0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas53 páginas

Leccion 6

El documento aborda la importancia de conocer la voluntad de Dios en nuestras vidas, destacando la necesidad de vivir como sacrificios vivos, santos y agradables a Él. Se enfatiza que la voluntad de Dios no es una carga, sino un camino de bendición que incluye conocerlo, vivir en santidad y ser instrumentos de su amor. Además, se presentan pasos prácticos como el estudio de la Biblia, la oración y la obediencia para discernir Su voluntad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas53 páginas

Leccion 6

El documento aborda la importancia de conocer la voluntad de Dios en nuestras vidas, destacando la necesidad de vivir como sacrificios vivos, santos y agradables a Él. Se enfatiza que la voluntad de Dios no es una carga, sino un camino de bendición que incluye conocerlo, vivir en santidad y ser instrumentos de su amor. Además, se presentan pasos prácticos como el estudio de la Biblia, la oración y la obediencia para discernir Su voluntad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CONOCIENDO

LA VOLUNTAD
DE DIOS

leccion6
INTRODUCCIÓN:
DESDE QUE ACEPTAMOS A JESÚS,
COMENZAMOS A CONOCER SU
VOLUNTAD PARA NUESTRAS VIDAS.
ESTA ENSEÑANZA NOS GUIARÁ
PARA DESCUBRIRLA, DESTACANDO
PUNTOS CLAVES DE LA BIBLIA
Y BRINDÁNDONOS HERRAMIENTAS
PRÁCTICAS.
"ASÍ QUE, HERMANOS,
OS RUEGO POR LAS
MISERICORDIAS DE DIOS,
QUE PRESENTÉIS VUESTROS
CUERPOS EN SACRIFICIO
VIVO, SANTO, AGRADABLE
A DIOS, QUE ES VUESTRO
CULTO RACIONAL. NO OS
CONFORMÉIS A ESTE SIGLO,
SINO TRANSFORMAOS POR
MEDIO DE LA RENOVACIÓN
ROMANOS 12:1-2 DE VUESTRO
ENTENDIMIENTO, PARA QUE
COMPROBÉIS CUÁL SEA LA
BUENA VOLUNTAD DE DIOS,
AGRADABLE Y PERFECTA."
ROMANOS 12:1-2
Nos presenta un llamado urgente, una invitación
a romper con la mediocridad y alcanzar a la
vida extraordinaria que Dios anhela para
nosotros. El apóstol Pablo, conmovido por las
"misericordias de Dios", nos exhorta a
convertirnos en ofrendas vivas, santas y
agradables al Señor.
Un sacrificio vivo
el sacrificio que Dios nos pide es un sacrificio vivo. Esto significa
que debemos dedicarle nuestra vida entera a Él, entregándole
nuestros pensamientos, palabras y acciones. implica consagrar
nuestra vida a Dios, poniendo a Su disposición todo lo que
somos y todo lo que tenemos. Es una decisión consciente de
vivir de acuerdo a Su voluntad, buscando Su gloria en todo lo
que hacemos.

Santo
Separados para Dios: Un sacrificio vivo debe ser santo, lo que
significa que debe estar separado del pecado y dedicado a
Dios. Esto implica vivir una vida pura y recta, evitando todo
aquello que pueda ofender a Dios. La santidad no es algo que
podamos lograr por nuestras propias fuerzas, sino que es un
regalo de la gracia de Dios. A medida que nos acercamos a Él y
nos dejamos transformar por Su Espíritu Santo, podemos vivir
una vida cada vez más santa
Agradable a Dios
Adoración auténtica: El sacrificio vivo y santo que Dios nos pide no es
una obligación, sino una expresión de amor y gratitud hacia Él. Es una
forma de adoración auténtica que brota de un corazón que ha sido
transformado por Su amor. Ser un sacrificio agradable a Dios no se limita
a un momento específico de adoración, sino que debe ser un estilo de
vida que se refleja en todas nuestras acciones y decisiones.

Nuestro culto racional


Adoración basada en la razón: Pablo nos invita a ofrecer un culto
racional, es decir, una adoración basada en la comprensión de la verdad
de Dios. No se trata de rituales vacíos o tradiciones sin sentido, sino de
una adoración que fluye de un entendimiento profundo de Su Palabra y
Su carácter. Para ofrecer un culto racional, es necesario renovar nuestro
entendimiento a través del estudio de la Biblia y la oración. Al meditar en
las Escrituras, permitimos que la luz de Dios ilumine nuestras mentes y
transforme nuestra forma de pensar.
No conformarse
Rechazar la mentalidad del mundo: Pablo nos advierte que no
debemos conformarnos a los esquemas de este mundo, ya que estos
no son compatibles con la voluntad de Dios. Debemos rechazar la
mentalidad mundana y adoptar una forma de pensar que esté
alineada con los principios divinos. Pensar como Dios piensa

Transformación profunda
La renovación de nuestro entendimiento debe conducir a una
transformación profunda de nuestro ser. Ya no somos marionetas
manipuladas por las corrientes del mundo, sino hijos e hijas de Dios,
llamados a reflejar su imagen en nuestras vidas. En todos los
aspectos

Comprobando Su voluntad
Pablo nos invita a comprobar cuál es la voluntad de Dios, es decir, a
entender lo que Él quiere que hagamos en cada momento de nuestras
vidas.
CONOCIENDO AL ARQUITECTO DE NUESTRO DESTINO
PARA COMPRENDER SU VOLUNTAD, ES FUNDAMENTAL CONOCER AL QUE LA
DISEÑÓ: DIOS.

LA BIBLIA NOS REVELA


SU CARÁCTER INIGUALABLE:
Justo: Su justicia se manifiesta en la rectitud
e integridad
con la que gobierna el universo.
(Salmos 119:142)

Misericordioso: Su amor infinito lo impulsa a


perdonar
nuestras faltas y brindar redención.
(Salmos 103:8)

Verdadero: Su Palabra es la fuente


inagotable de verdad
absoluta e inmutable.
(Juan 17:17)
Poderoso: Su control absoluto sobre todas las
cosas nos brinda seguridad y esperanza.
(Apocalipsis 19:6)

Realista: Su plan para nosotros es alcanzable


y acorde a nuestras capacidades. (1 Corintios
10:13)

Accesible: Podemos acercarnos a Él con


confianza, sin importar nuestras
circunstancias. (Hebreos 4:16)

Constante: no cambia de parecer ni se cansa


ROMANOS 12:1-2
Nos presenta un llamado urgente a que
experimentemos una transformación radical,,
No nos conformemos con la mediocridad.
Dios quiere que vivamos una vida
extraordinaria, una vida transformada
por su poder y su amor.
2. EL PROPÓSITO MAYOR:
AMOR
Redención
EL AMOR DE DIOS
NO SE LIMITA
A LA CREACIÓN
DEL UNIVERSO,
SINO QUE SE
EXTIENDE A LA
REDENCIÓN
DE LA HUMANIDAD.
SU PROPÓSITO ES:
Salvar a todos los que creen en Él:
La salvación es un regalo de Dios,
accesible a través de la fe en
Jesucristo. (Juan 3:16)

Liberarnos del pecado: Su poder


nos libera de las cadenas del pecado y
nos conduce a una vida santa.
(Romanos 6:22)
Llenarnos con Su Espíritu
Santo: El Espíritu Santo nos
guía, nos capacita y nos
transforma a Su imagen.
(Hechos 2:38)

Convertirnos en
colaboradores en Su plan: Nos
llama a ser instrumentos de Su
amor y gracia en el mundo.
(Mateo 28:19-20)
3. LA VOLUNTAD DE DIOS:
La voluntad de Dios no es una carga, sino un camino de bendición y propósito. Él desea que: Le
conozcamos
y tengamos una relación personal con Él:
VIVAMOS EN AMEMOS A DIOS Y A CONFIEMOS EN ÉL EN
SANTIDAD: NUESTRO PRÓJIMO: TODO MOMENTO:
Efesios 5:11 Mateo 22:37-40 Proverbios 3:5-6

Apartándonos de Este es el Creyendo que Su


las tinieblas y mandamiento plan es perfecto y
abrazando la luz principal y más que Él obra para
de Su verdad. importante nuestro bien
DESCUBRAMOS SU PLAN SEAMOS INSTRUMENTOS
ÚNICO PARA CADA UNO: DE SU REINO:
Romanos 12:6-8 Mateo 25:40
Dios tiene un llamado
Compartiendo el
específico para cada persona,
evangelio, sirviendo a los
un propósito que se ajusta a
demás y haciendo Su
nuestros dones, talentos y
voluntad en la tierra.
experiencias.
4. PASOS PRÁCTICOS
PARA CONOCER LA VOLUNTAD
DE DIOS
Estudio profundo de la Biblia: La
Biblia es la brújula infalible que nos
guía hacia la voluntad de Dios.
(2 Timoteo 3:16-17)
Oración constante: La comunicación
abierta con Dios nos permite discernir
Su dirección y recibir Su sabiduría.
(Santiago 1:5)
Sensibilidad al Espíritu Santo: El
Espíritu Santo nos guía, nos convence
de pecado y nos revela la verdad.
(Juan 16:13)
Consejo sabio de creyentes maduros:
Buscar la guía y el apoyo de hermanos en
la fe que puedan ofrecernos una
perspectiva bíblica. (Proverbios 15:22)

Obediencia a la Palabra de Dios:


Poner en práctica lo que la Biblia
enseña es la evidencia de nuestro amor
por Dios y nuestra disposición a seguir Su
voluntad. (1 Juan 2:3)
CONCLUSION:

Conocer la voluntad de Dios es un privilegio y


una responsabilidad. Él anhela guiarnos hacia
una vida victoriosa y llena de propósito.
Acerquémonos a Dios con un corazón humilde,
dispuestos a obedecer Su voluntad y vivir en
gratitud por Su amor inmenso.
– La gratitud
como estilo
de vida
Lección 7
“ Estad siempre gozosos.
17 Orad sin cesar.
18 Dad gracias en todo, porque esta es la
voluntad de Dios para con vosotros en
Cristo Jesús.”
1° Tesalonicenses 5.16–18.
Hebreos 13.15 :
“Así que, ofrezcamos
siempre a Dios, por medio de él,
sacrificio de alabanza, es decir,
fruto de labios que confiesan
su nombre.”
Somos exhortados por la Palabra de
Dios a ofrecer alabanzas
continuamente.
Veamos entonces cómo podemos
convertir la gratitud en nuestro
estilo de vida.
2. GRATITUD
EN TODA
CIRCUNSTANCIA
De acuerdo a lo anterior, nuestra vida entera debe ser una expresión de
gratitud para Dios, quien nos salvó. Es nuestro conocimiento de Él y lo que
Él ha hecho, lo que nos habilita para vivir dándole gracias continuamente en
nuestros corazones y con nuestros labios. Nosotros tenemos que ofrecer
sacrificios espirituales continuamente a Dios, quien nos ha sacado de la
oscuridad y traído a Su luz maravillosa.
GRATITUD EN LA ORACIÓN:

“Por nada estéis afanosos, sino


sean conocidas vuestras
peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego, con acción
de gracias.”
Filipenses 4.6.

“Perseverad en la oración,
velando en ella con acción de
gracias.”
Colosenses 4.2.
Nuestras vidas deben expresar una corriente continua de
alabanza y agradecimiento, sin hacer caso de las circunstancias.

“ a los que aman a Dios, todas


las cosas les ayudan a bien,
esto es, a los que conforme a
su propósito son llamados.”
Romanos 8.28.
Dad gracias en todo,
porque esta es la voluntad
de Dios para con vosotros
en Cristo Jesús.”
1 Tesalonicenses 5.18.

“Sed llenos del Espíritu...


dando siempre gracias
por todo...”
Efesios 5.18,20.
3.
ALABANZA
EN LA BATALLA
Agradecidos en cada cosa; por todas las cosas...
Nuestra inteligencia nos causa problemas cuando tratamos de
saber por qué Dios permite que sucedan ciertas cosas en nuestra
vida y luego complicamos aun más el asunto tratando de razonar
cómo es que tales circunstancias resultarán para nuestro bien.
Hay situaciones en que se requiere mucha confianza en Dios para
poder aceptar Su plan. Sin embargo, cuando sinceramente damos
gracias a Él en medio de una situación difícil, creyendo que Él
sabe lo que es mejor y que es capaz de resolver las cosas para
nuestro beneficio; podemos adorarle sin hacer caso del mal
aparente que nos ha ocurrido. Creer y agradecer suelta poder
sobrenatural, esa fuerza divina que trae cambios que no son otra
cosa que milagros.
La historia de Josafat nos da un ejemplo
extraordinariamente claro sobre cómo Dios
obra cuando lo alabamos. En el capítulo 20
de 2 Crónicas. Un día, el rey Josafat
despertó y encontró a Judá, su nación,
rodeada de poderosos enemigos.
Desesperado, él clamó a Dios: “En nosotros
no hay fuerza contra tan grande multitud
que viene contra nosotros; no sabemos qué
hacer, y a ti volvemos nuestros ojos.” V. 12.
Observa que Josafat quitó los ojos del
problema y los puso en Dios; lo cual no
significa que él escapara de la realidad,
sino que reconocía su impotencia y se
dirigía a Dios para que le ayudara. Jamás
estés preocupado con amenazas de males y
adversidades en tu vida. Dios está al tanto
de toda situación y te hablará así como lo
hizo con Josafat:
“ Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey
Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis
delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la
guerra, sino de Dios.
No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos,
estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh
Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra
ellos, porque Jehová estará con vosotros.” V:15-17.
Entonces se le dieron órdenes a Josafat y a su gente “ que
cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos
sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen:
Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre.”
V. 21. ¿Y qué sucedió? “ Cuando comenzaron a entonar cantos
de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y
del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían
contra Judá, y se mataron los unos a los otros.” V. 22.
Lecciones clave:
La fe en Dios es más poderosa
que cualquier ejército.
La verdadera batalla se libra en


el corazón, no en el campo de
batalla.
Dios siempre está con aquellos
que confían en Él.
La alabanza y la adoración son
armas poderosas contra el
enemigo.
4.
EL
IDIOMA
DE LA FE
Preocuparse no ayuda; quejarse, menos.
La queja es el idioma de la incredulidad. En el fondo de
todos nuestros refunfuños y rabietas está la incredulidad.
Por eso Dios se enoja cuando sus hijos murmuran:
“ACONTECIÓ QUE
EL PUEBLO SE QUEJÓ
A OÍDOS DE JEHOVÁ;
Y LO OYÓ JEHOVÁ, Y
ARDIÓ SU IRA, Y SE
ENCENDIÓ EN ELLOS
FUEGO DE JEHOVÁ, Y
CONSUMIÓ UNO DE
LOS EXTREMOS DEL
CAMPAMENTO.”
NÚMEROS 11.1
“Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron,
y perecieron por el destructor.
11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y
están escritas para amonestarnos a nosotros, a
quienes han alcanzado los fines de los siglos.”
1 Corintios 10.10–11.
Fueron palabras aparentemente insignificantes las que
provocaron que aquellos hebreos quedasen fuera
de la tierra prometida.
Ellos pudieron haber recibido bendiciones abundantes
en una tierra que fluía leche y miel,
¡si tan sólo hubieran frenado sus labios murmuradores!
Cuando en vez de decir “gracias, Señor, por esto”,
decimos “¿porqué esto me tiene que suceder a mí?” lo
que realmente hacemos es acusar a Dios de
administrar mal nuestra vida.
¡Somos un vaso de barro cuestionando
lo que hace el Alfarero!
“Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:
2 Levántate y vete a casa del alfarero,
y allí te haré oír mis palabras.
3 Y descendí a casa del alfarero, y he aquí
que él trabajaba sobre la rueda.

Jeremías 18.1–6.
4 Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano;
y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.
5 Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
6 ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa
de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano
del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.”
Jeremías 18.1–6.
“Mas antes, oh hombre,
¿quién eres tú, para que alterques con Dios?
¿Dirá el vaso de barro al que lo formó:
Por qué me has hecho así?”
Romanos 9.20.
5.
UN NUEVO
Y MEJOR
ESTILO
DE VIDA
Hebreos 3:12
“Mirad, hermanos, que no haya
en ninguno de vosotros
corazón malo de incredulidad
para apartarse del Dios vivo.
Hebreos 4.1–3:
1 Temamos, pues, no sea que permaneciendo
aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros
parezca no haberlo alcanzado.
2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena
nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra,
por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.
3 Pero los que hemos creído entramos en el reposo...”
“...cantaban
himnos a Dios;
y los presos
los oían.”
Hechos 16.25.
Pablo y Silas confiaban en
que su alabanza soltaría el
poder de Dios a su favor,
y así mismo
sucedió:“Entonces
sobrevino de repente un
gran terremoto, de tal
manera que los cimientos
de la cárcel se sacudían; y
al instante se abrieron
todas las puertas, y las
cadenas de todos se
soltaron.” V:26.
6. CONCLUSIÓN

Vivamos “aleluya” —alabando a Dios;


regocijándonos siempre, y dando gracias al
Señor en todas las cosas
(1 Tesalonicenses 5.16–18).
¡Cultivemos la gratitud como nuestro
estilo de vida!
“ Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que
asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo;
y sed agradecidos.
16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros,
enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda
sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al
Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho,
hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias
a Dios Padre por medio de él.”
Colosenses 3.15–17

También podría gustarte