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EBOOK GUA DE EDUCACIN SEXUAL PDF

La guía 'Educación sexual: ¡Tus hijos te necesitan!' ofrece herramientas para que los padres hablen abiertamente sobre sexualidad y afectividad con sus hijos, abordando desde la infancia hasta la adolescencia. Se enfatiza la importancia de iniciar la educación sexual desde temprana edad, adaptando la información al desarrollo del niño y fomentando un ambiente de confianza. Además, se destacan pautas para prevenir la influencia negativa de la pornografía y la necesidad de que los padres sean la fuente principal de información sobre estos temas.
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La guía 'Educación sexual: ¡Tus hijos te necesitan!' ofrece herramientas para que los padres hablen abiertamente sobre sexualidad y afectividad con sus hijos, abordando desde la infancia hasta la adolescencia. Se enfatiza la importancia de iniciar la educación sexual desde temprana edad, adaptando la información al desarrollo del niño y fomentando un ambiente de confianza. Además, se destacan pautas para prevenir la influencia negativa de la pornografía y la necesidad de que los padres sean la fuente principal de información sobre estos temas.
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1

Educación sexual: ¡Tus hijos te necesitan!

Guía de formación para padres

Natalia Posada Greiffenstein (Ed.)

[Link]
Contenidos inspiradores en el mundo digital

2
PRESENTACIÓN .................................................................................................................. 4
PARTE I. PAUTAS PARA TENER EN CUENTA EN LA EDUCACIÓN SEXUAL......... 5
Los padres temen hablar de sexo con sus hijos ...................................................................... 7
4 reglas de oro para educar a los hijos en la sexualidad ......................................................... 9
Cómo hablarlo con nuestros hijos acorde a la edad.............................................................. 11
Tres fallas que (casi) todo el mundo comete al hablar con sus hijos sobre amor y sexo ..... 14
9 consejos afectivo-sexuales para la educación de tus hijos ................................................ 16
PARTE II. HIJOS ADOLESCENTES ................................................................................. 18
¿Cómo le hablo de sexo a mi hijo/a adolescente? ................................................................ 18
Cómo apoyar a tu hija en su primera menstruación ............................................................. 24
Noviazgo adolescente: ¿Prohibir, aceptar, vigilar… qué hacer? .......................................... 26
PARTE III. UN ENEMIGO EN LA WEB: LA PORNOGRAFÍA ...................................... 29
Cómo proteger a tus hijos de la pornografía......................................................................... 29
Niños, adolescentes y pornografía: el vacío que dejan los padres lo llena Internet ............. 32
8 cosas que los padres pueden hacer ante el sexting ............................................................ 34
Cinco formas en que las redes sociales y los videojuegos preparan el terreno a la
pornoadicción ....................................................................................................................... 36
‘Mis hijos ya ven pornografía en internet’. ¿Y entonces? .................................................... 39

3
PRESENTACIÓN

Mamá, papá: ¿qué significa hacer el amor? ¿Cómo ha entrado el bebé en la panza? ¿Cómo
se hacen los niños? ¿Y cómo nacen? De repente los hijos comienzan a preguntar sobre
sexualidad y algunos padres quedan petrificados porque los toman desprevenidos, o porque
temen hablar de este tema.
Ya más adelante en la adolescencia, deberás responder a inquietudes más profundas y tal vez
afrontar temas como la pornografía on line, el sexting, entre otros.
Por eso, en [Link] hemos creado esta guía para que ustedes como padres tengan las
herramientas necesarias para hablar con sus hijos sin temores, ni tabúes sobre sexualidad y
afectividad. Sabemos que hoy en día tienen el acceso a la información más fácil que nunca,
a tan solo un clic pueden llegar a un sinnúmero de videos o artículos que pueden desvirtuar
la información y generar angustia en los niños y adolescentes. De ahí la necesidad que seas
tú como papá o mamá, quienes brindes esa información a tus hijos y comenzar la educación
sexual antes de que se enteren por otros medios.
¡Así que manos a la obra! Esperamos que la información que leerás a continuación te sea de
gran utilidad, y si te gustó, recuerda compartirla con otros padres que la pueden estar
necesitando.

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PARTE I.

PAUTAS PARA TENER EN CUENTA EN LA EDUCACIÓN


SEXUAL

Con explicarle al niño los aspectos relativos al sexo, no queda todo resuelto. No podemos
ceñirnos a dar una mera instrucción biológica. La educación sexual y afectiva es una parte
de la educación integral y del aprendizaje del amor.
¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde?
La educación para el amor, mejor que educación sexual, se debe realizar siempre en la
familia, ya que en ésta se producen de forma natural los momentos espontáneos de intimidad
y confidencia.
Por eso, antes de comenzar esta guía debemos tener en cuenta las siguientes pautas:
- Presentar el sexo como algo bonito, bueno, noble, que Dios ha puesto en el ser humano y
tiene gran importancia. Pero integrarlo en una dimensión humana que hable de amor, ternura,
espiritualidad, razón… enseñándoles a distinguir la sexualidad instintiva de los animales, de
la de los hombres que tiene un carácter superior.
- Ir siempre al ritmo que pide el niño, adaptándose a su desarrollo evolutivo. Pero, en los
tiempos actuales, más vale adelantarse en algunas ocasiones.
- No mentirles nunca y responder a todas las preguntas que hagan los hijos, aunque no sean
propias de su edad, pero adaptándose a su nivel de comprensión.
- Ir progresivamente, paso a paso, sin dar saltos. Tampoco es conveniente suscitar inquietudes
que no son propias de su edad y que les pueden crear problemas en el futuro. A medida que
el niño crece, se ampliará la información.
- ¿A qué edad? Hacia los 3 o 4 años suelen preguntar sobre los embarazos y, cuanto más les
satisfaga la información que les dan, mejor. Más adelante, puede explicarse cómo se produce
la procreación. Un buen ejemplo, es comenzar por el reino vegetal, animal, hasta ascender al
ser humano, integrándolo en la inteligencia y la espiritualidad.
- Los padres deben dar a entender a sus hijos que la unión física se produce porque antes hay
una unión de amor. Se puede empezar por explicarles la ilusión que les dio cuando él nació
y que es fruto de un acto sexual de amor.
- En la pubertad es conveniente prepararles para los cambios que su cuerpo y mente van a
sufrir antes de que estos se produzcan. A esta edad (antes es indiferente) es preferible que el
padre hable con los chicos y la madre con las chicas.
- Ayudar a preservar en los niños el sentido de pudor que es un instinto natural innato que
protege y realza nuestra intimidad y sexualidad. No es recomendable, por tanto, pasearse

5
desnudos por la casa, ni que los pequeños los pesquen en plena intimidad sexual (es bueno
en cambio, que vean que los padres se quieren y son tiernos el uno con el otro).
- Protegerlos del ambiente cargado de permisividad sexual que hoy impera. Hay que cuidar
los contenidos que ven en películas, series y aún más en las redes sociales.
- Orientarlos en una línea de respeto y de no quemar etapas. Son muy importantes las
amistades, el colegio y las familias con las que se relacionan.
- Un padre jamás debe callar ante cualquier pregunta de los hijos. Siempre debe existir una
respuesta que se adapte a todos los niveles de comprensión, para que no comiencen a hacer
falsas especulaciones con los amigos o conocidos.

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Los padres temen hablar de sexo con sus hijos

Aunque no lo crean, los adolescentes están dispuestos a que sus padres les hablen de
sexualidad y afectividad, pero en la mayoría de los casos, son los adultos los que evitan la
charla, pues no saben cómo ni cuándo iniciar la conversación al respecto; así lo advierte un
estudio reciente.
La Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo en Adolescentes realiza anualmente una
encuesta en los Estados Unidos, demuestra que los padres son las personas más influyentes
en sus hijos respecto a sus decisiones en temas de sexualidad. La pregunta exacta que se les
hizo a los adolescentes fue:
“Cuando se trata de tu decisión con respecto a las relaciones sexuales, ¿quién ejerce
más influencia?”. A la que respondieron mayoritariamente: ¡los padres! (Padres 38%,
los amigos quedaron en segundo lugar con 22%, los medios de comunicación obtuvieron 9%,
líderes religiosos y hermanos empataron con el 6% y los profesores y educadores 4%.)
Así los chicos tengan fácil acceso a la información, queda demostrado que los progenitores
son y serán la mejor escuela de sexualidad. “Es esperanzador saber que en una cultura en la
cual los adolescentes están continuamente bombardeados con imágenes sexuales por los
medios de comunicación, los padres ejerzan todavía la mayor influencia en sus hijos.” Opina
Christina Martin en su análisis del estudio publicado en Notifam.
El reporte muestra que la cercanía entre padres e hijos, el compartir actividades y la presencia
de los padres en casa, están directamente relacionados con un menor riesgo de inicio de vida
sexual temprana y embarazo en adolescentes. “Los adolescentes que tienen una buena
relación con sus padres y se sienten apoyados por ellos, tienden a retrasar el inicio de las
relaciones sexuales y tienen menos parejas sexuales”. El problema es que muchos adultos le
“hacen el quite” al tema, aunque reconocen que es importante orientar a sus hijos al respecto.
Los adultos evitan el tema
Resulta paradójico entonces que todos -tanto adolescentes como adultos- están de acuerdo
en que tener conversaciones abiertas y honestas sobre estos temas en la familia, ayuda a
posponer la actividad sexual y evitar un embarazo; pero al mismo tiempo el 90% de los
adolescentes y el 88% de los adultos, creen que los padres no saben cómo ni cuándo iniciar
esta conversación, ni tampoco qué decir al respecto. Consecuentemente esta omisión de los
padres, puede hacer que los chicos se refugien en fuentes poco confiables como son los
amigos, las redes sociales, etc.
¡Manos a la obra!
Educar a los hijos en aspectos relativos a la afectividad y sexualidad no debe constituir una
carga pesada y difícil; más bien debe ser una ocasión para disfrutar la vida familiar y
enriquecer la vida cotidiana. Por eso, por el bien de los hijos, por su futuro, hay que tomar la

7
responsabilidad que se tiene como padres de familia y por ningún motivo delegar esta tarea
al colegio u otros agentes.
Para lograr este propósito hay formarse y prepararse muy bien para que los hijos no nos
tomen fuera de base, aprender a tratar el tema desde tempranas edades, con los términos
adecuados y bajo la orientación indicada. El material que presentamos a continuación brinda
pautas concretas para los padres, esperamos les sea de gran utilidad.

8
4 reglas de oro para educar a los hijos en la sexualidad

Educar a los hijos en aspectos relativos a la afectividad y sexualidad no debe constituir una
carga pesada y difícil; más bien debe ser una ocasión para disfrutar la vida familiar y
enriquecer la vida cotidiana.
Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos, también en estos temas.
Los expertos hablan de cuatro criterios claves que hay que manejar en cuestión de educación
sexual:
Primera regla: Llegar a tiempo
En este aspecto es mejor no engañarse: nuestros niños saben mucho más de lo que creemos,
por eso es mejor hablar “una hora antes” que “cinco minutos tarde”. Ahora los niños desde
tempranas edades manejan toda clase de temas, gran parte se debe a la facilidad que hay para
acceder a la información a través de las nuevas tecnologías. Este hecho ha llevado a que los
niños y adolescentes investiguen por ellos mismos, hallando la mayoría de las veces una
información distorsionada acerca de lo que realmente es la afectividad y la sexualidad.
Así que la primera fase de la comunicación con los hijos, debe ser dedicada a escuchar lo que
piensan y dicen, o a interpretar sus silencios ante ciertas situaciones. A través de la escucha,
se podrá formular las respuestas que los hijos quieren saber. Por eso la necesidad de crear
relaciones cercanas con los hijos, de forma que sean los padres los primeros en enterarse de
lo que les sucede, así sean cuestiones triviales; después serán unas más serias. Si ante estas
primeras inquietudes, los niños encuentran acogida por parte de sus padres, entonces los hijos
confiarán en esta fuente para futuras inquietudes sobre sexualidad.
Del mismo modo, los especialistas insisten en que no se trata de dar una sola charla sobre
sexualidad, sino que se debe hablar frecuentemente sobre ello: “Los hijos viven en un entorno
que les comunica continuamente mensajes contradictorios sobre la sexualidad humana; con
frecuencia contrarios a los valores que usted desearía transmitirles. Por eso, es importante
que les comunique sus valores con un lenguaje lo más cercano posible. La evasión de temas
provocará una curiosidad exagerada en sus hijos, llevándoles a buscar las respuestas en
fuentes que podrían ser perjudiciales”, explican los expertos a cargo del proyecto de
Educación de la afectividad y de la sexualidad humana desarrollado por la Universidad de
Navarra y creadores del sitio [Link].
Segunda regla: Hablar con claridad
Se debe dar una información clara, es decir, llamar a las cosas por su nombre pero con
respeto. Alfonso Aguiló, reconocido autor de educación familiar dice: “No es recomendable
recurrir a la fábula –hablar de cigüeñas, de que los niños vienen de París, o historias
semejantes– para escapar de las dificultades que lleva consigo la educación sexual. La
naturaleza humana aspira a la verdad y el niño o la niña, por pequeños que sean, tienen
derecho a ella”.

9
Se ha notado que los padres sienten demasiado temor de afrontar este tipo de temas y por eso
mismo, suelen enredar sus explicaciones al punto que los niños quedan más confundidos que
antes de la charla. Por lo tanto, en este aspecto es fundamental que los padres se preparen y
lean sobre el tema, hablen con otros padres de sus experiencias y tengan una consulta con los
sicólogos del colegio, si lo ven necesario. Lo importante es valerse de fuentes confiables y
bien orientadas.
Tercera regla: Brindar la información de forma gradual
No se explicarán los mismos temas ni los mismos detalles a un niño de 6 años que a un
adolescente de 14. La información deberá ir nutriéndose a medida que los hijos van creciendo
y van reclamando mayor interés. En cuanto a los más pequeños, es recomendable
preguntarles qué quieren saber y a partir de ahí darles una explicación básica sin mayores
detalles, esto con el objetivo que lo pueda entender y queden tranquilos porque se les ha
brindado la información que ellos solicitaban.
Cuarta regla: Abarcar todos los aspectos, no sólo los físicos
La educación afectiva y sexual debe abarcar la totalidad del ser humano, no sólo los aspectos
físicos: “Se trata de preparar a los jóvenes para el amor. Aunque le hagan una pregunta
sencilla, es preciso contestar de manera integrada. Hable del `cómo´, pero también del
`porqué´ de la sexualidad.
(…) La sexualidad tiene que ver con nuestra autoestima y felicidad. Somos seres sexuados
masculinos o femeninos destinados a amar. La sexualidad sana tiene que ver con nuestro
crecimiento y maduración personal armoniosa” añaden los expertos de [Link].
Una adecuada educación afectiva-sexual puede marcar la diferencia en la vida de una
persona, por eso es una responsabilidad exclusiva de los padres. Por último, no se nos ha de
olvidar la regla básica de la educación, instruir con el ejemplo; ser coherente con la idea de
la sexualidad que se les transmite a los hijos y vivirla en concordancia.

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Cómo hablarlo con nuestros hijos acorde a la edad

Los niños son curiosos por naturaleza, cada vez son más precoces y ahora tienen toda la
información a tan solo un clic.
Por consiguiente, en este tema no podemos dejar que otros tomen la delantera: hay que
comenzar la educación sexual antes de que se enteren por otros medios.
Para ayudar a los padres en la nunca fácil educación sexual, hemos planteado una serie de
preguntas que se suelen hacer los niños a distintas edades; las respuestas son una orientación,
ya que existen muy diversas formas de contestarlas, según estilo de cada familia.
Mamá, ¿por qué las niñas no tienen pene? ¿por qué los niños no tienen vagina?
Tanto si los niños preguntan como si no lo hacen, el baño puede ser un momento ideal para
que los padres les expliquen que ese es precisamente el detalle en que se diferencia un niño
de una niña.
¿Por qué estás tan gorda, mamá?
La llegada de un nuevo hermano suele ser el momento en que se plantea esta pregunta. La
respuesta puede ser algo así: “Como ya te expliqué en una ocasión, la semilla que está en la
barriga de mamá es un bebé en miniatura que va creciendo y alimentándose dentro de ella,
hasta que a los 9 meses ya está formado. Entonces, mamá va a la clínica, donde un médico y
las enfermeras ayudan para que nazca el bebé, pronto y bien. También a ti te llevé dentro de
mí y por eso las madres quieren tanto a sus hijos”.
¿Por dónde sale el hermanito?
Esta pregunta casi nunca falla. Hay que explicarles que el niño sale por un agujero que tienen
las mujeres, que se abre y se dilata para permitir el nacimiento y luego vuelve a su tamaño
normal. Otras madres en cambio tienen los hijos mediante una cesárea, en este caso el médico
hace un corte en la barriga de mamá para sacar al bebé.
¿Y por dónde ha entrado la hermanita, te la has comido?
Es la pregunta siguiente, aunque no todos los niños lo plantean ni tan pronto ni tan
expresivamente. Es el momento de explicar el papel del padre: el agujero por donde sale el
niño sirve también para que el padre siembre ahí su semilla (espermatozoide) que se une a la
de la madre (óvulo) y da lugar a una nueva vida. Cada vida es un milagro y por eso es tan
valiosa.
¿Si te quieren mucho y te dan muchos besos tienes un hijo?
Es lo que suelen creer la mayoría de los niños, que a veces ven escenas en televisión de
parejas besándose y abrazándose y ¡zas! En el siguiente plano, nace el bebé. Ha llegado el
momento de explicarles, de una forma sencilla y sin entrar en detalles, en qué consiste el acto
sexual: que el hombre y la mujer han sido creados, de forma que, cuando se quieren mucho,

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además de besarse y abrazarse, pueden unir más estrechamente sus cuerpos para expresar su
amor, y posiblemente, engendrar una nueva vida. Conviene comentarles que este acto es lo
que llamamos hacer el amor, y que produce un placer especial, que es algo bueno y bonito,
siempre que se use adecuadamente.
¿Pero cómo va a tener un bebé si no está casada?
Los niños suelen pensar que, naturalmente, no se pueden tener hijos sin estar casados. Tendrá
que contarles que cualquier hombre y mujer, si realizan el acto sexual, pueden engendrar un
hijo. Pero que lo natural y lo que Dios ha dispuesto es que los niños nazcan -tiene derecho a
ello- en una familia unida. También se les puede aclarar que el sexo es algo noble y bueno,
siempre que se utilice con el fin que ha sido creado, dentro del matrimonio.
Preguntas que pueden surgir después de los 7 años
Papá, ¿qué es un gay?
En este caso hay que contarles que existen algunas personas que hacen que los hombres se
sientan atraídos por otros hombres y lo mismo puede ocurrir con las mujeres.
¿Por qué no pueden tener un hijo dos hombres o dos mujeres?
Con una aclaración sencilla, se desvanecerán sus dudas, pues suelen tener una imagen muy
natural de la familia. Habrá que recordarles cómo la mujer guarda en su vientre durante 9
meses al futuro hijo, en una bolsa llamada matriz, y que va creciendo hasta nacer. Si no hay
madre, no puede haber hijos. Y sin el semen del padre, tampoco. Tiene que haber un hombre
y una mujer.
¿Qué me está pasando?
Antes de la pubertad, 10-12 años en las niñas y 12-14 en los chicos, hay que explicarles a los
hijos los cambios que van a sufrir sus cuerpos y los impulsos que van a sentir, así como la
forma de encauzarlos. Por un un lado, evitaremos que los chicos se asusten o se sorprendan
y, por otro lado, al no estar aún despierto el instinto sexual, no les dará ninguna vergüenza ni
turbación hablar de estos temas.
¿Por qué me viene la regla todos los meses?
Hacia los 10 o 12 el cuerpo de las chicas experimenta transformaciones importantes: toda su
naturaleza se prepara para ser un día madres. Se redondean las formas, crece el pecho y surge
el vello en las axilas y el pubis. Pero el principal acontecimiento es la primera menstruación
o regla.
¿Por qué se produce? “Porque en nuestro vientre maduran todos los meses unos huevecitos
diminutos que se llaman óvulos. Cuando un óvulo se une a un espermatozoide, surge el
embrión humano, una nueva vida que comienza a desarrollarse durante 9 meses, hasta el
momento del nacimiento. Pero si el óvulo no ha sido fecundado, se descompone y se expulsa
todos los meses, originando esa pequeña hemorragia. Esto no significa que esté enferma, sino
que ha llegado a la madurez sexual y, un día, podrás ser madre”.

12
También es importante explicarle esto a los hijos varones.
¿Por qué tengo eyaculaciones nocturnas?
Es normal y no debe asustarse ni preocuparse. Cuando llega la pubertad paso de niño a adulto
los cuerpos de los chicos también sufren cambios importantes: el clásico estirón, aparición
del vello en cara, pubis, axilas y cambio de voz. Y, sobre todo, el desarrollo y primera
actividad de los órganos genitales que producen un líquido llamado semen (semilla). Algunas
veces se derrama el semen durante el sueño, de una forma natural, con una sensación de
placer. Es un hecho fisiológico; se mancha la pijama y las sábanas, pero las personas mayores
lo saben y no tiene nada de particular; se cambia la ropa y ya está.
A veces de repente, me siento excitado ¿qué puedo hacer?
También es normal durante la pubertad sentir excitación sexual y a veces es molesto. No hay
que asustarse, pero sí intentar dominar estos instintos, controlando los pensamientos y la
imaginación. Pues, como bien sabes, los animales no tienen inteligencia y deben obedecer
ciegamente a sus instintos; pero, los hombres poseen la voluntad y la razón que les ayuda a
poner en orden sus tendencias. Además, los seres humanos disponen de recursos naturales
además de espirituales como llevar una vida activa, tener ocupado el tiempo en actividades
deportivas, culturales y profesionales.
¿Qué significa ser virgen?
Hay que explicarles que con esta palabra se designa a las personas, generalmente solteras,
que aún no han tenido contacto sexual con ningún hombre o mujer. Asimismo, conviene que
sepan que, a veces, la virginidad puede ser voluntaria durante toda la vida por razones de
vocación religiosa: hay hombres y mujeres que deciden no tener ninguna relación sexual para
dedicar su tiempo y su energía íntegramente a Dios.
¿Es malo tener relaciones sexuales sin estar casado?
¿Por qué no puedo hacerlo con mi novio si lo quiero? La respuesta no es difícil si se piensa
en el significado profundo de las relaciones sexuales: éstas representan la entrega mutua que
en un determinado momento, hombre y mujer, hacen de toda su persona. Así que, por propia
naturaleza, estas relaciones se sitúan al final del proceso evolutivo del amor, es decir, en el
matrimonio. Para que unas relaciones sexuales sean constructivas, deben desarrollarse en el
contexto de una vida de pareja estable, definitivamente comprometida y capaz de aceptar los
hijos que puedan llegar.

13
Tres fallas que (casi) todo el mundo comete al hablar con sus
hijos sobre amor y sexo

Eduardo Navarro, padre de 4 hijos, es uno de los creadores del curso online para padres iLove
Aprendamos a Amar. Como experto en educación afectivo-sexual, ha identificado 3 típicas
fallas que se suelen cometer en muchas familias.
En primer lugar, los padres se suelen centrar en la pregunta de su hijo, no en él. Y es
muy difícil a veces no ir más allá del dardo a modo de pregunta que se les ha lanzado… Pero
siempre detrás de la pregunta hay un interés, preocupación, motivación. Es ahí donde hay
que buscar, lo que se “esconde” tras la pregunta.
En segundo lugar, los padres suelen desaprovechar oportunidades. El día a día obliga a
ir a 1000 por hora. Y de repente un hijo hace una pregunta con “contenido”. Una de esas que
parece que puede tener miga. Pero muchas veces no parece el momento adecuado, los padres
no están seguros si hay algo más…y se va el tiempo, el “momentum”, la oportunidad. Y
según Eduardo esto es un gran error, especialmente cuando un adolescente se abre a
preguntar, teniendo en cuenta que generalmente están “cerrados por reforma”.
Por último, otra falla es esperar a que pregunten. Si un hijo no pregunta es porque está
buscando respuestas por otro lado. El consejo que ofrece es que si esto sucede hay que
provocar los momentos y las circunstancias para que salgan las preguntas. Que ningún padre
crea que su hijo no tiene curiosidad por estos temas.
Problemas a los que se enfrentan los padres
En una entrevista, Eduardo Navarro habla sobre los problemas a los que se enfrentan los
padres a la hora de hablar con sus hijos en cuestiones afectivo-sexuales:
-Primera pregunta, ¿están los padres de hoy preparados para hablar de sexualidad y
afectividad a sus hijos? ¿No es algo que se ha descuidado en las familias?
- Es difícil dar una respuesta genérica, pero lo que sí es seguro es que cada vez son más los
padres interesados en formarse y que quieren ayudar a sus hijos en materia de afectividad y
sexualidad. Si se ha producido un descuido no ha sido por falta de interés, sino porque a
veces no se tenía la seguridad y confianza de hacerlo bien, al fin y al cabo, nuestra generación
no hablaba con sus padres de estos temas. Lo cierto es que en materia de amor y sexualidad,
no hay nadie mejor para hablar a los niños que sus padres. Nadie puede sustituirles en la
educación de sus hijos en general, pero en este ámbito de la afectividad y la sexualidad es
especialmente importante. Los padres de hoy sabemos que, si no les educamos nosotros, lo
hará internet o cualquier otro.
- Observando los datos que ofrece el Instituto Desarrollo y Persona, la pornografía parece
a día de hoy el gran enemigo de niños y jóvenes. ¿Cómo se puede conseguir que en una
sociedad como en la que vivimos una educación sexual sana pueda prevalecer ante la imagen
distorsionada que ofrece el ‘bombardeo’ de pornografía?

14
- Nosotros reflejamos los datos de instituciones y expertos en el tema. Los estudios más
recientes ofrecen estadísticas aún más alarmantes. La edad de inicio y primer contacto con la
pornografía se ha ido adelantando y algunos de ellos apuntan la edad de ocho años. Los datos
de consumo de pornografía no dejan de crecer, pero al mismo tiempo existe un gran consenso
social acerca de sus perjuicios. ¿Por qué no deja de crecer algo que nos hace daño? Porque,
de alguna manera, apunta a los grandes deseos del corazón, aunque lo haga de modo
equivocado. La pornografía es una falsificación de la sexualidad humana en la que
desaparece por completo la posibilidad de un encuentro personal. No es un exceso, sino un
defecto, una ausencia. Promete algo que es incapaz de cumplir, placer a cambio de la
verdadera alegría. La vida no se cumple a base de placeres que duran instantes, sino
sintiéndose amado y aprendiendo a amar.
- Muchos padres temen las preguntas de sus hijos, desde temas más ‘inocentes’ en la infancia
a cuestiones más ‘peligrosas’ en la adolescencia.
- Muchas veces este temor nace de la falta de formación propia para responder. Sin embargo,
las preguntas nos abren la posibilidad de conectar con nuestros hijos, de generar un vínculo
con ellos. No se trata tanto de centrarnos en la pregunta, sino en quién pregunta.

15
9 consejos afectivo-sexuales para la educación de tus hijos

Nieves González Rico, es la directora académica del Instituto Desarrollo y Persona de la


Universidad Francisco de Vitoria, el cual lleva más de 20 años educando a padres profesores
y alumnos en el valor del amor y el sexo. "Cada año, llegamos a 12.000 nuevos alumnos y
8.000 padres y profesores a los que ayudamos a tratar estos temas que tanto importan.
Después de este tiempo hay algo que puedo decir: vivir adecuadamente la sexualidad y el
amor, es una fuente segura de felicidad" señala Nieves.
La experta ha realizado una lista de los consejos más importantes a la hora de educar a los
hijos en el amor y la relación con sus cuerpos, sobre todo, durante la adolescencia, los cuales
compartimos a continuación:
1. La vida se recibe a través del regalo del cuerpo y lo que hacemos con él nos afecta
como personas
Enseña a tu hijo a cuidarlo, respetarlo y entender su significado. Gracias a él podemos
relacionarnos, amar y ser amados.
2. Los hijos aprenden a valorarse a través de la mirada llena de amor de los padres
Valora las pequeñas y grandes cosas que va siendo capaz de hacer. Tu hijo tiene necesidad
ternura.
3. Responde a sus preguntas siempre con la verdad
Tendrás que irte adaptando a cada edad, pero ¡cuidado no llegues tarde! Sé concreto, informa
de modo veraz y preciso, pero sobre todo educa en la responsabilidad.
4. Educa en el verdadero sentido de la libertad como capacidad de escoger el bien
Ayúdale a optar por aquello que le hará crecer como persona en las pequeñas cosas del día a
día. Se hará fuerte para elecciones más complejas y ante la presión del ambiente.
5. No temas establecer una norma si protege un auténtico valor
Explica las razones, exponlas con respeto y amor, y a ser posible decídela con él. Hay que
amar mucho al hijo para mantenerse firme en algunos momentos, pero el adulto eres tú.
6. En la vida, los actos tienen consecuencias. No ahorres a tu hijo esta experiencia
Habrá momentos que celebrar con él y otros en que deba sentir lo que ha hecho, si ha escogido
erróneamente. También en la vida sexual los actos tienen consecuencias, construyen o
destruyen, pero lo aprenderá si se entrena en lo cotidiano y aparentemente pequeño.
7. No dramatices sus posibles errores

16
Las equivocaciones son una escuela de vida que nos hacen sencillo ante nuestro límite y el
límite de los demás. El afecto a tu hijo será siempre incondicional, incluso cuando tengas que
corregirle y ayudarle a ponerse de nuevo en camino. Regálale de nuevo tu confianza.
8. Enséñale el valor de los gestos ya que gracias a ellos nos expresamos como personas
La belleza de los gestos sexuales es ser expresión del amor que vive en el corazón. Ha de
aprender a juzgar la manipulación que llega a través de los medios de comunicación, que
reduce la persona y la sexualidad a objeto de consumo.
9. Háblale de la amistad, del enamoramiento y sobre todo del amor
Ayúdale a abrirse a los demás y a comprender las nuevas emociones y sentimientos que irá
experimentando.
*Publicado en ReligionElConfidencial

17
PARTE II.

HIJOS ADOLESCENTES

¿Cómo le hablo de sexo a mi hijo/a adolescente?


Por Maria Grazia Gualandi - Protege tu Corazón

Hay un tópico bastante frecuente en las películas y en muchas series televisivas


(especialmente americanas). Es el momento en el que los padres deciden hablar de sexo a su
propio hijo (a). Normalmente se montan unas escenas tragicómicas, jugando con el momento
embarazoso de los padres y las preguntas “difíciles” de los hijos.
Muchos padres creen que “el hablar de sexo” con sus propios hijos significa planear una cita
y tener una conversación cuando los hijos cumplan los años adecuados para entender el tema.
En realidad, la educación sexual es algo que se tiene que alimentar desde los primeros años
de vida, utilizando un lenguaje apropiado para cada edad y aprovechando cada ocasión que
se presenta.
En un estudio, se vio que muchos padres no hablan de sexualidad a sus propios hijos hasta la
adolescencia[1]. Ese dato preocupa, cómo está demostrado que los padres, en cuanto
primeros educadores de los hijos, influyen mucho en el comportamiento sexual de ellos y en
la prevención de riesgos[2] -tantos físicos como afectivos- relacionados con la falta o la
carencia de educación sexual.
En otro reciente estudio[3] se verificó que los adolescentes suelen utilizar recursos web para
hacer preguntas anónimas sobre el sexo. Los temas recurrentes que se han planteado tienen
que ver con el coste de los servicios médicos y las pruebas para enfermedades de trasmisión
sexual. Las preguntas revelaron que los adolescentes carecen de conocimientos básicos de
salud sexual y tienen muchas ideas equivocadas.
Entonces: ¿A qué estamos esperando?
El primer paso que los padres pueden dar tiene que ser examinarse a sí mismos para
preguntarse cuáles son los miedos, las preocupaciones, las preguntas que impiden o retrasan
un clima abierto de diálogo sobre la sexualidad. Algunos padres sienten que no tienen
demasiada información. Además pueden sentirse incómodos a la hora de hablar con los
adolescentes sobre temas específicos de sexualidad y prefieren pensar que, de alguna manera,
ellos pueden obtener esa información en las clases que se dan en la escuela, en las charlas
con los amigos o en la web. Esas informaciones pueden ser muchas veces distorsionadas e
incorrectas, o pueden llegar a nuestros hijos de manera inapropiada, hiriendo la sensibilidad
de ellos y afectando sus decisiones futuras.

18
Es por eso que tenemos que empezar a conversar sobre la sexualidad cuanto antes. Una
educación precoz ayuda a mantener abierto el diálogo y les manda el mensaje a los hijos que
no están siendo juzgados. Es importante saber que ningún padre necesita ser un experto en
sexualidad para tener una conversación educativa con sus hijos.
Me explico mejor.
Cada padre puede compartir y trasmitir sus propios valores sobre la sexualidad con la
sencillez y el respeto con que los vive. Los padres pueden ofrecer información precisa a sus
hijos sobre la sexualidad reforzando a la vez los valores espirituales o religiosos. La mayoría
de las tradiciones religiosas hablan de la sexualidad como un don de Dios – algo que debe
ser respetado y en los que encontrar la alegría propia y de los demás. Los que no creen en la
parte espiritual, estarán de acuerdo en valores universales como el respeto para el otro, el
amor, la felicidad de sí mismos y de los demás, la vida como un don importante.
Sin embargo, como la información es cada vez más abundante y distorsionada, vendría bien
profundizar en los temas en los que se cree no tener demasiada formación.
Hay algunas ideas de temas importantes para hablar con los hijos adolescentes. Seguramente
no serán temas nuevos para ellos. Incluso así, nada es más importante que una comunicación
cara a cara. Sólo de esta manera podemos estar seguros que nuestros hijos están recibiendo
la información correcta, además de chequear sus reacciones.
- El enamoramiento, el amor, el matrimonio y la fidelidad;
- El aparato reproductivo femenino y masculino;
- El embarazo y la vida humana;
- El valor de la espera;
- La presión sobre tener relaciones sexuales lo antes posible y consejos para manejar esa
presión;
- Cómo demostrar afecto sin tener sexo;
- Los métodos naturales y los artificiales;
- La pornografía y la masturbación;
- La orientación sexual;
- Las enfermedades de trasmisión sexual;
- Las consecuencias emocionales y físicas de tener sexo;
- Saber reconocer cuando hay abuso sexual o presión por parte de los compañeros- y/o
novios-as;
- Conocer cómo el alcohol y las drogas afectan las decisiones.
Pero, ¿cómo hablas a tus hijos de sexualidad? Aquí van algunos consejos prácticos.
19
1. Claridad sobre tus valores
Eso significa hacerte a ti mismo algunas preguntas sobre lo que crees es importante
trasmitirle a tus hijos. Y enseguida compartirlo con tu pareja. ¿En qué crees? ¿Qué es lo más
importante sobre la sexualidad que quisieras enseñarle a tus hijos? ¿Por qué? ¿Qué consejos
les puedes dar? ¿Qué es lo que querrías evitarle? ¿Cómo piensas ayudarles o apoyarles? Es
importante ser muy específico a la hora de explicar tus valores, aunque no coincidan con lo
que piensa la mayoría de la gente, de las instituciones, o de los amigos de tus hijos. Tienes
que estar preparado a que tu hijo adolescente no comparta esos valores.
2. Relación entre hechos y creencias
A veces, algunos hechos pueden poner en duda una creencia personal o un valor (por ejemplo
la fidelidad o la abstinencia). Esto puede proporcionar una oportunidad para asegurarse de
que tus hijos entiendan la relación entre los hechos y los valores. También puede ser una
buena ocasión para explicar que existen diferentes creencias, que las personas pueden estar
en desacuerdo con los demás, y que los diferentes puntos de vista deben de ser respetados -
siempre y cuando esas opiniones se basan en la ética, la responsabilidad, la justicia, la
igualdad y la no violencia.
3. Practica lo que predicas…
Los adolescentes te están mirando en cada momento. Por eso les confunde cuando los padres
hablan de un valor en relación con la sexualidad y luego los ven actuar de una manera que
no es compatible con ese valor. Algunos valores pueden ser: la fidelidad, la abstinencia, el
respeto por el otro, la responsabilidad, la sobriedad. Sin duda el buen ejemplo es el más
poderoso mensaje para tus hijos.
4. Sin predicar...
Ante todo, recuerda que si tu hijo te está haciendo preguntas sobre la sexualidad, no significa
que esté pensando tener relaciones sexuales. Intenta tener una conversación con tus hijos, no
“les prediques”. Piensa en lo que ellos piensan y como se pueden sentir cuando se habla de
sexualidad. De esa manera estarás preparado para contestar a sus preguntas y hacerles
madurar las creencias que están desarrollando.
5. Hazles sentir que estás orgulloso de ellos
Todos los hijos merecen ser queridos y amados y los padres pueden reforzar este mensaje.
Hazles saber que tú estás interesado en lo que ellos piensan y en cómo se sienten acerca de
cualquier tema: sexualidad, escuela, religión, el futuro o lo que sea. Es importante que
compartan los sentimientos contigo. No pierdas la ocasión para corregir la información
errónea con suavidad y reforzar los valores.
6. Deja que la comunicación simplemente fluya
Muchas veces los padres piensan que necesitan recoger toda la información posible y la
energía para estar preparados a “la conversación” con sus hijos. Pero la sexualidad es parte

20
de la vida de cada persona desde cuando nace. Por ello, como ya se ha dicho, es mejor
empezar la conversación cuanto antes. Sería bueno valerse tanto de hechos de la vida real,
como de programas de televisión, sesiones de formación, revistas apropiadas. Puedes dejar
que libros y revistas adecuados para la edad estén accesibles. De esa manera ellos los pueden
consultar cuando quieran. Todo ello les permitirá a saber que siempre estás dispuesto a tener
una conversación sobre la sexualidad. Pregúntale a tu hijo qué quisiera saber sobre la
sexualidad. Si un día no te sientes preparado para contestar a algunas preguntas, simplemente
le puedes preguntar qué piensa él y decirle que necesitas recoger ideas e informaciones para
contestarle lo mejor posible. Premia la honestidad siempre y ante todo. No hagas sentir a tus
hijos culpables en relación a algo que no se ha hecho bien (en el tema de la sexualidad) más
bien intenta animarles y decirles que pueden recomenzar y hacerlo mejor.
7. Háblales también de los temas que no te gustan o con los que no estás de acuerdo
Hay algunos temas que sin duda son difíciles o incómodos, especialmente porque muchas
veces no compartimos algunas ideas sobre ellos. Unos ejemplos de esos temas pueden ser la
pornografía, la masturbación, la homosexualidad, el sexo oral, la contracepción, la píldora
del día después, el aborto y los métodos para abortar, las enfermedades de transmisión sexual,
el abuso sexual, el sexting y otros más.
El hecho de que no queramos que esos sucesos pasen en nuestras casas, no significa que no
existan o que no se pueda hablar de ello. Crear un tabú sobre esos asuntos puede llevar a que
los hijos busquen información en lugares inapropiados, simplemente porque no quieren
quedarse atrás y estar al mismo nivel que los demás. Hay que aprovechar todas las ocasiones
para explicar lo que es cada una de esas cosas y porque pueden ser inapropiadas. También
hay que tener en cuenta la edad, la madurez y la sensibilidad de cada hijo y respetarla. Si es
verdad que ciertas cosas es mejor que las aprendan de los padres, tampoco es conveniente
herir la sensibilidad de ellos añadiendo particulares que no sirven o empujar demasiado para
hablarles en profundidad de algo al que no están preparados.
8. No pierdas la serenidad y el sentido del humor
La sexualidad es algo bonito. No se te olvide mantener la serenidad y no perder el sentido
del humor, sin ser irónico. La conversación no tiene que ser tensa e incomoda. De esa manera
tus hijos pensarán que tú vives la sexualidad con poca serenidad. Dale a la sexualidad el peso
que tiene: ni poco ni mucho. Simplemente pásale el mensaje que la sexualidad es un don muy
bonito del que disponemos y tenemos que aprender a usarlo bien.
9. La unión hace la fuerza
No dejes que la educación sexual sea un tema que lleva solo uno en la pareja, ¡Son un equipo!
Consúltense mutuamente a menudo para decidir que es lo que quieren que los hijos
comprendan, no pierdan ocasión para mantenerse al tanto sobre cómo hacerlo mejor,
compartan las conversaciones que han tenido con los hijos. No hay ninguna duda de que los
papás tienen que estar más pendientes de los chicos y las mamás de las chicas. Pero eso no
significa que el papá y la mamá no se ocupen de ese tema con el sexo opuesto. Está

21
demostrado[4] que los hijos necesitan ver también en eso las diferencias entre hombres y
mujeres y aprender desde el padre del sexo opuesto sus propias vivencias, sentimientos y
pensamientos. Así se cultiva el respeto hacia los demás.
BIBLIOGRAFÍA
- Beckett MK, Elliott N, Martino MN, Kanouse DE, Corona R, Klein DJ, Schuster MA
Timing of Parent and Child Communication About Sexuality Relative to Children’s Sexual
Behaviors Pediatrics, 2010, 125 (1): 34-42.
- Rosenthal DA, Shirley FS. The importance of importance: adolescents’ perceptions of
parental communication about sexuality. J Adolesc. 1999; 22 (6):835–51.
- Buzi RS, Smith PB, Barrera C. Talk With Tiff: Teen’s Inquiries to a Sexual Health Website,
J Adolesc. Health 2014, 54 (2).
- Meeker, M. Padres fuertes hijas felices. 10 secretos que todo padre debería de conocer,
Ciudadela, 2008.
- Meeker, M. Strong mothers, Strong sons, Lessons Mothers Need to Raise Extraordinary
Men, (in print), 2014.
- Parents & Teachers: Tips & Advice for Talking to Teens About Sex, Palo Alto Medical
Foundation, [Link]
(3 de Feb. De 2014).
[1] Beckett MK, Elliott N, Martino MN, Kanouse DE, Corona R, Klein DJ, Schuster MA
Timing of Parent and Child Communication About Sexuality Relative to Children’s Sexual
Behaviors Pediatrics, 2010, 125 (1): 34-42.
[2] Rosenthal DA, Shirley FS. The importance of importance: adolescents’ perceptions of
parental communication about sexuality. J Adolesc. 1999; 22 (6):835–51.
[3] Buzi RS, Smith PB, Barrera C. Talk With Tiff: Teen’s Inquiries to a Sexual Health
Website, J Adolesc. Health 2014, 54 (2).
[4] Para profundizar en el tema de la importancia del padre y de la madre en la educación del
sexo opuesto se aconseja: Meeker, M. Padres fuertes hijas felices. 10 secretos que todo padre
debería de conocer, Ciudadela, 2008. Meeker, M. Strong mothers, Strong sons, Lessons
Mothers Need to Raise Extraordinary Men, (in print), 2014.
Cortesía de Protege tu Corazón para [Link]. Derechos reservados.

Libros recomendados:
- "Padres fuertes hijas felices. 10 secretos que todo padre debería de conocer" Meeker, M.

22
- “¡Sorpresa! Grandes cambios en tu vida. Un libro sobre la pubertad y los retos de crecer
para niños”. Ana Margarita Moreno de G., Juan Francisco Vélez S., Maria Luisa Estrada
de V. (Más información aquí)
- “¡Sorpresa! Te espera un gran regalo. Un libro sobre la pubertad y los retos de crecer
para niñas”. Ana Margarita Moreno de G., Juan Francisco Vélez S. Maria Luisa Estrada de
V. (Más información aquí)

23
Cómo apoyar a tu hija en su primera menstruación

La menarquía o primera menstruación es un suceso muy importante en la vida de todas las


mujeres.
Ante todos los cambios que suceden durante la adolescencia, la orientación de los padres en
este proceso es fundamental; el hogar es el lugar más propicio para la educación de la
afectividad y la sexualidad, no se le puede delegar esta tarea al colegio.
No obstante, sucede que a algunos padres les cuesta un poco atender a sus hijas cuando les
llega su primera menstruación, principalmente porque no saben cómo hacerlo, sin embargo,
para las chicas, el acompañamiento de los padres -en especial el de la mamá- les provee
confianza, seguridad y tranquilidad. Por eso aquí les decimos cómo hacerlo.
Primero lo primero: prepararlas
Lo más importante es que la regla no sorprenda a la niña, es decir, que antes de la edad para
menstruar conozca todo lo relacionado con su desarrollo físico y emocional que está por
vivir. Es muy distinto cuando se parte del conocimiento, que cuando algo sucede de forma
intempestiva. Por eso para poner fin a las inquietudes, los padres deben tratar el tema.
Algunos niños, desde muy temprano comienzan a preguntar cómo llegan los bebés al mundo,
cómo es que la mamá quedó embarazada, etc. “Hay que responder la verdad y de forma clara,
con naturalidad, sin utilizar palabras raras o complicadas. Las respuestas han de ser acordes
al nivel de maduración del niño. No es recomendable dar más información de la que pide el
niño, ni darle una clase magistral”, explica la doctora Inés Hidalgo, pediatra y presidenta de
la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia, a través del diario [Link].
Más adelante, entre los 8 u 9 años, es preciso que los padres hablen con sus hijas sobre los
cambios que van a experimentar, esta vez con una información más detallada y clara: qué es
la regla, por qué sucede, para qué sirve, entre otras.
En esta fase, los padres pueden apoyarse en libros y videos, en especial recomendamos el
libro: ¡Sorpresa! Te espera un gran regalo.
Y cuando llega la menstruación… ¿Qué hacer?
Antes que nada, hay que aclarar que los pasos previos son fundamentales, y saltarlos, podría
cambiar rotundamente la experiencia de la hija frente a su desarrollo sexual. Por esta razón
se aconseja a los padres abordar el tema antes de que la niña esté en edad de menstruar por
primera vez. Luego de contar dicha ambientación, es necesario seguir algunas pautas, como
las que ofrece la doctora Inés Hidalgo:
1. Felicitar a la chica cuando llegue la menarquía, ya que indica una maduración y
funcionamiento normal del cuerpo, con el logro de la capacidad reproductiva, no una
sucesión de días problemáticos e indeseables.

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2. Evitar trasmitir aspectos negativos, rechazo, prejuicios o mitos que actualmente no
tienen ninguna justificación.
3. Vivir con total normalidad sin limitaciones mientras dura la menstruación.
4. Explicar una higiene correcta y enseñar a utilizar los tampones, toallas higiénicas o
compresas; con lo que la chica se sienta más a gusto.
5. Enseñar a utilizar un calendario para anotar los días de regla, duración, intensidad,
presencia de dolor; de esta forma se podrán conocer las variaciones del ciclo y posibles
alteraciones. Debe ser responsabilidad de la joven, no de su madre.
6. Una vez que llega la regla, los padres deben ayudar, orientar y acompañar a su hija durante
esta fase de la vida, respetando su intimidad e independencia ya que todos esos cambios
marcarán su salud y vida futura. Hay que respetar que tendrá mayor necesidad de intimidad
(posiblemente comience a escribir su diario), entender que emergen los primeros
sentimientos sexuales, controlar el contacto con conductas de riesgo (drogas, trastornos
nutricionales, problemas de relación con amigos...)
7. Los padres también participan en este proceso, siempre que la menstruación haya sido
un tema que se ha hablado con naturalidad en la familia. «El padre puede autoexcluirse o
sentirse excluido al conocer por lo general a través de la madre, de que su hija ha tenido la
menarquía. Puede sentir preocupación por la salud de su hija. Se siente desconcertado y no
sabe que reacción debe tomar, si debe guardar silencio o darse por enterado. Pero esas
actitudes no ayudan», afirma Hidalgo. Por eso, aconseja que el padre se implique desde el
primer momento. Por ejemplo, sirviendo de apoyo a las explicaciones de la madre.
8. A la adolescente le puede ayudar mucho saber que no es la única en el mundo que ha
pasado por estos cambios, eso «le dará apoyo y confianza», dice la doctora. «Saber de
primera mano cómo ha sido el momento de su madre, hermana, que pasó o cómo lo solventó,
la puede ayudar, y mucho».
9. Explicarle los otros sucesos propios de la pubertad, como el desarrollo del busto o
crecimiento de vello púbico, también la madre debe apoyarla para facilitar su comprensión.
Paciencia y mucha comprensión con las hijas es lo mejor que se puede hacer por ella en este
momento; la menstruación como ocurre a la mayoría de las mujeres, supone cambios en el
estado de ánimo, se puede presentar mayor sensibilidad, irritabilidad e incluso se pueden
poner más dramáticas ante sucesos sin importancia. Hay que mantener la calma, tratar de
comprenderlas y lo mismo toda la familia, no sobra consentirla y mimarla de forma especial
en esos días, eso les da seguridad.
Por último, los padres no deben comunicar la llegada de la menarquía a gritos y extender la
noticia a familiares y amigos, no es necesario que todos se enteren, además es posible que
esto avergüence o intimide a la chica, lo cual no es beneficioso.

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Noviazgo adolescente: ¿Prohibir, aceptar, vigilar… qué hacer?

No hay duda que las generaciones modernas van a un ritmo más acelerado de lo que se
acostumbraba anteriormente; y es lo que sucede hoy con los “noviazgos” a tempranas edades.
Una realidad para la que ni padres ni hijos, se encuentran preparados. ¿Qué hacer ante esta
situación? En [Link] te orientamos al respecto.
Una mirada al entorno
Son muchos los fenómenos que pueden estar acelerando los procesos naturales que deben ser
vividos en cada etapa de la vida, pero tal vez los más contundentes, son aquellos relacionados
con el avance tecnológico y los medios de comunicación, los cuales imprimen en el mundo
moderno, un ritmo tan vertiginoso que se sale de control. A esto hay que sumarle, el
bombardeo constante de mensajes que los niños reciben a través de dichos medios, gran parte
de ellos, emitiendo “modelos” poco aptos para su formación ética, precisamente en una edad
donde el criterio aún se halla en formación, obteniendo así unos jóvenes desorientados y
confusos.
De igual forma, la soledad de los niños y jóvenes, la descomposición de las familias, el poco
tiempo del que disponen los padres para estar con sus hijos, la carencia de normas y límites,
entre otros tantos, también afectan de forma directa esta situación.
Así pues, aparte de reconocer que existen unas condiciones en nuestra sociedad -imposibles
de evitar-, la mejor alternativa entonces, es trabajar desde los hogares para que nuestros hijos
se enfrenten al mundo con una voluntad firme, un conjunto de valores inalterables, un respeto
por la autoridad y una familia que espera en casa rebosada de amor, comprensión, escucha y
apoyo.
¿“Noviazgo” adolescente?
La adolescencia es una etapa de intensos cambios corporales, emocionales e intelectuales. Es
una constante montaña rusa de emociones y sentimientos, por ello sus manifestaciones
agresivas o afectivas al extremo. Es aquí donde las hormonas se vuelven inquietas y los
jóvenes comienzan a vivir sensaciones hasta el momento desconocidas, como por ejemplo la
atracción sexual.
Partiendo de esta base, se podría decir que lo que se presenta a estas edades no es propiamente
un noviazgo; más bien es un estado de “enamoramiento” que se limita a una atracción física,
la cual puede ser confundida fácilmente con el verdadero amor y llevar a consecuencias
irreversibles en la vida de los adolescentes.
Decimos pues que el auténtico noviazgo, es aquella relación entre un hombre y una mujer,
en donde su vínculo de amor, los lleva a vivir un tiempo de maduración para culminar en su
fin principal: el matrimonio. Por tanto, hablar de algo de tanta envergadura como el
compromiso marital a los quince años, es algo salido de contexto.

26
“El noviazgo en los jóvenes, suele ser una relación muy inestable, que se ve afectada por la
inexperiencia propia de la juventud. También influyen terceras personas que juzgan,
presionan, imponen, prohíben, etc. Por lo general, los noviazgos adolescentes no son
duraderos, por la misma inestabilidad física y emocional de los jóvenes, que muchas veces
lo hace insostenible. (…) El inconveniente de la adolescencia, es no saber lo que se quiere, y
sin embargo quererlo a toda costa, aquí y ahora, sin fijarse en el tiempo y circunstancias.”
Explica el autor Francisco Gras de [Link], “El noviazgo explicado a los hijos
adolescentes”.
¿Prohibir, aceptar, vigilar… qué hacer?
Como es apenas comprensible, algunos padres entran en pánico cuando se enteran que sus
hijos de doce o trece años han iniciado una relación de noviazgo, otros reaccionan de forma
agresiva, llegando incluso a tomar posturas extremas como prohibir la relación o imponer
drásticos castigos, mientras que otro grupo de padres, opta por darle de largas a la situación
e ignorar por completo lo que sucede con los hijos. Ah… y no ha de faltar aquellos que
alcahuetean o aprueban estos noviazgos prematuros.
Todos los casos anteriores, no son la mejor forma de afrontar la situación. Cuando los padres
se inclinan por la prohibición sin dar argumento alguno, se causa el efecto contrario: el
noviazgo se hace aún más atractivo y se abre el camino para que los episodios de rebeldía
y/o desafío de la autoridad paterna, se hagan presentes. Al mismo tiempo, el castigo tampoco
es la solución, pues el problema no está en enamorarse, sino en la ausencia de unas
condiciones necesarias para ello. En cuanto a “hacerse el de la vista gorda” frente algo tan
trascendental, será un silencio que hará tanto daño como el mismo castigo. Con relación a
aprobar este tipo de noviazgo, es algo que corresponde a los amigos de los hijos, no a los
padres, quienes deben brindar las orientaciones adecuadas desde su óptica de responsabilidad
y madurez.
Lo que los padres deben hacer, es enseñarles a sus hijos a dominar sus impulsos y deseos,
deben ayudarles a fortalecer su voluntad, a identificar las consecuencias de cada acto, a
valorar su cuerpo como su mayor tesoro, a respetar la integridad de la otra persona, a ser
asertivos y fomentar su autoestima, a saber enfrentar las presiones externas (amigos,
publicidad, series, películas, música, etc.) Asimismo, se les debe explicar que cada cosa tiene
su debido tiempo, se debe vivir lo propio de cada etapa, sin adelantarse al curso natural.
Para ello, los padres han de utilizar el diálogo como su mejor aliado, conversar con sus hijos
de este tema con mucha naturalidad, y tal vez anticiparse, antes de que los hijos busquen
información en otras fuentes, la mayoría de ellas erradas. A través de estas charlas, se les
debe advertir sobre los peligros que asumen con un noviazgo anticipado y las consecuencias
de iniciar una vida sexual temprana, como puede ser un embarazo no deseado, la dificultad
para lograr proyectos profesionales, enfermedades que comprometen los sueños de cada
quien, la materialización del cuerpo –promiscuidad-, etc.
Además, los padres deberán valerse de la autoridad con la que fueron dotados, así que en
casa deben existir unas reglas claras, firmes y razonables sobre el comportamiento de los

27
hijos en relación a sus noviazgos. También es importante expresarles cariño a los hijos, que
se sientan comprendidos, apoyados, amados y bienvenidos.
Para finalizar: “La responsabilidad de los padres en la educación de los hijos, no es
transferible, ni negociable. Los hijos son víctimas del silencio de sus padres, pero
responsables de sus actos, si no han puesto los medios para informarse bien, de lo que es el
noviazgo y los peligros que pudiera conllevar” señala Francisco Gras.

28
PARTE III.

UN ENEMIGO EN LA WEB: LA PORNOGRAFÍA

Cómo proteger a tus hijos de la pornografía

Tal vez estés pensando que este tema no se aplica a ti, pero no cometas el error de pensar que
tu hijo nunca estará expuesto a él, ya sea por accidente o intencionalmente. La pornografía
es demasiado fácil para que un niño la encuentre, la busque o la muestre un amigo. Y es
tóxico.
La Dra. Jill Manning es la autora de What's the Big Deal About Pornography? Una guía para
la generación de Internet. También es terapeuta que se especializa en temas de pornografía y
comportamiento sexual problemático. La exposición a imágenes pornográficas, según
Manning y otros profesionales de la salud mental, puede tener un impacto negativo duradero
e incluso traumático en el cerebro y el bienestar psicológico de los niños y adolescentes. Y
la Dra. Manning debería saberlo, ya que muchos de sus pacientes son víctimas. Manning no
se detiene cuando se trata de lo que piensa sobre la pornografía: “Creo que la pornografía es
el insulto y el ataque comercializado con más éxito a nuestra naturaleza divina como seres
humanos que jamás haya existido”, escribe. “Nunca ha habido algo tan calculado,
generalizado y efectivo para llegar a tanta gente a una edad tan temprana”.
Es difícil saber exactamente cuántos sitios web pornográficos están en funcionamiento, pero
según una encuesta, dichos sitios reciben más tráfico cada mes que Amazon, Netflix y Twitter
juntos. Algunas estimaciones sitúan el número de sitios web pornográficos en más de cuatro
millones.
Muchos niños se topan con material explícito mientras realizan búsquedas en Internet que de
otro modo serían inocentes, hacen la tarea o simplemente abren un correo electrónico. Según
las estadísticas compiladas por GuardChild, el 70 % de los niños de 7 a 18 años de edad han
estado expuestos sin darse cuenta a la pornografía en línea. Algunos de los pacientes de la
Dra. Manning informan que encontraron pornografía por primera vez a la edad de 5 o 6 años.
Manning me contó sobre uno de sus pacientes, ahora un hombre adulto, que lucha con la
atracción por el mismo sexo. Cree firmemente que es heterosexual y quiere casarse y formar
una familia. Pero su primera experiencia sexual fue con la pornografía homosexual, a partir
de los nueve años. Según la experiencia del Dr. Manning, la pornografía no debe tomarse a
la ligera. “No es algo en lo que incursionas durante algunos años y luego limpias tu actuación
antes de casarte. Esto perjudicará su capacidad de tener intimidad en el matrimonio. Si algún
día deseas una experiencia sexual satisfactoria con un cónyuge, esta es una forma segura y
rápida de arruinarlo”.

29
Lo primero que los padres deben entender es que la responsabilidad de proteger a nuestros
hijos de la pornografía recae en nosotros. Muchos padres, acostumbrados a las redes de
seguridad existentes para los medios impresos y de difusión, simplemente no se dan cuenta
de que soportan esta carga. De hecho, las estadísticas del Pew Research Center muestran que
el uso de controles y filtros parentales ha disminuido en los últimos años. En 2005, más de
la mitad de las familias estadounidenses utilizaron filtros para bloquear material en línea
potencialmente dañino. Pero para 2016, solo el 39 por ciento utilizó controles parentales para
las actividades en línea de sus hijos adolescentes, con un insignificante 16 por ciento que lo
hizo para dispositivos móviles. Los padres son, en efecto, la única línea de defensa entre los
niños y la pornografía, al menos donde quiera que haya un dispositivo digital y acceso a
Internet. La Dr. Manning cree que los padres necesitan una llamada de atención. Muchos no
saben lo que hay ahí fuera y cuán fácilmente se puede acceder a él. Muchos no saben que sus
hijos pueden encontrarlo por error. Muchos tienen la actitud de que simplemente no podría,
o no sucedería, en sus hogares.
Entonces, ¿qué pueden hacer los padres para proteger a sus hijos de la exposición a la
pornografía?
En primer lugar, los padres deben hacer uso de las protecciones y filtros que tienen a su
disposición. Dado que la mayoría de los dispositivos digitales que usan los niños son
portátiles (computadoras portátiles, teléfonos inteligentes y tabletas), los padres deben
considerar el filtrado de dispositivos (a diferencia de los filtros que funcionan a nivel de
módem). Hay varias empresas que ofrecen esto. Educate and Empower Kids los nombra
específicamente como los mejores filtros:
• [Link]
• [Link]
• [Link]
• Familia Norton
• Qustodio
• 120 Capítulo 5
• KidLogger
• McAfee
• Wigito
• Surfie de Pure Sight
Además de los filtros, los padres deben discutir la existencia y los peligros de la pornografía
con los niños, al igual que lo hacen cuando se trata de drogas y alcohol. Los niños necesitan
saber, de una manera apropiada para su edad, que tales imágenes pueden alejarlos del plan
de Dios para el amor entre esposo y esposa y que la pornografía no es una representación
exacta del sexo. Cuando tu hijo obtiene acceso a un dispositivo digital, ya sea el suyo, el de
un amigo o el de la escuela, es hora de comenzar la discusión.
La organización Educate and Empower Kids ha publicado un libro titulado Cómo hablar con
sus hijos sobre la pornografía. Recomiendan a los padres comenzar explicando qué es la

30
pornografía. La definición que utilice obviamente dependerá de la edad de su hijo y de su
nivel de comprensión. Aquí está la definición oficial que usan: “La representación de
contenido sexual explícito con el propósito o la intención de causar excitación sexual. En él,
el sexo y los cuerpos se mercantilizan (se convierten en un producto para la venta) con el fin
de obtener un beneficio económico”. Las definiciones más simples que sugieren,
presumiblemente para niños pequeños, incluyen estas: “La pornografía son imágenes o
videos de personas con poca o ninguna ropa”. Y “La pornografía en línea generalmente
muestra videos de personas que tienen relaciones sexuales”.
Otro libro a considerar para los niños pequeños es Imágenes buenas, imágenes malas:
Protegiendo a los más pequeños contra la pornografia de Kristen A. Jenson y Gail Poyner.
Es un libro de lectura en voz alta con el objetivo de instalar un filtro interno en el cerebro de
los niños para mantenerlos a salvo del veneno de la pornografía.
Nadie quiere hablar de pornografía, y menos los padres con sus hijos. Por difícil que sea, es
importante. Los jóvenes que están expuestos a imágenes pornográficas en una etapa
formativa de su crecimiento como seres sexuales pueden llegar a ver la sexualidad como
desconectada de las relaciones y desconectada de cualquier contexto espiritual. Aprenderán
a objetivar a los seres humanos, viendo a los demás en un entorno desprovisto de
sentimientos, personalidades y necesidades.
Aquí hay más inspiración de la carta pastoral de la USCCB sobre la pornografía:
Estar expuesto a la pornografía puede ser traumático para los niños y jóvenes. Verlo les roba
la inocencia y les da una imagen distorsionada de la sexualidad, las relaciones y los hombres
y mujeres, lo que puede afectar su comportamiento. También puede hacerlos más vulnerables
al abuso sexual, ya que su comprensión del comportamiento apropiado puede verse afectada.
Padres, protejan a sus hijos.
*Este artículo fue publicado en [Link] y adaptado del nuevo libro de Marcia
Segelstein, No dejes que la cultura críe a tus hijos.
Marcia Segelstein ha cubierto temas familiares durante más de 25 años como productora de
CBS News y como columnista. Ha escrito para [Link], First Things, World Magazine
y Touchstone. Es editora sénior de la revista SALVO y autora del libro Don't Let the Culture
Raise Your Kids.

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Niños, adolescentes y pornografía: el vacío que dejan los padres
lo llena Internet

¿Qué peligro corren nuestros hijos al encontrarse con imágenes pornográficas que no son
capaces de procesar? ¿Es un problema real y potencialmente cercano a nosotros?
No hace mucho, una mujer me contó un problema que surgió en la clase de su hija. Un niño
(estamos hablando de 10 - 11 años) empezó a utilizar contenidos pornográficos en su teléfono
móvil y comenzó a comportarse de forma inapropiada con sus compañeras. Se dirigía a ellas
con expresiones vulgares, las invitaba a ir al baño con él, de hecho las acosaba, incluso
físicamente. La situación se hizo tan insostenible que se discutió en los consejos de clase.
De hecho, las chicas estaban alteradas, asustadas; sus compañeros se dejaron arrastrar.
Y lo que más sorprendió a la mujer que me lo contaba fue que el niño en cuestión "venía de
una buena familia", no tenía ninguna situación parental aparentemente problemática y los
"padres no eran ignorantes", es más, era hijo de una respetada profesora de liceo.
Otro padre, cuya hija tiene 12 años, me contó que surgió una discusión entre los padres de
esa clase porque en el chat privado del grupo de compañeros, los niños eran supuestamente
abordados por pedófilos al abrir un enlace. Los padres de los niños se enzarzaron en una
espiral de acusaciones mutuas buscando al "culpable".
Y estos son sólo ejemplos concretos, muy cercanos a mí (están en un radio de 2-10 km de
donde vivo) y que he escuchado con mis propios oídos.
Lo cierto es que en una época hipertecnológica como la nuestra, aumenta exponencialmente
el riesgo de que los niños reciban estímulos no adecuados para su edad o caigan
ingenuamente en las trampas. Y, al vivir en una sociedad hipersexualizada, es mucho más
probable que empiecen a investigar sobre estos temas porque están intrigados.
Un estudio de búsqueda en la red que investiga el comportamiento de niños y jóvenes en
Internet revela que "sexo" y "porno" están entre las palabras más buscadas por niños y
adolescentes.
La empresa de seguridad informática Symantec -analizando 3,5 millones de búsquedas a
través de su servicio de seguridad familiar [Link], que vigila el uso que hacen
los niños y adolescentes de Internet- identificó las 100 búsquedas más frecuentes entre
febrero y julio. En el top 10, las palabras "sexo" y "porno" aparecen en cuarto y octavo lugar.
¿Qué nos dice esto?
Hace dos años fui a un centro que trata varios tipos de adicción para entrevistar a dos
terapeutas sobre el trastorno específico de la adicción al sexo. Uno de los temas fue la
hipersexualización de la sociedad y la falta de implicación de los padres en el proceso de
descubrimiento del cuerpo en los niños.

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Uno de los médicos me dijo concretamente:
"Los niños tienen preguntas y es normal. Quieren descubrir su cuerpo, su afectividad. El
problema no son las preguntas, ni el hecho de que busquen respuestas. El problema es dónde
van a buscarlos. Hay de todo en la red, y ciertamente muchos contenidos no son una respuesta
adecuada a sus "cómos" y "porqués": sólo provocan una sobreexcitación que no pueden
manejar. Sin embargo, ¿por qué acuden a la web para buscar estas cosas? Porque en casa
falta un diálogo tranquilo, relajado y abierto sobre estos temas. El sexo suele considerarse un
tabú, los padres se avergüenzan, por lo que el joven no siente que pueda hablar de ello con
sus padres y va a buscar respuestas en la web o con sus compañeros”.
En definitiva, Internet nos está sustituyendo como adultos de referencia y esto ocurre muy a
menudo, aunque apenas seamos conscientes de ello (una encuesta revela que el 95% de los
padres no tiene ni idea de que su hijo está utilizando contenidos sexualmente explícitos de
alguna manera).
Más adelante intentaremos ofrecer consejos prácticos para evitar que nuestros hijos acaben
en lugares virtuales que no son apropiados para su edad y nivel de desarrollo.
Por el momento, nos limitaremos a reflexionar con usted sobre esto: es importante
responsabilizarse del crecimiento emocional de nuestros hijos. Si los dejamos a merced de
ellos mismos, no los estamos dejando libres, en realidad somos culpables de dejar un vacío.
*Colaboración de [Link] para [Link]

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8 cosas que los padres pueden hacer ante el sexting

¿Sabes qué es “sexting”? ¿Sabes si tus hijos alguna vez lo han hecho? Si tienes dudas, es
mejor que continúes leyendo.
El “sexting” se trata de exhibicionismo online o envío de imágenes con poca ropa o en
posiciones eróticas, que en la mayoría de los casos inicia como una actividad inocente entre
los adolescentes. Algunos de ellos lo hacen por la presión que ejerce su grupo de amigos,
otros por lograr aceptación de sus iguales, otros por divertirse y otros por “demostrarle
cariño” a ese chico(a) que le gusta. Lo cierto es que en ningún caso, miden las consecuencias
que esto puede ocasionarles.
Todo surge cuando los adolescentes deciden tomarse fotos o videos con las características
descritas y las envían inocentemente a un chico(a) que quieren conquistar, pues confían en
que el receptor se quedará con las imágenes. Sin embargo, la mayoría de las veces dichas
imágenes suelen transmitirse de persona en persona hasta proliferarse en la web rápidamente,
dejando al protagonista de la foto o video en boca de todos (ver video al final de la nota).
Según los expertos, las causas de este fenómeno van desde la desatención familiar hasta el
mayor acceso a los medios tecnológicos sin el control y orientación de los padres, situación
que pone en riesgo a los chicos quienes no poseen el criterio para medir lo que implica subir
a la web o enviar por celular fotos o videos íntimos.
¿Qué pueden hacer los padres?
Algunas recomendaciones para orientar a los hijos ante esta “moda”:
1. Formarles conciencia acerca de la importancia de su cuerpo y su integridad en general.
2. Mostrarles las consecuencias que tiene el tener este tipo de prácticas.
3. Fomentar su autoestima, un chico o chica con alta autoestima y un buen sentido de sí,
no permitirá que esto le ocurra.
4. Enseñarles la importancia de no reproducir o reenviar este tipo de mensajes en caso
de que reciban alguno.
5. Crear un vínculo de confianza con los hijos, de forma que se puedan comunicar de
manera asertiva y así asegurarse que sean los padres las primeras personas contactadas en
caso de necesitar ayuda.
6. Orientar a los hijos hacia el uso responsable de la tecnología y los riesgos asociados a
ella. Si se le va a dar un celular a un menor, se le debe explicar para qué es, lo que pueden
hacer con él y lo que no.
7. No prohibirles el uso de tecnología. Comúnmente la curiosidad, acompañada de la
restricción de los padres, conlleva a que los chicos busquen la información a través de amigos
y de una manera irresponsable.

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8. Sí limitarles su uso. Es importante que en casa se establezcan unas normas de uso de la
tecnología: establecer horarios, limitar los planes de conexión a internet, instalar filtros de
seguridad, entre otros. Ahora los niños tienen su propio móvil a edades tempranas y esto
aumenta las probabilidades de riesgo.
Educar en el amor
La mejor manera de cuidar la integridad de nuestros hijos es hablarles de las repercusiones
que tiene usar la sexualidad como un objeto de placer que se utiliza sin tener en cuenta las
repercusiones que a corto y mediano plazo ello representa (desvirtuar el verdadero sentido
del amor).
La sexualidad basada en el amor y en el respeto debe ser educada con mayor relevancia en
la adolescencia, etapa de la vida donde la afectividad puede vivirse con desenfreno e
irresponsabilidad. La tarea de los padres es promover una sexualidad basada en la dignidad
de la persona, que no otra cosa que el respeto del propio cuerpo y del otro. La sexualidad
vivida desde esta perspectiva es una donación de intimidades que parte de una entrega total
como lo es el verdadero amor.

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Cinco formas en que las redes sociales y los videojuegos
preparan el terreno a la pornoadicción

"La adicción a la pornografía es secreta, pero las consecuencias no lo son: ha destrozado mi


vida", le dijo uno de sus pacientes a María Hernández-Mora, psicóloga clínica especializada
en adicción sexual en el hospital Simone Veil de París.
Lo cuenta ella misma en el prólogo del libro La trampa del sexo digital, de Jorge Gutiérrez
Berlinches, una obra que aborda de frente este problema con características de epidemia.
Según el Informe Juventud en España 2020, publicado en marzo de 2021, el 50% de los
hombres entre 15 y 29 años ven pornografía al menos una vez por semana.
Evidentemente, ver pornografía no es lo mismo que ser adicto a ella, pero como señala el
autor del libro, su problema de fondo es que el mero consumo ya produce una ruptura interior
"entre sexualidad e intimidad, entre placer y afectos, entre respeto y cosificación". Y donde
hay una ruptura interior, los riesgos de desequilibrio psíquico o psicológico se multiplican.
El autor aclara que con su libro no se trata, ni de alarmar innecesariamente ni de
desesperanzar, porque "siempre hay salida". El libro habla de ellas. Enseña a los padres a
detectar comportamientos adictivos en sus hijos, pero también, en el caso de un adulto, a
analizarse a sí mismo para saber si de una forma u otra está 'enganchado' a esa práctica. Y
ofrece soluciones muy prácticas para combatir el consumo o, según el caso, acudir a un
profesional.
1. El "sexting"
El sexting (de sex y texting) consiste en el envío a través de dispositivos móviles de material
sexual audiovisual. En España, el 20% de los niños de 11 y 12 años ha practicado sexting, y
el 45% de los adolescentes entre 15 y 16 años ha recibido mensajes sexuales.
Independientemente de otras consideraciones, el problema que esto supone para los menores
('nativos digitales') es que para ellos la comunicación a través de redes sociales es una forma
aceptable de conocerse, algo que para generaciones anteriores tendría un valor secundario.
"Estamos ante una confusión evidente entre el mundo real y el virtual", lamenta Jorge
Gutiérrez, que lleva a muchos jóvenes a "compartir su intimidad con alguien no merecedor
de ello".
Tener a tan temprana edad una experiencia de esta naturaleza deforma la interpretación del
sexo en un sentido facilitador de la aceptación de la pornografía.
2. TikTok, la sensualidad y la búsqueda del like
Según datos de 2018, el 90% de los jóvenes españoles tiene un perfil en redes sociales, y la
mitad tiene más de 250 contactos. Es obvio que lo que se comparte con todos ellos se
comparte con innumerables personas desconocidas. Sin embargo, eso no detiene sino que

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acelera la caza de likes, emblema del triunfo en este ámbito de comunicación y "nueva droga
digital".
Y no hay nada más eficaz para el like que la sensualización del contenido.
En este sentido, TikTok ha supuesto una revolución, en particular entre los preadolescentes.
Aunque los contenidos son muy variados, "el algoritmo parece centrarse siempre, qué
casualidad, en chicas guapas, jóvenes y con poses más o menos sensuales". Una menor
reconocía a Pablo Duchement, perito judicial e ingeniero informático, que "cuanta más carne
enseñaba" más seguidores conseguía.
La sexualización de los selfies es un pasaporte seguro al like, y deja al descubierto la
contradictoria actuación de las redes, que "premian lo erótico pero censuran la desnudez".
3. El efecto desinhibición on line
Mary Aiken, ciberpsicóloga, apunta como una característica de la relación con internet el
llamado "efecto desinhibición online", en virtud del cual "la información personal privada es
expuesta de un modo mucho más fácil que en un encuentro presencial, cara a cara". Esta
desinhibición se debe a la falta de autoridad, al anonimato y a la sensación de distancia física.
Por eso, a pesar de que enviar una foto personal comprometida (como en el sexting) o
exhibirse en un video que se hace público, son actos desnudan nuestra intimidad a
perpetuidad y nos quitan para siempre el control sobre el material compartido, son percibidos
por el adolescente con "una cierta seguridad emocional" porque la distancia física "sirve de
amortiguador".
"Se produce una cierta ilusión de que el mundo virtual es más seguro que el real", explica
Jorge Gutiérrez, "y que el contacto online tiene menos riesgos que el contacto real". Además
de un gigantesco error de percepción de consecuencias devastadoras, es toda una
predisposición hacia la pornografía como sustitutivo de relaciones personales.
4. La especialización en las aficiones
Es un efecto que en inglés se denomina online syndication: la facilidad que ofrece internet
para contactar con personas de intereses similares a los propios, algo que, si son muy
específicos, solo se consigue personalmente en las grandes urbes.
Esto no es de por sí malo, todo lo contrario. Si esa afición es legítima e inofensiva pero muy
particular, "de repente dejo de verme como alguien especial, extraño, y normalizo mi
querencia por lo que me gusta".
'Normalizar' es la palabra clave. Porque no se aplica solo a aficiones legítimas e inofensivas,
también a parafilias y prácticas sexuales degradantes. Y además, subraya el autor, "el vínculo
que se establece con otra persona es más fuerte cuanto más específico sea el motivo que une".
Eso fomenta el vínculo entre un joven (o adulto) que busca en la pornografía fantasías
aberrantes y el propio consumo que las normaliza, favoreciendo así la adicción.

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5. Los videojuegos
Aunque la adicción a los videojuegos constituye un problema distinto al de la adicción a la
pornografía, no son tan distantes. La Universidad de Stanford llevó a cabo un estudio,
dirigido por el psicólogo Philippe Zimbardo, de la relación entre ambos consumos entre
20.000 jóvenes. Una de las conclusiones fue que la pornografía se consumía como 'descanso'
entre juego y juego, dado que éstos exigen concentración y las largas horas dedicadas
producen cansancio.
Otro aspecto predispositivo de los videojuegos a la pornografía es que en ambos "la
recompensa es buscada con la continua estimulación" y abundan los escenarios y opciones y
por tanto la sensación de poder y libertad.
No hay 'porno bueno'
Gutiérrez concluye afirmando que, independientemente de que haya adicción o no, no existe
lo que algunos intentan vender como "porno educativo, porno feminista, porno ético o porno
saludable", porque "la intimidad, los afectos, la comunicación y el respeto son necesarios en
toda relación sexual", y mostrarla a terceros conlleva siempre riesgos.
La esperanza es que empieza a haber conciencia de ello y de que "hay un placer mayor que
el porno: salir de él y apostar por una sexualidad sana, por el amor".
Publicado en Rel por Carmelo López-Arias

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‘Mis hijos ya ven pornografía en internet’. ¿Y entonces?
Por Diego Santos

Hace unos años, la periodista y columnista Paola Ochoa comentaba en Blu Radio que le
preocupaba la pornografía que estaban consumiendo los adolescentes en internet.
Si mal no recuerdo, mencionó a sus hijos, pero no estoy seguro. País de mojigatos como
somos, la válida preocupación terminó difuminándose entre chistes. Y es una lástima, porque
lo manifestado por Ochoa debería estar como prioridad en la agenda educativa de papás y
colegios.
Según un estudio reciente de la Universidad de Indiana (Estados Unidos), el 80 por ciento de
los adolescentes de ese país consumen pornografía por internet. Además, señalan los
investigadores, muchos de esos niños ya habían consumido ese tipo de contenido antes de
cumplir los 10 años. En Colombia no hay estudios al respecto, pero las cifras seguramente
son altas entre quienes tienen internet.
No hace falta ser muy cuerdo, ni alarmista, para deducir que el contenido pornográfico en
menores de edad puede llegar a ser muy nocivo para ellos, ya que aún se encuentran en una
importante fase de desarrollo físico y mental. Estudios muestran que el cerebro de un niño, o
de una niña, es más proclive a caer en una adicción de placer que un adulto, ya que la
liberación de la dopamina, el neurotransmisor de sensaciones placenteras y de relajación,
alcanza picos más altos entre estos.
El desmedido consumo de pornografía en un menor puede generarle un daño considerable en
sus futuras relaciones de pareja; se puede generar una conducta sexual problemática, con
expectativas irreales, con comportamientos violentos y agresivos e inclusive una distorsión
de los roles de género y cosificación de la mujer.
Los menores adictos –señalan expertos– ven afectado su desarrollo neuropsicológico, su
funcionamiento sexual, y esto puede desencadenar trastornos complejos de salud mental.
‘The Wall Street Journal’ publicó este fin de semana un detallado artículo sobre el efecto de
la pornografía en el cerebro de los menores y da cuenta de cómo abordar el tema con los
hijos. Y no, no es macartizándolos o prohibiéndoles la entrada a páginas que ofrecen ese
material. El tema es disuadirlos, o que si lo van a hacer, lo hagan de manera responsable.
Es importante que los papás le perdamos el pudor a hablar con nuestros hijos. Para empezar,
debemos saber que muy seguramente ya han visto pornografía, sobre todo los que tienen
celular. Volver el asunto un tabú es una irresponsabilidad. Una vez superado ese incómodo
obstáculo, y digo incómodo porque realmente lo es, no debemos avergonzarlos. En la medida
en que podamos sostener discusiones adultas con ellos, captarán mejor los riesgos.
No prohibirles el consumo de porno no quiere decir que no utilicemos las herramientas que
la tecnología nos ofrece para bloquearles el acceso, sobre todo entre los menores de 15. Los
papás podemos instalar ‘routers’ en la casa que no permitan la entrada a páginas porno.

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Existen aplicaciones como Canopy o Bark, que cumplen funciones similares. En la
configuración de dispositivos móviles también se pueden habilitar restricciones que solo se
pueden cambiar con una contraseña.
Mientras escribo esta columna, leo en ‘El Espectador’ un especial que habla sobre el sexo en
los colegios, “un tabú que plantea un reto más allá de la educación”. Conversar de sexo con
nuestros hijos es precisamente eso, un tabú, y ese pudor se extrapola al colegio.
Es hora de empezar a tener debates incómodos entre nosotros. Nadie quiere que sus hijos
consuman porno. Pero lo consumen. ¿Entonces qué es mejor, mirar hacia otro lado y seguir
haciendo chistes para no alterar nuestra comodidad o empezar a documentarnos y a estudiar
este asunto para brindarles herramientas a nuestros hijos que les permitan cuidar de manera
más adecuada su desarrollo mental?
Por Diego Santos. Analista digital EL TIEMPO

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QUIÉNES SOMOS

Le apostamos a la familia de hoy


Dinámica y frágil. Llena de esperanzas y de miedos. Con dudas y muchos retos. Entusiasta
y con miedos. Porque no hay familia perfecta.
Con hijos y sin hijos, con crisis, buscando la unidad y la estabilidad. Millenials, jóvenes y
menos jóvenes. Parejas que luchan por sacar adelante una realidad que es la mejor para
crecer, pero que no es fácil.
Le apostamos a la familia porque creemos en la gente, y en la felicidad, y en un mundo mejor.
- Queremos ser inspiradores y amigables.
- Queremos llegar tu mundo familiar con herramientas prácticas.
- Queremos ser una ayuda para ti.

Nuestra historia
En 2004 un grupo multidisciplinario e internacional de profesionales, con residencia en
Medellín Colombia, se dio a la tarea de sacar adelante un portal destinado a promover los
valores personales y familiares, desde una perspectiva católica. A lo largo del tiempo diversas
entidades han acogido en su seno esta iniciativa, aunque sin cambiar las personas que la
integran, ni el propósito de ayudar a construir hogares luminosos y alegres.
En la actualidad dos de aquellas personas son los responsables del portal
[Link]:
Natalia Posada Greiffenstein - Editora General
Editora de la página desde hace 13 años. Colombiana, mamá y esposa. Comunicadora de
profesión, máster en marketing y diseñadora de pasión.
Regino Navarro Ribera - Director
Fundador de [Link] y el “cerebro” detrás de ella. Español de nacimiento, pero
colombiano de adopción. Coach profesional, especialista en Ciencias del Comportamiento,
estudios en Orientación y Consejería, profesor, conferencista y autor de varios libros.
Si deseas más información escríbenos a edicion@[Link]

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