Dos caballeros se movían muy de prisa en el interior de un supermercado con sus carritos
de compra:
- Perdóneme usted; es que busco a mi señora.
- ¡Qué coincidencia, yo también!. Estoy desesperado.
- Bueno, tal vez le pueda ayudar. ¿Cómo es su señora?.
- Es alta, de pelo castaño claro, piernas bien
torneadas, pechos firmes, un trasero precioso, en fin, muy bonita... ¿Y la suya?.
- Olvídese de la mía, vamos a buscar a la suya.
El marido le pregunta a su mujer:
- ¿Querida, cuando me muera vas a llorar mucho?.
- Claro, amor, sabes que lloro por cualquier tontería.
- Mi amor, hoy estamos de aniversario de matrimonio, ¿por qué no matamos un pollo?.
- ¿Y qué culpa tiene el pollo?. ¿Por qué no matamos a tu hermano que fue el que nos
presentó?.
- Sabes querida, cuando hablas me recuerdas al mar.
- ¡Qué lindo mi amor!. No sabía que te impresionara tanto.
- No me impresionas... ¡¡¡me mareas!!.
Hola buenas, venia a pedir la mano de su hija.
- ¿Ha visto ya a mi mujer?.
- Si, pero prefiero a su hija.
Si la persona a la que amas tirita cuando la abrazas, si sus labios están ardientes como
brasas, si su respiración es agitada, si sus ojos brillan febrilmente... Mándala rápido al
médico: ¡¡¡Es gripe porcina!!!
Había un hombre tan tacaño, que un dia pasó con su novia por delante de una pastelería y
ella le dijo:
- ¡Qué bien huele!.
A lo que el tacaño contestó:
- Si quieres pasamos otra vez...
Dos amigos:
- ¿Cómo es que sales con Berta, con lo fea que es?.
- Es que tiene algo distinto que no había notado en niguna mujer.
- ¿Ah sí?. ¿Y qué es?.
- Que quiere salir conmigo.
La mujer entusiasmada le comenta a su marido:
- ¿A que no sabías que estoy loca por las telenovelas?.
- Bueno, sabía que estabas loca, pero ignoraba el por qué.
Dos amigos:
- Me voy a divorciar.
- Qué me dices. ¿Tu mujer es infiel por casualidad?.
- No, por costumbre.
Una madre le dice a su hijo:
- Hijo, te quiero porque eres tan golfo y sinvergüenza como tu padre.
Y su marido, que lo estaba oyendo, dice:
- Oye, que yo nunca fui un golfo ni un sinvergüenza, ¡eh!.
- Perdona, he dicho como su padre.