LECTURA: “EL CLIMA DE AULA”
Nombre curso Clima de aula: principios y estrategias
Clima de aula: definición y
Nombre sesión N° sesión/video 1
contextualización
Título lectura El clima de aula
Objetivo lectura Reconocer la importancia del clima de aula.
La expresión conceptual clima de aula es compleja de definir, debido a que es un constructo
multidimensional; está compuesto por una parte material que abarca el mobiliario y la infraestructura, y
por otra inmaterial, que incluye a las personas, sus características y el tipo de interacción que construyen
en el espacio de la sala de clases, destacando la interacción entre el profesor y los estudiantes y entre
los estudiantes (Arón y Milicic, 2004). Se entiende, entonces, que el clima de aula será particular del
espacio y los actores involucrados en su construcción, ya que lo que para un grupo puede constituir un
buen clima de aula, para otros no lo es, lo que implica que las mismas condiciones pueden tener una
valoración distinta para otro grupo o personas específicas dentro de ese grupo.
El carácter complejo del clima de aula también puede observarse en las diversas características que
influyen en el ambiente que pueda generarse al interior de la sala de clases; así, la multidimensionalidad
se refiere a que suceden muchas cosas al interior de un salón de clases, como las distintas interacciones
entre los alumnos, los diálogos que se puedan establecer, los desplazamientos al interior del aula; la
simultaneidad o que todas estas cosas sucedan al mismo tiempo; la inmediatez que hace referencia a
que ocurren en la contingencia; la impredictibilidad, a que acontecen hechos inesperados y no
planificados; la publicidad quiere decir que lo que hace el profesor y sus alumnos es público para el resto
de los participantes y, por último, la historia, que indica que lo que sucede también es tributario de lo
pasado en otras clases (Doyle, en Coll, Palacios y Marchesi, 2004: 362).
El clima de aula, como una expresión de las percepciones que tienen los participantes acerca del
ambiente de la clase y la mezcla de diversos aspectos, puede ser llevado tanto a las aulas universitarias
como a las escolares. Si bien la mayoría de las definiciones presentes en la literatura se refieren más al
1 clima escolar que al universitario, se pueden tomar estas acepciones como una buena referencia, ya
que, al interior de las salas de clases, tanto escolares como universitarias, se involucran prácticamente
los mismos ámbitos. Aun así, existen acepciones con respecto al ámbito universitario. Por ejemplo, Biggs
define el clima como “la forma en que los estudiantes y los académicos tienden a sentir las cosas,
producto de sus interacciones sociales formales e informales, lo que tendría efectos sobre el aprendizaje
de los primeros” (2005: 87).
Esta forma de sentir las cosas de parte de los actores lleva a percibir el clima de una manera positiva o
negativa. Así, podemos definir el clima positivo, desde este punto de vista, como aquel donde el docente
mantiene un trato cordial y respetuoso hacia los estudiantes, promoviendo activamente la participación
de éstos, motivándolos y connotándolos en forma positiva después de sus intervenciones, además de
manifestar buena disposición para resolver dudas con voluntad y actitud positiva, manteniendo siempre
la disciplina y el manejo de situaciones conductuales irregulares.
Al contrario, el clima de aula negativo implica malas relaciones entre el profesor y los estudiantes, que
se traducen en indisciplina, mal manejo de grupo por parte del docente, escasa o nula participación de
los estudiantes en labores académicas, carencia de respeto mutuo, bajas expectativas, entre otros
aspectos, que dificultan el proceso de enseñanza y aprendizaje (Arón y Milicic, 2000). Estas mismas
autoras plantean que: Hay ambientes que permiten al estudiante sentirse acompañado, seguro, querido,
tranquilo y que posibilitan un desarrollo personal positivo. Sentir que lo que uno aprende es útil y
significativo, y que la forma de aprenderlo considera los intereses y características personales, y
contribuye a generar un clima positivo.
Los climas sociales negativos, en cambio, producen estrés, irritación, desgano, depresión, falta de interés
y una sensación de estar agotado física y mentalmente. Los factores que se relacionan con un clima
social positivo son: un ambiente físico apropiado, actividades variadas y entretenidas, comunicación
respetuosa entre profesores y alumnos, y entre compañeros, capacidad de escucharse unos a otros y
capacidad de valorarse mutuamente (2004: 26). Aun cuando se caracterice, a grandes rasgos, los climas
positivos y negativos, se puede inferir que es posible que no siempre, en situaciones reales, se dé esta
polaridad y, más bien, se puedan dar en forma mixta o de manera intermedia, no siendo siempre positivo
completamente, ni tampoco negativo en su totalidad.
Por otra parte, el clima de aula puede vincularse al clima social educacional, que es entendido como
aquel escenario y condiciones ambientales donde se desarrollan las actividades habituales de la
enseñanza y aprendizaje, incluyendo la percepción que tengan los individuos de este ambiente. En tal
sentido, el clima de aula es la percepción del entorno, por parte de los actores, pero en el escenario más
reducido, que corresponde al espacio de aprendizaje de los estudiantes, a lo que se denomina,
genéricamente, como salón de clases.
En ocasiones, el clima de la institución en su conjunto será un facilitador de un buen clima de aula o, por
el contrario, podría obstaculizarlo, es decir, puede coexistir un buen ambiente en un aula en particular,
con un docente en particular y al mismo tiempo un clima institucional negativo, o viceversa. En síntesis,
se puede decir que, en el aula, como escenario, se generan los procesos de enseñanza y aprendizaje,
y que encierra una complejidad propia, que está dada, entre otras cosas, por los elementos mencionados
con anterioridad. Todos estos factores condicionan el tipo de clima existente y convierten el aula en un
espacio que va más allá de lo físico, que encierra una infinidad de hechos, relaciones y procesos que no
pueden ser examinados fuera de este contexto que engloba muchos más aspectos que una mera
situación particular.
Fuente
Ríos M., Daniel, & Bozzo B., Nino, & Marchant M., Jorge, & Fernández S., Paulina (2010). Factores
que inciden en el clima de aula universitario. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos
(México), XL(3-4),105-126. [fecha de Consulta 10 de Noviembre de 2021]. ISSN: 0185-1284.
Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=27018888004