Democracia y procesos electorales
Tema: Iglesia
Iglesia:
El término ecclesĭa, cuyo origen se remonta a un vocablo griego que significa «asamblea»,
permite nombrar al templo cristiano. Se trata de la edificación donde se desarrollan
servicios religiosos públicos y se presentan imágenes o reliquias que son adoradas por los
fieles. Por ejemplo: «Todos los domingos por la mañana voy a la iglesia a pedir por la
salud de mi madre», «Nos vemos esta tarde en la puerta de la iglesia».
La iglesia suele ser denominada como la «casa de Dios» ya que, si bien éste es
omnipresente, es en los templos donde la comunidad cristiana se reúne a orar y a participar
de rituales como la misa. Abadía, basílica, catedral, capilla, convento, monasterio y
parroquia son diferentes nociones vinculadas a los tipos de iglesia o templos.
La palabra iglesia también permite nombrar a la congregación de los fieles cristianos, al
conjunto del clero y el pueblo de un territorio donde el cristianismo tiene adeptos, al
gobierno eclesiástico general (la Iglesia católica) y a las comunidades cristianas que
autodefinen como iglesia (la iglesia anglicana, la iglesia luterana, etc.).
Como comunidad en general, la iglesia es el conjunto de todos los cristianos que han
recibido el sacramento del bautismo (y, por lo tanto, son reconocidos como hijos de Dios).
Los miembros de la iglesia creen en Cristo como salvador y mesías.
Religión:
Se entiende por religión a un sistema de creencias, comportamientos y valores culturales,
éticos y sociales, a través de los que una comunidad se vincula con lo sagrado y lo
trascendente.
Etimológicamente, se han propuesto dos orígenes del término religión.
Según una interpretación, religión proviene del latín religio, derivado a su vez del
verbo religare, que significa ’religar’, ‘atar’, ‘vincular’. La religión sería, así, una
vinculación o subordinación del ser humano a la divinidad.
Otra interpretación sostiene que religión deriva del latín religiosus, que significa
escrupuloso (lo contrario de negligens, ‘negligente’). En este caso, la religión es el
cumplimiento escrupuloso de los deberes del culto.
La religión tuvo un rol central en el desarrollo de las primeras civilizaciones. En torno a
ella se organizaba la vida económica, social y política. Ejemplos de esto son:
Los ritos asociados a los ciclos naturales en los que se invocaba a la divinidad.
La presencia de una casta sacerdotal, a menudo con funciones legislativas, que
interpretaba la voluntad de los dioses.
La concentración de la máxima autoridad política y religiosa en la persona
del monarca.
No se sabe de ninguna cultura que no haya tenido algún tipo de religión. A lo largo de la
historia, las religiones le brindaron al hombre respuestas acerca de cuestiones tales como la
creación del mundo, el sentido de la existencia, la vida después de la muerte y el origen del
sufrimiento. Frecuentemente, tales respuestas se encuentran bajo la forma
de narraciones, símbolos y enseñanzas, muchas veces contenidas en textos sagrados (como
la Biblia, el Corán o los Vedas).
Las religiones, además, han dado a las sociedades un sentido de pertenencia y se han
erigido en emblemas de su identidad, plasmada en celebraciones, imágenes y templos.
Se calcula que en el mundo hay alrededor de 4000 religiones. Cada una posee su
concepción de lo divino, su doctrina, sus ritos de comunión, sus lugares sagrados, sus
símbolos de fe y su mitología.
La gran mayoría de las personas profesa alguna religión, e incluso entre aquellas que no se
identifican con ninguna, hay muchas que sostienen algún tipo de idea religiosa.
Actualmente, se estima que solo un 2 % de la población mundial es atea.
Características de la religión
La religión presenta una serie de características que, en conjunto, la distinguen de otros
sistemas de creencias (como la filosofía o la política). Estas características son:
La creencia en la existencia de algo sagrado. Por ejemplo, dioses u otros seres
sobrenaturales.
La distinción entre objetos y espacios sagrados (la imagen de una divinidad, un
templo) y objetos y espacios profanos.
La realización de actos rituales centrados en objetos y espacios sagrados. Por
ejemplo, plegarias, ceremonias.
La existencia de un código moral que se considera de origen sagrado o sobrenatural.
Por ejemplo, los Diez Mandamientos.
La presencia de sentimientos y actitudes típicas, asociadas al contacto con los
espacios y objetos sagrados y a los rituales centrados en ellos o en seres
sobrenaturales. Por ejemplo, asombro, adoración, culpa, temor reverencial.
El empleo de diversas formas de comunicación con lo sobrenatural. Por ejemplo,
oraciones, sacrificios, danzas rituales.
Una cosmovisión que incluye una explicación acerca del lugar que el ser humano y
el resto de la naturaleza ocupan en el mundo, la relación entre ellos y el propósito
general de la existencia. Por ejemplo, la idea del mundo como creación divina y del
ser humano como centro de la creación.
Una organización de la vida basada en esta visión del mundo. Por ejemplo, la idea,
común a muchas religiones, de que la existencia de cada individuo ha sido
determinada por un dios desde la eternidad.
La formación de un grupo social unido por y en torno a las creencias compartidas.
Por ejemplo, la Iglesia católica o cada una de las diversas iglesias protestantes.
Tipos de religiones
De acuerdo con su concepción de lo divino, las religiones se pueden clasificar en:
Religiones monoteístas. Son aquellas que creen en la existencia de un Dios único,
creador del universo. Por ejemplo: el judaísmo, el cristianismo y el islam.
Religiones politeístas. En vez de un único Dios, creen en un panteón más o menos
jerárquico de deidades, a las que atribuyen dominio sobre los distintos aspectos de
la vida humana y de la naturaleza. Por ejemplo: la religión de los antiguos griegos y
el hinduismo.
Religiones panteístas. Son las religiones que sostienen que todo lo que existe forma
parte de la divinidad. Por ejemplo: el hinduismo, el vedanta.
Religiones no teístas. No creen en la existencia de dioses creadores o absolutos
(aunque sí en la existencia de entidades espirituales). Por ejemplo: el budismo zen.
Las religiones también se clasifican según su origen y procedencia. Teniendo en cuenta este
criterio, se reconocen los siguientes grupos o familias de religiones:
Religiones abrahámicas. Son el judaísmo, el cristianismo y el islam, que reconocen
un origen común en el patriarca Abraham. Son religiones monoteístas, surgidas en
el cercano Oriente, con una concepción similar acerca del destino final del hombre.
Religiones dhármicas. Este grupo comprende las principales religiones indias: el
hinduismo, el jainismo, el budismo, el taoísmo y el sijismo. Estas religiones
predican la noción de dharma (‘religión’, ‘enseñanza’, ‘ley’), el camino piadoso que
todo ser debe seguir para mantener el equilibrio del universo.
Religiones iranias. Son las religiones originadas en el Gran Irán, antes del islam.
Incluyen al zoroastrismo y el yazidismo, religiones que sostienen una concepción
dualista, según la cual el bien y el mal existen como dos principios opuestos y
antagónicos.
Religiones tradicionales. En este grupo se incluyen los diversos cultos autóctonos,
propios de diferentes pueblos originarios y grupos étnicos. Por lo general, son
politeístas y totémicas (adoran objetos que representan a la comunidad). El vudú y
el chamanismo, en África; la religión azteca y el candomblé, en América, y la
religión tradicional china integran este grupo de religiones.
Religiones neopaganas. Son religiones de origen reciente, basadas en creencias
precristianas de algunos pueblos, principalmente europeos. Pertenecen a esta familia
religiosa la wicca, la brujería tradicional, el druidismo, el neohelenismo y el
neopaganismo germánico, entre otros cultos.
Historia de la religión
La religión es tan antigua como el ser humano. El hallazgo de cuerpos de neandertales y
de homo sapiens primitivos enterrados aparentemente de manera intencional ha sido
considerado una prueba de que las ideas religiosas existían ya hace 300.000 años.
Entre los testimonios religiosos conservados anteriores a la escritura, se destaca Göbekli
Tepe (en la actual Turquía), el santuario más antiguo conocido. Se trata de un conjunto de
megalitos, construido alrededor del 9000 a. C. Los primeros textos religiosos corresponden
a los textos de las pirámides egipcias, que datan de entre 2400 y 2300 a. C.
Según muchos investigadores, el desarrollo de las ideas religiosas tuvo su punto de
inflexión entre el 900 y el 200 a.C., período denominado por el filósofo Karl Jaspers Era
Axial. Durante esta era, se fundaron varias de las tradiciones filosóficas y religiosas de
mayor influencia en la historia:
El monoteísmo, surgido en Persia (zoroastrismo) y Canaán (judaísmo).
El platonismo, originado en Grecia.
El budismo y el jainismo, desarrollados en India.
El confucionismo y el taoísmo, nacidos en China.
En la Edad Media, las religiones actuales se difundieron por Europa y Asia. El cristianismo
se expandió por Occidente, el budismo por el Este de Asia (al tiempo que declinaba en la
India) y el islam por Medio Oriente, Asia central, el norte de África y algunas zonas de la
India y Europa (como la península ibérica).
El avance de las religiones no estuvo exento de conflictos. Por ejemplo, los musulmanes
colisionaron con los zoroastristas en Persia, se enfrentaron a los hinduistas y sikhs en la
India y lucharon con los cristianos en varias ocasiones (guerras entre árabes y bizantinos,
entre los siglos VII y XI, las Cruzadas, entre los siglos XI y XIII, Reconquista española,
entre los siglos VIII y XV).
A partir del siglo XV, como consecuencia de la conquista y colonización europea, el
cristianismo se difundió en América, en Filipinas, en el África subsahariana y en
Oceanía. En Europa, la Reforma protestante, iniciada por Martín Lutero en 1517, alcanzó
rápida difusión y derivó en una serie de guerras religiosas entre católicos y protestantes, a
lo largo de los siglos XVI y XVII.
La difusión de las ideas racionalistas de la Ilustración en el siglo XVIII marcó el inicio del
proceso de secularización en Europa. Dicho proceso se profundizó con el estallido de
la Revolución francesa en 1789. La principal consecuencia fue la separación entre la Iglesia
y el Estado en muchos países y una disminución de la religiosidad en Europa.
Pese al secularismo imperante en una parte del mundo, la religión sigue siendo un
fenómeno mayoritario en la actualidad. Mientras que en países como China el Estado
promueve activamente el ateísmo, naciones como Irán tienen rasgos propios de
las teocracias, en las que la autoridad política es, a la vez, la autoridad religiosa.
Principales religiones del mundo
Actualmente, casi el 84 % de la población mundial profesa alguna religión. De acuerdo con
su cantidad de fieles, las principales son el cristianismo (31 % de la población mundial), el
islam (25 %), el hinduismo (15 %) y el budismo (6,6 %).
Cristianismo. Surgido en el siglo I, está basado en la vida y las enseñanzas de Jesús
de Nazaret, contenidas en el Nuevo Testamento. Los cristianos creen que Jesús es el
Hijo de Dios, enviado al mundo para salvar al hombre del pecado. Junto con el
Padre y el Espíritu Santo, forma la Trinidad (es decir, Dios mismo que existe como
tres personas). Las principales ramas del cristianismo son:
El catolicismo, dirigido por el obispo de Roma (el papa) y los obispos del
mundo en comunión con él.
La Iglesia ortodoxa, que se separó de la Iglesia católica en el siglo XI y está
integrada, a su vez, por varias iglesias, entre ellas la Iglesia ortodoxa rusa, la
Iglesia ortodoxa griega y la Iglesia ortodoxa de Constantinopla.
El protestantismo, que se separó de la Iglesia católica en el siglo XVI y se
divide en numerosas denominaciones, entre las que se encuentran el
luteranismo, el calvinismo, el anglicanismo, el metodismo y el baptismo.
Islam. Fundado en el siglo VII, está basado en las enseñanzas del profeta Mahoma y
en las revelaciones que Dios le hizo; estas últimas se hallan contenidas en el Corán,
el libro sagrado de los musulmanes (como se denominan los seguidores del islam).
El islam reconoce a los profetas judíos y a Jesús, también considerado un profeta.
Existen dos denominaciones islámicas principales:
El sunismo, de mayor cantidad de fieles, quienes, además del Corán, son
seguidores de la Sunna, una colección de dichos y hechos atribuidos a
Mahoma.
El chiismo, al que pertenecen alrededor del 10 % de los musulmanes,
surgido tras la muerte Mahoma, entre los partidarios de Ali, su yerno.
Hinduismo. Es una de las religiones más antiguas del mundo y comprende una
conjunto de diversas doctrinas, basadas en cuatro grupos de textos: los Vedas, los
Upanishads, la Bhagavad-gita y las Agama. Los hinduistas creen en un principio
cósmico que sostiene el universo (brahman) y que todas las criaturas pasan por un
ciclo de renacimientos (samsara). Las principales denominaciones del hinduismo
son:
El visnuismo, el grupo con mayor cantidad de fieles, que considera a
Vishnu, reencarnado numerosas veces, el Ser Supremo.
El shivaísmo, que considera como Ser Supremo a Shiva, deidad al mismo
tiempo creadora y destructora, trascendente e inmanente al mundo.
El shaktismo, que considera como divinidad suprema a la deidad femenina
Shakti.
El smartismo, basado en un conjunto de textos hinduistas tradicionales,
influidos por las doctrinas védicas (smrti).
Budismo. Originado en la India en el siglo V a. C., está basado en las enseñanzas
del sabio indio Siddharta Gautama. El budismo sostiene que la vida humana es un
ciclo de sufrimiento y renacimiento, del que puede escaparse si se alcanza la
iluminación o nirvana, cuando se llega a comprender la verdadera naturaleza de las
cosas. Las principales ramas del budismo son:
El mahayana (o del gran vehículo), centrado en la figura de
los bodhisattvas (seres que han alcanzado la iluminación, pero regresan para
enseñar a los humanos) como modelos a seguir para alcanzar el nirvana.
Incluye diversas corrientes, como el zen, el budismo de la Tierra pura y el
budismo nichiren.
El theravada (o doctrina de los ancianos), que hace hincapié en la vida
monástica y la meditación como medios para llegar al nirvana.
Iglesia cristiana:
El término “Iglesia cristiana” se usa para referir a todos los fieles del cristianismo y las
diversas iglesias que forman parte de esta religión. Se trata del conjunto de personas que
comparten la fe en Jesucristo como el Hijo de Dios y el Salvador del mundo, y que se
centran en las enseñanzas de Jesús tal como se encuentran en el Nuevo Testamento de
la Biblia.
A lo largo de su historia, el cristianismo se fue dividiendo en distintas
denominaciones (ramas) por diferencias sobre ciertas creencias, prácticas, tradiciones y
formas de organización. Aunque todas ellas comparten la fe en Jesucristo, se distinguen en
aspectos teológicos, litúrgicos y de gobierno eclesiástico. Entre esas denominaciones
cristianas, se encuentran:
Iglesia católica. Está dirigida por el papa y es la denominación con más cantidad de
fieles.
Iglesia ortodoxa. Se separó de la Iglesia católica en el siglo XI. Está organizada en
patriarcados autónomos y no reconoce la autoridad del papa.
Protestantismo. Se separó de la Iglesia católica en el siglo XVI y, a su vez, fundó
diferentes iglesias, como la luterana, la anglicana, la evangélica, la calvinista y la
metodista.
El cristianismo es la mayor religión monoteísta del mundo y supera los dos billones de
fieles, lo que constituye más del 25 % de la población. A lo largo de la historia, ha tenido
una gran influencia en la cultura, la política y la sociedad.
El término “iglesia” proviene del latín ecclesia y este a su vez del griego ekklesia, que
significa “asamblea”. De esta manera llamaban en la Antigua Grecia a la asamblea de
ciudadanos reunidos para el debate político.
El término “cristiano” proviene del latín christus y este a su vez del griego christós, que
significa “ungido” o “unción”. Este concepto refería a alguien que había sido consagrado en
un ritual religioso y simbolizaba que había sido elegido por Dios para cumplir una misión
sagrada.
Historia de la Iglesia cristiana
La historia de la Iglesia cristiana comenzó con la vida de Jesús de Nazaret y la formación
de las primeras comunidades de fieles. Desde sus inicios, la Iglesia se expandió y
evolucionó, desarrollando estructuras eclesiásticas y doctrinas fundamentales. A lo largo de
los siglos, ha experimentado divisiones y reformas significativas, y se ha ido adaptando a
los cambios históricos y sociales.
La Iglesia cristiana ha influido profundamente en la civilización occidental y en muchas
otras culturas, dejando un legado duradero en la teología, el arte, la ética y las instituciones
sociales. Hoy en día, continúa siendo una fuerza relevante en el mundo contemporáneo.
El cristianismo primitivo
La Iglesia cristiana fue fundada por los apóstoles de Jesús de Nazaret, luego de su
crucifixión y muerte, como una forma de perpetuar sus enseñanzas, divulgar sus milagros y
predicar su regreso para juzgar a la humanidad entera. El período de la historia cristiana que
transcurrió desde su fundación hasta el siglo IV d. C. es conocido como “cristianismo
primitivo”.
Durante las primeras décadas posteriores a la muerte de Cristo, su culto se expandió
rápidamente a lo largo del Imperio romano y se formaron comunidades cristianas en
ciudades importantes, como Antioquía, Alejandría y Roma. Estas primeras congregaciones
de cristianos eran conducidas por un sacerdote u obispo que era elegido entre los fieles.
Los primeros cristianos utilizaron las escrituras del judaísmo como fundamento de su
religión (Antiguo Testamento) y fueron escribiendo sus propios textos con las enseñanzas
de Jesús. Más tarde, este nuevo corpus se convirtió en el Nuevo Testamento e incluyó los
cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), las cartas paulinas y otros escritos
apostólicos.
En esa época, hubo muchos debates sobre la naturaleza de Jesús y sus enseñanzas, lo que
llevó a la existencia de diferentes grupos que proclamaban su propia visión del cristianismo
como verdadero camino de la fe. A la vez, los cristianos eran perseguidos por las
autoridades del Imperio romano, lo que fortaleció su cohesión y su compromiso como
comunidad.
La Iglesia católica apostólica y romana
Durante los primeros siglos, el cristianismo se había expandido por diversas partes del
Imperio romano, especialmente entre los sectores populares de la población. Sin embargo, a
comienzos del siglo IV d. C., la palabra de Jesús había alcanzado los sectores altos de la
sociedad. En el año 313 d. C., el emperador romano Constantino el Grande se convirtió al
cristianismo y, bajo su liderazgo, la Iglesia cristiana alcanzó diferentes lugares de poder.
En el año 325 d. C., se celebró el Concilio de Nicea, en el que los obispos cristianos de
diferentes partes del mundo se reunieron para unificar criterios. Este concilio estableció el
Credo Niceno, que definió la teología y la doctrina cristiana, creó una estructura
eclesiástica jerárquica y fortaleció el papel del obispo de Roma (que más tarde se
convertiría en el papa).
El cristianismo medieval
Durante la Edad Media, el cristianismo se consolidó y se expandió por Europa. Tras la
caída del Imperio romano de Occidente, la Iglesia católica romana se convirtió en una
fuerza central de la vida espiritual y política. Las creencias cristianas se difundieron entre
los pueblos germánicos, eslavos y otras tribus europeas. Además, se consolidó el poder del
papa (obispo de Roma) como líder principal de la comunidad cristiana.
En esta época, aparecieron las órdenes monásticas, que son comunidades religiosas que
siguen una regla de vida específica, dedicadas a la contemplación, la oración y el servicio a
Dios. Estas comunidades vivían en monasterios, donde los monjes o monjas se
comprometían a vivir en celibato, obediencia y pobreza, buscando la perfección espiritual a
través de la vida comunitaria y la disciplina.
Por otro lado, la historia del cristianismo medieval estuvo atravesada por diferentes
conflictos.
El Gran Cisma de Oriente y Occidente. En el año 1054 d. C., el cristianismo se
dividió entre la Iglesia católica romana y la Iglesia ortodoxa oriental por diferencias
teológicas, políticas y litúrgicas.
Las cruzadas. En el siglo XI, el papa ordenó una serie de guerras para conquistar las
tierras de Israel y Palestina (donde se encuentra Jerusalén) del dominio musulmán.
Estas guerras tuvieron consecuencias políticas y sociales significativas tanto en
Europa como en Oriente Medio.
Las herejías y los movimientos reformistas. Estos conflictos surgieron por las
diferentes interpretaciones de la doctrina cristiana y las respuestas del papa, que
buscaba imponer su poder y su doctrina en toda la comunidad cristiana. Se creó
la Inquisición para erradicar las creencias heterodoxas y mantener la ortodoxia
católica.
El cristianismo en la Edad Moderna
La Edad Moderna en la historia del cristianismo comenzó con la Reforma protestante en el
siglo XVI, liderada por Martín Lutero, Juan Calvino y Ulrico Zuinglio. Este movimiento
cuestionó la autoridad del papa de Roma y la estructura de poder de la Iglesia católica, y
llevó a la formación de diversas denominaciones protestantes. En respuesta, la Iglesia
católica inició la Contrarreforma, y reforzó su doctrina y sus prácticas a través del Concilio
de Trento.
Este período también fue testigo de la expansión global del cristianismo a través del
colonialismo europeo. En América, las misiones cristianas desempeñaron un papel crucial
en la colonización y la conversión de las poblaciones indígenas al cristianismo católico. En
África y Asia, los misioneros enfrentaron diversos desafíos culturales y religiosos mientras
intentaban establecer comunidades cristianas y difundir la enseñanza de Jesucristo.
Por otro lado, el movimiento de la Ilustración en el siglo XVIII cuestionó las creencias
tradicionales y la autoridad de las instituciones religiosas, especialmente de la Iglesia
católica. Los pensadores, políticos y diferentes agentes culturales abogaban por la
separación entre la Iglesia y el Estado, y fomentaban el desarrollo del secularismo y la
libertad de pensamiento.
Función y misión de la Iglesia cristiana
El propósito de la Iglesia cristiana es perpetuar las enseñanzas de Jesucristo y conducir a la
humanidad hacia la salvación y la vida eterna en el reino de Dios. En ese sentido, cumple
con dos roles fundamentales, que son:
La evangelización. Consiste en llevar la palabra de Cristo a los no creyentes, para
intentar convertirlos al cristianismo y así darles la oportunidad de salvarse cuando
llegue el Juicio Final.
La perpetuación del legado cristiano. Consiste en preservar la palabra de Cristo y el
recuento de sus dichos, obras y milagros, a través de los ritos cristianos
fundamentales y de la lectura de las Sagradas Escrituras. Solo así los cristianos
podrán mantenerse en el buen camino.
En otros tiempos, la Iglesia cristiana también jugó un papel importante en la preservación
del orden moral, social y político. En ese sentido, fue una institución poderosa, capaz de
perseguir y torturar a quienes consideraba infieles o herejes, confiscar bienes ajenos y otras
medidas de fuerza.
El propósito de la Iglesia cristiana es perpetuar las enseñanzas de Jesucristo y conducir a la
humanidad hacia la salvación y la vida eterna en el reino de Dios. En ese sentido, cumple
con dos roles fundamentales, que son:
La evangelización. Consiste en llevar la palabra de Cristo a los no creyentes, para
intentar convertirlos al cristianismo y así darles la oportunidad de salvarse cuando
llegue el Juicio Final.
La perpetuación del legado cristiano. Consiste en preservar la palabra de Cristo y el
recuento de sus dichos, obras y milagros, a través de los ritos cristianos
fundamentales y de la lectura de las Sagradas Escrituras. Solo así los cristianos
podrán mantenerse en el buen camino.
En otros tiempos, la Iglesia cristiana también jugó un papel importante en la preservación
del orden moral, social y político. En ese sentido, fue una institución poderosa, capaz de
perseguir y torturar a quienes consideraba infieles o herejes, confiscar bienes ajenos y otras
medidas de fuerza.
Sincretismo en México https://www.youtube.com/watch?v=XlEftoPJV9g
México hasta la raíz https://www.youtube.com/watch?v=UCh6i0Mjf64