Anatomía del Aparato Reproductor Femenino
Anatomía del Aparato Reproductor Femenino
TEMA 1.
CUIDADOS EN UNIDADES DE GINECOLOGÍA
Y OBSTETRICIA.
Mª Belén López Ruiz.
Órganos genitales externos o vulva: constituyen todas las estructuras visibles, desde
el borde inferior del pubis hasta el periné, son:
- Monte de venus.
- Labios mayores y labios menores.
- Clítoris.
- Vestíbulo.
- Glándulas de bartholino.
- Himen.
- Periné.
14 cuidados en unidades de ginecología y obstetricia
La vulva: está limitada por dos pliegues mucosos o labios mayores, que
terminan detrás de la comisura posterior y por delante del monte de venus, que es
la prominencia plana que se sitúa delante de la sínfisis del pubis. Tanto el monte de
venus como los labios mayores están provistos de vello. La vulva interviene en el
momento del parto en la dilatación del orificio vaginal, permitiendo el paso del feto,
importante zona erógena por las numerosas terminaciones sensitivas que presenta.
Como ahora veremos la uretra también desemboca en la vulva por lo que interviene
en el proceso de eliminación urinaria.
Si separamos los labios mayores, encontramos los labios menores o ninfas, que
se unen al borde superior de la vulva. Los labios menores en su parte anterior se unen
delante y detrás del clítoris, formando el frenillo del clítoris. Entre los labios mayores
y menores están los surcos labiales. Los labios menores delimitan el vestíbulo, donde
se abre la vagina, el introito vaginal.
El clítoris: es una pequeña elevación cilíndrica y eréctil, formado por cuerpos
cavernosos, situada en el extremo anterior de la vulva, mide unos 2 cm de longitud.
Tiene un entramado de terminaciones nerviosas libres, permitiendo la transmisión de
las sensaciones del orgasmo.
El vestíbulo: tiene forma de almendra, limitado por los labios menores, que se
extienden desde el clítoris por arriba y la horquilla. En el vestíbulo se encuentran: el
orificio uretral, el orificio vaginal, las glándulas de bartholin y los bulbos vestibulares.
Debajo del vestíbulo, a ambos lados del orificio vaginal, se encuentran las
glándulas de bartholino, debajo del músculo constrictor de la vagina con la función
de secretar lubricante, que facilita la penetración.
Orificio uretral: está situado en la línea del vestíbulo, de 1 a 1,5 cm por debajo
del arco pubiano y ligeramente por encima de la vagina. Su aspecto es rugoso y aparece
como una hendidura vertical, que al distenderse alcanza de 4 a 5 mm de diámetro.
El orificio vaginal: ocupa la porción inferior del vestíbulo, de tamaño y forma
variables. En las mujeres vírgenes queda oculto debajo de los labios menores
superpuestos y aparece casi completamente cerrado por el himen.
El himen: es variable en cuanto a la forma y consistencia, de abundante fibra
elástica y colágeno. En las niñas recién nacidas el himen está muy vascularizado,
en la mujer gestante, el epitelio está engrosado y posee gran cantidad de glucógeno,
después de la menopausia el epitelio adelgaza.
La apertura del himen varía de diámetro, el cual oscila entre el tamaño de un
alfiler y el calibre suficiente para que pase la punta de uno o dos dedos. La apertura
del himen puede tener diferentes formas: de media luna, semicircular, cribiforme,
tabicada o fimbriada. La rotura del himen no tiene por qué producirse con el primer
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coito, puede que por otras circunstancias como deporte, etc. ya se haya producido,
siendo aún virgen.
El himen puede rasgarse por varios sitios, con diferentes grados de rotura. La
creencia de que la rotura del himen se acompaña de sangrado no es cierta, no siempre
es tan evidente, incluso puede no ocurrir. Hay casos de himen muy resistente donde
se tiene que realizar una incisión para conseguir romperlo.
Los órganos genitales internos: intervienen en la ovulación, fertilidad del óvulo,
transporte e implantación, aportando el ambiente óptimo para el desarrollo fetal. Son:
- Vagina.
- Útero.
- Ovarios.
- Trompas de Falopio.
La vagina: es una estructura
músculo membranosa que se extiende
desde la vulva hasta el cuello del útero.
Permite la penetración, porción inferior
del canal del parto y canal de expulsión
de las secreciones y flujo menstrual. Por
delante la vagina está en contacto con
la vejiga y la uretra, y por detrás con el
recto.
Las paredes de la vagina están en
contacto y tienen gran capacidad de
distensión, como ocurre en el momento
del parto. La longitud varía en cada
mujer, entre 8 y 12 cm de longitud. Las
paredes de la vagina están recubiertas por
una mucosa, y desde la infancia hasta la
llegada de la menopausia existe una gran
cantidad de glucógeno en las células de la capa superficial de la mucosa vaginal.
El útero: es un órgano impar y hueco cubierto por el peritoneo, en posición de
anteversoflexión. Se encuentra entre la vejiga y el recto, por encima de la vagina y
debajo de las asas intestinales. Mide unos 7 cm de altura y 5 cm de ancho. Su función
principal es albergar al feto durante la gestación. En una mujer no gestante pesa 60
gramos y al final del embarazo 1,200 gramos. Se divide en:
- Cuerpo uterino: parte superior del útero, que representa la mayor parte de
este órgano.
- Istmo: porción intermedia entre el cuerpo y el cuello uterino.
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- Cuello del útero: parte inferior del útero. A nivel del cuello tiene lugar la
inserción de la vagina. Las paredes de la vagina están separadas del cuello
uterino por los fondos de saco vaginales.
Está formado por tres capas: serosa peritoneal, endometrio y miometrio.
El endometrio: es la capa interna, que se caracteriza por descamarse cada 28
días dando lugar al sangrado que constituye la menstruación. Es la capa en la que se
produce la inserción placentaria en la gestación.
El miometrio: es el músculo uterino liso compuesto a su vez por tres tipos de
capas concéntricas:
- La capa externa de fibras longitudinales que le confieren la capacidad de
contracción hacia el cérvix o cuello uterino, ayudando en el proceso del
parto y expulsión del feto.
- La capa media con entrecruzamiento de fibras en forma de ocho, que
representan la capa de mayor grosor. Rodean los grandes vasos, por lo
que tiene la función hemostática en el postparto, ayudando a la involución
uterina.
- La capa interna de fibras circulares, que a modo de esfínter colaboran en
mantener el embarazo e inhibir la salida del contenido uterino.
El peritoneo: es la capa serosa que tapiza la cara anterior y posterior del cuerpo
uterino.
Las trompas de Falopio: es un conducto par, que va desde el ángulo superior
del útero hasta los ovarios. Están formadas por distintas porciones.
- Porción Infundibular: porción que termina en las fimbrias, poniendo en
contacto la trompa con el ovario.
- Porción Ampular o ítsmica: segmento más estrecho en la zona intermedia,
se va ensanchando gradualmente hasta la llamada ampolla.
- Porción Intersticial: incluida en la pared muscular del útero.
Los ovarios: son dos órganos cuyas funciones son el desarrollo y expulsión del
óvulo y la elaboración de las hormonas: estrógenos y progesterona. Su tamaño varía
según el periodo del ciclo de la mujer. Durante el periodo de fecundación mide de
2,5 a 5 cm de longitud, de 1,5 a 3 cm de ancho y 0,6 a 1,5 de grosor. Después del
periodo menopáusico se reduce bastante su tamaño. Los ovarios están situados en la
parte superior de la cavidad pélvica.
Desde las primeras fases del desarrollo ovárico hasta después de la menopausia,
el ovario experimenta constantes modificaciones. Se ha calculado que el número de
oocitos existentes en el momento de nacer es de entre 200.000 y 400.000. Se van
agotando gradualmente durante el periodo de maduración sexual.
Los oocitos se encuentran rodeados de una capa de células foliculares, que se
denominan en una primera fase folículo primordial hasta llegar a la maduración y
formación de los folículos De Graaf, que contienen los óvulos maduros.
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Durante cada ciclo, uno de ellos crece y se dirige hacia la superficie del ovario.
A medida que el folículo se acerca a la superficie del ovario, sus paredes se vuelven
más delgadas y vascularizadas. Durante el ciclo ovárico, 20 o más folículos pueden
comenzar los procesos que parecen conducir a la ovulación.
La ovulación: es la rotura del folículo De Graaf maduro, sale el líquido folicular
y el óvulo. En la zona donde se ha producido la expulsión se forma el cuerpo lúteo,
que es una masa amarilla y celular de función endocrina, encargada de producir
progesterona, para preparar al endometrio para la posible anidación. Si el óvulo es
fecundado, el cuerpo lúteo prolifera y dura varios meses. Si la fecundación no se
produce degenera.
Las mamas: están situadas en la región anterior del tórax a ambos lados del
esternón hasta la axila, y desde la 2º hasta la 6º costilla, adosadas al músculo pectoral
mayor.
Tienen forma hemisférica, determinada por la propia glándula y la fascia que la
rodea, que contiene abundante grasa. En su zona central está el pezón, un saliente
cilíndrico de aproximadamente 1 cm de anchura por otro de altura, perforado por 15
o 20 orificios denominados poros galactóforos. El pezón está rodeado por la areola
mamaria, cuya superficie es irregular por las glándulas sebáceas. El pezón y la areola
tienen un color rosado hasta el primer embarazo, después torna a un color más oscuro.
La estructura interna de la mama se modifica según el periodo de la vida, aunque
hay características constantes. Es una glándula con 15 ó 20 lóbulos, cada uno se divide
en lobulillos, de los cuales surgen los conductos interlobulillares que terminan en el
conducto galactóforo. De cada lóbulo sale un conducto galactóforo que se dirige hacia
el pezón para salir al poro galactóforo.
El pezón y la areola presentan fibras musculares lisas dispuestas en forma circular
y radial que hacen posible la erección del pezón ante estímulos como el frío, el tacto,
la succión del bebé etc…
La mama se empieza a desarrollar en la pubertad por el estímulo hormonal de
la secreción ovárica de estrógenos y progesterona. Durante los ciclos menstruales,
antes de cada periodo puede haber un ligero aumento por la vasodilatación y el edema
provocados por los cambios hormonales.
– Función de las mamas: la función biológica que compartimos con el resto
de los mamíferos es la producción de leche para la alimentación de los bebés. En la
especie humana también cuenta con una importante connotación sexual por la rica
inervación sensitiva, desempeñando un significativo papel en la estimulación sexual
y como zona erógena.
Durante el embarazo las mamas sufren perceptibles cambios en su desarrollo
funcional, por los cambios hormonales que el propio embarazo conlleva. Las
principales hormonas implicadas son: los estrógenos, progesterona, prolactina,
18 cuidados en unidades de ginecología y obstetricia
Implantación.
El óvulo fecundado en la porción ampular de la trompa, se implanta o anida en
el endometrio. Suele ser en la parte superior de la cara posterior y cerca del plano
sagital del endometrio. En el momento de la fijación, el huevo está envuelto por una
capa protectora y nutritiva, el corion que tiene bien diferenciados el trofoblasto y el
embrioblasto.
La nidación es regulada por la secreción del cuerpo lúteo. El trofoblasto secreta
la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG) que mantiene la función del
cuerpo lúteo. Todas las pruebas de embarazo buscan detectar una hormona especial
que sólo se encuentra en la orina o en la sangre cuando una mujer está embarazada,
es la (HCG), también se llama hormona del embarazo. Los análisis de sangre pueden
decirle si está embaraza 8-10 días después de ovular. Las pruebas de orina pueden
determinar el embarazo alrededor de 2 semanas después de la ovulación o a los 20
días.
La placenta.
Es el órgano por el que se establece el intercambio entre la madre y el embrión o
el feto, hasta que éste tiene su propio sistema digestivo, hígado, pulmones y glándulas
endocrinas. A las 3 semanas cubre el 20% del útero y al final del embarazo su peso
es de 500 a 700 gramos. Está unida al embrión por el cordón umbilical.
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El cordón umbilical.
De aspecto gelatinoso y de color blanco opalino, trasparentándose los vasos que
contiene, está recubierto por la gelatina de wharton y tiene que tener dos arterias y
una vena, se corta en el momento del parto. Llega a medir unos 50 cm de longitud y
1,5- 2,5 cm de grosor. Su función principal es la de transporte de sangre entre el feto
y la placenta. Las arterias conducen la sangre del feto a la placenta para oxigenarla
y es conducida de vuelta por la vena.
Normalmente la inserción del cordón en la placenta suele ser central, pero se
puede dar en cualquier punto.
Desarrollo fetal.
El desarrollo intrauterino pasa por dos fases: la primera constituye el periodo
embrionario, ocho semanas después de la fecundación. En esta época se encuentra
el inicio de todas las estructuras principales. Sólo funcionan pulmón y corazón. La
segunda es la fase fetal y comprende desde el final de la primera hasta el nacimiento.
En esta segunda fase ocurre la diferenciación de los tejidos y órganos, en especial
durante los meses 3º y 4º, es notable el aumento de peso en los últimos meses.
Feto a término.
El feto maduro a término es el que está entre 38 y 42 semanas de gestación,
después del día de la última regla. Tiene una longitud de alrededor 50 cm y pesa entre
3.100 y 3.400 gramos.
La piel es tersa y está revestida de vérnix caseoso. Tiene desarrolladas las cejas,
pestañas y los cartílagos auriculares y nasales, tiene uñas en manos y pies.
De todos los aparatos y sistemas del feto a término es importante resaltar: el
aparato respiratorio, el hígado, la circulación sanguínea fetal, la regulación de la
temperatura y la estructura de la cabeza.
El aparato respiratorio: en el último trimestre está bien desarrollado, pero
permanece inactivo ya que el intercambio gaseoso con el exterior no se produce hasta
el momento del nacimiento.
En el nacimiento el recién nacido debe poner en marcha, en pocos segundos, el
aparato respiratorio para garantizar su supervivencia.
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Diagnóstico de presunción.
- Náuseas o vómitos: de predominio matutino, se inician a las 6 semanas y
desaparecen al final del primer trimestre. Debidas a cambios hormonales,
si llegan a ser patológicos pueden ser motivo de ingreso en la planta de
gestantes, por lo que el auxiliar de clínica debe conocer esta sintomatología.
- Polaquiuria: aumento de la frecuencia miccional por compresión de la vejiga
por el útero en crecimiento durante el primer trimestre y el tercero.
- Fatiga o cansancio: frecuente en la gestación incipiente.
- Varios. Como alteración del sueño, olfato, gusto, distensión abdominal,
estreñimiento, cambios emocionales….
Signos objetivos.
- Amenorrea: ausencia de menstruación.
- Modificaciones mamarias: aumento del volumen y la sensibilidad, aumento
de la pigmentación de la areola mamaria, prominencia del pezón.
- Cambios en la mucosa vaginal: a partir de la sexta semana, la vagina se
vuelve congestiva y vascularizada y adquiere un color violáceo púrpura junto
con la vulva y región pélvica. Es conocido como el signo de Chadwick.
- Manifestaciones cutáneas: pigmentación en la piel, la línea alba que es la
línea media abdominal de vello más oscuro, manchas en la cara: cloasma,
estrías en abdomen y mamas por la distensión.
Diagnóstico de probabilidad.
Son los signos que nos da la exploración clínica y la positividad del test de
embarazo. Son:
- Crecimiento abdominal: a partir de la 12 semana el útero es palpable en la
pared abdominal, por encima del borde superior del pubis.
- Cambios de tamaño, forma y consistencia del útero.
- Signo de Goodell: ablandamiento del cuello uterino.
- Signo de Hegar: ablandamiento de la parte inferior del útero.
- Prueba de embarazo positiva: se realizan buscando la presencia en sangre
u orina de la HCG producida por la placenta, en sangre se detecta a los 10
días y en orina a los 20 días aproximadamente.
Signos positivos.
Confirman el diagnóstico de embarazo.
- Latido cardíaco fetal: se pueden escuchar con el estetoscopio de Pinard
alrededor de las 18 semanas, con un aparato de Doppler se puede detectar a
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partir de las 12 semanas. La frecuencia cardíaca fetal está entre los 120- 160
latidos por minuto.
- Los movimientos fetales: pueden detectarse a partir de las 20 semanas de
gestación en las primíparas y un poco antes puede ocurrir en las multíparas.
- La ecografía: con los ultrasonidos confirmamos el embarazo desde la sexta
semana con la visualización del saco gestacional.
Requerimientos proteicos.
Aumentan las necesidades por la elaboración de tejidos fetales y reservas proteicas
(1ª fase del embarazo), se recomienda el 50% de las proteínas que sean de alto valor
biológico. La mezcla de cereales y legumbres mejora mucho el valor biológico de
ambos alimentos.
- Mujer no gestante: 50 g/día.
- Mujer gestante: 55-60 g/día.
Requerimientos de glúcidos.
Se recomienda de 220-275 g/día, preferentemente glúcidos complejos de absorción
lenta (pasta, arroz, cereales, legumbres y tubérculos), frutas, verduras y lácteos.
Disminuir los hidratos de carbono de absorción rápida: azúcares.
26 cuidados en unidades de ginecología y obstetricia
Requerimientos de grasas.
Tienen como funciones la energética y la estructural. 70-75 g/dia (< 30-35%
dia). Preferentemente aceite de oliva. Son importantes los ácidos grasos saturados,
monoinsaturados y poliinsaturados en cantidades suficientes.
Toxoplasmosis.
Hay que conocer las medidas preventivas a tomar en el embarazo con las
mujeres que no tienen los anticuerpos de esta enfermedad, ya que están relacionados
con las medidas higiénicas en la preparación de los alimentos. Se encuentra en las
carnes crudas y en las heces de los gatos. En los alimentos en los que se encuentra
se presenta en concentraciones bacterianas reducidas y se elimina con tiempos de
cocción adecuados.
Las recomendaciones que daremos a las gestantes son: evitar ese tipo de quesos
como el camembert o el azul, no tomar nada crudo (carnes o embutidos), y no calentar
carnes cocinadas previamente y comidas ya preparadas. Lavar muy bien todas las
verduras, no consumir leche de cabra sin tratar, y no ser el cuidador principal de un
gato cuando se está embarazada.
La información que damos a la mujer durante todo este primer trimestre debe
incluir también consejos sobre la sexualidad durante la gestación, no existe ninguna
razón científica por la que tengan que cambiar las relaciones sexuales, estarán
sólo limitadas por la propia embarazada y la aparición de complicaciones que la
desaconsejen.
En cuanto a la actividad laboral, física y viajes, serán recomendaciones generales,
8 horas de descanso diario, ropa adecuada al embarazo, cómoda y holgada, el calzado
sin excesivo tacón. En los viajes realizar descansos frecuentes, se puede conducir
siempre con las medidas de seguridad habituales. En el trabajo, si no requiere esfuerzo
físico se puede mantener hasta el final de la gestación. Existe una legislación laboral
vigente, en relación a las embarazadas (art. 26, de la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales 31/1995, de 8 de noviembre).
Debe dejarse claro el perjuicio de las drogas, tabaco y alcohol, dando información
sobre los efectos negativos sobre la madre y el feto.
Aborto.
Es la interrupción del embarazo que tiene lugar antes de la 23 semana de gestación.
Si la interrupción de la gestación es antes de la 12 semanas se trata de un aborto precoz,
si es entre la 13 y la 22 semana es un aborto tardío.
Cuando se produce un aborto espontáneo, la angustia que genera en la pareja y
la familia hace que quieran buscar la causa desencadenante, que en muchas ocasiones
es desconocida o son un cúmulo de factores: defectos fetoplacentarios, problemas
maternos…
32 cuidados en unidades de ginecología y obstetricia
Embarazo ectópico.
Es el embarazo que se desarrolla fuera de la cavidad endometrial, su incidencia es
cada vez más frecuente. Está directamente relacionado con la enfermedad inflamatoria
pélvica por la alteración de la motilidad de las trompas, la cirugía tubárica anterior,
la anticoncepción, con los dispositivos intrauterinos y las técnicas de reproducción
asistida.
Cuando ingresa en la unidad de hospitalización hay que valorar su estado general
y emocional para afrontar la situación, hacer un control de constantes y valoración
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de las pérdidas hemáticas y del dolor abdominal que presente. Tener a la paciente
en reposo absoluto y no colocar en posición de trendelemburg que incrementaría
el dolor.
Mola hidatiforme.
Es una degeneración de la placenta en forma de racimo de uva, con capacidad
de penetrar e invadir la pared uterina y diseminarse dando metástasis a distancia.
El diagnóstico es por una exageración en la mujer de los síntomas del embarazo:
vómitos, malestar general, pequeñas pérdidas hemáticas, generalmente un aumento
del tamaño del útero mayor de lo que correspondería con sus semanas de gestación.
Hay un incremento de las gonadotropinas coriónicas cuando se analiza la beta HCG
y hay una imagen ecográfica característica en racimo de uva.
Su diagnóstico indica la necesidad de evacuación de la cavidad uterina y la
valoración anatómica-patológica. La paciente debe ser controlada durante un año con
análisis del marcador tumoral (beta HCG).
El personal de la unidad donde ingresa la mujer debe ofrecer apoyo emocional por
la pérdida, haciendo entender la necesidad de los posteriores controles así como el uso
del preservativo para retrasar por el momento un próximo embarazo sin descartarlo
más adelante.
Signos de alarma.
A la misma vez que informamos a la mujer de los cambios habituales que puede
experimentar, hay que incluir los signos de alarma que tiene que conocer. Son algunas
anormalidades que los profesionales tienen que dar a conocer a las parejas porque
pueden ser indicativos de que algo no va bien en el curso normal del embarazo. De
hecho es relativamente frecuente la pérdida del embrión en las primeras semanas de
gestación, abortos espontáneos. Algunos signos de alarma son: alteraciones visuales,
mareos, problemas respiratorios, dolores fuertes en abdomen y epigastrio, pérdidas de
líquido amniótico o sangre por los genitales externos, edemas exagerados en miembros
inferiores, fiebre, etc.
Amniocentesis.
Consiste en la extracción de líquido amniótico a través de una punción en el
abdomen de la madre con un control ecográfico para no lesionar ni al feto ni la placenta.
El auxiliar de enfermería acompañará a la mujer durante el desarrollo de la prueba,
explicándole junto con la enfermera todo lo que se le va a realizar, tranquilizándola y
enseñándole a respirar durante la prueba. Al finalizar se le darán unas recomendaciones
a la mujer para que conozca lo que puede notar durante ese día siendo normal por la
punción realizada; como pueden ser molestias en la zona, dolor como cuando va a venir
la menstruación e incluso pequeñas pérdidas hemáticas. El auxiliar tiene gran papel
de apoyo a las mujeres que pasan por la consulta de diagnóstico prenatal para realizar
estas pruebas, ya que para las embarazadas son momentos de angustia y ansiedad el
someterse a ellas y el esperar a los resultados. Además de que la realización de esta
prueba también lleva un riesgo de aborto de un 2%, por lo que hay que asesorar bien
a la pareja del riesgo y es necesario la firma de un consentimiento informado. Las
pacientes Rh negativas tienen que administrarse la vacuna anti D.
- Pirosis: con el crecimiento del útero se puede notar más la pirosis. Por el
desplazamiento del estómago hay reflujo gastroesofágico y retraso en el
vaciamiento.
Aconsejaremos disminuir la cantidad de comida, realizando 5 ó 6 de pequeñas
cantidades, evitar las comidas copiosas, con especias, grasas o bebidas
alcohólicas. Reposar después de cada comida en posición semisentada,
cenar al menos dos horas antes de acostarse.
- Estreñimiento: este síntoma puede acompañar durante todo el embarazo y
después del parto, favoreciéndolo en caso de que se hayan tenido que dar
puntos de sutura en la zona del periné, por el corte de la episiotomía o por
algún desgarro. La dieta ha de ser rica en fibra, verduras, cereales y fruta.
Aumentar la ingesta de líquidos, realizar ejercicio moderado, conseguir un
patrón de evacuación regular.
- Hemorroides: pueden aparecer como consecuencia del estreñimiento, son
dos síntomas en ocasiones unidos, por lo que evitando el estreñimiento
mejoran las hemorroides. Realizar higiene local con agua fría.
- Varices: por la compresión del drenaje venoso por el útero, disminuye el
tono de la pared venosa por la acción hormonal. Las favorece la obesidad,
multiparidad y estar muchas horas de pie. Para evitarlas podemos recomendar
descansos en decúbito lateral izquierdo con las piernas elevadas, realizando
ejercicios de rotación de los tobillos, usar medias elásticas, no usando prendas
que compriman mucho la circulación.
- Edemas: secundarios a la dificultad del retorno venoso por la compresión
del útero gestante. Desaparecen o disminuyen con el reposo. Evitar la
bipedestación o posición sentada durante muchas horas. No comprimir las
extremidades. Mantener las piernas elevadas. Ejercicios de dorsiflexión de
los pies. Estos síntomas se pueden hacer más evidentes en el tercer trimestre
al final de la gestación.
- Lumbalgias: el dolor lumbar viene provocado por los cambios de la
incurvación de la columna vertebral con contracción de los músculos
paravertebrales. Recomendaremos usar calzado cómodo, de tacón medio, no
alto. Silla cómoda con cojines en la región lumbar. Enseñar cómo levantar
pesos desde el suelo, evitando la flexión de la columna, flexionando las
rodillas y caderas. Dormir en una cama dura, calor local y ejercicios que
fortalezcan la musculatura.
- Calambres en las piernas: por la compresión de los nervios de las
extremidades inferiores por el útero gestante. Niveles bajos de calcio o
altos de fósforo. Debemos conocer que las recomendaciones que tenemos
que dar son: restricción de la ingesta de fosfatos y aumentar la de calcio.
Dorsiflexión suave de los pies para estirar los músculos.
36 cuidados en unidades de ginecología y obstetricia
Diabetes gestacional.
Se inicia y detecta por primera vez en el embarazo. Cuando una mujer ingresa
por un proceso de diabetes gestacional, la enfermera y el auxiliar de la unidad deben
informar de su proceso para tranquilizarla y resolver sus dudas. Le proporcionarán una
cuidados en unidades de ginecología y obstetricia 39
buena educación sanitaria para que la mujer sea capaz de realizar sus controles tanto
en la dieta como en la administración de insulina si fuera necesario. Para diagnosticar
una diabetes gestacional se realiza a las embarazadas la prueba de O‘Sullivan, que
si resulta alterada se pasa al test de tolerancia oral de glucosa (TTOG), que es el que
nos termina de confirmar el diagnóstico.
El embarazo es una situación diabetogénica. En la primera mitad hay mayor
sensibilidad a la insulina y en la segunda mitad más resistencia, para compensar esto la
gestante debe producir tres veces más de insulina. A medida que avanza el embarazo
las complicaciones vasculares aumentan: como la retinopatía, neuropatía, etc…
Los efectos sobre el embrión o feto pueden ser: aumento del número de
abortos, de malformaciones, alteraciones del crecimiento: tanto con retrasos como
con macrosomias fetales que es lo más común, alteraciones en la maduración o
hipoglucemia postnatal.
El adecuado control de la diabetes en la gestación es vital, siendo nuestro objetivo
que la situación metabólica de la gestación sea lo más normal posible y termine siendo
un parto eutócico a término.
La dieta debe ser suficiente para este control, seguimiento del bienestar y
crecimiento fetal, ejercicio diario y cuidados de la piel para evitar infecciones,
regulación de glucosa identificando los signos de hipoglucemia e hiperglucemia. En
el caso de una diabetes gestacional difícil de controlar se recurrirá a la insulina.
Placenta previa.
Es otra de las complicaciones de la gestación que el auxiliar de enfermería puede
encontrarse en la unidad de hospitalización. Tiene lugar cuando la inserción de la
placenta es en el orificio cervical interno, dificultando el paso del feto. Esta oclusión
puede ser total, en cuyo caso será necesaria cesárea, parcialmente oclusiva o marginal
no oclusiva donde el borde de la placenta no ocupa el orificio cervical interno sino sólo
próximo a él, donde se valorarán las condiciones obstétricas, grado de hemorragia y
estado materno.
Son factores predisponentes los legrados y cesáreas anteriores, las multíparas y
gestantes de más de 40 años.
El diagnóstico se sospecha por pérdidas hemáticas vaginales a partir de la 22-24
semanas y se confirma con la ecografía dando la ubicación exacta de la placenta.
Los cuidados a realizar por el personal de la unidad son: información a la pareja,
reposo absoluto dependiendo en parte de la cantidad de sangrado, en el caso de
hemorragia grave se indica la finalización de la gestación. Si la hemorragia es leve
la conducta es expectante y por si fuera necesario se administran corticoides para
conseguir acelerar la maduración fetal, control de constantes, canalización de una
40 cuidados en unidades de ginecología y obstetricia
7. PARTO.
El parto es el proceso fisiológico y natural, acompañado de un gran número de
connotaciones emocionales, por lo que ese día significa. La llegada y bienvenida de
una nueva vida al mundo.
Un parto eutócico es el que finaliza con la expulsión espontánea del feto y sus
anexos.
Durante toda la gestación el útero y todo el organismo materno se han ido
preparando para el momento del parto, mediante la hipertrofia de la musculatura
uterina, el inicio de las primeras contracciones del endometrio desde el tercer trimestre,
aumentando cada vez más hasta el inicio del parto, con la progresiva modificación
cervical.
Antes de que la mujer esté de parto, tiene lugar la fase de preparto. Sobre todo
en las primíparas es más difícil identificar el momento en que de verdad se encuentra
de parto y antes de que esto ocurra puede haber falsas alarmas, en las que la pareja
acude a urgencias por creer que ha llegado el momento.
Esto puede ocurrir porque la embarazada empieza a tener contracciones
esporádicas, puede que cada vez más seguidas, pero que terminan cediendo, son
irregulares, se trata de las contracciones preparatorias. También suelen acudir por la
expulsión del tapón mucoso que es un signo de las modificaciones del cérvix, por
dudas sobre la rotura de la bolsa de las aguas, etc.
Cuando una gestante a término acude a urgencias por alguno de estos motivos,
la matrona o el ginecólogo que la recibe realizará la entrevista clínica para conocer
los datos de su embarazo, le pedirá la cartilla de embarazo y rellenará el partograma
que es el documento donde se va a recoger toda la información del trabajo de parto
hasta su finalización completa.
El auxiliar de enfermería forma parte del equipo de urgencias de ginecología
que va a atender a la gestante, a la que se le toman las constantes, se tranquiliza
y se coloca en posición ginecológica o de litotomía. La exploración consiste en
realizar las maniobras de Leopold para confirmar la posición cefálica, medición de
la altura uterina para ver que corresponde con las semanas de gestación, realización
de un NST para conocer la dinámica uterina y el bienestar fetal, y la realización de
un tacto vaginal para conocer las condiciones del cuello uterino y el estado de la
bolsa amniótica, para así poder identificar si efectivamente se encuentra de parto.
cuidados en unidades de ginecología y obstetricia 41
Período expulsivo.
Este período comienza cuando se alcanza la dilatación completa de 10 cm y
finaliza con la salida del bebé. La matrona y el auxiliar de enfermería permanecerán
con la pareja para ayudar y enseñar a realizar los pujos que a partir de este momento
se pueden realizar, para ir consiguiendo el progresivo descenso del bebé a través de
la pelvis.
La mujer continuará realizando pujos espontáneos
hasta que la cabeza del bebé corone en el periné,
es entonces cuando se prepara el paritorio para el
momento del parto.
En este momento la matrona que va a realizar el
parto realiza un lavado quirúrgico y se viste estéril,
mientras la auxiliar prepara el campo estéril con todo
el instrumental necesario para atender el parto.
El auxiliar de enfermería una vez colocada la mujer
normalmente en posición ginecológica o de litotomía
(aunque se admiten otras posiciones), realiza un
lavado perineal con desinfectante tópico adecuado,
si el profesional que realiza el parto considera que
hay que realizar episiotomía le indicará al auxiliar
si se requiere rasurado del periné (es opcional), y se
realizará un sondaje vesical con sonda desechable si
Sala y cama de partos. no se hizo anteriormente.
Anteriormente la matrona y el auxiliar de enfermería han comprobado el
funcionamiento y han puesto en marcha la toma de oxígeno y equipo de aspiración
continua, la regulación de la temperatura de la cuna térmica donde puede ser necesario
asistir al recién nacido en los primeros minutos de vida, por lo que contaremos con
un equipo de reanimación neonatal.
El material que el personal auxiliar de enfermería tiene que preparar en la mesa
del instrumental estéril es:
cuidados en unidades de ginecología y obstetricia 45
- Tijeras.
- Pinza de disección.
- 2 Pinzas Kocher.
- Pinzas de raqueta.
- Portaagujas.
- Agujas de sutura.
- Gasas y compresas.
- Material para la anestesia local.
- Jeringa y aguja para la infiltración del anestésico.
- 2 Jeringas y 2 agujas más
para extraer sangre del
cordón umbilical: una
muestra venosa y otra
arterial.
- Pinzas de cordón.
- Guantes estériles.
- Bata estéril.
- Paños estériles.
Durante todo el momento del
Material estéril.
expulsivo se persigue el bienestar
materno y fetal, si las condiciones lo permiten y no hay ninguna incidencia la pareja
permanecerá todo el tiempo al lado de la mujer ofreciendo apoyo y ánimos.
Es muy importante que en estos momentos la mujer atienda las indicaciones de
la matrona que le orientará sobre cuándo tiene que empujar y cuándo debe suspender
los pujos.
La matrona protegerá el periné durante la salida de la cabeza fetal si fuese
necesario. Sobre todo en primíparas puede tener que realizar una episiotomía para
facilitar la salida de la cabeza, pero no es por rutina. Tras el desprendimiento del polo
cefálico se procede a la limpieza de las secreciones nasofaríngeas del bebé con una
compresa estéril. Tras la rotación externa se extraen el hombro anterior y después el
posterior sin olvidar la protección del periné.
Una vez que ha salido el recién nacido se coloca la pinza de cordón y se secciona.
Si el bebé se encuentra en perfecto estado de coloración, movimiento con un llanto
espontáneo y vigoroso y buen tono y latido cardiaco se pone encima de la madre y
permanece con ella. Sólo se separa en caso de que necesite algo de aspiración por
acúmulo de secreciones, que necesite reanimación porque haya nacido deprimido,
etc. Se llevará a la cuna que suele encontrarse en la misma habitación, y que tenemos
preparada con el oxígeno, aspiración, calor y material de reanimación por si fuera
necesario.
46 cuidados en unidades de ginecología y obstetricia
8. POSTPARTO.
Controles en el postparto.
El control del bienestar materno durante las dos primeras horas después del
parto es muy importante, teniendo como objetivo la prevención de complicaciones.
En la sala donde se atienda a la mujer durante esas dos horas se realizará un control
de constantes:
Tensión arterial, frecuencia cardiaca y respiratoria, control de la hemorragia,
características del útero en cuanto a localización, tamaño y si se encuentra contraído.
Estado de la episiotomía y presencia de retención de orina.
Para controlar la hemorragia con la contracción uterina se administra oxitocina
en una perfusión intravenosa en suero. Pasado este primer periodo sin complicaciones
y con un buen estado de la madre y el bebé se procede al ingreso en la unidad de
puerperio.
- Los cuidados e higiene de la vulva y periné son diarios, lavados con agua y
jabón de delante hacia atrás por la zona perineal y anal. Lo más importante
es dejar la episiotomía bien seca y limpia, cambio frecuente de compresas.
- La puérpera puede tener problemas de defecación y micción después
del parto, favorecidos por el dolor de la episiotomía, hemorroides, algún
traumatismo de la vejiga. El patrón intestinal se recupera a los tres días del
parto. Si no es así se puede recomendar algún laxante lubrificante o rico en
fibra. Se favorece la evacuación con la deambulación y dieta rica en fibra.
- Tan pronto como la paciente tolere se dará una dieta completa y equilibrada.
- Si le da lactancia materna, todo el equipo obstétrico debe instruir en la
técnica, asesorar, ayudar y estimular a la constante succión a demanda de
los primeros días, para conseguir la subida e instauración de la lactancia
materna. Antes de cada toma o manipulación realizar un lavado de manos.
- Si la lactancia es artificial informar de las medidas físicas para evitar la
subida de la leche: vendaje compresivo y restricción hídrica y sal, junto
con la administración, en caso de que estén indicados, de unos fármacos
(dopaminérgicos), que inhiben la lactancia.
- En caso de dolor la mujer puede tomar analgésicos y antiinflamatorios:
paracetamol y AINES (ácido mefenámico, baclofeno, ibuprofeno, piroxicam
y tolmetina), para el alivio del dolor de los puntos y de los entuertos.
- Inmunoprofilaxis anti-D: Hay que conocer el grupo sanguíneo y factor Rh y
test de Coombs indirecto de la madre y directo del recién nacido que se toma
de la sangre del cordón al nacer. Si la madre es Rh (D) negativa, el recién
nacido Rh (D) positivo y el test de Coombs indirecto y directo es negativo,
hay que administrar a la madre una dosis estándar de inmunoglobulina
anti-D por vía intramuscular en las 72 horas siguientes al nacimiento, antes
del alta hospitalaria.
- Es el momento para revisar el calendario vacunal de la puérpera e informar
de las vacunas que se tiene que poner porque no tenga inmunización como
puede ser el caso del tétanos o de la rubéola.
El equipo de la unidad de puerperio tiene que aportar la información necesaria
a la pareja sobre los procesos normales de salud que tienen lugar en esta etapa, así
como conocer los signos de alarma por los que deben consultar. Durante el tiempo
que dure la hospitalización que en un parto normal es de 48 horas, hay que informar
sobre:
Los cuidados e higiene del periné y las mamas, los cambios de los loquios,
normalidad del sangrado y cantidad, la evolución de la temperatura, dieta adecuada,
suplementos como folatos y hierro, ejercicio físico, relaciones sexuales, cuidados del
recién nacido, alimentación tanto si es materna como articificial, curas del cordón,
cambio de pañales y baño. Citas protocolizadas con su matrona, y médico del centro
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de salud, etc., toda esta información debe ser conocida por los padres antes del alta
hospitalaria, que es una buena ocasión para facilitar estos conocimientos que luego
serán de gran utilidad para manejar al bebé cuando se encuentren en casa. El alta
hospitalaria irá acompañada del informe clínico y del informe al alta de enfermería
recordando la información aportada en la unidad.
SIGNOS DE ALARMA: hemorragia genital abundante, elevación de la temperatura
por encima de 38º C, loquios malolientes y fétidos, inflamación local de las mamas,
extremidades inferiores, mal olor o inflamación de los puntos del periné, o escalofríos.
Conociendo estos signos de alarma los padres podrán identificar problemas que
requieran acudir a consulta.
Revisión postparto.
En las recomendaciones al alta se informa a la mujer de que debe acudir a la
consulta de la matrona a los 8-10 días postparto y después habrá otra visita a las 4
semanas. Se modifican en función de las necesidades.
Estas consultas sirven para realizar la revisión postparto. La más precoz es para
valorar el estado de la puérpera en general: constantes, estado del periné sobre todo
en los casos donde hubo episiotomía o desgarro para valorar su cicatrización, caída
de los puntos e higiene de la zona. Se resolverán las dudas que tenga la pareja en
estos primeros días ya en casa sin el apoyo del personal de la unidad, acerca de los
cuidados del recién nacido, alimentación, etc.
En resumen, las revisiones postparto van dirigidas a conocer el estado físico
y emocional materno y de la pareja, adaptación al bebé, evolución de la lactancia
materna, constantes, peso, exploración mamaria, abdominal y genital, educación
sanitaria sobre sexualidad y planificación familiar. El puerperio es un periodo idóneo
para realizar educación sanitaria a las mujeres en el aspecto ginecológico, como
detección del cáncer de cervix y mama, realización de citologías, prevención de
enfermedades de transmisión sexual, etc.
9. PLANIFICACIÓN FAMILIAR.
Desde el momento del parto la pareja debe estar informada y conocer las
posibilidades reproductivas y las consecuencias como embarazos consecutivos. Se
aconseja un mínimo de tiempo de un año entre un embarazo y otro. Según la situación
personal como edad, número de hijos, etc. ante una cesárea se puede plantear con
antelación el deseo de querer una ligadura de trompas.
El método a aconsejar estará condicionado por la presencia o no de lactancia
materna. Si fuera lactancia artificial se puede usar cualquier método, las restricciones
aparecen con la lactancia materna ya que se ha comprobado que los anticonceptivos
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GLOSARIO.
Alumbramiento: periodo que va desde la salida del feto hasta la salida de la placenta.
Amenorrea: ausencia de menstruación.
Entuertos: contracciones del útero que aparecen frecuentemente en los primeros
días después del parto. Tienden a ser más intensos en las madres lactantes y en las
multíparas, se resuelven espontáneamente y se puede requerir analgesia.
Grávida: mujer que está embarazada.
Hemostasia: detención de la hemorragia por medios mecánicos, químicos o por
coagulación.
Hiperemesis del embarazo: trastorno caracterizado por vómitos prolongados, pérdida
de peso y desequilibrio hidroelectrolítico.
Involución uterina: proceso normal después del parto donde el útero disminuye de
tamaño.
Lanugo: pelo blanco, suave, normal que cubre el cuerpo del feto desde el quinto mes
de vida y queda casi eliminado a partir del noveno mes.
Loquios: secreción vaginal que aparece después del parto. Durante los 3-4 días que
siguen al parto los loquios son rojos por la sangre, el lanugo, vérnix y a veces el
meconio fetal. Al tercer día disminuyen y se vuelven serosos. En la segunda semana
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