El diagnóstico en Trabajo Social: Es un proceso fundamental que permite
identificar y analizar problemáticas sociales para la intervención efectiva. Existen
diversas denominaciones para este proceso, como "Diagnóstico", "Diagnóstico
Situacional" o "Diagnóstico Social", y cada una refleja diferentes enfoques y
métodos utilizados por los profesionales de la disciplina.
En este análisis, se examinarán las definiciones, la importancia del diagnóstico, su
metodología y su relación con la intervención social. se entiende como un proceso
metodológico que busca conocer la naturaleza y magnitud de las problemáticas
sociales. Autores como Pichardo (1997) y Scarón y Genisans (1985) destacan la
importancia de interpretar la dinámica de los hechos sociales, lo que implica un
estudio detallado de la realidad social y sus causas. Este proceso se basa en la
recopilación y análisis de datos empíricos y documentales que permitan vislumbrar
la dimensión objetiva del problema. Algunos elementos clave son Investigación
Metodológica: Se debe realizar una investigación empírica que permita una
evaluación exhaustiva de la situación.
Esto incluye la recolección de datos que proporcionen información relevante sobre
el contexto social, Análisis e Interpretación: No se trata solo de recolectar
información, sino de analizarla y relacionarla con factores personales y ambientales.
Esto lleva a una interpretación que permite elaborar hipótesis de intervención,
Sintetización de Información: El diagnóstico debe sintetizar y conceptualizar la
información recabada, lo cual es esencial para el desarrollo de estrategias de
intervención adecuadas.
Trabajo Social es un proceso integral que va más allá de la simple recopilación de
datos; implica una profunda comprensión de la realidad social y la capacidad de
interpretar y valorar la información obtenida. Este proceso no solo es vital para la
identificación de problemas, sino que también establece las bases para
intervenciones efectivas y pertinentes, orientadas a mejorar la calidad de vida de las
personas y comunidades. Su relevancia en el ámbito social y su articulación con la
práctica profesional subrayan la necesidad de contar con un enfoque metodológico
riguroso y contextualizado.
El cambio de un diagnóstico clínico a uno social o situacional implica un cambio de
paradigma. En lugar de enfocarse exclusivamente en el individuo, se toma en
cuenta el contexto social y las dinámicas comunitarias. Esto refleja una evolución
en la práctica del Trabajo Social, donde se busca entender el problema en su
totalidad, considerando tanto factores internos como externos.
El diagnóstico social es fundamental para la planificación de intervenciones, ya que
permite a los trabajadores sociales comprender la realidad de las comunidades con
las que trabajan. A partir de un diagnóstico bien estructurado, se pueden diseñar
proyectos que respondan de manera efectiva a las necesidades detectadas,
garantizando un uso adecuado de recursos y un enfoque participativo que
empodere a los sujetos sociales.
El diagnóstico también enfrenta desafíos lo principal radica en superar las barreras
teóricas y conceptuales del diagnóstico. La práctica del Trabajo Social requiere de
una metodología que no solo identifique problemas, sino que también fomente la
participación activa de los individuos en el proceso de diagnóstico. Este enfoque
colaborativo es esencial para construir un entendimiento compartido de las
problemáticas y buscar soluciones efectivas.
El proceso metodológico del diagnóstico social
1. Exposición y acercamiento del problema. Para la elaboración de un
diagnóstico, es necesario en primera instancia considerar el nivel de intervención, en
esta fase se hace un acercamiento con el sujeto y se reconoce la problemática, se
establecen acuerdos y compromisos para continuar y profundizar en los estudios a
través del proceso metodológico para la elaboración del diagnóstico. En segunda
instancia, durante esta primera Fase, se busca que los sujetos sociales participen en
forma activa y consciente de su problemática y puedan exponerla de manera clara y
específica, logrando una mejor interacción entre el sujeto y el investigador. En esta
primera etapa será de gran utilidad el diario de campo, libreta de campo o en su
caso algún organizador gráfico que permita el registro de la información, de los datos
más importantes y de los acuerdos asumidos por todos los participantes.
2. Elaboración de Estudios: se recabará información documental y empírica que
permita visualizar la dimensión objetiva de la problemática social manifestada por el
sujeto o los sujetos de intervención; ello con el fin profundizar en el conocimiento de
la problemática, identificando las causas generadoras del problema, los factores
internos y externos que dimensionan o agravan el problema. Asimismo, se
caracteriza el entorno en el que el sujeto interacciona, así como los datos que
proporcionan otros sujetos y que facilitan el análisis y la interpretación de la
problemática social. En esta Fase, la observación es fundamental para la
elaboración de los estudios; ya que se identifican los indicadores existentes que
brindan información relevante acerca del problema mismo. Dependiendo de los
compromisos, tiempos y recursos; se deberán hacer los Estudios Exploratorio,
Descriptivo, Correlacional y Explicativo; ello con el fin de que el investigador cuente
con información documental y empírica sobre la problemática social o de la
comunidad en la que se quiere intervenir.
3. Caracterización del nivel de intervención y la problemática; el investigador
social elaborará con precisión y detalle cada uno de los elementos y características
que son parte fundamental del proceso de intervención; tanto de los componentes
fundamentales que dan identidad el sujeto y/o los sujetos sociales, como al
problema mismo de investigación o en su caso la problemática social diversa
existente en la comunidad de intervención. Con base a la información proporcionada
por los estudios, en esta Fase, según sea el caso (Exploratorio, Descriptivo,
Correlacional o Explicativo); el investigador hace una valoración y conceptualización
del problema o los problemas que enfrenta el sujeto(s) de intervención; interpretando
con sus conocimientos y experiencia el problema mismo en el marco contextual
donde interactúa el sujeto.
4. Identificación y análisis del problema; se hará un análisis de las partes del
problema de investigación o en su caso de los factores internos y externos
existentes en la problemática social de la comunidad; se identifican todos los
componentes que son parte del problema, y se evalúan con precisión; a través de un
proceso analítico que permite separar el todo en partes para hacer una
interpretación más objetiva.
5. Jerarquización del problema; se priorizan los elementos que inciden en el
problema por grado de importancia; aquí es fundamental hacer una selección de
los problemas, tomando en cuenta los elementos de mayor a menor grado de
incidencia con la participación del sujeto o los sujetos sociales, a través de un
proceso de toma de decisiones que facilite un razonamiento más objetivo de la
problemática. En esta Fase, de forma razonada se da un atributo y un valor a los
problemas jerarquizados, según sea el nivel de intervención; es decir, ver la
naturaleza y la magnitud como un reflejo de las condiciones y las circunstancias
que están presentes en el problema y que se observan a través de indicadores
establecidos.
El proceso metodológico del diagnóstico social
1. Exposición y acercamiento del problema. Para la elaboración de un
diagnóstico, es necesario en primera instancia considerar el nivel de intervención, en
esta fase se hace un acercamiento con el sujeto y se reconoce la problemática, se
establecen acuerdos y compromisos para continuar y profundizar en los estudios a
través del proceso metodológico para la elaboración del diagnóstico. En segunda
instancia, durante esta primera Fase, se busca que los sujetos sociales participen en
forma activa y consciente de su problemática y puedan exponerla de manera clara y
específica, logrando una mejor interacción entre el sujeto y el investigador. En esta
primera etapa será de gran utilidad el diario de campo, libreta de campo o en su
caso algún organizador gráfico que permita el registro de la información, de los datos
más importantes y de los acuerdos asumidos por todos los participantes.
2. Elaboración de Estudios: se recabará información documental y empírica que
permita visualizar la dimensión objetiva de la problemática social manifestada por el
sujeto o los sujetos de intervención; ello con el fin profundizar en el conocimiento de
la problemática, identificando las causas generadoras del problema, los factores
internos y externos que dimensionan o agravan el problema. Asimismo, se
caracteriza el entorno en el que el sujeto interacciona, así como los datos que
proporcionan otros sujetos y que facilitan el análisis y la interpretación de la
problemática social. En esta Fase, la observación es fundamental para la
elaboración de los estudios; ya que se identifican los indicadores existentes que
brindan información relevante acerca del problema mismo. Dependiendo de los
compromisos, tiempos y recursos; se deberán hacer los Estudios Exploratorio,
Descriptivo, Correlacional y Explicativo; ello con el fin de que el investigador cuente
con información documental y empírica sobre la problemática social o de la
comunidad en la que se quiere intervenir.
3. Caracterización del nivel de intervención y la problemática; el investigador
social elaborará con precisión y detalle cada uno de los elementos y características
que son parte fundamental del proceso de intervención; tanto de los componentes
fundamentales que dan identidad el sujeto y/o los sujetos sociales, como al
problema mismo de investigación o en su caso la problemática social diversa
existente en la comunidad de intervención. Con base a la información proporcionada
por los estudios, en esta Fase, según sea el caso (Exploratorio, Descriptivo,
Correlacional o Explicativo); el investigador hace una valoración y conceptualización
del problema o los problemas que enfrenta el sujeto(s) de intervención; interpretando
con sus conocimientos y experiencia el problema mismo en el marco contextual
donde interactúa el sujeto.
4. Identificación y análisis del problema; se hará un análisis de las partes del
problema de investigación o en su caso de los factores internos y externos
existentes en la problemática social de la comunidad; se identifican todos los
componentes que son parte del problema, y se evalúan con precisión; a través de un
proceso analítico que permite separar el todo en partes para hacer una
interpretación más objetiva.
5. Jerarquización del problema; se priorizan los elementos que inciden en el
problema por grado de importancia; aquí es fundamental hacer una selección de
los problemas, tomando en cuenta los elementos de mayor a menor grado de
incidencia con la participación del sujeto o los sujetos sociales, a través de un
proceso de toma de decisiones que facilite un razonamiento más objetivo de la
problemática. En esta Fase, de forma razonada se da un atributo y un valor a los
problemas jerarquizados, según sea el nivel de intervención; es decir, ver la
naturaleza y la magnitud como un reflejo de las condiciones y las circunstancias
que están presentes en el problema y que se observan a través de indicadores
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