CANTOS A MARÍA
MADRE DE DIOS
1. MARÍA MÍRAME
María mírame,
María mírame
si tú me miras,
él también me mirará.
Madre mía mírame,
de la mano llévame
muy cerca de Él
que ahí me quiero quedar.
María cúbreme con tu manto,
que tengo miedo y no sé rezar.
que, por tus ojos misericordiosos,
tendré la fuerza, tendré la paz
Madre consuélame de mis penas
es que no quiero ofenderle más
que por tus ojos misericordiosos
quiero ir al cielo y verlos ya.
Madre acógeme en el pesebre
junto a tu niño y a San José.
que por tus ojos misericordiosos
toda mi vida sea un Belén.
2. MADRE
Junto a ti María
como un niño quiero estar
tómame en tus brazos
guíame en mí caminar
Quiero que me eduques
que me enseñes a rezar
hazme transparente
lléname de paz
Madre, madre, madre, madre,
madre, madre, madre, madre.
Gracias, madre mía
por llevarnos a Jesús
haznos más humildes
tan sencillos como tú.
Gracias, madre mía
por abrir tu corazón
porque nos congregas
y nos das tu amor.
3. MADRE ERES TERNURA
Madre eres ternura
eres una flor
blanca y preciosa
llena de amor
Si, Señora ven a mi
ven, ven a mi
cúbreme con tu manto
lleno de amor
Madre de los cielos
madre del Señor
danos el consuelo
a nuestro corazón.
4. MARÍA DE MI NIÑEZ
Cuando era pequeño, muy pequeño,
recuerdo que siempre junto a mi cama,
juntaba las manos, y de prisa rezaba,
más rezaba como quién amaba.
Las aves marías, yo rezaba,
y siempre comía, unas palabras,
y a veces cansado,
me quedaba dormido,
más dormía como quién amaba.
Ave María, Madre de Dios,
el tiempo pasa, no vuelve atrás,
siento nostalgia, de aquellos días,
cuando dormía, pensando en ti,
ave María, Madre de Dios,
ave María, de mi Señor.
Después fui creciendo, fui creciendo,
y eché en el olvido mis oraciones,
llegaba a mi casa,
disgustado y cansado,
y de hablarte, nunca me acordaba.
Anduve dudando, hoy recuerdo,
de cosas divinas, que me enseñaban,
en mí estaba muerto
aquel niño inocente,
mis caminos de ti se alejaban.
Tu amor es muy grande, no se acaba,
la madre no olvida, al que se marcha,
hoy llego a mi casa,
disgustado y cansado,
pero rezo como ayer rezaba.
Las mismas palabras, que ahora rezo,
a veces olvido, y hasta me duermo,
no importa dormirme,
sin rezar lo debido,
pues está mi corazón contigo.
5. MI ALMA ALABA AL SEÑOR
Mi alma alaba al Señor
y mi espíritu se alegra
en su presencia
porque Él que es grande
maravillas ha hecho en mi
es Santo su Nombre.
Mi alma alaba al Señor
Mi alma alaba al Señor
y mi espíritu se alegra
en su presencia
porque Él que es grande
maravillas ha hecho en mí
es Santo su Nombre.
6. EL CORAZÓN DE UNA MADRE
El corazón de una Madre no se olvida
de sus hijos ni los deja de amar,
el corazón de una madre no vacila
en su entrega ni los quiere abandonar.
En tu corazón estamos oh María
en tu corazón descansa nuestra vida.
El corazón de una madre no se cansa
aunque el hijo sólo le dé ingratitud,
el corazón de una madre no nos falla
está cerca cuando hay necesidad.
El corazón de una madre siempre calla
y nos ama en silencio y de verdad,
el corazón de una madre siempre espera
en silencio a que su hijo le ame más.
El corazón de María nos hospeda
para llevarnos hasta su hijo Jesús,
el corazón de María nos espera
cuando nuestra vida llegue a su final.
7. ALGO DE TI
Dios tuvo un día carne de tu carne
y por sus venas tu sangre circuló,
había en su mirada un algo de tus ojos
y con tu amor, también amó su corazón.
Algo de ti, en Dios había
tu mirada Él heredó,
heredó tu sonrisa,
tu semblante y tus gestos
de tu piel tuvo el mismo color.
Tú le enseñaste los primeros pasos
al que fue senda para la humanidad,
las primeras palabras aprendió de tu boca
aquel que al mundo dio palabras de verdad.
8. HOY HE VUELTO.
Cuántas veces, siendo niño, te recé,
con mis besos te decía que te amaba,
poco a poco, con el tiempo, alejándome de ti,
//por caminos que se alejan me perdí. //
Hoy he vuelto, Madre, a recordar
cuántas cosas dije ante tu altar,
y al rezarte puedo comprender
que una madre no se cansa de esperar.
Al regreso, me encendías una luz,
sonriendo desde lejos me esperabas,
en la mesa la comida aún caliente y el mantel,
y tu abrazo en mi alegría de volver.
Aunque el hijo se alejara del hogar,
una madre siempre espera su regreso,
que el regalo más hermoso
que a los hijos da el Señor
es su madre y el regalo de su amor.
9. NIÑA
Niña que nació limpia de pecado,
niña que no murió sino fue llevada,
hacia Dios.
En ti niña hermosa
el Verbo se encarnó
dejas de ser niña
y eres madre de Dios
Hoy te canto María
porque eres mi madre
y me cuidas y me amas
conmigo siempre estás
Madre de Jesús que vino a salvarnos,
gracias doy a ti por habernos dado
nuestra luz.
Hoy te...
Enséñame Señora
a orar y a ser humilde
a ser más servicial
y a darme a los demás.
Niña que nació limpia de pecado,
niña que no murió sino fue llevada,
hacia Dios.
10. MIS DOS MAMÁS.
Tengo en casa a mi mamá,
pero mis mamás son dos:
en el Cielo está la Virgen,
que es también mamá de Dios.
Las dos me quieren a mí,
las dos me entregan su amor,
a las dos las busco y las llamo
y a las dos las quiero yo.
Cuando llamo a mi mamá,
ella viene sin tardar.
Mi Mamá del Cielo viene
si me acuerdo de rezar.
Cada día mi mamá
me da un beso al despertar.
En el alma llevo el beso
de mi Madre Celestial.
11. ERES HERMOSA
Dios dijo en el Edén a la serpiente:
pondré guerra en ti y la mujer
entre tu prole y la prole de ella,
y ella tu cabeza aplastará.
He aquí que una Virgen saldrá encinta
de Dios con nosotros Emmanuel.
TU ERES HERMOSA,
TE AMAMOS CON TERNURA
PORQUE ERES NUESTRA MADRE
POR SER MADRE DE CRISTO SALVADOR.
Y Dios engendra en gracia a María
la Virgen Santa, esposa de José.
Le pide que ella engendre al Mesías
por obra y gracia del Espíritu.
He aquí la esclava del Señor Yahveh,
hágase en mi según tu voluntad.
El verbo se hizo carne entre nosotros,
vino a su mundo para redimir
y el mundo frente a la corredentora,
un Viernes Santo lo crucificó.
Nos dijo: “Miren se las doy por Madre”
Le dijo: “Mira hijo te la doy”.
A cuantos al Señor se entregan
el Padre les entrega el poder
de convertirse en hijos como Cristo
y ser la Luz del Mundo junto a Él.
María Virgen, Madre de la Iglesia,
enséñanos a evangelizar.
12. SANTA MARÍA DEL CAMINO
Mientras recorres la vida
tú nunca solo estás,
contigo por el camino
Santa María va.
Ven con nosotros al caminar
Santa María ven.
Aunque te digan algunos
que nada puede cambiar,
lucha por un mundo nuevo
lucha por la verdad.
Si por el mundo los hombres
sin conocerse van,
no niegues nunca tu mano
al que contigo está.
Aunque parezcan tus pasos
inútil caminar,
tú vas haciendo camino:
otros lo seguirán.
13. OH MARÍA, MADRE MÍA
Oh María, madre mía,
oh consuelo del mortal.
Amparadnos y guiarnos
a la patria celestial.
Con el ángel de María,
las grandezas celebrad,
transportados de alegría,
sus finezas publicad.
Salve júbilo del cielo,
del excelso dulce imán,
salve hechizo de este mundo,
triunfadora de Satán.
Quien a ti ferviente clama,
halla gozo en el pesar,
pues tu nombre luz derrama,
gozo y bálsamo sin par.
De sus gracias tesorera
la nombró su redentor,
con tal madre medianera,
nada temas pecador.
Oh María, madre nuestra,
madre del pueblo de Dios,
tú nos guías en la marcha
hacia el reino del Señor.
Nos invitas a la alianza
que Jesús vino a sellar,
nos congregas en el pueblo
que en la cruz vino a salvar.
Nos reúnes en familia
en la fe y en la caridad.
Nos regalas pan de vida y palabras de verdad.
14. EL TRECE DE MAYO
El trece de mayo la virgen María,
Bajo de los cielos a Cova de Iría.
Ave, ave, ave María,
Ave, ave, ave María.
A tres pastorcitos la Madre de Dios
Revela el misterio de su corazón.
Haced penitencia, haced oración,
Por los pecadores que imploran perdón.
El santo rosario constantes rezad,
y la paz al mundo el Señor dará.
Oh Reina del cielo, oh Madre de Dios,
Que mi alma se salve, rogad al Señor!
15. OH MARÍA MADRE MÍA
Oh María, madre mía,
oh consuelo del mortal,
amparadme y guiadme
a la patria celestial. (bis)
Con el ángel de María,
las grandezas celebrad,
transportados de alegría,
sus finezas publicad. (bis)
Salve Júbilo del cielo
del excelso dulce imán,
salve hechizo de este suelo
triunfadora de satán. (bis)
Quien a ti ferviente clama
halla alivio en el pesar,
pues tu Nombre, luz derrama,
Gozo y bálsamo sin par. (bis)
De sus gracias tesorera
la nombró tu redentor,
con tal madre y medianera
nada temas, pecador. (bis)
Pues te llamo con fe viva,
Muestra Oh Madre tu bondad
A mí vuelve, compasiva,
tu mirada de piedad. (bis)
Hijo fiel quisiera amarte
por ti no más vivir,
y por premio de ensalzarte,
ensalzándote morir.
Del eterno las riquezas
por ti logre disfrutar,
y contigo sus finezas para siempre publicar.
16. TE VENGO A PEDIR
Te vengo a pedir, (bis)
Oh Madre de Dios,
Que ruegues por mí (bis)
A nuestro Señor.
Te vengo a pedir, (bis)
Por tu intercesión,
Amar como Tú,
Llevar a Jesús
En mi corazón.
Yo quiero crecer(bis)
En fe y oración;
Yo quiero vivir (bis)
La vida de Dios.
Te vengo a pedir, (bis)
Oh Madre de Dios,
Que ruegues por mí (bis)
A nuestro Señor.
17. ASUNCIÓN DE MARÍA
Murió porque la muerte
no es final de la vida,
es la muerte la puerta
que nos lleva hasta Dios.
Murió por no ser más
que el resto de los hombres,
después en cuerpo y alma
se inició su asunción.
Porque amó como nadie en la tierra,
porque toda su vida fue un milagro de amor,
porque sólo era rica en pobreza,
María fue llevada a los cielos por Dios.
Murió porque la muerte
no es final de la vida,
es la muerte la puerta
que nos lleva hasta Dios.
Al cielo fue llevada
porque Dios quiso hacerla
semilla de esperanza
para la humanidad.
18. MI VIRGEN RANCHERA
A ti virgencita, mi Guadalupana
Hoy quiero ofrecerte un canto valiente
Que México entero te brinda sonriente.
Yo quiero decirte, lo que tú ya sabes
Que México te ama, que nunca esta triste
Porque de nombrarte, el alma se inflama.
Tú nombre es arrullo, y el mundo lo sabe
Eres nuestro orgullo, mi México es tuyo
Tú guardas la llave.
Que viva la Reina, de los mexicanos
La que, con sus manos, sembró rosas bellas
Y puso en el cielo, millares de estrellas.
Yo sé que, en el cielo, escuchas mi canto
Y sé que, con celo, nos cubre tu manto
Virgencita chula, eres un encanto.
Por patria nos diste este lindo suelo
Y lo bendeciste porque era tu anhelo
Tener un santuario cerquita del cielo
Mi Virgen ranchera, mi Virgen morena
Eres nuestra reina
México es tu tierra y tu su bandera.
Que viva la reina de los mexicanos
La que con sus manos sembró rosas bellas
Y puso en el cielo millares de estrellas.
19. RECÍBEME
Aquí estoy, Señor, envíame,
todo lo que tengo tuyo es,
tú puedes disponer de todo lo que soy
pues tu eres mi Señor.
Recíbeme,
con toda esta miseria que hay en mí,
con todo el fuego de mi corazón
que quiere amarte.
Recíbeme
con mi debilidad y pequeñez,
con todo lo mejor que has puesto en mí
y quiero darte.
Y por las manos de María
tómame, transfórmame.
Aquí estoy Señor, transfórmame,
una ofrenda viva quiero ser,
concédeme Señor el gozo de tu amor
y en amor te serviré.
20. LA GUADALUPANA
// Desde el cielo una hermosa mañana //
// la Guadalupana, la Guadalupana
la Guadalupana bajó al Tepeyac. //
// Suplicante juntaba sus manos //
// y eran mexicanos, y eran mexicanos
y eran mexicanos su porte y su faz. //
// Su llegada llenó de alegría //
// de paz y armonía, de paz y armonía
de paz y armonía todo el Anáhuac. //
Desde el cielo…
// Junto al monte, pasaba Juan Diego //
// y acercóse luego, y acercóse luego,
y acercóse luego al oír cantar. //
// “Juan Dieguito”, la Virgen, le dijo //
// este cerro elijo, este cerro elijo
este cerro elijo para hacer mi altar. //
Desde el cielo…
// Yen la tilma entre rosas pintadas //
//Su imagen amada, su imagen amada
Su imagen amada se dignó dejar. //
// Desde entonces, para el mexicano //
// ser Guadalupano, ser Guadalupano
ser Guadalupano es algo esencial. //
Desde el cielo…
// Madrecita de los mexicanos //
// que estás en el cielo, que estás en el cielo,
que estás en el cielo ruega a Dios por nos. //
// En sus penas, se postra de hinojos //
// Y eleva sus ojos, y eleva sus ojos
Y eleva sus ojos hacia el Tepeyac. //
Desde el cielo…