Introducción a Gastroenterología para MIR
Introducción a Gastroenterología para MIR
0 Introducción a la asignatura de
Gastroenterología
Orientación MIR
El objetivo de esta introducción es guiar al opositor en el estudio de esta asignatura para obtener el máximo rendimiento en el examen.
Se ha realizado un análisis de los temas y subtemas más preguntados en el examen MIR durante los últimos años y se han preparado diferentes
recursos para facilitar el estudio:
Vídeo de presentación de la asignatura.
Enfoque de la asignatura: texto donde se indica cómo enfocar el estudio de la asignatura y se desglosan aquellos temas más relevantes y los
apartados más rentables.
Figura con el esquema del número de preguntas de la asignatura por año y Diagrama de bolas interactivo.
Tablas del peso MIR de la asignatura.
1. Vídeo presentación de
Gastroenterología
Los doctores Javier Martínez y Miguel Ángel Rodríguez pre-
sentan la asignatura y exponen su visión general con el objeti-
vo de rentabilizar al máximo el estudio (Vídeo 0-1).
2. Enfoque de Gastroenterología
La asignatura más preguntada del MIR y la más extensa en el
estudio precisa de poca presentación. En torno al 10 % de todas
las preguntas del MIR, entre 15-25 según el año, son de esta
especialidad.
El paradig ma de estudio de la Gastro en tero lo gí a es algo
3. Número de preguntas de los últimos
di feren te al resto, en cuan to a que casi to dos los temas han
si do muy pregun tados y con tienen pato lo gí as que se han de años y diagrama interactivo
do mi nar. El 70 % de las pregun tas se estudian en los cuatro
temas siguientes En la figura preguntas por año se muestra el esquema del
número de preguntas por asignatura y año y en el diagrama de
Enfermedades del hígado, con el 23 % de las preguntas de la bolas interac tivo se representan los temas y subtemas de la
asignatura y un 2,50 % de las preguntas del MIR. asignatura según el peso MIR. Se indica con el código de color
Enfermedades del colon, con el 17 % de las preguntas de la de rojo a verde (de mayor a menor proporción), y cuando se se-
asignatura y un 1,86 % de las preguntas del MIR. lecciona un tema o un subtema se incluye el número de pre-
Enfermedades del intestino delgado, con el 14 % de las pre- guntas MIR y PROMIR y su porcentaje dentro de la asignatura.
guntas de la asignatura y un 1,55 % de las preguntas del
MIR.
Enfermedades del estómago, con el 12 % de las preguntas 4. Peso MIR de Gastroenterología
de la asignatura y un 1,35 % de las preguntas del MIR.
Representación del resultado extraído del análisis de los te-
Esto viene a significar que solo estos cuatro temas son de mas más preguntados de la asignatura en la serie histórica de
mayor relevancia en la preparación que muchas otras asignatu- los exámenes del MIR, y la tendencia de los últimos 5 años.
ras «pequeñas». También se muestra una tabla con los subtemas o apartados
No obstante, los temas que contienen miscelánea de cirugía, más preguntados, que recogen el 50 % de las preguntas de la
páncreas o enfermedades del esófago, que parecen quedar rele- asignatura en la serie histórica. Para hacer más visual la con-
gados a un segundo plano menos importante, acumulan el sulta se ha utilizado un código de colores que va del rojo, que
2,8 % de las preguntas del MIR (entre 2-3, según el año). Nin- indica aquellos apartados imprescindibles de estudiar, al verde
guna tontería. que muestra los menos relevantes (Fig. 0-1). Además, se puede
Esto significa que hay que aprovechar al máximo cada minu- descargar un archivo pdf con las tablas en este enlace: Tablas
to que dediquemos al estudio de esta asignatura. de Gastroenterología.
Peso MIR histórico por tema Peso MIR por tema últimos 5 años
Peso Peso MIR en Peso Peso MIR en
Tema Tema
MIR la asignatura MIR la asignatura
Enfermedades del hígado 2,50 % 23,11 % Enfermedades del hígado 2,19 % 21,99 %
Enfermedades del colon 1,86 % 17,19 % Enfermedades del intestino
1,89 % 18,98 %
Enfermedades del intestino delgado
1,55 % 14,33 % Enfermedades del colon 1,39 % 13,96 %
delgado
Enfermedades del estómago 1,35 % 12,48 % Enfermedades del esófago 1,09 % 10,94 %
Miscelánea de temas Enfermedades del estómago 1% 10,04 %
1,13 % 10,44 %
quirúrgicos
Enfermedades del páncreas 0,90 % 9,04 %
Enfermedades del páncreas 1% 9,24 %
Enfermedades de la vía
Enfermedades del esófago 0,77 % 7,12 % 0,70 % 7,03 %
biliar
Enfermedades de la vía Miscelánea de temas
0,64 % 5,91 % 0,70 % 7,03 %
biliar quirúrgicos
Músculo
longitudinal
Tejido externo
conjuntivo
2/3 inferior: Músculo
músculo liso circular interno
Esófago torácico
Capa
submucosa
Epitelio
Capa muscular
Esófago abdominal de la mucosa
(Única parte del (muscularis mucosa)
esófago con serosa)
interna circular y una capa externa longitudinal. Entre ambas Clasificación topográfica de la disfagia
g p (¿ , ¿
Ondas primarias o propulsivas: las primeras que aparecen y se nas?, ¿ambiente?) de los cuerpos neuronales a nivel de los plexos
forman tras la deglución. Empujan el bolo hacia abajo. nerviosos de Auerbach (plexo mientérico), así como desaparición
de las células intersticiales de Cajal. Siempre hay que descartar
mediante endoscopia una causa secundaria (seudoacalasia) que
Primarias-Propulsivas.
impida la relajación del EEI (p. ej.: cáncer de la unión esofagogás-
trica, infiltración por amiloidosis, secuelas de radiación).
Ondas secundarias: aparecen por un estímulo sobre el esófago
como distensión o irritación, por ejemplo, al pasar el bolo. No
se producen por la deglución propiamente dicha (diferencia 2.1.1. Clínica
con las primarias). Se forman en los dos tercios inferiores
(músculo liso). Función: lavado y vaciamiento del esófago para Cursa con disfagia progresiva a líquidos y sólidos junto con
evitar el reflujo. regurgitaciones no ácidas de material sin digerir almacenado
en el esófago y que no ha pasado al estómago (MIR 2005-
2006, P002). Dado que el esfínter no se relaja y está cerrado,
Secundarias «a algo que pasa por allí».
no hay ningún síntoma de reflujo gastroesofágico (no hay pi-
rosis ni regurgitaciones ácidas) (MIR 2006-2007, P001). Com-
Ondas terciarias: no funcionantes. Aumentan con la edad. En plicaciones: en fases avanzadas, malnutrición, esofagitis por
ocasiones consideradas patológicas. Están aumentadas en el estasis del contenido, neumonías por aspiración, aumento del
espasmo esofágico. riesgo de cáncer de esófago epidermoide (es más elevado en los
pacientes no tratados que en los tratados).
; g , p
la presión del EEI.
Alteración de la peristalsis: no hay ondas propulsivas, sólo EES
ondas no funcionales que aumentan la presión en el cuerpo
del esófago de forma ineficaz.
28,0
33,0
38,0
1
EEI
???
43,0
2
Estómago
???????
48,0 10 s
Fig. 1-4 | Colocación de la sonda de manometría de alta resolución. Fig. 1-6 | Acalasia tipo I.
15 s
Para acordarse mejor, se puede entender como una historia Imagen típica de pico de pája
ro
Desaparición de las neuronas de los plexos Atrofia del músculo liso (2/3 inferiores) Contracciones terciarias (no funcionales)
Causa mientéricos simultáneas
Lesión en los cuerpos neuronales Lesión en los axones
Pirosis No +++ No
Falta de relajación del EEI tras deglución Hipotonía del EEI, pero relaja bien Actividad vigorosa con ondas terciarias de alta
Aperistalsis Ondas de baja amplitud/intensidad intensidad (dan dolor)
Manometría
Aumento de presión basal del cuerpo Ausencia de peristalsis en el cuerpo esofágico
EEI se relaja normal (MIR 2021-2022, P138)
Dilatación (el mejor método no quirúrgico) Tratamiento del reflujo Muy poco eficaz: fármacos relajantes del músculo
Tratamiento Toxina botulínica (mediocre/de repetición) liso (nitroglicerina sublingual, nitratos,
médico Nifedipino, nitratos (poco eficaces) nifedipino)
(MIR 2003-2004, P001)
eficaces y muy poco usados. Sólo se emplean en pacientes Fig. 1-12 | Esófago hipercontráctil.
muy ancianos en los que es muy peligroso realizar la endosco- En la Fig. 1-14 se muestra el manejo de la acalasia esofágica.
pia. Sin embargo, hoy en día se realizan endoscopias incluso a
pacientes con mal estado general y mal pronóstico por lo que
los fármacos casi no se usan en la acalasia. 2.2. Otros trastornos motores esofágicos:
Endoscopia: esclerodermia y espasmo esofágico difuso
Inyec ción endoscópica de toxina botulínica a nivel del
EEI: tiene un efecto transitorio porque la toxina desapa- En la Tabla 1-2 y en el Vídeo 1-1 se resumen las principales
rece, por lo que requiere de inyecciones repetidas. Se usa características de estos cuadros.
en pacientes mayores, no candidatos a cirugía por el alto
riesgo quirúrgico y en los que las dilataciones son peli-
grosas (divertículo adyacente, gran hernia de hiato, pre-
sencia de varices esofágicas). No es el tratamiento endos-
3. Enfermedades inflamatorias
cópico de elección. esofágicas
Dilatación endoscópica con balón (Fig. 1-13): es el mejor
tratamiento endoscópico y el mejor tratamiento no qui-
Lo más importante es el diagnóstico y tratamiento de la Enfer-
rúrgico. A corto plazo, la eficacia es similar a la cirugía.
medad por reflujo gastroesofágico (ERGE), el manejo del esó-
Sin embargo, a largo plazo hay que repetir las dilatacio-
fago de Barrett y la esofagitis eosinofílica (de moda y, por tanto,
nes por pérdida de eficacia. Si el paciente es joven o tiene
susceptible de ser preguntada).
pocas comorbilidades la cirugía es de elección, pero en el
resto de casos la dilatación endoscópica suele ser el trata-
miento aplicado. Complicaciones: mayor riesgo de perfo-
ración que con la cirugía, reflujo si se dilata en exceso. 3.1. Enfermedad por reflujo gastroesofágico
POEM (Pe rORal Endoscopy Myotomy). Es una técnica en-
doscópica nueva desarrollada sobre todo en Japón y que El reflujo es algo fisiológico y consiste en el paso de conte-
poco a poco va ganando terreno. Consiste en realizar una nido gástrico (ácido) o intestinal (alcalino) al esófago. Cuando
miotomía del esfínter esofágico inferior, pero a través de los episodios de reflujo son muy frecuentes y producen sínto-
una endoscopia digestiva alta: a nivel de la unión esofa- mas, se habla de enfermedad por reflujo gastroesofágico
gogástrica se realiza el corte del esfínter. Es una técnica (ERGE).
eficaz, y segura. Sin embargo, es compleja lo que requiere
una alta capacitación endoscópica, lo que está influyendo
en su lenta instauración. Sin embargo, en España se rea- 3.1.1. Etiopatogenia
liza ya en varios centros y con muy buenos resultados dis-
minuyendo las complicaciones asociadas a la cirugía. A El reflujo gastroesofágico puede deberse a:
pesar de ello, actualmente la cirugía sigue siendo más uti-
lizada que esta nueva técnica endoscópica. Fallo del EEI:
Cirugía. Miotomía de Heller. Se trata de cortar parcialmen- Funcional: la mayoría de casos de ERGE son debidos a que
te el EEI. Actualmente se puede hacer por vía laparoscópica. el EEI se relaja más de lo habitual.
Debido al riesgo de que aparezca reflujo gastroesofágico, se Estructural: alteración anatómica del EEI (p. ej. hernia de
suele asociar a una cirugía antirreflujo. A largo plazo la ci- hiato; Fig. 1-15).
rugía es más efectiva y más segura que la dilatación Fallo del lavado esofágico: enfermedades esofágicas que
(MIR 2008-2009, P002). Son indicaciones de cirugía: afectan a las ondas secundarias encargadas de vaciar y lavar
Primera opción terapéutica en pacientes sanos o sin co- el esófago tras un episodio de reflujo fisiológico (por ejem-
morbilidad.
Segunda opción en caso de que el paciente siga siendo
Disfagia progresiva con/sin regurgitaciones no ácidas (sin síntomas de ERGE)
operable y fracasen otras opciones, sobre todo tras 2-3
intentos de dilatación. En los pacientes en tratamiento Ausencia de relajación del
EEI con la deglución
con toxina botulínica o con fármacos se asume que eran - Aperistalsis
Manometría diagnóstica de acalasia - Ondas no funcionales que
inicialmente malos candidatos a las mejores alternativas aumentan la presión del
cuerpo esofágico de forma
ineficaz
(dilatación/cirugía) por sus comorbilidades.
Fig. 1-13 | Dilatación endoscópica con balón a nivel del esfínter esofágico in- Fig. 1-14 | Acalasia. Cuadro clínico y esquema de tratamiento. EEI: esfínter
ferior. esofágico inferior; ERGE: enfermedad por reflujo gastroesofágico.
Pirosis
Esófago
Esfinter
esofágico
inferior
Estómago
plo en la esclerodermia).
Aumento del contenido gástrico o lentitud en su vaciamiento:
gastroparesia, estenosis del píloro, cirugías gástricas, etc.
3.1.2. Clínica
Estómago después
de la cirugía
Pirosis y regurgitaciones ácidas, sobre todo nocturnas, que aumentan con la ingesta
de café, alcohol, grasa y tabaco (¡todo lo que son vicios!)
Mejoría No mejoría
RECUERDA: Si además del reflujo existe una
patología motora esofágica, no se puede anudar
completamente el esófago (Nissen), porque las
ondas peristálticas no serán eficaces para empujar 1º 2º
el bolo al estómago. En ese caso se debe hacer una
funduplicatura parcial tipo Toupet o Dor.
Fig. 1-17 | Funduplicatura de Nissen. Cirugía AEC. Manual de la Asociación Fig. 1-18 | Enfermedad por reflujo gastroesofágico. Cuadro clínico típico y
Española de Cirujanos. AEC Asociación Española de Cirujanos. ©2010 Edi- esquema de tratamiento. IBP: inhibidores de la bomba de protones. *No hay
torial Médica Panamericana. diferencias entre los distintos IBP.
IMPORTANTE: Los pacientes con una ERGE erosiva (esofagitis) responden mejor
a los IBP que los pacientes con síntomas de ERGE sin lesiones en la mucosa
(lo que se denomina ERGE no erosiva)
Grado de displasia Seguimiento (está indicado pero no ha demostrado claramente disminuir la mortalidad) Tratamiento
Alto grado Valorar directamente tratamiento ya que la displasia de alto grado puede coexistir con focos de carcinoma in situ IBP (aunque de
en muchos casos. Hay tratamiento: utilidad
controvertida)
Endoscópico: de elección si comorbilidad o edad avanzada, siendo también una buena opción en pacientes
sanos. Técnicas ablativas como la radiofrecuencia (queman la mucosa) o bien técnicas de resección
endoscópica
Quirúrgico: esofagectomía: alta morbimortalidad. Sólo en jóvenes sin comorbilidades que rechacen el
tratamiento endoscópico
Es la inflamación del esófago por acumulación de eosinófilos Corticoides orales de acción tópica: es preferible la fluticaso-
en la mucosa. La patogenia se desconoce (¿alérgico-ambiental?). na a la budesonida. Son formulaciones en aerosol o viscosas
que se tragan, tapizan el epitelio esofágico y actúan tópica-
mente eliminando la inflamación. No tienen acción sistémica,
lo que evita los efectos adversos de los corticoides. Es el trata-
Ingesta de caústicos
(Fig. 1-28).
Síndrome de Boerhaave. Rotura esofágica por la hiperpresión
debida a vómitos de repetición. Tratamiento: conservador o
bien mediante prótesis esofágica o cirugía si la rotura es
grande.
Cuerpos extraños esofágicos. De carácter alimentario (carne,
Fig. 1-28 | Síndrome de Mallory-Weiss: desgarro en la unión esofagogástrica.
espina de pescado) (Fig. 1-29) o bien elementos inorgánicos
En la imagen B se aprecia el tratamiento endoscópico con un clip.
(pinzas, chinchetas, pilas, etc.). Diagnóstico: historia clínica
(dolor, disfagia brusca, sialorrea, regurgitación) y endoscopia. suele hacer falta la extracción endoscópica si el cuerpo extra-
Tratamiento: si se sospecha que son alimentarios se puede ño está en el esófago. Si ha pasado: observación clínica.
probar a administrar glucagón, que relaja la musculatura eso- Membranas:
fágica y puede hacer que se resuelva solo, pero es poco eficaz y Membrana inferior o anillo de Schatzki. Muy frecuente.
Se cree que es una defensa del esófago frente al reflujo
ácido, por ello se suele tratar con IBP. Clínica: disfagia
Varón joven con impactación No se le pasa, dolor, Endoscopia para extraer el
de carne al comer una sialorrea y a urgencias cuerpo extraño alimentario brusca y súbita de carác ter recurrente para sólidos (sobre
hamburguesa o bocadillo
todo carne). Es una causa muy frecuente de impactaciones
alimentarias. Tratamiento: extracción del cuerpo extraño,
Se ve, además, esófago
traquealizado. IBP y dilatación endoscópica si produce estenosis de la luz
Diagnóstico de esofagitis eosinofílica Las biopsias demuestran
> 15 eosinófilos por campo
de gran aumento (Fig. 1-30).
IBP (omeprazol)
No responde
Respuesta
Escenario típico:
Varón que al comer una hamburguesa nota
Disfagia a sólidos que un trozo se le ha quedado en la parte
(sobre todo carne), baja del esófago, no se le pasa y comienza ERGE Adenocarcinoma
brusca, recurrente a tener sialorrea. Barrett (metaplasia
Administrar glucagón. intestinal/displasia)
Si no se le pasa, sacar el trozo por endoscopia. Tabaco/alcohol (+)
ke: hipercalcemia, ACTH-li ke) (MIR 2006-2007, P002). Fig. 1-32 | Algoritmo de tratamiento del cáncer de esófago. *La quimiote-
rapia en el cáncer de esófago es con platino y 5-fluorouracilo.
Puntos clave
El esófago no tiene serosa, salvo en la porción intraabdominal.
Las ondas primarias son propulsivas. Las secundarias lavan. Las terciarias no son propulsivas.
Dis fagia a sólidos: causa mecánica. Dis fagia a líquidos: causa funcional, motora.
Ante una dis fagia lo primero es hacer una endos copia.
Clínica de la acalasia: dis fagia y regurgitaciones no ácidas. En la acalasia es obligatoria una endos copia para des cartar causas se-
cundarias como el cáncer de cardias.
El diag nós tico de la acalasia es manométrico: falta de relajación del EEI con la deglución.
Imágenes típicas del contras te baritado: «pico de pájaro» = acalasia. Esófago «en sacacorchos» = es pas mo esofágico difuso.
Tras torno motor con predominio de dis fagia: acalasia.
Tras torno motor con predominio de dolor con las comidas: es pas mo esofágico difuso.
El diag nós tico de la ERGE es clínico. El tratamiento de la ERGE son los IBP durante 2 meses.
Definición de esófago de Barrett: cambio del epitelio esofágico es tratificado a un epitelio columnar con células caliciformes (meta-
plasia intes tinal).
Esofagitis eosinofílica. Clínica: dis fagia + impac taciones. Diagnós tico: > 15 eosinófilos por campo de gran aumento. Primer trata-
miento: IBP. Si no res ponde: corticoides tópicos (fluticasona) o dieta.
Carcinoma esofágico epidermoide o es camoso: 1/3 superior. Adenocarcinoma esofágico: 1/3 inferior.
La ecoendos copia es muy útil para la T y la N de los tumores diges tivos, pero no para la M.
2.1. Epidemiología
1. Conceptos generales El He li cobacter py lori es un baci lo grammnegati vo, mi cro a-
eró fi lo, que in fecta al 50 % de la po blación de los paí ses de-
sarrollados y a cer ca del 90 % en los paí ses en ví as de desa-
Hace años que las preguntas de fisiología gástrica tienen
rrollo. Co lo ni za la capa de mo co de las células gástri cas. La
menos importancia y, aunque puede caer ocasionalmente algo,
transmi sión, aun que tiene un mecanismo no to talmen te cla-
este apartado merece la pena leerlo una vez para fijar con-
ro, parece fecal-o ral de per so na a persona.
ceptos.
La ureasa es la enzima fundamental y característi ca del
baci lo y la que le per mi te neutrali zar el áci do gástri co. Es
El estómago es un órgano en forma de bolsa encargado fun- causan te de gastri tis tan to agudas co mo cró ni cas; en este úl-
damentalmente de la secreción ácida imprescindible para la di- ti mo caso es característi co que afecte prin ci palmen te al an tro
gestión. Se describen a continuación sus componentes celula- (gastri tis ti po B) aun que puede afectar a to da la cavi dad
res, la vascularización y las defensas de su mucosa frente al áci- gástrica.
do clorhídrico: El He li cobacter py lori es el factor causal fun damen tal de la
mayo rí a de las úlceras duo denales (90-95 %) y de muchas de
Células gástricas: las gástricas (60-70 %). Está relacio nado además con for mas
Principales: secretan pepsinógeno I y II. de gastri tis aguda y cró ni ca, con el adeno car ci no ma gástri co
Parietales u oxínticas: secretan el ácido clorhídrico y el y con un ti po especial de lin fo ma, el lin fo ma pri mario gástri -
factor intrínseco. Son estimuladas por la histamina, la co de bajo grado aso ciado a muco sas (MALT no Hodg kin)
gastrina y la acetilcolina, e inhibidas por prostaglandinas (MIR 2013-2014, P086).
y somatostatina. El ácido lo secretan gracias a una bomba
ATPasa H+/K+.
La toxina vacuolizante (gen VacA) y la proteína CagA, pre-
Mucosas: secretan moco y pepsinógeno.
sentes en algunas cepas del Helicobacter pylori, se han relacio-
Células del sistema neuroendocrino: secretan histamina,
gastrina, serotonina y péptido intestinal vasoactivo (VIP).
Células D: secretan somatostatina. Curvatura
Esófago
Vascularización (Fig. 2-1) (MIR 2014-2015, P041): mayor
Arteria gástrica izquierda o coronarioestomática: rama Coronaria
estomáquica
del tronco celíaco. (gástrica izquierda)
Arteria gástrica derecha: rama de la hepática común.
Arterias gástricas cortas: ramas de la esplénica.
Arterias gastroepiploicas derecha e izquierda: ramas de la Pilórica Esplénica
(gástrica derecha) Bazo
gastroduodenal y de la esplénica respectivamente.
Defensa de la mucosa: Hepática
Moco gástrico.
Estómago
Iones bicarbonato.
Barrera mucosa gástrica. Tronco
celíaco
Flujo sanguíneo: el factor protector más importante.
Gastroepiploica
Prostaglandinas. izquierda
Duodeno Páncreas
Úlcera péptica
También se ha relacionado con enfermedades extragástricas Dispepsia no investigada (sin otras pruebas diagnósticas) en paciente <
como la anemia ferropénica sin otra explicación, la púrpura 55 años y sin síntomas/signos de alarma (es lo que se llama «estrategia
test and treat»)
trombocitopénica idiopática y el déficit de vitamina B12. En es-
Dispepsia funcional
tas entidades el He li cobacter pylori debe ser identificado y erra-
Antecedentes de úlcera que van a requerir tratamiento con AINE o AAS de
dicado.
manera continuada
Linfoma MALT gástrico de bajo grado
Resección quirúrgica o endoscópica de un cáncer gástrico
2.2. Diagnóstico Familiares de primer grado de pacientes con cáncer gástrico
Atrofia de la mucosa gástrica o metaplasia intestinal
El diagnóstico de la infección se realiza mediante técnicas Anemia ferropénica de causa no aclarada
invasivas (es decir, endoscopia) o no invasivas. La elección de Púrpura trombocitopénica idiopática
unas u otras depende de la necesidad clínica de la realización de Déficit de vitamina B12 no explicable por otras causas
la endoscopia. En la Tabla 2-1 se recogen las diversas técnicas y Se recomienda ofrecer tratamiento erradicador a todo paciente
su fiabilidad (MIR 2011-2012, P032; MIR 2004-2005, P251). diagnosticado de infección por H. pylori
Sensibilidad / especificidad
Técnicas Comentarios
(%)
Métodos directos
Cultivo 70/100 Permite conocer resistencias antibióticas
Técnicas invasivas
Lento
¿Alergia a penicilina?
No Sí
3. Gastritis crónicas
IBP/12 h IBP/12 h
Amoxicilina 1 g/12 h Pylera®
1ª línea Claritromicina 500 mg/12 h 3 cápsulas/6 h
Metronidazol 500 mg/12 h
14 días
10 días
Es un tema en general poco preguntado y además las pre-
guntas que se han hecho han sido o muy fáciles o muy contro-
IBP/12 h IBP/12 h IBP/12 h
2ª línea
Amoxicilina 1 g/12 h
Levofloxacino 500 mg/24 h
Pylera® Claritromicina 500 mg/12 h vertidas, por lo que no es muy rentable profundizar mucho en
3 cápsulas/6 h Levofloxacino 500 mg/24h
Bismuto 240 mg/12 h
14 días
10 días 10 días
su estudio.
IBP/12 h
IBP/12 h Amoxicilina 1g/12 h
Pylera®
3ª línea
3 cápsulas/6 h
Levofloxacino 500 mg/24 h
Bismuto 240 mg/12 h Se denomina gastritis a la inflamación de la mucosa gástrica
10 días 14 días
y, por tanto, su diagnóstico es siempre histológico y requiere
de una endoscopia (MIR 2012-2013, P036). Las causas más fre-
IBP/12 h
4ª línea Amoxicilina 1 g/12 h
Rifabutina 150 mg/12 h cuentes de gastritis aguda son el He li cobacter pylori y el consu-
10 días
mo de antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Las gastritis
Fig. 2-2 | Nuevo consenso de tratamiento de Helicobacter pylori en España. abarcan un amplio espectro clínico y no existe correlación en-
IBP: inhibidores de la bomba de protones.
tre la clínica y los hallazgos endoscópicos (MIR 2015-
2016, P072).
p p p
vaciamiento. Por otra parte, hasta el 5 % de las úlceras en el estómago no
son úlceras pépticas sino neoplasias gástricas, por lo que es
obligada la toma de biopsias en todos los casos de úlcera gás-
5. Úlcera péptica trica para descartar este hecho (MIR 2012-2013, P227).
Para ser una entidad tan frecuente en la práctica clínica ha- Ante una úlcera gástrica se debe realizar una endoscopia
bitual es, en general, un tema poco preguntado. Hay que co- varias semanas después para comprobar su curación, pues
nocer las diferencias entre úlcera duodenal y gástrica, y el tra- puede tratarse en realidad de un cáncer gástrico que simule
tamiento tanto médico como quirúrgico. una úlcera benigna.
Una úlcera consiste en la pérdida de la integridad de la mu- Otras numerosas patologías causan úlceras en el tubo diges-
cosa del tubo digestivo hasta la submucosa (si no alcanza ésta, tivo pero no son úlceras pépticas: enfermedad de Crohn, infec-
se denomina erosión). Úlceras puede haber en cualquier parte ción por citomegalovirus o tuberculosis.
del tubo digestivo, sin embargo, lo normal es hablar de ellas
refiriéndose al estómago o al duodeno.
5.4. Tratamiento médico
y g , y
que tener en cuenta que la HDB con tránsito colónico enlen-
5.6. Complicaciones de la úlcera péptica tecido también puede manifestarse en forma de melenas.
Hematoquecia/rectorragia: sangre poco o nada digerida emi-
La hemorragia es la complicación fundamental de la úlcera tida por el recto; generalmente se presenta en las HDB pero
péptica y se trata específicamente en el siguiente apartado. puede aparecer en un paciente con una HDA masiva o con el
La perforación puede producirse hasta en un 5 % de los casos tránsito intestinal acelerado.
de úlcera, y suele cursar de forma aguda y grave (abdomen agu-
do): dolor abdominal, peritonismo, fiebre o incluso shock. El El diagnóstico de la lesión causante se hace mediante endos-
diagnóstico es radiológico y el tratamiento eminentemente qui- copia.
rúrgico, generalmente mediante sutura simple de la perforación.
Cuando la perforación no es libre sino a un órgano vecino (epi-
plón, páncreas), se habla de úlcera penetrada; el tratamiento en 6.2. Manejo clínico y pronóstico
este caso puede requerir igualmente cirugía aunque en casos más
leves se puede manejar conservadoramente. Es frecuente que el (MIR 2013-2014, P088)
dolor sea continuo y se irradie a espalda. Generalmente se diag- En la Tabla 2-5 se resumen las principales recomendaciones
nostica por TC, y el tratamiento incluye la mayoría de las veces la de manejo inicial de la HDA (MIR 2018-2019, P082). Como se ve,
cirugía. por encima de la realización de cualquier tratamiento médico o
Ocasionalmente, cuando las úlceras afectan al píloro, pueden endoscópico, lo principal es la estabilización hemodinámica del
estenosarlo de tal manera que se impida el paso de los alimentos, paciente.
lo que provoca una obstrucción gástrica (MIR 2021-2022, P017). Existen varias clasificaciones o escalas que permiten conocer
El tratamiento es la dilatación endoscópica cuando es posible y, el pronóstico de la hemorragia digestiva. Algunas usan paráme-
en su defecto, la cirugía. tros clínico-analíticos previos a la realización de la endoscopia
como la clasificación de Glasgow-Blatchford. Para el cálculo de
otras escalas pronósticas se debe realizar la endoscopia, ya que en
6. Hemorragia digestiva alta no varicosa dichas clasificaciones parte de la puntuación se obtiene con la le-
siones encontradas en la endoscopia. Este es el caso de la clasifi-
Es una entidad importante en la práctica clínica habitual y bas- cación de Forrest postendoscópica (Tabla 2-6) y la clasificación
de Rockall postendoscópica (MIR 2014-2015, P041).
tante preguntada en el MIR. En general hay muchos casos clí-
Es importante conocer la clasificación de Forrest, ya que indica
nicos que son más o menos sencillos si se entienden los con-
el riesgo de resangrado, la necesidad de tratamiento endoscópico
ceptos generales, sobre todo los del tratamiento. Reciente-
y si precisa ingreso o puede ser dado de alta precozmente.
mente, se ha publicado una guía clínica en la que cambia ligera-
El tratamiento médico fundamental consiste en los IBP: ome-
mente el manejo de estos pacientes, por lo que no sería de ex-
prazol, pantoprazol, rabeprazol, esomeprazol o lansoprazol
trañar que las preguntas vayan por ese camino.
(MIR 2007-2008, P005; MIR 2014-2015, P004). El omeprazol es
un inhibidor reversible de la bomba de protones (MIR 2021-
2022, P054). En el episodio agudo se recomienda un bolo inicial
6.1. Características anatómicas y diagnóstico de pantoprazol 80 mg i.v., seguido de una perfusión continua in-
travenosa de 8 mg por hora durante 3 días o hasta la realización
Por definición, hemorragia digestiva alta (HDA) es aquélla que de la endoscopia y la comprobación del riesgo de resangrado.
se produce en el tubo digestivo en el tramo que comprende desde Posteriormente se puede pasar a bolos cada 12 horas. No está cla-
el esófago cervical hasta el ángulo de Treitz. Esto es importante, ro que los bolos intravenosos sean mejores que los orales, pero
puesto que las manifestaciones clínicas son muy diversas y no de- en los pacientes de bajo riesgo de resangrado se puede utilizar el
be confundirse con la hemorragia digestiva baja (HDB), que pue- tratamiento oral para poder dar de alta al paciente.
de presentar la misma clínica. Posteriormente al sangrado, el tratamiento con IBP debe
Por tanto, cualquier lesión que dañe la mucosa puede ser su mantenerse durante:
causa, siendo la úlcera péptica la más frecuente (MIR 2005-
2006, P251), pero también el síndrome de Mallory-Weiss, angio- Úlcera duodenal: 4 semanas.
displasias, tumores, etc. El manejo de la hemorragia digestiva por Úlcera gástrica: 8 semanas.
varices se trata en el capítulo Enfermedades del hígado, apartado
de cirrosis.
Por lo general, nos referimos a HDA cuando hablamos del san- 6.3. Tratamiento endoscópico
grado que nace de lesiones gástricas y/o duodenales.
El diagnóstico es clínico y puede manifestarse como: En el caso de una HDA debe realizarse una endoscopia oral en
las primeras 24 horas de ingreso, y en los pacientes con datos de
Hematemesis: emisión de sangre roja en forma de vómito. gravedad, en las primeras 12 horas.
Vómitos «en posos de café»: restos hemáticos digeridos. La endoscopia sirve para estratificar el riesgo de recidiva he-
Melenas: es la manifestación más característica. Se trata de la morrágica según la clasificación de Forrest y para el tratamiento
emisión rectal de sangre que ha sido digerida parcialmente en de la úlcera. Así, las lesiones que estén sangrando en el momento
su paso por el tubo digestivo. Son negras, pastosas y con un de la endoscopia (Forrest Ia y Ib) o que tengan alto riesgo de re-
mal olor muy característico e inconfundible. Sin embargo, hay sangrado (Forrest Ia, Ib, IIa, IIb) deberán ser tratadas endoscópi-
Reposición temprana de volumen intravascular (especialmente si hay inestabilidad hemodinámica); en principio con cristaloides
Objetivo de hemoglobina entre 7 y 9 g/dL, salvo en pacientes con riesgo cardiovascular
Estratificación de riesgo preendoscópica mediante la clasificación de Glasgow-Blatchford
Iniciar tratamiento con IBP: pantoprazol 80 mg en bolo seguido de 8 mg/horas en perfusión continua
Administración de eritromicina (pantomicina 250 mg i.v. en bolo) entre 30 y 120 minutos antes de la endoscopia como procinético
Evitar el uso de sonda nasogástrica
Tras la estabilización, la endoscopia se realizará de forma precoz:
En las primeras 24 horas en pacientes de bajo riesgo
En las primeras 12 horas en pacientes de alto riesgo: inestabilidad hemodinámica que persiste tras resucitación inicial, hematemesis evidenciada en el hospital,
contraindicación para suspender la anticoagulación durante períodos prolongados
g ( , , , ) p
camente (MIR 2008-2009, P004; MIR 2009-2010, P028; Bandas elásticas: excepcionalmente utilizadas en lesiones
MIR 2010-2011, P034; MIR 2015-2016, P073; MIR 2014- no varicosas (v. apartado de hemorragia digestiva por
2015, P003). varices).
Técnicas físicas:
Todas las úlceras Forrest I (Ia y Ib), IIa y IIb deben ser tratadas Electrocoagulación con gas argón.
con terapéutica endoscópica. Otra forma de acordase, y quizá Hemospray: un espray que cubre la lesión sangrante y crea
mas fácil, es la inversa: solo las Forrest IIc y III no requieren tra- una capa hemostática, indicado en hemorragias masivas.
tamiento endoscópico.
Si se produce recidiva de la hemorragia, estaría indicada una
Existen varias técnicas endoscópicas para tratar las hemo- nueva endoscopia; un fallo de dos endoscopias con técnica he-
rragias digestivas. Se considera que se ha realizado una hemos- mostática correctamente realizada sería indicación de cirugía.
tasia endoscópica correcta cuando se combinan dos de ellas,
generalmente una de inyección con cualquiera de las otras:
6.4. Tratamiento quirúrgico
Téc nicas de inyec ción: consiste en inyectar, gracias a una
aguja que se mete por el canal del endoscopio, sustancias Las indicaciones de cirugía establecidas son: persistencia de la
esclerosantes: hemorragia a pesar de la realización de dos técnicas endoscópicas
Adrenalina. adecuadas y hemorragia masiva, definida por la persistencia de la
Alcoholes (etoxiesclerol). inestabilidad hemodinámica a pesar de la transfusión de seis
concentrados de hematíes en menos de 12 horas. Sin embargo, en
Téc nicas mecánicas: implantación de dispositivos a modo la práctica habitual se individualiza en cada paciente en función
de «grapas»: de su estado general y sus comorbilidades.
Hemoclips: especialmente indicados en pacientes anticoa- Las técnicas quirúrgicas incluyen la sutura simple de la úlcera,
gulados. la antrectomía o la gastrectomía con reconstrucción en Y de Roux
OVESCO ®: dispositivo de mayor tamaño diseñado para (Fig. 2-3) en aquellos casos en los que la úlcera, además de san-
tratar perforaciones intestinales. grar, esté complicada con perforación o penetrada. En ocasiones
se incluye una sección del nervio vago (vagotomía) y una piloro-
plastia como técnicas para reducir la secreción ácida (técnica en
desuso).
Tabla 2-6.
Clasificación de Forrest postendoscópica (indica el riesgo de resangrado)
Hay 3 tipos: con los factores ambientales y dietéticos. Aparece en una se-
cuencia temporal desde la gastritis crónica atrófica (Fig. 2-5).
Tipo I. Son el 80 % y son típicos de pacientes mayores, con Tipo difuso: desaparece la estructura glandular. Son células
una historia de años de evolución de atrofia gástrica. Por lo que infiltran la pared del estómago. No se asocia tanto con
tanto, en este tipo de carcinoides hay hipocloridria, lo que los factores ambientales. La herencia familiar desempeña
origina hipergastrinemia secundaria, la cual estimula las cé- un papel más importante, por lo que aparece en edades más
lulas enterocromafines acabando por desarrollar carcinoides, tempranas y tiene peor pronóstico. Cuando la afectación di-
los cuales, suelen ser múltiples, milimétricos. fusa comprende la mayoría de la cavidad gástrica se conoce
Tratamiento: extirpación endoscópica. como linitis plástica, produciendo un estómago no distensi-
Se debe de valorar antrectomía en los siguientes casos: más ble y con muy mal pronóstico.
de 6 pólipos; o bien 3-4 lesiones de > 1 cm; o bien una lesión
de más de 2 cm; aparición de pólipos de forma recurrente. La
extirpación del antro disminuye la producción de gastrina que 7.2.2. Clínica
es el estímulo para que se formen más pólipos (MIR 2018-
2019, P081). En la mayoría de las ocasiones el cáncer gástrico es asinto-
Tipo II. Son menos del 10 % de los tumores carcinoides gás- mático, siendo un hallazgo casual o dentro del estudio de ane-
tricos. También se producen por hipergastrinemia. La dife- mia. Cuando aparece clínica suele ser en estadios avanzados y
rencia es que en este caso esta gastrina es producida por tu- muchas veces incurables: plenitud, saciedad precoz, anorexia,
mores que la secretan como el Zollinger-Ellison o en casos de sensación de masa, etc.; todos ellos síntomas muy inespecíficos.
MEN-1. En este caso suelen ser tumores de 1cm. Los cuadros más agudos y con clínica más florida son: la he-
Tratamiento: extirpación endoscópica. morragia digestiva por ulceración del tumor, la disfagia en los
Tipo III, o esporádicos. En torno al 20 %. No se asocian a hi- tumores de la unión esofagogástrica y la obstrucción o «estó-
pergastrinemia. Son solitarios y crecen sobre mucosa gástrica mago de retención» cuando afecta a la región prepilórica.
sana. Se suelen detectar cuando crecen y se hacen grandes y
sintomáticos: hemorragia digestiva, síndrome constitucional,
Un cuadro paraneoplásico muy susceptible de ser preguntado
presencia de metástasis.
pero muy poco frecuente en la práctica habitual es el signo de
Tratamiento: extirpación quirúrgica del tumor y quimiotera-
Leser-Trélat (queratosis seborreica y prurito), aunque también
pia.
se puede asociar a tromboflebitis migratoria, anemia hemolí-
tica microangiopática y acantosis nigricans en pliegues.
TC con contraste
N1 N2 N3a N3b (≥ Estadificación USE
N0 M PET (opcional)
(1-2) (3-6) (7-15) 16)
Evaluación multidisciplinaria
T1 IA IB IIA IIB IIB
Mucosa/submucosa
M0 M1
R0
T4b IIIB IIIB IIIC IIIC IIIC
Órganos vecinos
Iniciar tratamiento adyuvante (QT o Qrt) Tratamiento
Valorar paliativo
Seguimiento
Entre paréntesis número de ganglios afectos.
Fig. 2-6 | Algoritmo de manejo del cáncer gástrico. R0: resección completa
T: extensión local; N: ganglios; M: metástasis.
con márgenes negativos. Éste es el objetivo de la cirugía. R1: enfermedad re-
sidual microscópica tras cirugía. R2: enfermedad residual macroscópica tras
La diseminación de los tumores gástricos se valora mediante
cirugía, en ausencia de metástasis a distancia. * Para la reducción tumoral, se
una TC toracoabdominopélvica, y puede ser por varias vías: utiliza radio y quimioterapia (cisplatino + 5-FU) neoadyuvante. Oncología Di-
gestiva. Algoritmos diagnósticos y terapéuticos. Oruezábal Moreno MJ. ©
2012 Editorial Médica Panamericana.
Local: afectación de órganos vecinos como hígado, páncreas
o colon.
Linfática (MIR 2006-2007, P134): 7.2.4. Tratamiento
Tumor de Krukenberg: nódulos metastásicos en el ovario.
Región periumbilical («ganglio de la hermana María Como en todos los tumores, depende del estadio. Merece la
José»). pena señalar que en el caso del cáncer gástrico precoz (tumo-
Escudo de Blumer: fondo de saco peritoneal. res limitados a la submucosa con tamaño menor de 2 cm) el
Ganglio de Virchow: adenopatía supraclavicular izquierda. tratamiento puede ser realizado mediante extirpación endos-
Ascitis maligna. cópica.
Hematógena: hígado fundamentalmente. En los pacientes con tumores gástricos con sobreexpresión
tumoral de HER2, los anticuerpos específicos (trastuzumab)
Por tanto, para la estadificación es necesario solicitar, ade- han demostrado una mejoría de la supervivencia.
más de la ecoendoscopia, una TC toracoabdominopélvica En la Fig. 2-6 se expone el algoritmo de tratamiento del
(MIR 2003-2004, P020). cáncer gástrico.
En la Tabla 2-8 se indica la clasificación TNM y la estadifica-
ción del adenocarcinoma gástrico.
Puntos clave
Las células parietales u oxínticas secretan el ácido clorhídrico a través de una bomba de protones dependiente de ATP.
La vas cularización del es tómago es múltiple.
El principal fac tor defensivo de la mucosa es el flujo sanguíneo.
La infec ción por He licobac ter pylori es muy prevalente.
He licobac ter pylori es la causa principal de las úlceras pépticas.
Su diagnós tico se realiza mediante endos copia (test de la ureasa o biopsia) o mediante el test del aliento (prueba no invasiva).
El tratamiento básicamente consis te en la combinación de al menos dos antibióticos con al menos un inhibidor de la bomba de
protones .
La gas tritis atrófica es una condición precancerosa.
Ante una gas tritis, se debe erradicar el He licobac ter pylori, si da positivo.
El diag nós tico de las gas tritis es his tológico.
Ante un caso clínico de paciente con dolor abdominal, vómitos, saciedad precoz y demás clínica ines pecífica SIN síntomas de alar-
ma, hay que pensar que es tán preguntando por un tras torno motor gás trico; si tiene antecedentes quirúrgicos seguramente se tra-
te de un síndrome de dum ping, y si predomina la saciedad precoz, de una gas troparesia.
La principal causa de la úlcera péptica es la infec ción por Helicobac ter pylori seguido de los AINE.
El tratamiento de la úlcera péptica no complicada asociada a He licobac ter pylori es la erradicación de és te, mientras que de la com-
plicada son los IBP durante largos períodos.
Hay que des cartar un adenocarcinoma en todos los casos de úlcera gás trica mediante la toma de biopsias.
El tratamiento quirúrgico se reserva para las complicaciones.
Ante una hemorragia diges tiva alta lo principal es la es tabilización hemodinámica.
El tratamiento médico consis te en los IBP y se debe realizar una endos copia lo más precozmente posible (idealmente en las prime-
ras 24 horas).
El tratamiento quirúrgico se reserva para el fracaso de dos tratamientos endos cópicos.
Las pérdidas de sangre por el tubo diges tivo ya sean evidentes o no (anemia) son indicaciones de es tudio endos cópico.
Los adenomas, pólipos hiperplásicos y los leiomiomas son tumores gás tricos benignos.
Los GIST se originan a partir de la 4ª capa ecoendos cópica y tienen sobreexpresión de c-kit.
El adenocarcinoma gás trico es el tumor maligno más frecuente y He licobac ter pylori es uno de los fac tores causales. El tratamien-
to es multidis ciplinar.
2. Diarrea y malabsorción
Íleon Vitamina B12 y C, RECUERDA: El íleon es del Pruebas radiológicas: en función de la sospecha. La mejor
Sales Biliares Madrid (BBC) prueba para ver el intestino es la enterorresonancia magnéti-
ca pero es cara, poco disponible y requiere de un radiólogo
Colon Agua experto. Otras: TC con enteroclisis, cápsula endoscópica, en-
Clínica Diarrea acuosa de muy rápida aparición Diarrea con moco, sangre, dolor abdominal, fiebre
Causa Clostridium, S. aureus, S-S (Salmonella, Shigella), Bacilus Campilobacter (pollo), Yersinia, Eschaerichia coli
cereus (arroz), Escherichiacoli enterotoxigénico enteroinvasivo, S-S( Salmonella, Shigella)
Diagnóstico (común a toxinas y a invasivas) Difícil. Se maneja empíricamente. Coprocultivos muy poco rentables. Serología de dudosa utilidad
Hidratación
No tomar lactosa hasta curación. No se tolera por la afectación temporal de las vellosidades
Tratamiento (común a toxinas y a invasivas) Antibióticos: muy controvertido. En función de la gravedad del cuadro. Si eso: Ciprofloxacino, metronidazol,
azitromicina o eritromicina
Antidiarreicos: no deben darse
Secretora: muy voluminosa, persiste a pesar de ayuno. Causas: aumento de hormonas intestinales (VIPoma, GASTRINoma, carcinoide), adenoma velloso,
malabsorción de sales biliares
Esteatorreica: heces grasas, amarillas, que flotan. Causas: enfermedades pancreáticas, sobrecrecimiento bacteriano, linfangiectasia intestinal
Osmótica: por presencia de sustancias con poder osmótico en la luz intestinal que atraen y arrastran agua. Cede con el ayuno. Causa: intolerancia a la lactosa
Inflamatoria: sangre, moco, tenesmo, urgencia. Ej.: colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, colitis seudomembranosa, colitis por secuela de radioterapia
Por alteración de la motilidad: síndrome de colon irritable, hipertiroidismo, dumping tras cirugía gástrica
teroscopia, tránsito baritado. Tabla 3-6. Pruebas respiratorias para el diagnóstico de algunas
Pruebas respiratorias: se resumen en la Tabla 3-6 enfermedades malabsortivas
(MIR 2003-2004, P004).
Estudios en heces: se resumen en la Tabla 3-7. Prueba del aliento con lactulosa-H2 y prueba del aliento con xilosa-C14:
sobrecremiento bacteriano (MIR 2003-2004, P004)
Enfermedad Descripción
Infección por Mycobacterium aviumintracellulare (MAI) Macrófagos con gránulos PAS positivos y Ziehl-Neelsen positivos
Nota: hay enfermedades de dificil diagnóstico mediante la biopsia, al presentar una afectación de la mucosa parcheada: Crohn, linfoma, mastocitosis, amiloidosis. En otras
enfermedades las biopsias no son específicas: celiaquía, sobrecrecimiento bacteriano (MIR 2008-2009, P006).
Calprotectina: indica inflamación de la mucosa. Alto valor predictivo negativo. Si el resultado es normal, descarta bastante bien inflamación, pero si está elevada no se
puede asegurar nada. Es normal en el colon irritable
Nota. Muy de moda. La pueden preguntar dentro de un caso clínico, o de forma directa a modo de pregunta teórica.
Sangre en heces: si es positivo pensar en diarrea inflamatoria (invasiva), cáncer de colon, colitis isquémica, presencia de divertículos
Coprocultivos: muy poco sensibles; son más útiles para infección por Clostridium difficile y análisis de su toxina. Útil en caso de sospechar parásitos
Elastasa: si está muy baja sugiere malabsorción de grasas por insuficiencia pancreática exocrina (diarrea por pancreatitis crónica)
nemia, enfermedad de Crohn, uso de antiinflamatorios no es- Tabla 3-8. Clasificación de Marsh de la enfermedad celíaca
teroideos, enteropatía autoinmune, afectación por el VIH. En
la histología típica se observa un aumento de linfocitos intra- + Marsh I Aumento de linfocitos intraepiteliales
epiteliales (se considera patológico cuando hay más de 15 lin-
focitos intraepiteliales por cada 100 celulas epiteliales intesti- ++ Marsh II Hiperplasia de las criptas
nales), una atrofia vellositaria y una hiperplasia de las criptas. GRAVEDAD
Se utiliza la clasificación de Marsh: correlación con la grave- +++ Marsh III Atrofia de las vellosidades
dad (Tabla 3-8) (MIR 2014-2015, P033; MIR 2010-2011, P033;
++++ Marsh IV Hipoplasia
MIR 2008-2009, P260). En el caso de que un paciente presen-
te anticuerpos positivos, biopsia compatible y mejore al reti-
rar el gluten con negativización de los anticuerpos, no es ne-
cesario repetir la biopsia para demostrar curación mucosa. 2.1.4.3. Genética
Sólo se hará la segunda biopsia en caso de duda diagnóstica.
La mucosa tarda en curar 1-2 años. Es muy controvertida la La genética no es un elemento propiamente diagnóstico.
necesidad de biopsiar a los 2años para demostrar tal curación. Vale para descartar la enfermedad (Fig. 3-8).
Inmunofenotipo (Fig. 3-7). No se realiza de rutina y no está Aproximadamente el 25-30% de la población tiene un HLA
disponible en todos los centros. El inmunofenotipo de la de riesgo para el desarrollo de celiaquía (DQ2 o DQ8). Esto es
enfermedad celíaca se caracteriza por un aumento de los una condición necesaria pero no suficiente para el desarrollo
linfocitos αβ y γδ, y una disminución de las células natural de la enfermedad celíaca. Por tanto si el paciente es DQ2 nega-
killer (CD3-/CD7+). Este patrón inmunofenotípico es la pri- tivo y DQ8 negativo, la enfermedad celíaca queda descartada. El
mera anormalidad detectable en la enfermedad celíaca, la HLA DQ2 supone el 90% de los casos (MIR 2015-2016, P047).
más precoz. El aumento de linfocitos γδ se considera casi De todos ellos, solo un 3% desarrolla la enfermedad. Por ello,
patognomónico de la enfermedad celíaca (sensibilidad y es- el valor predic tivo positivo no es bueno: no vale para confir-
pecificidad > 95 %, similar a los anticuerpos). Los linfocitos mar la enfermedad celíaca. La gran mayoría de pacientes celía-
αβ se correlacionan con la actividad de la enfermedad y se cos tienen un HLA de riesgo (DQ2 > DQ8), por lo que la mayor
normalizan con la dieta sin gluten. Por el contrario, los lin- utilidad del HLA es para descartar que un paciente tenga enfer-
focitos γδ se mantienen en la mucosa y es la única prueba medad celíaca: el HLA DQ2 o DQ8 tiene un alto valor predic tivo
que persiste alterada en pacientes celíacos en tratamiento negativo (MIR 2013-2014, P082; MIR 2019-2020, P081). El es-
con dieta sin gluten en los que mejora la clínica, se negati- tudio HLA no se realiza de rutina, y solo está indicado en
vizan los anticuerpos y se normaliza la biopsia. Por tanto, aquellos pacientes con anticuerpos negativos con una alta sos-
un aumento de los linfocitos γδ permitiría diagnosticar a un pecha de enfermedad celiaca, ya que si no sale DQ2-DQ8 la ce-
paciente de enfermedad celíaca aunque no tomase gluten y liaca está descartada (MIR 2016-2017, P082).
tuviese los anticuerpos y biopsia negativos.
2.1.5. Tratamiento
La biopsia de la enfermedad celíaca no es patognomónica.
Anatomía patológica
Aumento de linfocitos
intraepiteliales, atrofia de las
vellosidades, hiperplasia de
criptas
Inmunofenotipo
Aumento de los linfocitos αß,
de los linfocitos γδ y
disminución de las células Genética:
natural killer (CD3-/CD7+) HLA DQ2 y DQ8
Alto valor predictivo negativo
Muy útil para descartar la enfermedad en aquellos pacientes con anticuerpos
negativos y alta sospecha clínica de que sean celíacos
Fig. 3-7 | Biopsias de la enfermedad celíaca. Fig. 3-8 | Genética de la enfermedad celíaca.
crina. Clínica: diarrea, esteatorrea, déficit nutricional. Diag- gurar que no se cometa algún error y es difícil estar seguro de
nóstico: mediante el test de secretina-pancreozima o test del que ha quedado bien cocinada.
aliento con triglicéridos marcados con C13. La elastasa fecal Recomendación general: congelar el pescado de mar y los ce-
no es fiable porque tiene muy baja sensibilidad y especificidad. falópodos (incluso el marinado) al menos a -20 grados, du-
Tratamiento: enzimas pancreáticas durante las comidas. rante 5 días (MIR 2021-2022, P039). Nota: no hace falta con-
Intestino corto. Actualmente denominado fracaso intestinal. gelar previamente los moluscos bivalvos (dos valvas: mejillo-
Se produce por resecciones amplias de intestino delgado, por nes, almejas, berberechos, ostras), bacalao desecado, anchoas
ejemplo, en la enfermedad de Crohn, isquemia intestinal en conserva ni el pescado de agua dulce (trucha, carpa).
aguda, traumatismos o radiación. Clínica: depende del seg-
mento y la cantidad resecada. Si no se ha resecado demasiado En la Tabla 3-9 se resumen las características más importantes
intestino o el colon está conservado, ambos se adaptan para de los síndromes malabsortivos.
volver a absorber los nutrientes de la parte deficitaria. Com-
plicaciones: sobrecrecimiento bacteriano, litiasis renal de
oxalato (aunque suena como una paradoja hay hiperabsorción 3. Obstrucción intestinal
intestinal de oxalato), litiasis biliar. El tratamiento es dieta
baja en grasas. Se pueden tomar triglicéridos de cadena media
Entenderlo y saber detectarlo en los casos clínicos.
ya que se absorben solos sin necesidad de ningún metabolis-
mo ni de ningún trasportador (MIR 2005-2006, P249;
MIR 2004-2005, P250). Es la dificultad del paso del contenido intestinal. Se diferen-
Linfangiectasia intestinal. Es la obstrucción al drenaje linfáti- cian dos grandes tipos de obstrucción intestinal: la mecánica y la
co del intestino. Se produce por multitud de causas como tu- funcional.
mores retroperitoneales, linfoma, sarcoidosis, etc. Cursa con
enteropatía pierde-proteínas, esteatorrea y una hipogamma-
globulinemia. En la biopsia se observan vasos linfáticos au- 3.1. Obstrucción intestinal mecánica
mentados de calibre.
Abetalipoproteinemia. Enfermedad autosómica recesiva ca- La obstrucción se debe a un obstáculo físico o mecánico.
racterizada por la ausencia de apolipoproteína B (ApoB), que Etiología. Pueden causarla bridas o adherencias, hernias, íleo
es la que forma los quilomicrones y las VLDL (lipoproteínas de biliar (litiasis biliar que sale al intestino y se enclava en la válvula
muy baja densidad). Clínica: se manifiesta en recién nacidos ileocecal), (MIR 2021-2022, P139) neoplasias, cuerpos extraños,
como ausencia de LDL (lipoproteínas de baja densidad), VLDL, masas, vólvulos, cualquier enfermedad que origine estenosis (en-
ApoB, acantocitosis, ataxia y retinosis pigmentaria de la reti- fermedad de Crohn).
na. Diagnóstico: mediante biopsia (patognomónica): acúmulo
de grasa en los enterocitos (Tabla 3-5) porque la grasa no La causa más frecuente de obstrucción de intestino delgado
puede salir hacia el hígado por falta de ApoB, que es el tras- son las bridas o adherencias posquirúrgicas (MIR 2007-
porte. Tratamiento: dieta pobre en grasas (se pueden tomar 2008, P021; MIR 2005-2006, P017) y en segundo lugar las
triglicéridos de cadena media, ya que pasan solos a la circula- hernias.
ción) y reposición de vitaminas liposolubles (KADE). La causa más frecuente de obstrucción a nivel del colon es el
Anisakis intestinal. El anisakis es un parásito que se encuentra cáncer de colon.
en el pescado de mar en los cefalópodos (pulpo, sepia, cala-
mar, etc.). Puede provocar dos cuadros clínicos: Clínica. Cuando se produce una obstrucción mecánica, el tramo
Anisakiasis: la larva se ancla, al ser ingerida, en una zona intestinal por encima de la obstrucción se dilata por acumulación
del tubo digestivo, más frecuentemente en el íleon, produ- del contenido intestinal. Las asas intestinales por encima de la
ciendo una ileítis (que puede dar diarrea). Es un cuadro de obstrucción luchan para empujar el contenido. Todo ello origina
abdomen agudo que entra dentro del diagnóstico diferen- distensión, dolor abdominal cólico, náuseas y vómitos, ausencia
cial de abdomen agudo por dolor en fosa ilíaca derecha (a- de expulsión de gases y estreñimiento. En las fases iniciales de la
pendicits, ileítis por enfermedad de Crohn, ileítis por ente- obstrucción se ausculta un aumento de ruidos normales por el
robacterias, enfermedad inflamatoria pélvica, etc.). A veces peristaltismo de lucha. Tras unas horas (variables según los pa-
se ve la larva en la endoscopia. En pocas horas o días la larva cientes), los ruidos pasan a ser menos frecuente y de carácter me-
muere y se expulsa en las heces, cediendo el cuadro clínico tálico. Finalmente por agotamiento de la peristalsis no se escucha
de forma autolimitada. nada, que es a lo se llama silencioabdominal. Además casi desde
Reacciones alérgicas, mediadas por IgE. Se puede determi- el principio hay timpanismo a la percusión por el acúmulo de aire
nar la IgE específica antianisakis en una analítica. Este tipo que no puede progresar distalmente a la obstrucción. Si no se re-
de reacciones se dan en individuos que han tenido exposi- suelve la obstrucción pueden aparecer trastornos hidroelectrolí-
ción previa al anisakis (bien sea consciente o inconsciente- ticos y deshidratación.
mente). La obstrucción intestinal es una urgencia. Si no se resuelve hay
riesgo de sufrimiento e isquemia de la mucosa intestinal → úlceras
Para evitar los problemas con el anisakis: → perforación intestinal → sepsis. La clínica puede ser algo dife-
rente en función de la localización de la obstrucción:
Si se cocina el pescado fresco, debe de hacerse a un mínimo de
60 grados durante 1 minuto y toda la pieza. Es difícil de ase-
Colon
Intestino dilatado
delgado no
dilatado Ano
Válvula ileocecal Ciego
competente dilatado
monedas», ausencia de gas distal, niveles hidroaéreos Clínica: cursan con la clínica de la obstrucción intestinal:
(Fig. 3-13) y, en caso de perforación, se objetivará neumoperi- dolor y distensión abdominal, estreñimiento, ausencia de
toneo (MIR 2009-2010, P003). La presencia de aerobilia en ventoseo, y a la percusión abdomen timpánico, ruidos ini-
una radiografía con datos de obstrucción de intestino delgado cialmente aumentados, luego metálicos y finalmente silen-
nos debe hacer sospechar el diagnóstico de íleo biliar cio abdominal, etc. Si no se resuelven originan isquemia fo-
(MIR 2021-2022, P139). Con la radiografía simple se puede cal en la zona de la torsión, sufrimiento de la mucosa y per-
diferenciar la dilatación de asas del intestino delgado de la del foración intestinal.
intestino grueso (Fig. 3-14).
TC: en muchas ocasiones permite conocer la causa de la obs-
trucción (Fig. 3-15).
Síndrome de Wilkie o síndrome de la arteria mesentérica su- neuronal que anula los movimientos peristálticos y hace ineficaz
perior: también denominado pinza aortomesentérica es un atrapa- la progresión del contenido intestinal (MIR 2016-2017, P083).
miento de la tercera porción duodenal, la cual, queda atrapada Etiología. Pueden causarla fármacos (opiáceos), enfermeda-
entre la arteria aorta y la salida de la arteria mesentérica supe- des que afectan a la inervación intestinal o a la propia muscula-
rior, lo que provoca una obstrucción intestinal alta. Es frecuente tura intestinal (diabetes, esclerodermia, amiloidosis), infeccio-
que el paciente previamente haya perdido mucho peso bien por nes, isquemia intestinal, pacientes encamados, cuadros infla-
enfermedades graves o trastornos alimentarios. Esa pérdida de matorios abdominales (apendicitis, pancreatitis, colangitis),
peso origina la pérdida de grasa intraabdominal que normalmen- pacientes posquirúrgicos.
te separa estructuras vasculares abdominales. Al bajar la grasa se
produce una compresión de la 3ª porción duodenal por parte de la
arteria mesentérica superior sobre la aorta. El diagnóstico es clí-
nico y radiológico, midiendo el ángulo entre la aorta y la salida de
la arteria mesentérica superior. El tratamiento en casos leves es
conservador: evitar dieta muy copiosa y utilizando algún prociné-
tico. Sin embargo en casos graves el tratamiento quirúrgico de
elección es la duodenoyeyunostomía por vía laparoscópica de for-
ma que se realiza un bypass en la región duodenal comprimida.
Como alternativas técnicas también se puede realizar la división
del ligamento de Treitz (pero no es la primera opción)
(MIR 2020-2021, P159).
Tratamiento:
Sonda recta y enemas.
Si no se resuelve: colonoscopia para desvolvular.
Problema: alta tasa de recurrencia.
Si hay recurrencia: valorar cirugía
4.1. Tumores benignos Supone aproximadamente uno de cada cinco tumores malig-
nos de intestino delgado. Es el tumor endocrino más frecuente
Los adenomas, leiomiomas y lipomas son los más frecuentes. del aparato digestivo.
Suelen ser asintomáticos y cuando dan síntomas cursan con clíni- Deriva de células madre de la mucosa intestinal. Por tanto,
ca de obstrucción y anemia por pérdidas digestivas. El diagnósti- además de localizarse en íleon y apéndice como zonas más fre-
co se realiza con pruebas de imagen: entero-TC, entero-RM o cuentes, también se puede desarrollar en los bronquios dado
cápsula endoscópica. que embriológicamente el árbol respiratorio proviene del in-
testino anterior. Ojo: no tiene relación con el tabaco.
Clínica. Muchos son asintomáticos y son un hallazgo casual.
4.2. Tumores malignos Cuando producen síntomas, suele tratarse de una clínica ines-
pecífica o bien manifestarse como cualquier tumor de intestino
En este grupo se incluyen el adenocarcinoma, el linfoma in- delgado (obstrucción intestinal y hemorragia). Una minoría de
testinal y el tumor carcinoide. tumores carcinoides (< 10 %) son produc tores de hormonas
como la serotonina, glucagón, péptido intestinal vasoactivo
(VIP) o histamina. Estas sustancias, sobre todo la serotonina,
4.2.1. Adenocarcinoma son las causantes del denominado síndrome carcinoide (es ra-
ro, sólo en un 10 % de todos los tumores carcinoides). Los car-
Es el tumor maligno más frecuente del intestino delgado. Se cinoides del aparato respiratorio (bronquiales) pueden generar
localiza con más frecuencia en el intestino proximal (duodeno y un síndrome carcinoide aun estando localizados. Sin embargo,
yeyuno). Cursa con obstrucción intestinal, predominando la sen- las sustancias vasoactivas generadas por los carcinoides intes-
sación de saciedad precoz y vómitos. Puede haber datos de pérdi- tinales pasan al hígado y éste metaboliza e inactiva dichas hor-
das digestivas de sangre. El diagnóstico es por endoscópica y por monas. Por lo tanto, a diferencia de los carcinoides respirato-
pruebas de imagen. El tratamiento depende del estadio tumoral rios, los carcinoides intestinales requieren que haya metástasis
pero incluye cirugía agresiva (por ejemplo, en los de duodeno se hepáticas para que las hormonas pasen directamente a la san-
realiza duodenopancreatectomía cefálica) y/o quimiorradiotera- gre sistémica sin que el hígado las metabolice y producir los
pia. El pronóstico es malo, ya que suele haber una gran demora síntomas del síndrome carcinoide. El síndrome carcinoide cur-
diagnóstica, lo que hace que esté muy avanzado en el momento sa con: rubefacción facial, que puede ser desencadenada y agra-
del diagnóstico (MIR 2004-2005, P020). vada por antidepresivos del tipo inhibidores selectivos de la re-
captación de serotonina (ISRS), diarrea, dolor abdominal, val-
vulopatía (derecha en caso de carcinoides intestinales, o iz-
4.2.2. Linfoma intestinal quierda en caso de los bronquiales), hipotensión o hiperten-
sión, taquicardia, telangiectasias, dermatosis pelagroide (sólo
Hay dos tipos: en fases avanzadas), miastenia, fibrosis mesentérica o cardíaca,
broncoespasmo.
Linfoma primario o linfoma occidental. Se define como pri- Diagnóstico. En el 90 % de los casos el tumor carcinoide no
mario porque no existen adenopatías y está limitado al tejido es funcionante (no produce hormonas) por lo que el diagnósti-
linfoide intestinal. Es un linfoma no Hodgkin que afecta so- co se basa en: a) endoscopia y biopsias; b) técnicas de imagen
bre todo al íleon. Se cree que es de extirpe linfocitaria T. Son incluyendo la gammagrafía con octreótido ya que es un tumor
factores de riesgo la enfermedad de Crohn, la enfermedad ce- muy rico en células con receptores para la somatostatina. Si
líaca, el SIDA y otras inmunodeficiencias. Se presenta como existe síndrome carcinoide puede determinarse en orina el áci-
una masa focal que puede producir obstrucción y hemorragia. do 5-hidroxindolacético (5-HIAA), aunque da muchos falsos
El diagnóstico se realiza mediante técnicas de imagen y biop- positivos y falsos negativos.
sia. El tratamiento es quirúrgico o con quimiorradioterapia en Pronóstico. Son marcadores de mal pronóstico el tamaño de
función del estadío tumoral. más de 2 cm (el 100% se asocian con metástasis) y la localiza-
Linfoma mediterráneo, enfermedad de Seligman o enferme- ción intestinal (peor que la bronquial). La localización digesti-
dad de las cadenas pesadas α. Es un tumor de linfocitos B. Es va con mejor pronóstico es el recto.
mucho más frecuente en pacientes con nivel socioeconómico Tratamiento:
bajo, habiéndose relacionado con parasitación intestinal por
Giardia lamblia. La clínica es de malabsorción. Es típica la de- Localizado y sin metástasis: cirugía. En el acto quirúrgico
tección analítica de un pico monoclonal de la cadena pesada utilizar somatostatina para evitar la liberación de multitud
de la IgA. Tratamiento: en fases precoces, administrar tetraci- de sustancias vasoactivas.
clinas para eliminar el estímulo parasitario. En fases avanza- Con metástasis: quimioterapia.
das, cuando el linfoma está instaurado, quimioterapia.
3
El apéndice cecal se localiza en el ciego. La causa de la apen-
dicitis aguda es controvertida: a) obstruc ción de la luz (con
distensión retrógrada, acumulación de secreciones, sobrecreci- 1. Dolor epigástrico 2. Náuseas, vómitos 3. Dolor en fosa ilíaca derecha
miento bacteriano, infección, inflamación y apendicitis), y b)
Fig. 3-23 | Clínica típica de apendicitis aguda.
infec ción directa (con formación de una úlcera, inflamación y
apendicitis). Radiografía de abdomen: no se recomienda de rutina cuan-
do hay alta probabilidad de apendicitis aguda, ya que la ra-
diografía muy pocas veces altera el manejo de los pacientes.
5.1. Epidemiología Ecografía abdominal y TC: útiles para ver el apéndice y ór-
ganos vecinos (importancia para el diagnóstico diferencial).
Es la urgencia quirúrgica más frecuente. Es la causa de ab- Aunque la TC abdominal es más precisa para localizar las le-
domen agudo más común en pacientes de 10-40años. La inci- siones causantes del abdomen agudo, la ecografía abdomi-
dencia ha disminuido y es menor en países desarrollados. En nal se utiliza cada vez más para no emplear radiación, espe-
niños y ancianos da lugar a un cuadro muy engañoso, y fre- cialmente en mujeres jóvenes (MIR 2008-2009, P017;
cuentemente se produce una demora diagnóstica que origina MIR 2006-2007, P022). Si bien la confirmación por imagen
una mayor frecuencia de complicaciones con mayores tasas de cada vez se utiliza más para evitar intervenciones en las que
perforación y mortalidad, respecto a los jóvenes (MIR 2003- luego sea otra la causa del dolor en la fosa ilíaca derecha, no
2004, P018). es imprescindible para el diagnóstico, y en ocasiones la clí-
nica y exploración física son suficientes para indicar la in-
tervención quirúrgica.
5.2. Clínica
5.3. Diagnóstico
Tabla 3-10. Signos de irritación peritoneal presentes en la apendicitis aguda (aunque inespecíficos)
Signo de Blumberg Dolor al dejar de apretar bruscamente y soltar en fosa ilíaca derecha. Rebote positivo
Signo de Rovsing Dolor en fosa ilíaca derecha al palpar la fosa ilíaca contralateral (por irritación de todo el peritoneo)
(MIR 2013-2014, P076)
Signo del psoas Dolor al extender la pierna totalmente. Sospecha de apéndice retrocecal (MIR 2022-2023, P132)
Signo del obturador Se realiza rotando internamente el muslo. Esto contrae el músculo obturador que es un múlculo pélvico,
y si hay dolor es que el apéndice está situado en al pelvis (apendicitis pélvica; MIR 2022-2023, P132)
Colon izquierdo
6.1. Generalidades. Conceptos anatómicos
Si hay afec tación del intestino delgado, pensar en AMS y en La clínica de la patología vascular intestinal es sumamente
isquemia mesentérica aguda. variable, predominando el dolor abdominal. El hallazgo analí-
Si la afec tación es del colon izquierdo, pensar en AMI y en tico más frecuente es la leucocitosis, y el radiológico, el engro-
colitis isquémica. samiento de las paredes del intestino.
p y p
muchas ocasiones no hace falta hacer colonoscopia y biopsias da- Para el diagnóstico existen unos criterios internacionales,
do el gran avance en las técnicas radiológicas (TC) que permiten denominados de Roma IV (Tabla 3-12). Los datos de alarma en
diagnosticar la colitis isquémica solo con la imagen. Sin embargo, el SII están recogidos en la Tabla 3-13. La presencia de alguno
si se quiere confirmación diagnóstica sí hace falta la colonoscopia de estos datos de alarma obliga a evaluar y descartar otras en-
y las biopsias. Generalmente se realiza primero una prueba de fermedades orgánicas.
imagen para descartar cualquier complicación antes de la colo- En general, con los criterios clínicos es suficiente para el
noscopia. diagnóstico. Sin embargo, se recomienda la realización de una
El tratamiento es la corrección del factor precipitante y de so- analítica de sangre para descartar la presencia de anemia, en-
porte (sueros, analgesia). A veces se asocian antibióticos para im- fermedad celíaca o aumento de los reactantes de fase aguda
pedir la traslocación bacteriana y anticoagulantes para mejorar la (PCR, VSG). Ademas de la analítica de sangre, existe una deter-
perfusión intestinal. Si aparecen complicaciones como la perfora- minación en heces de gran valor. Es la calprotec tina fecal. Si
ción, el tratamiento es quirúrgico. esta alterada pueden ser muchas cosas (diarrea infecciosa, en-
fermedad inflamatoria intestinal, colitis isquémica...). La gran
utilidad de la calprotectina es cuando es normal, ya que tiene
7. Síndrome del intestino irritable un elevado valor predictivo negativo, para descartar inflama-
ción en el intestino. En el síndrome de intestino irritable la
(MIR 2003-2004, P003) calprotectina fecal es normal (MIR 2017-2018, P086;
MIR 2021-2022, P147).
El diagnóstico diferencial se debe realizar prácticamente
Llama la atención la escasez de preguntas de este tema en el
con cualquier patología digestiva pero fundamentalmente (por
MIR dada la gran importancia en la práctica clínica (aunque su prevalencia) con la enfermedad celíaca, la intolerancia a la
está aumentando de forma significativa en los últimos años). lactosa y la enfermedad inflamatoria intestinal. En la
Quizá se deba a la ausencia de una etiopatogenia y trata- Tabla 3-14 se muestran los principales diagnósticos diferencia-
mientos claramente definidos. les.
La definición y el diagnóstico del síndrome de intestino irrita- Dado que no tiene un tratamiento curativo y los síntomas
ble (SII) se basan en la clínica. Básicamente se trata de una enfer- son muy persistentes en el tiempo, lo fundamental es la rela-
medad funcional del tubo digestivo caracterizada fundamental- ción médico-paciente para ir explorando las diversas terapias
mente por dolor y malestar abdominal junto con una alteración hasta encontrar la más efectiva:
del ritmo intestinal (diarrea o estreñimiento) con ausencia de da-
tos de alarma. Para el estreñimiento: laxantes y fibra. En caso de estreñi-
mientos graves que no responden bien a la medicación ha-
bitual, se ha aprobado recientemente un nuevo fármaco pa-
Síntomas de alarma de la diarrea: diarrea que persista por la ra su uso solamente en mujeres. Es el "linaclotide", cuyo
noche, con pérdida de peso, alteraciones analíticas, sangre o nombre comercial es Constella®. Tiene una acción dual
fiebre (MIR 2011-2012, P033). mejorando el ritmo intestinal y disminuyendo el dolor por
la distensión abdominal.
Para la diarrea: fibra y antidiarreicos (loperamida).
Para el dolor: anticolinérgicos, espasmolíticos y antidepre-
sivos (amitriptilina).
Fig. 3-28 | Signos radiológicos de colitis isquémica. La pared del colon iz- Dolor o molestia abdominal recurrente, al menos 1 día a la semana durante
quierdo está engrosada con borde interno nodular y apariencia de capas.
Además, la arteria cólica marginal izquierda y las arterias arcuatas están in- los últimos 3 meses, relacionado con dos o más de los siguientes:
gurgitadas. En la imagen de la derecha, además de ver el engrosamiento de la Relacionado con la defecación
pared del colon izquierdo, se puede apreciar material de alta densidad en la Relacionado con un cambio en la frecuencia defecatoria
luz del colon representando la extravasación de contraste i.v. por sangrado Relacionado con un cambio en la consistencia de las heces
activo. SERAM. Radiología esencial. ©2010 Editorial Médica Panamericana.
Tabla 3-13. Datos de alarma en el síndrome de intestino irritable (MIR 2020- Tabla 3-14. Diagnóstico diferencial del síndrome del intestino irritable
2021, P149)
Trastornos digestivos por factores dietéticos:
Comienzo de los síntomas a una edad superior a los 50años Malabsorción de hidratos de carbono
Sangrado digestivo bajo, bien oculto (sangre oculta en heces) o bien Malabsorción de lactosa-fructosa-sorbitol
evidente (hematoquecia, rectorragia) Cafeína o alcohol
Diarrea grave y persistente Alimentos grasos y flatulentos
Presencia de síntomas nocturnos Trastornos por fármacos:
Pérdida de peso considerable y no aclarada Antibióticos
Fiebre Antiinflamatorios no esteroideos
Historia familiar de ciertas enfermedades digestivas orgánicas (cáncer de Quimioterapia
colon, enfermedad inflamatoria intestinal o enfermedad celíaca) Infecciones:
Anemia ferropénica Bacterianas
Protozoos
Virus de la inmunodeficiencia humana
Sobrecrecimiento bacteriano
Malabsorción tras gastrectomía
Enfermedad celíaca
Insuficiencia pancreática
Enfermedades inflamatorias:
Enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa
Colitis microscópica/colágena
Miscelánea:
Cáncer de colon
Hiperparatiroidismo
Colitis isquémica
Puntos clave
Diarrea funcional: alternancia del ritmo intes tinal con dolor abdominal que mejora con la deposición. Relacionada con el estrés.
Diarrea orgánica: con sangre o moco, también de noche, con alteraciones analíticas y pérdida de peso.
Enfermedad celíaca: intolerancia de por vida al gluten (trigo, centeno, avena, cebada).
La presentación más frecuente de la enfermedad celíaca en el adulto es paucisintomática. El hallazgo analítico más típico es la fe‐
rropenia.
HLA DQ2-DQ8: si es negativo, des carta la enfermedad. Alto valor predictivo negativo, pero poco valor predic tivo positivo: tener
HLA DQ2-DQ8 no implica tener la enfermedad.
Diag nós tico de la enfermedad celíaca: clínica + anticuerpos (anti-TG) + biopsia (no patognomónica). Se puede combinar con el in-
munofenotipo. Des cartar siempre déficit de IgA.
Los anticuerpos guardan relación con la actividad de la enfermedad y son útiles en el seguimiento para saber el grado de cumpli-
miento de la dieta sin gluten.
Tratamiento de la enfermedad celíaca: dieta sin gluten.
Sobrecrecimiento bacteriano. Diagnós tico: test del aliento con lac tulosa, test del aliento con coliglicina C14 o test del aliento con D-
xilosa C14. Tratamiento: el de la causa y rifaximina.
Enfermedad de Whipple. Diagnós tico: tríada de artralgias-artritis migratoria + diarrea + fiebre con adenopatías junto con biopsia pa-
tognomónica (gránulos PAS+, Ziehl-Neelsen -). Enfermedad sis témica, puede afec tar a cerebro y corazón. Tratamiento: cotrimoxa-
zol.
Insuficiencia pancreática exocrina. Causa: pancreatitis crónica. Diagnós tico: test de secretina (difícil), test del aliento con triglicéri-
dos marcados C-13. Tratamiento: enzimas pancreáticas.
Intes tino corto. Los triglicéridos de cadena media se pueden dar porque se absorben solos.
La causa más frecuente de obs truc ción de intes tino delgado son las bridas. La segunda, las hernias.
La causa más frecuente de obs truc ción del intes tino grueso es el cáncer de colon.
Clínica de la obs trucción: dolor, dis tensión abdominal, ausencia de expulsión de gases o heces. A la exploración, abdomen timpáni-
co y con ruidos metálicos. La radiografía de abdomen detec ta dilatación de asas y niveles hidroaéreos.
Imagen de vólvulo en la radiografía: «grano de café».
El adenocarcinoma de intes tino delgado es el tumor maligno más frecuente del intes tino delgado.
La mayoría de los tumores carcinoides no son funcionantes, y no segregan hormonas.
La apendicitis aguda es la urgencia quirúrgica más frecuente. Se trata con apendicec tomía urgente (mejor laparos cópica si es
posible).
La apendicitis aguda cursa con 1º) epigas tralgia, 2º) vómitos, 3º) dolor en fosa ilíaca derecha.
Diag nós tico diferencial del dolor en fosa ilíaca derecha: muy importante y muy amplio: rotura de quis te ovárico, enfermedad infla-
matoria pélvica, embarazo ec tópico, ileítis terminal por Yersinia, gas troenteritis, linfadenitis mesentérica por Yersinia, diverticulitis de
Mec kel, abs ceso del mús culo psoas, cólico nefrítico, etc.
La arteria mesentérica superior irriga al intes tino delgado y hemicolon derecho. La arteria mesentérica inferior irriga al hemicolon
izquierdo.
La is quemia mesentérica aguda puede ser oclusiva o no oclusiva. Típicamente exis te una dis cordancia clínico-exploratoria. Mal
pronós tico: alta mortalidad. Se requiere de un alto nivel de sos pecha para el diagnós tico. El tratamiento es la revas cularización me-
diante radiología intervencionis ta o cirugía.
En la is quemia mesentérica crónica por ateroes clerosis exis te dolor des pués de comer, que es cuando debe llegar más sangre al
intes tino. Diagnós tico clínico, suele haber pérdida de peso por miedo a comer. Tratamiento: revas cularización y consejos dietéticos.
Colitis is quémica. Es una falta de riego al colon en pacientes mayores. Clínica: tríada de dolor + diarrea + sangrado. Más frecuente
en el colon izquierdo: ángulo es plénico o sigma. Rec to preservado por múltiples colaterales. Tratamiento médico conservador.
Síndrome de intes tino irritable. Tras torno funcional muy frecuente. Consis te en múltiples moles tias diges tivas en pacientes SIN sín-
tomas de alarma. Diagnós tico: criterios de Roma IV. Tratamiento sintomático.
A B
Aorta
Hígado
Vena hepática
Rama
Tema muy poco preguntado, pero merece la pena leerlo para de la arteria
hepática
Cálculos
comprenderlo. biliares
Rama de los
ductos biliares
Cálculos
del conducto Rama de la
común vena porta
(venas de
1.1. Anatomía distribución)
Conducto Portal de
biliar común la tríada de
El hígado es un órgano situado en el hipocondrio derecho y estructuras
Vénula
Área portal Conducto
Lóbulo portal biliar
izquierdo Célula
de Kupffer
Sinusoide
Ligamento
falciforme
Vena cava
Vena porta
Arteriola Célula
Arteria hepática Espacio estrellada
hepática Célula de Ito
Lóbulo Hepatocito de Disse
endotelial
derecho
Fig. 4-4 | Esquema del sinusoide hepático.
Hepatócitos
1.3. Pruebas complementarias para el estudio
Vena
del hígado
central Sinusoides
Para el estudio del hígado se usan pruebas de función hepática
Células
de Kupfer y técnicas de imagen.
Eje mayor
3 2 1 1 2 3
1.2. Fisiología
alcOhOl-gOt
TC hepática RM hepática
Un valor alto de FibroScan® puede significar fibrosis alta, Es la pig men tación amarilla de piel y muco sas. Se detecta
pero también otras cosas como inflamación (hepatitis), con- cuan do la bi li rrubi na es superior a 2,5 mg/dL. La bi li rrubi na
gestión hepática (en la cirrosis de origen cardiaco). Las hepato- tiene gran apeten cia por la elasti na que predo mi na en las es-
patías colestásicas (CBP y CEP) con mucha colestasis pueden cleró ti cas, lugar don de la icteri cia destaca de manera llamati -
dar un valor alto de fibroscan sin que eso traduzca fibrosis au- va y es don de pri mero se detecta.
mentada; en ese caso la acumulación de bilis dentro del hígado
sería la responable del valor alto del FibroScan®.
Cuidado: Pueden liaros con eso en algún caso clínico. 2.2. Bilirrubina y su metabolismo
En resumen: FibroScan® elevado no es sinónimo de au-
mento de fibrosis. La ci fra nor mal de bi li rrubi na es < 1 mg/dL. Se compo ne de
la bi li rrubi na in di recta o no con jugada y de la bi li rrubi na di -
recta o también llamada con jugada.
Procesamiento electrónico
Hígado
El metabo lismo de la bi li rrubi na consta de varias etapas De esta forma se entiende que la bilirrubina indirecta aumenta
que con viene recor dar para compren der la fi sio pato lo gí a y en casos de aumento de su producción (hemólisis: cursa con ane-
las di feren tes causas de hi per bi li rrubi nemia (Fig. 4-11). No es mia, aumento lactato-deshidrogenasa [LDH], descenso de hapto-
necesario saber se con to do detalle el metabo lismo de la bi li - globina), en los trastornos de su conjugación (síndrome de Cri-
rrubi na, pero viene bien leer lo y compren der lo. gler-Najjar o síndrome de Gilbert).
La bilirrubina es el pro ducto resultan te de la degradación En el retículo endoplásmico liso se produce la conjugación de
del grupo hemo, que se en cuen tra mayo ri tariamen te en la la bilirrubina indirecta por transferencia del ácido glucurónido
hemo glo bi na y en menor cuan tí a en otras hemo pro teí nas mediante la UDP-glucuroniltransferasa. Como resultado se for-
(ci to cro mos y mio glo bi na). En adultos sanos, el 85 % del man monoglucurónidos y diglucurónidos de bilirrubina, que
grupo hemo pro viene de la hemo glo bi na li berada por los eri - constituyen la forma conjugada o directa. A diferencia de la bili-
tro ci tos senescen tes en el sistema retí culo en do telial del hí - rrubina indirecta, la forma conjugada es hidrosoluble y por tanto
gado y bazo, mien tras que el 15 % restan te pro cede de la des- puede ser eliminada por la bilis y orina.
trucción en la médula ósea de algunos eri tro blastos y en me-
nor cuan tí a del catabo lismo de las hemo pro teí nas (ci to cro -
mos y mio glo bi nas). 2.2.3. Excreción biliar
La esci sión del grupo hemo da lugar a una mo lécula li neal
de 4 anillos pi rró li cos deno mi nada bi li ver di na; posterior - Mediante un transporte dependiente de ATP, la bilirrubina
men te, tras un pro ceso de reducción se for ma la bilirrubina conjugada se excreta desde el citoplasma del hepatocito al canalí-
indirec ta o no conjugada que se caracteri za por ser ci to tó xi ca culo biliar, pasando a formar parte de la bilis. Finalmente, a tra-
y li po so luble, no pudien do ser por tan to eli mi nada por el ri - vés de la confluencia de los distintos canalículos y conductillos
ñón. Por ello, un aumen to de los ni veles de bi li rrubi na no biliares, la bilirrubina conjugada alcanza el intestino delgado
con jugada en el plasma no se traduce en co luria (icteri cia (duodeno).
aco lúri ca). En el plasma, la bi li rrubi na no con jugada es
transpor tada por la albúmi na a la que se une fuer temen te pe-
ro de for ma rever si ble. 2.2.4. Metabolismo intestinal de la bilirrubina
En los si nusoi des hepáti cos la bi li rrubi na in di recta se se-
para de la albúmi na y en tra al ci to plasma del hepato ci to me- La bilirrubina conjugada no es absorbible en el intestino. En el
dian te un pro ceso de di fusión faci li tada. Posterior men te la íleon y colon, las glucuronidasas de origen bacteriano actúan so-
bi li rrubi na no con jugada se une a la li gan di na (pro teí na Y), bre la bilirrubina directa escindiendo el ácido glucurónido para
sien do transpor tada hasta el retí culo en do plásmi co liso. formar de nuevo bilirrubina no conjugada. Sobre ella actúan dis-
tintos enzimas bacterianos formándose el urobilinógeno. El 70-
80 % del urobilinógeno es excretado por las heces en forma de un
Sistema retículoendotelial
producto derivado que da el color oscuro a las heces (estercobili-
- 85 % hematíes senescentes
de hígado, bazo y médula
Grupo HEMO
- 10 % eritroblastos de la
médula ósea nógeno). El 20-30 % restante se reabsorbe en el colon, alcanzan-
- 5 % hemoproteínas
(citocromos y mioglobina) do el hígado a través del sistema portal y excretándose de nuevo
Bilirrubina indirecta por la bilis (circulación enterohepática del urobilinógeno). Una
baja proporción del urobilinógeno absorbido en el colon (menor
Sinusoide hepático
al 5 %) es excretado por la orina.
Bilirrubina
indirecta-albúmina Albúmina Bilirrubina indirecta El aumento de la bilirrubina directa se produce en las altera-
ciones de la secreción hepática u obstrucción del drenaje en la vía
(Circulación plasmática)
(Hepatocito)
biliar (estenosis de colédoco o cáncer de páncreas: ambas cursarí-
an también con aumento de las enzimas de colestasis: gamma-
Bilirrubina indirecta
glutamil-transferasa (GGT) y fosfatasa alcalina (FA). Otras causas
Circulación
UDP
Monoglucurónido
de hiperbilirrubinemia directa en las que no aumentan la GGT ni
glucuronil Diglucurónido
enterohepática de
las sales biliares,
transferasa la FA serían el síndrome de Dubin-Johnson y el síndrome de Ro-
a través de la
circulación portal tor (ambos son trastornos del metabolismo de la bilirrubina).
Bilirrubina directa
5%
Eliminación
urinaria
(Ductos biliares) Fracción INdirecta – INsoluble en plasma – INdetectable en
Paso al
duodeno orina.
Bilirrubina directa
15 %
Las causas de hiperbilirrubinemia se resumen en la Tabla 4-1. elevación predomina la bilirrubina indirecta o no conjugada. La
Leer para entender, no para memorizar. Se expondrán sucesiva- fracción indirecta aumenta con el ayuno y con el ejercicio físico,
mente. momentos en los que el paciente puede notar la ictericia. No hay
Las alteraciones hereditarias del metabolismo de la bilirrubina anemia y la ecografía es normal (MIR 2013-2014, P091;
se recogen en la Tabla 4-2 y en el Vídeo 4-1. MIR 2007-2008, P009; MIR 2003-2004, P010).
El síndrome de Gilbert se debe al déficit de la UDP-GT, y es
muy frecuente, afectando en torno al 5-7 % de la población. Los
niveles de bilirrubina no son superiores a 5 mg/dL, y en dicha
Síndrome de Rotor
Hepatitis / Cirrosis ------------------------> Vía biliar no dilatada, signos analíticos y en eco de cirrosis
Colangiocarcinoma intrahepático
Adenopatías hiliares
Colangiopatía portal ----------------------> Trombosis portal que dilata por efecto masa la vía biliar
Crigler- UDP-GT (muy grave) Indirecta Normal No (si no hay enzima, Mortal Trasplante
Najjar I ¿qué va a inducir?)
Pigmento melanina
Dubin- Alteraciones del transporte
Directa Sí Ok No
Johnson intrahepático Recuerda: Magic-
Johnson era negro
De las alteraciones hereditarias del metabolismo de la bilirrubina sólo han preguntado el síndrome de Gilbert.
Todas se inducen con fenobarbital menos la más grave (Crigler-Najjar tipo I), que no tiene enzima que inducir. El síndrome de Crigler-Najjar tipo I es la más
grave, mortal sin trasplante. Todas tienen biopsia normal menos el síndrome de Dubin-Johnson.
UDP-GT: uridinadifosfato-glucuroniltransferasa.
3.2. Virus de la hepatitis A Extremar las medidas de higiene, lavar la comida, verduras y
frutas. Desde el punto de vista de salud pública: tratamiento
Epidemiología. El VHA es un picornavirus de tipo ARN (RNA). de las aguas con cloro.
g g y p
Inmunoprofilaxis. Puede ser: HBe positivos: riesgo del 10 %. Esta forma de transmisión del
Activa: se usan vacunas con virus vivos inactivados. Actual- VHB es muy relevante desde el punto de vista de salud pública
mente, según la Asociación Española de Pediatría la vacuna dado que la infección del recién nacido en este momento suele
de la hepatitis A no está incluida dentro de las vacunaciones dar lugar a una hepatitis aguda que se cronifica en más del
sistemáticas. Las comunidades de Cataluña, Ceuta y Melilla 90 % de los casos. Por ello, en el tercer trimestre del embara-
son las únicas que la tienen incluida. zo se debe administrar tratamiento antiviral (tenofovir) a la
Se debe administar a grupos de riesgo. Es la inmunoprofila- embarazada y aplicar vacunación universal al bebé al nacer.
xis de elección. Se recomienda administrar dos dosis, sepa-
radas al menos 6 meses, para alcanzar el 100 % de respues- Patogenia. El VHB no es citopático y no daña directamente a
ta. Está indicada en pacientes con cirrosis hepática, adictos a los hepatocitos. El daño lo produce nuestro propio sistema inmu-
drogas intravenosas, personas que viajan frecuentemente a ne al intentar eliminarlo destruyendo los hepatocitos infectados.
países de riesgo, personas con riesgo laboral (personal sa- Aunque es un virus hepatotropo se ha aislado en multitud de teji-
nitario, residencias, guarderías, etc.). dos. Esto explica que pacientes trasplantados se vuelvan a infectar
Pasiva: consiste en la administración de inmunoglobulinas del VHB procedente de estos otros tejidos donde se había res-
que sólo duran 6 meses. Indicada en postexposición de ries- guardado.
go (por ejemplo tras el pinchazo con una aguja de un pa- Marcadores serológicos y diagnóstico. El estudio serológico y
ciente infectado en una persona que no ha pasado la hepati- el diagnóstico de un paciente con sospecha de hepatitis B se reali-
tis A) o preexposición (antes de viajar a países de riesgo si za mediante la detección de antígenos, sus anticuerpos y el ADN
no da tiempo a poner las dos dosis de inmunoprofilaxis viral (Tabla 4-3).
activa). Hay tres tipos de antígenos:
3.3.1. Generalidades Antígeno e (HBe Ag). Refleja replicación viral, por tanto, su
presencia indica hepatitis activa, independientemente de que
El VHB es un virus formado por dos cadenas de ADN, de la fa- sea aguda o crónica. Estará presente por tanto en hepatitis
milia Hepadnaviridae. aguda y en la hepatitis crónica activa.
El VHB es de ADN, de la familia HepADNaviridae. NOTA IMPORTANTE. EXCEPCIÓN del HBe Ag: existe una
cepa de VHB que se denomina mutante precore. Esta cepa es
Existen ocho genotipos diferentes del VHB. El VHB tiene mul- la más frecuente en España y en países mediterráneos. El
titud de proteínas, algunas de las cuales son claves para el diag- VHB de esta cepa mutante no sintetiza el antígeno e y, por
nóstico serológico. tanto, la hepatitis que produce este virus mutante cursará con
transaminasas altas, ADN elevado a pesar de que el HBe Ag
sea negativo y el anti-HBe positivo. El motivo por el cual cursa
En general, los virus ADN tienen capacidad de integrar su ADN con antígeno e negativo pero con anticuerpos anti-e positivos
en el genoma celular y, por tanto, tienen capacidad de perma- no está totalmente aclarado.
necer en latencia (infección persistente y asintomática) y de
reactivarse en algunas circunstancias como la inmunode-
presión. Antígeno c (HBc Ag). No se detecta en sangre. Sin utilidad en
la práctica clínica diaria, solamente detectable en las biopsias
ya que se encuentra en el núcleo de los hepatocitos (no útil).
Epidemiología. Muy frecuente a nivel mundial, sobre todo en Pero, cuidado, sus anticuerpos (IgG e IgM) son fundamenta-
Asia. El principal reservorio son los individuos infectados. Se les.
transmite por tres vías:
Por otro lado están los anticuerpos de sus correspondientes
Parenteral o percutánea (pinchazos, agujas). antígenos:
Sexual, a través del contacto de secreciones.
Vertical, a través de secreciones en el parto. La mayoría de las Anticuerpo frente al antígeno s (anti-HBs). Su presencia en
infecciones verticales se producen durante el parto, ya que sangre refleja inmunización frente al VHB. Cuando aparece
durante el embarazo el VHB no suele transpasar la placenta. este anticuerpo de forma aislada (sin otros anticuerpos) indica
El riesgo está íntimamente relacionado con el antígeno e ma- que el paciente ha sido vacunado (recuerda que la vacunación
terno. Madre con antígeno e positivo: riesgo de transmisión se hace con el antígeno s, por eso no aparecen otros anticuer-
del 90 %. Madre con antígeno e negativo y anticuerpos anti- pos) Cuando el anti-HBs aparece junto con otros anticuerpos
Anti-HBs Anti-HBc
HBs Ag (inmunización: HBe Ag (contacto)
Anti-HBe ADN-VHB
Situaciones (presencia hepatitis pasada, (actividad
(inactividad) (replicación viral)
de virus) o estado viral) IgM IgG
vacunado) (reciente) (pasado)
Vacunación - + - - - - -
CONTACTO
Período ventana - - - - + - +
RECIENTE
(MIR 2010-
2011, P039)
Infección pasada - + - + - + -
«curada»
Hepatitis B + - + - - + +++
crónica activa
(MIR 2015-
2016, P075)
Lo más importante:
El HBs Ag es el primer marcador que aparece e indica infección activa y presencia del virus. El portador sano o portador asintomático tiene HBs Ag
positivo con ADN muy bajo (< 2.000 copias) y transaminasas persistentemente normales.
El HBs Ag durante más de 6 meses indica cronicidad de la infección por el VHB.
El anti-HBs aislado indica vacunación. Si aparece junto al HBs Ag es un VHB mutante de escape. Si aparece junto al anti-HBc-IgG indica infección
pasada.
La IgM anti-HBc indica infección aguda por el VHB.
Diferencia:
Portador asintomático o portador inactivo o hepatitis crónica no activa o no replicativa (son todos sinónimos): HBe Ag -, anti-HBe +.
Hepatitis crónica activa. Según la cepa que infecte:
Cepa salvaje: HBe Ag +, anti-HBe -.
Cepa mutante: HBe Ag -, anti-HBe +. Para diferenciarla del portador asintomático, ésta tiene ADN y transaminasas muy elevadas.
Tabla fundamental.
Anti-HBc: anticuerpo frente al antígeno c; anti-HBe: anticuerpo frente al antígeno e; anti-HBs: anticuerpo frente al antígeno s; HBe Ag: antígeno e; HBs Ag:
antígeno s; VHB: virus de la hepatitis B.
pos). Cuando el anti HBs aparece junto con otros anticuerpos escape [ver más adelante]).
(anti-HBc) indica que el paciente se ha inmunizado debido a Anticuerpo frente al antígeno e (anti-HBe). Indica serocon-
una infección pasada por el VHB (desaparece el antígeno s y el versión, que el virus deja de replicar y entra en una fase inac-
ADN viral). Normalmente, cuando hay anticuerpo frente a tiva y disminución de la infectividad en portadores. Al igual
Hbs (anti-HbS), no hay antígeno s (excepción: cepa mutante que ocurre con el antígeno s, cuando aparecen los anticuerpos
escape [ver más adelante]) anti-e desaparece el antígeno e Excepción: la cepa de VHB
Si los anticuerpos son de tipo IgM el contacto ha sido reciente ¿Aguda o crónica? Hepatitis crónica
(mirar anti-HBc) inactiva Portador
y son indicativos de hepatitis aguda. El anti-HBc de tipo IgM es el
Excepción: hepatitis Sí No
único anticuerpo que aparece en el período ventana del virus: pe- crónica activa
ríodo que va desde que desaparece el HBs Ag y aparece el anti- por cepa mutante
Anti-HBc Anti-HBc precore
HBs. IgM + IgG +
Si los anticuerpos son de tipo IgG el contacto fue pasado. Los
anti-HBc IgG, dependiendo de cómo estén otros parámetros, Mirar otros anticuerposa
pueden indicar tres cosas: Hepatitis Hepatitis (anti-HBc y anti-HBe )
aguda crónica activa
ción aguda por VHB por excelencia, y puede ser el único marca
Infección aguda por el VHB en adultos
dor presente si la determinación se realiza en el período ventana.
El período ventana se debe a que el HBs Ag desaparece 1-2 meses
90 % 10 % 1%
antes de que aparezcan los anticuerpos anti-HBs, y en esta franja
de tiempo entre que desaparece el HBs Ag y aparece el anti-HBs el
Resolución Cronificación Hepatitis fulminante
único marcador de infección es la IgM anti-HBc (Fig. 4-14). La (anti-HBs+, anti-HBc+,
HBs Ag–, ADN-VHB– )
(HBs Ag+ más de 6 meses)
La expresión «se curan» es errónea; se debe decir «pasada o sonas, sobre todo en ambito sanitario con agujas) o cutáneomu-
resuelta», porque el genoma del virus queda dentro de los hepa- cosa (salpicaduras).
tocitos. Si el sistema inmune del paciente permanece estable no ¿Qué hay que hacer?: se debe de poner la vacuna de la hepa-
habrá ningún problema. Pero si el paciente a lo largo de su vida titis B (con la pauta clásica de 0-1-6 meses) junto con la admi-
recibe cualquier fármaco inmunosupresor o algún fármaco qui- nistración de gammaglobulina frente a la hepatitis B. La vacuna
mioterápico, hay riesgo de reactivación del VHB. tarda un poco en generar inmunidad, y ese tiempo muerto lo
Del 10 % de los pacientes en los que el VHB se hace crónico, la cubrimos con la gammaglobulina.
mayoría (80-90 %) serán portadores sanos y el 10 % restante de-
sarrollará una hepatitis crónica por VHB con riesgo de evolución
a cirrosis hepática (Fig. 4-15). Respecto a la gammaglobulina: en caso de que el contacto
Tratamiento. La mayoría de las hepatitis agudas por VHB se esté perfectamente vacunado previamente y tuviera unos ni-
resuelven solas y no requieren de ningún tratamiento específico. veles de antiHb > 10 mUI/ml no sería estrictamente necesaria.
Solamente se debe valorar la administración de antivirales en ca- Pero esto es algo muy académico. En la vida real muchas per-
so de bilirrubina > 10 mg/dL y/o INR > 1,5. sonas no saben si están completamente vacunadas y es aún
Profilaxis: mas raro saber los niveles de antiHbs porque NO se hacen
¿A quién y cómo se realiza la profilaxis post-exposicion al cuando se completa la vacunación de forma rutinaria. Por eso
VHB? (MIR 2018-2019, P233). a efectos prácticos siempre se realiza vacunacion + dosis de
Cuando hay un contacto con un paciente con VHB hay que rea- gammaglobulina.
lizar profilaxis en dicho contacto para evitar que el VHB produzca
una hepatitis.
Hay 4 grandes escenarios donde se plantea la profilaxis pos- Actitud en personas que conviven con pacientes que tienen he-
texposición: perinatal, sexual, percutánea (pinchazos entre per- patitis B (aguda y crónica): aunque no es estrictamente una
sonas sobre todo en ambito sanitario con agujas) o cutáneomu- postexposición hay que comprobar el estado de la inmunidad
anti-VHB de estos convivientes y vacunar si no están vacu-
nados.
Hepatitis B aguda
Anti-HBc total
Anti-HBc IgM
Anti-HBs
3.3.3. Hepatitis crónica por el virus de la hepatitis B
HBs Ag
Aproximadamente el 10 % de los pacientes con hepatitis B
aguda se cronifican. Pero esto depende del momento de adqui-
sición de la infección, ya que, como hemos visto antes, el 90 %
de los recién nacidos infectados en el momento del parto ten-
drán una infección crónica, y el porcentaje es sólo del 1-5 % en
pacientes que se infectan de adultos.
Infección 4 s 6 s 24 s 32 s
La hepatitis crónica B se define como la presencia en sangre
del antígeno s (HBs Ag) durante más de 6 meses.
Anti-HBc IgG gico. Esto origina una hepatitis crónica activa con antígeno e
HBs Ag+ negativo. NOTA: a pesar de que el antígeno e sea negativo, hay
replicación viral (ADN elevado), daño inflamatorio en el híga-
HBe Ag+ Anti-HBe+
do y transaminasas elevadas. En esta fase sí está indicado el
ADN-VHB > 2.000 UI/mL
(4-5 log10) hasta tratamiento, ya que tiene riesgo de evolucionar lentamente a
200.000 UI/mL
cirrosis hepática.
ALT elevada
LESIÓN variable
FS ≥ 8 kPa
Tratamiento. Los objetivos del tratamiento son:
ALT
Conseguir la pérdida del antígeno HBs (traduce ausencia de
Lesión (−) (++) (+++) (−/+) (++)
replicación viral) con o sin aparición de anti-HBs. Éste es
Fase Fase Seroconversión Estado portador Fase
inmunotolerancia inmunoactiva e inactivo inmunoactiva un objetivo irreal ya que se consigue en muy pocas ocasio-
Hepatitis crónica 1 % anual Hepatitis crónica
nes (< 1 %). Aunque es un objetivo irreal, es el ideal, ya que
B HBe Ag+ Hepatitis resuelta B HBe Ag−
permite suspender el tratamiento y considerar la hepatitis B
como pasada (OJO: no curada; la hepatitis B no se cura nun-
1a 2a 3a 4a
ca: el genoma del VHB se queda integrado en el genoma de
los hepatocitos para siempre).
Fig. 4-16 | Fases de la infección crónica por el virus de la hepatitis B. ALT: ala-
nina-aminotransferasa; anti-HBc: anticuerpo frente al antígeno c; FS: Fi- En pacientes con hepatitis antígeno e positivo el objetivo es
broScan®; HBe Ag: antígeno e; HBs Ag: antígeno s; VHB: virus de la hepatitis conseguir la seroconversión a antígeno e negativo y anti-
B. HBe positivo. Si esto se produce se alarga el tratamiento 12
meses (tratamiento de consolidación) y se puede valorar
Fase inmunotolerante. Esta fase es típica de los pacientes que posteriormente suspenderlo bajo vigilancia.
se infectan de recién nacidos, cuando el sistema inmune es En pacientes en los que no se consigue la seroconversión
inmaduro y tolera la presencia del virus sin luchar contra él. del antígeno e, o bien son mutantes precore (antígeno HBe
El sistema inmune inicialmente no reacciona ante la infección negativo), el objetivo es suprimir todo lo posible la carga
y hay una altísima carga viral. Como es el sistema inmune el viral (ADN-VHB) hasta cifras indetectables (éste es el obje-
que daña al hígado (Recuerda: el VHB no es citopático) y dicho tivo real y prác tico en el día a día: suprimir la replicación
sistema inmune no reacciona, las transaminasas son norma- del virus). La supresión de la carga viral se asocia a regre-
les y el grado de inflamación es mínimo. En esta fase, por lo sión de la fibrosis, menor riesgo de complicaciones y de
general, no está indicado el tratamiento. carcinoma hepatocelular y mayor supervivencia. La supre-
Fase inmunoactiva o de hepatitis crónica activa antígeno e sión completa de la carga viral no es curación del virus, ya
positiva. El sistema inmune despierta y comienza a atacar a los que si se abandona el tratamiento el virus reaparece
hepatocitos infectados. En esta fase las transaminasas están (MIR 2007-2008, P010).
elevadas y hay daño hepático en forma de necrosis e inflama-
ción en la biopsia. La carga viral es alta pero no tanto como en
Lo perjudicial para el hígado en la hepatitis B es la replicación,
la fase inmunotolerante. Esta fase de hepatitis crónica antíge-
no la existencia del virus, lo cual es importante para entender
no e positiva puede durar años. En esta fase sí está indicado el
por qué no se da tratamiento en todas las situaciones de in-
tratamiento. Si a lo largo de los años el sistema inmune es re-
fección.
almente eficaz, esta fase de replicación viral con antígeno e
positivo pasa a un estado de seroconversión donde el antígeno
e se hace negativo y aparece el anticuerpo anti-e. Esto se de- Indicaciones de tratamiento. Se basan en los valores de
nomina seroconversión del antígeno e. Entonces pueden pa- transaminasas, la carga viral y el grado de lesión hepática me-
sar dos cosas: dido por biopsia o por elastometría:
1. Que el sistema inmune haya sido muy eficaz y resuelva la ba- En pacientes con carga viral elevada (ADN > 2.000-20.000)
talla recluyendo al VHB dentro de los hepatocitos. En este ca- y con transaminasas elevadas (2 veces por encima del valor
so hay una replicación viral mínima gracias a la presión que normal) está indicado el tratamiento.
ejerce el sistema inmune impidiendo que el virus salga de los Si las transaminasas no están tan elevadas o la carga viral es
hepatocitos. Este estado se denomina de portador inactivo o fluctuante, se debe valorar el grado de lesión hepática con
portador sano o portador asintomático y cursa con HBs Ag +, una biopsia o una elastometría (valoran el grado de infla-
anti-HBe +, transaminasas normales, ausencia de necroinfla- mación, necrosis y fibrosis). Si la rigidez hepática es mayor
mación en la biopsia y carga de ADN-VHB baja (no nula, pero de 9 kPa (medición por elastografía) está indicado el trata-
baja: < 2 000 copias). En esta fase los pacientes no tienen miento.
riesgo de cirrosis pero debe hacerles seguimiento por si el vi- No está indicado el tratamiento en la fase inmunotolerante,
rus se reactiva espontáneamente (raro) o por si usan algún ni en la fase de portador asintomático.
fármaco inmunosupresor (reactivación del VHB). En esta fase En embarazadas con hepatitis crónica activa por VHB debe
no está indicado el tratamiento. usarse tenofovir en el tercer trimestre del embarazo, ade-
2. Que el sistema inmune no sea tan eficaz en el control de la más de realizar la inmunoprofilaxis ac tiva (vacunación) y
infección. El sistema inmune mata a muchos virus, pero algu- pasiva (inmunoglobulinas) al recién nacido.
nos mutan (mutante precore) y escapan al control inmunoló-
En todo paciente que va a recibir inmunosupresor Para el diagnóstico de infección por VHC primero se determi-
debe evaluarse el estado serológico del VHB nan los anticuerpos. Dado que éstos sólo indican contacto con el
VHC y están presentes de por vida aunque el paciente se haya cu-
rado solo o con ayuda de tratamiento, se debe realizar la PCR del
ARN viral para demostrar si existe o no infección activa por el
HBs Ag– HBs Ag+ HBs Ag– VHC.
anti-HBs+ anti-HBs– anti-HBs+/– Excepción: en la hepatitis aguda por VHC los anticuerpos tar-
anti-HBc– anti-HBc+ anti-HBc+
ADN < 2.000 dan en aparecer, y solamente resultará positiva la PCR del VHC
AST-ALT normales (ver apartado de hepatitis aguda por VHC).
Sofosbuvir + Voxilaprevir** Vosevi® No dar en cirrosis descompensada (Child B/C). De elección en caso de fracaso con otros tratamientos.
Sobreinfección
Coinfección
Recuerda: puedes acordarte de superinfección, es más grave:
+fulminante, +cronicidad, +cirrosis
Infección simultánea a la del VHB, es decir, Sobre un paciente con una infección crónica por VHB, se añade
Definición (MIR 2007-2008, P229)
te infectas a la vez de los 2 virus posteriormente una infección por el VHD
Igual que si es sólo hepatitis aguda B La sobreinfección ocurre en un paciente que ya tiene una hepatitis B crónica
Riesgo de que se cronifique
Da lugar a una hepatitis crónica B+D en casi el 100 % de los casos
Anti-HBc de tipo IgM-VHB + (infección Anti-HBc de tipo IgG + (infección crónica por VHB)
Diagnóstico
aguda por el VHB)
No necesario. La coinfección VHB+VHD se Por el contrario, en la sobreinfección el VHD casi nunca se cura
Tratamiento resuelve (igual que la infección aguda espontáneamente. La sobreinfección se trata con interferón. Los antiVHB
por el VHB) en más del 90 % de los casos (tenofovir/entecavir) no son útiles para controlar el VHD
Anti-HBc: anticuerpo frente al antígeno c; VHB: virus de la hepatitis B; VHD: virus de la hepatitis D.
4. Hígado y fármacos
(p g p j )y g
hepatotoxicidad es probable. ticos.
Ante la intoxicación por paracetamol se debe: Metabolismo del alcohol (Fig. 4-18): como se ve en la ruta me-
tabólica, todos estos pasos dan lugar a que el NAD+ pase a NADH,
Administrar carbón activado vía oral para neutralizar el para- por lo que cuando se consume alcohol la cantidad de NAD+ dispo-
cetamol antes de que se absorba. Sólo es útil si se hace en las nible disminuye.
primeras 4 horas tras la ingesta del fármaco.
Administrar el antídoto N-acetilcisteína (MIR 2011- Y aquí viene la clave. Cuando las concentraciones de NAD+ son
2012, P201),precursor del glutatión que tiene acción antioxi- bajas (lo que es lo mismo que la relación NADH/NAD+ esté au-
dante, pero no disminuye la necrosis hepatocitaria. mentada), se activa en el organismo la enzima lactato deshidro-
genasa que impide que el lactato entre en la vía de la síntesis de
Otros fármacos que se deben recordar es el antibiótico amoxi- glucosa mediante el ciclo de Krebs (gluconeogenesis), producien-
cilina-clavulánico, que puede producir una hepatitis colestásica do la típica y famosa hipoglucemia relacionada con el alcohol. Así
(MIR 2014-2015, P042; MIR 2018-2019, P078) y los AINE mismo, como el lactato no puede entrar en esa vía se acumula en
(MIR 2020-2021, P151). Actualmente muchas personas utilizan a plasma produciendo acidosis láctica. Recordad: un paciente con
diario productos de herbolario y productos «milagro» de gim- intoxicación etílica puede tener hipoglucemia y acidosis láctica
nasios que tienen un riesgo elevado de hepatotoxicidad (MIR 2021-2022, P027).
(MIR 2009-2010, P033). Espectro clínico:
7. Hepatitis autoinmune Para evitar los efectos adversos de los corticoides se puede uti-
lizar la budesonida, pero sólo en la hepatitis autoinmune en NO
cirróticos, ya que está contraindicada en cirróticos.
Hay que saber identificarla para los casos clínicos. Pocas
La duración del tratamiento de mantenimiento es muy varia-
veces han hecho preguntas directas sobre la hepatitis autoin-
ble, pero debe ser de al menos 2 años manteniendo las transami-
mune.
nasas e inmunoglobulinas (marcadores de actividad) normales. Si
el paciente durante 2 años presenta todo normal, se puede valo-
rar suprimir la medicación, aun a sabiendas de que, aunque sean
normales las transaminasas, las inmunoglobulinas e incluso la
q y y p
biopsia hepática, la enfermedad suele recidivar en más del 70-80 relaciona con la gravedad ni el pronóstico. La presencia de
% de los casos y hay que reinstaurar el tratamiento. Por todo ello unos AMA positivos aislados con el resto del perfil hepático no
la hepatitis autoinmune se suele considerar una enfermedad compatible con CBP (bilirrubina y fosfatasa alcalina normales)
crónica. no es indicación de iniciar tratamiento, pero sí de seguimien-
Como fármacos de segunda línea se utilizan otros inmunosu- to en consultas al menos anual.
presores como el micofenolato de mofetilo, el tacrolimus o la ci-
closporina (MIR 2014-2015, P226). Pronóstico. Con tratamiento es bueno. Sin tratamiento pue-
Foto del paciente: mujer, con datos de hepatitis en la que se da de progresar a cirrosis hepática. El factor de peor pronóstico en
el título de algun autoanticuerpo, que presenta IgG elevada o una la CBP es la falta de respuesta al tratamiento (aumento de bili-
enfermeda autoinmune concomitante. rrubina y fosfatasa alcalina a pesar de tratamiento).
Tratamiento:
8. Hepatopatías colestásicas crónicas Medidas generales. Dado que los pacientes con CBP suelen
tener problemas de malabsorción por la colestasis y la dis-
Este grupo incluye la colangitis biliar primaria (CBP) y la co- minución de sales biliares en la luz intestinal, es importante
langitis esclerosante primaria (CEP) (v. Vídeo 4-4; Vídeo 4-5). aportar suplementos de vitaminas liposolules (K, A, D, E),
calcio y, cuando esté indicado, tratar la osteoporosis con
bisfosfonatos.
8.1. Colangitis biliar primaria Primera línea. Ácido ursodeoxicólico. Responden el 60-
70 %. Mejora la analítica y la histología. Alarga la supervi-
Se acaba de abandonar el nombre de cirrosis biliar primaria vencia. Se debe iniciar ante cualquier alteración de las prue-
por el de colangitis biliar primaria. Motivo: evitar el estigma so- bas de función hepática (bilirrubina o fosfatasa alcalina) ya
cial, ya que actualmente pocos pacientes son cirróticos al diag- que los pacientes en las fases más precoces son los que me-
nóstico. jor responden. Existen varios índices analíticos para evaluar
Definición. Enfermedad hepática inmune crónica y progresiva la respuesta al ácido ursodeoxicólico. En general, si al año la
de predominio colestásico que afecta a la vía biliar intrahepática. bilirrubina no baja y la fosfatasa alcalina supera 1,7-2 veces
Causa desconocida. Al igual que otras enfermedades autoinmu- el valor alto de la normalidad, se considera falta de respues-
nes, es mucho más frecuente en mujeres y se asocia con otras en- ta. Tratamiento sintomático del prurito con colestiramina,
fermedades autoinmunes: síndrome de Sjögren (MIR 2010- y como segunda opción sertralina o naltrexona.
2011, P232). Segunda línea. Fibratos (bezafibratos), ácido obeticólico (a-
Clínica. La mayoría son asintomáticas. Puede haber síntomas gonista selectivo del receptor X farnesoide).
inespecíficos (astenia) y también prurito (es el primer síntoma En casos avanzados, trasplante hepático.
que aparece). En fases avanzadas aparece ictericia, desnutrición,
xantomas, xantelasmas, marcada hipercolesterolemia y diarrea
Caso clínico típico de una CBP: mujer de mediana edad, con
(MIR 2021-2022, P196).
frecuencia asociado a síndrome de Sjögren, que consulta por
Diagnóstico. Se requieren 2 de estos 3 criterios:
astenia/prurito. En la analítica hay elevación de marcadores de
colestasis (fosfatasa alcalina y bilirrubina). Como el problema
1. Aumento de fosfatasa alcalina y/o bilirrubina (colestasis)
está en la vía biliar intrahepática la imagen no es útil para el
2. Anticuerpos (anticuerpos antimitocondriales M2).
diagnóstico. Es utilísima la detección de anticuerpos antimito-
3. Biopsia hepática compatible para confirmar el diagnóstico.
condriales (AMA +). Tratamiento: ácido ursodeoxicólico.
La mayoría de pacientes son diagnosticados con el 1+2, es de-
cir, con las presencia de coslestasis y AMA+, sin requerir la biop- NOTA. La cirrosis biliar secundaria se produce como conse-
sia hepática para confirmar el diagnóstico. La mayor utilidad ac- cuencia de trastornos adquiridos que dificultan el drenaje de la
tual de la biópsia hepática es para establecer la fase de la enfer- bilis. Las causas principales son cirugías previas sobre la vía bi-
medad (Tabla 4-6). Solo se realiza biopsia hepática en caso de in- liar. La acumulación de bilis acaba siendo tóxica y produciendo
tensa colestasis con anticuerpos antimitocondrias negativos, o en cirrosis. La cirrosis biliar secundaria no es una enfermedad in-
caso de marcada citólisis (AST y ALT altas) por si fuese una enfer- mune, por lo que los AMA son negativos.
medad mixta (síndrome de overlap: hepatitis autoinmune + CBP).
Fase II Disminución de conductillos biliares y aparición de otros nuevos no funcionantes. Con granulomas
El ojo está cerca del cerebro, así que todas las formas de
9.4. Déficit de α1-antitripsina
Wilson neurológicas tienen el anillo en la córnea. Sólo lo tienen
el 50 % de las formas hepáticas, ya que el hígado queda mas
La α1-antitripsina supone el 80-90 % de todas las globulinas,
lejos.
por lo que si la fracción α1-globulina del proteinograma no está
descendida, no habrá déficit de α1-antitripsina.
Diagnóstico. Cobre en orina de 24 horas (cupruria 24 horas)
aumentado (> 100 µg/24 horas) + ceruloplasmina baja (< 20
Es muy importante detectar en los casos clínicos: si la fracción
mg/dL). Si tras estas determinaciones hay dudas, se puede rea-
α1-globulina del proteinograma no está descendida, no habrá
lizar la prueba de estímulo con D-penicilamina o una biopsia
déficit de α1-antitripsina.
hepática (demuestra el aumento de cobre intrahepático con >
250 µg de cobre por cada gramo de tejido hepático).
La ceruloplasmina debe estar incluida en todos los estudios Definición. Enfermedad genética que asienta en el cromosoma
de hepatopatía en pacientes menores de 40 años. En el Wilson 14. La genética de esta enfermedad es compleja, con más de 75
está baja, porque el cobre no se une a la apoceruloplasmina y alelos. Los más frecuentes son M, S, Z. La expresión fenotípica
no se forma la ceruloplasmina. depende de si la proteína es normal (fenotipo M), si hay un déficit
El cobre en plasma está disminuido porque en la analítica de la proteína (fenotipo S y fenotipo Z), si hay ausencia de la pro-
rutinaria sólo se cuantifica el que está unido a la ceruloplasmi- teína (fenotipo null), o la proteína es disfuncionante (fenotipo F)
na, la cual está baja. Sin embargo, el cobre libre en plasma está (Tabla 4-8).
aumentado. Como se puede ver, el órgano más afectado es el pulmón, don-
de, al no haber antitripsina, las tripsinas, que son metaloprotea-
sas, degradan los alvéolos provocando enfisema. En el hígado la
Cuidado con la paradoja: cobre medido con analítica rutinaria
lesión no se debe a la acción incontrolada de las proteasas sino
en sangre bajo, cobre libre en plasma alto.
que se comporta como una enfermedad de depósito por acúmulo
de la α1-antitripsina. El fenotipo que afecta al hígado es el ZZ, y se
En caso de clínica neurológica se observarán alteraciones en cree que el riesgo también existe en caso de heterocigosis: SZ,
los ganglios basales en las pruebas de neuroimagen: TC y RM. MZ. En la biopsia el acúmulo de la α1-antitripsina se detecta co-
Estudio genético. El examen genético es poco útil como exa- mo gránulos PAS positivos intrahepatocitarios.
men de rutina, porque es laborioso, caro y no permite recono-
cer en todos los pacientes la mutación en los dos alelos. Sólo se
La tinción PAS positiva era típica de la enfermedad de Whipple y
debe efectuar la prueba genética si no se ha conseguido llegar
de la infección por Mycobacterium avium intracellulare (MAI)
al diagnóstico de seguridad de enfermedad de Wilson mediante
en el intestino delgado.
las pruebas clínicas y de laboratorio.
Zinc Síntomas neurológicos y como tratamiento de Bloquea la absorción Primera elección en enfermedad no hepática y
mantenimiento en asintomáticos o pacientes que han intestinal de cobre combinado con trientina en hepatopatía
respondido bien a los quelantes (inductores) descompensada
D-penicilamina Enfermedad hepática sintomática o como tratamiento de Quelante. Aumenta la El más potente
inducción eliminación urinaria Empeora mucho los síntomas neurológicos
de cobre No tolerada en el 25 %
Trientina Misma indicación que la D-penicilamina Quelante. Aumenta la Empeora, pero menos que la D-penicilamina, los
Se puede utilizar como tratamiento de inducción eliminación urinaria síntomas neurológicos
Actualmente ha pasado a ser 1ª opción como quelante de cobre 2ª opción de tratamiento, para los pacientes en
(antes que D-penicilamina) los que se utiliza la D-penicilamina como
primera línea de tratamiento
uss au , e ujo epatoyugu a y ede as e e b os e o se puede observar dilatación de las venas suprahepáticas, que
res. es un signo indirecto de insuficiencia cardíaca derecha.
La manifestación hepática cursa con hepatomegalia no do- Tratamiento. El de la causa cardíaca que lo provoque. En el
lorosa. Es frecuente la esplenomegalia y la ascitis cardíaca, que tratamiento sintomático tienen un papel clave los diuréticos.
característicamente presenta unas proteínas elevadas > 1,5-2 Para las complicaciones hepáticas se siguen las mismas reco-
g/dL (a diferencia de la ascitis propia de la cirrosis hepática, mendaciones que si fuese una cirrosis común.
que tiene proteínas bajas). Otras descompensaciones como la
hemorragia por varices y la encefalopatía son raras (MIR 2013-
2014, P072). 9.6. Hepatitis hipóxico-isquémica
Variante genética Nivel de α1-antitripsina en sangre Riesgo de EPOC Riesgo de enfermedad hepática
En la Tabla 4-9 se exponen, a modo de resumen, las carac- En ocasiones, si hay duda diagnóstica se puede realizar una
terísticas principales de las distintas causas de hepatopatías. El biopsia hepática que demuestra depósitos de amiloide que se-
objetivo es aportar las pistas fundamentales para identificarlas paran tractos de hepatocitos de aspecto normal (MIR 2020-
en los casos clínicos. 2021, P006).
En el Vídeo 4-6 se expone un resumen explicando las prin- Generalmente, los pacientes no refieren manifestaciones
cipales hepatopatías así como las pistas para detectarlas en los clínicas relacionadas con la afectación hepática por la amiloi-
casos clínicos. dosis. Es importante recordar que la clínica y el pronóstico de-
penden de la existencia de afectación renal (muy frecuente) y
cardíaca.
9.7. Hepatopatías por depósito Otras hepatopatías por depósito ya ha sido comentadas pre-
viamente:
De las enfermedades de depósito hepáticas, la más impor-
tante es la amiloidosis. Hepatopatía por depósito de grasa: es la esteatosis hepática.
El hígado suele verse afectado en la amiloidosis sistémica Hepatopatía por depósito de cobre (Wilson).
pero suele ser de forma asintomática o bien con leve hepato- Hepatopatías por depósito de hierro (hemocromatosis).
megalia y leve elevación de la fosfatasa alcalina. Cuadros más
graves con ictericia y el fallo hepático son muy raros.
Tabla 4-9. Características principales de las distintas causas de hepatopatía para su identificación en las preguntas de casos clínicos
Hepatopatía Clave-Pista
Hepatitis aguda enólica Consumo de alcohol reciente. AST/ALT > 2. Ictericia. En la biopsia hepática: infiltrado de polimorfonucleares
Hepatitis autoinmune Mujer, joven-mediana edad, aumento leve de transaminasas, anticuerpos positivos (ANA, AML, LKM), aumento de
IgG (útil en el seguimiento), biopsia: hepatitis de interfase, aumento de células plasmáticas
Colangitis biliar primaria Mujer, colestasis (aumento de bilirrubina y fosfatasa alcalina), AMA positivos, IgM elevada
Colangitis esclerosante primaria Varón joven (del norte de Europa: gradiente Norte-Sur), colestasis (aumento de bilirrubina y fosfatasa alcalina),
anticuerpos negativos, p-ANCA positivo (poco valor), colangio-RM con irregularidad de los conductos biliares
Enfermedad hepática grasa no alcohólica Factores de riesgo cardiovascular (sobre todo diabetes), ecografía con esteatosis
Hemocromatosis hereditaria Varón (mujeres protegidas temporalmente por la menstruación mensual), aumento de ferritina con aumento del
índice de saturación de transferrina (> 45-50 %). Mutación gen HFE: C282Y
Hepatopatía de origen cardíaco Datos de insuficiencia cardíaca. Venas suprahepáticas dilatadas. Proteínas en el líquido ascítico muy aumentadas
Hepatitis hipóxico-isquémica Estado de hipotensión/shock hemodinámico. Aumento muy marcado de transaminasas (en miles: 2.000-5.000 o
más), tras 2-3 días se eleva la bilirrubina
AMA: anticuerpos antimitocondriales; AML: (anticuerpos antimúsculo liso; ANA: anticuerpos antinucleares; ANCA: anticuerpos anticitoplasma de neutrófilo;
LMK: anticuerpos contra los microsomas hepatorrenales.
Porfirias hepáticas:
Aprovechando la explicación de la porfiria aguda intermitente,
Porfiria aguda intermitente. Es una enfermedad rara, con-
comentaremos el diagnóstico diferencial de tres enferme-
siderada huérfana, que cursa con crisis neuroviscerales de
dades que cursan típicamente con crisis repetidas de dolor
dolor abdominal y alteraciones neuropsiquiátricas. La causa
abdominal agudo:
es una deficiencia en una enzima del metabolismo del grupo
Déficit de C1-inhibidor o angioedema hereditario: es cau-
HEME, la porfobilinógeno deaminasa. Esta enzima también
sado por un bajo nivel o funcionamiento inadecuado de una
se llama hidroximetilbilano sintetasa. Se hereda de forma
proteína llamada inhibidor de C1. Es una enfermedad vas-
AD, pero su penetrancia es baja ya que menos del 10-20 %
de los portadores del gen mutado tienen clínica. Afecta so- cular que cursa a brotes, y que se manifiesta clínicamente
bre todo a las mujeres y son ellas las que típicamente tienen como una hinchazón rápida de las manos, los pies, las ex-
clínica. Cursa como brotes de dolor abdominal agudo y tras- tremidades, la cara, el tracto intestinal (esto produce el
tornos neuropsiquiátricos (MIR 2022-2023, P135). El pro- dolor abdominal), la laringe o la tráquea.
blema es que estos síntomas son interpretados como ines- Fiebre mediterránea familiar: enfermedad hereditaria que
10. Cirrosis
10.1.2. Valoración funcional
Es un tema muy preguntado. Hay que saberse muy bien las Dado que cada vez se diagnostica la cirrosis en etapas más ini-
complicaciones de la cirrosis, que casi siempre se preguntan ciales de la enfermedad, realmente hay poca relación entre que
en forma de caso clínico. Estas preguntas son difíciles en ge- un paciente sea cirrótico y su hígado funcione mal. Por ello, más
neral, ya que suele haber una respuesta correcta y al menos allá de diagnosticar a un paciente de cirrosis, hay que determinar
otra dudosa. Normalmente siempre se ha dado por correcta la su función hepática, que se puede realizar por varios medios:
más obvia, no hay que complicarse. El paradigma del manejo
de los pacientes con cirrosis está cambiando mucho en los úl- Clínicos: en función de las complicaciones de la hepatopatía
timos años por lo que es una incógnita si va a modificarse el (ver más adelante).
tipo de preguntas en este tema. Clínico-analíticos: clasificación de Child-Pugh-Turcotte
(MIR 2019-2020, P097) (Tabla 4-10) y puntuación MELD. La
clasificación Child mide parámetros analíticos y de la explora-
ción (y por tanto subjetivos), y agrupa a los pacientes en tres
10.1. Semiología grandes grupos (A, B y C) que diferencian bien los pacientes
graves de los compensados, pero dentro de un mismo grupo
La cirrosis hepática es un concepto amplísimo que se refiere
los pacientes pueden tener muy distinta gravedad. La puntua-
a la fase final de cualquier enfermedad hepática. Esta fase final
ción MELD, por el contrario, es una fórmula matemática que
se caracteriza por la presencia de fibrosis y nódulos de regene-
combina creatinina, bilirrubina e INR, y da un resultado nu-
ración que alteran la estructura y circulación intrahepáticas
mérico que permite una clasificación lineal de la gravedad; es
(MIR 2004-2005, P010).
la fórmula que se utiliza para el manejo de la lista de espera de
Clásicamente se consideraba una enfermedad progresiva e
trasplante (MIR 2015-2016, P076). Sin embargo, no tiene en
irreversible. Ahora sabemos que es un concepto totalmente
cuenta factores clínicos importantes como son la ascitis y la
equivocado. La cirrosis «se cura», es reversible cuando se eli-
encefalopatía. La combinación de ambas es lo que mejor clasi-
mina el fac tor causante, incluso en fases muy avanzadas de la
fica a los pacientes.
enfermedad. Los nuevos tratamientos frente a la hepatitis C
Invasivos: gradiente de presión portal (Tabla 4-11), que es la
van a cambiar drásticamente el pronóstico de los pacientes con
diferencia (gradiente) de presiones entre la vena porta y la
cirrosis por virus C.
vena cava inferior. Técnicamente se realiza introduciendo un
catéter por la vena yugular que llega a las suprahepáticas. Ahí
se mide la presión (en mm Hg) libre y la presión enclavada
10.1.1. Etiología (que mide indirectamente la presión portal). La presión portal
normal suele estar entre 0-5 mm Hg:
El VHC y el consumo de alcohol son las dos causas más fre-
Un gradiente mayor de 6 mm Hg se considera hipertensión
cuentes de cirrosis hepática en nuestro medio, causantes del
portal (HTP).
70-80 % de las mismas (MIR 2004-2005, P010). Sin embargo,
Un gradiente mayor de 10 mm Hg se considera HTP clínica-
desde 2015 se esta curando la hepatitis C con los nuevos antivi-
mente significativa y el paciente está en riesgo de desarrol-
rales. Por ello la etiología viral está en claro descenso.
lar complicaciones de la cirrosis.
Otras causas de cirrosis hepática son:
A mayor gradiente, mayor riesgo de descompensación y
muerte.
Virus hepatotropos: VHB (el segundo en frecuencia y el pri-
El gradiente de presión portal es útil en la diferenciación de
mero en Asia).
la HTP sinusoidal (cirrosis, síndrome de obstrucción sinu-
Enfermedades autoinmunes: hepatitis autoinmune, colan-
soidal), presinusoidal (trombosis portal, HTP idiopática, es-
gitis biliar primaria (antes conocida como cirrosis biliar
quistosomiasis) y postsinusoidal (síndrome de Budd-Chiari,
primaria), colangitis esclerosante primaria.
fallo del ventrículo derecho) (Tabla 4-11).
Esteatohepatitis no alcohólica (asociada al síndrome meta-
bólico y otros factores de riesgo cardiovascular): dados los
cambios en la dieta y el sedentarismo es ya la primera causa Clasificación de Child-Pugh-Turcotte: apréndete lo que puntúa
de trasplante hepático en Estado Unidos. En Europa va ga- 2 puntos. Lo que está por debajo será 1 y por encima 3.
nando puestos.
Enfermedades por depósito: hemocromatosis, enfermedad
El pronóstico de la cirrosis está determinado por la situación
de Wilson, amiloidosis, glucogenosis, déficit de α1-antitrip-
funcional y por la existencia de complicaciones.
sina, sarcoidosis.
(y q
ciencia hepática).
Mención aparte merece la trombosis portal en el contexto de
Obstruccion al flujo
la cirrosis. La cirrosis es, en fases avanzadas de la enfermedad, de la vena porta
Derivación
portosistémica
10.3. Complicaciones de la hipertensión portal del vasodilatador
Hiporreactividad a
los vasoconstrictores
Vídeo 4-7).
↑Sensibilidad de la
Las tres complicaciones básicas son la ascitis, las varices esofá- circulación renal a los
vasoconstrictores
gicas y encefalopatía; todas ellas surgen como consecuencia de la
HTP. Alteración de la
autorregulación renal
u a us ó de a bú a t ave osa pa a p eve e dete o o esofágicas. Las principales complicaciones de la hemorragia por
de la función renal. varices son:
Todo paciente en tratamiento diurético, especialmente en la
cirrosis hepática, debe estar vigilado clínicamente ante la apari- Infecciones: peritonitis bacteriana espontánea (PBE). Requie-
ción de complicaciones derivadas del tratamiento (fracaso renal, re tratamiento con cefalosporinas de tercera generación o
hiper o hipopotasemia, ginecomastia, encefalopatía hepática) quinolonas.
(MIR 2008-2009, P009). Encefalopatía hepática.
Los diuréticos de elección son los antagonistas de la aldostero- Fracaso renal.
na (espironolactona) a dosis crecientes de 100 mg, hasta un má-
ximo de 400 mg diarios. Cuando el volumen de diuresis es escaso El tratamiento de la hemorragia por varices esofágicas se
se puede añadir un diurético del asa como la furosemida (de 40 a muestra en la Fig. 4-23 (MIR 2007-2008, P011; MIR 2008-
160 mg diarios). 2009, P010; MIR 2009-2010, P035). La profilaxis primaria (para
El control del tratamiento se realiza con el peso (la pérdida de evitar que sangren) y la profilaxis secundaria (para que no san-
hasta 0,5 kg diarios cuando no hay edemas o 1 kg cuando existen, gren una segunda vez) se muestran en la Fig. 4-24 (MIR 2005-
es el objetivo). También hay que vigilar la función renal y el sodio 2006, P008). Actualmente existe consenso en que la ligadura en-
en orina (que debe ser mayor que el potasio en orina) (MIR 2013- doscópica es el tratamiento más adecuado, descartándose cada
2014, P235). vez más la esclerosis endoscópica por ser menos efectiva en la
Cuando la ascitis no responde al tratamiento se habla de ascitis erradicación de las varices y por su alto porcentaje de complica-
refractaria. En este caso es necesaria la realización de paracente- ciones (MIR 2015-2016, P070).
sis evacuadoras de repetición. En ocasiones se opta por la im- El tratamiento de las varices gástricas está mucho menos con-
plantación de un TIPS para el control de la ascitis refractaria sensuado que el de las esofágicas. El manejo del episodio agudo
(MIR 2008-2009, P013). inicialmente es igual. La técnica endoscópica de elección para el
El tratamiento definitivo de la ascitis es el trasplante hepático. control de la hemorragia es la inyección de pegamentos tisulares
en vez de la ligadura con bandas. La profilaxis se realiza igual-
mente con β-bloqueantes.
10.3.2. Varices esofágicas La gastropatía de la HTP es la manifestación gástrica de la
HTP. Son ectasias vasculares difusas en la mucosa que adoptan
Cuando aumenta la presión portal la sangre provoca la apertu- aspecto de sandía (watermelon). Más que hemorragia evidente,
ra de las venas colaterales, que buscan aliviar la presión, y apare- causa anemia crónica. El tratamiento son los β-bloqueantes o el
cen las varices. Las más típicas son las esofágicas pero también tratamiento endoscópico con la fulguración de las lesiones con
existen varices gástricas, hemorroidales, ectópicas (en cualquier gas argón.
parte del tubo digestivo), recanalización de la vena paraumbilical,
shunts portosistémicos, etc., cualquiera de los cuales, si se rompe,
da lugar a hemorragias graves. 10.3.3. Peritonitis bacteriana espontánea
El diagnóstico se realiza con endoscopia, que permite clasifi-
carlas en función del tamaño y la presencia de puntos rojos. La infección del líquido ascítico en el paciente cirrótico se co-
noce como peritonitis bacteriana espontánea (PBE); se denomina
La primera endoscopia de cribado de varices se realiza cuando espontánea porque se produce en ausencia de perforación de vís-
se diagnostica al paciente de cirrosis o de HTP. cera intraabdominal La vía de infección es hematógena no por
de presión portal mayor de 10 mm Hg para la rotura de las varices Fig. 4-23 | Algoritmo de tratamiento de la hemorragia por varices esofá-
gicas. TIPS: derivación percutánea portosistémica intrahepática.
esofágicas Las principales complicaciones de la hemorragia por
Ligadura endoscópica
Fig. 4-24 | Algoritmo de profilaxis de las varices esofágicas. Son de alto 10.3.4. Síndrome hepatorrenal
riesgo las varices grandes (independientemente de que tengan o no puntos
rojos), y aquellas que tengan puntos rojos (independientemente del tamaño)
El síndrome hepatorrenal consiste en un fallo renal de origen
cera intraabdominal. La vía de infección es hematógena, no por
funcional causado por las alteraciones hemodinámicas que ocu-
paso directo de las bacterias intestinales al líquido ascítico. Es una
rren en las fases más avanzadas de la cirrosis hepática y comporta
infección grave que cursa con alta mortalidad. El microorganismo
una alta mortalidad.
más frecuente es Escherichia coli.
Puede aparecer en el curso de la enfermedad de forma espon-
La clínica, que puede ser inespecífica, consiste en distensión
tánea pero generalmente se da tras un desencadenante: infección
abdominal progresiva con dolor y en ocasiones incluso fiebre.
(PBE), hemorragia, diuréticos, hepatitis aguda alcohólica, etc.
El diagnóstico se realiza por punción del líquido ascítico. Se
Al ser una alteración funcional, el diagnóstico es por
considera PBE cuando en el contaje celular del líquido ascítico
exclusión:
aparecen más de 250 neutrófilos/mL. El diagnóstico definitivo
es el cultivo, pero es falsamente negativo en el 50 % (ascitis
Diagnóstico establecido de cirrosis y ascitis.
neutrofílica) de los casos. La existencia de un cultivo de líquido
Fracaso renal agudo.
ascítico positivo con menos de 250neutrófilos/mL se denomina
Falta de respuesta tras 2 días consecutivos de expansión de
bacterioascitis y debe considerarse como una PBE.
volumen con albúmina (1 g por kilogramo de peso) y retirada
El diagnóstico diferencial debe realizarse con la peritonitis
de diuréticos. En caso de que mejore, estaríamos ante un fallo
bac teriana secundaria (Tabla 4-13) (MIR 2005-2006, P010).
de origen prerrenal.
Ausencia de shock.
Ante la sospecha de peritonitis bacteriana secundaria, lo pri- No uso actual o reciente de fármacos nefrotóxicos (AINE, an-
mero que hay que hacer es una TC de abdomen. tibióticos nefrotóxicos, contrastes yodados, etc.).
Ausencia de signos macroscópicos de daño renal estructural,
definidos por:
El tratamiento consiste en:
Ausencia de proteinuria (> 500 mg/día).
Ausencia de microhematuria (> 50 eritrocitos por campo de
Antibióticos. Los más utilizados son las cefalosporinas de
gran aumento).
tercera generación (ceftriaxona o cefotaxima); aunque de-
Ecografía renal normal.
ben ajustarse a las características del medio y al antibiogra-
ma si los cultivos son positivos (MIR 2006-2007, P009;
MIR 2015-2016, P074). Ante una insuficiencia renal aguda en un paciente cirrótico, hay
Albúmina. Al menos en los casos graves (bilirrubina > 4 que hacer diagnóstico diferencial entre insuficiencia renal pre-
mg/dL y/o creatinina > 1,5 mg/dL) está indicada la infusión rrenal y síndrome hepatorrenal (ambos cursan con excreción
de dosis grandes de albúmina el día del ingreso y al tercer de sodio baja en orina) mediante la expansión de volumen con
día, para prevenir la disfunción renal que puede causar la suero y albúmina. Si se corrige, se trata de insuficiencia renal
PBE. Y es que una de las causas más frecuentes de muerte en prerrenal. Si no responde a la expansión de volumen, será un
la PBE es precisamente la insuficiencia renal. síndrome hepatorrenal.
Tabla 4-13. Diagnóstico diferencial de la peritonitis bacteriana espontánea y la peritonitis bacteriana secundaria
* Punto de corte 3,5g/dL. GASA: gradiente albúmina sangre-ascitis; N: normal; PBE: peritonitis bacteriana espontánea, PBS: peritonitis bacteriana secundaria;
PMN: polimorfonucleares; TC: tomografía computarizada.
Una vez establecido el diagnóstico de síndrome hepatorrenal, búmina) como el MARS o el Prometheus.
el tratamiento es la combinación de un vasoconstrictor esplácni-
co (en nuestro medio, terlipresina) con albúmina. A pesar de esto,
No toda disminución de consciencia en un paciente cirrótico es
el tratamiento falla en muchos pacientes; en este caso se pueden
una encefalopatía hepática. Si tras 24 horas de un tratamiento
utilizar terapias puentes como la terapia renal sustitutiva (diáli-
antiencefalopatía adecuado, el paciente no mejora, estaría indi-
sis) o la implantación de un TIPS como medida desesperada.
cada la realización de una TC craneal para descartar otra pato-
Finalmente, sólo el trasplante hepático es el tratamiento eficaz
logía (hemorragia, ictus, etc.). Otra indicación del TC en un pa-
para el síndrome hepatorrenal y debe plantearse en todos los pa-
ciente con sospecha de encefalopatía hepática es la presencia
cientes que lo hayan padecido.
de focalidad neurológica.
p p q
Tabla 4-15. Indicaciones de trasplante hepático. Rechazo: es una de las causas de pérdida del injerto a lar-
go plazo. Daña tanto el epitelio biliar como el endotelio
Enfermedad hepática con MELD ≥ 15 o Child ≥B7 vascular (venoso y arterial). Según su presentación puede
ser:
Excepciones al MELD:
Agudo celular (75 %): reversible, generalmente aparece
en el postoperatorio inmediato pero puede hacerlo en
Hepatocarcinoma Colangitis
cualquier momento. Se trata con corticoides a altas do-
Ascitis refractaria Polineuropatía amiloidótica familiar
sis. Puede llevar a la pérdida del injerto de forma brusca
Síndrome hepatopulmonar Fibrosis quística
Síndrome portopulmonar Poliquistosis pero la gran mayoría de las veces se controla con medi-
Oxaluria Colangiocarcinoma cación. Cuando se controla, luego no impacta negativa-
Síndrome de Budd-Chiari Otros tumores mente en la evolución del trasplante.
Crónico o ductopénico: rechazo larvado corticorresis-
p p 4 j j p q tente que produce daño a nivel de los conductos bilia-
ve a modo de ilustración (no hay que aprendérselo). res. No responde bien al tratamiento inmunosupresor y
puede llevar al retrasplante.
Mediado por inmunocomplejos: al contrario que en el
10.4.2. Complicaciones trasplante renal, el rechazo HLA dependiente mediado
por inmunocomplejos no tiene un papel muy importan-
La super vivencia de los pacien tes trasplan tados hepáti cos te en el trasplante hepático.
está en el 85-90 % al año y el 65-75 % a los 5 años. Las cau- Recidiva de la enfermedad de base: tanto el VHB como el
sas de mor tali dad vienen deter mi nadas por el mo men to del VHC vuelven a infectar el nuevo hígado, por lo que es ne-
trasplan te y se relacio nan di rectamen te con las compli cacio - cesario tratamiento antiviral para controlarlo. Además,
nes, sien do las qui rúr gi cas las más frecuen tes de for ma pre- las enfermedades autoinmunes como la CBP o la hepatitis
coz y las médi cas de for ma tardía. autoinmune pueden reactivarse tras el trasplante y dañar
el nuevo órgano.
Com plicacio nes médicas del trasplante hepático: Fac tores de riesgo cardiovascular: la medicación inmuno-
Infec cio nes: relacio nadas di rectamen te con la terapia supresora facilita la aparición de hipertensión arterial,
in muno supreso ra para prevenir el rechazo. Son más diabetes mellitus, osteoporosis e insuficiencia renal.
graves duran te los pri meros meses del trasplan te pero Tumores de novo.
pueden aparecer en cualquier momento.
Contraindicaciones generales (para todos los pacientes) Contraindicaciones específicas (paciente a paciente)
Micofenolato No precisa
Baja potencia (no en monoterapia)
Antimetabolitos Inhiben la síntesis de purinas monitorización
Toxicidad medular
Azatioprina No toxicidad renal
Género Mujer >> Hombre Mujer > Hombre Mujer >>>> Hombre
Histología Proliferación de hepatocitos normales, conductos biliares y células hepáticas Tumor vascular Hepatocitos sin atipia
g
génitas y asintomáticas (MIR 2005-2006, P012). Se producen por pruebas de imagen, siendo de elección la ecografía. En función de
ectasia vascular, no por hiperplasia ni por hipertrofia. El diag- la imagen ecográfica se clasifican del I al V (Fig. 4-25).
nóstico (que suele ser incidental) es por ecografía y, si hay dudas, Otros pilares del diagnóstico son la presencia de eosinofilia
por RM. No precisan tratamiento salvo que sean muy grandes y y la serología positiva para E.granulosus (pero recordad que tie-
den síntomas. Aparecen en el síndrome de Kasabach-Merritt ne alto VPP, bajo VPN).
(trombocitopenia, hemangioma gigante y coagulopatía de consu- Los tipos IV y V se consideran inactivos e inertes.
mo) (MIR 2014-2015, P035). Los tipos I y III se consideran viables, es decir con el parásito
activo.
Indicación de tratamiento: quistes viables (tipos I, II y III)
11.1.3. Adenoma hepático que sean sintomáticos o muy grandes (hay mucha discrepancia
en cuanto a definir que es grande, suele aceptarse más de 5-7
Tumor benigno, más frecuente en mujeres y muy relacionado cm). Los tipos IV y V no se tratan ya que están calcificados y sin
con la toma de anticonceptivos y las glucogenosis. Pueden causar viabilidad infecciosa.
síntomas como dolor o hemorragia por rotura y tienen cierto po- El tratamiento de la hidatidosis se basa en:
tencial de malignización (10 %). El diagnóstico es por TC o RM, y
el tratamiento, además de suspender los anticonceptivos, es qui- Medidas preventivas: higiénicas y veterinarias (manipula-
rúrgico, especialmente si hay sangrado o si son mayores de 5 cm. ción adecuada de las vísceras animales y el control sanitario
de los perros).
Cirugía: es el tratamiento de elección, está indicada ante la
11.1.4. Hidatidosis hepática presencia de quistes de gran tamaño, infectados, de locali-
zación anatómica vital y quistes superficiales o con riesgo
de rotura.
NOTA: No es como tal un tumor, pero en la pregunta MIR 2022-
2023, P012 incluyen el diagnóstico diferencial con el angioma.
Es una infección parasitaria.
Técni ca PAIR: con siste en aspi ración del quiste e inyec- Nódulo en ecografía
de cribado en hígado
< 1 cm > 1 cm
ción posterior de una sustan cia esclero san te (etanol). cirrótico o con hepatitis
crónica por VHB
Positivo Negativo
Es el tumor más paradig máti co de la en fer medad hepáti ca. Iniciar
Volver al cribado algoritmo
convencional diagnóstico
Es una compli cación de la ci rro sis hepáti ca, pero puede Hipervascularización arterial
+ washout en fases venosas
aparecer en pacien tes sin ci rro sis co mo por ejemplo, en in -
fección cró ni ca por VHB, in fección cró ni ca por VHC, en fer -
medad grasa no alco hó li ca y en mutacio nes de genes y tó xi -
Positivo Negativo
cos (MIR 2006-2007, P008).
Depen dien do del número, tamaño y lo cali zación pueden
ser desde asin to máti cos hasta pro ducir sín to mas por com- Diagnóstico de carcinoma hepatocelular
presión o in cluso fallo hepáti co. Fig. 4-26 | Algoritmo de seguimiento de los nódulos hepáticos. VHB: virus de
Tiene una in ci den cia del 4 % anual en los pacien tes con la hepatitis B. Med Clin (Barc). Forner A. 2016
ci rro sis y suele aparecer en tre los 50 y 70 años de edad
(MIR 2010-2011, P038).
TACE Entre 2-4 nódulos. Tamaño límite para que la TACE sea eficaz: 5-6 cm
Nota: Además del tamaño, también depende de la vascularización que se vea en las pruebas de imagen. Por ejemplo, en un
nódulo de 4 cm pero con muchos vasos nutricios, la TACE se puede intentar pero probablemente no será eficaz ya que alguna
arteria nutricia puede quedar sin embolizar y el tumor persistir y seguir creciendo. En ese caso se pasa a otro tratamiento.
Trasplante hepático Única opción si mala función hepática (Child ≥ 9, o Child B con ascitis)
Tiene que cumplir criterios de MILÁN
Nota: en la última guía clínica se introduce el concepto de downstaging: un tumor que supera por poco los criterios de MILÁN, se
puede tratar y si en la evolución se consigue que cumpla los criterios de MILÁN se puede valorar el trasplante
TACE: quimioembolización
2. Función hepática. Punto importante. Un paciente con una en- pueda trasplantar debe cumplir los criterios de MILAN: 1 nó-
fermedad avanzada, que viene a ser un CHILD B con ascitis no dulo único de < 5 cm, o bien 3nódulos siendo todos y cada uno
se le puede ofrecer ni resección, ni quimioembolización, ni de ellos < 3 cm, y no tener ninguna otra contraindicación para
tratamiento quimioterápico ya que su función hepática está el trasplante (v. apartado de Trasplante).
muy deteriorada y no lo aguantaría. En estos casos de función 3. Número y tamaño de los nódulos. Este es el punto principal
hepática deteriorada la única opción es el trasplante hepático. en la mayoría de preguntas MIR.
Con ello se trata a la vez la cirrosis y el tumor. Pero para que se
En resumen:
Carcinoma hepatocelular
Paciente con una enfermedad hepática avanzada (CHILD B/C),
muy sintomática, no trasplantable, bien por edad o por un tu-
Estadio Estadio Estadio Estadio Estadio mor, que excede los criterios de MILAN o es metastásico, y que
muy inicial inicial intermedio avanzado terminal
(0)
Único < 2 cm
(A)
Único o 2-3
(B)
Multinodular
(C)
Invasión portal/
(D)
No trasplantable
le afecta mucho a la calidad de vida: tratamiento paliativo sin-
Función hepática nódulos < 3 cm No operable afectación Función hepática
Pronóstico
preservada Función hepática Función hepática extrahepática en etapa terminal tomático.
PS 0 preservada preservada Función hepática PS 3-4
PS 0 PS 0 preservada Un paciente con una cirrosis avanzada o descompensada, que
PS 1-2
es un CHILD B con ascitis, solamente se le puede ofrecer tras-
plante hepático, y para ello debe cumplir los criterios de
Único 2-3 nódulos
MILAN.
≤ 3 cm
La opción que queda y que es la que constituye la mayoría de
Candidato óptimo
casos clínicos del MIR son pacientes con una buena función
para cirugía
hepática y sin síntomas relevantes. En estos casos hay que ver
el tercer pilar que decide el tratamiento: el número y tamaño
Sí No
Candidato a
trasplante de los nódulos.
Nódulo único de menos de 2 cm: resección quirúrgica o
Sí No ablación por radiofrecuencia. Ambas son igual de buenas.
¿Entonces cuál?, depende de la localización que puede in-
Tratamiento Ablación Resección Trasplante Ablación TACE Tratamiento
sistémico
BSC fluir en dificultad técnica para los dos tratamientos, expe-
Supervivencia
riencia del centro, etc.
> 5 años > 2,5 años ≥10 meses 3 meses
Nódulo único o bien 2-3 nódulos todos ellos menores de 3
Fig. 4-27 | Algoritmo de tratamiento del hepatocarcinoma. BSC: mejor trata-
cm. Si es un muy buen candidato quirúrgico se puede hacer
miento de soporte; PS: performance status; TACE: quimioembolización. Modi-
ficado de: EASL CPG 2018: management of hepatocellular carcinoma. resección hepática. NOTA importante: si el nódulo es único
Puntos clave
La primera prueba a solicitar en un paciente con coles tasis es una ecografía abdominal.
El síndrome de Gilbert cursa con hiperbilirrubinemia indirec ta.
Los virus con vocales (A, E) se tras miten por vía fecal-oral, no cronifican (salvo el E en inmunodeprimidos). Los virus con consonan-
tes (B, C, D) se tras miten por vía parenteral.
HbsAg+: presencia del virus. HbeAg y DNA-VHB: marcadores de replicación/infec ción ac tiva. El AntiHbs ais lado indica vacunación.
La IgM-AntiHbc indica hepatitis aguda por VHB
Fase inmunotolerante: HbsAg+, DNA elevado, AST-ALT normales. Sin lesión hepática. Portador sano: HbsAg+, DNA < 2000, AST-ALT
normales. En es tas 2 fases no es tá indicado el tratamiento.
Hepatitis crónica: HbsAg+, HbeAg +/-, AntiHbc IgG+, AntiHbs negativo, DNA > 2.000-20.000
Indicación de tratamiento con tenofovir o entecavir: transaminasas elevadas, DNA-VHB elevado y daño hepático en biopsia o
FibroScan®.
El VHB no se cura. Con inmunosupresión/quimioterapia se puede reac tivar.
La hepatitis C se cura con antivirales de ac ción direc ta. El sofos buvir es pangenotípico.
El VHD solo puede infec tar a pacientes que tengan hepatitis B. Coinfec ción del VHD. En pacientes con hepatitis aguda B (AntiHbc-
IgM+). Sobreinfec ción del VHD. Peor. Más ries go de fulminante. Más ries go de cronicidad. Más progresión a cirrosis. En pacientes
AntiHbc-IgG+.
VHE. Más peligroso en embarazadas. Puede cronificar en pacientes inmunosuprimidos.
1ª causa de hepatotoxicidad por fármacos: el paracetamol. Tratamiento: N-acetilcis teina.
Fallo hepático fulminante: encefalopatía y coagulopatía. Tratamiento: soporte y trasplante.
Hepatopatía por alcohol. Típico GOT/GPT > 2.
Hepatitis autoinmune. Anticuerpos positivos (ANA, AML, SLA/LP, LKM) + IgG alta + biopsia (hepatitis de interfase, células plas máti-
cas). Tratamiento: corticoides e inmunosupresores.
Colangitis biliar primaria. Mujeres; coles tasis; vía biliar intrahepática; asociación con otras autoinmunes; AMA-M2; IgM elevada; Tra-
tamiento: ursodeoxicólico y fibratos si no responde.
Colangitis es clerosante primaria. Varones; coles tasis; colitis ulcerosa asociada con mucha frecuencia; es tenosis y dilataciones seg-
mentarias de la vía biliar; ries go de colangiocarcinoma.
Enfermedad hepática por grasa. Manifes tación hepática del síndrome metabólico. Res to de es tudios de hepatopatía negativos. Tra-
tamiento: dieta y ejercicio.
Hemocromatosis hereditaria. Gen HFE. Aalelo C282Y (cromosoma 6). Aumento de ferritina con IST elevado. Enfermedad sis témica.
Alto ries go de carcinoma hepatocelular. Tratamiento: sangrías periódicas. Si no lo tolera: quelantes del hierro vía oral (des ferroxiami-
na, des ferasirox).
Enfermedad de Wilson. Gen ATP7B (cromosoma 13). Acumulación del cobre. Diagnós tico: ceruloplas mina baja, cobre en orina eleva-
do, cobre libre en sangre aumentado. Clínica hepática y neurológica. Anillo de Kayser-Fleis cher. Tratamiento: trientina y zinc.
Déficit de α-1-antitripsina. Cromosoma 14. En el pulmón hay enfisema por falta de α1AT. En el hígado es una enfermedad de depósi-
to. Variabilidad de expresión fenotípica.
Cirrosis cardiaca. Por enfermedad cardiaca con acumulación retrógrada de sangre, conges tión hepática. Dato típico: as citis con pro-
teínas altas. Tratamiento: el de la cardiopatía.
La cirrosis hepática es la fase final donde convergen numerosas enfermedades hepáticas, es pecialmente la hepatitis C y el alcohol.
Es reversible si se corrige el fac tor precipitante. Todo paciente cirrótico debe ser evaluado mediante téc nicas de imagen (eco y en-
dos copias) y analíticas para es tablecer su situación funcional y realizar el des pis taje de complicaciones.
Las principales complicaciones de la cirrosis derivan de la HTP y son: la as citis, las varices, la peritonitis bac teriana es pontánea, el
síndrome hepatorrenal y la encefalopatía hepática.
El tras plante hepático es el tratamiento en las hepatopatías en es tado terminal. La inclusión en lis ta se es tablece por función hepá-
tica (Child y MELD) aunque exis ten excepciones al MELD. Los fármacos inmunosupresores más importantes son los inhibidores de
la calcineurina.
El adenoma, la hiperplasia nodular focal y los angiomas son los tumores hepáticos benignos.
El hepatoma y colangiocarcinoma son los tumores malignos primarios hepáticos + frecuentes.
Tratamiento del hepatoma. Curativos: cirugía, tras plante hepático y ablación percutánea. Paliativos: quimio o radioembolización, y el
Sorafenib.
Las metás tasis hepáticas son asiento frecuente de tumores diges tivos, pulmón, mama y melanoma.
Conducto Conducto
hepático derecho hepático izquierdo
Conducto
hepático común Colelitiasis
Hígado
Vesícula
biliar
Cístico
Coléodoco
Eco
Páncreas
Papila
Conducto
pancreático
Fig. 5-2 | Colelitiasis.
Fig. 5-1 | Anatomía de la vía biliar.
3. Colelitiasis o litiasis biliar Quirúrgico. La colecistec tomía puede ser abierta o por lapa-
roscopia, siendo la laparoscópica el método quirúrgico de
Concepto. Es la presencia de cálculos (litiasis) en el interior de elección: menos dolor postoperatorio, menos complicacio-
la vesícula biliar (Fig. 5-2). El barro biliar se considera una fase nes postoperatorias, menos estancia, recuperación más rá-
previa a la formación de las litiasis. Existen varios tipos de cálcu- pida (MIR 2009-2010, P040).
los (Tabla 5-1). El desequilibrio entre colesterol-sales biliares- Médico. El tratamiento de la colelitiasis mediante ácido ur-
fosfolípidos es lo que origina la sedimentación y formación de las sodeoxicólico o litotricia es muy controvertido, por no ha-
litiasis. Los niveles de colesterol por sí solos no se han relaciona- ber demostrado suficiente eficacia. La evidencia que hay al
do con la formación de litiasis, lo cual parece depender más de los respecto es escasa y de baja calidad. En general, se prefiere
niveles de HDL y de triglicéridos. el uso del ácido ursodeoxicólico en casos que no pueden ser
operados por ser un fármaco seguro.
Tabla 5-1. Tipos de litiasis biliares (no es muy importante, sin trascendencia clínica, es dudoso que lo pregunten)
Frecuencia 80 % <1% 20 %
Obesidad, edad, pérdida de peso brusca, estrógenos (embarazo), disminución de Cirrosis alcohólica, hemólisis, nutrición
Etiología
absorción de sales biliares en el íleon (cirugía, ileítis, sobrecrecimiento bacteriano) parenteral, colangitis de repetición
Se produce cuando un cálculo se coloca a nivel del orificio Comentado también en el tema de obstrucción intestinal. Es
de salida de la vesícula biliar, ocupando la luz del conduc to cís- una obstrucción del intestino delgado debido a una litiasis de
tico (Fig. 5-7). Esto origina un gran espasmo de la vesícula, que
intenta vaciar la bilis. Por ello, el cólico biliar suele aparecer
Tabla 5-3. Esquema de las complicaciones la vía biliar
en períodos posprandiales, cuando la vesícula intenta vaciarse y
su drenaje está obstruido. El diagnóstico es clínico: dolor in- Ictericia
tenso en el hipocondrio derecho, de tipo cólico, sin fiebre, no
tiene por qué alterar la analítica, pero puede originar una ele- SÍ NO
vación leve del perfil hepático. Tratamiento: analgésicos y an-
tiinflamatorios en la fase aguda. Pasado el episodio agudo se SÍ Colangitis Colecistitis
debe realizar una colecistectomía electiva (programada). Fiebre
NO Coledocolitisais Cólico biliar
Colangiocarcinoma
Pancreatitis aguda Inflamación del Dolor + (acompañada de Clínica y analítica Ver pancreatitis
litiásica páncreas elevación amilasa y lipasa)
Ante cualquier complicación de la colelitiasis (cólico biliar, coledocolitiasis, Colecistitis aguda, sobre todo en diabéticos que tienen riesgo de padecer una
colangitis, pancreatitis) colecistitis enfisematosa
gran tamaño impactada en el íleon, que ha salido de la vesícula Tratamiento: enterolitotomía (MIR 2019-2020, P022), ex-
biliar al intestino a través de una fístula bilioentérica directa- tirpación del cálculo enclavado a nivel de la válvula ileocecal del
mente sin pasar por el colédoco. La clínica es la de un cólico biliar intestino delgado (Figuras 5-10 a 5-11).
que no sólo no mejora con el tratamiento médico, sino al que se
le asocia la sintomatología típica de una obstrucción intestinal
con dolor y distensión abdominal, vómitos, abdomen timpánico y 4.3. Colecistitis aguda
ruidos metálicos. Es típica la radiografía de abdomen con aerobi-
lia, datos de obstrucción del intestino delgado (niveles hidroaé- Es una inflamación e infección de la vesícula biliar. Se dis-
reos) observándose a veces la litiasis intraluminal (MIR 2005- tinguen tres formas clínicas: colecistitis litiásica, colecistitis
2006, P016). alitiásica y colecistitis enfisematosa (Fig. 5-12).
Cálculo impactado
en el cístico
Cólico biliar
Fig. 5-6 | Barro biliar. Se aprecia que el barro biliar es hiperecogénico, pero no - Dolor
deja sombra posterior. Se mueve al mover al paciente. Ten en cuenta que otra
- No fiebre
imagen ecográfica que es hiperecogénica y que no deja sombra son los pó-
lipos vesiculares, pero son de aspecto redondeado (v. Fig 5-24). Ultrasonogra- - Ausencia de alteración analítica o muy leve por vecindad
fía endoscópica. Aplicaciones diagnósticas y terapéuticas. Modesto José
Varas Lorenzo. ©2008 Editorial Médica Panamericana. Fig. 5-7 | Cólico biliar.
Síndrome de Mirizzi.
Una piedra se enclava en
el cístico y empuja y obstruye
la vía biliar extrahepática.
Se produce dilatación de
la vía biliar por encima de
Signos ecogástricos Colecistitis la obstrucción.
de colecistitis - Dolor
- Fiebre
- Paredes engrosadas - No da ictericia
- Líquido perivesicular (diagnóstico diferencial con colangitis) Fig. 5-13 | Síndrome de Mirizzi. Cirugía AEC. Manual de la Asociación Espa-
ñola de Cirujanos. ©2010 Editorial Médica Panamericana.
Fig. 5-12 | Colecistitis. El tratamiento consiste en una colecistectomía. Si pa-
ciente es muy mayor o presenta muchas comorbilidades que hacen inasu- Tratamiento. Colecistectomía urgente: cuanto antes mejor
mible el riesgo quirúrgico se debe realizar una colecistostomía. (primeras 24-72 horas), o incluso dentro de la primera semana
tras el diagnóstico una vez se hayan estabilizado las comorbilida-
des del paciente (si tenía alguna). Inicialmente hay que estabilizar
4.3.2. Colecistitis alitiásica al paciente con sueroterapia, analgésicos y antibióticos (deben
cubrir bacterias de origen intestinal del tipo bacilos gramnegati-
Supone menos del 10% de las colecistitis. La in flamación e vos; de elección es la piperacilina-tazobactam, y como alternativa
in fección cur san en una vesícula sin litiasis. Es típica de pa- de menor potencia, la amoxicilina-clavulánico). Si la colecistec-
cien tes muy graves con estan cia en UVI, en pacien tes con nu- tomía no se pudiera realizar en la primera semana, habría que es-
trición paren teral total o con SIDA. Gér menes: gramnegativos, perar 6 semanas (dando tiempo a que se «enfríe» la zona) para
estreptococos, clostridios. Se suele tratar inicialmen te con co- extirparla.
lecistostomía o bien con colecistectomía. En pacientes muy ancianos, o con muchas comorbilidades y al-
to riesgo quirúrgico, y en casos de colecistitis alitiásicas, se puede
realizar un drenaje biliar mediante colecistostomía percutánea
4.3.3. Colecistitis enfisematosa (MIR 2010-2011, P041), que consiste en puncionar la vesícula a
4.4. Coledocolitiasis
Fig. 5-19 | Coledocolitiasis diagnosticada por colangio-RM. Cirugía AEC.
Manual de la Asociación Española de Cirujanos. ©2010 Editorial Médica Pa-
Es la presencia de cálculos en el colédoco. La mayoría de las namericana A, B y C. Radiología esencial. SERAM Sociedad Española de Ra-
veces proceden de la vesícula pero también se pueden formar de diología Médica. ©2010 Editorial Médica Panamericana.
novo fuera de la vesícula biliar, lo que explica la presencia de
coledocolitiasis en pacientes colecistectomizados (sin vesícula
biliar) (Figuras 5-15 a 5-18) (MIR 2011-2012, P003; MIR 2017-
2018, P006).
Clínica. La presencia de litiasis en el colédoco puede no dar
síntomas si deja que la bilis fluya a su través. Pero si la litiasis
obstruye el colédoco lo suficiente, origina dolor abdominal y
colestasis, sobre todo ictericia y algo de coluria. Es muy raro
que una coledocolitiasis produzca acolia, ya que algo de bilis
pasa siempre. La colestasis cursa con aumento de bilirrubina,
GGT y FA. Si la bilis retenida se infecta se origina una colangi- Fig. 5-20 | Imagen ecoendoscópica de coledocolitiasis. Ultrasonografía en-
doscópica. Aplicaciones diagnósticas y terapéuticas. Modesto José Varas
tis. Lorenzo. ©2008 Editorial Médica Panamericana.
Una forma clínica particular se da cuando el organismo ex-
pulsa la piedra del colédoco, lo que se denomina expulsivo bi-
liar. En ese momento se produce un pico de transaminasas que
recuerda a una hepatitis (AST y ALT >1000), las cuales descien-
den rápidamente al desatascarse la vía biliar.
Es la infec ción de la bilis retenida por encima del «stop» Adenomas de la vesícula biliar: son muy raros y son hallaz-
en el colédoco, frecuentemente por coledocolitiasis (Fig. 5-22) gos en una pieza de colecistectomía.
(MIR 2009-2010, P039). Trasformaciones seudotumorales/hiperplásicas:
Clínica. Es muy típica la tríada de Charcot:dolor en el hipo- Adenomiomatosis: proliferación del epitelio superficial
condrio derecho + fiebre + ic tericia (MIR 2019-2020, P132). de la vesícula.
Hay leucocitosis y datos de infección (síndrome de respuesta Colesterolosis: acumulación de colesterol en la pared ve-
inflamatoria sistémica, SIRS). Los microorganismos aislados sicular de forma difusa. La forma localizada son los póli-
con mayor frecuencia son bacterias intestinales, entre ellas E. pos de colesterol (Fig. 5-23). Son muy frecuentes y se ob-
coli, enterococo, Klebsiella y Bacte roi des (MIR 2006-2007, P013). servan como imágenes hiperecogénicas o isoecogénicas
Una forma más grave de colangitis en pacientes mayores de 70 dependientes de la pared vesicular que no dejan sombra
años,es la que cursa además con alteración del nivel de cons- posterior (diagnóstico diferencial con la colelitiasis). Son
ciencia e hipotensión (pentada de Reynolds). benignos, pero está indicada la colecistectomía si su ta-
maño es mayor de 1 cm o si presentan crecimiento en eco-
grafías sucesivas.
Otra entidad que puede provocar dolor, fiebre e ictericia es la
hepatitis aguda enólica (cuidado al leer los casos clínicos).
5.2. Malignos
Diagnóstico. Mediante la tríada clínica: dolor + fiebre + icte-
ricia. La ictericia implica aumento de bilirrubina. Se acompaña En este grupo se incluyen el carcinoma vesicular, el colan-
de elevación de GGT y FA. Las técnicas de imagen nunca diag- giocarcinoma y los tumores periampulares.
nostican una colangitis, solamente confirman la presencia de
litiasis y la dilatación del colédoco.
Tratamiento. Antibióticos, sueroterapia y CPRE. Mediante la 5.2.1. Carcinoma vesicular
CPRE se realiza esfinterotomía, se extrae el cálculo y se limpia
el colédoco. Tras el episodio agudo se debe realizar una colecis- Es el tumor más frecuente de todo el árbol biliar. El más fre-
tectomía (MIR 2014-2015, P047). cuente es el adenocarcinoma, que es más habitual en mujeres.
Los factores de riesgo, a veces cuestionados por algunos auto-
res, son: colelitiasis, pólipos de más de 15 mm y vesícula «en
5. Tumores de la vía biliar porcelana» (calcificación difusa de la pared vesicular). El alco-
hol no se ha demostrado que sea un factor de riesgo de carci-
Pueden ser benignos o malignos. noma de vesícula biliar, aunque sí de colangiocarcinoma de la
vía biliar (MIR 2015-2016, P080).
Clínica: sólo da síntomas cuando es muy avanzado: dolor,
ictericia, pérdida de peso, síntomas por el efecto masa. Diag-
nóstico: suele ser un hallazgo mediante ecografía o TC, y en el
momento del diagnóstico suele estar muy avanzado. Trata-
miento: colecistectomía y hepatectomía del lecho vesicular si
está localizado.
Bacterias
entéricas (E. Coli)
Sobreinfección de la
bilis acumulada
Tratamiento:
CPRE Colangitis
(extraer la piedra y - Dolor
drenar la vía) - Fiebre
+ Antibióticos - Ictericia
Fig. 5-23 | Pólipos vesiculares. Los pólipos vesiculares son isoecogénicos y
Fig. 5-22 | Colangitis aguda. CPRE: colangiopancreatografía retrógrada en- no dejan sombra posterior. Sin embargo, las litiasis son hiperecogénicas y
doscópica. dejan sombra posterior (v. fig.5-3).
5.2.2. Colangiocarcinoma
Colangiocarcinoma hiliar
o tumor de Klatskin
Colangiocarcinoma
distal
Fig. 5-24 | Colangiocarcinoma. Fig. 5-26 | Colangiocarcinoma hiliar. SERAM. Radiología esencial. ©2010 Edi-
torial Médica Panamericana.
5.2.3. Tumores periampulares Fig. 5-27 | Ampuloma. Ultrasonografía endoscópica. Aplicaciones diagnós-
ticas y terapéuticas. Modesto José Varas Lorenzo. ©2008 Editorial Médica
Son tumores que se localizan en la encrucijada duodeno-bi- Panamericana.
lio-pancreática e incluyen el adenocarcinoma de páncreas, el
colangiocarcinoma distal, el adenocarcinoma de duodeno (ra- Diagnóstico. Se realiza mediante la toma de biopsias endos-
ro) y el ampuloma (Fig. 5-27). Si aparecen en pacientes jóvenes cópicas y la radiología. Para la evaluación de la extensión loco-
es obligatorio descartar síndromes genéticos de poliposis coló- rregional (T y N) de estos tumores es muy útil la ecoendosco-
nicas. pia.
Clínica. Ic tericia obstruc tiva indolora. Algunos de estos tu- Tratamiento (MIR 2004-2005, P020). Duodenopancreatec-
mores (carcinoma duodenal y ampuloma) sangran y se pueden tomía cefálica (operación de Whipple) si es resecable. Solamen-
presentar como hemorragia digestiva. Clásicamente la presen- te el 20-30 % de los casos se puede resecar al diagnóstico. En el
cia de ic tericia y anemia es equivalente a ampuloma caso de ampuloma muy localizado se puede realizar ampulec to-
(MIR 2009-2010, P036). mía endoscópica.
Véase a continuación la siguiente vídeo clase Vídeo 5-1.
Puntos clave
Anatomía y viaje de la bilis. Conduc tillos biliares -> conduc to hepático derecho e izquierdo -> conduc to hepático común -> vesícula
biliar -> conduc to cís tico -> colédoco -> segunda porción duodenal.
Colelitiasis. Piedras o litiasis en la vesícula biliar. Muy frecuente. Casi siempre asintomático. Diagnós tico: ecografía. Tratamiento:
ninguno, salvo excepciones (Tabla 5-4).
Cólico biliar. Dolor muy intenso en el hipocrondrio derecho. Sin fiebre ni ic tericia.
Íleo biliar. Salida de una piedra al intes tino y obs truc ción de és te a nivel de la válvula ileocecal.
Colecis titis. Inflamación de la vesícula biliar, casi siempre por colelitiasis. Dolor y fiebre. No tiene por qué producir ic tericia, aunque
se puede alterar un poco el perfil hepático por vecindad. Tratamiento: quirúrgico. Si el paciente presenta muy mal es tado general o la
colecis titis es alitiásica: drenaje por colecis tos tomía.
Coledocolitiasis. Piedras en el colédoco. Clínica: dolor, alteración del perfil hepático con predominio de la coles tasis, sin fiebre. Diag-
nós tico por imagen. Tratamiento: CPRE.
Colangitis. Dolor + fiebre + ic tericia. Tratamiento: CPRE.
Colangiocarcinoma. Tumor más frecuente de la vía biliar. El que se sitúa en la zona del hilio hepático se denomina tumor de Klats -
kin. Clínica: ic tericia indolora. En principio no da fiebre salvo sobreinfec ción.
Ampuloma. Sos pechar en caso de ic tericia y datos de hemorragia diges tiva.
Una ic tericia indolora siempre debe hacer sos pechar patología maligna. Una ic tericia con dolor o fiebre es raro que se deba a un
tumor.
Datos de deshidratación: debido a la acumulación de líquido en la celda pancreática (tercer espacio) se produce hemoconcentración y puede haber aumento de
creatinina, BUN, urea, hematocrito, hipernatremia. Son datos que sugieren mal pronóstico porque implican pérdida de volemia intravascular efectiva por
extravasación secundaria a la inflamación
Por la inflamación aguda: leucocitosis, neutrofilia, aumento de reactantes fase aguda (PCR)
Hipocalcemia
Aumento de bilirrubina o transaminasas: indica obstrucción de la vía biliar por el cálculo, o bien simplemente por el edema de la cabeza del páncreas que «atrapa» al
colédoco distal y lo comprime
Aumento de amilasa: hay amilasa pancreática y salival. Para pensar en pancreatitis aguda debe haber un aumento de al menos 3 veces el valor alto de la normalidad.
No es 100 % específica ya que se eleva en otros cuadros inflamatorios abdominales: diverticulitis, vómitos de repetición, isquemia intestinal, perforación intestinal.
La insuficiencia renal también aumenta la amilasa. Un suero de una pancreatitis por hipertrigliceridemia, puede tener unos falsos niveles normales de amilasa
(MIR 2006-2007, P014) por un problema de diluciones de laboratorio. Por tanto, atención, una pancreatitis por hipertrigliceridemia puede tener amilasa sérica
normal. La pancreatitis crónica tampoco tiene por qué elevar la amilasa. La cifra de amilasa no es un factor de mal pronóstico (MIR 2012-2013, P043; MIR 2009-
2010, P037). Su ausencia tampoco descarta una pancreatitis aguda
La amilasa se eleva en muchas situaciones, por ello se necesita una gran elevación (3 veces el valor normal) para pensar en pancreatitis. No correlación con
el pronóstico
Aumento de lipasa: más sensible y específica que la amilasa. Su elevación descarta un origen salival de la amilasa. Tarda más días en normalizarse (15 días) que la
amilasa (5 días). Al igual que la amilasa, las cifras de lipasa no se correlacionan con el pronóstico (MIR 2012-2013, P043).Y también como la amilasa, se eleva sin
significado patológico en la insuficiencia renal
g q p , p
Resonancia magnética: mucho menos disponible que la TC. Al de causa no aclarada (idiopáticas) para intentar conocer la
igual que la ecoendoscopia, se realiza en caso de pancreatitis etiología, que con frecuencia es la microlitiasis.
g ,q
Edad avanzada, obesidad, otras comorbilidades.
Criterios de Ransom (Tabla 6-4). Poco utilizados en la prácti-
1.3. Pronóstico ca clínica habitual porque requieren 48 horas para calcularlos.
Estos criterios no incluyen amilasa, lipasa ni bilirrubina.
La mayoría de las pancreatitis agudas (90 %) son leves y el
pronóstico es bueno, ya que se resuelven en 7-10 días. Las formas Estos criterios pronósticos tienen un alto valor predictivo ne-
graves tienen más mortalidad (30-40 %). Globalmente la morta- gativo, es decir, si son negativos, con mucha probabilidad la pan-
lidad es del 10-15 %. creatitis no será grave.
Ya hemos diagnosticado una pancreatitis por la clínica (dolor Sin embargo no tienen un alto valor predictivo positivo. Es
abdominal epigástrico irradiado en cinturón) + la analítica (au- decir, que si dan altos (PCR>150, BISAP 3) puede que la pancreati-
mento 3 veces por encima del valor de la normalidad de la amilasa tis sea grave (lo dirán los criterios de Atlanta), o puede que sea
y la lipasa). En caso de duda diagnóstica (dolor con amilasa/lipasa leve.
normal), podríamos haber usado la imagen para cumplir dos de
los tres criterios. Ahora hay que saber si es leve, moderada o gra-
Los criterios de Ransom eran más preguntados anterior-
ve. Para ello se utilizan los criterios de Atlanta (Tabla 6-3).
mente, ahora es raro que vuelvan a hacerlo.
Grado Descripción Como puedes ver, muchos se han comentado por separado. La edad forma
parte del BISAP, los leucocitos forman parte del SIRS, la glucosa indica
Leve Ausencia de complicaciones locales y sistémicas (no hay fallo incapacidad del páncreas para abastecer al organismo de insulina, la
orgánico) hemoconcentración es el BUN y hematocrito, la PaO2 < 60 mm Hg es en sí
mismo un fallo orgánico.
Moderada Presencia de complicación local o de fallo orgánico transitorio
(< 48 horas) RECUERDA
Ransom es LEGAL (Ldh, Edad, Glucosa, Ast, Leucocitos) al ingreso,
Grave Presencia de fallo orgánico persistente (> 48 horas) pero no se usa en la práctica clínica por tardar más de 48 h en
definirse.
¿Cuándo utilizar la cirugía en un caso de pancreatitis Sepsis en caso de sobreinfección. Shock séptico
aguda?
Hematológicas: coagulación intravascular diseminada (CID), trombosis
Para eliminar la causa (litiásica). En caso de pan creatitis vasculares (venosa profunda, vena esplénica-porta)
aguda leve secun daria a litiasis se recomien da colecistecto-
mía an tes del alta para evitar recurren cia de la pan creatitis. RECUERDA
Si el fallo orgánico dura < 48 horas es una pancreatitis moderada. Si
Si la pan creatitis es litiásica pero hay datos de complica-
dura > 48 horas es una pancreatitis grave
Todas ellas puedes ser estériles o infectadas Fig. 6-13 | Algoritmo del manejo de la necrosis pancreática. PAAF: punción
aspiración con aguja fina; PCR: proteína C reactiva.
semanas porque muchos disminuyen de tamaño y se reab- Seudoaneurisma. Debido a la inflamación local se pueden
sorben parcialmente en ese tiempo. El tratamiento del seu- producir aneurismas que afectan a la arteria esplénica. Si se
doquiste se realiza mediante drenaje endoscópico abocando el rompe hacia el tubo digestivo se presenta como un cuadro de
interior del quiste al tubo digestivo (Fig. 6-18): quistogas- hemorragia digestiva.
trostomía, quistoduodenostomía. Si no es posible, se realiza
por vía radiológica. El último recurso es la cirugía. Si el seudo-
quiste o un conducto pancreático principal se rompe hacia el 2. Pancreatitis crónica
peritoneo, puede originar una ascitis pancreática (MIR 2015-
2016, P014). Nota: sospechar ascitis pancreática ante un pa- Consiste en la inflamación crónica del páncreas que conlleva
ciente con antecedente de pancreatitis aguda y formación de una insuficiencia pancreática tanto de su función endocrina en
seudoquiste, que consulta por ascitis con niveles muy altos de relación a la insulina (diabetes) como de su función exocrina en
amilasa (> 1.000 U/L). La ascitis pancreática se trata con diuré- relación a la absorción de nutrientes (diarrea, malabsorción). La
ticos y, en formas refractarias, con análogos de la somatosta- forma más frecuente de presentación es a modo de reagudizacio-
tina (octreotida) que inhiben la secrección e los ductos pan- nes de una pancreatitis aguda sobre una crónica. La pancreatitis
creáticos. crónica aumenta el riesgo de cáncer de páncreas pero no está
probada la utilidad del cribado en estos pacientes.
Duodeno
Es posible que pregunten pues «está de moda»: el aumento de
IgG4 se da en la pancreatitis crónica autoinmune de tipo 1. Una
masa con ictericia puede no ser un cáncer, sino la forma de
presentación de la tipo 1. Tratamiento eficaz: corticoides.
T Tóxica El alcohol es la causa más frecuente. El tabaco es igual de tóxico que el alcohol para la pancreatitis crónica. Un paciente con pancreatitis crónica
tiene que dejar de fumar y de beber
G Genética Fibrosis quística en niños. Hereditaria: pacientes con antecedentes familiares de pancreatitis crónica que desarrollan pancreatitis precozmente
ENFOQUE MIR: de moda, pueden preguntar: la IgG4 es de la tipo 1. Una masa con ictericia puede no ser un cáncer sino la forma de
presentación de la tipo 1. Tratamiento eficaz con corticoides
A Autoinmune
Ver texto
O Obstructiva Una obstrucción crónica al drenaje del páncreas va poco a poco inflamando y generando fibrosis pancreática hasta producirse una
pancreatitis crónica
p , g
crimales (síndrome de Mikulicz), fibroesclerosis multifocal,
fibrosis mediastínica, seudotumor inflamatorio en multitud Diabetes mellitus como manifestación de insuficiencia pan-
de órganos, etc. En el páncreas se presenta como masa pan- creática endocrina. Requiere destrucción del 75 % del páncre-
creática e ictericia obstructiva (lo que se confunde muchísimo as, por lo que aparece antes que la diarrea/malabsorción. Es
con cáncer de páncreas). Se trata con corticoides. Presenta una diabetes de difícil control.
una alta recurrencia (MIR 2017-2018, P039). Diarrea y esteatorrea como manifestación de insuficiencia
Tipo 2. Más prevalente en Europa y Estados Unidos, en mayo- pancreática exocrina. El páncreas tiene una gran reserva fun-
res de 50 años e igual entre sexos. Sin elevación de IgG4. Se cional, por lo que, si aparece, indica que se ha perdido el 90 %
asocia con la enfermedad inflamatoria intestinal (igual que la del tejido pancreático. La IPE (insuficiencia pancreática exo-
colangitis esclerosante primaria, CEP). Sin masa en páncreas. crina) cursa con diarrea, pérdida de peso, desnutrición y elas-
No es una enfermedad sistémica, sino que está limitada al tasa fecal muy baja (MIR 2007-2008, P015). En caso de que
páncreas. En la biopsia se hallarán granulomas. También se exista IPE está indicado el tratamiento sustitutivo con enzi-
trata con corticoides. No suele recurrir. mas pancreáticas.
2.4. Tratamiento
Páncreas
Ducto
B pancreático
Duodeno
Yeyuno
B A
Después
Hepático-yeyunostomía
4. La yeyuno-yeunostomía
restablece la continuidad
del trayecto digestivo
Gastro-yeyunostomía
Si el conducto de Wirsung no está dilatado, se reseca la zona
del páncreas más afectada. Lo más normal es hacer una Pancreático-yeyunostomía
duodenopancreatectomía cefálica (técnica de Whipple).
Operación de resec ción (Fig. 6-22). Fig. 6-22 | Cirugía resectiva: técnica Whipple.
Tabla 6-8. Repaso de los principales marcadores inmunohistoquímicos, que ayudan en el diagnóstico de los tumores (MIR 2020-2021, P003; MIR 2021-
2022, P003)
CDX2 Tumores del tubo digestivo (intestino delgado y colon), así como en metástasis
de estos tumores en otros órganos
Tumor pancreático
Edad 5ª-7ª década 5ª-7ª década 5ª-7ª década 5ª-7ª década 2ª-3ª década
Microquístico, panal de abeja Quiste unilocular, Dilatación CPP > 5 mm Dilatación de ramas Masa de
Oligoquístico septos Es único (unifocal) secundarias componente
Imagen Son multifocales. Afectan quístico y sólido
a varias ramas
secundarias del CCP
Amilasa baja Amilasa baja Amilasa alta Amilasa alta Amilasa baja
Bioquímica
del quiste
CEA < 5-20 ng/mL CEA > 200 ng/mL CEA > 200 ng/mL CEA > 200 ng/mL ¿?
CEA: antígeno carcinoembrionario; CPP: conducto pancreático principal; IPE: insuficiencia pancreática exocrina; PAAF: punción aspiración con aguja fina;
TPMI: tumor papilar mucinoso intraductal.
Cortesía de la Dra. García García de Paredes.
Puntos clave
Pancreatitis aguda
La causa más frecuente de pancreatitis aguda es la litiasis biliar. La segunda causa es el alcohol.
La mayoría de pancreatitis agudas son leves.
El diag nós tico de la pancreatitis aguda necesita 2 de 3 criterios: clínica/analítica/imagen.
La clínica típica es dolor epigás trico irradiado en cinturón que mejora con la flexión de tronco.
La analítica típica es aumento de amilasa y lipasa (> 3 veces el valor alto de la normalidad).
La ecografía es útil para ver litiasis como causa de la pancreatitis.
La TC es la téc nica que mejor evalúa el páncreas. No se debe hacer antes de 48 horas porque puede ser normal. Hacerla tras 48-
72 horas del debut de la pancreatitis.
Indicaciones de la TC: duda diagnós tica, mala evolución clínica, datos pronós ticos de gravedad.
Clasificación: leve, moderada, grave según los criterios de Atlanta. Antes de clasificarla podemos saber o intentar predecir el grado
de gravedad con varios criterios pronós ticos: hemoconcentración, BISAP, APACHE, PCR a las 48 horas, Ransom, SIRS persis tente,
etc.
Tratamiento: en general de soporte. Introducir la comida en cuanto se pueda: si es leve, hacerlo pronto por vía oral. Si es grave: vía
nasogás trica/nasoyeyunal. Si hay íleo paralítico: nutrición parenteral.
Si la pancreatitis aguda es grave litiásica: CPRE precoz.
Si pancreatitis aguda es grave litiásica con colangitis aguda: CPRE muy urgente.
Complicaciones sis témicas en las primeros 7-14 días.
Complicaciones locales tras las primeras 2 semanas:
Colecciones agudas: frecuentes, aunque se suelen reabsorber. Si no se forma seudoquis te: el 85 % se dan en cola y el 85 % son
ais lados. Tratamiento conservador. Sólo se tratan los sintomáticos mediante drenaje.
Necrosis: diagnós tico por TC. No es tán indicados los antibióticos profilác ticos. Si se sos pecha infec ción realizar PAAF, y si se
confirma, adminis tar imipenem y valorar drenaje endos cópico, radiológico o quirúrgico. Si no se confirma la infec ción, seguir trata-
miento de soporte.
Pancreatitis crónica
La pancreatitis crónica cursa con dolor.
Las causas son TIGARO (tóxica-alcohol y tabaco; idiopática; genética; autoinmune; recurrente; obs truc tiva).
Si es grave aparece diabetes y es teatorrea con malabsorción y pérdida de peso.
Diag nós tico: por imagen mediante TC, RM o ecoendos copia.
Tratamiento:
Del dolor: analgésicos, ablación del plexo celíaco, cirugía, antioxidantes, enzimas no cubiertas.
De la diarrea: dieta baja en grasas, triglicéridos de cadena media, enzimas cubiertos.
De la diabetes: insulina. La DM debida a pancreatitis crónica se controla mal.
Tumores de páncreas
El cáncer de páncreas más frecuente es el adenocarcinoma, cuyo tratamiento definitivo es la cirugía. Tumor de muy mal pronós ti-
co. Suele es tar ya extendido en el momento del diagnós tico.
La tríada clásica es de epigas tralgia, pérdida de peso e ic tericia.
Antes del tratamiento se debe realizar una es tadificación de la enfermedad (TNM).
1.1.2.1. Manifestaciones hematológicas Los principales fármacos disponibles para el tratamiento son:
Anemia multifactorial: por sangrado, déficit de vitamina B12, Aminosalicilatos o ácido 5-aminosalicílico (5-ASA). Por vía
ácido fólico, por ferropenia, proceso crónico o toxicidad far- oral actúan fundamentalmente en el colon y algo en el íleon
macológica. terminal. Son poco potentes por lo que se utilizan en brotes
Trombosis: la actividad inflamatoria aumenta el riesgo de fe- leves o moderados, o como tratamiento de mantenimiento.
nómenos trombóticos (tromboembolismo pulmonar, trom- Tienen pocos efectos secundarios: dentro de lo infrecuente, la
bosis venosas profundas). Por ello, en brotes graves está indi- pancitopenia, la nefritis intersticial y la pancreatitis aguda
cada la anticoagulación profiláctica aun cuando exista sangra- son los más característicos. Los 5-ASA se usan en ocasiones en
do digestivo, siempre y cuando éste no sea grave. casos de Crohn muy leve, pero en general no son considera-
dos realmente eficaces en esta enfermedad. Por vía tópica
(rectal) se utilizan en casos de colitis izquierda o para la proc-
titis, y son mucho más eficaces que los orales, por lo que son
de primera elección cuando la afectación es izquierda.
rax y Mantoux (PPD), y pautar las vacunaciones y profila- Fig. 7-14 | Algoritmo de tratamiento de los brotes de colitis ulcerosa. NOTA:
xis pertinentes (MIR 2013-2014, P093). Hay tendencia a en los brotes moderados que requieren ingreso hospitalario, y también en
todos los graves, a la vez que se comienza con el tratamiento estándar del
usarlos junto con fármacos inmunomoduladores (en es- brote se debe realizar una recto-sigmoidoscopia con toma de biopsias para
pecial AZA) para evitar la pérdida de eficacia. Los que han valorar la presencia de citomegalovirus.
demostrado utilidad en la EII son:
Infliximab: fármaco intravenoso que se utiliza tanto en
el tratamiento de brotes graves corticorrefractarios co- 1.1.3.3. Tratamiento de mantenimiento
mo en el de mantenimiento. También es útil en la en-
fermedad fistulizante. Si el paciente ha tenido un brote leve o moderado o un brote
Adalimumab: tiene la ventaja de ser subcutáneo. grave que ha respondido a corticoides: 5-ASA.
Golimumab: sólo para colitis ulcerosa. Para los pacientes corticodependientes: AZA.
Certolizumab. Tras un brote grave corticorrefractario: AZA +/- agente bio-
Otros fármacos biológicos de aprobación reciente para la lógico.
EII:
Ustekinumab: actúa contra las interleucinas IL12 e IL23. Los paciente tratados quirúrgicamente con proctocolectomía
Vedolizumab. Acción antiintegrinas. Se une y bloquea la total (ver más adelante) no requieren tratamiento de manteni-
integrina α₄β₇, disminuyendo la actividad inflamatoria miento.
intestinal (MIR 2019-2020, P046).
Tofacitinib: inhibidores de la JAK.
Granulocitoaféresis. Hay poca evidencia. Se usa en la colitis 1.1.4. Tratamiento quirúrgico
ulcerosa cuando no se pueden utilizar biológicos o han fra-
casado. El tratamiento quirúrgico de la colitis ulcerosa se aplica en dos
Trasplante de precursores hematopoyéticos. Uso de forma situaciones:
excepcional.
Megacolon tóxico o brote grave que no respondea ningún
tratamiento: se realiza una colectomía total e ileostomía ter-
1.1.3.2. Tratamiento del brote de colitis ulcerosa minal de urgencia. Se deja un manguito rectal. Posteriormen-
te, cuando la enfermedad está controlada y el paciente más
En la Fig. 7-14 se muestra el algoritmo de tratamiento en los estable, se realiza la resección del recto y la reconstrucción del
brotes de colitis ulcerosa (MIR 2005-2006, P006; MIR 2012- tránsito (MIR 2005-2006, P006; MIR 2011-2012, P226).
2013, P001; MIR 2013-2014, P083). (Véase Videoclase Paciente con mal control sintomático a pesar de tratamiento
Vídeo 7-3). adecuado, aparición de displasia grave o neoplasia colónica,
intolerancia a la medicación o enfermedades extraintestinales
que no se controlan con tratamiento: proctocolectomía con
ileostomía terminal o con reconstrucción con reservorio ileo- Pancolitis > 8 años
Colitis izquierda > 15 años
anal (en J) (MIR 2010-2011, P035).
p
1.1.5. Seguimiento y manejo de la displasia fermedad (MIR 2007-2008, P007).
Nuevamente es desconocida. Se han relacionado factores in- También aparece sintomatología inespecífica como fiebre,
fecciosos, ambientales y genéticos. Igualmente cursa en brotes y malestar general, pérdida de peso, anorexia, aumento de reac-
tiene dos picos de incidencia (al igual que en la colitis ulcerosa, tantes de fase aguda, anemia, etc.
uno entre los 15-25 años y un segundo pico entre los 50-70 La Tabla 7-2 muestra la clasificación de la enfermedad de
años). El consumo de tabaco empeora el curso evolutivo de la en- Crohn.
La enfermedad perianal en la enfermedad de Crohn es una de Tracto digestivo superior Intestino delgado/ileocecal Colon
actividad inflamatoria (MIR 2007-2008, P007). Fig. 7-16 | Algoritmo de tratamiento del brote agudo de la enfermedad de
Crohn.
nica, típicamente acuosa. La causa es desconocida, aunque se han El crecimiento de los pólipos es lento, y aunque los adenomas
relacionado factores autoinmunes, bacterianos, y algunos fárma- pueden degenerar en cáncer de colon, se estima que un pólipo
cos (IBP, estatinas, AINE). Además en los últimos años se ha su- menor de 1 cm necesita al menos 10 años para que se produzca la
gerido una relación etiológica entre la colitis microscópica y la transformación maligna. Aun así, se recomienda la extirpación de
enfermedad celíaca (MIR 2004-2005, P235). todos los pólipos que se encuentren en una colonoscopia. Gene-
Al observar en el microscopio, las biospias de colon, se pueden ralmente se realiza por endoscopia, reservándose la cirugía para
diferenciar dos tipos de colitis microscópica: aquéllos en los que, por su tamaño o disposición, no se pudiera
realizar técnicamente la extirpación endoscópica.
1. Colitis linfocítica: presencia de infiltrado inflamatorio en lá-
mina propia, típicamente mononucleares sin que haya neu-
trófilos. También se observa un elevado número de linfocitos 3.1.2. Seguimiento
intraepiteliales (igual que en la celiaca: aumento de linfocitos
intraepiteliales. Que eso sirva para recordar que ambas pare- Una vez extirpados se deben analizar histológicamente
cen estar relacionadas). (MIR 2006-2007, P234). El seguimiento se realiza en función de
2. Colitis colágena: caracterizada por un infiltrado inflamatorio los hallazgos (Fig. 7-17) (MIR 2015-2016, P226).
en la lámina propia con la existencia de una banda subepitelial
de colágeno (MIR 2020-2021, P152).
3.1.3. Cribado poblacional
En cuanto al tratamiento,el primer escalón es el tratamiento
sintomático con antidiarréicos. Si fracasa se utiliza un corticoide Desde hace unos años, en la lucha por disminuir la incidencia y
oral de acción tópica, con mucho metabolismo hepático de primer la mortalidad del cáncer de colon, se están implantando de forma
paso y por tanto con poca biodisponibilidad sistémica (la budeso- generalizada los programas de cribado poblacional. Consisten en
nida oral); como alternativa se pueden utilizar los 5-ASA (mesa- la detección de las lesiones precursoras (adenomas) para su extir-
lazina) o la colestiramina. Si se sospecha que la colitis microscó- pación precoz. Se realiza en las personas de riesgo medio, es de-
pica está causada por un fármaco debe retirarse. Responde mucho cir, en los mayores de 50 años sin antecedentes familiares de
mejor la colitis linfocítica que la colágena, la cual, puede no re- cáncer de colon.
solverse y requerir tratamiento crónico o de forma intermitente. Aunque todas las estrategias de cribado poblacional han resul-
tado ser coste-eficaces, la más implantada es la determinación
de sangre oculta en heces (SOH) en la población diana de forma
3. Pólipos de colon. Cáncer de colon anual o bianual, reservando la colonoscopia para los casos positi-
vos.
cáncer de colon.
Sí Carcinoma invasivo No
No Sí Sí No
Repetir colonoscopia
Lo primero que hay que remarcar es que el cribado en el sín- Aproximadamente el 70 % de los CCR son esporádicos, el 25 %
drome de Lynch es eficaz y ha demostrado una disminución de relacionados con agregación familiar y el resto asociado a formas
la incidencia de CCR del 62 % y una disminución global de la hereditarias. Es por ello que, además de las estrategias de cribado
mortalidad del 66 %. No así para el resto de neoplasias. poblacional, es interesante conocer los factores de riesgo que
Cribado: identifican población susceptible de padecer CCR:
A partir de los 20-25 años, o 10 años antes del familiar más Pertenencia a familias con formas hereditarias de CCR (Lynch,
joven: colonoscopia cada 1-2 años. PAF, MYH, etc.).
CCHNP: cáncer colorrectal hereditario no asociado a poliposis; CCR: cáncer colorrectal; PAF: poliposis adenomatosa familiar.
Tabla 7-6. Criterios de Bethesda (revisados) para el diagnóstico del síndrome de Lynch
Tabla 7-7. Manifestaciones clínicas de alto y bajo riesgo de cáncer 1ergrado 2º grado 3ergrado
colorrectal
Número de familiares afectos Número de familiares afectos
Síntomas/signos de alto riesgo de Síntomas/signos de bajo riesgo
≥2 1 ≥2 1
CCR de CCR
Edad al
diagnóstico
Rectorragia con cambio del ritmo Cambio del ritmo deposicional
deposicional (frecuencia aumentada (frecuencia aumentada o menor
o menor consistencia) consistencia)
< 60 años ≥ 60 años
T1 Invasión submucosa
M0 No metástasis a distancia
M1 Metástasis a distancia
Estadio T N M Dukes
0 Tis N0 M0 -
I T1 N0 M0 A
T2 N0 M0 A
IIA T3 N0 M0 B
IIB T4a N0 M0 B
IIC T4b N0 M0 B
IIIA T1-T2 N1 M0 C
T1 N2a M0 C
Continúa...
Estadio T N M Dukes
IIIB T3-T4a N1 M0 C
T2-T3 N2a M0 C
T1-T2 N2b M0 C
T3-T4a N2b M0 C
T4b N1-N2 M0 C
4. Divertículos
Es un tema muy rentable, ya que es bastante fácil y corto de
estudiar y muchos años cae alguna pregunta. Hay que tener claro
la diferencia entre diverticulitis aguda y sangrado diverticular.
4.1. Clínica
sa ilíaca izquierda), fiebre, signos de irritación peritoneal y, puede ser necesario, incluso, la realización de una colectomía
en los casos más graves, perforación intestinal y peritonitis. (respetando el recto, donde no hay divertículos).
Enfermedad diverticular sintomática no complicada. Se trata Diverticulitis: los pilares del tratamiento son el reposo intes-
de una forma clínica novedosa en la que los divertículos dan tinal y la antibioterapia (aunque hay una tendencia reciente a
síntomas sin ser hemorragia ni diverticulitis. Los síntomas manejar de forma ambulatoria los casos leves con antibióticos
son hinchazón, molestias, dolor abdominal, leve alteración de orales y dieta blanda) (MIR 2007-2008, P022). Si aparecen
ritmo intestinal. Se cree que se debe a microinflamación pro- complicaciones (MIR 2013-2014, P080):
ducida por bacterias que se acantonan en los divertículos. Para Abscesos: si son mayores de 3-4 cm se requiere drenaje para
el tratamiento de esta forma clínica se utiliza la rifaximina, su tratamiento, bien percutáneo o quirúrgico. En algunos
que es un antibiótico no absorbible, en ciclos de 7 días al mes centros el punto de corte que se utiliza son 5 cm pero esto
(MIR 2018-2019, P013; MIR 2020-2021, P150). depende del estado del paciente, comorbilidades, experien-
cia del equipo médico. Los de menor tamaño se pueden tra-
La diverticulitis no suele cursar con rectorragia (MIR 2007- tar con antibióticos de forma exclusiva.
2008, P020; MIR 2008-2009, P138). Perforación: cirugía urgente, resección del segmento afecto
La diverticulitis aguda simula una apendicitis pero del lado y colostomía de descarga (Hartmann); en casos selecciona-
izquierdo. dos sin peritonitis fecaloidea se podría intentar la anasto-
mosis primaria.
Diverticulitis de repetición: la tendencia era la cirugía con
4.2. Diagnóstico resección del segmento afecto y anastomosis primaria. Ac-
tualmente se es más conservador; parece que el tratamiento
La mayoría de las veces los divertículos se diagnostican de for- con antibióticos no absorbibles (rifaximina) disminuye el
ma incidental en una colonoscopia, enema opaco o TC. Cuando número de recidivas (MIR 2018-2019, P013). Sin embargo,
son sintomáticos varía el proceder diagnóstico: si aparecen complicaciones asociadas a los episodios repeti-
dos de diverticulitis (estenosis inflamatorias), a pesar de la
Hemorragia: lo ideal en estos casos es realizar el diagnóstico profilaxis con rifaximina, el tratamiento es sigmoidectomía
mediante colonoscopia, ya que, además, permite realizar el (MIR 2021-2022, P143).
tratamiento mediante esclerosis del divertículo sangrante. Sin
embargo, en no pocas ocasiones esto no es posible; bien por la
cantidad de la hemorragia que impide la visualización óptica o 5. Patología perianal
bien por la inestabilidad hemodinámica del paciente. Se recu-
rre entonces a la realización de una angio-TC, que permite Tema algo farragoso del que suele caer una pregunta cada 2
visualizar los divertículos y el punto sangrante. años, pero en general son preguntas sencillas. Saberlo bien lleva
Diverticulitis: la sospecha clínica de una diverticulitis aguda su tiempo, por lo que debes valorar «sacrificarlo» si el tiempo
contraindica la realización de una colonoscopia y el enema de apremia.
contraste baritado (MIR 2005-2006, P018), pues la insufla-
ción de aire puede favorecer la perforación intestinal. En estos
casos se recurre a las pruebas de imagen, la ecografía y la TC, 5.1. Anatomía y fisiología
que permite, además, detectar complicaciones asociadas como
abscesos, perforación, fístulas (colovesical la más frecuente) El ano es el conducto final del colon hacia el exterior. Se forma
(MIR 2003-2004, P016; MIR 2011-2012, P041) u obstrucción por dos músculos, el esfínter anal interno, con inervación vege-
intestinal. tativa y por tanto de control inconsciente, y el esfínter anal ex-
terno, que se controla voluntariamente mediante el sistema ner-
vioso somático (nervio pudendo) (MIR 2014-2015, P045). En la
4.3. Tratamiento defecación se produce un descenso del suelo pélvico para dejar
avanzar el contenido fecal y la relajación de ambos esfínteres.
Si son asintomáticos no precisan tratamiento, aunque se reco-
mienda la ingestión de fibra para prevenir las complicaciones. En
caso contrario: 5.2. Evaluación funcional
Hemorragia: el tratamiento es inicialmente conservador, pues Comprende la anamnesis dirigida, los métodos de visualiza-
en la mayoría de los casos el sangrado es autolimitado. Hay ción directa y diversas técnicas exploratorias:
que controlar los factores predisponentes a la hemorragia
(retirar antiagregración o anticoagulación si es factible), es- Anamnesis: hay que preguntar por síntomas como dolor, san-
tabilizar hemodinámicamente al paciente y transfundir si es grado, supuración y tenesmo. Además, es necesario interrogar
necesario. Si no cede el sangrado, se procede a la realización sobre la frecuencia y consistencia de las heces (escala de Bris-
de una colonoscopia para la esclerosis del punto sangrante tol, Fig. 7-21: figura meramente informativa, nunca la han
(MIR 2008-2009, P005). En casos de sangrado masivo puede preguntado en el examen MIR), así como por la presencia de
ser necesario la embolización mediante radiología interven- incontinencia o estreñimiento.
cionista y, en último extremo, la cirugía, con resección del Visualización directa: mediante anuscopio. La colonoscopia
segmento sangrante. Si no se identifica el punto de sangrado no evalúa de forma correcta el canal anal.
5.4. Estreñimiento
Tipo 6 Pedazos blandos con bordes deshechos
Es prácticamente una pandemia. Su forma de expresión es
múltiple pues, aunque se considera ritmo normal entre tres veces
Aguado, sin trozos sólidos
Tipo 7 Enteramente líquido al día y tres veces a la semana, la sensación de dificultad al defecar
o de no realizarlo a un ritmo adecuado también es definitoria de
Fig. 7-21 | Escala de heces de Bristol. estreñimiento.
El diagnóstico es clínico y se debe preguntar por los síntomas
Técnicas: de alarma habituales (aparición reciente, tenesmo, rectorragia,
Ecoendoscopia endorrectal: permite evaluar la morfología pérdida de peso, anemia, etc.), por si fuera necesaria una colo-
de los esfínteres anales y su integridad. También ayuda a la noscopia.
caracterización de las fístulas (MIR 2008-2009, P019). La evaluación funcional puede comprender el estudio de los
RM pélvica: en abscesos, tumores y fístulas. esfínteres o la realización de un tiempo de tránsito colónico, que
Manometría anal: cuantifica las presiones de los esfínteres es diagnóstico de estreñimiento funcional.
anales. El tratamiento son los hábitos dietéticos (agua, ejercicio y fi-
Test de defecación: estudia la coordinación en la defecación. bra), siendo a veces necesario el uso de laxantes. Parece que los
Estudios electrofisiológicos: valoran la inervación (espe- laxantes osmóticos, en particular los que se componen de polieti-
cialmente de los nervios pudendos). lenglicol, son los que mejor efecto tienen a medio-largo plazo.
Es una de las patologías del suelo pélvico y consiste en la pér- Son desgarros de la piel del ano, que se localizan en más del
dida involuntaria de material fecal por el ano. La causa más fre- 90 % de los casos en la parte posterior (MIR 2022-2023, P134)
cuente es la lesión obstétrica durante el parto; se daña el esfínter (sólo un 10 % son anteriores) (Fig. 7-22). Como consecuencia se
anal externo e inicialmente no produce clínica al compensarse produce un espasmo muy intenso del esfínter anal interno que
con el interno. Con la edad (60-70 años), los músculos pierden origina un intenso dolor punzante y lancinante al defecar. Apare-
fuerza y aparece la clínica. ce miedo a defecar por el dolor, por lo que se genera estreñi-
Para el diagnóstico es necesaria una cuidadosa evaluación fun- miento. Se establece así un círculo vicioso: más dolor → evita la
cional que determine si la lesión es anatómica o funcional, pues el defecación → más estreñimiento → más fuerza para hacer deposi-
tratamiento cambia radicalmente. ción → más dolor → más estreñimiento… (MIR 2005-2006, P019).
5.7. Hemorroides
Fig. 7-22 | Fisura anal.
Todos tenemos venas hemorroidales en el ano (Fig. 7-24), sin
donde se nota salida de material fecal. Se originan frecuente- embargo, en algunos casos generan clínica que puede variar entre
mente en un absceso. dolor, molestia, sangrado hemorroidal y trombosis hemorroidal.
La relación entre el trayec to fistuloso y los esfínteres es muy La trombosis hemorroidal cursa con un dolor tipo punzada muy
importante, y las fístulas se clasifican en función de ello intenso y de días de duración. Hay cuatro grados de hemorroides,
(Fig. 7-23). que se muestran en la Tabla 7-9(MIR 2006-2007, P019).
Truco (regla de Goodsall): Nunca se puede atribuir una rectorragia a un sangrado hemo-
Orificios por delante del ano = trayecto anterior no com- rroidal de entrada. Es necesario realizar una colonoscopia para
plejo: corto y recto. Excepción: si el orificio anterior está ale- descartar otras causas: divertículos, angiodisplasias, pero
jado más de 3 cm del ano, el orificio interno estará en la sobre todo neoplasias de colon.
parte posterior del ano.
Orificios por detrás del ano = trayecto largo, curvo y más
En el tratamiento de las hemorroides hay que diferenciar
complejo.
entre:
El tratamiento consiste en la apertura del trayecto fistuloso Episodio agudo: AINE, baños de asiento, pomadas con corti-
(fistulotomía). Hay que identificar bien qué tipo de fístula es coides y anestésicos en caso de persistencia de la sintomatolo-
para no lesionar los esfínteres del ano. gía. En caso de una trombosis hemorroidal que no se resuelva
Recto
Fístula
extraesfinteriana
Fístula
supraesfinteriana
Fístula
transesfinteriana
Fístula
interesfinteriana
Absceso
subcutáneo
Absceso Absceso Hemorroides
Absceso perianal interesfinteriano Hemorroides Ano internas
isquiorectal externas
Esfínteres
Fig. 7-23 | Localización anatómica de los abscesos y tipos de fístulas. Fig. 7-24 | Hemorroides internas y externas.
Puntos clave
La enfermedad inflamatoria intes tinal es una patología sis témica.
La colitis ulcerosa se carac teriza por la afec tación colónica, y su síntoma carac terís tico es la diarrea con sangre. No fis tuliza por-
que afec ta a la mucosa.
La enfermedad de Crohn afec ta de forma parcheada a cualquier parte del aparato diges tivo y es fis tulizante porque la afec tación es
transmural.
Las manifes taciones extraintes tinales son más frecuentes en la enfermedad de Crohn excepto el pioderma gangrenoso y el colan-
giocarcinoma, que son más frecuentes en la colitis ulcerosa.
El pioderma gangrenoso, la colangitis es clerosante, la uveítis, la sacroileítis o es pondilitis anquilosante y la enfermedad perianal tie-
nen un curso independiente de la ac tividad inflamatoria intes tinal.
El tratamiento de los brotes se basa fundamentalmente en los corticoides y el mantenimiento en fármacos inmunomoduladores.
La cirugía se reserva para el tratamiento de las complicaciones y para el fracaso del tratamiento médico.
Los pólipos de colon adenomatosos son precursores del cáncer de colon. Precisan ser extirpados.
Se debe realizar cribado poblacional de pólipos en las personas de ries go medio (mayores de 50 años sin antecedentes familiares
de cáncer de colon).
Las poliposis son entidades diversas en las que se asocia presencia de múltiples pólipos en el colon con ries go incrementado de
cáncer (diges tivo o extradiges tivo).
El síndrome de Lynch es la principal entidad del CCR no asociado a poliposis y debe sos pecharse en caso de familiar con cáncer
de colon antes de los 50 años de edad.
El cáncer de colon debe sos pecharse en toda persona con rectorragia o anemia ferropénica.
El pilar del tratamiento del CCR es la cirugía.
La adyuvancia y la neoadyuvancia han mejorado sensiblemente el pronós tico de los pacientes con CCR.
La radioquimioterapia es tá recomendada en los pacientes con cáncer de rec to en tumores grandes (T3/ T4) o con ganglios
afectos.
Los divertículos de colon pueden causar hemorragia o inflamación (diverticulitis).
El diagnós tico se realiza por colonos copia (no hacer en caso de sos pecha de diverticulitis) o por pruebas de imagen.
El tratamiento depende de la situación clínica, siendo conservador inicialmente y reservando la cirugía para las complicaciones.
Ante cualquier patología perianal es necesaria una cuidadosa anamnesis y evaluación funcional.
La incontinencia fecal no es normal y requiere tratamiento médico y/o quirúrgico.
El es treñimiento puede ser un síntoma de alarma de un cáncer de colon.
Las fís tulas pueden ser complejas y requerir tratamiento quirúrgico.
La patología hemorroidal es muy frecuente y, aunque es causa habitual de rec torragia, no se puede atribuir el sangrado a las hemo-
rroides has ta que se hayan des cartado patologías más importantes.
La pared abdominal es compleja, con muchos grupos muscu- El conduc to inguinal es una estructura oblicua que va desde
lares en muchas capas. En la parte anterior se encuentra el el orificio in ter no o profun do (situado lateralmen te) al orifi-
músculo recto del abdomen. La inervación es diferente en su cio ex ter no o super ficial (situado medialmen te). Está for mado
mitad superior, que depende de los 6 últimos nervios intercos- por:
tales, respecto a la mitad inferior, que se inerva por ramas del
nervio abdominogenital. La irrigación es muy rica en anasto- Dos paredes:
mosis y colaterales y depende de vasos epigástricos inferiores y An terior: aponeurosis del oblicuo ex ter no (o mayor) y el
superiores profundos (Fig. 8-1). Este músculo se utiliza para la oblicuo menor.
realización de colgajos en muchos tipos de cirugías como las Posterior: aponeurosis del transver so del abdomen y la
mediastínicas. Algo importante es que en la parte interna de fascia transversalis.
este musculo (la que mira al abdomen), justo por debajo de la Dos bordes:
línea arcuata (región umbilical) no tiene fascia (Fig. 8-2). Es Superior: músculo transver so y aponeurosis del oblicuo
una zona débil de este músculo (MIR 2020-2021, P060). Esto es menor.
muy útil a la hora de hacer el esfuerzo de la micción/defecación In ferior: ligamen to in guinal que va desde la espina ilíaca
ya que esa parte más débil y sin fascia hace que el musculo pro- an terosuperior al pubis. El ligamen to in guinal está cons-
truya sobre la vejiga para conseguir vaciarla bien al realizar el tituido por la par te in ferior de la aponeurosis del múscu-
esfuerzo miccional. lo oblicuo mayor o ex ter no del abdomen (MIR 2006-
En la pared lateral del abdomen hay 3 grupos musculares 2007, P240).
que de superficial a profundo son: abdominal oblicuo externo, Dos anillos:
abdominal oblicuo interno, músculo trasverso del abdomen. Anillo in guinal super ficial o ex ter no: es el anillo más
medial por el que salen las estructuras, y está for mado
por la aponeurosis del oblicuo mayor.
2. Patología de la pared abdominal Anillo in guinal profun do o in ter no: es el más lateral y es
por don de en tran las estructuras desde el in terior del
Comprende las hernias, el hematoma de la vaina de los rec- abdomen. Está for mado por la fascia transversalis.
tos y el tumor desmoide.
2.1. Hernias
Fascia transversal
Abdominales transversos
Inervación 1/2 inferior
de ramas del nervio
Línea arqueada
abdomino-genital o arcuata
Irrigación por arteria
Abdominal recto epigástrica inferior y
Abdominal interno oblicuo epigástrica superior profunda
Fig. 8-1 | Irrigación de la pared abdominal. Fig. 8-2 | Anatomía de la pared abdominal.
Por el interior del conducto inguinal pasan el nervio iliohi- Vasos Vena Arteria
epigástricos ilíca externa ilíca externa
pogástrico y el nervio ilioinguinal en ambos sexos, así como el inferiores
ligamento redondo en la mujer y el cordón espermático en el Músculo recto
hombre. Se muestra un esquema del conducto inguinal en la del abdomen
Fig. 8-3.
En la parte anterior del abdomen se encuentra una zona lla-
mada triángulo de Hesselbach, que es una zona muy débil por
donde salen las hernias inguinales directas. Su base es el liga-
mento inguinal, y sus dos bordes son el músculo recto abdomi-
nal y los vasos epigástricos inferiores (Fig. 8-4).
Pueden ser asintomáticas o producir cuadros de abdomen Incoercible (o inaguantable, que no aguanta dentro): la hernia
agudo. Pueden notarse como bulto o masa palpable en una zona se reduce pero sale de nuevo al exterior, no se queda dentro.
débil de la pared abdominal (MIR 2016-2017, P073).
Protrusión
del intestino en Defecto de
la hernia la hernia (agujero)
Pared
Intestino abdominal
Ligamento
inguinal
Arteria
ilíaca externa
Vena Tubérculo
ilíaca externa Conducto del pubis
femoral
Incoercible (o inaguantable, que no aguanta dentro): la hernia se troduce en el conducto inguinal acompañando al cordón es-
reduce pero sale de nuevo al exterior, no se queda dentro. permático en el hombre o al ligamento redondo en la mujer
Irreductible: la hernia está atrapada fuera del abdomen y no (MIR 2004-2005, P018). Si llega al testículo se denomina
se puede reducir y volver a meter dentro. Una hernia irreduc- hernia inguinoescrotal. Debido a que el orificio inguinal
tible es sinónimo de incarcerada. Algunos autores atribuyen a profundo es estrechito, hay más riesgo de complicaciones
la hernia incarcerada la característica de que impide el tránsi- que en las directas. Se pueden estrangular. Presentan una
to intestinal sin tener compromiso vascular. Una hernia irre- alta tasa de recurrencia.
ductible o incarcerada no tiene sufrimiento vascular/intesti- Directa: el saco herniario entra en el conducto inguinal
nal, no tiene por qué doler y no requiere cirugía urgente rompiendo la fascia transversalis, la cual está debilidada, a
(MIR 2011-2012, P043). través del triángulo de Hesselbach, protruyendo medial-
Estranguladas: la hernia estrangulada tampoco se puede re- mente a los vasos epigástricos. Por ello también se denomi-
ducir, pero, a diferencia de la anterior, cursa con compromiso na hernia oblicua interna. Tienen menos complicaciones
vascular. La isquemia que produce en el contenido del saco que las indirectas.
herniario explica por qué estas hernias cursan con dolor in-
tenso pudiendo llegar a originar necrosis/gangrena y perfo- Véase a continuación la siguiente vídeo clase Vídeo 8-1.
ración (MIR 2012-2013, P048). Es indicación de cirugía
urgente.
Regla para diferenciar la hernia inguinal indirecta de la directa
(Fig. 8-7):
Es importante saber diferenciarlas. Indirecta: la que viaja por todo el conducto inguinal. Se loca-
liza por fuera de los vasos epigástricos.
Directa: la que «salta directamente» del interior del ab-
domen afuera a través de una zona muy débil, el triángulo
2.1.6. Localizaciones
de Hesselbach. Sólo utiliza parte del conducto inguinal.
(Fig. 8-6)
Crural o femoral: es más frecuente en mujeres. Se palpa una
Umbilical: a la altura del ombligo. tumoración en la parte alta de muslo. Aunque es una hernia de
Epigástrica: por encima del ombligo, al nivel de la línea alba. la región inguinal, no tiene relación alguna con el conducto
De Spiegel: justo por debajo del ombligo. inguinal ya que la hernia sale por debajo del ligamento ingui-
Inguinales: son las más frecuentes (MIR 2018-2019, P075) y nal a través del orificio crural o femoral. No ocupa el conducto
se presentan con bulto en la ingle. Son más frecuentes en va- inguinal. Dado que el orificio herniario es estrecho, tienen al-
rones. El saco herniario se encuentra en el conducto inguinal to riesgo de complicarse en forma de incarceración o estran-
por encima del ligamento inguinal protruyendo a través del gulación (MIR 2009-2010, P041; MIR 2014-2015, P036).
orificio inguinal externo. Dependiendo de cómo entren en el
conducto inguinal se distinguen dos tipos:
Indirecta u oblicua externa: se debe a la persistencia del 2.1.7. Tratamiento
conducto peritoneo-vaginal. El saco herniario entra en el
conducto inguinal por el orificio inguinal profundo y se in- Para la resolución de la hernia hay que tratarlas con cirugía,
bien mediante herniorrafia o hernioplastia:
Intestino
delgado
Mesentéreo
2.2. Hematoma de la vaina de los rectos
3. Complicaciones de la cirugía
Antes de cualquier cirugía se realiza en la consulta de preanes-
Hernia indirecta Hernia directa tesia una evaluación de las patologías del paciente para estimar el
Viaja por todo el conducto inguinal. Sale directamente de dentro afuera por una riesgo quirúrgico y de la medicación habitual que toma (especial
Situada por fuera de los vasos epigástricos zona muy débil de la pared abdominal
inferiores. (triángulo de Hesselbach). Situada por atención a los antiagregantes y anticoagulantes, ya que aumenta-
dentro de los vasos epigástricos inferiores. rían el riesgo de sangrado de la intervención), se le informa sobre
Fig. 8-7 | Diferencias entre la hernia inguinal indirecta y la directa. los riesgos del procedimiento anestésico y sobre la programación
de la medicación previa a la intervención en caso de que la re-
quiera (MIR 2008-2009, P142; MIR 2005-2006, P141). Esta eva-
luación se denomina evaluación preanestésica y clasifica a los pa-
cientes en cinco tipos según la clasificación ASA (American Asso-
ASA 4 Enfermedad sistémica grave que amenaza la vida en cualquier momento. Ejemplo: angina inestable (MIR 2006-2007, P139), ictus reciente
Por el mero acto quirúrgico y la anestesia acompañante au- Fig. 8-9 | Quemaduras. Regla del 9.
menta el riesgo de:
Clasificación:
Tromboembolismo pulmonar: por la inmovilidad; se debe
prevenir con medias de compresión, heparina de bajo peso De primer grado: afectan a la epidermis originando eritema,
molecular y movimiento de las piernas. calor y dolor. Curación espontánea con leve pigmentación
Neumonía: por varios motivos: el encamamiento y la medi- temporal.
cación analgésica (a veces con cierto efecto sedante) favore- De segundo grado: afectan a la dermis. Se forman flictenas y
cen las broncoaspiraciones, y la escasa movilidad respirato- ampollas por el exudado del plasma. Muy dolorosas. Curan
ria dificulta la movilización de secreciones respiratorias espontáneamente pero pueden dejar cicatriz (MIR 2012-
promoviendo su infección. 2013, P136).
Atelec tasia pulmonar: es muy frecuente; se debe tratar con De tercer grado: afecta a toda la piel e incluso a estructuras
antibióticos y, si no responde, se debe realizar una bron- más profundas. No producen flictenas porque no hay exudado
coscopia. Se previene con fisioterapia respiratoria en el en la dermis (no hay dermis, está destruida). Se forma una es-
postoperatorio. cara gris. No duele por destrucción de los nervios. No cura es-
Otros: el encamamiento aumenta el riesgo de depresión, pontáneamente porque está destruida la capa basal regenera-
atrofia muscular y úlceras por decúbito. Estar tumbado fa- tiva de la piel.
vorece el estreñimiento (MIR 2006-2007, P253).
Puntos clave
Es importante diferenciar entre hernia incoercible (recidiva tras reducirla), irreductible (no se mete dentro), es trangulada (no se me-
te dentro y mues tra sufrimiento vas cular; es mucho más dolorosa).
Hernia inguinal indirecta: es la más frecuente, se debe a la persis tencia del conduc to peritoneo-vaginal, y presenta más ries go de
complicaciones que la directa.
La causa más frecuente de infecciones de la herida quirúrgica es S. aureus. La profilaxis antibiótica tiene que realizarse jus to antes
de iniciar la cirugía, en el momento de la induc ción anes tésica. Objetivo: dis minuir las infec ciones de la herida quirúrgica.
Quemaduras: recordar la regla del 9.
Grados de las quemaduras:
1. Epidermis.
2. Dermis: duelen y curan so las ya que no se afecta la capa basal germinal de la piel.
3. To da la piel: no duelen por destrucción de los nervios cutáneos y no curan solas.
Ante cualquier politraumatis mo: regla ABCDE. Air (vía aérea) → Bre athing (ventilar/oxigenar) → Cardiocirculatorio → Dis función
neurológica → Exponer el cuerpo (¿heridas?). Tras el ABCDE, regla de los 4 tubos (vía venosa + sonda nasogás trica + sonda vesical
+ sonda res piratoria: intubación).