CODEX HERMOGENIANUS Código Hermogeniano; que se redacta bajo
Maximiano, consta de un solo título; es una especie de apéndice del
anterior y recoge las Rescripta de Diocleciano de los años 293 Y 294.
Ninguno de estos dos Códigos ha llegado hasta nosotros, conociéndolos,
fragmentariamente, por citas de obras posteriores.
CODEX THEODOSIANUS Código Teodosiano; publicado en el año 438 d.
de C. por el Emperador Teodosio II, que consta de 16 libros divididos en
títulos, en los que se ordenan las Constituciones, cronológicamente, y que
recoge las Leges Generales, de Constantino a Teodosio, incluso las
derogadas.
El proyecto de Teodosio, en origen, era más ambicioso: el elaborar un
Código en que tuviera cabida Leges y Iura, que no dejara márgenes a
errores o ambigüedades y que, publicado bajo el nombre del Emperador,
mostrara a cada uno lo que debía hacer u omitir. Se autoriza a los autores
del Codex a modificar los textos originales, haciendo amplio uso de esta
autorización.
Después del Código Teodosiano se siguieron publicando nuevas
Constituciones que serán recogidas en colecciones privadas. Son las
llamadas Novelas Posteodosianas (Novellae Postheodosianae). En suma,
Novae Leges, de ahí, Novellae, posteriores al Código Teodosiano que
vienen a completarlo. Las elaboradas en Oriente, serán absorbidas por el
Código de Justiniano; de las de Occidente tenemos noticias directas, o a
través de las Leges Romanae Barbarorum, de unas 100, de los años 438 al
468 d. de C., Compilaciones hechas con materiales romanos (Iura y Leges)
por los Reyes Germánicos del Siglo V para la población romana sometida.
TALES COMPILACIONES FUERON:
El EDICTO DE TEODORICO: (Edictum Theodorici), que regirá tanto para
romanos como para los godos y consta de 155 capítulos, con textos
extraídos de los tres Códigos, de las Novelas Posteodosianas, de las
Sentencias de Paulo y del Epítome de Gayo.
El CÓDIGO DE EURICO (Codex Euricianus): cuyo ámbito territorial o
personal se discute y que ha sido calificado como monumento del Derecho
Romano Vulgar.
El BREVIARIO DE ALARICO o LEX ROMANA VISIGOTHORUM: la más
famosa y de mayor influencia, y en la que se cita el origen de las Fuentes
que contiene (los 3 Códigos y las Novelas; un Epítome de las Instituciones
de Gayo; otro de las Opiniones de Paulo y un Responsum de Papiniano).
La LEX ROMANA BURGUNDIONUM: destinada a los borgoñeses
(burgundiones), que terminó aplicándose a la población romana; parecida
a la Lex Romana Visigothorum, sus Fuentes, aun sin referir su origen, son
prácticamente, las mismas.
3. - LA JURISPRUDENCIA POST-CLÁSICA
La propia decaden cia de Roma como Civitas (ciudad) y de las formas de vida a
ella ligadas, arrastran en su caída a la Jurisprudencia. Sin duda sigue existiendo,
pero cambia de espíritu y de signo, pierde su capacidad creadora y sus antiguas
funciones son absorbidas por los órganos imperiales:
El AGERE: tras el agotamiento del Ius Honorarium y la implantación del
nuevo procedimiento de la Cognitio Extra Ordinem, que desplaza al
Agere per Formulas, resulta superado.
El CAVERE: decaído el formalismo, con los nuevos negocios, libres de
forma, del Ius Gentium, apenas puede practicarse.
El RESPONDERE: que empieza a desnaturalizarse con el ius publice
respondendi, pierde su razón de ser cuando los particulares pueden
obtener la opinión del emperador por las Rescripta. Por todo lo anterior,
el jurista, en general, debe optar, entre:
PONERSE AL SERVICIO DE LA ADMINISTRACIÓN: función,
eminentemente, práctica. Se acaba, pues, un proceso iniciado con
Augusto, consolidado con Adriano y agudizado con los Severos. La
principal diferencia estriba en que el Jurista pierde el carácter de
consejero que trataba al Princeps casi en plano de igualdad y se
convierte en auténtico funcionario, mero instrumento en manos del
Emperador.
DEDICARSE A LA ENSEÑANZA: función de carácter más teórico,
y su producción literaria presenta, en el tiempo, como principales
manifestaciones, las siguientes:
LA REEDICIÓN DE OBRAS DE LOS JURISTAS CLÁSICOS
TARDÍOS: lo que ocurre en época Pre-Diocleciana y coincide con el
tránsito del Volumen (antiguo papiro en forma de rollo) al Codex
(pergamino en formato de nuevo libro de páginas). Esta
reelaboración tiene como ventaja el preservar las obras transcritas
de ulteriores alteraciones y como contrapartida la pérdida de la
versión original para el futuro. En general se considera que estas
nuevas ediciones no implicaron, respecto al original, modificaciones
sustanciales de fondo.
LA ELABORACIÓN DE OBRAS ELEMENTALES ANÓNIMAS: que
consisten en síntesis, resúmenes y epítomes de obras de juristas
clásicos, bajo cuyo nombre, sin ser de ellos, suelen ponerse. Es el
caso de:
Las “OPINIONES DE PAULO” (Pauli Sententiae).
Las “REGLAS DE ULPIANO” (Regulae Ulpiani). La “JURISPRUDENCIA DE LA
VIDA COTIDIANA” (Res Cottidianae). - Las “REGLAS DE ORO DE GAYO” (Sive
Aurea). Todas ellas gozarán de un gran predicamento en una época incapaz de
comprender las construcciones jurídicas clásicas y reflejan la necesidad que se
siente en un momento de crisis de los estudios jurídicos, de reducir el Derecho a
una serie de recetas de fácil aplicación. Una excepción a la aludida ficticia
paternidad es el “EPITOME DE DERECHO DE HERMOGENIANO” (Iuris
Epitomae), de la Época de Diocleciano y probablemente del mismo autor del
Codex Hermogenianus.
La última modalidad, de la Época DioclecianeaConstantina, también con fines
docentes y cubrir necesidades de la práctica, está representada por una serie de
Antologías, Florilegios o colecciones mixtas, de Constituciones Imperiales y de
extractos de juristas clásicos, que no ofrecen un texto continuado, sino una
sucesión de fragmentos en cadena, donde se cita su origen o el nombre del autor.
Merecen citarse:
a-.Los “FRAGMENTOS VATICANOS” (Fragmenta Vaticana).
b-. La “COMPARACIÓN DE LAS LEYES MOSAICAS Y ROMANAS” (Collatio
Legum Mosaicarum et Romanarum).
c-. Aunque muy posterior, Siglos V y VI la “COLECCIÓN DE CONSULTAS AL
ANTIGUO JURISCONSULTO” (Consultatio Veteris Cuiusdam Iurisconsulti), cuyo
núcleo es el dictamen de un jurista a varios problemas jurídicos que se someten a
su consideración. Es una obra muy compleja y su inclusión, dentro de los géneros
de la literatura jurídica, ofrece dudas.
LAS ESCUELAS DE DERECHO
mientras en Occidente, tras la caída del Imperio, se procedió a unas pobres
Compilaciones (Leges Romanae Barbarorum), en Oriente, desde el Siglo V, surgen las
primeras Escuelas Oficiales de Derecho. Las más importantes son las de Berito (actual
Beirut), en Siria y se tiene noticias de su actividad ya en el Siglo III y la de Constantinopla,
con profesores retribuidos (antecessores), que gozan de gran prestigio con planes de
estudios sistemáticos y exámenes.
En 1er. Año se estudian las Instituciones de Gayo y 4 Libri Singulares, de carácter
escolástico (basado en la Doctrina de Aristóteles) relativos al Derecho de Familia y
Sucesorio (dote, tutela, testamentos y legados).
En 2do. Año se trata de una Prima Pars Legum y del Edictum de Iudicis y de Rebus, en
base al comentario de Ulpiano.
En 3er. Año, complemento del anterior, los demás títulos del Edictum y los Responsa de
Papiniano.
En 4to. Año, los Responsa de Paulo.
En 5to. Año, de carácter oficial, las principales Constituciones Imperiales.
El método de trabajo que se emplea es exegético y descansa en una veneración casi
religiosa del texto manejado, cuyo contenido se explica. Las adaptaciones así como los
desarrollos de carácter doctrinal, en los que hay atisbos de la filosofía helenística, se
hacen, sobre todo, en forma de breves explicaciones o notas marginales e interlineales
que preservan la integridad del texto.
Sabemos por datos posteriores, que tuvo lugar en estas Escuelas, una apreciable
elaboración de tipo doctrinal y sistemático en la que tendrían cabida comentarios
extractados (Indices), reunión de fragmentos paralelos (Paratitla) y recopilación de
resultados (Summae) y la importancia de su labor fue el profundizar en la comprensión
dogmática del Derecho Clásico y gracias a ello, posibilitar la ya cercana compilación que
hará Justiniano.
TENEMOS MUY POCOS RESTOS DE INDICES, PARATITLA Y SUMMAE. ENTRE
ELLOS ESTÁN:
Los llamados “SCHOLIA SINAÍTICA”: por haberse encontrado en un manuscrito
del Monasterio del Monte Sinaí, que contiene un comentario en griego a los “LIBRI
AD SABINUM” de Ulpiano.
también en griego, manual docente, del Ius Civile del que solo existen
traducciones al sirio, armenio y árabe y con vigencia en Oriente hasta el Siglo
XVII.