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Una Propuesta Teórica para Su Entendimiento: La Crisis Del Agua

El documento aborda la crisis del agua desde una perspectiva socioambiental, destacando la complejidad de su manejo y la interrelación entre sociedad y naturaleza. Se argumenta que la crisis del agua no es solo un problema local, sino que afecta a diversas dimensiones sociales, económicas y ambientales, y que es crucial reconocer las conexiones entre estos elementos para encontrar soluciones integrales. Además, se critica la noción de desarrollo sustentable, sugiriendo que a menudo se malinterpreta y no se considera adecuadamente la importancia del agua en este contexto.

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Una Propuesta Teórica para Su Entendimiento: La Crisis Del Agua

El documento aborda la crisis del agua desde una perspectiva socioambiental, destacando la complejidad de su manejo y la interrelación entre sociedad y naturaleza. Se argumenta que la crisis del agua no es solo un problema local, sino que afecta a diversas dimensiones sociales, económicas y ambientales, y que es crucial reconocer las conexiones entre estos elementos para encontrar soluciones integrales. Además, se critica la noción de desarrollo sustentable, sugiriendo que a menudo se malinterpreta y no se considera adecuadamente la importancia del agua en este contexto.

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Paloma Mejía Lechuga y Gerardo Alatorre Frenk

La crisis del agua


una propuesta teórica
para su entendimiento

El tema del agua ha sido abordado des­


de diferentes campos del conocimien­
to, sin embargo hablar de ella no es re­
fe­rirse únicamente a un recurso natural
o a las características que lo compo­
nen, sino que su abordaje requiere una
connotación de mayor complejidad, se
deben incluir elementos relacionados
con su uso, manejo, conservación, dis­
ponibilidad, etcétera, que están me­dia­
dos por conceptos, ideologías, signi­fi­
ca­dos, costumbres, culturas, sistemas de
organización social, luchas e injus­ti­cias
que han girado en torno a ésta y que han
desatado su crisis, nuestra crisis.
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Ciencias 125 julio septiembre 2017


Hablar de agua en México —y pro­ Dicotomías y la crisis del agua Bajo este estado socioambiental pre­
ba­blemente en gran parte del mundo— sente es prudente reconsiderar cuál es
es hablar de un universo de relaciones, Abordar un problema ambiental mun­ la verdadera esencia del ser humano,
de­pendencias y problemas complejos, dial que permea desde las esferas más pues el peligro de no reconocerla está
es hablar de personas, pue­blos y ecosis­ acomodadas económicamente hasta las ligado directamente con la destrucción
temas significa visibilizar el mane­jo que más desprotegidas, afectando a to­dos del medio natural. Los problemas am­
una nación ha dado al elemento más los sectores sociales, implica hablar de bientales generados no son sino resul­
im­portante para la vida; es hablar de de­ una crisis que deja de ser local o tem­po­ tado de separar y remarcar las dualida­
rechos humanos porque éstos re­fie­ren ral y que se traduce en una ma­yor: una des naturaleza-sociedad y urbano-rural
a nuestros intereses vitales y co­mu­nes; civilizatoria, como ha sido lla­mada por como dos entes distantes, diferentes y
hablar del agua desde un abor­da­je so­ Víctor M. Toledo y varios au­tores, ésta excluyentes entre sí, dejando de lado
cio­ambiental ayuda a comprender el crisis deriva en otras de di­versos tipos: que somos, como dice Salvador Simó,
porqué de la crisis actual y cómo visua­ ecológica, social, ambiental, económi­ seres biopsicosociales con una esencia
lizar posibles salidas a ella. Hablar de ca, espiritual, huma­ni­taria y algunas espiritual, inmersos en un medio cul­tu­
agua es prioritario en estos tiempos. más. ral y ecológico y que es precisamente
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gracias a las conexiones entre ecosis­te­ pre­sentan en el medio rural; sin embar­
mas, biomas, territorios y regiones que go sí pueden ser originados por cau­sas
se construye la vida y se interrelacio­ comunes o incluso estar conec­tados por
nan los elementos que nos hacen exis­ las consecuencias de la actuación de
tir, coexistir y coevolucionar. Cuan­do un medio sobre el otro. Asimismo, el
comprendamos que la transforma­ción abor­daje de problemas aislados de su
del ser humano y el ambiente es una contexto no sólo evade o limita el aná­
re­lación mutua, permanente y cons­tan­ lisis de la problemática, sino que, ade­
te, podremos coevolucionar res­pe­tan­do más, impide abonar soluciones inte­
los ritmos de desarrollo de cada elemen­ gra­les cuando únicamente se analizan
to que interacciona en nuestra cultura la ciencia contempla el abordaje desde los elementos disciplinarios que com­
socioambiental. sus propias estructuras de análisis, de­ ponen un problema, pero no las cau­
Del mismo modo, un abordaje so­ jando de lado otras disciplinas, otras mi­ sas, conexiones, influencias, relaciones
cio­ecológico de los problemas debe sin radas y otros saberes que, aunque se en­tre los mismos. El riesgo es que se
duda conducir al análisis de posibles ar­ticulan, se invisibilizan al aislarse uno atien­da o solucione temporalmente un
so­luciones, con la debida distinción de del otro. problema o un fenómeno, pero el con­
funciones y grados de responsabilidad Como apunta el ecólogo Guido Ga­ texto no atendido —o incluso no visto—,
atribuibles a cada componente involu­ la­fassi, tanto lo social como lo natural continuará provocando que el mismo
crado en el problema. El objeto de aná­ tien­en características estructurales pro­ problema resurja nuevamente.
lisis no debe ser la sociedad aislada, pias que resulta necesario distinguir Alain Lipietz, un economista y po­
sino todo el sistema formado por la so­ mas no aislar, debido a que las instan­ lítico ecologista francés, brinda una ex­
ciedad y el ambiente. cias de articulación de la realidad posi­ plicación de la relación sociedad-natu­
Sin embargo, los procesos de articu­ bilitan su entendimiento. ra­leza que sirve para entender el ori­gen
lación sociedad-naturaleza se estudian Los problemas socioambientales de esta crisis que vivimos. Argumenta
predominantemente dentro de linea­ que se presentan en las ciudades no que el ser humano no ha dejado de me­
mientos disciplinarios; así, cada área de son, ni deben ser, los mismos que se jorar su capacidad de transformar su
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medio, al principio por luchar contra el di­ciar y derrochar despreocupadamen­ turas y las civilizaciones. Las consecuen­
hambre y la intemperie, pero desde ha­ te, considerando que la naturaleza hará cias ambientales de esta vida moder­
ce alrededor de cuatro siglos tal parece lo propio, dejando de lado preocupacio­ na también están relacionadas con el
que la sabiduría de la especie cambió, nes de escasez, degradación, contami­ tra­bajo a causa del uso de tecnologías
antes se trataba de someterse al orden nación y pérdida de calidad del propio con­taminantes. Éstas, a su vez, están
de la naturaleza, después fue doblegar­ recurso. Enrique Leff, ambientalista bus­cando ser remediadas mediante la
la a nuestros deseos. Actualmente, la me­xicano, explica que “la degradación creación de nuevas industrias de lim­
idea del ser humano es de amo y pro­ ambiental es el resultado de las formas pieza, haciendo que se incremente to­
pietario de la naturaleza. de conocimiento a través de las cuales davía más el proceso de división social
La separación existente entre el me­ la humanidad ha construido el mundo del trabajo y que aumente, en conse­
dio urbano y el rural también tiene orí­ y lo ha destruido por su pretensión de cuen­cia, la desarticulación sociedad-
genes históricos, explicados por Karl universalidad, generalidad y totalidad; na­turaleza.
Marx en su teoría de capital-trabajo,
quien señala que el trabajo forma par­
te de un proceso que se da entre el ser
hu­mano y la naturaleza, en la cual el
cam­po es visto como el espacio de pro­
duc­ción y trabajo y la ciudad como cen­
tro de re­creación y desarrollo, convir­
tien­do a la naturaleza en algo extraño
al ser hu­mano, en un mundo ajeno y
apar­te. Se enfatizan entonces las de­si­
gual­da­des, tanto socioeconómicas como
am­bientales. El medio rural cons­tituye
la primera oferta de medios de trabajo
para ser tomados directamente por el
ser humano y ser utilizados como ins­
­trumentos o herramientas en la mo­der­
na urbe; así el ciudadano urbano tien­
de a establecer una relación recrea­ti­va,
contemplativa, utilitaria y final­men­te por su objetivación y cosificación del El proceso de trabajo es desarrolla­
distante con los elementos naturales. mundo”. Los seres humanos estamos do por individuos que se mueven en
Por esta razón, el sociólogo Ernest Gar­ en un constante intercambio de ma­ un tejido social que dicta normas y va­
cía explica las ciudades del presente te­rias con la naturaleza, asimilamos de lores. Las maneras de desenvolverse
como un producto “más o menos mons­ acuerdo con nuestras capacidades y ha­ y proceder siguen pautas acordes con
truoso del desarrollo”. bilidades perceptivas e imaginativas o el grupo social que efectúa la acción.
Cuando la humanidad realizó la cla­ incluso por medio de herramientas, a­- El me­dio natural, a su vez, impone sus
sificación de los recursos naturales, pro­piándonos de lo útil y servible, y de­ con­diciones posibilitando determina­
los configuró de tal forma que colocó a sechando lo contrario o lo que consi­ dos tipos de intervención sobre él. Es
unos como fuentes inagotables (el a- deramos que lo es. en el espacio rural donde el vínculo so­
gua) y a otros como escasos o con ries­ El resultado de este intercambio no ciedad-naturaleza se hace más directo,
go de acabarse en un futuro (el petró­ puede más que derivar en la transfor­ en donde adquiere toda su plenitud a
leo), ahora cada vez más próximo. Sin mación y creación de nuevos entornos, través del tratamiento directo que sufre
em­bargo, la noción de inagotabilidad nuevas condiciones de vida, muchas el medio natural debido al proceso de
de ciertos recursos ha tenido una dis­ veces llamada “vida moderna” o “vida tra­bajo agrícola, por tanto, los grupos
tor­sionada interpretación social, se le industrializada”, la cual también varía so­ciales que se mueven dentro del ám­
asocia a la posibilidad de usar, desper­ de acuerdo con las sociedades, las cul­ bito rural son los que se hacen car­go
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de la apropiación de los recursos na­ ce­rrado (impuesto por los límites del te del ansiado y mal entendido de­sa­
turales. planeta Tierra); esto nos confronta con rrollo ha provocado, ni sobre las cri­sis
Esto es particularmente válido en el principio del límite de los recursos que se han desatado a partir de ésta.
el desarrollo agrario latinoamericano, naturales. Ac­tualmente, cuestionar, poner en duda
que ha sufrido transformaciones cons­ Los seres humanos, organizados en o denostar el desarrollo como un ele­
tantes en las relaciones que esta­ble­cen sociedad, no somos sino un producto mento no favorable o negativo para
los actores sociales, pasando de un mo­ de la evolución de la vida sobre la Tie­ ciertas culturas y contextos resul­ta so­
nólogo (gran terrateniente-pe­queño rra. Por lo tanto, la sociedad no puede cialmente reprobable en el constructo
pro­ductor), a un cruce de pala­bras en­ aparecer como algo extraño o contra­ social, más aún cuando es acom­paña­
tre organizaciones campesinas de pro­ rio; sea que se trate de contextos ru­ra­ do de términos como sustentabilidad
ductores, empresas comerciali­zado­ras, les o urbanos, todas nuestras con­duc­tas o sostenibilidad; sin embargo, pocos
propietarios privados y otros actores, son un grado de organización adopta­da en­tienden en realidad la carga de sig­
cada uno afrontando diferentes alter­ por una pobla­ción específica. nifi­cados que tiene esto.
nativas y opciones. La comple­jidad de Como afirma el filósofo Jorge Riech­
estos cambios, aunada a la ar­ticu­la­ción La concepción del agua mann, debemos profundizar en la crí­
entre centro y periferia, la dis­po­ni­bi­li­ tica del desarrollo sostenible y luchar
dad de capital, mano de obra y ca­pa­ci­ Las teorías del desarrollo urbano, eco­ por una mejor interpretación en lugar
dad organizativa, entre otros fac­to­res, nómico, científico, tecnológico y hasta de malinterpretarlo y por tanto acep­
tarlo como es. El desarrollo susten­table
(o sostenible) fue aceptado y di­fun­di­do
mundialmente a partir de 1987 a raíz
del Informe Brundtland, que lo define
como aquel que debe satisfacer las ne­
cesidades actuales sin compro­me­ter
la capacidad de las generaciones futu­
ras para satisfacer sus propias ne­ce­
si­dades, y afirmaba per se que todos
desean tal tipo de desarrollo y por tan­
to debía ser aceptado como favorable
para todos por igual. Pensar de otra for­
ma, según el discurso manejado en ese
tiem­po por los promotores del desa­rro­
llo sustentable, sería desear que el sub­
desarrollo continuara, que se perpetua­
ran las condiciones indignas de vida.
Este discurso enfatiza las diferen­
ha determinado un particular modo de el sustentable, denotan siempre una cias y refuerza la idea del sub­desa­rro­
comportamiento de los grupos socia­ car­ga positiva a favor de la palabra de­ llo, principalmente de tipo económi­co,
les frente a los recursos na­tu­rales que, sarrollo, como si ésta implicara per se entre las naciones desarrolladas y las
sumada a la variabilidad eco­sistémi­ca, me­joría, evolución, progreso, creci­mien­ consideradas subdesarrolladas, lo cual
se manifiesta en una rica gama de con­ to. En la actualidad, tenemos vincu­la­do hace más sencillo que la idea penetre
figuraciones presentes a lo largo del un sinónimo automático e irreflexivo en la mente de las personas que se
tiem­po y el espacio. de que todo desarrollo es bueno, bien­ iden­tifican con esa condición indigna
La relación entre las pseudodico­ venido, necesario y por lo tanto, debe de vida. Como afirma el activista Gus­
tomías como sociedad-naturaleza o ur­ ser buscado por todos, a toda cos­ta. Sin tavo Esteva: “para que alguien pueda
bano-rural se enmarca en un sistema embargo, no existe un cuestiona­mien­ concebir la posibilidad de escapar de
abierto cuyo ambiente es un sistema to sobre lo que esta búsqueda in­ce­san­ una condición determinada, es prime­
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ro necesario que sienta que ha caído jor suerte en dicho discurso, ya que la mites que tiene la sobreexplotación y
en esa condición”. do­tación de recursos se percibe como contaminación del agua con la insis­
Por consecuencia lógica, en el dis­ fi­nita pero muy abundante, de tal for­ ten­te y perseverante idea de avanzar y
curso clásico y dominante del desarro­ ma que en la práctica no vale la pena desarrollar sin límite hacia la susten­
llo sustentable no se enfatiza el agua ocu­parse de ella. tabilidad.
como un eje fundamental para alcan­ Cuando se habla de estrategias de Las políticas económicas que im­
zarlo, aunque poco a poco se va reco­ de­sarrollo sustentable, Jor­ge Riech­ pulsan el desarrollo sustentable han
nociendo que es un elemento bá­sico mann afirma que, debemos consi­de­rar des­virtuado el verdadero ejercicio de la
no sólo para la vida del humano y del que los términos “desarrollo” y “sus­ten­ política social, y si queremos sustenta­
resto de los seres vivos, sino ne­ce­sa­rio table” deberían incluir una con­no­ta­ bilidad entonces no necesitamos estra­
para integrar las esferas clásicas de lo ción de límites. Precisamente éste es tegias de desarrollo, sino luchas socia­
social, lo económico y lo ambien­tal que el gran problema de vinculación en­tre les por la justicia y la sustentabilidad.
componen el discurso. el desarrollo sustentable y el agua: la Para reorientar las políticas sobre
Otra desventaja de la concepción ausencia de reconocimiento de los lí­ el uso, manejo y distribución del agua
del agua en el desarrollo es que se le resulta necesario retomar las teorías
considera un recurso inagotable, lo cual del decrecimiento, no como una solu­
ha influido negativamente ya que se ción tangible y segura que revierta la
ve únicamente en términos utilita­rios crisis del agua, sino como un elemen­
—infinitos, inagotables, perpetuos— to que contribuye a remarcar que los
y por tanto como un elemento para el problemas socioambientales son pro­
cual no es necesario desarrollar políti­ cesos abiertos con expresiones plurales.
cas públicas en pro de su regulación, Asimismo, avanzar hacia la susten­tabi­
de control en su uso, manejo y justa lidad también ayudará a recentrarnos
dis­tribución. El resto de los llamados en el espacio y en el tiempo, volver al
re­cursos naturales no corren con me­ “aquí y ahora”.
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tecnologías, la organización y la cul­tu­
ra cambian, los sistemas naturales de
soporte y la naturaleza humana son in­
alterables” y, por tanto, no los pode­mos
manejar a nuestro libre albedrío, capri­
cho o interés.
Es digno de reconocerse que la
tecnología se ha convertido, en mu­
chas maneras, en algo benéfico, útil
y valioso para la humanidad en diver­
sos campos: comunicaciones, medici­
na, educación, producción de alimen­
to, etcétera; no obstante, pensar que de
ahí surgirán los remedios para los pro­
blemas ambientales es un gran error.
Como señala el informe de la Organiza­
ción de las Naciones Unidas en la Eva­
luación de los Ecosistemas del Milenio:
“puede ser que nos hayamos distancia­
do de la naturaleza, pero dependemos
completamente de los servicios que
ella nos ofrece”; sin embargo, mientras
sigamos considerando desde las políti­
cas públicas que dichos servicios am­
bientales son gratuitos e inagotables
Agua, ciudades y desarrollo por los avances tecnológicos, se confía re­sultará improbable que la protec­
en que serán las nuevas tecnologías las ción de la naturaleza se convierta en
Al hablar de crisis ambientales hay que podrán abastecernos de nuevos re­ prioridad.
que recordar que el ambiente es el re­ cur­sos. Sin embargo, Ernest García nos En las ciudades existen mani­fes­
sultado de la articulación sociedad-na­ re­cuerda lo que Gregory Bateson se­ña­ ta­ciones de crisis que se han agravado
turaleza y por lo tanto las crisis son el la­ba hace más de veinte años: “si una en forma significativa en los últimos
re­sultado de un conjunto de elementos ci­vilización cree que la naturaleza le años (alimenticia, de salud, educativa,
sociales, políticos, culturales, económi­ pertenece para dominarla y dispone eco­lógica, económica, social, etcétera),
cos, ecológicos y otros más que están además de una tecnología poderosa, ya que están relacionadas con el mo­
interactuando en un mismo espacio y en­tonces tiene la misma probabilidad de­lo de desarrollo urbano que se defi­
tiempo. Desde el enfoque del desarro­ de sobrevivir que una bola de nieve en nió des­de principios del siglo xx y con
llo, el abordaje de las crisis y sus pro­ mitad del infierno”. el cual se intenta reformular el entor­
blemas ambientales incluye perspec­ El caso del agua es un claro ejem­ no en las ciudades por medio de la
tivas parciales, con un tratamiento que plo de lo que Bateson afirma, ya que se pro­duc­ción industrial masiva y homo­
sólo responde a un objeto de estudio ha demostrado que, a pesar de todas las génea. De acuerdo con las cifras de la
par­ticular de cada ciencia, sea natural ingeniosas y modernas técnicas que se Or­ganización de las Naciones Unidas,
o social. Es por ello que muchas de las han usado desde las primeras civili­ la mitad de la población mundial habi­
crisis actuales no encuentran solución za­ciones para canalizarla, hoy en día ta en ciudades y en dos décadas más,
o enfoques integrales que ayuden a vi­ to­da­vía dependemos de los sistemas casi 60% de la población vivirá en zo­
sualizar soluciones o alternativas para na­turales que regulan su flujo en las nas ur­banas.
salir de ellas. En nuestro mundo actual, cuencas de todos los ríos del mun­do. Como afirma Riechman: “a me­dida
moderno, tan altamente influenciado Como afirma Ernest García, “sólo las que aumenta la población y el con­su­
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mu­chas a su extinción. La particula­ ra trans­formar y controlar. Debemos
ri­dad de la ecología de la especie hu­ com­prender que no existe una natura­
ma­na es que sus relaciones con la na­ leza única, unánime, compartida y vi­
tu­ra­leza están mediadas por formas de vida de la misma manera por todas las
or­ganización social que reposan en dis­ culturas; por tanto, es necesario apren­
positivos políticos para asegurar su con­ der a reconocer el verdadero valor de
senso y su reproducción. la na­tu­raleza, tanto en términos eco­
Destacar el poder político de la so­ nó­mi­cos como en la riqueza que apor­
mo per capita, la demanda de bienes ciedad, invisibilizado o minimizado por ta a nues­tras vidas en aspectos que son
y servicios ambientales está supe­ran­ la influencia del sistema económico de mu­cho más difíciles de cuantificar.
do la capacidad del medio ambiente dominación que rige a las sociedades Por lo tanto, im­­por­ta re­conocer que
para proporcionar los mismos”. El agua occidentales, resulta de gran utilidad el problema fun­da­men­tal es que la re­la­
es un claro ejemplo, pues las conse­ para la conservación de los recursos na­ ción ser hu­ma­no-naturaleza está me­
cuen­cias del sobrepoblamiento urbano turales, ya que es mucho más probable dia­da pre­dominantemente por la eco­
provoca múltiples complejidades so­ que las comunidades, rurales o urba­ no­mía, im­pulsada por un malentendido
ciales, entre las cuales el acceso y dis­ nas, desarrollen estrategias de conser­ “desarrollo”.
ponibilidad al agua no están au­sen­tes vación ecológica cuando sienten que La crisis socioambiental existe y
y, si a esto se le suma el mal mane­jo, tienen una influencia real sobre las está presente en nuestras vidas, in­flu­
la distribución y contaminación del decisiones en cuanto al uso de los mis­ yendo particularmente sobre la cri­sis
agua y los ecosistemas en general, es­ mos y, por consiguiente, se lograría un mundial del agua. Entonces el reto se
tamos agravando aún más un proble­ reparto más equitativo de los benefi­ muestra claro: encontrar nuevas for­
ma que incide directamente en la ca­ cios que esto trae. mas de convivencia entre los huma­nos
lidad de los servicios ambientales que y en su relación con la naturaleza, ¿pe­
recibimos de los ecosistemas que so­ Epílogo ro a partir de qué elementos se debe
cavamos, suprimimos y envenenamos. construir la nueva relación?
Al revisar estadísticas sobre catás­ La naturaleza es sociedad, en tanto la Existen distintos niveles desde don­
tro­fes ambientales, grados de conta­mi­ primera es aprehendida e interpretada de se puede empezar, la información es
nación, extinción de especies, pérdi­da necesariamente por medio del pensa­ uno de ellos; sin embargo, confiar en
de cobertura forestal, etcétera, clara­ miento humano. La interpretación de que eliminando la ignorancia de la so­
men­te vemos la muestra de que vivi­ las leyes de la naturaleza se basa en mo­ ciedad se consolidarán actitudes pro­
mos por encima de los límites del pla­ delos creados por el ser humano en am­bientales es un error que desgracia­
neta o que éstos están muy próximos a su constante intento por conocer pa­ damente todavía es muy frecuente en
al­can­zarse; es innegable que entramos
ya en la fase de la translimitación. Es
un he­cho que la relación entre pobla­
ción, producción de alimentos y pro­
visión de agua dulce se mueve ya en
márgenes muy estrechos.
Las presiones que estamos ejercien­
do desde las ciudades sobre los ecosis­
temas en nombre del desarrollo están
dando como resultado que la velocidad
del cambio climático sea mayor de lo
experimentado en el pasado, haciendo
mucho más difícil que las especies pue­
dan adaptarse a dichos cambios, afec­
tando su supervivencia y orillando a
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los planes y programas de educación En la cultura occidental existe un ra usarlos en las prácticas de educa­
ambiental. Si bien es cierto que alfabe­ conjunto de valores y conceptos como ción ambiental y reformularlos desde
tizar científicamente no es un error, sí la naturaleza, el progreso, la responsa­ la edu­cación ambiental para ser pensa­
lo es pensar que es la solución para re­ bilidad, la solidaridad y la autonomía, dos y repensados nuevamente puede
solver los problemas socioecológicos. que si bien no son los únicos, sí pueden con­tribuir a que éstos sean retomados
Partir de que “el ambiente de los ayudarnos a mejorar las relaciones so­ de forma más profunda en nuestro sis­
hombres no es simplemente la natu­ ciedad-naturaleza y a formar juicios te­ma individual y colectivo de valores
raleza salvaje, sino que incluye tam­ crí­ticos. Remover estos valores en la “para establecer nuevas regulaciones,
bién la naturaleza transformada por su so­ciedad, no para eliminarlos, sino pa­ añadiendo a la protección social, la pro­
actividad”, y en consecuencia rela­cio­ tección del medio ambiente”.
nar la ecología humana con la eco­lo­ Finalmente, si bien pensar y actuar
gía biológica puede contribuir al aná­ a nivel local y global puede ser benéfi­
lisis de la compleja interacción del co en cualquier aspecto, lo importante
“me­dio ambiente (medio de vida de la es hacerlo, impulsarlo, promoverlo y
humanidad) y el funcionamiento eco­ orientarlo en el ámbito que nos corres­
nó­mico, social y político de las comuni­ ponde de acuerdo con la trinchera que
dades humanas”. atendamos.

Referencias bibliográficas Paré, Luisa y Patricia Gerez (coords.). 2012. Al filo del
Esteva, Gustavo. 1996. “El desarrollo”, en Diccionario del agua: cogestión de la subcuenca del río Pixquiac, Veracruz.
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[Link]/YM9ow3 vol. 3, núm. 137. Santiago Arau Pontones, Ciudad de México 2010-2017.

The Water Crisis: A Theoretical Framework for Its Understanding

Palabras clave. Agua, desarrollo, problemas socioambientales, crisis.


Key words. Water, Development, Socioenvironmental Problems, Crisis..

Resumen. En este artículo se explican elementos teóricos para comprender las causas y el origen de la crisis del agua en las ciudades. Se parte del análisis de las
relaciones entre la sociedad y la naturaleza, de la equivocada noción de desarrollo y se señalan algunas recomendaciones para el cambio socioambiental.
Abstract. This article explains some theoretical elements that aid in understanding the causes and origin of the urban water crisis by analyzing the relationship between
society and nature and mistaken notions of development. It also makes recommendations for socioenvironmental change.

Paloma Mejía Lechuga es bióloga e hizo la maestría en recursos naturales y desarrollo rural, estudia el doctorado en investigación educativa en la Universidad Veracru­
zana. Su tema de interés es la construcción de ecociudadanía con jóvenes de bachillerato.

Gerardo Alatorre Frenk es doctor en antropología por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Coordina la maestría en edu­
cación para la interculturalidad y la sustentabilidad. Su trabajo se basa en investigar y promover la articulación saber-hacer para el manejo y defensa del territorio.

Recibido el 31 de octubre de 2016; aceptado el 22 de abril de 2017.


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