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Honduras y los Contras en los 80

Durante el gobierno de José Simón Azcona en Honduras (1986-1990), el país se convirtió en un refugio para los contras nicaragüenses, apoyados por Estados Unidos en el contexto de la Guerra Fría. A pesar de su postura oficial de neutralidad, Azcona permitió la presencia de estos grupos, lo que generó inestabilidad interna y tensiones diplomáticas con Nicaragua, además de una creciente dependencia de la ayuda estadounidense. Las iniciativas de paz impulsadas por Azcona se vieron limitadas por la continua actividad de los contras en la región.

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Honduras y los Contras en los 80

Durante el gobierno de José Simón Azcona en Honduras (1986-1990), el país se convirtió en un refugio para los contras nicaragüenses, apoyados por Estados Unidos en el contexto de la Guerra Fría. A pesar de su postura oficial de neutralidad, Azcona permitió la presencia de estos grupos, lo que generó inestabilidad interna y tensiones diplomáticas con Nicaragua, además de una creciente dependencia de la ayuda estadounidense. Las iniciativas de paz impulsadas por Azcona se vieron limitadas por la continua actividad de los contras en la región.

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Antecedentes

La presencia de la contrarrevolución nicaragüense en territorio


hondureño durante el gobierno de José Simón Azcona (1986-1990) se
enmarca en el contexto de la Guerra Fría y las tensiones políticas y militares en
Centroamérica en los años 80”. Este período estuvo marcado por el conflicto
entre el gobierno sandinista de Nicaragua, que llegó al poder en 1979, y los
grupos contrarrevolucionarios (conocidos como contras), financiados y
apoyados principalmente por Estados Unidos ("LaFeber, 1984).

Contexto General:
Tras la Revolución Sandinista en Nicaragua, la administración de Ronald
Reagan en Estados Unidos consideró al gobierno sandinista una amenaza
comunista en la región. En este contexto, los contras, grupos armados
opositores al gobierno sandinista, encontraron refugio y bases operativas en
países vecinos como Honduras, lo que convirtió al país en un actor clave en el
conflicto (Walker T. W., 1986).

Honduras como base de operaciones de los contras:


Durante el gobierno de José Simón Azcona, Honduras continuó siendo un
territorio estratégico para las operaciones contrarrevolucionarias debido a su
cercanía geográfica con Nicaragua y su alineamiento político con los intereses
estadounidenses (Vilas, 1995.).
Bases militares de los contras, como las ubicadas en las zonas fronterizas,
especialmente en la región de El Paraíso, se establecieron con el apoyo de la
Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos (Walker T. W., 1986)
Estas bases no solo servían como puntos de entrenamiento y logística, sino
también como lanzaderas para incursiones armadas en territorio nicaragüense.
Papel del gobierno de Azcona:
El gobierno de Azcona mantuvo una postura ambivalente. Si bien oficialmente
buscaba mantener la neutralidad y la paz en la región, en la práctica permitía la
presencia de los contras en Honduras, en parte debido a la presión de Estados
Unidos y su dependencia económica y militar de este país ("LaFeber, 1984).

La presencia de los contras en Honduras generó tensiones políticas internas,


ya que sectores de la población y algunos movimientos sociales criticaban esta
intervención como una violación a la soberanía nacional (Comisión
Internacional de Derechos Humanos., 1988.)
Azcona también respaldó iniciativas de paz, como el Plan Arias, impulsado por
el presidente costarricense Óscar Arias, que buscaba una solución negociada
al conflicto regional. Sin embargo, los avances de estas iniciativas fueron
limitados mientras continuara la presencia activa de los contras (Vilas, 1995.).
Consecuencias para Honduras:
1. Inestabilidad interna: La presencia de fuerzas armadas extranjeras en su
territorio y los enfrentamientos en las zonas fronterizas afectaron la
seguridad nacional (Comisión Internacional de Derechos Humanos.,
1988.).
2. Dependencia de Estados Unidos: Honduras recibió ayuda militar y
económica significativa a cambio de permitir operaciones de los contras,
lo que reforzó su alineación política con Washington ("LaFeber, 1984).
3. Tensiones diplomáticas con Nicaragua: La permisividad del gobierno
hondureño con los contras deterioró las relaciones entre ambos países,
aunque se mantuvieron canales diplomáticos abiertos (Walker T. W.,
1986). (Vilas, 1995.)
Bibliografía

(“Informe sobre la situación de los derechos humanos en Honduras.


Documento oficial sobre los efectos del conflicto en Honduras”, 1988)
Informe sobre la situación de los derechos humanos en Honduras.
Documento oficial sobre los efectos del conflicto en Honduras.
(1988). Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

(Lafeber, 1984)
Lafeber, W. (1984). Inevitable Revolutions: The United States in Central
America. W.W. Norton & Company. Contexto sobre la política
estadounidense en Centroamérica.

(Vilas, 1995)
Vilas, C. (1995). Between Earthquakes and Volcanoes: Market, State,
and the Revolutions in Central America. En Monthly Review Press.
Dinámicas políticas y militares de Centroamérica durante los años.

(Walker, 1986)
Walker, T. W. (1986). Nicaragua: Living in the Shadow of the
Eagle. Westview Press. Impacto de la Revolución Sandinista y el
conflicto contrarrevolucionario.

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