La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.
com Rudy Rucker
1 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Reseña
Rudolf von Bitter Rucker —matemático, novelista, autor de comics,
entusiasta de la música rock y pensador— con el coraje suficiente
para explorar oscuros y desconocidos territorios de lo que a él le
gusta llamar el paisaje mental. Como matemático, lo que más le ha
interesado, son los conjuntos transfinitos (es doctor en lógica
matemática por Rutgers) y los espacios multidimensionales.
Después de haber preparado la publicación de una selección de
escritos de Charles Hinton sobre la cuarta dimensión, así como de
escribir un texto de divulgación sobre el espacio cuatridimensional y
la relatividad, el primer éxito importante de Rucker acaeció en 1982
con la publicación de Infinity and the Mind (El infinito y la mente).
2 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Índice
Prólogo
Prefacio
Parte I: La cuarta dimensión
I. Una nueva dirección
II. Planilandia
III. Imágenes del mundo perdido
IV. A través del espejo
V. ¿Fantasmas del hiperespacio?
Parte II: El espacio
VI. De qué estamos hechos
VII. La forma del espacio
VIII. Puertas mágicas a otros mundos
Parte III: Cómo llegar hasta allí
IX. Diario del tiempo y del espacio
X. Viaje por el tiempo y la telepatía.
XI. ¿Qué es la realidad?
Bibliografía
3 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Al Cuadrado A, en su centenario
Prólogo
Los matemáticos suelen distinguirse por su ostensible ineptitud
como escritores. Por supuesto que hay algunas felices excepciones
y, por lo menos, un profesor de matemática, Lewis Carroll, escribió
relatos fantásticos inmortales. Eric Temple Bell no sólo publicó
obras sobre matemáticas de forma muy amena para los profanos,
sino que, bajo el pseudónimo de John Taine, escribió numerosas
novelas de ciencia ficción. En tiempos más recientes, varios
matemáticos profesionales han escrito ciencia ficción con firmes
fundamentos matemáticos. Y, en nuestros días, aparece Rudolf von
Bitter Rucker —matemático, novelista, autor de comics, entusiasta
de la música rock y pensador— con el coraje suficiente para
explorar oscuros y desconocidos territorios de lo que a él le gusta
llamar el paisaje mental.
Como matemático, lo que más le ha interesado a Rucker, son los
conjuntos transfinitos (es doctor en lógica matemática por Rutgers)
y los espacios multidimensionales. Después de haber preparado la
4 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
publicación de una selección de escritos de Charles Hinton sobre la
cuarta dimensión, así como de escribir un texto de divulgación
sobre el espacio cuatridimensional y la relatividad, el primer éxito
importante de Rucker acaeció en 1982 con la publicación de Infinity
and the Mind (El infinito y la mente). Los entusiastas de la ciencia
ficción lo conocen ya por sus novelas vehementes, divertidas y
sexualmente descaradas, así como por sus relatos en los que los
espacios multidimensionales desempeñan papeles protagonistas. En
efecto, su novela más conocida, White Light (Luz blanca), lleva por
subtítulo What Is Cantors Continuum Problem? (¿Cuál es el
problema del continuo de Cantor?). Precisamente, este subtítulo es
el título exacto de un artículo del eminente lógico Kurt Gödel, con
quien Rucker tuvo el privilegio de sostener muchas conversaciones
estimulantes.
Los interesados en la ciencia ficción, tanto lectores como escritores,
leerán con avidez La cuarta dimensión: hacia una geometría de
realidad superior (The Fourth Dimension: Toward a Geometry of
Higher Reality); pero todo aquel que tenga un mínimo interés por la
matemática y la fantasía hallará este libro tan interesante como la
obra anterior de Rucker sobre el infinito. Tras estudiar el fantástico
mundo oculto de Flatland (Planilandia), el autor se adentra en
espacios de dimensiones superiores, con una fruición y un ardor
sobrecogedor. Todo el libro está entreverado de profundos
problemas para los que se interesan por la matemática y, por
último, en un gran clímax al estilo de Lewis Carroll, Rucker invade
las dimensiones infinitas del espacio de Hilbert.
5 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
¿Ciencia ficción? En parte sí, y Rucker se detiene con frecuencia
para comentar algunos de sus relatos más fantasiosos. Pero sin el
instrumento del espacio de infinitas dimensiones, la física moderna
sería casi imposible. Los libros antiguos sobre mecánica cuántica
explican cómo la medición de partículas y sistemas cuánticos
«colapsan la función psi». En los libros más recientes se prefiere el
lenguaje de un espacio complejo de Hilbert, enfoque adoptado por
John von Neumann en su clásica obra sobre la teoría cuántica.
Cuando se mide un sistema cuántico, se dice que se debe «hacer
girar el vector posicional», línea abstracta de longitud y orientación
definidas de modo preciso, que representa la situación del sistema
en un conjunto de sistemas de coordenadas que constituyen un
espacio de Hilbert. ¿Son «reales» estos espacios? ¿O sólo son
ficciones adecuadas que usan los físicos para simplificar sus
cálculos?
Por estas profundas cuestiones ontológicas se preocupa Rucker a lo
largo de este libro, en especial en los últimos capítulos. Y es ahí
donde me siento incapaz de seguirle en su filosofía de «Todo es
Uno». Se diría que Rucker ha heredado una tendencia genética
hacia lo Absoluto de su tatarabuelo, el famoso filósofo Hegel. Como
William James, yo no sé si la realidad última es Una o Muchas.
Tampoco puedo aceptar el punto de vista de Rucker sobre el
sincronismo, tomado de Jung y Koestler, ni su aparente creencia de
que consultar el I Ching es más probable que produzca
«coincidencias» significativas que consultar, pongamos por caso,
Homero, la Biblia o los libros de Isaac Asimov.
6 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Pero no importa. Todos tenemos derecho a lo que James llama
nuestras «creencias superiores». Tanto si se está de acuerdo como si
no con la metafísica de Rucker, teñida de taoísmo, se descubrirá
que sus especulaciones orientan la mente hacia cuestiones
fundamentales que rehúsan abandonamos, por muchos esfuerzos
que hagan los pragmáticos y los positivistas para intentar
desterrarlas.
Martin Gardner
7 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Prefacio
En 1958, la Biblioteca Pública de Louisville tenía sólo una
estantería de libros de ciencia ficción. Mi amigo Niles Schoening y yo
solíamos leerlos y discutirlos, con el afán de saber acerca de los
viajes a través del tiempo, acerca de la cuarta dimensión. Allí
empezó todo.
Cuando, en 1963, partí para la universidad, mi padre, Embry
Rucker, me dio un ejemplar de Flatland (Planilandia) de Edwin
Abbott. Mi padre, pastor episcopaliano, ya se había dado cuenta de
que la cuarta dimensión puede servir como símbolo para las
realidades espirituales superiores.
En los años siguientes, traté de resolver las relaciones entre la
cuarta dimensión como realidad superior y la cuarta dimensión
como tiempo. Cuando obtuve mi primer trabajo docente, en SUNY
Geneseo, comencé a desarrollar estas conexiones en mis clases de
geometría superior. Estas clases fueron publicadas por la Editorial
Dover, en 1977, con el título de Geometry, Relativity and the Fourth
Dimension (Geometría, relatividad y la cuarta dimensión).
A lo largo de los años transcurridos desde entonces, he aprendido
mucho más sobre la cuarta dimensión. Al escribir The Fourth
Dimension: Toward a Geometry of Fligher Reality (La cuarta
dimensión: hacia una geometría de la realidad superior), he
intentado presentar un relato definidor y divulgatorio de lo que
significa la cuarta dimensión, tanto desde el punto de vista físico,
como del espiritual. Estoy agradecido a Martin Gardner por
8 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
haberme dado a conocer varios libros excepcionales sobre la cuarta
dimensión; a Thomas Banchoff por su ayuda en las investigaciones
más técnicas; a mi editor, Gerard Van der Leun, por su estímulo; y
a mi ilustrador, David Povilaitis, por su ingenio y fantasía.
Pero, sobre todo, quiero dar las gracias a mi familia, a mis amigos y
a mis alumnos. ¡Qué disfrutéis del libro!
9 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Parte I
La cuarta dimensión
Capítulo I
Una nueva dirección
¿Es eso todo? Luchas, soledad, enfermedad, muerte... ¿Eso es todo
lo que hay? La vida puede parecer tan caótica, tan triste, tan
agobiantemente dura. ¿Quién de entre nosotros no ha soñado con
alguna realidad superior, con algún nivel trascendente de sentido y
de paz?
Figura 1. Una respuesta nueva para preguntas antiguas. Figura 2.
¿Dónde está?
10 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
De hecho, existe una realidad superior así... Y no es tan difícil de
alcanzar. Para muchos, la cuarta dimensión ha servido como acceso
a ella. Pero, ¿qué es, en definitiva, la cuarta dimensión?
Nadie puede señalar la cuarta dimensión, aunque está a nuestro
alrededor. Los filósofos y los místicos meditan sobre ella, los físicos
y los matemáticos hacen cálculos con ella. La cuarta dimensión es
una parte, una parcela de muchas teorías científicas respetadas,
aunque también es de extendido uso a campos tan desacreditados
como el espiritismo y la ciencia ficción.
La cuarta dimensión es una dirección distinta de todas las demás
direcciones del espacio normal. Algunos dicen que el tiempo es la
cuarta dimensión... Y, en cierto sentido, esto es cierto. Otros dicen
que la cuarta dimensión es una dirección hiperespacial,
completamente distinta del tiempo... Y esto también es cierto.
En realidad, hay muchas dimensiones superiores. Una de estas
dimensiones superiores es el tiempo, otra dimensión superior es la
dirección en la cual el espacio se curva, y aún otra dimensión
superior puede conducir a universos completamente diferentes, que
existen en forma paralela al nuestro.
En su nivel más profundo, nuestro mundo puede considerarse como
un modelo de espacio de infinitas dimensiones, un espacio en el que
nosotros y nuestras mentes nos movemos como pez en el agua.
Por supuesto, solemos decir que vivimos en un espacio
tridimensional. ¿Qué se quiere decir, exactamente, con esto? ¿Por
qué tridimensional? Observad las volutas del vuelo de las
golondrinas cuando cazan mosquitos al oscurecer. Desde un punto
11 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
de vista matemático, estas hermosas curvas son de gran
complejidad. Pero cualquiera de estas curvas espaciales se puede
descomponer en tres tipos de movimientos: este-oeste, norte-sur,
arriba-abajo. Combinando los tres tipos de movimiento mutuamente
perpendiculares, se puede trazar cualquier tipo de curva en nuestro
espacio. Se requieren no más de tres direcciones y no bastarán
menos de tres direcciones: por eso, llamamos a nuestro espacio
tridimensional. 1
Este hecho se ilustra en dos dimensiones con un juguete que se
puso de moda hace unos años, el Grabadibujos. La cara interna de
la pantalla de cristal del Grabadibujos está cubierta por una fina
capa de polvo plateado. Al hacer girar los dos botones de mando que
tiene el juguete debajo de la pantalla, se hace desplazar un punzón
que raya la capa de polvo y traza líneas oscuras sobre ésta. El botón
izquierdo desplaza el punzón de derecha a izquierda y viceversa, y el
botón derecho lo mueve de arriba abajo. Si se accionan ambos
botones al mismo tiempo, se puede dibujar una curva de dos
dimensiones.
1 Y cuando nos veamos o nos sintamos en el mundo de cuatro dimensiones, veremos que el
mundo de tres dimensiones no existe verdaderamente y nunca ha existido; que era una
creación de nuestra propia imaginación, un huésped fantasma, una ilusión óptica, una falsa
impresión, lo que uno prefiera, pero no la realidad. (P. D Ouspensky, Tertium Organum, 1912.)
12 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 3. El Grabadibujos delinea el Cuadrado A.
No es difícil imaginarse un Grabadibujos de tres dimensiones que
podría, pongamos por caso, mover una bengala encendida en una
habitación oscura. Dado que la imagen de una bengala en
movimiento se mantiene en la retina durante unos segundos,
podríamos tener la experiencia de ver curvas tridimensionales
obtenidas al manipular tres botones distintos: uno para los
movimientos derecha-izquierda, otro para los de arriba-abajo, y otro
para adelante-atrás.
13 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 4. En una superficie curva hay dos grados de libertad.
Y hablando de bengalas, hay una fotografía preciosa en la cubierta
interior del álbum Black and Blue de los Rolling Stones. Se trata de
una exposición prolongada, en la que se ve a los cinco Stones
moviendo bengalas encendidas. Bill Wyman traza una espiral plana
que se va cerrando. Ronnie Wood hace un ocho irregular. Charlie
Watts, lenta y pacientemente, dibuja una gran letra O. Keith
comienza por arriba y hace bajar su bengala en un lento zigzag. Y
Mick... ¡Ah, Mick!... Mick traza la única curva verdaderamente
tridimensional del grupo: una compleja sucesión de subidas,
bajadas y rizos. Agitar bengalas en la oscuridad es una buena
manera de saborear verdaderamente nuestro espacio
tridimensional.
Otro modo de expresar todo esto es decir que el movimiento, en
nuestro espacio, tiene tres grados de libertad. En cualquier
14 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
momento un ave tiene tres modos esencialmente diferentes de
alterar su vuelo: aumentar o disminuir su velocidad, virar a la
izquierda o a la derecha, descender o elevarse. Aunque podemos
agitar nuestras bengalas con la misma libertad, nosotros no
podemos mover nuestros cuerpos del mismo modo. Una persona
que vaya de excursión por las montañas se mueve hacia arriba y
hacia abajo siguiendo las ondulaciones del terreno... Pero, en lo que
a control se refiere, tiene sólo dos grados de libertad: hacia delante-
hacia atrás; derecha-izquierda. Se puede, por supuesto, dar saltos
más o menos grandes, pero debido a la gravedad, sus efectos son
más o menos despreciables. 2
Lo que quiero señalar aquí es que, en lo que se refiere a los grados
de libertad, el movimiento sobre la superficie ondulada de la Tierra
es, básicamente, bidimensional. La propia superficie es, por
supuesto, un objeto curvo tridimensional. Pero, cualquier
movimiento restringido a esta superficie es, esencialmente, un
movimiento bidimensional. Es posible que el perenne sueño
humano de poder volar sea un ansia de alcanzar otras dimensiones,
de lograr más grados de libertad. Las personas corrientes sólo
experimentan movimiento corporal tridimensional cuando nadan
debajo del agua.
2 Supongamos que las tres dimensiones del espacio se visualicen del modo habitual y
sustituyamos la cuarta dimensión por un color. Cualquier objeto físico es susceptible de
cambios de color, así como de posición. Un objeto podría ser capaz de pasar, por ejemplo, por
todos los matices, desde el rojo, pasando por el violeta, hasta el azul. Una interacción física
entre dos cuerpos cualesquiera es posible sólo si están próximos entre sí, tanto en espacio
como en color. Los cuerpos de distintos colores se penetrarían unos a otros sin interferencia...
Si encerramos cierto número de moscas en un globo de cristal rojo, éstas podrían escaparse a
pesar de todo; pueden cambiar su color a azul y son entonces capaces de atravesar el globo
rojo. (Hans Reichenbach, La filosofía del espacio y del tiempo, 1927.)
15 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 5. En una línea curva hay un grado de libertad.
Conducir un coche implica sacrificar otro grado de libertad. Se
puede acelerar o frenar (posiblemente, ir marcha atrás incluso),
pero eso es todo. La carretera en sí es un espacio curvo de tres
dimensiones, pero el movimiento confinado en esta determinada
curva es básicamente bidimensional.
Como veremos más adelante, el espacio en que vivimos también es
curvo: curvo como la ladera de una colina, serpenteante como una
carretera de montaña. Pero, en términos de grados de libertad, está
claro que nuestro espacio es tridimensional. Otro modo de expresar
esto es indicar que es posible dar cualquier posición sobre la
superficie de la Tierra usando tres números: longitud, latitud y
altitud sobre el nivel del mar. Del mismo modo, si usted y yo
estamos en la misma ciudad, puedo indicarle cómo encontrarme
16 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
dándole tres pequeñas informaciones: «Camine cuatro manzanas
hacia la parte alta de la ciudad, tuerza a la derecha y siga dos
manzanas más, entre en el edificio que hay allí y suba en el
ascensor hasta la planta veinticinco.»
Ahora bien, si nuestro espacio fuera cuatridimensional, estas
instrucciones habitualmente necesitarían un cuarto componente.
«Al salir del ascensor, desplácese a través de seis niveles de
realidad.» Del mismo modo en que hay muchos pisos sobre un
determinado lugar en la cuadrícula bidimensional de las calles de
una ciudad, podemos imaginar, de un modo abstracto, que hay
varios «niveles de realidad» diferentes, asequibles en cada una de
nuestras posiciones espaciales. En cierto sentido, esto es verdad...
Aun cuando ambos estemos en la misma habitación, yo puedo
preguntar: «¿Dónde tiene usted la cabeza?», en un esfuerzo para
establecer un contacto más estrecho.
Continuemos un poco más allá en esta línea de pensamiento.
Imagínese que los objetos situados en el espacio pudieran estar a
distintos niveles de realidad, y para hacer esto aún más concreto,
suponga que cada nivel tiene un color característico —que varía
desde el rojo, pasando por el verde, hasta el azul. Acepte también,
que los objetos sólo pueden tener interacciones con objetos de su
mismo color. Una persona que está en la planta veinticinco no
podrá tropezarse con otra situada en la segunda planta; nosotros
proponemos que una persona azul puede pasar exactamente a
través de una persona verde.
17 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
En este ejemplo, el nivel de realidad o de color constituye la cuarta
dimensión. Las tres dimensiones espaciales más la dimensión color,
constituirían una especie de espacio cuatridimensional. Una
persona corriente, probablemente existiría en varios niveles a la vez.
En este caso, agitar una bengala cuatridimensional implicaría que el
color de la luz, o el nivel de realidad, tendría que cambiar de un
modo complicado. Ésta sería una manera de empezar a pensar
sobre el espacio cuatridimensional.
Otro enfoque, en cierto modo similar, es proponer usar el tiempo
como una cuarta dimensión. Si, después de todo, verdaderamente
quiero encontrarme con usted, no es suficiente decirle cuántas
manzanas y cuántas plantas debe desplazarse. Debo decirle en qué
momento debe llegar. Es posible que yo no acuda a la entrevista
hasta dentro de una hora... Y es posible, que, entonces, sólo me
quede quince minutos. Para especificar realmente un
acontecimiento, no es suficiente dar su longitud, su latitud y su
altitud sobre el nivel del mar. Se debe precisar también, cuando
ocurre. Del mismo modo que una persona azul puede atravesar a
una persona verde, una persona de las 2:00 de la madrugada puede
atravesar a una persona de las 6:00 de la tarde. En el caso de la
agitación de bengalas, la dimensión tiempo entra en juego cuando
uno advierte cuán rápidamente la bengala se mueve a lo largo de
cada parte de su trayectoria.
Pero, resulta un tanto erróneo representar la cuarta dimensión
mediante niveles de realidad, mediante colores o mediante el
tiempo. Lo que verdaderamente se necesita aquí es el concepto de
18 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
una cuarta dimensión espacial. Es muy difícil visualizar
directamente tal dimensión. De vez en cuando, durante unos quince
años, he tratado de hacerlo. Durante todo este tiempo he disfrutado
un gran cómputo total de, quizá, quince minutos válidos de una
visión directa en el interior del espacio cuatridimensional. Sin
embargo, yo noto que comprendo la cuarta dimensión muy bien.
¿Cómo puede ser esto? ¿Cómo se puede hablar, de un modo que
resulte fructífero, sobre algo que es casi imposible de visualizar?
Figura 6. La cueva de Platón.
La idea clave es razonar por analogía. El espacio cuatridimensional
es al espacio tridimensional como el espacio tridimensional es al
espacio bidimensional. 4-D :: 3-D :: 3-D :: 2-D. Precisamente esta
analogía es uno de los ardides mentales más antiguos que el
hombre conoce. Platón fue el primero que lo enunció en su famosa
alegoría de la cueva.
19 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
En ella, Platón nos pide que imaginemos una extraña raza de
hombres que están encerrados en una cueva subterránea,
encadenados de tal modo que sólo pueden ver las sombras que se
proyectan sobre la pared de la cueva. Detrás de los hombres hay un
talud bajo y detrás de éste, una hoguera. Los objetos se mueven
atrás y adelante en la rampa y el fuego proyecta sombras de estos
objetos sobre la pared de la cueva. Los prisioneros piensan que
estas sombras son la única realidad... Ni siquiera se aperciben de
que tienen cuerpos tridimensionales. Hablan entre ellos, pero
oyendo los ecos que devuelve el muro, admiten que ellos y sus
compañeros son también sombras.
Hay varios rasgos interesantes en esta alegoría de Platón. Es
particularmente sorprendente que los prisioneros crean que ellos
son realmente sus sombras. Esto resulta interesante porque sugiere
la idea de que una persona es realmente un alma multidimensional
que influye y observa este «mundo de sombras» de objetos
tridimensionales.3
3 Sócrates: Y ahora, mostraré con una metáfora hasta qué punto nuestra naturaleza es
esclarecida u obtusa: ¡Mirad! Unos seres humanos viven en una cueva subterránea que tiene
una abertura dividida hacia la luz, que se extiende por toda la cueva; están aquí desde su
infancia y tienen sus cuellos y sus piernas encadenados de modo que no pueden moverse y sólo
pueden ver lo que tienen delante de ellos porque las cadenas les impiden girar las cabezas. Por
encima y detrás de ellos, arde un fuego a cierta distancia y entre el fuego y los prisioneros hay
un camino elevado y veréis, si miráis, una pared baja construida a lo largo del camino como las
pantallas que los titiriteros ponen delante de ellos y encima de la cual hacen actuar a sus
muñecos.
Glauco: Lo veo.
S.: ¿Y veis hombres que pasan junto a la pared transportando todo tipo de vasijas, y estatuas, y
figuras de animales hechas de madera y de piedra y de diversos metales, que aparecen por
encima de la pared? Algunos de ellos conversan, otros están silenciosos.
G.: Me has mostrado una imagen extraña y son prisioneros extraños.
S.: Como nosotros; ¿y ellos ven sólo sus propias sombras, o las sombras de los demás que el
fuego refleja en la pared opuesta de la cueva?
20 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Para lograr comprender claramente esta idea singular, actualicemos
un poco la alegoría de la cueva de Platón. Imagine una pantalla de
televisión muy grande que presenta imágenes obtenidas por
computador a todo color de gente y objetos que van y vienen. Ahora
imagine que algunas personas permanecen inmovilizadas por
cadenas desde su nacimiento frente a la televisión gigante. Unos
electrodos comunican su sistema nervioso con el computador que
genera las imágenes y que para cada persona existe un determinado
personaje de la televisión que él o ella pueden controlar. Estos
prisioneros confundirían la plana pantalla fosforescente de la
televisión con la realidad.
G.: Es cierto; ¿cómo pueden ver nada que no sean las sombras si no se les ha permitido nunca
mover las cabezas?
S.: ¿Y de los objetos que se transportan sólo ven sus sombras?
G.: Sí.
S.: Y si fueran capaces de conversar entre ellos, ¿no supondrían que se refieren a cosas que
están verdaderamente frente a ellos?
G.: Muy cierto.
S.: Y supón, además, que la prisión tiene un eco que viene del otro lado, ¿no estarían seguros
hasta el absurdo que cuando uno de los hombres que pasan habla, la voz que ellos escuchan
viene de la misma sombra?
G.: No cabe duda.
S.: Para ellos, la verdad sería literalmente nada más que las sombras de las imágenes.
G.: Es cierto. (Platón, La República, alrededor de 370 a.C.)
21 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 7. La cueva II de Platón.
Así pues, una conclusión que podemos sacar de la alegoría de
Platón es que no deberíamos estar tan seguros de que nuestra
visión cotidiana del mundo es la más correcta y la más amplia
posible. El sentido común puede ser engañoso y puede existir una
gran parte de realidad además de la que llega al ojo.
Acertijo 1.1
Mire a través de la ventana e imagine que los objetos que ve
son en realidad formas bidimensionales incrustadas en el
cristal de la ventana. Este cristal es, así, una especie de
mundo bidimensional. ¿Bajo qué condiciones dos formas de
coche pueden pasar una a través de otra sin chocar?
Solución
Si las dos formas de coches son de tamaño diferente, podrán
22 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
pasar una a través de otra. La tercera dimensión de la
distancia- desde-la-ventana está, en términos de imágenes,
representada por el tamaño. Para las formas bidimensionales
que se mueven en el cristal de la ventana, el tamaño es una
dimensión superior. Si se viviera en un mundo
tridimensional análogo: se podría cambiar de tamaño a
voluntad, y se podría pasar «a través» de personas de
tamaños diferentes.
Un aspecto aún más importante de la alegoría de Platón es que
introduce la noción de un mundo bidimensional. En vista de que los
prisioneros que están en la cueva creen verdaderamente que son
sombras en la pared, se ven a sí mismos como dibujos de dos
dimensiones. ¿Cómo sería un ser bidimensional?
Figura 8. Cuadrado A.
23 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
¿Sería capaz un ser bidimensional de imaginar la tercera
dimensión?
En el próximo capítulo hablaremos de un mundo imaginario de dos
dimensiones llamado Planilandia y meditaremos sobre las aventuras
de Cuadrado A, el ciudadano más famoso de Planilandia. Una
trayectoria de Cuadrado A para entender la tercera dimensión, es,
como veremos, una guía para nuestros propios intentos de entender
la cuarta dimensión.
24 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Capítulo II
Planilandia i
Flatland (Planilandia), que se publicó por vez primera en 1884, es la
historia de un cuadrado que viaja a una dimensión superior. Ha
transcurrido un siglo desde entonces y todavía se habla de ello. El
autor de Flatland fue un maestro de escuela Victoriano que se
llamaba Edwin Abbott Abbott. Puesto que ocurría la curiosa
circunstancia de que sus dos apellidos eran iguales, es posible que
se le diera a Abbott el sobrenombre de Abbott al Cuadrado (Abbot
Squared), o A al Cuadrado. Así, es probable que Abbott se sintiera
en gran medida identificado con Cuadrado A, el héroe de Flatland.
Después de todo, la vida de Abbott estuvo, en cierto modo, tan
estrictamente regulada como la vida de un habitante bidimensional
de Planilandia.
Edwin Abbott Abbott nació en Londres el 20 de diciembre de 1838;
era hijo de Edwin Abbott, director de la Escuela de Filología de
Marylebone. Cuando niño fue a la City of London School, prosiguió
después sus estudios en Cambridge, se ordenó sacerdote, se casó, y
a la edad de veintisiete años regresó a la City of London School
como director. Escribió algunos libros sobre gramática y teología,
libros que tenían títulos como How to Parse (Cómo analizar la
oración gramatical) y Letters on Spiritual Christianity (Cartas sobre la
espiritualidad de la cristiandad). Flatland fue su única incursión en
el reino de la fantasía.
25 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
El libro se desarrolla en tres niveles. Lo que resulta más obvio es
que se trata de una sátira sobre la formal y despiadada sociedad
victoriana. Los «anómalos» (lisiados) son eliminados, las mujeres no
tienen ningún derecho absoluto, y, cuando Cuadrado A trata de
enseñar a sus conciudadanos lo que es la tercera dimensión, es
encarcelado.
Edwin Abbott Abbott (1838-1926)
El segundo nivel de significado del libro es científico. Al reflexionar
sobre las dificultades que tiene Cuadrado A para comprender la
tercera dimensión, adquirimos una mayor capacidad para abordar
nuestros propios problemas ante la cuarta dimensión. Por último, al
nivel más profundo, quizá podemos considerar Flatland como una
manera indirecta que adopta Abbott para hablar sobre algunas
intensas experiencias espirituales. El viaje de Cuadrado A a una
dimensión superior es una metáfora perfecta para explicar las
experiencias de los místicos de una realidad más elevada.
26 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Planilandia es un plano habitado por criaturas que se deslizan por
él. Podemos imaginarlas como monedas sobre una mesa. También
podemos optar por considerarlas como formas coloreadas en una
película de jabón, o manchas de tinta en una hoja de papel.4
En Planilandia, las clases inferiores son triángulos que tienen sólo
dos lados iguales. Las clases superiores son polígonos regulares, o
sea, figuras que tienen todos los lados iguales. Cuanto mayor es el
número de lados más importante es la posición social. La casta
superior está constituida por polígonos de tantos lados que se
confunden con círculos perfectos.5
Como ya se dijo antes, Flatland es algo más que un libro sobre
dimensiones. En cierto modo, como Los viajes de Gulliver, satiriza
las actitudes de la sociedad en la que vive su autor. Es posible que,
en nuestra cultura occidental, la mujer no se haya encontrado
jamás en una situación tan desventajosa como en el siglo XIX. De
acuerdo con ello, las mujeres de Planilandia no son ni siquiera
enjutos triángulos: son sólo líneas y, por supuesto, infinitamente
menos respetadas que los clericales círculos. No cabe duda de que
4 Llamo Planilandia a nuestro mundo, no porque lo llamemos así, sino para dejar claramente
explicada su naturaleza para vosotros, mis felices lectores, que tenéis el privilegio de vivir en el
espacio. Imaginad una inmensa hoja de papel en la que Líneas Rectas, Triángulos, Cuadrados,
Pentágonos, Hexágonos y otras figuras, en lugar de permanecer fijas en sus sitios, se mueven
libremente sobre o en la superficie, pero que carecen del poder de elevarse por encima de ella o
sumergirse debajo de ella, semejantes a sombras —y así tendréis una noción bastante acertada
de mi país y de sus habitantes. Pero, ¡ay de mí!, hace algunos años yo hubiera dicho «mi
universo» pero ahora mi mente se ha abierto a una visión más elevada de las cosas. (Edwin A.
Abbott, Holland, 1884.)
5 Tomo el plano en el que está mi hombre-sombra y lo traslado a la tercera dimensión. De este
modo, el hombre-sombra percibe esta tercera dimensión. El hombre mismo puede cambiar y, al
final del viaje estar pálido y arrugado, aunque estaba rosado y liso cuando lo inició. (Gustav
Theodor Fechner, Why Space Has Four Dimensions [Por qué el espacio tiene cuatro dimensiones],
1846.)
27 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Abbott era consciente de esa injusticia. Cuando una esfera de
«Espacilandia» visita Planilandia, dice:
«No me corresponde a mí clasificar las facultades humanas
según el mérito. Sin embargo, muchos de los mejores y más
inteligentes habitantes de Espacilandia consideran más
importante el afecto que la inteligencia; menospreciadas
vuestras Líneas Rectas serían más estimadas que vuestros
reverenciados Círculos.»
Un problema básico sobre Planilandia es entender cómo estas líneas
y estos polígonos pueden ver algo.
Figura 9. Ocho habitantes de Planilandia: Mujer, Soldado, Obrero,
Comerciante, Profesional, Caballero, Noble y Sumo Sacerdote.
Si se dispone de una serie de cartones de formas diferentes sobre
una mesa y se bajan los ojos hasta el plano de la mesa, sólo se verá
en realidad un conjunto de segmentos de recta. ¿Cómo pueden
28 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
distinguir los habitantes de Planilandia un triángulo de un
cuadrado? ¿Cómo desarrollan la idea de un mundo bidimensional a
partir de las imágenes unidimensionales de su retina?
Figura 10. La profundidad es más sencilla que la desmaterialización.
Abbott relata que el espacio de Planilandia está lleno de una tenue
neblina. Debido a esto, los resplandecientes lados de los polígonos
se desvanecen en seguida en la oscuridad. Si se contempla el vértice
de un triángulo y el de un pentágono, puede distinguirse uno de
otro porque los lados del triángulo se desvanecen antes.
Esto puede parecer un poco artificioso pero detengámonos a
considerarlo: nuestras imágenes retinianas del mundo son
configuraciones bidimensionales, no obstante, podemos distinguir
una amplia gama de objetos tridimensionales. Si, por ejemplo, veo
una esfera y un disco plano, puedo distinguirlos por su sombreado.
Otra manera importante de advertir la tridimensionalidad de
nuestro mundo es por el hecho de que los objetos pueden
desplazarse por detrás o por delante unos de otros. Si, al mirar por
29 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
la ventana de un restaurante, veo una persona que pasa por delante
de mi coche, no supongo que esta persona esté, de algún modo,
desmaterializando mi coche, sino que admito que el espacio tiene
una tercera dimensión y que en esta dimensión la acera está más
próxima que la calzada De la misma manera que podemos construir
imágenes mentales de nuestro mundo tridimensional, los habitantes
de Planilandia tienen imágenes adecuadas de su mundo
bidimensional. 6
Las aventuras dimensionales de Cuadrado A empiezan cuando tiene
un sueño, un sueño sobre Linealandia:
Vi delante de mí una inmensa multitud de pequeñas líneas
rectas (que yo, por supuesto, supuse eran mujeres)
entremezcladas con otros seres aún más pequeños, que
eran como puntos brillantes, y que se movían todos de un
lado a otro por una misma Línea Recta, y hasta donde
pude apreciar, con la misma velocidad.
A intervalos surgía de ellos un ruido confuso de crujidos o
chirridos multitudinarios que continuaba mientras se
movían, pero, en algunas ocasiones dejaban de moverse y
entonces todo quedaba en silencio.
Me acerqué a una de las mayores de lo que suponía eran
mujeres y me dirigí a ella, pero no me contestó. Repetí esta
operación una segunda y una tercera vez pero con el mismo
6 Este gran hombre solía decir que, tal como concebimos seres que (como gusanos de libros
reducidos en una hoja de papel infinitamente delgada) poseen la noción del espacio de dos
dimensiones, podemos imaginar seres capaces de comprender el espacio de cuatro o más
dimensiones. (Sartorius von Waltershausen, Biography of Carl Friedrich Gauss [Biografía de
Carl Friedrich Gauss], 1860.)
30 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
resultado negativo. Entonces perdí la paciencia ante lo que
me parecía una descortesía intolerable. Acerque mi boca
todo lo que pude a la de ella para tratar de impedirle el
paso y, en voz bien alta repetí mi pregunta: «Mujer, ¿qué
significa esta concurrencia y este extraño y confuso
chirrido, y este movimiento monótono de un lado a otro
sobre la misma Línea Recta?» «No soy una Mujer», contestó
la pequeña Línea: «Soy el Monarca del mundo.»
Figura 11. Dibujo de Linealandia por Abbott
Aunque los habitantes de Linealandia todo lo que pueden ver de los
demás es un punto, tienen un buen sentido del oído y pueden
calcular a qué distancia se encuentran sus compañeros. Los
hombres tienen una voz en cada extremo: de bajo a la izquierda y de
tenor a la derecha. Por el tiempo que transcurre entre la percepción
de las dos voces es posible saber la longitud de cualquier hombre de
Linealandia. ¡Las pobres mujeres, por supuesto, sólo son puntos!
31 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 12. Cuadrado A se desplaza a través de Linealandia.
Cuadrado A trata de explicarle al rey la segunda dimensión. El rey
no lo comprende y le pide que se mueva en el sentido de la
misteriosa segunda dimensión. Cuadrado A satisface el pedido del
rey y se desplaza a través del espacio de Linealandia. (En la figura
12 se han indicado los extremos de bajo y de tenor del rey.)
Figura 13. Cuadrado A y su mujer en una habitación cerrada.
Como es natural, el rey sólo percibe este «movimiento» como un
segmento que aparece no se sabe de dónde, permanece un momento
y luego, de pronto, desaparece. El rey niega la existencia de la
32 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
segunda dimensión, Cuadrado A pierde la paciencia y el sueño
termina.
La tarde siguiente, Cuadrado A y su mujer están confortablemente
instalados en la seguridad de su hogar cuando, de repente les habla
una voz que no se sabe de dónde viene.
Figura 14. Un Círculo aparece en la habitación cerrada de Cuadrado
A.
Y entonces, un instante más tarde, aparece un círculo en el ámbito
de su casa cerrada a cal y canto. Es la Esfera A que ha venido a
enseñarle a Cuadrado A qué es la tercera dimensión. 7
7 He aterrizado a gatas... Había una especie de suelo alrededor de una yarda por debajo del
plano de Planilandia. Cuando me puse de pie era como si estuviera en un lago brillante y sin fin
del que sobresalía mi torso. Mi caída a través del espacio de Planilandia había destrozado una
de sus casas. Varios de ellos curioseaban a la altura de mi cintura, preguntándose qué era yo.
Para mi sorpresa podía sentir su contacto con toda claridad. Parecían tener un espesor de
varios milímetros... Estaba en medio de una «calle», es decir, en el centro de un sendero lineal
con casas planas a cada lado. Las casas tenían la forma de grandes cuadrados y rectángulos,
de tres a cinco pies de lado. Los habitantes de Planilandia eran tal como los había descrito
Abbott: las mujeres son Líneas cortas con un ojo brillante en un extremo, los soldados son
Triángulos isósceles muy agudos y, además hay Cuadrados, Pentágonos y otros Polígonos. Los
adultos tienen, como promedio, unas doce pulgadas en sentido transversal. Los edificios que
bordeaban mi calle, ostentaban enseñas en forma de ristras de puntos de colores en los muros
33 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Si razonamos por analogía, veremos que una criatura de la cuarta
dimensión puede llegar hasta nuestras habitaciones, por bien
cerradas que éstas estén. Una criatura cuatridimensional podría
vaciar una caja fuerte sin romperla, puesto que la caja fuerte no
tiene paredes contra la cuarta dimensión. Un cirujano
cuatridimensional podría llegar hasta vuestras vísceras sin cortar la
piel. Una criatura cuatridimensional puede beberse vuestro Chivas
Regal sin ni siquiera abrir la botella.
Figura 15. Ladrón de licores de la dimensión contigua.
Si fuera posible convertir parte del brazo en cuatridimensional, se
podría ir a Tiffany’s y coger el diamante más grande que hubiera en
exteriores. A mi derecha, estaba la casa de un Hexágono y su mujer, que no tenían hijos. A mi
izquierda, la de un Triángulo equilátero, orgulloso padre de tres pequeños Cuadrados. La
puerta del Triángulo, un segmento de recta, que giraba sobre un gozne, estaba completamente
abierta. Uno de los niños, que había estado jugando en la calle, corrió adentro, asustado por mi
presencia. El plano de Planilandia me cortaba a la altura de la cintura y de los brazos,
dándome el aspecto de una gran mancha flanqueada por dos manchas más pequeñas —un
espectáculo extraño y sobrenatural, no cabe duda. (Rudy Rucker, Message Found in a Copy of
Flatland [Mensaje encontrado en una copia de Flatland], 1983.)
34 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
exhibición. Esto no se debería a algo así como transformar vuestro
brazo en un gas o en un rayo de luz. El robo se realizaría porque
vuestro brazo se podría mover en la cuarta dimensión. El diamante
pasaría a través del cristal al elevarlo a la cuarta dimensión.
Figura 16. El delito perfecto.
Volviendo a Cuadrado A, ahí está, encerrado en su casa, hablando
con lo que parece ser un círculo, otra criatura bidimensional. La
Esfera pone objeciones a esa caracterización plana de su
naturaleza:
«No soy una Figura plana, sino un Sólido. Me llamas
Círculo, pero, en realidad, no soy un Círculo sino un infinito
número de Círculos, colocados uno encima de otro y cuyo
tamaño varía desde un Punto hasta un Círculo de treinta
centímetros de diámetro. Cuando un plano me atraviesa,
como el tuyo lo hace ahora, formo sobre el plano una
sección que tú, con toda razón, llamas un Círculo. Porque
incluso una Esfera —que es mi nombre verdadero en mi
país— si se manifiesta ante un habitante de Planilandia, se
manifiesta como un Círculo.
35 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
«¿No recuerdas —pero yo, que puedo verlo todo, descifré
anoche la visión fantasmal de Linealandia grabada en tu
cerebro— no recuerdas, decía, que cuando entraste en el
reino de Linealandia, te viste obligado a manifestarte ante
el Rey, no como un Cuadrado, sino como una Línea, porque
ese Reino Lineal no tiene suficientes dimensiones para
representar toda tu totalidad sino sólo una rebanada, o
una sección, tuya? Exactamente del mismo modo, tu mundo
de Dos Dimensiones no tiene espacio suficiente para
representarme a mí, un ser de Tres Dimensiones, y sólo
puedes ver una rebanada, o una sección, mía, que es lo que
tú llamas Círculo.»
La Esfera procede a demostrar la tercera dimensión moviéndose a
través del plano de Cuadrado A del mismo modo en que Cuadrado A
se había desplazado a través de Linealandia para hacerle una
demostración al rey. Lo que ve Cuadrado A es un punto que se
transforma en un círculo, el círculo crece hasta su tamaño máximo
y luego se encoge hasta convertirse otra vez en un punto que
desaparece. La mayor dificultad es considerar que todos estos
diferentes círculos existen unidos y forman una esfera.
Hagamos una pausa por un momento y tratemos de imaginar el
espacio cuatridimensional. Está aquí mismo, junto a nosotros, pero
en una dirección que no se puede señalar. No importa lo escondidos
que estemos, una criatura cuatridimensional puede vemos
perfectamente bien, por dentro y por fuera.
36 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
¿Qué verían si, justo en este instante, una hiperesfera
cuatridimensional pasara por el espacio junto a vuestra cabeza?
Figura 17. Esfera A atraviesa Planilandia.
Razonando estrictamente por analogía, verían en primer lugar un
punto, después una pequeña esfera, después una esfera mayor,
después una esfera menor y por último un punto que desaparece.
Visualmente, sería casi lo mismo que ver un globo que primero se
hincha y después se deshincha. La próxima vez que tengan un globo
en la mano pueden hincharlo con lentitud y después dejar escapar
el aire. Esto, básicamente es lo que verían si una hiperesfera
atravesara el espacio de su habitación. Una esfera es una pila de
círculos que forman un cuerpo tridimensional; una hiperesfera es
una pila de esferas que forman una esfera cuatridimensional.
37 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Pero resulta muy difícil darse cuenta de cómo se apilan las cosas en
una nueva dimensión. Cuadrado A, lejos de creer que había visto la
sección transversal de una esfera, gritó, «Monstruo, malabarista,
hechicero, sueño o demonio, ya no soporto más tus burlas», y golpeó
con su ángulo recto más duro la sección de la Esfera A.
Figura 18. Una hiperesfera se desplaza por nuestro espacio.
En ese punto surge una pregunta interesante. Si Cuadrado A
hubiera cortado en realidad a la Esfera A, ¿hubiera tenido
importancia para la esfera? ¿Sería posible que los habitantes de
Planilandia mantuvieran cautivo a un ser tridimensional?
Figura 19. Atravesado por un policía.
38 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Para concretar bien esta pregunta, imagine que, de algún modo, ha
encontrado usted la verdadera Planilandia. Meta la mano en ella y
un enfurecido triángulo isósceles le atraviesa la muñeca. ¿Qué
sucede entonces?
Para contestar esta pregunta hemos de decidir con exactitud cómo
es Planilandia. Si los habitantes de Planilandia son verdaderamente
bidimensionales, sin ningún grosor, serían entonces tan
inmateriales como sombras o manchas de luz. En este caso, si un
triángulo isósceles atraviesa su muñeca no le hará ningún daño, ni
limitará tampoco su libertad de movimiento. En realidad, es incluso
dudoso que este insustancial habitante de Planilandia pueda
siquiera aguijonear su piel.
Un problema que surge con la idea de unos seres verdaderamente
bidimensionales es la dificultad de entender cómo pueden tener
alguna solidez o realidad. Si fueran sólo regiones sombreadas en el
plano, nada les impediría desplazarse libremente unos a través de
otros. Un modo de solucionar esta dificultad sería que los «átomos»
de una Planilandia bidimensional fueran como pequeñas arrugas o
protuberancias en el plano del espacio de Planilandia. De este
modo, Cuadrado A sería una especie de meseta en la hoja elástica
del espacio de Planilandia.
39 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 20. Cuadrado A como una protuberancia en el espacio.
Podemos considerar que el espacio es infinitamente delgado, pero es
más fácil imaginar que la propia «hoja elástica del espacio de
Planilandia» tiene cierto espesor.
Bueno, ¿y qué sucede si los habitantes de Planilandia tienen un
ligero espesor? Abbott mismo opta por esta alternativa en el prefacio
de la segunda edición de Flatland, donde relata cómo Cuadrado A
llega a pensar que, en tanto que Planilandia existe en realidad
dentro de un espacio superior, debe suceder también que los seres
de Planilandia tengan alguna altura, del mismo modo que tienen
ancho y largo. Y, dado que todos tienen la misma altura, no hay
modo de que lo adviertan. Cuadrado A relata una conversación, que
no tiene intención de ser graciosa, en la que discute esto con el
mandatario de Planilandia:
Traté de demostrarle que tenía «altura», lo mismo que tenía
largo y ancho, aunque él no se diera cuenta de ello. Pero,
¿cuál fue su respuesta? «Dices que tengo “altura”; pues
bien, mídeme la “altura” y te creeré.» ¿Qué podía hacer yo
ante esto? ¿Cómo responder a este desafío?
Aun cuando todos los seres de Planilandia tuvieran una pulgada de
altura, no podrían darse cuenta de esta altura, ya que no tienen
capacidad de movimiento o variación en la tercera dimensión. Por
supuesto, si hubiera algunos de distintas alturas, algún tipo de
diferencia se haría evidente, aun cuando la descripción que ellos
40 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
hicieran de esa diferencia fuera alguna cualidad vaga y no-
geométrica como el carisma, la fuerza de la personalidad o el
«aura».8
Ahora bien, si estos seres tuvieran un espesor verdaderamente
tridimensional, si alguno de ellos le atravesara a usted sería como si
le hubiera cortado un cuchillo. Y si la criatura fuese lo bastante
grande, tendría la suficiente cantidad de masa para hacer difícil
escapar de ella.
8 Hace varios años, cuando residía y viajaba por el norte de Inglaterra, hablé y di conferencias
repetidas veces sobre la cuarta dimensión. Un día, después de acostarme, yacía en el lecho
completamente despierto mientras consideraba ciertos problemas relacionados con este tema.
Traté de visualizar o desarrollar la forma de un cubo cuatridimensional. Con gran sorpresa vi
delante de mí primero un globo cuatridimensional y después un cubo cuatridimensional y sólo
entonces supe, por esta lección-objeto, que el globo es la forma más simple de un cuerpo y no el
cubo, como una analogía con la tercera dimensión me había sugerido antes. Lo más notable fue
que mi decidido intento por ver una cosa me hizo ver la otra. Vi ambas formas como si
estuvieran delante de mí en el aire (si bien la habitación estaba oscura), y detrás de las formas
percibí claramente una hendidura en las cortinas por la que se filtraba una luz tenue en la
habitación... Renuncio a mi intento de describir la forma del cubo cuatridimensional. La
descripción matemática sería posible pero, al mismo tiempo, desintegraría en su totalidad la
impresión real. El globo cuatridimensional es más fácil de describir. Era un globo común
tridimensional, del que salían, a cada lado, y comenzando en su circunferencia vertical, unos
cuernos afilados que se curvaban y formaban un arco circular y se unían por encima del globo
del que salían. El efecto puede describirse mejor si circunscribimos el número 8 en un círculo.
De este modo se forman tres círculos, el inferior representa el globo inicial, el superior el
espacio vacío y el mayor circunscribe el conjunto. Si ahora se imagina que el círculo superior
no existe y que el inferior (pequeño) es idéntico al exterior (grande), la impresión se habrá
conseguido, al menos, hasta cierto punto... De un modo semejante he tenido visiones
excepcionales de figuras penta y hexadimensionales... La visión pentadimensional puede
describirse mejor diciendo que se parece a un mapa del relieve de los Alpes, con la singularidad
de que todos los picos de las montañas y todo el paisaje representado en el mapa eran una sola
montaña, o en otras palabras, como si todas las montañas tuvieran la misma base. (Johan von
Manen, Some Occult Experiences [Algunas experiencias sobrenaturales), 1913.)
41 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 21. Cuadrado A discute la altura con el jefe.
En Planilandia, resultó que la Esfera se enfadó con las tentativas de
atravesarla del Cuadrado y por último, agarró al Cuadrado y lo
levantó en el espacio.
Figura 22. ¿Qué hubiera sucedido si la Esfera sólo hubiera cogido la
piel de Cuadrado A?
Cuadrado A encontró esta experiencia inquietante:
42 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Me invadió un horror indescriptible. Primero todo se oscureció,
luego una sensación de ver que no era como ver y que me hizo
sentir enfermo y mareado; vi una Línea que no era una Línea; un
Espacio que no era Espacio: me vi a mí mismo que no era yo.
Cuando recobré la voz, grité fuerte, sintiéndome agonizar, «Esto es
la locura o el Infierno». «Ni una cosa ni la otra —contestó con calma
la voz de la Esfera—, es el Conocimiento; es la Tercera Dimensión:
abre los ojos otra vez y trata de mirar tranquilamente.»9
En este punto, de nuevo, se plantea un interesante problema
incidental. ¿No sería perjudicial para Cuadrado A que lo sacaran
fuera de su espacio? Es mejor que supongamos que el Cuadrado
tiene delgadas membranas que cierran sus caras superior e inferior
contra la tercera dimensión, porque de otro modo, cuando la Esfera
tira de un extremo de él podría quedarse sólo con la piel. Y mejor
9 Entre todos los países del mundo, Chile es el más notable por su gran longitud y suma
estrechez. Está en la costa oeste de América del Sur y se extiende como una cinta, de norte a
sur, entre la cordillera de los Andes y el océano Pacífico, a lo largo de unos 4.320 km. En
algunos lugares tiene menos de 64 km de ancho.
Supongamos, sólo a modo de ejemplo, que la gente de este país, por alguna razón, no pudiera
atravesar sus límites y no pudiera comunicarse con el mundo exterior. Supongamos también,
que el ancho de este a oeste del país disminuyera gradualmente hasta hacerse tan pequeño que
fuera prácticamente insignificante. De este modo, el mundo chileno se transformaría en una
tajada vertical muy delgada, de norte a sur, que sería bidimensional para todos los propósitos
prácticos.
Acorde con esto, los habitantes de la Delgadilandia chilena se transformarían en seres delgados
como hojas de papel, capaces de moverse de norte a sur y en sentido vertical, pero incapaces de
dar un paso lateral ni de girar la cabeza hacia un lado...
Los dos ojos de un delgadilandio chileno adoptarían posiciones en el borde frontal del rostro
como, por ejemplo, uno encima de otro en la frente o, para tener una base triangular mayor en
las visiones a distancia, uno en la frente y el otro en la punta de la barbilla. Para mirar hacia
atrás, es decir, detrás de uno, puesto que no podrían girar el cuerpo o la cabeza hacia un lado,
ya que tal tipo de movimiento implicaría el uso de la tercera dimensión, tendrían que
desarrollar un cuello muy largo de modo que la cabeza pudiera inclinarse hacia atrás en una
posición invertida. (Fletcher Durrell, Mathematical Adventures [Aventuras matemáticas], 1938.)
43 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
que creer que Cuadrado A está sobre su espacio, considerémoslo
como en un plano que tiene un ligero espesor.
Figura 23. Cuadrado A es realmente una parte con espesor de un
plano con espesor.
Otro mundo bidimensional bastante conocido es Astria. Charles H.
Hinton lo describe en su libro publicado en 1907 «An Episode of
Flatland: Or How a Plane Folk Discovered the Third Dimension» (Un
episodio de Planilandia: o cómo un individuo plano descubrió la
tercera dimensión). Éste es el pasaje en que Hinton explica su idea
de ese mundo:
«Un día, que coloqué algunas monedas sobre la mesa y me
entretuve empujándolas una contra otras, se me ocurrió
que podría representarse así un sistema planetario de
cierto tipo. Ésta más grande del centro representa el Sol y
las demás los planetas, que se mueven a su alrededor. Y,
en este caso, si se considera que los planetas son mundos
44 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
habitados, limitados a un movimiento alrededor del Sol, o
sea, a deslizarse sobre la mesa, me di cuenta de que
debíamos considerar que los seres que los habitaban se
mantenían en los bordes de ellos y no andaban por la
superficie plana. Y del mismo modo que en el caso de la
Tierra, la atracción actúa hacia el centro y el centro es
inaccesible, así los habitantes del mundo de mis monedas
sufrirían una atracción que se produciría hacia fuera en
todas las direcciones en la superficie de la mesa y desde el
centro de las monedas y, para ellos, “arriba" sería hacia
fuera y más allá del borde, y “abajo" hacia el centro desde
el borde. Y caracterizados así, es adecuado decir que se
mantienen en el borde.» (La mayor parte de los ensayos de
Hinton pueden encontrarse en The Selected Writings of C.
H. Hinton [Escritos selectos de C. H. Hinton], una antología
de 1980, de Dover.)
Una desventaja evidente en un mundo de este tipo es que los
polígonos tienen muchas dificultades para moverse y poder
adelantar a otro, para construir casas, y así sucesivamente. Muchas
de estas dificultades están resueltas en un libro de A. K. Dewdney
de 1984, The Planiverse (El Planiverso). Como otro libro de Dewdney,
The Fourth Dimension (La cuarta dimensión), se trata en cierto modo
de una celebración del centenario de Flatland.
45 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Las entrañas del Cuadrado A lo destrozan.
Acertijo 2.1
Se diría que los habitantes de Planilandia no pueden tener
un sistema digestivo completo en forma de tubo a lo largo de
su cuerpo, porque, de existir este tubo, los cortaría en dos
partes. ¿Hay alguna manera de resolver este problema?
Solución
Entrañas autocomunicadas.
Una manera de evitar que el pobre Cuadrado A quede partido
por la mitad sería que tuviera el tipo de intestinos que se
representa en el dibujo. Las proyecciones de la mitad
46 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
superior se enganchan en las prominencias de la mitad
inferior y mantienen unido el cuerpo de Cuadrado A. Los
alimentos pasan a lo largo de los intestinos del mismo modo
que una barcaza se desplaza a través de las esclusas de un
canal, en el que las compuertas se abren momentáneamente,
una detrás de otra a su paso
Un último libro sobre el universo plano digno de mención es el del
matemático holandés Dionys Burger, de 1965, que se titula
Sphereland (Esferilandia).
Figura 24. Astrianos en un pequeño planeta.
Burger describe un mundo que tiene algo de componenda entre
Planilandia, con su gran libertad de movimiento, y Astria, con su
gran parecido con la Tierra. La idea de Burger es que, como en
Astria, las criaturas de 2-D viven cerca de la superficie de un
planeta en forma de disco. Pero propone que sean muy livianos y,
47 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
por tanto, capaces de vivir en la atmósfera de su planeta. Es como si
la gente pudiera vivir en nubes que flotan sobre una vegetación
tropical que, a su vez, flota en un mar que rodea el centro denso del
planeta.
Acertijo 2.2
La Planilandia de Abbott no es una analogía muy exacta de
nuestro mundo. Porque, si bien nuestro espacio es 3-D, no
podemos movemos libremente en el espacio tridimensional.
En lugar de ello, debemos caminar por la superficie de una
esfera. ¿Cuál sería la situación análoga en un mundo 2-D?
Solución
En una estricta analogía con nuestro mundo, esperaríamos
que las criaturas bidimensionales se arrastraran por el borde
de un disco: su planeta.
48 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 25. Ciudades en el cielo. (Dibujo de Sphereland de Dionys
Burger.)
49 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Capítulo III
Imágenes del mundo perdido
Imagine que ha sido usted elevado al hiperespacio. ¿Qué aspecto
tendría nuestro mundo desde ese lugar privilegiado? Para empezar,
cabe señalar que nuestro espacio 3-D cortaría al hiperespacio 4-D
en dos partes, del mismo modo que un punto 0-D corta una línea 1-
D en dos partes, una línea 1-D corta un plano 2-D en dos y un
plano 2-D corta un espacio 3-D en dos partes. (A propósito,
hablamos de un punto como cerodimensional, 0-D, porque alguien
cuyo espacio está limitado a un punto no tiene ningún grado de
libertad en sus movimientos.)
Figura 26. Un espacio n-dimensional corta un espacio (n + 1)-
dimensional por la mitad.
¿Cómo podríamos denominar las dos partes del hiperespacio
determinadas por nuestro espacio? Charles H. Hinton ha propuesto
las palabras ana y kata para que se usen, más o menos, como las
palabras arriba y abajo. Sólo al objeto de tener una referencia,
50 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
podríamos considerar que el cielo es ana y está por encima de
nuestro espacio, y el infierno es kata, por debajo.
Figura 27. Un hombre que cae a través de Planilandia.
Un ángel 4-D expulsado del cielo, se desplomaría a través de
nuestro espacio, como un hombre que cayera a través de
Planilandia: ¡un emocionante momento de incomprensibles y
grotescas secciones transversales que se dividen, se unen y
desaparecen!10
10 Elijamos un plano cualquiera —por ejemplo, el que separa la superficie del lago Ladoga, que
nos rodea—, de la atmósfera que está por encima de él, en esta apacible tarde de otoño.
Supongamos que este plano es, en sí mismo, un mundo de dos dimensiones, habitado por sus
propios seres, que sólo pueden moverse en este plano...
Supongamos, también, que has escapado del bastión de Schlusselburg y vas a bañarte en el
lago.
Por ser una criatura tridimensional, también tienes dos dimensiones, que están en la superficie
del agua. Como tal, ocuparás un lugar definido en el mundo de los seres de las sombras. Todas
las partes de tu cuerpo que se hallan por encima o por debajo del nivel del agua, serán
imperceptibles para ellos y sólo advertirán el contorno de tu cuerpo, que está perfilado por la
superficie del lago. Tu contorno será para ellos un objeto de su mundo, sólo que sorprendente y
51 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Del mismo modo en que las secciones transversales de un hombre
en Planilandia pueden ser una serie de formas irregulares limitadas
por la piel, una sección transversal de un hiperser en nuestro
espacio, podría ser un conjunto de pequeños bultos de carne en
movimiento cubiertos de piel.
Figura 28. Una mujer amenazada por una criatura de la cuarta
dimensión.
milagroso. El primer milagro, desde su punto de vista, sería tu súbita aparición en medio de
ellos. Se puede afirmar, con toda seguridad, que el efecto que crearías sería semejante a la
inesperada aparición entre nosotros de un fantasma proveniente de un mundo desconocido. El
segundo milagro, sería la forma sorprendente en que cambiaría tu forma exterior. Cuando estás
sumergido hasta la cintura, tu forma será casi elíptica para ellos, porque sólo percibirán la
línea, impenetrable para ellos, de la superficie que bordea tu cintura. Cuando comiences a
nadar, tendrás a sus ojos, el perfil de un hombre. Cuando vadees un sitio poco profundo, de
modo que la superficie en que ellos viven te rodee las piernas, aparecerás transformado en dos
seres de forma circular. Si, deseosos de retenerte, te rodearan en todos sentidos, podrías dar un
paso y pasar por encima de ellos, de un modo que les resultaría inconcebible. A sus ojos, serías
un ser todopoderoso, un habitante de un mundo superior, similar a esos seres sobrenaturales
acerca de los cuales nos hablan los teólogos y los metafísicos. (N. A. Morosoff, Carta a mis
compañeros de prisión en la fortaleza de Schlusselburg, 1891.)
52 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
¡Algunos glóbulos podrían tener cosas como dientes o garras! El
hecho de ser «levantado» por un hiperser implicaría, probablemente,
que un conjunto de bultos, como las secciones transversales de los
dedos de una mano, se apoderaran de uno.
Una vez en el hiperespacio, se pueden tener extrañas perspectivas
de lo que se ha dejado atrás. Consideremos qué aspecto tiene
Planilandia para nosotros: podemos ver los cuatro lados de
Cuadrado A, y podemos ver todos los detalles de sus entrañas. Por
la misma razón, una criatura 4-D podría mirarme y, de una sola
mirada, ver cada uno de los centímetros cuadrados de mi piel, la
parte interior y exterior de mi estómago, las circunvoluciones de mi
cerebro y así sucesivamente.
Mundos perpendiculares.
Acertijo 3.1
En cuatro dimensiones es posible tener dos espacios 3-D
53 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
«perpendiculares» entre sí. Estos dos espacios tendrían sólo
un plano en común. Supongamos que hay un espacio 3-D
perpendicular al nuestro, un espacio en el que hay gente que
se mueve. Utilice una analogía con Planilandia para imaginar
qué aspecto tendría esa gente para nosotros.
Solución
Si un espacio 3-D intersecara nuestro planeta sólo en un
plano, veríamos quizás algo así: un plano de luz oblicuo que
emerge del suelo y se alza hacia el cielo, con bultos de
extrañas formas que se mueven a la deriva por el plano y se
deslizan arriba y abajo como asombrosos frisbees o platillos
volantes. Los bultos serían muy tenues y sólidos al tacto.
Pero, puede preguntarse, ¿cómo podría una persona 4-D «ver» todos
los lados de un objeto 3-D al mismo tiempo? La retina de un ser
humano es un disco bidimensional de terminaciones nerviosas. Por
analogía, podemos suponer que la retina de una criatura 4-D es una
esfera tridimensional de terminaciones nerviosas. Mi visión de
Cuadrado A se produce por la excitación de unas estructuras en
forma de cuadrado de las terminaciones nerviosas de mi retina. La
«visión» que una criatura 4-D tiene de mí consistiría en la excitación
de una estructura en forma de persona de las terminaciones
nerviosas de la pequeña bola de su retina. Cada punto del cuerpo de
Cuadrado A envía un rayo de luz a un punto determinado de mi
54 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
retina. Cada punto de mi cuerpo envía un rayo de luz ana a un
determinado punto de la retina de la criatura 4-D.11
Figura 30. Los puntos interiores se conectan sin cortar los límites.
Una característica curiosa del espacio 4-D es que se pueden
conectar dos puntos en el interior de dos objetos sólidos 3-D sin
perforar la superficie de estos objetos. El truco consiste en utilizar
los movimientos ana/kata para entrar y salir de los objetos sólidos
3-D. Si estamos dentro de una habitación cúbica y nos movemos de
ella en la dirección ana, es como si, de pronto, nos hubiéramos
desmaterializado. No es que se atraviesen los muros, o el suelo, o el
techo, sino que uno se mueve en la dirección ana a una parte del
espacio 4-D en que la habitación no existe en absoluto.
Por tanto, la razón por la cual una criatura 4-D puede verme de
todos lados, por dentro y por fuera, es que la «retina» de esta
criatura es capaz de formar un modelo completo y detallado de mi
cuerpo. Pero esto no es, en realidad, un fenómeno tan asombroso o
sobrenatural.
11 Me sentí elevado en el espacio. Era como había dicho la Esfera. Cuanto más nos alejábamos
del objeto que contemplábamos, más amplio se hacía el campo de visión. Mi ciudad natal, con
el interior de todas las casas y todas las criaturas que había, estaban allí, en miniatura,
expuestas a mi vista. Nos elevamos aún más y los secretos de la tierra, las profundidades de las
minas y las cavernas más recónditas de las montañas, quedaron al descubierto ante mí. (Edwin
A. Abbott. Flatland [Planilandia], 1884.)
55 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 29. Una retina 2-D con una imagen de Cuadrado A y una
retina 3-D con la imagen de una persona.
El cerebro humano es capaz de imitar este comportamiento... ¿No
tiene acaso una imagen mental detallada 3-D de su mano derecha?
Cuando piensa en su mano derecha no piensa necesariamente sólo
en la palma o en el dorso. Es posible tener la idea de un objeto 3-D
sin verlo desde una dirección determinada —o desde todas
direcciones al mismo tiempo.
Podemos formamos imágenes 3-D muy perfectas de objetos
transparentes, como pisapapeles, botellas de vino o vasos de agua.
En este caso, al contrario de lo que ocurre con la mano, no hay
dificultad en imaginar las partes interiores. Retener imágenes 3-D
en el cerebro es algo que vale la pena hacer. Trate, por ejemplo, de
pensar en su casa —toda la casa, sin verla desde ningún punto
56 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
especial. En este caso, tendrá una experiencia próxima a una
dimensión superior.
Por lo tanto, una perspectiva 4-D de nuestro mundo 3-D no es
completamente inconcebible. Pero, ¿cómo será contemplar un objeto
4-D? En el capítulo 2, vimos, con la hiperesfera, que es posible
obtener imágenes de varias secciones transversales 3-D de este
hiperobjeto, pero, ¿cómo debemos combinar estas secciones para
formar un conjunto 4-D?
Acertijo 3.2
Si suponemos que el ojo de Cuadrado A permanece
inalterado cuando es transportado al espacio 3-D, Cuadrado
A no podrá ver objetos 2-D como los vemos nosotros. ¿Qué
verá? ¿Cómo podría construir una imagen mental de toda la
Planilandia 2-D?
Solución
El Cuadrado A explorando Planilandia.
La retina de Cuadrado A es un segmento diseñado para
admitir luz según el plano del cuerpo de Cuadrado A. Ahora
bien, parece que, al mirar hacia abajo a Planilandia desde la
57 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
tercera dimensión, Cuadrado A sólo vería realmente aquellos
objetos de Planilandia que intersecan el plano de su visión.
La situación sería exactamente como la de un habitante de
Planilandia en un mundo perpendicular, como se describe en
el acertijo 3.1.
Ahora bien, si Cuadrado A se mece hacia delante y hacia
atrás, puede explorar las diversas secciones transversales de
Planilandia y luego combinarlas mentalmente para obtener
una imagen 2-D completa. Del mismo modo, si estuviéramos
en el espacio 4-D y observáramos nuestro mundo, veríamos
diversas secciones transversales planas de él. Con algún
esfuerzo, podríamos combinar estas secciones hasta formar
una imagen 3-D completa de todo, interior y exterior.
Algunas personas pueden decir, al principio, que es imposible tratar
de pensar en objetos cuatridimensionales. Porque, ¿cómo podría
nuestro cerebro 3-D captar imágenes de objetos 4-D? Este
argumento tiene algún peso, pero no es concluyente. Los dibujantes
utilizan combinaciones de líneas 2-D para representar objetos 3-D.
¿Por qué no podríamos construir combinaciones 3-D que
representen objetos 4-D? Incluso es posible que nuestras mentes no
sean sólo estructuras 3-D; quizá nuestros cerebros tengan un
pequeño hiperespesor 4-D; o quizá nuestras mentes se expandan
más allá de nuestro cerebro hasta el hiperespacio.
Ocuparé el resto de este capítulo en discutir dos de las formas 4-D
más simples; la hiperesfera y el hipercubo. Comenzaremos con la
58 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
hiperesfera, aunque si se odia la matemática quizá se querrá pasar
a la parte en que hablo del hipercubo.
Una esfera de cualquier dimensionalidad se especifica dando su
centro y su radio. En cualquier espacio, la esfera con un centro en
el punto 0 y un radio r es el conjunto de puntos P cuya distancia
desde 0 es r. En el espacio 2-D esta definición nos define un círculo
de radio r, en un espacio 3-D define una esfera tradicional y en el
espacio 4-D nos define una hiperesfera.
Figura 31. El círculo es una esfera 2-D.
Elija un punto 0 del espacio que esté próximo a usted y trate de
imaginar una hiperesfera centrada en este punto, una hiperesfera
con un radio de cinco pies (1,60 m). ¿Cuáles son los puntos P que
están en la hiperesfera? Ante todo, están los puntos de su espacio
situados a cinco pies de 0. Pero movernos dentro de nuestro espacio
no es la única manera de alejamos del punto 0. ¿Qué sucederá si se
combina el hecho de alejarnos del punto 0, como antes, con un
movimiento ana fuera de nuestro espacio? Podemos, por ejemplo,
alejamos cuatro pies (1,28 m) del punto 0 en nuestro espacio, girar
en ángulo recto y luego movernos tres pies (0,96 m) ana en el
hiperespacio. (Los que recuerden el teorema de Pitágoras, o la
59 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
«fórmula de la distancia» de la geometría analítica, podrán
comprobar que esto es cierto, porque 42 + 32 = 52.)12
En ese punto, es interesante señalar que, no importa en qué
dirección de nuestro espacio tenga lugar el desplazamiento de los
cuatro pies iniciales desde 0, el movimiento ana adicional de tres
pies, da como resultado un punto situado exactamente a cinco pies
desde 0. O sea que, si tomamos todos los puntos de nuestra esfera
de cuatro pies alrededor del punto 0 p luego la trasladamos tres pies
ana, obtendremos una esfera cuyos puntos pertenecerán a la
hiperesfera con centro en 0.
Figura 32. 2-D más «arriba» es como 3-D más «ana».
12 Mi visión comenzó a ampliarse. A continuación distinguí con claridad los muros de la casa.
Al principio, parecían muy oscuros y opacos, pero pronto se hicieron brillantes y después,
transparentes: y en seguida pude ver los muros de la vivienda contigua. Éstos también se
iluminaron de inmediato y desaparecieron, fundiéndose como nubes delante de mi visión que
avanzaba. Entonces, pude ver los objetos, los muebles y las personas que estaban en la casa de
al lado con tanta facilidad como las que estaban en la habitación en que me hallaba... ¡Pero mi
percepción continuó fluyendo! La ancha superficie de la tierra, en muchas millas, en todo lo
que iba barriendo mi visión —que describía casi un semicírculo— se hizo tan transparente
como el agua más pura; y vi los cerebros, las vísceras y toda la anatomía de los animales que
estaban en ese momento o durmiendo o merodeando en los bosques del Hemisferio Oriental, a
cientos e incluso a miles de millas de la habitación en la que me encontraba haciendo estas
observaciones. (Andrew Jackson Davis, The Magic Staff [La varita mágica], 1876.)
60 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Ahora podemos ver por qué la hiperesfera total consiste en una serie
de esferas, esferas que se hacen más pequeñas a medida que nos
movemos ana o kata desde el espacio en que está el centro de la
esfera. Consideradas en conjunto, esta familia de esferas forma una
«hipersuperficie» tridimensional, análoga a la superficie
bidimensional de una esfera. La hipersuperficie de una hiperesfera
es una curva 3-D localizada en el espacio 4-D.
Éste es un concepto importante porque muchos científicos creen
que el espacio de nuestro Universo es, en realidad, la
hipersuperficie de una hiperesfera muy grande. Tratemos de
entender esto un poco mejor.
Ante todo, ¿no será la hipersuperficie de una hiperesfera
cuatridimensional, y no tridimensional? En realidad, no.
Consideremos la superficie de una esfera 3-D cualquiera, como el
planeta Tierra. Aunque la superficie está en realidad curvada en
tres dimensiones, alguien limitado a la superficie sólo tiene dos
grados de libertad de movimiento: este-oeste o norte-sur. Un
habitante de Planilandia que se deslice sobre la superficie 3-D de
una esfera sigue teniendo la sensación de estar en un espacio 2-D.
Sólo sucede que este espacio, de alguna manera, se curva sobre sí
mismo.
61 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Acertijo 3.3
A ver si puede usted completar esta tabla:
Límites Lados o Caras Sólidos
o aristas
vértices
Punto 1 0 0 0
Segmento 2 1 0 0
Cuadrado 4 4 1 0
Cubo
Hipercubo
Hiperhipercubo
Solución
Cubo 8 12 6 1
Hipercubo 16 32 24 8
Hiperhipercubo 32 80 80 40
Es muy fácil ver que el número de límites o vértices se
doblará cada vez que subimos a una dimensión. Pero ¿qué
sucede con los otros epígrafes del cuadro? ¿Cómo sabemos,
sin contar realmente las líneas de la figura 34, que el
hipercubo tiene 32 lados o aristas? La base de este
razonamiento es que un hipercubo se obtiene a partir de un
cubo en la posición inicial, moviéndolo una unidad ana y
colocando después el cubo en la posición final. El cubo
inicial y el final aportan cada uno 12 lados o aristas, y cada
uno de los ocho vértices del cubo traza una arista durante el
movimiento ana. Por tanto, 12 + 8 + 12 = 32. Un
razonamiento similar justificará los restantes epígrafes del
cuadro
62 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Consideremos ahora una pequeña hipermosca que puede moverse
en el hiperespacio, pero que debe mantenerse, exactamente, a cinco
pies del punto 0. Si la mosca se aleja cinco pies del punto 0 en
nuestro espacio, tiene, básicamente, tres clases de movimiento ante
ella: este-oeste o norte-sur (alrededor de una esfera de cinco pies
con centro en 0 de nuestro espacio), o un movimiento ana-kata
(combinado con un movimiento hacia 0 para mantener la distancia
de cinco pies).
Volveremos a la hiperesfera más adelante, pero ahora es tiempo de
mirar el hipercubo.
El hipercubo, también conocido como tesseract es, probablemente,
la estructura geométrica 4-D mejor conocida. Surge del siguiente
modo:
Comience con un punto y desplácelo una unidad hacia la derecha.
Esto da como resultado un segmento de línea unidimensional.
Ahora desplace el segmento de línea una unidad hacia abajo de la
página, lo que producirá un cuadrado bidimensional. Si
desplazamos el cuadrado una unidad fuera de la página
obtendremos un cubo tridimensional.
Figura 33. Desde el punto hasta el cubo.
63 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Ahora bien, en realidad no podemos encajar un objeto
tridimensional dentro de los límites bidimensionales de esta página.
La convención habitual, que hemos utilizado arriba, es representar
la tercera dimensión como una dirección diagonal a las otras dos.
¿Qué sucedería si usáramos la otra dirección diagonal como la
cuarta dimensión? Si desplazamos nuestra imagen del cubo una
unidad en esta «cuarta dimensión», obtenemos una imagen de un
hipercubo cuatridimensional. 13
La figura es bastante divertida de observar... Tiene cierta cualidad
de mandala. Si le interesa dibujarlo, observe que puede lograrse
construyendo un cuadrado en cada uno de los lados de un octágono
regular por su parte interior. Para obtener un octágono regular se
puede arrancar una señal de STOP de tránsito, pero es preferible
dibujarlo mediante la división de un círculo en ocho partes iguales.
13 La máquina no era nada extraordinario. Supongo que las cosas grandiosas son simples.
Había tres barras de aluminio que formaban ángulos rectos entre sí; cada una tenía un cilindro
y un émbolo y, desde allí salían palancas acodadas que se unían en un punto donde había una
especie de «junta universal» coronada por una gruesa estera de goma. Eso era todo...
De modo que Banza se puso en la estera de goma y Bookstrom le dio las instrucciones.
«Mueve este conmutador, un tope por vez. Eso te elevará siempre un grado. Mira alrededor cada
vez, hasta que lo consigas.»
Con el primer clic, Banza desapareció, como se esfuma la gente de repente en las películas.
Cladgett gimió y se retorció y luego se quedó quieto. Con otro clic, Banza reapareció, y en su
mano tenía unas gafas antiguas, del tipo quevedos, húmedas y cubiertas por una película
grisácea. Se las alcanzó a Cladgett que las cogió y murmuró algo.
«¿Te imaginas —susurró Banza—, estar de pie en el centro de una esfera y ver a tu alrededor
todos los órganos abdominales al mismo tiempo? Algo así, parecía, pero tampoco exactamente.
Por encima de mi cabeza había los espirales del intestino delgado. A la derecha, estaba el
intestino ciego, con las gafas junto a él, a mi izquierda, el sigmoide y los músculos ligados al
ilion, y debajo de mis pies, el peritoneo de la pared abdominal anterior. Pero, por alguna razón
estaba terriblemente mareado; no lo pude soportar mucho tiempo, aunque me habría gustado
permanecer dentro de él un rato más...» (Miles J. Breuer, The Appendix and the Spectacles [El
apéndice y las gafas], 1928.)
64 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 34. El hipercubo.
El hipercubo aparece como el «rastro» de un cubo que se mueve en
un espacio cuatridimensional. Un cubo aparece como el «rastro» de
un cuadrado que se mueve en un espacio tridimensional. Cualquier
cubo puede generarse de tres modos diferentes, según cuál de tres
pares posibles de cuadrados opuestos se considere que es la
posición «inicial» o la «final». El hipercubo comprende cuatro pares
de cubos. ¿Puede usted verlos todos?
Una manera diferente de dibujar un hipercubo se basa en la idea de
que si se mantiene junto a la cara un esqueleto de alambre de un
cubo, parecerá un cuadrado pequeño dentro de otro grande. De un
modo análogo, podemos representar un hipercubo dibujando un
cubo pequeño dentro de otro grande.
65 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 35. Cuadrados en un octágono.
La idea es que el cubo pequeño está «más lejos» en la dirección de la
cuarta dimensión.
Figura 36. Un cubo es un cuadrado en un cuadrado y un hipercubo es
un cubo en up cubo. (Dibujo del hipercubo en Geometry and the
Imagination [Geometría e imaginación] de D. Hilbert y H. Cohn-
Vossen.)
66 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
De manera sorprendente, una forma de hipercubo así se puede
producir si sumergimos una armazón cúbica dentro de una solución
de jabón y agregamos después una burbuja en el centro.
Otro modo de representar un hipercubo es desdoblando uno. Como
antes, razonamos por analogía. Si se corta alguna de las aristas de
un cubo de papel, se podrá extender el cubo, que se transformará
en una forma bidimensional de seis cuadrados unidos. Esto puede
llevarse a cabo esencialmente de once maneras diferentes.14
Si un hipercubo se corta del modo conveniente, puede desdoblarse y
«extenderse» en una estructura conexa tridimensional de ocho
cubos. Un desdoblamiento del hipercubo forma una especie de cruz
tridimensional.
14 «Bien. Ahora, escúchame; un tesseract tiene ocho lados cúbicos, todos en la parte exterior.
Ahora, mírame. Voy a abrir este tesseract como tú abres una caja cúbica de cartón, hasta que
está plana. De este modo podrás ver los ocho cubos.» Trabajando con rapidez, construyó cuatro
cubos y los apiló uno encima de otro, formando una torre inestable. Construyó entonces cuatro
cubos más y los colocó sobre las cuatro caras expuestas del segundo cubo de la pila. La
estructura osciló un poco al unirlos con las pellas de arcilla, pero se sostuvo: ocho cubos que
formaban una cruz invertida, una cruz doble, ya que los cuatro cubos adicionales sobresalían
en cuatro direcciones. «¿Lo ves ahora? Está apoyado en la habitación de la planta baja, los seis
cubos siguientes son las salas de estar y arriba de todo está tu estudio.»
Bailey lo contempló con más aprobación que a las otras figuras. «Al menos, puedo
comprenderlo. ¿Dices que es un tesseract, también?»
«Es un tesseract desdoblado en tres dimensiones. Para reintegrarlo a su estado original debes
plegar el cubo superior sobre el cubo inferior, doblar los cubos laterales hasta que se
encuentren con el cubo superior, y ya está. Por supuesto, debes hacer todos estos doblados a
través de la cuarta dimensión, de este modo, ni deformarás ni doblarás uno encima de otro,
ninguno de los cubos.»
Bailey estudió con más atención la tambaleante estructura. «Mira», dijo finalmente, «¿por qué
no te olvidas de todo esto de doblar esta cosa a través de la cuarta dimensión —de todos
modos, no podrás— y construyes una casa como ésta?». (Robert A. Heinlein, And He Built a
Crooked House [Y construyó una casa engañosa], 1940.)
67 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 37. Las once maneras de desplegar un cubo.
Salvador Dalí utilizó este hipercubo desdoblado como un crucifijo en
su pintura Christus Hypercubus de 1954. En su clásico cuento «And
He Built a Crooked House» («Y construyó una casa engañosa»),
Robert Heinlein describe una casa construida de acuerdo con este
diseño.
Figura 38. Una manera de desplegar un hipercubo.
68 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
La peculiaridad del cuento de Heinlein estriba en que se produce un
terremoto y la casa se pliega y se convierte en un hipercubo.
Como un último enfoque del hipercubo imaginemos un hipercubo
hueco de piedra, parecido a la celda de piedra de una prisión. ¿Qué
veríamos si esta prisión hipercúbica se moviera a través de nuestro
espacio?
Acertijo 3.4
La figura 38 muestra un hipercubo desplegado. Trate de
imaginar qué lados deben ser pegados si se desea que se
convierta otra vez en un hipercubo cuatridimensional. O sea,
¿qué caras deben pegarse a las caras del cubo inferior?
Solución
Crucifijo en cubo.
La cara de la base debe unirse con la cara superior y las
caras laterales del cubo inferior han de conectarse a las
69 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
cuatro caras abiertas de la parte principal. Es fácil de
visualizar si se considera el proceso análogo de plegar un
crucifijo para formar un cubo.
Bueno, ¿qué vería Cuadrado A si un cubo hueco de piedra se
moviera a través del plano de Planilandia? Al principio todo el suelo
sólido de piedra intersecaría su espacio, después habría cuadrados
huecos de piedra constituidos por las secciones transversales de las
paredes y, por último, habría la sección sólida de piedra de techo.
Por lo tanto, vería un cuadrado sólido, seguido por cuadrados
huecos, seguidos a su vez por un cuadrado sólido. De la misma
manera, si una celda de una prisión de Planilandia —un cuadrado
hueco de piedra— se moviera a través de Linealandia, los
linealandios verían un segmento sólido, después unos segmentos
huecos y, finalmente, otro segmento sólido.
Figura 39. Una celda de una prisión 2-D pasa a través de
Linealandia.
Acertijo 3.5
El volumen de un cubo de S cm de lado viene dado por la
70 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
fórmula S3. ¿Cuál cree usted que será la fórmula del
hipervolumen de un hipercubo de S cm de lado? O sea, ¿cuál
sería el hipervolumen de un hipercubo de 2 por 2 por 2 por
2?
Solución
La fórmula es S4 y el hipercubo específico mencionado
tendría un hipervolumen de 16 centímetros hipercúbicos.
Los griegos consideraban los números como magnitudes
geométricas específicas. Para una longitud dada S, S2 sería el
área de un cuadrado y S3 sería el volumen de un cubo.
Puesto que no tenían la noción de una cuarta dimensión,
casi no trabajaron con fórmulas o ecuaciones que implicaran
potencias superiores a 3. Sólo después del Renacimiento los
matemáticos se sintieron lo suficientemente seguros de su
álgebra para trabajar con ecuaciones de grado más alto de
un modo formal.
Si razonamos por analogía, no es difícil imaginar que si un
hipercubo hueco de piedra atravesara nuestro espacio, veríamos en
primer lugar un cubo sólido de piedra, luego una serie de cubos
huecos de piedra y, finalmente, un último cubo sólido de piedra. Los
ocho «cubos límite» sólidos del hipercubo aparecerían como dos
cubos sólidos que se verían al principio y al final y como seis
«rastros» de los suelos, muros y techos de los cubos huecos.
71 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 40. Escapando de una habitación cerrada.
El hipercubo hueco de piedra podría servir como celda de una
prisión en la que un hiperser, digamos un ángel, podría ser
encarcelado. Considere que la habitación en la que usted se
encuentra tuviera muros, suelo y techo sólidos de piedra. Ni
siquiera un ángel puede pasar a través de esa sólida piedra.
Normalmente, sin embargo, un ángel puede escapar de la
habitación desplazándose ana, sobre, y kata. Pero, si la habitación
de usted es sólo una sección transversal de un hipercubo de piedra,
cuando el ángel se desplace ana, no se encontrará en un espacio
vacío, sino que continuará dentro de una habitación con muros de
piedra. Si el ángel sigue su desplazamiento ana, irá a parar dentro
de uno de los cubos límite: una habitación sólida de piedra y le será
imposible moverse más allá.
Hasta aquí hemos discutido una serie de fenómenos
cuatridimensionales pero muchos lectores pensarán que aún falta
algo. No se desea sólo razonar sobre la cuarta dimensión, se desea
también verla de algún modo.
72 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 41. Sin escapatoria.
La mayor parte de lo que hemos aprendido hasta ahora sobre la
cuarta dimensión, ha sido mediante la utilización de analogías con
Linealandia y Planilandia. Y si bien las analogías son muy
instructivas, no es inusual experimentar las sensaciones que
describe P. D. Ouspensky en Tertium Organum.
«Hablando en general, el método de las analogías es martirizante.
Con ellas, se recorre un círculo vicioso. Ayuda a aclarar ciertas
cosas, y las relaciones de ciertas cosas, pero en lo esencial nunca
proporciona una respuesta directa de nada. Después de muchos y
largos intentos para analizar las dimensiones superiores con la
ayuda del método de las analogías, sientes la inutilidad de todos tus
esfuerzos, sientes que caminas a lo largo de un muro. Por tanto,
comienzas a experimentar simplemente odio y aversión por las
73 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
analogías y te convences que es necesario buscar por un camino
directo que te conduzca adonde necesitas ir.»
En el próximo capítulo, examinaremos un camino directo, aunque
algo peligroso, hacia la cuarta dimensión.
De un segmento a un tetraedro.
Acertijo 3.6
Los dos puntos situados uno en cada extremo de un
segmento de línea tienen la propiedad de estar a la misma
distancia uno de otro. Si nos movemos en un espacio 2-D,
podemos encontrar un tercer punto tal que esté a la misma
distancia de los dos anteriores. Los tres puntos, por
supuesto, son los vértices de un triángulo equilátero. En el
espacio 3-D podemos alejarnos del plano del triángulo y
encontrar un cuarto punto tal que esté a la misma distancia
de los tres anteriores. Estos cuatro puntos forman los
ángulos de una pirámide triangular, conocida también como
tetraedro. ¿Qué figura 4-D se obtiene si se continúa este
procedimiento y damos un paso más?
Solución
74 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
El pentaedroide. (De Geometry and Imagination de D. Hilbert y
S. Cohn-Vossen)
Si nos introducimos en el espacio 4-D, es posible que
encontremos un quinto punto (al movernos ana desde el
centro del tetraedro), de manera que los cinco puntos estén a
la misma distancia uno de otro. Estos cinco puntos son los
vértices del llamado pentaedroide.
Al mirar la figura, debemos imaginar que el punto central
está en realidad un poco más alejado en la cuarta dimensión,
de modo que todos los lados son realmente de la misma
longitud.
Del mismo modo que un triángulo está formado por tres
segmentos de recta y el tetraedro por cuatro triángulos, el
pentaedroide está formado por cinco tetraedros. ¿Puede
usted verlos todos?
75 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Capítulo IV
A través del espejo
La cuarta dimensión es esencialmente una idea moderna, no muy
anterior a mediados del siglo XIX. Aunque siempre ha existido la
abstracta noción de un mundo superior, el concepto científico de
una cuarta dimensión geométrica tardó en desarrollarse.
El primer filósofo que abordó con seriedad la idea de unos espacios
de dimensiones superiores fue el gran Immanuel Kant (1724-1804).
En uno de sus primeros ensayos escribió con vehemencia sobre
estos espacios: «Una ciencia de todas estas posibles clases de
espacio sería, sin duda, la empresa más elevada que el raciocinio
finito podría emprender en el campo de la geometría... Si es posible
que existan regiones con otras dimensiones, es muy probable que
Dios las haya creado en alguna parte.»
Más adelante, Kant propuso un famoso acertijo que está relacionado
con la idea de la cuarta dimensión: Si todo el espacio estuviera
vacío, con excepción de una sola mano humana, ¿tendría sentido
decir que la mano es, específicamente, una mano derecha? Por
supuesto, la respuesta es no. El concepto de «izquierda» y «derecha»
carece de significado en un espacio vacío.
Para comenzar a entender por qué, vamos a imaginar un gran cartel
de plexiglás que fuese el anuncio de una quiromántica, la famosa
adivina Mom Oxo. El contorno y las líneas de la mano están
dibujados sobre el plexiglás transparente. Ahora bien, si se mira el
cartel desde un lado se verá una palma derecha, pero, si se mira
76 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
desde el otro lado, se verá una palma izquierda. Una vez nos damos
cuenta de que es posible mirar desde afuera el plano bidimensional
del anuncio, vemos que no tendría sentido decir que la mano es la
derecha.
Figura 42. La mano de Kant para la quiromántica Mom Oxo.
Lo mismo es válido para el espacio tridimensional. Según de qué
«lado» cuatridimensional se mire, una mano puede parecer la
izquierda o la derecha. Otra manera de exponer esto, es decir, que
una mano izquierda puede transformarse en una mano derecha si
la elevamos al espacio cuatridimensional y «le damos la vuelta».15
15 ¿Qué puede ser más similar en todos los aspectos y en cada una de sus partes más
semejante a mi mano y a mi oreja que sus imágenes en el espejo? Y, sin embargo, no puedo
poner la mano que se ve en el espejo en lugar de su original, dado que ésta es una mano
derecha, pero en el espejo, es una mano izquierda, y la imagen o reflejo de la oreja derecha es
una oreja izquierda y nunca una de ellas podría reemplazar a la otra. No hay, en este caso,
ninguna diferencia interna que nuestro entendimiento pueda definir sólo por el pensamiento.
77 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Vamos a escenificar esta situación en términos de Cuadrado A. Al
final de Flatland, el viaje de Cuadrado A a la tercera dimensión
termina con una gran discusión entre él y Esfera A. Cuadrado A,
razonando por analogía, llega a la conclusión de que debe existir un
mundo cuatridimensional más allá del espacio 3-D de la esfera, y
pide que le lleve allí. Pero, en este caso, como ocurre a veces, el
alumno ve más lejos de lo que nunca se había atrevido a llegar el
maestro. La Esfera se siente molesta y al final se enfada ante la
insistencia del Cuadrado de que debe existir una «Pensilandia»
cuatridimensional, más allá de Linealandia, Planilandia y
Espacilandia. Y, mientras el Cuadrado parlotea, soñando con
dimensiones más y más altas, la Esfera pierde la paciencia y el viaje
termina:
Mis palabras fueron interrumpidas de pronto por un estrépito fuera,
y otro simultáneo dentro de mí, que me impulsó a través del espacio
a una velocidad que impedía hablar. ¡Abajo! ¡abajo! ¡abajo!
Descendía velozmente y supe que mi destino era el regreso a
Planilandia. Tuve una visión fugaz, una última e inolvidable visión
de ese nivel yermo e insípido —que sería, de nuevo, mi Universo— y
que se extendía ante mi ojo. Después, una oscuridad. Y, por último,
un devastador fragor de truenos. Cuando volví en mí era, de nuevo,
un Cuadrado común reptante, en mi Estudio en casa, y oía a mi
Mujer que se acercaba.
No obstante, como los sentidos nos indican, las diferencias son internas, ya que, a pesar de su
completa similitud e igualdad, la mano izquierda no puede encerrarse en los mismos límites
que la derecha (no son congruentes); el guante de una mano no puede usarse en la otra. ¿Cuál
es la solución? (Immanuel Kant, Prolegómenos a toda metafísica futura que haya de presentarse
como ciencia, 1783.)
78 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Ahora, por supuesto, Cuadrado A quiere contar a todo el mundo sus
revelaciones, pero —sorpresa, sorpresa— en Planilandia es ilegal
hablar de dimensiones superiores. El Cuadrado trata de refrenarse,
pero, finalmente, en una reunión de la Sociedad Especulativa Local:
Entonces, me olvidé de mí mismo y comencé a relatar con detalle
todo mi viaje por el Espacio con la esfera... Al principio, en realidad,
fingí que describía las experiencias de una persona ficticia, pero mi
entusiasmo pronto me obligó a abandonar todo disimulo y, por
último, en una perorata ferviente, exhorté a todos los que me
escuchaban a despojarse de los prejuicios y transformarse en
creyentes de la Tercera Dimensión.
¿Es necesario decir que fui arrestado de inmediato y llevado ante el
Consejo?
Se declara culpable a Cuadrado A y se le condena a prisión
perpetua. A medida que pasa el tiempo, encuentra cada vez más y
más difícil pensar en la tercera dimensión. Edwin Abbott termina su
Flatland con esta nota sombría, es decir, con el Cuadrado cada vez
más deprimido después de haber cumplido siete años de su
sentencia.
El año 1984 fue el centenario de la publicación de Flatland. Tengo el
placer de informar que Cuadrado A se encuentra vivo y lleno de
vigor. Pero no sólo está vivo, sino que también ha accedido a
transmitir un relato de sus aventuras posteriores. Citaré algunas de
mis notas sobre The Further Adventures of A Square (Las aventuras
posteriores del Cuadrado A) en lo que resta de libro. Comenzaré por
citar los primeros dos párrafos ahora y luego extractaré algunas
79 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
partes que están relacionadas con los problemas de izquierda y
derecha.
«Ha transcurrido todo un siglo desde la última vez que me
comuniqué con vosotros, feliz raza de Espacilandia. Mi salud, que
en determinado momento se debilitó, es, de nuevo, inmejorable.
Lejos de estar languideciendo en la prisión, ahora soy un respetado
Profesor de Teología. El nuevo Círculo Jefe, alienta a las Masas a
adorar a los Seres del Espacio Superior como a Ángeles y Dioses. Y
mis asistentes avanzan de manera incesante hacia una teoría
matemática de muchas Dimensiones.
»Mi especial Revelación, en otro tiempo tan secreta, experimenta
ahora una aceptación general quizá demasiado grande entre el
Vulgo y un análisis demasiado erudito entre los Doctos. No debemos
olvidar nunca el hecho de que el Espacio Superior es un camino
majestuoso hacia lo que está más allá de toda imaginación. Al que
tiene oídos, dejadle escuchar.
Figura 43. El Cubo A visita al Cuadrado A.
80 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 44. El Cuadrado A da la vuelta.
»Al principio creí que el intruso era otro Cuadrado como yo. Pero, al
percibir su Perímetro, descubrí algo por completo anómalo: no tenía
ojo. Pensé en consolarlo y tuvo lugar la siguiente conversación.
»Yo. ¿Te han encarcelado por Ciego? ¿Y por qué en mi celda?
»Intruso: ¿Encarcelado? Ni en sueños, Cuadrado. Soy un Cubo de
Espacilandia. Encantado de conocerte.
»Yo. ¡Oh, bendita Providencia! ¿Es posible? Pero, ¿qué ha sido de mi
antiguo Mentor, la Esfera?
»Cubo: La Esfera no importa ahora, Cuadrado. Si lo hubiera deseado
te hubiera liberado hace mucho tiempo. ¿Qué parte de tu condena
has cumplido?
»Yo. ¿Preguntas cuánto hace que estoy en prisión? Setenta años, mi
Señor. Solía preguntarme, es verdad, por qué Esfera A no me había
elevado fuera de mi celda. Pero, si escapo, el Consejo me encerrará
de nuevo, o tal vez, dispondrá algo peor que eso.
81 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
»Cubo: No te preocupes. He estado pensando qué podía hacer por ti.
Cubo y Cuadrado, armonizan entre sí, ¿de acuerdo? Mi idea es
hacerte algo que pruebe que hay una tercera dimensión.
»Yo: El sentido de tus palabras es oscuro para mí, mi Señor.
»Cubo: Bueno, comprueba esto, primo.
»El Cubo se abalanzó sobre mí y me cogió de un ángulo con la boca.
Sentí una extraña sensación de giro alrededor de mi centro y luego
todo quedó en calma.
»El Cubo había desaparecido y yo estaba en mi celda, sin embargo...
todo resultaba diferente, todo estaba como si lo viera en un espejo.
Mareado y confundido, me quedé dormido y soñé con Linealandia.»
En su sueño sobre Linealandia, Cuadrado A imagina que habla otra
vez con el rey de Linealandia, un segmento con una voz de bajo en
su extremo izquierdo y una voz de tenor en su extremo derecho. Con
el deseo evidente de perturbar al rey. Cuadrado A llega hasta
Linealandia y le da un capirotazo que lo hace girar alrededor de su
punto central. Los demás linealandios oyen que el rey suena
extraño: se ha convertido en su propia imagen en el espejo.
Enfurecidos, atacan al rey y lo destrozan.
Figura 45. El rey de Linealandia da una vuelta de campana.
Cuando Cuadrado A despierta a la mañana siguiente, todo parece
aún al revés. Y el guardia que trae el desayuno, echa una ojeada a
82 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
nuestro amigo y comienza a chillar. Es muy cierto, el enloquecido
Cubo ha volteado a Cuadrado A, haciéndolo girar en tomo de su eje
central.
Figura 46. Espejo de Planilandia.
Usualmente, si un planilandio tiene su ojo en el lado norte, su boca
mira al este. Pero ahora, Cuadrado A es lo opuesto.
Era un cuadrado vuelto por completo al revés.
Se reunió el Consejo, sentenció que Cuadrado A era un «objeto de
horror para los dioses», y decidió ejecutarlo.
Volveremos a las aventuras de Cuadrado A en seguida, pero
detengámonos un momento y preguntémonos cómo sería que nos
«dieran vuelta» en la cuarta dimensión. Se diría que un ser 4-D
puede trastocarle a usted en su propia imagen en el espejo,
girándole en la cuarta dimensión, alrededor de un plano que cortara
su cuerpo en sentido longitudinal, pongamos por caso, el plano que
pasa por la punta de su nariz, su ombligo y su espina dorsal. Ese
plano de su cuerpo permanecerá en nuestro espacio. Su mitad
derecha se trasladará ana, vamos a decir, y su mitad izquierda se
trasladará kata. Las dos mitades se trasladarán, en sus espacios
83 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
paralelos, alrededor del plano de rotación y luego, volverán a
nuestro espacio. La rotación alrededor de un plano es difícil de
imaginar para nosotros... Pero, recordemos sólo lo incomprensible
que es para un planilandio considerar la rotación alrededor de una
línea.
Mientras estuviéramos en el proceso de rotación tendríamos,
realmente, un aspecto muy extraño, porque todo lo que
permanecería de nosotros en nuestro espacio sería una sección
transversal, algo así como un tejido cortado con micrótomo. Si nos
movieran arriba y abajo, en ángulos rectos a nuestro espacio, los
demás podrían ver cada una de nuestras secciones transversales a
su vez y tendrían así un verdadero conocimiento 3-D de nuestro
funcionamiento interno.
Acertijo 4.1
Un cubo que interseca un plano perpendicularmente forma
una sección transversal cuadrada. ¿Es posible colocar un
cubo de modo que al intersecar un plano la sección sea
triangular? ¿Cómo? ¿Qué otras formas de secciones
transversales puede tener un cubo?
Solución
84 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Secciones transversales de cubos. (De A Primer of Higher
Space de Claude Bragdon.)
En sección transversal, un cubo puede parecer un cuadrado,
un triángulo rectángulo o un hexágono, como se ilustra en
un dibujo de Claude Bragdon.
En realidad, el instrumento de diagnóstico que se conoce como TAC
(Tomografía Axial Computadorizada), consiste en un proceso
semejante a éste: la construcción de un modelo 3-D del cuerpo por
medio de una serie de secciones transversales de rayos X.16
16 Lo que parecía ser una fina rodaja de la morcilla más grande del mundo, apareció en el
centro del panel. Vernor hizo un ademán... atraído por la curiosidad pero, al mismo tiempo,
repelido por el miedo. «¿Eres tú, Mick? No tienes buen aspecto.»
La forma de la rodaja cambió gradualmente, hasta que, por último, lo que parecía ser una
silueta animada flotó ante Vernor. Era como un recorte de un hombre, delgado, delgado como
un papel y coloreado de diferentes tonos... un diseño extraño de colores que cambiaban. De
pronto, Vernor se dio cuenta de que estaba viendo una sección transversal de Mick Stones. Era
como si alguien hubiera partido a Mick por la mitad, del centro del frente al centro de la
espalda, con una enorme y afilada navaja de afeitar y después hubiese cortado una rodaja muy
fina para agitarla delante de Vernor.
La sección transversal ondeó levemente y entonces Mick Stones reapareció en el panel. Parecía
encontrarse bien, pero tenía un aspecto extraño, distorsionado. Extendió su mano izquierda
hacia Vernor, tranquilizador. «Es estupendo aquello...» Pero fue interrumpido por una violenta
explosión delante de su rostro.
De pronto, los mecanismos de Vernor funcionaron. «¡Atrás!», gritó. «¡Estás vuelto al revés! ¡Estás
formado por antimateria, ahora!» Por eso Mick parecía extraño; había sufrido una inversión en
el hiperespacio y había regresado como su imagen en el espejo. Lo que significaba que cada una
de sus partículas era la imagen de la partícula reflejada en el espejo, antimateria. (Rudy
Rucker, Spacetime Donuts [Donuts espacio-temporales], 1981.)
85 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 47. Antes y después.
Por misteriosa que pueda parecer la rotación cuatridimensional que
nos transforma en una imagen igual a la que nos refleja el espejo, es
posible, en realidad, observar esta rotación mientras se produce,
como veremos en seguida. El método, que permite una genuina
penetración en la cuarta dimensión, tiene que ver con el Cubo A.
Figura 48. El Cubo A.
El Cubo A, como se habrá podido notar, tiene rasgos típicamente
esquizoides. La mitad derecha de su rostro, que está controlada por
el cerebro izquierdo, analítico y sociable, tiene una sonrisa amistosa
86 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
y un preciso ojo triangular. La mitad izquierda de su rostro,
controlada por su cerebro derecho, oscuro e intuitivo, tiene una
expresión poco firme y un ojo redondo errante. Es evidente que el
Cubo A y su imagen en el espejo son totalmente distintos. El Cubo A
tiene su ojo triangular en el lado derecho, pero tiene el ojo
triangular en el lado izquierdo.17
Del mismo modo que, por más que Cuadrado A se deslizara sobre
su plano en todos los sentidos, nunca hubiera podido transformarse
en su imagen en el espejo, ninguna contorsión 3-D que realice el
Cubo A podrá transformarlo en . Pero, como descubrió el
matemático August Ferdinand Möbius, en 1827, es, en efecto,
posible transformar un objeto 3-D en su imagen en el espejo por
medio de una rotación apropiada a través del espacio
cuatridimensional.
17 Es de lamentar que la aversión que Plattner sentía por la autopsia pueda aplazar, quizá para
siempre, la prueba positiva de que todo su cuerpo tenía sus lados izquierdo y derecho
trastrocados. Sobre este hecho se asienta principalmente la credibilidad de este relato. No hay
manera de coger a un hombre y trasladarlo de aquí para allá en el espacio, al menos del modo
en que la gente común entiende el espacio, y que esto tenga como resultado que sus lados se
han invertido. Hágase lo que se haga, su izquierda seguirá siendo su izquierda, y su derecha,
su derecha. Por supuesto, se puede hacer esto con algo perfectamente plano y delgado. Si se
corta una figura de papel, cualquier figura que tenga un lado izquierdo y un lado derecho, se
puede cambiar sus lados sólo con levantarla y darle la vuelta. Pero, con un sólido es diferente.
Los teóricos matemáticos nos dicen que el único modo en que los lados izquierdo y derecho de
un cuerpo sólido pueden cambiarse es sacar ese cuerpo del espacio que conocemos —o sea,
sacarlo de la existencia ordinaria— y darle vuelta en algún lugar fuera del espacio. Esto resulta
un poco abstruso, sin duda, pero cualquiera que tenga algún conocimiento de la teoría
matemática, le asegurará al lector, que es cierto. Para decirlo en lenguaje técnico, la curiosa
inversión de los lados izquierdo y derecho de Plattner es una prueba de que había salido de
nuestro espacio y había accedido a lo que se denomina la Cuarta Dimensión, y que luego
regresó a nuestro mundo. A menos que prefiramos consideramos víctimas de una invención
elaborada y sin motivo, tendremos que aceptar que esto ha ocurrido. (H. G. Wells, The Plattner
Story [La historia de Plattner], 1896.)
87 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Aunque resulte muy sorprendente, es en realidad posible para
nuestras mentes realizar tal rotación. Muchos lectores estarán
familiarizados con el «diagrama invertible del cubo», conocido
también como el cubo de Necker. Si se mira fijamente el dibujo del
armazón de un cubo, durante un cierto tiempo, la interpretación 3-
D mental de la figura oscila, hacia atrás y hacia delante, entre dos
de las versiones que se muestran. Si tiene usted dificultad en lograr
que la figura «haga» esto, puede ayudarle el acto de fijar su atención
cerca del centro del dibujo y tratar, mentalmente, de «empujar» o
«tirar» de uno de los vértices.
Figura 49. El Cubo A y su imagen en el espejo.
Lo que hace tan importante la inversión del cubo de Necker es el
hecho de que las dos interpretaciones 3-D posibles del dibujo del
armazón original son, en realidad, imágenes en el espejo una de
otra.
88 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 50. El Cubo A de Necker y sus dos interpretaciones.
Podemos ver esto con claridad si dibujamos los rasgos del Cubo A
sobre el cubo de Necker e imaginamos que el cuerpo del Cubo A es
transparente. Si suponemos que los rasgos están en el lado del cubo
más cercano a nosotros, estamos viendo, exactamente, el Cubo A.
que tiene un ojo triangular a la derecha. Pero, si suponemos que los
rasgos están en el lado del cubo más alejado de nosotros, entonces,
estamos viendo la parte posterior del , la imagen en el espejo
del Cubo A, que tiene un ojo triangular en el lado izquierdo. Si el
Cubo A es transparente, la ambigua figura original puede verse ya
sea como el Cubo o la imagen del Cubo en el espejo.
Figura 51. El Cubo A se transforma en el ║ ╒╓╔╕.
89 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
¿Puede Kilroy ver el insecto?
Acertijo 4.2
Tenemos aquí una ilusión notable del tipo Necker. ¿Puede el
hombrecillo ver el insecto, o no?
Solución
Esta ilusión me la envió Orville L. Parrinello, de Brazoria,
Texas. Al principio es un poco difícil de entender, pero la idea
básica es que si se deja que la «escalera» se invierta hacia
delante y hacia atrás, el insecto será alternativamente visible
en el suelo frente a Kilroy, o estará escondido en el techo del
espacio detrás de Kilroy. La ilusión es interesante en
particular ya que plantea la idea de que la realidad objetiva
de Kilroy no es inmutable en absoluto. ¿Qué les parecería si
los hechos de nuestras vidas, que parecen ser tan concretos,
dependieran por completo de la manera como los miramos?
Lo importante de esto es que, el tipo de reordenamiento que se
produce cuando el cubo de Necker se invierte, es equivalente a una
rotación a través de la cuarta dimensión. Todo esto sucede tan
rápido que es difícil de captar, pero si se observa durante un
tiempo, se comenzará a sentir que, quizá, se está obteniendo un
90 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
atisbo de la cuarta dimensión. A propósito, el dibujo del hipercubo,
es particularmente interesante de examinar en términos de la
inversión del cubo de Necker. Mírelo fijamente, como si fuese un
mandala, y el dibujo comenzará a bullir de actividad haciendo lo
posible para transformarse en algo hiperdimensional.18
Figura 52. El Hipercubo.
18 ¿El Paraíso? Lo he experimentado recientemente.
El Paraíso debe consistir en la supresión del dolor. Esto significa, de algún modo, que vivimos
en el Paraíso mientras no experimentamos dolor. Y ni siquiera lo sabemos.
La gente feliz y la desgraciada viven en el mismo mundo, ¡y ni siquiera lo saben!
Tengo la sensación de que durante los últimos meses he estado caminando alrededor de mi
propia vida en un misterioso y fantástico laberinto y, ahora, he vuelto exactamente al mismo
lugar donde comencé. Pero, como me he movido fuera de las dimensiones normales, derecha e
izquierda, de algún modo, se han permutado. Mi mano derecha es ahora la izquierda, mi mano
izquierda, la derecha.
He vuelto al mismo mundo y ahora lo veo como si fuese feliz.
Los fragmentos de pintura desprendidos de la puerta son parte de una hermosa y enigmática
obra de arte. (Lars Gustafsson, The Death of a Beekeeper [La muerte de un apicultor], 1978.)
91 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Una versión especialmente dramática del cubo de Necker puede
lograrse si doblamos el modelo de Cubo A de Necker representado
en la figura 53. Cuando está doblado, el papel tiene la forma de
, tal como se ve desde la parte interior de su cabeza-ahuecada.
Después que la inversión de Necker «tira» el vértice hacia usted,
tiene el aspecto que debería tener el Cubo A. Pero, cuando rompe
usted la ilusión (abriendo el otro ojo o alejando el modelo lo
suficiente como para que se le vea la parte posterior), entonces la
cosa «cae» a través de la cuarta dimensión y vuelve a la forma de
cabeza-ahuecada .
Figura 53. Diseño del Cubo A de Necker. Trace la figura.
1. Recórtela.
2. Dóblela por la línea AC y después por la línea DE. Cada vez
debe hacerlo plegando las superficies una encima de otra.
3. Corte de A a B.
92 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
4. Deslice uno de los «cuadrados» superiores detrás del otro para
formar algo como la esquina de una habitación donde las
paredes se encuentran con el techo. Ahueque la mano derecha y
ponga en ella el objeto.
5. Cierre un ojo y mire fijamente la esquina. «Tire» de la esquina
hasta que la inversión del cubo de Necker se produzca.
6. Una vez que el objeto está firmemente vuelto al revés, trate de
mover su mano.
7. Si tiene dificultad en obtener esta ilusión, asegúrese de que el
modelo está iluminado de manera uniforme (de modo que las
sombras no proporcionen indicaciones de profundidad) y
asegúrese de que lo mantiene quieto hasta que se produzca la
inversión de Necker.
Una vez el cubo se ha invertido, parece moverse de un modo
anormal. Si lo tiene en inversión y lo mece en su mano, parecerá
mantenerse en el aire y oscilar en el sentido opuesto en que se
mueve su mano. Se obtiene un efecto aún más notable si se pone el
cubo hacia abajo o si se pega en la pared y luego se invierte. Ahora,
si le es posible mantenerlo en inversión mientras mueve la cabeza
alrededor, verá que el cubo, aparentemente, gira también como si
mantuviera la vista fija en usted.19
19 «En la vida física real puedo dar la vuelta tan simple y velozmente como cualquiera. Pero,
mentalmente, con los ojos cerrados y mi cuerpo inmóvil, soy incapaz de cambiar de una
dirección a otra. Alguna célula giratoria de mi cerebro no funciona. Puedo hacer trampas, por
supuesto, dejando a un lado la instantánea mental de una perspectiva y, pausadamente, elegir
el paisaje opuesto para el regreso a mi punto de partida. Pero, si no hago trampas, algún tipo
de abominable obstáculo, que me enloquecerá si persisto, me impide imaginar el giro que
93 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Acertijo 4.3
Contemplar un cubo de Necker nos puede ayudar a
reflexionar acerca de la cuarta dimensión. ¿Puede usted
imaginar una Ilusión de Necker de Planilandia que Cuadrado
A pueda utilizar para ayudarse a considerar la tercera
dimensión?
Solución
¿Es éste el Cuadrado A o el ?
Si Cuadrado A fuera transparente, podría parecer vuelto al
revés cuando se le mira de canto, del mismo modo que el
Cubo A transparente se invierte en la figura 51. La inversión
podría parecer como si se hubiera tirado del Cuadrado «a
través de sí mismo», como un guante izquierdo puede
transformarse en un guante derecho si se le da la vuelta.
Debo aclarar que mi modelo se basa en un diseño similar de Jerry
Andrus, un brillante ilusionista que vive en Albany, Oregón. Andrus
da el nombre de Parabox a su modelo invertible.
transforma una dirección en otra directamente opuesta. Estoy destrozado, llevo todo el mundo
sobre mis espaldas en el proceso de tratar de visualizar mi viraje y que me permita ver en
términos de “derecho” lo que veo como “izquierdo”, y viceversa.» (Vladimir Nabokov, Look at the
Harlequins [Mira a los arlequines], 1974.)
94 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Mirar demasiado tiempo con fijeza el Neck-A-Cubo antes de irse a
dormir puede ocasionar sueños desagradables. Aunque la cuarta
dimensión es de gran interés teórico y filosófico, hay algo en ella que
resulta alarmante y que puede descarriar la mente cuando
comienza a hacerse demasiado real. Recuerdo, en particular, una
serie de sueños que tuve en 1976, poco después que llegué a
entender que izquierda y derecha son conceptos tan relativos como
arriba y abajo o delante y detrás.
En estos sueños, caminaba por una calle con alguien a cada lado —
mi mujer, Sylvia, digamos, a mi izquierda y mi amigo Greg a mi
derecha. Yo me trasladaba fuera de mi cuerpo y observaba a los tres
desde alguna distancia, primero desde un punto de nuestro espacio
y después desde un punto exterior del espacio. Lo que me
sorprendía era que según desde qué mitad del hiperespacio estuviera
observando, el orden de las tres personas era Sylvia-Rudy-Greg, o
Greg-Rudy-Sylvia. En mi sueño de caminar por la calle, comenzaba
a interiorizar esta sustitución y toda la ciudad a mi alrededor
oscilaba entre ella misma y su propia imagen en el espejo. Algunas
mañanas me despertaba convencido que yo y todo el Universo
habíamos sido reemplazados por nuestras imágenes en el espejo
durante la noche. El día más terrible fue cuando me senté en la
cama y, en efecto, observé cómo la inversión se producía: toda la
habitación, los muebles y las demás cosas, de un modo
ingobernable se transformaban en su imagen en el espejo. Pero, por
supuesto, no pude probar nada... yo también me había dado la
vuelta.
95 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Después de estas experiencias, me he preguntado a menudo si
existirá un hecho objetivo que pueda correlacionarse con la
sensación que a veces se tiene de que el mundo se ha transformado
en su propia imagen en el espejo. Una idea posible que me venía a
la mente es que una persona podría tener un componente mental 4-
D que se proyectara fuera del cerebro y en el hiperespacio. Si este
material «hipercerebral» pasara de estar primordialmente situado en
el lado, digamos, ana a estarlo primordialmente en el lado kata,
tendría justificación decir que el mundo ha cambiado, del mismo
modo que cambia el dibujo de la palma de la mano de la figura 42
cuando un observador se mueve de uno a otro lado.
Algunas veces me siento tan confuso respecto de lo que es izquierda
y derecha que de lo único que estoy realmente seguro es de qué está
junto a qué. Tengo esta sensación cuando voy a Inglaterra... o,
simplemente, cuando veo una película inglesa... donde todos
circulan por el lado izquierdo del camino. Se produce un caso muy
común de confusión izquierda-derecha si se nos ocurre examinar
los dientes frente al espejo mientras pasamos la lengua por ellos.
Muy pronto, izquierda y derecha pueden llegar a confundirse sin
remedio. Charles Hinton, sobre el que hablaremos en el próximo
capítulo, creía que inducir de manera deliberada este tipo de
confusiones sobre izquierda y derecha, era el mejor modo de llegar
al pensamiento cuatridimensional.
96 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Capítulo V
¿Fantasmas del hiperespacio?
El espiritismo, es decir, la creencia de que los espíritus de los
muertos están cerca y deseosos de ponerse en contacto con
nosotros, nunca ha sido tan popular como a finales del siglo XIX.
Desde Estados Unidos hasta Inglaterra y Europa, los aficionados o
los médiums profesionales, organizaban sesiones espiritistas. Un
grupo de personas se sentaban alrededor de una mesa en una
habitación casi a oscuras, el o la médium gemía y murmuraba y,
entonces, los espíritus se manifestaban.
¿Y qué hacían los espíritus? Hacían ruidos: daban golpes secos
sobre la mesa. Movían cosas: hacían girar y balancear la mesa y, en
ocasiones incluso la levantaban en el aire. Enviaban mensajes: con
frecuencia haciendo que un trozo de lápiz garabateara algunas
palabras en una pizarra, debajo de la mesa. Se materializaban en
forma de nieblas blancas o. algunas veces, en forma de manos de
los propios espíritus que aparecían en el borde de la mesa.
Desde sus inicios, los médiums espiritistas estuvieron, por
supuesto, bajo graves sospechas de fraude. La gente desea tanto
creer en una vida después de la muerte que sus relatos de lo que
experimentaban en una sesión no son muy dignos de confianza. La
acumulación de anécdotas, por pintorescas que sean, nunca
pueden reemplazar a una verdadera investigación científica. Los
pocos científicos que creían en el espiritismo comenzaron a buscar
97 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
algún tipo de teoría sólida que apoyara su creencia en los
fantasmas.
De un modo abstracto, parecen existir dos posibilidades con
respecto a la presencia de los espíritus. O están en nuestro espacio,
pero de un modo muy insustancial, o están por completo fuera de
nuestro espacio. La idea de los espíritus como formas tenues en
nuestro espacio fue popular entre los primeros espiritistas, que
sostenían que los espíritus estaban constituidos de «ectoplasma» o,
aún más concretamente, de «energía vibratoria». En este punto
surgía una dificultad, ya que si los espíritus eran tan
insustanciales, ¿cómo podían hacer cosas como levantar una
pesada mesa de sesiones?
Figura 54. Fuerzas ocultas.
Esta dificultad no surge si consideramos los espíritus seres sólidos
y con sustancia, pero, en este caso, como es natural, se presenta la
98 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
cuestión de por qué no los percibimos si son, en verdad, tan sólidos.
La respuesta a esto es afirmar que la morada de los espíritus está,
de algún modo, fuera de nuestro espacio.
Figura 55. Cuerpo y alma.
¿Qué ventaja tiene considerar que viven fuera del espacio? Podría
tenérseles infinitamente alejados, pero, entonces se tendría el
problema de cómo pueden llegar hasta nosotros con tanta rapidez
cuando son convocados por un médium. Una explicación mucho
más satisfactoria es decir que los espíritus viven en la cuarta
dimensión.20
20 1. Desde el punto de vista físico, las almas de los muertos caen bajo la servidumbre de
algunos seres vivos que se llaman médiums. Estos médiums constituyen, al menos hasta el
presente, una clase no demasiado extendida y parecen ser casi exclusivamente
norteamericanos. Bajo sus órdenes, las almas de los difuntos realizan hazañas mecánicas que
poseen en todo respecto el carácter de la más absoluta inutilidad. Dan golpes, levantan mesas y
sillas, mueven camas, tocan la armónica y hacen otras cosas similares.
99 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
El atractivo de esta idea es que los espíritus están totalmente fuera
de nuestro espacio material normal, aunque, no obstante, están... al
mismo tiempo... junto a nosotros, esperando a sólo unos pocos
centímetros ana o kata. Si bien la idea de los espíritus como seres
4-D gozó de su mayor popularidad en el siglo XIX, ya había sido
insinuada unos doscientos años antes por el platónico Henry More
(1614-1687) de Cambridge. Al igual que los espiritistas científicos,
More se oponía a la idea de que los espíritus, los ángeles y las
formas platónicas pudieran existir como abstracciones
insustanciales. Él creía que si existían realmente, debían ocupar
algún espacio. No obstante, si el alma de una persona ocupa algún
lugar, se plantea la cuestión de cómo puede caber en el cuerpo
físico sólido de una persona. En 1671, More sugirió que los espíritus
debían ser cuatridimensionales. Expresó esto en términos de una
cualidad oculta que denominó spissitude, que significa algo así
como «densidad de sustancia». Su idea parece haber sido que las
diferencias entre cuerpos físicos idénticos de una persona viva y
una persona muerta estribarían en el hecho de que el cuerpo vivo
tendría más spissitude, y que este componente sería físicamente
imposible de observar porque correspondería a un cierto
hiperespesor en la dirección de la cuarta dimensión.
2. Desde el punto de vista intelectual, las almas de los muertos entran en una condición que, si
hemos de juzgar por las producciones que consignan en las pizarras de los médiums, debe ser
calificada de muy lamentable. Estas escrituras pertenecen por completo a la categoría de la
imbecilidad; carecen de todo contenido.
3. Lo más favorecido, por lo visto, es la condición moral del alma. De acuerdo con el testimonio
que poseemos, de su carácter sólo puede decirse que es inofensivo. Los espíritus, de la manera
más educada, se abstienen de comportamientos bárbaros, tales, por ejemplo, como destruir los
doseles de las camas. (Wilhelm Wundt, Espiritismo, una cuestión llamada científica, 1889.)
100 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
La persona que verdaderamente popularizó la noción espiritista de
los fantasmas procedentes de la cuarta dimensión, fue Johann Karl
Friedrich Zöllner (1834-1882). Zöllner fue profesor de astronomía en
la Universidad de Leipzig, la misma universidad donde August
Möbius descubrió, en 1827, que es posible convertir un objeto en su
imagen en el espejo por medio de una rotación hiperespacial, y
también la misma universidad en la que Gustav Fechner escribió,
en 1846, su ensayo Por qué el espacio tiene cuatro dimensiones.
Zöllner se interesó en el espiritismo después de un viaje que realizó
a Inglaterra, en 1875, donde visitó a William Crookes, inventor del
tubo de rayos catódicos.
Figura 56. El cordel de Zöllner, antes y después.
Crookes estaba muy comprometido con el espiritismo y fue el
defensor del médium norteamericano, Henry Slade. Cuando la
estancia de Slade en Inglaterra terminó en un arresto y posterior
declaración de culpabilidad por fraude, el médium fue a ver a
Zöllner, que esperaba ansiosamente a alguien que le ayudara a
101 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
demostrar que los espíritus eran cuatridimensionales. Según la
Física trascendental (1878), de Zöllner, los experimentos fueron un
éxito inmediato.
Lo primero que hizo Slade fue atar cuatro simples medios nudos en
un cordel que le proporcionó Zöllner. Lo que hacía sorprendente
este hecho era que el cordel no tenía ningún nudo originalmente y
sus extremos estaban unidos por una porción de lacre con la
impronta del sello de Zöllner. Por supuesto, Slade se las ingenió
para anudar el cordel, pero si no hubiera hecho trampa, su truco
hubiera sido verdaderamente cuatridimensional.
¿Por qué? Bueno, si un espíritu pudiera mover un pequeño
segmento del cordel ana fuera de nuestro espacio, sería, a todos los
efectos prácticos, como abrir una brecha en el cordel, de modo que
se podría mover «a través» de sí mismo para formar un nudo. Una
vez que el cordel está en la posición apropiada, el segmento
desplazado se vuelve a traer kata a nuestro espacio y se ha hecho
un nudo sin mover los extremos del cordel.
Esto es un modo de hacerlo. Otro, mucho más sencillo, es hacer los
nudos primero y lacrar los extremos del cordel después. En sí
mismo, un cordel anudado con sus terminaciones unidas por lacre,
no nos hace creer de inmediato que el nudo ha sido hecho por un
espíritu cuatridimensional. Por supuesto. Zöllner era consciente de
esto e ideó varios experimentos interesantes mediante los cuales los
espíritus amigos de Slade pudieran establecer pruebas perdurables
de su cuatridimensionalidad. En la Física trascendental se
describen tres de estas pruebas:
102 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
1. Dos anillos de madera, uno de roble, otro de aliso, fueron
torneados de una pieza... Si se lograba entrelazar estos anillos sin
romperlos, la prueba tendría un elemento adicional de credibilidad
mediante el examen microscópico de la completa continuidad de la
fibra. Dado que se eligieron dos clases diferentes de madera,
quedaba excluida toda posibilidad de que ambas anillas hubieran
sido cortadas de la misma pieza. En consecuencia, estos anillos
entrelazados representarían en sí mismos un «milagro», es decir, un
fenómeno que nuestras concepciones actuales de los procesos
físicos y orgánicos serían absolutamente incapaces de explicar.
2. Puesto que entre los productos de la naturaleza, la disposición de
cuyas partes presenta una dirección particular, como ocurre con las
conchas de los caracoles, que se curvan o a la derecha o a la
izquierda, esta disposición puede invertirse mediante una torsión
cuatridimensional del objeto, me había provisto de gran número de
estas conchas, de diferentes especies, y por lo menos dos de cada
clase.
3. De una tripa seca, como las que se usan en las fábricas de
cuerdas, se cortó una cinta sinfín, es decir, sin extremos. Si se
podía hacer un nudo en esta cinta, el examen microscópico también
revelaría si la conexión de las partes de esta cinta había sido rota o
no.
De modo que la idea era que los espíritus de Slade enlazaran los dos
anillos de madera, convirtieran algunas conchas de caracol en su
imagen en el espejo y formaran un nudo en una anilla cerrada de
piel de vejiga de cerdo. ¿Funcionó?
103 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Pocas veces ocurre exactamente lo que nosotros, de acuerdo con la
medida de nuestro limitado conocimiento, deseamos; pero si,
después de unos años, reflexionamos sobre lo que sucedió
realmente, reconocemos con gratitud la superioridad intelectual de
aquella Mano que, conforme a un sensato plan, conduce nuestros
destinos al verdadero bienestar de nuestra naturaleza moral, y
configura nuestras vidas en un todo armónico.
En otras palabras, no funcionó. En lugar de hacer lo que Zöllner
deseaba, los espíritus pusieron los anillos alrededor de la pata de
una mesa, movieron una concha de caracol de encima de la mesa al
suelo, debajo de ella, e hicieron una quemadura redonda en la cinta
de vejiga.
Figura 57. ¿Evidencia de espectros 4-D? (Grabado de Transcendental
Physics, de J. C. F. Zöllner.)
104 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Muy pocos científicos quedaron convencidos con los experimentos
de Zöllner, que, si bien pudo haber sido un hombre honesto, fue
también crédulo hasta un extremo casi inconcebible: un científico
ingenuo engañado por un charlatán profesional como Slade. Se diría
que, ahora, cien años después, los científicos ya no pueden ser
embaucados con fáciles trucos de magia, pero no parece que sea
así. Hace pocos años, Uri Geller —que es casi con seguridad un
fraude— obtuvo el respaldo y el apoyo de una serie de físicos en el
Stanford Research Institute. Un vistazo a los libros que se exhiben
en cualquier supermercado deja bien claro que el interés de la gente
por los fantasmas es mayor que nunca.21
La mayor parte de las modernas historias de fantasmas no plantean
la cuarta dimensión. Una interesante excepción es la película de
Steven Spielberg, Poltergeist. El aspecto 4-D de esta película aparece
cuando las bolas que se tiran en el armario de una habitación caen
del techo en otra habitación... lo que indica un recorrido a través de
la cuarta dimensión.
21 Siempre ha habido fenómenos misteriosos y siempre los habrá. No obstante, dado que a
menudo hemos visto que el progreso de la ciencia ha revelado, una y otra vez, que era natural
lo que anteriores generaciones tenían por sobrenatural, es ciertamente erróneo por completo
presentar para la explicación de unos fenómenos que parecen ahora misteriosos una hipótesis
como la de Zöllner, mediante la cual puede explicarse toda cosa del mundo. Si adoptamos un
punto de vista que considere natural que los espíritus interfieran arbitrariamente en el
funcionamiento del mundo, todas las investigaciones científicas cesarán, ya que nunca más
podremos confiar o basarnos en ningún experimento químico o físico o en ningún cultivo
botánico o cría zoológica. Si los espíritus son los autores de los fenómenos que nos resultan
misteriosos, ¿por qué no controlan también los fenómenos que no son misteriosos? La
existencia de fenómenos misteriosos no justifica de ninguna manera la suposición de que
existen espíritus que los producen. Si debemos aceptar influencias sobrenaturales, ¿no sería
mucho más simple adoptar el ingenuo punto de vista religioso, según el cual todo lo que sucede
se debe a la interferencia directa, real y personal de un solo ser que llamamos Dios? (H.
Schubert, La cuarta dimensión, 1898.)
105 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 58. Dónde fueron las bolas en Poltergeist.
El efecto principal que tuvieron los trabajos de Zöllner fue que la
cuarta dimensión comenzó a considerarse acientífica y
desacreditada. Sin embargo, su mensaje básico, los espíritus viven
en la cuarta dimensión, no cayó en oídos del todo sordos. La noción
de seres que viven en un mundo hiperespacial invisible fue recogida,
a fines de siglo, por pastores protestantes en toda Inglaterra.
El más conocido de estos pastores es, por supuesto, Edwin Abbott,
pero hubo muchos otros que adoptaron con entusiasmo la noción
de que el cielo, el infierno, nuestras almas, los ángeles y Dios mismo
podían estar confortablemente alojados en alguna dimensión
superior. El credo básico de estos espiritualistas cristianos puede
hallarse en A. T. Schofield, que expuso la teoría en su libro Another
World (Otro mundo), en 1888.
«Debemos llegar a la conclusión, por tanto, de que un mundo
superior al nuestro no sólo es posible, sino probable; segundo, que
tal mundo puede considerarse un mundo cuatridimensional, y
106 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
tercero, que el mundo espiritual está de acuerdo en sus leyes
misteriosas, en su lenguaje, que a nosotros nos parece tontería, en
sus apariciones e interposiciones milagrosas, en su excelsa
exigencia de omnisciencia, omnividencia, etc., y en otros
particulares, con lo que por analogía, serían las leyes, el lenguaje y
las exigencias de una cuarta dimensión...
»Aunque el glorioso universo material se extienda más allá de los
límites extremos de nuestra visión, aun cuando la ayudemos
artificialmente con los telescopios más poderosos, esto no impide
que el mundo espiritual y sus seres, y el cielo, y el infierno estén a
nuestro lado mismo.
«Lejos de ocupar estas regiones espirituales algún pequeño rincón
del universo material, y tan seguro como que lo mayor contiene lo
menor, el universo material, tan vasto como es, está contenido en el
espiritual.»
Figura 59. «Ayudado por el más poderoso telescopio.»
107 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Para los pensadores sofisticados, hay algo un poco demasiado rudo
y materialista en esto de considerar las almas y los ángeles y Dios
porciones de hipermateria en el espacio cuatridimensional. ¿Por qué
precisamente cuatri? Si alguna clase de aspecto superespacial de la
realidad superior es razonable, yo creería que es la teoría de que
nuestras almas son configuraciones en un espacio de Hilbert infinito
dimensional. La segunda objeción a la idea de que los espíritus y
ángeles pululan por nuestro espacio es la sensación de que, a
niveles superiores, todo el concepto de los individuos que actúan
por separado podría muy bien desaparecer.
Figura 60. ¿Dios el Padre?
Permítanme ilustrar este último pensamiento con un dibujo de
Planilandia (figura 61).
108 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 61. El Uno y los Muchos.
Lo que parece ser un conjunto de muchos individuos puede resultar
que, a un nivel superior, son simplemente partes de una entidad
mayor. Falta algo en un concepto del mundo que abandona la
noción de una unidad superior y retiene numerosos espíritus que
golpean nuestro mundo como expertos del billar en el juego de la
bola ocho.
Otro punto débil del espiritualismo, sea éste cristiano o no, es su
dependencia de las anécdotas sobre milagros o proezas síquicas. Si
las dimensiones superiores tienen algún significado real para
nosotros, ese significado debe ser parte de nuestra vida corriente.
Yo no creo en milagros; tampoco dejo de creer en ellos. Todo este
asunto me deja indiferente. ¿Puede Ud. caminar sobre el agua?
¿Puede doblar una cuchara? Bueno, y qué. ¿Ha demostrado que
nadie camina realmente sobre el agua? ¿Ha demostrado que nadie
realmente dobla una cuchara? No me interesa en absoluto. Lo que
yo deseo saber es mucho más simple: ¿A qué se parece estar vivo?
109 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 62. Dobla esa cuchara.
«Vivimos en un espacio tridimensional» es una afirmación muy
compleja, y una afirmación que no todo el mundo consideraría
automáticamente cierta. Explicar a alguien por qué el mundo es
tridimensional, implica, en realidad, convencerlo de que debe
considerar el mundo que lo rodea de determinado modo.
Imaginemos una civilización ajena cuya arquitectura no se basara
en la forma cúbica. Sin las inevitables tres líneas perpendiculares
en cada esquina de nuestra habitación, la idea de reducir todas las
experiencias a la oscilación de un Grabadibujos de tres botones
podría parecer un poco absurda. ¿Qué sucedería con los
sentimientos, con los niveles de pensamiento o con los sueños?22
22 La música se apagó en el silencio mientras la gruta se oscurecía completamente con
excepción de la pared del frente que estaba brillantemente iluminada. La sombra del predicador
se alzaba ante nosotros. Tras anunciar el texto, que sería Efesios, capítulo 3, versículos 17 y
110 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Lo que trato de insinuar aquí es que quizá seamos, en un sentido
muy real, seres de más de tres dimensiones. P. D. Ouspensky
escribió algo muy interesante sobre esto en su ensayo La cuarta
dimensión, en 1908.
«Si existe la cuarta dimensión, es posible una de estas dos
alternativas. O bien nosotros poseemos la cuarta dimensión, es
decir, somos seres de cuatro dimensiones, o bien sólo tenemos tres
dimensiones y, en ese caso, no existimos en absoluto.
»Si existe la cuarta dimensión y nosotros sólo poseemos tres, esto
significa que no tenemos existencia real y que sólo existimos en la
imaginación de alguien, y que todos nuestros pensamientos,
sentimientos y experiencias ocurren en la mente de algún ser de
una dimensión superior, que nos imagina. Sólo somos producto de
su mente, y todo nuestro Universo es sólo un mundo artificial
creado por su fantasía.
»Si no estamos de acuerdo con esto, debemos reconocemos como
seres de cuatro dimensiones.
18, comenzó a leer en un tono bajo y retumbante, que parecía salir directamente de la cabeza
de la sombra: «... porque tú, que estás arraigado y apoyado en el amor, debes ser capaz de
comprender con todos los santos lo que es el ancho, y el largo, y la profundidad y la altura...».
Estaba demasiado oscuro para tomar notas, pero los párrafos siguientes resumen con
precisión, creo, el contenido del notable sermón de Slade.
Nuestro Cosmos, el mundo que vemos, oímos y sentimos, es la «superficie» tridimensional de un
vasto mar cuatridimensional...
¿Qué hay fuera de la superficie del mar? ¡Todo el otro mundo de Dios! La teología ya no se
siente desconcertada por la contradicción entre la inmanencia y la trascendencia de Dios. El
hiperespacio llega hasta todos los puntos del espacio tridimensional. Dios está más próximo a
nosotros que nuestro aliento. Puede ver cada porción de nuestro mundo, tocar cada partícula
sin mover un dedo a través de nuestro espacio. Sin embargo, el Reino de Dios está
completamente «fuera» del espacio tridimensional, en una dirección en la que nosotros no
podemos ni siquiera señalar. (Martin Gardner, The Church of the Fourth Dimension [La Iglesia de
la Cuarta Dimensión], 1962.)
111 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
«¿Acaso, mientras dormimos, no vivimos en un reino imaginario y
fantástico donde todo es susceptible de transformación, donde no
hay ninguna estabilidad que pertenezca al mundo físico, donde un
hombre puede transformarse en otro o en dos al mismo tiempo,
donde las cosas más insólitas parecen simples y naturales, donde
los hechos a menudo ocurren en orden inverso, del final al
principio, donde vemos las imágenes simbólicas de ideas y estados
de ánimo, donde hablamos con los muertos, volamos por los aires,
atravesamos las paredes, nos ahogamos o nos quemamos, morimos
y renacemos?
»Todo esto, considerado en su conjunto, nos demuestra que no
tenemos necesidad de creer que los espíritus que aparecen o dejan
de aparecer en las sesiones espiritistas deban ser los únicos seres
posibles de cuatro dimensiones. Podemos tener muy buenas
razones para decir que somos seres cuatridimensionales y que
hemos sido vueltos hacia la tercera dimensión con sólo uno de
nuestros lados, es decir, con sólo una pequeña parte de nuestro ser.
Sólo esta parte de nosotros vive en la tercera dimensión, y somos
conscientes tan sólo de esta parte como nuestro cuerpo. La mayor
parte de nuestro ser vive en la cuarta dimensión, pero somos
inconscientes de ella. O quizá sería más exacto decir que vivimos en
un mundo cuatridimensional, pero somos conscientes de nosotros
mismos sólo en un mundo tridimensional. Esto significa que
vivimos en una clase de condición, pero nos imaginamos estar en
otra.»
112 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Para Ouspensky, la cuarta dimensión no era sólo un concepto
espacial, sino también un tipo de conocimiento, una toma de
conciencia de complejidades mayores y unidades superiores. Para
él, el estudio matemático de la cuarta dimensión conducía, de
manera natural, a la creencia en las enseñanzas del misticismo. En
su forma más simple, estas enseñanzas son sólo dos: Todo es Uno y
El Uno es Incognoscible.
Figura 63. Todo es Uno.
Podría preguntarse, ¿qué tienen que ver estos dos conceptos
altisonantes con la cuarta dimensión? De manera muy sucinta, la
primera idea significa que el espacio superior puede considerarse
como la base de tejido conjuntivo que une los diversos fenómenos
del mundo. Si nos elevamos hacia concepciones cada vez más y más
altas del espacio, se tiende a un «Superespacio» ideal en el que todo
113 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
—cerca y lejos, pasado y futuro, grande y pequeño, real e
imaginario— está reunido en una gran Unidad.
En su ensayo Many Dimensions (Muchas dimensiones), de 1885, el
gran filósofo del hiperespacio, Charles H. Hinton, habla de manera
muy clara y brillante acerca de su identificación de la idea abstracta
de «espacio» con el «Uno» del misticismo:
«No obstante, experimento por ellos (los místicos orientales) una
simpatía interior, porque yo también, como ellos, tengo una
comunión y deleite interior con un manantial que está por encima
de todos los puntos y virajes y pruebas: un compañero interior,
cuya presencia en mi mente durante media hora vale más para mí
que todas las cosmogonías de las que he oído hablar, y comparado
con el cual todos los pensamientos que he pensado son sólo
insignificantes fragmentos impregnados de ignorancia y error. Cuál
es su secreto (el de los místicos), no lo sé, el mío es muy simple: la
comprensión interior del espacio.
»Y a menudo he pensado, mientras viajaba en tren, cuando entre las
oscuras estaciones subterráneas los muchachos y los recaderos se
inclinan sobre trozos de periódicos mal impresos y leen terribles
historias, a menudo he pensado, decía, cuanto mejor sería si
estuvieran haciendo lo que yo llamo «comunicarse con el espacio».
Sería de un deleite, de un atractivo y de un interés infinitamente
mayor; mucho más de lo que pueden ser estos grasientos y
deslucidos periódicos, uniformes en sí mismos y en su contenido.
»Y, sin embargo, mirando los mismos periódicos impresos,
mostrándome curioso, he observado más y más intensamente en
114 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
ellos con un microscopio y he visto que en los trazos de tinta
salpicados y en la textura fibrosa opaca, que cada parte era
definida, exacta, absolutamente correcta y minuciosa y que, más y
más profundamente, yacía una riqueza de forma y una variedad y
amplitud de imágenes que pueden en un instante saltar a alturas
más elevadas de lo que yo, en mis sueños más extravagantes, he
podido llegar a concebir.
»Y entonces me he sentido como se debe uno sentir si las oscuras
aguas de una ciudad manufacturera se separaran de pronto y de
ellas, en ellas y a través de ellas, estuviera por surgir Afrodita,
radiante, luminosa, centelleante, abriéndose camino entre el humo
hacia el cielo; porque allí, en estas marcas garabateadas y este
papel arrugado, allí, si miras bien, está el mismo espacio, en todas
sus infinitas determinaciones de formas.»
Así, para Hinton, el espacio en sí mismo es el medio a través del
cual se puede captar la unidad del mundo. ¿Y qué sucede con la
segunda enseñanza del misticismo, El Uno es Incognoscible? Aquí se
debe aclarar en qué sentido se utilizará la palabra «conocer». Desde
el punto de vista místico, el Uno es cognoscible, cognoscible en el
sentido de que se puede sentir el espacio que nos rodea, cognoscible
en el sentido de que podemos abrir nuestros corazones para sentir y
apreciar el valor de la vida, de la belleza y del amor. Sólo para la
mente racional el Uno es incognoscible.
115 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 64. El Uno es Incognoscible.
Ninguna ristra finita de símbolos humanos puede representar
realmente la realidad última: se llame Dios, el Uno, lo Absoluto.
Todo o lo que se quiera. La situación en este punto es bastante
parecida a la que se presenta cuando se trata de entender un
conjunto infinito, como el conjunto N de todos los números enteros
(1. 2, 3...). Dada la noción de número, se tiene una idea bastante
buena de lo que es N; este entendimiento superior es comparable
con el conocimiento místico de Uno. Pero, si insistimos en lograr
una lista completa y explícita de miembros, entonces, el conjunto N
estará siempre fuera de nuestro alcance: esto es comparable a la
incapacidad de la mente racional para comprender por completo el
Uno.
En la extensa cita siguiente (también de Muchas dimensiones),
Hinton explica el sentido en que el espacio, a su nivel más
116 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
profundo, sólo puede ser entendido por el corazón y no por el
cerebro.
«Y, en realidad, el espacio es hermoso. Todos sabemos que el
espacio es infinito en magnitud; se extiende ilimitadamente en todas
direcciones.
»Y cuando observamos con sosiego el espacio, él nos dice de
inmediato que tiene infinitas dimensiones.
»Y, sin embargo, tanto en magnitudes como en dimensiones, hay
algo artificial.
«Para medir, debemos comenzar por alguna parte, pero en el espacio
no hay «alguna parte» señalada para que comencemos por allí. Esta
medición, después de todo, es algo extraño al espacio, introducido
por nosotros para nuestra conveniencia.
»Y, en cuanto a las dimensiones, para poder enumerar y tener
conocimiento de las diferentes dimensiones, debemos fijar una línea
en particular para empezar y luego, en base a ella, trazar otras
líneas perpendiculares a ésta.
«Pero la primera línea puede ser trazada en un número infinito de
direcciones. ¿Por qué escoger una en particular?
»Si elegimos una línea particular, hacemos algo arbitrario, por
nuestra propia voluntad y decisión, no algo que viene dado de
manera natural por el espacio.
»No es de extrañarse, entonces, que si elegimos este curso de acción
nos comprometemos a una tarea interminable.
»Sentimos que todos estos esfuerzos, necesarios como son para
nosotros para aprehender el espacio, no tienen nada que ver con el
117 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
espacio en sí. Introducimos algo propio y nos perdemos en las
complejidades que esto origina.
»No seamos como esos sacerdotes egipcios que adoraban a una
velada divinidad que cubrían y envolvían con vestimentas cada vez
más ricas y la engalanaban con hermosos atavíos.
»Del mismo modo, nosotros envolvemos el espacio con nuestras
vestimentas de magnitud y nuestros atavíos de dimensiones.
»Hasta que, de pronto, la divinidad se agita con un leve movimiento
de hombros y los atavíos y las vestimentas caen al suelo y la dejan
desnuda, revelada, pero invisible, imposible de ver, aunque, de
algún modo, se percibe su presencia.
»Y éstas no son palabras vacías. Ya que el único espacio que no es
de esta o de aquella forma, ni tiene esta o aquella figura, sino que
debemos conocer cada vez que observamos el más mínimo detalle
del mundo visible, este espacio sí puede ser aprehendido. No son las
formas y las cosas que conocemos, sino el espacio el que debe
aprehenderse en ellas.
»La verdadera percepción y adoración del espacio reside en captar la
gran variedad de detalles de forma y figura, todos los cuales, en su
exactitud y precisión, pasan a constituir la gran comprensión.
»Y debemos recordar que esta comprensión no reside en hablar de
ello. No puede transmitirse por descripción.
«Debemos guardamos de la actitud de quedamos boquiabiertos sólo
porque hay tantos mecanismos que no entendemos, pero la
geometría y las matemáticas sólo surgen allá donde nosotros, de
118 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
una manera imperfecta, al introducir nuestras propias limitaciones,
tratamos de lograr el conocimiento de la naturaleza inescrutable.
»Si queremos adelantar sin cesar hasta que las magnitudes y las
dimensiones desaparezcan, ¿no es esto algo que ya hemos hecho
antes? Esa realidad donde las magnitudes y las dimensiones
desaparecen, es simple y está a nuestro alrededor. Porque en este
proceso de adelantar sin cesar nos perdemos a nosotros mismos,
pero hallamos la pista de nuevo en la comprensión de los actos más
simples de la bondad humana, en el reconocimiento más
rudimentario del alma de otro ser humano en la que no hay ni
magnitud ni dimensión, y. no obstante, es real.»
El autor de este extraño y apremiante párrafo tuvo, en el contexto
de su tiempo, una vida igualmente extraña.
Charles Howard Hinton, a quien su familia llamaba Howard, nació
en Londres en 1853. Su padre, James, fue un escritor conocido, que
en el transcurso de su vida pasó de ser cirujano del oído a filósofo
religioso y adalid de una nueva moral sexual. En sus últimos años.
James Hinton se las compuso para tener un círculo de
admiradoras, la mayoría de las cuales tuvo relaciones íntimas con
él. Uno de sus dichos era: «Jesucristo fue el Salvador de los
hombres, pero yo soy el salvador de las mujeres, ¡y no Le envidio en
lo más mínimo!»
119 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 65. «Los menores detalles del mundo visible».
Howard obtuvo su licenciatura en Artes en Oxford, en 1877, y poco
después se casó con Mary Boole, hija del famoso lógico que inventó
el «álgebra booleana». En 1880, Hinton obtuvo un nombramiento
como profesor de ciencias en la Uppingham School, mientras
continuaba trabajando para obtener la licenciatura en matemáticas.
A pesar de su educación. Hinton se sintió algo desorientado ya que
no pudo llegar a tener ningún conocimiento en profundidad. No se
sabe por qué razón, se le ocurrió la idea de memorizar una yarda
cúbica de cubos de una pulgada. Es decir, cogió un bloque de 36 ×
36 × 36 cubos, asignó un nombre latino de dos palabras (p. ej.
Gians Frenum) a cada una de las 46.656 unidades y aprendió a usar
esta red como una especie de «papel cúbico».
120 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 66. «Los actos más simples de bondad humana.»
De este modo, cuando quería visualizar alguna estructura sólida, lo
hacía ajustando su tamaño para que cupiera en su yarda cúbica.
Entonces podía describir la estructura comprobando la lista de
celdas que ésta ocupaba. (Aunque esto parezca increíble, en
realidad no es imposible; Hinton tenía un sistema que reducía la
cantidad de hechos a 216.)
Esta idea, insensata en apariencia, resultó ser una fantástica fuente
de inspiración para Hinton, porque lo que en verdad hizo fue crear
en su mente el tipo de «retina tridimensional» que tendría un ser
cuatridimensional (como se ha visto en el capítulo 3). Alguna
inspiración misteriosa guió a Hinton por la senda correcta y a
continuación tuvo la idea de aprender su bloque de cubos en cada
una de sus veinticuatro posibles orientaciones (seis posiciones para
la cara de base por cuatro posiciones para la cara frontal).
121 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
El resultado de esto fue que Hinton estuvo en condiciones de coger
un objeto tridimensional y ver sus partes en términos de qué está
próximo a qué y se liberó así de nuestros conceptos limitativos del
espacio de frente-atrás y arriba-abajo. Después de esto, dio el paso
final y eliminó el concepto de izquierda-derecha, llegando así a una
visión perfectamente cuatridimensional del mundo (como se discutió
en el capítulo 4). Hinton pudo entonces, sin dificultad, visualizar
todas las secciones transversales de un hipercubo, despreocupado
de que estas secciones fueran o no las imágenes reales o su reflejo
en el espejo, según de qué lado del hipercubo se encontraran con
relación a nuestro espacio.
A medida que su comprensión de la cuarta dimensión aumentó,
Hinton se puso a escribir sobre ella. El primer ensayo suyo que se
publicó, What Is the Fourth Dimension? (¿Qué es la cuarta
dimensión?), apareció en 1880 en la Dublin University Magazine, fue
reimpreso en la Cheltenham Ladies' College Magazine de septiembre
de 1883 y, por último, se publicó como un folleto con el torpe
subtítulo comercial de Ghosts Explained (Explicación de los
fantasmas), por Swann Sonnenschein & Co., en 1884. En el período
1884-1896, Swann Sonnenschein publicó nueve folletos de Hinton
que después se reunieron en dos volúmenes con el título de
Scientific Romances (Fantasías científicas). Algunas de las obras
eran ensayos sobre la cuarta dimensión, y otras eran lo que hoy
llamaríamos cuentos de ciencia ficción.
122 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 67. Hinton era bígamo.
Hinton podía haber gozado de una vida cómoda, como la de su
padre: la vida de un escritor respetado por los intelectuales y amado
por muchas mujeres. Pero, en 1885, ocurrió el desastre. Charles
Howard Hinton fue detenido por bigamia al haberse casado con una
mujer llamada Maude Weldon, con la que había pasado una semana
en el King’s Cross Hotel y con la cual tuvo mellizos. El director de
Uppingham había creído hasta ese momento que Maude Weldon era
la hermana de Hinton ya que, aparentemente, era una invitada
habitual de Howard y su mujer, Mary. Por supuesto, perdió el
empleo. Su carrera quedó arruinada. Cuando se presentó para la
sentencia, en 1886, el magistrado lo dejó marchar, después de
cumplir un arresto simbólico de tres días. Poco después de esto,
Howard, Mary y sus hijos se trasladaron a Japón, donde él ocupó
un puesto de profesor de secundaria en una escuela de Yokohama.
123 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
El tormento que esto debió significar para Hinton, está descrito en
dos de sus cuentos fantásticos: Stella y An Unfinished
Communication (Una comunicación inconclusa). Stella relata la
historia de una chica cuyo tutor la ha hecho invisible para que no
caiga en las trampas de la vanidad y del amor físico. Sin embargo,
Stella encuentra un amante que la obliga a usar ropas y maquillaje
de modo que todos puedan verla. Es fácil imaginar que Maude
Weldon es el modelo para Stella.
Una comunicación inconclusa es una historia realmente muy
extraña. Cuenta que un hombre desesperado busca los servicios de
un «Olvidador», un hombre que puede hacerle olvidar su horrible
pasado. El Olvidador acentúa la importancia de vivir de manera
abierta y de compartir los secretos, algo que Hinton debió desear
con desespero cuando se hundía más y más profundamente en la
ciénaga creada por sus intentos de vivir de acuerdo con la filosofía
de su padre.
Un nudo
Acertijo 5.1
Una línea o un cordel sólo pueden anudarse en el espacio 3-
D: ningún cordel puede anudarse en el espacio 2-D, y ningún
nudo permanecerá atado en el espacio 4-D. ¿Por qué? En el
124 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
espacio 4-D es posible anudar un plano ¿Puede usted
imaginarse cómo?
Solución
Trazo de una línea.
Una línea no puede anudarse en un espacio 2-D, porque no
se puede lograr que una línea de Planilandia se cruce sobre
sí misma. Y una línea no se mantiene anudada en el espacio
4-D porque, como se ha discutido en el capítulo 5, el grado
adicional de libertad hará que cualquier nudo se deslice a
través de sí mismo. Si todo se traslada a una dimensión más
elevada, se supone que un plano puede anudarse en el
espacio 4-D. pero no en el 3-D ni tampoco en el 5-D. ¿Cómo
se anuda un plano? La idea es comenzar con una línea
anudada y luego imaginar que ésta se mueve ana fuera del
espacio. El trazo de esta línea al desplazarse será el plano
anudado. El plano, es importante tenerlo bien claro, está
anudado, pero no se interseca a sí mismo. Por supuesto, si
trasladamos el nudo al espacio 3-D, el trazo no se interseca a
sí mismo pero, dado que ana es perpendicular a cualquier
dirección espacial, el trazo 4-D nunca vuelve sobre sí mismo
125 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
en ninguna parte.
Cuando Hinton partió para Japón, dejó un manuscrito en manos de
dos amigos. Este libro, A New Ero of Thought (Una nueva era de
pensamiento), apareció en 1888. Hinton describe en él con detalle su
sistema para aprender a pensar de manera cuatridimensional
mediante la manipulación de un conjunto de ochenta y un cubos de
colores, cubos que representan las ochenta y una partes del
hipercubo de 3 × 3 × 3 × 3. Hinton se muestra confiado aquí y
afirma que «el problema particular en que he estado trabajando
durante más de diez años, ha sido resuelto por completo. Es posible
que la mente adquiera una concepción del espacio superior tan
adecuada como la de nuestro espacio tridimensional, y que la use
del mismo modo».23
23 Aunque a causa de su entusiasmo por la metageometría nunca tuvo mucho éxito como
profesor en sus empleos educativos, hizo muchos amigos y en Princeton se hizo estimar por los
alumnos con una de las bromas más notorias que se hayan llevado a cabo allí. Fue justo
después del perfeccionamiento de la pistola de béisbol. Invitó a la facultad y a los alumnos a
una conferencia en la que hizo una demostración de este artefacto y describió la teoría
científica en que se basaba. Mientras estaba en el estrado, la conferencia fue interrumpida por
la llegada de un mensajero de correos que avanzó por el pasillo y llamó al profesor para
entregarle una carta certificada. Como había sido la víctima de muchas bromas de los alumnos,
que lo habían ridiculizado de acuerdo con la costumbre que se estilaba en Princeton, los
asistentes se prepararon para alguna diversión absurda. Después de protestar por la
interrupción, pero incapaz de despachar al mensajero, el profesor Hinton pidió permiso para
leer una carta que era tan importante como para demandar su atención en tal momento. Leyó
en voz alta, y ya había pasado dos páginas en las que se describía un partido de béisbol del año
1950, antes de que los alumnos descubrieran que la broma era para ellos. (Gelett Burgess. The
Late Charles H Hinton [El difunto Charles H. Hinton], 1907.)
126 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 68. Cuadrado Grueso con imagen mental del Cubo A.
En Una nueva era de pensamiento, explica también por qué sería
posible que nosotros formuláramos pensamientos 4-D. La gente a
veces cree que, puesto que nuestro cerebro está formado por redes
de neuronas 3-D, resulta trivial pensar que es posible modelar
formas 4-D en ese cerebro. Pero, replica Hinton, ¿no es posible que
nuestro espacio tenga un tenue hiperespesor 4-D? Si esto es lo que
ocurre, los pequeños fragmentos de materia que codifican nuestros
pensamientos pueden tener libertad para formar verdaderos
modelos 4-D, y el pensamiento 4-D se logra con facilidad.
En un tiempo, fue posible comprar conjuntos de cubos de Hinton,
que vendía su editor. Yo me construí un conjunto una vez, y me
decepcionó bastante. Jugar con cubos coloreados no es la mejor
manera de empezar a pensar en forma cuatridimensional.
El año 1893 encontró a Hinton en la Universidad de Princeton,
como instructor en el departamento de matemática. Por extraño que
parezca, Hinton, mientras estuvo en Princeton, dedicó la mayor
127 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
parte de sus energías a inventar una «pistola de béisbol». El objetivo
de tal pistola era que los jugadores de Princeton practicaran
durante la semana bateando pelotas realmente muy rápida sin
necesidad de que los lanzadores tuvieran que fatigar sus brazos. La
pistola podía disparar una pelota de béisbol a velocidades de hasta
setenta millas por hora (112 km/h), y dos dedos de acero cubiertos
de caucho, que se adosaban a la boca del arma, hacían posible
disparar también curvas.
Al poco tiempo, Hinton fue despedido y encontró un nuevo trabajo
en la Universidad de Minnesota. En 1900, dejó Minnesota para
dirigirse a Washington, D.C., donde trabajó primero en el
Observatorio Naval y luego en la Oficina de Patentes. Su fiel esposa
Mary lo siguió a través de todas estas peregrinaciones y le dio
cuatro hijos; en Washington se dio a conocer como conferenciante
sobre poesía.
Hinton murió súbita y dramáticamente a la edad de cincuenta y
cuatro años, en 1907. Un periódico contemporáneo titulaba así el
artículo sobre su muerte: Un científico cae muerto, y describía cómo
Hinton había muerto de pronto cuando cumplía con el pedido del
maestro de ceremonias, que había solicitado un brindis para las
«mujeres filósofos», en el banquete anual de la Sociedad de
Investigaciones Filantrópicas de Washington, D.C.
Charles Howard Hinton tuvo una existencia turbulenta y variada.
Quisiera creer que lo que lo sostuvo a través de toda ella fue esa
visión mística del espacio de la que disfrutó cuando era joven.
128 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Espero que a esta altura, la mayoría de los lectores tengan ya
alguna idea de la cuarta dimensión como un concepto interesante
en sí mismo. En las partes II y III de este libro procederemos a ver
cómo puede usarse la cuarta dimensión para comprender la
verdadera naturaleza del espacio, de la materia, del tiempo y de la
mente.
129 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Parte II
El espacio
Capítulo VI
De qué estamos hechos
Estamos acostumbrados a considerar que el mundo está constituido
de porciones de materia que flotan en el espacio vacío. La materia es
algo, y el espacio no es nada. Pero, ¿es esto correcto en realidad? En
el pasado, muchos pensadores importantes sostuvieron que el
espacio comprendido entre los objetos visibles estaba ocupado por
un material más sutil, una sustancia fluida y uniforme, el «plenum
universal», o éter.
En nuestros días no se habla mucho del éter. Pero en el siglo XIX el
concepto era un lugar común, como «campo» lo es hoy. En su
artículo sobre el éter para la novena edición de la Encyclopaedia
Britannica, James Clerk Maxwell (1831-1879), fundador de la
moderna teoría del electromagnetismo, escribió:
«Cualesquiera que sean las dificultades que tengamos en formarnos
una idea consistente de la constitución del éter, no cabe ninguna
duda de que los espacios interplanetarios e interestelares no están
vacíos, sino que están ocupados por una sustancia material o
cuerpo, que es, sin duda, el cuerpo más grande y probablemente
más uniforme del que tenemos conocimiento.»
Pero, ¿por qué preocuparse en llenar el espacio de éter? ¿Qué hay
de malo en que el espacio sea un medio vacío en el cual se mueve la
130 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
materia? Un problema que se plantea es que si el espacio está
verdaderamente vacío, resulta difícil entender cómo se transmiten
las fuerzas gravitacionales. Isaac Newton expuso su famosa ley de la
gravedad como una descripción cuantitativa de la fuerza
gravitacional, pero muy consciente de que carecía de un
conocimiento de la manera en que estas fuerzas podían actuar en el
espacio vacío. A finales del siglo XVII, Newton se lamentaba:
«Es inconcebible que la materia bruta inanimada, sin la mediación
de algo más que no es material, pueda afectar a otras materias con
las que no tiene contacto alguno. Que un cuerpo pueda actuar
sobre otro a distancia, a través del vacío, sin la mediación de nada
más... para mí es un absurdo tan grande, que creo que ningún
hombre, que tenga la facultad de pensar de manera competente
sobre materias filosóficas, puede caer jamás en él.»
Como veremos en seguida, la moderna teoría de la gravedad
comprendida en la teoría general de la relatividad de Einstein utiliza
una especie de «éter que llena el espacio» para explicar de qué modo
los cuerpos afectados por la gravedad pueden influir los
movimientos de objetos que se hallan lejos. Para Einstein, el éter
continuo es simplemente espacio en sí, y la flexión de este éter en
dimensiones más altas es lo que produce la atracción gravitacional.
Pero, me estoy adelantando. 24
24Hemos supuesto, en el caso de un mundo plano, que la superficie en la que tienen lugar los
movimientos es inerte, excepto por sus vibraciones. Es, simplemente, un soporte uniforme.
Para que resulte más sencillo, daremos a esta superficie el nombre de «el éter» cuando se trate
de un mundo plano.
El éter que hemos imaginado como una lámina uniforme y delgada, no tiene una estructura
definida pero, si es excitado por perturbaciones reales de la materia que está sobre él, produce
131 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
A finales del siglo XVIII, Thomas Young y Augustin Fresnel
sostuvieron con éxito la teoría de que la luz es un tipo de
movimiento ondulatorio y no un flujo continuo de partículas. Una
serie de efectos ópticos, como la difracción y la polarización,
parecían indicar que la luz debía ser una vibración en un medio
fundamental. Se supuso que el espacio exterior estaba lleno de un
«éter luminífero» que transmitía el movimiento ondulatorio que es la
luz. En el transcurso del siglo XIX, este éter llegó a considerarse
asimismo el transmisor de fuerzas magnéticas y eléctricas.
Figura 69. ¿Cómo enviamos señales a través del vacío?
vibraciones que transmiten el efecto de estas perturbaciones, como luz y calor, a otras
porciones de materia.
Ahora bien, es posible adoptar un punto de vista del éter completamente distinto en el caso de
un mundo plano.
Imaginemos que, en lugar de que el éter sea una lámina uniforme que sirve simplemente como
soporte, presente, por el contrario, estrías y marcas. (Charles H. Hinton, A New Era of Thought
[Una nueva era de pensamiento], 1888.)
132 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
En la actualidad, nos sentimos cómodos con la idea de la mecánica
cuántica de que la luz es onda y partícula. Un fotón es un pequeño
paquete ondulante, aunque sólido, y que puede zumbar a través del
espacio vacío sin la ayuda de ninguna invisible jalea vibratoria. Sólo
para comprender lo extraña que ha llegado a ser la noción de éter
lumínico, tratemos de imaginar un salón del siglo XIX del que se
hubiera extraído todo el éter lumínico. ¡Los mecheros de gas están
prendidos, pero nadie puede verlos! Una fuente luminosa sin éter
luminífero que transporte las vibraciones de la luz sería como una
campana tañendo en silencio en un recinto en el que se hubiera
hecho el vacío.
La idea de una habitación vaciada de éter es, por supuesto,
completamente irreal, ya que la mayoría de los teóricos del éter
creían que la materia común ofrece una estructura abierta al éter.
Según las propias palabras de Thomas Young, el éter podría pasar a
través de los objetos sólidos, «como el viento a través de los árboles
de un bosquecillo». Si éste es el caso, las paredes de ninguna sala
podrían evitar que el éter penetrara en ella.
133 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 70. Dualidad onda-corpúsculo.
La idea de un viento de éter que soplara a través de nuestro cuerpo
resulta refrescante. A veces, de pie en la cima de una venteada
colina, tengo la ilusión de que el aire sopla a través mío y aventa el
polvo de mis moléculas. Si consideramos que el éter es lo mismo
que el espacio, parecería que tuviera sentido pensar que el éter
sopla a través nuestro al desplazarnos por el espacio.
Pero, ¿tiene esto realmente sentido? Podemos, sin duda, movemos
con relación a otros objetos, pero, ¿el espacio es la clase de cosa
respecto a la cual puede uno desplazarse? La respuesta, por
supuesto, es no. En algunas ocasiones, se oye decir que los físicos
modernos han probado que no hay éter. Lo que significa esto en
realidad es que los físicos modernos han probado que no tiene
sentido hablar de movimiento relativo en un espacio vacío. ¿Y cómo
sucedió esto?
134 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Hacia finales del siglo XIX, físicos y astrónomos se interesaron en
determinar el movimiento absoluto de la Tierra. La idea
predominante suponía que el espacio estaba lleno de éter
estancado, inmóvil, de modo que, como nuestra Tierra y nuestro
Sistema Solar y nuestra Galaxia, daban tumbos por ahí, nosotros
debíamos sentir algún tipo de brisa de éter en nuestros rostros. La
dirección en que la brisa se percibiría con mayor fuerza sería así la
dirección en la que realmente nos desplazamos.
Figura 71. Una fuente de luz, con y sin viento de éter.
«Sentir la brisa» es, por supuesto, una manera metafórica de hablar:
la verdadera técnica experimental consistió en medir la velocidad de
la luz en varias direcciones. La velocidad de la luz sería mayor
cuando el desplazamiento fuera a favor de la brisa de éter, y menor
cuando el desplazamiento fuera directamente opuesto a ella.
Se hicieron numerosos intentos para medir el movimiento de la
Tierra a través del éter, el más famoso de los cuales fue el conocido
experimento de Michelson-Morley de 1887. Los resultados indicaron
que una señal luminosa viajaba siempre a la misma velocidad, con
independencia de la dirección que siguiera. Buscar el viento de éter
135 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
mediante la medición de las velocidades de los rayos de luz es como
sacar una bandera de una nave espacial para ver en qué dirección
nos movemos. No sucede nada: no hay aire en el espacio exterior y,
por tanto, tampoco hay viento.
Después de los resultados negativos del experimento de Michelson-
Morley, algunos físicos esperaban encontrar todavía alguna manera
alternativa de medir el movimiento de la Tierra por el espacio y el
éter. Pero, la mayoría de los científicos comenzaron a sospechar que
no hay, ni siquiera en principio, ninguna posibilidad de detectar un
viento de éter. En 1905, Albert Einstein ya planteó esta hipótesis y
expuso su importantísima teoría de la relatividad restringida. Esta
teoría, que discutiremos con más detalle en el capítulo 9, se basa en
dos suposiciones:
1) La velocidad de la luz es siempre la misma, y 2) no hay modo de
detectar el movimiento absoluto.
La primera suposición estaba bien establecida, hacia 1905, por
experimentos como los de Michelson y Morley. La segunda, es la que
representaba una manera totalmente nueva de considerar las cosas.
Según Einstein, no hay modo posible de detectar el movimiento a
través del espacio vacío. Salta aquí desde un hecho experimental
(que medir la velocidad de los rayos de luz no revela un viento de
éter) a una hipótesis universal (que ningún experimento posible
puede detectar jamás un viento de éter).
136 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 72. Sin aire, no hay viento.
La mayoría de nosotros sonreímos cuando oímos hablar del
concepto de éter del siglo XIX, pero es importante darse cuenta que
nosotros en tanto en cuanto consideramos el espacio como algo
existente por derecho propio, también tenemos un concepto del éter.
El espacio vacío es el éter, el éter es el espacio vacío. Pero, entonces,
¿cuál es el sentido de la segunda hipótesis de Einstein con respecto
al éter? Esto es lo que Einstein escribió sobre este punto en su
ensayo de 1920 Éter y relatividad.
«Una reflexión más cuidadosa nos revela que la teoría de la
relatividad restringida no nos obliga a negar al éter. Podemos
suponer la existencia de un éter; sólo que debemos abandonar la
idea de atribuirle un estado de movimiento.
»Consideremos las olas en la superficie del agua. Aquí podemos
describir dos cosas completamente diferentes. Podemos observar
137 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
que la superficie ondulatoria que forma el límite entre el agua y el
aire se altera con el paso del tiempo; o bien (con la ayuda de
pequeños flotadores, p. ej.), podemos observar que la posición de las
distintas partículas de agua se altera en el curso del tiempo. Si la
existencia de estos flotadores para rastrear el movimiento de las
partículas de un fluido fuera una imposibilidad fundamental en
física, si, de hecho, sólo pudiera observarse la forma del espacio
ocupado por el agua a medida que cambia en el tiempo, no
tendríamos bases para suponer que el agua está compuesta de
partículas móviles. Pero, de todos modos, podríamos caracterizarla
como un medio.
Figura 73. El espacio es como la superficie del mar.
»Generalizando, podemos decir lo siguiente; Puede suponerse que
hay objetos físicos a los cuales no se les puede aplicar la idea de
138 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
movimiento. No pueden considerarse compuestos de partículas que
permiten rastrearse por separado en el tiempo. La teoría de la
relatividad restringida prohíbe que supongamos que el éter está
compuesto de partículas observables en el tiempo, pero la hipótesis
del éter en sí misma no contradice la teoría de la relatividad
restringida »
El lector se preguntará por qué Einstein se toma la molestia de
realizar tales contorsiones intelectuales. Si el éter no está formado
por partículas precisas que puedan seguirse, entonces, ¿por qué
preocuparse por él? ¿Por qué no seguir adelante y decir que el
espacio vacío es simplemente la nada? Volvamos a Planilandia en
busca de una respuesta.
Figura 74. Cuadrado A a punto de ser guillotinado.
El Círculo Jefe decide dejar que su mujer ejecute a Cuadrado A...
Ella es un segmento sediento de sangre, dispuesta y descosa de
cortar al pobre Cuadrado por la mitad. Nuestro héroe es
encadenado en una pesada caja que sólo tiene una abertura. La
Reina se precipita hacia delante, con su afilada punta centelleante.
139 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Introduce su punta por la pequeña abertura de la caja, embiste con
fuerza y vuelve a embestir para más seguridad. Pero, cuando abren
la guillotina. Cuadrado A está tan campante. ¿Qué ha sucedido?25
Figura 75. Cubo A estirando el espacio de Planilandia.
Para comprender qué ha sucedido, debemos empezar por considerar
que el espacio de Planilandia es algo parecido a una lámina de
caucho o, mejor, como algo semejante a una enorme e irrompible
película jabonosa. Si el Cubo A coge un trozo del espacio de
Planilandia y tira de él hacia arriba, puede estirar un poco de
espacio, que se hará más grande de lo que uno se imagina. Y esto es
25 Por desgracia, la pasión del momento predomina, en el Sexo Débil, sobre toda otra
consideración. En sus accesos de furia no recuerdan ningún derecho ni reconocen ninguna
distinción. He sabido de un caso en que una Mujer exterminó a toda su familia y, media hora
más tarde, cuando se había disipado su cólera y se habían recogido los restos, preguntó qué
había sido de su marido y de sus hijos...
Ni siquiera en nuestras familias más ordenadas y más aproximadamente Circulares puedo
decir que el ideal de vida familiar sea tan elevado como lo es entre vosotros, en Espacilandia.
Existe cierta paz, hasta donde la ausencia de matanzas pueda llamarse así, pero no hay mucha
armonía ni en los gustos ni en las preferencias... (Edwin A. Abbott, Flatland, 1884.)
140 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
exactamente lo que hizo. El Cubo A aferró un trozo de espacio de
dentro de la guillotina y lo estiró con todas sus fuerzas. El cuerpo de
treinta centímetros de la Reina no era lo suficientemente largo para
extenderse por encima de la protuberancia del espacio y alcanzar a
Cuadrado A. Así es como lo vio Cuadrado A (cito otra vez del
imaginario Further Adventures of A Square).
«Si mi relato de lo que sucedió resulta confuso, sólo puedo decir que
esta confusión refleja lo que yo y mis conciudadanos percibimos.
»El Cubo me llamó desde el Espacio cuando la Caja de la Guillotina
se cerraba a mi alrededor. Riéndose, me dijo que me mantuviera
tranquilo y de buen humor, lo cual, en mi desdichado estado,
parecía ser un pedido frívolo e incluso descortés.
»A medida que la Reina se acercaba, una curiosa tensión estremeció
todo mi Ser. La caja a mi alrededor pareció ampliar sus
Dimensiones. De algún modo, el orificio en la pared de la Caja se
hizo tan lejano que la anhelante punta de la Reina no pudo alcanzar
mi temblorosa carne.
»Los Aguijones afilados de las Mujeres son todo menos débiles, y la
Reina no se dio cuenta de su fracaso. Gritando que la Ejecución se
había cumplido, se retiró. Un Isósceles quedó encargado de abrir la
Caja.
«Pero, antes de que esto se cumpliera, fui volteado sobre mi Eje
central. Mi noble Arquetipo, el Cubo, me había restituido a mi
Orientación original. Mientras yo balbuceaba mi agradecimiento, él
tomó otra precaución, consumó un Hecho irrevocable que ha
141 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
garantizado mi seguridad desde entonces. Se abalanzó sobre el
cuerpo del execrable Círculo y destrozó el corazón del Tirano.»
Figura 76. Un espacio cubierto de protuberancias.
Lo que sacamos en conclusión de esta historia es que si
consideramos que el espacio está formado por una continua
gelatina etérea, adquiere sentido hablar de estirarlo o distorsionarlo.
Si bien, como enfatiza Einstein, no debemos considerar que el
espacio está formado de partículas, tiene sentido considerar que el
espacio tiene protuberancias y ondulaciones. No tiene sentido decir
que una determinada protuberancia se mueve en este o en aquel
sentido, pero puede observarse cómo las protuberancias se mueven
unas en relación a otras.
Las protuberancias en el espacio (en el espacio-tiempo, para hablar
con precisión), pueden usarse para explicar la atracción
142 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
gravitacional. La teoría de la relatividad general de Einstein de
1915, incorpora una teoría de la gravedad que puede entenderse
mejor si decimos que: 1) la materia y la energía distorsionan el
espacio, y 2) las distorsiones del espacio afectan los movimientos de
la materia y la energía. El éter, o el espacio, sirve por tanto de medio
para transmitir los efectos gravitacionales. La masa afecta el
espacio, el espacio afecta la materia. Veamos cómo.
Debemos imaginar que el espacio que está alrededor de un cuerpo
sólido cualquiera, se estira. Cuanto más densa es la masa, más se
estirará. Una buena imagen de cómo se produce esto es colocar una
bola de billar sobre una lámina elástica de caucho. La lámina se
hundirá alrededor de la bola. O, si no, podemos imaginar un globo
de helio debajo de la lámina, que la hará combarse hacia arriba
(como se indica en la figura 77). El «arriba» o «abajo», no importa
aquí; lo que interesa destacar es que la presencia de materia estira
el espacio.
Figura 77. Un cuerpo masivo forma una protuberancia en el espacio.
Ahora, tratemos de comprender en qué forma la curvatura del
espacio afecta el movimiento de las partículas en el mismo. Si
143 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
elegimos que la partícula en movimiento sea un fotón, una pequeña
porción de luz, el ejemplo puede resultar bastante simple.
De ordinario, consideramos que la luz se mueve a lo largo de líneas
rectas. Pero, si el espacio es curvo, no hay algo como una línea
verdaderamente recta. Sin embargo, la luz se mueve a lo largo de las
líneas más rectas posibles. Del mismo modo, podemos decir que un
rayo luminoso que va del punto A al punto B siempre irá por el
camino más corto posible entre A y B.
Figura 78. El camino más corto entre A y B.
Si entre A y B hay una gran protuberancia, el camino más corto no
será directamente por encima de la protuberancia. El camino más
corto será, no el que pasa sobre el promontorio, sino el que,
evitándolo, lo rodea. Esto es bastante fácil de entender si, como en
la figura 78, consideramos que A y B son pueblos separados por
una montaña. El camino más corto entre los dos pueblos será a lo
largo de la línea curva.
Si miramos este camino desde arriba, parece, exactamente, como si
la atracción gravitacional del objeto sólido hubiera arqueado el rayo
144 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
de luz, tirando de él. Sin embargo, lo que realmente ha ocurrido es
que la masa ha estirado el espacio, de modo que el camino más
corto entre A y B presenta un pandeo en él. La curva gravitacional
del camino de los objetos materiales puede ser también explicada de
este modo, aunque en este caso la situación es un poco más
complicada.
Figura 79. El camino más corto entre A y B. visto desde arriba.
Vista lateral de la telepatía de Astria.
Acertijo 6.1
En Astria, la versión de Planilandia de Charles H. Hinton, se
supone explícitamente que las criaturas de dos dimensiones
tienen un pequeño espesor y que se deslizan sobre una
superficie dura. Son como rodajas de fiambres en una
bandeja plana del espacio, un espacio que sirve como un
145 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
medio elástico para transmitir todo tipo de vibraciones. En
las profundidades del tejido de su cuerpo, todo astriano tiene
una pequeña protuberancia afilada tridimensional, una
especie de «vibrador astral». Este vibrador, del tamaño
aproximado de una aguja fonográfica, oscila con el ritmo de
los pensamientos de cada astriano, de modo que establece
vibraciones simpáticas en el espacio subyacente. Cualquier
otro astriano que se halle cerca puede, sin saber cómo,
entender estos pensamientos por las vibraciones de su
propia protuberancia. ¿Qué clase de impresión tendría un
astriano de uno de sus compañeros que hubiera sido
volteado en la tercera dimensión?
Solución
El Astriano volteado tendría su vibrador inutilizado, puesto
que lo tendría apuntado en dirección contraria a su espacio.
Este ser carente de atmósfera, podría parecer insensible, un
zombie, un hombre sin cualidades, un caso sin remedio. Es
interesante recordar que algunos pensadores, incluido René
Descartes, pensaban que la glándula pineal, que está situada
en el centro del cerebro, podría servir como una especie de
tercer ojo que percibiese el aura o las vibraciones astrales de
otra persona.
146 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Por lo tanto, la gravedad puede explicarse suponiendo que la
materia curva el espacio, pero, ¿por qué hace esto la materia? ¿Por
qué la materia curva el espacio?26
Una explicación es que la curvatura del espacio es la materia.
William K. Clifford fue el primero en proponer esta teoría en una
publicación que tituló On the Space Theory of Matter (Sobre la teoría
del espacio de la materia), en 1870:
«De hecho, sostengo:
1. »Que pequeñas porciones del espacio son en realidad de una
naturaleza análoga a pequeñas colinas en una superficie que,
en general, es plana; o sea, que las leyes comunes de la
geometría no son válidas aquí.
2. »Que esta propiedad de ser curvo o distorsionado pasa
continuamente de una porción a otra del espacio por razón de
una onda.
3. »Que esta variación de la curvatura del espacio es lo que
ocurre realmente en ese fenómeno que llamamos el movimiento
de la materia, ya sea ésta ponderable o etérea.
26 ¿Es el mundo físico en que vivimos una pura construcción matemática? Pongamos la
pregunta de otro modo: ¿Es el espacio-tiempo sólo una arena en la que campos y partículas se
mueven como entidades «físicas» y «extrañas»? ¿O todo lo que hay es el continuo
cuatridimensional? ¿Es la geometría curva una especie de construcción material mágica de la
que surge todo el mundo físico: 1) una curva suave en una región del espacio describe un
campo gravitacional; 2) una geometría arqueada con un tipo de curvatura diferente en alguna
parte, describe un campo electromagnético, y 3) una región enmarañada de alta curvatura
describe una concentración de carga y masa-energía que se mueve como una partícula? ¿Son
los campos y las partículas entidades extrañas inmersas en la geometría, o son sólo la
geometría? (John A. Wheeler, Curved Empty Spacetime as the Building Material of the Physical
World: An Assessment [El espacio-tiempo curvo vacío como material de construcción del mundo
físico: evaluación], 1972.)
147 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
4. »Que en el mundo físico sólo se produce esta variación, sujeta
(posiblemente) a la ley de continuidad.»
Éste es un modo interesante de contemplar la materia, un punto de
vista que el físico contemporáneo John Wheeler ha llamado
geometrodinámica. Tradicionalmente, la gente ha considerado la
materia como una sustancia sólida que flotaba en un espacio vacío.
Pero, desde el punto de vista de la geometrodinámica, ni el espacio
está en realidad vacío, ni la materia es en realidad sólida. El espacio
es un éter, una sustancia continua que se curva en dimensiones
superiores. Y la materia es una especie de configuración del éter.
Figura 80. Tres pequeñas porciones de materia en el espacio.
Esta idea es satisfactoria desde el punto de vista intelectual porque
representa la consumación de una tríada dialéctica. Antes, teníamos
como tesis, el concepto de materia sólida, y como antítesis, el
concepto del espacio vacío por completo. Materia versus espacio;
algo versus nada. La síntesis implica considerar el espacio y la
materia como partes integrantes de una sustancia etérea continua:
cuando el éter es plano, tiene el aspecto de espacio vacío, cuando
está continuamente curvado, tiene el aspecto de materia. Las viejas
148 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
tesis y antítesis son, simplemente, diferentes aspectos de la síntesis
superior.
Figura 81. Un hilo de remolino.
La noción de Clifford de construir materia del simple espacio curvo
fue un atrevido paso adelante. Pocos años antes, William Thomson
había dado ya un paso en esta dirección. Thomson, en lugar de
considerar la materia como «protuberancias» de una dimensión más
elevada del éter o espacio vacío, postuló que la materia está
constituida por anillos de un vórtice o remolino tridimensional en el
éter.
Un «anillo de vórtice» es algo así como un anillo de humo, un círculo
de sustancia que da vueltas y vueltas sobre sí mismo.
La teoría de Thomson se inspiró en la comprobación que realizó
Hermann von Helmholtz, en 1857, de que, en un fluido perfecto,
149 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
cualquier remolino o vórtice debe estar centrado en unas líneas que,
o están fuera de los límites del fluido, o se curvan sobre sí mismas
hasta formar círculos.
Figura 82. Un anillo de remolino.
Al observar el desagüe de una bañera a menudo se observa una
línea de remolino del primer tipo: un bamboleante remolino como
un hilo que se extiende desde la superficie del agua hasta el
desagüe que está debajo. Un ejemplo similar de vórtice lo constituye
el embudo de un tornado. Ahora bien, si el hilo del vórtice se curva
sobre sí mismo hasta formar un círculo, se obtiene un anillo de
vórtice. Lo notable de estos anillos de vórtice es que están
constituidos por una región aislada del fluido que hay debajo. Esto
puede comprobarse al contemplar un anillo de humo. Por algún
tiempo, al menos, un anillo de humo ni absorbe más aire ni lo
150 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
pierde... Está formado siempre por el mismo aire con humo que da
vueltas y vueltas en círculo sobre sí mismo.
Figura 83. Un proyector de anillos de humo. (Grabado tomado de
Matter, Ether and Motion [Materia, éter y movimiento], de A. E.
Dolbear.)
Acertijo 6.2
Como en el acertijo 6.1, reflexionaremos acerca de los
astrianos como seres bidimensionales que se deslizan sobre
su espacio-éter. Todo astriano tiene una especie de diente
superdimensional que puede hundir en el firme espacio
subyacente. ¿Cómo podrían los astrianos utilizar técnicas de
meditación para levitar?
Solución
Si un Astriano pudiera hundir su pequeña púa 3-D en el
151 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
espacio subyacente con suficiente vigor, podría oponer una
fuerza de gravedad que lo empujaría a través del espacio. En
la novela de Charles H. Hinton, An Episode of Flatland (Un
episodio de Planilandia), de 1907, esto es precisamente lo que
hacen los Astrianos:
«Del mismo modo que un capitán de un barco tiene una
actividad independiente del buque, nuestras almas tienen
una actividad independiente del cuerpo. Nuestras almas
pueden actuar con el ente contiguo (el éter)...
»Si lleno de devoción mi mente y pienso que me remonto y
me elevo como un ángel en el aire, mi alma es quien hace
que me eleve, alterando mi dirección al actuar en el ente
contiguo.
»Si todos los hombres tuvieran los mismos pensamientos,
todos tenderían a elevarse, y la fuerza unida de todos ellos
sería muy grande, lo bastante para influir en la trayectoria
de la Tierra en su órbita.»
Algunos investigadores del siglo XIX construyeron verdaderos
proyectores de anillos de humo y pasaban horas mirando cómo
éstos se movían, vibraban y rebotaban sobre sí. Tenían la esperanza
de que las numerosas propiedades de la materia podrían explicarse
si los átomos se consideraban como anillos de remolinos en un éter
sustentador libre en absoluto de resistencia a la fricción. Un rasgo
particularmente interesante de la teoría de los anillos de remolino
era que explicaba cómo los átomos podían tener un tamaño
152 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
medible, aunque fueran indivisibles: un anillo de humo tiene cierto
radio, pero si se trata de cortar el anillo en dos sólo se obtendrá
unas corrientes de aire que se dispersan con rapidez.
Figura 84. La portada de The Unseen Universe (El Universo invisible)
de Balfour Stewart y Peter Guthrie Tait.
La teoría de los anillos de vórtice o remolino aplicados a la materia
no condujo a predicciones comprobables y, al final, se abandonó.
Uno de los últimos libros que defendió la teoría fue un curioso
trabajo que se denominó The Unseen Universe (El Universo invisible),
de 1875. El libro parece decir que el alma existe como un anillo de
remolino anudado en el éter. Para ilustrar este concepto, los autores
153 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
(Balfour Stewart y Peter Guthrie Tait) pusieron la figura de un nudo
en la portada y en la cubierta de su libro.27
Aunque de inmediato no resulta evidente, la imagen de un anillo de
remolino anudado implica la idea de la cuarta dimensión. La razón
de esto es que es imposible pasar un anillo de remolino a través de
sí mismo; tiene una clase de integridad o de solidez similar a la de
un anillo real de sustancia material. Del mismo modo que Slade y
Zöllner afirmaban que los espíritus de la dimensión superior podían
anudar su cordel lacrado, los autores de The Unseen Universe
sostenían que Dios crea nuestras almas inmortales colocando
intrincados nudos y trenzas en los anillos de remolino de éter. A
James Clerk Maxwell le resultó divertido y fascinante este concepto
y escribió un poema con este tema:
«Mi alma es un nudo intrincado,
»sobre un líquido en forma de remolino
»trabajado por un Intelecto en la morada del Invisible.
»Y tú te sientes como un convicto,
»desenrollándola con un pasador
»sólo para descubrir que su condición de nudo es
permanente,
27 Si en el cuerpo no hay otro material que las partículas visibles y en el cerebro no hay otro
material que una cierta cantidad de fósforo y otras cosas, tal como las conocemos en su estado
común, y si la conciencia individual depende de la presencia estructural de estas sustancias en
el cuerpo y en el cerebro, entonces, cuando esta estructura se desmorona hay, por supuesto,
una base razonable para suponer que tal conciencia ha cesado. Sin embargo, el objetivo de esta
obra es exponer numerosas razones científicas para creer que hay algo más detrás de lo que
llamamos el universo visible; y que la conciencia individual está relacionada de algún modo
misterioso con la interacción de lo que se ve y lo que no se ve, o bien depende de esta
interacción. (Balfour Stewart y Peter Guthrie Tait, The Unseen Universe [El Universo invisible],
1875.)
154 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
»ya que todas las herramientas para desatarlo
«se encuentran en la cuarta dimensión.»
Cuando el siglo XIX llegaba a su fin, comenzaron a aparecer más y
más teorías extravagantes sobre la materia, el éter y la cuarta
dimensión, teorías que recuerdan una ornamentación barroca y
recargada, capa sobre capa de corsés y enaguas Victorianos, una
opulenta decadencia fin de siècle.28
Figura 85. «Mi alma es un lazo intrincado.»
Un Astriano se desliza sobre el espacio, pero un Planilandio es
embebido en el espacio.
28 Si esta vasta extensión homogénea de materia isotrópica (el éter), es adecuada no sólo para
constituir un medio de interacción física entre cuerpos distantes, y para llenar otras funciones
físicas de las que, quizá, no tenemos aún ni idea, sino que también, como los autores de The
Unseen Universe parecen sugerir, es adecuada para constituir el organismo material de unos
seres que ejercen funciones de vida y pensamiento tan altos o más altos que los nuestros en la
actualidad, es una cuestión que trasciende los límites de la especulación física. (James Clerk
Maxwell, The Aether [El éter], 1876.)
155 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Acertijo 6.3
Damos por supuesto que los planilandios están realmente en
su espacio como manchas de tinta en un delgado papel, o
como remolinos de colores en una película jabonosa. Un
planilandio no puede existir fuera de su espacio. Pero,
entonces, ¿cómo pudo el Cubo A levantar al Cuadrado A
fuera del espacio de Planilandia y darle la vuelta?
Solución
El Cuadrado A ejecuta una maniobra peligrosa.
El Cubo recortó el trozo de espacio que contiene el Cuadrado
A y dio la vuelta a esta porción. Ahora podríamos
preocupamos por el espacio de Planilandia por el hecho de
que tenga un agujero. Bueno, es posible que el Cubo A se
haya preocupado por esto y haya cosido los bordes del
agujero y de la pieza recortada. O quizá, simplemente hubo
un agujero en el espacio durante algún tiempo. ¿Cómo será
esto de tener un agujero en el espacio? Volveremos a esta
pregunta en el capítulo 7.
156 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
En 1892, por ejemplo, Karl Pearson postulaba, en su Grammar of
Science (Principios de la ciencia), que el éter es un fluido
cuatridimensional que se filtra al espacio tridimensional; algo así
como el agua que brota por los orificios del fondo de una
embarcación:
En esta teoría, un átomo se concibe como un punto del que el éter
fluye en el espacio en todas direcciones, este punto se denomina un
inyector de éter. Un inyector de éter en el éter es algo así como un
grifo sumergido en el agua, excepto que la maquinaria del grifo es
eliminada en el caso del inyector. Dos inyectores de este tipo,
situados en el éter, se mueven de manera relativa entre sí,
exactamente como dos partículas que gravitan, dado que la masa de
uno y otro corresponde a la velocidad media en que se vierte el éter
en el inyector.
Figura 86. Chorros de agua.
Acertijo 6.4
157 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Supongamos que creemos, junto con Einstein, que es posible
marcar o rotular de un modo permanente un punto en el
espacio. Pero supongamos ahora que encontramos un
agujero en el espacio. ¿No sirve el agujero para singularizar
una localización espacial definida?
Solución
No, porque no podemos asegurar si el agujero se mueve en el
espacio o no. Es análogo al hecho de que una particular
protuberancia de materia no sirve para marcar una región
particular de la trama del espacio: cuando una ola se mueve
a través del agua, las partículas de agua que la componen
cambian constantemente. Puede compararse un agujero
móvil del espacio con una burbuja que flota en un líquido.
Aun cuando la forma y el tamaño de la burbuja se
mantengan siempre iguales, las porciones de líquido que
lindan con la burbuja cambian a medida que ésta se
desplaza. Una idea inusitada que sugieren estas
consideraciones es que tal vez los componentes de materia
más pequeños no son torbellinos o protuberancias del
espacio, sino auténticos agujeros en el espacio.
En la teoría de Pearson es necesaria la cuarta dimensión, ya que es
preciso utilizarla para dar cabida a la «máquina de los grifos» que
lleva el flujo de éter a cada átomo. Dos de tales inyectores de éter se
atraen, en efecto, el uno al otro porque el éter que hay entre ellos se
mueve con más rapidez que en las otras partes del espacio.
158 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Permitidme que explique, brevemente, por qué. Existe una ley de
dinámica de los fluidos, llamada ley de Bernoulli, que expresa que,
cuanto más rápido se mueve el fluido, más baja es su presión.
Puesto que el éter entre los dos inyectores se mueve con rapidez,
hay una región de baja presión entre ellos, y el resto del éter tenderá
a comprimir esta región de baja presión. De este modo, los dos
inyectores se moverán uno hacia otro como si fueran arrastrados
por la atracción gravitacional.
Figura 87. Dos inyectores de éter en Planilandia.
Acertijo 6.5
Los quasares son unos objetos muy distantes y muy
brillantes. No hace mucho tiempo, los astrónomos
descubrieron dos quasares que estaban extraordinariamente
próximos entre sí. Un análisis posterior de estos dos puntos
luminosos reveló que lo que se veía era en realidad dos
imágenes del mismo quásar. Esto se explica por el supuesto
159 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
de que hay una galaxia sólida entre nosotros y el quasar.
¿Puede usted describir el diagrama de un «espacio con
protuberancia» que aclare cómo la imagen de un quasar
puede dividirse en dos?
Solución
Tres protuberancias en hilera y dos caminos cortos.
La idea es que la protuberancia de la galaxia está en la
misma línea que une nuestra posición con el quasar. La luz
desde el quasar hasta nosotros puede desplazarse según dos
caminos más cortos alternativos: uno a cada lado del gran
promontorio espacial de la galaxia. La división de la imagen
del quasar fue observada claramente en 1979. (Véase
Frederic Chaffee, The Discovery of Gravitational Lens [El
descubrimiento de un lente gravitacional], Scientific American,
noviembre de 1980.)
160 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Vista superior de los dos caminos.
La frase «lente gravitacional» es un modo muy interesante de
expresar el hecho de que la curvatura del espacio puede
torcer la luz. Es divertido pensar en un inmenso
supertelescopio basado en lentes gravitacionales de millones
de millas de diámetro.
Dos clases de singularidad.
Teorías locas... ¡sin embargo, ninguna lo suficiente loca para ser
cierta!
En el capítulo 11 veremos el procedimiento moderno para obtener
materia del éter del espacio. La idea de Clifford de que la materia es
una protuberancia en el espacio es básicamente correcta, pero era
demasiado conservador al suponer que el espacio subyacente era tri
o cuatridimensional.
Acertijo 6.6
La curvatura del espacio ocasionada por una porción de
161 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
masa suele representarse como una giba redondeada.
Supongamos que las cantidades de masa fueran en realidad
puntos. ¿Qué clase de forma espacial representa mejor esta
masa puntual?
Solución
Una masa del tamaño de un punto puede ser representada
de la manera más simple como una aguda cúspide en el
espacio. O, también, se podría imaginar que esta cúspide se
prolonga hasta el infinito.
Según la moderna mecánica cuántica, ¡una porción de materia es
una «protuberancia» en un espacio de Hilbert de infinitas
dimensiones!
162 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Capítulo VII
La forma del espacio
En el capítulo anterior hemos mencionado sucintamente la idea de
que el espacio puede ser curvo, curvatura que se produce como una
protuberancia en la cuarta dimensión. Nos hemos referido a dos
tipos de curvatura del espacio: la curvatura a escala intermedia, que
se asocia con la atracción gravitacional, y la curvatura a pequeña
escala, que puede asociarse con la materia. Ahora hablaremos sobre
la curvatura a gran escala del espacio tomado como un todo.29
Para dejar bien claro lo que se entiende por diferentes «escalas de
curvatura», consideremos lo siguiente. A gran escala, decimos que la
superficie de la Tierra es curva en forma de esfera, una esfera que
se ensancha un poco en el ecuador. A escala intermedia, o sea a
escala humana, vemos que la superficie de la Tierra está cubierta de
valles y colinas. Y a escala pequeña, la superficie de la Tierra se
fragmenta en rocas y polvo.
Ahora bien, cuando hablo de curvatura a pequeña escala del
espacio, pienso en protuberancias o burbujas o vórtices minúsculos
que podrían concebirse como partículas elementales de materia.
Cuando hablo de curvatura a escala intermedia del espacio, me
29 En cosmología, la confianza en la simplicidad física, el pensamiento puro y el conocimiento
revelado se llevan hasta sus últimas consecuencias porque hay muy poco margen en el cual
moverse. Por este medio desesperado hemos llegado a unas pocas y simples representaciones
de cómo debe ser el Universo. Ahora, el gran objetivo es llegar a familiarizarse con el Universo,
llegar a saber si algunas de estas representaciones pueden ser una aproximación razonable y
cómo puede mejorarse esta aproximación. Lo más excitante en cosmología es que las
perspectivas para hacer esto parecen ser excelentes. (P. J. E. Peebles, Physical Cosmology
(Cosmología física], 1971.)
163 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
refiero a las protuberancias del espacio de dimensiones planetarias
y galácticas que, según Einstein, explicarían los efectos de la
atracción gravitacional. Y cuando hablo de curvatura a gran escala
del espacio me refiero a la forma general de nuestro Universo.
Figura 88. Curvatura a escala intermedia.
¿Cuál es la forma del espacio? ¿Es plano, o es curvo? ¿Se extiende
de un modo liso y regular, o está alabeado y encogido? ¿Es finito, o
infinito? ¿A cuál de las imágenes siguientes se parece más el
espacio: a) una hoja de papel, b) un desierto sin fin, c) una burbuja
de jabón, d) un donut, e) un dibujo de Escher, f) un barquillo cónico
de helado, g) las ramas de un árbol o h) un cuerpo humano?
Las cuestiones que se refieren a la forma general del espacio
corresponden a una ciencia que se denomina cosmología. Me
encanta la cosmología: hay algo enaltecedor en considerar al
Universo entero como un objeto único que tiene una forma
determinada.
164 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 89. ¿Qué forma tiene el espacio?
¿Qué entidad, con excepción de Dios, puede ser más majestuosa o
más merecedora de la atención del hombre que el propio Cosmos?
Olvidémonos de las tasas de interés, olvidémonos de la guerra y de
los asesinatos, hablemos del espacio.
Los antiguos parece que, en general, consideraron que el Universo
tenía límites. La propia Tierra tenía bordes, o bien había que
considerarla como una bola que flotaba dentro de una gran esfera
de cristal de la que colgaban las estrellas. Pero, para un pensador
moderno, la idea de un Universo con bordes es casi inconcebible.
¿Cómo sería llegar a un lugar donde acabara el espacio?
Imaginemos una puerta negra abierta a la Nada. Cualquier objeto
que atraviesa la puerta simplemente deja de existir. Más allá de la
puerta no hay éter ni espacio para sustentar la estructura de un
165 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
objeto. Esta «puerta hacia la Nada» es quizás algo como una estrella
que se ha convertido en un agujero negro.
Figura 90. Un Universo finito y limitado.
Quizás existen este tipo de puertas esparcidas aquí y allá en el
Universo, pero, de todos modos, nos parece que no debe de haber
demasiadas... No creemos que nuestro espacio, considerado en su
conjunto, tenga bordes. En otros términos, creemos que nuestro
espacio es ilimitado.
A primera vista, nos sentimos inclinados a pensar que, si el espacio
es ilimitado, debe ser también infinito. Pero no es así. En una
dimensión, una circunferencia es un ejemplo de una línea que tiene
una longitud finita, pero que no tiene límites.
166 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 91. Un agujero en el espacio.
Se puede caminar por siempre alrededor de ella. La superficie de
una esfera, como la Tierra, es un ejemplo de un espacio de dos
dimensiones que es finito e ilimitado. En una famosa conferencia de
1854, «Las hipótesis que sirven de base a la geometría», Bernhard
Riemann sugirió que es posible algo similar en lo que se refiere al
espacio de tres dimensiones:30
«En la ampliación de la construcción espacial a lo infinitamente
grande, debemos distinguir entre extensión ilimitada y extensión
infinita. El espacio ilimitado tiene una certeza empírica mayor que
cualquier otra experiencia externa. Pero de esto no se desprende, de
ningún modo, que su extensión sea infinita. Si atribuimos al espacio
30 Donde los rayos del Sol rozan la Tierra en enero, pasan y se desvanecen gradualmente en la
oscuridad, se extiende un mundo extraño.
Es una inmensa burbuja que flota en una sustancia parecida al cristal, pero más dura y opaca.
Y del mismo modo que una burbuja formada por nosotros consiste en una película tensa, esta
burbuja, más vasta de lo que podríamos imaginar, está constituida por una película tensa y
coherente.
En su superficie se ha depositado en el transcurso de los tiempos una delgada capa de polvo
del espacio, y esta superficie es tan lisa que el polvo resbala sobre ella de uno a otro lado y se
acumula con mayor o menor densidad según determinan su propia atracción y sus
movimientos.
El polvo queda retenido sobre la superficie pulida por la atracción de la inmensa película pero,
excepto por esto, se mueve sobre ella libremente en todas las direcciones.
Y aquí y allá hay condensaciones donde se ha depositado cantidad de estas masas flotantes, y
donde el polvo acumulado a lo largo de los tiempos forma grandes discos. (Charles H. Hinton, A
Plane World [Un mundo plano], 1884.)
167 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
una curvatura constante, entonces el espacio debe ser
necesariamente finito siempre que esta curvatura tenga un valor
positivo, por pequeño que éste sea.»31
Riemann sugiere que nuestro espacio puede ser la hipersuperficie 3-
D de una hiperesfera 4-D. En el capítulo 3, hablamos del aspecto
que tienen las hiperesferas vistas desde el exterior. Ahora
trataremos de imaginar cómo es una hiperesfera desde un punto de
su hipersuperficie. Por supuesto, volvemos al Cuadrado A. ¿Qué les
parecería a los planilandios vivir en la superficie de una esfera 3-D
en lugar de vivir en un plano?
Figura 92. Tres tipos de espacio 1-D: finito y limitado, infinito e
ilimitado, finito e ilimitado.
31 Supongamos que tenemos un tubo de un diámetro extremadamente pequeño curvado en
forma circular y dentro de él, un gusano.
En la situación límite, cuando hacemos el diámetro del tubo y el gusano infinitamente finos,
podemos considerar que ese espacio es unidimensional. Imaginemos que el gusano es incapaz
de reconocer nada fuera del espacio de su propio tubo. Aun así podría sacar ciertas inferencias
sobre la naturaleza del espacio en que está, si fuera capaz de distinguir alguna marca C en la
pared del tubo. De este modo advertiría cuando vuelve al punto C y descubriría que este
regreso se repite continuamente cuando recorre el interior del tubo; en otras palabras, el
gusano podría afirmar sin dificultad que su espacio es finito. Más aún, puesto que el gusano
tendría siempre la misma cantidad de curvatura, dado que todas las partes del círculo tienen la
misma forma, podría dar por sentada la uniformidad de todo el espacio, o que el espacio posee
las mismas propiedades en todos sus puntos. (William K. Clifford, The Common Sense of the
Exact Sciences [El sentido común de las ciencias exactas], 1879.)
168 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Acertijo 7.1
Aunque ninguna línea en una superficie curva, es realmente
recta, algunas son más rectas que otras: más rectas en el
sentido de que son las trayectorias más cortas entre dos
puntos. Estas líneas, lo más rectas posible, se denominan
líneas geodésicas de la superficie. ¿Qué tipo de líneas son
geodésicas en una esfera?
Solución
En una esfera, la línea geodésica es lo que se llama círculo
máximo, es decir, un círculo como el ecuador, que es el
máximo posible. Con relación a la superficie de la esfera, el
ecuador es «recto» porque no se tuerce ni hacia el norte ni
hacia el sur. Un círculo menor, como por ejemplo, el Círculo
Ártico, puede verse cómo se tuerce en la superficie de la
esfera y no puede considerarse como una línea geodésica.
El tema de Esferilandia ha sido tratado muchas veces antes. Lo que
me gustaría hacer aquí es enfocar el tema desde un ángulo nuevo.
Como introducción al rumbo que voy a tomar, debo confesar que
este verano (estamos en octubre ahora) estuve agradablemente
obsesionado, durante un tiempo, con la idea novelesca de que
Planilandia existía realmente, y que Edwin Abbott solía ir a
contemplarla con frecuencia. De manera habitual, nos imaginamos
Planilandia como un plano infinito, pero hasta donde podemos
observar, no hay ningún plano brillante e infinito, lleno de polígonos
flotando en algún lugar cerca del planeta Tierra. Y, puesto que no
169 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
vemos Planilandia en ningún sitio, deduje que debía estar escondida
en alguna parte; en un sótano, digamos. Por tanto, tuve entonces
un interesante problema que considerar: ¿Cómo podría acomodarse
un mundo bidimensional ilimitado en una habitación tridimensional
común?
Figura 93. ¡Pongamos Planilandia en el sótano!
Bueno, imaginé tres maneras de instalar Planilandia en el sótano.
He aquí la primera, presentada como extractos de un relato en
primera persona de un tal Arnold Klube. Cuando esta narración
comienza, Klube está a punto de encontrar Esferilandia en un
sótano de una escuela técnica abandonada.
Extractos de Dios de Esferilandia, de Arnold Klube.
«La puerta se cerró detrás de mí y bajé con cuidado por la escalera
polvorienta. Abajo, encontré un interruptor. Indeciso, lo apreté con
lentitud.
170 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
»La pequeña habitación del sótano estaba dominada por una gran
esfera que, aparentemente, no tenía peso. Tenía unos dos metros de
diámetro y flotaba en el aire a pocos centímetros del suelo. ¿Podía
ser esto Planilandia?
»Me acerqué y examiné la superficie del objeto, que tenía un débil
resplandor. Era como la piel tensa de una gran burbuja de jabón:
transparente, aunque con manchas de color de diferentes formas
que se desplazaban. Al principio, todo me resultó confuso pero
luego, cuando observé con más detenimiento, comencé a distinguir
pequeñas avenidas por las que se movían las manchas de colores.
Estos vivaces animálculos de movimientos rápidos eran, sin duda,
los Planilandios.
»A un lado de la habitación encontré una mesa con instrumentos
científicos, entre los que había un microscopio binocular con su
montura. Temblando un poco por la excitación, lo acerqué a la
maravillosa esfera.
»Presentaré los hechos tan sucintamente como me sea posible. El
mundo que había descubierto era una película curva bidimensional
que adoptaba la forma de una esfera de unos cinco metros de
circunferencia. Los habitantes de este mundo, al que llamo
Esferilandia, son pequeñas manchas poligonales, de un ancho
promedio de una décima de milímetro. O sea que su espacio, la
circunferencia, es igual a 50.000 largos de cuerpo. A título de
comparación, cabe indicar que la longitud de 50.000 cuerpos
humanos se aproxima a los 100 kilómetros.
171 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
»Al poco tiempo, aprendí a leer los «labios» de los esferilandios y a
comprender su lenguaje. Como había relatado Abbott, tienen la
impresión de que viven en un plano infinito. A nosotros nos resulta
muy fácil imaginar que caminamos 100 kilómetros, pero la verdad
es que ningún esferilandio ha hecho nunca un viaje «alrededor» de
su espacio.
»Y hay buenas razones para ello. Si recordamos que la superficie de
una esfera viene dada por la fórmula E2/π, donde E es la
circunferencia ecuatorial de la esfera, es fácil calcular que
Esferilandia tiene espacio suficiente para albergar a un poco menos
de mil millones de sus ciudadanos, aunque en este caso deberían
estar apiñados uno junto a otro. He calculado que la población
actual de Esferilandia llega a unos cincuenta millones de almas. O
sea que cada esferilandio dispone de una cantidad de espacio no
ocupado de casi veinte veces su tamaño: el equivalente, para
nosotros, de una celda de techo bajo y justo lo suficiente larga para
tenderse en ella.
»En suma, Esferilandia está atestada en extremo. Todo el espacio
está ocupado por cuerpos y edificios. Las tortuosas callejuelas están
llenas de vida como los bazares orientales. Los ladrones y los
asesinos están en todas partes y viajar a cualquier distancia es
imposible.
172 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 94. Esferilandia en el sótano.
«Pasaron los días y pasaron los meses y yo seguía revoloteando
sobre Esferilandia, atento como un dios ocioso. En la mesa del
sótano encontré ciertas herramientas que, aparentemente, estaban
diseñadas para manipular el espacio de las diminutas criaturas.
»Por experimentación, aprendí que, después de todo, el espacio de
Esferilandia no es por completo bidimensional. Tiene un espesor
definido aunque imperceptible. Utilizando unas tenacillas especiales
y un pequeño marco cortante, estuve en condiciones de sacar y
examinar fragmentos del espacio. Una vez cogí un Cuadrado, le di la
vuelta y lo coloqué otra vez en su sitio.
173 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 95. Arnold Klube.
»El aspecto del Cuadrado quedó tan alterado que sus compañeros
trataron de destruirlo. Lo rescaté y aniquilé a su jefe opresor. Desde
entonces, el Cuadrado me tiene gran afecto y cree que soy un Cubo,
cosa que se debe a ciertos objetos que metí en su espacio.»
Muchos científicos actuales creen que nuestro espacio está, en
realidad, curvado en forma de hiperesfera. Recordemos que en el
capítulo anterior decíamos que se podía interpretar la teoría de la
relatividad general de Einstein en el sentido de que la materia curva
el espacio. Por lo visto, si hay suficiente cantidad de materia en
nuestro Universo, esto hará posible que la acumulación de
curvatura sea suficiente para doblar el espacio sobre sí mismo. Si el
espacio es hiperesférico, hay un número limitado de galaxias,
aunque ninguna de ellas estará fuera del límite de las cosas. Toda
galaxia está en una posición igualmente central. Esto es parecido al
174 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
hecho de que cualquier país de la Tierra puede considerarse el
punto central del planeta.
Figura 96. Todos los puntos de una esfera son igualmente centrales.
Figura 97. Una vista no americana del mundo.
Acertijo 7.2
Supongamos que descubrimos una gran estrella brillante
175 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
que no tiene nada dentro sino sólo luz y espacio vacío. ¿Cuál
sería nuestra conclusión?
Solución
Imagen virtual de una estrella antípoda.
Una explicación natural de una estrella sin masa sería decir
que el espacio es hiperesférico, y que la estrella sin masa es
la imagen virtual de una estrella real que se encuentra en el
extremo opuesto del Universo. Por desgracia, aun en el caso
de que el espacio fuera realmente una hiperesfera, no nos
sería posible observar tal tipo de «falsas estrellas». El
problema es que el espacio presenta irregularidades de
escala intermedia que impedirían el enfoque perfecto de los
rayos de luz de la estrella en el punto más alejado de ella.
Otra dificultad es que el espacio contiene nubes de polvo
aquí y allí, polvo que absorbería la mayor parte de la luz de la
estrella mucho antes de que la luz recorriera la mitad del
176 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
camino alrededor del Universo. Si no fuera por estos dos
problemas, podríamos esperar, en general, encontrar una
imagen virtual de cualquier estrella observada en un punto
diametralmente opuesto en el cielo, por supuesto a condición
de que el espacio fuera realmente hiperesférico.
Acertijo 7.3
La mayoría de los cosmólogos suponen que cualquier región
de nuestro Universo es más o menos como cualquier otra.
Esta suposición se conoce como principio cosmológico. Sin
embargo, no hay un conjunto de evidencias de peso para
sostener el principio cosmológico. A la gente le gusta,
sencillamente, porque simplifica las cosas. Pero, supongamos
ahora que el principio cosmológico es erróneo. Supongamos
que hay, en nuestro Universo, un objeto más importante, un
único objeto gigantesco que es mucho más masivo que
cualquier otra cosa. Si se combina esta suposición con la
hipótesis de que el espacio se curva sobre sí mismo como
una hiperesfera, ¿qué tipo de universo se obtendría? ¿Puede
usted dibujar una imagen al estilo de
Planilandia/Esferilandia de este espacio?
Solución
177 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Universo finito con masa «central».
Sería como una bombilla eléctrica, o como un barquillo
cónico de helado: una bola con un gran abultamiento. Es
concebible que nuestro espacio tenga realmente una
estructura asimétrica así. Si estuviéramos en el lado opuesto
de la superestrella que produce el abultamiento, no
podríamos verla directamente. El polvo del espacio y las
protuberancias intermedias del mismo disiparían la imagen
del monstruo. Este tipo de modelo de nuestro espacio se
discute en el libro de Paul Davies, The Edge of Infinity (La
frontera del infinito); libro publicado en la Biblioteca
Científica Salvat.
Si nuestro espacio es hiperesférico, una nave espacial que vuele en
cualquier dirección fija durante el tiempo suficiente retomará al
final a nuestra Galaxia. Por desgracia, la circunferencia de nuestra
hiperesfera es tan grande que es improbable que ningún Magallanes
del espacio pueda realizar jamás tal circunnavegación. Se ha
178 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
estimado que nuestro espacio tiene alrededor de ochenta mil
millones de años luz de circunferencia.
Para tener una idea del espacio hiperesférico, imagínese que está
flotando en un espacio que tiene la forma de una hiperesfera de cien
metros de circunferencia. Usted es el único objeto del espacio y, por
tanto, está muy oscuro. Saca torpemente una linterna del traje
espacial, la enciende... y, por alguna razón, hay dos luces. ¡Hay la
linterna junto a usted y otra a unos cincuenta metros de distancia!
Más aún, hay otra persona con usted en el espacio, una persona
vestida con su traje espacial que sostiene la otra linterna.
Figura 98. Cuadrado ve una imagen fantasma.
Usted decide ir a visitar a esa otra persona. Deja su linterna a un
lado, flotando, y se traslada por el espacio vacío por medio de un
motor de reacción manual. Su luz y la de la otra persona
179 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
permanecen inmóviles... pero él, en cambio, huye de usted. Él, ¿o es
ella?, está cabeza abajo con respecto a la posición de usted y no
importa en qué dirección se mueva usted, él (o ella) cambia su
rumbo para evitar que se acerque. ¿Puede ser la otra persona una
especie de imagen suya en el espejo?
Pues sí. Imagínese al Cuadrado A en la superficie de una pequeña
esfera. Suponemos que los rayos de luz de Esferilandia se mueven
alrededor del espacio esférico en grandes círculos. En la figura 98
puede verse que todos los rayos de luz que salen del cuerpo del
Cuadrado se cruzan entre sí en el lado opuesto de la esfera. Esto
significa que el Cuadrado verá un conjunto de imágenes de trozos
de su cuerpo en el otro lado de la esfera y estas imágenes se
agrupan para formar una representación fantasma de él mismo,
pero invertida, o sea cabeza abajo, y como vista en un espejo.
Figura 99. Cuadrado A en el globo espectral.
Sigamos. Decide usted ir a ver la linterna de la otra persona. Allí
está flotando y lanzando sus destellos luminosos, pero, cuando
alcanza a tocarla, se da cuenta que allí no hay nada. ¿Por qué?
Porque la «otra linterna» es en realidad la imagen virtual de su
linterna real. Es una imagen fantasma, que se forma en el lugar en
180 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
que todos los rayos de luz que salen de la linterna se cruzan entre
sí.
Un espacio plano con distancias deformadas.
Acertijo 7.4
Aquí tenemos una estructuración bidimensional de líneas.
Supongamos que en el espacio 3-D tuviéramos que estirar
esta superficie de modo que la distancia entre cada par de
líneas vecinas fuera igual, ¿qué forma tomaría la superficie?
Solución
181 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Un espacio curvo con distancias naturales.
Obtendríamos algo como esto: una superficie cuadrada con
un pico en el centro. La primera y la segunda figuras son dos
modos diferentes de representar el mismo hecho: hay más
espacio hacia el centro de esta superficie que lo que uno se
hubiera imaginado.
Esto es cada vez más y más curioso. Cuando usted regresa junto a
su linterna, decide que se siente demasiado incómodo dentro de su
traje espacial y resuelve coger un gran globo de goma, se arrastra
dentro de él y comienza a llenarlo con el aire de su tanque. Se ha
traído la linterna, de modo que todo el interior del globo está
iluminado. Es agradable encontrarse dentro del globo y no ver ya
esas extrañas imágenes fantasmales de la luz y de uno mismo. Se
quita el traje y se reclina contra la acogedora pared curva del globo.
Junto a usted, el tanque deja escapar el aire con un suave silbido y
el globo aumenta de tamaño.
De pronto, algo no funciona. Las paredes del globo se aplanan y
comienzan a curvarse en sentido contrario. ¡Está usted fuera del
globo! El tanque sigue a su lado, pero el aire parece enrarecido.
182 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Rápidamente, el globo se contrae a la vez que se aleja de usted y
llega a tener el tamaño de una pelota de playa hasta que, por
último, se rompe. ¿Qué ha sucedido?
Una banda de Möbius.
Acertijo 7.5
Una cinta de Möbius se forma con una tira de papel a la que
se da una torsión de media vuelta y después se unen los dos
extremos. Considere que Cuadrado A es un dibujo en tinta
que cala a través del papel de una cinta de Möbius. Si se
desplaza alrededor de la tira, ¿qué le sucederá?
Solución
El Cuadrado va alrededor de la banda de Möbius.
¡Se transforma en su imagen en el espejo!
183 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Descienda una dimensión y observe el Cuadrado A. Un globo
elástico en Planilandia, es sólo un círculo elástico. Cuando éste se
estira más allá del ecuador, tiende a encogerse hasta la medida
inicial... al otro lado del espacio esférico.
Éste es un rasgo curioso del espacio hiperesférico. Cualquier esfera
que se expande lo suficiente termina por expandirse más allá de su
tamaño máximo posible y sigue «expandiéndose» en sentido inverso
hasta llegar al tamaño de un punto. Esto puede visualizarse en
nuestro propio Universo si imaginamos una flota de naves de
reconocimiento que salen volando de la Tierra en distintas
direcciones. Si viajan todas a la misma velocidad, las naves
aterrizarán en una superficie de una esfera que se estira y que tiene
su centro en la Tierra. Después de cierto tiempo, los pilotos
observarán, para su sorpresa, que, si bien ninguno de ellos ha
cambiado su curso, las naves se están acercando cada vez más
unas a otras. El espacio no inspeccionado se ha convertido en una
esfera que se contrae. Cuando las naves se encuentren estarán tan
lejos de la Tierra como es posible llegar a estarlo. Y no habrá más
sorpresas.
Por tanto, ahora tenemos una imagen bastante buena de dos tipos
de espacio: el anticuado espacio plano y el espacio hiperesférico
finito e ilimitado. Por espacio «plano» sólo quiero significar un
espacio común tridimensional euclidiano que se extiende al infinito
en todas direcciones. Un espacio plano bidimensional, recibe el
nombre de plano y un espacio plano tridimensional se denomina, a
veces, espacio homoloidal.
184 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
El espacio homoloidal y el hiperesférico tienen en común que ambos
están curvados en el mismo grado en todas partes. De igual
manera, se dice que los planos y las esferas son superficies de
curvatura constante. Sin duda, la esfera no es plana, pero, en ella,
todo punto es igual a cualquier otro; o sea que no hay
protuberancias. Un modo de caracterizar las superficies de
curvatura constante es decir que sólo en ellas cabe la posibilidad de
deslizar triángulos sin que sus lados y ángulos cambien. Por la
misma razón, decimos que un espacio tridimensional de curvatura
constante es aquel en el que puede deslizarse un cuerpo rígido sin
que las proporciones relativas de este cuerpo se alteren.
Pero, la verdad es que nuestro espacio no es de curvatura
constante. Un cuadrado que se transporte hasta un punto cercano
a una estrella, se deformará, debido a la combadura gravitacional
del espacio, y adquirirá la forma de un rectángulo curvo. No
obstante, muchos cosmólogos prefieren suponer que, por lo menos a
gran escala, nuestro espacio tiene una curvatura constante. A
escala intermedia, la superficie de la Tierra no tiene en absoluto una
curvatura constante, pero, en cambio, a gran escala, la Tierra es,
aproximadamente, una esfera lisa. Quizá sucede lo mismo en
nuestro espacio con las protuberancias gravitacionales. 32
32 Me adormecí y soñé. Sin embargo, aunque resulte sorprendente, esta vez no vi una imagen
de Linealandia, el lugar que solía visitar como un planilandio bastante más sabio y me
inclinaba a decirles a sus ciudadanos la verdad, que era obvia para mí, ya que yo podía
observar las relaciones verdaderas que ellos no podían percibir; no, esta vez soñé algo muy
distinto. Era una Esfera del país de las tres dimensiones y estaba visitando mi propio mundo,
mi propia Planilandia. Bueno, no, no Planilandia sino Esferilandia, porque ahora podía ver con
claridad que mi mundo está curvado en un sentido que nunca había sido visible para mí...
185 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 100. Espacio gravitacional que se curva.
Si suponemos que nuestro espacio tiene una curvatura
aproximadamente constante a gran escala, ¿cuáles son las
posibilidades? Hemos indicado dos: espacio llano (u homoloidal) y
espacio hiperesférico. Hay una tercera clase de espacio con una
curvatura constante, que suele denominarse espacio hiperbólico.
Para comprender cómo es el espacio hiperbólico tridimensional,
vamos a examinar en primer lugar el espacio hiperbólico
Miré hacia la izquierda, hacia la derecha, en todas direcciones, pero el mundo, mi mundo, no se
extendía en todas direcciones de un modo infinito. Por supuesto que no, porque mi mundo no
es infinito. No se extiende en todos los sentidos infinitamente. Es curvo, un mundo curvo.
¡Puedo dar vueltas a su alrededor! Puedo volar alrededor de mi mundo, mi Planilandia esférica.
¡Esto es absolutamente fantástico...!
¿Pero qué sucede con esos rayos de luz? ¿Cómo viajan? ¿En línea recta? No, por supuesto que
no. No pueden dejar el espacio, su espacio. Tienen que seguir la curva del espacio porque
pertenecen a él. Para nosotros, los esferilandios, son líneas rectas y creemos que la luz viaja en
línea recta. Y es que, en nuestro espacio no son curvas, sino que siguen la curvatura de
nuestro espacio. Tienen que hacerlo así. Pero, vistos desde el exterior, no son líneas rectas, son,
simplemente, las líneas más cortas posibles en la superficie de una esfera. (Dionys Burger,
Sphereland [Esferilandia], 1965.)
186 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
bidimensional. Hace poco especulábamos acerca de una Planilandia
que era la superficie de una esfera. Resulta que el espacio
hiperbólico bidimensional se representa mejor como la superficie de
lo que se denomina una seudoesfera. Pero, ¿qué es una
seudoesfera?
Figura 101. Tablero de ajedrez infinito, encogido para que quepa en
un cuadrado.
La seudoesfera, igual que una esfera, puede considerarse una
superficie 2-D. La esfera es menor que un plano: se curva sobre sí
misma y es finita, mientras que el plano es, por supuesto, infinito.
Aunque resulte extraño, una seudoesfera es mayor que el plano.
Ambos, el plano y la seudoesfera, son infinitos, aunque la segunda
se las arregla para tener más espacio. Para comenzar a tener la idea
de una seudoesfera, podríamos imaginar que avanzamos por un
interminable plano pegajoso, como de melcocha. A cada momento
187 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
nos detenemos para coger y estirar el material del plano, que irá
formando abombamientos y arrugas... lo que significará más y más
espacio.
Justamente por el hecho de que una seudoesfera es mayor que el
plano, es muy difícil de representar en el espacio euclidiano normal
de nuestros diseños. Pero existe un truco especial para encoger una
seudoesfera de modo que se ajuste a un disco. Para comprender
mejor cómo funciona este procedimiento de contracción, vamos a
considerar cómo se puede contraer un plano normal para que se
acomode dentro de un cuadrado.
Figura 102. Felix Ungluck.
Presentaré este método como otro relato imaginario, en primera
persona, de un hombre que encuentra Planilandia en un sótano.
188 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Este hombre se llama Felix Ungluck y, aunque resulte penoso
decirlo, es muy torpe.
Extracto de The Pure Land (La tierra pura), de Felix Ungluck.
«La puerta se cerró de golpe a mis espaldas. Por unos instantes no
pude ver nada, y tuve miedo de caerme. Pero entonces, después de
girar la cabeza de un lado a otro, vislumbré una luz tenue abajo. Allí
había algo.
«Encontré una llave de luz y la hice girar. Al pie de la escalera, había
un cuadrado, de unos dos metros de lado, que flotaba ingrávido.
Tenía unos dibujos muy intrincados que se hacían más confusos
cerca de los bordes. Al principio lo tomé por una especie de
alfombra volante... pero luego me di cuenta que cada pedacito
coloreado se movía con vida propia. Era Planilandia, cuya extensión
infinita había sido comprimida, de algún modo, al tamaño de un
cuadrado de dos metros de lado.
«Hipnotizado, descendí por la escalera y me incliné sobre ese mundo
encogido. Los pequeños planilandios poligonales corrían de un lado
a otro, aumentando de tamaño cuando se aproximaban al centro y
encogiéndose cuando se acercaban a los bordes. Era como... bueno,
como una sección de tiras cómicas de domingo pero infinita y viva,
con cajas más y más pequeñas que se apiñaban en todos los
sentidos; un dibujo infinito que retrocedía sobre sí mismo en el
espacio, para comprimirse en un cuadrado de dos metros de lado.
«Arriba se oyó un fuerte ruido. Inseguro en mi avance, asustado por
el ruido, caí hacia delante. Mi cuerpo atravesó Planilandia con toda
facilidad, como un buceador atraviesa la superficie de un lago.
189 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
«Las pequeñas criaturas se alejaron rápidamente de mi cuerpo
intruso, dispersándose como si fueran andarríos. Y yo, como una
maldición del infinito, caí pesadamente al suelo.
«Al bajar la vista a mi cuerpo advertí con horror que había
arrancado legiones de estos seres inocentes de su espacio. Se
aferraban a mí y se deslizaban de un lado a otro por la tela áspera
de mis ropas. Vi que estaban mortalmente heridos. El pálido diseño
a cuadros de luz trémula se extinguió lentamente. Puse el rostro
entre mis manos y comencé a llorar.»
Figura 103. «Puse el rostro entre mis manos y comencé a llorar.»
La figura 101 no es una seudoesfera pero está basada en un truco
que luego nos permitirá dibujar una seudoesfera. La figura 101
representa un plano. Todo el plano infinito comprimido en un
cuadrado finito. ¿Cómo puede hacerse esto? Simplemente,
190 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
dividiendo en dos las distancias a medida que nos aproximamos al
límite del cuadrado.
Un agujero inalcanzable
Acertijo 7.6
Supongamos que hay un agujero en Planilandia, pero nadie
puede caer en él porque cuanto más se acercan, más
pequeños se hacen. ¿Podría usted dibujar una imagen de
espacio curvo que represente esta situación?
Solución
191 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Un agujero en el espacio a una distancia infinita.
El espacio cerca del agujero se estira infinitamente y forma
una «chimenea». Ningún planilandio podrá alcanzar nunca la
terminación de la chimenea, y ningún planilandio podrá
caerse en el agujero.
Algunos lectores habrán oído hablar de las paradojas de Zenón.
Zenón era un antiguo filósofo griego que se interesó en demostrar
que la simple idea de «movimiento» puede conducir a una gran
cantidad de dificultades lógicas. Su paradoja más conocida afirma
que nunca podremos dejar la habitación en la que nos
encontramos. Porque, razona Zenón, para llegar hasta la puerta, se
debe primero atravesar la mitad de la distancia que nos separa de
ella. Pero aún estamos en la habitación, y para salir se debe
atravesar la mitad de la distancia restante. Pero aún se está en la
habitación, y para llegar hasta la puerta, se debe atravesar la mitad
de la distancia restante. Pero...
La paradoja, en este caso, es que los dos simples pasos que nos
llevarían hasta la puerta, pueden dividirse en una sucesión infinita
de pasos cada vez más pequeños. En cierto sentido, abandonar la
habitación implica completar una tarea infinita. Por supuesto, no
solemos dar cada paso de manera que sea la mitad de largo que el
anterior, y abandonamos la habitación sin ninguna dificultad.
192 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 104. Un número infinito de pasos.
Pero, ¿qué sucedería si nos encontráramos en una habitación que
tuviese un extraño campo de fuerza, un campo de fuerza que nos
redujera a la mitad de nuestro tamaño a cada paso que se diera
hacia la puerta? Hay que dar dos pasos para llegar hasta la puerta,
como antes. Pero ahora, después del primer paso, quedamos
reducidos a la mitad de nuestro tamaño. En ese momento, estamos
a un paso de los antiguos, o a dos pasos nuevos, de la puerta.
Damos otro paso, nos reducimos otra vez a la mitad y seguimos
estando a dos pasos de la puerta en nuestro nuevo tamaño.
En las figuras 101 y 105, mostramos cómo utilizar esta reducción al
estilo de Zenón, para ajustar un plano infinito dentro de un
cuadrado y de un círculo respectivamente. En la figura 101, se
supone que cada uno de los cuadrados tiene el mismo tamaño.
Dicho de otro modo, podemos reconvertir en un plano el objeto que
193 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
hay en la figura si «estiramos» cada uno de los cuadrados hasta que
alcancen la medida de la unidad. En la figura 105, todos los
triángulos se suponen también del mismo tamaño. Podemos
considerar que los triángulos están dispuestos en anillos
concéntricos, cada uno de los cuales tiene la mitad del ancho del
anterior. También en este caso, si «estiramos» cada uno de los
triángulos para que tenga el tamaño unitario, obtendremos un
plano.
Figura 105. Infinitos planos dentro de un círculo.
Ahora bien, ¿qué hay en cuanto a la seudoesfera? La seudoesfera
puede representarse como un dibujo infinito de triángulos curvos
comprimidos dentro de un círculo, como en la figura 106. El artista
holandés Maurits Escher solía utilizar configuraciones de este tipo.
Lo que distingue la seudoesfera es que si se extiende cada uno de
194 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
los triángulos hasta tener la medida unitaria (y se enderezan
también sus lados), se obtiene algo que no puede ajustarse en un
plano sin que haya arrugas y pliegues. Obsérvese, por ejemplo, que
en algunos ángulos de la seudoesfera se reúnen ocho «triángulos
equiláteros». Pero si la configuración pudiera estirarse y alisarse
hasta ser plana, sólo podrían coincidir en un punto seis triángulos
equiláteros.
Figura 106. Mosaico seudoesférico.
Aunque es imposible alisar y extender toda la seudoesfera en
nuestro espacio, pueden extenderse porciones de ella para obtener
superficies de curvatura constante. Si se extiende el disco central
del diagrama de la seudoesfera, adopta la forma de una silla de
montar. A diferencia de la esfera que en todos los puntos se curva
en la misma dirección, la superficie de la silla de montar se curva en
195 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
cada punto en dos direcciones diferentes. Por esta propiedad de
curvarse hacia arriba y hacia abajo al mismo tiempo, la superficie
de la silla se extiende hasta ser, en cierto sentido, mayor que un
disco plano.
Figura 107. Un disco de la seudoesfera se extiende y adopta la forma
de una silla de montar.
Se produce un ejemplo más impresionante si se extiende un
fragmento de la seudoesfera que sea un sector que se prolonga
hacia el borde «infinitamente distante». En la figura 108, hemos
cortado por la línea e, e' y H; entonces estiramos e y e' hasta que
adquieran su medida «real» de un largo infinito; doblamos H sobre sí
mismo hasta formar un círculo y pegamos e con e para formar E. En
la década de los años 40 la figura de la derecha se llamaba a veces
seudoesfera, pero esto no es correcto. Se trata sólo de un sector de
la seudoesfera que se ha unido por sus bordes. Entonces, ¿cómo
podríamos llamarlo? «Trompeta de Gabriel» parece bastante
apropiado, porque su forma es como el pabellón de una trompeta y
la boquilla de ésta está infinitamente lejos. La imagen que tengo en
196 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
la mente es la de un terrible Día del Juicio Fina y un ángel de un
cielo infinitamente lejano con una trompeta inmensamente larga
que desciende hasta mí para atronarme los oídos.
Figura 108. Un sector de la seudoesfera se extiende y adopta la
forma de la Trompeta de Gabriel.
Acertijo 7.7
La superficie de la Trompeta de Gabriel de la figura 108,
tiene una propiedad muy extraña: aunque su longitud es
infinita, su área superficial es finita. ¿Puede usted idear
algún modo de cortar un cuadrado unitario (o sea, que tiene
una unidad de lado), en un número infinito de piezas y
disponerlas de manera que se forme una superficie
infinitamente larga con un área igual a uno?
Solución
197 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Un área finita con una longitud infinita.
La idea es utilizar un procedimiento sinfín de dividir por la
mitad para cortar el cuadrado en un número infinito de
trozos: un trozo de la mitad de la altura, uno de la cuarta
parte, 1/8. 1/16, y así sucesivamente. ¡Zenón ataca de
nuevo! Si alineamos las superficies obtenidas, lograremos
algo que es infinitamente largo pero que tendrá como área la
unidad.
De modo que si reflexionamos sobre lo que sucede al extender
porciones de seudoesfera hasta que alcancen su tamaño correcto,
comenzamos a tener una idea de su superficie total. Pero debemos
recordar que comenzamos a hablar de la seudoesfera para tener un
ejemplo de un espacio hiperbólico bidimensional. Sin embargo, lo
que en realidad nos interesaba era el espacio hiperbólico
tridimensional.
¿Cómo es el espacio hiperbólico completo? Imaginemos un espacio
sin límites tridimensional que, de algún modo, se extiende para ser
más amplio que el espacio llano homoloidal. Desde el punto de vista
matemático, este espacio puede modelarse si imaginamos la parte
interior de una esfera y suponemos que los objetos que están dentro
de ella se contraen infinitamente cuando se desplazan del centro
hacia fuera. Esto es semejante a adaptar Planilandias planas o
seudoesféricas dentro de círculos.
Resulta una idea extraña pensar que, quizá, nuestro espacio es en
realidad el increíble interior, contraído y combado de, digamos, una
198 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
pelota de tenis. Como dice Hamlet: «¡Oh, Dios! Podría estar
confinado en una cáscara de nuez y sentirme el soberano del
espacio infinito, si no tuviera tan horribles sueños.»
La idea de representar un espacio curvo por un espacio plano que
se extiende y encoge, viene de Bernhard Riemann. Como ejemplo de
su técnica, hemos indicado en la figura 109 cómo pueden
representarse una serie de superficies curvas si asignamos
diferentes longitudes a la circunferencia de un círculo cuyo radio es
la unidad. Podemos hacer más pequeña la circunferencia si la
curvamos sobre sí misma o podemos hacerla mayor si curvamos la
superficie en dos direcciones diferentes.
199 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 109. Haciendo correctas las distancias.
Si se cierra el puño, se observan unos salientes más o menos
hemisféricos donde se tiene los nudillos. Hagamos una pausa y
consideremos que las pecas de nuestra piel son galaxias 2-D en una
«Planilandia» cuyo espacio es toda la superficie de la piel. Una
galaxia situada junto a los salientes del nudillo podría tener
habitantes que creyeran que el espacio es esférico. Una galaxia en la
depresión entre dos nudillos podría tener ciudadanos que creyeran
que el espacio se extiende en forma de seudoesfera. Y los pequeños
seres que viven en la extensión lisa del antebrazo podrían creer que
el espacio es plano.
200 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 110. La piel es un espacio 2-D irregularmente curvado.
En este capítulo hemos analizado tres tipos de espacio 3-D: el
espacio plano, el espacio hiperesférico y el espacio hiperbólico.
Estos espacios tienen en común que, a gran escala, todos se curvan
de manera uniforme. Ninguna región del espacio es esencialmente
diferente de cualquier otra. Pero debemos recordar que la
suposición simplificadora de que nuestro espacio tiene una
curvatura constante, puede muy bien ser falsa. La forma del espacio
puede ser más extraña de lo que creemos.
201 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 111. La forma del espacio puede ser más extraña de lo que
creemos.
202 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Capítulo VIII
Puertas mágicas a otros mundos
Justo al sur de Baltimore hay una salida de autopista que pone:
«Brooklyn.» ¿No sería magnífico si esa salida llevara directamente a
Nueva York? O, mejor aún, ¿no sería maravilloso tener una puerta
especial, una superpuerta, que condujera desde nuestra sala hasta,
pongamos por caso, el jardín de las Tullerías en París? O, más
emocionante todavía, ¿qué os parece una superpuerta que nos
llevara fuera de nuestro espacio hacia un universo totalmente
distinto?
A la gente siempre le ha gustado pensar en estas puertas mágicas.
Ellas son el símbolo perfecto de la libertad de la mente respecto de
la limitación espacial del cuerpo y ocupan un lugar importante en
toda la literatura fantástica, desde Lewis Carroll hasta C. S. Lewis y
Robert Heinlein. Los escritores de ficción han sido, por regla
general, muy imprecisos sobre la manera en que podrían
construirse estas puertas mágicas; en el mejor de los casos, se
limitan a describirlas como «túneles a través del hiperespacio». Pero
los cosmólogos modernos han desarrollado algunas maneras
aceptables de reflexionar sobre las puertas mágicas (conocidas
también como puentes de Einstein-Rosen o agujeros de gusano de
Schwarzschild).
Para explicamos, volvamos como de costumbre al Cuadrado A.
Imaginemos que Planilandia es un plano y que, paralelo a él, hay
otro plano que se llama Gotilandia. Normalmente, no hay modo que
203 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
un habitante de uno de estos universos bidimensionales pueda
pasar al otro. Pero, supongamos que se recorta una porción de
espacio en forma de aleta de cada uno de ellos y que estas porciones
se unen entre sí. En ese caso, los gotilandios podrán visitar
Planilandia y los planilandios podrán llegar hasta Gotilandia. Cito,
una vez más, del clásico imaginario The Further Adventures of A
Square (Nuevas aventuras del Cuadrado A):
Figura 112. Una tira de espacio conecta Planilandia con Gotilandia.
«La Otra-Puerta que el Cubo A construyó era muy singular.
Reconozco que, para un espacilandio, toda la Conexión sólo parece
una tira de espacio que se extiende desde nuestro territorio hasta el
de Gotilandia. Pero para nosotros, la Otra-Puerta era una abertura
sin marco ni dintel que descubría perspectivas totalmente nuevas.
Esto, vista de frente. Vista por detrás, la otra puerta era negra,
204 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Nada, un agujero en el Espacio. Había que acercarse con gran
cautela a toda el área que había detrás de la Otra-Puerta y se corría
un gran riesgo, puesto que ahí no había Espacio en absoluto, al
haberse utilizado éste para construir el Camino a Gotilandia.
»Yo mismo hice el viaje varias veces. Los gotilandios, aunque son
Irregulares al máximo, es gente agradable, bucólica y complaciente.
Algunos se aventuraron hasta nuestro plano, pero para ellos el viaje
no era tan fácil. En realidad, más de uno encontró un intempestivo
final mientras se trasladaba por el Camino desde un Espacio al otro.
Debido a cierta torpeza y pesadez, los gotilandios encuentran difícil
evitar deslizarse hacia la Nada absoluta que linda con el Camino. Y
no hay regreso desde la Nada.»
Figura 113. La Otra-Puerta.
205 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
El problema que presenta el sistema de conexión de un mundo a
otro que se ilustra en la figura 112, es la existencia de espacio letal
en los bordes. Pero, hay un modo mejor de conectar los planos.33 34
Después de un día de reflexión, el Cubo A, reapareció en mi estudio.
Me estaban visitando tres Mujeres muy encumbradas y la repentina
materialización de la sección transversal del Cubo las sumió en un
éxtasis de temor. A sus ojos, yo era un mago y el Cubo, mi espíritu
amigo. Deseaba deslumbrar a estos adorables Segmentos y, por
tanto, actué como si lo fuera.
Yo: Hola, ¿qué hay humilde Hexaedro?
33 «¡Oh, Gatita, qué hermoso sería si pudiéramos atravesar el Espejo y llegar a la Casa que hay
allí! ¡Estoy segura que hay unas cosas tan bellas! Finjamos que hay un modo de llegar hasta
ella. Gatita. Supongamos que el cristal se hace blando, como una bruma, para que podamos
atravesarlo. ¡Vaya, se está transformando en una especie de niebla ahora! Será muy fácil
atravesarlo...» Alicia se había subido a la repisa de la chimenea mientras decía esto, aunque no
sabía cómo había llegado hasta allí. Y lo cierto era que el cristal había comenzado a fundirse,
como una brillante nube plateada.
En un instante, Alicia había atravesado el cristal y saltó con agilidad dentro de la habitación del
Espejo. Lo primero que hizo fue comprobar si había fuego en el hogar y se alegró al confirmar
que había uno verdadero, que ardía con tanto resplandor como el que acababa de dejar atrás.
«O sea que estaré tan caliente aquí como lo estaba en la antigua habitación», pensó Alicia: «más
aún, en realidad, porque aquí no habrá nadie que me regañe y me diga que me aleje del fuego.
¡Oh, qué divertido será cuando me vean a través del espejo y no puedan cogerme!». (L. Carroll,
Through the Looking-Glass [A través del espejo], 1872.)
34 Al mirar hacia el interior vio varios abrigos colgados... la mayoría de ellos largos y de pieles.
No había nada que le gustara tanto a Lucy como el olor y el tacto de las pieles. De inmediato
entró en el armario y se metió entre los abrigos y restregó la cara contra ellos...
«Debe ser un armario inmenso», pensó Lucy, a la vez que seguía avanzando y apartaba los
suaves pliegues de los abrigos para abrirse paso. Entonces notó que había algo que crujía
debajo de sus pies. «¿Serán bolas de naftalina para las polillas?», se preguntó, y se agachó para
coger alguna. Pero, en lugar de encontrar la madera lisa y dura del suelo del armario, tocó algo
blando, como polvo, y extremadamente frío. «Esto es muy extraño», dijo y avanzó uno o dos
pasos.
En seguida notó que lo que rozaba su rostro y sus manos no era ya suave como la piel, sino
duro, áspero e incluso espinoso. «¡Vaya, es como ramas de árboles!», exclamó Lucy. Y entonces
vio que había una luz delante de ella; no a pocos centímetros donde debía estar la parte trasera
del armario, sino muy lejos. Algo frío y suave caía sobre ella y se dio cuenta que estaba de pie
en medio de un bosque en la noche, con nieve bajo sus pies y copos de nieve que caían por el
aire. (C. S. Lewis, The Lion, the Witch and the Wardrobe [El león, la hechicera y el armario],
1960.)
206 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Cubo: He pensado un modo de arreglarlo, Cuadrado. Doblaré el
camino formando un tubo y así desaparecerán todos los bordes.
Yo: Eso está bien. Vete ya y cumple mis órdenes.
Cubo: ¿Qué diablos estás diciendo?
Yo: ¡Fuera! ¡Vete de aquí!
Cubo: Un momento, miserable y aplastado...
Yo: Buena suerte, noble Señor.
Cubo: Eso está mucho mejor. Adiós.
La aparición se desvaneció y Una, la más atractiva de las tres
damas, se me acercó con su cimbreo natural, una ondulación
embriagadora. Ahí mismo, le prometí acompañarla hasta Gotilandia,
o como prefería llamarlo ella, el Plano Astral.
Encontramos la Otra-Puerta muy cambiada. Mientras que antes,
vista de frente, parecía una ventana a Gotilandia y por la parte
posterior, una región de la Nada, ahora era igual desde cualquier
perspectiva: una ventana como una lente, que parecía comprimir
toda Gotilandia hasta reducirla al tamaño de un Disco. Mi amigo el
Cubo se las había ingeniado para unir los bordes del espacio donde
antes la Nada amenazaba al que viajaba de un mundo a otro.
207 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 114. Cuadrado A alardea ante las damas.
Nadie se había arriesgado todavía a pasar por la Otra-Puerta
modificada Deseoso de afirmar mi conquista de Una, avancé con
resolución hacia el misterioso Disco. Tenía la extraña apariencia de
un Espejo circular, como los que adornan nuestros Árboles para las
fiestas. Al escudriñar en su interior, pude vislumbrar gotilandios
más y más pequeños, que menguaban al acercarse al punto central
inconcebiblemente distante. Pero Una vibraba a mi lado y me
instaba con su voz baja y melodiosa. «Vamos, Una», dije y me deslicé
hacia delante, dentro del Disco fantástico que, de algún modo,
contenía toda Gotilandia.
Los gotilandios se veían encogidos y deformados por completo antes
que atravesáramos la Puerta, pero ahora, al avanzar, recuperaron
su aspecto habitual. ¿Nos habríamos encogido también nosotros
hasta alcanzar el tamaño de ellos?
208 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 115. Cuadrado A y Una en la boca del túnel del espacio.
A nuestro alrededor se extendía el espacio infinito de Gotilandia.
¿Era esto el interior de un Disco mágico? Mis pensamientos fueron
interrumpidos por los excitados gritos de Una.
Una: ¡Oh, mira, querido Cuadrado, ahora Planilandia es también un
Disco!
Yo (volviéndome para contemplarlo): Es verdad. La Simetría Perfecta
se ha impuesto. Visto a través del Túnel del Espacio. Planilandia es
un Disco desde Gotilandia y Gotilandia es un Disco desde
Planilandia. Lo he hecho todo para complacerte, mi Señora.
Una: Es hermoso, mi Señor. Mi Marido no puede perturbarnos en
esta Tierra encantada.
Yo: Entonces, vayamos a divertimos, mi hermosa Una.
Una: Sí, vamos, mi Señor... aunque... mira el Disco de Planilandia.
¡Por allí se desliza mi Consorte, el Hexágono A!
Yo: Es pequeño e insignificante. Es una hormiga.
Una: Pero, querido Cuadrado, ¡crece a medida que se acerca al
borde del Disco!
209 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 116. Un gotilandio obstruye la visión de Hexágono A y le
impide observar la cita transdimensional de Una.
Yo (a un gotilandio que pasaba por allí): Hola, amigo, ¿no querrías
hacerme un favor?
Gotilandio: Blub, yubba, gloop.
Yo (cogiéndolo con la boca): Simplemente tienes que estirarte (mmpf)
así (mmpfmmp) y así, querido amigo. Y de este modo ocultarás
nuestro Serrallo.
Así se hizo, y Una y Yo nos vimos libres para entregarnos a nuestro
placer. Mi perfecta satisfacción sólo estaba empañada por una
pregunta: ¿Cómo era que el hecho de pasar por el Túnel del Espacio
convertía Dentro en Fuera, y Fuera en Dentro?
Si contemplamos el túnel del espacio desde fuera de los planos de
Planilandia y Gotilandia, podemos ver la respuesta a la pregunta de
Cuadrado A. El paso del «agujero», o túnel espacial, está limitado
por un círculo en cada uno de los dos mundos. Un planilandio que
mire este círculo ve luz procedente de todas partes de Gotilandia...
Por eso, le parece que Gotilandia está como comprimida para
encajar dentro de un círculo. Del mismo modo, un gotilandio verá
210 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
luz procedente de toda Planilandia como si viniera del paso circular
del agujero.
Figura 117. Hexágono A cree que Gotilandia es un disco
Ahora, como hemos hecho ya tantas veces, vamos a imaginar que lo
elevamos todo a una dimensión superior. Imaginemos que hay otro
universo 3-D, «paralelo» al nuestro en un espacio 4-D. Si
pudiéramos movemos ana a través del hiperespacio, podríamos
llegar al otro universo. Pero nos resulta muy difícil movemos en la
cuarta dimensión. ¿Cómo podríamos, entonces, llegar al otro
universo? Pues, sencillamente, viajando a través de un túnel
hiperespacial, un puente Einstein-Rosen. ¿Y qué aspecto tendría ese
túnel hiperespacial? La entrada sería como una esfera que
contuviese todo el otro universo, increíblemente encogido y
deformado. Si nos zambulléramos de cabeza en la esfera,
211 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
sentiríamos como si pasáramos a través de ella. Pero luego, al mirar
a nuestro alrededor advertiríamos que ahora estábamos en el otro
universo, y al mirar atrás por el túnel hiperespacial veríamos una
esfera que parece contener todo nuestro Universo, increíblemente
comprimido y distorsionado.
Figura 118. Túnel hiperespacial hacia otro universo.
Existe, en realidad, un objeto muy familiar que se parece a la
entrada de un puente Einstein-Rosen: una bola de vidrio de las que
adornan el árbol de Navidad. Un espejo esférico así refleja, en
principio, todo el universo que lo rodea. Cuanto más lejos de la
superficie del espejo se encuentra un objeto, más cerca del centro
del espejo parecerá estar su imagen. Por supuesto, si miráramos por
la entrada de un túnel hiperespacial hacia otro universo, no
212 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
veríamos la imagen en el espejo de nuestro Universo, sino algo
parecido a la imagen en el espejo de otro universo.35
¿Hay alguna manera (si exceptuamos la intervención milagrosa de
un ser de una dimensión superior) de que un puente de Einstein-
Rosen pueda realizarse en nuestro Cosmos? Sí. Si en realidad hay
otros universos 3-D paralelos al nuestro, puede ser que un objeto lo
suficiente denso pueda formar una protuberancia que abulte lo
bastante nuestro espacio para que toque otro espacio. De este
modo, los dos espacios podrían unirse como películas jabonosas
que se han puesto en contacto.
Para ilustrar de manera sencilla lo que se ha dicho, vamos a operar
con una sección transversal de las dos Planilandias paralelas. Como
ya sabemos, la presencia de materia hace que el espacio se combe
hacia fuera y forme una protuberancia. Ahora bien, del mismo modo
que el tacón alto de una mujer mella más profundamente una
estera de goma que el tacón más ancho de un hombre, resulta que,
35 Joe notó algo brillante en el montículo que seguía al contiguo. Una pequeña esfera brillante,
como una gran bola de cojinete o como una bola de cristal azogado del árbol de Navidad. Una
cosa extraña para encontrarla en un campo de espárragos.
Saltó sobre el montículo intermedio y se inclinó hacia la pequeña bola espejada. Ahí dentro
estaba el cielo, y su rostro y el horizonte y el campo. Claramente. Pero...
Un momento. No era igual. El campo de la pequeña imagen reflejada era color rosa y lleno de
imponentes... maquinarias, que disminuían hacia el centro de la imagen. Peor aún, la cara
distorsionada que miraba a Joe no era la suya, después de todo... no era la de ningún ser
humano...
Movía la boca. Llamaba a los otros. Más rostros se apiñaron. Dos, tres, cinco... pequeños y
deformados por la curva del espejo.
Joe jadeó y dio un paso atrás, luego avanzó y dio un puntapié a la bola, que rodó por el
montículo. Nada cambió en la imagen. La figura central levantaba una mano de tres dedos y
hacía señas. La boca, levemente femenina, se movía sin emitir sonidos. Sobre la cabeza de la
figura, Joe vio un minúsculo avión-cohete que se desplazaba por el cielo curvado y se alejaba
cada vez más y más perdiéndose hacia el punto central infinitamente distante. Había todo un
universo allí. (Rudy Rucker, The Last Einstein-Rosen Bridge [El último puente de Einstein-Rosen],
1983.)
213 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
cuanto más densa es la materia, mayor es la distorsión del espacio.
Si nuestro Sol pudiera reducirse a un tamaño más pequeño,
distorsionaría mucho más el espacio.
El Sol es, de manera fundamental, una bola de gas caliente. La
atracción gravitacional de las partículas del Sol entre sí actúa en el
sentido de reducir su tamaño. La agitación termal de las partículas
gaseosas calientes actúa en el sentido de aumentar su tamaño. Las
dos fuerzas se equilibran y mantienen el Sol en el tamaño que tiene.
Al final, sin embargo, el Sol se enfriará. Al enfriarse, habrá menos
presión hacia fuera, y la gravedad podrá hacer que el Sol reduzca su
tamaño y se haga más denso. Esta compresión aumentará de nuevo
la temperatura del Sol por un tiempo, pero, a la larga, se enfriará
otra vez y se contraerá aún más.
Todas las estrellas pasan por este proceso gradual de contracción a
medida que envejecen. Según la masa inicial de las estrellas, son
posibles diversos finales. Si en algún punto una estrella se contrae
con demasiada rapidez, hace explosión y forma una nova o una
supernova. Si la estrella no es muy masiva en sus comienzos, puede
contraerse y formar una masa de metal sólida y resplandeciente. Si
es un poco más masiva, se comprimirá más por colapso de los
átomos metálicos. Los protones se combinan con los electrones para
formar neutrones, y se tiene una «estrella de neutrones»
fantásticamente densa. Estas estrellas están formadas por una
sustancia llamada neutronium, cuya masa es de alrededor de mil
millones de kilogramos por centímetro cúbico.
214 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
La contracción es más impresionante si la masa de la estrella es tan
grande que el neutronium termina por aplastarse, por colapsarse.
En estos casos, la estrella se encoge y alcanza un volumen cada vez
más pequeño... y puede llegar incluso al tamaño de un punto. Estas
estrellas superdensas que han experimentado un colapso
gravitacional son los «agujeros negros», de los que se oye hablar tan
a menudo. Este nombre se debe a que, si una estrella es lo
suficientemente densa, su atracción gravitacional se hace tan fuerte
que la luz no puede escapar de ella. En otras palabras, una estrella
que se hace tan densa adquiere el aspecto de una esfera negra, sin
luz, en el espacio, una región que no emite ninguna luz en absoluto.
Evidentemente, es difícil «ver» un agujero negro, pero una serie de
observaciones indirectas parecen indicar que en realidad hay unos
cuantos agujeros negros flotando en el espacio.36
36 De todas las concepciones de la mente humana, desde los unicornios y las gárgolas hasta la
bomba de hidrógeno, la más fantástica es, quizás, el agujero negro: un agujero en el espacio
con un borde definido por el cual puede caer todo y nada puede escapar; un agujero con un
campo gravitacional tan fuerte que incluso la luz queda atrapada en su puño; un agujero que
curva el espacio y retuerce el tiempo. Como los unicornios y las gárgolas, los agujeros negros
parecen estar más cómodos en la ciencia ficción o en los antiguos mitos que en el universo real.
Sin embargo, las leyes de la física moderna exigen virtualmente que los agujeros negros existan.
Sólo en nuestra Galaxia puede haber millones de ellos.
La búsqueda de agujeros negros se ha convertido en una empresa fundamental entre los
astrónomos en la última década. Ha producido docenas de candidatos esparcidos por todo el
cielo. Al principio, la tarea de probar de modo concluyente que cualquiera de ellos era de verdad
un agujero negro parecía imposible. En los últimos dos años, no obstante, una impresionante
cantidad de evidencia circunstancial en la constelación del Cisne ha llevado a la determinación
de Cisne X-l. La evidencia hace que yo y la mayoría de los astrónomos que lo han estudiado,
demos por seguro, con un margen del 90% de certeza, que en el centro de Cisne X-l hay un
agujero negro. (Kip S. Thome, The Search for Black Holes [La búsqueda de agujeros negros].
1974.)
215 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 119. Una estrella que experimenta un colapso gravitacional
puede formar un puente de Einstein-Rosen.
Como se indica en la figura 119, si una estrella masiva o agujero
negro distorsiona lo suficiente el espacio, es posible que pueda
crearse un puente Einstein-Rosen a otro universo. Precipitarse por
la clase adecuada de agujero negro puede llevar a un mundo
diferente. El tema del agujero-negro-como-puerta-de-entrada-a-otra-
realidad se utilizó de un modo divertido en la película de Walt
Disney The Black Hole (El agujero negro). Al final de la película los
buenos y los malos caen todos en un gran agujero negro. El agujero
resulta ser un puente de Einstein-Rosen con dos salidas: ¡cielo e
infierno! Este tipo de idea se remonta al hiperespacio de los teólogos
del tiempo de Abbott.
Es posible que haya un agujero de gusano, o puente Einstein-
Rosen, que lleve de nuevo al mismo espacio del que hemos partido.
Esto puede ser importante. Veamos por qué.
216 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 120. Un agujero negro absorbe luz.
Según la teoría de la relatividad de Einstein, nada puede
desplazarse a mayor velocidad que la luz. Esto ha representado
siempre una seria limitación para los escritores de ciencia ficción
meticulosos. La luz tarda cuatro años para llegar a la estrella Alfa
de Centauro, el vecino más cercano del Sol... Y cualquier
conversación o intercambio cultural que se desarrolla con unos
intervalos de cuatro años, será un poco aburrida de mantener. Si lo
que interesa es viajar a otra galaxia, la situación es mucho peor:
nuestro vecino galáctico más cercano es la Gran Nube de
Magallanes que se encuentra a más de diez mil años luz.
217 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 121. El agujero de gusano es un atajo entre A y B.
Los escritores de ciencia ficción suelen evitar este problema
mediante la suposición de que: 1) nuestro espacio está curvado
sobre sí mismo, y 2) hay puentes Einstein-Rosen o agujeros que
conectan los diversos pliegues. Si se encuentra el túnel
hiperespacial correcto, un viaje muy largo puede reducirse a una
distancia accesible. Uno de los primeros escritores que utilizó este
ardid fue Robert Heinlein, el padre de la moderna ciencia ficción. La
analogía es con una hormiga en una bufanda de seda.
Normalmente, la hormiga tardaría mucho tiempo para arrastrarse
de un extremo a otro, pero si la bufanda está arrugada en pliegues,
la hormiga puede abandonar la superficie de la tela y encontrar un
camino más corto y directo a través del espacio 3-D.
218 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 122. Un salto hiperespacial.
Por supuesto, el hecho de poder tomar un atajo depende también de
que exista un puente Einstein-Rosen utilizable en el emplazamiento
adecuado. Algunos escritores de ciencia ficción solucionan este
problema haciendo que sus viajeros espaciales creen puentes E-R
cuando se necesita. En el sobrecogedor Macroscope (Macroscopio) de
Piers Anthony, el sistema de viajar es meterse dentro de un objeto
grande (p. ej., el planeta Neptuno), usar un rayo milagroso para
hacer que el objeto se colapse hasta el tamaño de un agujero negro,
y luego salir disparado por el agujero negro para llegar a un mundo
diferente.
Si pudiéramos manipular la curvatura del espacio a nuestra
voluntad, existiría entonces un medio alternativo interesante para
viajar por el hiperespacio. En lugar de construir un túnel que nos
lleve a otro espacio, pondríamos pellizcar una pequeña hiperesfera
219 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
de nuestro espacio y dejarnos flotar en ella. Esto tendría sus
riesgos, por supuesto, ya que no habría modo de predecir dónde y
cuándo la burbuja espacial encontraría otro universo. Pero una cosa
buena del sistema de salir del espacio de esta manera, es que no
dejaría un agujero detrás.
Figura 123. Un pellizco de espacio.
Hasta aquí hemos discutido, en este capítulo, cómo se podría viajar
por el hiperespacio a otros universos y hemos indica- do que este
tipo de viaje puede ser también útil para encontrar atajos que nos
llevaran de una región de nuestro espacio a otra. Una cuestión que
aún no hemos tocado es si en realidad hay otros universos.
220 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 124. Cuadrado A viaja en una esfera del espacio.
Como se ha insinuado en el capítulo anterior, es posible, de un
modo abstracto, tratar la distorsión gravitacional del espacio como
una clase de extensión y contracción del espacio plano, en oposición
al abultamiento del espacio plano hasta entrar en contacto con
alguna dimensión superior. Muchos científicos piensan que el
«espacio curvo» es simplemente una frase vistosa y que en realidad
no hay nada fuera de nuestro espacio de tres dimensiones. Para
estos pensadores más bien cautelosos el Universo visible es todo lo
que existe y cualquier elucubración sobre universos alternativos es
sólo un sueño vacuo.
Pero si tomamos en serio la cuarta dimensión, parece natural
suponer que puede haber otros universos. Todos estos universos en
conjunto forman una entidad mucho mayor, que se conoce como el
Cosmos o el superespacio. En la doctrina cristiana tradicional, el
Cosmos tiene tres capas paralelas: el cielo, nuestro mundo y el
221 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
infierno. Los teósofos sostienen que el Cosmos tiene siete capas, de
las cuales seis son «astrales». Una idea común en la ciencia ficción
es que hay infinitos universos paralelos; cada uno de los cuales
existiría en alguna parte. Una variación de esta última idea ha sido
incorporada en la moderna mecánica cuántica, y volveremos a ella
en capítulos posteriores.
Figura 125. Mundos paralelos.
Posiblemente, el punto de vista menos interesante sobre la cuestión
de cuántos universos hay, es el que dice: «Todo esto no tiene
sentido. Nadie sabe cómo detectar otro universo y, puesto que las
afirmaciones sobre ellos no pueden ser sometidas a una inmediata
comprobación científica, estas afirmaciones no significan
absolutamente nada.»
Este punto de vista combina dos suposiciones: 1) Ver es creer, es
decir, si algo es real podemos hallar un medio para observarlo, y 2)
No hay nada nuevo bajo el sol, es decir, ya hemos observado todo lo
que se podía observar. La primera suposición es básica para la
escuela filosófica del positivismo lógico, una consecuencia moderna
del empirismo tradicional británico. Para los positivistas o
empiristas, el mundo es en esencia equivalente a la suma total de
222 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
todas las experiencias sensoriales posibles. No tengo problemas con
esta afirmación; en realidad, defenderé una posición similar en la
parte III. Es la segunda suposición la que objeto. Nadie ha
encontrado, todavía una manera de observar los otros universos, lo
acepto. Pero esto no prueba, automáticamente, que nunca habrá un
modo de «ver» los otros mundos.
Figura 126. Universos hiperesféricos que flotan en el hiperespacio.
Se especuló sobre los átomos cientos de años antes de que existiese
la menor esperanza de detectar un átomo individual. Y si nadie
hubiera hablado jamás de los átomos, los medios para detectarlos
tal vez nunca se habrían desarrollado. Hablar de otros universos
sería un pasatiempo más respetable si ya hubiéramos podido
observarlos. Pero, a menos que prosigamos y tratemos de imaginar
modos en que esto pueda ocurrir, ese día no llegará jamás. Ya
hemos visto que algo como los puentes de Einstein-Rosen pueden
existir como auténticos caminos hacia otros universos. Lo que
223 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
quiero hacer ahora es considerar otros modos en que estos
universos puedan conocerse.
Con el solo objeto de no perdernos en un mar de posibilidades,
vamos a limitarnos a un modelo bastante razonable del Cosmos: un
hiperespacio cuatridimensional con una serie de hiperesferas
flotando en él. Cada una de estas hiperesferas constituye un
universo. Podríamos considerar estas hiperesferas como burbujas
en un fluido; alternativamente, podemos considerarlas como
planetas que flotan en el espacio. En términos de seres
bidimensionales, estamos considerando un conjunto de
Esferilandias.
Acertijo 8.1
¿Qué sucedería si el gotilandio de la figura 116, estrangulara
el paso del túnel espacial hasta reducirlo al tamaño de un
punto?
Solución
Las dos hojas de espacio pueden llegar a romperse. Si la
rotura fuese brusca, podría dañar al globilandio en cuestión.
Si estamos limitados a la hipersuperficie 3-D de nuestra
hiperesfera, ¿hay algún modo de que podamos conocer la existencia
de las demás hiperesferas? Una manera muy dramática en que esto
pudiera ocurrir sería si uno de los otros universos chocara contra el
nuestro. Imaginemos lo que vería un esferilandio si su burbuja
espacial chocara y se uniera con otra burbuja espacial.
224 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 127. Dos espacios al fusionarse.
El efecto, en nuestros términos, sería como si todas las estrellas
visibles se desplazaran hacia el horizonte y dejaran sitio para todo
un conjunto de nuevas estrellas en el zenit. Por supuesto, si el otro
espacio fuera considerablemente más pequeño que el nuestro, el
efecto sería menos impresionante.
Figura 128. ¿Quasares?
Si una pequeña hiperesfera se fundiera con la nuestra,
percibiríamos este proceso como un punto muy luminoso en el cielo.
Es concebible, pues, que las fuentes de luz brillantes y lejanas
225 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
conocidas como quasares (por «quasi-stellar-object», o sea, objetos
casi estelares) sean puntos donde pequeñas hiperesferas llenas de
energía están en proceso de unirse con nuestra hiperesfera.
Acertijo 8.2
Un puente Einstein-Rosen tendría un aspecto algo semejante
a un espejo esférico, con la rara propiedad de que el mundo
del espejo sería en realidad diferente del mundo exterior al
espejo. Imagínese ahora un espejo plano común con la
propiedad de que el mundo que se ve en él no es igual al
mundo que está en nuestro lado del espejo. ¿Qué tipo de
conexión entre dos espacios se describe aquí?
Solución
Éste es el tipo de conexión representado en la figura 112,
aunque los agujeros en el espacio pueden eliminarse. La
imagen es la de una tira de espacio que une dos espacios
distintos. Por supuesto, la tira puede ser muy corta si se
pandean los espacios para que se unan en la superficie del
espejo. (Recuerde que, así como en nuestro espacio un espejo
es una porción de plano, en Planilandia es un trozo de línea.)
Este tipo de enlace entre espacios es exactamente lo que
Lewis Carroll plantea en Through the Looking Glass (A través
del espejo). Marcel Duchamp también estaba obsesionado
por la idea de espejos como puertas que conducen a
universos alternativos. Le asombró el hecho de que un punto
que se aproxima a un espejo, en principio, puede elegir entre
dos alternativas: abrirse, pasar por él y continuar en el
226 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
espacio normal, o salir de nuestro espacio y penetrar en el
espacio alternativo que vemos dentro del espejo. Por tanto,
para Duchamp, un espejo representaba una especie de
desviadero ferroviario en el que uno elige entre dos espacios:
el real y el del espejo. Véase, Linda Dalrymple Henderson,
The Fourth Dimension and Non-Euclidean Geometry in Modem
Art (La cuarta dimensión y la geometría no-euclidiana en el
arte moderno), 1983.
Una conexión entre dos mundos.
Un modo muy sugestivo de acentuar la ilusión de que un
espejo es una puerta hacia otro mundo es coger una linterna
y ponerse frente a un espejo en una habitación oscura. Las
leyes de la óptica son tales que si diriges la luz hacia el
espejo, parece como si el haz de luz de la linterna pasara a
través del espejo e iluminara una habitación oscura situada
al otro lado del espejo.
227 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
¿Pero, hay efectos menos obvios y a menor escala que puedan
indicar la existencia de otros espacios hiperesféricos? Al reflexionar
sobre esta cuestión, es útil imaginar la situación de un hombre
ciego de nacimiento. Supongamos que se le ha metido en la cabeza
que el Sol, la Luna, los demás planetas, las estrellas, etc., no
existen. Supongamos que insiste en que el espacio es un inmenso
vacío que sólo contiene un objeto: el planeta esférico Tierra. ¿Cómo
se le podría convencer de que está equivocado?
Puedo considerar de inmediato tres formas de enfocarlo: 1) Pueden
enseñársele a ser lo suficiente sensible a la radiación calórica para
que pueda «sentir» el paso del Sol en su recorrido por el cielo. O se
puede acoplar un telescopio a una célula fotoeléctrica que controle
el volumen de un pequeño zumbador. Al mover el telescopio, el
hombre aprenderá a percibir las estrellas como «puntos ruidosos». 2)
Se podría hacer que advirtiera el ascenso y descenso de las mareas,
y explicarle que esto se debe a la atracción gravitacional de la Luna.
3) Se podría hacer que advirtiera los diversos efectos de la rotación
de la Tierra: el abultamiento del ecuador, la fuerza llamada de
Coriolis y la existencia de los polos. Y entonces se le podría
argumentar que si en realidad la Tierra gira, debe girar con respecto
de otros objetos celestes.
228 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 129. Ciego y obstinado.
Vamos a considerar ahora las analogías con dimensiones superiores
de estas tres maneras de percibir otros mundos.
1. A menos que otra hiperesfera toque la nuestra, no hay manera de
que la luz deje su espacio y llegue hasta el nuestro. Por tanto, no
podemos esperar que la veamos. Hasta donde sabemos, cualquier
otro tipo de radiación también quedará confinada al espacio 3-D en
que se origina. Por tanto, no parece muy probable que algún tipo de
adiestramiento o de equipo pueda ayudamos a «ver» las otras
hiperesferas. Nuestra situación es, después de todo, como la de un
polígono de Esferilandia... no como la de un ciego en la Tierra. Y no
parece existir una razón valedera para que alguna Esferilandia envíe
radiaciones a otras Esferilandias. Una segunda dificultad es que
aun en el caso de que una radiación hiperdimensional de otro
espacio entrara en el nuestro, la radiación no se localizaría en un
229 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
punto particular. En el mejor de los casos, aquellas regiones del
espacio que quedaran más cerca de las otras hiperesferas
presentarían más radiación.
2. La gravedad no es tanto un tipo de radiación como una condición
del espacio. Es concebible que haya una analogía superdimensional
de la gravitación, por lo cual los objetos cuatridimensionales
distorsionarían el hiperespacio en que flotan. Del mismo modo que
el movimiento de la Luna alrededor de la Tierra produce un
abultamiento que se mueve por la superficie terrestre, podemos
suponer que una hiperesfera cercana podría producir una
distorsión en la forma de nuestra propia hiperesfera. Pero, si los
aparatos científicos modernos no son lo suficiente sensibles para
medir el radio de nuestra hiperesfera, lo son menos aún para medir
las variaciones «maréales» de este radio.
3. Este enfoque es, posiblemente, el más importante. Dado que en
nuestro Universo no hay precedentes de esferas carentes de
movimiento de rotación, parece bastante probable que la hiperesfera
que constituye nuestro espacio, también gire. Y, como argumentaré
a continuación, si nuestro espacio gira, es casi seguro que existen
otros espacios además del nuestro. Este último movimiento no
parecerá obvio de inmediato: se basa en una noción poco conocida
en general que se denomina principio de Mach. Ernst Mach (1838-
1916) formuló este principio para explicar la inercia de los objetos,
es decir, su tendencia a resistir el movimiento. Mach señala que si
un objeto estuviera totalmente solo en el espacio vacío, no tendría
sentido decir que el objeto experimenta una rotación o una
230 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
aceleración. En efecto, un objeto solo en el espacio vacío no tendría
inercia, ni peso, ni resistencia a ser movido. Por tanto, argumenta
Mach, el hecho de que un objeto en la Tierra tenga peso es
consecuencia de la existencia de todas las distantes estrellas y
galaxias. Del mismo modo, el hecho de que advirtamos el
movimiento de rotación de la Tierra también es resultado de la
presencia de estrellas lejanas. Si generalizamos el principio de Mach
al hiperespacio, llegamos a la conclusión de que si podemos
encontrar pruebas de que nuestro Universo hiperespacial gira,
tendremos buenas razones para creer que hay otros universos
respecto a los cuales nosotros giramos. Correcto. Ahora, la cuestión
es la siguiente: ¿Qué tipo de prueba sobre la rotación de nuestro
Universo podríamos esperar encontrar?
Figura 130. Esfera en rotación con huracanes.
231 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Pues bien... ¿Cómo puede saber el ciego que la Tierra gira? Uno de
los efectos principales de la rotación de la Tierra es que, en lugar de
ser una esfera perfecta, está abultada en el ecuador y aplastada en
los polos. Pero, como ya se ha dicho, no podemos medir la
curvatura de nuestro Universo y, mucho menos, la desviación de
esta curvatura con respecto a la hiperesfericidad perfecta. Otro
efecto muy importante del movimiento de rotación de la Tierra es la
existencia de la fuerza de Coriolis. Esta fuerza es la que hace que
los huracanes giren en el sentido de las agujas del reloj en el
hemisferio norte y en sentido contrario en el hemisferio sur.
Acertijo 8.3
En el capítulo anterior, dije que había tres modos de
acomodar Planilandia dentro de un sótano, pero sólo describí
dos: curvar Planilandia transformándola en una esfera o
encogerla infinitamente para que encajara dentro de un
cuadrado. ¿Cuál es la tercera?
Solución
Instalar un puente de Einstein-Rosen en el sótano, y obtener
así un túnel hiperespacial que lleve a un espacio infinito y
vacío donde sólo habría el plano sinfín de Planilandia.
¿Cómo opera la fuerza de Coriolis? Para verla en acción, acérquese a
un parque de juegos infantiles que tenga uno de esos tiovivos que se
hacen funcionar manualmente.
232 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 131. La fuerza de Coriolis en la vida cotidiana.
Súbase a él, hágalo girar, mire hacia el centro y deje que su pierna
derecha cuelgue flojamente hacia atrás y hacia delante. Notará que
cuando su pierna se mueve hacia el centro, una fuerza misteriosa la
empuja hacia la derecha y, cuando se mueve alejándose del centro,
una fuerza la empuja hacia la izquierda. Ésta es la fuerza de
Coriolis, que es el resultado de la rotación relativa del tiovivo con
respecto al resto del Universo. Si el tiovivo fuera el único objeto del
Universo, no tendría sentido decir que gira y usted no sentiría, de
hecho, ninguna fuerza de Coriolis. Volviendo por un momento a la
pierna que se balancea, obsérvese que el resultado neto de la fuerza
de Coriolis es la transformación de un simple movimiento de
balanceo en un movimiento circular en el sentido de las agujas del
reloj. La misma fuerza, en mayor escala, es la que hace que las
233 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
masas de aire giren en espiral en el sentido de las agujas del reloj en
el hemisferio norte de la Tierra.
El hecho de que los huracanes tiendan a girar de manera distinta
en diferentes partes del mundo constituye una clara asimetría. Si
pudiéramos hallar alguna asimetría profunda en el comportamiento
de la materia en una parte del espacio, podríamos sospechar que
esta asimetría es resultado de alguna propiedad general del
Universo. No tengo sugerencias muy específicas en cuanto a qué
tipo de asimetrías deberíamos buscar, pero un principio universal
es que podríamos esperar encontrar la asimetría crucial en el
dominio de las partículas muy pequeñas. ¿Por qué? Mi impresión es
que si nuestro espacio tiene un leve espesor en la cuarta dimensión,
entonces las partículas muy pequeñas pueden gozar de cierta
libertad de movimiento cuatridimensional y, por tanto, pueden ser
más susceptibles a las influencias del hiperespacio. La situación se
complica por el hecho de que la rotación de una hiperesfera en el
hiperespacio es más compleja que la rotación de una esfera en el
espacio.37
37 «No sé cómo explicártelo; se requieren ecuaciones. Pero, ¡veamos! ¿me prestas un momento el
pañuelo que usas?»
«Bueno, ¡seguro!» Ella se lo quitó del cuello.
Llevaba estampado un dibujo estilizado del Sistema Solar, un recuerdo del Día de la Asociación
de la Energía Solar. En el centro del cuadrado de tela estaba el Sol radiante convencional
rodeado por círculos que representaban las órbitas de los planetas, con algunos cometas por
allí. La escala estaba totalmente falseada y no servía como imagen estructural de nuestro
Sistema, pero bastaba. Max lo cogió y dijo: «Aquí está Marte.»
Eldreth replicó: «Lo has leído. Eso es hacer trampas.»
«Espera un momento. Aquí está Júpiter. Para ir de Marte a Júpiter debes ir de aquí hasta aquí,
¿no es así?»
«Obviamente.»
«Pero supongamos que doblo el pañuelo de modo que Marte esté junto a Júpiter. ¿Qué nos
impide pasar de uno a otro?»
234 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Pero ya está bien de este tipo de sutilezas. Si hay o no otros
universos no es tan importante como la comprensión de que
nosotros somos partes integrales de éste. El tejido del espacio nos
une a todos; todos nosotros somos pequeñas olas en el seno del mar
del éter. El espacio no es una abstracción muerta, sino más bien
una cosa viva y en movimiento. Somos pequeños seres en este
espacio y, aunque resulte sorprendente, tenemos la capacidad de
especular acerca de la forma general del propio espacio.
«Nada, supongo. Sólo que lo que funciona en el pañuelo puede no ser igual en la práctica. ¿No
te parece?»
«No, no tan cerca de un astro. Pero sí funciona si te alejas lo suficiente de él. Verás, esto es lo
que se llama una anomalía, un lugar donde el espacio se ha doblado sobre sí mismo y ha
transformado una gran distancia en ninguna distancia... La demostración matemática de esto
es simple, pero es difícil hablar de ello porque no puede verse. El espacio —nuestro espacio—
puede encogerse hasta llegar a ser tan pequeño como para embutirse en una taza de café, todos
sus cientos de miles de años luz. En una taza de café cuatridimensional, por supuesto.» (Robert
A. Heinlein, Starman Jones [Jones, el hombre de las estrellas], 1953.)
235 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Parte III
Cómo llegar hasta allí
Capítulo IX
Diario del tiempo y del espacio
Lunes, 15 de noviembre de 1982
Si no fuera por el tiempo, podría vivir eternamente. ¿Tiene sentido
esto? Si no fuera por el espacio, podría estar en todas partes. ¿Hay
alguna diferencia? Quiero regresar a mis felices días de universidad.
Quiero ser de nuevo un recién casado. Quiero tener noventa
centímetros de altura y sentarme en el regazo de mi madre. No
quiero morir.
Figura 132. Matemos el tiempo.
236 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Quiero ver el futuro. El tiempo no me lo permite. Matemos el
tiempo. Rebasemos el tiempo. Extendámonos a través del tiempo y
apresemos la eternidad. Entonces no habrá tiempo. Ya no hay
tiempo.
Más tarde. ¿Odias el tiempo? Los despertadores, por supuesto. Lo
peor es cuando adelantan la hora para aprovechar la luz solar.
¿Cómo pueden escamotear una hora así como así? ¿Recuerdan
cuando, en 1978, Nixon escamoteó dos horas por razón de las
compañías petroleras?
Figura 133. Rápido y lento.
Mi madre solía decir: «Cuanto mayor me hago, más rápido pasa el
tiempo. Los años vuelan. En cuanto me distraigo, ya estamos de
nuevo en Navidad o en el Día de acción de gracias.» En las fiestas, el
tiempo se acelera o se hace más lento como una película fuera de
237 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
control. Diez minutos parecen dos horas, pero la próxima vez que
miras el reloj, son las tres de la madrugada. El tiempo de los
aeropuertos. El tiempo del sexo. El tiempo de las calles. Rápido o
lento, todo pasa.
Ésta fue la gran conclusión a que llegué hace veinte años. Todo
pasa. Aquí estoy frente a la puerta del baño y ¿cómo puedo llegar
hasta el lavabo? ¿Cómo se puede hacer para que acabe de una vez
la escuela secundaria? ¿Cómo puedo hacer para terminar la
universidad? ¿Cuándo me casaré por fin? Pero, aquí estoy en el
lavabo, he pasado la puerta, tengo un doctorado, estoy casado y
tengo tres hijos y han pasado veinte años. Aquí estoy, vivo, ¿y, cómo
puedo morir nunca? Pero moriré, sé que moriré, lo sé en el fondo de
mi alma.
La muerte. Es como el acertijo básico que se nos plantea a cada uno
de nosotros cuando nacemos. ¡Eh, tú, estás vivo ahora! ¿No es
magnífico? Algún día morirás y todo habrá terminado. ¿Qué puedes
hacer con respecto a esto? ¡Es horrible, es aterrador, es bastante
para que una persona se suicide!
Figura 134. Todo pasa.
238 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Si el tiempo no pasara, estaría aquí siempre, escribiendo este mismo
capítulo. Me asusta la muerte. Me gustaría pensar que, en realidad,
el tiempo no pasa. Lo que haré en este capítulo es presentar
algunas justificaciones científicas para apoyar la creencia de que el
paso del tiempo es una ilusión.38
La gente suele considerar que el mundo es un espacio
tridimensional que cambia con el transcurso del tiempo. El pasado
se ha ido, el futuro no existe aún, sólo el presente es real. Pero hay
otro modo de considerar el mundo: podemos contemplarlo como un
universo-bloque. Y cuando lo consideramos así reunimos todo el
espacio y el tiempo para formar un único e inmenso objeto. Este
universo-bloque está formado por espacio-tiempo. El espacio-tiempo
es cuatridimensional: tres dimensiones espaciales más una
dimensión temporal. Contemplar el espacio-tiempo desde fuera,
significa estar fuera de la historia y ver las cosas sub specie
aeternitatis.
«Espacio-tiempo» puede parecer algo demasiado técnico y apartado
de la vida ordinaria. Pero revelaré que es un concepto más natural
que el del «espacio que cambia con el tiempo».
Suponga que usted trabaja en un despacho a kilómetros de su casa.
A las 7:00 ve su dormitorio; a las 10:00 ve su escritorio. Un día a las
10:00 se sienta en su despacho y se pregunta qué es real. Si cree
que el mundo consiste en un espacio que cambia con el tiempo, está
38 Philosophia perennis, la frase fue acuñada por Leibniz, pero la cosa (la metafísica que
reconoce una Divina Realidad sustancial al mundo de las cosas y de las vidas y de las mentes;
la psicología que halla en el alma algo semejante, o incluso idéntico, a la Divina Realidad; la
ética que sitúa como fin último del hombre el conocimiento del Fundamento trascendente e
inminente de todos los seres), la cosa es inmemorial y universal. (Aldous Huxley, The Perennial
Philosophy [La filosofía perenne], 1944.)
239 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
más o menos obligado a considerar que el pasado se ha ido. Por
tanto, percibirá que su dormitorio de las 10:00 existe, pero el de las
7:00 no existe. Sin embargo, su dormitorio de las 10:00 no es algo
que pueda ver, sentado en su despacho. ¿No sería más razonable
creer que el dormitorio de las 7:00 (que ha visto y que puede
recordar muy bien) es real y que es el de las 10:00 el que tiene una
existencia dudosa?
Figura 135. ¿Qué es real?
Mi mundo es, en un análisis último, la suma total de todas mis
sensaciones. Estas sensaciones pueden disponerse de un modo más
natural como una estructura en el espacio-tiempo
cuatridimensional. Mi vida es una especie de gusano
cuatridimensional incrustado en el universo-bloque. Lamentarse de
que mi gusano vital tenga sólo (vamos a decir) setenta y dos años de
largo, es quizá tan tonto como lamentar que mi cuerpo tenga sólo
un metro ochenta de largo. La eternidad está totalmente fuera del
espacio-tiempo. La eternidad es ahora mismo.
240 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Ésta no es en absoluto una idea nueva. La enseñanza de que toda la
historia es un eterno Ahora está en el centro de todas las
tradiciones místicas clásicas. En uno de sus sermones, el sacerdote
Meister Eckhart del siglo XIV expresó esta idea básica de una
manera más vivida que nadie antes o después de él:
«Un día, ya sea hace seis o siete días o hace más de seis mil años,
está tan cerca del presente como lo está ayer. ¿Por qué? Porque todo
el tiempo está contenido en el Ahora presente.
»Hablar del mundo como si Dios lo hubiera hecho mañana o ayer,
no tiene sentido. Dios hace el mundo y todo lo que hay en él en este
Ahora presente. El tiempo que ha pasado hace mil años es ahora
tan presente y está tan cercano a Dios como este mismo instante.»
Compartamos o no la creencia de Eckhart sobre Dios, la imagen del
espacio-tiempo creado conjuntamente es muy poderosa.
Figura 136. «Dios hizo el mundo y todas las cosas que hay en este
ahora presente.»
Cada vez que leo estas palabras, me imagino a un imponente viejo
de barba blanca que lanza un cubo de pintura contra la pared de un
241 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
granero. ¡Zas!: aquí está todo el espacio-tiempo, creado todo de una
vez, creado ahora mismo.
Martes, 16 de noviembre de 1982
El espacio está formado por emplazamientos; el espacio- tiempo está
formado por acontecimientos. Un «acontecimiento» es simplemente lo
que parece ser: un lugar determinado en un momento determinado.
Cada una de nuestras impresiones sensoriales es un pequeño
acontecimiento. Los acontecimientos que se experimentan
corresponden a un orden natural cuatridimensional: norte-sur,
este-oeste, arriba-abajo, antes-después. Cuando usted mira hacia
atrás en su vida, está contemplando en realidad una trama espacio-
tiempo cuatridimensional. Por tanto, no hay nada confuso o extraño
en el espacio-tiempo, mientras lo miremos desde el «interior».
Figura 137. Una región del espacio-tiempo de Planilandia.
242 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Mirarlo desde el «exterior» es un poco más difícil: las cosas
cuatridimensionales son complicadas de visualizar. Consideremos
una vez más Planilandia. Imaginemos que Cuadrado A está
descansando en un campo en que no hay nadie más, y que poco
después del mediodía, su padre, Triángulo A, se acerca a él y luego
se aleja. Si consideramos que el tiempo es una dimensión
perpendicular al plano de Planilandia, podemos ilustrar estos
hechos mediante un diagrama de espacio-tiempo como se ve en la
figura 137. En ella, Cuadrado A y Triángulo A son configuraciones
como gusanos en el espacio-tiempo. Su breve encuentro a las 12:05
está representado como una curvatura que acerca sus gusanos
vitales. Nada se mueve en realidad; es simplemente una
configuración eterna en el espacio-tiempo. A las 12:05, Triángulo A
está cerca de Cuadrado A; éste es un hecho eterno, un hecho que
no puede cambiar nunca.
Tratemos de imaginar un dibujo como el de la figura 137 que
contenga todo el espacio y el tiempo de Planilandia. Esta enorme
maraña de gusanos e hilos conformarán lo que llamamos el
universo-bloque de Planilandia. Es posible hacer un modelo del
universo-bloque de Planilandia si nos situamos por encima de ella y
filmamos la acción mientras los polígonos se desplazan de un lado a
otro. Si después se cortan los cuadros de la película y se apilan en
orden temporal se tendrá un buen modelo de una parte del
universo-bloque de Planilandia.
243 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 138. El espacio-tiempo de Planilandia es como una pila de
cuadros de película.
Antes de seguir adelante, me detendré a responder a una pregunta
que, posiblemente, muchos de ustedes se están planteando. Si
hemos de pensar en el tiempo como una cuarta dimensión, ¿significa
esto que lo que se ha dicho sobre la cuarta dimensión es en realidad
sobre el tiempo? La respuesta es no. Así como no hay ninguna
dirección fija del espacio a la que llamemos siempre «anchura», no
tiene por qué haber una dimensión superior fija a la que siempre se
denomine «tiempo». Toda nuestra exposición sobre la cuarta
dimensión nos ha permitido considerar una serie de dimensiones
superiores: una dirección en la cual el espacio es curvo, una
dirección en la cual se puede saltar fuera del espacio, una dirección
en la cual uno puede moverse para alcanzar universos alternos.
Podemos, si lo deseamos, insistir en que el eje del tiempo pasado-
244 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
futuro es la cuarta dimensión. Y entonces, también tendremos que
decir que el eje fuera del espacio ana-kata, es la quinta dimensión, y
que la sexta dimensión es la dirección hacia otros espacios-tiempos
curvos. Pero no tiene sentido mostrarse tan rígido respecto de esto.
Nadie va por ahí diciendo, la anchura es la segunda dimensión, la
altura es la tercera dimensión. En vez de esto, sólo decimos que
altura y anchura son dimensiones espaciales. En lugar de decir que
el tiempo es la cuarta dimensión, es más natural decir que el tiempo
es, simplemente, una de las dimensiones superiores.
Figura 139. Espacio + Tiempo + Hiperespacio, para Linealandia.
Si consideramos que Linealandia es un mundo (este-oeste)
unidimensional, cuyo espacio se abulta en el hiperespacio (ana-
kata) en dondequiera que la materia esté presente, y cuyo espacio es
diferente en tiempos diferentes (pasado-futuro), tendremos un
diagrama de espacio-hiperespacio-tiempo 3-D como el que se ve en
la figura 139. Por supuesto, si Linealandia 1-D pudiera fortalecerse
hasta alcanzar el espacio 3-D, el diagrama tendría que ser 5-D.
245 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Detengámonos un momento más en la figura 139 y obsérvese que lo
que se muestra son dos segmentos que se fusionan para hacer un
segmento más grande y otro segmento muy grande del que nace un
segmento más pequeño. Este dibujo conforma parte de lo que
podríamos llamar el universo-bloque de Linealandia.
Por tanto, he establecido ahora que, aunque el tiempo es una de las
dimensiones superiores, hay también muchas otras dimensiones
superiores posibles. Sin duda, al terminar este libro, estaré
desvariando y perplejo, diciendo que el espacio tiene infinitas
dimensiones. Pero, todavía hay mucho más que decir sobre el
espacio-tiempo y el concepto de universo en bloque.
Muchos filósofos argumentan que es erróneo decir que nuestra
realidad sea un universo en bloque. No quieren representar nuestro
universo pasado-presente-futuro como una configuración de
espacio-tiempo 4-D estática. Creen que esta imagen eternamente
inmóvil deja de lado algo importante: el paso del tiempo.
Por supuesto, la verdadera razón para introducir la idea del
universo en bloque es liberarnos del paso del tiempo. Pero, ¿cómo
puedo decir que un fenómeno que se experimenta de un modo tan
universal, no existe?
Miércoles, 17 de noviembre de 1982
Ha pasado otro día, y aquí estoy mientras trato de mantener que el
paso del tiempo es una ilusión. ¿Hay algo más ridículo? Recuerdo,
hace unos cinco años, cuando fui a visitar a mi padre al hospital.
Tenía un problema cardiaco y se sentía deprimido. Traté de
levantarle el ánimo explicándole la idea del universo-bloque y
246 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
señalando que la vida de uno es una configuración permanente e
inmóvil en el espacio-tiempo. «Rudy», me dijo preocupado, «todo lo
que sé sobre el tiempo es que uno envejece y luego muere».
Realmente, se siente que el tiempo pasa; es una tontería por mi
parte tratar de demostrar otra cosa. Pero quiero mostrar que esta
sensación es algo así como una ilusión. El cambio es irreal. No
sucede nada. La sensación de que el tiempo pasa es sólo eso: una
sensación que armoniza con un tipo de configuración de espacio-
tiempo.
Déjenme ilustrar mis pensamientos con otra cita del clásico
imaginario The Further Adventures of A Square (Nuevas aventuras
del Cuadrado A).
«Esa tarde mi Padre vino a advertirme de mi inminente arresto. El
marido de Una había obtenido una orden de detención. Exhausto
por mis placeres matinales, me burlé de la advertencia del viejo
Triángulo y lo mandé a paseo. ¿Por qué temer la venganza de
Polígonos planos? ¿Quién de ellos podría herirme a mí, amigo y
seguidor de Cubo A? Lleno de la deliciosa lasitud de la pasión
satisfecha, comencé a dormitar.
»En sueños, vi otra vez a la Esfera, flotando conmigo en un Espacio
Superior. Su superficie brillaba con un Fulgor solemne, y me sentí
avergonzado de haber sido descubierto en mi actitud viciosa.
Tratando de disimular, me esforcé por aparentar confianza y la
saludé con decisión.
»Yo: ¡Salve, noble Esfera! Te he buscado largo tiempo, has estado
largo tiempo fuera del alcance de mi vista.
247 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
»Esfera: El Cubo te ha enseñado por su cuenta. Te ha instruido
sobre el Espacio, pero ahora que la muerte se aproxima a ti, regreso
para instruirte acerca del Tiempo.
»Yo: ¿Por qué hablar de muerte? No he pecado.
»Esfera: Ah, Cuadrado, tan poco sabes, tanta es tu ruindad. ¿Cómo
puedes mentirme a mí que Todo lo veo? Veo tu pasado, veo tu
futuro y tu futuro está amenazado por el Peligro.
»Yo: ¿Qué debo hacer para escapar?
»Esfera: Pregúntaselo al vil Cubo, la próxima vez que lo veas. Quizás
él sepa algún artificio para alargar tu Trayecto. Pero todo es una
tontería, tu especie es Mortal. La enseñanza que te traigo en esta
Visión está más allá de la sórdida lucha por obtener más Tiempo. Mi
Enseñanza es que el Tiempo es Irreal y la Eternidad es Ahora.
»Yo: ¿Qué tipo de muerte prevés?
»Esfera: Silencio, tonto. ¡Mira!
»Y allí, ante nosotros, vi una extraña e intrincada Forma de tres
dimensiones. Era como un Cubo, pero transparente y con figuras
dentro. Desde el fondo de este extraño Cubo subían Tubos, y
Gusanos e Hilos hasta su parte superior. Algunos de los Tubos
tenían una sección circular, otros eran Triangulares o Cuadrados.
La parte superior del Cubo me pareció familiar y. de pronto, me di
cuenta que se trataba de mi Mundo.
248 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 140. Una historia enmarañada.
»Allí, dormitando, estaba mi forma Cuadrada, también estaba la
familiar silueta Triangular de mi padre y en la distancia, agazapada,
estaba Una. El Hexágono A y un Isósceles estaban junto a mi forma
dormida, evidentemente dispuestos a la Violencia. Sólo la leal
intercesión de mi Padre los mantenía a raya.
»Todo esto es lo que vi en la parte de encima del Cubo. Deslizando
mi atención hacia abajo, pude seguir toda la historia de Amor y
Odio.
»La Punta del Isósceles atrajo mi atención sobre todas las otras
cosas y rogué a la Esfera que me ayudara.
»Yo: ¿Me ayudarás, noble Esfera?
»Esfera; No soy yo quien puede garantizar tu salvación. ¿Qué es ese
objeto que vemos?
249 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
»Yo: Un ingenioso modelo de una parte de Planilandia. En la parte
superior está mi Forma dormida, mi Padre y...
»Esfera: ¿Y qué pasa en el interior del Cubo, Cuadrado?
»Yo: Has apilado muchos modelos de mi mundo, oh, Maestra. Cada
sección transversal del Cubo representa un momento diferente de
mi reciente (y lamentada) Carrera. Es en realidad, una Construcción
ingeniosa y un uso inspirado del Espacio Superior.
»Esfera: ¿Supongamos que te digo que no se trata de una
Construcción? Lo que ves es un nivel superior de la Realidad. Lo
que ves es tu Espacio y tu Tiempo. Éste es tu Mundo.
»Yo: Este vasallo se alegra. Pero, ¿esta Construcción inmóvil
reemplaza al apasionado bullicio de la vida de Planilandia? ¡Se
puede decir, del mismo modo, que una pintura respira o que una
estatua llora!
»Esfera: El Aprendizaje es extraño, pero no es una Burla. El bloque
que ves es una región del Espacio-tiempo de Planilandia.
»Yo: ¿Espacio-tiempo, mi Señora?
250 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 141. El móvil «Ahora».
»Esfera: Espacio más Tiempo. Estúpido. Escucha lo que ha dicho un
gran pensador de Espacilandia: En lo sucesivo, el espacio por
separado, y el tiempo por separado, están condenados a
desvanecerse en meras sombras, y sólo una especie de unión de
ambos mantendrá una realidad independiente. El Espacio es una
sombra, el Tiempo que pasa una ilusión; sólo el Espacio-tiempo es
real.
251 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 142. El tiempo como el movimiento del ojo de la mente.
»Yo: Otra vez debo objetar. Esfera. La Vida consta de cambio y
Movimiento. ¿Dónde, en esta Construcción del Espacio-tiempo de
Planilandia, se ve ese Movimiento?
»Esfera: Debes imaginar el Movimiento del modo siguiente. Supón
que un plano se volviera de abajo arriba a través del Espacio-tiempo
del Cubo. Considera el plano como un «Ahora» móvil. Fija tu
atención en él y verás tu Forma danzando su triste Giga.
»Yo: ¿Quieres decir, entonces, que mi Mente consciente ilumina una
sección transversal del Espacio-tiempo y que el paso del Tiempo es
el movimiento hacia arriba de mi Mente?
»Esfera: No digo tal cosa. No hay movimiento en el Espacio-tiempo.
Tu Mente, tal como es, extiende la longitud de tu Trayecto.
Hablando con más propiedad, la Mente está en todas partes, y tú no
tienes Mente en absoluto.
252 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
»Yo: No te comprendo, mi Señora.
»Esfera: Tampoco me comprendo a mí misma.»
Jueves, 18 de noviembre de 1982
El propósito de este último diálogo era plantear lo que el físico David
Park ha llamado «la falacia del diagrama animado de Minkowski».
Un diagrama de espacio-tiempo como el de la figura 140, se llama
diagrama de Minkowski, en honor al matemático ruso Hermann
Minkowski (1864-1909), que fue el primero que ideó este tipo de
dibujos. Cuadrado A dice que a este diagrama le falta algo: el paso
del tiempo. No experimentamos al mismo tiempo la niñez, la
adolescencia y la madurez. Vivimos una etapa, después la siguiente,
y luego la próxima y así sucesivamente. Cuadrado A cree que la
figura 140 es simplemente un modelo, pero que la realidad estaría
mejor representada si se moviera un plano iluminado hacia arriba a
través del espacio-tiempo sólido. Primero, se iluminaría una sección
transversal, después la siguiente y así sucesivamente. De este
modo, el diagrama estático de Minkowski se animaría, o sea, tendría
vida. Si consideramos este diagrama como una película
cinematográfica, es como si Cuadrado A dijera que la película hay
que sacarla de la lata y proyectarla. Si consideramos el diagrama
como una novela, es como si Cuadrado A dijera que la novela
requiere un lector que recorra sus páginas una a una.
Sin embargo, esta idea de un diagrama de Minkowski animado
presenta muchos problemas. Una dificultad es si pensamos en un
espacio-tiempo estático y entonces imaginamos una Mente exterior
que, en cierto modo, mueve un reflector de abajo arriba,
253 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
introducimos un segundo nivel de tiempo: el tiempo que transcurre
mientras la Mente desplaza su atención de un extremo a otro del
espacio-tiempo. Ahora bien, si el espacio-tiempo tiene que serlo
todo, resulta inconveniente y equivocado tener una segunda clase de
tiempo que transcurre exteriormente a él. Con algo como una
novela, este problema no existe: el libro incorpora su propio tiempo
y el tiempo que me toma leerlo es algo por completo distinto. Pero,
no estamos fuera del Universo como un lector lo está fuera del libro;
estamos en nuestro espacio-tiempo.
Por supuesto, ésta es sólo mi opinión. En realidad, me he
encontrado con gente que considera firmemente que el espacio-
tiempo es algo así como una novela que «lee» su alma, en cuyo caso
el «alma» sería una especie de ojo u observador que está fuera del
espacio-tiempo y que mueve lentamente la mirada hacia arriba a lo
largo del eje del tiempo. Yo encuentro este punto de vista poco
satisfactorio.
Si toda nuestra vida es como una larga novela que el alma «lee», el
pasado no es tan real después de todo. Lo que es peor, la muerte es
tan real como siempre: la muerte es cuando el alma escapa del
entramado que forman el espacio-tiempo para «leer».
254 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 143. Tres animaciones de la misma vida.
Otro punto confuso que plantea la animación del diagrama de
Minkowski, es éste: ¿qué sucede si el diagrama es animado más de
una vez? En otras palabras, ¿qué pasa si hay un segundo «lector de
la novela», o un tercero, o un cuarto, o un número infinito? ¿Qué
pasaría si toda una serie de almas se desplazan a través de tu
espacio-tiempo, viviendo tu vida una y otra vez? ¿Y si un continuo
infinito de almas se mueve a través de tu vida, una en cada instante
en todo momento? Pero, entonces, toda tu vida estará «iluminada», y
en ese caso, ¿por qué decir que algo se mueve?
Viernes, 19 de noviembre de 1982
Lo que quiero decir es que cada uno de nosotros es una cierta trama
de espacio-tiempo en el universo-bloque. Hoy, o el día en que nací, o
el día de mi muerte; todos son igualmente reales, todos son
diferentes partes del universo-bloque. Nunca dejaré de vivir este
255 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
momento. Este momento jamás dejará de existir; este instante ha
existido siempre.
Hace unos diez años tuve la oportunidad de conocer al gran lógico
Kurt Gödel. Solía llamarlo y hacerle preguntas sobre filosofía. En mi
libro Infinity and the Mind (El Infinito y la Mente) hay una sección
que describe una conversación con Gödel sobre el paso del tiempo:
«Hablamos un poco de la teoría de los conjuntos, y luego le
pregunté: “¿Qué es lo que produce la ilusión del paso del tiempo?”
»Gödel no contestó directamente a mi pregunta, sino a lo que ésta
significaba: es decir, ¿por qué, siquiera, se cree que se percibe el
paso del tiempo?
»Comenzó por relacionar el hecho de librarse de la creencia en el
paso del tiempo con la lucha por experimentar la Mente Única del
misticismo. Por último, dijo esto: “La ilusión del paso del tiempo se
produce porque confundimos lo conocido con lo real. El paso del
tiempo se produce porque pensamos en ocupar diferentes
realidades. Pero, en verdad, sólo ocupamos diferentes hechos
conocidos. Sólo hay una realidad.”»
Con lo «conocido», Gödel se refiere a las sensaciones de una persona
en determinado tiempo. En todo momento, el mundo nos «da» una
serie de perspectivas, sonidos, olores, etc. Por medio de un proceso
más o menos inconsciente, organizamos estas sensaciones en un
sistema permanente. Esta información básica sobre la que todo el
mundo está de acuerdo, es la realidad: un continuo de tres
dimensiones espaciales y una dimensión temporal. Cuando estoy en
mi despacho, no dudo de la existencia de mi casa. Del mismo modo,
256 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
cuando son las 10:00 no dudo de la existencia de las 7:00. No
considero una persona como un objeto a la deriva en el espacio; una
persona es una cierta clase de trama en el espacio-tiempo.39
Un cuerpo humano cambia la mayoría de sus átomos cada pocos
años. Cada día ingerimos e inhalamos miles de millones de nuevos
átomos, diariamente se excretan, se vierten y se exhalan miles de
millones de átomos viejos. Desde el punto de vista físico, mi cuerpo
actual no tiene casi nada en común con el cuerpo que tenía hace
veinte años. Dado que siento que soy todavía la misma persona,
debe ser que «yo» soy algo más que el conjunto de átomos que
conforman mi cuerpo. «Yo» no soy tanto mis átomos como la trama
según la cual están éstos dispuestos. Algunos de los átomos de la
trama de mi cerebro codifican ciertas memorias y la continuidad de
estas memorias es lo que me da la sensación de identidad personal.
En la figura 144 hemos hecho un dibujo que representa el hecho de
que las personas son tramas de espacio-tiempo permanentes. Para
39 El punto de partida de la teoría de la relatividad restringida es el descubrimiento de una
nueva y sorprendente propiedad del tiempo, a saber, la relatividad de la simultaneidad, que, en
gran medida, implica la de sucesión. La afirmación de que los hechos A y B son simultáneos
pierde su sentido objetivo, por cuanto que otro observador, con los mismos derechos de
veracidad, puede asegurar que A y B no son simultáneos.
Siguiendo las consecuencias de este extraño estado de cosas, se llega a conclusiones sobre la
naturaleza del tiempo que son, en verdad, muy trascendentes. En resumen, parece que se
obtiene una prueba inequívoca para sostener el punto de vista de esos filósofos que, como
Parménides, Kant y los idealistas modernos, niegan la objetividad del cambio y consideran el
cambio una ilusión o una aparición debida a nuestro especial modo de percepción. La
argumentación es como sigue: el cambio sólo es posible a través del transcurso del tiempo. Sin
embargo, la existencia objetiva del transcurso del tiempo significa que la realidad está
compuesta por una infinita cantidad de capas de «ahora» que existen sucesivamente. Pero, si la
simultaneidad es algo relativo en el sentido que se ha explicado, la realidad no puede ser
dividida en tales capas de un modo objetivamente determinado. Cada observador tiene su
propio conjunto de «ahoras», y ninguno de estos diversos sistemas de capas puede exigir la
prerrogativa de representar el transcurso objetivo del tiempo. (Kurt Gödel, A Remark on the
Relationship Between Relativity Theory and Idealistic Philosophy [Un comentario sobre la relación
entre la teoría de la relatividad y la filosofía idealista] 1959.)
257 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
simplificar las cosas, las hemos simbolizado como una trenza de
tres filamentos de átomos (donde cada «filamento de átomo» es la
huella del espacio-tiempo de un átomo individual). Obsérvese que
en ninguno de los dos dibujos centrales de personas-trenza hay
filamentos que continúen en todo el recorrido y que un átomo puede
abandonar la trenza de una persona y entrar a formar parte de la de
otro individuo.
Lo que encuentro más sorprendente en la figura 144 es que las
cajas grises que contienen las vidas individuales son totalmente
imaginarías. El simple hecho de comer y respirar nos entrelaza a
todos nosotros en un enorme tapiz cuatridimensional. No importa
cuán aislados podamos sentimos algunas veces, nunca estamos
verdaderamente separados del todo.
Figura 144. Las gentes son trenzas espaciotemporales de hebras de
átomos.
258 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Encuentro que esta penetración es muy reconfortante. En lugar de
pensar en mí mismo como un saco decadente de came, puedo
pensar en mí como una parte del espacio-tiempo eterno. Es un
modo de burlar a la muerte. En vez de identificarme con mi
específica trama corporal, me identifico con el universo-bloque como
un todo. Soy, por decirlo así, un ojo que usa el Cosmos para mirarse
a sí mismo. La Mente, no es sólo mía; la Mente está en todas partes.
Si no existo, ¿cómo puedo morir?
Lunes, 22 de noviembre de 1982
«¿Cómo puedo morir?» Bueno, pues podría haberme caído del borde
de ese viaducto roto, sobre el que me puse de pie, de un modo
insensato, el sábado por la noche, simplemente para alardear. ¡Oh!
¿Por qué a mi edad, hago todavía cosas como éstas? Para demostrar
que tengo libre albedrío.
Una que otra vez, nos gusta hacer algo enloquecido o inesperado. La
mayor parte de la vida es completamente pronosticadle; los
zigzagueos extravagantes son los que le dan a la vida su sabor
peculiar. No es necesario hacer algo estúpido o peligroso... Llevar a
cenar a su mujer el miércoles por la noche puede ser
suficientemente extraordinario.
Si somos en realidad una trama de espacio-tiempo en el universo-
bloque, entonces el futuro ya existe. ¿Entra esto en conflicto con la
idea de que poseemos libre albedrío?
En verdad, no. Cuando digo que el futuro ya está allí, no quiero
significar que pueda predecirse el futuro. Cuando se está a mitad de
una novela policíaca, el final ya está allí, impreso en las últimas
259 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
páginas. Pero esto no significa que siempre se pueda adivinar cuál
será ese final. Creo que mi vida entera existe como un todo eterno.
Pero esto no quiere decir que puedo predecir con certeza lo que
escribiré mañana, o dónde viviré el año próximo.
A veces, cuando trato de explicar el concepto de espacio- tiempo a la
gente, me dicen: «Si eres sólo una trama en el espacio-tiempo y el
futuro está ya prefijado, ¿por qué no te matas y acabas con todo
esto? Quiero decir, morirás de todos modos, ¿no es verdad? ¿Por qué
no te pegas un tiro?» La respuesta es sencilla: «Porque no quiero.»
Puedo disfrutar dramatizando la elección entre la vida y la muerte
poniéndome de pie al borde de un precipicio de cien metros de
profundidad... pero tengo buen cuidado de no caerme.
La naturaleza de las plantas las lleva a crecer buscando el sol, a
florecer y a dar frutos. La naturaleza de una persona la lleva a vivir
y a amar y a trabajar. Con toda probabilidad, no hay una gran
«Respuesta», y la vida no tiene significado más que en sí misma.
Pero es bastante. Como dice Don Juan en A Separate Reality (Una
realidad propia) de Carlos Castañeda:
«He elegido la vida, y la risa, no porque importe, sino porque esa
elección es a lo que me inclina mi naturaleza... Un hombre de
conocimientos elige un camino con el corazón y lo sigue... Al no
haber nada más importante que cualquier otra cosa, un hombre de
conocimientos elige un curso de acción y lo cumple como si le
importara.»
260 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 145. No quiero morir.
La idea aquí es que la vida es un todo, y lo que cuenta es la trama
general. Las excentricidades inesperadas de esta trama
corresponden a lugares en los que nos sentimos como si tomáramos
una decisión por libre albedrío.
Figura 146. Diferentes imágenes del mundo.
Algunas personas objetan mucho este punto de vista. Creen de
modo tan profundo en la importancia de su libre albedrío que
piensan que el futuro no existe en absoluto. Pueden admitir que
existe el pasado, pero piensan que el universo-bloque es algo que
261 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
aumenta en altura a medida que pasa el tiempo. En la figura 146
hemos ilustrado este punto de vista junto con el del universo-bloque
y el que sólo concede realidad al momento presente.
La gran ventaja que tiene el universo-bloque con respecto de otros
puntos de vista es que en él no hay un «Ahora» objetivamente
existente. Nada se mueve en el universo-bloque y no hay necesidad
de encontrar algún significado absoluto y objetivo para la hoja
horizontal de espacio de la que dependen los otros dos modelos.
Como resulta evidente, es imposible hallar una definición objetiva y
aceptable universalmente de «todo el espacio considerado en este
instante». Esto se deduce, como veremos en seguida, de la teoría de
la relatividad restringida de Einstein. La idea de un universo-bloque
es, por tanto, algo más que una atractiva teoría metafísica. Es un
hecho científico bien establecido.
Acertijo 9.1
Si decimos que la cuarta dimensión es el tiempo, es posible
construir entonces una hiperesfera en el espacio y en el
tiempo. ¿Cómo?
Solución
Coja un pequeño globo esférico, ínflelo y luego deje escapar el
aire. Todo el rastro espaciotemporal de la superficie y del
interior del globo es una hiperesfera sólida. El rastro de la
superficie sola es la hipersuperficie de la hiperesfera.
La velocidad con que se infle y se desinfle el globo depende
del tipo de factor de conversión que se adopte entre espacio y
262 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
tiempo. En la teoría de la relatividad, la velocidad de la luz se
usa como factor de conversión; es decir, un «metro de
tiempo» se considera que es el tiempo que tarda un rayo de
luz en viajar un metro: alrededor de tres diezmillonésimas de
segundo.
La construcción de un hipercubo en el espacio-tiempo 4-D es
aún más simple. Como dice el profesor Tom Banchoff de la
Brown University: «Un hipercubo en el espacio-tiempo, es
simplemente un cubo... durante un tiempo.»
Martes, 23 de noviembre de 1982
Hoy quiero dibujar muchos diagramas de Minkowski: dibujos del
espacio-tiempo. Para facilitar las cosas, consideraremos el espacio
como en una línea unidimensional, y consideraremos los objetos
como puntos que se mueven hacia delante y hacia atrás sobre esta
línea. La huella de espacio-tiempo de un punto se denomina línea
del mundo del punto. En la figura 147 vemos cinco tipos diferentes
de líneas del mundo. A representa un punto que está quieto y B
representa un punto que se mueve de manera uniforme hacia la
derecha. C es un punto que está inmóvil al principio pero que
después comienza a moverse más y más rápido a la derecha. D hace
una excursión a la derecha y luego regresa a su lugar de partida. E
está en un estado constante de oscilación de derecha a izquierda.
263 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 147. Varios tipos de movimiento.
Resulta un poco engañoso decir que A está inmóvil y que B se
mueve a la derecha. Si A y B son personas, digamos astronautas
que flotan en el espacio vacío, de lo único que podrán estar seguros
es que se separan uno de otro. Puesto que es imposible hacer
marcas en la trama del espacio, no existe en éste el movimiento
absoluto. El único tipo de movimiento que puede esperarse observar
es el movimiento relativo de un objeto con respecto de otro. Éste es
el contenido del principio de la relatividad de Einstein: «Las leyes
por las cuales los estados de los sistemas físicos experimentan
cambios no se modifican si estos cambios de estado se refieren a
uno u otro de dos sistemas de coordenadas en movimiento de
traslación uniforme.»
Figura 148. Tres descripciones del mismo estado de cosas.
264 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Al formular su teoría del espacio y del tiempo, Einstein hace otra
suposición, el principio de la velocidad constante de la luz: Todas
las veces que alguien mida la velocidad de la luz, llegará siempre al
mismo valor c (= 29.979.245.620 centímetros por segundo ≈ mil
millones de kilómetros por hora [≈ 109 km hora]). Estas dos
suposiciones tienen una fuerte base empírica. Si se analizan
conjuntamente, llevan a una serie de consecuencias sorprendentes.
Al dibujar los diagramas de Minkowski, suele adoptarse un sistema
de unidades de manera que el recorrido de un rayo de luz se
represente por una línea a 45°. La luz se mueve a unos 109 km por
hora, de modo que la idea es dividir el eje del espacio en unidades
de 109 km y el eje del tiempo en unidades de una hora. En la figura
149 los ejes están divididos de este modo y se ha trazado la línea del
mundo de una pulsación de luz. En el tiempo 1, A envía un destello
de luz hacia la derecha. A 109 km de distancia se encuentra M,
esperando pacientemente con un espejo.
265 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 149. Línea del mundo de un fotón.
Después de una hora de viaje, la luz incide en el espejo de M y se
refleja hacia la izquierda. A queda fuera del recorrido de la luz y ésta
sigue su camino hacia la izquierda indefinidamente.
Hasta donde sabemos, no hay nada que viaje más rápido que la luz.
Es interesante darse cuenta de que nunca vemos el mundo
exactamente ahora. Lo que vemos está siempre ligeramente en el
pasado, dado que la luz tarda en llegar hasta nosotros; lo que oímos
está aún más lejos en el pasado; y los olores viajan todavía más
despacio que los sonidos. Vemos el destello de un cohete en el cielo,
oímos su explosión y olemos el humo. Nuestras sensaciones, en
cualquier momento dado, son todas señales que proceden de
diversos acontecimientos que pertenecen al pasado. Incluso lo que
sentimos o saboreamos no ocurre exactamente ahora, ya que los
266 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
impulsos nerviosos necesitan cierto tiempo para ir desde la piel al
cerebro.
Figura 150. La vista es más rápida que el olfato.
Hablar de «todo el espacio cósmico considerado en este instante» es
un modo de hablar muy abstracto. No se ve todo el espacio al
mismo tiempo. El árbol que vemos es en realidad el árbol de hace
diez millonésimas de segundo, la Luna que vemos es la Luna de
hace dos segundos, la luz de la puesta del Sol partió de éste nueve
segundos antes y el titilar de las estrellas ha ocurrido hace cientos y
miles de años. En realidad, no es posible ver nada que ocurra ahora
mismo. Hay que esperar que la luz llegue hasta nosotros.40
40 Una persona tiene todo tipo de retrasos dentro de sí, estaba diciendo Kesey. Uno, el más
importante, es su retraso sensorial, el retraso que hay entre el tiempo en que los sentidos
reciben algo y el momento en que se puede reaccionar. Se tarda una treintava parte de un
segundo, si se es la persona más despierta del mundo, y la mayor parte de la gente es mucho
más lenta que esto... Todos nosotros estamos condenados a consumir nuestras vidas mirando
267 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 151. Las sensaciones vienes del pasado.
Por supuesto, es posible armar algún tipo de imagen del espacio en
este momento. Supongamos, por ejemplo, que es medianoche y que
usted está sentado en el jardín, mirando la Luna. Un mosquito le
pica y dos segundos más tarde ve el resplandor de una gran
explosión en la Luna. Puesto que sabe que la luz tarda dos
segundos en viajar desde la Luna a la Tierra, puede llegar a la
conclusión que la picadura del mosquito y la explosión en la Luna
fueron en el mismo «Ahora».
Hasta aquí, esto no parece ir contra ninguno de los puntos de vista
que sostienen que realmente hay un «Ahora» espacial que avanza a
una película de nuestras vidas; siempre estamos actuando sobre lo que acaba de ocurrir.
Sucedió, por lo menos, hace 1/30 segundos antes. Creemos que estamos en el presente, pero
no es así. El presente que conocemos es sólo una película del pasado, y nunca podremos
controlar el presente a través de los medios comunes. El retraso tiene que ser superado de
alguna otra manera, mediante alguna clase de ruptura total. (Tom Wolfe, The Electric Kool-Aid
Acid Test, 1968.)
268 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
través del tiempo. Pero hay un problema en el modo en que
construimos nuestro concepto de «todo el espacio cósmico
considerado en este instante». El problema es que si alguien se
mueve con relación a nosotros, construirá su propio «Ahora»
espacial de un modo distinto.
Figura 152. El insecto pica, el OVNI pasa zumbando, la Luna
retumba.
Supongamos, para ser específicos, que un platillo volante cruzó el
sistema Tierra-Luna esa fatídica noche en que el mosquito le picó y
vio usted un destello en la Luna. Si sucedía que los alienígenas
viajaban de la Tierra hacia la Luna, llegaron a la conclusión que la
explosión tuvo efecto en primer lugar. Si se desplazaban de la Luna
a la Tierra, pensarían, dentro de su marco de referencia, que la
explosión se produjo en segundo lugar. El razonamiento que
subyace en estas dos afirmaciones no es evidente y me gustaría
explicarlo con más detalle aquí.
El asunto es, simplemente, este: los observadores que se mueven de
manera diferente no coincidirán en la simultaneidad de ciertos
acontecimientos. Nadie puede estar en dos sitios a la vez, por
ejemplo, en el lugar donde se produjo la picadura del mosquito y en
269 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
el lugar donde se produjo la explosión. Si estos dos hechos
ocurrieron o no al mismo tiempo es una cuestión de opinión; la
naturaleza no da una respuesta indiscutible a este asunto.
Figura 153. Tres maneras de dividir el espacio-tiempo.
El fenómeno a que nos hemos referido se llama relatividad de la
simultaneidad. La consecuencia importante de la relatividad de la
simultaneidad es que diferentes observadores en movimiento
dividirán de distintas maneras el espacio-tiempo en un gran número
de «Ahoras». Los tres observadores de la figura 153 pueden vivir
pacíficamente en tres galaxias diferentes que se mueven unas con
respecto a otras. ¿Qué razón puede haber para decir que una de las
tres maneras de dividir el espacio-tiempo es la correcta y las otras
dos no lo son?
De modo que la teoría de la relatividad implica que no hay un modo
preferente en que se puede dividir el espacio-tiempo en una serie de
«Ahoras». Recordemos que la relatividad se basa en la suposición de
que es imposible señalar de un modo permanente un punto dado
del espacio. Otra manera de plantear esto es decir que «justamente
aquí» no tiene ningún significado real en un período de tiempo. Ya
270 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
se ha visto que esta suposición, por extraño que parezca, implica
que «justamente ahora» no tiene un significado real en una región
del espacio. Puesto que no hay un modo preferente para definir
«Ahora», debe ser que «Ahora» no tiene un significado objetivo. Esto
quiere decir que, en realidad, no hay un presente móvil, y que el
punto de vista del universo-bloque es el correcto. El espacio-tiempo
es un único todo unificado, y el paso del tiempo es sólo una ilusión.
Ahora y el futuro.
Acertijo 9.2
¿Qué tipo de ideas sobre el pasado y el futuro están
implícitas en este dibujo, en el que se considera el sólido
espacio-tiempo como algo semejante a un bloque de hielo
que se derrite desde la base hacia arriba?
Solución
El punto de vista del mundo con un «futuro que se derrite»
corresponde a la idea de que los acontecimientos futuros
existen, almacenados y esperándonos. Un «ahora» uniforme
avanza con el paso del tiempo y un instante tras otro se
271 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
consume permanentemente. En este punto de vista, los
acontecimientos pasados no existen. No es raro que la gente
piense así sobre sus vidas. En este caso, la vida se convierte
en un recurso escaso que se consume, y cuando algo termina
no importa en absoluto. Este es, posiblemente, el modo
menos gratificante de reflexionar sobre el espacio-tiempo,
como puede comprobarse si se medita acerca del tipo de
filosofías personales inherentes en las otras tres perspectivas
del mundo que se muestran en la figura 146. Cuando nos
desconectamos de nuestro pasado, nos situamos en una
posición desarraigada y vulnerable en extremo. Pero si
desechamos el pasado, podríamos también desechar del
mismo modo el futuro y quedar totalmente dentro del
«ahora».
Miércoles, 24 de noviembre de 1982
La teoría de la relatividad restringida ha sido muy bien comprobada.
Esta teoría establece una serie de predicciones definidas sobre el
comportamiento de la materia en movimiento. Estas predicciones
han sido confirmadas miles y miles de veces en experimentos con
aceleradores de partículas.
272 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 154. Pasado, Futuro y Otra Parte.
Ayer estuve discutiendo una de las implicaciones más atractivas de
la relatividad: la que supone que somos configuraciones eternas de
espacio-tiempo en un universo-bloque inmutable. Pero la relatividad
también tiene consecuencias menos agradables. Lo peor de ella es
que implica que nunca podremos viajar a una velocidad mayor que
la de la luz.
Algunas personas se vuelven casi paranoicas por esta irritante
predicción. Sin haberse molestado nunca en saber nada acerca de
la relatividad, sacan precipitadamente la conclusión de que Einstein
era un dogmático aguafiestas no muy distinto de los que solían
decir que el hombre nunca podría volar. «¿Por qué no podremos ir a
una velocidad superior a mil millones de millas por hora? Si se tiene
un cohete lo suficientemente grande y se hace funcionar durante el
tiempo suficiente, se puede ir tan rápido como se quiera, ¿no? Y, de
273 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
todos modos, ¿qué pasa con Einstein? Después de todo, ¿no era un
alemán o un judío o algo así? No americano seguro, y
probablemente temeroso del progreso.»
Figura 155. «Otra parte» hoy. «Pasado», mañana.
Según la teoría de la relatividad, existen dos problemas en los viajes
a velocidades mayores que las de la luz. El primer problema es que
cuanto más se acerca la velocidad de un objeto a la de la luz, mayor
se hace su masa. Y, cuanto mayor es la masa de un objeto más
difícil resulta acelerarlo a una velocidad mayor. Se requeriría una
cantidad infinita de combustible para acelerar un vehículo espacial
hasta la velocidad de la luz.
Si no puedo viajar a una velocidad mayor que la de la luz, sólo
tendré acceso a una limitada región del espacio. Llamaremos a los
acontecimientos que todavía puedo alcanzar viajando a una
274 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
velocidad menor que la de la luz, mi «futuro». Ésta es una utilización
de la palabra peculiar de la teoría de la relatividad. Normalmente,
considero que mi futuro está constituido por los acontecimientos
que experimentaré en realidad, pero aquí uso «futuro» para
significar todos los acontecimientos que podría abarcar mi esfera de
acción, sin utilizar un medio de viajar más rápido que la luz. De un
modo análogo, puedo considerar como mi «pasado» todos los
emplazamientos de espacio-tiempo desde los que hubiera sido
posible viajar para alcanzar aquí y ahora. El resto del espacio-
tiempo se denomina «otra parte», una bonita expresión. Siempre me
resulta sedante reflexionar acerca de acontecimientos que ocurren
en «otra parte».
Figura 156. Viajes hacia Otro lugar.
Todo lo que nuestros gobernantes de Washington estén haciendo en
este preciso instante, realmente no importa: está en «otra parte».
275 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Desgraciadamente, las acciones de estas importantes personas no
permanecen en otra parte. Mi «pasado» es más amplio en los puntos
más alejados a lo largo de mi línea del mundo.
El segundo problema con el viaje a velocidades mayores que la de la
luz está relacionado con la relatividad de la simultaneidad.
Cualquier acontecimiento en «otra parte» tendrá siempre un
observador que dirá que ha sucedido al mismo tiempo que nuestro
«aquí y ahora». El conjunto de «otra parte» es una especie de
mancha exterior al «Ahora». Habitualmente consideramos el «Ahora»
como en una línea entre «pasado» y «futuro», pero, en la teoría de la
relatividad, este «Ahora» salpica la forma de reloj de arena de «otra
parte». Esto significa que un camino a «otra parte» es tan bueno
como cualquier otro. El problema es que algunos tipos de caminos a
«otra parte» parecen demasiado sobrenaturales para ser posibles. En
la figura 156 hemos dibujado tres caminos a «otra parte». El de la
parte superior es el menos problemático; corresponde simplemente
a alguien que viaja a dos mil millones de millas por hora, o sea a
dos veces la velocidad de la luz. El siguiente es horizontal y, en
relación al marco de referencia inicial, parece representar una
persona que viaja miles de millones de millas en ningún tiempo en
absoluto. Esto corresponde a una velocidad infinita. El camino
inferior es el peor; el viajero parece ir hacia atrás en el tiempo. Si
debiera regresar de ese viaje a lo largo de un camino horizontal,
podría encontrarse con su propio yo pasado. En otras palabras, el
viaje a una velocidad mayor que la de la luz puede llevar al viaje en
el tiempo... y muchos científicos piensan que el viaje en el tiempo es
276 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
imposible. El problema que existe con el viaje en el tiempo es que
conduce a algunas paradojas verdaderamente viciosas, a las que
haremos referencia en el capítulo próximo. Por ahora, baste decir
que, hasta donde sabemos, no hay cadena de causa y efecto que se
produzca a una velocidad mayor que la de la luz. 41
Bien, no tengo tiempo para más. Debo ir a casa temprano para
ayudar a preparar las cosas para el Día de acción de gracias. Se
diría que en cuanto nos damos la vuelta ya estamos otra vez en
Navidad o en el Día de acción de gracias.
Acertijo 9.3
«La relatividad de la simultaneidad» señala que diferentes
observadores en movimiento tendrán opiniones diferentes
sobre qué acontecimientos son simultáneos. En este
problema vemos que la relatividad de la simultaneidad
resulta de dos suposiciones básicas: 1) que los observadores
en movimiento son libres de considerarse en reposo, y 2) que
la luz siempre viaja a la misma velocidad.
41 «La cantidad de átomos que forman el mundo es, aunque desmedida, finita y como tal, capaz
sólo de un número finito (aunque también desmedido) de permutaciones. Dado un período de
tiempo infinito, el número de posibles permutaciones puede agotarse, y el universo tiene que
repetirse a sí mismo. De nuevo nacerás de la matriz, otra vez tu esqueleto crecerá, otra vez esta
página llegará hasta tus manos, otra vez vivirás todas las horas hasta la hora de tu increíble
muerte.» Este es el orden habitual del argumento, desde su desabrido preámbulo hasta el
desenlace terriblemente amenazador. (Jorge Luis Borges. La doctrina de los ciclos, 1934.)
277 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Willy Lee dice que X ha sucedido en forma simultánea a B.
La situación es la siguiente. Una plataforma rígida se mueve
hacia la derecha a una velocidad igual a la mitad de la
velocidad de la luz. En el extremo izquierdo se encuentra el
señor Willy Lee y en el extremo derecho el señor Rye. El
señor Lee envía un destello de luz hacia el señor Rye. El
señor Rye tiene un espejo que refleja la luz hacia el señor
Lee. El señor Lee recibe la señal de vuelta. Llamaremos a
estos acontecimientos A. B y C, respectivamente. El señor
Lee anota los tiempos de acontecimientos A y C en su línea
del mundo. Después de pensarlo un poco, decide qué
acontecimiento X en su línea del mundo es simultáneo con
B. ¿Dónde pone X, y por qué? (Indicio: Nosotros hubiéramos
colocado X horizontalmente al otro lado de B, pero el señor
Lee, no. ¡La simultaneidad es relativa!)
Solución
278 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Una línea del tiempo inclinada produce una línea del espacio
inclinada.
El señor Lee pondrá X en el punto medio entre A y C. La
razón de ello es que el señor Lee supondrá que la luz tardará
en regresar desde el otro extremo de la plataforma el mismo
tiempo que tardó en llegar allí desde su extremo. Es natural
que piense así, en vista de las suposiciones básicas 1) y 2)
que expusimos en el acertijo. Nosotros, por supuesto,
creemos que la luz tardará más en ir de A a B que en ir de B
a C... Pero, ¡el señor Lee dirá que creemos esto sólo porque
nos movemos a la mitad de la velocidad de la luz!
Si trazamos una línea de puntos que una B con el
acontecimiento X (que el señor Lee dice que es simultáneo
con B), obtendremos una de las líneas de simultaneidad de
Lee. Esta línea corresponde al eje del espacio en un diagrama
de Minkowski que Lee puede dibujar; otro modo de explicarlo
es decir que en X, esta línea representará la concepción de
«ahora» de Lee, del mismo modo que la línea de su mundo
279 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
representa su concepto de «aquí». Es posible probar que en
tal diagrama, la línea de simultaneidad del observador se
inclinará siempre en el mismo ángulo en que se inclina su
línea del mundo.
Martes, 30 de noviembre de 1982
Ha pasado otra fiesta. Vinieron mi madre y mi hermano Embry con
su mujer y sus dos niños. Fue placentero ver disfrutar a los cinco
pequeños: las fiestas, la rueda de las estaciones, el eterno retomo.
Borges tiene un interesante ensayo sobre la esotérica doctrina del
«eterno retomo». Es el concepto de que todo se repite a sí mismo.
Muchas cosas, en nuestra vida, se repiten. Exhalar/inhalar,
día/noche, verano/invierno, padre/hijo: son ciclos que se repiten
interminablemente. Por supuesto, mi Día de acción de gracias de
1982 no es idéntico a los otros Días de acción de gracias. No
obstante, a cierto nivel, son siempre iguales, por lo menos en lo que
respecta a sus rasgos principales, el pavo con su salsa, los ruidosos
niños, la embriaguez, las discusiones, las risas y las oraciones. En
algún momento durante una prolongada ordalía festiva, la mayoría
de nosotros hemos experimentado instantes, o incluso cuartos de
hora, de trascendencia, de eternidad, de una total aceptación de la
trama del tiempo que, paradójicamente, nos libera del tiempo por
completo. La misma repetición de los rituales humanos proporciona
una especie de atisbo fugaz de la eternidad; la línea sin fin se curva
en un círculo.
280 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 157. El Eterno Retorno.
A pesar de todo esto, el eterno retomo es todavía una noción remota.
¿Puede creer alguien realmente que en algún tiempo futuro el
Universo se encontrará exactamente en el mismo estado que ahora?
Sin embargo, esto es lo que afirma la doctrina del eterno retorno:
hay una duración fija del tiempo, cierto ciclo cósmico, al cabo del
cual toda la historia del Universo vuelve a repetirse. Podríamos
suponer que un ciclo completo dura, digamos, veinte mil millones
de años.
Figura 158. El tiempo que se repite eternamente.
281 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Hay dos maneras de considerar un Cosmos que tiene la propiedad
de repetirse a sí mismo. Podemos imaginar que el tiempo se
extiende en forma infinita en ambas direcciones, y que el espacio-
tiempo está formado por infinitas «franjas» horizontales idénticas.
De manera alternativa, podemos imaginar que el tiempo está
curvado en un círculo finito, aunque ilimitado. Si se obliga a una
persona a adoptar el punto de vista del «Ahora en movimiento», la
primera alternativa parecerá más atractiva. Si, por el contrario, se
piensa que sólo el presente tiene existencia real, parecerá que aun
en el caso en que el Universo se repita a sí mismo, el próximo ciclo
será de algún modo diferente. Pero, a alguien que cree en el
«universo-bloque» le parecerá más natural la segunda manera de
ilustrar el eterno retomo. Si el espacio-tiempo es en verdad algo que
tiene una existencia sólida, no tendremos problema alguno en
curvarlo hasta formar un «cilindro».
Figura 159. Tiempo circular.
282 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
La idea del «tiempo circular» lleva a algunas paradojas interesantes,
que discutiremos en el acertijo 10.5. Pero, ahora, vamos a
considerar algunas de las formas generales que puede tener el
espacio-tiempo.
Recuérdese que en todos estos dibujos, consideramos que el eje
horizontal es el espacio y el vertical el tiempo. El eje horizontal es, si
se quiere, nuestro concepto de «ahora» y el vertical nuestro concepto
de «aquí». El acontecimiento que denominamos «aquí y ahora» es,
por supuesto, el punto en que los dos ejes se cortan. A menudo
estos diagramas de espacio-tiempo se «leen» imaginando que el eje
horizontal se mueve hacia arriba a medida que pasa el tiempo. Pero,
como he señalado con frecuencia, no siempre es necesario o
deseable animar nuestros diagramas de Minkowski de este modo.
La figura 160 muestra tres tipos de espacio-tiempo. En todos ellos,
el espacio es infinito y se extiende sinfín en ambas direcciones; en
todos ellos, el futuro también es infinito. Los modelos difieren en el
modo en que representan el pasado.
Figura 160. Tres modos de iniciar el Universo.
La figura del centro muestra un universo donde todo el espacio
aparece al mismo tiempo, y la figura de la izquierda muestra un
283 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
universo que no tiene comienzo en el tiempo. El dibujo de la derecha
nos muestra una situación más extraña, un universo en el que
diferentes partes del espacio comienzan a existir en distintos
tiempos. En un universo de este tipo puede haber, por ejemplo, un
inmenso agujero entre Neptuno y Urano, un agujero que, finalmente
se encogerá y desaparecerá. (En la figura he marcado el hecho de
esta desaparición con la letra D.)
Acertijo 9.4
En la figura 161, hemos trazado un dibujo de un espacio
circular que siempre mantiene el mismo tamaño con el paso
del tiempo. Un punto de vista sostenido por muchas
personas en la actualidad, es que nuestro Universo es una
hiperesfera en expansión que se inició con el tamaño de un
punto hace alrededor de doce mil millones de años. ¿Podría
usted trazar un dibujo de espacio-tiempo que represente
nuestro espacio como un círculo en expansión?
Solución
Un espacio finito y en expansión.
284 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
El dibujo sería una especie de espacio-tiempo «cónico», como
se muestra aquí. El punto de partida se conoce como la
«singularidad inicial» o como el Big Bang («la Gran
explosión»). En la actualidad no sabemos si nuestro espacio
volverá a contraerse al final hasta adquirir de nuevo el
tamaño de un punto, o no. Aparentemente, depende de la
cantidad de masa que haya en nuestro Universo: si hay
suficiente masa, las fuerzas gravitacionales harán que las
cosas vuelvan a unirse.
Figura 161. Espacio circular.
Se produce otro tipo de modelo espacio-tiempo si suponemos que el
espacio es «hiperesférico», como se expuso en el capítulo 8. En
términos de Linealandia, esto significaría que el espacio es un
círculo, lo que llevaría al tipo de imagen dibujada en la figura 161.
La figura 162 muestra un modo alternativo de ver un universo, en el
285 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
que si se viaja lo suficiente lejos en cualquier dirección siempre se
llega a una región aparentemente idéntica al punto de partida. En
lugar de mostrar el espacio como si se curvara sobre sí mismo, la
figura 162 presenta al espacio como si se extendiera infinitamente
en ambas direcciones, y con el espacio-tiempo dividido en franjas
verticales infinitas idénticas. Para explicar esta repetición habría
que invocar a una armonía misteriosa. La figura 161 es, por
supuesto, mucho más natural, lo mismo que un modelo del «tiempo
circular» es más sencillo para representar el eterno retorno.
Figura 162. El espacio que se repite eternamente.
Una de las razones por las que he puesto fecha a las distintas
partes de este capítulo mientras lo escribía es, simplemente, para
burlarme un poco de mis argumentos de que el tiempo es irreal.
Una razón más seria es que me siento como un explorador del
Ártico, que lleva un diario del viaje mientras se interna cada vez
más en la vastedad inexplorada. Por las noches, el ladrido de los
perros, el loco resplandor de la aurora boreal. La finalidad de mi
286 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
búsqueda es una cierta visión, una visión del Cosmos como un
patrón del espacio de infinitas dimensiones. Quiero lograr un
modelo total y absoluto para el mundo que me rodea, un sistema
que incluya las realidades de la vida humana común y también las
frías verdades de la ciencia.
Figura 163. ¿Una armonía preestablecida?
Hasta hoy no estaba seguro de si podría acabar el viaje. Pero esta
mañana he vislumbrado el objetivo.
Figura 164. ¡Adelante!
287 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
La realidad es una, es algo que da respuesta a las infinitas
preguntas que uno puede formularse; es, en otras palabras, un
espacio de infinitas dimensiones lleno de colores. Sigue conmigo.
¡Llegaremos allí!
288 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Capítulo X
Viaje por el tiempo y la telepatía
¿Por qué ha de ser tan difícil viajar? El vehículo perfecto es fácil de
imaginar: una especie de automóvil con algunos mandos especiales
en el tablero de instrumentos. Subes, pulsas el código
correspondiente para indicar a dónde quieres ir y cuándo, das una
vuelta a la llave de encendido y, presto, ahí estás en el París de
1920, en la Pradera antes de los pioneros, en la Luna, o incluso, en
otra galaxia.
La gente ha soñado desde tiempos remotos en liberarse del
impedimento que suponen el tiempo y el espacio. En un cuento de
hadas de los hermanos Grimm, el joven héroe posee una «silla de
montar de los deseos». Subes a la silla, dices dónde quieres ir, y al
instante estás allí. Los escritores de ciencia ficción le dan diversos
nombres: teletransporte, transmisión instantánea de la materia,
hiperviaje, o viaje FTL, donde FTL quiere decir Faster-Than-Light, o
sea, Más-Rápido-que-la-Luz. Estrechamente relacionada con esta
idea se encuentra la de viajar por el tiempo, la facultad de saltar al
pasado o al futuro.
¿Llegarán a ser realidad, alguna vez, el viaje a través del tiempo y el
viaje FTL? ¿Será nuestra la conquista final del tiempo y del espacio?
Hablando con sentido práctico, la cuestión es ver qué tipo de
fenómenos físicos pueden hacer posible el viaje por el tiempo y el
viaje FTL. En realidad no se sabe mucho de esto, pero hay algunas
posibilidades de que, mediante la manipulación de sistemas muy
289 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
masivos, como los agujeros negros, pudiéramos, quizá, distorsionar
el espacio y el tiempo de tal manera que nos permitiera el tipo de
salto espacio-tiempo que requieren los viajes por el tiempo y los
FTL. Otro camino hacia estos viajes podría llevamos a la mecánica
cuántica, con sus insinuaciones de que al nivel más profundo de
realidad, el tiempo y el espacio no existen en absoluto. Si uno
pudiera ingeniárselas de alguna manera para sintonizar y
desintonizar repetidamente del entramado espacio-tiempo, sería
posible terminar absolutamente en cualquier parte y en cualquier
momento. Pero nadie tiene la menor idea de cómo lograrlo.
Figura 165. ¿Mecánica cuántica?
Después de estas especulaciones tentadoras, sorprende un poco
saber que la mayoría de los científicos rechazan las ideas de los
viajes por el tiempo y los viajes FTL. Aunque nadie jamás ha
290 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
realizado pruebas de una máquina del tiempo, la mayoría de los
científicos están seguros de que este tipo de pruebas fallarían. ¿Se
trata sólo de prejuicios ciegos?
No, no es así. El problema del viaje a través del tiempo es que
conduce a paradojas físicas, a contradicciones en la trama de la
realidad. Y muchos científicos creen que nuestro mundo está
armado de un modo demasiado lógico para permitir que ocurran
contradicciones directas. Las razones para rechazar los viajes por el
tiempo y los FTL, son de naturaleza apriorística: En el mundo no
pueden ocurrir contradicciones, los viajes por el tiempo y los viajes
FTL pueden llevar a contradicciones, por tanto, no pueden existir
cosas tales como viajes por el tiempo y viajes FTL en nuestro mundo.
Este argumento es ingenioso y bien vale la pena considerarlo con
más detenimiento. Antes que nada, ¿qué hay de malo en que exista
una contradicción en el mundo? ¿No hay contradicciones siempre?
Quiero una hamburguesa, y no quiero una hamburguesa. Un fotón
es una partícula, y un fotón es una onda. Una cebra es blanca, y
una cebra es negra.
291 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 166. Sí y no.
Éstas son una especie de contradicciones, pero no son en realidad
contradicciones intolerables. El hecho de que yo quiera y no quiera
una hamburguesa sólo señala el hecho de que «yo» soy un
conglomerado de deseos en conflicto. Un fotón nunca se ha
observado como partícula y onda al mismo tiempo. Una cebra es
blanca y negra, pero en franjas diferentes.
Aunque puede parecer que nuestro mundo tenga contradicciones,
estas contradicciones, por lo general, pueden resolverse cuando se
hace una distinción más aguda. Pero, ¿qué pasa con una
contradicción absoluta? ¿Qué sucede con un hecho concreto y
específico A, para el cual tanto A como no-A son ciertos? He aquí
dos ejemplos de lo que yo llamo paradojas sí-y-no en el viaje por el
tiempo.
1. A la edad de treinta y seis años, el profesor Zone sufre una
psicosis temporal. En ese período de locura, mata a su amada
292 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
esposa. Zenobia. Es declarado inocente en razón de su enfermedad
mental pero él, agobiado por el remordimiento, decide dedicar todas
sus energías a corregir su daño. Confía, de algún modo, volver al
pasado y cambiarlo. Al llegar a sus cincuenta años. Zone, completa
por fin su trabajo: la construcción de una máquina del tiempo. Sube
a la máquina, viaja al pasado, retrocede unos catorce años, y va a
mirar por la ventana de la casa donde vivían él y su amada esposa.
Ahí está su pobre Zenobia y ahí está también ese loco criminal,
Zone-36. Zone-50 confiaba llegar un poco antes para tratar de hacer
entrar en razón a Zone-36, pero ha llegado en el momento crucial.
¡Zone-36 se acerca cautelosamente a Zenobia, empuñando una
pesada llave inglesa! Sin detenerse a pensarlo, Zone-50 coge su
bazooka y dispara al enloquecido Zone-36, atravesándole el corazón.
La paradoja: si Zone-36 muere, no puede existir ningún Zone-50
para que regrese y mate a Zone-36. Si Zone-36 no muere, entonces
habrá un Zone-50 para regresar y matar a Zone-36. ¿Muere Zone-
36? Sí y no.
293 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 167. El profesor Zone.
2. El lunes, los Beagle Bogs roban la nueva máquina del tiempo del
tío Scrooge. La usan para irrumpir en el futuro y averiguar quién
ganará la gran carrera de caballos del miércoles. Será Ole Plug, ¡y
pagará cien por uno! De regreso al lunes, se preguntan cómo
conseguir suficiente dinero para apostar. Todo lo que tienen es un
asqueroso dólar y la apuesta mínima son dos dólares. «Ya lo tengo»,
dice con una sonrisa el Beagle Boy 22-03-46. «El jueves enviaremos
uno de nuestros doscientos billetes al martes. De este modo, el
miércoles tendremos los dos dólares para apostar por Ole Plug.» El
martes, en efecto, el billete aparece en su escondite. El miércoles,
Ole Plug gana, tal como ellos sabían que ganaría, y los Beagle Boys
van todos a celebrarlo. Por desgracia, se extralimitan un poco y el
jueves tienen otra vez sólo un dólar. «Bueno», dice 22-03-46, «es
hora de devolver este dólar al martes.» «Olvídalo», responde el joven
23-08-69, «me quedo con este dólar para comprar una lata de
294 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
guisantes.» 23-08-69 coge el billete que blande 22-03-46 y se va. La
paradoja: Puesto que el dólar apareció el martes, lo deben haber
enviado desde el jueves. Sin embargo, cuando llega el momento, no
devuelven el billete. ¿Han devuelto un billete de dólar o no? Sí y no.
En realidad, estas paradojas, a cierto nivel, son poco más que
juegos intelectuales divertidos. Se tiende a pensar que siempre hay
lugar para el equívoco. ¿Qué ocurriría si Zone-50 hubiera ido en
realidad a una casa equivocada? ¿Qué sucedería si 22-03-46,
preocupado por la paradoja, se las ingeniara para conseguir un
dólar el viernes y entonces se lo enviara a los Beagle Boys del
martes? No puedes pensar que siempre tendrás mala suerte. El
viaje por el tiempo puede conducir a paradojas irreconciliables. Me
gustaría ahora presentar una versión atractiva y clara de este tipo
de paradojas, en términos de un diagrama de Minkowski.
Figura 168. Dos sueños de ciencia ficción.
Téngase en cuenta que, en estos diagramas de espacio-tiempo, la
dirección horizontal es el espacio (Linealandia, estrictamente
hablando) y la dirección vertical es el tiempo. Las líneas del mundo
que implican viaje por el tiempo y viaje FTL tendrían un aspecto
295 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
algo parecido a los diagramas de la figura 168. En cada caso, he
utilizado una línea punteada para la línea del mundo que
representa el «salto». Hago esto para sugerir que para dar estos
saltos, si es que son posibles, se requeriría salir de algún modo del
espacio-tiempo normal para viajar a través de alguna dimensión
superior. Un segundo punto que es importante aclarar aquí es que
si viajo por el tiempo a mi propio pasado, es importante que lo haga
mientras esté en movimiento. De otro modo, podría saltar a un
lugar ocupado por mi yo pasado y se produciría una desagradable
explosión. Por esto, el viajero del tiempo de la figura 168, se mueve
gradualmente a la derecha tanto antes como después de saltar.
(Supondremos que la máquina del tiempo retrocede a la misma
posición, con relación al laboratorio, desde la cual ha saltado.)
Figura 169. Un salto atrás de dos minutos.
296 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Ahora la paradoja. Supongamos que construyo una pequeña
máquina del tiempo, capaz de transportarse a sí misma dos minutos
atrás en el tiempo. A eso de las 11:55 la pongo en funcionamiento a
la derecha de mi mesa de trabajo del laboratorio, con un interruptor
horario ajustado para que el salto se inicie a las 12:01. Me siento a
observar, y a las 11:59, de pronto, hay dos máquinas del tiempo
sobre mi mesa: M, la que aún no ha saltado, y M* la que ha
regresado del futuro. Durante dos minutos ambas máquinas están
allí, y entonces a las 12:01 el interruptor horario se dispara y M
desaparece. Después de las 12:01 sólo me queda M*, que en
realidad, es una versión posterior de M.42
Hasta ahora, todo va bien. Pero ahora introducimos la paradoja.
Supongamos que mi máquina del tiempo M, por razones de
seguridad, está equipada con un dispositivo sonar para asegurarse
de que la mesa del laboratorio está expedita antes de que tenga
lugar un salto. Si M detecta cualquier otro objeto en la mesa a las
42 Supongo que un suicida que empuña una pistola junto a su cabeza, debe sentir la misma
curiosidad con respecto de lo que sucederá después, como la que sentía yo entonces. Cogí la
palanca de arranque en una mano y la de paro en la otra, apreté la primera y casi
inmediatamente la segunda. Parecía dar vueltas; sentí una sensación de pesadilla como si
cayera; y mirando a mi alrededor, vi el laboratorio exactamente igual que antes. ¿Había
ocurrido algo? Por un momento pensé que mi intelecto me había engañado. Luego, percibí el
reloj. Un momento antes marcaba las diez y un minuto más o menos; ¡ahora eran casi las tres y
media!
Respiré profundamente, apreté los dientes, cogí la palanca de arranque con ambas manos y,
con un golpe, salí. El laboratorio se hizo borroso y se oscureció. La señora Watchett entró y
avanzó, aparentemente sin verme, hacia la puerta del jardín. Supongo que tardó uno o dos
minutos en hacer este recorrido, pero a mí me pareció que salía disparada a través de la
habitación, como si fuera un cohete. Apreté la palanca hasta su posición extrema. Llegó la
noche como si se apagara una lámpara y, en otro instante, llegó mañana. El laboratorio se hizo
cada vez más borroso e impreciso y luego cada vez más y más indistinto. Llegó la noche de
mañana, luego otra vez el día, noche de nuevo, día otra vez, cada vez más y más rápidamente.
Un murmullo remolineaba en mis oídos y una extraña confusión silenciosa invadió mi mente.
(H. G. Wells, The Time Machine [La máquina del tiempo], 1895.)
297 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
12:01, anula el interruptor horario y rehúsa saltar. Ahora,
repitamos el experimento. ¿Qué sucederá?
Si M* aparece a las 11:59, estará todavía allí a las 12:01, y M la
advertirá con su sonar. Si M advierte a M*, entonces M se negará a
saltar. Y si no salta, no se produce M* a las 11:59.
Si M* no aparece a las 11:59, la mesa estará libre a las 12:01, y M
saltará según lo planeado. Si M salta, a las 11:59 aparecerá M*.
¿Conclusión? M* aparece a las 11:59 si y sólo si M* no aparece a las
11:59. Ahora bien, una de estas dos alternativas deberá producirse
efectivamente: o bien M* aparece o no aparece. Pero acabamos de
probar que si cualquiera de las dos alternativas se produce, la otra
se produce también. O sea que M* aparece en la mesa del
laboratorio a las 11:59 y M* no aparece en la mesa del laboratorio a
las 11:59. ¿Aparece M*? Sí y no.
Es muy difícil imaginar un mundo en el que este tipo de
contradicciones lógicas sea posible. Puesto que la existencia de una
máquina del tiempo puede llevar a tal tipo de contradicciones,
muchos científicos piensan que las máquinas del tiempo son, desde
un punto de vista lógico, imposibles.
298 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 170. Dos máquinas del tiempo.
Además, es posible demostrar que cualquier máquina para viajar
FTL puede ser adaptada para que se convierta en una máquina del
tiempo. El fundamento, que expuse brevemente en el capítulo
anterior, depende de lo que Einstein llama la relatividad de la
simultaneidad. Más o menos, la idea es que si se viaja a una
velocidad mayor que la de la luz, se viaja en definitiva al pasado con
relación a algunos observadores. Una vez se logra esto, puede
modificarse la velocidad de modo que se termine en el propio
pasado. En otras palabras, un viajero FTL puede volver de su viaje
antes de haber partido, y esto es el viaje en el tiempo.
Puesto que el viaje FTL conduce al viaje en el tiempo, y que el viaje
en el tiempo lleva a contradicciones lógicas, los científicos piensan
que los viajes FTL deben excluirse por un razonamiento a priori.
En realidad, ¿hasta qué punto son sólidos estos argumentos?
Volviendo a nuestra «refutación» del viaje por el tiempo, parece
haber tres clases de escapatorias: 1) ¿Qué sucedería si hubiera
299 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
máquinas del tiempo pero nadie las utilizara nunca para producir
contradicciones? Quizá podría haber una especie de «Policía del
Tiempo», encargada de impedir este tipo de experimentos. O quizás
el Cosmos, para su propia preservación, podría hacer que cayeran
muertos todos quienes estuvieran a punto de realizar un
experimento paradójico de viaje por el tiempo. 2) Es posible que
haya contradicciones en la trama de la realidad. Tal vez no es
completamente imposible imaginar una M* que a la vez aparezca y
no aparezca. Quizá las contradicciones sean raras, pero no
descartables por completo. Después de todo, en cierto sentido, la
propia existencia de nuestro mundo es una contradicción, porque,
¿cómo puede algo proceder de la nada? 3) Tal vez, haya un sentido
más aquilatado de la palabra existir por el cual algo pueda, al
mismo tiempo, existir y no existir. Por ejemplo, si hubiera muchos
universos paralelos, podríamos tener a M* en unos y no existir en
otros. La solución más simple sería postular que una máquina del
tiempo siempre viajaría al pasado de algún mundo distinto del
mundo del que parte. Las paradojas sólo se plantean si uno se
traslada a su propio pasado y hace algo como ahogar al propio
abuelo en su cuna. Si se mata a algún niño en otro mundo paralelo
no se plantea ninguna contradicción.
Si replanteamos la paradoja de nuestra máquina del tiempo de dos
minutos en términos de mundos paralelos, obtenemos la figura 171.
Cuando la máquina salta hacia atrás en el tiempo, salta al mismo
tiempo a una hoja de espacio-tiempo diferente, como se indica en la
figura. En una situación como ésta, todo lo que se verá es la
300 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
desaparición de nuestra «máquina del tiempo» a las 12:01. Es
probable que jamás volvamos a ver la máquina; aunque si fue
programada para realizar futuros saltos, es concebible que vuelva a
laboratorio en algún tiempo futuro. Muchos escritores de ciencia
ficción usan esta idea de los universos paralelos para evitar las
paradojas de los viajes por el tiempo. Hablando en un sentido
estricto, por supuesto, viajar a un mundo paralelo no es, en
absoluto, viajar por el tiempo.
Figura 171. «Viaje en el tiempo» a otro universo.
301 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 172. Las tres libertades.
Es interesante plantear en un diagrama los tres tipos de «viajes
especiales» que aparecen una y otra vez en los relatos de ciencia
ficción: viaje por el tiempo, viaje a mundos alternativos, y viajes
FTL. Estos viajes corresponden a tres tipos de movimientos
mutuamente perpendiculares. El gran atractivo popular que tiene
este tipo de viajes reside en que implican una promesa de liberación
de las sujeciones de la condición humana. Los viajes por el tiempo
nos liberan de la fuerza ciega e inexorable del tiempo, de la
nostalgia estéril. Los viajes FTL nos liberan de la obstinada tiranía
de la distancia física, de las aburridas necesidades de los viajes
actuales. El viaje a mundos alternativos, nos libera de tener que
ocupar una posición establecida en la sociedad, y de tener que
aceptar el mundo tal como es. Al nivel más profundo, no hay en
realidad demasiada diferencia psicológica entre los tres tipos
distintos de viajes; cada uno de ellos proporciona una huida mágica
302 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
del aquí-y-ahora-y-cómo. Desde el punto de vista racional, todos
sabemos que podemos cambiar nuestras vidas si lo queremos de
verdad: nos tomamos unas vacaciones, encontramos otro trabajo,
vendemos la casa y nos mudamos a una nueva. Pero, es tan duro
hacer un gran cambio. ¡Cuánto más sencillo sería entrar
simplemente en una máquina y apretar algunos botones!43
43 Las instrucciones estaban en el dorso del broche; cuando a penas lo rocé con los dedos
aparecieron las palabras CINTURÓN DEL TIEMPO - DISPOSITIVO DE TRANSPORTE
TEMPORAL que desaparecieron en seguida y entonces apareció, en su lugar, la primera
«página» de instrucciones. Después de esto, cada vez que yo lo tocaba, aparecía una nueva
página. Estaban escritas en una especie de taquigrafía, pero eran completas. El propio índice
de materias ocupaba varias páginas.
OPERACIÓN DEL CINTURÓN DEL TIEMPO
Comprensión
Teoría y relaciones
Lectura del tiempo
La paradoja de las paradojas
Alternancia
Disertación
Protecciones
Correcciones
Mezcla y corte
Corte con discos
Renuencias
Prevenciones y responsabilidades
FUNCIONAMIENTO
Disposición y controles Ajustes
Ajustes combinados
Programación de orden superior
Características de seguridad
USO
Hacia delante en el tiempo
Por una magnitud específica
A un momento determinado
Precauciones
Hacia atrás en el tiempo
Por una magnitud específica
A un momento determinado
Precauciones adicionales
Funciones de autoprotección
Saltos combinados
Avance
303 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 173. ¿Quién fue primero?
Hasta aquí hemos discutido sólo un tipo de paradoja básica de los
viajes por el tiempo, la paradoja sí-y-no. Hay otro tipo de paradoja
Orden superior
Precauciones combinadas
Saltos a distancia
Recorrido medio
Recorrido largo
Recorrido ultralargo
Precauciones especiales
Peligros del infinito
Conciencia de la entropía
Filtrado del tiempo
Recorrido corto
Recorrido largo
Recorrido ultralargo
Detención del tiempo
Usos de la detención del tiempo
Deteniendo el presente
Deteniendo el pasado
Deteniendo el futuro...
(David Gerrold, The Man Who Folded Himself [El hombre que se dobló sobre sí mismo], 1973.)
304 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
de viajes por el tiempo, menos conflictiva, los circuitos cerrados
causales. He aquí dos ejemplos.
1. Un inventor está en su laboratorio, tratando de montar una
máquina del tiempo. De pronto, se produce un destello de luz y
aparece un hombre del futuro que conduce una hermosa máquina
del tiempo. «Soy historiador», explica el hombre del futuro. «Quiero
entrevistarte, ya que eres el inventor de la máquina del tiempo.»
«Pero... es que aún no sé cómo construirla», contesta el inventor. «Ni
siquiera estoy seguro de que lo consiga nunca.» «Bueno», dice el
historiador con afán de ayudarlo, «examina mi máquina del tiempo,
y constrúyete una copia». ¿Quién inventa la máquina?
2. En 1969, la bondadosa pareja de los Goodcheese, que no tienen
hijos, encuentran un bebé en el umbral de su puerta. Le dan el
nombre de Cynthia y la crían como a una hija. Cynthia demuestra
una increíble aptitud para la física y obtiene su doctorado en la
Universidad Tecnológica de California a la edad de diecinueve años.
Se enamora de Randy Crassman, un joven biólogo que se ocupa de
la investigación clónica. Reciben dinero de varias fundaciones.
Cynthia construye la primera máquina del tiempo y Randy se las
ingenia para lograr que una de las células de Cynthia se reproduzca
y se convierta en una copia exacta de ella cuando era un bebé. Una
facción conservadora asume el gobierno y dispone que la niña
clónica debe ser destruida. Con lágrimas en los ojos, Cynthia pone
el bebé en su máquina del tiempo y la envía de regreso al año 1969.
El bebé, por casualidad, aterriza en el umbral del bondadoso
305 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
matrimonio sin hijos de los Goodcheese. ¿De dónde vino Cynthia
realmente?
Una simple experiencia de «laboratorio» del circuito cerrado causal,
podría ser la siguiente: una mañana entro en mi laboratorio y me
entretengo en ordenar y limpiar mi mesa de trabajo. A las 11:59,
ante mi sorpresa, una pequeña máquina del tiempo de dos minutos
aparece sobre la mesa. Para comprobar si verdaderamente funciona,
la regulo para que salte dos minutos atrás a las 12:01. A las 12:01,
desaparece.
Figura 174. Un circuito cerrado causal.
En la figura 174 podemos ver el circuito con toda claridad. Aquí no
hay ninguna contradicción, pero sin duda es una situación extraña.
Al principio, podemos sentimos tentados a pensar que la pequeña
máquina del tiempo está dando vueltas y más vueltas alrededor del
circuito. Sin embargo, ¡es necesario resistir a esta tentación! Si nos
306 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
mantenemos dentro del punto de vista espacio-tiempo, no
necesitamos imaginar que algo se mueve en realidad en la figura
174. Sólo hay un circuito cerrado, un círculo sin comienzo ni fin.
Este tipo de circuito cerrado causal no está excluido de la física
moderna. ¡Muy al contrario! De acuerdo con la mecánica cuántica,
el espacio vacío es, en realidad, un hervidero de pequeños circuitos
de materia/antimateria. Se supone que la energía, tal como es
transportada por un fotón de luz, puede convertirse por corto
tiempo en masa y después reconvertirse de nuevo en energía. En un
punto dado, se tendrán un electrón y un positrón que habrán
emergido de la nada, sólo para chocar entre sí y desaparecer.
La razón de que consideremos esto como un circuito cerrado causal
se debe a que, a veces, un positrón se considera como un electrón
que retrocede en el tiempo. Debo explicar que un positrón es una
partícula que tiene exactamente los mismos masa, spin, tamaño,
etc., que un electrón. La única diferencia entre ambos es que el
electrón tiene una carga de menos uno y el positrón tiene una carga
de más uno. Estas partículas gemelas se dice que son un par de
materia/antimateria porque siempre que un electrón y un positrón
se acercan desaparecen en un destello de luz. Este proceso se llama
aniquilación mutua. La otra cara de la moneda es que, cuando se
crea un electrón de la nada, ha de crearse también un positrón al
mismo tiempo. Este proceso se llama formación de pares.
307 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 175. Un modelo de la danza masa-energía.
Se sabe que el tipo de proceso que ilustra la figura 175, ocurre con
mucha frecuencia. Si lo consideramos desde el punto de vista del
«Ahora móvil», parece un poco sorprendente que el electrón y el
positrón se las ingenien para aparecer y desaparecer juntos con
tanta limpieza. Pero, según el físico Richard Feynman, puede
adoptarse un punto de vista espacio-tiempo y considerar el positrón
como un electrón que retrocede en el tiempo. Desde esta
perspectiva, tenemos simplemente un bonito y pequeño circuito
cerrado causal.
La idea de una partícula «desplazándose hacia atrás en el tiempo»
no se toma demasiado en serio entre los físicos. Es más una ficción
matemática que un fenómeno real. Por lo que yo sé, ningún físico
abriga la menor esperanza de usar un haz de positrones para enviar
de algún modo señales al pasado. Pero, una vez que se empieza a
pensar en esta dirección es difícil detenerse. ¿Cómo sería, en
308 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
realidad, vivir parte de nuestra vida hacia atrás en el tiempo? Hace
años escribí un cuento en el que la heroína dobla una «esquina del
tiempo». A continuación, transcribo este relato, acompañado de un
diagrama de Minkowski:
Figura 176. Diagrama para «Un nuevo experimento con el tiempo».
Un nuevo experimento con el tiempo44
«La primera cosa que notan los ciudadanos de Bata es un espacio
grasiento en la calle. Un hombre gordo resbala en él. Bill Stook
viene en la furgoneta amarilla, con el guardabarros aplastado, y
arroja un cubo de arena encima.
44Imaginemos una Inteligencia que conociera en un instante dado todas las fuerzas que actúan
en la naturaleza y la posición de todas las cosas de las que consta el mundo; supongamos,
además, que esta Inteligencia fuese capaz de someter toda esta información a un análisis
matemático. Podría inferir de ello un resultado que comprendiera en una única fórmula el
movimiento de los cuerpos más grandes del Universo y de los átomos más ligeros. Nada
resultaría incierto para esta Inteligencia. El pasado y el futuro estarían ante sus ojos. (Pierre-
Simon Laplace, Teoría analítica de las probabilidades, 1812.)
309 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
»Una semana más tarde, el pegote comienza a heder. La sustancia
se ha espesado y unido. Hay una gran cantidad de moscas que
llegan y aterrizan en la cara de la gente. La maestra de la guardería
se tuerce un tobillo. Altos tacones negros y un delgado vestido de
verano.
»Stook vuelve con una pala, pero no consigue desprender aquello.
Algunos holgazanes (paseantes diurnos, mentecatos), dan sus
consejos y hablan con malicia sobre el fulgor de diamante y de
petróleo. Por último, Stook echa un poco más de arena y se va a su
casa.
»Bajo la luz voltaica, el pegote es elíptico, de un metro veinte por dos
cuarenta. Atraviesa el paso de peatones y ambos carriles de tráfico.
Las marcas de los neumáticos de los coches extienden la mancha de
grasa en líneas rectas en ambas direcciones. Un perro ha dejado
caer un hueso en el centro.
»Maisie Gleaves vive en una casa de huéspedes de Buffalo. Es
blanca y negra, con los labios pintados de rojo y un abrigo verde
navideño. Cada noche se echa en la cama y mira su anuario de la
Escuela Secundaria de Bata. Hace dos años de esto. De alguna
manera, regresará.
»Unos trabajadores instalan un cartel que dice: DÍAS DE
LIQUIDACIÓN EN LA ACERA DE BATA. Mientras, un grupo de
hombres, tenderos, inspeccionan el pegote de pasta que hiede. Uno
de ellos trata de coger un hueso. Sus dedos resbalan. Es una
afrenta. Llaman a Bill Stook y lo amenazan con despedirlo.
310 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
»Stook cubre el parche con serrín y pone un puesto de refrescos al
lado. DÍAS DE LIQUIDACIÓN EN LA ACERA. Bajo el cálido sol, la
gente come «hot-dogs», percibe un leve olor a descomposición y
añade más mostaza. Stook atiende el puesto y bebe traguitos de
whisky de una botella. La protuberancia, aplastada bajo los pies, se
nota elástica.
»Un sol blanquecino del ocaso se desliza entre unas nubes bajas.
Desmontan el puesto y el serrín se vuela. Piernas y brazos
aplastados, crujidos de dientes, trozos de tela verde. Las huellas de
las ruedas han desaparecido de los despojos aplastados. La policía
se lleva a Stook.
»Maisie mira la televisión de Buffalo en un comedor plateado. Hay
problemas en Bata. Recuerda todos los rostros perdidos. Ron. Paga
por el té que ha tomado. De vuelta en su habitación, se queda frente
al espejo durante dos horas. Su imagen se acerca.
»Durmiendo o andando, es siempre así, ahora. No hay más
fronteras. Algo se acerca cada vez más, tratando de conectarse. Vive
en el aire y sólo piensa en Bata. Volverá.
»Poco a poco, el cuerpo se reconstruye. Lentamente, los huesos se
unen, imperceptiblemente la carne reaparece. Una noche, el rostro
está terminado. En la oscuridad, comienza a crisparse.
»Stook sale libre bajo fianza. Conduce un camión robado, la
furgoneta que acostumbraban prestarle. Toda su ira y toda su
amargura se centran en el cadáver que hay en la calle. Acelera hacia
él, más allá de los guardias, a través de los caballetes. Un chirriar
311 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
de frenos, un batacazo. De pronto, su arrugado guardabarros está
liso. El cadáver se va andando hacia atrás.
»Stook corre hacia el cuerpo enjuto, una mujer. Ella camina hacia
atrás, con afectación, hacia la parada de autobuses, mirándole. Él
la alcanza en el momento en que ella sube al autobús para Buffalo.
Trata de cogerle el brazo, pero es imposible. No puede alterar el
pasado.
Figura 177. Maisie Gleaves.
»Maisie deja su habitación y comienza a andar. Una manzana más
adelante ve a una mujer blanca y negra con un abrigo verde
navideño que acaba de bajar del autobús de Bata. Camina hacia
atrás, esta mujer. Maisie se apresura para reunirse con ella.
»Las dos figuras se funden y todo acaba. Un taxista las ve
desaparecer una en la otra. Para Maisie, es distinto. Camina a
través del resplandor y calle abajo.
»Todo retrocede. Maisie retrocede en el tiempo, vuelve a Bata. El
autobús va hacia atrás hasta el punto en que ella se ha visto a sí
misma descender. Sin billete, sube por la puerta de salida y se
sienta. Está nerviosa. El autobús va a setenta kilómetros por hora
pero marcha atrás.
312 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
»Mientras el autobús se aleja de Buffalo y entra en la autopista, el
hombre que está junto a ella, comienza a mirarla. Dice algo al revés,
un parloteo estúpido. De todos modos, ella le contesta. Él se vuelve
y mira por la ventana a la oscuridad. Ella habla porqué él habla; él
habla porque ella habla. Él arranca un trozo de chicle de debajo de
su asiento y comienza a masticarlo.
»Cuando el autobús abandona la autopista y. siempre hacia atrás,
pasa la vieja gasolinera, ella va hacia la puerta. Esta se abre y ella
baja los escalones. Bata. Se alegra de haber esperado tanto. Cogeré
una habitación aquí, y en dos años más estará otra vez en la
escuela secundaria. Ron. Esta vez todo saldrá bien.
»Un hombre bajo, con la cara congestionada, le bloquea el paso. Ella
endurece la expresión y camina hacia él. Él retrocede y se aleja,
cada vez más y más. Hay policías alrededor de una furgoneta que
está aparcada en la intersección. Pero no hay tráfico.
»El hombre pequeño se escabulle aprisa, caminando como un
cangrejo, y entra en la furgoneta. Sólo para asustarlo, ella camina
directamente hacia él, justo hasta el guardabarros. De pronto, se
produce un impacto. Los frenos de la furgoneta chirrían y ésta se
aleja retrocediendo.»
Este relato fue concebido como una especie de experimento de
meditación. La idea es que un universo que tiene algunos patrones
espacio-tiempo diferentes a los comunes de causa y efecto es, por lo
menos, concebible. No podemos imaginar con facilidad un
mecanismo que consiga que Maisie Gleaves doble una esquina del
tiempo, pero un espacio-tiempo que tenga esta esquina es todavía
313 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
comprensible para nosotros. En el resto de este capítulo, deseo
discutir la idea de que nuestro espacio-tiempo puede tener otras
pautas distintas de las planteadas por simple causa y efecto.
Figura 178. El mecanismo de relojería del Universo.
En el siglo XIX, la gente solía pensar que el Universo era como un
gran reloj: Hace muchos, muchos años, Dios, el gran relojero, armó
todo el mecanismo, le dio cuerda y se fue. Dado un completo
conocimiento del mecanismo de relojería del Universo en cualquier
momento, todo el pasado y el futuro pueden extrapolarse. Esta es, en
realidad, una manera de ver el mundo muy limitada y exánime. La
única cosa que puede haber hecho atractivo el mecanismo de
relojería del Universo es que, una vez que Dios lo armó, ya no hay
que tenerle por ahí merodeando, entrometiéndose en nuestros
asuntos.
314 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
La gran debilidad de la concepción del Universo como un
mecanismo de relojería reside en el hecho de que el mundo, de
hecho, no parece comportarse de un modo muy determinista. Es
decir, una causa dada no siempre produce el mismo efecto. Incluso
si se tira del émbolo hasta el mismo punto exactamente, dos bolas
diferentes son susceptibles de producir unos tanteos totalmente
distintos en una de esas máquinas llamadas del «millón» o
billarines. Durante muchos años, los defensores de la teoría del
Universo de relojería, atribuían estas variaciones a pequeños
movimientos invisibles de los átomos. Subyacente en el aparente
desorden del mundo, se suponía que había un mecanismo parecido
a una ley de átomos que rebotaban. Pero, con la aparición de la
mecánica cuántica, en este siglo, hemos llegado a considerar
esencialmente impredecible el comportamiento del átomo más
simple.
315 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 179. Esencialmente impredictible.
Causa y efecto aún enlazan muchos de los acontecimientos de
nuestro mundo. Pero también es cierto que muchos acontecimientos
se producen sin ninguna razón real. Si hay un Dios que dirige la
historia del mundo, no debió ser suficiente para él planificarlo todo
hace billones de años y luego marcharse. Debió trabajar sobre todo
el espacio-tiempo, entretejiendo los hilos que habían quedado
sueltos, hasta obtener un modelo agradable.
Acertijo 10.1
Si usted pudiera avanzar y retroceder libremente en el
tiempo, podría imitar la mayor parte de las proezas de un
hiperser que puede moverse ana y kata a voluntad. ¿Cómo
usaría usted el viaje en el tiempo para entrar en una
habitación cerrada? ¿Cómo podría usarlo para extraer la
cena del estómago de alguien sin molestarlo?
Solución
Para entrar en la habitación cerrada, viaje muy, muy hacia el
futuro hasta que llegue a un tiempo en el que las paredes de
la habitación se hayan desmoronado. Entre en el espacio que
ocupaba la habitación y entonces viaje hacia atrás en el
tiempo. Observe que esto es exactamente igual que
desplazarse ana, después desplazarse a través del sitio donde
hubiera estado la pared y entonces regresar kata al espacio
de la habitación.
316 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Extraer la comida del estómago de una persona es un poco
más dificultoso, ya que no puede usted introducirse en el
estómago en cuestión. Supongamos que se trata del
estómago de su tío Embry, que ha ido a dormitar la siesta
después de la comida de Navidad. Lo que hay que hacer es ir
un poco más adelante en el tiempo ese mismo día por la
tarde, cuando él ya se haya levantado. Coja una cuchara y
colóquela precisamente en el lugar en que estaba su
estómago. Luego envíe la cuchara atrás en el tiempo, hasta el
momento en que él estaba allí, y entonces tráigala de nuevo a
la cama vacía. Repita esta operación varias veces y así podrá
sacar toda la comida masticada del estómago de tío Embry.
Escóndala bajo la almohada y su tío tendrá una linda
sorpresa por la noche.
Figura 180. Sincronicidad.
317 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Por cierto, no deseo colocarme en la posición de los que sostienen
que Dios existe y que es un humanoide gigantesco. Lo que trato de
dejar claro es que, puesto que el proceso de causa y efecto no
explica toda la estructura del mundo, debemos buscar otro tipo de
modelo. Pienso, explícitamente, en el principio de conexión no-
causal que se conoce como sincronicidad. ¿Qué es la
sincronicidad?45
Aprendes una nueva palabra y durante la semana siguiente, la
encuentras en tres lugares distintos. Piensas en un viejo amigo de la
escuela secundaria que no has visto durante años, suena el teléfono
y es tu viejo amigo que te llama. Vas a una convención, esperando
encontrarte con un cierto doctor X. con el que querrías discutir
algunas cosas... y quién se sienta junto a ti en el autobús que os
trae del aeropuerto sino el propio doctor X.
Coincidencias significativas. La vida está llena de ellas. ¿De dónde
proceden? ¿Qué significan? ¿Pueden ser controladas?
C. G. Jung, el gran psicólogo suizo, comenzó a usar el término de
sincronicidad en 1920, para significar «conexión no-causal» o
45La sincronicidad no es un punto de vista filosófico, sino un concepto empírico que postula un
principio intelectualmente necesario. Esto no puede denominarse ni materialismo ni
metafísica...
La sincronicidad no es más desconcertante o misteriosa que las discontinuidades de la física.
La creencia profundamente arraigada en el poder soberano de la causalidad es lo único que
plantea dificultades intelectuales y hace impensable que existan los acontecimientos sin causa
o puedan ocurrir jamás. Pero si ocurren, debemos considerarlos como actos creativos, como la
contigua creación de una pauta que existe desde toda la eternidad, se repite a sí misma
esporádicamente y no es deducible de ningún antecedente conocido...
Coincidencias significativas son concebibles como pura casualidad. Pero, cuanto más se
multiplican y cuanto más grande y exacta es la correspondencia, más disminuye su
probabilidad y se hacen cada vez más impensables, hasta que ya no pueden considerarse como
puras coincidencias, sino que, a falta de una explicación causal, es necesario considerarlas
como disposiciones significativas. (C. G. Jung, Sincronicidad, 1952).
318 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
«coincidencia significativa». Sus ideas más esclarecedoras sobre la
sincronicidad se encuentran en su introducción al I Ching, un
antiguo libro chino de adivinación. Para consultar el I Ching se
echan tres monedas un total de seis veces para generar un
«hexagrama», una configuración de líneas continuas y de trazos.
Hay sesenta y cuatro hexagramas posibles, cada uno de los cuales
tiene su correspondiente nombre y página de consejos. Lo que
resulta verdaderamente sorprendente en el I Ching es que a menudo
el consejo que da es precisa e inequívocamente adecuado a la
situación real del que pregunta.
Figura 181. El hexagrama para «aumenta».
Un ejemplo: una pareja de jóvenes casados que conozco esperaba
un tercer hijo que no había planeado tener. Decidieron que no
podían afrontarlo y arreglaron una fecha para un aborto. No
319 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
obstante, surgieron dudas sobre si ese curso de acción era lo que
debían hacer y consultaron el I Ching. ¿Qué resultó? «Aumenta.
Falta uno más para emprender algo. Falta uno más para cruzar las
grandes aguas.» Escucharon este consejo y afrontaron las aguas del
nacimiento una vez más y tuvieron su tercer hijo. Lo que hizo que
esta historia me impresionara realmente fue que, poco después,
apareció la novela de Alison Lurie The War Between the Tates (La
guerra entre los Tates) y... esta novela contiene una descripción de
una pareja que pasa por la misma secuencia de acontecimientos.
Figura 182. No todas las premoniciones son correctas.
Por supuesto, desde el punto de vista estadístico, se espera que se
produzcan cierta cantidad de coincidencias notables. Si se juega a
la ruleta durante suficiente tiempo, llegará una noche en que se
ganará cada vez que se apueste. Por regla general, cuando pienso en
320 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
alguien, en realidad, no me llama... Entonces, ¿por qué resulta tan
sorprendente la vez que sí me llama?
También hay cierta cantidad de autosugestión en la observación de
las coincidencias. Si, por ejemplo, tengo el brazo escayolado, seré
muy consciente de otros en mi situación... Veré gente escayolada en
todas partes donde vaya. ¿Es esto sincronicidad, o se trata de una
simple alteración en el modo en que veo el mundo? Es probable que
siempre haya una serie de gente a mi alrededor que está escayolada,
pero yo no reparo en ellos.
Figura 183. Advertimos gente con nuestro mismo aspecto.
Sin embargo, este último ejemplo parece contener el germen de una
explicación de la sincronicidad. Según la mecánica cuántica, la
realidad tal como la conocemos es el producto de una interacción
mutua entre el mundo objetivo y los observadores subjetivos. Jung
321 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
consideraba estas interacciones fundamentales para la
sincronicidad: «La sincronicidad considera que la coincidencia de
acontecimientos en el espacio y en el tiempo significa algo más que
puro azar, o sea, una interdependencia peculiar de acontecimientos
objetivos entre sí, así como también con los estados subjetivos
(psíquicos) del observador u observadores.» ¿El estado de ánimo del
individuo determina lo que le sucede?
Hay una buena ilustración de sincronicidad en la famosa película
de Steven Spielberg. E.T. (E.T. por Extra-Terrestre): es una
agradable criatura parecida a un duende a quien ayuda un niño de
diez años. Elliot. E.T. parece tener grandes poderes psíquicos y en
algunos momentos su mente queda conectada con la de Elliot. En
determinado momento, E.T. está mirando una aventura romántica
en la televisión, mientras Elliot está en la escuela riñendo con una
niña a la que admira. De pronto, las dos imágenes (Elliot-y-la-niña,
el-héroe-y-la-heroína) adoptan el mismo Gestalt, y exactamente
cuando el héroe besa a la heroína en la televisión, Elliot besa a la
niña en el aula. ¿Significa esto que la percepción de E.T. de la
representación de la TV. altera la realidad de Elliot? ¿O sería mejor
decir que Elliot y E.T. son partes de un sistema conectado que
manifiesta la misma experiencia en distintos lugares?
La primera manera de plantearlo sugiere que E.T. tiene una especie
de «rayo mental» que, por medio de un encadenamiento de causa y
efecto, altera lo que está sucediendo en el aula de Elliot. El segundo
modo de ver la coincidencia sugiere, más bien, que hay una especie
de armonía no-causal entre las acciones de Elliot y de E.T.
322 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
En el caso de esta película, por completo de ficción, el segundo
punto de vista es el correcto. El niño actor que representa a Elliot y
el muñeco robotizado que representa a E.T. tienen la misma
«experiencia» porque Steven Spielberg, el creador de la historia,
quiere que así sea. Él ideó la película para que contuviese esa
particular sincronicidad.
Las películas y las novelas suelen incluir numerosas coincidencias
significativas. Estos elementos sincrónicos proporcionan una
especie de estructura «horizontal» complementaria al desarrollo
«vertical» del argumento. Por la misma razón, las sincronicidades de
nuestro mundo podrían considerarse una estructuración
«horizontal» del espacio-tiempo, una estructuración que está allí por
razones que se pueden considerar artísticas.
Figura 184. Una causa común.
Permitidme que aclare un poco esta distinción «horizontal versus
vertical» por medio de dos diagramas espacio-tiempo. En la figura
323 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
184 tenemos un diagrama espacio-tiempo que representa un objeto
A, que ayer se dividió en dos objetos B y C, que ahora se apartan
uno de otro. Podemos considerar, por ejemplo, que A es una ameba
que se divide en otras dos amebas iguales B y C. B y C son
idénticas, pero esto no es un ejemplo de sincronicidad. Las
características similares de B y C se deducen de una causa común,
su progenitor A.
Figura 185. Una coincidencia.
La figura 185 ilustra lo que podría ser un acontecimiento
sincrónico. En este caso tenemos los dos objetos distantes B y C que
coinciden en dividirse en dos exactamente al mismo tiempo. La
división de B no se debe a C, y la división de C no se debe a B.
Simplemente han ocurrido al mismo tiempo.
324 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 186. Causa-efecto y sincronicidad.
El asunto es que causa y efecto pueden considerarse como una
especie de configuración de espacio-tiempo «vertical», mientras que
la sincronicidad es una configuración de espacio- tiempo
«horizontal». Causa y efecto establecen ciertos modelos ramificados
en el tiempo; la sincronicidad ordena estos modelos acordes uno
con otro. Cuando ambas configuraciones están funcionando, se
obtiene el tipo de modelo complejo de acontecimientos característico
de la vida como se vive.
Parece evidente que un universo de verdad de primera clase debe
incluir una mezcla de ambos tipos de configuración de espacio-
tiempo. Lo que quiero decir, en suma, es que nuestro mundo
contiene sincronicidad porque es un mundo interesante y hermoso.
Pero, ¿quién ha puesto toda esa sincronicidad ahí? ¿Quién le ha
incorporado todo su profundo significado?
Muchos responderán que es Dios quien lo ha hecho. En realidad,
una de las tres pruebas teológicas tradicionales de la existencia de
Dios es el «argumento del diseño», que arguye que el Universo, como
325 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
obra de arte suprema, debe haberlo hecho un gran Artista. Pero esta
conclusión no es ineludible. Según la visión del mundo de la
mecánica cuántica, somos nosotros mismos los que creamos el
mundo, acontecimiento por acontecimiento, instante a instante. En
cierto sentido, el Universo es un libro escrito por sus personajes, un
sueño soñado por sus propios fantasmas.
Pero, entonces, ¿por qué el Universo tiene tal coherencia, tal
sincronicidad? Aunque parezca raro, la mecánica cuántica no sólo
permite la existencia de acontecimientos sincrónicos... sino que los
requiere. Este resultado, establecido en una fecha tan reciente como
la década de los 70, tiene su inspiración original en la paradoja
llamada de Einstein-Podolsky-Rosen, expuesta en 1935.
La paradoja EPR plantea lo siguiente. La mecánica cuántica predice
que, una vez que dos partículas han estado próximas una de otra,
continúan afectándose instantáneamente una a otra sin importar la
distancia a que se separen. Ahora bien, por la relatividad de
Einstein sabemos que ninguna señal puede viajar a una velocidad
mayor que la de la luz. Volviendo a la figura 185, podemos ver que
de ningún modo un cambio súbito de B puede causar un cambio
sincronizado en C (o viceversa), ya que no hay modo de que una
señal se mueva rápida e instantáneamente de uno a otro. Desde el
punto de vista de Einstein, esto era una paradoja. B y C actúan en
armonía, aunque no pueden intercambiar señales con la suficiente
rapidez para organizar causalmente su armonía.
326 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 187. Una causa común oculta.
Einstein era, en algunos sentidos, un pensador muy determinista.
Consideraba la sincronicidad como un fenómeno demasiado
milagroso como para que pudiera integrarse en nuestra física. Trató
de escapar a las conclusiones de la paradoja EPR postulando la
existencia de «variables ocultas», minúsculos relojes internos, por
decirlo así, que serían la causa oculta de la destrucción simultánea
de B y C.
Ahora bien, en el caso en que A, B y C sean amebas, esta opinión es
correcta. Si A ha procreado B y C, el hecho de que B y C se
desarrollen de manera simultánea no es, en realidad, sincrónico.
Dos plantas que florecen al mismo tiempo no es sincronicidad; es,
más bien, la evidencia de una causa oculta común: el antepasado
común de las plantas con su reloj biológico incorporado. Las
amebas B y C crecen al mismo ritmo porque tienen el mismo DNA.
Einstein postuló que aun si B y C fueran cosas tan simples como
fotones o electrones, debía haber algún tipo de estructura interna,
327 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
unas «variables ocultas», que explicara su comportamiento
sincrónico.
Acertijo 10.2
La relatividad restringida dice que es imposible marcar
permanentemente cualquier localización espacial dada. En
otras palabras, «justo aquí la semana pasada», no tiene un
significado absoluto. ¿Cómo podría ir contra esta premisa la
existencia de una máquina del tiempo?
Solución
Si suponemos que la máquina del tiempo retrocede
directamente en el tiempo, entonces «justo aquí la semana
pasada» es donde aparece la máquina del tiempo cuando la
envío una semana atrás. No se puede esperar que la Tierra
esté todavía «justo aquí» una semana atrás, de modo que
viajar hacia atrás en el tiempo nos puede hacer aterrizar en
un espacio vacío. Los escritores de ciencia ficción suelen
abordar este problema mediante el ajuste de su máquina del
tiempo para que rastree la trayectoria de la Tierra en el
espacio-tiempo.
Es interesante darse cuenta que aun sin las paradojas, las
máquinas del tiempo ya están regidas por la suposición
básica de relatividad de que no existe la inmovilidad o el
movimiento absolutos en el espacio. Por supuesto, si de
alguna manera se pudiera construir máquinas del tiempo,
podríamos agregar al principio de relatividad alguna cláusula
328 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
como «excepto si se usan máquinas del tiempo». O podría ser
que uno quisiera «dirigir» la máquina del tiempo a algún
objeto determinado del pasado.
Obsérvese que, del mismo modo que una máquina del tiempo
puede ser usada para definir «justo aquí», una máquina que
transporte objetos instantáneamente puede ser usada para
definir «justo ahora». Sería posible, por ejemplo, situar una
serie de relojes sincronizados por todo el espacio en el mismo
instante. Esto, por supuesto, también violaría la ley de la
relatividad.
Estas variables ocultas no pueden observarse de manera directa. No
obstante, en 1964, el físico John S. Bell ideó un tipo de experimento
que podía comprobar la existencia de estas variables ocultas de un
modo estadístico. En los años 70, los físicos de las Universidades de
Berkeley. Harvard y otras llevaron a cabo una serie de tales
experiencias y comprobaron lo que la física cuántica había afirmado
durante todo ese tiempo: no hay variables ocultas, aun cuando es
cierto que partículas distantes pueden comportarse de un modo
sincronizado.
Estos resultados excluyen la existencia de esas causas ocultas que
deseaba Einstein. Un electrón es exactamente lo que parece: una
partícula muy simple sin memoria, sin reloj interno, sin «variables
ocultas». El hecho de que dos partículas elementales B y C a gran
distancia una de otra actúen de concierto no tiene explicación.
329 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Esto es, en conclusión, la esencia de la sincronicidad: el mundo en
que vivimos está lleno de armonías y coincidencias que no tienen
ninguna explicación en términos de causa y efecto. Por tanto,
resulta estéril buscar fuerzas ocultas y poderes encubiertos. El
mundo es como es, lleno de causa y efecto, lleno de sincronicidad.
Algunos han considerado que estos avances significaban que unas
proezas psíquicas como la telepatía y la psicocinética son ahora
realidades científicas firmemente establecidas. Esto no es exacto.
Para comprenderlo, debemos aclarar qué se entiende por estos dos
conceptos.
Más rápido que la luz, más lento que el tiempo.
Acertijo 10.3
He aquí una figura que ilustra el hecho de que viajar más
rápido que la luz puede llevar a un viaje en el tiempo a
nuestro propio pasado. El viajero va de A a B, y a C, donde B
es un acontecimiento en la línea del mundo de una galaxia
distante que se aleja de la Tierra a una velocidad igual a la
mitad de la velocidad de la luz. Explique cómo los caminos
AB y BC pueden considerarse ambos como viajes más
330 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
rápidos que la luz.
Solución
El argumento básico es que «instantáneo» es un concepto
relativo. Con respecto a la Tierra, B sucede al mismo tiempo
que A, por tanto se puede viajar instantáneamente de A a B.
Con relación a la galaxia distante que se aleja de nosotros, C
es simultáneo a B, así que es posible viajar
instantáneamente de B a C. Combinando los dos viajes se
puede ir de A a C y, de este modo, también a nuestro propio
pasado.
La suposición básica detrás de estas ideas es que, si yo soy un
«psíquico» y pienso de cierta manera, puedo cambiar el mundo que
me rodea. En el caso de la telepatía, puedo transmitir mis
pensamientos a otras personas; en el caso de psicocinética, puedo
hacer que los objetos se muevan.
Un hecho bastante obvio (y que de algún modo se pasa por alto en
la mayoría de las discusiones sobre los fenómenos psíquicos) es
que, en cierto sentido, todos tenemos telepatía y psicocinética.
Pienso algo, voy a verte para contártelo y resulta que tú piensas lo
mismo. Quiero que ciertas palabras aparezcan en el papel de mi
máquina de escribir, hago mover mis dedos y he aquí que las
palabras aparecen. Quiero que mi cuerpo se desplace a la
habitación de al lado, muevo las piernas y mi cuerpo aparece en la
habitación de al lado. Todos estos fenómenos son, en cierto sentido,
sorprendentes. ¿Quién necesita de la telepatía si tenemos teléfonos?
331 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
¿Por qué desear poderes psicocinéticos cuando tenemos manos?
¿Qué hace más atractivo el teletransporte que la aviación?
Acertijo 10.4
Los viajes más rápidos que la luz llevan al viaje por el tiempo;
pero lo inverso también es cierto. El viaje por el tiempo lleva
al viaje más rápido que la luz. Dados un cohete y una
máquina del tiempo, ¿cómo se podría enviar una sonda por
toda la Galaxia, y que regresara el mismo día?
Solución
Se ha de equipar el cohete con un buen cerebro robótico de
modo que, después de los cientos de miles de años de su
largo viaje, pueda usar la máquina del tiempo para saltar
cientos de miles de años atrás en el tiempo y encontrar la
Tierra. Una vez la encuentra, hace un pequeño salto en el
tiempo al día exacto (el día del lanzamiento) y aterriza.
Figura 188. La CIA ha asignado fondos para la investigación de la
«guerra psicotrónica».
332 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Pero, por supuesto, la gente siempre desea más. Un paradigma algo
anticuado de los fenómenos psíquicos es que nuestros cerebros
pueden generar algunos rayos misteriosos que salen y cambian el
mundo que nos rodea. Pero, aun cuando tales rayos existieran,
¿serían tan distintos a las ondas de radio? Los rayos mentales
serían susceptibles, en último término, de un análisis científico
tradicional. No obstante, existe la impresión de que este tipo de
fenómenos psíquicos, de existir, estarían situados fuera de la
ciencia normal.
Acertijo 10.5
Si el propio tiempo pudiera curvarse en un vasto círculo, se
podría esperar alcanzar el pasado viajando «alrededor» del
tiempo. Pero considerar un universo en el cual el tiempo es
un vasto círculo conduce a algunos problemas extraños.
Digamos, por ejemplo, que se construye un radiofaro muy
duradero y se deja flotando en el espacio cerca de la Tierra.
¿Es posible que este radiofaro pueda durar todo el tiempo? Y
si esto ocurre, una vez que se ha enviado uno, ¿cuántos más
se podrían detectar? ¿Qué pasa si se decide dejar flotando el
radiofaro si, y sólo si, se descubre que no hay otros
radiofaros antes de lanzarlo?
Solución
333 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
¿Uno se hace infinito?
La idea de un radiofaro que dure todo el tiempo acarrea
dificultades. Si es arrastrado lejos de la Tierra para no
regresar nunca, habría, al parecer, infinitos de ellos por ahí
como consecuencia de un lanzamiento. Esto parece no tener
sentido. La situación es particularmente imperfecta si
suponemos que B1 envía una señal que puede inhibir el
lanzamiento de B0. ¡Se produce una paradoja del tipo si-y-no!
Es preciso pensarlo un poco más. Consideremos las
partículas individuales que forman el radiofaro. Si el
Universo de verdad se repite a sí mismo, cada partícula
volverá (al final de cada ciclo) a su posición inicial. Las líneas
del mundo de las partículas son, de este modo, como bandas
elásticas que se enroscan alrededor del cilindro del espacio-
tiempo.
Ahora bien, supongamos que estamos en ese universo del
tiempo circular y hemos construido un radiofaro de duración
indefinida. El radiofaro tendrá la forma de una gran maraña
de «bandas» que dan vueltas alrededor del espacio-tiempo.
Ahora bien, dado que ensamblamos el radiofaro (o sea, que
no lo hallamos), todas las partículas que lo constituyen
acabarán en la Tierra: como metales, como fragmentos de
334 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
vidrio, etc. Por lo tanto, podemos concluir, lógicamente, que
en un universo de tiempo circular, cualquier nave que se
construya y se lance al espacio deberá finalmente estrellarse
contra la Tierra... ¡de modo que sus partículas pueden
ensamblarse de nuevo para formar la nave para ser lanzada
nuevamente! En otras palabras, es imposible construir un
objeto verdaderamente indestructible si el tiempo es circular.
Todo lo que construyamos se desintegrará con el tiempo y,
por tanto, podrá rehacerse «otra vez».
No, yo creo que lo que la gente espera realmente de los fenómenos
psíquicos es la facultad de influir de manera instantánea en los
objetos externos sin ningún tipo de mediación de causa-y-efecto. El
hechicero frunce el ceño y al otro lado de la galaxia una estrella se
transforma en supernova. Se supone que los fenómenos psíquicos
actúan con una velocidad mayor que la de la luz, horizontalmente a
través del espacio-tiempo.
Ahora bien, los nuevos experimentos cuánticos han establecido que
(por lo menos a nivel de las partículas individuales), hay unas
correlaciones cruzadas significativas y no-causales entre ciertas
secuencias de acontecimientos. Un experimento típico de esta clase
podría consistir en una fuente de energía y dos detectores de
partículas en los extremos opuestos del laboratorio. Cada uno de los
detectores imprime una secuencia fortuita de mediciones de «sí o
no». Aunque cada secuencia, tomada por separado, parece fortuita y
335 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
sin significado, el experimentador encuentra que, consideradas en
conjunto, las dos secuencias tienen un notable grado de semejanza.
Pero esto no significa que un conjunto de medidas determine el otro.
Dos regiones diferentes del universo pueden encontrarse, en algún
momento, en una especie de armonía más-rápida-que-la-luz, pero
es absurdo decir que los acontecimientos de una de las regiones
causan los acontecimientos que ocurren en la otra región.
Acertijo 10.6
Hemos discutido algunas paradojas que surgen de la
posibilidad de viajar al pasado. Pero, el hecho de comunicarse
con el pasado lleva también a paradojas. Supongamos, por
ejemplo, que tengo un teléfono mágico con las siguientes
propiedades: siempre que levanto el receptor y marco el «1»,
el teléfono mágico llama una hora antes. Si oigo sonar el
teléfono y levanto el receptor, puedo esperar oír la voz de mi
yo futuro. Pero, ¿qué pasa si a las 9:00 decido que marcaré
«1» a las 11:00, a menos que reciba una llamada a las 10:00?
Solución
336 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Aquí tenemos una paradoja del tipo sí-y-no. Marco «1» a las
11:00 si, y sólo si, no recibo una llamada a las 10:00, pero
sólo recibiré una llamada a las 10:00 sí, y sólo sí, he
marcado «1» a las 11:00. En otras palabras, recibiré una
llamada a las 10:00 si, y sólo si, no he recibido una llamada
a las 10:00. Esta particular paradoja fue planteada por
primera vez en un trabajo de G. Benford, D. Book y W.
Newcomb, titulado The Tachyonic Antitelephone (El
antiteléfono taquiónico), de 1970. A propósito, Gregory
Benford es un escritor de ciencia ficción y también un físico.
Los «taquiones» a que se refiere en su trabajo son partículas
hipotéticas que, a diferencia de las partículas masivas
ordinarias, siempre van más rápido que la luz. El trabajo de
Benford arguye que, ya que los taquiones pueden ser usados
para enviar mensajes al propio pasado, tiene que ser hasta,
en principio, imposible detectarlos. Por tanto, si los
taquiones son reales, llenan un universo fantasmal imposible
de detectar, cuya dirección del tiempo es, en cierto sentido,
perpendicular a nuestra propia dirección del tiempo.
La gran diferencia entre sincronicidad y telepatía es que no se
espera que podamos controlar la sincronicidad. El gesto del
hechicero y la explosión en la estrella pueden producirse en el
mismo momento, pero es absurdo afirmar que la estrella es la que
ha provocado la mueca del hechicero, como lo sería decir que éste
337 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
ha provocado la explosión de la estrella. La sincronicidad
simplemente sucede.
Imaginemos una sincronicidad a nivel humano. Digamos que Bob y
Donna son amantes separados por los mandatos del destino. A
menudo, piensan el uno en el otro y los primeros meses se escriben
a menudo. Un día. Bob coge un viejo ejemplar del Electric Kool-Aid
Acid Test, de Tom Wolfe. Mientras lo lee, da la casualidad que oye
en la radio «Magic Man», de Heart. Hasta aquí, todo normal. Bob,
sencillamente, se entretiene de un modo casual.
Figura 189. Bob y Donna.
La semana siguiente, Bob recibe una carta de Donna: «A propósito,
¿has oído alguna vez “Magic Man" de Heart? Te gustará. Esta
semana he leído un libro titulado “Electric Kool-Aid Acid Test". ¿Lo
conoces? Aparece una chica que se llama “Mountain Girl". A veces,
ella y Kesey hablan durante horas; él la comprende mejor que nadie;
cuando leí esto pensé en ti y en mí.»
¿Qué puede pensar el pobre Bob? ¿Es que Donna lee sus
pensamientos? ¿Es que sus acciones controlan las de Donna? No.
Cada uno de ellos vive al azar los acontecimientos de sus vidas. Sin
338 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
embargo, estas vidas estuvieron en otro momento tan unidas que
existe aún un grado de correlación entre ellas.
Nos encontramos en un universo de primera clase. Está lleno de
acontecimientos simbólicos, de significados profundos y de fuertes
coincidencias. Hay acontecimientos que, a falta de una palabra
mejor, algunos llaman telepatía. No obstante, hay una palabra
mejor: esta palabra es sincronicidad. «Telepatía» sugiere la idea de
que se es capaz de ejercer un control sobre las coincidencias. Pero,
seguramente, el curso de la vida nos ha enseñado a todos que
cualquier esperanza de un control total es quimérica. La telepatía es
una fantasía paranoica; la sincronicidad, es un hecho de la vida.
Como decía un lema publicitario de los años 60: «No tenemos que
juntarlo. Está junto.»
339 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Capítulo XI
¿Qué es la realidad?
Sin ideas preconcebidas de ninguna clase, ¿cuál es el modelo más
razonable del mundo que podemos construir?
Sólo dos cosas parecen de verdad ciertas: existo y tengo
percepciones. Puedo ser una máquina de materia, un alma, un ojo
de Dios, un conjunto de ideas o quién sabe qué, pero estoy seguro
de que existo. Soy la cosa que escribe estas palabras. Por supuesto,
usted puede dudar de que sea real —quizá sólo esté usted soñando
que lee este libro— pero está seguro de que usted mismo existe.
Figura 190. ¿Qué es la realidad?
El hecho de que se tienen experiencias es igualmente cierto; para
plantearlo de un modo más neutro, no se puede dudar de que las
percepciones ocurren. En la física clásica, se supone que las
percepciones son producidas por objetos en el espacio
340 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
tridimensional; pero si esto se considera con más detenimiento, es
una suposición artificial por completo.
No percibo el mundo como objetos estables, todos igualmente
presentes en todo momento. El mundo de las percepciones
inmediatas está formado todo por trozos y piezas, restos y
fragmentos. El silbido del radiador, un mal gusto que siento en la
boca, un dolor en mi cadera, el color rojo de mi máquina de escribir,
el ruido que produzco al mecanografiar, el brillo gris perla del cielo,
mis gafas sobre mi nariz, la lluvia goteando a través del tejado en la
habitación de al lado, los pájaros, los neumáticos de un coche que
pasa por la calle, los libros de mi biblioteca; esto y aquello, una y
otra vez, una mezcolanza de percepciones, y la realidad estable es
una mera construcción.
Figura 191. Percepciones inmediatas.
Dado que si me concentro ahora en mi línea de razonamiento,
pierdo toda conciencia del cielo, de la lluvia, y de los coches, ¿no es
341 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
razonable decir entonces que por el momento dejan de existir?
¿Debe un individuo ser como Atlas, que lleva todo el mundo sobre
sus espaldas?
El filósofo irlandés George Berkeley (1685-1753) abogaba por una
filosofía idealista que llamó inmaterialismo. Nadie ha escrito con
más elocuencia sobre Berkeley que Borges en su ensayo Nueva
refutación del tiempo.
«Berkeley negó la materia. Ello no significa, entiéndase bien, que
negó los colores, los olores, los sabores, los sonidos y los contactos;
lo que negó fue que, además de esas percepciones que componen el
mundo externo, hubiera dolores que nadie siente, colores que nadie
ve, formas que nadie toca. Razonó que agregar una materia a las
percepciones es agregar al mundo un inconcebible mundo
superfluo. Creyó en el mundo aparencial que urden los sentidos,
pero entendió que el mundo material es una duplicación ilusoria.»
Es sorprendente saber que los físicos modernos adoptan un punto
de vista parecido. En palabras de John Wheeler, uno de los grandes
hombres de la física: «Ningún fenómeno elemental es un fenómeno
hasta que es observado.» Con esto, Wheeler quiere significar que la
aparición de la mecánica cuántica ha destruido la imagen de que el
Universo está «allí fuera», mientras nosotros nos sentamos a
observarlo. El tipo de preguntas que se plantea (y el orden en que se
hacen) tiene una profunda influencia en las respuestas que se
obtienen y en la imagen del mundo que se construye.
342 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 192. «Ningún fenómeno elemental es un fenómeno hasta que
es observado.»
Me gustaría construir ahora un modelo de la realidad basado en la
idea de que todo lo que existe son las percepciones de diversos
observadores. La historia de «tres espacios más una dimensión
tiempo» es simplemente un armazón particular para organizar
nuestras sensaciones. Podemos —y lo hacemos— del mismo modo
ordenar nuestros pensamientos e impresiones según muchos otros
sistemas. Los pensamientos y los recuerdos relacionados con la
«comida», por ejemplo, corresponden a un área, y este tipo de
pensamientos, a su vez, se organizan de acuerdo con diversos tipos
de criterios. Hay el eje de buena comida/mala comida, el eje de
dulce/salado, el eje de crudo/cocido, mío/no-mío, hecho en
casa/comprado, frío/caliente, rojo/verde, y así una cantidad infinita
de otros ejes.
343 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Lo que quiero decir es que si consideramos primarios los
pensamientos y las sensaciones, no hay razón para limitar las
«dimensiones» del mundo a las de espacio y tiempo implicadas en el
movimiento de los objetos inanimados. Parte esencial de todo objeto
que vemos es lo que el objeto nos recuerda, lo que opinamos de él,
lo que sabemos de su pasado, y así por el estilo. Si hacemos un
esfuerzo honesto para describir el mundo tal como lo vivimos, éste
se hace infinitamente más complicado que un simple esquema 3-D.
Se tiene la sensación de que cuanto más profundicemos en la
naturaleza de la realidad, más será lo que hallaremos. Lejos de ser
limitado, el mundo es inagotablemente rico.46
Estamos acostumbrados a considerar que izquierda/derecha,
delante/detrás, arriba/abajo, pasado/futuro y, quizás, ana/kata,
son las únicas dimensiones posibles. Pero, ¿acaso no tienen el
mismo derecho a ser dimensiones de la realidad frío/caliente,
agradable/desagradable, bonito/feo y todas las demás distinciones?
Después de todo, no es suficiente decir a una persona dónde y
cuándo está un objeto dado. Se desea saber también si es rojo, si es
bueno para comer, cuánto cuesta, quién más lo ve, cuánto pesa,
etc.
46 Pero tú dices, seguro que no hay nada más fácil que imaginar árboles, por ejemplo, en un
parque, o libros en una librería, y nadie allí para percibirlos. Yo respondo, puedes hacerlo, no
hay dificultad en ello: ¿pero, qué es todo esto, te suplico, sino forjar en tu mente ciertas ideas
que tú llamas libros y árboles al mismo tiempo que omites forjar la idea de alguien que pueda
percibirlos? Pero, ¿no percibes tú mismo o piensas en ello todo el tiempo? Esto, por tanto, no
tiene nada que ver con nuestro propósito: sólo te demuestra que tienes el poder de imaginar o
formar ideas en tu mente; pero no demuestra que tú puedas concebirlo posible, los objetos de
tu pensamiento pueden existir sin la mente... (George Berkeley, A Treatise Concerning the
Principles of Human Knowledge [Tratado sobre los principios del conocimiento humano], 1710.)
344 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 193. Configuraciones de átomos.
El enfoque tradicional de la ciencia ha sido explicar los fenómenos
sensoriales, como el color y el calor, en términos de configuraciones
espaciotemporales de átomos. Pero, ¿quién ha visto nunca un
átomo? En el mejor de los casos, puede que se haya visto algún tipo
de fotografía de un punto granuloso obtenida con el microscopio
electrónico. Y la experiencia de ver tal fotografía consiste, en
realidad, en un conjunto de fenómenos sensorios relativos al color,
al brillo, etc. La materia puede explicar nuestras percepciones, pero
son nuestras percepciones las que nos informan sobre la materia.
Propongo que dejemos de tratar de explicar nuestras experiencias
mentales en términos de objetos minúsculos invisibles dispuestos
en configuraciones en el espacio 3-D. En lugar de esto,
consideremos nuestros pensamientos y sensaciones reales como
verdaderas entidades fundamentales. Consideremos que una
«dimensión» es cualquier tipo posible de variación, categoría o
345 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
distinción. Por cada pregunta que pueda plantearse acerca de un
objeto, hay toda una serie de posibles respuestas; consideraremos
cada una de estas series como un eje en el verdadero «espacio» que
sirve de fundamento a nuestras percepciones.
Figura 194. Espacio táctico unidimensional.
¿Qué nombre le daremos a este espacio? Espacio fáctico suena bien.
Una entidad de cualquier tipo es un pequeño bulto en el espacio
fáctico. En tanto que la posición de una entidad en un eje se dé con
precisión, el bulto correspondiente tendrá una sección transversal
minúscula en la dirección de ese eje. Si las propiedades de una
entidad son inciertas o indeterminadas, su bulto será impreciso y
más extenso. El mundo —el conjunto de todos los pensamientos y
todos los objetos— es una configuración que se extiende por el
espacio fáctico.
¿Cómo es esta configuración? Sería útil, en este punto, considerar
un ejemplo de una dimensión inferior. Imaginemos a Linealandia
habitada por dos Puntos. Supongamos por ahora que los Puntos
están en reposo en su línea de espacio y supongamos que son tan
simples que todo lo que se sabe de cualquier Punto dado es su
posición. Si imaginamos esta Linealandia desde el exterior, veremos
que tiene un espacio fáctico que es sólo una línea con dos Puntos en
ella. Si, por alguna razón, la posición exacta de los Puntos es
346 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
incierta, los bultos que representan sus posiciones serán como una
mancha. Para visualizar esta idea de mancha podemos imaginar
que es como una mancha de luz, brillante en el centro y que se
oscurece hacia los bordes.
En la práctica, no hay límites claros entre las cosas. En términos de
nuestro modelo, esto puede representarse suponiendo que ningún
punto entre A y B es completamente oscuro: toda la línea está algo
iluminada, pero como tiene dos regiones particularmente brillantes,
decimos que hay dos Puntos definidos.
Si suponemos que los Puntos tienen alguna otra propiedad además
de la posición, el espacio fáctico asumirá más dimensiones. Si
suponemos, por ejemplo, que los Puntos pueden estar a distintas
temperaturas y tener diferentes estados de ánimo, obtendremos algo
como la figura 195. Al observarla, vemos que A está al este de B, y
que B, aunque más frío que A, está de mejor humor. Obsérvese
también que la incertidumbre con respecto del humor de los Puntos
es mayor que la incertidumbre con respecto de su temperatura.
Pero, un momento, ¿de la incertidumbre de quién estoy hablando?47
47 Recuerda cómo va: uno de los participantes de la fiesta de sobremesa es enviado fuera de la
sala y los demás se ponen de acuerdo en una palabra; el primero vuelve y comienza a
preguntar. «¿Es algo vivo?» «No.» «¿Está aquí en la tierra?» «Sí.» Y así las preguntas van de uno a
otro alrededor de la habitación, hasta que, por último, surge la palabra: se gana si se logra en
veinte intentos o menos, sino, se pierde.
Entonces llega el momento en que somos el cuarto que debe salir de la habitación. Nos dejan
fuera un tiempo increíblemente largo. Al fin se nos admite y encontramos una sonrisa en todos
los rostros, signo de una broma o una conspiración. Inocentemente comenzamos las preguntas.
Al principio, las respuestas llegan rápidas. Después, cada vez se tarda más en responder...
extraño, cuando la respuesta es sólo un sencillo «Sí» o «No». Finalmente, sintiéndonos
incómodos, preguntamos: «¿Es la palabra “nube”?» «Sí», nos responden y todos ríen a
carcajadas. Cuando estábamos fuera de la habitación, nos explican, se pusieron de acuerdo en
no elegir de antemano ninguna palabra. Cada uno alrededor del círculo podía contestar «sí» o
«no» como quisiera a cualquier pregunta que se les formulara. Pero, no obstante, debía tener in
347 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 195. Espacio fáctico tridimensional.
Éste es un punto importante. Un espacio fáctico como el de la figura
195 está dibujado como si el observador estuviera fuera del universo
de los Puntos y midiera sus propiedades. Pero este tipo de actitud
no funcionará si queremos hablar del mundo real en que vivirnos.
No podemos observar nuestro mundo desde el exterior. Si
consideramos que el «mundo» es todo lo que existe, ¡no puede haber
un observador exterior!
Supongamos que descartamos toda idea de observar los Puntos
desde el exterior y asumimos que los únicos hechos reales en
Linealandia implican lo que conocen los Puntos. Asumamos, además,
mente una palabra compatible con su propia respuesta... y con todas las respuestas que ya se
habían dado...
En el mundo real de la física cuántica, ningún fenómeno elemental es un fenómeno hasta que es
un fenómeno observado. En la versión sorpresa del juego, ninguna palabra es una palabra
hasta que ésta es promovida a la realidad por la elección de preguntas hechas y respuestas
dadas. ¿Estaba ya allí la palabra «nube» esperando ser hallada cuando entramos en la
habitación? ¡Pura ilusión! (John A. Wheeler, Frontiers of Time (Fronteras del tiempo], 1980.)
348 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
que la única propiedad que tienen los Puntos es la posición. En este
caso, el espacio fáctico tendrá dos ejes: uno para representar donde
A cree que están los dos Puntos y otro para representar donde cree
B que están los dos Puntos. Si hubiera diez Puntos, necesitaríamos
diez ejes, que representarían la opinión de cada Punto acerca de las
posiciones de los demás.
En la figura 196 he dibujado el espacio fáctico para dos Puntos, A y
B, que advierten sus posiciones mutuas. La mancha inferior
representa A y la otra B. Si bajamos verticalmente de la mancha A,
obtendremos una localización angosta sobre el eje de posición según
A. A sabe muy bien dónde está. Obsérvese, sin embargo, que A no
tiene una idea exacta de dónde está B. Si se estudia el diagrama con
mayor detención, podemos ver que B es un Punto menos
«egocéntrico» que A. Es decir, si trazamos las horizontales de la
mancha A y la mancha B, nos daremos cuenta que B sabe la
posición de ambos Puntos con la misma exactitud.
Figura 196. Espacio fáctico autogenerado.
349 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Es interesante observar que la cualidad de «egocentrismo» de A no
se puede saber con sólo mirar la mancha A. Esta cualidad sólo se
advierte si consideramos toda la configuración en el espacio fáctico.
A propósito, ¿qué nombre daremos a una configuración en el
espacio fáctico? Vamos a suponer que lo llamamos estado del
mundo, usando la palabra «estado» en el sentido de «estado de ser» o
«estado de conciencia». Para expresar de otro modo lo que acabamos
de plantear, podríamos decir que las propiedades de un individuo
están ligadas en la configuración total del estado del mundo.48
Si el Punto A se centrara tan por completo en su propia localización
hasta el extremo de perder de vista a B, tendríamos un estado del
mundo como se muestra en la figura 197. Para cualquier individuo
en un momento dado, la mayor parte del mundo será desconocida o
indeterminada, como B lo es en relación a A en este caso.
Obsérvese, sin embargo, que la indeterminación de B en relación a
A no es obstáculo para que B tenga un conocimiento correcto de
dónde están A y B.
48 Esas ambigüedades, redundancias y deficiencias recuerdan las que el doctor Franz Kuhn
atribuye a cierta enciclopedia china que se titula Emporio celestial de conocimientos benévolos.
En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en: a) pertenecientes al
Emperador, b) embalsamados, c) amaestrados, d) lechones, e) sirenas, f) fabulosos, g) perros
sueltos, h) incluidos en esta clasificación, i) que se agitan como locos,;') innumerables, k)
dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, 1} etcétera, m) que acaban de romper el
jarrón y n) que de lejos parecen moscas. (Jorge Luis Borges, El idioma analítico de John Wilkins,
1941.)
350 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 197. A no tiene idea de dónde está B.
Debemos señalar aquí que este tipo de modelo resuelve una de las
supuestas paradojas del inmaterialismo. Dos personas, por ejemplo,
están de pie en un campo. Pasa corriendo un conejo. Una de ellas lo
ve, la otra no. Para la primera persona, el conejo tiene una
existencia definida; para la otra, el conejo no existe. ¿Cómo puede
existir y no existir el mismo conejo? En nuestro modelo de espacio
fáctico, este problema no se plantea. El bulto que representa el
conejo tendrá la forma de una proyección aguda en el eje de una de
las personas y una proyección confusa en el eje de la otra persona.
351 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 198. Un gran número de individuos.
Volviendo a nuestro espacio fáctico de Linealandia, obsérvese que si
agregáramos las propiedades de «temperatura» y «estado de ánimo»
como antes, necesitaríamos un total de seis ejes; tres para
representar las ideas de A sobre la posición, temperatura y estado
de ánimo, y otros tres para representar las opiniones de B. En
general, un mundo con P propiedades distintas e I individuos
distintos tendrá P veces I ejes en su espacio fáctico total. El estado
del mundo puede considerarse como una configuración de más o
menos bultos distintos en un espacio fáctico de muchas
dimensiones.
Acertijo 11.1
Supongamos que el espacio y el tiempo sólo son
construcciones mentales. En general, la única razón que
352 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
tenemos para decir que un estado mental B es posterior a
otro estado mental A, es que B incluye una memoria del
estado A, pero A no incluye una memoria del estado B. Bajo
esta definición de «antes y después», ¿se ajustan,
necesariamente, las percepciones de una persona a una
secuencia lineal de tiempo?
Solución
No. Probablemente, hay algunas secciones de la vida que no
comprenden ningún tipo de pensamientos sobre las demás
secciones. En Una nueva refutación del tiempo, Borges
argumenta que cualquier estado mental que se reitera en la
vida es en realidad el mismo acontecimiento.
A medida que los distintos individuos interaccionan entre sí, cambia
el conocimiento que tienen unos de otros. Los bultos de luz se
desplazan y se fusionan, se engrosan y se reducen. Puede
considerarse que la configuración cambia con el paso del tiempo; de
manera alternativa, podemos tomar la percepción temporal de cada
individuo como un eje y suponer el cambio temporal congelado en el
estado del mundo.49
49 Somos seres iguales y el Universo es nuestras relaciones unos con otros. El Universo está
compuesto de una clase de entidad: cada uno está vivo, cada uno determina el curso de su
propia existencia.
El Universo está hecho de una clase de sea-lo-que-sea que no puede ser definida. Para nuestro
propósito, no es necesario tratar de definirlo. Todo lo que necesitamos hacer es suponer que
hay sólo una clase de sea-lo-que-sea, y ver si esto conduce a una explicación razonable del
mundo tal como lo conocemos.
La función básica de cada ser es expandirse y contraerse. Los seres que se expanden tienen
poder de penetración; los seres que se contraen son densos y no tienen poder de penetración.
Por tanto, cada uno de nosotros, solos o en combinación, podemos aparecer como espacio,
353 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Hasta aquí no se ha discutido el asunto de qué tipos de cosas de
nuestro mundo consideraremos como individuos. ¿Sólo la gente?
¿La gente y los animales? ¿La gente, los animales y las plantas? ¿La
gente, los animales, las plantas y los robots? ¿Deberíamos incluir
las galaxias y las piedras? Puesto que, de cualquier manera, vamos
a tener a una cantidad imposible de manejar, me inclino a ser
generoso en este punto. Pienso llegar hasta el final y dejar que se
englobe todo lo que gustéis y que pueda considerarse un individuo
capaz de ciertas clases de «conocimiento». Una piedra en un campo
no sabe mucho, pero sí sabe que hay algo masivo (la Tierra) justo
debajo de ella. Podemos decir que tiene algún tipo de «conocimiento»
ya que, si la levantamos y la dejamos caer ¡cae directamente al
suelo! Vamos a hablar con un poco más de seriedad, cualquier
objeto, animado o no, «conoce» o contiene información sobre una
serie de otros objetos.
Este punto de vista —de que todo es, en cierto sentido vivo y
consciente— se ha conocido históricamente como hilozoísmo o
panpsiquismo. Es, por supuesto, un punto de vista fácil de
ridiculizar. ¿Puede sentir amor un cubo de la basura? ¿Puede un
zapato razonar sobre matemáticas? Pero el asunto no es que
energía o masa, según la relación entre expansión y contracción elegida, y el tipo de vibraciones
que cada uno de nosotros expresa por medio de la alternancia de la expansión y la contracción.
Cada ser controla sus propias vibraciones.
Un ser completamente expandido es espacio... Cuando un ser está totalmente contraído, es una
partícula de masa, completamente «implosionada»... Cuando un ser alterna la expansión y la
contracción, es energía... El Universo es una armonía infinita de seres que vibran en elaborada
gama de proporciones de expansión-contracción, de modulaciones de frecuencia, etc.
Lo que necesitamos recordar es que aquí no hay nadie más que nosotros, polluelos. El Universo
entero está constituido por seres que son exactamente como nosotros. (Thaddeus Golas, The
Lazy Man's Guide to Enlightenment [Guía para instruir al hombre perezoso], 1972.)
354 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
vayamos a considerar los objetos como si fueran «igual que
personas». El asunto sólo es que quizá podríamos considerar los
objetos como centros integrativos del espacio fáctico, entidades que
existen en el mismo sentido en que nosotros mismos somos
configuraciones que existen.
Figura 199. El mundo es como un juego de ««Preguntas infinitas»; el
número de preguntas que se puede formular no tiene fin.
Por tanto, en el espacio fáctico habrá un gran número de
individuos. ¿Y cuántas propiedades posibles podría haber? Parece
realmente infinita la cantidad de propiedades susceptibles de ser
poseídas por los individuos. Si se comienza a hacer preguntas sobre
un objeto preciso, parece como si se pudiera seguir haciendo
preguntas eternamente. O sea, que si el espacio fáctico ha de tener,
tantas dimensiones como número de individuos multiplicado por el
número de propiedades, creo que también puede proseguirse y decir
que el espacio fáctico es probable que tenga infinitas dimensiones.
355 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Nuestro mundo es una configuración en un espacio de infinitas
dimensiones, o «∞‒D».
La idea de un espacio ∞-D no es algo que acabo de inventar. Los
filósofos del hiperespacio de fines del siglo XIX, eran muy
conscientes de que la idea de dimensiones superiores conducía a
una regresión infinita: la superficie 2-D de la Tierra es parte de
nuestro universo 3-D. Nuestro universo 3-D puede muy bien ser la
hipersuperficie de una hiperesfera 4-D. Nuestra hiperesfera 4-D es
una sección transversal de una configuración curva espacio-tiempo
de 5-D. El espacio-tiempo curvo 5-D es quizá sólo una capa de una
pila de espacio-tiempos alternativos 6-D. La pila 6-D puede estar a
su vez alabeada y retorcida en un espacio 7-D; diversas versiones de
la pila pueden estar alojadas en un espacio 8-D. Quizá todo el
espacio 8-D puede considerarse que se desarrolla a lo largo de un
eje de supertiempo 9-D. Y así sucesivamente. ¿Dónde podemos
detenernos? Sólo en el infinito.
356 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Figura 200. Tortugas hasta el infinito.
Hinton comparaba esto con el tipo de regresión que se plantea si
alguien dice que el mundo descansa sobre las espaldas de una
tortuga. ¿Y sobre qué se sostiene la tortuga? Sobre otra tortuga, que
se sostiene sobre otra, que está sobre otra, ad infinitum. El teólogo
Arthur Willink encontraba estimulante esta regresión infinita del
espacio y, en 1893, en un trabajo que tituló The World of the Unseen
(El mundo de lo invisible), afirmaba que Dios moraba en el último
espacio ∞-D:
«Es necesario avanzar más y reconocer una extensión muy amplia
de la idea de Espacio Superior, que no queda en modo alguno
agotada cuando se alcanza la concepción de un Espacio de Cuatro
Dimensiones... Cuando hemos reconocido la existencia de un
Espacio de Cuatro Dimensiones, no hay grandes impedimentos para
el reconocimiento de un Espacio de Cinco Dimensiones, y así hasta
el Espacio de un número infinito de Dimensiones.
»...Y, aunque es imposible siquiera comenzar a imaginar qué
apariencia tendría un objeto material de nuestro Espacio para un
observador de un Espacio Superior, resulta evidente que tendría
una visión infinitamente más perfecta de sus constituyentes que un
observador de cualquier región de un Espacio Inferior. Mientras que
a un ojo del Espacio Más Superior de todos, se le revelarían los
secretos más ocultos de las cosas.
»Esto recalca con fuerza lo que se ha dicho sobre la Omnisciencia de
Dios. Ya que Él, que mora en el Espacio Superior, no sólo tiene una
357 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
visión perfecta de todo lo que constituye nuestro ser, sino que
también está infinitamente más cerca de cada punto y cada
partícula de nuestra constitución. De modo que, en el sentido más
estrictamente físico, es cierto que en Él vivimos y nos movemos y
que posee nuestro ser.»
Acertijo 11.2
El escritor inglés J. W. Dunne creía que nuestros sueños
estaban formados por impresiones que provenían tanto del
pasado como del futuro. En An Experiment with Time (Un
experimento con el tiempo), de 1927, sostenía que la mente
que sueña es capaz de elevarse y salir fuera del espacio y del
tiempo y ver lo que vendrá. Esto parece conducir a una
especie de paradoja: Supongamos que debo coger un avión el
martes, y que, cosa desconocida por mí, el avión va a
estrellarse. El lunes por la noche mi mente en sueños ve en
el futuro, y tengo un horrible y vivido sueño de mi muerte en
un accidente de aviación. El martes por la mañana, me
siento tan alterado que decido postergar el viaje. El martes
por la tarde, miro las noticias y veo que el avión que debía
coger se estrelló efectivamente, y murieron todos los que
viajaban con él. La paradoja es ésta: Puesto que no sufrí el
accidente en realidad, ¿cómo puedo haberlo visto como parte
de mi futuro? Dunne encuentra una salida a este problema
en su afirmación de que hay una segunda dimensión del
tiempo. ¿Podría usted completar los detalles de su
358 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
argumento?
Solución
¡Salvado por precognición!
La idea de Dunne es que en todo momento tenemos un
futuro establecido a lo largo de un eje de tiempo familiar
llamado T1; pero a medida que transcurre una segunda y
superior clase de tiempo, T2, nuestro futuro cambia. Nuestro
verdadero movimiento temporal es una combinación del
movimiento T1, que podríamos considerar que se mueve
hacia el futuro, y el movimiento T2, que podríamos decir que
se mueve hacia mundos alternativos. Cuando veo algo
desagradable en perspectiva en el futuro T1 de este lunes,
puedo moverme en la dirección T2 hacia un espacio-tiempo
alternativo con un futuro T1 diferente.
Dunne tiende a pensar en términos de regresiones infinitas.
Su idea del tiempo conduce a una regresión, puesto que si la
359 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
mente que sueña puede ver en el futuro T1, no es irrazonable
suponer que también puede ver en el futuro T2. Y si se puede
ver el futuro T2, puede cambiarse, lo que significa que en
realidad avanzamos por, digamos, el tiempo T3 hacia un
plano T1-T2 completamente distinto. Y, por supuesto, no hay
por qué detenerse en T3: la regresión puede continuar por
siempre.
La razón de que Dunne quisiera adoptar un sistema tan
demencial es porque se sentía insatisfecho por la
incapacidad de un simple diagrama de Minkowski para
representar nuestra sensación de que el tiempo realmente
transcurre. Como ya se ha discutido en el capítulo 11,
cualquier intento de «animar» un diagrama de Minkowski,
imaginando un «foco de conciencia» que se desplaza a lo largo
de nuestra línea del mundo, lleva a una regresión de las
características de la de Dunne.
360 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
«¡Lo seguirás haciendo hasta que lo hagas bien!»
En su relato de 1885, An Unfinished Communication (Una
comunicación incompleta), Charles Howard Hinton describe
un tipo de tiempo de dos dimensiones algo distinto. El
concepto de Hinton es que la vida se repite una y otra vez,
pero con pequeños cambios en cada ocasión. Después de
«hacer» nuestra vida un número suficiente de veces,
acabaremos por hacerla correctamente.
Este pasaje es muy interesante y, sin duda, uno de los primeros
empleos filosóficos del espacio ∞-D. Un pasaje similar puede
hallarse en un ensayo de 1886 titulado Sobre los varios puntos de
vista respecto del infinito real, del matemático alemán Georg Cantor:
«El miedo al infinito es una forma de miopía que anula la posibilidad
de ver el verdadero infinito, aun cuando en su forma más elevada
nos ha creado y nos sustenta, y en su forma secundaria transfinita
ocurre a nuestro alrededor e incluso mora en nuestras mentes.»
Acertijo 11.3
Según la mecánica cuántica, si se pierde de vista a alguien,
él o ella pronto se hacen indeterminados para uno: se deja de
saber cómo es la otra persona. Sin embargo, si se interroga a
la persona, se verá que tiene características definidas. ¿Hay
una contradicción en esto?
Solución
361 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
No, es simplemente otro ejemplo de una región del espacio
fáctico que tiene una posición imprecisa con respecto a un
eje (mi opinión), pero una posición precisa con respecto a
otro eje (la opinión de la otra persona). Si estoy lo suficiente
próximo a una persona para ser en cierto sentido parte de
ella, mi opinión de esta persona cambiará a medida que ella
cambia. Pero si estoy separado por un tiempo y después
volvemos a reunimos, los numerosos estados posibles de la
otra persona parecerán concentrarse en uno o dos hechos
determinados. En la mecánica cuántica este cambio brusco
se llama «colapso de la función de onda». Vale la pena
señalar que, en ciertos estados relajados, nos expandimos en
el espacio fáctico, aun con respecto a nuestros propios ejes.
Es decir, si no nos preguntamos si somos felices en este
momento, no hay una respuesta definida a ese interrogante
en este instante. Nítida o borrosa, la realidad es simplemente
lo que parece ser.
Georg Cantor fue el primero que desarrolló un tratamiento del
infinito rigurosamente matemático. Antes de Cantor, muchos
matemáticos y filósofos temían que el infinito podía ser básicamente
una noción contradictoria; pero, después de Cantor, los científicos
pudieron empezar a utilizar la idea de infinito de un modo
completamente informal.
A principios del siglo XIX, el matemático David Hilbert, sirviéndose
del trabajo de Cantor, desarrolló la teoría de los espacios
362 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
infinitidimensionales; espacios del tipo del espacio fáctico del que
hemos hablado más arriba. Del mismo modo que un punto en el
espacio 3-D puede representarse matemáticamente por una
secuencia ordenada de tres coordenadas, un punto en un espacio ∞-
D está representado por una secuencia infinita de números. Hay
varias maneras de definir cosas como ángulos y distancias en un
espacio ∞-D; el tipo de espacio matemático ∞-D que se usa con más
frecuencia es el que se conoce como espacio de Hilbert.50
Durante una década o así, el trabajo sobre los espacios de Hilbert
parecía ser simplemente otro ejemplo de matemáticos que
50 ¿Cómo expresar la Enseñanza final a que me condujo la Esfera A? En mi angustioso miedo a
la Muerte, le rogué que me proporcionara una última Visión, alguna Verdad superior que me
ayudara a pasar el Final.
Esfera: Es difícil, ¡oh, Cuadrado! Ante el Absoluto ambos somos como Sombras. Espacio y
Espacio-tiempo sólo son Conceptos. Sólo en el Autor hay un conocimiento final.
Yo: ¿Dónde está el Autor?
Esfera: Está en todas partes a nuestro alrededor. Él es la confusa oscuridad en la cual juega
nuestra forma. Y también Él es sólo una forma en el innombrable Todo.
Ya no sabía si estaba dormitando o despierto. La voz de la esfera se perdió a lo lejos y todo fue
confusión. Me sentí a mí mismo sólo como un Pensamiento, un fragmento sin base de un
Sueño reiterativo. A mi alrededor sentía la mente Del-que-me-soñaba. Cobré ánimos y grité mi
lamento.
Yo: ¿Puedes oírme, mi Señor?
El-que-me-soñaba: ¡Y cómo! ¿Qué hora es?
Yo: No hay Tiempo... eso ha dicho la Esfera.
El-que-me-soñaba: Bueno, sí. No para ti, de todos modos.
Yo: Devuélveme a mis compañeros, oh mi Autor. Haz que el Hexágono me perdone.
El-que-me-soñaba: Puedo hacer eso. Y, gracias, he disfrutado estando contigo. Odio despedirme.
Yo: Pero, seguramente, tú siempre estarás conmigo, ¿no? ¿No es mi Mundo tan sólo un
fragmento de tu Mente?
El-que-me-soñaba: No es mi mente, en realidad. Yo sólo estoy aquí haciendo un reemplazo.
Quién sabe quién será el que te soñará ahora.
Tú eres el inmortal de verdad. Cuadrado, no yo. Tú eres una Forma eterna.
Por un instante lo vi Todo claramente: la Verdad sin límites, los numerosos seres que sueñan,
la representación de mi propia y apasionada vida. Y entonces me desperté.
Mi padre y el Hexágono A estaban allí con un policía. La situación era peligrosa, pero yo estaba
tan lleno de Verdad y de Amor que pronto quedó todo resuelto. Los cuatro somos grandes
amigos desde entonces. (Cuadrado A, The Further Adventures of A Square [Nuevas aventuras de
Cuadrado A], 1984.)
363 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
perseguían la abstracción por la abstracción en sí misma. Pero, en
la década de 1920, los físicos Werner Heisenberg y Erwin
Schrödinger descubrieron que la mejor manera de interpretar la
mecánica cuántica era decir que las partículas son configuraciones
en el espacio ∞-D de Hilbert.
Desde entonces, los matemáticos y los físicos han desarrollado una
elaborada teoría mecánica cuántica del mundo como una
configuración en un espacio ∞-D de Hilbert. Uno de los grandes
problemas de esta teoría ha sido encontrar algún significado real del
espacio ∞-D implicado. Cuando los físicos clásicos nos presentan
ecuaciones que comprenden cuatro variables, podemos entender
que estas ecuaciones se refieren al espacio de tres dimensiones más
una dimensión de tiempo. Pero la matemática de la mecánica
cuántica parece haberse desarrollado de algún modo en el aire. No
cabe duda que la teoría de los cuantos, tal como existe, permite la
predicción correcta sobre algunos experimentos definidos. Pero
nadie parece tener una buena opinión de lo que significa en realidad
el espacio de Hilbert.
Al describir nuestro mundo de percepciones como una
configuración de espacio fáctico ∞-D, he tratado de dar algún
contenido real a la noción de un espacio ∞-D. La noción de espacio
fáctico está, en muchos aspectos, modelada en el espacio cuántico
mecánico de Hilbert. Dada la naturaleza proteica del infinito, no me
sorprendería saber que los dos espacios son, en realidad, el mismo.
Es importante tener presente que los ejes particulares que se trazan
en un espacio dado son totalmente arbitrarios. Si bien un
364 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
californiano y un neoyorquino viven en el mismo espacio, las
direcciones que denominan «arriba» son algo diferentes. El espacio
está dado en sí mismo, y sin ejes. Desde el momento en que
construimos el mundo como una configuración en el espacio fáctico
∞-D, puede ocurrir que una simple modificación de los ejes nos
conduzca al modelo espacial de Hilbert. Lo importante es recordar
que los ejes no tienen absolutamente ninguna existencia objetiva.
¿Qué es la realidad?
Juntemos todas las percepciones, las vuestras y las mías, tomemos
todos los pensamientos de todos y todas las visiones. En un espacio
de infinitas dimensiones hay sitio para que todo quepa; cada uno es
una pieza del Uno de infinitas dimensiones, y este Uno es la
realidad.
La realidad es indescriptiblemente rica y compleja. A veces, olvido
esto y la vida se torna gris. Pero el mundo está vivo, y nosotros
somos partes vivas de él. Los pensamientos son tan reales y tan
importantes como los objetos. Todo objeto es una fuente inagotable
de admiración.
No sabemos por qué estamos aquí... ni siquiera sabemos qué somos.
Pero existimos, y el mundo continúa. Nuestras nociones corrientes
de espacio y tiempo son sólo una ficción conveniente. Las
dimensiones superiores están en todas partes. No necesitamos
trabajar para lograr el esclarecimiento, el esclarecimiento está aquí
y ahora, tan cercano como la cuarta dimensión.
365 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Bibliografía (de la edición en inglés)
Abbott, Edwin Abbott. Flatland: A Romance of Many
Dimensions. 1884. Reprint. New York: Barnes & Noble, 1983.
Borges, Jorge Luis. “A New Refutation of Time.” In Labyrinths:
Selected Stories and Other Writings.New York: New Directions,
1962.; Borges: A Reader. New York: E. P. Dutton, 1981.
Bork, Alfred. “The Fourth Dimension in Nineteenth-Century
Physics.” Isis 181 (1964).
Bragdon, Claude. More Lives Than One. 1938. Reprint. New
York: Alfred Knopf, 1971; A Primer of Higher Space. 1913.
Reprint. Tucson: Omen Press, 1972.
Breuer, Miles J. “The Appendix and the Spectacles.” 1928. Re-
printed in The Mathematical Magpie,edited by Clifton Fadiman.
New York: Simon & Schuster, 1962.
Burger, Dionys. Sphereland. New York: Apollo Editions, 1965.
Calder-Marshall, Arthur. The Sage of Sex: A Life of Havelock
Ellis. New York: G. P. Putnam’s Sons, 1959.
Campbell, Lewis, and William Garnett. The Life of James Clerk
Maxwell. London: Macmillan, 1884.
Carroll, Lewis. Through the Looking-Glass. 1872. Reprint. New
York: Random House, 1946.
Castaneda, Carlos. A Separate Reality. New York: Simon &
Schuster, 1971.
Clifford, W. K. Mathematical Papers. London: Macmillan, 1882.
366 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Conklin, Groff, ed. Science Fiction Adventures in Dimension.
New York: Vanguard Press, 1953.
Davis, Andrew Jackson. The Magic Staff. New York: 1876.
Dewdney, A. K. Two Dimensional Science and Technology.
Ontario: [No imprint,] 1980; The Planiverse. New York:
Poseidon Press, 1984.
Dolbear, A. E. Matter, Ether and Motion. Boston: Lee &
Shepard, 1892.
Dunne, J. W. An Experiment with Time. 1927. Reprint. London:
Faber & Faber, 1960.
Durrell, Fletcher. “The Fourth Dimension: An Efficiency
Picture.” In Mathematical Adventures, by Fletcher Durrell.
Boston: Bruce Humphries, 1938.
Eddington, Arthur. Space, Time and Gravitation. 1920. Reprint.
New York: Harper & Row, 1959.
Edwards, Paul. “Panpsychism.” In The Encyclopedia of
Philosophy. New York: Macmillan, 1967.
Einstein, Albert. “Ether and Relativity.” In Sidelights on
Relativity, by Albert Einstein. New York: E. P. Dutton, 1920.
Ernst, Bruno. The Magic Mirror of M. C. Escher. New York:
Random House, 1976.
Faser, J. T., F. C. Haber, and G. H. Muller, eds. The Study of
Time. Berlin: Springer-Verlag, 1972.
Gardner, Martin. Relativity for the Million. New York:
Macmillan, 1962; The Ambidextrous Universe. New York: Basic
Books, 1964; “The Church of the Fourth Dimension.” In The
367 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Unexpected Hanging, by Martin Gardner. New York: Simon &
Schuster, 1969; “The Hypercube.” In Mathematical Carnival, by
Martin Gardner. New York: Alfred A. Knopf, 1975;
“Parapsychology and Quantum Mechanics.” In Science and the
Paranormal, by G. Abell and B. Singer. New York: Charles
Scribner’s Sons, 1981.
Gillespie, Daniel. A Quantum Mechanics Primer. New York:
John Wiley, 1970.
Gödel, Kurt. “A Remark on the Relationship Between Relativity
Theory and Idealistic Philosophy.” InAlbert Einstein:
Philosopher Scientist, edited by Paul Schilpp. New York: Harper
&. Row, 1959.
Golas, Thaddeus. The Lazy Man’s Guide to Enlightenment. Palo
Alto: The Seed Center, 1972.
Gribben, John. Timewarps. New York: Dell, 1979.
Gustaffson, Lars. The Death of a Beekeeper. New York: New
Directions, 1978.
Greenberg, Marvin. Euclidean and Non-Euclidean Geometrics.
San Francisco: W. H. Freeman, 1974.
Hawking, S., and G. Ellis. The Large Scale Structure of Space-
Time. Cambridge: Cambridge University Press, 1973.
Heinlein, Robert. “And He Built a Crooked House.” 1940.
Reprinted in Fantasia Mathematica, edited by Clifton Fadiman.
New York: Simon & Schuster, 1958; Starman Jones. 1953.
Reprint. New York: Ballantine Books, 1978.
368 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Henderson, Linda Dalrymple. The Fourth Dimension and Non-
Euclidean Geometry in Modern Art.Princeton: Princeton
University Press, 1983.
Hilbert, D., and S. Cohn-Vossen. Geometry and the
Imagination. 1938. Reprint. New York: Chelsea, 1952.
Hinton, Charles Howard. Selected Writings of C. H. Hinton,
edited by R. Rucker. New York: Dover, 1980.
Houdini, Harry. A Magician Among the Spirits. New York:
Harper, 1924.
Huxley, Aldous. The Perennial Philosophy. New York: Harper &
Row, 1944.
I Ching. Princeton: Princeton University Press Bollingen Series,
1950.
Jung, C. G. Synchronicity. Princeton: Princeton University
Press Bollingen Series, 1973.
Kant, Immanuel. Kant’s Inaugural Dissertation and Early
Writings on Space. Chicago: Open Court, 1929.
Kaufmann, William J. Relativity and Cosmology. New York:
Harper & Row, 1973.
Lewis, C. S. The Lion, the Witch and the Wardrobe. 1960.
Reprint. New York: Collier Books, 1978.
Mach, Ernst. The Science of Mechanics. Chicago: Open Court,
1893.
Manen, Johan von. Some Occult Experiences. Chicago:
Theosophical Publishing House, 1913.
369 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Manning, Henry. Geometry of Four Dimensions. 1914. Reprint.
New York: Dover, 1956.
Maxwell, James Clerk. The Scientific Papers of James Clerk
Maxwell. 1980. Reprint. New York: Dover, 1963.
Minkowski, Hermann. “Space and Time.” 1908. Reprinted in
The Principle of Relativity, edited by A. Sommerfeld. New York:
Dover, 1952.
Misner, C, K. Thorne, and J. Wheeler. Gravitation. San
Francisco: W. H. Freeman, 1973.
Nabokov, Vladimir. Look at the Harlequins. New York:
McGrawHill, 1974.
Neumann, John von. Mathematical Foundations of Quantum
Mechanics. Princeton: Princeton University Press, 1955.
Nicholls, Peter, ed. The Science Fiction Encyclopedia. Garden
City, N.Y.: Doubleday, 1979.
Ouspensky, P. D. Tertium Organum. 1912. Reprint. New York:
Random House, 1970; “The Fourth Dimension.” In A New
Model of the Universe. 1931. Reprint. New York: Random
House, 1971.
Pagels, Heinz. The Cosmic Code. New York: Simon & Schuster,
1982.
Pearson, Karl. The Grammar of Science. London: Walter Scott,
1892.
Peebles, P. J. E. Physical Cosmology. Princeton: Princeton
University Press, 1971.
370 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Plato. “The Republic.” In The Dialogues of Plato, translated by
B. Jowett. New York: Random House, 1937.
Reichenbach, Hans. The Philosophy of Space and Time. 1927.
Reprint. New York: Dover, 1958.
Rucker, Rudy. Geometry, Relativity and the Fourth Dimension.
New York: Dover, 1977; Spacetime Donuts. New York: Ace,
1981; Infinity and the Mind. Boston: Birkhauser, 1982; The
Fifty-Seventh Franz Kafka. New York: Ace, 1983; The Sex
Sphere. New York: Ace, 1983.
Schoefield, A. T. Another World; or, The Fourth Dimension.
London: Swann Sonnenschein, 1888.
Schubert, Hermann. “The Fourth Dimension.” In Mathematical
Essays and Recreations, by Hermann Schubert. Chicago: Open
Court, 1898.
Stewart, Balfour, and Peter Guthrie Tait. The Unseen Universe.
London: Macmillan, 1875.
Swenson, Loyd. The Ethereal Aether. Austin: University of
Texas Press, 1972.
Taylor, Edwin, and John Wheeler. Spacetime Physics. San
Francisco: W. H. Freeman, 1963.
Thorne, Kip. “The Search for Black Holes.” In Cosmology + 1,
edited by D. Gingerich. San Francisco: W. H. Freeman, 1977.
Wells, H. G. “The Time Machine.” 1895. Reprinted in Seven
Science Fiction Novels of H. G. Wells.New York: Dover, 1955.
371 Preparado por Patricio Barros
La cuarta dimensión www.librosmaravillosos.com Rudy Rucker
Wheeler, John. “Frontiers of Time.” In Problems in the
Foundations of Physics, edited by N. di Franca and B. van
Fraassen. Amsterdam: North-Holland, 1980.
Willink, Arthur. The World of the Unseen; An Essay on the Rela-
tion of Higher Space to Things Eternal. New York: Macmillan,
1893.
Wolf, Fred. Taking the Quantum Leap. San Francisco: Harper &
Row, 1981.
Wolfe, Tom. The Electric Kool-Aid Acid Test. 1968. Reprint. New
York: Bantam, 1969.
Zöllner, J. C. F. Transcendental Physics. Boston: Beacon of
Light Publishing, 1901.
i Se puede consultar en Libros Maravillosos: Planilandia (Nota del E.)
372 Preparado por Patricio Barros