Diabetes
La insulina es una hormona natural que produce el páncreas. Se receta
insulina a muchas personas con diabetes, ya sea porque su cuerpo no
produce insulina (diabetes tipo 1) o no usa la insulina debidamente
(diabetes tipo 2).
Las células Beta fabrican insulina en etapas. La primera etapa es la producción de
la proinsulina. La proinsulina es una molécula formada por una cadena proteínica de
81 aminoácidos, que es precursora de la insulina. Las células Beta del páncreas
procesan la proinsulina convirtiéndola en insulina por la sustracción enzimática del
péptido C, que es una estructura de 30 aminoácidos que conecta las cadenas A y B
(de 21 y 30 aminoácidos, respectivamente).
Molécula de insulina, compuesta de cadenas tipo A y B
La insulina se almacena en las células Beta en gránulos secretorios, que se
preparan para liberarla en la circulación sanguínea, en respuesta al estímulo de una
concentración creciente de glucosa en sangre. Un páncreas funcionando
normalmente puede fabricar y liberar diariamente de 40 a 50 unidades de insulina.
Además, tiene varios cientos de unidades almacenadas y disponibles para ser
segregadas cuando se necesitan.
Con la ingeniería genética se ha conseguido que la bacteria Escherichia Coli (E. Coli)
pueda producir insulina. Esta insulina se le llama insulina con ADN recombinante.
Esta secuencia se introduce en el interior de la Escherichia Coli y se consigue que la
bacteria produzca insulina. Es decir, con ingeniería genética se trasforma la E. Coli
con una fábrica de producción de insulina. El laboratorio sólo tiene que mantener las
bacterias mucho más barato que un cerdo y se puede producir mucha más cantidad.
La insulina se extrae de las bacterias, se purifica y se vende como medicamento. A
parte de la E.Coli también se ha utilizado para la producción levadura
(Sacchatomyces).