Una droga es una sustancia o una actividad que causa adicción, es decir, una
dependencia a ella. A la persona que tiene la necesidad de consumir la sustancia o
de continuar con la actividad se le denomina adicto. Las sustancias adictivas actúan
sobre el sistema nervioso y alteran el flujo de la transmisión de información que se
lleva a cabo entre las neuronas. Esta transmisión requiere de unas sustancias
químicas llamadas neurotransmisores que permiten el flujo de impulsos nerviosos.
1. Cannabis: Planta con THC que altera la percepción y puede afectar la
memoria.
2. Cocaína: Estimulante que causa euforia, pero también ansiedad y problemas
cardíacos.
3. Metanfetaminas: Drogas sintéticas que aumentan la energía y dañan el
cerebro.
4. Cigarro Electrónico: Vaporizador con nicotina que puede generar adicción
y problemas pulmonares.
5. Alcohol: Depresor del sistema nervioso que afecta la coordinación y el juicio.
6. Fentanilo: Opioide sintético altamente peligroso que puede causar
sobredosis.
7. Hongos Alucinógenos: Contienen psilocibina, provocando alucinaciones y
cambios en la percepción.
8. Benzodiacepinas: Fármacos sedantes que pueden generar dependencia y
depresión respiratoria.
Consecuencias del consumo en adolescentes
Físicas: Problemas cardiovasculares, daño neurológico, debilitamiento del
sistema inmune.
Psicológicas: Ansiedad, depresión, psicosis, pérdida de motivación.
Académicas: Bajo rendimiento, abandono escolar, dificultad de concentración.
Sociales: Problemas familiares, aislamiento, conflictos legales.
Adicción: Aumenta la probabilidad de dependencia en la adultez.