Republica Bolivariana de Venezuela
Hospital Vargas de Caracas
Capacitación de enfermería en
Unidad de Cuidados Intensivos de Adulto
Gestión el proceso de atención de enfermería en el Pacientes críticos con
patologías Renales
Integrantes:
Sarait Natera
Glenda Pulido
Caracas, 21 de Febrero de 2025
Riñón (Anatomía)
Los riñones son órganos urinarios bilaterales con forma de frijol ubicados en el
retroperitoneal, en los cuadrantes abdominales superior derecho y superior
izquierdo. Su forma característica ayuda a su orientación, ya que su borde cóncavo
siempre se orienta hacia la línea media del cuerpo.
La función principal de los riñones es eliminar el exceso de líquido corporal, sales y
subproductos del metabolismo. Esto convierte a los riñones en órganos clave en la
regulación del balance ácido-base, presión arterial y otros numerosos parámetros
homeostáticos.
Ubicación
Los riñones son órganos retroperitoneales, lo cual significa que no están envueltos
dentro del peritoneo visceral, sino más bien ubicados detrás del peritoneo parietal
posterior, aplicados contra la pared abdominal posterior. Debido a esta
localización, la forma más simple de examinar los riñones de un paciente con un
ultrasonido es mediante un abordaje posterior.
Los riñones están localizados entre los procesos transversos de T12 a L3, con el
riñón izquierdo ubicado ligeramente (2 cm aproximadamente) más arriba que el
derecho. Esto se debe a que el hígado y el estómago desequilibran la simetría del
abdomen: mientras el hígado empuja al riñón derecho hacia abajo, el estómago
empuja al riñón izquierdo hacia arriba. Los polos superiores de ambos riñones se
ubican a nivel de T12 mientras que los polos inferiores están a nivel de L3. Los
polos superiores están más cercanos a la línea media que los polos inferiores. El
hilio del riñón usualmente se proyecta a nivel de L2, por lo tanto el uréter comienza
aproximadamente a este nivel vertebral y se dirige inferiormente.
Anatomía de superficie
Cada riñón posee dos caras, dos bordes y dos polos. La cara anterior se orienta
hacia la pared abdominal anterior, mientras que la cara posterior se aplica contra
la pared posterior del abdomen. Estas caras están separadas entre sí por los
bordes del riñón: un borde cóncavo medial y un borde convexo lateral.
En el centro del borde medial existe una estructura anatómica importante
denominada hilio. El hilio es un sitio donde la arteria renal ingresa al riñón y la
vena renal sale de él. Para poder diferenciar los riñones derecho e izquierdo ya
extraídos de un cadáver es importante aprender las relaciones de las estructuras
que atraviesan el hilio. De superior a inferior, y también de anterior a posterior, el
orden es el siguiente: vena renal, arteria renal, y uréter. La relación de estas
estructuras es constante. Ten esto en cuenta y jamás te equivocarás cuando
necesites orientar los riñones.
FISIOLOGIA RENAL
La función principal de los riñones es la formación de la orina gracias a la filtración
de la sangre, primordial para mantener la homeostasis corporal. Se encargan de
mantener tanto el equilibrio de líquidos, electrolitos y el ácido-básico y
desempeñan un papel relevante en la regulación de la presión arterial. FUNCIÓN
RENAL
1. Filtración glomerular: se produce la filtración de sangre circulante del
glomérulo para formar un ultrafiltrado de plasma en el espacio de Bowman,
obteniendo un líquido de composición similar al plasma, pero sin proteínas.
2. Reabsorción selectiva en el túbulo proximal a través de las células del
túbulo renal.
3. Secreción selectiva en el túbulo distal del capilar peritubular al fluido
tubular.
4. Regular el volumen y la composición del líquido extracelular (plasma y
fluido intersticial) mediante la formación de orina (función fundamental).
5. Regulación del metabolismo ácido-base del pH (H+, HCO3-..)
6. Ajuste de la concentración de electrolitos (Na, K, bicarbonato y otros iones).
Con respecto al bicarbonato, este es regulado de forma rápida por el
pulmón y, a la larga, por el riñón.
7. Producción o activación de hormonas y precursores: eritropoyetina -
fundamental para la maduración de los hematíes-, renina -para la
regulación de la PA-, vitamina D - hidroxilación para formar 1,25
colecalciferol, lo que es importante en el metabolismo del hueso.
Formación de la orina
Las regiones glomerular y tubular de la nefrona son las encargadas de la
formación de la orina. Esto se consigue con la “limpieza” o “aclarado” del plasma
mediante:
Filtrado de gran parte del plasma (1/5 aprox.) a través de la membrana
glomerular hacia los túbulos de la nefrona.
No reabsorción de las sustancias indeseables que hay en los túbulos y
absorción de las deseables (sobre todo agua y electrolitos) hacia los
capilares peritubulares.
Secreción de sustancias desde el plasma, a través de las células epiteliales
tubulares, hacia el líquido tubular.
Filtración: en primer lugar, la sangre llega a través de la arteriola aferente a la
nefrona. Esta se ramifica en la red capilar glomerular, la cual, gracias a su alta
presión, permite que se filtren líquido e iones hacia la cápsula de Bowman. La
membrana de los capilares glomerulares se llama membrana glomerular y está
formada por 3 capas:
Una capa de células endoteliales fenestradas
La membrana basal
Una capa de células epiteliales especializadas en la filtración
Por tanto, todas las sustancias deberán atravesar estas 3 capas para llegar
finalmente a la cápsula de Bowman. No todas son capaces de hacerlo, solo las
que tienen un diámetro inferior a 7 milimicras. Así pues, como casi todas las
proteínas plasmáticas tienen un diámetro ligeramente mayor, no se filtran y
permanecen en la sangre, igual que ocurre con las células sanguíneas (en este
sentido, se dice que la membrana glomerular es casi impermeable). Y al contrario,
prácticamente todas las demás sustancias disueltas en el plasma.
El producto final de la filtración se llama filtrado glomerular, con una composición
muy similar al plasma o líquido intersticial, carente de células sanguíneas y con
menos del 0,03 % de las proteínas plasmáticas.
1. El filtrado glomerular
El filtrado glomerular es la cantidad de líquido que pasa a través de la pared del
capilar glomerular hacia el espacio urinario de Bowman por unidad de tiempo.
Para su cálculo se emplea una sustancia estable en sangre, la creatinina. La
medición de la tasa del filtrado glomerular aporta valiosa in- formación sobre la
funcionalidad del riñón.
El valor del filtrado glomerular es de 120ml/min/1,73m2, aun- que su rango normal
es más amplio. Para su cálculo se tiene en cuenta la altura y el peso de la persona
y deben considerarse las diferencias de masa muscular.
Reabsorción: una vez que el filtrado llega a la cápsula de Bowman, sigue este
recorrido: túbulo proximal → asa de Henle → túbulo distal → túbulo colector →
pelvis renal.
Más del 99 % del agua del filtrado es absorbida por ósmosis en este trayecto,
junto con numerosos iones, por mecanismos de transporte activo y pasivo.
Túbulo proximal: las células que lo forman tienen ribete en cepillo, lo que aumenta
mucho la capacidad de absorción. Además, están cargadas de mitocondrias, que
proporcionan la energía necesaria para el transporte de iones. Así pues, se
reabsorbe el 65-70 % del producto, incluidos: agua, sodio, potasio, calcio,
bicarbonato, pequeños péptidos y glucosa. El filtrado a este nivel es isotónico.
La reabsorción de glucosa a este nivel es muy importante. En condiciones
normales, se reabsorbe la totalidad. Sin embargo, en pacientes diabéticos,
debido a la concentración excesiva (superior a 150 mg por 100 ml), es
insuficiente; de ahí que aparezca glucosuria. También existe un trastorno
congénito en el que este sistema no funciona correctamente y, pese a una
glucemia normal, aparece glucosuria.
Asa de Henle: su segmento ascendente es impermeable al agua, por lo que
únicamente se reabsorbe cloruro de sodio. Esto provoca que el filtrado a
este nivel sea hipotónico y el líquido intersticial medular hipertónico.
Secreción: las células tubulares tienen la capacidad de secretar algunas
sustancias (potasio, hidrogeniones o amoniaco, entre otras, e incluso algunos
fármacos como la penicilina) al interior de los túbulos, de manera que
contribuyen a la composición de la orina.
Más sobre la orina:
Tras las fases de filtración, reabsorción y secreción, se forman 1,5 l de orina al día,
aunque dicha cantidad depende de la ingesta de agua, de la sudoración y de otros
factores. Es un líquido ácido, cuyo color varía desde transparente a ámbar según
la concentración (a mayor concentración, más oscuro, y viceversa).
Patologías Renales
insuficiencia renal
Se dice que una persona tiene insuficiencia renal si la función renal disminuye a
menos de un 15 por ciento de lo normal. Es posible sentir síntomas por la
acumulación de toxinas y el exceso de agua en el organismo. Para reemplazar la
función renal perdida, el paciente puede someterse a una de tres opciones de
tratamiento:
hemodiálisis
diálisis peritoneal
trasplante de riñón
La enfermedad renal terminal (ERT) es una insuficiencia renal que se trata con
diálisis o trasplante de riñón.
Algunas personas con insuficiencia renal eligen no someterse a diálisis o a un
trasplante pero continúan recibiendo cuidado de su equipo de atención médica,
tomando medicamentos y monitoreando sus opciones de dieta y estilo de vida.
El paciente debe trabajar con su equipo de atención médica y su familia para
considerar sus opciones y elegir un tratamiento que sea el más adecuado para él.
El tratamiento le ayudará a sentirse mejor y a vivir más tiempo.
Cuanto más sepa el paciente de antemano acerca de la insuficiencia renal, mejor
preparado estará para tomar una decisión sobre el tratamiento y para hacerse
cargo de su cuidado. También debe darse tiempo para acostumbrarse a los
grandes cambios que sucederán en su vida. La insuficiencia renal cambiará sus
actividades diarias y puede cambiar sus relaciones con amigos y familiares, y
cómo se siente.
síntomas de la insuficiencia renal
Los síntomas de la insuficiencia renal pueden comenzar tan lentamente que la
persona no los nota de inmediato.
Los riñones sanos evitan la acumulación de toxinas y el exceso de líquidos en el
organismo y equilibran las sales y los minerales en la sangre, como el calcio,
fósforo, sodio y potasio. Los riñones también producen hormonas que ayudan a
controlar la presión arterial, producen glóbulos rojos y mantienen los huesos
fuertes.
La insuficiencia renal significa que los riñones ya no funcionan lo suficientemente
bien como para realizar estas funciones y, como resultado, se presentan otros
problemas de salud. A medida que la función renal disminuye, la persona podría:
presentar hinchazón, generalmente en las pienas, los pies o los tobillos
tener dolores de cabeza
sentir picazón
sentirse cansada durante el día y tener problemas para dormir por la noche
sentirse mal del estómago, perder el sentido del gusto, sentirse inapetente o
adelgazarse
producir poca o nada de orina
sentir calambres musculares, debilidad o entumecimiento
sentir dolor, rigidez o líquido en las articulaciones
sentirse confundida, tener problemas de concentración o problemas con la
memoria
Seguir el plan de tratamiento puede ayudar a evitar o tratar la mayoría de estos
síntomas. El plan de tratamiento puede incluir tratamientos de diálisis regulares o
un trasplante de riñón, un plan de alimentación especial, actividad física y
medicamentos.
CAUSAS:
La lesión renal aguda puede ocurrir:
Tienes un trastorno que reduce la velocidad del flujo sanguíneo hacia los
riñones.
Presentas daño a los riñones.
Los conductos de drenaje de la orina de los riñones, llamados uréteres, se
obstruyen.
Disminución del flujo sanguíneo hacia los riñones
Las afecciones que pueden reducir la velocidad del flujo sanguíneo hacia los
riñones y causar lesiones en los riñones incluyen:
Pérdida de gran cantidad de líquido corporal, conocido como deshidratación.
Infección con o sin septicemia o estado de choque séptico.
Medicamentos tales como la aspirina, el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) o
el naproxeno sódico (Aleve).
Pérdida de sangre o de líquidos.
Presión arterial extremadamente baja ocasionada por los medicamentos para
la presión arterial.
Ataque cardíaco.
Enfermedad cardíaca o insuficiencia cardíaca.
Insuficiencia hepática o cirrosis.
Reacción alérgica grave, que se conoce como anafilaxis.
Quemaduras graves.
Daño a los riñones
Lo mencionado a continuación puede dañar los riñones y llevar a una lesión renal
aguda:
Irritación e hinchazón, que se conoce como inflamación, de los filtros
pequeños de los riñones. A esto se lo conoce como glomerulonefritis.
Medicamentos, tales como algunos medicamentos de quimioterapia,
antibióticos y tintes usados en estudios por imágenes.
Infección, como con el virus que causa la enfermedad por coronavirus 2019
(COVID-19).
Toxinas, tales como el alcohol, los metales pesados y la cocaína.
Lupus, afección del sistema inmunitario que causa glomerulonefritis.
Coágulos sanguíneos en las venas y arterias dentro y alrededor de los
riñones.
Depósitos de colesterol que bloquean el flujo sanguíneo en los riñones.
Síndrome urémico hemolítico, enfermedad causada por la destrucción
prematura de glóbulos rojos.
Esclerodermia, un conjunto de enfermedades extrañas que afectan la piel y
los tejidos conectivos.
Púrpura trombocitopénica trombótica, un trastorno poco frecuente de la
sangre.
Descomposición del tejido muscular, también llamada rabdomiólisis. Las
toxinas provenientes del músculo que se destruye derivan en daño renal.
Descomposición de las células tumorales, llamada síndrome de lisis tumoral.
Esto lleva a la liberación de toxinas que pueden dañar los riñones.
litiasis renal
es una enfermedad causada por la presencia de cálculos o piedras en el interior
de los riñones o de las vías urinarias (uréteres o vejiga). También se la
denomina urolitiasis o nefrolitiasis. Una piedra o un cálculo puede ser tan pequeña
como un grano de arena o tan grande como una perla. La mayoría de las piedras
renales se eliminan de manera natural. Algunas veces, una piedra no es fácil de
eliminar del cuerpo y se necesita tratamiento médico-quirúrgico. Durante su
expulsión puede quedarse en las vías urinarias, bloquear el flujo de orina y causar
un gran dolor y complicaciones .
Causas de la Litiasis renal
Tiempo de lectura: 3 min
Existen diferentes tipos de cálculos urinarios originados por distintas causas:
Litiasis cálcica. Es el tipo de litiasis más frecuente. Representan el 70-80% del
total de las litiasis. Estos cálculos se forman debido a un aumento de la
concentración de calcio en la orina. Su composición puede ser de oxalato cálcico
(36-70%), de fosfato cálcico (6-20%) o mixtas (diferentes componentes en un
mismo cálculo, 11-31%).
Este aumento de calcio se da en tres situaciones:
Hipercalciuria. Cuando la eliminación de calcio en orina es mayor de 300
mg al día. Se dividen a su vez en tres grupos:
o Absortivas. Cuando el exceso de calcio en orina se debe a un
incremento en la absorción a nivel intestinal.
o Excretoras. Cuando el exceso de calcio en orina se debe a que el
riñón elimina mucho más calcio de lo normal.
o Resortivas óseas. Cuando el exceso de calcio en orina se debe a
un aumento de la reabsorción ósea del calcio, lo que produce una
elevación de calcio en sangre que para compensar se elimina por la
orina. El ejemplo más común de este tipo de alteración es el
hiperparatiroidismo primario.
Hiperoxaluria. Se produce cuando la eliminación de oxalato en orina es
mayor a 40 mg al día. Se divide en:
o Entérica. Aparece tras cuadros diarreicos intensos (enfermedad de
Crohn, síndrome del intestino corto, etc.), lo que provoca un
aumento en la absorción del oxalato de la dieta, con lo que el
excedente acaba eliminándose por el riñón.
o Endógena (tipos I y II). Está ocasionada por una alteración de la
enzima que fabrica el ácido oxálico que provoca un aumento de
este.
Idiopáticas o de causa desconocida. Representan el 10-25% de las
litiasis cálcicas.
Litiasis de estruvita o fosfato amónico magnésico, apatita o cálculos
infecciosos.
Litiasis infecciosas. Representan del 6-20% del total de las litiasis. Suelen ser
cálculos grandes, con una forma "coraliforme" (recuerdan la forma de los corales
del mar). Son más frecuentes en mujeres. Están causadas por infecciones de
orina originadas por gérmenes denominados ureolíticos. Se denominan así porque
producen ureasa, una enzima que hace que la urea de la orina se transforme en
radicales amonio y carbonato. Cuando existe infección de orina, el pH de la orina
se vuelve más alcalino y, en esta situación, estos radicales se unen al magnesio o
fosfato de la orina, lo que produce los cálculos de estruvita o fosfato amónico
magnésico calcio; o fosfato de la orina, lo que causa los cálculos de carboapatita.
Litiasis de ácido úrico. Representan el 6-17% del total de las litiasis. Se
producen cuando la eliminación de ácido úrico en la orina es mayor a 600-800 mg
al día (hiperuricosuria). Se distinguen tres tipos:
Idiopática (desconocida). Es la gran mayoría de este tipo de cálculos. Se da
cuando la orina tiene un pH ácido (pH < 5.5), que favorece que las sustancias
ácidas que hay en la orina se precipiten en forma de cálculos de ácido úrico.
Hiperuricemia. Se produce por un aumento de ácido úrico en sangre, como
ocurre, por ejemplo, en la psoriasis, en la gota, etc. y su consecuente eliminación
del exceso por orina.
Enterorrenal. Se produce por el consumo de dietas ricas en purinas las cuales se
absorben a nivel intestinal y se produce un aumento de ácido úrico en sangre con
su consecuente eliminación del exceso por orina.
Litiasis de cistina. Se produce por la eliminación de cistina en orina (más de 150-
200 mg al día). Se debe a una enfermedad familiar hereditaria que hace que el
riñón excrete mucha cantidad de varios aminoácidos entre los que se encuentra la
cistina. Es el único aminoácido que no es soluble en el pH habitual de la orina y se
precipita en forma de cálculos. Representan el 0,5-3% del total de las litiasis.
Miscelánea (otros tipos). Representan del 1 al 4% del total de las litiasis. Un
ejemplo son los cálculos de xantina. La xantinuria es una enfermedad hereditaria
autosómica dominante (si se hereda el gen anormal de solo uno de los padres,
podemos presentar la enfermedad). Existe un déficit en la enzima xantino-oxidasa
que produce un aumento de xantina e hipoxantina en la orina, precipitando estas
sustancias en forma de cálculos.
Síntomas de la Litiasis renal
La litiasis urinaria puede no presentar síntomas. No obstante, si es sintomática, la
forma más frecuente de presentación es mediante el cuadro clínico conocido con
el nombre de cólico nefrítico, ya que la causa más frecuente de este es la litiasis
urinaria (90%).
Los principales síntomas son:
Dolor lumbar cólico (con subidas y bajadas en la intensidad) que puede
irradiarse hacia la parte anterior de abdomen y llegar incluso a área genital (vulva
y pene).
Náuseas y vómitos.
Sudoración.
Palidez.
Micción irritativa cuando la obstrucción de la vía urinaria tiene lugar al final del
uréter como ocurre en la cistitis.
La presencia de fiebre alerta de la posibilidad de un cuadro séptico asociado.
NEFROPATÍA DIABÉTICA
La nefropatía diabética es una complicación grave de la diabetes tipo 1 y tipo 2.
También se la llama enfermedad renal diabética. En Estados Unidos,
aproximadamente 1 de cada 3 personas con diabetes padece de nefropatía
diabética.
La nefropatía diabética afecta el funcionamiento normal de los riñones para
eliminar del cuerpo los desechos y el exceso de líquido. La mejor manera de
prevenir o retrasar la nefropatía diabética es llevar un estilo de vida saludable y
tener bajo control la diabetes y la presión arterial alta.
Con el transcurso de los años, la nefropatía diabética daña lentamente el sistema
de filtración de los riñones. Un tratamiento temprano puede prevenir esta afección
o ralentizar su avance y reducir la posibilidad de complicaciones.
La enfermedad renal diabética puede derivar en una insuficiencia renal. Esto
también se conoce como enfermedad renal en etapa terminal. La insuficiencia
renal es una afección que pone en riesgo la vida. Las opciones de tratamiento
para la insuficiencia renal son diálisis o un trasplante de riñón.
Síntomas
En las etapas tempranas de la nefropatía diabética, no suelen aparecer síntomas.
En etapas posteriores, estos pueden ser algunos de los síntomas:
Presión arterial alta que es difícil de controlar
Hinchazón de pies, tobillos, manos u ojos
Orina espumosa
Confusión o dificultad para pensar
Falta de aire
Pérdida del apetito
Náuseas y vómitos
Picazón
Cansancio y debilidad
Causas
La nefropatía diabética se produce cuando se dañan los vasos sanguíneos y otras
células de los riñones a causa de la diabetes.
En los riñones, hay millones de conjuntos de vasos sanguíneos pequeños
llamados glomérulos. Los glomérulos filtran los desechos de la sangre. Si se
dañan estos vasos sanguíneos, se puede generar una nefropatía diabética.
Debido al daño, es posible que los riñones no funcionen como deberían, lo que
derivaría en una insuficiencia renal.
Causas de la nefropatía diabética
La nefropatía diabética es una complicación común de la diabetes tipo 1 y tipo 2.
Con el tiempo, la diabetes que no está bien controlada puede dañar los vasos
sanguíneos de los riñones que filtran los desechos de la sangre. Esto puede
causar daño renal y presión arterial alta.
La presión arterial alta puede causar más daño renal al aumentar la presión en el
sistema de filtración de los riñones.
Factores de riesgo
Si tienes diabetes, lo siguiente puede aumentar el riesgo de nefropatía diabética:
Hiperglucemia: nivel alto y no controlado de glucosa en la sangre.
Hipertensión: presión arterial alta no controlada.
Tabaquismo.
Nivel alto de colesterol en la sangre.
Obesidad.
Antecedentes familiares de diabetes y enfermedad renal.
Complicaciones
Las complicaciones de la nefropatía diabética pueden aparecer progresivamente
con el paso de meses o años. Por ejemplo:
Acumulación de líquido corporal. Esto podría provocar hinchazón en los
brazos y las piernas, presión arterial alta o líquido en los pulmones, lo que
se conoce como edema pulmonar.
Un incremento en los niveles de potasio mineral en sangre, llamado
hiperpotasemia.
Enfermedad cardíaca y de los vasos sanguíneos, también llamada
enfermedad cardiovascular. Esto podría derivar en un accidente
cerebrovascular.
Menos glóbulos rojos para transportar oxígeno. Esta afección también se
llama anemia.
Complicaciones del embarazo que implican riesgos para la persona
embarazada y el feto en desarrollo.
Daño irreversible de los riñones. A esto se lo conoce como enfermedad
renal en etapa terminal. El tratamiento puede incluir diálisis o un trasplante
de riñón.
FISIOLOGÍ
Hormonas:
SISTEMA RENINA ANGIOTENSINA- AlDOSTERONA:
Vasopresina o hermana antidiurética ADH
Eritropoyetina
Calcitriol
SISTEMA RENINA ANGIOTENSINA – ALDOSTERONA:
Son un conjunto de hormonas que regulan la presión arterial, el equilibrio de
líquidos y electrolitos y el flujo de la sangre
La renina es una enzima que se libera en la sangre cuando la presión arterial
disminuye.
Se produce en las células del aparato yuxtaglomerular renal.
Angiotensina
La angiotensina II estimula la síntesis y secreción de aldosterona por las células
de la glándula suprarrenal. también tiene efectos sobre las funciones epiteliales de
la mucosa, las propiedades endocrinas, la permeabilidad micro vascular y la
inflamación gástrica.
La aldosterona:
1. tiene función mineral corticoides que se van a encargar de regular el
volumen extracelular a través del control de diversos iones .
2. Favorece la reabsorción de sodio y por ende tendremos reabsorción de
agua.
3. Regula la expresión de potasio e hidrogeniones.
Hormona antidiurética ADH Vasopresina: es secretaria por el hipotálamo
1. Contrae los vasos sanguíneos
2. Ayuda a los riñones a controlar la cantidad de agua y sodio en el cuerpo.
3. Aumenta la reabsorción de agua en los túbulos renales .
4. Produce una orina concentrada y un plasma diluido
Eritropoyetina:
Estimula la medula ósea para producir Glóbulos rojos.
Calcitriol: ayuda a mantener el calcio en los huesos.
ENFERMEDADES RENALES HEREDITARIAS:
Consisten en un grupo heterogéneo de procesos clínico patológicos Que dan
lugar a formaciones quísticas renales las cuales se pueden clasificar en función
de su aparición hereditaria o esporádica, su localización anatómica en relación
con la asociación con síndromes polimorformativos o con elementos displasicos.
Oscilan entre la etapa perinatal hasta la edad adulta.
ENFERMEDAD RENAL POLIQUISTICA :
1 poliquistasis renal autosómica dominante (PQRAD)
Se define como un patrón multisistemico en el que aparecen y se desarrollan
quistes en el tejido renal, que progresivamente ocupan el parénquima normal, es
frecuente que se acompañen de quistes en otros órganos o que se asocien
anomalías vasculares como ( aneurisma intracraneal )
Es una enfermedad monogenica muy frecuente causada por mutaciones de
al menos dos genes diferentes. Esta ligada al gen PKDI, ubicado en el
brazo corto del cromosoma 16 (16P 13.3 - P13.12); también al gen PKD2,
situado en el brazo largo del cromosoma 4.
Es de alta variabilidad fenotípica de patrón mendeliano.
Inicia desde los 30- 40 años
PKDI codifica poliquistina -1
PKD2 codifica policistina -2
MANIFESTACIONES CLÍNICAS:
Presión arterial alta.
Hematuria
Aumento del tamaño del estomago por agrandamiento de los riñones
cálculos renales
Insuficiencia renal crónica progresiva
Infección urinaria
Dolor abdominal, lateral o de espalda.
Proteinuria
DIAGNÓSTICO:
Historia familiar
Pruebas genéticas
Ecografía de alta resolución
TAC o Resonancia
Diagnostico diferencial en el que toman en cuenta otras patologías.
TRATAMIENTO:
Está dirigido a minimizar las complicaciones que pueden surgir tanto
renales como extrarenales.
Control precoz de la hipertensión arterial.
Tratamiento para los quistes por roturas del mismo y si se producen
infecciones administrar antibióticos.
Reposo
Prevención de la litiasis con citrato de potasio
Tratamiento médico habitual de la Insuficiencia renal crónica
POLIQUISTOSIS RENAL AUTOSOMICA RECESIVA ( PQRAR)
Enfermedad hereditaria poco frecuente que se caracteriza por la formación
de quistes en los riñones también puede afectar el hígado. Se produce por
la mutación del gen PKDH1; se caracteriza por la dilatación variable de los
túbulos colectores y de los ductos biliares. Es por ello la típica aparición de
unos riñones voluminosos con numerosos microquistes inferiores a 3
milímetros, que corresponden a túbulos colectores dilatados por fluido
acumulado en su interior. Los números quistes ejercen un efecto
compresivo sobre el parénquima sano dando lugar a la progresiva
destrucción de neuronas.
Puedo manifestarse en la edad prenatal o adolescencia aunque la
severidad del cuadro es debida a la evolución precoz de la Insuficiencia
renal crónica.
MANIFESTACIÓNES CLINICAS:
Agrandamiento de los riñones.
Protrusión del abdomen
Hiponatremia
Hipertensión arterial
Infecciones urinarias.
Hiperesplenismo
Hepatoesplenomegalia
Hematuria
Proteinuria
Poliuria- polidipsia
DIAGNOSTICO
Estudios de imagen
Ecografía
Tomografía computarizada
Estudiar el patrón de herencia.
TRATAMIENTO:
Dirigido a minimizar complicaciones
Control de la hipertensión arterial
Antibióticos para las infecciones urinarias
Tratamiento médico para la Insuficiencia renal crónica.
ENFERMEDAD GLOMERULOQUISTICA:
Es una enfermedad hereditaria poco frecuente caracterizada por la dilatación
quística bilateral de los espacios de bowman, y grados variables de dilatación en
los segmentos iniciales de los túbulos proximales
MANIFESTACIÓNES CLINICAS:
Hematuria
Orina de color rojizo o oscuras
Orina espumosa debido al exceso de proteínas
Edema en varias partes del cuerpo.
Hipertensión arterial
DIAGNOSTICO:
Ecografía
Resonancia magnética
Tomografía computarizada.
TRATAMIENTO:
Diuréticos.
Corticoesteroides para reducir la inflamación.
Inhibidores de la enzima convertidores de angiotensina (ECA)
Dieta baja en sodio.
Tratamiento médico para la Insuficiencia renal crónica.
ENFERMEDAD DE VON HIPPEL LINDAU: (VHL)
Es una enfermedad autosómica dominante que afecta a varios sistemas
orgánicos. El crecimiento de quistes o tumores por lo general son benignos,
aunque en algunos casos pueden resultar cancerosos.
Se debe a la mutación del gen VHL el cual codifica una proteína (pVHL) de
213 aminoácidos con una masa aparente de 24-30. Este gen da origen a
una proteína que controla la división y multiplicación celular.
Se le denomina autosómica dominante ya que predispone a las personas a
múltiples neoplasias.
Se hereda de padre a hijo
Pueden crecer en el cerebro y la medula Espinal, riñones, páncreas. Con
mayor frecuencia causa hemagioblastoma cerebeloso y angiomas
retinianos.
MANIFESTACIÓNES CLINICAS:
Dolores de cabeza.
Problemas con el equilibrio y caminar.
Mareos.
Debilidad de las extremidades.
Problemas de la visión.
Presión arterial alta.
DIAGNOSTICO:
Historia familiar
Pruebas genéticas moleculares y clínicas.
Tomografía computarizada
Resonancia magnética
Pruebas de cribado.
TRATAMIENTO:
Cirugía: para extirpar los quistes antes que se vuelvan dañinos.
Algunos casos pueden ser tratados con radiación concentrada en dosis
altas.
Analgésicos.
Quimioterapia
Terapia dirigida
Inmunoterapia
Medicamento: belzutifan en pacientes con carcinomas renales.
NEFRONOPTISIS Y ENFERMEDAD TÚBULOINTERISTICIAL:
Son un grupo de trastornos hereditarios que afectan al desarrollo de los túbulos
microscópicos situados a cierta profundidad en el interior de los riñones; dichos
túbulos se encargan de concentrar la orina y reabsorber el sodio. Como resultado,
se excreta una cantidad excesiva de sodio por la orina y en consecuencia en el
organismo y en la sangre hay déficit de sodio. Las cantidades excesivas de ácidos
también pueden acumularse en la sangre. Los túbulos dañados se inflaman y se
produce fibrosis, lo que a largo plazo deriva en una enfermedad renal crónica lo
bastante grave para provocar una insuficiencia renal en estadio terminal (ERT o
fallo renal terminal).
LA NEFRONOPTISIS
se hereda como una enfermedad autosómica recesiva, por lo que se debe recibir
un gen defectuoso de cada progenitor. Esta enfermedad causa síntomas que
suelen manifestarse durante la infancia o la adolescencia temprana, y, por lo
general, conduce a insuficiencia renal en la adolescencia temprana.
MANIFESTACIONES CLINICAS:
Trastornos oculares, hepáticos y discapacidad intelectual.
Micción y sed excesiva.
Manifestaciones propias de la enfermedad renal crónica, anemia,
hipertensión, mareos, debilidad.
DIAGNOSTICO:
Historia familiar
Tomografía
Ecografía
Pruebas genéticas.
TRATAMIENTO:
Control de la presión arterial
Tratamiento para la anemia
Mantenimiento de los niveles adecuados de sodio y ácido úrico en la
sangre.
Consumo de líquidos y sodio (sal)
ALTERACIONES METABOLICAS:
ACIDOSIS METABOLICA:
Es una enfermedad que se produce cuando los riñones no eliminan los
ácidos de la sangre de manera adecuada. Esto provoca una acumulación
de ácido en el organismo.
Existen diferentes tipos de acidosis renal, entre ellos la acidosis tubular
renal distal y la acidosis tubular renal proximal.
ACIDOSIS TUBULAR RENAL DISTAL:
es causada por un defecto en los conductos renales que provoca que el
ácido se acumule en la sangre.
Los síntomas incluyen:
Fatiga
Cálculos renales
Osteomalacia
Debilidad muscular
Dolor óseo
DIAGNOSTICO:
Los exámenes que se pueden ordenar incluyen:
Gasometría arterial
Químicas sanguíneas
pH en la orina y carga ácida en la orina
Prueba de infusión de bicarbonato
Análisis de orina
Los depósitos de calcio en los riñones y los cálculos renales se pueden
observar en:
Radiografías
Ultrasonido
Tomografía computarizada.
TRATAMIENTO:
Los medicamentos que se pueden recetar incluyen: citrato de potasio, bicarbonato
de sodio y diuréticos tiazídicos. Estos son medicamentos alcalinos y ayudan a
corregir la condición ácida del cuerpo. El bicarbonato de sodio puede corregir la
pérdida de potasio y calcio.
ACIDOSIS TUBULAR RENAL PROXIMAL:
ocurre cuando el sistema de filtrado del riñón no reabsorbe apropiadamente el
bicarbonato.
MANIFESTACIÓNES CLINICAS:
Confusión o disminución de la lucidez mental
Deshidratación
Fatiga
Aumento en la frecuencia respiratoria
Osteomalacia (ablandamiento de los huesos)
Dolor muscular
Debilidad
DIAGNOSTICO:
Gasometría arterial
Químicas sanguíneas
Nivel de pH en la sangre
pH de la orina y prueba de sobrecarga ácida
análisis de orina
TRATAMIENTO:
Diuréticos
Suplementos como vitamina D para reducir las deformidades del esqueleto
que resultan de la Osteomalacia.
ALCALOSIS METABÓLICA:
se refiere al proceso mediante el cual se produce un incremento en la
concentración plasmática de bicarbonato que por lo general resulta en un aumento
del pH sanguíneo. Esto como consecuencia de una pérdida de hidrogeniones del
líquido extracelular o una ganancia de álcalis en el mismo. Normalmente, el riñón
es capaz de eliminar el exceso de álcali manteniendo así un equilibrio en el estado
ácido-base. Para que la alcalosis metabólica se convierta en un trastorno
sostenido, es necesario que exista un mecanismo perpetuador a nivel tubular que
limite la excreción renal de bicarbonato.
MANIFESTACIONES CLÍNICA:
Espasmos musculares
Debilidad
Hipotensión
Palpitaciones
Mareos, confusión, letargo.
Nauseas vómitos.
DIAGNÓSTICO:
Pruebas de laboratorio como gases arteriales, electrolitos séricos y en la
orina.
TRATAMIENTO:
Reposición de líquidos y electrolitos
Suplementación de potasio.
INFECCIONES:
PIELONEFRITIS:
es una infección del riñón que involucra el parénquima renal, la pelvis renal y
los cálices renales. Normalmente, los microorganismos que la producen ascienden
desde la vejiga hasta el parénquima.
Manifestaciones:
Hipertermia
Escalofríos
Orina turbia con fuerte olor
Poliquiuria
Disuria
Hematuria
Dolor unilateral
Ardor al orinar
Diagnóstico:
Uroanalisis
Ecografía
Exploración física, Palpación y percusión de la fosa lumbar.
TRATAMIENTO:
Reposo
Ingesta de líquidos
Antibióticos
Analgésicos y antipiréticos
ESTUDIOS PARACLÍNICOS EN PACIENTES RENALES
Los exámenes paraclínicos son pruebas de apoyo diagnostico que contribuyen a
la toma de decisiones y evaluación de resultados por parte del médico. Las
pruebas renales se usan para ver qué tan bien están funcionando sus riñones.
Estas incluyen pruebas de sangre, orina
Por lo general, la enfermedad renal en etapa temprana no muestra signos o
síntomas. Las pruebas son la única forma de saber cómo están funcionando sus
riñones. Es importante que se haga un chequeo por enfermedad renal si tiene los
principales factores de riesgo: diabetes, presión arterial alta, enfermedades del
corazón o una historia familiar de insuficiencia renal.
Las pruebas renales específicas incluyen:
Tasa de filtración glomerular: Uno de los análisis de sangre más comunes para la
enfermedad renal crónica. Muestra qué tan bien filtran sus riñones
Prueba de creatinina en sangre y orina: Chequea los niveles de creatinina, un
producto de desecho que sus riñones eliminan de la sangre
Análisis de albúmina en orina: Busca la presencia de albúmina, una proteína que
puede aparecer en la orina si los riñones están dañados
Pruebas de imagen como una ecografía: Proporciona imágenes de los riñones, las
que ayudan al médico a visualizar el tamaño y forma de los riñones, y ver si hay
algo inusual
Biopsia de riñón Una biopsia de riñón es una prueba en la que se extraen uno o
más pequeños fragmentos (muestras) del riñón y se examinan con un
microscopio. Su proveedor de atención médica puede ordenar una biopsia de
riñón si necesita más información después de revisar sus análisis de sangre,
análisis de orina o resultados de imágenes médicas. Algunos ejemplos de casos
en los que puede ser necesaria una biopsia son ciertos tipos de enfermedad renal
como síndrome nefrótico (en Inglés) o enfermedad glomerular (en Inglés).
También puede ser necesaria una biopsia si recibió un trasplante de riñón y no
está funcionando bien.
Índice de filtración glomerular medido (IFGm):El índice de filtración glomerular
medido (IFGm) mide directamente si los riñones están eliminando bien los
productos de desecho de la sangre. Puede ser un proceso complicado y largo. Por
tanto, no se utiliza con tanta frecuencia como el IFG estimado (IFGe). Su
proveedor de atención médica puede recomendar esta prueba si se necesita una
medición más precisa de la función renal. Hay muchas maneras de realizar esta
prueba: algunas implican una muestra de orina de 24 horas, mientras que otras
implican la extracción de varias muestras de sangre durante varias horas.
Examen de orina
es una prueba que se le hace a la orina. Se utiliza para detectar y controlar una
amplia variedad de trastornos, como infecciones de las vías urinarias, enfermedad
renal y diabetes.
Un análisis de orina implica examinar el aspecto, la concentración y el contenido
de la orina. Por ejemplo, una infección de las vías urinarias puede hacer que la
orina se vea turbia en lugar de trasparente. Tener niveles elevados de proteína en
la orina puede ser un signo de enfermedad renal.
Los resultados inusuales de un análisis de orina suelen requerir más análisis para
encontrar el origen del problema.
Por qué se realiza
El análisis de orina es una prueba común que se hace por varios motivos:
Para evaluar la salud general. El análisis de orina puede ser parte de un examen
médico de rutina, un control del embarazo o una preparación prequirúrgica.
También puede utilizarse para detectar diversos trastornos, como diabetes,
enfermedades renales o hepáticas, cuando se ingresa en un hospital.
Para diagnosticar una enfermedad. Se puede pedir un análisis de orina si tienes
dolor abdominal, dolor de espalda, micción frecuente o dolorosa, sangre en la
orina u otros problemas urinarios. Un análisis de orina puede ayudar a
diagnosticar la causa de estos signos y síntomas.
Para controlar una enfermedad. Si se te ha diagnosticado una afección, como
enfermedad renal o infección de las vías urinarias, el médico puede recomendar
realizar análisis de orina con regularidad para controlar la enfermedad y el
tratamiento.
Otras pruebas, como las pruebas de embarazo y los exámenes de detección de
drogas ilícitas, pueden requerir una muestra de orina, pero estas pruebas buscan
sustancias que el análisis de orina, por lo general, no detecta.
Resultados
En un análisis de orina, la muestra de orina se evalúa de tres modos: examen
visual, prueba con varilla indicadora y examen microscópico.
Examen visual
Un técnico de laboratorio analiza el aspecto de la orina. La orina suele ser
trasparente. La turbidez o el olor anormal pueden indicar un problema, como una
infección. La proteína en la orina puede hacerla parecer espumosa.
La presencia de sangre en la orina puede hacer que se vea rojiza o amarronada.
El color de la orina puede verse afectado por lo que acabas de comer o por ciertos
medicamentos que estás tomando. Por ejemplo, la remolacha o el ruibarbo
pueden teñir de rojo la orina.
Prueba con varilla indicadora
Se introduce una tira reactiva (un palito de plástico delgado con tiras de sustancias
químicas en su superficie) en la orina. Las tiras químicas cambian de color frente a
la presencia de determinadas sustancias o cuando los valores se encuentran por
encima de los niveles habituales. En una prueba con tira reactiva, se examina lo
siguiente:
Acidez (pH). El nivel de pH indica la cantidad de ácido en la orina. El nivel de pH
puede indicar un trastorno renal o de las vías urinarias.
Concentración. La medición de la concentración muestra el grado de
concentración de las partículas en la orina. Una concentración más alta de
lo normal suele ser consecuencia de no beber suficientes líquidos.
Proteína. Los niveles bajos de proteína en la orina son normales. Por lo
general, los aumentos pequeños de proteína en la orina no son motivo de
preocupación, pero cantidades mayores podrían indicar un problema renal.
Azúcar. La cantidad de azúcar (glucosa) en la orina generalmente es
demasiado baja para detectarse. Si se detecta cualquier cantidad de azúcar
en esta prueba, se requerirán análisis de seguimiento para detectar
diabetes.
Cetonas. Como sucede con el azúcar, cualquier cantidad de cetonas que se
detecte en la orina puede ser un signo de diabetes y deben hacerse análisis
de seguimiento.
Bilirrubina. La bilirrubina es un producto de la descomposición de los
glóbulos rojos. Por lo general, la bilirrubina se encuentra en la sangre y
pasa al hígado, donde se elimina y se convierte en parte de la bilis. La
bilirrubina en la orina puede indicar una enfermedad o daño hepático.
Indicios de una infección Los nitritos o la esterasa leucocitaria (un producto
de los glóbulos blancos) en la orina pueden indicar una infección de las vías
urinarias.
Sangre. La presencia de sangre en la orina requiere un análisis adicional.
Puede ser un signo de daño renal, infección, cálculos en los riñones o en la
vejiga, cáncer de riñón o vejiga o trastornos de la sangre.
Examen microscópico
En esta prueba, que a veces se hace como parte de un análisis de orina, se
observan gotas de orina concentrada (orina que se centrifugó en una máquina)
con un microscopio. Si alguno de los siguientes niveles está por encima del
promedio, puede que necesites más pruebas:
Los glóbulos blancos (leucocitos) pueden ser un signo de infección.
Los glóbulos rojos (eritrocitos) pueden ser un signo de enfermedad renal, trastorno
en la sangre u otra enfermedad subyacente, como cáncer de vejiga.
Las bacterias, las levaduras o los parásitos pueden indicar una infección.
Los cilindros (proteínas con forma de tubo) pueden ser el resultado de trastornos
renales.
Los cristales que forman las sustancias químicas de la orina pueden ser un signo
de cálculos renales.
En general, un análisis de orina por sí solo no brinda un diagnóstico definitivo.
Dependiendo de la razón por la que el proveedor de atención médica te haya
recomendado esta prueba, podrías necesitar un seguimiento por resultados
inusuales. La evaluación de los resultados del análisis de orina junto con otras
pruebas puede ayudar a el proveedor de atención médica a determinar los
siguientes pasos.
Tener los resultados estándar de un análisis de orina no garantiza que no estés
enfermo. Puede que sea demasiado pronto para detectar la enfermedad o que la
orina esté demasiado diluida. Informa al proveedor de atención médica si todavía
tienes signos y síntomas.
Para obtener información específica sobre el significado de los resultados de tu
análisis de orina, habla con el proveedor de atención médica.
Análisis de orina
Un análisis de orina revisa diferentes componentes de la orina, un producto de
desecho generado por los riñones. Un análisis de orina regular podría realizarse
para ayudar a encontrar la causa de los síntomas. El análisis puede brindar
información sobre su salud y sobre los problemas que podría tener.
Los riñones toman material de desecho, minerales, líquidos y otras sustancias de
la sangre para que sean eliminados a través de la orina. La orina tiene cientos de
diferentes desechos corporales. Lo que come y bebe, la cantidad de ejercicio que
hace y lo bien que funcionan los riñones pueden afectar lo que está en su orina.
Pueden realizarse más de 100 análisis de orina diferentes. Un análisis de orina
regular suele incluir los siguientes análisis:
Color. Muchas cosas afectan el color de la orina, que incluyen el equilibrio
de líquidos, la dieta, los medicamentos y las enfermedades. Lo oscuro o lo
claro del color indica la cantidad de agua que contiene la orina. Los
suplementos de vitamina B pueden hacer que la orina adquiera un color
amarillo brillante. Algunos medicamentos, las zarzamoras, la remolacha
(betabel), el ruibarbo o la sangre en la orina pueden hacer que la orina
adquiera un color marrón rojizo.
Transparencia. Normalmente, la orina es transparente. Las bacterias, la
sangre, el esperma, los cristales o el moco pueden hacer que la orina tenga
un aspecto turbio.
Olor. La orina no tiene un olor muy fuerte, pero tiene un leve olor a nuez.
Algunas enfermedades provocan un cambio en el olor de la orina. Por
ejemplo, una infección por la bacteria E. coli puede provocar mal olor,
mientras que la diabetes o la inanición pueden provocar un olor dulce y
frutal.
Peso específico. Esto revisa la cantidad de sustancias en la orina. También
indica lo bien que los riñones equilibran la cantidad de agua en la orina.
Cuanto más alto sea el peso específico, mayor cantidad de material sólido
hay en la orina. Cuando usted bebe mucho líquido, los riñones producen
orina con una alta cantidad de agua en ella, que tiene un peso específico
bajo. Cuando usted no bebe líquidos, los riñones producen orina con una
pequeña cantidad de agua en ella, que tiene un peso específico alto.
pH. El pH es una medida de lo ácida o alcalina (básica) que es la orina. Un
pH de la orina de 4 es fuertemente ácido, 7 es neutral (ni ácido ni alcalino) y
9 es fuertemente alcalino. A veces, el pH de la orina está afectado por
determinados tratamientos. Por ejemplo, es posible que su médico le
indique cómo mantener la orina ácida o alcalina para prevenir la formación
de algunos tipos de cálculos renales.
Proteínas. Normalmente, las proteínas no están presentes en la orina. La
fiebre, los ejercicios arduos, el embarazo y algunas enfermedades,
especialmente la enfermedad de los riñones, podrían hacer que la orina
contenga proteínas.
Glucosa. La glucosa es un tipo de azúcar presente en la sangre.
Normalmente, la cantidad de glucosa en la orina es muy escasa o
inexistente. Cuando el nivel de azúcar en la sangre es muy alto, como en
los casos de diabetes no controladas, el azúcar se extiende a la orina. La
glucosa también puede estar presente en la orina cuando los riñones están
dañados o enfermos.
Nitritos. Las bacterias que causan una infección urinaria (UTI, por sus siglas
en inglés) producen una enzima que cambia los nitratos urinarios a nitritos.
Los nitritos en la orina indican que podría haber una UTI.
Esterasa leucocitaria (esterasa de glóbulos blancos o WBC, por sus siglas en
inglés). La esterasa leucocitaria indica la presencia de leucocitos (glóbulos blancos
[WBC]) en la orina. La presencia de WBC en la orina podría significar la existencia
de una UTI.
Cetonas. Cuando se descomponen las grasas para obtener energía, el cuerpo
produce unas sustancias llamadas cetonas (o cuerpos cetónicos). Estas pasan a
la orina. Una gran cantidad de cetonas en la orina podría significar la presencia de
una afección muy grave, cetoacidosis diabética. Una dieta baja en azúcares y
almidones (carbohidratos), la inanición o el vómito intenso también podrían
provocar la presencia de cetonas en la orina.
Análisis microscópico. En este análisis, se hace girar la orina en una máquina
especial (centrifugadora) para que los materiales sólidos (sedimentos) se asienten
en el fondo. El sedimento se esparce sobre un portaobjetos y se observa bajo un
microscopio. Lo que podría verse sobre el portaobjetos incluye:
Glóbulos rojos o blancos. Normalmente, las células sanguíneas no están
presentes en la orina. La inflamación, la enfermedad o las lesiones en riñones,
uréteres, vejiga o uretra pueden causar la presencia de sangre en la orina. El
ejercicio intenso, como correr un maratón, también puede causar la presencia de
sangre en la orina. Los glóbulos blancos podrían ser una señal de infección o de
enfermedad de los riñones.
Cilindros urinarios. Algunos tipos de enfermedad de los riñones pueden hacer que
se formen tapones de material (que se llaman cilindros) en conductos pequeños
de los riñones. Luego, los cilindros se eliminan en la orina. Los cilindros pueden
estar formados por glóbulos rojos o blancos, sustancias cerosas o grasas, o
proteínas. El tipo de cilindro en la orina puede ayudar a indicar qué tipo de
enfermedad de los riñones podría estar presente.
Cristales. Con frecuencia, las personas sanas tienen solo algunos cristales en la
orina. Una gran cantidad de cristales, o determinados tipos de cristales, podrían
significar la presencia de cálculos renales o que existe un problema con la manera
en que el cuerpo utiliza los alimentos (metabolismo).
Bacterias, células de hongo en forma de levadura o parásitos. Normalmente, la
orina no contiene bacterias, células de hongo en forma de levadura ni parásitos. Si
estos están presentes, puede significar que usted tiene una infección.
Células escamosas. La presencia de células escamosas podría significar que la
muestra no es lo suficientemente pura como debería. Estas células no significan
que haya un problema médico, sin embargo, es posible que su médico le pida que
le entregue otra muestra de orina.
Los valores normales de un examen de orina pueden variar según el parámetro
que se mida.
Densidad
Los valores normales de densidad de la orina están entre 1.005 y 1.030.
Valores menores a 1.010 indican hidratación, mientras que valores mayores a
1.020 pueden indicar deshidratación.
Proteína
En una muestra aleatoria de orina, los valores normales son de 0 a 14 mg/dL.
En una muestra de orina de 24 horas, los valores normales son menores a 80 mg.
Creatinina
Para los hombres, los valores normales son de 14 a 26 mg por kg de masa
corporal por día.
Para las mujeres, los valores normales son de 11 a 20 mg por kg de masa
corporal por día.
Leucocitos
Los valores normales son menores a 5 células por campo o 10.000 células por
mL.
Valores superiores se llaman leucocituria o piuria.
Color
El color normal de la orina es amarillo claro a amarillo pálido.
Algunos alimentos, como la remolacha, las moras y las habas, pueden cambiar el
color de la orina.
Turbidez
La orina suele ser transparente. La turbidez puede indicar un problema, como una
infección.
Sangre
La presencia de sangre en la orina puede hacer que se vea rojiza o amarronada.
GASTO URINARIO
El gasto urinario es la cantidad de orina por kilogramo de peso corporal que
produce una persona en un período determinado, usualmente se calcula en 24
horas. Se trata de un indicador muy importante de la salud general y cuando se ve
alterado se debe investigar la causa a fin de evitar complicaciones serias y en
muchos casos irreversibles.
Las enfermedades que modifican el gasto urinario por lo general están
relacionadas con los riñones, sin embargo, la deshidratación, algunas
enfermedades metabólicas como la diabetes e incluso algunos tumores pueden
hacer que el gasto urinario aumente o disminuya.
En pocas ocasiones pensamos sobre cuántas veces orinamos y en qué cantidad,
sin embargo, para los médicos esta información resulta muy importante,
especialmente en ciertos contextos clínicos, como es el caso del paciente
críticamente enfermo o aquel internado en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Así mismo, en los pacientes con enfermedades del riñón, enfermedades del
colágeno y problemas metabólicos como la diabetes, es muy importante conocer
el gasto urinario dado que este se relaciona directamente con el grado de
funcionamiento de los riñones.
El gasto urinario puede verse modificado según el contexto clínico, siendo ambas
situaciones delicadas, ya que pueden asociarse a complicaciones muy serias que
podrían acarrear lesiones irreversibles para el enfermo e incluso comprometer su
vida.
CAUSAS
Dado que la producción de orina es un mecanismo natural del organismo para
deshacerse del excedente de líquidos, desechos metabólicos, así como de una
infinidad de toxinas que se eliminan por los riñones, se puede decir que el gasto
urinario es consecuencia directa de la función renal.
Por tanto, su modificación debe hacernos pensar en que existe algún problema en
cualquiera de las fases de producción de orina, es decir a nivel pre-renal, renal o
pos-renal.
En este sentido se pueden definir situaciones que disminuyen el gasto urinario y
aquellas que lo aumentan.
CAUSAS DEL INCREMENTO DEL GASTO URINARIO
El volumen urinario aumenta en ciertas condiciones clínicas como la diabetes
mellitus y la diabetes insípida, por mencionar solo dos de las causas de aumento
del gasto urinario.
Los mecanismos son diferentes para cada una de ellas, aunque la manifestación
común es un incremento de la cantidad de orina que se produce en 24 horas.
Cuando esta sustancia, conocida como hormona antidiurética (o vasopresina), se
produce en cantidades insuficientes, el gasto urinario aumenta de manera
significativa.
CAUSAS DE DISMINUCIÓN DEL GASTO URINARIO
Existen múltiples causas de disminución del gasto urinario, siendo una de las más
comunes la deshidratación.
Al haber menos agua en el organismo los riñones pasan a trabajar en lo que
podría denominarse «modo ahorro», es decir que eliminan la menor cantidad de
agua posible a fin de evitar que la intensidad de la deshidratación aumente.
Cuando esto ocurre el volumen urinario disminuye drásticamente.
Por fortuna, es una condición reversible y fácil de tratar, sin embargo, cuando la
deshidratación persiste puede provocar daño renal irreversible, haciendo que el
gasto urinario se mantenga por debajo de lo normal debido a falla renal.
En este sentido, además de la deshidratación hay infinidad de enfermedades que
pueden generar alteraciones en los riñones que con el tiempo hacen que estos
dejen de funcionar adecuadamente, disminuyendo el gasto urinario de manera
sostenida y en muchos casos irreversible.
Entre las causas más comunes de daño renal se encuentran la diabetes mellitus
(nefropatía diabética), la hipertensión arterial (nefropatía hipertensiva), las
enfermedades autoinmunes (como la nefritis lúdica) y las enfermedades
degenerativas del riñón (como el riñón poli quístico).
En cada una de las condiciones clínicas previamente mencionadas hay un
mecanismo específico de daño renal, aunque en definitiva la pérdida de tejido
renal funcional lleva a la disminución de la capacidad de los riñones de producir
orina y por consiguiente se presenta una disminución del gasto urinario.
En los casos más severos se puede llegar a la pérdida total de la función renal
siendo el gasto urinario muy bajo o nulo, por lo que es necesario suplir la función
renal con diálisis a fin de mantener al paciente con vida
¿COMO SE CALCULA EL GASTO URINARIO?
Para calcular el gasto urinario existen dos métodos, uno directo y uno indirecto. El
primero suele emplearse en el entorno clínico, unidades de cuidados intensivos
dado que es necesario manipular e invadir la vía urinaria para determinar el
volumen de orina producido.
Por su parte, el método indirecto suele usarse en el hogar y se requiere la
recolección de toda la orina producida durante 24 horas para poder realizar los
cálculos correspondientes.
Cálculo Indirecto
El cálculo indirecto del gasto urinario es el método más utilizado para tener una
idea objetiva de la función renal.
Si bien es algo engorroso para poder calcular el gasto urinario por este método es
necesario recolectar toda la orina producida por la persona durante 24 horas.
Por lo general, se recomienda que la toma de la muestra inicie a primera hora de
la mañana, descartándose la primera orina de ese día dado que corresponde a lo
que se produjo durante la noche.
A partir de la segunda micción se debe recolectar la orina en un recipiente de
tamaño adecuado que pueda ser tapado (para evitar la evaporación), colocándose
en el mismo el producto de las micciones sucesivas hasta la primera orina de la
mañana siguiente, la cual corresponde a lo que se produjo durante la noche.
Una vez hecho esto se cuenta con el volumen urinario en 24 horas, el cual se
determina en el laboratorio con un cilindro graduado.
Obtenido ese valor el cálculo es muy sencillo aplicando la siguiente fórmula:
Volumen urinario (cc o ml) / Peso corporal (kg) /tiempo (horas)
Por ejemplo, para calcular el gasto urinario de una persona con un peso de 72 Kg
y cuyo volumen urinario sea de 2.800 cc, se debe dividir 2.800 entre 72 y el
resultado entre 24 (para conocer el volumen por hora), lo cual da un valor de 1,6
cc/Kg/hora
Valores normales
El valor normal del gasto urinario para una persona adulta debe ser de 0,5 a 1
cc/Kg/hora.
Cuando el valor del gasto urinario aumenta por encima de 3 cc/Kg/hora se habla
de poliurea (aumento del gasto urinario).
Por su parte, cuando el gasto urinario tiene un valor de 0,3-0,4 cc/Kg/hora se
habla de oliguria (disminución moderada del gasto urinario), mientras que con
cifras de 0,2 cc/Kg/hora o menos se habla de anuria (disminución severa o
ausencia total de gasto urinario)
Oliguria
La oliguria es una patología caracterizada por la reducción del volumen urinario
diario a unos niveles inferiores a los necesarios.
Se considera el padecimiento de oliguria cuando se produce una densidad urinaria
diaria inferior a los 400 ml al día. En el caso de llegar a niveles menores de 100
ml/día o ausencia de producción de orina, pasaría a tratarse del padecimiento de
anuria.
Esta patología suele venir conducida por enfermedad renal crónica, insuficiencia
renal aguda, deshidratación o necrosis tubular aguda. Por tanto, los síntomas que
provoca son los correspondientes a la enfermedad de base.
Anuria
La anuria es una patología que surge ante el déficit o ausencia de producción
urinaria diaria.
Los pacientes que sufren anuria suelen haber padecido anteriormente oliguria
(volumen de orina inferior a 400 ml/día), y cuando se produce un volumen urinario
inferior a 100 ml/día pasa a denominarse anuria.
Generalmente, suele ir ligada a la enfermedad renal crónica u obstrucción en las
vías urinarias, por lo que los síntomas que provoca son los correspondientes a la
enfermedad de base. En los casos más extremos en los que no se produce nada
de orina se considera anuria absoluta, lo que se debería al bloqueo total de las
vías urinarias.
Poliuria
La poliuria es un aumento en la cantidad de orina que se produce, mientras que la
polaquiuria es una necesidad frecuente de orinar.
Poliuria Se produce cuando el cuerpo produce más de 3 litros de orina por día.
Puede ser causada por diversas patologías renales o extra renales.
Puede ocurrir junto con una mayor ingesta de agua o líquidos (polidipsia).
Entre las causas comunes se encuentran la diabetes insípida y la diabetes
mellitus.
BALANCE HÍDRICO
El balance hídrico o balance de equilibrio de líquidos es un concepto médico
referente a la hidratación. Esencialmente, sirve para indicar la relación concreta
entre la ingesta y la pérdida de líquidos por parte de un ser humano. Se parte de
la idea de que todo ser humano debe mantenerse hidratado. El 60% del cuerpo de
un adulto saludable es pura agua. No es de extrañar, por tanto, que este punto
sea tan relevante. Ahora bien, la actividad fisiológica diaria normal conlleva la
pérdida de líquidos. Desde la orina al sudor, continuamente el cuerpo pierde agua
de su interior. La única manera de mantener un correcto estado de salud es
reponiendo el líquido perdido.
Precisamente por esa razón acabó diseñándose un concepto como el del balance.
Permite cuantificar objetivamente cuánta agua entra y cuánta sale del cuerpo. Así,
se determina si es preciso aumentar la hidratación para evitar posibles problemas.
Al fin y al cabo, hay que tratar de mantener un equilibrio.
Tipos de balance hídrico existentes
Con tal de profundizar en mayor medida en el concepto de balance hídrico es
conveniente tratar sus tipos. Y es que la literatura médica ha acabado
desarrollando hasta tres clases diferentes.
Por un lado, tenemos el balance positivo. Se da en aquellos individuos en los que
la cantidad de líquidos que se ingiere es muy alta. Esto hace que el agua que se
añade al cuerpo sea mucho mayor que la que se pierde.
Frente a ese, tenemos al balance negativo. Es, como su propio nombre indica, el
caso absolutamente contrario. Es propio de aquellos individuos que pierden más
líquidos de los que ingieren. Esto da lugar a un problema de deshidratación
evidente.
Por último, contamos con el balance normal. Este es el más deseable. Se da en
aquellas personas que no presentan ni defecto ni exceso en el proceso de ingesta
de líquidos. Es decir, se toma tanto líquido como se expulsa, quedando en
perfecto equilibrio.
ENTRADAS O INGRESOS: Los ingresos diarios de líquidos de un adulto sano de
peso medio (70kg) con ingesta oral están en torno 2300--2500ml. Estos ingresos
proceden de líquidos ingeridos vía oral, y/o procedente de los sólidos, siendo en
total unos 2100ml, y además obtenemos de la síntesis del metabolismo celular
unos 200ml diarios. El paciente hospitalizado, recibe aportes de líquidos por vía
enteral y parenteral, por lo que el total de posibles aportes será: o Ingesta oral:
Líquidos procedentes de la dieta a través de la ingesta oral. o Agua endógena:
resultante del metabolismo celular: 200ml, aunque esta cantidad varía entre 200--
500ml según bibliografía consultada y protocolos de balance hídrico de diferentes
centros y unidades 2,4. o Líquidos aportados por sondas: Como las sondas
nasogástricas, tanto en forma de bolos intermitentes como infusión continua. o
Perfusiones intravenosas: Sueroterapia, Nutricio n parenteral (NPT), perfusiones
de drogas vasoactivas, perfusiones analgésicos o Cargas de volumen: tanto de
sueroterapia, expansores de plasma, trasfusión de hemoderivados, frascos
pequeños de suero para diluir y administración de fármacos (por ejemplo,
antibióticos). Los bolos de líquido inferiores a 10ml.
PERDIDAS O EGRESOS Son todas las formas por las cual un paciente pierde
líquidos: o Perdidas por orina: La diuresis habitual oscila entre 40--80ml/hora, lo
que se traduce en unos 1500ml diarios. Pero este valor puede ser desde 0.5 litros
hasta 20 litros al día según grado de hidratación y uso de diuréticos. o Perdidas
por heces: Suponen muy poco normalmente, 100--200ml diarios, aunque en
diarreas intensas se pueden llegar a perder varios litros al día. o Perdidas por
sudor: Muy variable por la propia persona, temperatura ambiente y ejercicio, entre
otros. Normalmente son de 100ml/día. Pero con clima calado y ejercicio intenso
puede llegar a 1--2 litros por hora. Con el sudor no solo se elimina agua, también
electrolitos o Perdidas insensibles (PI): Son las que no se pueden regular con
exactitud. Suponen entre 700-- 1000 ml al día, y tienen su causa en fenómenos de
convección y evaporación:
▪ a) Perdidas Cutáneas: Estas pérdidas se producen por CONVECCION, no
hablamos de sudor. La convección consiste en una transferencia de calor entre
dos zonas con diferentes temperaturas por medio de un fluido (bien sea liquido o
gas), así pues, el aire caliente asciende y el frio desciende reemplaza, una vez
este es calentado y, en consecuencia, ganado humedad (agua), asciende para ser
reemplazado por aire más frio. De esta manera se suele perder un 12% de calor,
la tela de la ropa contribuye disminuyendo este porcentaje. Mediante perdidas
cutáneas las pérdidas de líquidos diarios representan 300--400ml. En grandes
quemados con la lesión de la capa cornea de la piel, puede incrementarse a 3--5
litros diarios.
▪ b) Perdidas Pulmonares: Se producen por la EVAPORACION, debido al
calentamiento del aire que entra en el sistema respiratorio, es saturado con agua y
se expulsa al exterior en la espiración. Son unos 400ml/día. Influye la temperatura
del aire respirado, cuando más frío mayor perdida, por una menor presión del aire
frío.
▪ c) Perdidas insensibles en situaciones concretas: Es el caso de la fiebre,
taquipnea, sudoración o pacientes intubados. La presencia de estas situaciones
incrementa las perdidas insensibles basales. El cálculo de las perdidas insensibles
basales (cutáneas y pulmonares) se realiza mediante la fórmula 0.5ml/kg/horas del
balance. A ello habrá que añadir las situaciones especiales si estuviesen
presentes:
▪ Paciente intubado: Se computarán 500ml cada 24h de intubación. Si se quiere
fraccionar horariamente, se calculará a razón de 20ml/h de ventilación mecánica.
Si en vez de ventilación mecánica, está en proceso de destete con tubo en T, se
computarán 20ml/h más, es decir 40ml por hora con tubo en T.
▪ Taquipnea: Por cada 5 respiraciones por encima de FR≥20, se añaden 4ml/h
▪ Fiebre: -Si Tª 38--39ºC: Sumar 20ml por cada hora con esta Tª -Si Tª 39--40ºC:
Sumar 40ml por cada hora con esta Tª -Si Tª 40--41ºC: Sumar 60ml por cada hora
con esta Tª
▪ -Sudor -Moderado: 20ml por hora con sudor moderado -Intenso: 40ml por hora
con sudor intenso
Elementos para realizar la medida de egresos de líquidos
¿QUÉ CONSECUENCIAS TIENE NO PRESTAR ATENCIÓN AL BALANCE DE
EQUILIBRIO DE LÍQUIDOS?
El balance de equilibrio de líquidos normal es fundamental. Y no hay mejor manera
de ser consciente de ello que conocer los problemas derivados de que no lo sea.
Por un lado, si se tiene un balance hídrico negativo se
experimentará deshidratación. Se sentirá fatiga, debilidad, mareos, sequedad y
dolores de cabeza. Igualmente, se experimentará sed extrema, presión arterial
baja y fiebre. En los peores casos, incluso, puede llegarse a la taquicardia, la
confusión, el coma y, finalmente, la muerte.
La sobrehidratación o hiperhidratación es igualmente dañina. Un balance positivo
demasiado pronunciado también puede ocasionar problemas. Por un lado, puede
experimentarse hinchazón en las piernas; igualmente, se orina de forma continua
y en mucha cantidad. Si se ingiere mucho líquido puede incluso sentirse
cansancio, confusión y debilidad. En los peores casos llegan a encharcarse los
pulmones y, por tanto, se sufre una gran dificultad para respirar.
LA IMPORTANCIA DE LA ENFERMERÍA PARA LA HIDRATACIÓN
ADECUADA
Es una verdad general el hecho de que las personas enfermas son más sensibles
a nuevos problemas de salud. Así, los individuos que se encuentran ingresados
son muy proclives a padecer problemas de balance de líquidos. Esto es así
cualquiera que sea el motivo.
Por eso el papel de la enfermería es tan valioso. Una de sus funciones esenciales
es la de controlar el buen funcionamiento de los goteros. También el de la correcta
ingesta de los alimentos de la dieta hospitalaria. Muchas veces se detectan así
problemas de falta de hidratación o de hiperhidratación. Si se descubren
tempranamente, pueden solucionarse con facilidad, evitando que vayan a más.
Hay que tener en cuenta que la hidratación es una cuestión de vida o muerte. Por
eso no podemos más que resaltar el papel más que fundamental de la enfermería
en este plano
En conclusión, ya se puede decir que conoces qué es exactamente el balance
hídrico. En tu mano queda utilizar correctamente esta información. Esto es
especialmente relevante si te dedicas o quieres dedicarte al mundo de la
enfermería y de la salud. En esos casos tu papel será crucial. Como has visto,
tendrás la responsabilidad de comprobar que el balance de hidratación de los
pacientes es el adecuado. La única manera de enfrentar correctamente tus
responsabilidades será con una suficiente formación.
FLUIDOTERAPIA
La fluidoterapia es la herramienta básica de los servicios de Urgencias y cuidado
intensivos, el objetivo fundamental es la corrección y mantenimiento del equilibrio
hidroelectrolítico en estados patológicos. El conocimiento del equilibrio ácido base,
de la composición de los líquidos corporales, así como la composición de la
fluidoterapia servirá de base para la toma de decisiones a la hora del manejo del
paciente
INDICACIONES DE LA FLUIDOTERAPIA
Shock hipovolémico: tanto en casos hemorrágicos como no hemorrágicos
(quemaduras, deshidratación, etc.)
Vómitos
Diarrea
Ascitis
Fístulas
Estados de bajo nivel de consciencia
Hiperhidrosis
Diabetes insípida
Uso de diuréticos
Insuficiencia suprarrenal aguda
Hipernatremia
MONITORIZACIÓN EN FLUIDOTERAPIA
Puede realizarse a través de la monitorización signos clínicos (FC, PA, Tª,
ingurgitación yugular, crepitantes basales, pliegue cutáneo positivo, diuresis, etc.),
datos de laboratorio (urea, creatinina, sodio, potasio, cloro, GSA, osmolaridad
plasmática, etc.) y datos de monitorización invasiva (PVC, PAP, GC, VO2, etc.).
COMPLICACIONES DE LA FLUIDOTERAPIA
Flebitis (séptica o irritativa)
Extravasación
Embolia gaseosa
Hematoma secundario a canalización de vía
Neumotórax
Hemotórax
Complicaciones secundarias al volumen
Insuficiencia cardiaca
Edema agudo de pulmón
Edema cerebral
TIPOS DE SOLUCIONES
Los líquidos para fluidoterapia se suelen clasificar en Cristaloides y Coloides.
Soluciones Cristaloides
Son expansores del volumen intravascular y aportan energía en el caso de
poseer azúcar. Tienden a permanecer una media de 15 minutos en el espacio
intravascular y su capacidad como expansor de volumen depende de la
concentración de sodio presente en dicha solución. Se pueden clasificar en
soluciones iso, hipo o hipertónicas.
Cristaloides Isotónicos
- Suero Salino Fisiológico 0,9%: ideal para la reposición de electrolitos, volumen y
estados de hipocloremia (relación Cl/Na 1:1). La administración en exceso puede
derivar en estados de edemas y acidosis hiperclorémica.
- Solución de Ringer: solución isoosmótica similar a la fisiológica, pero, a
diferencia de esta, el sodio es sustituido por los iones calcio y potasio. Indicado
para situaciones de pérdidas hidroelectrolíticas con depleción del espacio
extravascular.
- Ringer Lactato: solución Ringer que contiene en su composición también lactato.
Su vida media es de 20 minutos con una permanencia máxima de 4-6 horas en
pacientes que sufren shock. En pacientes con hepatopatías o con una disminución
de la perfusión hepática disminuye el aclaramiento del lactato, dando como
resultado la posibilidad de provocar un daño cerebral.
- Glucosado 5%: contraindicado absolutamente en pacientes con la enfermedad
de Adisson, ya que puede desencadenar una crisis adissoniana. Su empleo se
reserva como aporte de energía en periodos cortos de tiempo, deshidrataciones
hipertónicas y para el mantenimiento de vías.
- Suero Glucosalino isotónico (Suero Glucosalino): empleado en terapias de
rehidratación y aporte de energía.
- Cloruro de Amonio 1/6M: indicado en el tratamiento de alcalosis metabólicas
secundarias a vómitos incoercibles. Está contraindicado en casos de insuficiencia
renal y/o hepática. La administración debe ser lenta (hasta un máximo de 150ml/h)
y el paciente debe ser monitorizado ya que puede provocar mioclonías,
alteraciones electrocardiográficas y respiratorias.
Cristaloides hipotónicos
La relación de sodio y cloro en estas soluciones decae a la mitad (Hiposalino
0,45%). Suele darse como aporte de agua libre exenta de glucosa.
Cristaloides Hipertónicos
- Suero salino hipertónico: se recomienda la monitorización de los niveles de sodio
y de la osmolaridad.
- Soluciones Glucosadas 10%,20% y 40%: se emplean en procesos de
hiperpotasemia, ya que moviliza este ion al espacio intracelular y el sodio al
espacio extracelular. Al tener un alto contenido en azúcar aportan energía. Pueden
producir deshidratación celular, aumentando el contenido de agua en el espacio
intravascular.
- Bicarbonato sódico 1M o 1/6 M: indicada para la corrección de acidosis
metabólica severa (pH<7), en casos de hiperpotasemia severa y durante la parada
cardiorrespiratoria. Se deben administrar por vía única, es decir, no administrar de
forma conjunta con otros medicamentos por riesgo de precipitado. Tras la
administración se puede observar una elevación de los niveles de CO2.
Soluciones Coloides
Son soluciones con alto peso molecular, debido a esta característica actúan como
expansores del plasma. Provocan el aumento de la osmolaridad plasmática, como
consecuencia se retiene agua en el espacio intravascular y se produce
hemodilución, dando como resultado una mejora de la perfusión tisular. Desde el
punto de vista de la mejora de los procesos hemodinámicos y en comparación con
las soluciones de cristaloides, las soluciones coloides producen una mayor mejora
sobre la hemodinámica del paciente ya que sus efectos son más duraderos y de
aparición más rápida. En situaciones de hipovolemia suelen asociarse a los
cristaloides en una proporción aproximada de 3 unidades de cristaloides por 1 de
coloide. Las principales indicaciones son:
Sangrado activo
Pérdidas proteicas
Necesidad de expansión de plasma que nos consigue con cristaloides.
Coloides Naturales
- Albúmina: Proteína oncótica que por cada gramo es capaz de fijar 18 ml de agua
en el espacio intravascular. Su administración puede causar alteraciones renales y
cardiacas ya que posee citrato, el cual capta el calcio sérico, pudiendo también
causar alteraciones en la agregación plaquetaria y dilución de los factores de
coagulación con el consiguiente aumento del riesgo de sangrado. La albúmina es
sometida a pasteurización, pero a pesar de ello, puede ser portadora de pirógenos
y bacterias con el riesgo de infección. Con la pasteurización piden formarse
polímeros de albúmina que son alérgenos.
Coloides artificiales
- Hidroxietilalmidón: son soluciones obtenidas a partir del almidón de maíz, poseen
diferente peso molecular y desarrollan una presión isooncótica con relación al
plasma. La nueva generación de hidroetilalmidón en relación con sus
predecesores no alteran la hemostasia ni tienden a acumularse si se emplean a
dosis de 20mL/kg/día. Ante los coloides naturales presentan menos alergias y son
similares en efecto expansor a la albúmina.
- Derivados de la Gelatina: Hemocé 3,5%, obtenido a partir de colágeno bovino.
Posee mayor poder expansor y mayor eficiencia volémica que la albúmina. Su
administración debe ser realizada con cautela en pacientes con alteración severa
de la función renal, ya que contiene nitrógeno. Su administración conjunta con
sangre y derivados está contraindicada debido a su contenido en sodio y calcio.
No altera la hemostasia, pero puede presentar casos de anafilaxia.
- Manitol: Es un diurético osmótico. Favorece el paso de agua desde el tejido
cerebral al espacio vascular. Estos efectos aparecen a los 15 minutos tras la
administración y duran varias horas. Está indicado en la Hipertensión Intracraneal
(HIC). La fluido terapia en pacientes renales depende de la etapa de la
enfermedad, la función renal residual y el tipo de diálisis. El objetivo es alcanzar un
peso seco adecuado sin acumular demasiado líquido
DIALISIS PERITONEAL
La diálisis peritoneal es una forma de eliminar los productos de desecho de la
sangre. Es un tratamiento para la insuficiencia renal. Consiste en introducir a
través de la pared abdominal un catéter mediante el cual se introduce el líquido
estéril de diálisis en la cavidad abdominal en donde se produce el intercambio
entre la sangre y el líquido de diálisis. Los líquidos deben ser estéril y apirogen, La
diálisis peritoneal es un proceso que elimina los desechos y el líquido adicional de
la sangre.
Como la diálisis peritoneal se lleva a cabo dentro del cuerpo, es diferente de un
procedimiento más habitual para limpiar la sangre llamado hemodiálisis. Ese
procedimiento filtra la sangre en una máquina fuera del cuerpo.
Los tratamientos de diálisis peritoneal se pueden realizar en casa, en el trabajo o
mientras viajas. Pero no es una opción de tratamiento para todas las personas con
insuficiencia renal. Tienes que ser capaz de utilizar las manos con cierta destreza
y cuidarte en casa. O necesitas que un cuidador de confianza te ayude con este
proceso.
Catéter de diálisis peritoneal
La principal función del catéter de diálisis peritoneal es facilitar el flujo
bidireccional de la solución dializante de forma consistente, sin requerir gran
esfuerzo y sin causar dolor o incomodidad. Los catéteres son cilíndricos, de
longitud variable, de silicona o poliuretano, con uno o dos manguitos
El catéter para diálisis peritoneal (DP) es un aditamento esencial para la
realización de la DP en sus modalidades:
Diálisis peritoneal automatizada (DPA) Diálisis peritoneal continua ambulatoria(DPCA)
Ambas modalidades de la DP son el medio por el cual se introduce la
solución dializante a la cavidad peritoneal de la persona con insuficiencia
renal crónica (IRC). El uso de catéteres como medio de acceso a la
cavidad peritoneal data de la creación del catéter de polivinilo en 1959,
con el cual se buscaba evitar plegaduras y obstrucciones; sin embargo, su
colocación era dificultosa.
Después de diversos desarrollos, en 1964, Palmer y Quinton presentan el
catéter para DP, diseñado a base de silicona, con una estructura de tubo
redondo, orificio amplio y, en la parte distal, numerosos orificios. Este
catéter fue mejorado en 1968 por Henry Tenckhoff, con el propósito de
prevenir infecciones y daños en el catéter.
CLASIFICACIÓN
Los tipos de catéter que se usan con mayor frecuencia para diálisis son:
Tenckhoff
Es el clásico y más utilizado en el mercado. El resto son variantes con
modificaciones en la porción intraperitoneal, intraparietal o externa. Este
catéter tiene uno o dos cojinetes, aunque, para diálisis crónica, se usa el
segundo.
Catéter Curl car
Este catéter permite separar las capas parietal y visceral del peritoneo; el
número de orificios en el segmento distal garantiza mejor infusión y
drenaje.
Catéter Toronto western
este catéter tiene dos discos de silicona perpendiculares en el tramo final
para separar el epiplón y el intestino lejos, de los agujeros. Tiene un cuff
profundo que presenta un disco de dacrón; como se puede ver en la figura,
es diseñado para minimizar las fugas y fijar el catéter. Al lado de este
disco, tiene una bolita de silicona para permitir que el catéter atrape el
peritoneo y la fascia posterior entre el disco y la bolita, quedando el cuff o
dacrón interno en el interior del músculo recto del abdomen; éste es un
método diferente de implantación al que se hace en el catéter de
Tenckhoff.
Catéter Missouri —cuello de cisne
Es similar al catéter de Tenckhoff, pero presenta la misma fijación interna
que el catéter de Toronto; además, para que no migre el catéter, tiene una
curvatura natural de 45 grados. Los investigadores de la Universidad de
Missouri diseñaron un catéter en forma de v, llamado catéter en cuello de
cisne con un ángulo de 150 grados entre los dos cuffs. Esto facilita la
dirección de la porción intraperitoneal del catéter hacia la pelvis y la
porción externa, al salir en una dirección descendente que, según algunos
estudios, permite la disminución en el número de infecciones del orificio,
respecto a la salida lateral o ascendente de otros catéteres.
CUIDADOS DEL CATÉTER
El catéter para diálisis peritoneal es un pequeño tubo de silicona que se introduce
en la cavidad peritoneal por medio de una cirugía, el lugar por donde sale el
catéter se llama sitio de salida. Es normal que, al poco tiempo de haberse
instalado, exista un ligero sangrado o líquido transparente en el sitio de salida,
alrededor del catéter, este líquido debe desaparecer entre una y dos semanas,
conforme cicatriza el sitio de salida. Para que no existan complicaciones
infecciosas a largo plazo, se requiere del cuidado postoperatorio temprano, que
tiene como finalidad, evitar el crecimiento de bacterias en la herida quirúrgica y en
el sitio de salida.
Estos cuidados incluyen:
Baño diario, sin mojar el sitio de salida, ni la herida quirúrgica.
Inmovilizar el catéter, para evitar jalar o torcer; pues esto favorece que se
lastime el sitio de salida y se infecte posteriormente.
Mantener seco el sitio de salida y herida quirúrgica, no se deben mojar por lo
menos 10 días después de la colocación.
Cambiar apósitos diariamente, esto debe realizarse por parte del personal
especializado o familiar capacitado, utilizando guantes, cubre bocas y técnica
estéril.
Nunca levante o retire las costras que llegaran a formarse en el sitio de salida.
No utilizar sustancias químicas para la limpieza del catéter o del sitio de salida,
tales como alcohol, sustancias cloradas, Isodine, o pomadas, ya que podrían
dañar el catéter y sufrir una infección en el peritoneo.
No debe bañarse en tina, ni utilizar jacuzzis, hay demasiados gérmenes que
pueden ocasionar infecciones.
No debe colocar el cinturón sobre el sitio de salida.
Nunca use tijeras en ninguna parte cercana al catéter.
FASES DE LA DIÁLISIS
• Infusión: es la introducción del líquido de diálisis en la cavidad peritoneal
(líquido limpio).
• Permanencia: Período de tiempo que transcurre desde la infusión hasta el
drenaje del líquido de diálisis (le limpia).
• Drenaje: es la salida al exterior del líquido que contiene la cavidad peritoneal
(líquido sucio).
TIPOS DE DIÁLISIS PERITONEAL
Hay tres tipos de diálisis peritoneal.
La diálisis peritoneal ambulatoria continua (DPAC), se denomina
continua porque siempre hay líquido en el peritoneo y ambulatoria porque el
paciente la hace en su casa. Se realiza manualmente y después de
finalizado el intercambio el sistema de bolsas es desechado. La mayoría de
los pacientes en esta modalidad necesitan realizar 3 o 4 intercambios
diarios. Consta de tres fases:
o Drenaje del líquido requiere entre 20 a 30 minutos.
o Infusión de la nueva solución entre 10 minutos y 15 minutos,
dependiendo la permeabilidad del catéter.
o Permanencia que es el tiempo que permanece la solución de diálisis
dentro de la cavidad, hasta el siguiente cambio.
o El aprendizaje requiere entre una y dos semanas.
o El tratamiento se realiza sin salir de casa, es flexible y puede
ajustarse a distintas necesidades y horarios.
La diálisis peritoneal automatizada (DPA), también conocida
como diálisis peritoneal de ciclo continuo (DPCC), se realiza en casa,
por la noche, mientras se duerme. Una máquina controla el tiempo para
efectuar los intercambios necesarios, drena la solución utilizada e introduce
la nueva solución de diálisis en la cavidad peritoneal. Cuando llega el
momento de acostarse, sólo hay que encender la máquina y conectar el
catéter al equipo de líneas. La máquina efectuará los intercambios durante
8 o 9 horas, mientras se está durmiendo. Por la mañana, el paciente sólo
tendrá que desconectarse de la máquina. Las máquinas de Diálisis
Peritoneal Automatizada son seguras, se manejan fácilmente y pueden
utilizarse en cualquier lugar donde haya electricidad. Es una opción de
tratamiento ideal para personas activas laboralmente, para niños en edad
escolar y para aquellas personas que necesiten ayuda para dializarse.
La diálisis peritoneal intermitente (DPI) este tipo de diálisis se realiza en
área hospitalaria, en pacientes de recién diagnóstico y que requieren una
diálisis de urgencia, de primera instancia se coloca un catéter rígido y se
realizan 30 baños, dejándolos en cavidad por 30 minutos cada uno.
También se les realiza a los pacientes que no tienen las condiciones
adecuadas para realizarse la DPCA.
Todos estos tipos de diálisis peritoneal utilizan el catéter de Tenckhoff.
Tipos de concentración de la bolsa de diálisis en México se utilizan 3 tipos de
concentraciones de líquido de diálisis al 1,5 % (contiene 1,5 g de glucosa por cada
100 ml), al 2,5 % (contiene 2,5 g de glucosa por 100 ml) y al 4,25 % (contiene
4,25 g de glucosa por 100 ml) la que las diferencia una de otra es la cantidad de
glucosa que cada una tiene, y la función de esta es ultra filtrar más, entre mayor
cantidad de glucosa, se extrae más líquido del paciente, por ser soluciones
hipertónicas y disminuir el edema que se puede presentar en estos pacientes.
Ventajas y desventajas de la diálisis peritoneal
Ventajas
Puede hacerse en casa.
Requiere de higiene extrema para evitar contaminación del catéter.
Relativamente fácil de aprender.
Fácil para viajar, las bolsas de solución son fáciles de llevar en
vacaciones.
El balance de fluido es normalmente más fácil que en hemodiálisis.
Por ser continua o efectuarse al menos durante muchas más horas que
la hemodiálisis, no requiere tantas limitaciones dietéticas como la
hemodiálisis, en la que hay que mantener restricciones hasta la
siguiente sesión (dos o tres días después).
Teóricamente mejor para comenzar con diálisis, debido a que la salida
nativa de la orina se mantiene por más tiempo que en hemodiálisis.
Es más barata que la hemodiálisis, no sólo por su propio precio, sino
porque además no requiere desplazamientos al hospital, la anemia se
controla mejor con menores dosis de eritropoyetina, y el paciente puede
trabajar con menores limitaciones que estando sometido a hemodiálisis.
Desventajas
Requiere un grado de motivación y de atención a la limpieza extrema
mientras se realizan los intercambios.
En pacientes de edad avanzada, o con limitaciones visuales y/o físicas
se necesita una red de apoyo familiar, debido a que en ellos no es
posible el autocuidado.
Hay complicaciones (ver abajo).
EFECTOS SECUNDARIOS Y COMPLICACIONES
La diálisis peritoneal requiere el acceso al peritoneo. Debido a que este
acceso rompe las barreras normales de la piel, y puesto que la gente con
fallo renal generalmente tiene un sistema inmune levemente deprimido,
las infecciones son relativamente comunes. El líquido de DP contiene
glucosa, por lo que, si no se cuida la limpieza de la técnica, puede
favorecer el crecimiento de gérmenes. La frecuencia de infección de líquido
peritoneal en las Unidades de DP que cuentan con experiencia es de una
infección por paciente cada dos o tres años. Las infecciones pueden ser
localizadas, como en el sitio de salida del catéter o en la zona del túnel
bajo la piel, donde la infección está limitada a la piel o al tejido fino suave
alrededor del catéter; o pueden ser potencialmente más severas, si la
infección alcanza el peritoneo. En este caso es llamada peritonitis PD, que
puede requerir antibióticos y cuidado de soporte (generalmente no requiere
ingreso hospitalario) o, si la peritonitis es severa, retiro o sustitución del
catéter y un cambio de la modalidad de la terapia de reemplazo renal a
hemodiálisis. Muy excepcionalmente, la peritonitis severa puede ser una
amenaza para la vida.
La diálisis peritoneal a largo plazo puede provocar cambios en la
membrana peritoneal, causando que no actúe más como membrana de
diálisis tan bien como antes. Esta pérdida de función puede manifestarse
como una pérdida de capacidad para la diálisis, o un intercambio de fluido
más pobre (también conocido como falla de ultrafiltración). La pérdida de
función de la membrana peritoneal puede aconsejar cambios de técnica
como paso de CAPD (manual) a técnicas automatizadas como DPCC
[diálisis peritoneal de ciclo continuo] (ver arriba Tipos de DP), o incluso
paso a hemodiálisis.
Otras complicaciones que pueden ocurrir son escapes de fluidos en el
tejido suave circundante, a menudo el escroto en varones. Las hernias son
otro problema que puede ocurrir debido a la carga del líquido abdominal.
Estos a menudo requieren reparación antes de que sea recomendada la
diálisis peritoneal.
HEMODIÁLISIS
La hemodiálisis es un tratamiento para filtrar las toxinas y el agua de la sangre,
como lo hacían los riñones cuando estaban sanos. Ayuda a controlar la presión
arterial y a equilibrar los minerales importantes en la sangre como el potasio, el
sodio y el calcio.
La hemodiálisis no es una cura para la insuficiencia renal, pero puede ayudar a
que el paciente se sienta mejor y viva más tiempo.
es una terapia de sustitución renal que tiene como finalidad suplir parcialmente la
función de los riñones. Consiste en extraer la sangre del organismo a través de un
acceso vascular y llevarla a un dializador o filtro de doble compartimiento, en el
cual la sangre pasa por el interior de los capilares en un sentido y el líquido de
diálisis circula en sentido contrario, bañando dichos capilares. Así, ambos líquidos
quedan separados por una membrana semipermeable. Este método consigue la
circulación de agua y solutos entre la sangre y el baño para, entre otros fines,
disminuir los niveles en sangre de sustancias tóxicas cuando están en exceso,
sustancias como el potasio y la urea; este proceso lo realiza un riñón sano sin
ayuda. En los pacientes oligúricos o anúricos también se programa la eliminación
de una cantidad de agua de la sangre, ya que se va acumulando en los
períodos Inter diálisis por la incompetencia del riñón (fallo renal).
Duración: Depende de las necesidades de cada paciente, pero como la sangre
tiene que pasar varias veces a través del filtro, la media es de 4 horas, tres veces
por semana. Hay que tener en cuenta que el riñón sano realiza este trabajo las 24
horas del día y todos los días de la semana.
¿QUÉ SUCEDE DURANTE LA HEMODIÁLISIS?
Durante la hemodiálisis, se bombea la sangre a través de un filtro conocido como
dializador, fuera del organismo. El dializador también se conoce como "riñón
artificial".
Al comienzo de un tratamiento de hemodiálisis, una enfermera o un técnico de
diálisis colocará dos agujas en el brazo del paciente. Es posible que el paciente
prefiera ponerse sus propias agujas después de que el equipo de atención médica
lo haya capacitado. Puede usar una crema o aerosol para adormecer la piel si las
agujas le molestan en el punto de entrada. Cada aguja está sujeta a un tubo
blando conectado a la máquina de diálisis.
View full-sized imageDiagrama del flujo sanguíneo durante la hemodiálisis desde
el brazo hacia el tubo, pasando por un monitor de resión, una bomba de sangre y
una bomba de heparina, que evita la coagulación. La sangre fluye pasando por
otro monitor de presión antes de ingresar al dializador o filtro. La sangre filtrada
continúa pasando por un monitor de presión venosa, un atrapador y un detector de
aire, y una pinza de detector de aire, y regresa al brazo.
Durante la hemodiálisis, se bombea la sangre a través de un filtro conocido como
dializador.
La máquina de diálisis bombea la sangre a través del filtro y la devuelve al
organismo. Durante el proceso, la máquina de diálisis verifica la presión arterial y
controla qué tan rápido:
fluye la sangre a través del filtro
se extrae el líquido del organismo
Efectos secundarios y complicaciones
La hemodiálisis a menudo implica la eliminación de líquido (a través de
ultrafiltración), porque la mayoría de los pacientes con insuficiencia renal producen
poca o nada de orina. Los efectos secundarios causados de la extracción de
líquido en exceso o la eliminación de líquidos con rapidez excesiva incluyen
hipotensión importante, fatiga, mareo, dolor de pecho, taquicardia, debilidad,
calambres en las piernas, síndrome vertiginoso, náuseas y cefalea. Sin embargo,
el impacto de cierta cantidad o tasa de eliminación de líquido puede variar mucho
de persona a persona y día a día. Estos efectos secundarios se pueden evitar o
mitigar al llevar su dieta renal indicada, limitar la ingesta de líquidos entre los
tratamientos o aumentar la dosis de diálisis, por ejemplo, dializando con mayor
frecuencia que el tratamiento estándar, que es de tres veces por la semana, con
una duración de tres a cuatro horas.
Debido a que la hemodiálisis requiere el acceso al sistema circulatorio, los
pacientes que se someten a ella tienen un portal de entrada para los microbios,
que puede evolucionar a septicemia o infección severa que afecte las válvulas del
corazón (endocarditis, neumonitis), o el hueso (osteomielitis).
El riesgo de infección depende del tipo de acceso usado. También puede haber
hemorragia severa y el riesgo depende del tipo de acceso usado.
La coagulación de la sangre en los tubos y el dializador era una causa frecuente
de complicaciones, hasta que se implementó el uso rutinario de anticoagulantes.1
Pese a que los anticoagulantes han mejorado los resultados, no están libres de
riesgos y pueden originar sangrado. Ocasionalmente, se presentan reacciones
alérgicas severas a los anticoagulantes. De ser así, se prescinde del
anticoagulante2 o se suministra un anticoagulante alternativo.
La heparina es el anticoagulante más usado en pacientes con hemodiálisis, dado
que, generalmente, se tolera bien y puede revertirse rápidamente con protamina.
Una alternativa común a la heparina es el citrato, que se emplea en la unidad de
cuidados intensivos y en los pacientes alérgicos a la heparina.
¿Qué ocurre dentro del dializador?
Básicamente ocurren dos procesos diferentes:
Depuración: el dializador elimina de la sangre elementos que debería filtrar el riñón
mediante procesos de difusión como la urea y el potasio; si no fuesen depurados
producirían graves daños en el organismo. La membrana del dializador filtra estas
partículas mediante dos mecanismos: Difusión, al contactar la sangre con alta
concentración de partículas con un líquido donde la concentración es menor se
produce un traspaso de estas sustancias, de tal forma que el líquido dializador
arrastra las partículas excedentes. Convección, por la diferencia de presiones
entre la sangre y el líquido de diálisis.
Ultrafiltración: la máquina ejerce una presión artificial para eliminar el exceso de
líquido que hay en el cuerpo del paciente debido a que el riñón pierde
progresivamente la capacidad de excretar la orina. Por esta razón, el paciente
pierde peso cada vez que asiste a una sesión de hemodiálisis. Pero hay que
destacar que el paciente no está perdiendo grasa, sino líquido acumulado. Para
saber cuánto peso (es decir, exceso de líquido) ha de perder un paciente cada vez
que acude a diálisis, se establece un “peso seco”
Peso Seco
Cada paciente tiene su propio peso seco, y se define como el peso ideal que debe
tener siempre y cuando no tenga líquido acumulado. Así, por ejemplo, un individuo
con un peso seco de 70 kg, si antes de conectarse a la máquina pesase 72 kg,
debería perder en ella 2 kg de peso que ha acumulado en líquido. Cada vez que
un paciente se dializa, se pretende, dentro de lo posible, que una vez termine la
sesión consiga quedarse en su peso seco, ya que ello indicaría que se han
eliminado los excesos de líquido en su cuerpo.
Quizás en el siguiente esquema se vea más claramente lo aquí descrito:
Peso seco: Es el peso ideal de un individuo, el que tiene cuando no hay
excesos de líquido en sangre.
Peso Pre-Diálisis: Es el peso del paciente antes de ser conectado a la
máquina.
Peso Post-Diálisis: Es el peso del paciente una vez desconectado de la
máquina.
Siempre se intenta que el peso post-diálisis sea el mismo que el peso seco,
aunque no siempre es posible, ya que no se aconseja una pérdida de peso muy
abundante en una única sesión. Por ejemplo, si un paciente con un peso seco de
70 kg pesa 76 kg antes de ser conectado, no perderá 6 kg en un único día, porque
podría ser muy perjudicial.
El peso seco de una persona puede variar siempre que haya cambios en la
alimentación. Si el paciente tiene más apetito, aumentará la cantidad de grasa en
su cuerpo (engordará). En este caso, el paciente tendrá que decirlo en el centro de
diálisis para que allí le ajusten el peso seco. La necesidad de tener que reajustar
el peso seco se puede detectar también si el paciente se marea o tiene calambres
musculares.
El efecto secundario más habitual que aparece por perder líquido durante una
sesión de hemodiálisis es la bajada de tensión arterial (hipotensión arterial) y es
más frecuente cuanto mayor sea la pérdida. La bajada de tensión arterial puede
causar mareo, calambres, náusea, vértigos e inconsciencia.
En el lado contrario, el líquido en exceso se puede acumular en piernas y
alrededor de los pulmones, dificultando cosas tan cotidianas como caminar y otras
tan importantes como respirar. Tan importante como depurar líquido en la diálisis,
es eliminar líquido excedente.
La cantidad de líquido que un paciente adquiere entre dos diálisis dependerá
directamente de la dieta que lleve (es decir, de la comida, y sobre todo de la
bebida). El paciente en tratamiento de hemodiálisis tiene restricciones con la
alimentación, debido a que el agua de las bebidas y alimentos no se elimina, sino
que se acumula, y es muy importante que las cumpla por cuestión de salud y para
evitar complicaciones cuando acuda a diálisis.
EL ACCESO VASCULAR
Para poder extraer la sangre del paciente y hacerla llegar a la máquina de diálisis
se precisa de un acceso vascular especial con dos canales de circulación de la
sangre; a través de un canal se envía sangre a la máquina para limpiarse, y a
través del otro regresa la sangre ya depurada. Existen principalmente dos tipos de
accesos vasculares: la fístula y el catéter.
La fístula
La fístula arterio-venosa es la unión de una arteria a una vena con el fin de
hacerla más fuerte y robusta, de tal manera que sea capaz de enviar y recibir
sangre a altas velocidades.
Fístula arterio-venosa
En algunos casos esta unión no es directa sino que se realiza a través de un
material artificial denominado “Gore-tex” en el que se realizarán las punciones.
Fístula prótesis de Goretex
Las fístulas se puncionan al comienzo de la diálisis con dos agujas, las cuales
permanecerán durante todo el tiempo de diálisis. Por ello es imprescindible que el
paciente haga saber al personal de su centro si en algún momento nota molestias
o cualquier tipo de alteración sobre la misma.
Una vez terminada la diálisis se retiran las agujas, y el paciente procede a sujetar
con una gasa estéril sobre el lugar exacto en que estaban introducidas. Dicha
sujeción ha de realizarse fijamente y sin ejercer demasiada fuerza (para evitar
dañar la fístula). Cuando el sangrado haya cedido por completo, se procede a
realizar una cura sobre la zona en que estaban introducidas las agujas, y se cubre
con un apósito.
En las fístulas con prótesis (goretex), las medidas a tomar son las mismas que en
el caso de la fístula arterio-venosa, evitándose a toda costa la utilización de
presiones mecánicas (pinzas especiales de sujeción o compresores), porque
pueden dañar la prótesis.
Cuidados de su fístula
Un brazo portador de fístula arterio-venosa no queda inútil, pero es recomendable
adoptar ciertas medidas para asegurar el funcionamiento de la fístula durante
mucho tiempo:
Palpar la vibración, acostumbrándose a hacerlo con frecuencia.
· No realizar ejercicios violentos con el brazo de la fístula ni someterlo a grades
esfuerzos o cargas.
· Proteger la fístula de golpes, heridas y temperaturas extremas.
· No apoyarse en el brazo de la fístula para dormir, evitando ropa y objetos (reloj,
pulseras…) que la compriman.
· Mantenerla siempre limpia, como el resto del cuerpo necesita una buena higiene
(el mejor desinfectante es el agua y jabón).
· Retirar los apósitos de las punciones unas horas después de la hemodiálisis,
asegurándose de que no sangra. No utilizar ese brazo para tomar la tensión
arterial u otro tipo de punciones (analíticas) que no sean para la hemodiálisis.
· Ante cualquier cambio: enrojecimiento, disminución de la vibración o latido, dolor
o inflamación o endurecimiento debe ser notificado por el paciente al personal de
diálisis.
El catéter
Se trata de un dispositivo especial introducido en una vena de gran diámetro del
paciente. Este dispositivo contiene dos extensiones en la parte exterior; una para
extraer la sangre y enviarla a la máquina, y otra por la que la sangre retorna al
paciente.
El personal de enfermería se encarga de preparar el catéter en su conexión y
desconexión. En la primera, mediante una cura estéril, se procede a extraer la
heparina que está introducida en las dos luces del catéter que evitan que se
formen coágulos durante el periodo interdiálisis, así como de comprobar una
buena permeabilidad mediante suero fisiológico. En la desconexión se procede a
limpiar y desinfectar el catéter y la zona de la piel del paciente, administrando la
cantidad adecuada de heparina para dejarlo sellado y a colocando una bolsa
protectora sobre el catéter que no será retirada hasta la siguiente sesión de
diálisis.
Cuidados del paciente sobre su catéter
En el caso de los catéteres y con el fin de evitar infecciones, bajo ningún concepto
se puede levantar el apósito utilizado para cubrirlo. Por la misma razón no se debe
mojar y hay que evitar que tome contacto con cuerpos extraños, como por ejemplo
la arena de la playa. Las infecciones de catéter, en muchos casos suponen que no
se pueda volver a utilizar y requiera su extracción para colocar uno nuevo.
Los síntomas de un catéter infectado son fiebre, temblores, sensación extrema de
frío, dolor corporal, etc. Si en algún momento el paciente siente alguno de estos
síntomas debe avisar al servicio de urgencias o bien en el centro de diálisis (según
el momento en que notifique los síntomas) para que se pueda valorar si
efectivamente el catéter está infectado o no y proceder a su tratamiento.
Si bien el tratamiento con hemodiálisis puede ser eficiente para reemplazar
algunas de las funciones del riñón que se perdieron, es posible que tengas
algunas de las siguientes afecciones relacionadas, aunque no todas las personas
presentan todos estos problemas. El equipo de diálisis puede ayudarte a
sobrellevarlos.
Presión arterial baja (hipotensión). La disminución de la presión arterial es
un efecto secundario frecuente de la hemodiálisis. La presión arterial baja
puede estar acompañada de falta de aire, calambres abdominales y
musculares, náuseas o vómitos.
Calambres musculares. Si bien la causa no está clara, los calambres
musculares durante la hemodiálisis ocurren con frecuencia. A veces, los
calambres pueden aliviarse al modificar la receta médica de la hemodiálisis.
Adaptar la administración de líquidos y sodio entre tratamientos de
hemodiálisis también puede ayudar a prevenir los síntomas durante los
tratamientos.
Picazón. Muchas personas que se someten a hemodiálisis tienen picazón en
la piel, que a menudo empeora durante el procedimiento o inmediatamente
después.
Problemas de sueño. Las personas tratadas con hemodiálisis suelen tener
problemas para dormir, a veces a causa de interrupciones en la respiración
mientras duermen (apnea del sueño), o bien porque sienten dolor o
incomodidad en las piernas, o las piernas inquietas.
Anemia. No tener cantidad suficiente de glóbulos rojos en la sangre (anemia)
es una complicación frecuente de la insuficiencia renal y la hemodiálisis. Los
riñones que presentan insuficiencia reducen la producción de una hormona
denominada eritropoyetina, que estimula la formación de glóbulos rojos. Las
restricciones en la dieta, la absorción deficiente de hierro, los análisis de
sangre frecuentes o la extracción de hierro y vitaminas mediante hemodiálisis
también pueden contribuir a la anemia.
Enfermedades óseas. Si los riñones dañados ya no pueden procesar la
vitamina D, que ayuda a absorber el calcio, los huesos pueden debilitarse.
Además, la producción excesiva de la hormona paratiroidea, una
complicación frecuente de la insuficiencia renal, puede liberar el calcio de los
huesos. La hemodiálisis puede empeorar estas afecciones al eliminar
demasiado o muy poco calcio.
Presión arterial alta (hipertensión). Si consumes demasiada cantidad de
sal o bebes demasiada cantidad de líquidos, es probable que empeore la
presión arterial alta y que esto derive en problemas cardíacos o accidentes
cerebrovasculares.
Exceso de líquidos. Dado que se elimina líquido del cuerpo durante la
hemodiálisis, beber más cantidad de líquidos que la recomendada entre
tratamientos de hemodiálisis puede provocar complicaciones que ponen en
riesgo la vida, como insuficiencia cardíaca o acumulación de líquido en los
pulmones (edema pulmonar).
Inflamación de la membrana que rodea el corazón (pericarditis). Una
hemodiálisis insuficiente puede derivar en la inflamación de la membrana que
rodea el corazón, lo que puede interferir en la capacidad del corazón de
bombear sangre al resto del cuerpo.
Niveles altos de potasio (hiperpotasemia) o niveles bajos de potasio
(hipopotasemia). La hemodiálisis elimina el exceso de potasio, el cual es un
mineral que los riñones normalmente eliminan del cuerpo. Si se elimina
demasiado o muy poco potasio durante la diálisis, el corazón puede latir de
forma irregular o detenerse.
Complicaciones en el lugar de acceso. Las complicaciones peligrosas,
como una infección, el estrechamiento o el abombamiento de la pared de los
vasos sanguíneos (aneurisma) o una obstrucción, pueden repercutir en la
calidad de la hemodiálisis. Sigue las instrucciones del equipo de diálisis sobre
cómo verificar si hay cambios en el lugar de acceso que puedan indicar un
problema.
Amiloidosis. La amiloidosis relacionada con la diálisis se produce cuando
las proteínas de la sangre se depositan en las articulaciones y los tendones,
lo que causa dolor, rigidez y acumulación de líquido en las articulaciones. La
afección es más frecuente en las personas que se someten a hemodiálisis
durante varios años.
Depresión. Es frecuente que se presenten cambios en el estado de ánimo
de las personas con insuficiencia renal. Si tienes depresión o ansiedad
después de comenzar con la hemodiálisis, habla con el equipo de atención
médica sobre otras opciones eficaces de tratamiento.
HEMODIAFILTRACIÓN
La hemodiafiltración, es una técnica que permite extraer grandes cantidades de
agua y solutos (toxinas urémicas) debido al transporte convectivo, lo que da lugar
a una elevada eliminación de pequeñas, medianas y grandes moléculas dañinas
para el organismo. Para ello, son necesarios agua ultra pura, un monitor
(máquina) adecuado que permita generar líquido de diálisis especial para HDF y
un dializador de alto flujo.
Debido a que esta modalidad de diálisis favorece la eliminación de solutos de una
amplia gama de toxinas urémicas, proporciona al paciente mejoría en sus
resultados clínicos y por ende una mejor calidad de vida.
A diferencia de la hemodiálisis, la eficiencia de la hemodiafiltración se basa en
conseguir tasas de ultrafiltración mayores para lograr niveles de convección
óptimos, permitiendo incrementar la depuración de moléculas de tamaño mediano
y de mediadores inflamatorios.
Podemos decir que la hemodiafiltración y la hemodiálisis son técnicas de terapias
de sustitución renal complementarias; sin embargo, la hemodiafiltración ofrece un
mejor pronóstico a los pacientes en casos especiales disminuyendo la mortalidad
cardiovascular además de mejorar su calidad de vida manteniendo la seguridad
del paciente.
¿Cómo funciona la hemodiafiltración?
Consiste en una terapia combinada que involucra dos mecanismos de transporte
de solutos: difusión y convección.
El difusivo, en el cual las moléculas de tamaño pequeño pueden transferirse con
facilidad de un líquido concentrado a otro menos concentrado (gradiente de
concentración). Las moléculas grandes tienen muy poca movilidad en este tipo de
transporte, por lo tanto, se depuran relativamente lento mediante hemodiálisis
convencional.
El otro mecanismo de transporte que usa la hemodiafiltración es el convectivo, el
cual podría definirse como el paso de solutos (toxinas por ejemplo) a través de
una membrana semipermeable (dializador) arrastrados por el paso del agua de un
compartimiento a otro, es decir, de la sangre al líquido de diálisis.
Finalmente, en la HDF se suma el líquido eliminado del paciente durante el
tratamiento (ultrafiltrado) más el volumen de líquido de diálisis introducido (líquido
de reposición o sustitución) con el fin de aumentar el transporte convectivo para
incrementar el movimiento de toxinas de la sangre al líquido de diálisis, que en
conjunto con el dializador de alto flujo, se tiene una mayor eliminación de estas
moléculas acumuladas en el organismo, lo que se podría traducir en una diálisis
más eficiente.
Cómo se realiza la hemodiafiltración
El proceso de hemodiafiltración se lleva a cabo de la siguiente manera:
Acceso vascular: Se establece mediante un catéter venoso central o una fístula
arteriovenosa.
Sistema de filtración: La sangre se bombea hacia un filtro que contiene una
membrana semipermeable.
Eliminación de solutos: Los solutos se eliminan por difusión y convección,
dependiendo de su tamaño molecular.
Reposición de líquidos: Se introduce un líquido de reposición estéril para mantener
el equilibrio de volumen y electrolitos.
Ventajas de la hemodiafiltración
Entre las ventajas de la hemodiafiltración, destacan:
Mayor eficacia: Elimina solutos de diferentes masas moleculares, proporcionando
una depuración más completa.
Menor inflamación: Reduce los niveles de mediadores inflamatorios, lo que puede
mejorar la calidad de vida del paciente.
Tolerancia hemodinámica: Es mejor tolerada en pacientes con hipotensión durante
la diálisis convencional.
Riesgos y complicaciones de la hemodiafiltración
Aunque es un procedimiento seguro, la hemodiafiltración puede presentar
algunos riesgos:
Infecciones: Asociadas al acceso vascular.
Coagulación del filtro: A pesar del uso de anticoagulantes, puede ocurrir.
Desequilibrios electrolíticos: Si no se realiza un control adecuado de los
líquidos de reposición.
Cuidados tras la hemodiafiltración
Los cuidados post-hemodiafiltración incluyen:
Monitoreo de signos vitales y equilibrio hídrico.
Control de parámetros metabólicos y electrolíticos mediante análisis de
sangre.
Evaluación del acceso vascular para detectar signos de infección o
trombosis.
¿Qué diferencia hay entre hemodiafiltración y hemodiálisis?
Mientras que la hemodiálisis utiliza la difusión para eliminar solutos de bajo peso
molecular, la hemodiafiltración combina difusión y convección, permitiendo la
eliminación de solutos de mayor peso molecular.
LA HEMOFILTRACIÓN
Es una terapia de reemplazo renal similar a la hemodiálisis que es usada casi
exclusivamente en las instalaciones de cuidado intensivo. Así que casi siempre se
usa para la falla renal aguda. Es una terapia lenta y continua en la cual las
sesiones duran usualmente entre 12 a 24 horas y son realizadas por lo general
diariamente. Durante la hemofiltración, la sangre de un paciente es pasada a
través de un conjunto de tuberías (un circuito de filtración), vía una máquina, a una
membrana semipermeable (el filtro) donde son eliminados los residuos y el agua.
Se agrega líquido de reemplazo y la sangre es devuelta al paciente.
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