0% encontró este documento útil (0 votos)
56 vistas11 páginas

Ataques Actuales A La Familia

El documento aborda una agenda global que busca desintegrar la familia y la fe católica, promoviendo ideologías como el matrimonio homosexual y el aborto. Se argumenta que la familia es esencial para la sociedad y que los ataques actuales provienen tanto de ideologías externas como de problemas internos, como la violencia y la falta de comunicación. Se concluye con la necesidad de defender la familia y sus valores fundamentales frente a estos desafíos.

Cargado por

karolina
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
56 vistas11 páginas

Ataques Actuales A La Familia

El documento aborda una agenda global que busca desintegrar la familia y la fe católica, promoviendo ideologías como el matrimonio homosexual y el aborto. Se argumenta que la familia es esencial para la sociedad y que los ataques actuales provienen tanto de ideologías externas como de problemas internos, como la violencia y la falta de comunicación. Se concluye con la necesidad de defender la familia y sus valores fundamentales frente a estos desafíos.

Cargado por

karolina
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ATAQUES ACTUALES A LA FAMILIA

CHARLA PARA LA PASTORAL FAMILIAR


DIÓCESIS DE GRANADA, EN NICARAGUA
21 de abril 2023

Hay una agenda, lanzada para el 2030 y promovida por elites globalistas, para acabar hoy
con la familia a escala internacional y con las convicciones de las personas. Tenemos que
retrasar esa agenda, pues es una trampa para destruir la familia y la fe católica. No podemos
cruzarnos de brazos. Los enemigos de Dios y del crisCanismo han descubierto el valor
estratégico de la familia. Quieren acabar con la familia para acabar con Dios y así desintegrar
la sociedad y poder controlarnos social y políCcamente. Nos quieren esclavizar y así
manejarnos a su antojo. ¡Es una agenda terrible, diabólica!

Si es verdad que la familia es la célula de la sociedad con su ADN puesto por Dios, atacar a
la familia es atacar el organismo de la sociedad. Y moriremos a los valores que siempre ha
impulsado el crisCanismo desde sus comienzos, cuando cambió la sociedad pagana romana.
Basta ver la película anCgua BENHUR o QUO VADIS. ¿No estamos viendo hoy síntomas de
deterioro y de muerte en tantas partes de nuestro mundo? La pandemia ideológica contra
la familia está extendiendo el virus por todas partes. Es batalla no sólo espiritual y moral,
sino también cultural. ¿ObjeCvo? Destruir la familia, creada por Dios, hombre y mujer, y
atacar el crisCanismo.

Es en la familia donde aprendemos los valores espirituales, morales, económicos, sociales,


educaCvos….fundamentales para nuestro desarrollo como individuos y como crisCanos.

Y como fue Dios quien proyectó la familia y puso en ella la esencia, la finalidad, las
propiedades de la familia…tenemos que apoyarnos en la Biblia, el libro sagrado donde
podemos escuchar a Dios y su voluntad. De hecho, estos días en la santa misa leemos en la
primera lectura cómo era la primera comunidad crisCana: unida, con un solo corazón y una
sola alma, alimentada con la Palabra de Dios y con la Eucaris\a, y generosa y caritaCva con
los necesitados. ¿Así son también hoy nuestras familias? Pero también es verdad que esas
primeras familias crisCanas no la pasaron bien. Eran como un bofetón para esa sociedad
pagana romana relajada, hedonista y placentera. Por eso, los primeros crisCanos sufrieron
persecución y muerte.

Les propongo tres puntos en esta charla: primero, el plan de Dios para la familia; segundo,
los ataques hoy día a la familia; y tercero, ¿qué debemos hacer para defendernos de estos
ataques?
I. EL PLAN DE DIOS PARA LA FAMILIA (Génesis 1, 28; Efesios 5, 21)

Para comprender mejor las amenazas contemporáneas a la familia debemos comprender


bien qué son la familia y el matrimonio a los ojos de Dios. El matrimonio es la alianza, por la
que el varón y la mujer consCtuyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su
misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, y
esta alianza fue elevada por Cristo a la dignidad de sacramento entre bauCzados, como nos
explica el Código de Derecho Canónico (5).

Tratando de resumir lo que es el matrimonio, diremos:

1. Hombre y mujer fueron creados por Dios con amor y para el amor.
2. Fin del matrimonio: es doble
- Procrear y educar a los hijos en todos los aspectos: en lo espiritual y en lo
humano; en las virtudes crisCanas y en las virtudes humanas. Los hijos son un
don divino.
- Crecer en el amor.
Y así entre todos en la familia, alcanzar la salvación eterna, fin úlCmo del matrimonio
y de toda vocación.
3. Las propiedades del matrimonio son dos: unidad e indisolubilidad.
4. El matrimonio natural querido por Dios desde la creación, Cristo lo elevó a
sacramento, como fuente de sanCdad. Es de insCtución divina, no invención
humana. Por tanto, nadie puede cambiar la esencia y el fin del matrimonio querido
por Dios.
5. Miremos a la familia de Nazaret.
6. Miremos a otras familias que han sido ejemplares: San Joaquín y santa Ana, los
papás de santa Teresita de Lisieux (Luis MarCn y Celia Guérin). Familias que ustedes
conozcan, tal vez familiares.

Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza: llamándolo a la existencia por amor, lo


ha llamado al mismo Cempo al amor. Y el hombre al amar responsablemente, establece un
compromiso de amor al casarse. Los nuevos esposos se comprometen a ayudarse
mutuamente, a buscar el bien de los dos, y a procrear y educar a los hijos.

Este es el origen de la familia. Esa comunidad de amor, formada libremente por el


consenCmiento de los esposos, donde todos sus integrantes crecerán como personas, y se
ayudarán entre todos a alcanzar su fin úlCmo, la salvación eterna.

Recordemos, también, que Dios ha creado al hombre y a la mujer para que día a día crezcan
como personas, sean mejores, se desarrollen. Y, ¿cuál será el mejor lugar para que el
hombre y la mujer desde que nacen, sigan creciendo? ¿Cuál será ese gimnasio donde se
ejerciten naturalmente como personas? ¿Acaso no es la familia? Sí. Indudablemente, la
familia es ese lugar querido por Dios para cada persona, donde pueda desarrollarse en un

2
ambiente de amor, de aceptación, cariño y confianza. Será ese lugar donde aprenda a amar
a los demás, a comparCr, a conocer a Dios.

Ya en la naturaleza vemos cómo los animales cuidan a sus cachorros, los protegen, los
alimentan: los leones, durante los dos primeros años de vida requieren a sus padres para
subsisCr. Poco a poco, la leona los va enseñando a cazar, a cuidarse de sus enemigos. Así,
llegado el día, el cachorro, converCdo en león, podrá vivir por sí mismo.

Si Dios ha dotado a los animales de una familia donde aprendan a vivir según su especie,
¿no habrá dotado al hombre, a quien ha creado a su imagen y semejanza por amor, de un
lugar donde aprenda a vivir como persona, a vivir de acuerdo a su fin úlCmo? Ese lugar es la
familia, comunidad de amor donde el hombre crece y aprende a vivir como hijo de Dios.

Así pues, la familia se origina cuando un hombre y una mujer se unen en matrimonio y se
complementa y crece, al llegar los hijos. Cuando éstos nacen, se inicia la gran
responsabilidad de los papás para educarlos como personas que han de crecer, tanto ksica
como humanamente. Sí, los hijos nacen necesitados de todo. Los papás, poco a poco, se
irán esforzando para que sus hijos tengan todo lo necesario: alimentación, casa, vesCdo,
estudios, recreación. Pero, sobre todo, les proporcionarán su amor y cariño para que ellos
crezcan día a día y sean mejores personas. Se esforzarán para que aprendan a ser
responsables, colaboradores, generosos, honestos, laboriosos, honrados, fieles, amigables,
ordenados, a tomar buenas decisiones, a hacer buen uso de su libertad,... Cuidarán, además
que ellos se acerquen a Dios, que se preocupen desde pequeños en amar al Señor, a vivir
como sus hijos, que deseen alcanzar su salvación eterna.

Dios nos ha dado a la familia como la mejor escuela de crecimiento como personas. En su
Providencia Divina nos la ha dado. Ha querido a la familia como ese lugar donde todos sus
miembros se ejerciten y robustezcan como personas. Pues Él ama a cada persona y busca
para cada uno lo mejor. ¡Qué gran responsabilidad Cenen los padres de familia con sus
hijos!. ¡Qué gran responsabilidad Cenen los esposos con ellos mismos!

¿Qué serán los miembros de la familia en el futuro? Serán lo que con cariño y amor hayan
sembrado juntos con los papás. Y de esta manera los padres de familia formarán a sus hijos
para que se enfrenten y ganen la batalla de esta guerra que nos está haciendo la ideología
del género y compañía, apoyada por tantos gobiernos.

II. ATAQUES

Esta agenda global contra la familia está dirigida a instaurar la ideología del género, donde
se promueve el matrimonio homosexual, el aborto, el cambio de sexo, la prosCtución. No
somos hombres y mujeres de manera natural, sino construcciones de la sociedad y de los
estados totalitarios. Así dice esta agenda global.

Ataques que lanzan sobre todo en estas áreas:

3
1. Educación: esta agenda pretende cambiar los contenidos educaCvos en las escuelas
desde el jardín de infantes. Van meCendo la ideología de género, la homosexualidad,
el sexo libre, el aborto, el uso de los anCconcepCvos…y todo lo presentan como algo
normal y natural. Y, ¡ay de los papás que reclamen y denuncien ante los directores
de las escuelas! No olvidemos que los papás son los responsables de la educación
de los hijos. ¡No podemos permiCr que nos intoxiquen a nuestros hijos!

2. La autoridad: esta agenda nos presenta a través de los medios de comunicación


social, películas y series a unos papás sin personalidad. La madre la pintan buena,
pero histérica. Al padre lo pintan imbécil, idiota. Los hijos son presentados muchas
veces como más sensatos. Y cuando el padre no incide en la educación de los hijos,
muchos de ellos terminan en la delincuencia, atracos, drogas, alcohol, robos,
violaciones. Sin papás, los hijos crecerán violentos y agresivos.

3. Área civil: dado que la autoridad de la familia está decayendo, esta agenda
aprovecha para robar la autoridad de la familia y ponerse ellos como dictadores y
Cranos. Será la legislación civil quien legalizará e impondrá el aborto1, los
matrimonios homosexuales, la adopción de niños por parejas homosexuales, la
paidofilia o relaciones sexuales con niños. Esta agenda se impone a través de leyes
en contra de la naturaleza humana, creada por Dios. ¡Se quiere expulsar a Dios de la
sociedad!

4. Libertad de expresión: la libertad que ellos defienden es una esclavitud y


totalitarismo que adoctrina, triturando los derechos fundamentales a la vida.

5. Desde los medios de comunicación social nos lanza un lenguaje grosero y la


propuesta de esta ideología del género. Nos quieren lavar el cerebro, manipulando
el lenguaje.

En cada uno de estos aspectos de la familia pueden citarse numerosos ejemplos -incluso
dentro del campo denominado "católico"- de la obra disolvente y subvertidora del orden
natural y sobrenatural llevada a cabo por los modernos émulos de Voltaire, Rousseau,
Freud, Marx, Marcuse y compañía.

1
Curiosamente la Federación Internacional de Planificación de la Familia es la mayor promotora del aborto
en el mundo. Con fondos suministrados por los Gobiernos del Reino Unido, Dinamarca, Noruega y Suecia ha
creado un fondo para financiar abortos en países en desarrollo.En particular está dedicada a la promoción de
abortos químicos en Brasil, Colombia, México y Perú

4
Enumeremos ahora los ataques que día a día vemos en nuestro mundo y en algunas
familias:

Ataques de dentro de la familia:

- Violencia familiar: se Cran los pucheros y se hieren con palabras y gestos.


- Falta de comunicación entre padres e hijos y entre los mismos padres.
- Descuido de los abuelos. Por eso esta agenda también quiere deshacerse de ellos
apoyando la eutanasia.
- No poner límites a los hijos. Tienen miedo a los propios hijos.
- Ausencia de los padres en casa.
- Desacuerdos respecto al dinero.
- Celos.
- Alcoholismo.
- Padres abusivos.
- Padres sobreprotectores.
- Divorcio y separación.
- Problemas de los hijos adolescentes.
- Peleas entre hermanos.
- Problema a la hora de la elección de la carrera en los hijos.
- Pornograka, que destruye la sacralidad de la sexualidad, como Dios quiere.

Ataques de fuera: ataques contra la esencia y fin de la familia

- Gobiernos totalitarios que promueven esa agenda ideológica y anCnatural.


- Medios de comunicación social, serie de películas.
- Conflictos con los suegros y otros familiares. Suegros que rompen la armonía
familiar de sus hijos ya casados, porque quieren entrometerse más allá de sus
límites.

Atentados contra la esencia de la familia:

-uno con muchas: POLIGAMIA, como está ya permitida entre los musulmanes. O
también entre artistas que van de un lado para otro y se permiten esas licencias.
-muchos con una: PROSTITUCIÓN. Ahí están los prostíbulos que no están
prohibidos por el gobierno. La prostitución destruye el matrimonio y la familia.
-uno con uno o una con una: MATRIMONIO DE HOMOSEXUALES.
-muchos con muchas: MATRIMONIO GRUPAL.
-uno con una por un tiempo: MATRIMONIO A PRUEBA. Otra desviación es la de
quienes pretenden que el matrimonio es de uno con una, pero por un tiempo, y no
hasta que la muerte los separe. Defienden esta posición los divorcistas; los que
piden "la prueba de amor"; los que hablan de "un tiempo de prueba", etc. La
Iglesia Católica se opuso, se opone y se opondrá siempre a tales prácticas. Ya
sabemos lo que sucedió con el rey Enrique VIII de Inglaterra en el siglo XVI. El Papa

5
no le permitió el divorcio, y él desobedeció y se juntó con Ana Bolena, cometiendo
adulterio.
-uno con una ante sí: MATRIMONIO LAICO.

Ataques contra los Fines del matrimonio

- La mujer y las relaciones prematrimoniales: la mujer lleva la peor parte:

• pierde la virginidad;
• se siente esclavizada al novio que busca tener relaciones cada vez con mayor
frecuencia;
• no puede decirle que no, porque tiene miedo que él la deje, reprochándole que
ella ya no lo quiere;
• vive con la gran angustia de que sus padres se enteren de sus relaciones;
• participa de las molestias del acto matrimonial, sin tener la seguridad y la
tranquilidad del matrimonio.

-Los hijos de padres separados y divorciados: cuánto sufren. Y, ¿en qué terminan a veces?
Vida liberCna, drogas, alcohol, pandillas, hijas embarazadas, etc.
- Separación de los fines del matrimonio: no se pueden separar los fines del matrimonio,
que son la procreación y educación de los hijos, y el amor mutuo. “Creced y mulCplicaos”.

Ataques contra la Autoridad en la familia

- En los padres
- En los esposos
- En los hijos

La autoridad familiar debe ser respetada, honrada y obedecida, "como obedeciendo a Dios
y no a los hombres" (Col 3,23).

Opiniones sobre la autoridad familiar

- Algunos afirman que toda autoridad es mala, y por eso la combaten, como los
anarquistas;
- otros sostienen que tiene que desaparecer, como algunos liberales;
- los marxistas dicen que es alienante (donde ellos no dominan);
- para los freudianos es fruto del complejo de Edipo; por eso, no hay que amar a los
papás.
- los roussonianos pretenden que esa autoridad se origina en el libre consentimiento de
los componentes de la familia. Cada uno tiene su autoridad: el papá es la cabeza y la
mamá es el corazón.
- otros la diluyen en un puro y vacío servicio, en el que sólo se hace el gusto de los

6
súbditos, como en el democratismo demagógico, civil o eclesial, que sólo busca "halagar
los oídos" (cf. 2 Tim 4,4).

Y es que el hombre moderno, en general, se rebela "contra cualquier forma de autoridad o


de preeminencia y de estructura prevalente", porque los hombres, como dice Chesterton:
"en la acción de destruir la idea de la autoridad divina, hemos destruido sobradamente la
idea de la autoridad humana".

Doctrina de la Iglesia

Muy otra es la doctrina católica sobre la autoridad familiar: "La potestad de los padres
de familia tiene cierta expresa imagen y forma de la autoridad que hay en Dios, ¿de quien
trae su nombre toda paternidad en los cielos y en la tierra?” (Ef. 3,15). Jesús enseña que
quien tiene la autoridad debe servir, pero no en el rango inferior de felpudo, sino en la
categoria de padre, en el seno de la familia.

Subversión de la autoridad familiar

La actual subversión de la autoridad en la familia es grave en los tres niveles: respecto


de los padres, respecto de los esposos y respecto de los hijos.

Hoy en día es común ver a los padres inhibidos para mandar. Con la excusa de ser amigo
del hijo -lo que no está mal- el padre se convierte en amigote, en compinche, cuando no en
cómplice, y esto está muy mal.

Los padres se han vuelto incapaces de castigar y, por lo tanto, impotentes para educar,
ya que al hombre se lo educa premiando lo que hace bien y castigando lo que hace mal.

Así como hay toda una campaña contra la autoridad familiar, porque viene de Dios y
porque es necesaria para que la comunidad "no se disuelva y se vea privada de lograr el fin
para el que nació y fue constituida" . Hay igualmente toda una campaña en contra del sano
ejercicio de la autoridad, como es el castigar prudentemente las faltas.

Como no es mala la autoridad, tampoco es malo el justo ejercicio de la misma. León XIII
enseña: "Esta autoridad toma de Dios no sólo el origen y la fuerza, sino que recibe también
necesariamente su naturaleza y su índole. De aquí que el Apóstol exhorte a los hijos a
obedecer a sus padres en el Señor y a honrar a su padre y a su madre, que es el primer
mandamiento con promesa?” (Ef 6,1-2) .

La corrección educativa

Cuando la corrección y el castigo se efectúan en forma prudente y dosificada se


convierten en poderosos auxiliares de la educación. Para ello, es muy útil tener presente
aquel dicho:

7
"Si basta para corregir una mirada, no hagas un gesto;
si basta un gesto, no digas una palabra;
si basta una palabra, no pegues un grito;
si basta un grito, no des una penitencia...".

El autor de la Epístola a los Hebreos se pregunta: "¿Qué hijo hay a quien su padre no
corrige?" (Hebr 12,7).

Y en otra parte enseña el Espíritu Santo: "El que ahorra la vara aborrece a su hijo; mas
quien le ama, le corrige continuamente" (Prov 13,24).

Es claro que este castigo debe ser proporcionado a la falta y debe ser mejor en menos
que en más. Luego de hacerle tomar conciencia al hijo de lo que hizo mal, es muy
provechoso preguntarle qué castigo se merece. El niño, que tiene un gran sentido de la
justicia, generalmente se impone un castigo más grande del que le impondría el padre. Aquí
es cuando éste debe aprovechar la ocasión para disminuir el castigo, juntando la
misericordia a la justicia.

El castigo no debe ser muy largo y debe ser oportuno: si no se aplica en el momento
dado, mejor es no aplicarlo que aplicarlo más tarde. Pero, sobre todas las cosas, el castigo
debe ser medicinal, o sea, que remedie y no que exacerbe. Por lo tanto, si el padre está
airado, será mejor que suspenda el castigo, porque seguro que se excederá, inutilizando así
el poder educativo de la corrección, que ya no brotará del amor paterno en pro del bien del
hijo, sino del mal humor o de los nervios, lo que más bien sabe a venganza, a despecho e,
incluso, a egoísmo.

Ataques contra la Natalidad: esta agenda está proponiendo la anCconcepción, el “sí, a las
pasCllas, condones, disposiCvos intrauterinos”. Hoy no se explica bien lo que es la
paternidad responsable. El papa san Pablo VI habló muy claro de este punto en su encíclica
“Humanae vitae” (1968): no, a los métodos anCconcepCvos; sí, a los métodos naturales,
inscritos en el organismo de la mujer. No fue bien acogida esta encíclica. Pero san Juan Pablo
II la apoyó y la confirmó.

III. ¿CÓMO PREPARARNOS CONTRA ESTOS ATAQUES A LA FAMILIA?

Seis consejos les doy:

1. Aferrarnos a las Escrituras: ahí se nos dice cómo debemos vivir nuestra vida
crisCana, matrimonial y familiar. La Escritura es la mejor coraza y la mejor arma para
defendernos contra estos ataques. San Juan Pablo II en su exhortación “Familiaris
consorOo” de 1981 dijo claramente: sólo con la aceptación del evangelio se realiza
de manera plena el matrimonio y la familia. Las familias están heridas por culpa del
pecado original, y por eso necesitan la gracia de Cristo para ser curadas y así volver
a “su principio”, al designio de Dios para la familia. Rezando con la Palabra de Dios

8
en la mano culCvaremos una sólida vida espiritual basada en las verdades que nos
ha transmiCdo la Iglesia. También culCvaremos la virtud de la esperanza, pues Dios
no nos abandonará.

2. Asumir la tarea de educar a sus hijos, con el ejemplo y con la palabra. La agenda
de algunos colegios y universidades es impía. El deber de los padres de familia es
ayudar a sus hijos dándoles en casa una formación crisCana, moral, humana. Los
padres son el pilar de la familia. La educación forma parte de los mandamientos de
Dios; basta leer Efesios 6, 4: "Y vosotros, padres, no provoquéis a ira2 a vuestros hijos,
sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor". Cuando Dios sacó a los
israelitas de la servidumbre, Él les ordenó que enseñaran a sus hijos todo lo que
había hecho por ellos (Deuteronomio 6,6-7; 11,19). Los padres deben formar a sus
hijos así como Dios lo hace con nosotros. Como Padre, Dios es "tardo para la ira"
(Números 14,18; Salmo 145,8), paciente (Salmo 86,15), y perdonador (Daniel 9, 9).
Su disciplina está diseñada para llevarnos al arrepenCmiento (Hebreos 12, 6-11). Su
instrucción se encuentra en Su Palabra (Juan 17,17; Salmo 119,97), y Dios desea que
los padres llenen sus casas con Su verdad (Deuteronomio 6, 6-7). Con la educación
que demos a nuestros hijos estamos construyendo el futuro. Y así no les meterán
gato por liebre en los colegios, porque llevan ya una buena formación que recibieron
en sus casas. Cuidemos que los hijos no sean esclavos de los videojuegos y de los
celulares. Cuidemos las amistades de los hijos, pues las malas amistades corrompen.
Debemos educar a los hijos para que sean luz y sal, como nos dice Cristo en el
evangelio. ¡Ojalá salgan vocaciones sacerdotales y consagradas de las familias bien
consCtuidas y fieles! ¡Qué responsabilidad Cenen los papás!

3. Estar bien unidos en nuestras familias, en las comunidades parroquiales, en los


movimientos: la unión hace la fuerza. Ayudemos a esas familias que estén
atravesando momentos dikciles en estos momentos. Así hacían las primeras
comunidades crisCanas. Cuidemos mucho a nuestros abuelos, como nos dice con
frecuencia el papa Francisco, pues son la memoria de la familia. Esta agenda quiere
también deshacerse de ellos mediante la eutanasia. ¡No lo permitamos!

4. Formarnos: pedir que sacerdotes y laicos bien formados en estos campos de la


familia nos vayan dando conferencias. Que nos repasen y expliquen los documentos
de la Iglesia respecto a la familia y a la vida (“Familiaris consorOo” y la encíclica
“Evangelium vitae” del papa san Juan Pablo II). Que nos den a conocer también a los
enemigos de la familia y cómo desenmascarlos y refutarlos. ¿Qué enemigos?

2
Hay varias maneras en que los padres pueden provocar a sus hijos a ira. Algunos padres fijan normas
imposibles, a fin de que un niño se desespere y nunca llegue a alcanzarlas. Algunos padres se burlan,
ridiculizan o humillan a sus hijos como una forma de castigo, y que lo único que hace es provocarlos
a ira. La incoherencia también puede provocar la ira, ya que un niño nunca está seguro de las
consecuencias de sus acciones. La hipocresía provoca la ira en los niños cuando los padres exigen un
comportamiento de los niños que ni siquiera ellos mismos están teniendo.

9
• La terrible agenda de la ideología del género, que destruye la naturaleza del
matrimonio y de la familia, proponiéndonos otro Cpo de familia, como ya vimos,
en contra del plan de Dios.
• El laicismo, que anula la dimensión religiosa de la familia.
• El comunismo y las dictaduras, que nos esclavizan y nos mandan a campos de
concentración o nos expulsan de nuestro país, y nos quieren callados y sumisos.
• La masonería, que busca la fraternidad, pero no basada en Dios, sino en el lavado
de cerebro. Impulsa la tolerancia total, sin normas morales.
• El indiferen_smo religioso, que ha expulsado a Dios de la sociedad y de la
escuela.
• La vida licenciosa y el deseo inmoderado de placer, que nos degenera, y nos
convierte en animales.

5. Ac_va par_cipación en la vida pública uClizando todos los medios legales y morales
a nuestra disposición para resisCr con valen\a esta agresión del Nuevo Orden moral,
que se nos quiere imponer.

6. Y el úl_mo consejo que les dejo: rezar por nuestros gobernantes, para que
realmente vuelvan a Dios, respeten y defiendan la familia y los valores éCcos y
crisCanos. Nos lo pide Dios a través de san Pablo en 2 Timoteo 2, 1-2. Las decisiones
de los gobernantes terminarán afectando nuestras ciudades y naciones y como
consecuencia a nosotros que vivimos ahí.

CONCLUSIÓN

• Mucho ánimo. La Iglesia está a favor de la familia. Cuenten con nosotros.


• Podemos tener a todos en contra de la familia…pero tenemos a Cristo, el Señor de los
señores y el Príncipe de la paz. Por eso, confiemos, “Él ha vencido el mundo”. Confiemos
en el poder de su Palabra.
• Lo que es anCnatural no puede durar, como nos enseña santo Tomás. Y esta agenda del
Nuevo Orden mundial es anCnatural. La verdad triunfará nuevamente y la sociedad se
reconstruirá sobre las verdades eternas del evangelio.
• No tengamos ningún temor. La Santísima Virgen María, como otrora en Caná de Galilea,
está dispuesta a realizar uno y mil milagros si fuera necesario para el bien de nuestras
familias, muchas de las cuales ya han avinagrado el buen vino de su matrimonio. María
ha de alcanzarnos la gracia de Dios para que escuchemos y sigamos a Nuestro Señor
Jesucristo, porque es el único que tiene palabras de vida eterna: “Haced lo que Él les
diga”. Y Él nos dirá: “Sean fieles, hasta que la muerte les separe”.
• Agradezo de corazón a monseñor Jorge Solórzano esta oportunidad que me ha
concedido y a los encargados de la Pastoral Familiar. Rezaré especialmente por las
familias y por su patria Nicaragua. Dios les bendiga.

10
P. Antonio Rivero, L.C.

11

También podría gustarte