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A Enero - QUE SEAN UNO - Primera Parte

El artículo enfatiza la importancia de la unidad en el cuerpo de Cristo, basada en la oración de Jesús para que todos sean uno. Se presentan siete 'unos' que son fundamentales para medir esta unidad: un cuerpo, un Espíritu, una esperanza, un Señor, entre otros. El ministerio debe centrarse en edificar esta unidad y ayudar a los creyentes a conocer su lugar en el cuerpo de Cristo, promoviendo así la verdadera unidad en la fe.
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A Enero - QUE SEAN UNO - Primera Parte

El artículo enfatiza la importancia de la unidad en el cuerpo de Cristo, basada en la oración de Jesús para que todos sean uno. Se presentan siete 'unos' que son fundamentales para medir esta unidad: un cuerpo, un Espíritu, una esperanza, un Señor, entre otros. El ministerio debe centrarse en edificar esta unidad y ayudar a los creyentes a conocer su lugar en el cuerpo de Cristo, promoviendo así la verdadera unidad en la fe.
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REVIVAL Ministries Australia

Declarando todo el consejo de Dios Boletín –


Artículo 1.

QUÉ SEAN UNO


PRIMERA PARTE

Traducción: Alberto Flórez-Granados


Por: Nicholas Jackson

La oración de Jesús
Cuando Jesús oró la noche antes de ir a la Cruz, su oración fue: “para que todos sean uno,
como tú, Padre, en mí, y yo en ti; para que también ellos sean uno en nosotros, para que el
mundo crea que tú me enviaste…” Juan 17:21. ¡El resultado de llegar a ser uno, de la misma
manera que Jesús y el Padre son uno, es que el mundo pueda creer que Dios envió a Jesús! En
estos días muchos se esfuerzan por ver el resultado de esta oración.

Unidad no consiste en “acordar estar en desacuerdo”


Encontramos muchos movimientos de “unidad”, basados en la oración, que han comenzado
con el objetivo de atraer líderes de todas las denominaciones para trabajar juntos. Sin embargo,
muy pocos líderes se han desvinculado de sus denominaciones y, por lo tanto, han mantenido las
divisiones y los muros a pesar de reunirse una vez por semana para orar e incluso asociarse en
eventos comunitarios.
¡El Padre y el Hijo no sólo estuvieron de acuerdo en estar en desacuerdo en algunos temas!
¡Eran y son UNO! Dios nos está llamando a Su Unidad. Es hora de que nos midamos por la Palabra
de Dios y no nos conformemos con una unidad superficial consistente en trabajar juntos pero, sin
estar realmente de acuerdo juntos.

Hay un (una)
El apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, nos entregó la Palabra mediante la cual
podemos medir la eficacia con la que caminamos como uno. Él dijo: “Hay un cuerpo y un
Espíritu, así como fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor,
una fe, un bautismo; un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, y por todos, y en todos
vosotros” Efesios 4:4-6. Pablo enumera siete “unos”.
Siete “unos” para medir nuestra unidad
Existen siete medidas de unidad en las que debemos caminar. Estos siete “unos” son
absolutos. No hay lugar para el desacuerdo. Ésta es una revelación completa (siete) del Dios Único
en un Cuerpo Único. Ésta es la revelación de cómo caminamos como uno con Dios y unos con
otros. Lo lograremos en la medida en que comprendamos estos “unos”.

Todos los ministerios deben fundarse en estos “unos”


Los dones ministeriales de apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros (Efesios
4:11) se mencionan en el contexto de estos “unos”. Todo ministerio debe basarse en el
conocimiento de que “hay Uno”. Todos los ministros deben ministrar al Único cuerpo por el
Único Espíritu, estableciéndonos en la Única esperanza, enseñando al Único Señor,
llevándonos a la obediencia de la Única fe, sumergiéndonos en el Único bautismo, para que
podamos conocer al Único Dios. y Padre de todos nosotros.

El ministerio es edificar este cuerpo único en la “plenitud de Cristo”, quien es la “plenitud


de la Deidad” (Efesios 4:13, Colosenses 2:9). No debemos edificar nuestras propias iglesias
denominacionales, sino trabajar para que veamos el cuerpo de Jesús “crecer en todo en aquel que
es la cabeza: Cristo” Efesios 4:15. ¡El resultado de este ministerio será que seremos uno con Dios
y unos con otros y el mundo sabrá que Jesús es el enviado de Dios!

HAY UNO CUERPO


El primer “un” mencionado es que hay “un cuerpo”. Debemos llegar a un acuerdo en que
existe un solo organismo. Este cuerpo no se encuentra formado por muchas partes que no están de
acuerdo entre sí. En el contexto de personas que siguen a determinados ministros por encima y en
contra de otros, Pablo escribe: “¿Está Cristo dividido?” 1 Corintios 1:13.
No hay división en Cristo. Necesitamos preguntarnos: '¿estamos en Cristo? ' “Porque,
así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, pero todos los miembros de un solo cuerpo,
siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo” 1 Corintios 12:12. ¡Este versículo
expresa que Cristo es en realidad un solo cuerpo! ¡Cristo es un cuerpo formado por muchos
miembros!

Establecido en el cuerpo para funcionar.


“Pero ahora Dios ha colocado cada uno de los miembros en el cuerpo como quiso” 1
Corintios 12:18. Dios es el encargado de colocarnos como miembros de Su cuerpo donde Él quiera
que estemos. ¿Cómo “os pone en el cuerpo”? “Porque por un solo Espíritu fuimos todos
bautizados en un solo cuerpo…” 1 Corintios 12:13. Tres de los “unos” fueron mencionados en
este versículo.
A través del bautismo, por el Espíritu, en agua en Cristo, usted llega a ser miembro de
este único cuerpo. ¡La membresía no se logra mediante la firma de un formulario de membresía!
¡No es pagando el diezmo! ¡Es al ser bautizado en Cristo como ahora te conviertes como miembro
de Su cuerpo!

Los verdaderos ministros conectan el Cuerpo con la Cabeza


El papel del ministerio es “equipar [poner en orden] a los santos” conectándolos
adecuadamente con la “Cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por las coyunturas y
ligamentos, crece con el crecimiento que viene de Dios” Efesios 4 :12, Colosenses 2:19. ¡La obra
de los ministerios consiste en ayudar a cada miembro del Cuerpo a conocer su lugar en el Cuerpo
y estar correctamente relacionado con la Cabeza, Cristo!

è Conoce usted su ubicación dada de parte de Dios en el único Cuerpo?


è Es su identidad como miembro del Cuerpo de Cristo?

HAY UNO ESPÍRITU


Debemos “esforzarnos por guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”
Efesios 4:3. Sólo hay un Espíritu y si todos ponemos todos nuestros nervios (el significado de
“esfuerzo”) para mantenernos uno en el Espíritu, nos mantendremos en el vínculo de la paz. Si
hemos aprendido a “vivir en el Espíritu [nacer de nuevo], andemos también [al paso con] el
Espíritu” Gálatas 5:25. Si todos aprendesiemos no sólo a vivir sino también a caminar en el
Espíritu, nos encontraremos funcionando cada vez más como un solo cuerpo por el Único Espíritu.
¡Dejémonos guiar juntos por el Espíritu!

¿Quién es el único Espíritu?


Veamos varias descripciones del único Espíritu en este único cuerpo.
Él es el:
• Espíritu de Dios” – Romanos 8:9
• “Espíritu de Cristo” – Romanos 8:9
• “Cristo en vosotros” – Romanos 8:10
• “Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos” – Romanos 8:11
• “Dios es Espíritu” – Juan 4:24
• “Espíritu de vuestro Padre” – Mateo 10:20
• “Espíritu de Jesús Cristo” – Filipenses 1:19
• “Espíritu del Señor” [literalmente en griego “Señor Espíritu”] – 2 Corintios 3:18
• “Espíritu de vida en Cristo Jesús” – Romanos 8:2
• "Espíritu Santo" - Hechos 2:38
• “Espíritu de verdad” – Juan 14:17
• “Espíritu eterno” – Hebreos 9:14
• “Espíritu de adopción/filiación” – Romanos 8:15
Hay otros nombres dados al único Espíritu mencionados en las Escrituras. ¡Todo esto nos
ayuda a comprender quién es este Espíritu y cómo recibirlo en nuestras vidas como el único Cuerpo
en el que Él habita! ¿Ha recibido el único Espíritu? ¿Está caminando al paso de Él, esforzándose
por ser uno con Él? Hijos de Dios son aquellos que son “guiados por el Espíritu de Dios”
Romanos 8:14.

HAY UNO ESPERANZA DE SU LLAMADO


¡El evangelio libera esperanza! Hay una esperanza a la que todos estamos llamados.
Necesitamos que “los ojos de nuestro entendimiento sean iluminados para conocer la esperanza
de su llamamiento” Efesios 1:18. Seremos presentados santos “e irreprensibles e irreprochables
delante de él, si… no nos apartamos de la esperanza del evangelio” Colosenses 1:22-23. Ser
presentados sin tacha, ser como Jesús en perfección es nuestra esperanza: “pero sabemos que
cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel
que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro” 1 Juan 3:2-3.

¿Cuál es la esperanza?
• La esperanza es “la esperanza de gloria” Romanos 5:2.
• “Esta esperanza la tenemos como ancla del alma, segura y firme, y que entra en la
Presencia detrás del velo” Hebreos 6:19.
• La esperanza que tenemos es experimentar plenamente la gloria que es la revelación
completa de “Cristo en nosotros; la esperanza de gloria” (Colosenses 1:27).
• Nuestra esperanza reside en la completa transformación de nuestras vidas a la “imagen de
Su Hijo” Romanos 8:29.
• Debemos estar “esperando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria
de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” Tito 2:13.
• Nuestra esperanza es ver Su gloria aparecer y manifestarse no solo a nosotros sino en
nosotros – “porque considero que los padecimientos presentes no son dignos de
comparar con la gloria que será revelada en nosotros” Romanos 8:18.
• La esperanza del evangelio es que “la creación misma será liberada de la esclavitud de
la corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios” Romanos 8:21.
• La esperanza es la plenitud de la adopción, “la redención de nuestro cuerpo”. Porque en
esta esperanza fuimos salvos…” Romanos 8:23-24.

¿Predica usted la única esperanza?


¿Es la única esperanza que se presenta en las Escrituras su meta y destino en la vida?

¡LA IGLESIA DEBE ESTABLECERSE EN ESTA ÚNICA


ESPERANZA DE NUESTRO LLAMADO!
HAY UNO SEÑOR
Yavéh es Señor
Sólo hay un Señor en este cuerpo. La palabra “Señor” en hebreo la cual siempre se refiere
a Dios es “Adonai”. Significa el Señor en todos Sus gloriosos atributos. Significa la Autoridad
Suprema, el gobernante supremo. El Señor en el Antiguo Testamento era Yavéh. Abraham llamó
a Yavéh “Señor [Adonai]” cinco veces en su conversación con Él en Génesis 18:3, 27, 30, 31,
32.

Jesús es Señor y Cristo


Cuando Pedro estaba predicando el día de Pentecostés, el clímax de su predicación fue
“Sepa ciertísimamente toda la casa de Israel que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis,
Dios le ha hecho Señor y Cristo” Hechos 2:36. ¡Dios hizo a este Jesús Señor! ¡El Señor Yavéh
y el Señor Jesucristo son Un Solo Señor! ¡Esto realmente es declarar que Jesús es Dios, Yavéh
mismo, manifestado en carne como el Señor!

¿Quién es el Único Señor?


Veamos a quién se refieren las Escrituras como el Señor:
• “Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre” – Filipenses 2:11
• “Ahora bien, el Señor es el Espíritu...” – 2 Corintios 3:17
• “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra…” – Mateo 11:25
Esta es la revelación del único Señor. ¡El Señor es Dios en toda Su plenitud! Él es
“Jesucristo…Señor de todo” Hechos 10:36. Él es “el Señor de la gloria”
1 Corintios 2:8. “En él [Cristo] habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” –
Colosenses 2:9.

Debemos confesar al Único Señor


El apóstol Pablo escribió que, si “confesamos al Señor Jesús”, creyendo que Dios lo
resucitó de entre los muertos, “seremos salvos” Romanos 10:9. El Espíritu de Dios nos permite
hacer esta confesión: “Nadie puede decir que Jesús es Señor sino por el Espíritu Santo” 1
Corintios 12:3. Es una revelación por el Espíritu. ¡El poder de confesar a Jesús como Señor libera
el poder de Dios para salvación!

La confesión cósmica
Llegará el día en que “toda lengua confesará: Jesucristo es el Señor” Filipenses 2:11. Al
mismo tiempo, “toda rodilla se doblará” (Fil. 2:10). ¡Jesús el Mesías es la autoridad suprema del
universo! Toda rodilla debe doblarse ante Él. ¡Las cosas en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra
confesarán el Señorío de Jesús el Mesías! Cuando el Cuerpo Único confiese abierta y audazmente
a Jesús como el Único Señor, ¡toda la creación estará preparada para esta confesión cósmica!

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