SALMO 1, 1-4.6 (R.: cf.
Jn 8, 12)
SALMO 1, 1-4.6 (R.: cf. Jn 8, 12)
SALMO 1, 1-4.6 (R.: cf. Jn 8, 12)
SALMO 1, 1-4.6 (R.: cf. Ef 5, 1)
Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos, Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados,
sino que se complace en la ley del Señor ni se detiene en el camino de los pecadores,
y la medita de día y de noche! ni se sienta en la reunión de los impíos,
sino que se complace en la ley del Señor
Él es como un árbol y la medita de día y de noche!
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo, Él es como un árbol
y cuyas hojas nunca se marchitan: plantado al borde de las aguas,
todo lo que haga le saldrá bien. que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
No sucede así con los malvados: todo lo que haga le saldrá bien.
ellos son como paja que se lleva el viento.
Porque el Señor cuida el camino de los justos, No sucede así con los malvados:
pero el camino de los malvados termina mal ellos son como paja que se lleva el viento.
Porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.
SALMO 2, 7-12 SALMO 2, 7-12
¡Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho:
«Tú eres mi Hijo:
¿Por qué se amotinan las naciones
yo te he engendrado hoy.
y los pueblos hacen vanos proyectos?
Los reyes de la tierra se sublevan,
Pídemelo: te daré en herencia las naciones,
y los príncipes conspiran contra el Señor y su Ungido:
en posesión, los confines de la tierra:
«Rompamos sus ataduras,
los gobernarás con cetro de hierro,
librémonos de su yugo.»
los quebrarás como jarro de loza.»
El que reina en el cielo se sonríe;
el Señor se burla de ellos.
Y ahora, reyes, sean sensatos;
Luego los increpa airadamente
escarmienten, los que rigen la tierra:
y los aterra con su furor:
sirvan al Señor con temor,
«Yo mismo establecí a mi Rey
ríndanle homenaje temblando.
en Sión, mi santa Montaña.»
(*) No sea que se irrite,
Voy a proclamar el decreto del Señor:
y vayáis a la ruina,
El me ha dicho: «Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy.
porque se inflama de pronto su ira.
Pídeme, y te daré las naciones como herencia,
¡Dichosos los que se refugian en él!.
y como propiedad, los confines de la tierra.
Los quebrarás con un cetro de hierro,
los destrozarás como a un vaso de arcilla».
SALMO 2, 6-12a (R. 7)
Señor, ¡qué numerosos son mis adversarios!
¡Cuántos los que se levantan contra mi!.
¡Cuántos los que dicen de mi:
«Dios ya no quiere salvarlo»!
Pero tú eres mi escudo protector y mi gloria,
¡«Yo mismo establecí a mi Rey tú mantienes erguida mi cabeza.
en Sión, mi santa Montaña.» Invoco al Señor en alta voz,
Voy a proclamar el decreto del Señor. y él me responde desde su santa Montaña.
Él me ha dicho:
«Tú eres mi hijo, Yo me acuesto y me duermo, y me despierto tranquilo
yo te he engendrado hoy.» porque el Señor me sostiene.
No temo a la multitud innumerable,
«Pídeme, y te daré las naciones como herencia, apostada contra mí por todas partes.
y como propiedad, los confines de la tierra.
Los quebrarás con un cetro de hierro,
los destrozarás como a un vaso de arcilla»
Por eso, reyes, sean prudentes;
aprendan, gobernantes de la tierra.
Sirvan al Señor con temor;
temblando, ríndanle homenaje.
SALMO 4, 2-5.7-8
SALMO 3, 2-8b
Respóndeme cuando te invoco, Dios, mi defensor,
tú, que en la angustia me diste un desahogo:
Respóndeme cuando te invoco, Dios, mi defensor,
ten piedad de mí y escucha mi oración.
tú, que en la angustia me diste un desahogo:
Sepan que el Señor hizo maravillas por su amigo:
ten piedad de mí y escucha mi oración.
Él me escucha siempre que lo invoco.
Hay muchos que preguntan: «¿Quién nos mostrará la felicidad,
Y ustedes, señores,
si la luz de tu rostro, Señor, se ha alejado de nosotros?»
¿hasta cuando ultrajarán al que es mi Gloria,
amarán lo que es falso y buscarán lo engañoso?
Me acuesto en paz y en seguida me duermo,
porque sólo tú, Señor, aseguras mi descanso.
Sepan que el Señor hizo maravillas por su amigo:
él me escucha siempre que lo invoco.
Tiemblen, y no pequen más;
reflexionen en sus lechos y guarden silencio.
Hay muchos que preguntan:
«¿Quién nos mostrará la felicidad,
si la luz de tu rostro, Señor, se ha alejado de nosotros?.»
Pero tú has puesto en mi corazón más alegría
que cuando abundan el trigo y el vino.
SALMO 5, 2-3a. 5-6. 7
SALMO 4, 2.4.7.9
Tú no eres un Dios que ama la maldad;
Señor, escucha mis palabras, ningún impío será tu huésped,
atiende a mis gemidos; ni los orgullosos podrán resistir
oye mi clamor, mi Rey y mi Dios. delante de tu mirada.
Tú no eres un Dios que ama la maldad; Tú detestas a los que hacen el mal
ningún impío será tu huésped, y destruyes a los mentirosos.
ni los orgullosos podrán resistir ¡Al hombre sanguinario y traicionero
delante de tu mirada. lo abomina el Señor!
(*) Pero yo, por tu inmensa bondad,
Tú detestas a los que hacen el mal llego hasta tu Casa,
y destruyes a los mentirosos. y me postro ante tu santo Templo
¡Al hombre sanguinario y traicionero con profundo temor.
lo abomina el Señor!
(**) Así se alegrarán los que en ti se refugian
y siempre cantarán jubilosos;
tú proteges a los que aman tu Nombre,
y ellos se llenarán de gozo
SALMO 5, 5-8 SALMO 7, 2-3. 9bc-12
Al ver el cielo, obra de tus manos,
Señor, Dios mío, en ti me refugio:
la luna y las estrellas que has creado:
sálvame de todos los que me persiguen;
¿qué es el hombre para que pienses en él,
líbrame, para que nadie pueda atraparme
el ser humano para que lo cuides?
como un león, que destroza sin remedio.
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
Júzgame, Señor, conforme a mi justicia
lo coronaste de gloria y esplendor;
y de acuerdo con mi integridad.
le diste dominio sobre la obra de tus manos,
¡Que se acabe la maldad de los impíos!
todo lo pusiste bajo sus pies.
Tú que sondeas las mentes y los corazones,
tú que eres un Dios justo, apoya al inocente.
Todos los rebaños y ganados,
y hasta los animales salvajes;
Mi escudo es el Dios Altísimo,
las aves del cielo, los peces del mar
que salva a los rectos de corazón.
y cuanto surca los senderos de las aguas
Dios es un Juez justo
y puede irritarse en cualquier momento.
SALMO8, 4-9
SAL 8, 2-7 (R.7)
MO
¡Señor, nuestro Dios,
qué admirable es tu Nombre en toda la tierra! Te doy gracias, Señor, de todo corazón
Quiero adorar tu majestad sobre el cielo: y proclamaré todas tus maravillas.
con la alabanza de los niños y de los más Quiero alegrarme y regocijarme en ti,
pequeños. y cantar himnos a tu Nombre, Altísimo.
(*) Al ver el cielo, obra de tus manos,
la luna y las estrellas que has creado: Escarmentaste a las naciones,
¿qué es el hombre para que pienses en él, destruiste a los impíos
el ser humano para que lo cuides? y borraste sus nombres para siempre.
Los pueblos se han hundido en la fosa que
Lo hiciste poco inferior a los ángeles, abrieron,
lo coronaste de gloria y esplendor;
su pie quedó atrapado en la red que ocultaron.
le diste dominio sobre la obra de tus manos,
todo lo pusiste bajo sus pies.
Pero el Señor reina eternamente
(**) Todos los rebaños y ganados, y establece su trono para el juicio:
y hasta los animales salvajes; él gobierna al mundo con justicia
las aves del cielo, los peces del mar y juzga con rectitud a las naciones.
y cuanto surca los senderos de las aguas.
SAL
9, 2-4.6.16.19
MO
SAL
9, 2-4.6.16.19
MO
Te doy gracias, Señor, de todo corazón El Señor reina eternamente
y proclamaré todas tus maravillas. y establece su trono para el juicio:
Quiero alegrarme y regocijarme en ti, él gobierna al mundo con justicia
y cantar himnos a tu Nombre, Altísimo. y juzga con rectitud a las naciones.
Cuando retrocedían mis enemigos, El Señor es un baluarte para el oprimido,
tropezaron y perecieron delante de ti. un baluarte en los momentos de peligro.
Escarmentaste a las naciones, ¡Confíen en ti los que veneran tu Nombre,
destruiste a los impíos porque tú no abandonas a los que te buscan!
y borraste sus nombres para siempre.
Canten al Señor, que reina en Sión,
Los pueblos se han hundido en la fosa que proclamen entre los pueblos sus proezas.
abrieron, Porque él pide cuenta de la sangre,
su pie quedó atrapado en la red que ocultaron. se acuerda de los pobres y no olvida su clamor.
Porque el pobre no será olvidado para siempre
ni se malogra eternamente
la esperanza del humilde.
SAL
10, 4-5.7
MO
SAL
9, 8-13
MO
Yo confío en tu misericordia:
El Señor está en su santo Templo, que mi corazón se alegre porque me salvaste.
el Señor tiene su trono en el cielo. ¡Cantaré al Señor porque me ha favorecido!.
Sus ojos observan el mundo, 8/9 - Natividad de María.
sus pupilas examinan a los hombres.
El Señor examina al justo y al culpable, SAL
12, 6
MO
y odia al que ama la violencia.
Porque el Señor es justo y ama la justicia,
y los que son rectos verán su rostro.
Yo confío en tu misericordia:
que mi corazón se alegre porque me salvaste.
¡Cantaré al Señor porque me ha favorecido!.
8/9 - Natividad de María.
SAL
12, 6
MO
SAL
12, 4-6
MO
El que procede rectamente
¡Mírame, respóndeme, Señor, Dios mío! y practica la justicia;
Ilumina mis ojos,
el que dice la verdad de corazón
para que no caiga en el sueño de la muerte;
y no calumnia con su lengua.
para que mi enemigo no pueda decir:
"Lo he vencido", El que no hace mal a su prójimo
ni mi adversario se alegre de mi fracaso. ni agravia a su vecino,
el que no estima a quien Dios reprueba
Yo confío en tu misericordia:
y honra a los que temen al Señor.
que mi corazón se alegre porque me salvaste.
¡Cantaré al Señor porque me ha favorecido!.
El que no presta su dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.El que
procede así,
nunca vacilará
SAL SAL
14, 2-5 14, 2-5
MO MO
El que procede rectamente
y practica la justicia;
el que dice la verdad de corazón
y no calumnia con su lengua.
El que no hace mal a su prójimo
ni agravia a su vecino, Do.XVI-C
el que no estima a quien Dios Do.XXII-B
reprueba Ma.XII-1
y honra a los que temen al Señor. Lu.XXV-2
El que no presta su dinero a usura
ni acepta soborno contra
o también:
el inocente.
El que procede así, SAL
14, 2-5
nunca vacilará. MO
Versión STAB:
SAL 15, 1-2a.5.7-11
MO
Versión SATB:
Protégeme, Dios mío,
porque me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Señor, tú eres mi
bien.»
El Señor es la parte de mi herencia y
mi cáliz, SAL
¡tú decides mi suerte! 15, 5.8-11
MO
Bendeciré al Señor que me aconseja,
¡hasta de noche me
instruye mi conciencia!
Tengo siempre presente al Señor: Lu.I-Pasc.
él está a mi lado, nunca vacilaré. Ju.VII-Pasc.
Mi.X-2. (se omite entre *)
*Por eso mi corazón se alegra, El Señor es la parte de mi Vigilia Pascual - L2
se regocijan mis entrañas herencia y mi cáliz, Do. XXXIII - B
y todo mi ser descansa seguro: ¡tú decides mi suerte!
porque no me entregarás a la Muerte Tengo siempre presente al
ni dejarás que tu amigo Señor:
él está a mi lado, nunca
vea el sepulcro.*
vacilaré.
Me harás conocer el camino de la Por eso mi corazón se alegra,
vida, se regocijan mis entrañas
saciándome de gozo en tu presencia, y todo mi ser
de felicidad eterna a tu derecha. descansa seguro:
porque no me entregarás a
la Muerte
ni dejarás que tu amigo
vea el sepulcro.
alegra, se
Me harás conocer el regocijan mis entrañas
camino de la vida,
saciándome de gozo
y todo mi ser
en tu presencia, descansa seguro:
de felicidad eterna porque no me
a tu derecha. entregarás a la Muerte
ni dejarás que tu amigo
SALM vea el sepulcro.
15, 1-2a.5.7-11
O
Me harás conocer el
camino de la vida,
saciándome de gozo
en tu presencia,
de felicidad eterna
Protégeme, Dios mío, Do.III-Pasc-A a tu derecha.
porque me refugio en ti.
Yo digo al Señor:
«Señor, tú eres mi bien.» SALM
15, 1-2a.5.7-11
El Señor es la parte de O
mi herencia y mi cáliz,
¡tú decides mi suerte!
Bendeciré al Señor
que me aconseja, Protégeme, Dios mío, * Do.XIII-C
¡hasta de noche me porque me refugio en ti.
Sa.X-2
Sa.XIX-1
instruye mi conciencia! Yo digo al Señor: «Señor, tú eres mi Vi.XXIII-1
Tengo siempre bien.»
presente al Señor: El Señor es la parte de mi herencia y
él está a mi lado, nunca mi cáliz,
vacilaré. ¡tú decides mi suerte!
Bendeciré al Señor que me aconseja,
Por eso mi corazón se
¡hasta de noche me
instruye mi conciencia! palabras.
Tengo siempre presente al Señor: Muestra las maravillas de tu gracia,
él está a mi lado, nunca vacilaré. tú que salvas de los agresores
a los que buscan refugio a tu derecha.
*Por eso mi corazón se alegra,
se regocijan mis entrañas
y todo mi ser descansa seguro:
Escóndeme a la sombra de tus alas;
porque no me entregarás a la Muerte por tu justicia, contemplaré tu rostro,
ni dejarás que tu amigo y al despertar,
vea el sepulcro.* me saciaré de tu presencia.
Me harás conocer el camino de la
vida,
saciándome de gozo en tu presencia,
de felicidad eterna a tu derecha.
Versión SATB:
SAL
16, 1. 6-8. 15
MO
Escucha, Señor, mi justa demanda, Vi.XXIV-2
atiende a mi clamor; Mi.XXXIII-1 SAL
16, 1. 6-8. 15
presta oído a mi plegaria, MO
porque en mis labios no hay falsedad.
Escucha, Señor, mi justa demanda, Do. XXXII-C
Yo te invoco, Dios mío, porque tú me atiende a mi clamor;
respondes: presta oído a mi plegaria,
inclina tu oído hacia mí y escucha mis porque en mis labios no hay falsedad.
Mis pies se mantuvieron firmes en los
caminos señalados:
¡mis pasos nunca se apartaron de
tus huellas!
Yo te invoco, Dios mío, porque tú me
respondes:
inclina tu oído hacia mí y escucha mis
palabras.
Escóndeme a la sombra de tus alas;
por tu justicia, contemplaré tu rostro,
y al despertar,
me saciaré de tu presencia.
Versión SATB:
SAL
16, 1-3.6-10
MO
Escucha, Señor, mi justa demanda, Ma.XIV-1
atiende a mi clamor;
presta oído a mi plegaria,
porque en mis labios no hay falsedad.
o también: Tú me harás justicia, porque tus ojos ven lo que
SAL es recto:
16, 1-3.6-10 si examinas mi corazón y me visitas por
MO
las noches,
si me pruebas al fuego,
no encontrarás malicia en mí.
Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes:
inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. no encontrarás malicia en mí.
Muestra las maravillas de tu gracia,
tú que salvas de los agresores
a los que buscan refugio a tu derecha.
Yo te invoco, Dios mío, porque tú me
respondes:
Escóndeme a la sombra de tus alas; inclina tu oído hacia mí y escucha mis
por tu justicia, contemplaré tu rostro, palabras.
y al despertar, Muestra las maravillas de tu gracia,
me saciaré de tu presencia.
tú que salvas de los agresores
a los que buscan refugio a tu derecha.
SAL
17, 2-7
MO
SAL
16, 1-3.6-10
MO
Yo te amo, Señor, mi fuerza, Vi.V-Cuar
Señor, mi Roca,
Escucha, Señor, mi justa demanda, Lu.XXVI-2
mi fortaleza
atiende a mi clamor; y mi libertador.
presta oído a mi plegaria,
porque en mis labios no hay falsedad. Mi Dios, el peñasco en que me
refugio,
Tú me harás justicia, porque tus ojos mi escudo, mi fuerza salvadora, mi
ven lo que es recto: baluarte.
si examinas mi corazón y me visitas por Invoqué al Señor, que es digno de
las noches, alabanza
si me pruebas al fuego, y quedé a salvo de mis enemigos.
baluarte.
Las olas de la Muerte me Invoqué al Señor, que es digno de
envolvieron, alabanza
me aterraron los torrentes y quedé a salvo de mis enemigos.
devastadores,
me cercaron los lazos del Abismo, ¡Viva el Señor! ¡Bendita sea
las redes de la Muerte llegaron mi Roca!
hasta mí. ¡Glorificado sea el Dios de mi
salvación.
Pero en mi angustia invoqué al Él concede grandes victorias a
Señor, su rey
grité a mi Dios pidiendo auxilio, y trata con fidelidad a su Ungido.
y él escuchó mi voz desde
su Templo,
mi grito llegó hasta sus oídos.
SAL
17, 2-4.47.51 (R.2) Salmo 18
MO
Yo te amo, Señor, mi fuerza, Do.XXX - A
Señor, mi Roca, Do.XXXI - B
Sa.XVIII-1
mi fortaleza
y mi libertador.
Mi Dios, el peñasco en que me
refugio,
mi escudo, mi fuerza salvadora, mi
SAL 18, 2-5
MO
SAL
18, 8.10.12-14
MO
El cielo proclama la gloria de Dios
y el firmamento anuncia la obra de
sus manos: La ley del Señor es perfecta,
un día transmite al otro este reconforta el alma;
mensaje el testimonio del Señor es
y las noches se van dando la verdadero,
noticia. Ma.XXVIII-1 da sabiduría al simple.
Vi.XXXII-1
Sin La palabra del Señor es pura,
hablar, sin pronunciar palabras, permanece para siempre;
sin que se escuche su voz, los juicios del Señor son la verdad,
resuena su eco por toda la tierra enteramente justos.
y su lenguaje, hasta los confines
del mundo. Do. XXVI-B
También a mi me instruyen:
observarlos es muy provechoso.
Pero ¿quién advierte sus propios
errores?
Purifícame de las faltas ocultas.
Presérvame, además, del orgullo,
para que no me domine:
entonces seré irreprochable
y me veré libre de
ese gran pecado.
MO
SAL
18, 8-11
MO
La ley del Señor es perfecta,
reconforta el alma; El cielo proclama la gloria de Dios
el testimonio del Señor es verdadero, y el firmamento anuncia la obra de
da sabiduría al simple. sus manos:
un día transmite al otro este
Los preceptos del Señor son rectos, mensaje
alegran el corazón; Do. XV-
y las noches se van dando la 3/5 - Stos Felipe y
C
los mandamientos del Señor son claros, noticia. Santiago
Ju.XXVI
iluminan los ojos. 21/9 - San Mateo
-1
28/10 - Stos
Sin Simón y Judas
La palabra del Señor es pura, hablar, sin pronunciar palabras,
permanece para siempre; sin que se escuche su voz,
los juicios del Señor son la verdad, resuena su eco por toda la tierra
enteramente justos. y su lenguaje, hasta los confines
del mundo.
Son más atrayentes que el oro,
que el oro más fino;
más dulces que la miel,
más que el jugo del panal.
SAL 18, 2-5
SAL SAL
18, 8-11 18, 8-11
MO MO
La ley del Señor es perfecta,
La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma;
reconforta el alma; el testimonio del Señor es
el testimonio del Señor es verdadero,
verdadero, da sabiduría al simple.
da sabiduría al simple.
Los preceptos del Señor
Los preceptos del Señor son rectos,
son rectos, alegran el corazón;
alegran el corazón; los mandamientos del Señor
los mandamientos del Señor Vigilia Pascual - son claros, Sa.VIII-1
son claros, L6 iluminan los ojos. Ju.XIII-2
iluminan los ojos. Do.III-Cuar-B
Vi.XVI-1
La palabra del Señor es pura,
La palabra del Señor es pura, permanece para siempre;
permanece para siempre; los juicios del Señor son la verdad,
los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos.
enteramente justos.
Son más atrayentes que el oro,
Son más atrayentes que el oro, que el oro más fino;
que el oro más fino; más dulces que la miel,
más dulces que la miel, más que el jugo del panal.
más que el jugo del panal.
SAL
18, 8-10.15
MO SAL
20, 2-7
MO
La ley del Señor es perfecta,
reconforta el alma; Señor, el rey se
el testimonio del Señor es regocija por tu fuerza,
verdadero, ¡y cuánto se alegra por tu victoria!
da sabiduría al simple. Tú has colmado los deseos de
su corazón,
Los preceptos del Señor no le has negado lo que
son rectos, pedían sus labios.
alegran el corazón;
los mandamientos del Señor Porque te anticipas a
son claros, Do.III-C bendecirlo con el éxito
iluminan los ojos. Sa.I-1 Mi.XX-1
y pones en su cabeza una corona de
Lu.I-Cuar
oro puro.
La palabra del Señor es pura, Te pidió larga vida y se la diste:
permanece para siempre; días que se prolongan para siempre.
los juicios del Señor son la verdad,
enteramente justos. Su gloria se acrecentó por tu triunfo,
tú lo revistes de esplendor
¡Ojalá sean de tu agrado y majestad;
las palabras de mi boca, le concedes incesantes bendiciones,
y lleguen hasta ti mis lo colmas de alegría en tu presencia.
pensamientos,
Señor, mi Roca y mi defensor!
«Alábenlo, los que temen
al Señor;
glorifíquenlo, descendientes
SAL de Jacob;
21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24 témanlo, descendientes de
MO
Israel.»
Los que me ven, se burlan de mí, Versión SATB:
hacen una mueca y mueven la
cabeza, diciendo:
A. «Confió en el Señor, que Él
B. lo libre;
G. que lo salve, si tanto lo quiere.»
H.
A. Me rodea una jauría de perros,
B. me asalta una banda de
C. malhechores;
D. taladran mis manos y mis pies.
G. Yo puedo contar todos mis huesos. Dgo. Ramos
H. Se reparten entre sí mi ropa
A. y sortean mi túnica.
B.
C. Pero Tú, Señor, no te
D. quedes lejos;
E. Tú que eres mi fuerza, ven pronto
F. a socorrerme.
H. Yo anunciaré tu Nombre a mis
hermanos,
te alabaré en medio de la
asamblea: