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Sarampión en Niños: Epidemiología y Tratamiento

El sarampión es causado por un virus del género morbillivirus, altamente contagioso y que se propaga a través de secreciones nasofaríngeas. La enfermedad presenta un curso endémico-epidémico, con picos de contagio cada 2-3 años y es más prevalente en poblaciones con al menos 300,000 habitantes. No existe un tratamiento específico, y el diagnóstico se basa en criterios epidemiológicos y clínicos, siendo fundamental la identificación de contactos con casos confirmados.
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Sarampión en Niños: Epidemiología y Tratamiento

El sarampión es causado por un virus del género morbillivirus, altamente contagioso y que se propaga a través de secreciones nasofaríngeas. La enfermedad presenta un curso endémico-epidémico, con picos de contagio cada 2-3 años y es más prevalente en poblaciones con al menos 300,000 habitantes. No existe un tratamiento específico, y el diagnóstico se basa en criterios epidemiológicos y clínicos, siendo fundamental la identificación de contactos con casos confirmados.
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SARAMPION

ETIOLOGIA:
El agente causal del sarampión es un virus perteneciente a la
familia partamyxoviridae, genero morbillivirus, con una forma
esférica de 100 a 250 nm de diámetro. tiene ARN como m material
genético, el cual está incluido en una nucleocápside, que a su vez
está rodeada por una cubierta de la cual se desprenden dos tipos
de proteínas: hemaglutinina y proteína de fusión, que intervienen en
la entrada a células permisivas. El virus de sarampión es sensible a
las variaciones de temperatura, humedad e iluminación y se inactiva
con la mayoría de los agentes desinfectantes. El hombre es el único
ser susceptible, aunque algunos monos pueden padecer
infecciones subclínicas que generan anticuerpos. El virus puede
cultivarse en células de riñón humano y de mono, en las que induce
dos clases de efecto citopático: formación de sincicios con células
gigantes multinucleadas y transformación fusiforme de células
poligonales.
EPIDEMIOLOGIA:
La enfermedad adopta un curso endémico-epidémico en las
poblaciones con más de 300,000 habitantes; al nivel basal de casos
durante el año, se agregan los picos estacionales en invierno y
primavera que alcanzan cifras máximas cada dos a tres años y una
elevación aún mayor cada 10 a 15 años. Por carecer de reservorios
o de portadores, el sarampión, para mantener la endemia, debe
disponer de individuos susceptibles cada 14 días (lapso infectante
desde la iniciación) ó 26 casos consecutivos por año. Este número
es el mínimo en condiciones ideales de transmisión. En la práctica,
la infección es mucho menos regular, por lo que el número mínimo
de habitantes para sostener la existencia de sarampión debe ser de
varios centenares de miles. En una población con la masa crítica
suficiente, las epidemias de sarampión aparecen cuando se tiene
un mínimo de 40% de susceptibles. El sarampión es altamente
contagioso: basta el contacto de pocos minutos para contraer la
enfermedad a través de las gotitas de jlügge procedentes de las
secreciones nasofaríngeas de los enfermos al hablar, toser y
estornudar. Las tasas de ataque son las más elevadas entre las
enfermedades contagiosas del hombre; en una epidemia de
Groenlandia, en 1951, se contagiaron 99.9%, y en 1962,99.7%. En
la epidemia de las Islas Faroe, en 1846, no enfermaron sólo las
personas que habían padecido sarampión 65 años antes. En 1959
un marino con sarampión en la fase prodrómica desembarcó en
Tristán de Cunha y cuatro semanas después habían enfermado
todos los habitantes de la isla. El periodo de incubación es de 7 a
14 días y el periodo de contagiosidad se inicia poco antes de la
aparición de los síntomas prodrómicos y se prolonga hasta 5 días
después de que aparece el exantema.
PATOGENIA:
Robbins propuso el siguiente esquema patogénico: el virus llega por
el aire a la mucosa nasofaríngea en donde se reproduce e invade
los ganglios cervicales regionales; posteriormente se produce el
primer episodio de viremia que lleva a el virus a los órganos
linfoides y al epitelio del sistema respiratorio en donde se reproduce
de nuevo y aparecen: células gigantes en los días tercero a quinto
pos infección. El sexto día acontece la viremia secundaria y el
séptimo día se inician las lesiones en la piel. En el decimoprimer día
se presentan los pródromos (fiebre, malestar general, tos y catauo
óculo-nasal). El decimocuarto día aparece la erupción y en el
decimoquinto se pueden titular anticuerpos séricos;
simultáneamente desaparece la viremia y disminuye el contenido
viral en los órganos infectados. El decimoséptimo día se aprecia
mejoría del cuadro clínico y se inicia la desaparición del exantema.
MANIFESTACIONES CLINICAS:
La evolución clínica del sarampión se divide en dos etapas: pre
eruptiva y eruptiva. Fase pre eruptiva El sarampión se inicia con una
fase denominada prodrómica (en relación al exantema) y durante
ella aparece liebre elevada que puede mostrar una remisión
intermedia: malestar general; catarro óculo-nasal y tos seca.
Fase eruptiva: El exantema en forma de elementos maculo
eritematosos aparece detrás de los pabellones auriculares, se
extiende a la frente y la cara para continuar en el tronco y seguir en
dirección cefalocaudal hasta las extremidades inferiores. Las
manchas se borran con la presión y en muchas ocasiones tienden a
ser confluentes. La erupción palidece al tercer día y cambia a color
parduzco el cuarto día; en esta fase ya no se borra a la presión y
tiende a descamar finamente, aunque nunca se aprecia
descamación en las palmas de las manos ni en las plantas de los
pies. La erupción puede haber desaparecido de la cara y
permanecer todavía en las extremidades. La fiebre tiende a
disminuir dos o tres días después de brotado el exantema, al igual
que la postración y el malestar general; pasado ese lapso
sobreviene una mejoría general. Es frecuente que aparezca diarrea
moderada y que la tos persista por una semana.
TRATAMIENTO:
No hay tratamiento específico y en general la conducta expectante,
de soporte y vigilancia da los mejores resultados. El descubrimiento
y tratamiento oportuno de las complicaciones, debe ser un objetivo
básico en la vigilancia de los pacientes con sarampión. En los casos
que presenten complicación como otitis media o neumonía, el
tratamiento de elección es un antibiótico betalactámico durante 7-10
días.
DIAGNOSTICO:
El diagnóstico se establece en la gran mayoría de los casos sobre
bases epidemiológicas y clínicas, por ejemplo: ausencia de
inmunización, antecedente negativo de sarampión, contacto con un
caso probado, sarampión en la comunidad vecina y exantema
característico. En los estudios de Snyder, se encontró un porcentaje
considerable de errores; así, de 100 niños con antecedentes de
haber padecido sarampión, 17 no tuvieron anticuerpos en el suero y
54/213 sin antecedente de sarampión resultaron serológicamente
positivos. Elinteirogatorio más intencionado de esos casos reveló
que una tercera parte habían recibido previamente globulina gamma
debido a contacto con casos de sarampión y probablemente
desarrollaron la infección (sin enfermedad) que dejó inmunidad
permanente. El contacto con un caso de sarampión es decisivo;
basta la convivencia por pocos minutos para transmitir la
enfermedad; la existencia de un caso de sarampión en fase
prodrómica, en la guardería o en el jardín de niños, es suficiente
para iniciar un brote epidémico.

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