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Informe Rogelio

Durante la primera jornada de práctica en la escuela primaria, se implementaron metodologías activas para fomentar la alfabetización en un grupo de primer año, integrando diversas áreas del conocimiento. Las actividades se centraron en la lectura y escritura a través de juegos y proyectos, promoviendo un ambiente participativo y creativo. La experiencia destacó la importancia de estrategias pedagógicas inclusivas y la retroalimentación constante para el desarrollo de habilidades lingüísticas en los niños.
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Informe Rogelio

Durante la primera jornada de práctica en la escuela primaria, se implementaron metodologías activas para fomentar la alfabetización en un grupo de primer año, integrando diversas áreas del conocimiento. Las actividades se centraron en la lectura y escritura a través de juegos y proyectos, promoviendo un ambiente participativo y creativo. La experiencia destacó la importancia de estrategias pedagógicas inclusivas y la retroalimentación constante para el desarrollo de habilidades lingüísticas en los niños.
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LICENCIATURA EN EDUCACION PRIMARIA

CENTRO REGIONAL DE EDUCACIÓN

NORMAL DE AGUASCALIENTES

“ESTUDIA HOY PARA ENSEÑAR

MAÑANA”

GRADO Y GRUPO: 3°A


DOCENTE: ROGELIO GUERRA ESPINOZA
ASIGNATURA: DESARROLLO DE LA LITERACIDAD
TRABAJO: INFORME
ALUMNO O EQUIPO: JORGE ALEXIS DELGADILLO
FLORES

AGUASCALIENTES, AGS.
Durante la primera jornada de práctica tuve la oportunidad de trabajar con en
el grupo de primer año de primaria en la escuela primaria “Margarita Maza de Juárez”
, se llevó a cabo una organización dinámica y participativa para abordar las prácticas
de alfabetización. Se priorizó la interacción y la creatividad como pilares
fundamentales para el desarrollo de las actividades. Las prácticas de literacidad no
se limitaron únicamente al lenguaje, sino que se integraron con otros campos de
conocimiento como las ciencias sociales, y matemáticas. Se buscó enriquecer el
aprendizaje a través de la conexión de diferentes áreas, fomentando así una
comprensión integral del mundo que los rodea.

Durante la primera jornada de práctica en el grupo de primer año de primaria,


enfocamos nuestra atención en niños que se encuentran en pleno proceso de
alfabetización, comenzando sus primeros pasos en lectoescritura. Abordamos los
contenidos no solo vinculados al lenguaje, sino también exploramos otros campos
de conocimiento para enriquecer su experiencia de aprendizaje.

Para el diseño de las actividades, se emplearon metodologías activas como


el aprendizaje basado en proyectos, el juego y la resolución de problemas. Se
propició un ambiente de aprendizaje interactivo y lúdico, donde los niños pudieron
explorar, experimentar y crear. Para el diseño de las actividades, nos basamos en
metodologías activas que involucraran a los niños de manera dinámica y
participativa. Utilicé el juego como herramienta principal, creando actividades
lúdicas que estimularan su interés en la lectura y la escritura. También se
implementó el aprendizaje basado en proyectos adaptados a su nivel, lo que les
permitió explorar temas de su interés y expresar sus ideas de forma creativa. En el
proceso de lectura y escritura, los niños pusieron en práctica la decodificación, la
comprensión, la interpretación y la expresión de ideas. Se fomentó el desarrollo de
la comprensión lectora, la escritura creativa y la habilidad para comunicar sus
pensamientos de manera efectiva.
El fomento de procesos de alfabetización se logró a través de actividades que
promovieron la lectura compartida, la escritura colaborativa, la redacción de cuentos
y la exploración de diferentes tipos de textos como narrativos, descriptivos y
instructivos. Los destinatarios de estas producciones fueron tanto los propios
compañeros como la comunidad escolar. Durante el proceso de enseñanza, se
utilizaron recursos variados como libros ilustrados, pizarras interactivas, juegos
didácticos, material audiovisual y herramientas digitales, adaptándolos al nivel de
comprensión y desarrollo de los niños.

Los niños pusieron en práctica diferentes procesos al leer y escribir. Desde


reconocer letras y palabras hasta comprender textos simples, expresar ideas a
través de dibujos y palabras, y comenzar a estructurar oraciones básicas.
Estimulamos su desarrollo al facilitarles espacios para explorar, experimentar y
practicar estas habilidades de manera gradual y adaptada a sus capacidades. Los
niños, en su proceso de lectoescritura, pusieron en práctica diversos procesos.
Desde la identificación y asociación de sonidos con letras hasta la formación de
palabras y frases simples. Se fomentó la exploración de lecturas básicas y la
expresión escrita de ideas simples mediante trazos y grafías iniciales. Se promovió
la interacción con textos cortos, enfocados en su nivel de comprensión, para
estimular su capacidad de reconocimiento de letras, palabras y conceptos básicos.

El desarrollo de procesos de alfabetización se favoreció a través de


actividades específicamente diseñadas para fortalecer habilidades básicas de
lectura y escritura. Se trabajó en la identificación de letras, la asociación sonido-
letra, la formación de palabras simples y la escritura inicial de frases cortas. Estas
actividades se llevaron a cabo de manera gradual y progresiva, considerando el nivel
de cada niño y ofreciendo apoyo individualizado cuando fue necesario.

En cuanto a los tipos de texto, se priorizó el trabajo con textos sencillos, como
cuentos cortos, adivinanzas, poemas breves y descripciones simples. Estos textos
fueron adaptados a su nivel de comprensión y se utilizaron como herramientas para
reforzar la lectura y escritura inicial. Los destinatarios de estas actividades fueron
los propios niños, pero también se fomentó la interacción entre pares, permitiendo
que compartieran sus escritos y se apoyaran mutuamente en el proceso de
aprendizaje.

Para favorecer el desarrollo de procesos de alfabetización, trabajamos en la


creación de textos simples como cuentos cortos, frases descriptivas sobre imágenes
o experiencias personales, permitiéndoles aplicar los conocimientos adquiridos de
manera práctica y significativa. Los destinatarios principales fueron sus compañeros
de clase y en algunos casos, sus familias, lo que motivó su interés y compromiso
con la escritura. La escritura se convirtió en un proceso gradual y estimulante,
permitiendo a los estudiantes explorar sus ideas, estructurarlas y expresarlas de
manera clara.

Se alentó la revisión y corrección de textos, promoviendo así la mejora


continua en la escritura. Además de la escritura y la lectura, se emplearon otras
formas de literacidad como la oralidad, el análisis de imágenes y la interpretación de
símbolos, buscando fortalecer la comprensión integral del lenguaje en diversas
formas de expresión.

El proceso de escritura se evaluó de manera formativa y continua, considerando no


solo la corrección gramatical sino también la coherencia, la creatividad y la
capacidad para transmitir ideas. Se valoró el progreso individual de cada estudiante,
brindando retroalimentación constructiva para su desarrollo. Se fomentó que los
propios niños reflexionaran sobre sus escritos, identificando aciertos y áreas de
mejora. También se promovió la coevaluación entre pares, donde los niños
compartían sus escritos y proporcionaban comentarios constructivos entre ellos. Se
mantuvo un diálogo constante con cada niño para comprender sus dificultades,
motivaciones y necesidades específicas. Se brindó orientación personalizada para
apoyar su desarrollo en la escritura. Se brindó retroalimentación constante y
específica a cada niño. Se destacaron sus logros y se identificaron áreas en las que
necesitaban apoyo adicional. Esta evaluación se realizó de manera cercana y
respetuosa, con el objetivo de incentivar su mejora continua.

La primera jornada de práctica con el grupo de primer año ha sido una


experiencia enriquecedora y reveladora en el proceso de lectoescritura. Durante
esta jornada, se ha evidenciado el impacto positivo que estrategias didácticas
dinámicas y participativas tienen en el desarrollo inicial de las habilidades de lectura
y escritura de los niños.

El enfoque integral que se empleó para abordar el proceso de alfabetización ha


permitido comprender la importancia de no limitar el aprendizaje únicamente al
ámbito del lenguaje, sino también integrando otros campos de conocimiento de
manera interdisciplinaria. Esta integración ha despertado el interés de los
estudiantes y ha enriquecido su comprensión del mundo que los rodea.

El empleo de metodologías activas, adaptadas al nivel de los niños, ha facilitado su


participación activa en el proceso de aprendizaje. A través de actividades lúdicas,
interactivas y contextualizadas, se ha fomentado la exploración, la creatividad y la
motivación por la lectura y escritura.

Los pequeños avances evidenciados en los primeros trazos de escritura y en la


identificación de letras y palabras han sido sumamente gratificantes. La observación
constante y la retroalimentación individualizada han sido herramientas clave para
comprender las necesidades específicas de cada estudiante, brindando apoyo
personalizado y estimulando su progreso.
Asimismo, el reconocimiento de la importancia de la autoevaluación y la
coevaluación entre pares ha fortalecido la confianza de los niños en sus propias
habilidades, alentándolos a valorar sus logros y a identificar áreas de mejora.

En conclusión, esta primera jornada de práctica ha sido un punto de partida


emocionante en el proceso de lectoescritura. Ha reafirmado la relevancia de
estrategias pedagógicas inclusivas, adaptadas y motivadoras para fomentar el
desarrollo de las habilidades lingüísticas y cognitivas de los niños en esta etapa
inicial de su educación. Esta experiencia ha sido inspiradora y fundamental para
comprender la importancia de un enfoque holístico y estimulante en la enseñanza
de la lectura y escritura en el aula de primer año.

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