0% encontró este documento útil (0 votos)
58 vistas4 páginas

La Ilustración

La Ilustración fue un movimiento intelectual del siglo XVIII que promovió el uso de la razón y el conocimiento para combatir la ignorancia y la tiranía, influyendo en aspectos sociales, políticos y científicos. Kant definió la Ilustración como la liberación del hombre de su incapacidad para pensar por sí mismo, abogando por la reflexión y el cuestionamiento de dogmas. Este movimiento sentó las bases de derechos humanos, democracia y el método científico, y su legado sigue siendo relevante en la actualidad frente a desafíos contemporáneos.

Cargado por

Veronica Ibañez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
58 vistas4 páginas

La Ilustración

La Ilustración fue un movimiento intelectual del siglo XVIII que promovió el uso de la razón y el conocimiento para combatir la ignorancia y la tiranía, influyendo en aspectos sociales, políticos y científicos. Kant definió la Ilustración como la liberación del hombre de su incapacidad para pensar por sí mismo, abogando por la reflexión y el cuestionamiento de dogmas. Este movimiento sentó las bases de derechos humanos, democracia y el método científico, y su legado sigue siendo relevante en la actualidad frente a desafíos contemporáneos.

Cargado por

Veronica Ibañez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA ILUSTRACIÓN- KANT (XVIII)

La Ilustración fue un movimiento intelectual, filosófico y cultural que se desarrolló en


Europa durante el siglo XVIII. Tuvo gran influencia sobre los procesos sociales y políticos
de Europa y América hasta principios del siglo XIX.

La necesidad de salir de la oscuridad de la ignorancia y el deseo de alcanzar la luz


mediante el conocimiento fueron las causas que motivaron el inicio de la Ilustración. Esta
iluminación intelectual y de la razón propició que al siglo XVIII se le llamara el Siglo de las
Luces.

Los pensadores de la Ilustración sostenían que el conocimiento humano podía combatir la


ignorancia, la superstición y la tiranía para construir un mundo mejor. La Ilustración tuvo
una gran influencia en aspectos científicos, económicos, políticos y sociales de la época.

Los ilustrados promovieron los ideales liberales y democráticos, y creyeron en la razón y


en la capacidad del ser humano para encontrar explicaciones; para los ilustrados todas las
personas nacen con derechos que nadie les puede quitar porque son naturales, como la
razón, la libertad y la igualdad.

Algunas de las características de la Ilustración, fueron:

-El pensamiento racional, considerando que el uso de la razón era el único medio para
alcanzar la verdad y comprender el mundo, por lo que se abandonaron los dogmas
religiosos y las creencias que no se sostenían en la observación empírica y la lógica.

-También, se consideró al conocimiento como camino hacia el progreso; La enunciación


de leyes de la naturaleza; El enciclopedismo; El antropocentrismo; La instrucción de la
población; La crítica a la Iglesia y el rechazo del absolutismo.
Entre las nuevas ideas que difundió la Enciclopedia tenemos: la de la soberanía popular, la
de la libertad individual y la de la libertad de pensamiento, asimismo, la de la libertad de
industria y comercio. Combatió, igualmente, a las ideas religiosas y el absolutismo
monárquico.

Aunque los historiadores atribuyen el nacimiento de la Ilustración a Inglaterra, fue en


Francia donde este pensamiento empezó a sentar sus bases con intelectuales como
Voltaire, Rousseau o Montesquieu entre otros, fundando lo que sería el enciclopedismo,
que sería gran impulsor de la Ilustración.

La Ilustración tenía el firme deseo de construir un mundo mejor, alejando la ignorancia, la


superstición y la tiranía. Los ilustrados “nos legaron ideas e iniciativas tan fundamentales
como la separación de poderes en los Estados o los inicios del feminismo”

La Ilustración del siglo XVIII enseñó a ser democráticos y a creer en los derechos
humanos, la tolerancia, la libertad de expresión y otros valores que aún se veneran en las
sociedades modernas.

Las ilustraciones no solo satisfacen la necesidad de explicarse mejor y de dar más


información, sino que también dan rienda suelta a la imaginación, ayudando a los pueblos
a crear sus imaginarios, a dar forma a sus historias orales.

Este tipo de pensamiento se expandió en la población y se expandió por los hombres de


letras, pensadores y escritores que creaban nuevas formas de entender la realidad y la
vida actual. Se expandió también a través de nuevos medios de publicación y difusión, así
como en libros, periódicos, reuniones, o en cafés en las grandes ciudades continentales y
británicas, en las que participaban intelectuales y políticos a fin de discutir y debatir acerca
de la ciencia, política, economía, sociología, leyes, filosofía y literatura.

La Ilustración fue marcada por su enfoque en el método científico y en el reduccionismo, el


dividir problemas y sistemas en sus componentes al momento de encontrar una solución
y/o entender mejor cómo funciona el sistema o problema.

Las ideas de la Ilustración son:

Antropocentrismo. Como en el Renacimiento, la atención se volcó al hombre en lugar de a


Dios.

Racionalismo. Con una fe renovada en la razón, se dejó de manera progresiva a la fe y a las


supersticiones como formas de explicar el mundo.

Hipercriticismo. Los ilustrados no asumen sin crítica la tradición del pasado y por ello
desdeñan toda superstición y superchería considerándolos signos de oscurantismo: es
preciso depurar el pasado de todo lo que es oscuro y poco racional.

En el siglo XVIII -el Siglo de Las Luces– aparecieron personas que iluminaron el camino
que propició más avances en todo el mundo. Algunos pensadores en Francia, como
Voltaire, Diderot, D'Alembert, marcaron un antes y un después en todos los pensamientos
e ideologías de Occidente.

Uno de los logros más visibles de la Ilustración fue la generación de nuevos espacios de
sociabilidad, encontrados para promover la innovación de los conocimientos científicos o
generar opinión desde las instituciones tradicionales.
De manera general las principales consecuencias de la ilustración son el impulso al
desarrollo del método científico y de las ciencias, término de la monarquía absolutista,

Se considera uno de los filósofos más importante de la Ilustración a Jean-Jaques


Rousseau. Junto con Montesquieu es uno de los filósofos de la ilustración más notables e
influyentes sobre las ideas políticas de los siglos XX y XXI.

El siglo XVIII, la Ilustración también es llamado "Siglo de las Luces" por la confluencia de
corrientes intelectuales basadas en la razón, los métodos científicos, la propagación del
saber y la modernización de la sociedad que lo caracterizan.

La Ilustración influyó en la forma de pensar de la sociedad, pero eso se reflejó en diversos


ámbitos, por ejemplo, en el ámbito político, la Revolución Francesa marcó la decadencia de
una forma de gobierno ampliamente practicada: la monarquía absoluta.

Según KANT, la Ilustración es la salida del hombre de su autoculpable minoría de edad.


La minoría de edad significa la incapacidad de servirse de su propio entendimiento sin la
guía de otro.

Kant escribió un breve –aunque contundente– texto en defensa de este movimiento


titulado, precisamente, ¿Qué es la Ilustración? Publicado en 1784 por el periódico alemán
Berlinische Monatschrift, la obra se adscribe dentro del conjunto de sus escritos sobre
filosofía de la historia, los cuales tendrían una influencia esencial en autores posteriores
como Hegel, entre otros. Kant expone en esa obra una particular defensa de aquel
movimiento de pensadores y científicos que, en conversación entre ellos, sugiere, estaban
edificando una época dorada donde los dogmas religiosos comenzaban a ceder el terreno
a la razón.

Así lo expresa Immanuel Kant desde el primer párrafo:

«La Ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad


significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otro. Esta
incapacidad es culpable porque su causa no reside en su falta de inteligencia, sino en la
falta de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella sin la tutela de otro».. Es decir
que, para Kant, la Ilustración representa la oportunidad de pensar por uno mismo y de
asumir el derecho a equivocarse en el juicio. Frente a la palabra, que puede ser perniciosa,
Kant nos ofrece la herramienta definitiva para defender el intelecto: la reflexión. Es un acto
de rebeldía frente a la obediencia menesterosa y complaciente. El filósofo deja clara su
percepción cuando escribe que «la pereza y la cobardía son causa de que una gran parte
de los hombres continúe a gusto en su estado de pupilo».

Ni siquiera los libros, con su recopilación del saber, pueden sustituir el razonamiento
elaborado y libre de influencias. Este es, al fin y al cabo, el motor de ese conocimiento que
termina recogiéndose en los futuros libros, no así la repetición ecuménica de lo que ya se
cree saber. Los filósofos ilustrados, al fin y al cabo, tenían claro que todos somos iguales
en nuestra condición humana: es esta premisa la que lleva a defender que la voz de cada
semejante es valiosa si lo que ha de decir está construido conforme a la honesta búsqueda
de la verdad.

Nuestra percepción del derecho, la dignidad y la naturaleza humana, así como la


separación de poderes, serían impensables sin la Ilustración
Kant defiende sin titubear que toda la sociedad está diseñada para favorecer la obediencia
frente a la disidencia, si bien avisa de una paradoja deseable que nos ofrece la posibilidad
de alcanzar la mayoría de edad intelectual que constituye el objetivo primario de la
Ilustración: el buen Estado, a pesar de su tendencia a la obediencia, debe invitar a pensar –
y, por tanto, a dudar– antes que a seguir el lema común y promover la idolatría. No
obstante, esa misma libertad tiene limitaciones éticas que favorecen el bien común, por lo
que es probable que la sociedad ilustrada, por más sabia, también sea más recta. Un
contexto de esplendor racional que aún no ha llegado y que quizá, cabe imaginar, no
lleguemos a alcanzar jamás en nuestra civilización.

Sin embargo, los tiempos en los que el espíritu ilustrado impulsaba el progreso humano
parecen estar agotándose. Por esa razón, ante los contundentes desafíos del presente,
como el cambio climático o el nuevo paisaje de la era digital, conviene revisar las palabras
de Kant sobre qué significa ser libre y lo que representa ser un individuo en plenitud.
Quizás sea necesaria una nueva Ilustración donde filósofos, pensadores y científicos
junten energías en la búsqueda de un futuro que preserve el carácter humanístico y ético
para la sociedad del futuro.

La reflexión, cabe recordar, es el único mapa que nos permite huir de las sombras para
admirar la verdad. (Kant)

También podría gustarte