UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO
FACULTAD DE DERECHO
SEMINARIO DE DERECHO MERCANTIL
EL PROTESTO
T E s s
QWIE PARA OBTENER
•L TITULO DE:
LICENCIADO EN DEREC'HO
P R E S E N T A
ALEJANDRO VERA ESCOBEDO
MEXICO 1971
"" gg :CÍ~~A- C~~TRA'¡-
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como testimonio del gran cariño
1 agradecimiento.
e I I.
l..[Link]:l:'[Link] I
llAFIJ.~IClüd.
Consideramos que el protesto es una de las formas que
presta bastante utilidad para el trUico de comercio y
seguridad de las personas que intervienen [Link] titu-
los de er6dito que por su naturaleza requieren de 'eta
figura jurídica.
~l autor Georges Ripert (l) considera [Link] utilidad
del protesto: "Es de ~acer constatar el que la letra ha
sido debidamente presentada al girado, es decir que el
tenedor ha cumplido la obligaci6n a su cargo eegCm el
derecho cambiario", por otra parte este mismo actor de-
fine al protesto diciendo que es: "La constataci6n por
un o!f1cier public, a demanda del tenedor, de que el s!
rado se niega a reconocerse deudor por el derecho cam-
biariQ, aceptando o pagando la letra".
Pensamos que conforme a ~ate autor el protesto es una
(1).- Jtl.t!.i:;Jt.i.'1 Georges, Tratado Elemental de Derecho Co-
mercia..&., Buenos Aires. tomo III, 1954, pllg, 2~9 ..
- 2 -
.f'orma de darse cuenta en forma. fehaciente que el titulo
de crédito ha sido protestado por !alta de aceptaci6n o
por falta de pago, o en otra forma que dicho titulo de
cr6dito también es presentado para los efectos antes
mencionados por un funcionario de carácter público.
Asimismo el autor Humberto Navar.t'ini (2) se inclina en
la misma forma que el autor an~es citado dado que mani-
fiesta que la definición del protesto es: "Un acto au-
t6ntico por el cual se prueba la falta de aceptaci6n o
de pago de la letra de cambio; acto aut6ntico, esto es,
que proviene de persona autorizada para dar fe pública
y que al probar !rente a todos la nega t:iva del obligado
principal abre la via a la acci6n cambiaria de regreso",
este autor nos da [Link] nueva característica o elemento en
su de!inici6n al hablar de que queda abierta la posibi-
lidad jurídica por el protesto ejercitar la llamada ac-
ci6n cambiaría.
Por otra parte el tratadista Gustavo Bolelli (') define
al protesto: "Como un acto público y solemne mediante el
(2).- Nali..[Link].l:L.ú~l, Bumberto, La cambiale e l'assegno ban-
cario, Roma 1934, pág. 232.
(,).- ~v~~J.J..o!, Gustavo, Commentario al Codice di Comer-.
cio, Della cammbiale dei'assegno bancario e del
contratto doconto corrente 1 Millm, vol. III, 1914
p~. 471.
- 3 -
cual se hace constar la presentaci6n de la letra de e~
[Link] la aceptaci6n o para el pago, al girado a quien
legalmente le represente 1 el cWlplimient;o de bte, a
efecto de poderse dirigir contra los obligados de regre-
so". En este autor encontramos tambi6n una caracteris-
tica nueva cumdo hace su definici6n al decir, que el
protesto es un acto solemne.
Joaquin Garrigues (4) define al protesto: "Como un acto
notarial que acredita frente a todos el exacto cwnpli-
miento de la obligaci6n de diligencia impuesta por la
Ley 1 al tenedor de la letra", en esta detinici6n se
desprende que el protesto se deriva de la propia Ley 1
como una obligac16n al tenedor del [Link], que es
una de las caracteristicss más del protesto.
Respecto a los autores mexicanos el autor Ra~l Cervantes
Ahumada (5) menciona: "El protesto es un acto de natura-
leza formal, que ~irve para demostrar de manera aut~nti-
(4).- [Link]:UU~Uig, Joaquin, Tratado de Derecho Mercantil,
Madrid tomo II 1955, plg. 518.
( 5) .- [Link].a.V .AL•.i.~ ..tü[Link], Raúl, Títulos y Ope racionas de
.or6dito, Mbico, D. F., quinta edici6n, 196(:), plg.·
95.
ca, que la letra de cambio fu6 presentada oportunamente
para su aceptaci6n o para su pago. Las letras a la vis-
ta s6lo se protestarlm por .falta de pago, pues como di-
chas letras vencen en el momento de su presentaci6n no
son protestables por falta de aceptaci6n. Se practica
el protesto por medio de un funcionario que tenga re p~
blica", por otra parte el autor Joaquín Rodriguez Rodr!,
guez (6) detine al protesto: "Como un acto público y so
lemne mediante el que se prueba el exacto cumplimiento
por parte del tenedor, de las obligaciones que se refi!
ren a la aceptaci6n o al pago de la letra de cambio y
que la Ley considera presupuesto necesario para el eje!:_
cicio de ciertas acciones cambiarías directas y para
todas las regresivas", en esta forma vemos que los aut~
res mexicanos consideran al protesto en la misma forma
contemplada por loe autores extranjeros. Asimismo el
tratadista Felipe de J. Tena (?).menciona que: "El pro-
testo es necesario. digan lo que quieran. los no pocos
impugnadores que ha tenido. Puesto que el pago de los
obligados indirectos está subordinado a la falta de
(6).- liv~.tUijij~~ nv~.ni.~o~~, Joaquin, Curso de Derecho
Mercantil, M6xico, 1957, pli.g. 359.
(?).- ~Ji;l'A, Pelipe de J., Derecho Mercantil Mexicano,
M~xico, cuarta edición 1964, pég. 522.
-; -
aceptaci6n o de pago del obligad.o principal. necesitan
tener aquellos la prueba segura de que no se ha eteotu!
do el pago o no se ha prestado la aceptaci6n, 1 no pue-
de hacer prueba m!s segura que la que resulta del pro-
testo". Por eso vemos que e 1 protesto es una .figura
jur!dica de bastante importancia para el desarrollo de
la economia del comercio.
En tal forma que el tratadista Francisco L6pes de Goi-
coechea (8) manifiesta: "El protesto es un acto nota-
rial [Link], parte, o todo, el exacto [Link]!aien-
to de la obligaci6n de diligencia impuesta por la Ley
al tenedor de la letra".
El C6digo de Comercio de los [Link] Unidos Mexicanos
de 1884 manifiesta en su ordenamiento que debemos entea
der por protesto: "Es el acto en virtud del cual el te-
nedor de una letra hace constar, o la resistencia del
girado a aceptar o pagar s11 i111porte, o la tal ta de eum.-
[Link] de las obligaciones anexas a ella que exi;Jan
en virtud de este titulo tal i>rmalidad (articulo 875)".
Nuestra legislaci6n vigente ordena llEl protesto establ!,
{8) LOJ?.c;Z .uil GOicoi.a;.[Link], Francisco, La Letra de cambio, .
M~xico, 1969, pág. 164.
- 6 -
ce en forma auténtica que una letra fué presentada en
tiempo y que el obligado dej6 total o parcialmente de
aceptarla o pagarla; salvo disposici6n legal expresa,
ning6.n otro acto puede suplir el protesto" (articulo
140). En esta forma nuestra legislaci6n vigente es su-
mamente estricta en cuanto a la realizaci6n del protes-
to dado que no permite sustitución alguna.
El protesto a que se ha hecho referencia se aplica a
titulos de crédito como son principalmente el pagaré y
el cheque, es necesario advertir que el titulo de créd!
to, no es un feliz término dado que la [Link] de.
la palabra crédito significa tener confianza y· cuando
un documento se protesta en realidad lo que se tiene es
desconfianza de que el documento no será cubierto o
aceptado por la persona obligada, por eso pensamos que
en lugar de llamarle titulos de créditos, deber1an lla-
marse títulos financieros ya que la palabra. finanza de
acuerdo con el autor Alfredo F. Gutiérrez es: "El arte
de allegarse el dinero necesario y de administrarlo con
un prop6sito determinado" por· eso considera~os la modi-
ficaci6n antes citada (9).
~).- ~U~.1.l!:J:[Link]~,
Alfredo P., Los Estados Financieros y
su Análisis, México 196?, pág. ll.
- ?-
Una de 'las primeras características del protesto se re-
fiere en los términos generales citados por los autores
que este debe realizarse por un funcionario de car&cter
p~blico, que tenga fé pública, seg<m. el autor Luis ca-
rral y de Teresa manifiesta sobre la fé p~blica: •seg6n
el origen de la autoridad, la fé es religiosa o humana.
La religiosa es la que proviene de la autoridad de Dios
que ha revelado algo a los hombres. La [Link] provie-
ne de afirmaciones hechas por el hombre. Si la fli hu-
mana proviene de una autoridad privada, es decir, com6nt
se llama !6 privada. A esa clase pertenecen los docu-
mentos privadosJ o sea, firmados por p~rticulares, y que
no tienen nada de !é pública si no son ~econocidos le-
galmente ante alguna autoridad. El autor continúa indi-
c~donos los requisitos referentes a la !¡ pública que
son:
a).- Una tase de evidencia, el autor recibe el acto 1
da t6 de ¡¡. :[Link] la ti, si no que la da. .
b).- El acto de evidencia puede producirse llanámente o
bien revestido de solelllllidad en el primer caso el acto
no tiene f6 pública, y en el segundo si, por haber sido.
- 8 -
producido dentro de un procedimiento ritual fijSJ.'o por
la Let.
e).- Una tase de objetivaci6n, si el funcionario que ha
de autenticar el hecho hist6rico no lo fija en la dime!!_
si6n papel de nada serviria, pues su memoria es tan fr&
gil como la de cualquier otro ser [Link].
d).- Una !ase de coetaneidad, los requisitos de evidenciá,
de solemnidad, y de objetivaci6n, deben producirse al mi!
mo tiempo (coet!neamente) adem~s agrega el autor que deben
existir ciertas notas de la fé p6blica:
BXactitud.- La exactitud se refiere al hecho hiet6rico
presente, 7 exige la fidelidad, o sea la adecuaci6n de la
riarraci6n alchecho; es laidentidad entre actwn y dictum,
es la verdad del espejo, de la fotografia: laimagen en
su actualidad. La exactitud puede ser:
l.- Exactitud natural; se refiere a la narración completa
de un hecho confinado entre [Link] limites de tie!!!.
po: [Link] acto formal o tiempo de presencia funcio-
nalista.
2.- Exactitud funcional; debe señirse s6lo a lo que del
hecho interesa a un asunto (unidad negocial) o ala Ley
·(circunstancias de un acto o de una inscripci6n).
}.- Efectos de la exactitud de la.f6 pdblica; la f6 p~
blica tiene eficacia "erga omnes" incluso contra terce-
ro" (10).
Esta earaeteristica permite sin duda darnos cuenta que
un titulo de cr~dito !u6 debidamente protestado aite el
obligado.
Una segunda caracter!stiea es la que se refiere a la p~
sibilidad juridica por el protesto de ejercitar la lla-
mada aeci6n cambiaria que consiste en lo que presentar!.
mos en las siguientes lineas:
Debemos entender por acción cambiaria aquella que corre!
ponde al titular del titulo de cl'idito para obtener su
cobro judicial, ya sea del aceptante del avalista, o
contra los dem!s obligados cambiariamente.
De tal form~ que tanto nuestra legislac16n como la doc-
trina coinciden en señalar dos tipos de acciones cambia-
(10).- [Link] Y ~E ~AJ Luisl Derecho Notarial ¡De-
recho Registral, Mexico 965, p~. 5;, 54, 55 1
56. .
... ·
•
- 10 -
rias: .La acci6n [Link], directa y- la acci6n cambiaria
de regreso. Esta diatinci6n se hace en func16n del sig-
natario contra quien se deduce la acci6n. Ser! acci6n
directa cuando su fundamento sea una obligaci6n cambia-
ria directa y sed. acci6n de regreso, cuando sirva para·
exigir una obligación [Link] de regreso. Consecuente-
mente, ser& acei6n dire~ta contra el aceptante y sus av.!
. listas, y de regreso contra los demli.s signatarios de. la
letra, como son los endosantes, el girador o sus respec-
tivos avalistas.
[Link] el autor Rodriguez Rodriguez, Joaquin (ll) nos in-
dica que debemos entender por acci6n directa:. "Aquella
que corresponde al titular de una letra de cambio para
obtener su cobro judicial del aceptante o de su avalis-
ta".
Por otra parte por lo que se refiere a la acci6n de re-
greso el autor Uria Rodrigo dice: " El regreso consiste
en el uso que hace el tenedor de la letra, de la ga:rantia
-..----
(11).- .t10litlli'Ut.:t. .a.v.1.1.l:útrlJ.&1.;(,, Joaquin, Ob. Cit. pAg. 337.
(12).- [Link], Rodrigo, Derecho Mercantil, Madrid, 1958,
pégs. 616, 621, 708 y 101.
- ll -
que asumen el librador, los endosantes o sus avalistas,
en virtud de sus respectivas promesas indirectas da pa-
go; y su nombre proviene sencillamente de que al dirigi!
se contra el librador, los endosantes o sus avalistas, el
tenedor del título procede en sentido inverso al curso no~
mal de éste volviendo o regresando sobre las personas que
le preceden en la tenencia o firma de documento. Es el -
instrumento más eficaz que la ley concede al tenedor del
título presentado en tiempo y forma (sin protesto no hay
regreso) para obtener el reembolso del librador, los end~
[Link] o sus respectivos avalistas.
En consecuencia, el regreso no es la actuación normal del
crédito cambiario y significa más bien, como dice Garri-
gues, una acci6n de indemnizaci6n que tiende a proporcio-
nar al tenedor del titulo, los medios necesarios para ob-
\
\ tener de otra persona distinta de la obligada al pago, la
suma que contaba al vencimiento del documento, de tal
suerte que el tenedor queda en la misma situaci6n que si
la hubiera realizado el dia del vencimiento y en el lugar
previsto. Por ello, algunos autores como Jacobi, hablan de.
acciones de reembolso al 1•eferirse a la acción de regre-
so.
La acci6n cambiaría de regreso, o sea la que puede ejerci
. -
- 12 -
ta.r el tenedor de un titulo de crédito contra los obli-
gados indirectos, es una acción destinada al pago recu-
peratorio, es decir, el reembolso de la suma invertida
en la adquisición del titulo.
La segunda característica que se desprende es que se tr~
ta de un acto de carácter solemne.
Al distinguir entre acto solemne-y acto formal, los au-
tores consideran la diferente sanción y finalidad de uno
y otro. "En efecto, el autor Rosina Villegas, Rafael (13)
considera como actos Juridicos solemnes: 11 Aquellos que
requieren para su existencia misma que la voluntad se ma
nirieste en forma escrita y ante un determinado funciona-
rio del Estado, óebiendo asentarse generalmente esa decl~
raci6n en' libros especiales, como ocurre con ci9rtos ac-
tos del estado civil (matrimonio, reconocimiento de hi-
jos, adopci6n, etc.). La inobservaci6n de la solemnidad.
bien porque la voluntad no se manifieste en la forma re-
~
querida por la ley ante un funcionario Estatal, o porque
no conste en los libros especiales que la misma exija, -
originar~ la inexistencia del acto jurídico. Esos actos
(13) .l:\OSI.t~.il VIL1..Ji.i.i-h6, Rafael, Derecho Civil Mexicano,
México, Tomo V, 1960, pág. 128,
- 13 -
se distinguen de los [Link] en que la 'inobservancia de
la torm.a en estos 6ltimos simplemente originar! su nuli-
dad relativa; en cambio en los actos jur1dicos solemnes,
la inobservancia de la solem.p,idad origina la inexisten-
cia. En nuestro derecho s6lo ciertos actos del estado civ:U
son solemnes.
•
El autor Borja Soriano Manuel (141 cita por su parte a So-
lon mis atento a la finalidad del acto al establecer la
noci6n deiacto solemne afirma que "es preciso recordar la
distinci6n que las le1es establecen entre las formalida-
des queridas solamente próbationis causa, ys,iuellas que
se requieren solemnitatis causa. Una rormalidad es pres-
crita Probationis causa cuando su s6lo fin es probar la
existencia del hecho. Es al contrario establecida solemn1
. '
tatis causa, cuando no solamente es exigida para probar
el hecho, sino porque el legislador, en raz6n de la impo!
tancia del acto, ha querido rodearlo de mayor solemnidad,
sea para hacer m~s dificil la supresi6n o suposic16n del
acto, sea por cualquier motivo".
Por lo expuesto anteriormente, concluimos que en nues 1ro
(14).- [Link] [Link]~ U:anuel, Teoria General de las Obli-
gaciones, Jlbico, Tomo I, 1953, p6g. 220. ,
- 14 -
derecho el acto del protesto no es un acto jur1d1co so-
. lemne, sino un acto jur1dico .rormal ya que si alguna de·
sus formalidades no se lleva. a cabo podria· pedirse la ni
lidad del mismo y no la inexistencia del hecho. En cuan-
to a la finalidad el protesto es un acto eminentemente
. probatorio.
Por [Link] el autor Salandra Vit~orio (15) "exprna en
el mismo- sentido que la tunci6n del protesto ea esencia!
mente probatoria del e~ercicio del derecho cam:biario 7 .
el [Link] de la promesa cambiaria conservando a
la vez el derecho contra los obligados de regreso"•
· (15) .- [Link], Vittorio,. [Link] de Derecho Mercantil,
· M~xico, 1959, pAg .. 288.
I
.-,:'
<(
- 17
Hablaremos ahora de los elementos personales que debe
contener el protesto, como uno de sus elementos que in·
tegran una .parte de este acto formal 1 por lo mismo b.a-
blaremos en primer término del tenedor legitimo, llam.a~
do también poseedor del titulo de crAdito, beneficiario,
endosatario en procuraci6n, endosatario en garantia, en·
dosatario en fideicomiso, quienes est&n facultados ~ara
levantar el protesto en contra de los librados o acept~
tes .del titulo de crédito que vienen a formar el segundo
grupo de los elementos personales del protesto.
Se hace una distinci6n en los elementos personales seg6n
sea el momento en que se considere el titulo de crédi-
to, asi el autor Francisco L6pez Goicoechea (16) mani-
fiesta que: ''El tenedor legitimo de la letra o su repr!.
sentante, si el protesto es ;:or falta de pago, o el te-
nedor material de la letra, si el protesto es por falta
de aceptaci6n 11 •
De tal foI'lll.a que el elemento personal se desglosa en t.!.
(16).- LOr~~ D~ \lvL~O~~.[Link], Francisco, Ob. Oit. pAg. 173
- 18 -
tenedor legitimo si ya existe aceptaci6n del titulo de
crédito y por otra parte s6lo es tenedor material sino
existe laaceptaci6n. En eat~ forma de distinguir los
elementos mencionados también se podrían distinguir
los seglllldos, al ser girado cuando aún no se acepta el
t1tµlo de cr&dito y aceptante cuando su obligaci6n es
cambiaria, por haber firmado el documento.
El protesto debe ser levantado a solicitud del tenedor
legitimo, tenedor material, beneficiario, endosa~ario
.en procuraci6n, endosatario en garantia, endosatario en
fideicomiso.
Por lo que corresponde a nuestra legislaci6n de titulos
y operaciones de cr,dito debemos indicar que el articu~
lo 81, exclusivamente habla del tenedor, el mencionado
ordenamiento dice a la letra:
Articulo 81: cuando alguno de los actos [Link] capÍt!
lo impone como obligatorios al teneaor de
una letra de cambio, deba efectuarse den-
tro de un plazo cuyo ~ltimo diano fuere h!
bil siguiente. Los dias inh&biles intel'ln!
dios se contarln para el c6mputo del plazo.
Ni en los t'rminos legales ni en los conve!
- 19 -
cionales se comprenderá el d!a que les si!
va de punto de partida.
Pueden ser tenedores de los títulos de crédito conforme
a nuestra Ley de Títulos y Operaciones de Crédito.
El poseedor del titulo cuando éste sea al portador ¡
son al portador dice el articulo 69 de la mencionada
Ley:
Articulo 69.- Son títulos al portador los que no estln
expedidos a :favor de pe~sona determinada,
contengan o no la cláusula "al portador".
Dicho portador podrá levantar el protesto como sucede
en el cheque dado que la letra de cambio y el pagar' no
pueden ser al portador.
El poseedor del titulo de crédito puede identificarse
cuando son nominativos, la Ley lo menciona en el:
Articulo 23.- Son títulos nominativos los expedidos a f!
vor de una persona cuyo nombre se consig~a
en el texto mismo del documento.
En esta forma el tenedor que levante el protesto, es
quien se encuentre mencionado en el titulo de cr&dit.o, en.
- ªº -
esta forma la continuidad de los endosos permite siempre
saber quien es el tenedor legitimo.
Articulo ~8.- Es propietario de un titulo nominativo la
persona en cuyo favor se expida conforme
al articulo 2:3, mientras no haya algún e!
doso.
El tenedor de un titulo nominativo en que
hubiere endosos, se considerar& propieta-
rio del titulo, siempre que just-ifique su
derecho mediante una serie no interrumpi-
da de aquellos.
La constancia que ponga el juez en el titu
lo, conforme al articulo 28, se tendr~ co-
mo endoso para los efectos del párrato an-
terior •
•
Y aún cuando no conste el endoso en el titul<> mismo~ se
debe solicitar al juez, como lo menciona el artículo 28, •
que lo cita el articulo 5a antes transcrito, asimani-
fiesta este tipo de endoso el:
Articulo 28.- El que justifique que un titulo nomiria:tivo
negociable le ha sido transmitido por me-
- 21 -
dio distinto del endoso, puede exigir que
el juez, en la v1a de ju.risdicci6n volunt!
ria, haga constar la transmiei6n en el do-
cumento mismo o en lahoja adherida a 61.
La firma del juez deberá ser legalizada.
Tambi'n hemos hablado que deben levantar el protesto el
endosatario en procuraci6n, como lo menciona el:
Articulo 35.- El endoso que contenga las clf1ususlas "en
procuro.c16n", "al cobro", u otra equiva-
lente, no. transfiere lapropiedad; pero da
facultal al endosatario para presentar do-
cumento a la aceptaci6n para cobrarlo jud!_
cial o extrajudicialmente, para endosarlo
en procuraci6n y para proteetarlo en su ª!
so. El endosatario tendrá todos los dere-
chos y obligaciones de un mandatario. El
mandato contenido en el endoso no termina
con l~~muerte o incapacidad del endosante
~ su revocaci6n no surte efectoE respecto
de tercero sino desde que el endoso se can-
cela conforme al articulo 41.
En el caso de este articulo, los obligados
s6lo podrlm. oponer al tenedor del titulo
- 22 -
las excepciones que tendrian contra el end~
santa.
Sobre todo quien es endosatario en procuraci6n, es un L!.
cenciado en Derecho que tiene responsabilidad frente, al
endosante y por lo mismo debe conservar todas las accio-
nes que se deriven del titulo de cr6dito.
El endosatario en garantia, tiene a la vez, obl1gaci6n
del protesto, asi el,
.Articulo 36.- El endoso con las cl&usulae "en garantia",
"en prenda", u otra equivalente, atribuye
al endosatario todos loe derechos 1 ob1ig!,
ciones de un acreedor prandario reepecto
del título endosado y los derechos a ~l
inherentes, comprendiendo las facultades
que confiere el endoso en procuraci6n.
En el caso de este articulo, los obligados
no podrtm oponer al endosatario las excep-
ciones personales que tengan contra el en-
dosante.
cuando la prenda se realice en los términos
de la sección 6a. del capitulo IV. titulo.
- 2~ -
II de esta ley, lo certificarlm as! en el
documento, el corredor o los comerciantes
que intervengan en la venta, y llenado ese
requisito, el acreedor endosará en propie-
dad el titulo, pudiendo insertar la cllusu.-
la 11 sin responsabilidad".
Por 6ltimo mencionaremos al endosatario en fideicomiso,
quien también tiene obligación de realizar el protesto
dado que .es materia del fideicomiso cualquier objeto o
derecho que se encuentre dentro de la ley, de tal forma
. que el articulo }54, dice: "el fideicomiso cuyo objeto
recaiga en bienes muebles surtirá efectos contra terce-
ro desde la fecha en que se cumplan los requisitos si-
guientes fracción II.- Si se tratare de un titulo nomi-
nativo, desde que ~ste se endoso a la institución tidu-
ciari-a y se haga constar en los registros del emisor,
en su caso.
Por lo mismo citado, la instituei6n fiduciaria deber~
realizar [Link] encomendada por el fideieomitente a fa- ·
vor del fideicomisario, conservando todos los derechos
que contengan los titulos de crédito y por eso debe rea-
lizar el protesto.
- 24 -
En' segundo t~rmino encontramos al sujeto llamado girado•
librado, aceptante, los domiciliarios y recomentarios,
quienes son contra los que se levanta el protesto ya sea
por falta de aceptaci6n, o por falta de pago, al efecto
,,
mencionaremos algunos articulso de nuestra legislaci6n
vigente.
Articulo 143.- El protesto por falta de aceptaci6n debe
levantarse contra el girado y los reco-
mendatarioe, en el lugar y direcci6n se-
ñalados para la aceptación, y si la letra
no contiene designación de lugar, en el
domicilio o en la residencia de aquellos •.
El protesto por falta de paso debe levan-
taree contra las personas y en los lu~ares
y direcciones que indica el artículo 126.
Si la [Link] contra la que haya de levll!!
tarse el protesto no se encuentra presen-
te, la diligenci9 se entenderá con sus de-
pendientes, [Link] o criados9 o con
alg6n vecino.
cuando no se conozca el domicilio o· la re-
sidencia de la persona contra la cual debe
- 25 -
levantarse el protesto, éste puede practic&!:
[Link] la direcci6n que elija el notario, el
corredor o la autoridad política que lo le-
vanten.
Artículo 144 El protesto por !alta de aceptaci6n debe le-·
vantarse dentro de los dos dias h!biles que
sigan al de la presentaci6n; pero siempre
antes de la fecha del vencimiento.
El protesto por talta de pago debe levantar-
se dentro de los dos dias h&biles que sigsi
al del vencimiento.
El protesto por !alta de pago de las letras
a la vista debe levantarse el dia de su pre-
sentaci6n, o dentro de los dos días h~biles
siguientes.
Articulo 8~ !l girador puede señalar para el pago el do-
micilio o la residencia de un tercero, en el
mismo lugar del·domicilio del girado, o en
otro lugar. Si la letra no contiene la in-
dicaci6n de que el pago ser& hecho por el
girado mismo en el domicilio o en la reside~
cia del tercero designado en ella, se enten-
... 26 -
derl que ~l pago serl hecho por éste Últi-
mo quien en ese caso tendrA el car&cter de
simple domiciliatario.
También puede el girador señalar su domic!
lio o residente para que la letra sea pag!
da, aún cuando los mismos se encúentren en
lugar diverso de aquel en que tiene los S!
yos el girado.
Dentro de los elementoepersonales tB.lllbi6n intervienen
el notario, el corredor público y la primera autoridad
poli tic a.
Por su parte la Ley del Notariado para el Distrito y Te-
rritorios Federales, publicada en el Diario Oficial el
23 de febrero de 1946, establece en su articulo 60 que
los notarios deberlm de levantar los protestos de docu-
mentos mercantiles en actas notariales.
El articulo 58 de la Ley del Notario entiende como acta
notarial al instrumento [Link] que el notario asienta
en protocolo parahacer constar un hecho ~uridico y que
tiene la firma y el sello del notario.
El corredor público es el auxiliar de los comerciantes Y·
-~-
en general del [Link] porque con su tunci6n se ajustan
1 otorgan los contratos mercantiles y son operaciones de
cambio la de titulos de crédito públicas, nacionales o
extranjeros, si la circulaci6n de estos últimos estuvie-
re permitido en la República, letras de cambio, pagarés,
etc., de tal forma que comprendel el protesto, es necea!
rio señalar que la funci6n del· corredor p~blico,
-
es suma
mente econ6mica y r!pida por lo mismo siempre son prefe-
ridos por los [Link] o por los demás sujetos para
realizar el protesto.
La primera autoridad política que puede realizar el pro•
testo, deber1a derogarse dicho precepto dado que pienso
que ninguna autoridad politica en primer plano saldría
a realizar un protesto y por lo mismo [Link] ea vi-
gente pero no positiva.
~érmino para levantar el protesto.
Nos referimos en primer lugar, a los protestos por falta
de aceptaci6n. Debe aclararse en principio que en nues-
tra Ley no existen plazos fijos para su levantamiento,
sino que dependen de los términos de presentaci6n para
la aceptaci6n. En efecto, el articulo 142 menciona que
el protesto por talta de aceptaci6n debe. de levantarse
- 28 -
dentro de los dos días b.§.biles que sigan al de la pre-
s entac i6n, pero siempre antes de la techa de vencimien-
to.
Por lo que se refiere a las clases de presentaci6n que
existe en nuestra ley tomdremos par~e del pensamiento
del autor, Felipe de J. Tena (17). Este au~or nos indi~
ca que existen tres clases de presentaci6n: Obligatoria,
Potestativa 1 Prohibida. La presentaci6n es obligatoria
en el caso de las letras giradas a cierto tiempo vista,
debiendo presentarse para su aceptaci6n dentro de los
seis meses que sigan ala !echa de su expedici6n, pudiea,
do cualquiera de los obligados reducir el plazo consig~
n'ndolo asi en la letra (artículo 93). SerA potestativa
cuando se trate de letras giradas a cierto tiempo de su
fecha o a su. dia fijo, [Link] el tenedor oe la miema
presentarla a mls tardar el Último dia [Link] anterior
al vencimiento. As! lo establece el articulo 94, facul-
tando ·además al girador para convertir la presentaci6n
en obligatoria señalando un plazo determinado en la le-
tra.
(l?).- '.éJ!Ol.u, Felipe de J. Ob. Cit. pág. 252.
- 29 -
La ley de [Link] acepta que puede incluirse en
la letra una cláusula prohibitiva de lapresentaci6n, P!
ro no definitiva, sino [Link] temporal. Asi lo est!
blece el articulo 94 cuando nos dice que el girador pue
de prohibir la presentaci6n antes de una época determi-
nada, consignándolo as! en laletra.
Por lo que respecta a los plazos para los protestos por
falta de pago, el articulo 144 señala que deberlm de l!
vantarse dentro de los dos dias h&biles que sigat Tª -
sea a la"presen.taci6n para la aceptación o que sigan al
d1a del vencimiento del titulo. A través de una interp!
laci6n l6gica debemos asentar que en el supuesto de que
.el primer dia después de la presentaci6n (protestos por
falta de aceptaci6n), o del primero después del venci-
miento (protestos por !alta de pago) fuera inhábil no
contará para computar el término de dos d1as. El probl!
ma surge del texto del articulo 81 de lamisma Ley de T!
tulos y Operaciones de Créditot que señala que cuando
los actos que ~ate capitlllo impone como obligatorios al
tenedor de una letra de cambio, debe efectuarse dentro de.
un· plazo cuyo último dia fuere inhábil, el término se e!!_
tender& prorrogad.o hasta el primer día [Link] siguiente.
Loa dias inhábiles intermedios se contarlm para el c6mp~
to del plazo.
- ;o -
Indudablemente que el primer día posterior al del venc!
miento o al de lapresentación para la aceptación es un
dia intermedio dentro del plazo de dos, fijado por la
ley para que se levante el protesto; fundándonos en el
articulo 81 solamente quedaría prorrogado el plazo en -
caso de que el último día fuera [Link], no así cuando
lo tuera el intermedio.
Pensamos que ante las dos soluciones expuestas la corre~
ta es la del articulo 144 y que el artículo 81 es apli-
cable cuando es inhAbil el último día del plazo.
En cuanto a los días inlÍ6biles citaremos el C6digo de O~
mercio que indica en sus artículos.
Articulo 10ó3 Las actuaciones judiciales han de practi-
carse en días y horas hbbíles, bajo pena
de nulidad •
.Articulo 1004 Son días hábiles todos los del a1,o, menos
los que como festivos seual~ la ley de 14
de diciembre cte 1874 y los domingos. Se .
enti:::ttden horas h~biles las que median
desde la salida hasta lapuesta del sol.
La Ley del Notariado no contiene disposiciones expresas
por lo que se refiete a las horas en que deben de ac-
tuar los notarios; pero interpretando a contrario sensu
la primera !racci6n del articulo 5 y articulo 89.
- 31 -
.Articulo 5 El notario puede excusarse de actuar: l.- En
dias festivos o en horas que no sean de ofi-
cina, salvo que se trate de testamento u
otro caso de .ruerz.a ma,yor inaplazable".
Articulo 89 La oficina de los notarios se denominará
"Notaría Número 11
estar! abierta por lo
menos siete horas diarias.
Por otra parte no deja de ser interesante el problema
que se presenta con respecto al tiempo del protesto cull!l
do existe un caso de fuerza mayor, mejor dicho, cuando
el protesto no es levantado debido a un caso d~ fuerza
mayor.
El articulo 164 establece que los t~rminos de que depe!:_
de la caducidad de la acci6n cambiaria no se. suspende
[Link] en caso de fuerza ma¡pr, y nunca se interrumpe.
Hay que [Link] entre la fuerza mayor objetiVa de la
fuerza mayor subjetiva. En cuanto a [Link], debe de
servir como base a un aplazamiento de la obligaci6n de
levantar el protesto. El artículo lb4 se refiere simple-
mente a la !uerza mayor, cabiendo lapregunta si quedan
incluidos dentro de ello tanto la objetiva (inundaci6n,
corte de caminos, accidente ferroviario, [Link], etc)
- ;2 ..
Como la subjetiva (enfermedad. accidente personal, etc.).
Parece justo, tener presente los intereses de los oblig!
dos en via de regreso y porlo tanto restringir los casos
de ruer~a mayor a los de fuerza mayor objetiva.
Mencionando al autor Borja Soriano Manuel (18) debe~oa
entender que la fuerza mayor debe de ir acompañ[Link] de ª!
tos elementos; "la generalidad 1 laimposibilidad absolu-
ta y definitiva, siendo un obstlculo imprevisible, gene-
ral, "nosotros consideramos que conserva sus derechos en
,1a de regreso porque con [Link] jurídica de ~ue nadie
est' obligado a lo imposible.
Lugar del Protesto.
El protesto, como acto aut~ntico de requerimiento de de-
terminadas prestaciones, debe de llevarse a cabo en loe
lugares indicados para la prestaci6n del titulo, para la.
aceptaci6n o para el pago.
El protesto debe levantarse en el lug~r señalado en el
documento 1 a falta de este requisito en el domic:[Link] de
los posibles aceptantes o pagadores del titulo de cr6d~
1 (18) ... :[Link]& Su.lí.[Link]»ú, Manuel, Ob. Citada Plg. 108.
l
1
lf
to.
Si tienen varios domicilios el que escoja el tenedor del
titulo.
1.- Si la letra de cambio no tiene la designación del l~
gar donde deba dé' efectuarse la aceptaci6n o el pago, se
tendrli como lugar para levantar el protesto: a).- El do-
micilio o residencia del girado y de los recomendatarios
en caso de aceptaci6n, y b).- [Link] del girado, .
aceptante, recomendatario, o domiciliatario e~ los bubie
re en el caso de protesto por falta de pago. 11.- Cuando
no se conozca el domicilio o laresidencia de la persona
contra la cual debe levantarse el protesto, este puede
practicarse en la direcci6n que elija el notario, el co-
rredor o la primera autoridad política que lo .levante.
Esta clase de protestos han sido llamados por la doctri-
na, "protestos al viento".
El acta de Protesto.
~l protesto deber& hacerse constar en la letra misma o en
hoja adherida a ella. Además. el notario, corredor o aut,2.
ridad que la practiquen levantarin acta del mismo con los
siguientes requisitos: (articulo 148).
- 34 -
a).- La reproducci6n literal de la letra con su aeepta-
ci6n, endosos, avales y cuanto en ella conste.
Bonelli, Gustavo (19) indica: ''Esta tormalidad del aeta
1
tiene como principal finalidad la identificaci6n de la
letra presentada con la letra protestada.
Se presenta aqui el problema de la validez del protesto
[Link] según acta que no contenga la reproducc16n
literal de la letra. Creemos que la soluci6n de estos C!
sos quedará al arbitrio del juez, quien deber& tomar en
cuenta la finalidad de este requisito; esto es, que si
·a pesar de que no se transcriba literalmente la letra en
el aeta, se identifica plenamente lapresentada con la
protestada el protesto será válido; por el contrario, di
' . -
cho protesto será nulo sino se puede llavar a cabo tal
identi!ic aci6n. 11
En nuestra ley existe un caso en el q~e no puede hacerse
la reproducci6n de laletra: el protesto de las letras
extraviadas. Para estos casos establece un procedimien-
to que presenta dos fases: la.- La que tiene por objeto
el decreto de cancelaei6n provisional del titulo• T . - ,
(19) .- ~.w.r..[Link],
Gustavo, Oommentario al Codice di Collllller
cio, Milán, Vol. III, 1914, p!g. 484. .- ,
- 35 -
2a.- La que tiene por finalidad decidir la controversia
entre el que se opone a lacancelaci6n y el que la obtu-
. .
vo. Tena Felipe de J. (20) llama al primer periodo pro-
. [Link] de cancelación y al segundo Juicio de oposi-
ci6n. En todo caso, el que obtuvo la cancelaci6n de la
letra extraviada deberá realizar todas las acciones y
practicar todas las diligencias necesarias para la con-
servaci6n de los derechos derivados del documento, siea
do la principal de éstas, el levantamiento del protesto.
(articulo 60 Ley de Títulos y Operaciones de Crédito).
Las acciones necesarias se refieren al procedimiento de
cancelaci6n, por medio del cual el desposeído de un tí-
tulo de cr6dito ya sea que lo pierda, se [Link] o bien
sea destruido total o parcialmentet pueóe obtener la re-
posici6n del mism? y en ocasiones por su vencimiento ha!
ta el pago del titulo.
El requerimiento al obligado para aceptar o pagar [Link]-
tra haciendo constar si estuvo o no presente quien debi6
aceptarla o pagada. Por lo que se refiere a este requi-
sito, creemos que se hizo bien en no seualar el nombre
(20).- [Link]~A, Felipe de J. o~. Cit. pág. 193.
- 36 -
del requeridot ya que en realidad, lapresencia o ausen-
cia de la persona obligada a aceptar o pagar la letra,
as! como el hecho que encontrlmdose presente haya orde-
n&do decir que estaba ausente, no es impedimento para que
se lleve a cabo el acto de protesto.
Es importante que el corredor público al [Link] el -
•
protesto asiente el objeto del requerimiento, pues es pr!
ciso que quede determinado si el portador de la letra ex!
gía la. e.ceptaci6n o el pago. El objeto podrá quedar impl!,
citamente asentado si el corredor público o quien levante
el protesto, después de declarar que se ha presentado la
letra al girado, sin decir con qu~ fin~ agrega que se ha
rehusado a la aceptaci6n o bien al pago.
Por otra parte es necesario asentar en el protesto la ne-
gativa para aceptarla o pagarla, sin embargo el ator Ga-
rrigues Joaquín (21) manifiesta que: " No existe un.a
obligación para contestar al requerimiento hecho por el
encargado de practicar el protesto".
La fir~a de la persona con quien se entiende la diligen-
cia, o la expresión de su imposibilidad o resistencia,
(21) GJU\.L\[Link].::i, Joaquin,
- 3? -
si la hubiere. Nuesti::-a ley [Link] suprimir tal requis!,
to, ya que no vemos cuál sea su finalidad, ya que el h!
cho de q,ue firmo o no la persona con q11ien se entienda
la diligencia, no modifica la sustancia del acto, ni sus
efectos.
La expresi6n del lugar, !echa y hora en que se practica
el protesto ~ la firma de quien lo autoriza.
Por lo que se refiere a la e:xpresi6n del lugar, es de
gran importancia para la validez del protesto, ya que si
no se levanta en los lugares exigidos, podrá alegarse la
nulidad de la diligencia y la p~rdida a la vez, de los d!
rechos cambiarios en via de regreso. De igual importancia
es la anotaci6n de la fecha y labora en que se levant6;
se entiende por la primera el dia, mes y año en que se
formaliza el acto. La hora tiene también trascendencia en
el levantamiento, ya que es importante la certificaci6n de
q~e la diligencia fué llevada a cabo en hora h~bil.
Tradicionalmente se han considerado dos principales clases
de protesto por !alta de aceptaci6n y por fc1lta de pago,
quedando incluido dentro de 6sta últillla·clase, los pro-
testos por causa de quiebra. Algunas legislaciones regulan
[Link]~n los protestos de mejor seguridad y el de garantia
- 38 -
o sea, por denegaci6n de dep6sito (22).
Langle y 'Rubio Emilio (23) tomando en consideraci6n la
necesidad del [Link] del protesto. los divide en
obligatorios y voluntarios. Entre los primeros incluye
los protestos levantados por !alta de aceptaci6n, por -
falta de pago, los levantados en relaci6n con letras que
contengan indicaciones :r los qe las letras domiciliadas.
Para el autor citado todos los dem~s protestos son volll!!
tarios.
Nuestro ordenamiento solo considera tres clases de prote!
tos~ por falta de aceptaci6n, por falta de pago :r por C&J!.
sa de quiebra.
Esta clase de protesto, :r el que se levanta por falta de
pago, son los más comunes en la práctica [Link]. Co-
menzaremos su antüisl.s aclarando que no [Link] correspon-
den a aquellos casos en que se levantan cuando se niega
la aceptaci6n por el girado, sino q~e ~ambi~n d..nclu:re
los casos de aceptaci6n condicionada y el de imposible -
(22).- c6digo de comercio Español de 1885.
(23).- I,AN<.[Link] "f. R'i.J.B~µ Emilio, Ob. Cit. pág. 3??•
- ~9 -
localizaci6n del girado para que acepte la letra.
El protesto por falta de aceptaci6n se deberl levantar
cuando se niegue la aceptaci6n y tambi6n cuando se cond!
cione, se limite, se altere o se modi!ique en cualquier
otra forma la orden del girador. En ~recto, Tena Felipe
de J. (24) afirma que 11
el contenido de la aceptaci6n del
girado a de .corresponder a la invitaci6n en orden que del
girador ha recibido y, por lo tanto, si condiéiona, o l!
mita, o de cualquier otro modo altera o modifica el tene·-
dor de la orden, en realidad ha habido de su parte una 11!!,
gativa de aceptaci6n, dando lugar con ella al surgi~iento
de la acci6n regresiva en favor del tenedor, de acuerdo
con lo que prescribe el artícdo 150".
Sin embargo, este principio, no es absoluto en nuestra -
ley, ya que en el articulo 99 se contempla dos clase de
aceptaci6n. La que se limita a menor [Link] el impoi•te
de la letra y la ecmetida a cualquier modalidad. Por lo
que se refiere a la primera. la aceptaci6n es perfecta-
mente válida por la cantid1..1d aceptada, debiéndose protes
tar por el resto. En cuanto a
'
la.s~gunda, el aceptante
-
queda obligado en los t~rminos de su aceptaci6n, pero se
considera negada la aceptación ¡ el tenedor puede prote!
(24) .- :i.'J!AÜA., Felipe de J. Ob. Cit. phg. 254.
- 40 -
tar por el importe integro de la letra y ejercitar
.
ci6n de regreso.
s~ ac
-
En el C6digo de Comercio Italiano de 1882 se distinguía
entre falta de aceptaci6n y negaci6n de la misma. Consi-
deraba que existia falta cuando no hub~ere sido posible
encontrar al girado para obtener la declaraci6n de acea
taci6n o no aceptaci6n d& la letra, asimismo, cuando se
condicionaba o se limitaba la aceptaci6n y ésta no fue-
ra relativa a la suma. Se consideraba negativa cuando
el girado al ser interpelado, rehusa aceptar o aceptaba
por una suma menor (articulas 266 y ?6? C6digo de Comer-
cio Italiano).
En la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito, como en
los C6digos anteriores, no se alude a esta d]ferencia.
Señala únicamente que las letras deberán ser protestadas
por falta de aceptaci6n, debiéndose entender incluidos
los casos en que se niegue (articulo 139 Ley de Titules
¡Operaciones de Crédito).
Por lo que se refiere al tiempo hábil para levantar el
protesto por falta de aceptaci6n, el articulo 144 de la
Le~ de Títulos y Operaciones de Crédito, señala el de dos
dias hábiles siguienes a la presentaci6n de la letra, pe-
ro siempre antes del vencimiento.
- 41 -
Una vez analizado el protesto por falta de aceptaci6n
en la Le¡ de Titulos y Operaciones de Cr~dito trataremos
de clasi!icarlo dentro de la división dada por Langle y
Rubio, es decir, si se trata de .un protesto obligatorio
o voluntario.
En la Ley de Títulos 1 Operaciones de Cr6dito la obliga-
toriedad de los protestos por !alta de aceptaci6n depen-
de de la obligatoriedad de la presentación para la acep-
taci6n, y ésta como ya vimos puede ser obligatoria, po-
testativa 1 en cierta forma prohibida seg6n la clase de
letra y la voluntad del girador. Si la letra ha sido gi-
rada a cierto tiempo yista la presentación a la acepta- ·
ci6n ser6 obligatoria y con ella el protesto. Pero si la
letra fu~ girada a día fijo o a. cierto plazo de su fecha
la presentación y el protesto serán voluntarios; aún en
estos dos últimos casos serán obligatorios, cuando el g~
rador baya senalado en la letra misma, un plazo para que
sea presentada para la aceptaci6n Cervantes Ahumada Raúl
( 25) indica que si las letras "son pagaderas a dia fijo
o a cierto plazo techa, su presentaci6n para la acepta-
ci6n ser& potestativa, en el sentido de que podr6 hacer-
se hasta el d!a hábil anterior al vencimiento. Si las l!
- 42 -
tras no hubieran sido presentadas para su aceptación, la
letra s6lo podrá protestarse por falta de pago, como si
se tratara de una letra a la vista".
La prohibición de presentar a la aceptación una letra se
deriva del articulo 94 de la Ley de Títulos y Operacio-
nes de Crádito al indicar que el girador puede prohibir
la presentación antes de una época determinada consignAa,
dolo asi en la letra. Debemos advertir que esta prohibi-
ción puede ser temporal pero nunca definitiva.
Para terminar con el estudio de los protestos por !alta
de aceptación, s6lo nos falta agregar que si han sido
llevados a cabo, el tenedor de la letra quedará exonera-
do de levantarlos por falta de pago (articulo 145 de la
Ley de Títulos y Operaciones de Cr6dito). Lo anterior
nos parece 16gico, ya que ambos protestos tienen la mis-
ma finalidad por lo que se refiere a la acci6n cambiaria
de regreso: el pago. {26)
El protesto por falta de pago ee deber& levantar en los
casos de negativa expresa, o de imposibilidad de reque-
(26).- ~aV~I, Hwnberto, Ob. Cit. pág. 237 •.
- 43 -
rir el pago al gire o o al aceptante. En los casos de P!
go parcial, el protesto se lev1;[Link]á por la parte no pa-
gada. Al contrario de lo que sucede en los protestos pór
falta de aceptaci6n, en los que el tenedor del titulo -
puede dejar de levantar el protesto sin sufrir demérito
en su acci6n de regreso (excepto cuando hay obligación
de presentación para la aceptación), los protestos por
falta de pago son condición sine quanon para el ejerci-
cio de la acción camuiaria de regreso. Efectivamente,
el tenedor de la letra no puede dejar de levantar el pr~
testo dentro del término preciso de los dias hábiles si-
guientes al vencimiento, bajo la1•pena de no poder [Link]!_
tar su acci6n cambiaria regresiva. Solo existe una excea
ci6n a este principio: el señalado por el articulo 145
de la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito, que disp.2.
ne qll.e los protestos por falta de aceptaci6n dispensan
de la preeentaci6n para el pago, y de los protestos por
falta de pago.
Por lo que respecta al plazo que debe ser levantado el
protesto por falta de pago, el articulo 144 de la Ley de
Titulos y Operaciones de Cr~dito, establece que será el
de dos dias hábiles que sigan al vencimiento de la letra.
- 44 -
Supino de Semo (27) señala las diferencias entr.e los pra
tastos por falta de aceptaci6n y los protestos por fal-
ta de pago; por !alta de aceptaci6n son en cierta forma
potestativos para el poseedor de la letra de cambio pues
puede omitirlos sin que resulte perjudicado su derecho
de reclamar el pago al. vencimiento (en nuestro ordena-
miento exceptuando las letra.a cuyas pre'sentaci6n a la
aceptaci6n es obligatoria por la naturaleza de la letra,
o por voluntad del girador). El protesto por falta de -
pago es siempre obligatorio, de modo que su falta cie-
rra el camino para el ejercicio de la acci6n de regreso.
· Además, mientras para el protesto por !a:Lta de aceptaci6n
no hay t~rminos precises y puede levantarlos el poseedor
cuando pueda, siempre que sea antes del vencimiento, el
protesto por falta de pago debe levantarse en el término
.fijado por la Ley.
Estos protestos constituyen una especie de los protestos
(27) .- SUrlJ.1V-iJA ~.i:.i.;v, Derecho Mercantil, Madrid, pág.
388.
(28).- .::il;)[Link].l.u.J., Tulio, Ob. Cit. pág. 561 •
..[Link]..:.i. •t1.,.Jn1..i.;[Link].C:. [Link] "'""!:U..i.~, Ob. Cit. pág. 342.
JÁ~u~l, Ernesto 7 Ob, Cit. ~ág. 116.
1 f 'i
- 45 -
por falta de pago. En efecto, la regla de que los protes-
tos por falta de pago deberán llevarse a cabo dentro de
los dos d!as h!biles siguientes al vencimiento de la le-
tra, sufre una modificaci6n cuando el aceptante o el gir!
dor son declarados en estado de quiebra o concurso (art!-·
culo 14? de la Ley de· Títulos y Operaciónes de Cr4dito).
Garri~ues Joaquín (29), funda la existencia de estos pro-
testos en una falta de seguridad del pago de la letra a
su vencimiento. No deben confundirse, nos dice el autor
citado, con los protestos de mejor seguridad, pues exis-
ten claras diferencias entre unos y otros.
En primer lugar, en los protestos de mejor seguridad la
inseguridad se debe al hecho de haber dejado de pagar.
otras letras el girado; en los por causa de quiebra, se
funda en la declaraci6n de ese [Link]!dico o de con-
curso. En segundo lugar, el pro~esto por causa de quie-
bra no se limita, como en el de mejor seguridad, a facu!
tar al portador para que reclame la aceptaci6n al girado,·
sino para ejercitar la acci6n cambiarla regresiva (30)
(29)~· GARRIGUEZ, Joaquin, Ob. Cit. pág. 526.
(30).- Debemos de advertir, que en la Ley de Títulos y
Operaciones de Crédito no se conocen los protestos
de mejor seguridad a los que se refiere Garrigues
al comentar el C6digo de Comercio Español.
- 46 -
No deja de ser irregular el hecho de q~e sea levantado un
protesto por !alta de pago antes de qua este sea exigible
y haya sido negado. Todavia menos clara resulta que por
tal motivo, se produzca una fulminante exigibilidad del
crédito en cuanto a los obligados de regreso, Etjenos a la
insolvencia del deudor directo, en caso de que exista.
.
La explicaci6n de estos dos import~tes efectos se tundan.
en las disposiciones de la Ley de Quiebras 1 Suspens:f6n de
Pagos: 1.- Que una vez declarada la quiebra;- se tienen
por vencidas las obligaciones del quebrado (f'racc16n I
del articulo 128 de la Ley de Quiebras. y Suspensi6n de P!
gos) 1, por el vencimiento tija~o en [Link], queda reem~
plazado por el vencimiento general, que en la quiebra ope-
ra ipso iure: 2.- El quebrado queda inhabilitado legalaen-'
te para administrar sus bienes (articulo 172 de la Ile7 de
Quiebras y Suspensi6n de Pagos) y as1, aunque quisiera
realizar el pago, no podria, y si lo hiciera seria inefi-
caz frente a la masa (;l) ..
Langle y Rubio C:~2) opina que estas son razones de peso,· _
(31) .- LANGLE Y RUBIO, Emilio, Ob. Oit. p&g. 3'78•
(;2).- lulli\.JJ.¡.QÍ :X. .!.\U.b..1.u, Emilio, Ob. Cit. pllg. 379.
- 47 -
pero duda que esté [Link] justificado por ellas tan
profunda alteraci6n en específica doctrina cambiaria,
ante un principio genérico. Agrega este autor, que 11 qu·i-
zh fuese mlls 16gico proporcionar al poseedor del titulo
alguna gar81ltia. Y desde luego, no anticipar la acci6n
contra los coobligados".
En contra de este autor, pensamos ~ue la exigibilidad
del crt!dito a los obligados de regreso se encuentr;. ple-
namente justificada. ·En primer lugar por las disposicio-
nes relativas de la !Ay de ~uiebras y Suspensi6n de Pa-
gos. 'Ell segundo, porque asís~ trata de reintegrar la.
confianza en el titulo, desmedrada por causa de la quie- ·
bra del girado_(,3).
contrariamente a lo prescrito por el articulo 14? de la
Ley de Títulos 1 Operaciones de CrMito, tanto la Ley
Uniforme de Gillebra con la Nueva !Ay Cambiaria Italiana
(34), consideran que el levanta¡aiento del protesto en
loe casos de declaración de quie·bra del girado o del
aceptante es innecesario. ~l tenedor del titulo única-
(33).~ ~~A, Felipe de J., Ob. Cit. p~g. 297.
('4).- Ley Uniforme de Ginebra, articulo 44.
, Nueva Ley Italiana articulo 51.
- 48 -
mente necesita presentar el auto declaratorio de quiebra
para ejercitar sus acciones, y entre estas, su acci6n CI!,
biaria en via de regreso. De la misma opini6n es Tena Fe-
lipe de J. (35), cuando nos dice que en esto:s casos el
protesto seria superflúo, puesto que el girado, désde el
.momento de la declaraci6n queda imposibilitado parahacer
pago alguno. Debemos hacer notar que el Pro1ecto de C6di-
go de Comercio de 1954- tom6 en cuenta estas consideracio-
nes aprobando en el articulo 5b5 que "en caso de quiebra,
suspensi6n de pagos o [Link] del girado, antes del VI!
cimiento de la letra, se tendrá ésta por vencida 1 el te-
.nedor podrá e\jercitar las acciones correspondientes". Ell
consecuencia, no se exige· en estos casos el protesto por
falta de pago.
(35) .~ TENAt Felipe de J. Ob. Cit. p§g. 294~ ·
': ',
u .L (J J.Ü
- 51 -
Los efectos del acto del protesto se desprenden de cuanto
hemos dicho. Sin embargo, trataremos de presentar un cua-
dro mlls completo por lo que a ellos se requiere •
. Tanto los protestos por falta de aceptaci6n como los pro-
testos por falta de pago, facultan' al poseedor de la letra
de cambio a exigir del girador o de cualquier [Link] y
sus avales: a).- El importe de la letra de cambio, b) .-
los intereses moratorios al tipo legal, desde ei dia del
vencimiento, e)~- El premio de cambio entre la plaza en
que debia haberse pagado y en la que realmente se hace
efectiva, más los gastos de situaci6n y, d).- Los gastos
del protesto 1 los demás gastos legítimos (articulo 152
de la Ley de Titulos 1 Operaciones de Cr,dito).
Quien soporta momentfuieamente los gastos del protesto es
el tenedor de la letra no aceptada o no pagad~; pero si
ese protesto se hizo dentro del término hábil vista la n!
gativa d61 jurado, el tenedor adquiere el derecho para r!
clamar su importe ya que ha observado todas la condiciones
del contrato cambiario. Esto último se desprende de un
principio general de derecho: el que causa un daño a otro,
queda obligado a indemnizarlo en la medida que lo causo.
- 52 -
De aqui que los gastos, danos y perjuicios derivados de
la no aceptación o del inpago de la letra de cambio, vi!
nen, en definitiva, a ser a cargo de quien di6 lugar a
ellos, y siendo en este caso el girador el obligado, a
él deberán exigirsele en último término.
Tena Felipe de J. (36) observa, que en México no siempre
el regreso por falta de aceptación ha tenido como objeto
el pago. "Nuestro C6digo de [Link] de 1890, como los
que le antecedieron, le reconocían al tenedor una acci6n
oe regreso que tenia por objeto no el pago, sino el
afianzamiento de la letra, cuando el girado habia rehusa-
do a aceptarla. La Ley Uniforme de Ginebra, seguida por
la Ley de T!túlos y Operaciones de Crédito, borr6 esa ac-
ción, para darle en c<:II!lbio al tenedor la de exigir el pa-
go por falta de aceptaci6n. Innovaci6n feliz que pretende
reintegrar en la medida de lo posible la confianza en el
titulo, ya desmedrada por no haber hecho el girad.o honor
a lafirma del girador, quitañdo a ~ste el beneficio del
plazo, consentido talvez por el tomador y adquirentes su
cesivos justamente ~n vista de laseguridad ofrecida".
(36).- '.l!.rla•~, Felipe de J. Ob. Cit. p!g. 296.
Los coobligados de la letra de cambio adem6.s de la obl!.
gaci6n de pagar, tienen el derecho de hacerlo. En etec-
to, el girador y los endosantea pueden presentar~e a P!
gar el importe de la letra y sus accesorios, adquirien-
do a su vez 1 en el caso de los endosantes el derecho óe
exigir el reembolso a los obligados anteriores (articulo
15? de la Ley de Titulos y Operaciones de Crédito).
Prescindiendo del girado (3?), el poseedor de la letra
podrá ejercitar su acci6n cambiaria de regreso contra el
girador o cualquier endosante indistintamente. Estos úl-
timos se encuentran obligados en virtud de que ha.o. hecho
circular el título bajo la promesa de que a su µresenta-·
ci6n. seria aceptado y en su caso pagado. Si falta la ace~
taci6n o el pago, previo el protesto de la letra, surge
la acci6n [Link] de regreso que tiene como finalidad
el pago. [Link] Joaquin (38) indica que si ia letra
no ha sido aceptada puede suponerse que el girado tampoco
estar! dispuesto a pagarla a su vencimiento. La Ley Uni-
forme de Ginebra adopt6 este criterio del Derecho Ingles
.(3?).- u.d.L.a, Rodrigo, Derecho Mercantil, Madrid, 1950,
p!g. 585.
(38).- [Link].íü..ii;o, Joaquint Ob. Cit. pág. 556;
- 54 -
1 del Derecho Norteameric&no estableciendo que el port!
dor a quien se le ha negado la aeeptaci6n de la letra
tiene derecho a exigir de los obligados regresivos el
reembolso de la letra de cambio como sino hubiera sido
pagada, es decir, ha .tallado la promesa del girador re-
novada por los endosantes de que la letra seria acepta-
da.
En el Derecho Cambiario, el rigor de los plazos tiene
una importancia especial!sima en la acci6n c'ambiaria y ·
principalmente en la acc16n de regreso (39) en efecto,
la Le;y de Titulos 1 Operaciones de Crédito establece en
el articulo 160 que la acci6n en via de regreso caduca
en perjuicio del tenedor legitimo de la letra cuando no
es levantado el protesto [Link] términos que fija el ar-
ticulo 144 de la misma ley. La caducidad de. la acc16n ·
[Link] de regreso es el 6..nico y principalisimo efecto
de la omisi6n del protesto.
Por ser la caducidad el Wiieo ef~eto de la omis16n del
(39).- IID~~.[Link]...l, Gustavo, Ob. Oit. p§g. 628.
~.i!il.1Át Felipe de J. Ob. Cit. pág. 303.
- 55-
acto del protesto, trataremos de explicar que es lo que
por ella debe de entenderse en el derecho [Link].
En Derecho Civil "el concepto de caducidad o decadencia
de derechos, en general, se precisa mejor al diferenciar-
lo ae la prescr1pci6n liberatoria o' extintiva. J\mbos son
manifestaciones de la influencia del tiempo en las rel!
cienes ~uridicas, pero en la caducidad, el tiempo es fa~
tor más destacado, de modo que casi lo es todo. En la C!
ducidad, la ley dice: tal derecho [Link]& wia dura-
ci6n de tantos años o tandos dias a contar desde su ori-
gen¡ en la·prescripci6n dice: tal..derecho subsistirá
mientras no se produzca el hecho de no ejercitarlo durall
te tantos años o dias. La caducidad es un hecho simp¡e,
de fácil comprobac16n y de puro automatismo; por eso no
requiere litis, pudiendo declarar su procedencia todo
func1onarit1. No aei la1·1prescripci6n, pues bta es un he-
cho complejo con sus problemas de e6mputo, interrupci6n,
etc. Adem§s, la prescripción siempre es producto de la
ley mientras que la caducidad tamb16n puede establecerse
por negocio jurídico" (40).
Ni ladoctrina civilista, ni laprocesalista, sirven para ..
(40).- Diccionario de Derecho ~rivado, Barcelona, 1950.
- 56 -
explicar las características propias que presenta la ca-
ducidad cambiaria. Por lo anterior los mercantilistas han
pretendido elaborar una doctrina especial sobre la caduci-
dad cambiaria.
No han faltado mercantilistas que [Link] por la doctr!
na civilista de Merlin (41) han tratado de equiparar la
caducidad con laprescripci6n, diciendonos que aquella no
es sino una prescripc16n con t6I!lllinos más breves (42).
Por su parte Bonelli Gustavo (4<;) afirma que los incisos
primero T segundo del articulo 325 del C6digo de Comercio
Italiano; que corresponden a las fracciones I y II del
articulo 160 de la Ley de Titulas y Operaciones de Cr~dito
no son propiamente casos de caducidad, sino más bien con-
diciones para que na~ca la acci6n cambiaria de regreso.
En efecto señala este autor, tanto la presentaci6n de la
letra para la' aceptaci6n o para el pago, como el levanta-
miento del protesto, son actos necesarios para el nacimie~
to de la acci6n y por lo tanto, sino se llevan a cabo la
(41).- I:IO!WA Su..11.[Al.,v, Manuel, Ob. Cit. Tomo II, p§.g. 3;7.
(42).- VlVJ11.~'.l!.i!i, César, cit. por .bv.i...áD«.v'Iv, .Le6n, Dif'.t:erenza
tra decadenza e prescrizioni nel diritto cambiario •
.1:1.l>U, Tomo II, Millm 1905, pig. ;70. .
(43).- ~v1~[Link], Gµstavo,. Ob. Cit. pág. 628.
- 57 -
·acci6n 1 por lo tanto,, sino se llevan a cabo ia acci6n
no caducar& sino que no nacerá • Es [Link] que si la acci6n.
de regreso no ha nacido no puede hablarse de [Link]; se
habla de esta verdadera y propiamente si se produce la
inobservancia de los términos para el ejercicio de la
·acci6n de regreso señalados en el inciso tercero del mis-
mo articulo 325, o sea las fracciones V y VII del articulo
160 de la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito.
Bolaffio Le6n (44)desde 1905, expuso una teorí[Link] y
precisa para diferenciar· la caducidad de la prescripci6n
dentro del terreno del derecho [Link]. Al comenzar la
'
exposici6n apunta que confundir prescripci6n con caduci
dad solo acarrearía consecuencias err6neas y graves, y
por lo tanto debe eliminarse este criterio puesto que en
el derecho ca:nbiario no sucede lo que en el civil, en el
que tanto la caducidad como la prescripci6n liberatoria
sirven para extinguir de1·echos por el simple transcurso
del tiempo. [Link] derecho cambiario no debe enten-
derse como pérdida de un derecho poseído, sino como impe-
[Link] para adquirirlo. La prescripci6n es la pérdida
del derecho por la inacci6n del poseedor para ejercitar-
la. Esta supone la existencia previa del derecho. cambia-
- 58 -
rio 7 que 6ste es ejercitado. Por el contrario, la cadu~
cidad [Link] impide que ia aoci6n cambiaria nazca por
la falta de los elementos legales requeridos para su
existencia o para su ejercicio. Si lacaducidad no se pro-
dujo po~que fueron cumplidas las formalidades oportuna 1-
regularmente, la acci6n cambiaria nace, quedando sujeta
6nicamente ~ la prescripci6n Tena Felipe de J. (45) ind! ~
ca que esta teoría de contornos tan diltanos 1 precisos
no resulta del todo exacta mirada a la luz de nuestro
ordenamiento positivo, ya que si la confirman la cuatro
primeras fracciónes del articulo J,60 de la Le.Y de Titu-
los 1 Operaciones de Or6dito, la desmienten en cambio laa
otras dos. Jatas suponen que la acci6n que ha caducado,
ha nacido ya juridicamente. Nacido, porque el tenedor de
la letra ha llenado las formalidades eixigidas por la
Ley para la preservaci6n da la acci6n de regreso; y que
ha caducado, porque no ha sido eJercitada en cierto plazo,
o porque la acci6n principal haprescrito. Nosotros pensa-
mos que las fracciones V y VI del articulo 160 de la Ley
de '!!tulos y Operaciones de Or6dito se refieren a pres-
(45) .- :BOLAF.h'IO, Le6n. Ob. Cit. pig. ;70.
- 59 -
cripcionea propiamente dichas, y que..el legislador con-
1'undi6 lamentablemente los conceptos de caducidad y pres-
cripci6n, debiendo haber considerado a las hipótesis pre-
vistas en estas dos fracciones como casos de prescripci6n
y no de caducidad.
Ya vimos que tanto los efectos del protesto como los de ·
su. omisi6n, esttm. !nttiiamente relacionados con la acci6n ·
[Link] en vi as de regreso. Si se levanta el [Link],
el poseedor dél titulo quedari facult&do para ejercitar
su acci6n de regreso, caducando Aeta misma, en caso de
no haberse hecho.
Entendemos por acci6n cambiarla aquella que corresponde al
tenedor de una letra de cambio para exigir en virtud de
Asta el derecho en ella incorporado •.
Nuestra ley al igual que el mayor n6mero de las legislacio
nes vi~entes, distingue dos clases·de acciones cambiarias:
la directa y la de regreso. En efecto, el articulo 15l·de
la Ley de Titulos 7 Operaciones de Cr,dito establece que
"la acci6n [Link] es directa o de regreso, directa CUf@
do se deduce contra el aceptante o sus avalistas¡ de regr!
so, cuandofse e~ercita [Link] obligado". Como
- 60 -
vemos, el criterio que sigue la Ley de Titulo& y Operacio-
nes de Crédito para diferenciar la acc16n directa de la de
regreso, es el distinto sujeto pasivo en uno u otro caso.
Podemos advertir, sin embargo, algwias otras diferencias
relacionadas con. el protesto :¡ con la. caducidad. En erecto
por lo que respecta a la acci6n cambiaria directa encon-
tramos que no existe ninguna obl1gac16n de levantar el
protesto para poder ejercitarla, :¡ en [Link], no se
encuentra a la caducidad. Por el contrario, la•:.acc16n en
v1a de regreso no puede ejercitl:li'st eino 1e [Link] de
la caducidad por medio del. acto del protuto 1 dem&s re-
quisi toa enumerados en el articulo 160 de la Lt1 de Títu-
los y Operaciones de Or6d1to. :Por lo que se retiere a la.
prescripci6n, pensamos que en las do• accio~ea, se da, a
pesar de lo establecido en lae traccioAe• V 1 IV del pre-
cepto anterior. Desde un punto de vieta doctrinal los dos
aupueatos señalados por estas tracciones son casos de
prescripciones y no de caducidad (46) Tena Felipe de J.
Coao apuntamos anteriormente, el protesto [Link] relac16n
·con la acci6n cambiaria en vi.a .de regreso, no asi con la
(46) .- jJ!.[Link], Felipe de J. Ob. Oit. pig. 307.•
- 61 -
directa. Uria Rodrigo (47), al hablar de concepto de re-
greso nos dice que "todos lo~ ordenamientos legales ot~e
cen al tenedor de la letra el modo dé obtener el reembol-
so de la misma, aunque no sea pagada por la persona a cu-
70 cargo se gir6, siendo responsables a cuantas personas
tirmen en ella. La letra circula con la garant1a indirec-
ta del librador, del avalista 7 de los endosantes, 1 su
[Link] al no ser satisfecha por el librado, abre la via
de regreso contra esos otros f,irmates, solidariamente
obligados. El regreso, - continúa este autor - no consis-
te sino en el uso que hace el tenedor de la letra de la
garantia que asume el librador, el av~lista y los endo-
santea en virtu.d de sus promesas indirectas, de pago; y
su nombre proviene sencillamente de que al dirigirse con-
tra el librador, el avalista o los endosantes, el tene-
dor de la letra procede en sentido inverso al cursó nor-
mal ae aquella. volviendo·o regresando sobre personas
que le preceden en la tenencia o firma del documento"•
· En la Ley de Titu1os y Operaciones de Crédito existe un
' .
caso en el que el tenedor del titulo necesita levantar el
(47) .- u,lll.A., "Rodrigo, Ob. Cit. Pág~ 616.
- 62 -
[Link] para poder ejercitar su acci6n cambiaria direc-
ta. Este .caso es excepcional, es el que se reXiere a las
letras en que existan aceptante por intervención. En e!e~
to el articulo lb~, prescribe que la acci6n cambiaria de
cualquier tenedor de la letra contra el aceptante por i~
tervenci6n y contra el aceptante de las letras domicili!
das caduca por no haberse levantado debidamente el pro-
testo por falta de pago, es decir que el tenedor de la
letra de cambio para poder ejercitar su ~cci6n directa
contra el aceptante por i..ntervenci6n necesita levantar
el protesto, ya que, de no .. hácerlo, sú. acci6n habrá cadu-
cado.
Para que la acci6n cambiaria en via de regreso p'ueda ejer
'
citarse, ad. como las directas en contra del aceptante.
-
por intervención, es necesario que se 'i;-eunan los siguie~
tes requisitos que vienen a conatituir los presupuestos
de estas acciones:
a).- Que la letra haya sido presentada oportunamente para
la aceptación o para el pago.
b) .- Que no haya sido aceptada o pagada por el obligado
a ello o bien, que haya habido una aceptaci6n o un pago
parcial.
- 63 -
c),- ~ue haya sído protestada y tiempo y forma, salvo loe
casos de letras que contengan la cláusula "sin gastos·".
Algunas. legislaciones (48) consideran también ·como presu-
puesto la notificación del acto del protesto a los firman
tes en la letra. Sin embargo, nuestra ley no lo considera
· as1, ya que su omisión en nuestro OJ.'denamiento no trae C.2,
mo consecuencia la pérdida de la acci6n, sino que sujeta
al responsable al resarcimiento de danos y perjuicios,
.
siempre y cuando el obligado haya tenido el cuidado oe
anotar su direcci6n en la letra (artículo 1?5 de la Ley de
Títulos y Operaciones de Crédito).
Con respecto al estudio de la acci6n cambiaría es necesa-
rio tratar el problema relacionado con lallamada solidari
dad cambiaría, regulada por el artículo 1'4 de la Ley de
Títulos y Operaciones de CrMito que indica que el acep-
tante, el girador, los endosantes y los ~valis~4s respon-
dan soliddriamente
.
por las prestaciones a que se refieren
los artículos 152 y 153. Por esto, el último tenedor de
la letra puede ejercitar la acci6n ca;[Link] contra tooos
(48).- C6digo de Comerc~o Espanol, artículo 517.
- 64 -
los obligados a la vez, o contra alguno o algWlSo de ellos
sin perde~ en ese caso la acci6n contra los otros y sin
obligaci6n de seguir el 6rden ~ue guarden sus !irmas en
la letra. El mismo aerecho tendrá todo obligado que [Link]
pagado la letra en contra de los signatarios anteriores,
del aceptante y de los avali~tas.
Para tratar de dar soluci6n a este problema debemos de h!
ce1• un estudio paralelo con la solidaridad del derecho e!
vil, por lo que trataremos de explicar primero esta 1 de!
pu~s compararla con la solidariá~d del derecho cambiario
que presenta caracter1sticas propias.
En derecho civil se entiende por solidaridad la modalidad
que supone dos o más sujetos pasivoe o activos de una mis-
ma obligación en virtud de la c_ual, .D.o ..obstante l.a divisi-
bilidad de esta obligación, como acreedor puede exigir 1
cada deudor está obligado a efectuar el pago total, con la
particularidad de que este pago extingue la obligaci6n re!
pecto de [Link] acreedores o todos los deudores. Cuando
existen varios acreedores la solidaridad toma el nombre de
activa, siendo pasiva cuando existen varios deudores (49)•
(i~9).- .[Link]..in.i.1.1.:.U.~J?i.i.U..i!t .1.t.i.J! .tiAJ.\JJ.e.,
cit. por .[Link].á. .-:lvJ.U.A..
NO, Manuel, Ob. Cit. Tomo II, pág. 349.
' - 65 -
.[Link] Giuseppe (50) a.t'irm.a que la solidaridad resulta
compuesta de cuatro requisitos característicos: el pri-
mero, constituido por la pluralidad de acreedores o de
deudores; el segundo, por la identidad de la prestación;
el tercero por la modalidad tipica·de que cualquiera
[Link] constreñido a cumplir la totalidad de la pres-
taci6n y, cuarto, de que el cumplimiento de parte de uno
libera los obligados. Correlativamente en la so]idaridad
activa, cualquier acreedor tiene el derecho de exigir el
cumplimiento de la obligación entera y consiguiéndolo de
uno, libera al deudor en sus relaciones respecto a los
demás acreedores.
Nuestro C6digo Civil para el Distrito y Territorios Fe-
derales vigente en su artículo 198? establece que habrá
solidaridad pasiva cuando ó os o más deudores reporten
la obligaci6n de prestar, cada uno por si, en su tota-
lidad la prestaci6n debida. Esta solidarid.J.d jamás se
presume y puede resultar de la le.Y o bien de la volun-
tad de las partes (articulo 1988 del C6digo Civil para
el Distrito y Territorios Federales).
(50) ~vn~n, Giuseppe, L'obbligazione solidale, Milfui,
1959, p~g. a.
- 66 -
El hecho de que el aceptante. el girador, los endosantes
7 los ava1istas se encuentran obligados.a pagar integra-
mente el importe de la deuda [Link], ha llevado a la
doctrina a identificar esta situación con la de los deu-
dores solidarios del derecho civil. Sin embargó, apunta
Garrigues Joaquín (51), la misma doctrina mercantil tuvo
que reconocer que la solidaridad en materia da letra de
cambio no corresponde exactamente con la solidaridaa de
las obligaciones civiles, hablW:[Link] más tarde, de una
solidaridad modificada (52), que solo ofrece las carac-
terísticas de la solidaridad civil en su aspecto exter-
no, es decir, en el sentido de que cada uno de los obli-
gados debe prestar integramente la suma objeto de la· l!
tra. "En cam~io, en el aspecto interno la relaci6n que l!
ga a los deudores solidarios entre si, las reglas de la
solidaridad común quedan modificadas por el principio
de la autonomía de las obligaciones cambiarias en raz6n
con la diversidad de grado. De aqu1 se deduce que no se
trata de W1.a sola obligaci6n sino de tantas obligaciones
como firmas hay en la letra. !ll pago de uno de los coobl!
(51).- G4UUl.l.~u~s, Joaquin, Ob. Cit. p&g. 569 Tomo II.
(52) .- ~Ur.U.W-.Í.[Link] .;;.lllw.v, Ob. Cit. pág. 54E:i.
- 67-
gados s6lo podrá extinguir su propia obligaci6n y la de
los que le sigue~ en el orden de los endosos (53) Ghini
Carlo tambiin critica el tármino de la [Link] en el
derecho cambiario diciéndonos :1ue si es esencial para la
solidaridad el vinculo que une a todos a la obl~gaci6n,
y es dogm&ticamente cierto que las obligaciones cambia-
rias son aµt6noaas e [Link], es absurdo hablar de
·la solidaridad a prop6sito de la obligaci6n cambiaria.
Adem&s la solidaridad requiere para su existencia la uni-
dad de causa, misma que no existe en el derecho cambiario
ya que la causa de ia obligaci6n es la firma pudsta en el
documento,
Garrigues Joaquín (54) concluye diciéndonos que el hucho
de que el tenédor de una letra de cambio pueda dil'igiri::e
contra el aceptante, o contra cualquier firm::[Link] del ti-
tulo no arguye la existencia de una verdadera solid~rioad
entre ellos. El derecno lo tiene el tenedor de la letra,
no porque sean deudores solidarios el girador, el acept8.!!,
te y los demás firmantes, sino porque aquel es acreedor
de varias deudas distintas. No se trata de una concurren-
(53).- ~[Link]~I, carlo, 4ncora sulla cosidettá solidarietá
dalle obbligazioni cambiarie, .[Link], Tomo I, Milán,
1930, pag. So.
(54).- G.á[Link]:üU~ó, Joaquí.n, Ob. Cit. Tomo II, pág. 570.
- 68 -
cia de dos o m&s dewiores en [Link] obligaci6n (como lo es-
·~
tablece el articulo 198? del C6digo civil para el Diatr!,
to y Territorios Federales), sino de la concurrencia de
varias obligaciones en un s6lo titulo. Por lo anterior,
es dudoso que la llamada solidaridad del derecho [Link]-
rio presente semejanza con la solidaridad del derecho e~
mún aún ante el aspecto externo.
Resumiendo las diferencias entre la solidaridad comfin y
la llamada solidaridad [Link] encontramos las siguie~
tes:
a).- Difieren en la fuente de origen. En realidad, mien-
tras que la solidaridad del derecho civil puede tener
su origen en la ley y en la· voluntad de las partes (ar-
tículo 198 del C6digo Civil !)ara el Distrito y Territo-
rios Federales), la solidaridad cambiaria siempre es le-
gal, ee decir deriva del citado articulo 154 de la Ley de
Titulas y Operaciones de Crédito.
b).- Difieren por el [Link] 3 por [Link] de
obligaciones. Si prescindimos del negocio jur1dico ~unda
mental y contor~e a la orientaci6n doctrinal moderna des-
[Link]!lllo& la estricta obligaci6n [Link] del pa!;to extra-
[Link]'ario subyacente 1 basamos sui.; efectos en el poder de
la norma juridica que asigna cierto resultado al hecb.o de
la firma en el [Link], percibimos también la diteren..:.·
- 69 -
cia. Ni la obligaci6n cambiaria base del contrato, no
existe unidad de obligaci6n,ni pluralidad de deudores.
Lo que hay es pluralidad de obligaciones, correspondiea
tes a la pluralidad de firmantes, por la aplicac16n del
principio de la autonomía de lás·obligaciones cambia-
rias.
e).- Difieren por la causa. En efecto, la obligaci6n e2_
[Link] perfecta ([Link] derecho comCm) es aquella qúe
liga a todos los deudores en virtud de una causa común.
· En la letra de canibio por el [Link], caáa firmQ!lte.
est! obligado en virtud de una causa diferente.
d) .- Difieren por los efectos entre los coaeudo1:es. :!in
la solidaridad civil el pago hecho por uno de los deu-
dores extingue la obligaci6n y el que ha pagado, s6lo -
puede reclamar a sus codeudores la parte gue a cada uno
corresponda. En la solidaridad cambiaria todo es distin-
to: la deuda no se extingu.e sino cuando paga el aceptan-
te qúe es el deudor principal; no [Link] éste, cuan-
do el pago es hecho por el girador. El· coobligado que P!
ga se lioera a si mismo y los endosantes posteriores,
porque en esto es decisiva la divereid "d de grado. No se
divide su reclamaci6n en fracciones, sino que se convief
te en acreedor por la totalidad de la deuda en contra
'
de
'
- ?O -
los endosantes anteriores, del girador y del aceptante si
hubiere.
e).- Difieren por la eficacia de los actos interruptivos
de la prescripci6n. En las obligaciones civiles solidarias
la interrupci6n de las acciones aprovecha o .;,.ierjudica por
igual a todos los deudores y acreedores (articulo 2001
del C6digo Civil par~ el Distrito y Territorios Federales)
En las obligaciones cambiarías dichos actos interruptivos
influyen ú[Link] in personam, es decir, en cuanto ·ai deu
dor contra el cual se realizan, careciendo de eficacia con
relac.i6n a todos (55).
Sin embargo, existe en nues'tra Ley de Titulas y Operaciones
de Crédito un caso en el que se aplican todas las reglas
de la solidaridad cambiarla, Es el caso señalado en el ª!
ticulo 159, que dispone que todos los que l:J?arezcan en una
letra de cambio suscribiendo un mismo acto, rssponden so-
lidariamente por las obligaciones nacidas de éste. El pa-
go de la [Link] por uno de loe signatarios, en el caso a
que éste articulo se refiere, no confiere al que lo hace,
respecto de loe demás que firmaron el mismo acto sino los
(55).- ~&~~.[Link] 1 ~u~~v, Emilio, Ob. Cit. p~g. 409.
- ?l -
derechos y acciones que compet'n al deudor solidario coa
tra los demAe coobligadoe. E!ectivament~, supongamos que
tres personas firman una letra de cambio en calidad de
avalistas de alguno de los endosantes. Es indudable que
el tenedor del titulo puede perseguir a cualquiera de
ellos como responsable solidario de la obligaci6n cambi!
ria, seg!m,el articulo 154. Pero no obstante el principio
del que paga una letra se subroga en las acciones d'el te-
nedor satisfecho, los demAs avalistas no responden cambi!
riamente al que pag6, y si este quiere ejercitar sll8 der!
chos contra alguno de ellos, s61o puede reclamarle later-
cera parte de la prestaci6n [Link], porque se trata de
deudores que suscribieron el mismo acto,~ el·pago no le
confiere al que lo hizo sino los derechos y acciones que
competen al de11dor solidario contra los demAs obligados.
En este caso, es el derecbo·com!m el que· determina la
cuantia de estos derechos y acciones (56). Es obvio que
6ste principio no reza con las relaciones que median en-,
tre el avalista que pag6 1 el avalado y los obligados 8!!,
teriores, ya que estas relaciones se encuentran regidas
\56).- C6d1go Civil para el Distrito y Territorios Federa
les, articulo 1999· -
- 72 -
por el principio de la llamada solidaridad carabiar~a -
(5?).
"-,,
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C6digo de comercio Argentino de 1890
C6digo de Comercio [Link] de 1885
Código de comercio Italiano de 1882
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Ley Cambiaria Italiana de 19}3.
LeT del Notariado.
Ley de Quiebras 1 Suspensi6n de Pagos.
Ley Uniforme de Ginebra.
- 76 -
Le1 General de Títul os y Operaciones de Crédito•
· Pro7ecto de c,6digo de Comercio de 1954.
Adem~s de las señaladas en esta trabajo debo
destacar algunas que considero de mayor importancia raspee -
to de las conclusiones.
Primera .- El articulo 174 de la Ley de Titu-
los y Operaciones de Crédito deber' reformarse agregándose
el articulo 141 para que también sea aplicable en el caso
del pagaré, la cláusula 11
sin protesto 11
, qua le darla ma-
yor fuerza de circulaci6n, y dado que s6lo intervienen dos
sujetos en la relaci6n cambiaria que es el beneficiario 3
el suscriptor, distinto de la letra de cambio en el cual se
desprende la intervenci6n de tres sujetos el girador,el gi-
rado y el beneficiario en donae si es de mayor iJJlportancia
el protesto.
Segunda.- Bl articulo 143 de la I/3y de T!tu-
los y Operaciones de Cr~dito, debe reformarse en su último
[Link], e.a. la actualidad órdena lo siguiente: 11
Cuando no
se conozca el domicilio o la residencia de lapersona contra
la cual debe levantarse el protesto, ~ste puede practicarse
en la direcci6n que elija el notario, el corredor o la auto-
ridad pol!tica que lo levanten". De lo. anterior des}[Link]
una :.implia facultad pa,ra las personas autorizadas para rea-
lizar el protesto, debería indicar que debarian hacerse pu-
blicaciones en la plaza donde se creG el docU111ento o en don-
de se aceptó dicho documento , para evitar que el aceptante
pueda sufrir algun cia:i.o en su patri.:nonio, y asimismo los o-
bligados en via [Link].
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ESJA TESIS BE IMPRIMIO EH JULIO OE 1971
EMPLEANDO EL SISTEMA DE REPRODUCCIDN
XEROX • DFFHT, IN L.08 TALLERES DE
IMPRl8D8 DFPIAL.l•G, B. A., AV. COLONIA
DEL VALLE NO, 1131 CE!IO, ADDLl'tl PRIETO)
TEL. 8•&:1•11•01 OrlCINAB MIER Y PEBADD
Na, 349•A TEL.¡ 8•23•03•33 MEXICO 12, O, F;
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