El tráfico de droga, tráfico de estupefacientes o simplemente narcotráfico, es el
comercio de drogas ilegales adictivas, principalmente cocaína. La base
económica principal de este fenómeno es ésta sustancia, ya que su
compraventa financia la mayor parte de un fenómeno que engloba la
fabricación, distribución, venta, control de mercados y reciclaje de
muchos estupefacientes, adictivos o no, potencialmente dañinos para la salud
(conocidos comúnmente como drogas o enervantes), y también el tráfico de
armas, tienen una gran participación en el mercado de la trata de personas y
en el tráfico de órganos. La mayoría de las legislaciones internacionales
prohíben o limitan el narcotráfico, con penas que incluyen la ejecución por
diversos medios,12 aunque esto varía en función de la sustancia y de la
legislación local.
Un estudio de la ONU indica que el tráfico global de sustancias generó
aproximadamente 0.3216 billones de dólares en 2003. Esta cifra sería el
0.83 % del producto interno bruto global en 2003 (38.95 billones de dólares). El
consumo de estupefacientes se extiende de manera global.3
Grupos ilegales, mafias o en América del Sur, también denominados carteles o
cárteles, gestionan la cadena de suministro. Los cárteles varían en tamaño,
longevidad y organización, dependiendo de la sustancia, rentabilidad y volumen
de cada proceso. En la parte superior de la jerarquía de estas organizaciones
se encuentra el jefe del cartel, que controla la producción y distribución de la
sustancia. Junto con los intermediarios financieros, blanquean los capitales
obtenidos de actividades ilegales graves. En la parte inferior de la jerarquía se
encuentran los traficantes callejeros de bajo rango (narcomenudeo),
distribuidores que suelen ser también consumidores dependientes
(véase farmacodependencia) y a quienes también se les llama "camellos",
"jíbaros", "dealers" o "transas".
Producción
[editar]
La mayor parte de las sustancias estupefacientes producidas en el mundo se
cultiva o produce por en países de Sudamérica, Sureste Asiático y Oriente
Medio, y después se introduce de contrabando en los países consumidores.
Historia
[editar]
Artículo principal: Primera guerra del opio
La primera guerra del Opio (1839-1842) supuso el primer conflicto internacional
relacionado con el narcotráfico. Reino Unido protegió con su armada el tráfico
de opio entre la población general de China, algo que era ilegal por decreto
imperial.4
Los chinos llevaron el opio a México por el puerto de Mazatlán y se dieron
cuenta rápidamente de que las condiciones climáticas de Sinaloa permitían el
cultivo de esta planta. Así fue como se iniciaron las primeras rutas de
narcotráfico hacia los Estados Unidos por territorio mexicano.
Los nazis alemanes descubrieron dichos caminos de tráfico de droga de los
chinos.5
El consumo de cocaína en Europa fue amplio y legal durante el primer tercio
del siglo XX. La peligrosidad de la sustancia fue reconocida lentamente. En
1884 se introdujo por primera vez en terapias de oftalmología. El empleo de
cocaína, de acuerdo con la ley de prescripción de sustancias anestésicas
de Alemania, está permitido aún hoy en día.
La fragmentación de la URSS provocó que muchos arsenales soviéticos, en
manos de regiones separatistas, entraran en el mercado ilícito de armas, en el
que narcotraficantes y grupos políticos radicales fueron sus clientes principales.
En 2005 el informe "United Nations World Drug Report" estimó el valor del
mercado de droga ilícito global durante el año 2003 en US$13 mil millones a
nivel de producción, a US$94 mil millones al nivel de precios de mayoreo, y a
US$322 basándose en los precios del menudeo y tomando en cuenta las
pérdidas en el proceso.
Posición del Gobierno estadounidense
[editar]
Véase también: Implicación de la CIA en el tráfico de drogas
El gobierno de los EE. UU. se ha comprometido plenamente en la lucha contra
el narcotráfico. El gobierno federal estadounidense es un antagonista muy
enérgico de la industria de droga, y se rige de acuerdo a las normas
internacionales con respecto a la legalidad e ilegalidad de la droga. Uno de los
ejemplos más controvertidos es el Plan Colombia.
Las leyes particulares de los estados varían mucho entre sí, y en algunos
casos contradicen las leyes federales. A pesar de la posición oficial del
gobierno estadounidense contra el comercio de droga, agentes
gubernamentales estadounidenses y sus diversos recursos se han visto
implicados en el comercio de droga.
Oliver North, Barry Seal y Albert Albesa fueron atrapados e investigados
durante el escándalo de Irán-Contras, implicados en el uso del comercio de
droga como una fuente clandestina de EE. UU. para beneficiar a los Contras.
La página 41 del informe Kerry al senado estadounidense en diciembre de
1988 dice que "de hecho los mayores responsables de la política
estadounidense no eran ajenos a la idea de que el dinero de la droga era una
solución perfecta a los problemas financieros de los Contras".
El veterano de Fuerzas Especiales, el militar coronel Bo Gritz (jubilado), ha
acusado a su país de colaborar con Manuel Noriega en el narcotráfico. En su
libro Called to serve (‘llamados para servir’, aún no publicado en español), Gritz
detalla su papel como un importante empleado del Gobierno estadounidense
atareado con proteger la relación de EE. UU. con Noriega.
Contrariamente a sus metas oficiales, se sabe que el gobierno de los Estados
Unidos ha intentado suspender las investigaciones científicas acerca de las
consecuencias del consumo de sustancias adictivas. Por ejemplo, en 1995
la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Interregional de las
Naciones Unidas para la Investigación de la Delincuencia y la Justicia (UNICRI)
anunciaron, en una conferencia de prensa, la publicación de los resultados del
estudio global más grande sobre el consumo de sustancias adictivas. Sin
embargo, una decisión de la Asamblea Mundial de la Salud prohibió la
publicación del estudio. En la sexta reunión del comité B, el representante
estadounidense amenazó que "Si las actividades de la OMS relacionadas con
las drogas no logran reforzar los métodos de control de droga probados,
deberán retirarse los fondos para los programas pertinentes". Esto llevó a la
decisión de interrumpir la publicación. Hasta ahora se ha logrado recuperar
sólo una parte de ese estudio. Se encuentran disponibles los perfiles de
consumo de la cocaína en 20 países.