En la actualidad, podemos observar que hay un sinfín de leyes las cuales “protegen” a la población.
Sin embargo, cuando vemos algún caso donde su integridad física y mental se ve vulnerada, el
acceso a estas leyes es muy complicada e mediocre en la mayoría de los casos. Por ello, decidimos
plantearnos la siguiente pregunta ¿Cómo podríamos contribuir al acceso a la justicia de niñas,
niños y adolescentes de mi comunidad ante situaciones que afecten su integridad física y mental?
Frente a esta pregunta nosotros identificamos muchas causas que propician la situación ya antes
mencionada, del mismo modo reconocimos las soluciones ante la problemática las cuales se verán
explicadas en los siguientes párrafos.
Si bien es cierto, nuestro país como ya entes lo mencione cuenta con un sinfín de leyes, pero de
los cuales muy pocos de ellos. Antes de entrar a detalle, primero debemos saber que es la justicia;
la justicia hace acatar debidamente todos los derechos de los demás y es el principio moral que
inclina a obrar y juzgar respetando la opinión de cada uno. Las instituciones encargadas de velar
por la justicia son la PNP, El ministerio público, El CEM, (Centro de Emergencia Mujer), La
Defensoría del Pueblo, La Demuna y El Juzgado de familia. Una de las maneras de acceder a la
justicia son mediante estrategias para promover la educación sobre derechos, sin embargo, esta
no siempre puede llegar fácilmente al acceso de la mayoría de peruanos debido a muchas barreras
como las económicas, sociales y culturales. En la barrera económica podemos observar que
existen muchos tipos gastos uno de ellos son los gastos directos, se refiere a aquellos gastos que
se realizan por el solo hecho de comparecer en el juzgado. Incluye los gastos por servicios de
abogados, por cédulas de notificación, aranceles judiciales, entre otros. –Los gastos indirectos son
aquellos gastos realizados por la sola relación de gestión con el juzgado u oficina del sistema de
justicia donde se desarrolla el caso o resolución del conflicto. Incluye los gastos en transporte,
alimentación, permiso de trabajo, entre otros. -Los costos de oportunidad surgen o se constituyen
“a partir de la larga duración de los procesos, que da lugar a la reposición de derechos cuando su
sola ha ocasionado ya perjuicios irreparables”. Estos tres elementos del precio de la justicia
corresponden a gastos o costos legales que se asumen dentro de un proceso o procedimiento
regular del acceso al sistema de justicia en el Perú. De estos se excluyen otro grupo de gastos que
se denomina como “sobre precios”, y que se encuentra fuera del marco de la ley. Los ejemplos de
“sobre precios” los constituyen las coimas, las “propinas” y remuneraciones ilegales. Basándonos
solo en los tres elementos de gastos o costos legales, podemos aproximarnos a la problemática de
acceso al sistema de justicia. Para ello, relacionamos esos tres elementos de gastos o costos
legales con la materialización de dos casos típicos en el Perú: un caso de accidente de tránsito. El
caso de accidente de tránsito involucra a una parte que sufre daños materiales o personales y a
otra parte propietaria y/o conductor de un vehículo que es con el que se produce el daño a la
primera persona. Se busca ante todo la reparación de los daños, lo que se pide a través de un
proceso judicial civil o penal ante un juez especializado.12 El despacho de este juez puede estar
sobrecargado por la cantidad de accidentes de tránsito que ocurre en la ciudad. El hecho que el
proceso demore 2 años para conseguir la indemnización por los daños es un referente general.
Dependiendo de cada caso particular y de cada juzgado, la resolución judicial del caso puede
extenderse al doble de ese tiempo. Con esta extensión de tiempo, de un lado, los gastos directos
también se extienden: pago de aranceles, de cédulas y sobretodo de honorarios al abogado o a los
abogados. De otro lado, los gastos indirectos también se incrementan: aumentan los costos de
alimentación y transporte por cada visita al juzgado o a la oficina del abogado. Igualmente, los
costos de oportunidad aparecen y se incrementan desde que las partes se atrincheran en sus
respectivas posiciones en el proceso judicial (el solo hecho de demandar o ser demandado genera
costos de oportunidad). Es más, al emitirse la sentencia de primera instancia y una de las partes se
encuentra insatisfecha con su contenido, puede presentar un recurso de apelación. Esta apelación
conduce el proceso judicial a una segunda instancia, con lo que la extensión del proceso se hace
más evidente, reproduciendo el conjunto de gastos o costos. A partir de la situación presentada lo
primero que se nos viene a la mente es: ¿Cuánto es el costo efectivo por estos gastos directos e
indirectos? Si calculamos solo los gastos de servicios de un abogado (gasto directo), teniendo en
cuenta solo un proceso judicial, en un plazo de dos años y un pago de 200 soles mensuales, los
gastos ascienden a 4,800 soles. Si a ello sumamos un monto de 500 soles por gastos directos
(aranceles y cédulas judiciales), y 1000 soles por otros gastos indirectos (transporte, alimentación),
el total se acrecienta a 6,300 soles. Debido a ello, aproximadamente el 70% de la población
nacional estaría dentro de la barrera económica que no le permite acceder al sistema de justicia
peruano. Por otro lado, hablando de las barreras sociales se pueden notar siguiendo los propios
niveles de ingreso. Por ejemplo, un ciudadano de un asentamiento humano ubicado en la periferia
de Lima, tiene limitaciones de acceder a un juzgado especializado de tránsito, civil, constitucional o
penal para resolver un caso de tránsito o de linderos como los descritos anteriormente. Ahora
seguiremos con la situación del accidente de tránsito pero ahora en el aspecto social. Tratándose
del caso de accidente de tránsito, el ciudadano se encuentra en primer lugar limitado de
información respecto a dónde acudir tras el accidente de tránsito. La mayoría de ciudadanos de los
asentamientos humanos son migrantes (se han desplazado de distintas partes del país) y no ha
tenido una formación suficiente para comprender el funcionamiento del Estado; entonces la
posibilidad de conocer sus derechos y acceder a reclamarlos es remoto. Pero, esta condición social
se vuelve extrema cuando la parte contra la que reclaman tiene una posición social próspera,
ubicada dentro del 30% de la población que tiene ingresos suficientes para acceder al sistema de
justicia del Estado. En esta última situación, las posibilidades de defensa del ciudadano del
Asentamiento Humano, en cuando a la contratación de un abogado, por ejemplo, son
objetivamente más limitadas que las de la otra parte. Del mismo modo, las barreras económicas y
sociales antes descritas se complementan con otras barreras que brotan de las relaciones
culturales entre pobladores del mismo país. La pluralidad cultural del Perú y, en particular, la
presencia de numerosos grupos étnicos o culturales diferentes, resaltan las causas de esas
barreras culturales que enfatizan problemas lingüísticos o de comunicación, para el propio
desarrollo del sistema de justicia del Estado. Por otra parte, un porcentaje semejante de población
migrante que actualmente habita las grandes ciudades, notaremos con facilidad que al menos el
60% de la población nacional peruana comparte identidades culturales diferentes. Esta pluralidad
de habitantes nos conduce a confirmar la presencia de diversos grupos sociales o culturales con
propia cultura jurídica, pero también con propias barreras culturales en su interacción con el
sistema de justicia del Estado. Un aspecto operativo que agudiza la barrera cultural se encuentra
en el ámbito lingüístico. En los andes y la amazonía tenemos millones de personas, ciudadanos
peruanos, que tienen como idioma materno el Quechua. Sin embargo, ningún proceso judicial se
desarrolla en ese idioma. Igual ocurre en determinadas regiones como el Sur Andino, donde el
idioma Aymara es predominante, o en nuestra Amazonía, donde están presentes cuando menos
64 idiomas diferentes. Ahora relacionado con lo dicho anteriormente te sueles auto preguntarte
¿Se conoce de algún proceso judicial en Aymara, aguaruna , ashaninka o shipibo? La respuesta es
clara y sencilla, no se conoce ningún proceso judicial en otro idioma que no sea el castellano.
Por otra parte, los padres representan una pieza clave en el adecuado desarrollo emocional de los
niños, niñas y adolescente, así como en el desarrollo de hábitos de vida. Los padres pueden
desatender a sus hijos no son malos padres ni demuestran con este hecho que no se preocupan
por ellos; al contrario, puede que los padres estén ocupados o poniendo su atención en otra
situación, como por ejemplo en el afán de buscar el mejor nivel de vida para ellos, para lo cual se
entregan al trabajo sin proporcionar a sus hijos tiempo de calidad, así como también se tienen los
casos de padres que deliberadamente descuidan a sus hijos sin prestarles mayor atención.
Igualmente existen situaciones donde los padres descuidan a sus hijos intencionalmente, ya sea
por daños mentales, falta de amor y por irrespeto a la vida de los hijos. Esta situación suele darse
cuando los padres no están comprometidos con la vida de padres ni con su familia, lo que sucede
cuando no existe planificación familiar. Ambos casos de desatención influyen significativamente
sobre el desempeño escolar. La idea generalizada es que la institución educativa es la única que
debe proveer a los alumnos las herramientas para el aprendizaje, sin embargo, una parte
importante del proceso de aprendizaje se consolida en el momento de hacer las tareas en casa,
pues es una medida del nivel de retención de información y aprendizaje en clase, además se tiene
que en casa es donde se estudia para las diversas evaluaciones. Es necesario también que los
padres motiven a sus hijos a estudiar y prestar atención a cualquier comportamiento que pueda
provocar el bajo desempeño. Sin embargo, esa no es la única consecuencia que puede traer la
desatención de los padres, sino que también puede traer consecuencias en el aspecto físico como
el bullying por parte de sus compañeros o incluso a casos de violación ya sea intrafamiliar o
extrafamiliar. Un ejemplo a un caso de bullying es: María y su familia vive en una condición
económica no muy buena por lo cual sus padres se la pasan trabajando desde la mañana hasta la
noche por lo que ella está sola en su casa, ella para enorgullecer a sus padres obtuvo una beca
para un colegio privado en el cual sus compañeros eran de un estatus económico y social muy
bueno a comparación del de ella. El primer día de clases ella fue con unos zapatos que tenia de
hace 2 años que estaban un poco desgastados al igual que sus útiles y cartuchera. Sus compañeros
rápidamente se dieron cuenta de eso y la empezaron a hacer burla y menospreciarla por ello; solo
una de sus compañeras la defendía, pero de todas formas lo que le decían no se iba a desaparecer.
Ella tenía esperanza que con el tiempo estas burlas se acabarían, pero no fue así, las burlas
siguieron y siguieron durante muchos meses, incluso hasta empeoraron ya que ahora no solo eran
palabras, sino que también eran golpes e incluso le rompían sus útiles y las hojas de sus
cuadernos; maría no sabía que hacer por el miedo a que si decía algo sus compañeros se
molestaran y las cosas empeoraran aún más. María un día cansada de todo decidió cortarse ya que
lo había visto de una de sus compañeras y ella le dijo que eso la hacía sentir de alguna manera
aliviada; ella lo intento y efectivamente comprobó lo que le dijo su compañera. Ella estuvo así
durante muchos meses hasta que en una de esas la cortada que se hizo fue muy profunda que
perdió mucha sangre y llego al hospital. Todo eso ocasionado por el descuido de sus padres ya que
si ellos se hubieran dado cuenta a tiempo ella no hubiera empezado a cortarse. Un ejemplo es el
caso de la violación: María y su familia vive en una condición económica no muy buena por lo cual
sus padres se la pasan trabajando desde la mañana hasta la noche por lo que ella está sola en su
casa, por ello sus padres decidieron que le contratarían un niñero el cual la llevaría, recogería y
estaría en su casa hasta que ellos vengan lo cual era en la noche (El niñero tenía 19 años y se
llamaba Valentino). El primer día de trabajo de Valentino fue normal incluso se portó amable con
los padres maría y se hicieron amigos, cuando el la recogió del colegio todo el camino de regreso
se la pasaron hablando porque tenían los mismos gustos y él era muy bueno con ella (o eso creía).
Las primeras semanas Valentino no tenía nada extraño o raro, sin embargo, con el paso de tiempo
maría pudo notar que algunas acciones o palabras que Valentino decía tenían doble sentido y eso
empezó a incomodar a maría, una vez cuando regresaron del colegio ella se sentó en el sofá y se
puso a ver un programa en la televisión y seguidamente Valentino se sentó a su costado, al
principio todo estaba bien pero luego él le agarro el muslo y la besó, María lo aparto pero el uso su
fuerza y agarro de las manos a María y la continuo besando y luego la empezó a desvestir, María
empezó a llorar y a forcejear con el pero él tenía mucha más fuerza que María asique de cada le
sirvió todo el esfuerzo que hizo. Al final de todo, Valentino cometió su acto violo a María antes de
que llegaran sus padres e incluso amenazo a María de que si decía algo el tomaría represarías
contra ella.
Para concluir podemos decir que los menores de edad son priorizados en todo momento por parte
del ministerio público pero que el acceso a la justicia peruana es muy difícil por lo que si sus
derechos son vulnerados en la mayoría de los casos eso queda en impunidad. En la misma línea,
de acuerdo al segundo párrafo podemos concluir si un menor es violentado este será afectado
gravemente en su desarrollo social y mental; ante casos de esta naturaleza debemos hacer
inmediatamente una denuncia correspondiente