OXIGENOTERAPIA
Introducción:
La oxigenoterapia es una intervención terapéutica que consiste en la
administración de oxígeno a concentraciones mayores que las que se
encuentran en el aire ambiente, con el fin de tratar o prevenir los
síntomas y manifestaciones de la hipoxia. Es una técnica común en el
ámbito hospitalario y el personal de enfermería, incluidos los auxiliares,
juega un papel crucial en su aplicación y monitoreo.
Objetivos de la Oxigenoterapia:
1. Mantener niveles adecuados de oxigenación en los tejidos.
2. Reducir el trabajo respiratorio.
3. Prevenir complicaciones asociadas a la hipoxia.
Indicaciones:
Pacientes con hipoxemia (saturación de oxígeno en sangre arterial
< 90%).
Insuficiencia respiratoria aguda o crónica.
Postoperatorio de cirugías mayores.
Pacientes con enfermedades pulmonares obstructivas crónicas
(EPOC), neumonía, edema pulmonar, entre otras.
Métodos de Administración de Oxígeno:
1. Cánula Nasal (Gafas Nasales):
o Flujo: 1-6 litros por minuto.
o Concentración de oxígeno: 24-44%.
o Indicaciones: Pacientes con requerimientos bajos de
oxígeno.
2. Mascarilla Simple:
o Flujo: 6-10 litros por minuto.
o Concentración de oxígeno: 35-60%.
o Indicaciones: Pacientes que requieren una concentración
moderada de oxígeno.
3. Mascarilla con Reservorio (Mascarilla de No Re-inhalación):
o Flujo: 10-15 litros por minuto.
o Concentración de oxígeno: 60-90%.
o Indicaciones: Pacientes que necesitan altas concentraciones
de oxígeno.
4. Venturi:
o Flujo: Varía según el dispositivo.
o Concentración de oxígeno: 24-50%.
o Indicaciones: Pacientes que requieren una concentración
precisa de oxígeno.
Precauciones y Cuidados:
Humedad: El oxígeno debe ser humidificado cuando se
administra a flujos altos para evitar la sequedad de las mucosas.
Seguridad: El oxígeno es un gas comburente, por lo que se deben
evitar fuentes de ignición cerca del paciente.
Monitoreo: Es fundamental monitorear la saturación de oxígeno
(SpO2) mediante un pulsioxímetro y observar al paciente para
detectar signos de mejoría o complicaciones.
Limpieza y Mantenimiento: Los dispositivos de oxigenoterapia
deben estar limpios y en buen estado para evitar infecciones y
garantizar su correcto funcionamiento.
Rol del Auxiliar de Enfermería:
1. Preparación del Equipo: Asegurarse de que el equipo de
oxigenoterapia esté limpio y funcionando correctamente.
2. Aplicación: Colocar el dispositivo de oxigenoterapia según las
indicaciones médicas y asegurarse de que el paciente esté
cómodo.
3. Monitoreo: Observar al paciente regularmente, verificar la
saturación de oxígeno y reportar cualquier cambio al personal de
enfermería o médico.
4. Educación al Paciente: Explicar al paciente y a sus familiares la
importancia de la oxigenoterapia y las precauciones que deben
tomar.
Complicaciones Potenciales:
Toxicidad por Oxígeno: Puede ocurrir con la administración
prolongada de altas concentraciones de oxígeno.
Atelectasia: Colapso de los alvéolos debido a la absorción de
oxígeno en áreas mal ventiladas.
Sequedad de Mucosas: Puede ocurrir si el oxígeno no está
adecuadamente humidificado.
Conclusión:
La oxigenoterapia es una intervención vital en el manejo de pacientes
con dificultades respiratorias. El auxiliar de enfermería debe estar
familiarizado con los diferentes métodos de administración, las
precauciones necesarias y el monitoreo continuo del paciente para
garantizar una atención segura y efectiva.