DE LA SOCIEDAD DEL CANSANCIO A LA SOCIEDAD DEL ABURRIMIENTO
UN ESTUDIO DEL PENSAMIENTO DE BYUNG-CHUL HAN
resulta casi metafísico pensar que todos obramos de acuerdo con el paradigma de un tiempo como
si estuviésemos determinados a hacerlo (p. 170 - 2 -)
ya no hay tiempo para pensar en los otros. No se dialoga, no se intercambian argumentos.
uno es amo y esclavo de sí mismo. (p. 171)
La dualidad amo-esclavo tiene que ver con relaciones de dominio, lucha entre conciencias y
demanda de reconocimiento. (p. 171)
el sujeto no sabe ya qué quiere, para qué quiere algo, tiene problemas de identidad de todo tipo
(p. 172)
se padece el narcisismo en todas sus formas (p. 172)
La relación es una irrelación. Esa es la positividad como negación del otro que nos niega (p. 172)
darwinismo social (el mundo es para los más aptos, que merecen tener más que los menos aptos).
(p. 172)
en la negación del otro, lo que pasa es que muere la diferencia, todo se iguala. (p. 172)
la violencia neuronal vemos un acoso al cerebro. Los sistemas neurológicos son agredidos todo el
tiempo. Baja la serotonina, sube la dopamina. Hay estrés, agotamiento mental, irreflexión (p. 173)
La distancia entre moral, religión, derecho, economía, filosofía ha muerto. (p. 176)
ya no hay una religión que marque el sentido. O una moral unívoca que separe de otras formas
morales. (p. 176)
Cada uno invoca su moral; la religión decae; las leyes se pervierten todo el tiempo y la excepción
desaparece porque no hay un sistema normativo fuerte. (p. 176)
Curiosamente, hablar de derechos determina que las diferencias se supriman. (p. 176)
Hay, entonces, un exceso de positividad. El otro ya no me niega. Niego su negación asimilando
parte de lo suyo y eliminando el resto (p. 176)
La idea es negar la negación del mal evitando que nos dañe y dejarlo donde está (p. 177)
la violencia de la positividad consiste en que ya nadie es importante (p. 178)
hay una sobreabundancia de lo idéntico. Y se masifica la positividad (p. 180)
vivimos en un sistema enfermo que produce enfermos mentales (p. 181)
sistema neuronal está dañado porque el sistema social está diseña do para que así suceda (p. 181)
La principal diferencia entre la sociedad disciplinaria y la del rendimiento es la negatividad (p. 184)
La sociedad que disciplina tiene una carga de negatividad tremenda. Prohíbe todo, o casi. La
sociedad del rendimiento también disciplina […] la negatividad se refiere a “no poder”
En la sociedad disciplinaria no se puede lo que se quiere […] “tener que hacer”
en la sociedad del rendimiento el verbo dominante es “poder”.
A la sociedad disciplinaria todavía la rige el no. Su negatividad genera locos y criminales. La
sociedad de rendimiento, por el contrario, produce depresivos y fracasados. (p. 184)
2. La sociedad del cansancio - Byung-Chul Han
el sujeto de rendimiento, que se cree en libertad, se halla tan encadenado como Prometeo. El
águila que devora su hígado en constante crecimiento es su alter ego, con el cual está en guerra.
(p. 5)
En los últimos tiempos, han surgido diversos discursos sociales que se sirven de manera explícita
de modelos explicativos procedentes del campo inmunológico. (p. 6)
Se caracteriza por la desaparición de la otredad y la extrañeza. (p. 7)
La diferencia postinmunológica, es más, posmoderna, ya no genera ninguna enfermedad. (p. 7)
la extrañeza se reduce a una fórmula de consumo. Lo extraño se sustituye por lo exótico y el turista
lo recorre. El turista o el consumidor ya no es más un sujeto inmunológico. (p. 7)
La desaparición de la otredad significa que vivimos en un tiempo pobre de negatividad. (p. 8)
La violencia parte no solo de la negatividad, sino también de la positividad, no únicamente de lo
otro o de lo extraño, sino también de lo idéntico. (p- 8)
El agotamiento, la fatiga y la asfixia ante la sobreabundancia tampoco son reacciones
inmunológicas. Todos ellos consisten en manifestaciones de una violencia neuronal, que no es
viral, puesto que no se deriva de ninguna negatividad inmunológica. (p. 9)
La violencia de la positividad no presupone ninguna enemistad. Se despliega precisamente en una
sociedad permisiva y pacífica. Debido a ello, es menos visible que la violencia viral. (p. 9)
La violencia de la positividad no es privativa, sino saturativa; no es exclusiva, sino exhaustiva (p. 10)
La sociedad disciplinaria es una sociedad de la negatividad. La define la negatividad de la
prohibición. El verbo modal negativo que la caracteriza es el «nopoder»[10] (Nicht-Dürfen). Incluso
al deber[11] (Sollen) le es inherente una negatividad: la de la obligación. (p. 11)
Sociedad del rendimiento: se caracteriza por el verbo modal positivo poder[12] (können) sin
límites. (p. 11)
A partir de cierto punto de productividad, la técnica disciplinaria, es decir, el esquema negativo de
la prohibición, alcanza de pronto su límite. (p. 12)
a partir de un nivel determinado de producción, la negatividad de la prohibición tiene un efecto
bloqueante e impide un crecimiento ulterior. La positividad del poder es mucho más eficiente que
la negatividad del deber. (p. 12)
Sin embargo, el poder no anula el deber. El sujeto de rendimiento sigue disciplinado. Ya ha pasado
por la fase disciplinaria. (p. 12)
El hombre depresivo es aquel animal laborans que se explota a sí mismo, a saber: voluntariamente,
sin coacción externa. (p. 13)
el sujeto de rendimiento se abandona a la libertad obligada o a la libre obligación de maximizar el
rendimiento.[16] El exceso de trabajo y rendimiento se agudiza y se convierte en autoexplotación.
Esta es mucho más eficaz que la explotación por otros, pues va acompañada de un sentimiento de
libertad. (p. 13)
El exceso de positividad se manifiesta, asimismo, como un exceso de estímulos, informaciones e
impulsos. Modifica radicalmente la estructura y economía de la atención. Debido a esto, la
percepción queda fragmentada y dispersa. (p. 15)
Los recientes desarrollos sociales y el cambio de estructura de la atención provocan que la
sociedad humana se acerque cada vez más al salvajismo. (p. 15)
La posibilidad de muerte impone unos límites a la acción y convierte la libertad en algo finito. (p.
17)
La creencia, que origina milagros, es reemplazada por la acción. (p. 17)
la sociedad moderna, como sociedad de trabajo, aniquila toda posibilidad de acción, degradando
al ser humano a animal laborans, a meros animales trabajadores. (p. 17)
La moderna pérdida de creencias, que afecta no solo a Dios o al más allá, sino también a la
realidad misma, hace que la vida humana se convierta en algo totalmente efímero. (p. 18)
Ante esta falta de Ser surgen el nerviosismo y la intranquilidad (p. 18)
tras la muerte de Dios, la salud se eleva a diosa. (p. 19)
Si se poseyera tan solo la potencia positiva de percibir algo, sin la potencia negativa de no percibir,
la percepción estaría indefensa, expuesta a todos los impulsos e instintos atosigantes. Entonces,
ninguna «espiritualidad» sería posible. (p. 23)
la tendencia de que ahora no solo el cuerpo, sino el ser humano en su conjunto se convierta en
una «máquina de rendimiento», cuyo objetivo consiste en el funcionamiento sin alteraciones y en
la maximización del rendimiento. (p. 28)
El exceso del aumento de rendimiento provoca el infarto del alma. (p. 28)
contrapone el cansancio elocuente, capaz de mirar y reconciliar, al cansancio sin habla, sin mirada
y que separa. (p. 29)
3. FOCAULT
Hermenéutica del sujeto se inscribe por consiguiente en un marco de crítica de
lo establecido. (P.12)
las raíces judeo-cristianas de la nueva camisa de fuerza moral que dio al traste
con la cultura clásica griega y romana, con la cultura islámica, y, en fin, con el
Renacimiento, la última gran cosecha cultural que Europa pudo recoger. (P. 15)
el cristianismo de todo valor ha hecho un no valor, de toda verdad una mentira,
de toda honestidad una bajeza de alma. La moral cristiana de la abnegación, la
moral del sacrificio, es en realidad una moral que implica la renuncia a uno
mismo. (p. 16)
La gran mentira de la inmortalidad personal destruye toda razón, toda
naturaleza existente en el instinto (p. 16)
genealogía está aquí al servicio de la apertura de todo un abanico inédito de
prácticas de libertad que permitan fundar una nueva ética alejada de todas las
servidumbres de la moral cristiana. (P. 17)
Mientras que las iglesias insisten predominantemente en el respeto de los
dogmas, las sectas ofrecen a sus fieles una ética, normas de conducta. (p. 18)
El estuche ha quedado vacío de espíritu, quién sabe si definitivamente. En todo
caso el capitalismo victorioso no necesita ya de este apoyo religioso, puesto
que descansa en fundamentos mecánicos. (p. 22)
Especialistas sin espíritu, gozadores sin corazón: estas nulidades se imaginan
haber ascendido a una nueva fase de la humanidad jamás alcanzada
anteriormente. (p. 22)
La sistemática regulación de las conductas de vida en la renuncia, la
obediencia, el acatamiento, la sumisión y la esperanza en el otro mundo
proporcionó alas a los poderes totalitarios (p. 23)
resulta claro que tras la élite del poder, tras la conceptualización y crítica de las
instituciones totales, o la diseminación por todo el cuerpo social de las
instituciones voraces, lo que está en juego es no sólo la negación de
determinadas libertades en determinadas coyunturas específicas sino también,
y sobre todo, la perpetuación del autoritarismo y del fascismo precisamente en
el interior mismo de los regímenes democráticos (p. 24)
el poder disciplinario atraviesa los cuerpos y graba la norma en las conciencias.
(p. 26)
el dispositivo de sexualidad, un dispositivo estratégico de primer orden ya que
permite orquestar el
ejercicio del poder al mismo tiempo sobre el individuo y sobre la especie, sobre
los cuerpos y sobre las poblaciones. (p.29)
la categoría de ciudadanía universal, una categoría histórica que reenvía al
derecho a la libertad como un derecho inscrito en la idea misma de humanidad.
(p. 30)
Hemos de promover nuevas formas de subjetividad que se enfrenten y
opongan al tipo de individualidad que nos ha sido impuesta durante muchos
siglos. (p. 31)
La preocupación por uno mismo implica una cierta forma de vigilancia sobre lo
que uno piensa y sobre lo que acontece en el pensamiento. (p. 35)
Épiméleia: un determinado modo de actuar, una forma de comportarse que se
ejerce sobre uno mismo, a través de la cual uno se hace cargo de sí mismo, se
modifica, se purifica, se transforma o se transfigura. (p. 35)
La exigencia de una transformación del sujeto y del ser del sujeto por el propio
sujeto se ha visto
definitivamente roto. No hay que buscar la ruptura en la ciencia sino en la
teología. No se trata de un conflicto entre la espiritualidad y la ciencia, sino
entre la espiritualidad y la fe/teología. (p. 41)
encontramos todavía los rastros de la estructura de esta espiritualidad
atravesada por la cuestión de
¿cómo tiene que transformarse el sujeto para abrirse un camino hacia la
verdad? (tal es el sentido de la Fenomenología del espíritu de Hegel). Se
pueden encontrar también en el marxismo y en el psicoanálisis las cuestiones
fundamentales de la épiméleia. (p. 41)
En la épiméleia se pueden distinguir tres fases:
l. El momento socrático-platónico que representa la aparición de la épiméleia
en la filosofía.
2. La edad de oro del cuidado de uno mismo o de la cultura de sí mismo (siglos
I y II).
3. El paso de la ascesis filosófica pagana al ascetismo cristiano (siglos IV y V).
En la primera fase (véase especialmente el Alcibíades de Platón), el ocuparse
de uno mismo equivalía a la afirmación de una forma de existencia ligada a un
privilegio político (p. 42)
no se puede alcanzar la verdad sin una cierta práctica o sin un cierto conjunto
de prácticas totalmente específicas que transformen el modo de ser del sujeto,
que lo cualifiquen transfigurándolo (p. 45)
Si debo ocuparme de mi mismo es para convertirme en alguien capaz de
gobernar a los otros y de regir la Ciudad. (p. 46)
Ocuparse de uno mismo significa ocuparse de su alma: yo soy mi alma. (p. 46)
Las tres grandes líneas de evolución de la noción de cuidado son las siguientes:
la dietética (relación entre el cuidado y el régimen general de la existencia del
cuerpo y del alma); la economía (relación entre el cuidado de uno mismo y la
actividad social) y la erótica (relación entre el cuidado de uno mismo y la
relación amorosa). (p. 49)
El cuerpo, el entorno y la casa (dietética, economía y erótica) son los tres
grandes ámbitos en los que se actualiza en esta época la práctica de uno
mismo, y entre los que existe un continuo transvase. (p. 50)
La práctica de uno mismo implica por tanto una nueva ética de la relación
verbal con el otro. (p. 50)
es preciso contemplarse en el elemento divino para conocerse a uno mismo;
hay que conocer lo divino para conocerse a sí mismo. (p. 51)
no se dice ocúpate de ti mismo más que a aquellas personas que tienen
capacidad cultural, económica y social: la élite cultivada (separación de
hecho); b) no se dice ocúpate de ti mismo más que a las personas que pueden
distinguirse de la muchedumbre, de la masa, ya que la preocupación por uno
mismo no tiene lugar en la práctica cotidiana sino que es propia de una élite
moral (separación impuesta). (p. 52)
el acceso a la verdad permite al mismo tiempo conocer lo que debe de existir
de divino en cada uno. (p. 53)
la práctica de uno mismo se impone sobre un fondo de error, sobre un fondo de
malos hábitos, sobre un fondo de deformaciones y de dependencias
establecidas y solidificadas de las que es preciso desembarazarse. (p. 54)
La filosofía, en tanto que cuestión de la verdad, se ve absorbida por la
espiritualidad en tanto que transformación del sujeto por sí mismo. (p. 69)
Se produce un verdadero desarrollo de la cultura del uno mismo, cultura
significa en este caso que existe un conjunto de valores determinados
siguiendo un orden y una jerarquizada coordinación; esos valores son
universales y al mismo tiempo accesibles únicamente a algunos; esos valores
no pueden ser alcanzados más que al precio de sacrificar la propia vida y de
comportarse siguiendo determinadas reglas. (p. 69)
La salvación permite pasar de la muerte a la vida. Es un sistema binario que se
sitúa entre la vida! la muerte, entre la mortalidad y la inmortalidad, entre el
mal y el bien, entre este mundo y el otro. La salvación es un operador de paso.
b) La salvación está ligada a la dramaticidad de un suceso histórico o meta-
histórico, a la temporalidad y a la eternidad.
e) La salvación es una operación compleja que requiere la presencia del otro en
tanto que operador de la salvación de uno mismo. La salvación es una idea
religiosa o, al menos influenciada por la religión. (p. 70)
El que se salva es aquel que está en un estado de alerta, de resistencia, de
dominio y de soberanía de sí mismo, lo que le permite rechazar todos los
ataques y todos los asaltos. (p. 70)
el sujeto tal y como viene dado sería incapaz de acceder a la verdad. […] salvo
si efectúa sobre sí mismo un cierto número de operaciones, de
transformaciones y de modificaciones, que lo ·harán susceptible de acceder a
la verdad. Y es en este punto en donde el cristianismo encuentra su espacio de
anclaje. (p. 73)
el modelo de la práctica científica ha jugado en esto un papel considerable.
Basta con abrir los ojos, con razonar rectamente y mantener la línea de la
evidencia sin abandonarla nunca, para ser capaz de acceder a la verdad. (p.
73)
los estoicos transformaron la épistrofe en conversión. A diferencia de la
épistrofe, en la conversión se trata sobre todo de liberarse de aquello de lo que
dependemos, de aquello que no controlamos. (p. 75)
La conversión cristiana (metanoia) implica los tres aspectos siguientes:
l. Una mutación rápida en tanto que suceso único (la conmoción en tanto que
ruptura).
2. El paso de un estado de ser a otro (paso de la muerte a la vida como
transfiguración).
3. La renuncia de uno a sí mismo. (p. 76)
Séneca (Cuestiones naturales) establece una distinción entre dos partes de la
filosofía: la que se refiere a los ·hombres -y que trata de lo que es necesario
hacer sobre la tierra-, y la que se refiere a los dioses -y que trata de lo que
pasa en el cielo- (p. 81)
La razón humana es de la misma naturaleza que la razon divina, tiene las
mismas propiedades, el mismo papel y la misma función. Y lo que la razón
divina es al mundo, debe de serlo la razón humana respecto al propio hombre.
(p. 82)
En Platón el conocimiento de uno mismo significaba distanciarse de este
mundo para mirar hacia otro, mientras que para Séneca y para los estoicos no
era necesario alejarse de este mundo (p. 82)
El alma virtuosa es un alma que está en comunicación con todo el universo,
que está atenta a la contemplación de todo y que, por tanto, se controla a sí
misma en sus acciones y en sus pensamientos (p. 85)
es un tema recurrente de nuestra cultura en el que se intenta constantemente
la reconstrucción de una ética y de una estética de uno mismo (p. 88)
desplazamiento del sujeto; valoración de las cosas a partir de su realidad en el
interior del cosmos; posibilidad para el sujeto de contemplarse a sí mismo; en
fin, transfiguración del modo de ser del sujeto a través del saber. (p. 93)
en esto consiste la formación atlética del sabio: el atleta antiguo es el atleta de
la espiritualidad, un atleta de lo que va a ocurrir. Por el contrario, el atleta
cristiano debe de enfrentarse a sí mismo considerándose su propio enemigo y
superarse es el atleta de sí mismo. El atleta de la vida se equipa mediante el
logos. (p. 95)
La ascesis tenía por función establecer entre el sujeto y la verdad un lazo de
unión (p. 97)
En el círculo epicúreo existe la obligación de decir la verdad: abro a los otros la
verdad de mi propia alma, debo responder con un discurso verdadero. De aquí
proviene la confesión cristiana. (p. 100)
se podría denominar psicagogía a la transmisión de una verdad que no tiene
por función dotar a un sujeto de actitudes, de capacidades y de saberes, sino
más bien de modificar el modo de ser de ese sujeto. (p. 101)
en el cristianismo, a partir de una serie de mutaciones muy considerables
como es bien sabido, la verdad no viene de aquel que guía al alma […] el
precio esencial a pagar por la verdad va a recaer sobre aquel cuya alma es
dirigida. (p. 102)
en la espiritualidad cristiana es el sujeto guiado quien debe de estar presente
en el interior del discurso verdadero en tanto que objeto de su propio discurso
verdadero. En el discurso del que es guiado el sujeto de la enunciación debe de
ser a la vez el referente de la enunciación. (p. 103)
del tema general de la liberación […] se corre el riesgo de recurrir a la idea de
que existe una naturaleza o un fondo humano que se ha visto enmascarado,
alienado o aprisionado en y por mecanismos de represión como consecuencia
de un determinado número de procesos históricos, económicos y sociales (p.
107)
relaciones de poder que pueden ejercerse entre individuos, en el interior de
una familia, en una relación pedagógica, en el cuerpo político, etc. Este análisis
de las relaciones de poder constituye un campo extraordinariamente complejo.
(p. 109)
Cuando un individuo o un grupo social consigue bloquear un campo de
relaciones de poder haciendo de estas relaciones algo inmóvil y fijo, e
impidiendo la mínima reversibilidad de movimientos -mediante instrumentos
que pueden ser tanto económicos como políticos o militares-, nos encontramos
ante lo que podemos denominar un estado de dominación. (p. 109)
¿qué es la ética sino la práctica de la libertad, la práctica reflexiva de la
libertad? (p. 111)
en el cristianismo procurar la salvación es también una manera de cuidar de
uno mismo. Pero la salvación se efectúa en el cristianismo a través de la
renuncia a uno mismo. (p. 112)
en la Antigüedad, la ética, en tanto que práctica reflexiva de la libertad, ha
girado en torno a este imperativo fundamental: «cuida de ti mismo». (p. 113)
Plutarco, que dice: Es necesario que hayáis aprendido los principios de una
forma tan constante que, cuando vuestros deseos, vuestros apetitos, vuestros
miedos se despierten como perros que ladran, el Logos hable en vosotros como
la voz del amo que con un solo grito sabe acallar a los perros. (p. 114)
lo que se refiere precisamente al acceso del sujeto a un cierto modo de ser y a
las transformaciones que debe de sufrir en sí mismo para acceder a este modo
de ser (p. 130)
en la espiritualidad antigua existía […] una identidad entre esta espiritualidad y
la filosofía (p. 130)
procurarse las reglas de derecho, las técnicas de gestión y también la moral, el
ethos, la práctica de sí, que permitirían jugar, en estos juegos de poder, con el
mínimo posible de dominación (p. 138)
MODERN MAN IN SEARCH OF A SOUL – JOUNG