1.
Ciudadanía Digital: Un Nuevo Espacio de Responsabilidades
La ciudadanía digital implica mucho más que simplemente tener acceso a internet. Es un concepto
integral que abarca el uso adecuado y responsable de las tecnologías digitales en el marco de los
derechos humanos y las normas de convivencia. Los ciudadanos digitales deben ser conscientes de que
su comportamiento en línea tiene repercusiones tanto en el ámbito personal como social.
Principales aspectos de la ciudadanía digital:
Uso ético de la información: Los ciudadanos digitales tienen la responsabilidad de utilizar de
manera ética la información que comparten o consumen en internet. Esto incluye respetar los
derechos de autor, no difundir noticias falsas (fake news), y evitar el plagio.
Respeto a la privacidad: En el ámbito digital, respetar la privacidad de los demás es crucial. El
manejo de información personal, tanto propia como ajena, debe realizarse con precaución,
asegurando que no se vulnere la intimidad de otros usuarios.
Seguridad en línea: Un ciudadano digital responsable toma medidas para proteger su información
personal y financiera en línea. Esto implica el uso de contraseñas seguras, la activación de
autenticación de dos factores y la educación sobre cómo evitar ser víctima de fraudes o ataques
cibernéticos.
Participación activa y positiva: La ciudadanía digital también involucra el uso de las plataformas
en línea para participar activamente en la sociedad, ya sea a través del activismo digital, la
participación en debates y foros, o contribuyendo a causas sociales de manera positiva y
constructiva.
Conciencia sobre el impacto: Es vital que las personas sean conscientes del impacto que tienen
sus acciones en el entorno digital. Los comentarios ofensivos, el acoso en línea o el ciberbullying
pueden causar daños emocionales y psicológicos a las personas, por lo que un buen ciudadano
digital evita estos comportamientos y promueve un ambiente de respeto.
2. Delitos Informáticos: Amenazas en el Entorno Digital
A medida que el uso de las tecnologías digitales ha crecido, también lo han hecho los delitos
informáticos, los cuales son actos ilegales que se cometen utilizando medios digitales como
computadoras, redes o sistemas de información. Estos delitos afectan tanto a individuos como a
empresas e instituciones públicas.
Principales delitos informáticos:
Phishing: Es una técnica utilizada para obtener información confidencial, como nombres de
usuario, contraseñas o información de tarjetas de crédito, mediante el uso de correos electrónicos o
sitios web falsos que se hacen pasar por fuentes confiables.
Ransomware: Es un tipo de malware que secuestra los archivos de una computadora o sistema,
encriptándolos y exigiendo un rescate (normalmente en criptomonedas) a cambio de liberarlos. Este
tipo de ataque ha afectado tanto a empresas como a gobiernos.
Hackeo: Se refiere al acceso no autorizado a sistemas, redes o dispositivos para obtener
información confidencial, alterar datos o causar daños. Los hackers pueden atacar tanto a
individuos como a grandes corporaciones y gobiernos.
Ciberacoso (ciberbullying): Es el acoso que se lleva a cabo a través de internet, redes sociales o
dispositivos digitales. Puede incluir insultos, amenazas, difusión de rumores falsos, entre otros, y
afecta principalmente a jóvenes y menores de edad.
Robo de identidad: Ocurre cuando una persona obtiene y utiliza los datos personales de otra
persona sin su permiso, con el objetivo de realizar fraudes, compras o cometer delitos en nombre de
esa persona.
Fraude electrónico: Involucra el uso de correos electrónicos, sitios web o aplicaciones para
engañar a personas o instituciones con fines económicos. Este delito ha crecido exponencialmente
con la proliferación del comercio en línea y las transacciones digitales.