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El Color de Las Cosas Invisibles

El Color de las Cosas Invisibles de Andrea Longarela narra la compleja relación entre Rain y Jack, quienes, a pesar de sus diferencias, se ven forzados a conectar en diversas circunstancias. A través de un viaje interior, los personajes exploran emociones olvidadas y la búsqueda de significado en sus vidas, destacando la importancia de las conexiones humanas. La obra también reflexiona sobre la realidad y la imaginación colectiva, sugiriendo que el arte y la creatividad son herramientas esenciales para redescubrir lo invisible en nuestras experiencias.
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El Color de Las Cosas Invisibles

El Color de las Cosas Invisibles de Andrea Longarela narra la compleja relación entre Rain y Jack, quienes, a pesar de sus diferencias, se ven forzados a conectar en diversas circunstancias. A través de un viaje interior, los personajes exploran emociones olvidadas y la búsqueda de significado en sus vidas, destacando la importancia de las conexiones humanas. La obra también reflexiona sobre la realidad y la imaginación colectiva, sugiriendo que el arte y la creatividad son herramientas esenciales para redescubrir lo invisible en nuestras experiencias.
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El Color De Las Cosas

Invisibles PDF
ANDREA LONGARELA
Sobre el libro
La relación entre Rain y Jack es todo menos amistosa. Originarios de
mundos opuestos, estos dos personajes no comparten absolutamente nada en
común. Sin embargo, el destino parece tener otros planes, ya que sus
caminos se cruzan repetidamente. Primero se encuentran en el instituto,
luego en un concierto, y de manera sorpresiva, años más tarde, cuando
pensaban que era la última vez. La situación se intensifica al verse forzados
a pasar una noche en un remoto bosque.

Mientras Rain sostiene que las casualidades no existen, Jack cree que las
causalidades no lo explican todo. Ambos están convencidos de que tienen
razón y, al mismo tiempo, son conscientes de sus propios errores. Aún más,
sienten que, independientemente de la verdad, en el amor no hay teoría
científica que pueda descifrar cómo un corazón puede ser movido por otro.
Sobre el autor
Perfil de Andrea Longarela:

Nacida en Valladolid en 1985, Andrea Longarela ha hecho de su ciudad natal


su hogar tras una etapa en Salamanca, donde obtuvo su título en Psicología.
A lo largo de su vida, equilibró la búsqueda de su vocación con la escritura
en sus momentos libres. Con el tiempo, decidió dar el paso de compartir sus
relatos y, rápidamente, se posicionó como una de las autoras destacadas en el
panorama romántico español.

Su primera obra que marcó el inicio de su carrera literaria fue "Amor se


escribe con H y otras maneras de decirte que te quiero", publicada en 2018
por Esencia. Subsecuentemente, presentó "April, Adam y la trayectoria de
los planetas" en 2019 (Crossbooks), y en 2020 lanzó la bilogía "Historia de
Daniela" (Booket). El año siguiente siguió creando con "Tú y yo en el
corazón de Brooklyn", "Siete citas para Valentina" y "Te espero en el fin del
mundo", todas publicadas en 2021. En 2022, apareció "El faro de los amores
dormidos" (Crossbooks), y en 2023, Andrea continuó su producción literaria
con la nueva bilogía "Somos secretos" (Booket) y "El color de las cosas
invisibles" (Crossbooks).

Fuera del ámbito literario, Andrea disfruta del cine, de hacer melodías para
cada momento vivido, del chocolate y, por supuesto, de la lectura. Sin
embargo, su mayor pasión radica en soñar despierta, creando historias y
vidas imaginarias que ahora transforma en literatura.

Para más detalles sobre Andrea Longarela y sus obras, puedes visitar sus
plataformas en línea:

- Blog:
[neiracondieresis.blogspot.com](https://neiracondieresis.blogspot.com/)
- Instagram:
[@andrea_longarela](https://www.instagram.com/andrea_longarela/)
- Twitter: [@AndreaLongarela](https://twitter.com/AndreaLongarela)
- Facebook: [Andrea Longarela](https://www.facebook.com/Andrea-Longar
ela-534549073350869/)
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El Color De Las Cosas Invisibles Resumen
Escrito por Listenbrief
El Color De Las Cosas Invisibles Lista de
capítulos resumidos
1. Introducción a un Mundo de Emociones y Sentidos Olvidados

2. El Viaje Interior de los Personajes y sus Conexiones

3. Reflexiones sobre la Realidad y la Imaginación Colectiva

4. La Búsqueda de lo Invisible a Través del Arte y la Creatividad

5. Conclusiones sobre la Transformación Personal y la Percepción del


Entorno
1. Introducción a un Mundo de Emociones y
Sentidos Olvidados
A menudo, nos encontramos atrapados en la vorágine del día a día, en un
mundo que nos exige ser eficientes y productivos, dejando de lado lo que
realmente somos y lo que sentimos. "El Color de las Cosas Invisibles" de
Andrea Longarela nos invita a abrir una puerta a un universo olvidado: el de
las emociones y los sentidos que habitualmente menospreciamos o
ignoramos. En esta obra, las páginas no solo son un refugio para el lector,
sino un espejo en el que se pueden reflejar nuestras propias vivencias, con
las emociones escondidas que a menudo no nos permitimos explorar.

La autora establece un sutil puente que conecta la realidad con el mundo


emocional, ese rincón de nuestro ser que está frecuentemente oscurecido por
las exigencias sociales y el ritmo frenético de la vida moderna. Longarela
nos recuerda que las emociones forman parte integral de nuestra existencia,
y que es necesario darles un espacio en nuestro interior para que podamos
entendernos mejor a nosotros mismos y a los demás. La forma en que
desplazamos nuestros sentidos a un segundo plano nos aleja no solo de
nosotros mismos, sino también de nuestra conexión con el entorno que nos
rodea.

Los personajes de la novela viven un viaje interior que simboliza la


búsqueda de estos sentidos olvidados. Cada uno de ellos encarna diferentes
aspectos de la experiencia humana: la alegría, la tristeza, la esperanza y el
miedo, entre otros. A través de sus historias, Longarela explora cómo estos
individuos enfrentan sus propias luchas internas, buscando reavivar
emociones que alguna vez fueron intensas y vibrantes, pero que han sido
silenciadas por el tiempo y las circunstancias. Por ejemplo, un personaje
puede recordar la pureza de la risa infantil al ver una mariposa, un momento
que resuena con nostalgia y anhelo por lo perdido.

Esta conexión entre personajes permite al lector acercarse a su propia


historia emocional. Tal como viven sus experiencias los protagonistas,
muchos de nosotros llevamos dentro recuerdos olvidados que, si se exploran,
pueden ofrecernos una nueva perspectiva de la vida. Longarela hace hincapié
en la importancia de redescubrir esos sentimientos íntimos y, en muchos
casos, reprimidos. Esta redescubrimiento no solo puede ser terapéutico, sino
que también nos ofrece una mejor calidad de vida, al liberarnos de cargas
que no reconocemos llevar.

El llamado a volver a sentir y a conectar con lo que no vemos, lo que


llevamos dentro, es una invitación a la reflexión profunda. La autora imagina
un mundo en el que no solo veamos con nuestros ojos, sino que sintamos
con nuestro ser. Aquí, cada emoción es un color y cada experiencia, un trazo
en el lienzo de nuestras vidas. Al recordar y honrar lo invisible, comenzamos
a abrir un camino hacia el entendimiento de nosotros mismos y hacia la
compasión por los demás.

Longarela juega con la idea de que hay cosas en la vida que son inmateriales
pero extraordinariamente valiosas. En este mundo contemporáneo donde
todo parece estar catalogado y etiquetado, la autora nos recuerda que existen
dimensiones de la vida que son abstractas, pero esenciales para nuestra
existencia: la amistad sincera, el amor intergeneracional, la risa que sana,
incluso la tristeza que enseña. Nos hacemos preguntas que nos llevan a la
esencia de nuestra humanidad. ¿Cuántas veces hemos priorizado el objetivo
sobre el sentido? ¿Cuántas veces hemos perdido la oportunidad de sentir de
verdad por miedo a lo que podría revelarnos?

Así, la introducción a este mundo de emociones y sentidos olvidados nos


sumerge en una exploración vital. Nos ofrece una oportunidad para
considerar cómo cada momento de la vida tiene el potencial de pintar
nuestro interior con los colores de lo que a menudo no podemos ver. Y en
este viaje, Longarela se convierte en una guía, instándonos a redescubrir el
arte de sentir y a rendir homenaje a la rica paleta emocional que reside en
nuestro interior. Al hacerlo, nos invita a ser conscientes, no solo de las
visibles, sino también de las muchas cosas invisibles que forman la base de
nuestra experiencia humana.
2. El Viaje Interior de los Personajes y sus
Conexiones
En "El Color de las Cosas Invisibles" de Andrea Longarela, el viaje interior
de los personajes es una travesía profunda que revela sus anhelos, miedos y
la manera en que se conectan entre sí y con el mundo que los rodea. A través
de una narrativa matizada y rica en detalles sensoriales, Longarela sumerge
al lector en la vida interna de estos seres humanos en busca de sentido y
conexión.

Cada personaje presenta su propio paisaje emocional. Por ejemplo, el


protagonista comienza sintiendo un vacío inexplicable, como si su vida
careciese de color. Esta unión del color con la realidad interior se convierte
en un leitmotiv central. El personaje se sumerge en una serie de recuerdos y
experiencias sensoriales que le permiten explorar no solo su historia
personal, sino también su relación con otros. La búsqueda de esos colores
invisibles se materializa a medida que empieza a conectar con sus emociones
más profundas. La tristeza por la pérdida de un ser querido, la alegría del
amor o la nostalgia de un tiempo pasado lo llevan a reflexionar sobre lo que
realmente le da sentido a su existencia.

En otro plano, los personajes secundarios también enfrentan sus propios


dilemas internos. Una amiga del protagonista, marcada por una infancia
difícil, lucha con la autoaceptación. Su viaje interior es un espejo del
conflicto que vive su amigo, y a través de sus interacciones, ambos
comienzan a comprender que no están solos en su dolor. Así, Longarela teje
una red de conexiones genuinas en la que las emociones de cada uno
resuenan en los demás. Por ejemplo, una simple conversación sobre un
recuerdo compartido puede desatar una serie de reflexiones profundas que
fortalecen su vínculo.

El autor también presenta el contraste entre la realidad tangible y la


percepción interna a través de escenas donde los personajes, al experimentar
un momento de epifanía, ven su mundo transformado. Patrón de situaciones
donde el paisaje que los rodea cambia de acuerdo a sus emociones, desde un
día gris que se vuelve soleado cuando el protagonista acepta su dolor, hasta
un jardín marchito que florece con cada rasgo de alegría y esperanza que
reencuentra. Este uso del simbolismo del color actúa como una metáfora del
viaje interior de los personajes, ilustrando cómo sus percepciones cambian a
medida que se enfrentan a sus vulnerabilidades y verdades.

Las conexiones emocionales entre los personajes son cruciales. En varios


momentos, ellos se convierten en catalizadores de cambio para el otro. Por
ejemplo, tras un encuentro inesperado, el protagonista se da cuenta de que el
simple gesto de escuchar puede tener un impacto profundo, no solo en él,
sino también en la vida de aquellos que lo rodean. Aquí, Longarela enfatiza
la importancia de la empatía y el apoyo mutuo, sugiriendo que, a veces, las
mayores transformaciones surgen de la vulnerabilidad compartida.

A lo largo del libro, el viaje interior no es solo una exploración de los


individuos, sino también una reflexión sobre cómo la conexión humana
puede iluminar incluso las sombras más intensas. Las historias de los
personajes se cruzan y entrelazan, creando una rica tapicería de experiencias
que subrayan la idea de que, aunque sus colores personales puedan ser
invisibles para el mundo, en la intimidad del lazo humano pueden
encontrarse matices que vuelven a dar vida a lo que alguna vez fue perdido.

Finalmente, el viaje interior de los personajes se convierte en un relato sobre


la búsqueda de significado en las relaciones humanas y en sí mismo. La
evolución de cada uno de ellos, marcada por el dolor, la aceptación, y la
conexión mutua, establece un camino de redención y sanación. Así,
Longarela nos recuerda que, incluso en la soledad más abrumadora, siempre
existe la posibilidad de encontrar luz y color a través de la conexión con los
demás.
3. Reflexiones sobre la Realidad y la
Imaginación Colectiva
En "El Color de las Cosas Invisibles", Andrea Longarela despliega una
narrativa que no solo invita al lector a un mundo de emociones y sensaciones
profundamente conectadas con la vida interna de los personajes, sino que
también realiza una poderosa reflexión sobre la realidad y la imaginación
colectiva que define nuestra existencia. En este sentido, la obra plantea
preguntas cruciales sobre cómo interpretamos el mundo que nos rodea y
cómo nuestras percepciones son moldeadas por las experiencias compartidas
y las visiones colectivas.

La autora sugiere que la realidad no es un conjunto de hechos estáticos e


inmutables, sino más bien un constructo elaborado por nuestra mente. Este
constructo es nutrido por la cultura, las historias que nos cuentan y las
interacciones que tenemos con los demás. A través de los personajes,
Longarela explora cómo nuestras creencias y experiencias compartidas crean
un tejido de significado que influye en nuestra percepción de lo que
consideramos real. Por ejemplo, en un momento clave, un personaje
reflexiona sobre cómo las leyendas de su comunidad pueden transformarse
en un espejo que refleja esperanzas y miedos, mostrando claramente que la
realidad que vivimos se entrelaza con la imaginación colectiva de aquellos
que nos han precedido.
La obra también nos lleva a considerar cómo la imaginación colectiva puede
ser una herramienta poderosa de resistencia y creación. En el contexto de los
personajes que atraviesan dificultades, se hace evidente que su unión y la
compartición de sus visiones pueden convertir acontecimientos adversos en
relatos de resiliencia. Un ejemplo de esto se puede observar en el desarrollo
de una comunidad que, enfrentada a un desastre natural, se agrupa para
reconstruir no solo sus casas, sino también su identidad, transformando el
dolor en una historia de fortaleza y esperanza. Esta acción colectiva
reconfigura la manera en que los individuos ven su realidad, brindándoles no
solo un propósito, sino un sentido de pertenencia y comunidad.

Asimismo, Longarela nos invita a considerar cómo las visiones compartidas


pueden influir en la forma en que abordamos problemas globales. En
ocasiones, las narrativas dominantes pueden enmarcar cómo entendemos
desafíos como el cambio climático, la injusticia social o la migración. Si
bien la realidad de estos problemas es compleja y tangible, la imaginación
colectiva puede cambiar la forma en que intentamos resolverlos. En un caso
pertinentemente contemporáneo, el movimiento por el cambio climático ha
logrado visibilizar la urgencia de actuar gracias a relatos emotivos y
poderosos que resonan en las comunidades de todo el mundo, invitando a
una acción conjunta y colectiva que trasciende fronteras y diferencias.

Finalmente, en "El Color de las Cosas Invisibles", se plantea que la


capacidad de imaginar quizás no sea solo un escapismo, sino una forma
esencial de conectar con nuestro mundo. La obra nos anima a reconocer que
cada pequeña historia y experiencia compartida repercute más allá de lo
individual. Al hacerlo, Longarela nos desafía a reflexionar sobre cómo
nuestro entendimiento de la realidad puede ser enriquecido por la
imaginación colectiva y, al mismo tiempo, cómo podemos utilizar esta
imaginación para construir un futuro más esperanzador.

Este viaje a través de la realidad y la imaginación colectiva no solo es un


viaje de escapismo, sino un llamado a la acción. Nos invita a todos a ser
parte de una narrativa en la que, juntos, podemos vislumbrar un mundo
mejor, donde las cosas invisibles, como la empatía, la solidaridad y la
creatividad, puedan cobrar vida y color.
4. La Búsqueda de lo Invisible a Través del Arte
y la Creatividad
En ‘El Color de las Cosas Invisibles’, Andrea Longarela nos invita a
explorar el vasto universo de los sentimientos y las percepciones humanas a
través del arte y la creatividad. Este viaje no solo es una búsqueda externa,
sino también una profunda exploración interna, donde los personajes se
encuentran en la frontera entre lo visible y lo invisible, desentrañando la
esencia de su ser y su conexión con el mundo que les rodea.

El arte se presenta como un puente fundamental que conecta las emociones


más ocultas con la realidad tangible. Longarela ilustra cómo los personajes
utilizan distintas formas de expresión artística para dar voz a lo que sienten,
a lo que no se puede tocar o ver, pero sí experimentar en lo profundo del
alma. Por ejemplo, encontramos a uno de los protagonistas que, a través de
la pintura, comienza a plasmar en el lienzo no solo imágenes, sino también
sus emociones más reprimidas. Cada trazo se convierte en una manifestación
de su dolor, su alegría y sus anhelos, haciendo que lo invisible tome forma
sobre el canvas. Aquí se plantea que el arte es un medio de comunicación
privilegiado, donde las palabras pueden fallar, pero los colores, las formas y
las sombras hablan en un lenguaje que todos pueden entender.

A lo largo de la narrativa, Longarela enfatiza que la creatividad no es solo un


acto estético, sino un proceso sanador. Los personajes se embarcan en un
viaje de auto-descubrimiento donde la creación se convierte en terapia. Por
ejemplo, una de las protagonistas asiste a un taller de escultura, donde,
mientras da forma al barro, va deshaciendo sus propias barreras
emocionales. Cada figura que crea es un reflejo de su lucha interna, y en el
proceso logra conectar con su verdadera identidad, trascendiendo el
sufrimiento y el silencio que había guardado por tanto tiempo.

Además, la obra sugiere que la búsqueda de lo invisible no se limita a la


expresión individual, sino que también se entrelaza con el colectivo. El arte
se transforma en un espacio donde la comunidad se reúne para compartir
experiencias, problemas y sueños. Longarela presenta diversas escenas
donde grupos de personas se juntan para crear murales o instalaciones. En
estas colaboraciones, se establece un vínculo potente que trasciende las
palabras, cada miembro deja una huella de sus vivencias en la obra final,
formando así un testimonio de la realidad compartida y de las emociones
que a menudo quedan relegadas al olvido.

La música, la danza y la literatura también sirven como vías para explorar y


comprender lo invisible. En un pasaje particularmente evocador, un
personaje se encuentra en una sesión de improvisación musical, donde la
conexión con otros músicos le permite liberar emociones que nunca había
reconocido. A través de la melodía y el ritmo, lo que era imperceptible se
convierte en una sinfonía de experiencias humanas, creando un espacio
donde todos se sienten vistos y validados.

La creación artística en ‘El Color de las Cosas Invisibles’ revela no solo la


belleza de lo invisible, sino también las luchas y las victorias que vienen
emparejadas con ella. Longarela brinda una perspectiva única sobre cómo el
arte puede actuar como un faro en la oscuridad, guiando a los personajes
hacia una mayor comprensión de sí mismos y del mundo que les rodea. En
este sentido, el arte se convierte en una herramienta poderosa que permite
dilucidar los matices de la experiencia humana, haciendo visibles las cosas
que, aunque no pueden ser vistas a simple vista, son profundamente sentidas.
5. Conclusiones sobre la Transformación
Personal y la Percepción del Entorno
En “El Color de las Cosas Invisibles”, Andrea Longarela nos invita a
reflexionar sobre cómo nuestras experiencias y emociones pueden
transformar radicalmente nuestra percepción del entorno. Esta obra no solo
narra la búsqueda de los personajes por comprender lo invisible, sino que
también nos muestra que, a menudo, esta búsqueda inicia dentro de nosotros
mismos. La transformación personal se manifiesta como un cambio
profundo en la manera en que vemos, sentimos y nos relacionamos con el
mundo que nos rodea.

La transformación personal es un viaje que muchos de los personajes


emprenden, despojándose de viejas creencias y heridas del pasado. Este
proceso, aunque doloroso, es esencial para la evolución de su percepción.
Por ejemplo, el personaje de Clara, que a lo largo de la narrativa va
liberándose de la carga de expectativas ajenas, descubre una nueva forma de
ver la realidad: más rica en matices, más llena de posibilidades. A medida
que Clara deja atrás su miedo al juicio, comienza a apreciar los pequeños
detalles de su vida diaria, desde los colores de una tarde de otoño hasta la
risa de un niño jugando en la plaza. Este cambio en su percepción no solo la
transforma a ella, sino que también impacta a las personas a su alrededor,
creando un círculo de influencia positivo.
Además, la obra hace hincapié en que la percepción de lo que nos rodea
puede ser profundamente influenciada por nuestras emociones. Cuando los
personajes atraviesan momentos de alegría, tristeza o angustia, su visión del
entorno cambia radicalmente. Por ejemplo, un simple paisaje puede
transformarse en un momento de desesperación cuando se vive una pérdida,
pero puede resplandecer de belleza en un instante de felicidad o gratitud.
Esto nos lleva a entender que la realidad es interpretativa y subjetiva,
dependiendo del estado emocional de cada uno.

La percepción del entorno también se amplía cuando se incluyen elementos


como el arte y la creatividad. Longarela demuestra que los personajes
encuentran en la expresión artística una forma de conectar con su ser interno
y, a la vez, con el mundo exterior. La pintura, la música o la escritura les
permiten no solo manifestar sus emociones, sino que también les ofrecen
nuevas formas de ver la vida. En uno de los relatos, un personaje que
comienza a pintar descubre un rincón de su ciudad que antes pasaba
desapercibido; su atención a los colores y las formas lo lleva a redescubrir su
entorno y, simbólicamente, a sí mismo.

Este crecimiento personal que se produce en el viaje de cada personaje


subraya un mensaje fundamental del libro: la transformación interior es un
camino hacia la ampliación de nuestra percepción del entorno. A medida que
los personajes se liberan de las cadenas que les atan a visiones limitadas, se
vuelven más conscientes de las sutilezas y los matices de la vida cotidiana.
Esto invita al lector a cuestionarse sobre su propia percepción y a considerar
cuántas cosas invisibles podrían estar esperando a ser descubiertas solo si se
atreve a mirar con nuevos ojos.

Finalmente, la obra nos anima a entender que la transformación personal no


es un destino, sino un proceso continuo. Vivir con la certeza de que nuestra
percepción puede cambiar y moldearse nos brinda una herramienta poderosa
para afrontar la vida. Si somos capaces de ver lo invisible —las emociones,
los sueños, las esperanzas— también podremos interactuar de forma más
rica y significativa con nuestro entorno. Así, “El Color de las Cosas
Invisibles” se convierte en un testimonio inspirador de cómo la conexión
entre lo interno y lo externo puede ser la clave para una vida plena y
consciente.
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