Devocional 1
Aprendiendo a amar en lo cotidiano
1 Juan 4:7
"Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios."
Reflexión personal: A veces me doy cuenta de que es fácil amar a los que me tratan bien,
pero ¿qué pasa con los que me irritan, los que no agradecen o los que me lastiman? He
vivido situaciones en las que mi primera reacción ha sido enojarme o alejarme.
Sin embargo, Dios me ha mostrado que amar no es solo un sentimiento, sino una decisión.
Debemos aprender que el amor se muestra en lo cotidiano: en la paciencia con mi familia,
en el perdón a quien me ofendió, en un acto de bondad sin esperar nada a cambio.
Hoy en día debemos poner en práctica el amor de Dios en pequeñas acciones: ser más
paciente con quienes me rodean, hablar con amabilidad y perdonar con prontitud.
Vivimos en una sociedad, donde los valores no están presentes, y como hijos de Dios,
siempre debemos de dar testimonio en pequeñas acciones, y el amor es uno de lo más
grande que Jesús enseño, y recordemos lo que dijo en Mateo 22:36-40 – "Maestro, ¿cuál es
el gran mandamiento en la ley?" Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande
mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos
dos mandamientos depende toda la ley y los profetas."
Devocional 2
Cuando los planes cambian
Proverbios 16:9
"El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor."
Reflexión personal: Hace algún tiempo hice planes muy claros para mi vida. Tenía todo
estructurado, sabía qué quería lograr y cómo lo haría. Pero la vida me sorprendió con giros
inesperados, y muchas veces me frustré cuando las cosas no salieron como esperaba.
Sin embargo, aprendí que aunque podemos planear, es Dios quien realmente dirige nuestros
pasos. Mirando atrás, veo que sus caminos han sido mejores que los míos. Él ha cerrado
puertas para abrir otras mejores y me ha guiado incluso cuando no entendía el porqué de los
cambios.
Debemos elegir confiar en que Dios tiene el control, aunque mis planes no siempre salgan
como deseo. En lugar de frustrarme, aprender a entregar cada día a Dios y que el permita
que Él me guíe.
Dios tiene el control, y debemos ser intencionales, totalmente en nuestra confianza a Dios,
siempre he pensado, que mi futuro está seguro, si “CRISTO ESTA CONMIGO”. Es parte
de mi vida diaria, saber que ya no vivo yo, sino cristo en mí, que no se haga nuestra
voluntad, sino la de Dios en nuestra vida.