HABILIDADES LECTORAS
Algunas personas piensan que el acto de leer es una destreza fácil de
dominar. En realidad, es un proceso complejo que requiere muchas
habilidades diferentes. Todas estas habilidades juntas conducen a la meta
final de leer: la comprensión lectora (entender lo que se ha leído).
1. Decodificación
La decodificación es un paso fundamental en el proceso de leer. Los niños
usan esta habilidad para pronunciar palabras que han escuchado antes,
pero que no han visto escritas. La capacidad de hacer esto es la base de
otras habilidades lectoras.
La decodificación se basa en una habilidad del lenguaje llamada conciencia
fonémica, la cual se desarrolla a temprana edad. (Esta destreza es parte
de una habilidad aún más amplia llamada conciencia fonológica). La
conciencia fonémica permite escuchar cada uno de los sonidos que forman
las palabras (conocidos como fonemas). También permite a los niños
“jugar” con los sonidos al nivel de las palabras y las sílabas.
La decodificación también se basa en poder conectar sonidos individuales
con las letras correspondientes. Por ejemplo, para pronunciar la palabra
sun los niños deben saber que la letra s produce el sonido /s/. Entender
la conexión entre una letra (o un grupo de letras) y los sonidos que
generalmente producen es un paso importante hacia la “pronunciación”
de las palabras.
2. Fluidez
Para leer con fluidez los niños necesitan reconocer las palabras de forma
instantánea, incluidas aquellas que no pueden deletrear (conocidas como
palabras familiares a simple vista). La fluidez aumenta la rapidez a la que
pueden leer y entender un texto. También es importante cuando los niños
se encuentran con palabras irregulares, como of and the, que no siguen
las reglas de pronunciación.
Deletrear o decodificar cada palabra puede requerir mucho esfuerzo. El
reconocimiento de palabras es la capacidad de reconocer de manera
instantánea palabras completas a simple vista, sin deletrearlas
fonéticamente.
Cuando los niños pueden leer rápidamente y sin cometer demasiados
errores son lectores “fluidos”.
Los lectores fluidos leen sin tropiezos y a buen ritmo. Agrupan palabras
para entender el significado y utilizan el tono de voz adecuado al leer en
voz alta. La fluidez lectora es esencial para una buena comprensión de la
lectura.
Qué podría ayudar: El reconocimiento de palabras puede ser un gran
obstáculo para los que tienen dificultades para leer. Los lectores promedio
necesitan ver una palabra de 4 a 14 veces antes de que se convierta en
una “palabra familiar a simple vista” que pueden reconocer
automáticamente. Los niños que tienen dislexia pueden necesitar verla
hasta 40 veces.
Muchos niños tienen dificultad para leer con fluidez. Al igual que con otras
destrezas lectoras, necesitan mucha instrucción y prácticas específicas
para mejorar el reconocimiento de palabras.
La mejor manera de ayudar a desarrollar esa habilidad es leyendo libros.
Es importante escoger libros que tengan el nivel de dificultad apropiado
para los niños.
3. Vocabulario
Para comprender lo que se está leyendo, es necesario entender la mayoría
de las palabras en el texto. Tener un vocabulario amplio es esencial para
la comprensión lectora. A los estudiantes se les puede enseñar
vocabulario, pero generalmente aprenden el significado de las palabras a
través de la experiencia diaria y leyendo.
Qué podría ayudar: Mientras más expuestos estén los niños a diferentes
palabras, más amplio será su vocabulario. Usted puede desarrollar el
vocabulario de su hijo teniendo conversaciones frecuentes sobre diversos
temas. Intente incluir palabras e ideas nuevas. Los chistes y los juegos
de palabras son una manera divertida de ampliar el vocabulario.
Leer juntos todos los días también ayuda a desarrollar el vocabulario.
Cuando esté leyendo en voz alta, deténgase en las palabras nuevas y
defínalas. También anime a su hijo a leer por sí solo. Incluso sin escuchar
la definición de una palabra nueva, su hijo puede usar el contexto para
entenderla.
Los maestros también pueden ayudar, explicando palabras interesantes
(una enseñanza que es especializada y directa) e involucrando a los
estudiantes en una conversación. Además pueden hacer divertido el
aprendizaje de nuevas palabras a través de juegos de palabras en el aula.
Para obtener más ideas, escuche la explicación de una experta sobre
cómo ayudar a los que leen con dificultad a desarrollar su vocabulario.
4. Construcción de oraciones y cohesión
Entender cómo se construyen las oraciones podría parecer que es una
habilidad de la escritura. También lo parecería conectar ideas dentro y
entre oraciones, lo que se conoce como cohesión. Sin embargo, estas
habilidades también son importantes para la comprensión lectora.
Saber cómo se relacionan las ideas a nivel de las oraciones ayuda a los
niños a entender el significado de párrafos y textos completos. También
conduce a algo llamado coherencia, o la capacidad de conectar ideas
dentro de un texto.
Qué podría ayudar: La instrucción explícita puede enseñar a los niños los
fundamentos de la construcción de oraciones. Por ejemplo, los maestros
pueden trabajar con los estudiantes en la conexión de dos o más ideas,
tanto a través de la escritura como de la lectura.
5. Razonamiento y conocimiento previo
La mayoría de los lectores relacionan lo que han leído con lo que saben.
Por ello es importante que los niños tengan experiencia o conocimiento
previo del mundo cuando leen. También necesitan ser capaces de “leer
entre líneas”, es decir, extraer el significado cuando no está expresado de
manera literal.
Considere este ejemplo: un niño está leyendo una historia sobre una
familia pobre en la década de los treinta. Tener conocimiento de la Gran
Depresión puede ayudarlo a entender mejor lo que está ocurriendo en la
historia. El niño puede usar su conocimiento previo para hacer inferencias
y llegar a conclusiones.
Qué podría ayudar: Su hijo puede adquirir conocimiento a través de la
lectura, conversaciones, películas, programas de televisión y el arte. La
experiencia cotidiana y las actividades manuales también proporcionan
conocimiento.
Exponga a su hijo lo más posible a nuevas experiencias, y conversen
sobre lo que ha aprendido de las experiencias que han tenido juntos y por
separado. Ayúdelo a hacer conexiones entre el conocimiento nuevo y el
que ya posee. Y hágale preguntas abiertas que requieran pensar y dar
explicaciones.
6. La memoria funcional y la atención
Estas dos habilidades son parte de un grupo de habilidades conocidas
como la función ejecutiva. Son diferentes pero están estrechamente
relacionadas.
La atención les permite captar información del texto. La memoria
funcional les permite retener esa información y usarla para entender el
significado, y así adquirir conocimiento a partir de lo que están leyendo.